Meditaciones para la Sagrada Comunión, aplicadas á las principales Festividades del año obra del célebre P. Baltasar Gracián..., con las Décimas respectivas con que las adornó D. José Ibáñez
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UTESA MEDITACIONES | LA SAGRADA COMUNION, APLICADAS a á las principales Festividades del año, 5 ] i dy OBRA h ai as DEL CÉLEBRE P BALTASAR GRACIAN, de la Compañía de Jesus , con. las Décimas res= Pectivas con que las adornó D, José Ibañez. 0" aa Nucya edicion hecha á devocion de un individuo de la ; Congregacion de N. Sra. de Guadalupe. CORO Soo CON LICENCIA. +. Madrid: Imprenta de Aguado, bajada de Sta. Cruz. a e o, e Y 1826. PONACION MONTOTYO
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EL EDITOR. La presente reimpresion de estas Me-= ditaciones creo con fundamento que se mi-- re como un obsequio á la piedad y 4'la: literatura. Es indudable que la primera tiene un derecho 4 que se aumenten y pro. paguen sus afectos por todos los medios: posibles; y que siendo uno de sus más poderosos móbiles la sagrada Comunion, nada sobra para escitarla, para contribuir áre= cibirla dignamente y ¡avivar así el fervor de un acto tan solemne y esencial del: catolicismo, Pero si entrela multitud de obras devotas escritas al intento; si entre las que hemos ido 4 mendigar de los estrangeros se presenta una de nuestro reino, y de uno: de los mejores ingenios españoles, en qué se mezclan dulcemente lo piadoso con lo vario y ameno, y el mérito principal de: la materia mística, con lo castizo de la for=. ma en el lenguage, y: aquel sabor de los hablistas de nuestra buena época literaria, juzgo nO engañarme tampoco en mit aserto Con respecto á lo literario. El P. Baltasar Gracian, de la Compañía de Jesus, se dis- *
tinguió en la república de las letras por un gran número de obras que dió á luz bajo el nombre de Lorenzo Gracian; modestia que ocasionó el error de creer fuesen dos hermanos: tales son el Héroe, el Político Fernando, la Agudeza y arte de ingenio, el Discreto, el Criticon, el Oráculo manual , 6 Arte de prudencia, las Selvas del año, y , finalmente las Meditaciones para la Comunion: no siendo poca recomendacion de ésta el ser la única en que descubrió su verdadero nombre, como él mismo lo dice en el Prólogo de sus obras, y cuyas pala= bras se omiten aquí por evitar proligidad. Tradugéronse en varias lenguas conforme salian sus diferentes tratados, que ahora corren juntos en varios tomos, y de entre ellas entresacó D. José Ibañez las cincuen= ta Meditaciones, adornándolas su cristia= no ingenio con las discretas Décimas que van al frente de cada una, y que en nada desdicen del espíritu y estilo de la obra, Esta misma pues ofrezco al cristiano cuanto ilustrado público español, deseoso de que beba en ella lo. dulce de sus ideas pladosas, y lo correcto de su ameno lenguage. . PP Pl Pc me
E MEDITACIONES VARIAS PARA ANTES Y DESPUES DE LA SAGRADA COMUNION. e0L08810CLOOLVA MEDITACION 1 De la plenitud de gracia con que la Madre de Dios fue prevenida para hospedar alVerbo Eterno, primer egemplar de una perfecta Comunion. DÉCIMA. Si la que es de gracia fuente, Al verse templo humanado Del sacro Verbo encarnado, Teme, aun con ser inocente; ¿Cómo yo, que delincuente Le hospedo, no doy disculpa? Razon será que en mí esculpa Lo que ya con eficacia De la fuente de la gracia Al abismo de la culpa.
ACA (12) MEDITACION Il Del convite del Hijo Pródigo, apli cado á la Comunion. DÉCIMA. Pequé, Señor : rejalgares Me dió el vicio entre los brutos: ¡Oh qué diferentes frutos Aquellos y estos manjares! Pródigo huí tus altares, Liberal te considero; Por tí vivo, y sin tí muero, Cuando me pasas propicio Desde el muladar del vicio A la mesa del Cordero, PUNTO Tr. ado al inconsiderado Pródigo, caido de la mayor felicidad en la mayor desdicha, para que sienta mas sus estremos: de la casa de su Padre, al servicio de un tirano, metido en una vil choza, consumido de la hambre, arrinconado de la desnudéz, apurado de su tristeza, envidiando un vil manjar á los brutos mas inmundos, y aun esto
(13) no se le permite. Aquí acordándose de la regalada mesa de su padre, y cariñoso de aquel sabroso pan, que aun á los Jornaleros les sobra; viéndose hambrien: to de él, hártase de lágrimas, princi= pio de su remedio, pues hacen reverde= cer sus esperanzas, y confiado del amor paterno, que nunca de raiz se arranca, resuélvese en volver allá, y entrarse por las puertas siempre abiertas de su cielo, * Contémplate otro Pródigo, y «un mas mísero; pues dejando la casa de tu Dios, y la mesa de tu padre, te trajo tu desdicha 4 servir tus apetitos, duros y crueles tiranos. Pondera cuán poco satisfacen los deleites , cuán poco llenan las vanidades, aunque mucho hinchan, Lamenta tuinfelicidad de ha= ber trocado los favores de hijo de Dios, en desprecios de esclavo de Satanás. Saca un verdadero desengaño, despre= ciando todo lo quees mundo, apreciando todo lo que es cielo, y con valiente resolución vuelve antes hoy que mañana á la casa de tu Dios, y 4 1a mesa de tu buen Padre. ol: Punto IT. Resuelto: el desengañado hijo á volver al paterno centro, dispó-
(14) nese con dolor para llegar al consuelo. Vuelve lo primero en sí, que aun de sí mismo estaba en estraño. Entra reconociendo su vileza ante la mayor grandeza, y revístese de una segura confianza, que aunque él es mal hijo, tiene buen padre; y asistido de dolorosa vergiienza, llega confesando su flaqueza y su ignorancia: comienza por aquella tierna palabra: Padre; y. prosigue: “ Pequé contra el cielo, y contra tí.* * ¡Qué presto le oye el Padre de las misericordias, y salta á recibirle antes en sus entra= ñas: que en sus brazos! No le asquea andrajoso, ni le zahiere errado: escón= dele sí entre sus brazos, porque niaun los criados sean registros de su desventura; y aunque la necesidad del comer era mas urgente, atendiendo á la de cencia manda le traigan vestido nuevo, en fé de una vida nueva: ajústale el anillo de oro en el dedo en restitu= cion de su nobleza profana; y viéndole de suerte que no desdice de hijo suyo, siéntale á su mesa y, vestido de gala, le regala. * Pondera tú con qué resolucion deberias levantarte de ese abismo de miserias en que te anegaron
tus culpas; cómo te debes disponer con verdadera humildad para subir á la casa de tu gran Padre; con qué adorno te has de asentar 4 la mesa de los Angeles, no arrastrando los yerros de tus pecados; desatado sí por una buena confesion, vestido de la preciosa gala de la gracia, con el anillo en el dedo de la noble caridad, y con las ricas Joyas de las virtudes, llega :4 lograr tan divinos «favores, | Punto III... Viéndole ya el Padre de as misericordias aseado, dígnase de sentarle.4 su mesa, y para satisfacer su gran hambre, dispone sea muerto el mas lucido ternerillo de sus manadas, que todo entero, sazonado al fuego del amor, se lo pongan delante. Comenzó cebarse con tanto gusto , como traia apetito; el pasto era, sabroso, su necesi. dad grande: ¡con qué gusto comeria, ó cómo se iria saboreando ! Mirándoselo estaria su buen padre, y diria: “ Dejadle comer, que lo que'bien:sabe bien ali Menta; trinchadle mas, hacedle plato, coma á satisfaccion, y hágale buen proVecho.” Ahora sí conoceria la diferencia que va de mesa á-mesa , de manjar á
(16) manjares; y el que llegó á mendigar la mas vil comida de los brutos, ¿cómo es" timaria ahora el noble regalo de los Angeles? Que si una gota de agua de esta mesa basta á endulzar el mismo infierno, ¿ qué será todo aquel Pan sobresubstancial? *Pondera tú cuánto mayor es tu dicha, pues tanto mas espléndida tu mesa, enibdo en vez del sabroso 'ternerillo, te comes el mismo Hijo del Eterno Padre Sacramentado : aviva la fé, y dispertarás el hambre; cómele con gusto, y te entrará en provecho; desmenázale bien, y te sabrá mejor ; advierte lo que comes por la aida, > y lograrás vida eterna. Punto IV. Quedaria el Pródigo tan agradecido á tan buen Padre, cuan agasajado estimador de su gran bien; al paso que desengañado: ¿qué as sacaria tan eficaces, cuan verdaderos, de nunca mas perder ni su casa, ni“su'mesa? Y en medio de esta fruicion; ¿qué horror concebiria al miserable estado en que se vió? ¿cómo atenderia :4 no disgustarle en cosa, ya por amor Pe hijo, ya por recelo de “desgraciado? Iríase con: gratulando con todos los de:casa y desde
(17) el favorecido, al mercenario. ¿Cómo Ponderaria el favor paterno, y celebraria el regalo? ¡Cuánto mayores gracias ebes tú rendir habiendo comulgado, cuando te hallas tan favorecido! Corresponda al favor tu favor, levántense tus ojos de la mesa al cielo , y pase la lengua del gusto de Dios á sus divinas alabanzas. —MEDITACION 111 Para comulgar con la intencion del Centurion; DÉCIMA. Salud pide el Centurion Para un criado, y osado, Siendo yo mismo el criado No busco mi redencion, ¡Oh notable confusion! Aquel de amor es modelo; Yo en mi ingratitud soy yelo; Dios el Señor sin segundo, Pues al indigno del mundo Le viene á ver desde el icelo, PUNTO 1. Mesicars. hoy las escelentes virtudes E9n que se armó este Centurion para ir as
| (18) 4 conquistar la misericordia infinita; aquella ferviente caridad con que sale en persona á buscar la salud, no ya para un hijo único, sino para un criado sobrado y quien así se humilla con su criatura primero, ¿qué no hará despues con su Criador? Conoció cuán poco valen los humanos medios sin los divinos; y así solicita estos con estimacion y desengaño, no fia la diligencia al descuido de otro siervo, ni el hablar con Dios lo remite á otro tercero. * Pondera que hoy sales tú en busca del mismo Señor, no ya para solicitar la salud de un siervo, sino de tu alma; al mismo Jesus has de hablar; procura, pues, prevenirte de virtudes para conquistar sus misericordias: llega con humildad á postrarte ante su divina presencia: saca un gran fervor de espíritu, una encendida caridad, y una diligencia solícita, Punto IT. Llega caritativo el Centurion, y recíbele el Señor benignísimo: confia que tiene en su mano el poder, y muy á mano el quererle remediar. Señor, dice, un criado tengo en mi casa paralítico, tan impedido que no ha sido posible llegar acá con el cuerpo, sí con
(19) > el afecto. Respondele él Señor: si él: nó puede venir, yo iré allá á curarle. Repara en la infinita bondad del Salvador, No solo le escucha , Pero se digna ir 4 su casa á curar al siervo; remunera una . gran caridad con ótra mayor, no permitiendo ser en esta vencido de alguno. * Y entiende tú que en mostrando deseo del Señor, él mismo se convidará 4 entrarse por las puertas de tu pecho: ensancha los senos de tu alma para los favores de su diestra: dilata tu boca para que la llene de tan regalado manjar. Corresponda tu estimación á la infinita bondad, aviva el deseo de que venga á tí el Señor, que entre en tu pecho, y sane tu alma. Punto IIT. Admirado el Centurion de tan divina humanidad , careando su nada con la infinita grandeza; espantado y aun confundido, esclama: % Se. ÑOr, yo no soy digno de que vos entreis en mi pobre morada.” Vos Dios infinito, yo un vil gusano: el cielo os viene estrecho, ¿qué será mi pobre casa ? Vos hecho á pisar alas de Querubines, yo una hormiguilla vil, yo un pecador menos que hada. Repara que cuando los Fariseos *
(20) hinchados multiplican desprecios del Señor, un soldado hace alarde de veneraciones: aquellos no se dignan de venir 4 él, y el Centurion se espanta de que el Señor se digne irá su casa. * Pondera que si el Centurion así se confun= de de que-el Señor quiera pisar sus umbrales, ¿ cuánto mas tú de quese digne entrar, no ya en tu techo, sino en tu pecho? “ Sola una palabra vuestra, dice, es bastante á dar salud á mi criado, y llenar de felicidades mi casa :” con sola una palabra se contenta; 4 tí la misma palabra infinita, hecha carne , se entra en tus entrañas. Carea la grandeza de este Señor con tu vileza, y cuando llegues á comulgar , aniquílate, pues eres nada. Pondera que si para la omuipotencia bastaba una palabra, pero no para su infinita misericordia. Punto I/. ¡En qué accion de gracias prorrumpiria el Centurion á tantas misericordias ! ¡cuán agradecido quedaria despues de tan favorecido! Si humilde le veneró, agradecido le bendice, publicando á voces sus grandezas. Celebra tambien el Señor su fé, y propónenosla la Iglesia Santa por egemplo al re-
(2.1) cibirle. * Pondera cuánto Mayores gracias debes tú rendir á este Señor; cuánto mayores han sido los favores: mira que no vuelvas luego las espaldas á esta fuente de misericordia desagradecido, sino alábale eternamente obligado:, diciendo “ Cantaré las: misericordias del Señor eternamente: ” corresponda á este Pan cotidiano un hacimiento de gracias de cada dia, practicando con el egercicio una tan grande enseñanza de virtudes»: MEDITACION 1V. Para comulgar con la fé de la Cananéa. DÉCIMA. Wiisericordia desea La Cananéa lograr ; Quiérela Jesus probar, Quiérelo la Cananéa: No al disfavor titubea Hasta alcanzar el favor: ¿Y yo villano deudor, Huyo llamado de 11? ¿Qué será, Señor, de mí?..., Misericordia , Señor, C PUNTO 1. onsidera como la Cananéa deja su
(28) un solo manjar, sino á todos, al que cada uno desea; para que adviertan, que todo el bien que pueden desear, allí le hallarán cifrado; y así atonitos decian: * ¿Qué manjar es este tan raro, venido del cie. lo, enviado de la mano de Dios? ” Con cuánta mas razon puedes tú: hoy decir: ¿qué comida es esta tan preciosa ? Respóndete la fé, diciendo: Este es un Verbo hecho carne; y esta una carne hecha por un Verbo. Este es el pan de los Angeles, que los hombres se le comen: este. es aquel pan que es regalo de los Reyes; este es el Maná verdadero, que da vida; y en una palabra, esto es comerse el hombre á su Dios, que.como es bien infinito, encierra cuantos sabores hay: gústale, mira cuán suave. es, y cómo sabe á todas las virtudes y gracias. Punto TIT. Para un manjar tan misterioso, misteriosas circunstancias se requieren. Salian al alba á recogerle, en aquella hora vírgen; sea este el primer cuidado del dia: menester es madrugar, cueste solicitud y desvelo antes que salga el sol; que como. es tan puro y delicado, con cualquier calor del mundo se deshace. Recoge cada uno lo que bas-
(29 ta, que no tolera o codicias; no se guarda para otro dia, porque quiere ser pan reciente, y cotidiano, avisando de su frecuencia. Conviértese luego en gusanos roedores de la delincuente conciencia. * Pondera cuánto mas puntuales y misteriosas circunstancias requiere este Maná sacramentado. Sea este tu primer blanco; no te distraigas á otro empleo; no seas perezoso en buscarle, que te quedarás vacio; trátale con pureza, no sea que en vez de darte vida, engendre los gusanos de tu muerte. Punto IV. Quedan favorecidas aquellas gentes, mas no agradecidas: que de ordinario las mayores misericordias de Dios se pagan con ingratitudes del hombre. Asquearon luego el sabroso manjar, que como materiales, no perciben los regalos del espíritu: despreciaron el pan del cielo, y apetecieron las cebollas Gitanas. * Temo, alma, no seas tú aun mas desagradecida que estos, que cuanto mayor es el favor que has recibido, tanto mas culpable será la ingratitud. Celebra este verdadero Maná, y repite su fruición mas veces que el real Profeta en Sus cánticos de alabanzas, del que solo
(30) fue: representacion. Préciate de buen gusto, y conózcase en no apetecer mas los viles contentos de la tierra. MEDITACION VL Para comulgar con la devocion de Zaquéo. ] DÉCIMA. Zaquéo á un árbol, diseño De otro místico, subió, Desde donde á Jesus yió, Que éste hace grande al pequeños WMiróle Cristo en el leño, Y dijo habiéndole visto: Hoy , hombre , á tu mesa asisto, ¡Oh si con divina luz Subiera yo por la Cruz A la gran mesa de Cristo! PUNTO 1. ¿On mi Dios y mi Señor: cuando los hinchados Fariseos no se dignan de miraros, un Principe de los Publicanos solicita el veros! No llega á pedir remedio de sus males , como otros; y no porque no sean los suyos Mayores, pues son del alma, sino porque no los conoce.
