Yo por vor [sic], y vos por otro : comedia famosa
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Pag.r. Piicil. 4. Num.40. '*/r> YO POR VOR ,Y VOS POR OTRO. CO]VI EDI A FAMOSA. DE DON AP'GFSTIN MORETO. Hablan en ella las períbnas figuientes. Don Iñigo di Mendo^. Motril Lacayo, Dofí Enriq^ue de ^bera* Marcelo^ criado, E^drigueT^ ^y Vegete, Doña ifabel^ Dama, htesy criada. Doñ.i Margarita. Juii7jay criada. Mujicos. JOR NADA PRIMERA. S«/f» D$n Iñigo ^yMotril,, iñig. Motríi bien venido. M^t. i3 EíFa, f« fcñorj tu alegría? Con Cara de hypocrondia arecibirme has lalído. quando vengo de Se^yíUa ivérte recien cafádcf, te hallo tan defazonado? Has dado Jibréa amarilla, cue tu fembUnce la copia? Tciftc ya ,cafado ayer? No Ce serado tu mugcr? H\j^ caído ya en que es propría? Ha5 dado en gu rra civil? Ech -.s menos lo foltero? f" ha falldo el dotegiiero? jme he cafado ,Motril, qes hcongoja cuque peno."* pues quien te curó vna boda que te dio, eft^ndo cu fauo, ybui&noé Iñig» En vn cfquivo tormento mí deftino me ha enlazado, ca(i e(\py deferperado. Mtt, Como, ícñoi? iñtg. Oye atento; Ya fabes til la amiítad que tenémos tan antigua Djn Enilque de Ribera yyo, los dos en las ludíase taneltrechi Utuvimos,^ que igualó la nuéftra milma con Don Gómez de Cabrera, que con la hazienda mas tira que huvo en Mexico en íú tiempa> ádar buen fin áfu vid., de fu nb'e efpofa viudo, b)lvió iMadiid con dos lujas* Víen lo que ya de ía edad pif. bi !.a uoidrer linea, quiit) pí ner en citado dos prendas de amor tan dignas. Acordr’t dt oofotros A4
fo POR VOS hamlftad ,yla noticia de miélica ilultre nobleza, yque los dos en las Indias las pedimos poc cíporas: con que eferivíendo \Sevilla, Bueftea patria ,nos peopaCo el empleo de fus hijas. ©freciole imí ventura ja mayor ,que es Margarítai tan bella ,que deíte moclo> IK) por nombre fe apcllidsi> jñno por diíiiiícion de fu beldad peregrina., yáDon Erinqnc áLabél, mejor, no sé fi ce diga en Uedad ,yen la belleza, íienda eftotra tan divina, <55 Lie yo como enamorado te podré aUbar la mía, mas no condenar la otra, jai fabié ,aunque fe permita^ porque yo tengo en mis ojos vna obfcrvancia prolixa, que l¡a muger del amigo debe fiempre el que ia mira, cerrar en lus atenciones las puertas en que peligra, yve !a fin elección, liR deídán ,yfin caricia} de inerte, que al conocerla fcnclllamcnce la vida, t\ rclpci^o íolo abra la puerca de la noticia. Embibnos dos retratos de Us dos ,yrepetida por nofotros ia fineza, otros dos noeítros embia niicítro reciproco atn^rt yen ellas hizo la mifma ímpreísion, que en nueflros ojos del pincél la vclcnt'ia: ratv^ cffél )dtl primor! 3quien la aiifeocia acredita, oporque al que no le vé, con mi\s fuerza fe imagina? i)porquc le di al retrato viveza la aufencia mifmaj pues lo vivo de los lexos h^zc las fombrai nvas yiyASj ,rro lí !f.: 9i 8 i 9 i9 % [£ sPOR OTRO, Murió aelle tiempo Don Gómez, yfu muerte hizo prccifa, íin aguardar pctcnclones, nueílra dichofa partida. AMadrid los dos venimos ivérla diítancia ,que iba de lo vivo ilo pintado, pues por la juila alegría, con (u retrato .tuvieron nucílias acciones in as Vida* Yal véi los oíigiijaics, trocó cfcéloda rjoticla, fiendo los dos los retratos, pues fu beldad peregrina nos dexó como pintados, fufpenía el alma en la vifta. Quien creerá, que aviendo hallado Ctntanto aiimenco la dicha, fin ¿ivér mudanz’a en'élUs, ni enere nofotros ea^ lia zclosyhn coffinpcenciáS, en efte cafo que’mírasV' pueda cabcr.defconcierto, que fin remedio defquicia todas mieílras efperanzas, yde vn golpe las derriba? Pues porque lo admires mas, yponderes la malicia tan fútil de alguna eñrclia, denucílto bien enemiga, en tan dichofo fuceíTo cabe tan grande deídicha, que es nueflro amor impofslblc,' yaqnefte imponible cftriba, en que el amor de los quatro aya crecido áporfiaj ycílb haze mayor el daño; mira fi hallarás falida, para penfar que entre amantes fea con razón no Ihdigna el tcnevfc mas amor, lo que mas los dcfob'iga. La caufa, es que Don Enrique,' yyo, queiiendo en Sevilla embiar nueflros retratos, nos cot fe irnos el dia deerctivir para efte efedro; yl<xb:e vtia mefa tnlfma, los pliegos hizlmos jautos.’
;fc VUJ ás£jq VE DON ArGFSriN Precedió iel\o hpor fia « dcqua-i iba mas bien heciio, • que oc3rian®en micílr* vida ^ confiH'.dirfc las cípecics, * pues fie fu mano a¡a mía, repitió el íuyo, yel mió varias ve«s la ncricia*, ár tal foefte ,que al cerrarlos, con la aprebenfion confundida, el vno tomo el del otro: ooii lo qisil )yo áNíar^aíica embi¿ e! de Don Enrique, yél con la ignorancia raifmay remitió el mió aIfabél. yilígidos áfu vifti, el fin con que cada vna miraba al wyp^^hizc) digna Uinclinación cb cntrámbás. Yaquella can la porfía^ de prererix cada vna J¿-T.jaa.íjjyKiórurj:, ' el luyo", por darle envidu de decente Xnclittácipn,^ pafsó árct,yoÍu‘ní«d fiX3. En nofotrós/ós rétratos» hizicron la tnifma herida: mas vinieron acertados» para fer mas la defdicha, , que fi ellas también lo erriran» i nueSco error lo emnneiadarU*'^ J VfI•I<* 'b>¿' mas vn infeliz deltino para el daño Canto aplica el yerre como el acierto? pues por lograr fu malicia, yerra todo lo que importa, yfi acietca, es lo que implica: Al faber ellas el yerro, dio fu roftro feñas vivas de la guerra ,que en fu pecho introduxo la noticia, ydefpucs de no admitir diiculpas mal prevenidas que dio nueftra turbación, las dos con vna voz mifma dixeron, que ya en fu pecho lugar de erpolos tenían los dueños de los retratos: Mira tu qtial quedaría yo. que folo de la copia,' i'cndido ifu amor ibay MORETO. Yhallé roas en fu hermofuta, quandü ála primer viíita me recibió como agina, la que iba ávér como mía. Solo en lí> que lullé confuelo, fue, en ver que mi pena inifma era la de Don Enrique, pues como ami Margarita, áél le dio muerte Ifabél. Yarinque la que al vnp efquiya, fe moítró amante dei otro: por nueftro amor, no tenían entrada en las dos los zelos^ mas íi vna muger fe irrita, qué dolor le falta ávn pecho donde vn dcldén martyriza? NI ruegos, ni perfuaíiones» conveniencias ,ni porfías fueron baftantes con ellas ámudar la aprehenfion fixa,' que en los retratos ñíziíron,^ con que nueftra llama aóliya^ ávifta de fu efquiver, era mayor cada día el delco ,que en nofottos ámas. por inflantes iba. Obligó,viendo efte empeñó anueftra ciega codicia, ámoverlas por el medio de amáuces galanterías, creyendo que áfu dureza la ablandafle la caricia. Pero erramos el remedio, Yfe hizo mortal la herida» porque como el feftejac cada vno la que quería, era acercaríe á la ingrata» yalexarfe de la fina: ynueftra naturaleza, por (entencia de si mifma, dexindo lo que le dan, fe vd tras lo que le quitan; cada palio de elle intento hizo lu 1lama mas viva, porque el ruego de la vna para la otra es envidia: lo que ivna clavad amor, los zelos áotra encendían; con que errando con entrambas» A^hi-'
