El periodismo que contará el futuro, de Antonio López Hidalgo; Salamanca: Comunicación Social Ediciones y Publicaciones, 2018 [Reseña]
Full text
419Estud. mensaje period. 26(1) 2020: 419-420 López Hidalgo, Antonio (2018): El periodismo que contará el futuro. Salamanca. Comunicación Social Ediciones y Publicaciones, 112 páginas. El periodismo es una herramienta imprescindible para descifrar la Historia y entender nuestras vidas. Esta sabia aseveración, que cierra el prólogo de El periodismo que contará el futuro, atesora el sentido máximo de todo cuanto narra su autor en las páginas del mismo. Antonio López Hidalgo desnuda sus intenciones al señalar que los cuatro textos reunidos en este libro comparten tres puntos en común. El primero de ellos es que todos ellos han sido fruto de algún encargo. En segundo lugar, todos persiguen, de alguna manera, analizar la profesión periodística y llegar a determinadas conclusiones desde diferentes perspectivas. Por último, el autor confiesa que los cuatro textos abordan cuestiones de este oficio que siempre le interesaron. El primero de los textos que componen la obra, “Los géneros periodísticos según Honoré de Balzac”, sirvió como prólogo en 2009 a la Monografía de la prensa parisina, obra del escritor francés que por primera vez veía la luz traducida al castellano, casi dos siglos después de su publicación original, en 1843. López Hidalgo destaca cómo Balzac, en su relato, describe con fina ironía y sarcasmo eficaz el mundo de la prensa parisiense que vivió como periodista. Una época en la que el periodismo moderno daba sus primeros pasos pero que todavía, a mediados del siglo XIX, estaba al servicio de las ideas políticas y religiosas, es decir, un periodismo de poca información y muchos comentarios. López Hidalgo adopta un tono explicativo para contextualizar el contenido de la obra de Balzac, al señalar cómo los comentarios y los artículos se incorporarán al periodismo moderno a partir del mencionado periodo, así como el editorial, el ensayo, la crítica o el obituario, pese a que “muchos de estos géneros ya vivieran en publicaciones de los siglos XVII y XVIII”, tal y como aclara. El texto supone, por tanto, un recorrido histórico por cada uno de estos géneros periodísticos, sustentado además en un riguroso análisis de su evolución y con referencias a destacados teóricos de los géneros periodísticos. Un relato revelador que pone de manifiesto que muchas de las observaciones de Balzac no han perdido vigencia en nuestros días. El segundo capítulo centra la atención en la figura de José María Carretero, considerado por muchos como el pionero en la entrevista-perfil, ese género periodístico que no presta atención únicamente a lo que cuenta el entrevistado, sino que se recrea en su retrato y en el escenario en el que se desarrolla el diálogo. Muchos de los grandes nombres propios de la primera mitad del siglo XX se sometieron a sus preguntas: Pérez Galdós, Valle-Inclán, Manuel Machado, Manolete, Alfonso XIII, Pablo Iglesias… El artículo da cuenta de la evolución del propio Carretero como entrevistador y se detiene en curiosidades como el hecho de que, al principio, ni tan siquiera tomara notas, sino que conservara el diálogo en su memoria. Su procedimiento cambió con los años, y el guion de estos encuentros se hizo más minucioso y las notas más abundantes. No en vano, siempre consideró la entrevista como el género periodístico más difícil en su ejecución, como el propio López Hidalgo recuerda, y al entrevistador como un investigador, como un cirujano que “disecciona el espíritu ajeno” (p. 34). Bajo el seudónimo de El Caballero Audaz, Carretero compatibilizó el periodismo con la literatura y reflejó sin tapujos en sus novelas la realidad social y económica de la España de las primeras décadas del siglo XX. El tercero de los textos que componen la presente obra, “Situación laboral y producción informativa. El reto de los profesionales de la información”, fue la columna vertebral de una conferencia impartida por el autor en unas Jornadas sobre Relaciones Laborales y Medios de Comunicación celebradas en la Facultad de Comunicación de Sevilla y que ahora, en este volumen, ve la luz en papel por primera vez. López Hidalgo destaca cómo las nuevas tecnologías de la información han supuesto la aparición de nuevos medios en un contexto de crisis para la profesión periodística pero también, matiza el autor, de cambio y oportunidades. Sin embargo, la precariedad laboral ha generado nuevas rutinas de trabajo que suponen una merma de la calidad informativa, sustentadas en un mínimo manejo de fuentes y que se materializan en informaciones no contrastadas ni verificadas, un léxico cada vez más pobre y un uso muy limitado de géneros periodísticos. Entre las principales preocupaciones de los periodistas se encuentra el paro, la limitación de la libertad de expresión, la inseguridad profesional, la escasa organización profesional o la baja rotación y promoción de las plantillas. A estos problemas, López Hidalgo suma la falta de formación y preparación de los periodistas, su independencia respecto a los partidos y las instituciones, así como su credibilidad. Entre las muchas realidades sobre la profesión que el autor pone de relieve, cabe destacar el número de mujeres periodistas que acceden al mercado de trabajo, cada vez mayor que el de los hombres; pero también la escasa movilización de los periodistas españoles, mejor representados a nivel sindical y más fuertes en medios públicos, y con un dato esclarecedor que invita a la reflexión: la única huelga de periodistas en España data de 1989. En un contexto en el que las máquinas Estudios sobre el Mensaje Periodístico ISSN-e: 1988-2696 https://dx.doi.org/10.5209/esmp.67321 RESEÑAS
420 Reseñas. Estud. mensaje period. 26(1) 2020: 419-420 no pueden sustituir al periodista pero tampoco ayudan a que el ejercicio del periodismo se fundamente en la verificación de hechos, contraste de fuentes informativas y publicación de noticias ciertas y novedosas, López Hidalgo cree que la mejor receta para hacer frente a los peligros que conducen al futuro es, sencillamente, hacer periodismo. El futuro es, precisamente, el leitmotiv del último capítulo de este libro, que supone un ejercicio de análisis y reflexión sobre las nuevas maneras de contar la realidad: periodismo narrativo, periodismo de inmersión, crossmedia, periodismo dron, periodismo cómic… Son términos que responden a las diferentes formas en las que el periodismo contará el futuro; un producto trasmediático en el que convergerán distintos lenguajes, formatos, tecnologías y soportes que, en opinión del autor, tiene como reto hacer frente a ese periodismo en el que predominan las fuentes institucionales, precario, preso de la desvirtuada objetividad. Se trata, concluye López Hidalgo, de un periodismo que nace fruto de la convergencia, de la investigación, de la renovación formal, del compromiso y de la subjetividad para dar continuidad a la renovación que ya en el pasado siglo propusieron autores como John Reed, Nellie Bly, Rodolfo Walsh o Manuel Chaves Nogales. En definitiva, El periodismo que contará el futuro reúne en un mismo volumen cuatro textos que ofrecen diferentes perspectivas de la profesión periodística. Escritos en diferentes fechas y circunstancias, disfrutar ahora de todos ellos formando parte de un mismo volumen no es solo un gozo para su autor, como él mismo confiesa, sino para todo aquel que quiera profundizar en los entresijos de la profesión de la mano de alguien con una dilatada carrera académica y periodística. Isaac López Redondo1 1 Universidad de Sevilla (España) E-mail: [email protected]