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En vano es querer venganzas quando amor pasiones vence : comedia nueva

Furmento, Antonio

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COMEDIA NUEVA. ^ EN VANO ES QUERER VENGANZAS QUANDO AMOR PASSIOKES VENCE. SU AUTOR DON ANTONIO FVRMENTO. PERSONAS. §§ Leinor: Cels0» §§ JORNADA PRIMERA, no pagas tributo al ílieño'; Cambíente eílás fin comer, ííencío tu ordinario almuerzo los aycs, ylos fiifpíros, como íi fuera tu intento conmutarte en camaleón, Valimentarte del viento í Di íi acaíb fatigado de vivir ,quieres con éflo paíTar de efte mundo al otro¿ En que pagues los dercciiQS aBotica, yCirujanos, áPraaicantes ,yMédicos, que fon infaliblemente de la muerte alcavaleros? que velando noche ,ydía. Tel. Calla, Celio, no profigas, que comunicar defeo mi dolor, para aliviarle ; di áLeonor,que aqui la cipero, Cel: Búrlate de todas ellas, yno quieras íértan necio, que te mueras de pefar, que es Herodes de diícretoá, mayormente quando Tabes que ya fe pafsó aquel tiempo en que ei puntillo mandaba ; ya rio es tan etiquetero el honor, oy fblo campa ei interés ,yel provecho : no ay mas honra, que el lucir ni mas punto ,que el dinero. Fe!. No sé ,Cielos ,como vivo quando mis penas contemplo, que fon tales, que debieran acabar coa aüs alientos. Cff!. Adonde eílará ? Feí. En fu quarto. Cel. Voy áobedecerte luego. Fe!. Preveniíle los caballos Cel. Ya, íeñor, eítán dilp'Ucíbos. Fe¿. Ve államarla, Cel. Es deípedida i Atel. 2Tn v4no es querer Ff/.ISrada me preguntes ,Celio, Cel. £iTo fera fí pudieiTe. yafe^ fe!. Suelve con ella al momento. La cania cíe mis pefares oy defarray-gar pretendo^, aniquilando fu origen con la venganza que intento. Sale Leonor Celio. Lea». Félix ,de Celio avifada, ib licita áfaber vengo, jG. para aliviar tus penas acafofoy de provecho ? Ce/. Apueílo que aquí ay romance de dos horas por lom.enos. fel. YaTabes, Leonor querida, con qüan iguales afectos nos amamo-i como hermanos, como amantes nos queremos, de manera ,que a.1 mirarnos ílempre unidos, nunca opueílos, dicen, en nueílrra alabanza Tomos una alma en dos ciierposi harta defdicha del íiglo, hermana-, que poíTeemos, oue la unión aun entre hermanos va fe tiene por portentoi ílendo ,pues ,tanta la nueílra, oy ,que aufentarme refuelvo dé elle pueblo ,creería agraviar anueftro afeito. Ti emprendiera mi viage Tn informarte primero ^ d-e las canias, que he tenido, mi Leonor, para emprehenderío. leen. Atenta ,^Feiix, te efcucho, apelar del fentimiento, Que me na de coítar tu auíencta. J<f/. Pues de eíta manera empiezo Cel. Dios nos la depare buena. fel. Don Alvaro de Toledo, nneítro padre ,que yu goza en mejor vida, otro iveyno> allá en la edad ,en que Tiempre en los juVeniles pechos Amor íe inrroduce rayo, parafer del alma incendio, con Elvira njieitra madre contraxo íu cafannento, íiendo medianero Amor. veng^nzast Para que fueffe complet» el gozo de ambos ,difpufo benigno ,ypiadofo el Cielo, que áel primer año lograífen ver en dos infantes tiernos, ;; nacidos de un Tolo parto, '-- aííegurado el recelo de falta de fucceífores en la Cala de Toledo. Qiierer aqiii encarecer el regocijo, ycontento, que tuvieron nueílros padre», por impolíible lo dexo, ytambién porque defpues del mifmo placer nacieron los pefares ,que álos dos quitaron el noble aliento. Oh quantas veces, oh quantas el hombre íe engaña