4ro POR ros. hizícron nucftfís c^iieus» en dos coocraiios tfc¿bos, con vna fineza miltna, lo que qvñen en vi¡ incendio» aguaá fus lUüoas aplica, que donde es poca ,la apaga> ydonde es much?, la aviva# Llego al cílrernü en las dos Ja contrariedad diítinta, átoda incendio la amante, ácoda yclo la eH^uIva* Reconociendo cHe ííefgo, tratamos los dos apnia de que cmmendafle el retiro lo eyee erraba la caricia. Mas ya eílc remedio es vano» yíolo íicvc ila vida de me ríe con mas dolor, porque ya nucílra porfía hizo irrcmcditfblc el mal» yes quando dél fe retira, como cl,c]Ue hydropico bebe» que creyendo que le alivia» va aumentando fu peligro, hada que el daño le avifa, yviendo el rleígo álos oj05» de aquel alivio fe priva por el temor de la muerte, quando ya en la hydropcfia confirmada no ay remedio, pues con íentencia prcciía muere de lo que ha bebido» añadiendo ^la malicia de fu mal, aquel dolor de) ati vio que le quita, pues Tolo firve al remedio de no morir mas aprifa. En cfte edado ,Mutril, hallas laefpcrai miaj mira (i imyor tormento pudo llegar frodcfdicha, pues veo ámí dama amante de mi ami^o ydél querida la que ámi me favorece. Mí quexa c> la fnya mifma, nuedro amor muere lfus ojos, padece ,(i fe retira: el remedio le empeora» el cícuíatlc no 9 Tros POR OTRO^ el que aísiste, ufenSe al otro, el que no alsílie ,áíu vida. Yfinalmente aunque quieta atropellar nueftra vida, por el ríergo ,yifus ojos morir con galatitetía, el vno al otro fe efterva; porque fu dama íe irrita, con que es delito el que (nuera, el que es fuerza que no viva. Mot. Jefus! no pensira el diablo mas ellraña taravilla! Dime, feñor, no os valierais del remedio de Us pintas! iñig. Qual es ?Wor. Pedir la trecada. í intg. Como, fi es la pena miínaa 5^ 9 % ci incendio del dcfdéu % % que el yclo de la caricia? Mira fi ay muerte mas rara que perder vno la vida . entre vn yelo, yvn incendio? Met. No es tal, qüe ya es cofa vida eíTa muerte, ella por ella. iHlg, Donde, fino en mi dcfdícha? í® Mot. Mahoma murió de elle mal, ^porque fe elava ,fe atdia: yentre ellas penas contrarias, rabiando perdió la vida, ^liada que hizo vn gran remedio, ^que le dio vn bravo atbiteifia. í^ig. Qué remedio? Aííí. Irle al infierno, ^con que fanó de la fría. lH¡g. Delefperado padezco! Mot. Es pofsible que elfo digas? Ay hombre que defefpere de mal que en muger confift?? iñ!g. Para cfto ay cura? Mot. Pues qo! para qué hizo Dios boticas? ¡ñig. B.irlafte de mi dolor? Mot. Ay mas necia bt betia! Pues dime ,anfias, zclos,quexiS, retiros ,defién, caricias, promeíTas faifas, erebuftes, fupoficiones, porfias, qué fon fino azeytes, vntos, aguas, emplattros, yvíztnas de la botica de amor, qttc ifas icfeaqiies aplic»? I £ f ñ & $
DE Don JFGFSTIN MORETú. S!am«r es enfermcdaJ, DO ha de ienec medicina? fu Doótor es el ingenio, fu PUíicantc la villa, Ciriiiano la cxpcrienGia, •^•II• mw ) Boticario la nnalicu¡ yen fu botica ay de todo, como en Isis dcHiás boticas. Menos, que no gaíla linoples* porque e« experiencia fixa, que lüS achaques de amor, folo en los (imples peligran. ^ Yo me atrevo áhallar remedro qwe os cure: Tu lo imaginas. Wít.Mo fabes que loy Motril, donde lo ingenios brillan,, yque he eítudíado en Oífuna la Flor py Filofofia? ¡tii¡ Ya sé tu agudeza rara. M, Pues mentirá Celeftina, , que es el Galeno de amor, ohe de curaros laiietlda. ír í Si® Salen Don Enrique yyMarcelo, More. En Caía cíli. iñig.Don Enrique? Inr. Don Iñigo? ya mí vida, defeíperada en fu pena, fu mifmo fin folicíta. ’5 %. Pues qué ay aora de nuevo? íBf. Que el remedio que imagina nueftro retiro ,ha férvido de mas daño ,pues la viíla no hiziera lo que la auíencía. Doña Kabelfe publica vueftra amante, yde no veros, padece ,llora, yfufpira, fin reprimirla el recato. Inés, de quien ella fia, fu pecho, me lo ha contado; ypara que no profiga nueftro retiro ,me ha dicho, que nueftro amor cada dia, cwn elle medio fe haze tni'^ impofsíble. iñig. E(Ta miOna dificultad ,no fe anmenta Con el medio de arsiftillas? Ya, Don Iñigo, lo veo; mas ya que es tal la defdicha, que pot fjr los dos araígo^sj ymicltra quexa vijaroiimu, no podanco^i dcfpicariio.s con el valor de la envidia, qué mcdíi) hemos de tomatí Mot. Es pohibie que ello digan delante de mis dos hombres, que fe han mudado camifa? E»r. En vn mal tan (in rcknedio, dercfper.arfc te admira? Mot, En vno que fe vá ahorcar, yfe cuelga de vna encina, cabe remedio! Enr. Yqual fv? Mot, Dos ,cortar la Toga aptifa, 6tirarle de los pies, que muere prefto ,ófe libra. Enr. Buen remedio. Mot. Pues no veis «ue querer con las caricias, vencer los defdencs ,es cyaerer que la h'/pocrondia fe remedie con lentejas? iñ'ig. Pues tu, qué medio Imaginas? Mot. Vay avn excrnplol En mi tierra, avia vna dot^cellita opilada ,con gran riefgoi de puto comer ceniza. Sus padres la rcfctvaban del brafero ,yla cocina; de fuerte ,que quando elU la daba alcance ,embutía ceniza al fabor del hurto, como (i fueran mellizas. Llego del cafo ála muerte, yel Dodtor que la afsiftia, para curarla, fingió que fu muerte era preelfa, fi de ceniza vn brafero nn coraleffe cada di.i. Ella pidió luego agritos tan fabrofa medicina: traxeronla vn gran brafeiHJ, yal comentar ¡i ererbeftilla, como ya allí le faltaba el fabor de prohibida (que Ik nueftro ruin apetito dá fazon la culpa mluTia) ácada bocado ¿ella la hallaba mas defabrida. viendo que obraba el remedio; la di;ba el £)o^cr gran pdfa; A\
