El comercio de vino de Castilla y de la tierra en Arequipa colonia (1540-1600)
Abstract
El presente artículo analiza el origen y evolución de la producción y comercialización del vino en Arequipa, teniendo como base documental los manuscritos de compra y venta y los acuerdos municipales para regular su mercadeo y medio de transporte. A partir de la interpretación de las cláusulas de compra y venta se reconstruyen dos etapas: el vino traído de la península ibérica y el vino producido en jurisdicción arequipeña.
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Alejandro Málaga Núñez-Zeballos El comercio de vino de Castilla y de la tierra en Arequipa colonia (1540-1600) Número 48, junio 2022, pp. 367-386 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.17 367 EL COMERCIO DEL VINO DE CASTILLA Y DE LA TIERRA, EN AREQUIPA COLONIAL (1540-1600) THE TRADE OF CASTILLA AND LAND WINE, IN COLONIAL AREQUIPA (1540-1600) Alejandro Málaga Núñez-Zeballos Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, Perú ORCID: 0000-0003-4861-4418 Resumen: El presente artículo analiza el origen y evolución de la producción y comercialización del vino en Arequipa, teniendo como base documental los manuscritos de compra y venta y los acuerdos municipales para regular su mercadeo y medio de transporte. A partir de la interpretación de las cláusulas de compra y venta se reconstruyen dos etapas: el vino traído de la península ibérica y el vino producido en jurisdicción arequipeña. Palabras clave: vino, comercio, producción. Abstract: This article analyzes the origin and evolution of the production and commercialization of wine in Arequipa, taking as a documentary basis the purchase and sale manuscripts and the municipal agreements to regulate its marketing and means of transport. From the interpretation of the purchase and sale clauses two stages are reconstructed: the wine brought from the Iberian Peninsula and the wine produced in the Arequipa valleys. Keywords: wine, trade, production.
Alejandro Málaga Núñez-Zeballos El comercio de vino de Castilla y de la tierra en Arequipa colonia (1540-1600) Número 48, junio 2022, pp. 367-386 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.17 368 Introducción Hace ocho años se editó un estudio completo del vino y del aguardiente de la uva: pisco, en la historia del Perú basado en los testimonios de varios cronistas de Indias y de diversos viajeros republicanos en el cual se presenta, a lo largo de cuatro siglos y medio, nuestra convivencia con la vid (vitis vinífera), el proceso de producción, su transformación en mostos y en vino; y finalmente, la producción variada de piscos según su aroma, etc. Además, se resalta el rol de muchos personajes vinculados al proceso, desde el trabajo de la tierra, el cuidado de las vides, la festividad de la vendimia, el proceso de fermentación de mostos, el falqueo o funcionamiento del alambique, hasta el consumo y comercialización de los vinos y piscos. 1 Más reciente, es la investigación que muestra los inicios de la vitivinicultura en Lima donde se analiza el éxito que tuvieron los primeros propietarios de viñas y su iniciativa de producir vino, producción exitosa como la del trigo y caña de azúcar, recrea la actuación del cronistas Pedro de Cieza de León recorriendo el Perú acompañando al “Pacificador” don Pedro de la Gasca entre los años 1547 y 1548; y además, da a conocer a los primeros mercaderes y taberneros, empresarios viticultores como los Martel, Aliaga y Pizarro entre los principales propietarios de viñas, así como la vida de Hernando de Montenegro considerado el primer viticultor del virreinato peruano. 2 Uno de los valles que integró la jurisdicción de Arequipa colonial fue Moquegua. De ese territorio se ha estudiado la economía colonial desde el siglo XVI por medio de la agroindustria del vino y del pisco, desde la perspectiva arqueológica se logró identificar 130 bodegas y las instalaciones para prensar, fermentar y almacenar el vino, alambiques destiladores de aguardiente, y la fabricación de tinajas y botijas de barro; concluye la autora indicando que pudieron haber sido producidos más de 7 millones de litros de vino anualmente en dicho valle en el siglo XVIII, siendo la mayoría enviados a los mercados del Alto Perú. 3 Complementa esta investigación, la que muestra las rutas por las cuales fue conducido y comercializado el pisco en los siglos XVII y XVIII hacia Cerro de Pasco y 1 Eduardo Dargent Chamot, Vino y Pisco en la historia del Perú (Lima: Universidad San Martín de Porres, 2013), p. 10. 2 Guillermo Toro-Lira Stahl, Las viñas de Lima. Inicios de la vitivinicultura sudamericana 1539-1551. (Lima: Universidad Ricardo Palma, 2018), p. 17. 3 “La industria vitivinícola colonial de Moquegua”, ESTUDIOS AVANZADOS, 14 2010.
