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Descubriendo el Palacio Alto de Pedro I a través de sus armaduras de cubiertas y camaranchones

Cañas Palop, María Cecilia

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No se puede hablar de las techumbres de madera del Alcázar de Sevilla como elementos independientes del mismo, y probablemente tampoco se podría hablar de la Casa Real sin detenerse en analizar sus alfarjes y cubiertas, testigos de excepción de todo cuanto allí ha acontecido a lo largo del tiempo. El trabajo de investigación del que a continuación se expone una pequeña muestra, no es más que el intento de aproximarse este mundo de las armaduras de cubierta mediante el análisis de unos elementos muy concretos y fuertemente marcados por el espacio al que pertenecen, y quizás también los más afectados por el paso del tiempo, las modas y las restauraciones. Realizaremos pues, un recorrido por las distintas estancias de la planta alta del palacio sirviéndonos de guías válidos las armaduras o techos que las cubren. Subiendo por la escalera principal del palacio, cubierta por una magnífica armadura de cinco paños desembocamos en un corredor que mira hacia el Patio de la Montería y a nuestra derecha encontramos la puerta de acceso al llamado Palacio Alto. La primera estancia (1) es el actualmente denominado Vestíbulo o Saleta de la Reina cubierto por una armadura apeinazada con tirantes, del siglo XV. A su derecha se encuentra el Anteoratorio de Isabel la Católica (2), que junto con el Oratorio y muy probablemente con el Antecomedor de Gala (3), constituyeron originalmente las habitaciones de la Reina de las que tantas referencias tenemos en los documentos originales consultados. Cubriendo ambas estancias encontramos sendas armaduras de cubiertas apeinazadas. La del Anteoratorio es la única armadura ochavada del palacio alto, y la que cubre la tercera de las estancias, es una armadura cuadrada que refuerza su estribado con cuadrales en las esquinas. Ninguna de estas techumbres, así como el resto de las que configuran los límites superiores de las estancias, sirven de cobertura definitiva, ya que sobre ellas descansan las cubiertas que las protegen y cuya configuración de espacios es distinta a la de las estancias inferiores. Descubriendo el Palacio Alto de Pedro I a través de sus armaduras de cubiertas y camaranchones Cecilia Cañas Palop Figura 1 Plano situación de las estancias 111_09 Aju 028-033 Cañas 16/10/09 11:39 Página 301 Actas del Sexto Congreso Nacional de Historia de la Construcción, Valencia, 21-24 octubre 2009, eds. S. Huerta, R. Marín, R. Soler, A. Zaragozá. Madrid: Instituto Juan de Herrera, 2009 En concreto, las tres techumbres anteriores, se encuentran situadas en el interior de un único camaranchón cubierto por dos armaduras situadas en cada una de las distintas vertientes de la cubierta final. La sala inmediata es El Comedor de Gala (7), construido según Ana Marín1hacia 1594. Se trata de la sala principal de paso y única de esta zona que no presenta armadura decorativa, sino que se cubre con un techo plano en el que se abren tres lucernarios. Este comedor de gala sufrió una transformación radical en el siglo pasado que nos impide incluso imaginar su primitivo aspecto. La documentación existente no habla de cubrición, ni siquiera menciona esta pieza. En la actualidad recibe luces por tres lucernarios abiertos en su 302 C. Cañas Figura 2 Armadura que cubre el Vestíbulo de acceso al Palacio Alto Figura 3 Armadura ochavada del anteoratorio de los Reyes Católicos Figura 4 Armadura del Antecomedor de Gala Figura 5 Imagen del Camaranchón sobre las tres estancias anteriores 111_09 Aju 028-033 Cañas 16/10/09 11:39 Página 302 cielo raso isabelino, pero primitivamente tuvo ventanas muy altas, hoy cegadas, situadas por encima del tejado de la galería, que nos hacen sospechar una solución de bóveda de yesería. Estas transformaciones se realizaron en el año 1876, en el que en el Palacio Alto se repararon numerosas estancias:2 Apertura en el techo del Comedor de un óvalo para luces con cristales esmerilados y ... reparación de la solería, muros y cielo raso, colocar zócalos sencillos, imitación a nogal, y pintar el cielo raso, muros y puertas: particularmente colocar un zócalo de pino imitación a nogal, de la misma clase que el antiguo, y colocar los tapices del dicho comedor, y pintar el cielo raso parte de los muros y puertas. En el interior del Comedor se abren dos puertas a la izquierda que dan paso a los Salones de Fumar (5) y de Billar (6), situados a izquierda y derecha respectivamente de uno de los balcones que abren al Salón de Embajadores que comparte muro de cerramiento con él. Las dos piezas están cubiertas por dos magníficas armaduras cuya construcción se atribuye a Martín de Infante en la última década del siglo XVI, por lo tanto durante el reinado de Felipe II. A este maestro se deben todas las techumbres que se