(31) Tráelo la curiosidad de conoceros mila= groso , no el deseo de seguiros santo. Vase entremetiendo , y no llega: que los ricos con dificultad se pueden acercar á Vos, pobre, y trabajado desde nacido: nadie hace caso de él, porque habia hecho caso de ellos. Viéndose tan poco dispuesto, determina subir 4 un árbol á lo de hombre comun; y sin reparar en el decir de los hombres , atropella: por verá Dios. * Pondera hoy; alma mia, cuando sales á comulgar, que vas en busca del mismo Señor: 4 conocerle sales y á contemplarle: impedirte han el verle los accidentes del pan, que le rodean, y mucho mas las imperfecciones que te cercan; viéndote, pues, de tan corto espíritu como Zaquéo de cuerpo, leván= tate sobre tí misma, sube en el árbol de la devota contemplacion, ó en el de la Cruz. de una mortificacion perfecta; arraiga conla viva fé, con la verde esperanza, lleno de frutos de caridad, y con los ojos del espíritu logra el verle, Solicita el contemplarle. Punto IT. Estaba Zaquéo viéndoos “hor, muy á su gozo desde el árbol con tanto gusto, cuanto habia sido su de-
(32) seo: haciase ojos por veros, y VOS COrazones porque os viese: gozaba de vuestra divina presencia, experimentaba en su alma: maravillosos efectos; y cuando llegaste á emparejar con él, miraste al que os miraba, levantaste vuestros divinos ojos, que mirados, ó mirando, siempre fueron bienhechores. Fuéseos la palabra-tras ellos, y aun el afecto, y nombrándole yor su nombre, porque entienda que le atendeis, y que á él se encamina un tan grande favor, “Zaquéo , le decis, desciende diligente, que hoy me quiero hospedar en tu casa muy despacio.” ¡ Ob qué gozosa admiracion correspondería á una dicha tan impensada! ¡Oh lo que valen diligencias del hombre para con Dios! pues el que antes tenia por gran felicidad poder llegar á veros desde lejos, ya baja del árbol, ya seos acerca, se os pone al lado y se asienta á la mesa con vos. * Imagínome subido en el árbol de la contemplacion, apoyo de mi pequeñez, deseoso de ver, y conocer al Señor, y que llamándome por mi nombre, me dice: “«“ A ti digo, desciende, acércate á mí Sacramentado, llega á comulgar: que
(33) hoy me importa hospedarme en tu pecho: ” hoy dice, no lo remitas á mañana: ¿qué sabes si tendras mas tiempo? Y si el Señor dice que le importa á su misericordia, ¿cuánto mas á mi miseria? Acude, ó alma mia, con diligencia fervorosa á recibirle, de modo que no lo diga á un sordo de ignorancia, á un perezoso de ingratitud. Punto TIL. ¿Con qué presteza obedeceria Zaquéo? Lo primero sería postrarse , adorar aquellos pies que se dignaban hollar los umbrales de su casa; bien quisiera fuera en esta ocasión un gran palacio, para hospedar un huesped tan magnífico. ¿Cómole franquea= ria cuanto tenia, poniéndolo á'sus pies, quien así lo repartia en manos de los pobres ? “La mitad, dice, de mis rentas doy , Señor, de limosna; ” y sin duda e aquí le nació ia dicha; porque del hospedar al pobre, se pasa á recibir al Señor;. de dar de comer al' menñ= digo, se llega 4 comer+4 Dios. Péto cuando se viese sentado 4 la mesa con el Señor, tan apegado con él, á quien “4un verle desde lejos no sele permitia, y 0ué 3020 experimentaria en vsu alma? No 3,
(34) cabria en sí de contento, viendo cabia en su casa el infinito Dios. * Pondera tú, que te vés sentado á la mesa del Altar, y mucho mas allegado á Cristo, pues no solo á su mismo lado te sientas, sino que dentro de tu mismo pecho le sientes guardado allá en tu seno, ¿qué contento deberia ser el tuyo? No haya otro en el-mundo para ti; corresponda la estimacion al favor , despertándose en ti un continuo deseo de volverle á lograr, desquitando el sentimiento de haber perdido tantas comuniones en lo pa= sado con la frecuencia en lo venidero. Punto IVY. Quedó Zaquéo tan agradecido, cuan gozoso, que los humildes son muy agradecidos; todo les parece sobrado, cuanto mas un favor tan poco merecido: congratulábase con sus amigos, ganándolos todos para Dios. ¡Qué gracias haria al Señor, ofreciendo cuanto tenia, y en primer lugar su corazon! Desde hoy, Señor , que os he conocido, os comenzaré á servir; mudanza ha sido de vuestra diestra. Levantóle el Señor para echarle la bendicion , colmando su casa de bienes, y su alma de perfecciones. * Pondera
(35) cuánto mas agradecido debes tú mostrarte; pues si allí el Señor se dignó de entrar dentro de la casa de aquel Publicano, aquí dentro de tu pecho: allí convidó ZZaquéo al Señor , aquí el Señor te regala; allí le ofreció Zaquéo toda su casa, aquí le has de ofrecer toda tu alma, tu entendimiento para conocerle, tu voluntad para amarle, suplicándole te eche su bendicion, no ya de hijo de Abraham, sino de aquel gran Padre que vive y reina por todos los siglos, Amen. |
(36) MEDITACION VIL Para comulgar con la confianza de la muger que tocó la orla de la vestidura de Cristo. DÉCIMA. ¡Olrasombro de la Fé pura! Sanaré, dice egemplar, Como yo llegue á tocar La orla de su vestidura, Logró feliz la ventura, Porque en la Fé estuyo cierta, Ea pues, alma, despierta La Fé, y el afecto aviva, Que tocas la Carne viva, Y aun mas que enferma estás muerta. PUNTO 1. Cin como habiendo padecido esta muger tantos años una tan gran pension del vivir, achaque de la culpa, y viendo cuán poco la habian valido los médicos de la tierra, hoy acude al del cielo: previénese en vez de paga, de una rica confianza en el poder y querer de este Señor; sabe que con este Mé:
ALS dico divino, el dar ha de ser pedir, y así viene diciendo: “ Yo sé que si llego á tocar, aunque no sea sino un solo hilo de su ropa, tendré seguro el de mi vida aunque delgado. ” ¡Oh grande muger! ¡Oh gran misericordia del Señor! Otros médicos tocan al enfermo para curarle, aquí el enfermo toca al médico para sanar.” Yo conozco, decia, su infinita virtud; grande essu poder, igual es su bondad, tan misericordioso es como poderoso: tóquele yo, que él me curará. * Reconoce tú los graves achaques que en imperfecciones afligen tu “alma; ese flujo de pasiones, reflujo de pecados; concibe un gran deseo de sanar, que es la primera disposicion para la salud. Entiende que aqui tienes al mismo Mé: dico divino, que sana á tantos enfer mos; acude con viva fé, con heróica confianza de que todo tu remedio consiste en tócarle y recibirle. Punto II. Ceñia por todas partes el tropel de la gente al Salvador 5 rodeado iba de corazones, asistido de afectos, y así no le daban lugar á esta muger para Poder llegar á pedirle la salud cara á cara: que siempre se les ponen delante grandes
(44) en virtudes, de alhajas en méritos. Mira que hoy dispone el Rey del cielo que entre el Arca de su Cuerpo Sacramentado bajo tu techo, en tus mismas entrañas: advierte pues con qué confu= sion la debes recibir , con qué reverencia cortejar. Punto TIT. Entró el Arca del Señor en casa de Obededón, favorecida pri: mero en recibirla, y dichosa despues en recibir bendiciones; no fue casa vacía, sino llena de devocion; tampoco lo fue el Arca, llena sí de los tesoros del cielo, colmándola de felicidades. ¡Qué gozoso se hallaria Obededón al ver que cuando él temia rigores, experimentaba favores! ¡Tanto se premian servicios de obediencia, obsequios de humildad! Pagóle bien el hospedage el Señor, que como tan gran Rey , donde una vez entra, nunca mas se conoce miseria. * Pondera tú qué mercedes no te puedes prometer el dia que esta Arca verdadera, no vacía, sino llena del divino maná del Cuerpo y Sangre de Cristo, verdadero Dios y Señor, en tra en tu pecho. Aquella fue la caja, esta la joya; aquella llenó de bienes la
(45) casa de Obededón, porque fue figura de esta: ¿cuánto mas colmará esta de favores tu corazon? Logra la ocasion que tienes: advierte que aqui estan to= dos los tesoros de Dios, la mina ri-- ca de la gracia: sabe pedir, que el mismo Rey en persona tienes hospedado en tus entrañas, Punto IVY, No fue la menor de las recibidas mercedes el agradecimiento de Obededón y de todos los de su casa; y fue tan grande, que llegó á ser fama: no se hablaba de otro en Israél, celebrando todos las felicidades de su casa; emulábanle la dicha, y pudieran la virtud. Hasta el santo Rey David, ya animado, trató de llevar el Arca á su Real Palacio, deseando emplearse en los obsequios, y participar de los beneficios. *; Oh tú, que hoy has comulgado! mira que no.enmudezcas á las divinas alabanzas: parte es de merced el agradecimiento; y pues te reconoces tanto mas favorecido que Obededón, Muéstrate otro tanto mas agradecido: Serán estas gracias empeño de nuevos AVOres; y pues todos los de tu casa 40 participado de las divinas merce-
(46) des, todas tus fuerzas, y todas tus po= tencias se empleen en alabar al Señor: convida á las generaciones de las generaciones con el santo Rey Profeta te ayuden á cantar las misericordias del Señor por todas las eternidades de las eternidades. Amen. MEDITACION IX. Para llegar d comulgar con el encogimiento de san Pedro. DÉCIMA. En el nombre del Señor Tiende el Apóstol las redes, Y le sobran. las mercedes En el lance del favor: Ea, mi Jesus, mi amor, Mi ruego á tu mesa alcance; Pobre soy ¡terrible trance! Tu gracia mi aumento excite; Pues si pierdo este convite, Tal vez no tendré otro lance, PUNTO 1. Cia que si Juan mereció tecibir tantos favores de su divino Maestro por