Alejandro Málaga Núñez-Zeballos El comercio de vino de Castilla y de la tierra en Arequipa colonia (1540-1600) Número 48, junio 2022, pp. 367-386 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.17 369 otros diez principales destinos como: Potosí, La Paz, Oruro, Cochabamba, Puno, Copacabana, Calacoto, Yunguyo, Tacna y Zepita. 4 Sobre el mismo valle, está el enfoque que plantea que los vinos y piscos moqueguanos, generaron efectos sociales que simbolizaron la hispanización de la sociedad amerindia y colaboraron a diseñar el perfil de la sociedad oligárquica tradicional, la vinicultura como elemento impulsor de una oligarquía multiétnica, el rol de caciques y la decadencia vitivinícola a causa de conservar convencionalismos de la tradición, reproducción de costumbres señoriales y a la religiosidad. 5 El valle vitivinícola de Arequipa colonial, más lejano al sur fue Tacna, con una minúscula producción de vino y pisco sólo para el consumo de su población, un único estudio muestra someramente los tipos de cepas, bodegas, lagares y tinajas, además de los productores actuales. 6 Para el caso de los estudios de la ciudad de Arequipa colonial y sus valles aledaños, sobre el tema o que refieren al tema de forma muy escueta, se inician con estudios sobre la tenencia de tierra y heredades, en la década de los cincuenta del siglo XVI se menciona el cultivo de vides en torno a la ciudad y posiblemente iniciaron una reducida producción de vino poco significativa solo para consumo local. 7 Para el siglo XVIII, se muestra el implemento e impacto de las reformas borbónicas y sus consecuencias en la producción de vino y aguardiente de uva, que era comercializado desde los valles arequipeños de Vítor, Majes y Moquegua hasta el Cusco, Puno, La Paz y Potosí. 8 De fines de esa centuria y hasta mediados de la siguiente, figura la investigación que describe y analiza la producción y los precios del vino y el aguardiente arequipeño, mostrando el auge y declive de la economía 4 “Las rutas del aguardiente de uva entre los siglos XVII y XIX”. BOLETÍN DE LA ACADEMIA PERUANA DEL PISCO, 2 2011. 5 “Viticultura, multicultura est. Vinos y aguardientes (y sus efectos) en la Moquegua virreinal”, BOLETIN DE LA ACADEMIA PERUANA DEL PISCO, 2 2011. 6 José Humberto Giglio Varas, Tacna y Arica, entre vinos y aguardientes (Tacna: Gobierno Regional de Tacna, 2007), p. 7. 7 Keith Davies, The rural domain of the city of Arequipa, 1540-1665 (Connecticut: The University of Connecticut, 1974), p. 245. 8 Kendall Brown, Borbones y aguardiente. La reforma imperial en el sur peruano: Arequipa en vísperas de la independencia, (Lima: Banco Central de Reserva del Perú - Instituto de Estudios Peruanos, 2008), p. 47.
Alejandro Málaga Núñez-Zeballos El comercio de vino de Castilla y de la tierra en Arequipa colonia (1540-1600) Número 48, junio 2022, pp. 367-386 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.17 370 principalmente del vino producido en los valles arequipeños. 9 La producción y prestigio del vino arequipeño, generó elogios en los cronistas de Indias, que consignaron en sus obras la calidad del vino comparado o aún de mejores atributos, que el producido en ciertas zonas de la península ibérica. 10 Como se ha podido apreciar, el vino y el pisco tienen un origen común: las uvas, luego su comercialización y los estudios históricos. El objeto de reflexión del presente artículo, es estudiar el origen, comercialización y las disposiciones que regularon el mercadeo del vino producido en el corregimiento de Arequipa, desde la presencia de los primeros españoles en 1535 hasta 1600, en que ocurrieron dos terremotos a causa de la erupción del volcán Huaynaputina, que destruyeron bodegas, tinajas y botijas, y la nociva lluvia de cenizas, que no sólo diezmó a la población arequipeña, sino que dejó estériles a los campos de cultivo, entre ellos las heredades de viñas. Se plantea como hipótesis, a partir de las variables que figuran en los manuscritos como “vino de la Castilla” y “vino de la tierra”, que se establecen dos momentos cronológicos en el siglo XVI: la bebida traída de diferentes partes de la península ibérica y la producida en la jurisdicción arequipeña, que paulatinamente fue incrementando su producción y desplazando a la importada. Comercio y producción de vino en Arequipa colonial Con el descubrimiento de América, los conquistadores españoles trajeron singulares y diversos productos alimenticios de Occidente, además de animales y frutas como las cepas de uvas conocidas como: vitis vinífera, que provenía de las Islas Canarias, allí las habían llevado de Andalucía en el siglo XV, cuando el reino castellano expandió sus dominios en el Atlántico. En el proceso de colonización, se fueron fundaron villas y ciudades, y a los conquistadores que decidieron avecindarse se les otorgó un solar, en el cual edificaron su vivienda y al fondo de la propiedad, labraron su huerta con frutales y flores. 9 Carlos Buller, Vinos, aguardiente y mercado. Auge y declive de la economía del vino en los valles de Arequipa (1770-1853) (Lima: Quellca - Centro de Estudios Andinos, 2011), p. 105. 10 “El prestigio del vino del corregimiento de Arequipa en el siglo XVI”, BOLETIN DE LA ACADEMIA PERUANA DEL PISCO, 2 2011.
