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De la crítica al mito político al mito político como crítica

Cisneros Torres, María José

Abstract

El concepto de mito político nació como concepto teórico a comienzos del siglo XX. Fue George Sorel el primero en teorizarlo. Sin embargo, sigue siendo éste un concepto de complejo abordaje. Sus usos están cargados de connotaciones peyorativas muy fuertes, en las cuales la tendencia a considerarlo un fenómeno anormal y a excluirlo como categoría heurística de lo político es lo que predomina. Esto es así, porque para las teorías políticas de raigambre racionalista -como lo son el liberalismo y el marxismo ortodoxo-, el concepto de mito político denota fenómenos de irracionalidad en el ámbito de la política que desvían y/o enmascaran el verdadero sentido de ésta. Desde una perspectiva diferente, influenciada por el marxismo, pero que busca una compresión del mito político más dialéctica y cercana a la praxis que a la especulación pura y esencialista de la política, Georges Sorel, Antonio Gramsci y José Carlos Mariátegui rompen con la valoración negativa de éste. Realizar un análisis de las concepciones desarrolladas al respecto por cada uno de estos autores, es el propósito de este artículo.

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«F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 53-67. ISSN 1132-3329 DE LA CRÍTICA AL MITO POLÍTICO AL MITO POLÍTICO COMO CRÍTICA FROM THE CRITICISM OF THE POLITIC MITH TO THE POLITIC MITH AS CRITICISM M ARÍA J OSÉ C ISNEROS T ORRES Uni e sidad Nacional de Tucumán mjcisne [email protected] Resumen El concep o de mi o polí ico nació como concep o eó ico a comienzos del siglo XX. Fue Geo ge So el el p ime o en eo iza lo. Sin emba go, sigue siendo és e un concep o de complejo abo daje. Sus usos es án ca gados de conno aciones peyo a i as muy ue es, en las cuales la endencia a conside a lo un enómeno ano mal y a exclui lo como ca ego ía heu ís ica de lo polí ico es lo que p edomina. Es o es así, po que pa a las eo ías polí icas de aigamb e acionalis a -como lo son el libe alismo y el ma xismo o odoxo-, el concep o de mi o polí ico deno a enómenos de i acionalidad en el ámbi o de la polí ica que des ían y/o enmasca an el e dade o sen ido de és a. Desde una pe spec i a di e en e, in luenciada po el ma xismo, pe o que busca una comp esión del mi o polí ico más dialéc ica y ce cana a la p axis que a la especulación pu a y esencialis a de la polí ica, Geo ges So el, An onio G amsci y José Ca los Ma iá egui ompen con la alo ación nega i a de és e. Realiza un análisis de las concepciones desa olladas al espec o po cada uno de es os au o es, es el p opósi o de es e a ículo. Palab as cla es: Mi o polí ico, Geo ge So el, An onio G amsci, José Ca los Ma iá egui. Abs ac The concep o poli ical my h was bo n as heo e ical concep a he beginning o he 20 h cen u y. Geo ge So el was he i s one in i heo izing. Ne e heless, his one con inues being a concep o complex boa ding. I s uses a e loaded wi h pejo a i e e y s ong conno a ions, in which he end o conside i o be an abno mal phenomenon and o excluding i as heu is ic ca ego y o he poli ical hing is wha p e ails. This is like ha , because o he poli ical heo ies o acionalis oo - as i i a e he libe alism and he o hodox Ma xism-, he concep o poli ical my h deno es phenomena o i a ionali y in he a ea o he poli ics ha hey u n aside and / o mask he eal sense o his one. F om a di e en pe spec i e, in luenced by he Ma xism, bu ha looks o a comp ession o he poli ical my h mo e