(47) lo vírgen, Pedro los consiguió por lo humilde: Juan fue el discípulo amado, Pedro el humillado: habia de ser cabeza de la Iglesia, y superior de todos por su dignidad, pero él se hacia pies de todos por su humildad. Lo que le arre= bataba el favor en las ocasiones , le detenia en su encogimiento: no osaba preguntar al Señor , y así el Señor le preguntaba á él: cuando los otros pretendian las primeras sillas , él no se tenia por digno de estar delante de su maestro. Agradado el Señor de este encogimiento, dejando las otras barcas, entra en la suya, desde ella predica , y en ella descansa; llevaba Pedro las reprensiones, pero gozaba de los especiales favores, * Pondera qué buena disposicion esta de la humildad para llegar á recibir á un Señor que se agrada tanto de los humildes; y para haber de comulgar procura prevenirte dé este santo encogimiento; retirate, reconociendo tu bajeza, para que el Señor te adelante á gozar de su grandeza; siéntate en el ultimo lugar de este divino convite , que el Señor te subirá Mas arriba; humíillate cuando mas quiSICTES agradar á un Señor que se le van
(+8) los ojos tras los mansos y pequeños. | Punto IT. Desvelados los Apóstoles, trabajaron toda una noche, y nada co= gieron, porque no les asistia su divino Maestro: estaban á obscuras sin su vista, y de valde sin su asistencia: que donde él falta, nada sale con felicidad. Pasó ya la noche su ausencia, amaneció aquel Sol divino, y todo se llenó de sus alegres influencias. Abrió san Pedro los ojos de su fé, y conocióseá sí mismo, y 4 su divino Maestro; reconoció su pro= pia flaqueza, y el poder del Señor; su vileza, y su grandeza; en sí halló nada, y en Dios todo; y así dijo: “ Divino Maestro , toda la noche hemos remado, y nada conseguido, que sin vos nada somos, y nada valemos; mas ahora en wuestro nombre calaré las redes.” Ejecutólo con esta confianza, y logró el lance con doblada dicha, pues pudieron llenar ambasbarcas de la abundante pesca. *¡Ob alma mia! tú que andas toda la noche de esta tenebrosa vida zozobrando en el inconstante mar del:mundo, donde no hay hallar seguridad ni sosiego, oye lo que el Señor desde aquel wiríl te está diciendo: echa el lance de
49) tus deseos á la SS derecha de las verz daderas felicidades , y lenarás tu seno de los: eternos bienes::cala la'red hácia el cebo de esta hostia, y te apacentarás no ya de los sabrosos pescados , sino de mi mismo cuerpo! Mirale con los. ojos de la fé de Pedro, vé careando tu pobreza con su riqueza ;¿'tu'cortedad coi su infinidad, tu flaqueza corrsu omnipotencia, tu nada con el todo, y dile: Se= ñor, sin yos nada soy, nado valgo, y nada puedojuia esionsasio puivib, e. 19 - Punto TIT. Confúndese san Pedro, y considerándose pecador ante «aquella inmensa bondad, aniquílase flaco “ánte el infinito poder; y lleno de humilde en= cogimiento, viéndose en presencia del Señor esclama' temeroso , y dice reverente: “Señor, apartaos de mí, -que soy un gran pecador: retiraos ya que yo no puedo huir de vos;” que fue decir: ¿Quién soy «yo ?'¿quién -sois'vos, Señor? Yo una vil criatura, Vvos'el Omnipotente Criador: yo la mismaiga norancia , vos sabiduría infibita: yo fragil, que hoy soy y Mmañana“desáparezco , vos indefectible y eterno? yo un Vil gusano de la tierra , vos el'sobera4
(40). no.Monarca de los cielos: yo flaco,.vos Todopoderoso: yo, corto, vos inmenso: yo pobre mendigo,.vos la riqueza del Padre: yo necesitado, vos independiente; yo-al fin nada, y vos todo. Señor mio y Dios mio:' ¿cómo me sufrís en presencia: vuestra ? ¡Oh alma mia! con cuánta mas razon podrias tú esclamar, y. decirlo que san Pedro: que si él por solo estar delante del Señor, así se confunde; se aniquila, tú que no solo estás en su divina presencia, sino que le tocas: con impuros labios, que le. recibes en inmunda boca, que-le metes en tan villano pecho, que le encierras real y verdaderamente en tus viles entrañas, ¿ cómo. no das voces, diciendo: “ Señor,-retiraos de mí, que soy el mayor delos pecadores? ¿cómo me podreis sufrir antes vos ,.Dios mio, y todas mis cosas? Yo nada , y todas las nadas, ” ¡Con-qué «reverencia , con qué: pasmo, conqué confusion habias de llegarte 4. comulgar; á vista de tan inmensa randezat.. E “Punto: I1/. No le,echa de su presen= cia el Señor 4 Pedro, antes le une.mas estrechamente consigo: está tan lejos:de
(de), apartar los ojos de su humildad , que se le van tras ellas ino de ¡niega! el?rostro, franqueándole sí el corazon; y agradado de su' recatado 'encogimiento, trata de encomendarle sus tesoros , las mar= garitas mas preciosas; y. que mas le cuestan , sus corderillos y ovejas. Quedó Pedro tan agradecido,:cuanto antes retirado , dos veces confundido de la repetida benignidad de su Señor; y si an_tes se negaba 4 su presencia , ya:se adelanta á su alabanza, desempeñando humildades de str desconfianza; en animosos agradecimientos de su dicha. * ¡Oh Señor mio, y todo mi bien !; cuánto mas obligado Me reconozco yo hoy, cuando llego á:recibiros ;.. pues. no solo Me permitis estar ante vuestra infinita gradeza, sino que os.dignais de estar vos mismo real y verdaderamente dentro de. mi pecho, vos eh-mí, y:yo; enimos, que. so1s mi centro: y-todo:mi-bient Sea yo. tan: puntual en-los obsequios; como vos generoso en:los favores 3 no semues: tre. villano un pecho:tan privilegiado y favorecido, y sea. la confusión de:mi Vileza..pregon repetido de ¿vuestras ihMensas glorias. Amen. -:.: n *
(52) MEDITACION X.' Para recibir al Señor con.las dili-- gencias de Marta, y las finczas de: María. JN «DÉCIMA: ra % Si 4¿Marta, que con virtud a De Cristo amante cuidaba, Dijo el Señor que túrbaba — La misma solicitud; A mí, cuya ingratitud Me da el nombre de. traidor , ¿Qué me direis vos, Señor? ¿Y qué os podré responder? Yo no encuentro en mí poder: Lo que otorgo es el dolor. PUNTO 1. Gontempla cuando las dos Hermanas en sangre, mucho. mas en el espíritu, entendieron que el Señor iba á honrarles á su casa, ¡qué estimación concebirian! ¡qué gozo recibirian de un: tan grande favor! ¡con qué deseo esperaria Magdalena á aquel Señor, que algun dia con tanta ansia habia ido á buscar: y
(53) si tuvo entonces por gran dicha el ser bien recibida, hoy :estimaria por singular favor el poderle recibir! ¡Qué preparacion harian tan grande las que tan bien conocian la magestad , y grandeza del. huesped que esperaban! Grande sería el adorno de las salas, mayor. el de sus corazones, y las ricas. alhajas simbolizarian «sus preciosas >virtudes. * Pondera tú que el mismo Señor real -y ¡verdaderamente «viene hoy; en: per— sona áhospedarse en el castillo de tu corazon: trata de entregarle las llaves, que son tus potencias. y sentidos: hermánense tu, voluntad y entendimiento para asistirle con estimaciones y fineza: preceda una grande preparacion de alhajas: en virtudes, con mucha limpieza de: conciencia, oliendo todo á gracia y santidad. A | Punto. .1I.. Vasellegando el, divino Maestro: álas puertas del castillo, ostentando en su divino rostro.un celestial agrado: saldríanle 4 recibir: las:dos Hermanas con afectuosa reverencia seguidas de toda su familia , porque todos se empleasen enservir al Señor. ¡Qué; gozosas le reciben! ¡qué. agrade-
(60) era entregado á sus enemigos en venganza, se entrega él á sus amigos en comida; recambia las amarguras en dulzuras; brinda con su sangre 4 los hombres..que ándan trazando ¡bebérsela ; y cuando ellos aspiran á comérsele 4. bocados por rencor , él se les: da en banquete: por amor; brinda con-la dulzura desu caliz. 4 los que le preparan la hiel y vinagre; trata de metérseles en el pecho á los que le han de abrir el costado; toma el pan en las manos liberales que han de ser barrenadas con los clavos; alárgalas con liberalidad,. cuando han de ser-estiradas con crueldad; endulza con leche y miel aquellas. bocas, que han de escupir su rostro. . Dime ahora, pecador , ¿puédeseimaginar mayor ingratitud. que la ; ni mayor. bondad que la del Señor? Coteja estos dos estremos, y échate á los pies de un tan buen hermano, reconociendo tu culpa, solicitando el perdon: que no es posible te le niegue el que Se te dá todo en comida. Punto III, Olvidando antiguos agravios José, inventa nuevos favores; y cuando todo el mundo está pereciendo de hambre, dispone hacerles un ban-
(ón quete: “Comed, les dice, que yo Soy José, no enemigo, sino muy hermano vuestro: no enojado, sino misericor= dioso.” Comian' como hambrientos, y él les hacia plato, y cuando con solo pan se contentáran para satisfacer su hambre, logran sazonados manjares para su regalo: no envidian el manojo superior, sino que gozan de sus frutos: y el Benjamin sin culpa , como era lobo rapáz tragaba al doble que todos. * Ó tú, que estás sentado á la mesa del altar, reconoce tu buen hermano Jesus, que no solo te convida, sino que se te da en comida: fíase de tí, pues se entra dentro de tú pecho, y se mete en tus entrañas: mira que no le vuelvas á hacer traicion, cometiendo nuevas culpas: come como hambriento, y lograrás el tegalo, que cuando los demas perecen de hambre , 4 tí te sobran las dichas: come con desahogo y confianza, que esa casa, €sa mesa, siendo de Jesus tu' hermano, tuya es, y te está diciendo: “ Yo soy »Jesus, 4 quien tú vendiste y perseguis- »te5 no enojado, sino perdonador: acér- »Cate á mi sin recelo, y colócame en tus »entrañas con amor.”