necio, , aplaudiéndo lo que ignora, fí es fu caflugo, ofu premio L Alonfo ,yJuan íe llamaron l®s dos hijos ,que refiero, yellos fon los que han cauíádo las penas., que padecemos; pues luego que ambos paíTaroij ía niñez ,cuyo gracejo conmueve atiernos cariños aun álos genios mas serios, empezaron ámoltrar el natural mas violento, mas altivo, mas tyrano, mas irreducible ,yfiero, fín qUerer^fujetar, rd ála fuerza del coníéjo, ni al recela dei caíligo, ni aun al -paternal refpeto, dando en eíto áconocer, que fin milagro del Cielo, lina mala inelinacion tiene muy poco remedio. Ya en la varonil edad, fus continuos defaciertos, fiendo llanto de mis padres, eran del pueblo tropiezos. Ko sé cómo al referirlo de puro dolor no muero, que quien no fíente en fu Íángfí las manchíís de indignos hechos. ^uanio Jmorpajftcr¿es venef. ono es hombre ,ríi lo es, le falieron al encuentro, es hombre íín fentimiento. En fin ,Leonor ,bien re acuerdas, que defpues de muchos yerros, yde acciones muy improprias de la íangre de Toledo, difpuiieron no advertidos dexar entrambos el Reyno, auíentandofe áotroeíbraño, fin que para detenerlos cncontraíTe nuelhro padre medio ,razón ,ni argumento, acuyo pelar rendido pagó anticipado feudo ála muerte, Vapocos días le fue mi macíre figuiendo. Viendofc en mas libertad por efte acafo funeílo, el camino de Caftilla los dos ,hermana ,emprendieron^ yen uno de fus Lugares, cuyo nombre no refiero , por no fer aquí del cafo, hacer alto difpufieron unos días, por gozar de fus campos lo alhagueño. En efte Lugar ,Leonor, una dama hermofa vieron, que era eípofa de un Hidalgo de lo principal del pueblo. Ciegos al ver fti belleza, fin que les firva de freno el eftado de cafada, ni del marido el reípeto, para lograr fu hermofura andaban bufeando medios de común acuerdo entrambos: que quando amor es groíTero, ytorpe, poco fe para en competencias ,yzelos. Digalo, pues ,una tarde, que álas Heras (que es pallé® ufado de los Lugares) falló para líi recreo efta dama con fu efpoíb, en que ios dos en acecho, para lograr la ocaíicn de fus infames defeos, cauteioíauiente ak"ve§ ydando al infeliz muerte, barbaros, crueles, fieros, intentaron, que la dama fueHe uílirpado trofeo de fu mal nacido amor, yde fus torpes defeos, pretendiendo conftruír fobre el carmín ,que vertieron, lecho para fu apetito, tumba al honor de fu dueño; pero el Cielo cuidadofo, tan grande arrojo fíntiendo, ymirando la inocencia de la dama entanto rieígo, infundio valor tan grande en fu dolorido pecho, que pudo guardar valiente de fu honor el facro templo hafta tanto que áíiis voces aqudieron los del pueblo. (que ahonor que grita ,no es fácil falte oportuno remedio ) Temerofos mis hermanos, pidieron alas al viento: que no ay mayor cobardía, ni caufa que dé mas miedo, que un delito cometido, quando íe ve deícubierto. Siguiéronlos vengativos los que afus voces vinieron, pero en vano ;mas la dama mirando áíu eípoío muerto, trocado el furor en llanto, yen iras el ícntimiento, fe reftituyó afu cafa, feguida de un Cavallero, que de fu difunto efpofo era aun mas que amigo ,dciid®. En ella juraron ambos de no dexar el acero de la mano ,hafta vengar homicidio íangriento, no folo en los agrelfores, fino también en ios deudos, yparientes, que tuvieílén Igual fangre, concluyend» ei trato con afirmar (qué bárbaro defacierto !) A2q?ie vAnb ff quéret que halla