&.70 POR VOS i dízicHio ;(’efíai'a ,coma, que el^o la importa la vida, ycita huta ya, cintc los dedos repatraba Uceiii/.a, yáfiiet de tomar tabico, con cada polvo efeapia. Portiabila el Doótor, yella del todo rendida, dwí«: fefíor, yo no puedo, quítenla allá, muera, óviva,’ Ydcfde alli le quedo t,anto horror ála cocina, que de quinze dias antes, penfando que ya venia, lloraba en carnes telendas •1 Miércoles de Ceniza. Vofotros para eíFas dasnftS» no tenéis mas bizarría vno que otro ,que el hazeros difieiles ála vifta': fingid, pues ,que las queréis, nías con tanta demafía, que ellas fe hallen con vofotros, hartas de verfe queridas. Yyo me cortaré el cuello, fi en haziendoias preeila la afsiftencia de quererlas, yello con tema ,yporfia, ádos dias vueHro amor no las fnpiere áceniza. iB»r. La razón es natural^ pero cfli> ,áqué fin afpica? MgtEji aviendólas eanfado, no eftareis de mej )r goifa para inclinarlas, qúe aota^ i»(*. Es confequcncia prccifa. iHig,. Don Enrique, vive Dios,' que con la palsion fe priva vil hombre de fu dífcutfol La agudeza peregrina de Motril, ya la fabeis, yal medio que nos avifa, yo he de añadir yna induUría, qn; reiticdlc nueílra vida. E^^f. Yquit es? ¡ñ!^. Yavos fabeis quin zelofaes Margarita, ¿Ifabtl es al conttario, muy bizarra ,yefparcida (pqU esfcca deí recatOg f f fi. &s YVOS POR OfRO: Pues ha de íér la malicia; fingir que averias querido al coiurario ,folo cibiba ^en que es micftra condición contraria ála luya raifma. Yal quererla averiguar , contra el genio áque fe inclíilia Us hemos de proponer tan eiirañas demalias en nueltras defcondiciones, que ellas mirmas no peroilt»» que nos casémoscon ellas, - yMotril con íu Malicia nos ayudará lograrla. Enr, Dcmá’: de fer ya prccifa; yoqualquíerainduftria apruebo que ámi alivio fe encamina. Mot. Bravo, ya he penfado yo vn medio de introducilla, Iñigi Venid, Don Enrique» Er. Vamos, liiig. Finja amor. JEnr. Yel deldén finja. iñig* Motril ,ligúenos ácafa. Enr. Marcelo, elpera en la mia. Motril, feas bien venido. Mot, Marcelo del alma mia? Mtirc. Dime, traes auti contigo el tema de fer gallina? Met. Amigo ,quietóme bien, yel miedo en aquella vida es hijo del amor proprio, yáconfervarme me inclina. Mitre. Siendo gallina, vna cofa de ti folo me dá envidia . ^Mot. Qaal es? Mitre. El que las mageres áti todas fe te rindan, yámi ninguna me quieica. Mot. Elle es fruto de gallina. Las gallinas ,hijo mío, fadentan áquien las cria, din huevos, pollos ,ypollas, yadeguran vn buen dia: mas los valientes, dinfufto ifu dama ,yno conaída, que los bravos ,íolo din de comer ila jufticia. Mare. Pues yo te he de hazer valiente,' Motril amigo, Mot. Imagina \ Vmf. % § £ f f & ^que c« ÍBipof$ibIc. Mm. Por qué? «-t•
IMUKCÍIJ, conozco mi dcídíchiValiente has de fer* Mn. Alón, yvamos hque redíman nueftros smos fu dolor» que oy fe vera en efta Villa» qüc el Ingenio de Motill tiene azúcar con azibar: Mas no ferá necedad? ^^rc. Por quá? Porque es cofa vida, que en Madrid aya bufones, que lepan Filüfvifia. Vanf. CfintAiíi dtntro yyfaUn Ipthel yt Inés, ¡jnfic. Amor loco ,amor loco, yo por vos ,yvos por otro, Margarica raí feSora en el jardín íc divierte son la mufica. Ymifncrtl^ con cfTe avilo empeora: mi corazón firme adora al que ^ella fu amcr dedica» yáquien ella el alma aplica» ine quiere ,yyo lo revoco. Saie Kodrtg>4íz,y VeJetCm Amor loco, amor loco, yo por vos ,yvos por otro. hd» jefus, qué muerte es andar! If/íí'. Qué ay ,Rodríguez? W. Qué ha de aver? queme fui Tolo ámoler, yahartarme de paíTear. ¡jnh» Luego no ha podido hallar áDon Iñigo? Rod. Que es no? oy con él he hablado ye» que aun en la Corte Iccfti* ÍÍ^KAlbricias ,temor, que ya aufenclael alma creyó: yfiipole recatar ^ue iba allí de parte mía? hd, Pardíes jbuena bobeiia» P'JfS eíTo afia de ignorar? V^¡>. Qué dixc? Uod, Es nunca acabar^ MargaiJta le ha abrafado. Mire vueíaíTce ,el picado. Con el deídén quiete mas; C]ue e$ peor que Barrabas ''n mczuclo enamorado. Pues fi ellos fon á^ucrerjí Spfotr^s ádclprcciárj fe fe fe S5I Jr fe § $ fe fe fe fe % que >oclloj de caís-far,' olos heanos de vencer. Rtfd. Muy difícil hade ícr, que ellos no eltin de ctíe talie, yal que quiere defprcciallc, para que dexe el carino» es como üllora vn niño, que le azotan porque calle; Ines» Vaya ácomer. Rod, Es razón; que ya de hambre cíby íin tino-’ mande vfancc> que del v|no fe me doble la ración, por la prolixa citación, que afé que viven nniiy lexor; Jnes. Bien cltá con Alaej .s. Rod. El vino alienta Us* gentes, no ha mcncíter ilos dientes, yes hleche de los viejos. Vnf. Jwcí. Tu hermana ,pitnfo, feñora» fe vi acercando aci, Tan trille como yo ella, pu*’S mí mÍio>a peaa llora. Ciclos ,qué Eílreila traydort influye cite afeólo en mil Qué contrario frencíi es el que en mi ,yella toco! Sale Ia MujicA yyBoHa Mar^AritAy y Mufic. Amor loe^i, amor loco, yo por vos ,yvos por otro. Marg» Retiraos ,yvueftro acento profiga ,porque el fentido» con vucílra voz divertido, fufpcnda mi fentimicnto: que es tan grave mi tormento; que aunque el que es amor me díga; íu fuerza ádudar me oblígq, qué ferá elle mal que toco. Amor loco, amor loco, yo por vos ,yVos por otro. Ifab. HermaBa, qué hszes? Yo muero de dos. penas combatida/; del que no quiero querida, yolvidada dcl que quiero. Jptb. De los dos, el mal primer©! esquíen me di mas dolor. Marg, Para mí pena mayor, es el qiaerer yo olvidada. JMi pcfii es verme ^.é '!ÍM
9 ••dKUWrnjPÍÍL .^ de q'ien ^horrot. vf'irí-. 1';4‘'‘ adurácíon 'eíq^i aboitczco ,es enfado} peto viene en vna vcnctacíotu Si cfcnslc ,di cltimacíon} xnas el qac mi voluBCad no cftima, ycort ceguedad me olvida >es mucho peor! porque vfted me dá vu dolor» yme quita la Deydad. Jl^bM^s del que me quiete muero, que del que tengo afición, que el dcxarle 9da razow al que me dexd piímcco. Si quando olvida el que quiero, yo olvido al que me fefteja, ríle quexar no me dexa de que ámi me olvide aquel, pues íi yo le olvido áéU me hazc culpa de la quexa. Marg. Yo mas finciej;a mi olvido. Ifab, Yo el doki: de aborrecer. Pues, di, qué ticifc que vér la razón con t\ fenridoí jJ^ítb. Que amor es Dios, yha medido ^mi yerro efíla cadena, ycon razón me condena. jMarg, Pues de mí no es craemígo el meneo del caftigo, fino el dolor de la pena. jfab. De mi ii,pues la razoíi defefpeca mi cípccanza. Mfirg* Pues (i vés que elTo es venganza, traeca tu Uinclinación. Ifab, No puede mi corazón. Mcírg. Luego es, poro cíla es mas pena? Na es cal. Marg. Pues quien te condena áno «'Coger lo mas poco? Amor loco, amor loco, yo píir vos ,yvos por otro. Sa¡£ Motril» JVícf.Eytro con el pie izquierdo de danzante. rres^vezes trsmpajy adflántc. isUrg. Qaicij es cfte íiMcribre que hsfta aquí le ha eiitradí.