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En torno a la tesis doctoral de Edward Lee Thorndike

Ruiz Ortiz, Gabriel; Sánchez González, Natividad; Casa Rivas, Luis Gonzalo de La

Abstract

La obra científica de Thorndike se desarrolla durante un período de grandes cambios institucionales y profesionales en la psicología norteamericana. En el seno de estos cambios, la obra de este autor sobresale como uno de los referentes más claros, permanentes y respetados. Probablemente, ello se deba a que en su trabajo destacan como características más básicas el uso de métodos experimentales, la simplicidad conceptual, el rigor y la consistencia interna. Rasgos que se encuentran ya en su tesis doctoral, una de las pocas que se han convertido en un clásico.

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255 Colegio O icial de Psicología de Andalucía Occiden al, Uni e sidad de Cádiz, Uni e sidad de Có doba, Uni e sidad de Huel a y Uni e sidad de Se illa Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), págs. 255-264 Núme o especial: 30 años de Apun es de Psicología ISSN 0213-3334 La ob a cien í ica de Tho ndike acompañó un p o- ceso his ó ico de eno me expansión ins i ucional y p o esional po el que nues a disciplina acabó con i - iéndose en uno de los pila es sob e los que se cons i- uyó la sociedad no eame icana mode na. Se unda on labo a o ios, e is as, asociaciones p o esionales. Se anunció el ad enimien o de nue os pa adigmas y la mue e de o os. Se p oduje on las p ime as mig acio- nes de psicólogos eu opeos hacia el nue o mundo. La psicología se con i ió en un asun o social a la mis- ma elocidad que la sociedad se con i ió en un asun- o psicológico. En el seno de es e g an p oceso de me amo osis so- cial y cien í ica, la ob a de Tho ndike sob esale como uno de los e e en es más cla os, pe manen es y espe ados. Su igu a ha sido ei indicada po el psicólogo básico y el aplicado, po el es adís ico y el sociólogo, po el psicólogo educa i o y el pedagogo. P obablemen e, ello haya sido así po que en su ca e a des acan como ca ac- e ís icas más básicas la ac i ud expe imen al, la sim- plicidad concep ual, el igo y la consis encia in e na. Rasgos que po o a pa e ya ca ac e iza on a su abajo de esis doc o al, una de las pocas que ha acabado con- i iéndose en un clásico. En es e a ículo nos p oponemos analiza algu- no aspec os menos conocidos del abajo doc o al de Tho ndike. Espe amos que dichos aspec os ayuden a con ex ualiza his o iog á icamen e los comienzos de la ob a de uno de los psicólogos no eame icanos más espe ados. En o no a la esis doc o al de Edwa d Lee Tho ndike Gab iel RUIZ ORTlZ Na i idad SÁNCHEZ GONZÁLEZ Luis Gonzalo DE LA CASA RIVAS Uni e sidad de Se illa Resumen La ob a cien í ica de Tho ndike se desa olla du an e un pe íodo de g andes cambios ins i ucionales y p o esionales en la psicología no eame icana. En el seno de es os cambios, la ob a de es e au o sob esale como uno de los e e en es más cla os, pe manen es y espe ados. P obablemen e, ello se deba a que en su abajo des acan como ca ac e ís icas más básicas el uso de mé odos expe imen ales, la simplicidad concep ual, el igo y la consis encia in e na. Rasgos que se encuen an ya en su esis doc o al, una de las pocas que se han con e ido en un clásico. Palab as cla e: Tho ndike, esis doc o al, his o ia de la psicología, in eligencia animal, eo ías e olucionis as, psicología compa ada. Abs ac Tho ndike’ scien i ic wo ks de eloped wi hin an epoch in which No hame ican Psychology unde wen deep ins i u ional and p o esional changes. Du ing hose changes, his wo k was one o he mos endu ing, espec ed and clea e s anda d. P obably, as a he esul o i s main ea u es: expe imen al me hods. concep ual simplici y, me iculousness and in emal consis ency. All hese ea u es can be ound in his hesis, one o he ew ones ha has became a classic. Key wo ds: Tho ndike, doc o a e hesis, his o y o psychology, animal in elligence, e olu iona y heo ies, compa a i e psychology. El p esen e abajo ha sido posible g acias a la ayuda de la D.G.I.C.Y.T. (PB95-0529-C02). Algunas de las ideas aquí expues as han sido p esen adas an e io men e en el XI Symposium de la Sociedad Española de His o ia de la Psicología (Ba celona. 1998) Re e encia de la publicación o iginal: Ruiz O iz, G., Sánchez González, N., & De la Casa Ri as, L.G. (1998). En o no a la esis doc o al de Edwa d Lee Tho ndike. Apun es de Psicología, 16 (3), 227-242. 