dialec ical and nea o he p ac ice ha o he pu e specula ion and esencialis a o he poli ics, Geo ges So el, An onio G amsci and Jose Ca los Ma iá egui b eak wi h he nega i e alua ion o his one. To ealize an analysis o he concep ions de eloped in he ma e by each o hese au ho s, i is he in en ion o his a icle. Keywo ds: Poli ical my h, Geo ge So el, An onio G amsci, José Ca los Ma iá egui. 54 M ARÍA J OSÉ C ISNERO TORRES «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 53-67. ISSN 1132-3329 1. De la c í ica al mi o polí ico. l deci de Raymond Williams, «los concep os básicos, de los cuales pa imos, dejan epen inamen e de se concep os pa a con e i se en p oblemas; no p oblemas analí icos, sino mo imien os his ó icos, que oda ía no han sido esuel os» (Williams, 1986, pág. 21). Sin duda, es o es así en el caso de un concep o como el de mi o polí ico, pues aún cuando, nació como concep o eó ico a comienzos del siglo XX, no esul a ac ualmen e una noción de ácil abo daje. Sus usos es án ca gados de conno aciones alo a i as muy ue es, en las cuales muchas eces lo peyo a i o, la endencia a conside a lo un enómeno ano mal y a exclui lo como ca ego ía de análisis polí ico es lo que p edomina. De allí que, como sos iene Bonazzi: Con iene po lo an o habla del mi o polí ico como de la ins ancia in elec ual y p ác ica que el pensamien o polí ico no ha conseguido delimi a e iden i ica , an o po la di icul ad de ija sus elaciones con la mi ología, como po la de dis ingui lo del concep o de “ideología” y, inalmen e, po que se ha encon ado en el cen o de oda polémica en e acionalismo e i acionalismo. (Bonazzi, 1995: 976). Cie amen e, pa a las eo ías polí icas de aigamb e acionalis a, como lo son el libe alismo y el ma xismo, el concep o de mi o polí ico deno a enómenos de i acionalidad en el ámbi o de la polí ica que des ían y/o enmasca an el e dade o sen ido de és a . Po ello, no sólo buscan e adica la p esencia de es os del acon ece polí ico, sino que además, en ienden que no deben se conside ados como enómenos p opiamen e polí icos. Es o es así po que, pa a la adición libe al, la polí ica es el a e de i i conjun amen e a pa i del es ablecimien o de un con a o en e indi iduos acionales y lib es, po lo que odo lo inculado a la dimensión colec i a y a ec i a de la condición humana ( asgos p esen es es os en el mi o) se conside a ajeno a és a. La exclusión al mi o desde las ilas de la izquie da, no son meno es. Pa a no pocos pensado es in luenciados po el ma xismo – al A 54 M ARÍA J OSÉ C ISNERO TORRES «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 53-67. ISSN 1132-3329 es el caso de Ba hes (Ba hes, 1991) , po ejemplo 1 – el mi o polí ico es enmasca amien o, modo de enunciación del que se ale la ideología bu guesa pa a jus i ica su o den; lo opues o, en consecuencia, a la polí ica po que és a es conside ada como conjun o de elaciones humanas en su pode de cons ucción, como p axis e oluciona ia, es deci ans o mado a de la ealidad. Semejan e echazo epis emológico desde las adiciones polí icas ilus adas hacia el mi o polí ico 2 , se io más acen uada aún, hacia la p ime a mi ad del siglo XX, po el uso c iminal que desde la eo ía y undamen almen e desde la p axis hicie on de és e an o el ascismo como el nazismo. Mo imien os que encon a on en el ca ác e in ui i o y supues amen e “i acional” del mi o polí ico, una e dad desde la cual no sólo lle a a cabo su c í ica al indi idualismo y acionalismo de la democ acia libe al, sino ambién desde la cual unda sus eo ías socio-polí icas de co e o ganicis a, nacionalis a y au o i a io 3 . Desde una pe spec i a di e en e, in luenciada po el ma xismo, pe o que busca una comp esión del mi o polí ico más dialéc ica y ce cana a la p axis que a la especulación pu a y esencialis a de la polí ica, Geo ges So el, An onio G amsci y José Ca los Ma iá egui ompen con la alo ación nega i a de és e, en an o lo conside an un elemen o undamen al de la lucha polí ica, según in en a emos a con inuación demos a . 