í Jlíoí.Mo fe aljuitea, í:ñocas ,vn cáido, i f S 3 s. ros POR OTRO, tan fei ViJor de veedes de fnérnoría,’ como lo fue mi abuelo qeít¿ en gloth iW^r^.Vaeího abuelo ,quícn fue? Mot, C^yó en vn pozo, yno le conocí ,(jtví murió mozo, Marg. Eñe hombrees loco. Mh. No e« fino criado, de Don Enrique ,mi f:ñor, mandado, que Don Iñigo, yél piden licencia, *i de entraros ápedir por la dcccncu. Afí¿rj^.Q«é vienen ápedir? Uot. N» es pefadumbre, lino por efeufaros la rencilla, licencia de partlríe hada Sevilla. ASevilla buclvcn? Mí?^.No es fu \ intento, mas qllegatlc alli )vivir de aísicnto» lfab.?Ms por qué caafa?Afí?í-.Yo loy fiel * criado, ! ytoda mi honra efl:rív'> en fer calladla Ifa Pues qte ofenderá e\ qia 'epamosí [ ¡® f Mí^f. Bueno !pienías que ion hun.bies I mis amos? ' PucSjfcñora, no fofi fino caymanes, yt\ Don Iffigo exc de los refranes. jfab» Qué es lo que dizes ?Mot. No me explico harto? i Es tan calman, fenora, que el lag^irto de S, Gines le hereda, lfalta de hijos; entenderéis por verlos tan prolixos en afsiíliros en fu fé trocados, que porfían los dos de enamorados? Marg, Pues de qué? Mot. Aquefa es buena 1de prudcntes> porque entrambos lo fon, como fet* píentes; dize el Enrique, qes como vna Aurora Margarita5qa.ii es cfta fenora? Miír.yo Mo.?ox ignorarlo h.blaba átiéco, (foy. mas con eflío eftarémos en el cuento: yel Don Iñigo dizc ,que es locura, con Ifabel pedir roas hermofura. Af;ir¿.Pucs como es al contralto fu violencia? Mot, Ai entra la cautela, yla prudécb^ Maygn Dinoslo por tu vida ,que cáfo nuevo. Ya laqueftcs lobos kan tomadoíl cebo: 4mu
—mMORh'm.—^ Señoras >ellos dü5 ,como avilados, cnerdos ,ycomx) he dicho aUgai cados> para vn citado, que vna vida dura, Blas precenden la paz, que la licrmofara: ellos de condición Ion encontrados, ycítin ya de las vueftras informados, yha querido el demonio ,que en todo entra,' que con la condición lu amor fe encuentrat Don Enrique, que adora íMargarita, la halla zclofa ,y¿1 es (in pepita, ycan deferperado ,que íi al mozo le piden zclos ,fe echará en vn pozo, porque (u tema es noches ,ydias, con todas quantas vé, fer vn Maclas. es lo 4dizes?^<?f, Yá efto va picando^ pues es peor que te lo cftoy pintando. Don Iñigo, que alaba la hermofura de lUbíí ,en cafarfe fe aventura, porque él dize, que ella es muy cfparcid*» yél muy zclofo ,yes errar la vida, porque la que con él fuere cafada, le condena ávivir emparedada; yes tanto ,que en Sevilla amó ávna damaj[ que cayó enferma ,yno dexó áfu cama llegar Doétor ^y porque no la viera, fin remedio dexó que fe muriera. J/a¿7. Jeíiis ,yqué rigor l Mct. Es que aunque cncrára Doctor allá, también íe la matíra; En fin ,feñora ,en ellos la violencia del querer ,no es amor ,lino prudencia; porque ellos ,por confejo de fu ingenio, no bafcan la hermofura ,fino el gcnioj yes verdad ,que trocadas, les veníais las dos como pintadas: mas viendo que fu Intento no dá lumbre, fe buelven, por no daros pefadumbre. Íúbíl ,yo he penfado, que ello es cautela ,que ellos han trazado, por poder eximirrc del concierto. T/al?. Yen que podrémos conocer, fi es cierto? Marg. Con dezir ,que fu genio hemos Cabido, yrendirnos áél ,que fi es fingido, no han de querer cafarfe. i/át. Yo defuerte áDon Iñigo adoro ,que aunque fuera ,verdad íu condición ,fe la fufriera. Márg, Yyo del mifmb modo áEnrique quiero con que fea fingido ,óverdadero. Ello ha de fer. Donde eftarin tus amos? BMoti
lü _ro POR ros , uí ca h.is de Icr tan cruel* que me ayas dado el ciiiño para empeñarme áadoratcCj yqaando lo has conocido, hazer de mi miímo amor, para matarme el ciiclaillo? Si ya, no per el agravio» por vaellro modo me írrito, íi intentáis lacisfucerm?, no tomareis otro elllío? no diréis que ello es engaño? cí duelo vueílro delito, cae no podéis defraentille? £«’•. No lubels que cite delirio en mi es genio, yno fineza? Yo he de perder el fcncidol hombre ,no fabras negallo? ií.í, Proliguc, queriro va lindo: no la riés fatisfation. Sur. Si tií, Señora, lo has vifeo, de quá íci'vira el negallo? no es en mi menos deliro, yrítenos agrasuo tuyo (éc divertimiento mío? Pues clic divertimiento no le logcar'cis'commigo: ti quando citáis defeando mi mano ,andais divertido, qué liareis ,quando mi amor tenga el enfado cié precifo? Enr. Ello en mi ,Icñora, es genio, que no puedo rcprimillo. Con elto me dcfeípetal qué aun negarlo no lu querido Don Enrique Iya eílo palia de ofenfa ,ydefayrc mío*, falid ya de mí prífencia, que no sé como vos míftno tenéis oj 33 para ver ^quien lo que fois h^ vltlo? idos de aquí :qué cfperais? Em-. Pues no es mayor el delito de aver mi'pecho enkzado ' con alevofo artificio ávn amor, que ya es incendio, para darme cite caftigo? Eito es defijíperacíon! elle hombre tiene fentido? Juúna ,na oyes Udifculpa? S 9 5SS A* B i 7ros POR OTRO» ^v^-an. De ti rnis ,que dél me admiro; ** Señor D. >11 Enrique, ya, au ique cito fuera fingido para apurar mí paciencia, • ^n*.) pudiera rcüílillo, ya no mf cucíia dolor ci agravio que no es mlO^ qiiando arrojado dcrl pecho^ de mi can lexos os míroj ypues vucítro deía hogo es can loco ,yatrevido, que aun no coma por rcípeelo la apelación dcl redro: yo me voy por no ofenderme, váti, juana, que Cal me miro, que temo, (i me detengo, que he de hazer algún delirio. Ya yo le huvlcra deshecho 1^ las baibás ,ylos hozfco^ Va¡. Mot, Dame vn abrazo, íenor, que hemos quedado floridos. ^riv. Til ingenio alabo. Motril. Mjt. Con él citan muchos ricos«; Enr. ADon Iñigo bufquémos para trazar el arbitrio de iiKílínar citas mugeres, ya que avémos cí^nT^^gaído * « Ac^ H S&S a 9 I ! 4^ ei caiifar iMargarics. 0^ 4^ 0S •-xjr * Aíot. Pues eíTo ce da faítidlo? fíalo de mí. Enr. Pues vamos. Ve tu, que íi yo coníigo que os dexen, para que os quieran no es mencíter artificio. E‘2‘.Porqié? ^^ot. Porque hizer que os dexen es viícad ,Yeít tro es vicio, Enrique* mas en el zaguan Marcelo eitá embr.zado ;qué intenta? Sá¡€ M.ircelo* M:irc, Motril? m’S quiero cerrar cita puerca. Mot, Para qué? íkisírc. Aora fe lo diré: porque le vengo ámatar. M.f, Qué dized te eftás burlando? Vive el Divino Señor, que h» de matailc .al traydov! Mjt. Parece que cílas jugando? M.%rg. La cfpada intente íacar,