256 G. Ruiz O iz, N. Sánchez González y L.G. de la Casa Ri as En o no a la esis doc o al de E. Lee Tho ndike Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 255-264. El es udio del ap endizaje animal en e los p ime os e olucionis as Aun cuando el in e és po el es udio del psiquismo animal pod ía habe sido una cons an e a lo la go de la his o ia, los plan eamien os e olucionis as de endidos po Cha les Da win hicie on que es a cues ión adqui ie- a una inusi ada ele ancia (Boakes, 1989). La ele an- cia no sólo p o enía de la índole de la p opia cues ión que se p oponía, sino de la alidez de los plan eamien- os eó icos de Da win, que eque ían necesa iamen e de la demos ación de la exis encia de con inuidad en o- dos los o denes de la na u aleza: mo ológico, isioló- gico y psíquico. Si la especiación había sido un p oceso g adual en el que se habían ido acumulando pequeños cambios po e ec o de la selección na u al, no esul a ía descabellado pensa que pudie an encon a se en o as especies asgos psíquicos que, aunque compa idos con la nues a, u ie an su o igen en ances os comunes ya desapa ecidos. Así, la lógica de la explicación de Da win eque- ía de una concepción de la ilogenia en la cual el cam- bio e a g adual aunque no lineal, un cambio que no iba necesa iamen e de lo simple a lo complejo. Po an o, la con inuidad a la que Da win aludía no e a la que se daba en e las especies exis en es ac ualmen e, sino en- e los ances os comunes de cualesquie a dos especies que quisié amos compa a (Da win, 1859; 1871; Gale , 1988). Sin emba go, no odos los de enso es de la idea de la e olución compa ían el concep o de ilogenia p e- sen ado an e io men e. Mas conc e amen e, He be Spence (1820-1903) man u o una concepción lineal de la ilogenia po la cual el cambio a siemp e de lo sim- ple a lo complejo, es deci , una idea de p og eso acu- mula i o con inuo (Spence , 1855). Dicha noción, al igual que la de endida po Da win, ambién apun aba a la con inuidad animal-humano, pe o, a di e encia de la de aquél, plan eaba una con inuidad que e a isible en las especies exis en es en la ac ualidad ( e igu a 1). Además, el hecho de que el p og eso e olu i o al que se es aba aludiendo lle a a una di eccionalidad se de- bía a que los asgos que un indi iduo adqui ía du an- e su exis encia modi icaban su o ganismo de al mane a que hacían posible que dichos cambios se ansmi ie an a su descendencia. A pesa de las di e encias e iden es en e las dos po- siciones an e io es, Da win man u o en muchos emas pun os de is a bas an e semejan es a los que habían de- endido Lama ck o Spence . Así, po ejemplo, c eyó que la he encia de los ca ac e es adqui idos ep esen aba un papel impo an e, jun o con la selección na u al, en el o igen de los ins in os, ace cándose mucho a la posición spence iana que los in e p e aba como hábi os asocia i- os he edados (Da win, 1871). De es a o ma, el ap endizaje se cons i uyó en un ema ele an e pa a es os p ime os e olucionis as, en p ime luga po que pa ecía p opo ciona un c i e io ob- je i o pa a dis ingui cuándo una conduc a es in eligen e y cuándo no, y, en segundo luga , po que podía ayuda - les a en ende algunos de los mecanismos ín imos de la p opia dinámica e olu i a. El binomio ap endizaje-ins in o p opo cionaba un mecanismo plausible pa a explica el o igen de la a ia- bilidad sob e la que ope aba la selección na u al. De he- cho, Geo ge John Romanes (1848-1894) acome ió sus abajos sob e el psiquismo animal desde es e pun o de is a y, basándose en una concepción spence iana de la ilogenia, comenzó a ecopila obse aciones de con- duc as animales que suge ían la exis encia de capaci- dades psíquicas semejan es a las obse adas en nues a especie; a ea que po o a pa e ya había sido emp en- dida po algunos eólogos na u ales de p incipios del si- glo XIX (Paley, 1802; Romanes, 1882; 1884). FILOGENIA Modelo lineal de Spence Modelo ami icado de Da win Con inuidad animal/ humano isibles en especies exis en es Cambio de lo simple a lo complejo Mayo complejidad isiológica, mayo e iciencia men al Con inuidad animal/ humano isible en es a os geológicos Cambio no a de lo simple a lo complejo Figu a 1. Spence y Da win man u ie on opiniones con apues as con espec o a la ilogenia. Mien as que Spence de endía una con- cepción lineal que se sus en aba sob e una idea de p og eso acumula i o con inuo, Da win de endía una concepción g adual (no lineal) en la que no necesa iamen e el cambio iba de lo simple a lo complejo. 257 G. Ruiz O iz, N. Sánchez González y L.G. de la Casa Ri as En o no a la esis doc o al de E. Lee Tho ndike Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 255-264. Romanes, en su es ue zo po sus en a empí icamen- e la con inuidad men e animal- men e humana de endida po Da win, concedió una g an impo ancia a la demos a- ción de la exis encia de cul u a en especies animales no hu- manas. Al ed Russell Wallace (1823-1913), codescub ido jun o con Da win de la eo ía de la selección na u al, había limi ado la acción de la selección na u al a aquellos asgos capaces de a on a las demandas inmedia as del ambien e. Sin emba go, en nues a especie e obse aban muchas ca- pacidades in elec uales que pa ecían excede dichas deman- das y que Wallace in e p e ó como u o de la acción de la cul u a ( e igu a 2). Es a idea ol ió a es ablece un pun o de ac u a, una discon inuidad en la e olución. De ahí que Romanes in en a a es ablece la con inuidad concedien- do un papel des acado a un ipo especial de ap endizaje: la imi ación. Po imi ación, congéne es de la misma especie ap ende ían nue os hábi os que se i ían ansmi iendo de gene ación en gene ación. Po imi ación, Romanes