Alejandro Málaga Núñez-Zeballos El comercio de vino de Castilla y de la tierra en Arequipa colonia (1540-1600) Número 48, junio 2022, pp. 367-386 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.17 371 Las primeras cepas de uvas traídas al virreinato peruano, según Garcilaso de la Vega, 11 las trajo Francisco de Caravantes a causa de la carencia de vino en la ciudad de Los Reyes, procedentes de las Islas Canarias, dicha cepa fue identificada como la “uva prieta”. Una segunda versión la da el jesuita Bernabé Cobo, 12 menciona a Hernando Montenegro como dueño de una viña en Lima vigilada permanentemente con gente armada por evitar robos, y posteriormente se pudo vender la cosecha a buen precio en 1551. También existen dos versiones orales que llegan hasta nuestros días: una indica que fue Pizarro quien sembró un sarmiento que floreció en su vivienda y cuando se edificó el actual palacio de gobierno en Lima, desapareció la parra; y el otro relato, asevera que desde los primeros años de la conquista, los españoles plantaron una cepa en el patio de una casa colonial, que años después allí sería fundada la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga en Ayacucho, en la actualidad existe una parra que la población asume que es la mencionada. Un estudio reciente corrobora documentalmente que fue Hernando de Montenegro, quien difundió el cultivo de la uva, a partir de la aclimatación de las cepas traídas de Centroamérica al territorio peruano y posteriormente fueron llevadas de Lima al Cusco, Huamanga y Arequipa. 13 El consumo de vino se daba en distintos momentos de la vida del conquistador como en el desayuno, comida y cena, fue la bebida fundamental consumida diariamente y era indispensable para poder realizar una celebración. Los primeros cuartillos (1 cuartillo es 0.50415 litros) y arrobas (1 arroba son 16,133 litros)- de vino, que estuvieron en territorio arequipeño los trajeron los exploradores en 1535, en sus recipientes llamados botas de vino colgados de su hombro o atados a su correaje; posteriormente, en el acto de fundación de Villa Hermosa en 1540, en la misa en honor a la Virgen de la Asunción y el brindis de los primeros vecinos arequipeños. Desde esa fecha hasta 1555, el vino fue traído de España y definido en las transacciones comerciales como “vino de Castilla”, fueron años de crisis por las guerras civiles entre conquistadores y contra la autoridad real; por ello, la 11 Inca Garcilaso de la Vega, Comentarios reales de los incas (Lima: Fondo de Cultura Económica, 1991), p. 615. 12 Bernabé Cobo, Historia del Nuevo Mundo (Madrid: Ediciones Atlas, 1956) p. 392. 13 Guillermo Toro-Lira Stahl, Las viñas de Lima. Inicios de la vitivinicultura sudamericana 1539-1551 (Lima: Universidad Ricardo Palma, 2018), p. 32.