DE 'DÓN\¿AFGFSrÍN 'UORtftO: i‘ 5\( he 4e <3ar: vive DLi?, CNWf» Vuaiob? hht. No me puedo ir. qiií aquí íncciraios los dos i^cs avcm >s de m:it \r, SacA iíi ej¡>ad4. }(ot. H>mbre, de veras? por qué es tan impciiíada querHon? Uve, N>quiero Utísficloiif fi no macarle :Ea ,puc^^. Uot,H mbre aguarda, ydamc audíécla. M^rr. Nu ay que oír. Mpr. de repente hí de r.'íur »hnnbre tente, fS qai.«ola ella pen Jencic<? Yotengo para ella acción razon> yh^rta, Meí. 13íen fe vé, que cito es fa^rqa, que te dé, de aver becho la razón. KWí. Advierta, que fe defpacho, ,faque ,pues la efpada prefto. Virgen Sagrada, qué es cíloí cfteh'=mb eviene borracho! Mírf. Ooylí, íi la Ventona* Nk. Hombre, en mK-qi'é ce amohína? no ub“S que foy gallina, ytraygo efpada capona? Míirr. Acabe. M(?í. No me hts de dar caufa? MArc. Es traydor áfu amigo. Míf. Pues traygame vité vn teftigo, yme dexaré matar. lUrc, Yo !c he de tirar de veras, 6faque la efpada*, ono. Mor. Pues ,hombre, fi tino yo, no es püfsible que tu mueras. M/írr. yo de matarle trato, ÍOi/i cílo le h\de valer* ( Mí. No ay mas medi^?^í‘«^• Eílo ha de M(Jí. Pues 3p6U) ala nel g^to. M^rr. Vls?e OI >s que fe defiende! Mor. Por Du's qel miedo es g»,^<errero! M«r. T*nte, aguardacMí>.Yo no quiero. M«rf, pff )rj-j{ y^lov pretende. Míog'iá jo ,p,ir,i el denuedo es íTi eK(t rrmisprImor, qu *acríver Iede vaK) r irilo que Inv h*. h»de miedo. .Luego es b]la tn mhin.t? oa’c.No fs línaf, qeaieñaite. Mcf.Técc: Vive Dios, que e! fer valiente es mas, que no fer gallina. i 9 si que aora conviene enrrar iDoña Kabel áhablar. S^len íf^bel ,eInis, M^rc. Ya te Tale árecibir. Vaf^^ Jfab Inés ,ay mayor ventura que la que amor ha logrado? íiemprc mas cnunorado le veo de mi hermofura: yel temor que avia tenido mi hermana ,de que era engíno, con vn amor*tan cítraño todo fe ha deíVanecido. «jj kO* íl s % ^Inef. Señora ,tu eres tan bella, ¿que cíTo en él era prccifo. ^ifab. La que logra lo que quifo, ^mucho le debe áfu citrclla. Met. Como fu dicha celebra, con el amor fe encandila, ypenlando que es anguila, fe efti hartando de culebra: ipib. Motril ,qué es eftoJ tu defcuydo áverme viene? Mí>t. Por c*íña dulce me tiene, yo la amargaTé bien prefto. Señora ,el venirte ivér, es por venirte ápedir. ifab, Éíuclgome de que el venir fea averme menefter: qué me quieres? Mct, Por d,mi vida ver efpero alFegúrada, porque la traygo jugada; Ijah. C^ m:) jugada? Mr/* Yperdida^ Mientras en tí tiivo talla de Don Iñigo el amor, cntrcibi y«o íiir temor , yfin peligro en tu cafa: Mas ya que cita enamoracio, dand' me Enrique ración, como éi te tuvo í^ficion, ’cs mi lie.'gu declarado, ymcho mayor acra, qii' eíti -la boda cercara. Jfah. Qué necedad tan Hvians! hict, C<'mo ¡iviaíia ,feñera? íi &y ’X quf Ii és me llamo, porque me vio en la cfcalcra, Í(ibre averiguar lo que era, al pitai me rcuió> ^Bir !9 f
iS r& roR ros ycliiiego no Uapiga, me di'Xt 4iíi de va caclicte* J/th, Coa caiitk fiieiqa acoaieccí Mííf ts v]uC ¡v)S da Con la daga# Ifib, Nu puedo creer caí excellof por cin iígeCi ücaiion. hiot Tnig »ous ía C'ondícijilf ylo Jujuris p-r Ctil la pau>ijn iiifiel, que (i ie ofrece que mandes lUmar ávn hijo de Flandes, hi de tener zclos dél. Zclos Je vn c^xeK»? el vellos diera rila, mas le ínfima^, Míf* que él liib? que las damas fe cmpeqan üempre con ellos} yen fin, feñora, te pido, que aunque me quietas hablar, nunca me. mandes llamar en vida de eíte marido. Lueg #cíFo es ya dcfpediEtc para í)o tK>lvcinriC ávér? Idct» Señora ,íi es menclter, por allá podré hervirte, peco ci}.crar acá es mal rato; porque entro diziendo el Greda, yno quiero que ámi miedo le coja'en Pondo Pilaco. 2nh. De los que en caía fe vén tendrá él zelos? Mot-, Yaun de si, ytendí azeíos de ci} pero én eíl^ krrá moy bien# »T/«i. Tiene él de ti mal concepto? Scuora ^valc^amc DIos! ij pues Ctm i:entre los dos 1 aca oavra algún fecreto? ,rros roR otro, en mí cala? Yn^ te pefe*' ^que no es bien que te confiare ^la canfa que ay de temer. Jfítb. Qué caula? Mjt. Pu' Dios ,fenora, & que no me la apures mas, cicondeme ,ylo lab:ás, que yo ello ytemblando aora de penfar, que me -jcomcte, ^por lo que lí»bc de mí. Jf^b. Qué es lo que (abe de til Mot. Sibf, que loy alc^íhuetc, yá mi madre venderá mi maldita inclinación. Pues clcoudele. Yehiton, porque pienfo que entra ya. ^Ifah. No te lienta. ^JV/v'í. Eff v>) imaginas? ^Jeías! ay pobre muger, ¿ ^qué te has dexiJo elcondct ^la zorra entre las gallinas. Efeon^ ^Sale Do/i ib Dona Ifabel? Ay de mil ^ífal, Don Iñigo ,con qué pcua %entras tiv bido el f.mbiaute? i3/j. Pena yó, lubel b-tlla? l £Como cita íiblerto cite qiiarto? hh. Pues aquí hemos de faber, que lDj*u Iñigo íiefcntidn. Ay Virger?, yo foy perdido! íacame deaqni- .muger. I/«í'.Pucs por qué: Porque mi vic íi me ve, (i yo, hal punto, fi me cícGodo ,fj preí’unta, lleve el di-Tolo mí venida: la frente fe me cfpe'Hza: 2n€ú Pues de qué te turbas tanto? E'condemf’, por Díc.s fanto, aunque fea en vna alcuza. 2jab, Pues tu te avrás de cfcondcr v->omü Ct! ^íj^t, Nunca mi quarto fe cierra, como antes de entrer en é!, tV ay cuydado en otra puerca. i^/¿. Mas no debe de fer mucho, pues yo la hallé acra abierta, yal entrar :válgame Dios! íf*í* Qué te ha fuceJida en cita? /«eí. Ay, (eñora, él vio aMotril . j/^¿. Pues qué importa que le vea? /rttb. Q^é Cabes tu íi fu mier.io nace de alguna íoCpecha? Met. Famcfa lü fijo Ueutcaaa* yíi el caracol le acierta, hm de íci breves las caÍT^s. '4' Don Iñigo ,no me teng^í entre el amor ,yla duda CíMi Cíinto dolor Cuípenia. Inig. Duda, tu. Ifabe!, de qu¿? no ay es nía aura que puedas d^r con rr^zon cíle non bre. Tfst. Eiiv: es darme may(»r p.cna, quinde tu redro publica lo qau: tü labio niegi* 3 i 5^ » «sv t^A'-í inf
DB VOS ArCVSTlN MORETO. En mi, irúb;!, n>ay de nacvo "inis, de que tic tu belleza, Coy rni5 idolatra, liempre que In:^ acerco áta prcleiicía; l-> qiiv el corazón no fience> q\)i cibl imence íe csfiierzi! ¡fé. Pocs que te obligo ácítranar, que el quacco abie: Co eítovíera, yientrar aquí deleompueftj? ií/^.Si lo aparas, (erá foer^i, que te díga mí ca/dado. Al cncric yo p)r la puerca, vi en e^Pe portal dos hombres rccacacrc con caaed^j qulíelos reconocer, yantes que hazeclo pudierai le úiíccün dél Ifeguílos, halla que al tomar la bueica de la calle ,los perdí: 1bolvi it ta cafa ,yabiertas todas las puercas hallá: no digo yo que cfto lea ciufa ,para que mi amor, ¿etí pueda tener quexa: Mas para que mis temores vnfobrcfalto padezcan, es mucha ,yyo te fuplico, que deíde oy cqydado tengas de que halle et quarto cerrado, que aunque es prolixa advertencia, pues mi condición no ignoras, le perdonareis io necia. Jf«t,Como necia? antes es jufta, qu? eíTo ha fido inad vertencia de ¡aseriadas ,voíotras con eílo eílircis atentas* No ,cíTo quando ámi me toque, yo no lo he de fiar de ellas, porque yo tendré ert mí Cafa para vivir fin fofpecha criadas de mi elección. Ay, feñora, efto me faena ifxpaHionl Pues de las inias, ^que Cj lo que acra rezeUs? Nada ,mas no podré yo tener elección en ellas, ytraer las que qnifiere? M. Yo itu güito cíloyifujeta;; Yhas de íufrir que nos dcxcl ^Pues tengo yo rcfiftcBcia? ^Lleve el diablo quien tal fufl'e,' 9ifib, M¡ amor ,Inés, noc fujeta. ^inéi. Acabóle ,aviá expuluon: éya imagino en ama nueva: ai Bjenliscetro mañana voy al hermano ádar Íeríií. ÍW Mot. La Inéi, íin duda, es Morifea, ^pues UexpuKion la dcfvela. SIñíg. Pues Ciitretanto ,Iiabcl, tí advierto ,que qiundo venga _Motril aquí ,óquilquier criado ^de Ent íque ,por ellas puertas ^no ha de cntcav.