especu- ló, miemb os de dis in as especies ap endie on en el pasa- do unos de o os obse ándose en e sí (Romanes, 1884). A pesa de odo lo an e io , algunos e olucionis as no es u ie on de acue do en muchas de las ideas exp esadas an e io men e. Conwy LIoyd Mo gan (1852-1936), coin- cidió con Romanes en la impo ancia de mos a la con i- nuidad en e el psiquismo animal y humano, pe o siemp e que dicha demos ación se a u ie a a unas es icciones mínimas que ga an iza an la alidez de las obse aciones. Dichas es icciones exigían, po un pa e, el no p ac ica in e encias “p oyec i as”, es deci , no a ibui al animal capacidades humanas, al mismo iempo que ecomenda- ban, po o a, que las in e encias ealizadas ue an “obje- i as”, es deci , que se basa an en un es udio cuidadoso de la o ma en la que los animales esol ían di e en es a eas (Mo gan, 1894; 1896). Aunque Mo gan le o o gó impo ancia al ap endi- zaje po imi ación, conside ó que el plan eamien o de Romanes le hacía eje ce un papel muy conse ado : no e a una o ma de ansmi i la a iabilidad de una ge- ne ación a o a, más bien e a un mecanismo que expli- ca ía solamen e aquellas conduc as que e an idén icas en las dis in as gene aciones. Además, Mo gan se mos- ó más escép ico que Romanes sob e la posibilidad de la he encia lama ckiana, ya que exis ían da os de es u- dios biológicos que mos aban su imposibilidad, conc e- amen e los es udios de Augus e Weissman (1834-1914) en Alemania; y ambién, po que los p opios esul ados que la apoyaban no le pa ecían en absolu o concluyen- es, es deci , los conside ó siemp e abie os a in e p e- aciones al e na i as y, sob e odo, necesi ados de una mayo y mejo in es igación expe imen al. Si bien Mo gan conside ó que exis ían o mas de conec a ap endizaje y a iabilidad he edada que no ne- cesi aban de ninguna e e encia a la ansmisión de ca- ac e es adqui idos, el ap endizaje empezaba a ocupa un luga secunda io, ya que no pa ecía que hicie a po- sible en ende los p oblemas con los que se en en a on las p ime as eo ías e olucionis as; y ello a pesa de que has a es a echa casi no se habían ealizado in es igacio- nes expe imen ales sob e la o ma en la que los animales adqui ían sus hábi os (Gale , 1988). En de ini i a, como el lec o hab á podido comp o- ba , du an e la úl ima mi ad del siglo XIX (1850-1898), el es udio de los p ocesos asocia i os en animales o - maba pa e del es udio de la e olución. Además, el comp omiso de muchos de los au o es que hemos men- cionado con las p edicciones deducidas de las eo ías e olucionis as (con cualquie a de ellas) había lle ado a la ecopilación de unos da os muy cues ionables. Con inuidad animal/humano Da win Wallace Exis e Exis e No exis e Mo ológico Fisiológico Psicológico Mo ológico Fisiológico Psicológico Figu a 2. Da win y Wallace, codescub ido es de la eo ía de la selección na u al, no es u ie on de acue do espec o al p oblema de la con inuidad animal/humano. Pa a Da win, los p ocesos de selección na u al ac uaban en odos los o denes (mo ológico, isiológico y psicológico). Sin emba go, Wallace c eía que dichos p ocesos ac uaban exclusi amen e sob e aquellos asgos capaces de a on a las demandas inmedia as del ambien e (mo ológicos y isiológicos), y no sob e aquellas capacidades que pa ecía excede dichas demandas. 258 G. Ruiz O iz, N. Sánchez González y L.G. de la Casa Ri as En o no a la esis doc o al de E. Lee Tho ndike Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 255-264. En o no a la esis doc o al de Tho ndike La esis en el con ex o de sus años de o mación in elec ual 1 Edwa d Lee Tho ndike nació el 31 de agos o de 1874 en Williamsbu g, Massachuse s y mu ió el 9 de agos- o de 1947 en Mon ose, Nue a Yo k. Sus p ime os años de o mación uni e si a ia (1893-1895) anscu ie on en la Uni e sidad Wesleyan en donde ecibió su p ime Bachelo o A s (B.A.). Allí, en las clases de iloso ía y psicología impa idas po And ew C. Ams ong2 es udió a James Sully (1842-1923), William James (1842-1910), James Wa d (1843-1925) Y Geo ge F ede ick S ou (1869- 1944). La g an imp esión que le p odujo la lec u a de los «P incipios de Psicología» de James (1890) le animó a es- udia psicología y a i a Ha a d en busca de los cu sos del eminen e psicólogo no eame icano. Comienza en onces un segundo pe íodo de o ma- ción (1895-1897) especialmen e in luenciado po las en- señanzas de James. En Ha a d se encuen a con R.S. Woodwo h (1869-1962), con el que inicia á una amis- ad y una colabo ación cien í ica que se ex ende á du an e los años que ambos pasa ían pos e io men e en Columbia. Tho ndike es udia en las clases de James el lib o de W. Wund (1894) «Con e encias sob e psicología humana y animal». Además de es udia a Wund , James discu e y c i ica las ideas e olucionis as de He be Spence . Po es a época, Tho ndike comienza a in e esa se po ealiza in es igación con animales. T as un in en o allido de ex- pe imen a sob e elepa ía con niños de 3 a 6 años3, em- p ende en el só ano de la casa de James un abajo sob e los aspec os in eligen es e ins in i os de la conduc a