(62) Punto IVY. Volverian los hermanos tan agradecidos, cuan. satisfechos , ya. de los beneficios recibidos, ya de lasinjurias olvidadas: ¡cómo irian por:el camino celebrando su dicha! Pues cuando temieron castigos , esperimentaron honras y favores. ¡Con qué diligencia caminarian á llevar las buenas nuevas 4 su padre del hijo de José vivo, los que se las llevaron tan tristes algun dia de despedazado! ¡Cómo se congratularian con su buen padre de la recíproca dicha del hermano! ¡Y cómo alternarian con él las gracias y alabanzas al cielo! Harían-. se lenguas en repetir una y muchas veces el suceso , y no se contentarian con que lo relatase. uno, sino que. todos lo volverian á repetir. * Alma, mas debe 4 quien mas se le perdona. ¿Qué gracias debes tú rendir á un Señor, que tantas veces te ha perdonado y sentado á. su mesa ? Lleva las buenas nuevas al Padre celestial; lleguen hasta el cielo los nuevos cánticos de tu agradecimiento, volviendo una y muchas veces á,repetir tu dicha, y 4 frecuentar la mesa del Altar. PP
(63) -MEDITACION -XIL. Para recibir al, Señor con. la humildad del Publicano. 0 DÉCIMA. Fue la humildad el trofeo Del Publicano culpado, Y la soberbia el pecado ¡Que derribó al Fariseo: o dh émo. pues, si.así lo creo, . - No humillo mi poquedad ? ¿Cómo, necia libertad, Llegas sin fé y sin temor Con la soberbia mayor + 44 la mayor humildad ? PUNTO TI. ¿tos cómo se dispone este gran pecador. para poder parecer ante el diVINO acatamiento, previene de humildad todo. lo que le falta de virtud, ahonda en el propio conocimiento para poder. llegar á la infinita alteza, no haa en si.sino culpas, y en Dios miseriCordias. ¿Quién soy yo, diria , que me atreva á entrar en la casa del Señor,
(6%) - ¿ Yo tan malo, y él tan bueno? ¿Yo abominablé pecador, y-él tan amable Señor? Yo soy un vil gusano, y así iré arrastrando por el suelo 4 su templo: todo lo habrá de poner el Señor de su casa, cuando yo nada tengo y nada puedo: un mostruo-he sido en el pecar, mas el Señor es un. prodigio en perdonar: confiado, pues, en su bondad, ¿lo que confundido de«mi-malicia , aunque sea un polvo enfadoso , un lodo inmundo, tengo de entrarme hoy por las puertas de su casa. Encuentra al, subir.con un Fariseo, y confúndese mas viéndose pecador á vista de aquel que tiene por espejo de su virtud, que de todo saca materia de humillacion. * Pondera, ó tú, que has de subir hoy al templo, no solo 4 hablar con el Señor, sino á recibirle 3 no solo'4 ponerte en su presencia, sino 4 ponerle dentro de tu pecho: sien= do un tan gran pecador , ¿con qué confusion debes llegar? No subas como Fariseo, sino como humilde Publicano: no te muevas con el pie de la soberbia, sino ahondando en tu propia bajeza, confesando tu indignidad , é: invocando la infinita misericordia. 144
( ' Punto IT. Entra en el templo teme. roso. el Publicano, que ya poco fuera reverente; ¿pero qué mucho si vé temblar las mismas columnas del cielo? Quédase lejos por humildad, el que se ale. Jó por-el pecado; escoge” para sí el ín= fimo lugar: teniéndose por el Mayor pecador: aun al Fariseo no se osa acercar, Cuanto menos á Dios; busca un rincon del templo:el quemo osa parecer en el inmundo, y aun ese le parece favorable favor: no se atreve á mirar al cielo, porque sabe pecó contra él; hiere el pecho con repetidos golpes, ya para cas= tigarle culpado, ya para despertarle adormecido; llamando está á su corazon y al cielo, para ablandarlos á entrambos: Señor, dice, sed propicio para mí pecador, así como: lo: sois. para: todos: que fue decir , Señor, yo soy el pecas dor, vos el perdonador; grande es mi» miseria, mayor es vuestra misericordia: Señor, gran perdon'segun vuestra gran) bondad; y segun la multitud: de vuestras: conmiseraciónes «borrad: la últi. tud de mis pecados. * Contempla ; cal= ma mia, este egemplar de penitencia: 51 €ste Publicano, aun de hablar con 5 y
(66) Dios desde lejos se juzga indigno, ¿ Cómo te has de llegar tú 4 recibirle? 41 se queda en un rincon, ¿cómo te atreves tú 4 acercarte al Altar? Él no osa abrirJos ojos para verá Dios, y tú abres la boca para comulgar? El hiere su pecho ante el Señor, ¿y tú le metes dentro de tu pecho? Él se aniquila pecador, y tú, tanto mayor, note confundes, 3 qué. haces que no das voces diciendo al Señor: “Sed propicio para mí tambien, aunque soy el mayor de los pecadores? Señor, grande'es mi confusion, sea grande vuestro perdon. Señor, en mi está la miseria, pero en vos la misericordia.” Punto TIT. Oh poderosa: humildad! Contempla cuán agradable es á Dios. No parecia tener cosa buena el Publicano sino la humildad, mi otra mala el Fariseo'sino la soberbia:. aquélla agradó tanto'al Señor, que le trajo 4 donde estaba, y ésta le ofendió de suerte, que de todo punto le ausentó. Echó: la altiwez al Fariseo del mas alto lugar, y la húmillacion realzó al Publicano del mas bajo: que poes nuevo en la soberbia hacer de Angeles demonios , así como enla humildad hacer de pecadores Án-
(67) geles. Ya mira el Señor al que no le osaba mirar, y aparta sus ojos del que complace en sí mismo z'ocupa la divina gracia aquel pecho queocupó la confusion, y es admitido de los Ángeles el que es desechado del Fariseo. Hállase el Publicano con su Dios y Señor dentro de sí por la gracia, ya le hospeda en su cora. zon: ¡qué contento le adora ! ¡ qué afectuoso le abraza! “¡qué dichoso le goza! * Alma, llega tú con humildad al Altar, que así quiere el Señor ser recibido: no hay mayor agasajo para tanta alteza, que el conocimiento de tu bajeza; asístele con encogimiento, y gozarás con mas dicha; aniquilate tú para engrandecerle 4 él; desprecia tu nada y lograrás el todo. Punto IV. ¡Qué contento bajaria el Publicano, como tán bien despachado! Subió lleno de dolor, y baja lleno de consuelo. Poco habló al pedir, mucho si al agradecer. Si antes confesaba sus culpas , pregona ya las misericordias del Señor. Dábale saltos de contento el corazon que recibió tantos golpes de peNitencia , no cabiéndole en el pecho ahora de gozo, ni antes de sentimiento; Y €s Sin duda que no volveria por el
(68) mismo camino, sino por el de la vittud, á la inmortal corona. * Oh tú que has comulgado, da gracias al Señor con el Publicano, no como el Fariseo ; de las culpas perdonadas , no de las virtudes presumidas; no blasones merecimientos, agradece sí misericordias: vuelve de la sagrada Comunion muy otro, y por diferente camino, no sea por el mismo , porque no te vuelvan á emprender tus pasiones que te aguardan, ni los vicios. pasados que te estan á la espera; y si el venir fue llorando, el volver sea cantando, como el manojo del pan del cielo: da gracias pues recibiste perdones, y ensalza á un Señor que pone sus ojos en los humildes.
(69) -MEDITACION XIIL De la magnificencia .con. que edifics Salomon el templo, y el. apara= to con que le dedico , aplicado áú. la 1 Comunion. DÉCIMA. Si urla Arca, sombra ó egemplo. De este misterio profundo, 0 - + Dió tanto que hacer al mundo Para tener digno Templo, ¿Qué hago yo que no contemplo Con mejor Árca la union? ¿Qué "Templo de ostentacion Lelabro, debiendo ser - Un Querubin en querer, “Y en saber un Salomon ? PUNTO L | Considera la magestuosa grandeza del templo de Salomon. No quiso el Señor se lo erigiese el belicoso padre, 'sino:el hijo pacífico «y sabio, queres dé sabios amar la paz. Siete años tardó en construirle, empleando su sabiduría, que fue la mayor, y su poder que fue igual; y toda esta magnificencia , riqueza, ar-
Punto IT. - Comienza 4 disponerla Cristo para hacerla capaz de sus infinitas misericordias; entra pidiendo “para dar, «y. pídela una gota de agua el que ha de verter toda su sangre por ella: empéñase en pedir poco para dar mucho. ¡Oh qué sed tiene de dar! ¡Qué deseo de comunicar sus celestiales dones ! “Con »deseo he deseado” dice el mismo Señor, hambriento de nuestra hartura. Agua pide, mas és: de lágrimas que limpien el alma, que blanqueen la conciencia, donde se ha de hospedar; sed tiene de que apaguemos la nuestra. * Advierte, alma, que el mismo Señor. real y verdaderamente en este divinísimo Sacramento te está diciendo á tí: “Alma, dame »de beber; lágrimas te pido: compadé- »cete de mi sed queme durótoda la vi- »da; no me des la hiel detu ingratitud, »ni el vinagre de tu tibieza; venga una: »lágrima siquiera derramada por tantas >»Culpas; ábranse esas fuentes de tus Ojos, »cuando endiluvios:se te comunican las »de mi sangre,” Bríndale 4 tu Redentor con lágrimas de amargura, para que él te negue átien abismos de dulzura. Saca un gran desprecio de los:mundanos
(77) deleites, y una gran sed de los divinos »que da saltos hácia el cielo, y llega »hasta la vida eterna?” + Oye, hija: inclina, alma, tu oreja, que el mismo Señor desde el Altar te dice á ti lo mismo. ¡Ob si supieses, ó si conocieses este don de dones esta merced de mercedes que
(78) hoy recibes cuando comulgas ! ¡Si supie- -ses quién es este gran Señor que encierras en tu pecho! Tu único bien, todo tu remedio, tu consuelo, tu felicidad, tu vida y tu centro; el que solo puede llenar tu corazon, y satisfacer tus deseos; 3 cómo le pedirias este pan de vida? ¿cómo frecuentarias con mas fervor la fuente de las gracias, la mesa del Altar? Aviva tu fé, alienta tu amor, y échate de pechos sedienta en esta copiosa fuente de su sangre; bebe hidrópica de sus llagas, y llénate, alma, de Dios. Punto I/. En habiendo conocido la Samaritana á su Criador y Redentor, ¡qué gozosa parte hecha de pecadora predicadora! No vuelve las espaldas á la fuente ingrata, sino que parte para vol. ver otra y muchas veces agradecida; va á comunicar su bien comunicado, á pagar en alabanzas sus misericordias, á congratularse de su dicha. Entra por su pueblo pregonando á voces el hallado Mesías; mo la cabe el contento en el pecho, y así rebosa en los prógimos primicias de su caridad: convoca no ya siete solos para la ofensa, sino todos para el obsequio. * Pondera, alma, cuánto
(79) | mas agradecida te debes tú mostrar á este Señor, que no ya una fuente de agua, sino todas las cinco de su: preciosa: san= gre te ha franqueado hoy, quedando tú bañada en el abismo de sus misericordias; séle reconocida, y serás agradecida; hazte pregonera de sus dones, comunicando á todos y con todos esta dicha, que por esto se llama Comunion. MEDITACION XV. Para comulgar con la reverencia de los Serafines del trono de Dios. DÉCIMA. Los Serafines amantes Al mismo que la Hostia encierra Veneran en cielo y tierra Abrasados por instantes: Las alas mueven constantes Por gozar la celsitud, ¡Y yo con ingratitud Vuelo desde el precipicio Sobre las alas del vicio Al solio de la virtud! PUNTO 1. Contempla aquella inmensa Magestad del infinito y eterno Dios, que 'si no ca-
80) be en los cielos E los cielos, ¿cuánto menos en la tierra de la tierra? Atiéndele rodeado de las aladas Gerarquías, asistido de los cortesanos espíritus; amándole unos, contemplándole otros, y to= dos alabándole y engrandeciéndole. Aquí sí pudiera desfallecer tu alma con mas razon que la otra Reina del Austro en el palacio del Salomon terreno: vuelve luego los ojos de la fé á este divino Sacramento, y repara que el mismo Señor real y verdaderamente que allí ocupa aquel magestuoso trono de su infinita grandeza, aquí se cifra en esta Hostia >, con amorosa llaneza: allí inmenso, aquí abreviado: allí conciliándole reverencia sti magestad , aquí solicitándole finezas su amor. * Considera si. hubieras de llegar por medio de los coros angélicos, rompiendo por aladas gerarquías , haciéndote calle á un lado y otro los Querubines y Serafines, ¿con qué temor procedieras ? ¿Con qué encogimiento llegáras? Pues advierte. que al mismo Dios y Señor vas á recibir hoy por medio de las invisibles Gerarquías. Repara con qué preparacion vienes, con qué alas de virtudes te acercas, y sea émula tu pre=
(81) paracion de los Querubines en el conoa cer, y de los Serafines en el amar. Punto IT. Estaban los abrasados es. píritus tan cercanos á la infinita Grandeza, que la asistian en el mismo trono, aunque aleando siempre por acercarse Mas; que quien mas conoce á Dios, mas le desea: abrasándose estan en el divino amot, y por eso los mas allegados; que el amor no solo permite, pero une: mu cho aman, y mucho mas desean. * Pon. dera aquí, ó alma mia, tu tibieza; can réa con aquel fuego tu frialdad, y di: ¿cómo te atreves á llegar 4 un Dios, que es fuego consumidor, tan poco fervorosa? Aleen tus potencias; el entendimiento Pot conocerle, tu voluntad por amarlez y despues de mucho, mas y mas: que lo que no consiguen los espíritus aladós con su grandeza, consigues tú con tu vilezaz pues no solo se te permite asistir al Se= ñor batiendo las alas, sino tocándole con los labios , paladeándole en tu Boca hase ta meterle dentro de tu pecho. Si 4 los. erafines se les concede asistir en el tro» ño de Dios: á ti queel mismo Dios Asiste dentro de tus entrañas, poco te quea que envidiarles; el conocimiento, no 6 w
(82) la dicha; la estimacion, que nO el favor. Punto III. Velaban sus rostros los amantes espíritus corridos de no amar 4 su Dios y Señor tanto como debian, tanto como quisieran; de que nO llegase su posibilidad donde su afecto; hacian rebozo con las alas á Su empacho, Si ya no era velo á su reverenciaz asisten avergonzados de su cortedad , cuando confundidos de tan inmediata asistencia; cubren tambien los pies, acusándolos de tardos en cortejo de sus alas, y en ellos sus detentados afectos. * ¡Oh alma perezosa! Pondera que si los Serafines se recatan indignos de parecel ante la inmensa grandeza de Dios, y la recelan cara 4 cara, tú tan llena de imperfecciones ya que no de culpas, tan helada en su divino amor, tan tibia en su diwino servicio, ¿cómo no te confundes hoy de llegar á recibirle, sirviéndole de trono tu corazon? Los Serafines acusan sus pies hechos 4 pisar estrellas; y tú con pies llenos del cieno del mundo, cubiertos del polvo de tu nada, ¿cómo 0sas acercarte ? Avergúénzate de tu vileza, y sola la benignidad de este Señor Sacra: mentado baste 4 alentar tu indignidad;
(83.) suple con humillaciones lo que te falta de posibilidades para poder lograr tan grandes favores. Punto IV. Reconociendo los Serafines su dicha,.mo cesan de alabar la divina grandeza: noche y dia repetian el Santo, Santo, quees el blason divino: á coros le entonaban, provocándose unos á otros los aplausos eternos; libraban en proseguidos cánticos debidos agradecimientos, y eternizaban en continuas voces los favores del Señor. * Aprende, ó alma mia, de tan grandes maestros del amar el saber agradecer ; sean émulos de sus incendios tus fervores: corresponda á su asistencia tu atencion; y si tu incapacidad te detuviere , tu dicha te adelante: compitan á finezas de amor estremos de humildad; á la alteza de tu vuelo, el retiro de tu bajeza; recambiando en gracia los favores, y las misericordias infinitas en alabanzas eternas por todos los siglos de los siglos. Amen.