encuentran en la zona de poniente del palacio.3 La armadura que cubre la Sala de Fumar es considerada como una de las obras maestras de las muchas que hay en el palacio. Se trata de un artesonado resuelto mediante casetones octogonales que al unirse forman rombos y pequeños cuadrados y que se decoran mediante diversos motivos florales, ovas y dardos. El alfarje posee unas pechinas necesarias en la configuración semicircular de los faldones testeros, decoradas mediante un círculo central y dos cartabones. Todo el conjunto descansa sobre un friso de ménsulas seguido de una moldura de ovas y dardos y de un denticulado y por debajo se dispone una faja de figuras geométricas en resalto limitada por molduDescubriendo el Palacio Alto de Pedro I a través de sus armaduras de cubiertas y camaranchones 303 Figura 6 Comedor de Gala Figura 7 Armadura de la Sala de Fumar 111_09 Aju 028-033 Cañas 16/10/09 11:39 Página 303 ra decorativa. En concreto fue realizado en el año 1591 tal y como queda inscrito en cada uno de sus laterales. La Sala de Billar, equidistante a la anterior con respecto al Salón de Embajadores queda cubierta por otro alfarje de artesones dispuestos en retícula, que alternan casetones cuadrados con decoración íntegramente geométrica y otros de menor tamaño en los que se incluyen temas florales. Nuevamente todo el conjunto descansa sobre un friso de profusa decoración, diseños, tomados en los dos casos de los que se muestran en el libro cuarto de Serlio. A la derecha de la zona destinada a la reina y Comedor de Gala se encuentra el Corredor del Príncipe (4), que mira a los jardines que llevan el mismo nombre. Esta estancia se construyó muy probablemente para unir los aposentos de la reina con los del rey, situados en la zona opuesta del palacio, y sus obras comenzaron a partir de 1589, año en el que por este motivo se sustituye la armadura situada en la estancia inferior y se comienza a construir «la techumbre de la media caña» llamada en la actualidad sala del techo de Felipe II. En concreto, este corredor está cubierto por un alfarje también atribuido, como los dos anteriores a Martín de Infante, ya que era este maestro mayor junto con Lorenzo de Oviedo, maestro de cantería. Se trata de un artesonado en el que los casetones se distribuyen mediante retícula cuadrada y que poseen una sencilla decoración geométrica de gallones y un denticulado como límite de cada artesón y que queda rematado mediante un friso perimetral que recoge los mismos motivos. A partir del 17 de Agosto (1592) los carpinteros comienzan a tallar los artesones para el entresuelo alto de dicho corredor. La madera para estas intervenciones sería comprada por el maestro mayor de carpintería Martín de Infante que en estas fechas se trasladó por espacio de cuatro días a Guadajoz donde adquirió 150 pinos para las obras del Alcázar. La talla de los artesones para la techumbre alta del corredor continuaría hasta finales de año. 304 C. Cañas Figura 8 Armadura de la Sala de Billar Figura 9 Corredor del Príncipe 111_09 Aju 028-033 Cañas 16/10/09 11:39 Página 304 Si atravesamos este corredor, o el Comedor de Gala nos encontramos con la primera de las estancias que formaban parte de las habitaciones del rey en tiempos de los Reyes Católicos y que actualmente se conoce como el Retrete del Rey (7). A finales del S. XVIII esta zona era la destinada como habitaciones de la alta servidumbre tal y como nos indica Gestoso4cuando menciona a esta zona del palacio, que para él carece de importancia artística, a excepción, por supuesto, de las armaduras que cubren las estancias. Por la puerta que está en el testero del comedor, pásase a las habitaciones de la alta servidumbre de S. M., en las cuales sólo hallamos digno de mención, algunos techos notables al estilo mudéjar, que creemos proceden de las obras efectuadas en los siglos XV y XVI. La sala contigua es el actual Antecomedor de familia (8), estancia, antiguo Cuarto del Rey, y que junto con el resto de las salas que lo flanquean, y en particular la sala siguiente llamada Comedor de Familia (9), constituían el llamado Cuarto Nuevo del que tenemos muchos datos, pero ninguno en particular de esta estancia. Ana Marín nos habla de la construcción de una serie de estancias en el ala sur del palacio con el fin de conseguir una zona confortable durante los meses de invierno. Parece ser que en el año 1539 se reparaban los enmaderamientos de todo el ala, construida con toda probabilidad en tiempos del Emperador Carlos V. Si seguimos nuestro recorrido por la planta alta del palacio llegamos al Mirador de lo Reyes Católicos (10), que, situado a una cota superior a la del resto de estancias, carece de espacio practicable entre la cubierta final del edificio y la armadura que lo cubre. En febrero de 1540 los albañiles comienzan los trabajos de doblado de los tejados de esta estancia, que construida en tiempo de los Reyes Católicos es completamente remodelada