de los pollos (Tho ndike, 1899a). Du an e 1896 ocu ie on dos hecho que pod ían ha- be in luido en el jo en Tho ndike, aunque en ninguno de los dos casos disponemos de p uebas cla as sob e su p e- sencia en los mismos. En p ime luga , uno de los más epu ados psicólogos compa a i os del momen o, Conwy Lloyd Mo gan, ue in i ado a Bos on pa a impa i las «Con e encias Lowell». Además, el iaje de Mo gan a No eamé ica enía o o p opósi o: asis i a un simposio sob e e olución eme gen e en el que pa icipaban, jun- o con el inglés, el no eame icano James Ma k Baldwin (1861-1934) y el canadiense Thomas Wesley Milis (1847- 1915) –quien con el iempo llega á a se muy c í ico con la ap oximación de Tho ndike al es udio de la in eligencia animal–. En segundo luga , a inales de 1896, la Ame ican Psychological Associa ion celeb ó su eunión anual en Camb idge y Bos on, y es in e esan e hace no a que p e- cisamen e en es a eunión T.W. Milis habló de psicología animal (Jonçich, 1968, pp. 101; 132-133). T as ecibi en Ha a d un segundo B.A. (1896) Y un Mas e o A s (M.A.) (1897), ma cha a la Uni e sidad de Columbia pa a inaliza sus es udios de doc o ado (1897- 1898). Es amos a mediados de 1897 y comienza pa a Tho ndike una in ensa época de abajo expe imen al que culmina a en 1898 con la publicación de su esis doc o al «In eligencia animal: Un es udio expe imen al de los p o- cesos asocia i os en animales» que ealizó bajo la di ec- ción de James McKeen Ca ell (1860-1944). Son años en los que su o mación en psicología y iloso ía se comple- a con cu sos en zoología y neu ología compa ada ( e i- gu a 3). Cuando inaliza sus es udios de doc o ado, Tho ndike se plan ea u u u o p o esional inmedia o y pasa un año (1898-1899) impa iendo un cu so sob e educación en el Wes e n’s Rese e College o Women de Cle eland. A pa i de en onces nunca abandona á el campo de la psi- cología educa i a, á ea en la que ex ende á g an pa e de los concep os que había desa ollado en sus es udios p e- ios y de la que llega á a se uno de los cien í icos más in- luyen es de su época. En 1899, se inco po a á como p o eso de «Psicología gené ica» y de «Higiene escola » en el Teache ’s College de la Uni e sidad de Columbia. El es o de su ca e a académica, has a 1940, año de su jubilación, anscu i- á en dicha ins i ución de la que llega á a se Fledgling P o esso en psicología educa i a, así como di ec o del Ins i u o de In es igación Educa i a que se unda el 10 de eb e o de 1921 al ampa o del eno me p es igio adqui- ido po Tho ndike. Es e pe íodo de la ida cien í ica de nues o au o es á ma cado po un amplio campo de in e- eses. Po una pa e, con inua con sus abajos en psico- logía animal y isi a los Ma ine Biological Labo a o ies a Woods Hole du an e los e anos de 1899 y 19004. Allí da con e encias sob e el ema de los ins in os y la in eli- gencia y ealiza sus expe imen os con peces (Tho ndike, l. La uen e p incipal que hemos consul ado pa a esc ibi nues a sinopsis biog á ica ha sido el lib o de Ge aldine Jonçich (1968). 2. And ew C. A ms ong ue p o eso de iloso ía e in oduc o de la nue a psicología en Wesleyan. Fo mado ilosó icamen e en Alemania (1885-86), asis ió a las clases de Wund en Heidelbe g y a las de Benno E dmann en Be lín. Man u o siemp e un in e és con inuado po las aplicaciones de la psicología a la educación (Jonçich, 1968, pp. 70-74). 3. Conc e amen e la si uación expe imen al consis ió en que Tho ndike pensaba una le a, un núme o o un obje o pe enecien e a dis in os conjun os y le pedía a los niños que mi a an e in en a an adi ina lo. Si ace aban. e an ecompensados con un oci o de azúca . En ealidad lo que Tho ndike buscaba e a in en a medi la sensibilidad que los niños enían pa a disc imina pequeños cambios o mo imien os en la ca a del expe imen ado . Pa ece que los expe imen os u ie on que deja se sin e mina an e las e icencias mos adas po las au o idades del o ana o al que pe enecían los niños (Jonçich. 1968. p. 87. 97). 4. Tho ndike se encuen a con Jacques Loeb (1859-1924) en los labo a o ios de Woods Hole. La imp esión mu ua es inmejo able y nues o au o con esó que dicho encuen o «me ha hecho sen i me bien y lleno de esquemas» (Jonçich. 1968. pp. 265-266). 259 G. Ruiz O iz, N. Sánchez González y L.G. de la Casa Ri as En o no a la esis doc o al de E. Lee Tho ndike Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 255-264. 5. Ci ado en Jonçich (1968. p. 268). 