Alejandro Málaga Núñez-Zeballos El comercio de vino de Castilla y de la tierra en Arequipa colonia (1540-1600) Número 48, junio 2022, pp. 367-386 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.17 372 mayoría de los varones hispanos y mestizos estaban abocados a la lucha en las distintas batallas. En esos años, para realizar los trayectos de viaje por tierra a pie o alquilando una mula o caballo, había una serie de lugares en los que los viajeros se podían abastecer y pernoctar, eran los tambos, que tenían un arancel establecido por el cabildo civil; sin embargo, la Real Audiencia de Lima para obtener más rentas designó a don Lorenzo Estupinan de Figueroa como Juez de Comisión de Arequipa. El funcionario llegó a la ciudad y estableció un nuevo arancel, lo cual causó mucho malestar entre los mercaderes por lo que municipio arequipeño se pronunció en contra y ratificó su propio arancel para los tambos de Vítor, Siguas, Camaná, Ocoña, Atico, Atiquipa, Acarí, Chule, Chiguata, y Quilca. En dicha disposición, se establecieron los precios para diversas carnes, animales, granos y vino en dos calidades: - un arrelde (4 libras) de carne de oveja fresca: 2 tomines. - un arrelde de carne de oveja salada: 3 tomines. - un arrelde de puerco fresco: 1 tomín. - un arrelde de tocino salado bueno: 2 tomines. - un arrelde de pescado salado: 2 tomines. - un arrelde de pescado fresco: 1 tomín. - una gallina: 2 tomines. - un pollo: 1 tomín. - un almud (10 a 11 dm3) de maíz: 1 tomín. - un almud de cebada: 1 tomín. - 24 libras de pan de Castilla: 1 peso. - 32 huevos: 1 peso. - 1 libra de tortilla de maíz: 1 tomín.
Alejandro Málaga Núñez-Zeballos El comercio de vino de Castilla y de la tierra en Arequipa colonia (1540-1600) Número 48, junio 2022, pp. 367-386 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.17 373 - un cuartillo de vino blanco: 6 tomines. - un cuartillo de vino tinto: 1 peso y 2 tomines. - un cuartillo de cabrito: 5 tomines. 14 El comercio del “vino de Castilla” se fue incrementando en el primer tercio de 1552, Francisco Pinto vecino del Cusco residente en Arequipa, le compró a Gaspar Gómez 124 botijas de vino blanco, cada botija a 9 pesos y 6 tomines de plata haciendo un total de 1209 pesos de plata corriente de 4 pesos el marco. 15 El 16 de setiembre una ordenanza municipal dispuso que ningún mercader venda vino, miel y aceite: “sin rehenchir so pena de perder lo que vende y el que compra, si no lo denuncia, perderá lo pagado", 16 y dispuso que la botija tenía que estar llena, casi hasta el tope. En 1557 el municipio recibió varias solicitudes para que se otorguen tierras de cultivo, fue nombrado Hernando Álvarez de Carmona para ver los terrenos en el valle de Vítor en el pago de Mocoro y fue Martín López de Carbajal quien midió y procedió al reparto de tierras. Al poco tiempo, esta acción fue objetada por Leonor Méndez viuda de Miguel Cornejo, ya que afectaba sus intereses al disminuir los indios de su encomienda en dicha zona. 17 Ese mismo año, Juan Pedroso constituyó una compañía con Diego García de Villalón por un lapso de 6 años, García invirtió 150 pesos de plata corriente, se comprometió a proporcionar y vestir a tres esclavos para beneficiar las chacras y entregar 50 cabras; Pedroso, por su parte entregaría las herramientas, mil indios o mil tomines con qué pagarles en los tres primeros años; además, debía plantar los árboles frutales y cultivar una viña y una huerta. 18 Hasta esa época todo el vino comercializado fue definido como “vino de Castilla”, por haber sido traído de territorios fueras del virreinato peruano. Los documentos más antiguos sobre huertas con viñas y producción de vino arequipeño, se remontan a mediados 14 Archivo Municipal de Arequipa (en adelante AMA) Libros de Actas de Cabildo Civil (en adelante LACC) 2, fol. 94v. Arequipa, 11 noviembre de 1550. Arancel de tambos. 15 Archivo Regional de Arequipa (en adelante ARAR), Protocolos Notariales (en adelante PN) 29, fol.95v. Arequipa, 15 de marzo de 1552. Compra-venta de vino. 16 AMA, LACC, 2, fol. 204v. Arequipa, 16 de setiembre de 1552. Ordenanza municipal. 17 Archivo General de la Nación (en adelante AGN), Arequipa, 1, fol.4. Lima, 24 de julio de 1557. Petición. 18 ARAR, PN, 57, fol. 59r. Arequipa, 22 de agosto de 1557. Compañía.