que extingan la nueílra no han de abandonar íu intenta. Con eílo. la hermcTa dama, con valor, ycon aliento, defpreciando los retiros de viudedad ,yde duelo, dexb los blandos adornos * competentes áfu fexo, viiltóndo ,en vez de damaícos, pefadas ropas de acero. Tomo un ligero caballo, yíeguida de aquel deudo, ¿id principio ala jornada, para cumplir lo reílielto. Corrieron varios camines, vieron lugares diverfas en bufca de mis hermanos! paíTaronfe algunos tiempos íln hallarlos ,hafta tanta que determinado el Cielo acailigar fus delitos, difpufo (caía ñinefto- i>^ que en una pequeña Aldea- Ios halkíTen (dolor fiero !> Apenas fiipo la dama tan apetecido^ encuentro, quando enojada, yíangrícnía;, fii venganza previniendo, con ardid ,ycon cautela hizo ftpulcro fuspechos, en que enterró fiis ofenfas con la hazada de fii acero. Penfsras, JLconor, aquí, que no ©bftantc el juram.ení^ de acabar nueftra familia, quedarían íatisfcchos fus enojos, ahogándole en la fangre que vertieron ^ pues no’,"Leonor, no lo píen-íes, que ella muger excediendo alas fieras mas fangrientas, quiere con bárbaro empeño* aun mas alia de la muerte llevar fus crueles defeos,, cílendiendo ,como dixe, de fu venganza el veneno aquantas vidas alientaa con la fangre de Toledo, «en tanta publicidad. tan fin recelo, yfin mied<>«: como embiarme ámi caía con un trifte menfagero ella noticia ,diciendome, (áqtiien no admirafaliento fJ; que todos nos prevengamos ’ amorir ,porque íli esíucrzo marcha ya contra noíbtros, para darnos fin funefto. De fus intentos no dudo, hermana ,fi confidero, que una muger enojada aventaja con exceífo ala cólera del rayo, ála execucion del trueno, ála crueldad del OíTo, ála dei León fobervio. En fin, querida Leonor, cfla muger (caíb es cierto-) para acabar con noíbtros fe encamina al Lugar nueíllrOi para evitar eíle daño falirla ábufear refuelvo, no para mataría ,hermana, que fuera indecente duela valerme contra una dama del limpio ,ytemplado acer^ fino para bufear modo* » de defvanecer íii intento, bbien \'alido' dei arte, óbien valido del ruego: que aunque ofendido me miro en las dos muertes ,que ha heehf en mis hermanos, no juzgo que vengarme en ella debo, pues han £do con motiva de no poco fundamento, comoel vengar afu eípoíñ, ybol ver por fu honor mefma.: Ello es en quanto áia dama, pero en quanto al cavaliero, que fin tener ig^uil caufa, fin tener igual derecho, folo por deudo ,bgalán, apadrina fus intentos, debo tomar la venganza ^_ brazo ábrazo ,ycuerpo acuetpO^ pues dexancín aparte ,que ha hecho Tuyo' eíle duela df^ér tamofíes véneél de líábcl ,qtie aíli fe llama la dama que te refiero, viene áDufcarme con ella, yfuera mal viifo ,creo, fabiendo que ámi me buíca, no falirle yo al encuentro, mayormente quando aífi íé redime nueíbro riefgoí que eftando Doña líabél fin fíi lado ,coníidero lograré mas fácilmente, que fe aparte de eíle intento, que íé temple fu renec^r, que fe minore fu ceño, aunque apuelle en lo irritada la voracidad del fuego, al iTipem de las aguas en fu carrera ,bdeípefiof pues el primero fe extingue, fi fe le aparta el fermento, yellas amainan también, fi del rio' fe ven kxos. Yo voy ,Leonor ,ámarchar acompañado de Celioj que para elinrentomio me baila por compañeros tu te quedarás ,hermana, ánueílra cafii allilliendo, mientras que dure mi auíéncfa, yhafla tanto que los Cielos me buelvan avHla