(84) MEDITACION XVL Para comulgar como en convite descubierto. : DÉCIMA. En convite descubierto - Suele darse una memoria De los platos para gloria Del que expende con acierto : Y en el convite mas cierto Donde espresais vuestro amor Tambien me dísteis, Señor, Las especies del manjar; Que en la memoria ha de estar Por ser el plato mejor. PUNTO LI. a el que está convidado á la mesa de un gran Principe cómo se previene de modo que pueda lograr la ocasion: no se sacia primero de viles y groseros manjares el que los espera esquisitos y preciosos; consérvase ayuno, dando filos al apetito, y hace algun egercicio para hacer ganas; llega con saliva virgen guardando el hambre y aun lla_mándola para su sazon como á deseo, y
(85) éntrale en provecho. * ¡Oh tú que estás hoy convidado al mayor banquete del mayor Monarca ! Pondera como aqui todo deja de ser grande, y pasa á infinito el Señor que convida y el convite: solo el convidado es un gusano, y para tí se prepara toda la infinidad de Dios en comida, toda la grandeza del cielo en regalo ; que si el pan es de los Angeles, la vianda es el mismo Señor. Llega con el interior vacio de todo á recibir un Dios que todo lo llena; no te sientes abito de las cebollas del mundo á comer el pan del cielo, que en vez de darte vida , te causará la muerte: ven ageno de toda culpa al convite que tiene por renombre buena gracia. No comas este manjar con frialdad, que es sobresubstan-- cial, y no te entraria en provecho, sino sazonado al fuego de una fervorosa oracion ; y advierte que la devocion es el azúcar de este sabroso manjar blanco. Punto IT. Acostúmbrase en los con= vites ir descubriendo los platos para que los convidados vayan eligiendo «conforme á su gusto, y comiendo al sabor de su palabra 5 pero cuando es un suntuoso banquete, en que sirven muchas y es- :
(92) recibirás en un bocado todo el cielo, y hecho pan cotidiano el Dios Eterno. Punto TIT. Nose contenta ya con verle el santo Viejo, va adelantando con el favor la licencia, trueca el temor en finezas, alea el blanco cisne con santa candidez por acercarle mas; contentábase antes con verle, ya pasa á abrazarle: pide á la Virgen se le permita un rato quien desea toda una eternidad: concédesele liberal la que ruega con Dios á todos. Tomáóle entre los brazos, que fue abarcar todo el cielo ; con que nose celebre ya el enigma de ver dos varas de cielo; sí el ver hoy todo el cielo en dos varas: accepit eum in ulnas suas. Transformóse al punto de cisne en Serafin, alternando lágrimas con incendios : ¡ qué abrazos le daria, qué ternuras le diria! y pareciéndole no tenia mas que VEL si. trata de cerrar los ojos; no teniendo mas que desear, pide licencia de morir, pues el dejarlo de sus brazos ha de ser dejar la vida. * Alma, reconoce aquí tu dicha, y sábela lograr: el mismo Cristo del Señor tienes contigo, no solo entre tus brazos , sino dentro de tus entrañas; no apretado al seno, sino dentro de tu
93) pecho; no solo se te permite adorarle y besarle como á Simeon, sino comerle y tragarle, y sustentarte con él: esta es ty dicha, ¿cuál debe ser tu consuelo ? Este es el favor de tu Dios, veamos cuál es tu amor. ¿Qué puedes ya desear en esta vida habiendo llegado á comulgar? Pide el morir al mundo y vivir á Dios, no á la carne sino al espíritu, y sea de hoy mas tu conversacion en el cielo. Punto IV. Vióse el santo Simeon muy obligado con el favor divino, pero con poca vida para el agradecimiento; faltándole las fuerzas para rendir las debidas gracias, escoge rendir la vida. No pudo contenerse que no pregonase las divinas misericordias, y cantólas duicemente como divino cisne, despidiéndose de todo lo que no es cielo, de todo lo que no es Dios; y no quedándose con él contento á solas, propónele á todos los pueblos, comunícale 4' todas las gentes por lumbre de los ojos todos, y glotia del pueblo Israel. * Imítale tú que hoy as comulgado en lo agradecido, ya que le escedes en lo dichoso 5 que él solo 1le80 á tener una vez al niño Dios en sus 14205: y tú tantas veces en tu pecho no
(94) estimas si no agradeces: no sientes si no esclamas prorrumpiendo en nuevos cánticos , émulos de este dulcísimo cantor, que al cerrar sus ojos á todos los bienes terrenos, abre sus labios á las divinas glorias, cierra el corazon al mundo, y ábrele de par en par á solo Dios, confesándose con todo él en el concilio de los justos , enla congregacion de los buenos. MEDITACION XVIII, Para recibir al Señor en las tres _ salas del alma. DÉCIMA, Tres salas magestuosas Tenia un Rey por decoro, Una de plata, otra de oro, Y otra de piedras preciosas : ¡ Oh si otras tres suntuosas En mi corazon tuviera Para que manchas no viera Mi huesped, sino abrasado Un firmamento estrellado Que en el Sol se convirtiera! PUNTO 1. hen la magestuosa grandeza del inmenso Huesped, que hoy esperas, Y
(95) sabras cómo le has de recibir , y de qué suerte le debes cortejar: sea en emula= cion de aquellas tres ricas salas del otro celebrado Monarca, que dicen se «van escediendo al paso que en el número en la preciosidad , siendo la primera de acendrada plata, la segunda de refulgente oro, y la tercera de brillantes pie-= dras preciosas; mas con ser tan relevantes los quilates de su materia, los dejan muy atras los primores de su artificio; y porque se compitan el saber con el poder , segun la calidad de los huéspedes, asi son recibidos en diferentes salas: los nobles en la de plata, los grandes en la de oro, y los principes en la de piedras preciosas. * Pondera tú ahora, alma mia, + ¿en cuál de estas salas has de recibir un Señor, para quien son poco las alas de los Querubines, corto el trono de los Sera= fines , y estrecho el cielo de los cielos? ¿Por ventura en un entendimiento ilus: trado , en una voluntad inflamada, en - una memoria agradecida? Poco es esto, ten un pecho fervoroso, en unas entra= - ñas enternecidas, en un corazon enamorado? Todo es nada. En un grado de perfeccion mucho mayor que el otro, se=
(96) biendo de virtud en virtud? Todo no basta. ¿Pues qué harás? Reviístete, como dice el Apóstol, del mismo Señor, transfórmate en él, y sea la una comunion aparejo para la otra. Punto 11. Comulgan algunos fieles recibiendo al Señor en la primera sala, en la de la plata; pero no pasan de allí: conténtanse con estar en gracia, no aspiran á mayor perfeccion: mucho es de estimar esta limpieza de conciencia, esta pureza de alma: que un corazon con» trito y martillado á golpes de penitencia, nunca fue despreciable al Señor. * Procura tú, Ó alma mia, en primer lugar esta blancura de la gracia, está pureza de la justificacion: laba las manchas de las culpas con el agua fuerte de las lágrimas; no quede borron alguno que pueda ofender los ojos purísimos de un huesped, que tiene por renombre el Santo. Pero tú, alma, no te contentes con esta anchura, mas de conciencia que de espíritu; mas cortejo es menester así de devocion, como de perfeccion. Punto TIT. Mas atentas y mas puras otras almas se disponen para recibir este gran Rey Sacramentado, en la
(97) o sala de oro, de una encendida caridad: sea fragua el corazon para un Dios que viene á pegar fuego; y pues lo es consu= midor, consuma imperfecciones y abrase corazones: Esté el alma que comulga hecha un cielo, y en competencia del mismo infierno diga: mas y mas arder, mas y mas amar. Sea fuerte como la muerte la dileccion, y la emulacion del «amor dura como el infierno: mas y mas gozar; mas y mas arder. * Pondera si, has recibido hoy este inmenso: Huésped: en esta sala de oro del amor perfecto: derrítase ya lo'elado de tu corazon á vista de este amoroso fuego; conviértanse en ascuas de oro tus tibiezas; inflámese la volun= tad, arda el afecto, y resplandezca una intensa aficion á Jesus Sacramentado. Punto IV. Aun no basta esto, mas adelante ha de llegar un alma á hospedar al Señor; en la sala de las piedras preciosas , y si es posible de estrellas, esmaltado el oro de la caridad con todas las demas virtudes, Reciben al Señor algunas almas entre resplandecientes diamantes de fortaleza, con propósito eficaz de antes morir, que cometer la menor imperfeccion advertidamente: entre 1
(98) esmeraldas de esperanza y paciencia, no solosufriendo las adversidades con Fesignacion, pero con gozo y consuelo: entre topacios de mortificacion en todas. las cosas, y: en todo tiempo: entre: perlas netas de ¡angélica pureza, entre resplandecientes carbunclos:de la mayor gloria de Dios, entre encendidos rubíes de ha— cer siempre lo mas perfecto, entre lucientes piropos hechos llama á fuer de Serafines, munca cesando de aspirar:á mas amor, á mas conocimiento. *¡Oh si tú le: recibieses, alma mia, en esta sala y con esta perfeccion, colmada de virtudes, rebutida de finezas , toda en= diosada - y transformada en el Señor! Amemssbusiqioty a bs
PEA MEDITACION XIX Del convite de los cinco panes , apli» cado á la sagrada Comunion, ' DÉCIMA, Despues del ayuno cierto En el desierto oportuno, Le da Jesus al ayuno Mas que pan en el desierto: z Que crece y que sobra adyierto Su gracia en todo: el confin;: Yo indigno soy y ruin, Mas no negueis á mi afan El pan, que es fuente de pan. "Tan sin principio ni fin. : PUNTO 1. Mesitarás como siguen al Señor no 'solo los hombres robustos, sino las mbgeres delicadas y los niños tiernos; que de todos es el servir á Dios, y el reinar con él; gustan tanto de oir su celestial doctrina', que no se acuerdan de la material comida ; preceden tres dias de ayuno para que logren con mas gusto el mila= groso manjar; sea el hambre-su sazon, entre en estómagos puros, desembaraza-
100) dos de las bre viandas; en un desierto les pára la mesa el Señor , no en el bullicio de las plazas. * Advierte, alima, que si toda esta preparacion fue menester para aquel milagroso Pan, ¿cuál será bastante para haber de llegar á comer el pan que bajó del cielo? ¿el pan sobresubstancial? Preceda la abstinencía de los viles mundanos manjares, para llegar con el paladar virgen, con el estómago desembarazado; abra el apetito “el egercicio de las virtudes, la fatiga de la mortificacion; haya mucho retiro de los hombres, para gustar del Pan de los Ángeles ; trate con Dios quien ha de comer 4 Dios; toda esta preparacion debes traer para lograr el divino Pan con gran gozo de tu espíritu, con provecho .de.tu alma. Punto IT. Cuida el Señor delos que de si descuidan; prueba su fé y corona. su confianza: despues: de haberles dado: en primer lugar el sustento del. alma en doctrina, acude al del cuerpo en comida; y. el que así provee:á,los mas viles gusanillos de Ja tierra, no olvidará á los hijos de sus entrañas: consulta con los Após: toles , ministros de la mesa, dispensado”
(101) ed res de su gracia. Hallóse un niño que" traia cinco panes y dos pescados; niño habia de ser, porque es tan novicia la tentacion de la gula, cuan veterana la. dela vanidad, sería prevencion de algun discípulo para el celestial Maestro , que no admite otro regalo sino un pan de cebada, el que con tanta largueza provee 4 todas sus criaturas. * Pondera,.ó alma, que no te cuesta 4 tí tanto como á éstos el maná celestial; no el salir á los desiertos; no el cansarte y sudar, que en todas partes le tienes. Mas si este pan se hubiera de comprar, diganos san Felipe lo que costaria; pero no se compra 4 precio de ducados, sino de afectos y deseos ; de valde se da: conoce y estima tu dicha, pues te regala el Señor no con, solo pan, sino con su mismo cuerpo y sangre, que son las delicias de los Reyes. Punto HT. Estaba el Señor en medio de aquellas campañas , coronado de la infinita multitud de gentes, hecho centro de su confianza, y blanco de su' mira. Manda á sus Apóstoles les hagan sentar, para que coman con concierto Y con sosi go; y que sea sobre el heno, no tanto para la comodidad cuanto para
| (108) glorias del Señor boca que fue tan endulzada con su cuerpo y con Su sangre: suban al cielo los aplausos de un pan que bajó de allá. MEDITACION XXI Del convite de Simon Leproso y pe: nitencia de la Magdalena, aplicado" á la Sagrada Comunion. DÉCIMA. Juzga Simon sin razon, Y á Magdalena condena; Jesus premia á Magdalena, Pero reprende á Simon : ¡Oh lepra de mi pasion ! Busca al médico amoroso ; ¡Oh Señor! haced piadoso Que sea por mi interés Wiagdalena á vuestros pies, No á vuestra mesa Leproso. PUNTO Il. Esotitipla cuán á lo galante hoy el Señor acepta el convite de un Leproso, por sapar á una bizarra pecadora : no va atraido de los sabrosos manjares , Sediento sí de sus amargas lágrimas: él es:
(109) el convidado , y Magdalena su convidada: luego que conoció al Señor, se conoció á sí misma; su grandeza y subajeza, su amor y su frialdad; careó la Bondad divina con su ingratitud humana, y ella que gustaba de ser querida, en conociendo el infinito amor, se le rinde: informóse donde estaba aquel divino imán de sus yerros; no repara en el qué dirán los hombres, solo no diga Dios: despójase de sus profanas galas para vestirse de la librea del cielo, que es la estola inmortal: de esta suerte herida del amor, y llagada del dolor, vuela: en busca de su amante amado, y abate sus altaneras plumas á las divinas plantas, * Pondera cuán bien se supo disponer esta discípula novicia; qué: preparacion tan propia para convidarse, no á las delicias del banquete, sino. 4 los suspiros de su corazon. Considérate, alma, cubierta de culpas, despojada de la gracia: aprende cómo te has de disponer para entrarte por el convite, no ya del leproso Simon, sino del agradable Jesus Sacramentado. Saca una resolucion gallarda renunciando al mundo y á sus pompas, y en trage de penitencia llega á echarte á los
(110) pies de aquel Señor que tan misericor= dioso te espera en el convite. Punto IT. Comiendo estaba Cristo, cuando llegó hambrienta de él la peca= dora: llegó la sedienta cierva fatigada del veneno de sus culpas á brindar al Señor con sus lágrimas; éntrase sin llamar, pero llamada á impulsos de la gracia; y aunque cualquiera ocasion es buena para acercarse á Dios, parecióla mas cómoda la de un convite para conseguir entre sazones mercedes, No se atreve á llegar cara á cara, que siente muy ofendida la Divina, y la suya tan corrida cuan culpada: llega pues por las espaldas que habian atado sus culpas, y cae herida del amor la bella altanera garza á los pies del Cazador divino.* ALma, pues á tí te sobran culpas, no te falten arrepentimientos: sigue á la Magdalena en el llanto, pues la escediste en la ofensa : entrométete en el convite del Alter harto mas abundante y regalado que el del Fariséo, donde no serás zaherida, sino bien admitida: no barrerás e] suelo, sino que pisarás el cielo: pide 4 la Magdalena te deje uno de los pies de Cristo para regarle, mientras ella
| PE) baña el otro con su llanto: aprende de la discípula del Señor lecciones de penitencia: acompáñala ahora en el dolor, para que despues en el -consuelo te ayude. Punto HI. Llora un mar de lágrimas la Magdalena para poder salir del abismo de sus culpas; regando los pies de Cristo, con sus amargas lágrimas laba su alma de la inmundicia de sus delcites; enjúgalos con sus cabellos trocando en lazos de Dios los que habian enredado “las' almas; no cesa de besarlos, haciendo paces otras tantas veces como los habia ofendido: toda se emplea ya en su amado, la que toda se le habia negado; toda está puesta en él con sus potencias y sentidos, cuanto mas con el corazon : báñale los pies con las dos fuentes de sus ojos, y chúpalos con sus dos lábios; con sus blancas manos los aprieta; y con sus rubios cabellos los enjuga; por: que toda se consagre 4 Dios, la' que toda se habia profanado. * Pondera, ó tú que has comulgado, tu mayor dicha con Menos merecimiento; que si la Magdalena llega á lograr los pies de Cristo tú a gOzarle todo entero; si ella 4 besarle, tú á comerle; no solo Je aprieta los pies
(112) con tus manos, sino entrañas con en» trañas: ella le ofrece sus lágrimas, el Ses ñor le brinda con su sangre: ella le enjuga con sus cabellos, tú con las telas de tu corazon. Si ella le tiene asido, tú en cerrado: emplea pues toda tu alma y tus potencias en servirle y adorarle el dia que le recibes. Punto IV. Censuraba el Farisco lo que la Magdalena hacia, y no lo que habia hecho; que es el mundo fiscal de la virtud y abogado del vicio. Con otros ojos la mira el Señor bien diferentes de los hombrés: comienza á relatar los servicios de la Magdalena, haciendo los caros de las omisiones de Simon. “ Tú, » dice, no te dignaste de besar mi rostro, »»y ésta no ha cesado en todo este rato »de adorar mis plantas: no me diste »aguamanos , y ésta de ojos me la ha »servido : no gastaste una gota de aceis »,te en mi cabeza, y ésta ha derrama- » do en mis pies.el mas precioso bálsamo: »mo desplegaste una tohalla con que me . »enjugase las manos, y ésta me ha en- »jugado los pies con la preciosa madeja » de sus rubios cabellos.” * Oye, alma, que te dice tí otro tanto el mismo Se-
(113 ñor hoy que le has iia no solo en tu casa, sino en tu pecho. “Alma, »no me diste un beso de paz, cuando »tantos de guerra cón tus pecados: no »derramaste una lágrima de ternura »cuando te estoy bañando en mi sangre. »¡Qué poca fragancia despides de virtu- »des, y qué fria, qué corta “y qué gro- »sera has andado!” Recambia tus cortedades en agradecimientos; y pues ganas á la Magdalena en el favor, procura igualarla en el amor. Oye lo que te dice Cristo: "Vé en paz pues, en mi gracia, »estimándola como antes perdida.” Y respóndele tú: “mi Dios y mi Señor, antes perder mil vidas que volver á ofenderos.”