2. De la imp escindible iolencia p ole a ia o ace ca del mi o de la Huelga Gene al. Se debe a Geo ges So el, ese ecléc ico y con o e ido ep esen an e del sindicalismo e oluciona io, la o una de la exp esión mi o polí ico y la es imación de és e como disposi i o p imo dial de la polí ica. En su lib o más econocido Re lexiones sob e la iolencia de ine a la huelga gene al –a la 1 Sin duda, la c í ica que hace Ba hes al mi o es deudo a de la c í ica que hacen Ma x y Engels a la ideología en Ideología alemana, al como p ocu é demos a lo en un a ículo publicado en (Cisne os To es, 2007). 2 Sob e la concepción de la elación en e mi o y polí ica que ienen libe ales y ma xis a, engo publicado éase (Cisne os To es, 2010) 3 Un eó ico impo an e del mi o polí ico -desde es a concepción de de echa, cla amen e acis a e in luenciada po el oman icismo- ue Al ed Rosenbe g, quien en su ob a p incipal El mi o del siglo XX pos ula al mi o de la sang e como el mi o capaz de desencadena la e olución mundial de la aza. D E LA CRÍTICA AL MITO POLÍTICO 55 «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 53-67. ISSN 1132-3329 que conside a la he amien a p imo dial en la lucha del p ole a iado– como mi o; es deci como: «un conjun o de imágenes capaces de e oca , en conjun o y po me a in uición, an es de cualquie análisis e lexi o, la masa de los sen imien os que co esponden a las di e sas mani es aciones de la gue a en ablada po el socialismo con a la sociedad mode na». (So el, 2005: 181). Buscando acen ua aún más el ca ác e ne amen e in ui i o, no in elec ual del mi o, sos iene además, que és e iene alidez en an o “ e o ma de la olun ad”, en an o mue e global, inmedia a y no analí icamen e a la acción. Y es que, in luenciado po el an in elec ualismo que puso en c isis al ma xismo a comienzos del siglo XX 4 , So el cues iona las concepciones acionalis as, eleológicas y de e minis as de la his o ia y exal a el papel de lo subje i o en és a, es deci de una olun ad colec i a capaz de in e eni ac i a y iolen amen e en la sociedad, a in de impedi la decadencia de és a. Decadencia que, a su juico, esponde a la ins au ación de un égimen democ á ico pa lamen a io, que impulsado po una bu guesía conse ado a y a alado po un socialismo pa lamen a io, p opulsa la paz y el o den social median e la búsqueda de consenso en e las clases. Con lo cual queda abo ada, a c i e io de So el, oda la po encia e oluciona ia del p ole a iado; pues o que, según ap endió de Ma x: «cuan o más a dien emen e capi alis a sea la bu guesía más ánimo gue e o end á el p ole a iado, más con ia á en la ue za e oluciona ia y mayo es ga an ías de éxi o end á el mo imien o» (So el, 2005: 137). De allí, la eno me necesidad pa a So el de eac i a la lucha de clases a a és del mi o de la “huelga gene al sindicalis a pe manen e”, de esa idea- imagen capaz de condensa (como no lo hace o mulación eó ica alguna), la ue za i al y comba i a de la clase p oduc o a o p ole a iado. Es o es así, po que es e mi o lejos es á de impulsa sólo “huelgas polí icas”, es deci huelgas di igidas hacia obje i os conc e os y pa icula es, cuyas luchas se ago an