tuya, donde vivas con foííiego libre de Doña ííabél, yo vengado., y. íatisfeehoi ZecK. Atenta he eíladoefcuchando-, hermano, todo tti intento,, pero hallo en executarlo para ti evidente rúelgo. Fe/^ De qué manera f¿es». No dices,, que ellas, Don Feiix ,refueito, fi áDoñaífabél encuentras, áno empuñar el acero contra cüa íFeJ^ Es cierto- J.es>3^ líabél so viene con grande eafuerAO para quetarte ia= vida í que lo logre ten por cierto,, fi no la matas ,yaífi, por mas acertado t-enga el ir en ni compañía ; que fiendo contrarios nuefiros con una muger un hombre, un hombre ,vmuger ferémos en la venganza empenacios, yaííi falvamos el duelo. Je'. No ,Leonor ,de ningún modo, que vengas conmigo quiero, que feria muy mal viílo, que antepufiera ámi riefgo el tuyo ,fin otros graves inconvenientes, que advierto! en tu caía recogida eílarás mieiKras que buelvo. Q.aedate con Dios ,Leonor. Vafe, Lecfj. Con bren te buelvan los Cielos. CeL Uíled no tenga cuidado-, que muy preílo bolveremos, fi no Íueíre en los caballos, en relaciones de Ciegos. ,Quiere uíled que yo me quede ^acompañarla íEs yerro, pues es ferzofo que íigss átu amo. Ce/. Voy áhacerlo, vafe, l.eori. Ptcs ya fe aufento mi hermano, para aífegurar mis rieígcs, yvengar nueílros agraviosconíliltar conmigoquiero, que he de hacer tquedarme yo, conforme éi lo ha difpueíloi sn caía, quando ay muger que defmintiendo fu fexo, intenía damos bmuerte, no viene bkn ámi aliento^ yaiIi pretendo yoíbla bufcarla ,yhacer io meímo. Ea ,valor, aconíeguir eíla crapretTa ,yquiera ef Ciefa, que encuentre yo ámi contraria^ para avaíTallar fu esfuerzo, antes qive mi hermano Eeli-x fe nalle empenadoen el rieígo. vafe. Sale D-cFa Ifabei ds camino )jI)o/t- Jaan arntaéos-. Jnan. .^qui ,hermob líabél, en ella amena campaña puedes de tantas fatigas hacer una breve pauta; que aunque tu bríogentil. tu 6F.n wino is querer veu^dnzas, tu valor ,Vtu conrtancia Juan. Muertos ya los agreíTorCS, te publiquen Amazona, 6Diofa de las Batallas, es preciío que el canfancio de tan continuas jornadas pcflre la delicadeza de tu beldad celebrada. ÍDeícanfa ,Ifabcl hermefa, fufpende un rato las armas, sé un breve inflante Venus, ya que fiempre fuiíle Palas: oye los tiernos fufpiros de quien fino te idolatra. Ifah. Mi julio enojo ,Don Juan, que folo intenta venganzas, no me permite que admita el defeanfo ,que ámis plantas ofrece en verdes lifonjas cíla hermofa, yverde eftancia; yen quanto áque oyga tu amor, IDon Juan ,en vano te canfas, 'quando fabes ,que mi efpofo muerto por trayeion infauíla, vive aún en mi memoria apefar de la cruel Parca. Juan. Su muerte ya no vengaíle, valiente, altiva, ybizarra í Jfab. Si ,Don Juan ,pues fe la di con valeroía acechanza álos crueles traydores, que caufaron mi deígracia, Juan. No feria m.ejor, dime, ya que te miras vengada, que bolvioras al defeaníb, yala quietud de tu caía í 7fab. Avia de bolver yo, (aué propoficion tan vanaj quando labes mis intentos, ámi lugar ,oami cafa, íln acabar de verter la fangre aleve ,yvillana, que en Don Félix ,yLeonor, hermanos de quien me agravia, ápelar de mi rencor, aun fus viles venas bañaí pues como ,íi ello no ignoras, nretendes hacer inllancia de que lo tratado dexe, yami retiro me va-y^* que de tu mal fueron caufa, perfeguir áfus hermanos parece acción temeraria.. Jfab. Que lo fea, bno, Don JuaH, ati uo toca juzgarla, yalTi, para libertarme