Alejandro Málaga Núñez-Zeballos El comercio de vino de Castilla y de la tierra en Arequipa colonia (1540-1600) Número 48, junio 2022, pp. 367-386 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.17 374 de esa centuria, por ejemplo la carta de censo y tributo sobre una huerta y viña en los alrededores de la ciudad, de propiedad de Juan de Quiroz, tasada en 400 pesos de oro. 19 Otro caso similar, Francisco de Grado y su esposa Francisca de Navarrete, a favor de Alonso de Méndes, el documento indica: Vendemos e damos en venta a vos como tutor e curador que soys de Alonso Rodríguez Picado, 250 pesos de plata ensayada e marcada de censo y tributo en cada un año, cargamos e situamos sobre nuestras casas principales en que al presente vivimos que dan por linderos por una parte casas de Diego Bravo y por la otra casa de Francisco de Chávez, sobre una huerta e una viña que alinda con viñas del dicho. 20 A inicios de los sesenta, en el territorio se empezaron a consolidar las rutas comerciales, como espacios de circulación del capital que inicialmente se caracterizó por movilizar productos traídos de la península, uno de ellos fueron las cepas que fueron plantadas a lo largo de río Chili en la margen izquierda y lugares periféricos de la ciudad como Tiabaya, Sachaca, Porongoche y posteriormente en los valles de Vítor, Majes, Camaná, Siguas y Caravelí, el producto fue denominado – en los manuscritos de compraventa - como “vino de la tierra” y así figura para distinguir la bebida traída de Castilla. La calidad y cantidad del producto, se encargó de supervisar el funcionario edil definido como mojón, persona encargada de catar los vinos y determinar su estado, calidad y precio, a dicho encargado se le pagarían los derechos de cata, por 50 botijas de vino un tomín por cada una y por más, medio tomín por cada botija. 21 Cuando hubo carencia de vino en la ciudad, los alcaldes y regidores acordaban que ninguna persona lleve a otro lugar la bebida, ni de ningún puerto de su jurisdicción a otras villas o ciudades sin tener la respectiva autorización, en caso de desobediencia la pena establecida era de 500 pesos de oro. 22 Hubo transacciones comerciales como la del vecino arequipeño Juan Quiroz, que vendió la mitad de su viña, chacra y edificaciones en Tiabaya, 19 ARAR, PN, 57, fol. 112r-112v. Censo y tributo, Arequipa, 12 mayo 1557. Censo y tributo. 20 ARAR, PN, 33, fol. 77r-77v., Arequipa, 12 de mayo de 1557. Censo. 21 AMA, LACC, 2, fol.141. Arequipa, 18 de marzo de 1561. Ordenanza municipal. 22 AMA, LACC, 2, fol. 157v. Arequipa, 27 de mayo de 1562Ordenanza municipal.
Alejandro Málaga Núñez-Zeballos El comercio de vino de Castilla y de la tierra en Arequipa colonia (1540-1600) Número 48, junio 2022, pp. 367-386 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.17 375 a Pedro Blasco por la suma de 2500 pesos, 23 y años más tarde, Quiroz vendió la otra mitad de su propiedad a los caciques collaguas Juan Carbajal, Gregorio Góngora y Alonso Cama. 24 Desde esa década podemos ver con mayor claridad los contratos de compra venta de vino producido en tierras arequipeñas, como la transacción en la cual Diego Alonso de Medina le vendió al licenciado Gómez Hernández, 42 arrobas de vino producido en su bodega ubicada en Tiabaya, cada arroba a precio de 5 pesos. 25 Ese mismo año, nuevamente escasearon los alimentos, por ello el municipio reunido dispuso que no se lleve afuera de la ciudad, vino, aceite, trigo y maíz, 26 y además, como constantemente hubieron algunos escándalos en las calles, se prohibió que los pulperos vendan vino a los esclavos, en caso de desacato la sanción ascendía a 50 pesos. 27 Finalizando el año 1563, la carencia de la bebida fue resuelta al llegar un barco al puerto de Ilo con un cargamento de “vino de Castilla”, el ayuntamiento inmediatamente autorizó el empleo de indios para el transporte de 100 botijas, para el abastecimiento de los vecinos de la ciudad. 28 Los siguientes años, paulatinamente se fue normalizando el comercio del vino, a mediados de esa década Martín Álvarez residente en la ciudad, declara que le que debe al mercader Antonio Hernández, 220 pesos de plata corriente por 10 botijas de vino blanco y 10 varas de paño negro. 29 El mercader Mateo Sánchez, le pagó al cinco veces ex alcalde de la ciudad Juan de la Torre, la suma de 1879 pesos y 4 tomines de plata corriente por 756 botijas de vino del pago de Pitay en el valle de Siguas, 400 en botijas al precio de 4 pesos de plata cada una y las restantes 356 a dos pesos y 5 tomines cada una. 30 Las propiedades con heredades de uvas, bodega, tinajas, botijas y vino, no sólo fueron de propiedad de los arequipeños, sino también se comercializaron con vecinos de otras ciudades, Diego Hernández de la Cuba vecino de Arequipa, a nombre de sus 3 23 ARAR, PN, 35, fol.93r-94v. Arequipa, 3 de junio de 1562. Venta de heredad. 24 ARAR, PN, 41, fol.33r-34v. Arequipa, 28 marzo 1569. Venta de heredad. 25 ARAR, PN, 36, fol.115r-116v. Arequipa, 29 de diciembre de 1563. Venta de vino. 26 AMA, LACC, 2, fol.200r. Arequipa, 29 de junio de 1563. Ordenanza municipal. 27 AMA, LACC, 2, fol.231v. Arequipa, 30 de junio de 1563. Ordenanza municipal. 28 AMA, LACC, 2, fol.257r-257v. Arequipa, 15 de diciembre de 1563. Ordenanza municipal. 29 ARAR, PN, 38, fol.376v-376r. Arequipa, 24 de setiembre de 1565. Carta de obligación. 30 ARAR, PN, 38, fol.393v-393r. Arequipa, 28 de octubre de 1565. Venta de vino.