una ez es os conseguidos. Lo que es e mi o p omue e es la “ iolencia p ole a ia”, la cual no se o ien a con a un sis ema de dominación 4 An in elec ualismo, que en So el como en C oce lle a, po un lado, a sos ene la imposibilidad de uni ica los e en os his ó icos –según p e ende el his o icismo ma xis a– a a és de medios concep uales, de leyes cien í icas, y po o o, a busca el undamen o de la acción his ó ica en la olun ad y con icción subje i a en an o conside an que es la pasión y no la azón la que exp esa más au én icamen e al se humano. 56 M ARÍA J OSÉ C ISNERO TORRES «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 53-67. ISSN 1132-3329 X, sino con a oda o ma de dominación, po que en palab as del p opio So el: Los sindica os e oluciona ios azonan ace ca de la acción socialis a exac amen e igual que los esc i o es mili a es azonan sob e la gue a: encie an odo el socialismo en la huelga gene al; conside an que oda combinación ha de conduci a ese hecho, y con emplan cada huelga como una imi ación educida, un ensayo y una p epa ación pa a la g an con ulsión inal. (So el, 2005: 173) Si luego es e obje i o de libe ación o al se cumple o no de hecho, poco impo a en la pe spec i a so eliana. Lo e dade amen e impo an e es que en el mi o log an mani es a se las más ue es endencias c ea i as de un pueblo, de un pa ido o de una clase, con i iendo, de es e modo, ealidad a unas espe anzas de acción p óximas, en las cuales se basa la e o ma de la olun ad. Re o ma de la olun ad imposible de ealiza , si po el con a io, se la some e al análisis c í ico acional como hacen los in elec uales y los socialis as pa lamen a ios. Quienes, además, p e endiendo p e e el u u o de mane a cien í ica apelan a las u opías, que no son más que cons ucciones in elec uales, «que o ecen al pueblo un alaz espejismo del po eni , y o ien an a los homb es hacia ealizaciones ce canas de e es e elicidad» (So el, 2005:182), hacia e o mas pun uales del sis ema, que no hacen sino ahoga el impulso e oluciona io en que el que se unda el au én ico socialismo. El mi o, en cambio, p opo ciona un conocimien o in ui i amen e e dade o en an o o o ga a la clase p oduc o a una nue a isión del mundo y le gene a un es ado de ánimo épico, a pa i del cual és a se o ganiza y se mo iliza, eac i ando a la pos e la lucha de clases. Allí, en esa apelación a la p axis polí ica, a la iolencia p ole a ia, es á su po encia, su azón de se ; no en su co espondencia con los hechos o en su ealización his ó ica. Po ello, a i ma en á icamen e So el: «Hay que juzga a los mi os como medios de ac ua sob e el p esen e: oda discusión ace ca de cómo aplica los ma e ialmen e al anscu so de la his o ia ca ece de sen ido». (So el, 2005:180). Exp esado de o o modo, desde una concepción cla amen e p agma is a ace ca del alo del mi o polí ico, So el en iende que la unción de és e no es la de da cohesión a la sociedad a pa i de alida y undamen a cie o D E LA CRÍTICA AL MITO POLÍTICO 57 «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 53-67. ISSN 1132-3329 o den é ico-polí ico 5 . Muy po el con a io, lejos de a ibui le una unción de ipo cons uc i a, es e o iginal y con o e ido pensado conside a que la po encia del mi o debe se siemp e nega i a, dis up i a 6 . No se a a pues, de hace la e olución y luego legi ima a a és de és e un nue o o den o yugo social al como hicie on los jacobinos. De lo que se a a es que el mi o ponga en e idencia los con lic os exis en es en e las clases y mo ilice a la lucha o ganizada y pe manen e de los abajado es, ya que es la iolencia como al, como p axis de con inua mili ancia y esis encia, y no la ic o ia de alguno de los dos polos de la dispu a, lo que impide la decadencia social. 