//¿iKPues p©rq caufa? jK Mot. Porque trae barajas hechas. Na hedemenefter yodczílla* 9ifab. Mas yo he menefter íabella# Ciriig. No has de querer tu Lbet ^mas que mi voz te lo advicitai; 9que el no replicarme ,folo te toca en fita materia, yclFo es pallar de curíofa. 1/4^. Lo que ui qnilieres fea, no te enojes :Ay Inés, folo con mi amor pudiera ^fufrír ella condición! wYacay bchifpa en Uycfca¿ ^preftefearderi !a cafa. ¿J»¿í. Qtié haría (i áMotril vlcraí Ifab* Ya de averie permitido, 9que fe cfcondíclte ,me pefa. ^Mot:. No pudo fer ,que entró el lobo con el pellejo de oveja. Tócttti dentro A» ^Oye, Ifabcl ,qué inftrumcnto junto átus ventanas fuena? If^k Pues yo qué puedo ubet? Qualquícra ti*ne licencia 5^para tanrr en Ucalle. yn goípe^ *ñlg, Ytambién para ella feña? Oué rile? M^at .Pii tuc vna pedrada^ iñig. Aguarda, que amas fe empeña* Cant. Paííores de Manzanares, que mi dic. ha os deícon^ucU, no CíYibídici' hn.i ventura, fi podéis ^mi fineza. ^Inig. Ay de mi! lubel ,qué dizc^J tiene licencia qiulquirra ^para cantar en la calle, Sc » •tjt •ir f
20 póR fós ,rmPOR ono, ydar avifo ita reja? Ifnh. Yo no sé que pueda fer. Aíjf. Eílb ha íido canto ,ypiedra. Vive Dios ,que íi me dizes, qne tu no libes quien lean, yque lo ignoras ,me obligues áque el te'peélo te pierda, yte diga, que es ttayeíon, que ha traz.ido tu cautela, porque yo me de'efpete, ytu logres fu fineza. Don Iñigo, c(Io prcfumcs? tan pedio te defenfrena^í qué ücaíion te he dado yo para hazcrmeCii ta ífeuU? Acjvírrte 5que el fufciovicnto de amor codo lo íujcca, yfolamcntecl decoro C' excepción de efta reglaj , porque aunque amor mcavaíTallc^ fl las leyes dc'honor quiebra, por los fq.cros del recato le negaré la obediencia.' De fuerte ,que ayiendp v.ifta tan feñaUda.evidcnc¡a.,‘ . quieres que tenga cordura la locura de y,na ofenf:J^ Pues por qué noí de qué fabesque á*jni Is mufica fea? para \rna fe na, no.ay yerro: ? Mct, Ycomo ,ios de la reja, -Los f¿v:ores dr-B^Hu ámi corazón alíer,Can, pero yo ,en mí adorbCÍGir tengo gloria mas peifeda. Mira fl es acl pues dize cu miimo nombre la letra? 'IJab. Cielos, qué puede fer dioí Mot. Tener yo bs coplas hechas para ei caío. iHfg. Vive el Cíelo, ' que yo ami me hsgo la ofenfa cné11arperdic»adociempo con tu engaño ,ycon mi quexa, efeueñando áquíei) bbfona tu favor con.cal llaneza, que en canciones !e publica? pero-yo en fo-deíverguciiZa dclpicaré mí dolor, ptcá tio puedo en tu cauteia. ^i;1/0 i ^ ^Don Iñigo (ay Díüs!) detente, j;í/r. lbb:l, no me detengas, % oatropelLi cpor todo. ifab. No te ataja tni luv ccncíu? YohídclAlír,1iabw1,- que ya ié ,que cíl >intentas alTgurar cl pe iígl-O del que allí te liu>njca# Ifab, Mira, fcniir, que ic engiñas. i/iig. Yi'óé quien luc eugr aa: iucUa» JJab. Pues no h\de (ti*5 vive Uiop, 0Tolo porque a(ñ lo píenla-', yha de poder ci dei pedij, ^lo que la verdad no pues^ia, *que ávezes parece culpa ^vna verdad por mdelta. ^JHi-r.Qiié hazes? Ipt^ Eilorvarte cl paíío, ^Mat^ Pego el fuego con la leña, ^ya no Ion mcncLiei fuclbs. 3Jni^. A'detenerme te empeñasí pues no bada tu craydon, que yo mis agraviob vea, fin peobr ja tyrai 11 , .también áque los cnfientaí Ifab^ Don Iñigo, ya. Ce he dicho, . ** que yo eíta atención te deba, yde mi decoro sbaxo imagines quanto quieras. Saliendo tu. ,no es c! rieígo fojo del que.dl.i alU fuera, . fino tuyo ,que en.cu eípada no Cita dada la Tentencía . Pues íi os ari ieíg^is entrambos, con qué fundarnenCo pie nías, que amp ro el riergo'del otro, crtandü cl tuyo tan cerca? El dcten^rite ,querer deberle yo ácu fineza, que creas. rcfpeéto lo que ha de hallar tu iofpecha? Tu ha-i de ver, que aígun g^Uu lío perrniibion me fe (teja, que para vn acrevírniento ninguno pide licení í^: Pues íi ello v¿s> que Ce debo, qu.tndo íaci. f'cho buelvas? meneílcr íer quien íoy para que^defpnes lo creas? muger común a ib' i 9 í
DE DON ArCpS-riN MORETO. ai <9 £ ypeasé quí cri efla cafa, comj vi cal luydü en ciU. íH/V. Pues traydor, quanáo te he dicho que áenerar aq^ií no ce aCtcvas^ áeíla ccalioij ce h.<llü dc^cro^ tu ,íí.finif, eres el que tercia Cíj elle agí avi' mis ojos. f « fíTa atención le debieras? pues cu no has de hizer commígo algo mas que con qiialquici'aí Yo no foy ,iipuedo lee de las que le liíoi Jeaii de fcileJ.js atrev idos, qiuncio ácero ducíi.) fe cncregan: ni cu puedes ler campoco hñirb.e de Can b.ixas prendas, que tictes de hazer tu eípoU imuger de quien tal píenla^, pues li en mi ,por mi no cabe, ni en C¡ ,por ti la íbfpecha, 'no h..S de agraviar tu cplni^)ll qiiando ála mía no atiendas: yadvierte, que áno bulvcc has de lalir por mi pueita, q'ClIí eres cal ,que lo quieres, yi) he Uc ler cal ,que no q.iicia» lí/V Con lofifílcas razones 0 foh entcccenerme intentas: Viven ios Cielos ,tyrana, que he de falir ,que aunque íca verdad ,que na lo p<^rmlces, , fuera mi valor b*xe¿a, no calligar fu olTadía, 6no apurar tu eauteli: yvengad© ,he de bulvcr ^delpucs ,aunque tu no quieras^ iíei* horror de tu cafa, ihizcr que ci fol no te vea, ^ 1no dfxar vn reíquicío . poT donde entre la njípecha,- aferrayo mas violento en tu aleve refiftencia. í/íil'. Como bolvei? Vive el Ciclor advicac álo que ce empeñas Don Iñigo, poique ya^ mi decoro dcrcfpera. Pues aora entra la mfa. mydQ^ l%.Qaé es ello? qué ruydo faena adentro? Quien cíiá aqni? Scñ*.r, yo,cu, vn alma en pena, que aquí, ya, no,fi, ^jícando, Pf^rqeuc el diablo fe la llevii. Ha traydor: qué es lo que miro? tu efcondido aquí? qué intentas? Señor, yo me eneré aquí dentro, Poíqíba;; Iñi, Dijnéc: AGínebra; ^Ay! Dios: ya arr«^>ja la ropa C3 hada ^Pues, Don Ifi'go ,ello pienfasí elle h> uYib. eenci 6iprevenirme lo mUmo qii.