(114) MEDITACION XXIL De la oveja perdida y hallada. regalada con el pan del cielo. DÉCIMA. Cordero y pastor convida Jesus al mejor aprisco A mi alma, que por el risco Corre ya oveja perdida: Ea, pastor de mi vida, Ved que por mis pasos muero, Y ved, pues en vos espero, Que áun no está perdida ¡ay Dios! Oveja que vuelve á vos Como á pastor y cordero, PUNTO LI. ple como la simple ovejuela, engañada de su antojo y llevada de su gusto, se aparta del rebaño, se aleja de su pastor, perdida cuando mas entretenida, apacentando sus apetitos en los verdes prados de sus deleites: “No ha- »ya prado, dice, que no lo pase, y lo »repase mi gusto.” ¡Ob cómo trueca las seguridades de la gracia en los evidentes riesgos de la culpa, y olvidando
(115) los cariños de un buen pastor que la defiende, se espone 4 las gargantas de un lobo que' la trague!:*; Pondera, ó:alma mia, cuántas veces has hecho tú otro tan. to: en tí se verifica la parábola, y el lobo infernal está'en ella: tú eresla ovejuela tan simple como errada: dejaste los amenos prados! de la gracias y ha= bitas sombras de la muerte: dejaste. tu buen pastor que tecompró.con su vida, que té señaló con Su sangre, y sigues un leon cruel que te rodea para tragarte: acaba ya de conocer tu'yerro y recono= cer tu peligro: bala para que te oiga tu pastor: llámale con balidos de suspiros, á golpes de tu pecho, y al murmullo de tu llanto.'* >: DINOS De | Punto IT. Luego que echa menos el cuidadoso mayoral su descuidada ove= juela, trueca el descabso de su cabaña en afanes de buscarla: he áqui que viene saltando por los montes, y pasando'los collados, y ella se está en los valles de su culpa. ¡Qué de penas le cuéstan los gustos de ella! ¡Qué de amarguras sus dulzuras! ¡Qué de hieles sus panales ! El anda entre espinas , élla entre flores+ el sin comer, élla repasándose: rásganie *
(116) las zarzas el pellico, y. llegan 4 ensangrentarle: va pereciendo de sed, cuando mas sudando: no para hasta subir 4 un monte para mejor atalayarla: despójase del pellico, y desnudo trepa un árbol arriba, donde puesto en:lo.mas alto, alarga sus. dos brazos.4 dos ramas, que de ellas pende, y con gran pena se sustenta: comienza 4 llamarla. con valientes. clamores y aun con lágrimas; el cielo oye por su: reverencia, y la ovejuela se hace sorda en su obstinacion:: mas ¡ay! que ya inclina la cabeza, viendo que, no puede hablar pata hacerle señas; que primero dejará de vivir; que llamarla; y no.contento con esto , déjase abrir el pecho, y muéstrala sus amorosas entrañas. *Alma, oveja perdida ¿basta :cuándo ha de durar la dureza de tu corazon? Reconoce á tu divino.Pastor, y estima.lo que le cuestas; por tí-dejó su cielo, y bajó al:múndo; sudósangre , rasgáronle los azotes las espaldas, y las espinas las sienes; cargó y cayó con la Cruz, subió al Calvario, sorteáronle los vestidos, desnudo trepó. al árbol de tu remedio allí estendió sus brazos. ¿No le oyes cómo.te silva con suspiros y con lágrimas? Mira
(117) que te inclina la cabeza perseverando en llamarte: abre su costado y te franquea sus entrañas. Acaba y deja los “viles deleites de la villana tierra , y gozarás de los:regalados pastos del Altar, que es el paraiso de la Iglesia. - - Hb Punto TIT. Hallada la ovejuela; vuelve su pastor de muerteá vida. ¡Con qué agrado la recibe entre sus brazos siempre abiertos para ella! No la riñe enojado , antes la acaricia compasivo; y sacando el sabroso pan de su seno, con su mano la convida, y con su diestra la regala. Trasladada: de: sus brazos á sus hombros, si antes agoviados con: el peso de las culpas, ahora aliviados con la dulce carga, condúcela á sus seguros rediles, júntala con las otras"noventa y nueve. Qué gozoso va él con élla, y qué dichosa élla con él balando y diciendo: Mi amado para mí, y yo para él, toda entera y con corazon entero. *Considérate hoy, alma mia, favorecida del divino Pastor, vestido del pellico blanco, y regalada de su'mano con el pan del cielo, que él es tu pastor y tu pasto; toma el pan de su:mano, y cómete la mano tambien: con su sangre te redimió,
(124) MEDITACION XXIV De la dicha de Mifiboset sentado dá la mesa. real, aplicado a la Comunion. - DÉCIMA. David convida á su mesa A Mifiboset postrado, Que abatido y humillado Su agradecimiento espresa: ¿Del Rey la piedad confiesa, Porque sabe á la verdad Que su padre sin piedad Le persiguió en toda lid: ¿Y yo al hijo de David No espresaré mi humildad ? PUNTO Ll. a qué novedad le causaria á Mifiboset verse Jlamado del rey David para sentarse á su lado, y comer á su mesa : Ocuparia su ánimo el gozo, y su humildad el espanto. Veíase favorecido de la gracia real, el que tan desfavorecido de la naturaleza ; desposeido de la fortuna hijo de Principe que pasó ; desamparado como pobre y olvidado como
(125) desposeido ; cojo en el cuerpo, y caido de ánimo, con tantas imperfecciones como humillaciones. Consideraba pues la grandeza del Rey-4. vista de su bajeza, y diria: ¿Yo sentarme á la mesa real, cuando no tengo que llegarme á la boca? ¿Que un Rey me haga el plato, cuando * nadie se digna de servirme? Encogíase viendo lo poco que valia, y animábase viendo lo que el Rey le honraba. ¿ Qué he de parecer, decia, sentado entre tanta grandeza con tantas imperfecciones ? Pero al fin su gran bondad suplirá mi indignidad, * Imagínate otro Mifiboset con mas imperfecciones en el alma que él en el cuerpo, cojeando siempre en el divi. no servicio, contrahecho por la culpa, y agoviado hácia la tierra, hijo y nieto de padres enemigos del Señor, y tú mas pecador que todos, y que con todo eso otro mayor Rey que David, pues es el Monarca del cielo y tierra, te convida á su, mesa , y te hace plato: carea tu vileza con su grandeza, su infinidad y tu cortedad; saca una gran confusion, humillándote caido, y animándote favorecido, Punto II. Trata de adornarse Mifi-
(126) boset para poder parecer ante la presencia real: suple con los arreos sus defectos: no llega asqueroso por no doblar la ofension, vestido sí de gala para disimular sus imperfecciones. ¡Con qué encogimiento entraria en el palacio!¡Qué humilde se postraria á las reales plantas diciendo: Señor, ¿cuándo os he merecido yo tan gran favor? Sóbrame el comer con vuestros criados; pero ¿4 vuestra mesa? ¿4 vuestro lado? ¿y en un mismo plato? ¿y de un mismo mabjar? ¿y YO... Mirad que no son mis méritos para tan prodigiosas mercedes. Mas el santo Rey tan generoso cuan compasivo, le levantaria á sus brazos, diciendo: sí, sí, 4 mi mesa te has de sentar , y conmigo has de comer. * Pondera tú cuando hoy estás convidado no de un Rey de la tierra, sino del Monarca del cielo, 4 su mesa y á su plato, ¡eon qué ornato debes llegar , qué gala vestir, procurando encubrir: las fealdades de tus culpas con los arreos de la gracial: Punto TIT. Sentado estaba Mifiboset 4 la mesa real, tan encogido cuan honrado, favorecido del Rey, admirado de los cortesanos; los Grandes le asistian,
(127) y él comia; el mismo Rey le hacia plato, que sería de lo mejor. ¡Con qué gusto comeria! Como venido de la gran mano. ¡Qué consolado estaria de su nueva dicha! ¡Qué satisfecho del regalo! Aquí se vieron juntos esta vez la honra y el provecho; compitieron la benignidad de David con la humildad de Mifiboset. * Pondera tú el que comulgas que por grandes finezas que use el Rey de Israel con Mifiboset, nunca llegarán á las que contigo hoy hace el Rey del cielo: allí le daba el Rey preciosos y regalados manjares 5 pero no le daba 4 sí mismo: ha-= cíale el plato de la vianda real; pero no de su corazon: de suerte que comia con el Rey, pero no comia al Rey. Aquí sí, en esta mesa del Altar comes con Dios, y te comes á Dios; su mismo cuerpo te presenta, y con él su divinidad: cuanto tiene te da, y á sí mismo con todo. Logra con buen gusto tan esquisita comida: vete pocoá poco cuando comes mucho á mucho: da lugar á la consideracion, Saboréate con él: mira que es gran boca-= do, pues es un Dios verdadero: advierte que los mismos Angeles te asisten envidiándote la dicha, sí celando la decencia.