Alejandro Málaga Núñez-Zeballos El comercio de vino de Castilla y de la tierra en Arequipa colonia (1540-1600) Número 48, junio 2022, pp. 367-386 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.17 382 en la jurisdicción de Moquegua, 65 que destruyeron casi todo el corregimiento de Arequipa, siendo la zona más afectada la ciudad y valles aledaños como Vítor, Majes, Sihuas y Camaná, que posteriormente les cayó una tóxica lluvia de ceniza por dos semanas en las que no se vio la luz del sol, se dañaron y perdieron todos los cultivos, la mayoría de animales murieron y el pánico que se vivió fue como la llegada del fin del mundo. Este desastre natural considerado el más catastrófico del continente americano, es el hito cronológico que marca el fin de las heredades viñateras arequipeñas. Iniciada la siguiente centuria, paulatinamente se produciría la recuperación de la producción del vino arequipeño que nuevamente invadiría el mercado macro regional del sur del virreinato peruano. Disposiciones que regularon el mercadeo del vino En primer término, tenemos a las Leyes Nuevas de Indias de 1542, que constituyen una recopilación de la legislación que se fue aplicando en el Nuevo Mundo desde el inicio de la conquista. Este corpus legislativo, se fue incrementando con nuevas normas y reglamentos con el objetivo de otorgar un marco legal y justificar el dominio de dichas tierras, modelar la vida de los habitantes y mejorar las condiciones de vida de los indígenas, bajo la soberanía de la corona española. No sólo fue una recopilación, sino también fue una revisión exhaustiva y una adaptación de la legislación anterior al nuevo régimen virreinal creado con las Leyes Nuevas, con sus nuevas instituciones y su nueva organización territorial al crearse el virreinato del Perú. Disposiciones específicas sobre la viñatería, tenemos una muy importante precisamente de ese año, en la cual el rey dispone que los vecinos arequipeños estén dispuestos a plantar árboles y viñas, tener y reproducir ganado, y construir sus viviendas y 65 Sobre el desastre: Víctor M. Barriga, Los terremotos en Arequipa, 1582-1868 (Arequipa: La Colmena, 1951), Thérèse Bouysse-Cassagne, Lluvias y Cenizas: dos Pachacuti en la Historia (La Paz: Hisbol, 1988), Alejandro Málaga Núñez-Zeballos, “El enojo de los dioses. Terremotos y erupciones en Arequipa del siglo XVI”. En: El hombre y los andes. Homenaje a Frranklin Pease G.Y. Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú – Banco de Crédito del Perú, 2002), María Eugenia Petit-Breuilh Sepúlveda, La Historia Eruptiva de los Volcanes Hispanoamericanos (Siglos XVI al XX) (San Juan del Puerto: Servicio de Publicaciones del Cabildo Insular de Lanzarote, 2004), Bernard Lavallé, Miedos terrenales, angustias escatológicas y pánicos en tiempos de terremotos en el Perú a comienzos del siglo XVII (Arequipa: Gobierno Regional de Arequipa, 2011), Lizardo Seiner, Historia de los sismos en el Perú. Catálogo: siglos XV-XVII (Lima: Universidad de Lima, 2017).