- tu leordenas^ yíab’ en lo, que venias, de cem rque aquí le vieras fe efeondíó aiii. iH/> Mas malfcia tiene el que tu le dedenda':: Vive Dior, que he de mataliev Sñon ,1ibrame de eft i» poe fabes que cítuy íin culpa. El] ;hazesen miprcíenciaé ndia, feñor, que eSo es ya muy acrevijá llaneza. En que le ampares conozco cu culpa ,yporque lo veas, le he de bazer dos mü ped-z s» Mot, Ay, lenora, quefe fueltal Miu; feñor, que.es perderme; Mot. Ten'c, Inés. I«eí. Señor, nio quietas eaftigar vn inocente» Mdt, Como Judas en la venta. inig. Qiiica aleve: tu también? opor cómplice en mi pena tomaré en ci la venganza. ^7«er, Ay Cbrifto de la Paciencia! ^Señora, elle hocnbre es vn tygrp» 9Mot.'Jcimí qiul anda la grefea. |¡ Jfab.Eñci es ya<defefperarme, yel lufcimiento me afrenta» Señor D)nInrgo,vos , para vf sr eílas violencias » del doritiuio dA* mí efpoío la poíTeísíon aun no liega; Si os la hi dado mi palabra, yo os !a quito ,y(algo della, que yo he ofrecido mí mano ávn hombre ,m^s no kvna fiera. Y¿ la puerta libre os dexo, ynu ica b^dvaí' ávella, porque aveis de hallar cerrada la que aveis culpado abiei ta. ti $ í
2, iro POR ros , bCitria í ! Hi tyraua 1bíc»i vsé que clívJ es lo que Cu ctclcasj miS rae das el qiiando mí amor rae atormenta* Püe<í uo has de lo^^rarU* ingrata^ tan biuato com oplewlas, p(^rque antes he de tomar la de mí pena en ciVe crsydor, que amparan* ydeipues en el que allcuCas, pues avnMolicIcaio> <;.ue mi elección te quiñera, fue por darme mas dolor» qoando es mayor mi fi.rmeza* Ifib, Y"a uo pienfo detenerle^ iHig. Ha cruel !cama fineza pagas con tatito dci precio! qiiauio es ya mi pecho vn Etna ¿c ias Uaioas de mi amor, ianieve de ín cautela ^ previenes contra mi incendié» pues porque tu engano fepa» huyendo iré defpachado* Aun del villano »que oftenW íu favor ,me vengar¿> yguárdele tu dureza del fuego de mí furor, que aunque mí dolor te dexa, vn cfcaudalo he de fer de todos los que ene ofendan, h\(la vengar mis agravios. Ya me voy, Cielos! mas pena ha fido el fingir lo en mi, q.uc uiví rio crejio en ella. r^J. I-c/, Vece con dos mil demonios. No quiera Dios que aca fauelva. 3//. Jefus ,que rifa! tragaron ’pimiento por canela. i/ub ,Motril ?Met. Ay ícfiora mía! cín piedad de tu belleza, q’.c con elle hombre del diablo, vo. infirmo la condenas. ap.b. Q,ié es lo que dizes, Motril? ai r'5 la garganta diera a’cuchillo ,que ael Umano. Como ia ruano? clTo píenías? ería Beata •qoc fu efpoía» rP'OS POR OTRO. Bravas nuevas! ^ como ániños, con acíbar les he quitado la ceta: pues ,feñora ,tu no Ubes quien es >aunque le aborrezcas: mas porfiado que pobre,^ le has de hallar íiemprc atu puerta; Jfa^j. Qué dizes? Viven los Cielos, ^que li ámirarínc oolviera}^ ftf mas prclurairlo aun no quiero: ^V¿u »Inéí, que voy tan ciega, que hi de obligarme ivn dcfpccho clic hombiC ,(i verme intenta. ^i/oí. Qué brava ha íiio la purga» £ $ ñ> & miren Us coleras que echa Incs, Mas que fe le lleve el diablo, quando ^Sevilla fe buelva» Mot. Salto ,ybrinco de contento^ jefusi qué cura can dicftra! (i fe labe ,vn millón de oro me ha de valer la receta* % % ÍSí § Si JORNADA TERCERA," SaUn Margarles jyJujinM» Juana ,tu confuclo calle, que cílo me da mas dolor* J;ía». Pues, fcilora, no es peor que la pena te avaflallc? Marg.Qnt kc de hazer,íi ella me apura? Iféan. Lo quelfabcl mifeñora, que tu mifma pena llora, ydivetíirrc procura, porque aunque contrarios fon vuefíros fcncimleiítos vatios, la pena de los concraiios tiene la mlfma razón: con la mufica fecreta divircíendo fu dedor* Para mi es pena mayor, pues mas triíleza me da. luar». Muy defeíperiida eíl^s, M;?r^. Qué he de hazer? íi la porfía de Enrique vá cada día édclcípcrarme mas. Yo iefte hombre le sborreci, al paíTo que le adoic, yoy quanto él crece en fu fee, fe va alexando de mí? porque él en fus liviandades .C%i*
^aía cUa cdi p?or, yíu) cmT[)cndar fu error flícita mis pícJaJes# jgaa. tile cnílmo es e! dolor de líabcl íc divierte. Ya veo, que es de cíl'a fuerte iu> cfeclos amor, en lu mar nunca ay bonan(ja^ el que mas rianquílo, yquista al tícíj^o de la mudanza: le navega, vá rui< to el que dcl favor guiado huye, qiundo quiete bien, dcl eícollo dcl deídén ái en el baxo dcl eiií’ado. El que fe v¿ mas querido, de fu tibieza adolece: el que de fin» padece, llora el dolor de (u olvido: al que fin eítos defvelos riavegi proíperamence, dbbrcfalca de repente la tormenta de los zelos. ^ No ay bien fin fombra de dana> yde tanto peligrar, virncfi todos aparar al puerto dcl defengano: allí es mas pena e! placer, Gon que en tan incierto mar, toda la vida es llorar, JPor amar ,yaborrecer. Por ello mas me cntriftccc la mtifíca ,pues por mi hablo eíla icntencla aquí, que no es acafo parece. W. Grande es, íeiiora, e! vigor Gon que amor fus tiros haccí Ynadie íabe fi nace de nuí'ílco gnfla ,6de amor^ pí^rque c! gufto mas €olrnado> o.oconr(rg;,uvio, , t(Til !0 de lo que fue defeado: quando e! defeo le a]can^3> canfa ila imn(2rn3cíony <l«e íieriij re ía p; iTci’ Ím, *s m*nos q-i.ie be^p*ran^a. Díxale hie el c('faJcr> ydexaitt de inop£üvii&. mnoNArersTíN moreto. ^bnelve ice brar aquel vifo ^de quando fue dele-ido. •K 9 & % i Bueivefe luego ábufear, ^con que todo es padecer. ^Muftr. Sn dexando> pot bol ver, ^yen bolviendo ,por dexar. El que ello díxo ,parece que eítí bidrntro de mí, no ay pena nueva por (i, fino por quien la padece. A-fuflc, Yo de mi ama^'te zclofa? yo de vn zdoío optimida? (^copla», Va fülíedo Don* lf<i„ lmientras canta 1;$ vna ,yotra es trille vida: qu il ferJ menos penofaí Ipílr. Yo de mi amante zelofa? yo de vti zelolcx oprimida? vna ,yotra trille vida, qual (er^ menos pe nofa? El que dudo de ella fuerte, mi mal quilo difinir: %*^ No dexeis de profeguir,^ que vucílra voz me dív‘í‘tte. Marg, Qual pena en tf es menos fuerte de las dos áque convida^ eíTi dada ?ifab. M^ior pafsára fiendo for^ Xa. JfnkMítf.Yo de mi amante zefofa. Marg.Mufft. Yo de vn zeiofo oprímíia* Eíu da mayor herida. YaquclTi hiere ,yagravia. IfaÁiTÁ es tormento. ^5 rabia* Lms 2..Viux ,yoera es criitc vida. M«»'|>Pcro quando nos GanviJa de do^ycon vna '.fa, entre oprimida, yzeiofa, fegones fu inclinación, faber nueder! eor.^zon* Míirz Q'.i 'l fetá (Ti<*nos penefa. Vivir zeiofa es mejor, 3 ¡9 i $ que rcfiftlendo porque el cinc me pide zefos dt'fcoi^^fía de ftii honor. Ydque ios dá ,no es peor? porquf tu te v¿s qucild^» yyo pibnfo que (d.sida % el qur. en otro an-^or me cfende. lf¿ib, vfla. Yello encienda. Las 2. Mafí, Vna ,votra CS tiiílc vUa, C4lfp>í'.