por los maestros de Carlos V, en concreto por Luis de Vega, que es quien realiza el proyecto en este ala sur del palacio. Es en este momento en el que se convierte en una sala cerrada tapiando los vanos que conforman sus miradores y cubriendo su antigua techumbre con un nuevo enmaderamiento más bajo. La sala fue profundamente transformada durante el siglo XVI habiendo recuperado su primitiva fisonomía duDescubriendo el Palacio Alto de Pedro I a través de sus armaduras de cubiertas y camaranchones 305 Figura 10 Armadura que cubre el Retrete del Rey Figura 11 Armadura del Antecomedor de familia Figura 12 Armadura del Comedor de Familia 111_09 Aju 028-033 Cañas 16/10/09 11:39 Página 305 rante la restauración desarrollada recientemente por Rafael Manzano Martos en 1977.5 Por último, en el ángulo sur oeste del palacio se encuentra una de las dos estancias más antiguas de la planta alta del palacio, construidas junto con el resto por Pedro I en el siglo XIV llamada Dormitorio del Rey Don Pedro, antiguo Cuarto de los Lagartos (11) y que en origen tenía dos alcobas, una de ella eliminada para construir el anterior Mirador. El motivo de su edificación fue que la planta baja era demasiado fría y húmeda por lo que don Pedro, al casarse en segundas nupcias con doña María de Padilla, quiso tener unas habitaciones en planta alta, más abrigadas del frío invernal que perjudicaba a su esposa.6 Todas estas salas que forman parte del ala sur del palacio que da a los jardines están cubiertas por armaduras apeinazadas con una rica decoración de lazo que han sufrido importantes transformaciones a lo largo del tiempo. En este año se terminó la techumbre correspondiente al cuerpo alto que ostenta una inscripción con el año 1594 en su primer tramo. Aunque la mayor parte de lo que nos ha llegado es original, también quedan numerosos restos de actuaciones, algunas visiblemente presentes y otras que se deducen a partir de huellas insertas en los muros de las estancias, y de las que no podemos dejar de buscar su origen, o relación con los datos actuales. Por lo tanto, junto con el análisis constructivo de las techumbres, no puede ir separado el de sus modificaciones y transformaciones dentro de un proceso que ha estado presente en las armaduras prácticamente desde su construcción. El hecho de estudiar las armaduras mudéjares del alcázar no significa que se pretenda ampliar el inventario necesario sobre esta tipología constructiva, aunque si pueda ser un granito de arena, sino tener un perfecto conocimiento de las mismas. LOS CAMARANCHONES DEL PALACIO Del Palacio de Pedro I es sobradamente conocida su planta baja y no tanto la parte superior, recientemente abierta al público y de carácter más privado. Sin embargo queda por descubrir totalmente un tercer mundo escondido entre las armaduras de cubiertas y los tejados del Palacio. El edificio cuenta con una «tercera planta» oculta, que queremos y debemos destacar dada la gran canti306 C. Cañas Figura 13 Mirador de los Reyes Católicos Figura 14 Dormitorio de Don Pedro 111_09 Aju 028-033 Cañas 16/10/09 11:39 Página 306 dad de datos acerca de la historia del monumento, en concreto de sus trazas originales y modificaciones posteriores, que sus paramentos contienen. El estudio detallado de estos elementos queda fuera de nuestro alcance ya que sería preciso un análisis muy extenso y específico, tanto constructivo como arqueológico de dichos muros y elementos que contienen y apoyan, sin embargo hemos realizado un tercera ruta para visitar el monumento desde sus entrañas mas profundas. La relación entre estos espacios y nuestras armaduras es evidente ya que se encuentran depositadas en su interior, siendo nueva la perspectiva que se abre de estos ejemplares y del resto de elementos relacionados. Sin embargo, la extensión del trabajo no permite en este momento su difusión. Queremos destacar la importancia de esta investigación en curso como prolongación del trabajo del que hemos iniciado y del que hemos expuesto una breve síntesis. NOTAS 1. Marín Fidalgo, A. 1992. El Alcázar de Sevilla bajo los Austrias. Sevilla: Ediciones Guadalquivir S.L. 2. Arraa. Caja 834. Año de 1876. Relación de obras verificadas en los RRAA de Sevilla y final del Real Patrimonio hasta la fecha. Real Palacio. Piso Principal del Palacio 3. Fidalgo 1992. 4. Gestoso y Pérez. 1926. Guía artística de Sevilla: Historia y descripción de sus principales monuentos religiosos y civiles. Sevilla: Extramuros Edición. 5. Hernández Nuñez, J.C. y Morales, A.J. 1999. El Real Alcázar de Sevilla. 6. De Mena, J.M. 1987. El Alcázar de Sevilla. Una visita a sus palacios y jardines. Descubriendo el Palacio Alto de Pedro I a través de sus armaduras de cubiertas y camaranchones 307 Figura 15 Plano de los camaranchones del Palacio de don Pedro con indicación de las puertas de acceso a los mismos 111_09 Aju 028-033 Cañas 16/10/09 11:39 Página 307 111_09 Aju 028-033 Cañas 16/10/09 11:39 Página 308