de argumentos ,que m.e canfan, ydel peligro que tengo, ^, mientras que tu me acompañas, que la Juflicia me liga, Vme conozca ,pues fe halla informada de las muertes, ^ que ha execurado mi efpadt en los dos viles traydores, que con cruel ,ytorpe fañi quifieron, muerto mi efpofo, violar de mi honor la fama: para mejor encubrirme, yo defde aquí ,disfrazada, yíbla, he de profeguir ía venganza comenzada, Vaíli ,Don Juan, puedes irte por efta íenda atii caía, . mientras que yo por eífotra ^ dirijo mis nebíes plantas: que para refguardo mío mi proprio aliento me baila, Juan. Detente ,Ifabél hermofa, advierte ,mira ,yrepara, que una cofa es arguirtc, yotra el permitir que vayas íin que te aíTifla mi amqr, mi brazo ,vida ,yefpada, en eífe empeño, úen otro, ya que te miro arreílada» Para hacer efto ,Ifabél, la palabra que di baila ; mira qué hara fi fe añade áeílo la amorofa llama, que obliga ami corazón afer ciega falamandra de tu hermofiira perfeéla, de tu beldad delicada. Ifab. No, Don Juan, no me convicA® que en mi compañia vayas, fola he de ir defiie aquí, en elfo eíloy empeñada; yíi pienfas rcfiílirme, 'crcCí tjuando amor «ec 5qae efto íéra caufa para qae en toda ta vida nie veas deíenojada; yporque fepas ,Don Juan, que mi valor no fe aparta ¿e vaierme de ti ,quando necelTire de tu efpada, en paííándo algunos dias en eíla Villa cercana puedes buícarme ,que allí conílikarémos las trazas (íi no la huvieífe logrado ) de confeguir mi venganza. Aunque reílíce mi amor la aufencia de lo que ama, aobedecer tus preceptos me preciía tu amenaza, veré fi con la obediencia coníigo mirarte grata j donde me mandas ir-e con kvida ,ycon el alma. Jfab. Id con Dios. Jfían. El Cielo os guarde. JJab. Qiié porfia tan canfada 5 folo por librarme de ella le mandé que me dexára, ypues ya me miro cíTenta de las lúoleíbas inicancias de fu amor ,feguiré fola el rumbo de mi venganza, ymientras que la configo, eneíTa Villa cercana, que deíde aqUi fe divifa, haran mis fatigas paufas, que lo largo del camina me trae rendida ,ycanfada. yaft,. íeitx yyCelio^ Ce!. Aqui podemos ,fe ñor, tomar un breve deíca.nfo, que los caballos eftan rendidos ,yfatigados, fel. Los ataíte i Qel. Si Lñor, aunque er?. bienefcuíado, fegun vienen de molidos no fi moverán ni un paíTo. Pues nucniras toman, aliento, aqui podemos ícntarnos: fientate ,Celio ,también , paffíoxes vence. que efta licencia en el campeé te es permitida. Ce!. Lo haré, pues vengo hecho pedazos, que el palafrén es trotón, ytiene un pafíodel diablo; pero permite ,íéñor, ya que íbios nos hallamos, te premmte mi ignorancia, para qué ,yádonde vamos í Fe/. De lo que dixe ámi hermana tan prefto te has olvidado i Cel. No fexior ,pero yo veo, que el encontrar va muy largo áeífa dama ,yeíTe galán, Vfi ¡legas' álograrlo, un bravo día ie efpera al uno de tus contrarios, Vel. Aqual de ellos í Cel. Ala dama; pues puede fer que poílradoa yvencido te precife áíer fü mifero efclavo. Fel. Tanto poderes el fnyo, quando fu ser es fundado en débil naturaleza, falta de valor, brazo?" Cel. Con íer muger folamente para rendirte tiene harto, pues en folo una mnger fe juntan dos mil contrarios» Fe'. Olios, pu£-s. Cel. Atiende un poco, te divertirás un. rato el corto tiempo ,que aquí quieres que libemos fentados, prefuponiendo primero, que la dama de que hablamo$ fea hermofa ,que fi es fea no ay nada de lo tratado. El