2-4 ro POR ¡'OS ,7; V.b.B -iucac mí 'f ' lu.icttic en mi U'itJ» yquita de mi recato 1 5 .iü lo fjue de 'coaíii; yatirjr]tieru loca porfía, q-Kuacedeaínor.nois’aoro, pov mayor pena l» lloro, yes roas ínfufiiblc vida» nujno quiero íer rjuetíia , icolla de mi decoro. Qlien da zelos, di ientender, tvie no quiere ,6que fe raauia, , yes mayor pena la duda, que no fe puede Caber: menos mal es padecer, aac roí amante íiii verdad dude mí facHídad: pues i>>oedc cílar mí dolor lad^.fcclio de mí h^nor, yno deíu voluntil. ífth Mi h^oor en mi noconítfle, íiiio co lo que é! de mí Mir^» AcíTa herida ,la defciifa á( la verdad ¡a refifte* Tampoco del que me arsiSc puedo penGr que me olvida, lUrg. Mspuedo no fer qoeri Ja, f|iie e? el mas grave dolor, IjU. Eííoes duda, Ma>-g, Eífo temor. Ias i. Mufu Vna, yotraes crlñc vida. $nh al pAfí^ Mjtrtí, Toda laqacílion heoído, que entre las dos fe ha trabado: c)m« yo lo avía penTado el vecruecano ha Tal Ido. Yírgun !o que ya infieren, la ra?on ha de faltar, f) ellas fe h.in de enamorar 1\’S dos, c< íTi >ellos quifreflia Yo vengo ^¿lizüv la tíña-, ypues tan feío fe bebe, hecharles lal en la rtieve^ porque fe garapiña: Entro ,pues, Motril? Ai í. S<*n!ora? \iwno nos has oivüado? M'-c. 1r.iywn el corazón quebrado de avír efcnchido aora iDon íñi> sydEnrique, ir-s 9 (b &S & fe" & & vs roR orR&, " que fegu \t% íu pafiíon, tic airancii’íc el corazón quedaban los dus dpit] ue. lEics de qué es tal fú-ií:ít? Mjt\ Pardiez ,ella duda cv vana; Don Iñigo por ru hermana, yDon Eiuique por cí. lab. Pues no citan defengaflaJos de que los aborrecemos? A/jf. Bueno es para los eítremos, que haziendo eftan ios cuitados Si los vierades al’ i apoftando en íu defprccío, áqu il furpira mas \ccío: El vao dlxo :ay de mil yel otro por exceder del pecho el Cono ,yel fuego# ay ,yreay díxo luego: Yci otro a! veríc vencer, dixo: Ay ,ytacara ay^ pero el otro mas prolíxo.# por fobrepujallc díxo: Ay ,.y guiriguirigay. M.rg^ Buen eítíio de quexarfcl i^dí.Bue 5fcrloraSíde verdad, que debéis tener piedad, p!>rquc quedan para ahorcatfcC yEaT que defefpcrado# como de ti nunca aparta fu peíüramiento ,vna Tarta de pellas oy hi comprado, por íi eres tal, que permitas, queíii amor fe defeipere. Marg. Pues para qiié'AíjíPara q ahorcarfe con Mirga ritas. M^rg, Fácil es de coníeguír deeíTe modo, Mot. Yno íerla > fácil también ,li é! porfía, que tu Ic buelvas ácir? Qaé ’v^ que he de corXe guillo? No U)io áo'ir ,mas ni ávec áeíle h>rr'.Í3rc pienfo bTiver, Mop, Ea ,que elle e** enojülo, yellos dé Iu condición cí'Un muy ai repctitld.o^, yhan de venir reiiici dos oy ápediros pei'vion. Si viene ,me ha de obllgaf áque yo vn defpccho luiente»
DE DON AFGFSTiN MOF.BTO. fií f £ £ § £ n: vífC c! Cíelo! Mot, LíudarncüCc, efto cíti como ha de cfur. l<Ak Vacilo nos mueve áfiuor. amor hau quedado lanas afñrt, ^ las dos como vnas manganas. ^ Si llega iCanto el rí^or, yo, feñoras, oy lo ciré^ porque viéndolos gemir, que os viníeífen ipedir perdón los aconícié: ydicho ,yhecho, hele allí, que &i-riquc abuícarce viene, Eiíe atrevimiento tiene fu liviandad? Mct. Ya entra aquí hUrg. Pues yo no lo he de eíperar: díle que fe buclva áir^ que yo no he de permitir que en íu amor me baelva á hablar. iíct, EíTo, feñora, es mas daño, que el deíden aamor írrita. Jfih Aguárdale, Margarita, ydale tu el defengaño, para que olvide tu amor, ^íct, Hazlo ,yno feas cruel. Erperaietu,iríbtl, pues ce haze menos horror fu condición, como has dicho. J/4. Yo por menos mal tuvíer», que Enrique ámi me quiíiera. Bien hilado vá el capricho, íi aqui la envidia lo fragua, trocados los pareceres, que fs preciía en las mugeres, como berros,donde ay agua. , Sa/e Enrique, Amor me dé lufrícnIenCo> pira que yo ,(íendo anuiUC citirabíl ,áMargal ica finja finezas tan grandes, como requiere el engaño., Señor 5por la nriiíma parteí que te verilile ,te buelve. Pues porqué? £ f £ £ r.f. £ S £ £ f r- £ S £ £ £ % Perqué hecha vn arpid íí fue Gu aquí Margatira, % por no verte ,ni efeuchárte. ’’f, vida, Motril ,me ha dado» porque fti-ía nhl'garme imorir ,fingir finezas* f £ Mí. Q^edo ,pifia mí linage! no ves que clU aqui Ifabcl, ypara que ella te ame, es mcncltcr darla envidia? Dita mil aiihas mouales, finge Hechas >que ella es Uque impo; ca que íe clave. Ifak Enrique, mi heicnana aora por no hazeros vn dcíayrc, que de irritada co?i vos, pudiera llegar ávltra ge, íc fue de aqui, yroe pidió, que cu fu nombre os defenganCé Yyo áDon Iñigo os pido, que vos hagais de mi parte, lo míímo^ advirtiendo entrambosí qwc íi palláis adelante en vueftro intento los dos» ypifáis eflos vmbraies con la miíma pretcnfion, ‘lu de fer para que acabe de apurarfe nucíiro cno^j yos haga para que os canfe» tan pefados los dcfprecios, que os cneften muchos pciarcfi Etir* Señora ,íi mi derdícfaa fe pone tan de íü parte, que dá razón ^fu enojo: yo para emmendar mis maíesí no me valgo de las Tuyas, fino de vueftras piedades. Avos folaos folícico, imí corazón errante, vos íbla aveís de fer norte,' que le guie ,yque le laque del golfo de mi dolor. Met, Hombre del diablo, qné hazes? Cielos ,fi es efto de veras! JTwr. De vos,fcñrca, fe vale mi corazón afligido: vos íola (ercis bimagen, 3cuyo templo dedique, quando por vos puerto aleante el derpojo humedecido del llanto de vn firme amante* Qué te precipitas :jo. If^b, Palfad, Enrique, adelante; vos de mi, qué pretendéis? Que incetcedals que leftautc Dlé I
^2. 70 POR ros, rros Por oiko, pues ya buelven las dos át cófirmallo. S^len las tjaatrc ?na^erfs, iv/4r¿.líabcl, delta Inerte m: he vengadoé ijab.D^ ldeleo el incéco me has logrado. Sen )ras ,ya Dow Enrique ávucltros divinos ojos viene commigo adexar al miímo amor embiaiofo. Pero lupuclto ,que ya CO)^ rail debido aib jrozo cita vuettra hermoia mano " acercada por neibtros. Lo que Ualta aquí el Corazón cncuDiió ,os reb^'a Hpr oprfOp porque con vucítra victoria, nücítr as finezas corono. Yo, Divina Margarita, fjí íiemprc can viicftro ,como vos, billa, líabcl, de Enrique fulitcís ídolo araorofo. Conociendo en vueícro pecho coiurarlo afeólo nofotres, por carear vueltro amor, al nacílro en vcil de todos fingimos las condici'^nes, que nos hízieron odíofos. Yquando ya prefumimos de nueflra cautela el logto, vimos que vueltca fineza, contra can judos enojos atropella fu razoni empeñando con fii ahogo inueftro' agradecí mlcaco, porque nazca con fu apoyo vn nuevo amor ,hijo noble dcl cntcndímíenco ,foto porque no fe contradíga, |j revoca generofo. Yafíi, billa Margarita, ? & 'í % ti ¡fS 9 & f £ aiinquí es verdic, que os adoro av.js ,diviiii qiiicic mi dilcutlo (jlo. Yaísi ,ícñ.'ias:: Tened: quien os díxo ,qui t= can corto nueltro dircuffo ,que el vtU * que queréis pira voiotros, heuiü mcj H'pira nuJ-ílco, le perderá por antojo? Mejor ellá áUs mugerei, por ladre de fu decoro fer queridas ,que cu los hou^bre cita ei amor mas ayrofo. Siendo afsi ,porque quercíy, yo ,DJii Iñigo ,os eícojo} yporque le quiero yo, no quiero querer al otro. Efta ,feñor. es mí mano, dar yelo áfuego es mas proprio en mi, qu^ dar fuego áyelo, porque es rícígo ,yno decoro; ^Jnig, Ciclos, qué cílrana vcucural PLlega amu brazos dichcfos, ^dueño idolatrado^ ^IJaJ/, Yyo ^la mifma razón abono. dándole áEnrique ia mano; Inr. Yo con el alma la tomo. Marc* Pues cafados nueítros amos áqui aguardamos nofocios? Vaya, que con cdvj vna quadrilla de aocho. ^A/^rc. Juana, cmbido. ^Af(?í. Vale, In¿>? ^/weí. QLiIero. picaro. íu/tn^Y yo, yto A/fi-, Puí> para que ello fe acabe, advierta ,que me de-pofo, $ £ ’S 9 «I para que e; tMiv.b.>s comamos, yo por vos ,yvos por otro. FIN. Con licencia :En Sevilla ,en la Imprenca Caílellana ,yLatina de Diego López de Haro ,en Calle de Genova.