Alejandro Málaga Núñez-Zeballos El comercio de vino de Castilla y de la tierra en Arequipa colonia (1540-1600) Número 48, junio 2022, pp. 367-386 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.17 383 molinos; 66 sin embargo, para esa década y parte de la siguiente, no existe evidencia documental que demuestre que se haya producido vino local. Una prueba vinculada al consumo de vino en la ciudad, es la tinaja más antigua del Perú, en ella se vaciaron innumerables litros de vino de cada botija que fue transportada desde la costa, actualmente está atesorada en el convento de La Recoleta Franciscana y posee la inscripción: “Año de 1550 San Rafael”; cabe resaltar que es la única tinaja que queda de esos años, a causa de los constantes movimientos telúricos fueron los que destruyeron las instalaciones de las bodegas, lagares, tinajas y botijas desde 1582, en que ocurrió el primer terremoto de Arequipa colonial. El cabildo civil arequipeño dispuso en 1546, a través de un acuerdo edil, que para la comercialización del vino en su jurisdicción se revocasen las licencias de los mercaderes que abusaban de los indios obligándolos a cargar desde el puerto de Quilca hasta la ciudad, las botijas de vino, “porque éstos se mueren y les viene gran daño y perjuicio”; y además, que la comercialización del vino se haga previa tasación por el mojón, para ello fue presentado el hierro que utilizaría dicho funcionario real y con él, desde ese momento, se sellarían las botijas de vino y aceite; adicionalmente, se prohibió que ningún herrero fabrique un sello igual y si lo hacía, la sanción sería de 100 azotes atado en la picota de la Plaza Mayor 67 . Diseño del sello que utilizó el mojón o catador de vino. Al poco tiempo, el ayuntamiento dispuso que como los mercaderes estaban vendiendo el vino a precio muy alto, se establecía que no puedan vender la botija a más de 20 pesos, en caso de desobedecer la multa ascendía a 200 pesos de oro, la mitad para el rey y la otra mitad para el juez, el denunciante y las obras públicas. 68 66 Archivo General de Indias, Perú, 566, fol.302. Valladolid, 4 de marzo de 1542. Cédula Real al Gobernador del Perú, para que dé y señale a los vecinos de Arequipa, solares en que puedan hacer casas y caballerías y dé tierras en que plantes árboles y viñas. 67 AMA, LACC, 2, fol.3r-3v. Arequipa, 13 de marzo de 1546. Ordenanza municipal. 68 AMA, LACC, 2, fol.30v-31v. Arequipa, 23 de noviembre de 1546. Ordenanza municipal.
Alejandro Málaga Núñez-Zeballos El comercio de vino de Castilla y de la tierra en Arequipa colonia (1540-1600) Número 48, junio 2022, pp. 367-386 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.17 384 El transporte del vino desde la península ibérica por el Atlántico, Centroamérica y luego el océano Pacífico, hasta desembarcar en la caleta de Quilca o Arica y desde allí transportado a pie por indios hasta la ciudad, sufría un notable deterioro; por ello, el cuerpo edil prohibió vender “vino arrobado”, 69 o sea, vino picado o descompuesto; por su parte, los mercaderes protestaron porque era una costumbre, que se había vuelvo práctica cotidiana, pero al final se prohibió su comercialización y quien desacataba dicha medida sería castigado con 100 azotes. A fines de la década, el consumo desmedido del vino había generado problemas como desmanes ocasionados por algunos esclavos; por ello, el ayuntamiento dispuso: “que no se venda vino a los esclavos porque en las fiestas se ven taquis de negros y muchas veces se matan unos a otros y hacen cosas muy feas, dicho mandamiento debía cumplirse so pena de 10 pesos de oro y los esclavos castigados con 100 azotes”. 70 En esos años, el cabildo civil nuevamente fiscalizando la comercialización del vino, dispuso que los regatones y mercaderes no vendan ni regalen vino a indios ni negros esclavos, a menos que portasen las cédulas de sus amos, el desacato sería una multa de 10 pesos. 71 Y, también, el cuerpo edil dispuso que se dé una limosna en vino y mercaderías a las órdenes religiosas, por la loable labor de evangelización que estaban realizando, se destinó para el convento de san Francisco: 2 arrobas de vino, 2 de aceite y 3 arrobas de telas; al convento dominico una cantidad similar y al mercedario: 1 arroba de vino, 1 arroba de aceite para la lámpara y 2 arrobas de telas. 72 A mediados de los setenta, el quinto virrey del Perú don Francisco de Toledo visitaría la ciudad; por ello, en los preparativos para el recibimiento de la autoridad, el cuerpo edil dispuso que se consiga sólo “vino de Castilla” para el agasajo, enviando un fiel ejecutor a conseguirlo al puerto de Arica. 73 En los días que residió la autoridad en Arequipa, dio numerosas ordenanzas: para la elección de alcaldes y sus funciones, la conducta y actos de las mujeres indias y esclavas, las funciones y atribuciones de los alguaciles y curacas, 69 AMA, LACC, 2, fol.74r. Arequipa, 15 de octubre de 1546. Ordenanza municipal. 70 AMA, LACC, 2, fol.111v. Arequipa, 23 de mayo de 1550. Ordenanza municipal. 71 AMA, LACC, 3, fol.108v-109v. Arequipa, 23 de enero de 1559. Ordenanza municipal. 72 AMA, LACC, 3, fol.111r-111v. Arequipa, 25 de febrero de 1559. Ordenanza municipal. 73 AMA, LACC, 4, fol. 225r. Arequipa, 2 de noviembre de 1575. Ordenanza municipal.