prirriero que fe cuenta, que ála muger le da amparo , pa.ra que peltre álos hombres, es Cupido el Dios bendado, que en fus trenzas ,yfus fejas labra fus. cuerdas ,yarcos. Fel. Si alii fon los enemigos, muy bien podremos librarnos. Cel. No tan bien, que fon fútiles *"En vano ts querer venganzas, cílas armas dcl contrario, Vanfe Fe!. Si effe contrario que ciiccS ella íin viíla ,óbcndado. mal podra ami corázon hacer un tiro acertado. Ce'. Ayfeñor, que quando quiere, abre los ojos de ápalmo. Son el fegundo enemigo fus ojitos, que en mirándolos el hom.bre ,íin reíiílencia queda luego apnílonado, yellas fon armas de fuego de muy difícil reparo. JFí/. Es acafo baíilifco ia muger icon no mirarlo» de elle riefgo me aífeguro» Eífe ,feñor ,es el cafo: quien vid unos buenos oj-os, que buelva la villa áun ladoí fu natural atraílivo, fu afable trato, fugarvo, fu difcrecion ,(fí la tiene ) fon ,feñor ,tantos contrarios del hombre ,que difícuito, que muchos le ayan librado defde el tiempo que por ellas trago Adan aquel bocado, que aun ella en nueílro garguero haciéndonos embarazo. De rodos los que me has dicho, uno tan foio declaro, que puede fer poderofo. Cel- Di qu^i tS ,que ya lo aguardo* Jg!. La difcrecion puede fer el mas fuperior contrario del hombre ,porque fin dud*. ci entendimiento claro con fu razón ílempre vence álos hombres mas verfadosj (que no es fácil álos necios ) yaiii folamente hallo, que fu entendimiento puede ferVirme ami de contrario ; Vpuetlo que ya hace tiempo que fe ha eftádo defeanfando, acaminar vamos ,v^eíio, L’-ueme, que allí te aguardo, ¿•^'.^Aiia voy :plegue áDios, que de elle viage íalgamos. faíe Fewtr., Lean. Aquí donde me combida . lo llano de aquella felva al defeanfo ,foiicito aliviar algo mis penas, yel canfancio ,que ocafíonaQI del camino las nioleílias ; yo marcho ,fin faber donde, en buíca de aquélla fiera, que cruel pretende^ acabar con toda mi parentela. El cuydado de encontrarla, no folo me trac inquieta, fino también el peligro, _ la ocafion, ycontigencia de que me encuentre mi hermanar pues quando en cafa me dexa, íi ve que no le obedezc o, me ha de dar muerte fangrienta, por el indecente arrojo, que una muger de mis prendas comete en andar caminos fin decoro ,yfin decencia; que de errores ocafiona una refolucion ciega, una pallion de venganza, que tanto en nofotras rcyna 1 Pknfo que mejor kra dar ami cada la buelta, que con ello mi peligro fe reílaura 3bfe remedia. Ello ha de fer ;por aqui pienfo tomar la vereda; pero qué veo ími hermano í eílatua quedé de piedra. Sale teiix ,jy Celta. Fel. Alli el Lugar fe deícubre ; ven ,Celio ,por ella fenda 5 pero qué miro *Leonor no es ella ,Celio í Lean. Quépcnaj Cel. Que lo es no ay duda alguna,' óalguna dueña por ella. Leen. Yá me ha villo ;muerta foyl procure huir fu inclemencia. Fe!. En vano ,Leonor, pretendes librarte de mi .di ,fiera, cómo ,contra tu decoro, tu cafa, yretiro dexas, vagan* ijuando amor pajpoaes véfice» vagando por eflos montes, corrienlo por ellas íelvas í Qaé dirá ,aieve ,de ti el mundo ,qiiando fepa, que una muger fola ,ymoza^ por caminos ,yveredas alia derprccia fu honor, aíTi expone fu nobleza í No quiíe traerte conmigOí mirando por tu decencia, yal punto que v'o me aufento^ de cíle modo la atropellas { pero pues ya re he encontrado, aquí pagaras la ofcnía : muere. Cel. Detente ,fe ñor. Leen. Ay de mi, no ay