(123) ] Punto IVY. Mostraríase ag! decido Mifiboset á tanto agrado: trocaríase el encogimiento al comer en el desahogo del agradecer: conocióse la estimacion del favor recibido en volver á lograrlo: “nose le conocerian las tardanzas de co- -3o, puntualidades sí de convidado: no se portó como hijo del mayor perseguidor que tuvo David, sino como el mas fiel y reconocido vasallo. * Saca qué alabanzas debes tú dar á tan gran Rey que así te ha favorecido: qué gracias rendir 4 un Señor que así te ha regalado. No le ofendas mas como enemigo, Sif-= vele como hijo tan_ obligado. Concluye diciendo: “¿oh mi Dios y mi Señor! mas humano os habeis mostrado que David en favorecerme, y todo Divino en perdonarme; y con estar yo mas lleno de imperfecciones en el alma que Mifiboset en el cuerpo, os habeis dignado de admitirme 4 vuestra mesa y ponerme á vuestro lado; habeisme hecho plato de vuestro corazon y de vuestras entrañas, dándomeos todo en comida. ¿Qué gracias os daré yo, Señor, por tan grandes favores ? Lo que decia el santo Rey David: Cáliz por cáliz. Sea una comunion
(129) recompensa de otra: pagaré el dar con tomar , que con vos, Señor, no hay otra retribucion; volveré otra vez á comer y comeros: bastaba para mí, y sobraba sentarme á la mesa de vuestros jornaleros; pero para vuestra ¡infinita bondad no bastaba: los Angeles os alaben por mí, pues yo he comido por ellos, y me he co- ' mido su pan: dadme una gracia tras otra, y sea que coma yo con vos toda esta vida temporal, .y os goce toda la eterna.” MEDITACION XXV. De cómo dió gracias elramado Discipulo recostado en el pecho de su Maestro. : DÉCIMA.. | Muy 4 pecho le hallarán A Juan que toma divina De tal pecho la doctrina, Buril del pecho de Juan: Y pues buscándome yan Vuestras gracias por derecho , Quede en lágrimas deshecho, “Y duerma en yugo de' amor Yo en vuestro pecho, Señor, Y yos, Señor, en mi pecho, PUNTO 1. Jontempla como el Discípulo de puro | 9
(130) corazonse alza con el corazon de su Maestro; mas goza quien mas ama, y es propio de corazones vírgenes el amar mas, porque negándose 4 las criaturas, se entregan enteros á Dios. Es Juan el amado discípulo del'amador de la pureza; dispónese con virgen pecho para reci= bir el cándido Cordero: compite estremos de finezas con purísimos afectos, y despues de haberle seguido por donde quiera que va, se echa á descansar en su pecho, alli reposa como en su centro, y quedaríase diciendo: “Mi amado para mí, y yo para él que se apacienta entre azucenas.”-No pretende otro del va= limiento de su Principe, sino gozarle todo interior y esteriormentes él es su principio y su fin, Dios y todas sus cosas, y pone á la Vírgen entre ellas. * Pondera, alma , con qué pureza debes tú prepararte cuando llegas á comulgar, para que recíprocamente descanse el Señor en tu pecho y en tu seno: despiértese tu fé para que duerma en el Señor tu caridad y trata de disponerte con un corazon virgen, negado á toda aficion terrena, con una conciencia pura, limpia de toda culpa, y así amarás mas,
(131) y gozarás mas de las divinas finezas. Punto IL ¡Ob águila caudal, y con cuán penetrante vista te examinaste á los rayos del solencarnado, é hiciste presa en su abrasado corazon! Despues de haberte cebado en el pecho: de Cristo anidas en él; de modo que hallas pasto, y tienes nido en su seno, y vuelasá descansar en él: despues de haber mirado de hito á hito alsol enamorado, y bebídole sus luces entre arreboles de su preciosa sangre, cerraste los ojos en la quieta contemplacion. ¡Oh cómo despediste toda la frialdad del espíritu al color de aquel encendido corazon! ¡Oh cómo escudriñabas las trazas de sus finezas, las invenciones de su amor! ¡Cómo tomaste despacio el gozar de un amor que se eterniza, que cuando pareció que se aca= baba , entonces comenzaba, y habiendo amado, amó hasta el fin, * Alma, con el mismo pecho te convida hoy el :mismo Señor cuando:se te da en manjar: llega hoy á comulgar y á recostarte en su seno. Logra-con iguales afectos iguales. favores; y si Juan' fue, el amado, proCura tú ser la amante; muéstrate águila en la contemplacion ,:así como en la *
(132) voracidad; atiéndele con los ojos de la fé, y haz presa con la: encendida caridad. 0.0: 17 Punto TIT. En habiéndose comido Juan 4-Cristo , se toma licencia de recostárse en él; por dentro y fuera quiere estar rodeado de su Maestro. ¡Oh gran Discípulo: del-amor, y qué bien practícas sus lecciomes! Descansa el Hijo de Dios en el seno de su Eterno Padre, y Juan: en:el del mismo Hijo de Dios, ¡Qué tal puesto-escoge para reposar tal comida! Sia duda que de este modo le entrará en provecho, así como le entró en gusto. * Alma, aprende á dormir en Dios, despues de haberte alimentado de Dios: sosiégateen la contemplacion, no te inquisten impertinentes desvelos; no luego te abatas al mundo , persevera en este cielo: Pidele mercedes á un Señor que ha usado-contigo tales finezas; asístele co-. mo águila en el contemplarle, ya que no le pareciste en el:comerle : atiende durmiendo.como Juan,:con los ojos cerrados 4 las criaturas y abiertos:á solo Dios. Punto 12%. Quedó tan reconocido Juan al divinofavor, que le tomó por blason, hizo de: él» glorioso renombre llamándo-
(133) se el amado Discípulo que se recostó en el pecho del Señor despues de suicena. Juan quiere decir gracia: que los agra. decidos son los favorecidos ; no solo no pone en olvido esta gracia , sino que la perpetúa en lo agradecido de su nombre, y quiere ser llamado pof las gracias que retorna, significando que primero dejará de ser nombrado'que grato; conságrala á la eternidad en alabanzas y en afectos,, y, procura desempeñarse acaudalando amor sobre amor. * ¡Oh tú que has comulgado! pues seguiste al amado Discípulo en los favores, no le dejes en los agradecimientos; y si este divinisimo Sacramento fue buena gracia para tí, porque así se nombra como obra, correspondan en tí las buenas gracias: Eucaristía se lima', pidiendo lo agradecido en blason: saca rendir gracias á gracia, fervores 4 fervor, afectos á fineza', y servicios '4'tal merced, .-
(440) al Señor en el sosiego de Belen: desmontan de su grandeza y acomódanse á su llaneza: los primeros pasos que dan son con sus bocas por aquel suelo, pará haber de llegar al cielo de su' pie: entran donde todo escabierto; descubren un niño recien nacido y un gran Dios que no se divisa, mi aquí" por lo pequeño, ni allá por lo, inmenso, Lógranle, en brazos de la aurora entre lágrimas y perlas, júranle por-sa Monarca y adóranle por su Dios, ofreciéndole entre dones sus corazones. * ¡Oh'tú que hoy has de comulgar! pondera que sales en busca del mismo Rey 5. ó si fuese guiado de la estrella de tu.dicha, de la luz de su divina gracia, hallarle has si eres sabio, no de este siglo, sino desengañado; ven al corriente de tu vida, y caminando aprisa por lassendas de la perfeccion. - “Punto IT. Guiala estrella á los tres Reyes al paso que los desengaña: introdújolós; no en un soberbio palacio, sino en un búmilde portal 3:entran no.solo pecho por tierra, sino lamiéndola como:trono de suspies: mo'«admiran tapicerías de: seda y oro, sino:telas de viles «arañas en.wez de los estrados de 'brocado hallan
(141) un establo alfombrado de pajas: en medio de los brutos la sabiduría infinita: trocado en un pesebre de bestiasrel excelso trono de los Serafines. Arrojáronse luego á sus divinos pies, haciendo sitial de sus coronadas grandezas, com= pitiendo las elevaciones de su espíritu con las humillaciones de su afecto: lloraban y reian juntamente, efectos de un niño sol; y en la mayor pobreza del mundo reconocen toda la riqueza del cielo. * Alma, hoy la estrella de tu suerte te guia si no á un portal, á un Altar, donde está esperando tus tres potencias el mismo niño Dios que: dió audiencia á los Reyes; no te cuesta tantos pasos como á ellos el hallarle, que biencerca le tienes; no solo e, que: le adores, Sino que le comas. Si los Reyes tienen por gran favor. lamer la tierra del portal, terram lingent, á ti te se concede lamer su humanidad, y sustentarte desu divinidad: éllos llegan 4 besarle el pie, tú 4 meterle dentro de tu boca: ellos á tomarle en sus brazos, tú dentro de tus entrañas: estima tu dicha, y lógrala ventajosa. Punto TH. Franquearon los Reyes
(142) sus tesoros al niño Dios, después de has berle presentado sus almas: ofrécenle entre los resplandores del oro las amarguras de la mirra, pronosticándole como astrólogos fieles las penas de su pasion. Despues de haberle adorado como á Dios desean acariciarle como á niño; permitióselo Ja Virgen Madre, si ya á los rústicos pastores: pedíale uno, tomábale otro, y ninguno le dejaba; abrigábanle con sus púrpuras en obsequio al que habia de vestir otra con ignominia: nose hartaban de sonrosear aquellos carrillos 4 besos que despues sus enemigos habian de ensangrentar 4 bofetadas; y los que vinieron tan de prisa, lograban su dicha muy de espacio, no hallaban el camino de volverse, y fue menester que se les mostrase el divino Oráculo en su desvelado sueño. * Alma, póstrate tú á los pies de este Dios niño, despues de haber comulgado, preséntale tus tres potencias: el incienso en contemplaciones, el oro en afectos, y la mirra en las memorias de sus dolores: ofrécele una fé viva, una esperanza animosa y una caridad abrasada: franqueale el incienso de la obediencia, el oro de la pobreza y la mirra
(143) de la castidad: sirvele la oracion para con Dios, la limosna para con el prógimo y la mortificacion para contigo. Punto IV. Mostráronse los Magos liberales en las obras, no menos en los agradecimientos y alabanzas del Señor: procedieronen todocomo Reyes, encuyos corazones no caben cosas pocas. Lo que enmudecieron en informar á Herodes se mostrarian elocuentes en bendecir al Señor: pregonarian en sus regiones las maravillas del hallado Rey, y es sin duda que los labios que sellaron en sus tiernas plaritas no se cerrarian á las agradecidas glorias. *¡Oh tú, que has comulgado, procede como rey, no como villano tosco; muéstrate sabio en el agradecimiento, nada necio en el olvido; retorna en alabanzas las dichas; repasa y reposa la comida del cielo en el sueño de la contemplacion, vuelve por otro camino á nueva vida, cargado de virtudes en recambio de tus dones; vuelve al Oriente “del fervor y no al Ocaso de la tibieza.