1899b). También en es os años, lle a a cabo es udios ex- pe imen ales con monos, mos ando un in e és especial en in es iga las capacidades imi a i as de es os animales (Tho ndike, 1901a; 1901b; 1901c). A pa i de es os e- sul ados, esc ibe un abajo i ulado «La e olución del in- elec o humano», del que di á a Ca ell que es «lo mejo que nunca he esc i o»5. Sin emba go, es a eclosión de a- bajos, al no i acompañada po un in e és semejan e en e los miemb os de Columbia, ma ca á el inal de los es u- dios compa a i os de Tho ndike. Mas a de, Tho ndike ecopila á en un olumen sus abajos de in es igación con animales (Tho ndike, 1911a). Po o a pa e y a pa i de es e momen o, los es ue - zos de Tho ndike se cen a án en los emas de in es iga- ción más que idos po Ca ell: di e encias indi iduales, medidas men ales, educación, e c. Se inaugu a así una ex- ensa y p oduc i a e apa en la ida de Tho ndike en la que esc ibi á sob e psicología in an il (1901d y e); in es- iga á sob e los e ec os de la ans e encia del en ena- mien o (Tho ndike & Woodwo h, 1901a; 1901b; 1901c); analiza á cuan i a i amen e las di e encias indi iduales (Tho ndike, 1904; 1910; 1911b); desa olla á p uebas pa a medi unciones men ales (Tho ndike, 1914; 1919; 1923; 1926; Tho ndike, Lay & Dean, 1909); edi a á li- b os de ex o escola es undamen ados en sus p incipios psicológicos (Tho ndike, 1917); publica á dicciona ios (1935b; 1940); se ace ca á al es udio de la na u aleza hu- mana y la sociedad (1935a; 1939; 1943); y, po encima de odo, le da á o ma y con enido al campo de la psico- logía educa i a, a la que undamen a á cien í icamen e en el ma co de su sis ema psicológico (S aye & Tho ndike, 1917; Tho ndike, 1903; 1906; 1913; 1913-14; 1931; 1932). Pós umamen e, apa ece á una ecopilación de sus p incipales esc i os con el signi ica i o í ulo «Selec ed w i ing om a connec ionis ’s psychology» (Tho ndike, 1949). P ocedimien os expe imen ales y especies u ilizadas Aunque la o ma en la que habi ualmen e se p esen a en los lib os de ex o pa ece indica lo con a io, lo cie o es que Tho ndike u ilizó en su esis a eas expe imen ales muy di e en es y una cla a pe spec i a compa ada ( e i- gu a 4). En p ime luga , Tho ndike u ilizó un mé odo expe- imen al, quizás el más conocido, al que denominó “ca- ja-p oblema”. Tho ndike desa olló es as si uaciones expe imen ales a pa i de las desc ipciones que Romanes y Mo gan habían ealizado en sus lib os ace ca de las ca- pacidades mecánicas de los ga os y los pe os. Una caja- p oblema consis ía en una si uación en la que un animal enía que ap ende a acciona di e en es mecanismos pa a escapa , y ob ene comida deposi ada, a la is a de dicho suje o, en el ex e io de la misma. Tho ndike u ilizó quin- ce cajas-p oblema dis in as pa a sus es udios con ga os y nue e pa a sus abajos con pe os. Básicamen e, las di e- encias en e odas las cajas-p oblema que Tho ndike u i- lizó enían que e con el núme o de mecanismos dis in os que el animal debía ap ende a acciona . Fo mación in elec ual WESLEYAN (93-95) HARVARD (95-97) COLUMBIA (97-98) A.C. ARMSTRONG W.JAMES (Wund Y Spence ) E. DELABARRE (Labo a o io) Mills en APA Mo gan en Bos on CATTEL SULLY, STOUT WARD, JAMES Cu sos zoología Cu sos medida men al Figu a 3. Los años de o mación in elec ual de Tho ndike anscu ie on en las Uni e sidades de Weseyan. Ha a d y Columbia. Ade- más, en la p esen e Figu a se indican los au o es que in luye on di ec amen e en su o mación, así como las in luencias indi ec a más impo an es. 260 G. Ruiz O iz, N. Sánchez González y L.G. de la Casa Ri as En o no a la esis doc o al de E. Lee Tho ndike Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 255-264. Además de las cajas-p oblema, Tho ndike u ilizó o a a ea expe imen al, los “co ales”, pa a sus aba- jos con polli os. Básicamen e, los co ales e an labe in- os que Tho ndike cons uía, algunos de ellos con lib os, y que disponían de una o más salidas, o de planos incli- nados que pe mi ían a los suje os so ea la al u a de los dis in o obs áculos. En es e caso, los polli os no ob enían comida al escapa , sino que se encon aban con un g upo de congéne es que le espe aban en el ex e io . Tho ndike u ilizó seis co ales di e en es en es os abajos. Finalmen e, Tho ndike u ilizó una me odología no expe imen al y bas an e inhabi ual en su época, a la que pod íamos denomina “cues iona ios”. El obje i o bási- co de los mismos consis ía en in e oga a pe sonas e - sadas en el adies amien o de los animales, ace ca de la posibilidad de obse a des ezas complejas en los mis- mos. En especial, Tho ndike in e ogó a es os especialis- as ace ca de si monos, pe os, ga os e incluso caballos, ap ende ían más ácilmen e a ejecu a una acción si p e- iamen e habían obse ando cómo uno de sus congé- ne es la ealizaba. Asimismo, p egun ó ambién a sus in e locu o es sob e la posibilidad de ap endizaje po ins ucción, es deci , si e a posible que un animal ap en- die a con más acilidad si p e iamen e el expe imen a- do le “ayudaba” a ealiza la acción de o ma pasi a (p. ej. el expe imen ado cogía la pa a de uno de los suje os y accionaba los mecanismos que pe mi ían ab i la pue - a de la caja-p oblema). Las espues as que Tho ndike ob u o a a és de es- os cues iona ios ue on bas an e con adic o ias en e sí, aunque pa ecían acep a la exis encia de ap endizaje po imi ación e ins ucción. Sin emba go, Tho ndike no ha- bía encon ado e idencia expe imen al a a o de ambos ipos de ap endizaje; ni siquie a ue es o cie o en el caso de los p ima es, algo que los p ime os psicólogos com- pa ados b i ánicos habían dado po supues o (Tho ndike, 1898; 1901a). A odo ello debemos uni el hecho de que las espues as que Tho ndike ob u o a sus cues