3. Del impe a i o ca egó ico nacional y popula o ace ca del mi o del P íncipe Mode no. Muy in luenciado po la concepción so eliana del mi o, el pensado i aliano y ma xis a An onio G amsci, en sus No as sob e Maquia elo, a i ma: El P íncipe de Maquia elo pod ía se es udiado como una ejempli icación his ó ica del “mi o“ so eliano, es deci , de una ideología polí ica que no se p esen a como una ía u opía, ni como una ag upación doc ina ia, sino como la c eación de una an asía conc e a que ac úa sob e un pueblo dispe so y pul e izado pa a susci a y o ganiza su olun ad colec i a. (G amsci, 2003:10). De donde se sigue, que a G amsci lo que le in e esa muy especialmen e de la céleb e ob a de Maquia elo es el ca ác e de “lib o i ien e”, de mani ies o polí ico, capaz de ans o ma un pensamien o sob e la polí ica en acción polí ica; g acias a la ep esen ación d amá ica y an opomó ica, es deci mí ica, que és e hace, a a és de la igu a del p íncipe, de la olun ad colec i a. Con lúcida he e odoxia (ma ca, sin duda, egis ada de su pensa ), G amsci ag ega además, que és e debe se el modelo a segui po el ma xismo, si lo que p e ende es dispu a la o mación de una de e minada olun ad colec i a al ascismo. De nada si en las pedan escas disquisiciones 5 Reco demos que pa a pensado es de la alla de Du kheim o Campbell, en e las p incipales unciones del mi o, es á p ecisamen e la de se la p ime a uen e del o den y la cohesión social. 6 El ca ác e posi i o es á dado, solamen e, po el acue do log ado en e las olun ades asociadas, que dan luga a la eme gencia de una olun ad colec i a o ganizada y ac uan e. Pe o no pe damos de is a que la iden idad de esa olun ad, se con o ma a pa i de la escisión, de la pola ización de la sociedad que eme ge a pa i de la lucha de clases. 58 M ARÍA J OSÉ C ISNERO TORRES «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 53-67. ISSN 1132-3329 y clasi icaciones de p incipios y c i e ios de un mé odo de acción, de lo que se a a – al como lo demos ó So el– es de da o ma conc e a a las pasiones polí icas median e la in ocación al mi o. Se dis ancia, sin emba go, de su an eceso en cuan o al ca ác e pu amen e nega i o y p elimina que iene el mi o pa a So el 7 ; pues o que pa a G amsci es undamen al la dimensión cons uc i a de és e. De allí, el papel p imo dial que le o o ga al mi o del P íncipe Mode no, el cual ya no puede enca na se en un indi iduo conc e o como plan ea Maquia elo, sino an es bien, en un o ganismo complejo como lo es el pa ido polí ico, pues es és e «la p ime a célula en la que se esumen los gé menes de olun ad colec i a que ienden a de eni uni e sales y o ales». (G amsci, 2003: 12). En consonancia con los obje i os de conquis a y conse ación del pode que Maquia elo a ibuye a su mi o P íncipe, G amsci en iende además, que las a eas del P íncipe Mode no, de es a ep esen ación mí ica del pa ido polí ico e oluciona io, deben se p incipalmen e dos. Po una pa e, la de o ma una olun ad colec i a nacional-popula y se al mismo iempo su exp esión ac i a y ope an e. Po o a, la de se el abande ado de una e o ma in elec ual y mo al, es deci de una nue a concepción del mundo, desde la cual «c ea el e eno pa a un desa ollo ul e io de la olun ad colec i a nacional popula hacia el cumplimien o de una o ma supe io y o al de ci ilización mode na». (G amsci, 2003: 15). En es e sen ido, conside a de i al impo ancia que el P íncipe Mode no enga una