Alejandro Málaga Núñez-Zeballos El comercio de vino de Castilla y de la tierra en Arequipa colonia (1540-1600) Número 48, junio 2022, pp. 367-386 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.17 385 los derechos y prohibiciones de los indios de cada pueblo, vedar a los indios de comprar vino y mercaderías de Castilla, indicando: Mando que los indios e indias comunes ni caciques ni principales no hagan taquies ni borracheras, y si algunos quisieran hazer sea de día y en lugares y fiestas públicas con licencia del corregidor, sacerdote a quienes se les encarga se les dé con moderación con apercibimiento que haciéndolo de otra manera serán por ellos castigados. 74 Además, ordenó que los vendedores de “vino de la tierra” no lo hagan como si fuera “vino de Castilla" y viceversa, debido a fraudes y denuncias; y también, reiteró la prohibición a los pulperos de vender vino a esclavos e indios 75 . Por esos años, la medida del vino fluctuaba y no era exacta en las botijas, por ello para uniformizar dicho envase se dispuso que la arroba que era de 18 cuartillos, sea rebajada a 16 cuartillos. 76 Conclusiones La ciudad de Arequipa desde que fue fundada en 1540, paulatinamente fue perfilándose como el centro económico del sur del virreinato peruano, por el flujo de comercio de mercaderías, en especial el “vino de Castilla” en las décadas de los cuarenta y cincuenta, y posteriormente fue desplazado – desde los sesenta - por el “vino de la tierra” que fue copando los mercados altiplánicos. Fue fundamental, contar con mano de obra calificada no sólo para cuidar de los viñedos en las afueras de la ciudad como: Tiabaya, Porongoche y Uchumayo, y luego Vítor, Majes, Sihuas y Camaná, sino también en la elaboración de tinajas para el almacenamiento del vino en las bodegas y botijas para el transporte de la bebida. 74 Eduardo Ugarte y Ugarte, Ynédita (Arequipa: Universidad Nacional de San Agustín, 1973), p. 79. 75 Ibid. 76 AMA, LACC, 5, fol.14. Arequipa, 22 de octubre de 1579. Ordenanza municipal.
Alejandro Málaga Núñez-Zeballos El comercio de vino de Castilla y de la tierra en Arequipa colonia (1540-1600) Número 48, junio 2022, pp. 367-386 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.17 386 Los propietarios de las heredades de viñas fueron los primeros vecinos de la ciudad y también hubo interés de parte de los caciques locales en poseer un viñedo, producir vino y comercializarlo por las rutas y mercados que llegaban hasta el Cerro Rico de Potosí. El transporte del vino en barcos en forma segura hasta un puerto, fue en barricas de madera, luego al menudeo en botijas y finalmente el almacenamiento en tinajas, fue la forma como la población hispana pudo comercializar y obtener su bebida preferida. Los indios fueron obligados a transportar las botijas desde la costa a la ciudad y a pesar que el cabildo civil prohibió esa disposición, posteriormente cambió de parecer y nuevamente se transportó el vino a pie, los indios fueron compensados con el alimento, chicha y coca durante la travesía. Desde los años sesenta, se inicia un auge de producción y comercialización del vino arequipeño y sus valles, no sólo por parte de autoridades políticas, sino también mujeres, curacas y religiosos, hacia el Altiplano y Charcas. El precio del vino comercializado por cuartillos y arrobas, fue elevándose a medida que la segunda mitad del siglo XVI finalizaba y paulatinamente el “vino de Castilla” fue desplazado por el “vino de la tierra”. El apogeo de la producción de vino arequipeño finalizó al ser afectadas las heredades por la lluvia de ceniza de la erupción de volcán Huaynaputina, transcurriría un quinquenio para que gradualmente se recuperen las heredades con nuevas cepas, bodegas, tinajas y botijas, y la enorme producción de vino arequipeño recupere los mercados, que abarrotó hasta fines de los años virreinales.