iona ios seguían siendo como las obse aciones de los anecdo- alis as p e ios, “simplemen e opiniones, no egis o de hechos obse ados” (Tho ndike, 1911a, p. 98). ¿De qué habla Tho ndike en su esis? Tho ndike a a di igi su a ención al es udio expe i- men al de la in eligencia animal, es deci , a a ae al la- bo a o io el p oblema que había es ado p eocupando a los p ime os psicólogos compa a i os b i ánicos. Sin emba - go, su ace camien o di e i á no ablemen e del de Romanes o Mo gan al echaza explíci amen e cualquie analogía con el psiquismo humano y cen a la cues ión en o no al es udio de aquellas eacciones que dependían p incipal- men e de la expe iencia. En la ac ualidad, eco damos menos o os aspec os de su in es igación que, sin emba go, no esul an de meno impo ancia. En e ello des acan especialmen e el que no encon a a e idencia a a o de la exis encia de azona- mien o o in e encia y de ap endizaje po imi ación. Es e hecho le lle ó a econoce la exis encia de una di e encia undamen al en e el psiquismo animal y el humano: “(...) La o ma undamen al de in elec o, lo p oceso de asociación en animales, es, hemos esuel o, una que e- quie e de la expe iencia pe sonal del animal en odos su elemen os. No puede enseña se la asociación exponiendo pasi amen e al animal a ella o dándole la opo unidad de imi a .” (Tho ndike, 1911a, p. 149). Ello le lle ó a a i ma que la asociación obse ada en los animales e a sus ancialmen e di e en e de la asocia- ción humana. En el caso de los animales, Tho ndike no encon ó e idencia de, po ejemplo, asociación po seme- janza, ni de memo ia, en el sen ido de ideas o ep esen a- ciones almacenadas. De acue do con es o, ¿cómo pod ía desc ibi se el psiquismo animal? Tho ndike es imó que exis ían si uaciones en el homb e compa ables al ipo de psiquismo no humano que había es ado es udiando: “( ...) Po ejemplo, algunas eces consigues es a con- ciencia animal mien as es á nadando. Sien e el agua, el cielo, lo pája os encima, pe o sin ningún pensamien o so- b e ellos o ningún ecue do de cómo e an en o os momen- os, o ningún juicio es é ico sob e su belleza; no sien es ideas ob e qué mo imien os ha ás, sino que e sien es a i mismo haciéndolo, sien es u cue po odo el iempo. La au oconciencia desapa ece. La conciencia social desapa- ece. Los signi icados, alo es y conexiones de las cosas desapa ecen. Expe imen as imp esiones senso iales, ie- nes impulsos, sien es los mo imien os que haces; eso es odo.” (Tho ndike, 1911a, p. 123). A pa i de los esul ados an e io es, Tho ndike de- sa olló una concepción de la in eligencia animal desde el pun o de is a del ap endizaje de conexiones es ímu- lo- espues a (E-R) que, cuando menos, esul aba muy he- e odoxa espec o de las que habían sido de endidas po Romanes o Mo gan. Pa a Tho ndike, oda la conduc a e a el esul ado de un o alecimien o p og esi o de los ín- culos E-R g acias al eje cicio o epe ición de la espues- a y al e ec o que eje cía sob e dicha asociación el place esul an e. Asumió la gene alidad ilogené ica de es e p o- ceso de selección, al que denominó como «mé odo de en- sayo y e o , con éxi o acciden al». Aunque en endió que las asociaciones que se es ablecían a a és del mismo se ans o maban –en el caso de nues a especie– po la ac- ción del lenguaje, la in e encia, el juicio, la imi ación o la compa ación y podían adqui i e incluso en si uaciones en las que no exis ía ningún impulso pa a la acción. Desde es e pun o de is a, la p incipal di e en- cia en e el psiquismo animal y humano, o en e di e - sas o mas de psiquismo animal, se e e ía a la can idad, complejidad y delicadeza de la asociaciones obse adas 261 G. Ruiz O iz, N. Sánchez González y L.G. de la Casa Ri as En o no a la esis doc o al de E. Lee Tho ndike Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 255-264. en cada caso. Así, la isión de Tho ndike sob e la e o- lución del psiquismo e a acumula i a y lineal, pe o no en el sen ido que exis ie a una supues a escala de in eli- gencia en la que pudié amos o dena a las di e en es es- pecies en o no a es a unción men al. El p og eso en la e olución se mos aba po el hecho de que la mayo ía de los animales, incluyendo a los p ima es y al homb e, p esen aban asociaciones de ca ác e p ác ico. El inc e- men o en es e ipo de asociaciones iba pe mi iendo la exis encia de un ipo de ida men al más lib e, es deci , una ac i idad psíquica menos dependien e de los es ímu- los inmedia os y de los impulsos pa a la acción. Es e ipo de ida men al más lib e e a la que exhibían los p ima es y es aba en la base desde la cual se había desa ollado el psiquismo más especí icamen e humano. En es e sen ido, Tho ndike conside aba que la psicología compa ada de- bía ob ia el p oblema de cons ui escalas de in eligen- cia y cen a se en las dos cues iones más impo an es de dicha disciplina: « ... el es udio del paso de la men e del niño desde una ida de asociaciones inmedia amen e p ác icas, a la ida de ideas lib es; o a es a e igua has a qué pun o los p ima es an o- poides a anzan hacia un ánsi o pa ecido (...) La