pa e des inada al jacobinismo, «en cuan o ejempli icación de cómo se o mó y ope ó en conc e o una olun ad colec i a que al menos en algunos aspec os ue c eación ex no o, o iginal» (G amsci, 2003: 13). Es o es así po que -según pa ece que e deci nos el pensado i aliano- sólo desde un comp omiso jacobino, desde un comp omiso capaz de i a ondo en el cues ionamien o al o den es ablecido y a oda au o idad que se conside e como ex e namen e impues a, es posible pasa en la lucha e oluciona ia de 7 Reco demos que pa a So el el mi o de la huelga gene al y pe manen e iene alo en an o mue e a la acción e oluciona ia, sin impo a que es lo que acon ece después en los hechos. Posición es a que G amsci cues iona p o undamen e, no sólo po que conside a imposible que en la p axis a un momen o de negación no le siga un momen o de cons ucción, sino además, po que a su juicio es o se con adice con las posiciones que So el dice de ende , pues «…se e con cla idad que de ás de la espon aneidad se supone un mecanicismo pu o, de ás de la libe ad (lib e impulso i al), un máximo de e minismo, de ás del idealismo, un ma e ialismo pu o». (G amsci, 2003:12). D E LA CRÍTICA AL MITO POLÍTICO 59 «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 53-67. ISSN 1132-3329 la ase co po a i a a la ase hegemónica. En endiendo po la p ime a aquella en la que una olun ad colec i a sólo busca impone e o mas pun uales ligadas a su in e és de clase; y po la segunda, aquella en la que una olun ad colec i a es ablece un nue o o den social o hegemonía, a pa i de log a una e o ma mo al y cul u al de la sociedad, g acias a la cual los o os g upos sociales asumen como p opios la ideología de és a. Aho a bien, pa a que el es ablecimien o de esa nue a hegemonía undada en una olun ad colec i a nacional-popula sea, en e ec o, posible, debe el P íncipe Mode no ocupa «en las conciencias, el luga de la di inidad o del impe a i o ca egó ico» (G amsci, 2003: 15). Lo cual a su ez, sólo es iable pa a G amsci, si el P íncipe Mode no adop a la o ma a eba ado a del mi o, pues las mul i udes no de ienen en olun ad colec i a, es deci en «conciencia ac i a de la necesidad his ó ica», en «p o agonis a de una d ama his ó ico e ec i o y eal» (G amsci, 2003: 13), a pa i de íos azonamien os. Pa a hace polí ica-his o ia se necesi a de la pasión del pueblo, la cual -como mos ó So el- encuen a en el mi o polí ico una o ma de o ganización y acción conc e as. Sin emba go, esul a bas an e e iden e que el papel que juega el mi o en la polí ica, ha ecibido más condenas que adhesiones en e los in elec uales. Es o esponde pa a G amsci al e o en que és os caen al c ee que se puede sabe sin comp ende y, especialmen e, sin sen i ni se apasionado. De allí, la dis ancia que los in elec uales ienen espec o del pueblo, lo cual pa a G amsci es necesa io e e i po que: Si las elaciones en e in elec uales y pueblo-nación, en e di igen es y di igidos – en e gobe nan es y gobe nados–, son dadas po una adhesión o gánica en la cual el sen imien o-pasión de iene comp ensión y, po lo an o, sabe (no mecánicamen e, sino de mane a i ien e), sólo en onces la elación es de ep esen ación y se p oduce el in e cambio de elemen os indi iduales en e gobe nan es y gobe nados, en e di igen es y di igidos; sólo en onces se ealiza la ida de conjun o, la única que es ue za social. Se c ea el "bloque his ó ico." (G amsci, 1971: 124). Todo lo cual, según hemos in en ado en es e apa ado mos a , apa ece enca nado en el mi o del P íncipe Mode no, pues la capacidad cons uc i a de és e se halla en que es hábil pa a exp esa la eo ía e oluciona ia, su núcleo in elec ual, a a és de ideas-imágenes que al conmo e y mo iliza al pueblo, lo conducen a la con o mación de una olun ad nacional y popula , de una olun ad capaz de en en a se a la hegemonía bu guesa y gene a un nue o o den social. 