(144) | MEDITACION: XXVIIL Careando la grandeza del Señor con ¡ tu tibieza, DÉCIMA: ¿ Quién sois vos, y quién soy yo? ¿Qué hicísteis vos, y yo qué? ¿Sin vos, mi Dios, qué seré? ¿Puedo sin vos algo? No. ¿Me crié, 6 Dios me crió? ¿Yo os llamo, ó vos me llamais? Justo es que me confundais É En la nada de mí mismo. ¡Oh estremo de uno 4 otro abismo! ¿Qué os doy yo, y vos qué me dais? asen PUNTO 1. de O, mi gran Dios, y Señor! mi espíri» tu desfallece cuando veo que vos un Dios infinito, coronado de infinitas perfecciones, os dignais entrar en el pecho de una tan vil hormiguilla como yo! ¡Vos inmenso'que no cabeis en los cielos ni:en la tierra, os estrechajis en el seno de un despreciable gusano! ¡Vos todo poderoso, que podeis criar Otros infinitos mundos llenos de otras criaturas muy perfectas OS quereis meter dentro de la poquedad de
se A (145) esta vil criatura, que nada puedo y nada valgo! ¡Vos sabiduría infinita, que todo lo sabeis y todo lo comprendeis, lo pasado, lo presente y lo venidero, y cuanto es posible, os allanais así con quien es la misma ignorancia! ¡Vos eterno, indefectible, que fuísteis antes de los si= elos, sois y sereis siempre, venis á mi que en un punto desaparezco! ¡vos , Señor, infinitamente santo y bueno, quereis morar dentro del pecho de un tan indigno pecador! ¡Vos la suma grandeza, yo la misma vileza! ¡Vos todo, yo nada! Si las columnas del cielo tiemblan ante vuestra divina presencia, ¿cómo nose estremecerán las paredes de mi corazon? Ayudad, Señor, mi vileza, confortad mi pequeñez, para que no desfallezca al recibiros. Punto If. Dios mio, y Señor mio, si el Bautista no se tenia por digno de desatar la correa: de vuestro: zapato, ¿cómo llegaré yo no solo á la cinta, sino á tocaros todo, á comeros, y á meteros «dentro de mi pecho? ¿qué digera el Bautista si hubiera de comulgar, si hubiera de recibiros, Señor, y meteros dentro de su pecho? Si Juan santificado en el 10
AN (146) vientre de su Madre, confirmado en gracia, criado en la aspereza de un desierto, lucero del sol, precursor vuestro, no se halla digno de tocar la correa de vuestro zapato, yo nacido y eriado todo en pecados, yo lleno de culpas y Miserias, yo un tan gran pecador, ¿cómo he de llegar 4 recibiros, cómo 0S he de po: ner en mi boca, y meteros dentro de mis entrañas? Si Juan con tanta penitencia, sin culpas se encogt, ¿qué haré yo con tantas culpas sin penitencia? Mas oigo que: me está diciendo el mismo Bautista: he aquí el corderito del Señor, llégate á él, que si es infinita su grandeza tambien lo essu misericordia:si es un Dios inmenso, tambien es un corderito manso: si tú estás lleno de pecados, él es el que los quita: limpiadme pues, Señor mio, mas y mas; criad en mí un corazon limpio; renovad un espíritu recto en mis entrañas, para poder hospedaros en ellas. | Punto TIT. ¿Quién sois vOS, Señor, quién soy yo? decia el humilde san Francisco; lo mismo repetiré yo muchas weces. Si el santo Patriarca Abraham se encogia para haberos de hablar, y dceia
(447) «que era polvo y ceniza, ¿cómo he ¿de llegar yo, no solo á ponerme, delante de vos, sino 4. poneros dentro de; mi pecho? "Si los Serafines de vuestro trono abrasados de amor se.cubren los rostros con las alas, como. corridos ante vuestro “soberano, acatamiento ¿ cómo me atreveré yo tan frio y perezoso en vuestro servicio á llegar á poner miboca en vuestro costado, a sellar mislabios en vuestras llagas, 4 recibiros dentro de mi pecho? ¡Qué! es posible, esclamaré con Salomon, ¡qué! es imaginable que el mismo Dios real y verdaderamente mo- - re dentro de mi pecho? Porque.si.los cielos de los cielos no os pueden, Señor, abarcar, ¿cuánto menos esta pobre morada, donde os dignails hoy. hospedaros? Pero. atended, Señor, á mis plegarias, no á mis deméritos; supla mi humillacion mi vileza, y el mismo conocerla sea disculparla. Punto IV. ¡Oh mi Dios, y mi Señor! ¿y dónde estaba yo cuando os alababan las estrellas dela mañana? Si vuestro lucero Juan os veneró en presencia, y OS celebró en ausencia por tantos favores recibidos, ¿qué diré yo por mercedes
dd (143) “tan continuadas? Querria cantar hoy ún cantar nuevo, porque hicisteis conmigo úna maravilla: y si vos hicisteis memorial de ellas en este divinísimo Sacramento, yo haré un memorial de eternas alabanzas: ¡oh si volase un Serafín vuestro 4 purificar mis labios, primero para recibiros, y despues para ensalzaros! Cantaré eternamente vuestras infinitas misericordias: y aunque me reco- “nozco vil y bajo, no querria ser grosero; antes lo que os he estrechado, Señor, al recibiros, querria engrandeceros al celebraros ; daré gracias sin cesar al que me corona de misericordias, |
(149) MEDITACION XXIX... De la gran Cena, aplicada dá la sam grada Comunion. LaS DÉCIMA. . Infelices convidados 200 DAD! Desprecian la cena» ¡ay: Dioslic0 07 Cuyo postreos costó á vos >; SrEni El mejor de los bocados: POB ¡Ay mi bien qué mal pagados * fsb Cariños ! ¡qué ingrala suerte! Ey E No permitais, ¡trance fuerte Y e Pues me llamais á hora ES Que quede sin: la gran cónaoan liv 0 En la noche de la anjuertes Ed IAYy El PUNTO de ero ansiderarís como' en este gran. Señor realza la bondad de su grandeza: compi-= tenselo infinito bueno con lo:comunicativo mucho, y «lo-padre con: lo. rey poderoso: no se reserva para gozarse á solas sus infinitos bienes, sino que 4:todos los franquea, hasta convidar con los tesoros, y rogar con las felicidades. Envia: Sus criados, tan diligentes como alados, á buscar los convidados perezosos,
(252) veces como el derrotado navegante la tierra donde llegó 4 tomar puerto: recibe con hacimiento de gracias, y Co= mo el pobre mendígo el pedazo de pan que se le da cada dia á la puerta del rico, echando bendiciones. Póstrate como rescatado cautivo á los pies de tu único Redentor. Recibe á este Señor como padre, hermano, amigo, abogado, fiador , padrino, protector, amparo, sol que te alumbra, puerto que te recibe, asilo que te acoge, centro donde des» cansas , principio de todos tus bienes, medio de tus felicidades y fin de tus deseos, por todas las eternidades. Amen.
1 MEDITACION L,. Para recibir el Santísimo Sacramento por Vidtico. DÉCIMA. Alma, está ya preparada Pues Dios te da por favor El pan y el vino mejor Para la mayor jornada: No de apetitos cargada Tomes el último vuelo ; Carga sí con santo celo Cuando á Dios vas ó al profundo, Sin carne y sangre del mundo, El pan y vino del cielo, PUNTO 1. onsidánate ya, hermano mio, de partida de esta vida mortal para la eterna, y advierte que para un tan largo viage, gran prevencion es menester de todas las cosas, especialmente de este Pan de vida para el paso de tu cercana muer=, te. Vas de este mundo al otro, desde esa cama al tribunal de Dios: mira pues como te debes prevenir con una buena y entera confesion, y con una fervorosa y san: ta Comunion. “Levántate y come, le di:
A (254) jo el Ángel al profeta Elías , porque te queda gran jornada que hacer.” Oye como te dice á tí lo mismo el Angel de un buen confesor que te desengaña de tu peligro. Hermano mio, levanta tu corazon á Dios, de las criaturas al Criador, del suelo al cielo, de las cosas terrenas á las eternas, que no sabes si te levantarás mas de esa cama ; come bien que te espera largo y peligroso camino; mira que has de andar sendas nunca andadas, por regiones de tí nunca vistas : procura hacer esta Comunion con circunstancias de última, con las perfecciones de postrera,: echando el resto de la devocion. Mira que te despides del comulgar , conózcase tu cariño á este di-. vinísimo Sacramento en la ternura con que le recibes esta última vez: fija en este blanco esos ojos, que tan presto se han de cerrar para nunca mas ver en esta mortal vida: sean perennes fuentes de llanto hoy las que mañana se han de secar; esa boca que tan presto se ha de cerrar para nunca mas abrirse, ábrela hoy, y dilátala bien para que te la llene de dulzura este sabroso manjar 5 ad= vierte que es maná escondido, y te en=
(255) dulzará:el amargo trago de la muerte, que por puntos te amenaza: dé voces esa lengua pidiendo perdon, antes que de todo punto se pegue al paladar; ese pecho que se va enronqueciendo arroje suspiros de dolor; ese corazon que tan presto ha de parar en manjar de gusauos, apaciéntese del verdadero cuerpo de Cris. to que se llamó gusano de la tierra; esas entrañas que por instantes van perdiendo el aliento de la vida , confórtense con esta confeccion de la inmortalidad; y todo tú, hermano mio, que tan en breve has de resolverte en polvo y en ceniza, procura transformarte en este Señor Sacramentado, para que de esa suerte él permanezca en tí, y tú en él por toda una eternidad de gloria. Punto II. Aviva tu fé, hermano mio, y considera que recibes en esta Hos: tia á aquel Señor, que dentro de pocas ho= ras él mismo te ha de juzgar: él viene ahora á tí, y tú irás luego á él; este es el Señor que te ha de tomar estrecha cuenta de toda tu vida, desde esa cama has de ser llevado ante su rigoroso tribunal, mira pues que ahora te convida con el perdon, si entonces te aterrára
(256) con el temido castigo: aquí se deja sobor= nar con dádivas, preséntale tu corazon contrito, y lleno de pesar de haberle ofendido; aquí se vence con lágrimas, allí no valdran ruegos: arrójate ante este tribunal de su misericordia; no aguardes al de su justicia. Eucaristía se llama, que quiere decir gracia y perdon, no dilates al del rigor; aquí está hecho un cordero tan manso que te le comes, allá un leon tan bravo que te despedazará si te hallare culpado: aquí calla y disimula culpas, allí vocea y fulmina rigores. Échate á sus pies con tiempo, que mientras tene= mos este, dice el Apóstol, habemos de obrar bien, y negociar nuestra salud eterna. Clama con el penitente Rey: Señor, perdon grande, segun vuestra gran mi» sericordía y segun la gran multitud de mis pecados: Miserere mel, Deus, secun= dum magnam misericordiam tuam. Hiere tu pecho con el Publicano, diciendo: Señor mio y Dios mio, sed propicio y favorable con este miserable pecador: Domine, propitius esto mihi peccatori. Grita con el ciego de Jericó: Señor mio, vea yo ese vuestro agradable rostro que desean ver los Angeles: Domine, ut
(257) videam. Confiesa tus errores con el Pró: digo; Padre mio, que no me podeis ne= gar de hijo, pequé, yo lo confieso, contra el cielo y contra vos: Pater, peccaví ¿n coelum, et coram te, recibidme en vuestra casa, haya para mí un rincon de vuestro cielo. Da voces con la Cananéa: Jesus, hijo de David; aunque mejor di= rás, Jesus, hijo de María la misericordio= sa, apiadaos de esta mi alma, que me la quiere maltratar el demonio: Jesu, Fili Marice, miserere met, quia anima mea male a demonio vexatur.;¡ Ay Señor! favor que me la quiere tragar. Pide y ruega con el ladron: Señor, acordaos de mí, ladron tambien de vuestras misericordias, ahora que estaisen vuestros reinos: Domine, memento mei cum veneris in regnum tuum. Alégrame, Señor, con aquella dulcísima respuesta: Hodie hoy mismo, mecum con:- migo, erís tú mismo estarás, ¿n paradiso en mi gloria. Amen. Punto II. Ya que has recibido á este divino Señor Sacramentado, y metido dentro de tu pecho, esclama, "hermano mio, con el santo viejo Simeon: Vune dimitis servum tuum, Domine, secundum verbum tuum in pace: ahora st, Señor 17
(258) mio, que moriré con consuelo , pues en paz con vos. Di con el Profeta Rey: /n pace in idipsum dormiam et requiescam. Ahora sí, Señor, que dormiré, y descan= saré en paz, y en vos mismo de vos Sa= cramentado , iré á vos glorioso; de un Dios que he recibido en mi pecho, á un Dios que me reciba en su cielo; y pues aquí he llegado á unirme con vos por la Comunion, allá espero unirme con vos por la bienaventuranza. Repite con san Pablo: Mihi vivere Christus est , ef mori lucrum: mi muerte es mi ganancia, porque muriendo en Cristo, viviré á Cristo. Ofrécele tu alma con san Esteban: Domine Jesu, accipe spiritum meum: dulcísimo Jesus, y mas en esta hora, Jesus y Salvador mio, recibid mi espíritu. Di tambien con el mismo Jesus: Pater ¿n manus tuas commendo spiritum meum: Pa. dre mio amantísimo, en vuestras manos encomiendo mi espíritu; de ellas salió, á ellas ha de volver: oye que te responde: Noli timere, ego protector tuus sum, eb merces tua magna nimis. No temas, que aquí estoy yo, tu protector y tú ampa-= ro, y la merced que recibirás de mi mano será grande de todas maneras: no
(259) desconfies por tus culpas, pues son tantas mis misericordias : pide, y te darán; esto es perdon, gracia y eterna gloria. Punto IY. Despues de tantos favo= res recibidos, bien puedes rendir las debidas gracias: canta como el cisne cuando muere con mayor ternura, y sea un cantar nuevo, comenzándole aquí, y continuándole eternamente allá en el cielo; Misericordias Domini in eternum can— tabo. Eternamente alabaré, y bendeciré á un tan buen Dios y Señor : y si no púedes ya con la lengua, habla con el corazOn5 si no pueden moverse tus labios, muévanse sus alas, y comuévanse tus entrañas: estima la merced que te ha hecho el Rey del cielo, que él te ha venido á verá tí para que túle vayas á ver allá; prenda es esta de la gloria, empeñado se ha el Señor; vínose á despedir de tí Sacramentado, en señal de lo que te ama y que te recibirá glorioso; vino á tu casa para que tú vayas á su cielo, Esclama-con el santo Rey: Letatus sum in his, que dicta sunt mihi, in domum Domini ibimus. ¡Oh qué buenas nuevas me han dado, que he de ir hoy á la casa de mi Señor! Acaba con aquellas gozo-
(260) sas palabras con que espiró el humilde san Francisco: Me expectant justi donec retribuas mihi. ¡ Ay que me estan esperando los cortesanos del cielo para admitirme en su dulce compañía! no iré solo sino que irémos; irá acompañada mi alma de la Virgen Santísima mi Madre y mi Señora, del Santo. de minombre, del Angel de mi guarda, de los Santos mis Patronos y Abogados; y si aun estás agonizando, caréate con Cristo. erucificado,.y cónsuélate con él. Considera que á tu Señor Je dieron biel y vinagre en su mayor agonía, y á tí-te ha dado el mismo Señor su carne y sangre en la suya: él murió en brazos de una cruda Cruz, y. tú mueres en..Jos brazos del mismo Señor, siempre abicrtus para li: á Cristo le abrieron el costado con la dura lanza, y él ha sellado tu. corazon con esta sacratísima Hostia; inclina su cabeza y te muestra la llaga de su costado, diciendote: Entra por esa puerta siempre patente al paraiso; donde alabes, contemples, veas, ames y goces á tu Dios y Señor. por todos los, siglos de los. siglos, Amen, Jesus, Jesus, Jesus y María sean en mi compañía, Amen. 7
A E od DE LAS MEDITACIONES QUE SE PODRAN APLICAR para comulgar en todas las Festividades del año. ENERO. D. 1.2. Meditacion XLV IL. ...... pág. 240. Idem. Meditacion LXV. ...o...o..o... 229. Idem. Meditacion XLV TL. ......... 235 Dia 6. Meditacion XXI: ooo. 139. Dominica infra Octav. Meditacion XXXVII. 180. Dominica rr post Epiph. Meditacion XXXVI, 84. Dominica 111 post Epiphan Meditacion IL... 12, FEBRERO, Dia 2. Meditacion XV coco... 89 Dominica rv post Epiphan. Meditacion 111. 17 Dominica Septuag. Meditacion XX....... 104 Dominica Sexag. Meditacion XXXIV, 0... 174 MARZO. Dia del Angel Custodio. Medi. XX XV TIT. 194 Dia de san José. Meditacion XI... .... 57 Dia de la Anunciacion,: Meditación L...... 5
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