psicolo- gía compa a i a debe ía u iliza los enómenos de la men e del mono ac ual pa a a e igua cómo e a la men e p imi i a de la que nació la del homb e.» (Tho ndike, 1911a, p. 151 ). ¿A quién menciona Tho ndike en su esis? Una o ma indi ec a de e alua las in luencias que Tho ndike había ecibido, consis e en analiza los au o- es que exp esamen e menciona en su abajo doc o al. Como puede obse a se en la igu a 5, las ci as ealizadas se dis ibuyen undamen almen e en o no a es au o es: W. James, G.J. Romanes y C.L. Mo gan. Una p ime a inspección isual de la igu a, nos mues- a un ue e impac o ela i o de Mo gan, au o al que ci a un núme o de eces signi ica i amen e mayo . No obs an- e, si analizamos el ipo de ci a que Tho ndike ealiza, es a p ime a conclusión debe ma iza se de inmedia o. En ea- lidad, como se ap ecia en la igu a 66, cuando es á ci ando a Romanes y a Mo gan lo es á haciendo pa a mos a bási- camen e su desacue do con ellos. Nos pa ece muy ins uc i o es e análisis en la me- dida que desmi i ica una imagen, a menudo ansmi ida en muchos lib os de ex o, que incula es echamen e a Tho ndike con Mo gan en una especie de línea de con- inuidad que pasa a a és del amoso “canon” de es e úl imo. Aunque es cie o que Tho ndike exp esa su admi- ación po el psicólogo b i ánico, ambién mos aba sus opiniones c í icas con espec o a alguna de las ideas que és e de endía. Así, po ejemplo, Mo gan acep aba la exis- encia del ap endizaje po imi ación y no es ablecía di e- encias en e el ipo de asociaciones que un animal y un humano podían o ma ; además, a i maba que el lengua- je y la azón, no la in eligencia, e an lo que dis inguía al homb e de los animales. Sin emba go, Tho ndike no es a- ba de acue do con es as opiniones: “... A i mé an e io men e que el homb e no e a un ani- mal con lenguaje de la misma o ma que un elegan e no e a una aca con una ompa. Pod íamos amplia dicha a i ma- ción y deci , sin emo a equi oca nos, que el homb e no es animal más azón. Uno de los p incipales p opósi os de es a in es igación ha sido mos a que, incluso dejando la azón ue a de la explicación, exis en eno mes di e encias en e el homb e y los animales supe io es. El p oblema de la psicología compa ada consis e no sólo en llega a la a- zón humana a pa i de las acul ades in e io es, sino llega a la asociación humana a pa i de la asociación animal.” (Tho ndike, 1911a, p. 127). 6. Hemos es ablecido las siguien es ca ego ías a la ho a de clasi ica las ci as: i) a o ables: cuando exp esa su acue do con el au o al que menciona; ii) c í icas: cuando exp esa su desacue do con el au o al que menciona: iii) neu ales: cuando no exp esa ni su acue do ni su desacue do con el au o al que menciona: i ) au o idad: cuando ci a a un au o in ocando la au o idad de su opinión. P ocedimien os y especies u ilizadas CAJA-PROBLEMA CORRALES (Labe in os) CUESTIONARIOS A ESPECIALISTAS Ga os Pe os Polli os Imi ación Ins ucción Figu a 4. P ocedimien os y especies que Tho ndike u ilizó en su esis doc o al. 262 G. Ruiz O iz, N. Sánchez González y L.G. de la Casa Ri as En o no a la esis doc o al de E. Lee Tho ndike Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 255-264. El ipo de ci a que ealiza a William James es cua- li a i amen e di e en e al ipo de mención que ealiza a los dos psicólogos b i ánicos: a James lo nomb a siem- p e desde el pun o de is a de su au o idad in elec ual, es deci , in ocando sus opiniones pa a zanja alguna cues- ión, o, po o a pa e, omando como pun o de pa ida el ma co eó ico de endido po James en sus “P incipios de Psicología” (1890). Conclusiones Como hemos is o en apa ados an e io es, el es u- dio del ap endizaje se había con e ido en un ema de in- e és en e los p ime os e olucionis as, pe o no an o po sí mismo cuan o po lo que signi icaba pa a la p opia eo- ía de la e olución. Los abajos y las ideas de Tho ndike acaba on dándole la uel a a la si uación y el es udio del ap endizaje quedó des inculado, al menos de o ma in- media a, de las discusiones sob e la e olución. La desa- zón que Tho ndike había exp esado en muchas ocasiones en su esis doc o al le lle ó a diseña sus expe imen os no con el obje i o de con as a la e acidad o alsedad de es a o aquella eo ía de la e olución, sino con la inalidad de encon a una e idencia más sólida que las que habían a gumen ado Romanes o Mo gan. Ello a su ez hizo que no u iliza a al psiquismo humano como e e encia o c i e- io de explicación de la in eligencia de los animales. Aquí ambién Tho ndike consiguió in e i las o nas: es udió el psiquismo animal al cual és e se mos aba en la p opia ac- ción de ajus e a su medio y se si ió de lo descubie o en es e e eno pa a explica algunos asgos del psiquismo de nues a especie. El ac o esencial pa a en ende es a up u a de Tho ndike con su pasado más inmedia o hay que e e- i lo no sólo a sus es udios con las cajas-p oblema, sino ambién a su acaso con inuado en descub i e idencia de ap endizaje imi a i o y de ap endizaje po ins ucción. Con independencia de la impo ancia que es e esul ado pudie a ene pa a las