60 M ARÍA J OSÉ C ISNERO TORRES «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 53-67. ISSN 1132-3329 4. Del cielo a la ie a o ace ca del mi o de la Re olución Social. Pa a José Ca los Ma iá egui, «ma xis a con ic o y con eso», según el mismo se de inió, el mi o polí ico es la c eación colec i a, la c eencia supe io , la espe anza supe -humana que pone en ma cha la his o ia. Conco dancia es a con So el que da cuen a de su admi ación po es e pensado , al como lo exp esa en el siguien e pasaje: A a és de So el, el ma xismo asimila los elemen os y conquis as sus anciales de las co ien es ilosó icas pos e io a Ma x. Supe ando las bases acionalis as y posi i is as del socialismo de su época, So el encuen a en Be gson y los p agma is as ideas que igo izan el pensamien o socialis a, es i uyéndolo a la misión e oluciona ia de la cual lo había g adualmen e alejado el abu guesamien o in elec ual y espi i ual de los pa idos y de sus pa lamen a ios, que se sa is acían en el campo ilosó ico, con el his o icismo más cha o y el e olucionismo más pá ido. La eo ía de los mi os e oluciona ios, que aplica al mo imien o socialis a la expe iencia de los mo imien os eligiosos, es ablece las bases de una iloso ía de la e olución. (Ma ia egui, 2007: 10-11). Semejan e c í ica que hace al posi i ismo e his o icismo no signi ica que Ma iá egui sea un i acionalis a, alguien que desecha de plano el papel que ienen la azón y la ciencia en la his o ia humana, sino an es bien, un pensado c í ico del in elec ualismo, de esa concepción, a su juicio, sesgada de la condición humana y pe niciosa pa a la polí ica. Y es que, pa a el Amau a - como popula men e se lo conoce- el homb e es un animal me a ísico, un se que no puede i i ecundamen e sin una concepción me a ísica de la ida. Po ello, desde su pe spec i a, la g an c isis de la ci ilización occiden al bu guesa se debe a una al a de e, de espe anza, de un mi o. A i ma en el b e e ensayo El homb e y el Mi o: Ni la azón ni la ciencia pueden sa is ace oda la necesidad de in ini o que hay en el homb e. La p opia azón se ha enca gado de demos a a los homb es que ella no les bas a. Que únicamen e el mi o posee la p eciosa i ud de llena su yo p o undo. (Ma ia egui, El homb e y el mi o, 1987: 23). Así de hecho, nos ad ie e Ma iá egui, se puso de mani ies o du an e la P ime a Gue a Mundial, en la cual quedó demos ado de mane a ehacien e y ágica, que es el mi o el que mue e al homb e y le da un sen ido his ó ico D E LA CRÍTICA AL MITO POLÍTICO 67 «F RAGMENTOS DE FILOSOFÍA », nº 10 (2012), pp. 53-67. ISSN 1132-3329 BIBLIOGRAFÍA - Ba hes. (1991). Mi ologías . Mexico: Siglo XXI. - Bonazzi. (1995). Mi o polí ico. En Bobbio, Dicciona io de Polí ica. México: Siglo XXI. - Cassi e . (1992). El mi o del Es ado. México DF: Fondo de Cul u a Económica. - Casullo. (2008). Pe onismo. Mili ancia y c í ica. Buenos Ai es: Colihué - Cisne os To es. (2007) “El mi o: ¿un habla despoli izada?” en Pe spec i as del Lenguaje. . S. M. de Tucumán: Fac. de Filoso ía y Le as. UNT. - Cisne os To es (2010) “Mi o y polí ica” en Cuade nos de é ica, es é ica y eligión III. S. M. de Tucumán: San Miguel de Tucumán: Facul ad de Filo- so ía y Le as UNT - Cues a y o os. (2009). Vigencia de J.C. 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