discusiones e olucionis as sob e la con inuidad animal-humano, que la enía, lo que sí dejaba cla o e a que an es de segui especulando sob e capacida- des había que hace un es udio expe imen al más exhaus- i o de las mismas y es o ue lo que hizo Tho ndike. En cie a o ma, Tho ndike «desbiologizó» el p oblema del ap endizaje no po que c eye a que és e no cumplía un pa- pel adap a i o, sino po que lo sacó de cualquie discusión sob e la e olución7. De es a mane a, el es udio del ap en- dizaje u o un nue o pun o de inicio en las eo ías del p o- pio Tho ndike (Gale , 1988). Sin emba go, aun cuando Tho ndike acome ió el es- udio de la in eligencia animal desde el pun o de is a de conexiones E-R, al ma gen de cualquie eo ía sob e la e olución, no pudo esis i se a especula sob e el desa- ollo de es as capacidades asocia i as y lo que a i mó so- b e ello no ue algo sus ancialmen e dis in o a lo dicho po Spence : Figu a 5. Au o es que Tho ndike ci a en su esis. Pa ece ía exis i un g an impac o de la ob a de Mo gan y una in luencia ela i a me- no de las ob as de Romanes y James. 7. Quizás sea en es e con ex o en el que deba alo a se el hecho de que Tho ndike, pa a so p esa de algunos, no ci a a a Da win en su abajo doc o al. A ello debemos añadi que ampoco ci ó a Spence . Wallace o Lama ck: lo que pa ece e enda la idea que aquí es amos exponiendo. 263 G. Ruiz O iz, N. Sánchez González y L.G. de la Casa Ri as En o no a la esis doc o al de E. Lee Tho ndike Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 255-264. «Si mi análisis es e dad, la e olución de la conduc a es una ma e ia bas an e sencilla. (...) el cang ejo, el pez, la o uga, el pe o, el ga o, el mono y el niño ienen in elec os y ca ac e es muy pa ecidos. Todos son sis emas de conexio- nes suje os a cambio po las leyes del eje cicio y del e ec o. Las di e encias son: p ime o, en las conexiones pa icula es conc e as, en qué es imula al animal pa a esponde , en qué espues a ealiza, en cuál es el es ímulo y la espues a que conec a, y segundo, en el g ado de la capacidad de ap ende (...)» (Tho ndike, 1911a, pp. 280-281). «Con o me seguimos el desa ollo de los animales en el iempo, encon amos que la capacidad de seleccio- na impulsos aumen a. De es e modo, descub imos que las asociaciones que se es ablecen en e la si uación y el ac o aumen an en núme o, se o man más ápidamen e, du an más y llegan a se más complejas y delicadas. (...) Es e desa- ollo en el núme o, elocidad de o mación y pe manencia, delicadeza y complejidad de asociaciones posibles pa a un animal alcanza su cima en el caso del homb e.» (Tho ndike, 1901b, p. 285). Es a idea spence iana de p og eso con inuo, de pe - ección acumula i a obse ada en las especies exis en es, enía ue es eminiscencias lama ckianas y, po ello, la ob a de Tho ndike no es aba exen a de suge encias sob e la posible he encia de los hábi os adqui idos: «(...) pienso que se á de la mayo impo ancia ene en men e la posibilidad de que los p ima es an opoides ac ua- les pudie an se men almen e degene ados. (...) Una cau- sa na u al y quizás su icien e de la degene ación se ían los hábi os a bó eos. El animal que encuen a un medio de supe i encia en sus músculos pod ía muy bien pe de los medios p opo cionados an e io men e po su ce eb o.» (Tho ndike, 1911a, p. 151). Aunque la ap oximación de Tho ndike al es udio del psiquismo animal ha llegado a se una de las más in luyen- es, su me odología ue c i icada po algunos psicólogos compa ados de su iempo, en e ellos el p opio Mo gan. Es e au o c i icó a Tho ndike sob e la base de que las si- uaciones expe imen ales diseñadas po és e no se adecua- ban al epe o io conduc ual na u al de las especies que se es udiaban (Mills, 1899). Dichas c í icas u ie on epe - cusiones ob ias e inicia on una adición más na u alis a en el es udio del ap endizaje animal. Así, Willa S. Small es udió la in eligencia de las a as no en cajas p oblema como las de Tho ndike sino en un labe in o, pues o que los hábi os de es os oedo es pa ecían ajus a se mejo a es os p oblemas espaciales (Small, 1901). Aun así, la o ma en que Tho ndike abo dó el análisis de la in eligencia animal, dando p eponde ancia al es udio expe imen al del ap en- dizaje y en endiendo és e en unción de la adquisición de conexiones E-R, sen ó las eglas del juego de la in es iga- ción psicológica has a bien en ados los años cincuen a. Re e encias Boakes, R. (1989). His o ia de la psicología animal. De Da win al conduc ismo. Mad id: Alianza. Da win, C. (1859). On he o igin o species by means o na u- al selec ion. Lond es: Mu ay (T ad. cas ., Mad id: Espasa- Calpe, 1988). Figu a 6. Tipos de ci a que Tho ndike ealiza a cada uno de lo au o es que menciona en su esis. Como puede obse a se. la g an ma- yo ía de las ci as que Tho ndike ealiza a Romanes y a Mo gan (especialmen e a és e úl imo) son c í icas, es deci , mani ies an un des- acue do explíci o con el au o al que se menciona. El caso de las ci as que ealizan a William James es di e en e, a es e au o siemp e lo menciona como uen e de au o idad.