quien defienda mi vida ^ Cel. Huye, feñora. íel. Mal podrá. S^le Don Jífan^ Jfia». No ay quien defienda mi vida ,dixo una voz de muger ;pues áqué efpera mi brioí León. Vos, cav'allero, ya que os conduce mi eílrella áefte ptieito, detened áeíTe ,que ofendido intenta matarme ,mientras que huyendo por valles, montes, yfierras afieguro mis temores de la merecida pena, aque ha podido exponerme una refolucion ciega. Reílaiirad, hermofa dama, el aliento ,eilando cierta, que áno matarme primero, no os hará ninguno ofenfa. Tel . Vano ferá vueftro empeño. Leen. La fuga me-fa vorezca. Cel. La Leonor ha levantado una muy bonita gerga: fi no fiiera yo gallina, brav'a ocafion era efta para avudarle ámi amo j pero feria indecencia dos -fpadas contra un hombre J pues la mía íe eilé quieta. Fe!. Q¿ic de' matarte no acabe I no VI mavor rcfiíl encía. Juan. Alai labes el valor mío. Tel. Sin duda tienes nobleza. Pues me embaraza elle acafo, figue tu ,Celio ,áeíTa fiera. Cel. Elfo haré de buena gana, para hacer que no parezca. y^ffe, Juan. Impediralo mi brío. Te!. Como, fin que ámi me venzas? Juan. Bolviendote las efoaldas, también ¡iguiendoia áella, yde efta manera cumplo, como ofrecí, íudefenfa; pues fiando voforros dos, de quienes guardarla es fuerza, íi la bufeais divididos, mal puedo de otra manera. yet/e» Tel. Sabréte también íeguir para macarte con ella : efpera, traydor ,cobarde ; no huyas ,hermana fiera. y*fe. JORNADA segunda. Sale D. Telix aprefurado con la efpada defauda. Tel. Ahogúeme mi mifma pena al ver foy tan defdichado, que aunque el monte penetre por afperezas ,yllanos, no he podido tropezar ai que ha impedido ,i'i eftorvado vengar en mi hermana aleve el injufto defacato ; ni áél ,ni á ella ,ni áCelio ha encontrado mi cuidado : bolveréá correr el monte, las íeivas ,el riíco ,el prado, hafta lograr riii venganza, dándoles la muerte áentrambos. Vafe yyfale Doña Ifabel de hoathrt Ifah. Toda Cartilla he corrido en bufea de mis contrarios, fin hallar noticia alguna de la fenda que han tomado, defpues que de fii Lugar, temiéndome ,íe aufentaron. Quaado podre Santos Cielos, Bi»" l6E» vand ts ^uéTtT vfHganzds^ en lo gentil ,vcortés !fos de lias flores un mazo. ff/. Si me atreveré áhablarla pero en qué me paro ,en qué ? BelUíiima Labradora, honor de aquefte prizonte, eres Diana de efbe monte, bde dos valles Aurora': Pero mal dixe ,feñora, perdona el rudo concepto, que íi reparo ael eleéto de tan ardiente arrebol, erré en no llamarte Sol, que es tu debido epiteíío. Donde tan fola, ytan bella caminas tan de mañana i aunque ílendo Dioía humana^ te acompañará tu eitrella; pero ninguno ha de vcila, porque íi bien íé repara en el primor de eíTa cara, que al mifmo Sol le da enojos, í'ué fuerza que al ver tus ojos, toda Eílrella íe aufentára. JCah, Atordfda he eifado oyendo (para conformarme affi Apartcon el trage que vefti, fingirme ruda pretendo) vuelfra voz ,yno la entien dos diícretazo cortezano, no me veis patas, ymano, cara ,yfayo de moger í pus como podéis creer , que fó Ellreila, bDios humano Es cierto que el otro, día el Barbero del Logar, hombre ,que en relacionar, fe lias apucíía ámi tia, alcanzo por Cerugia, que yo era linda, yhermala; (ai es nada )como roía, pero no como Donana, ni eflbtra Aurora ,bmanzana, que dixo aqui vueftra profa. El Albeytar de lia Villa, que es Xheolbgo afamadlo, ydiz que cftá enamorado de mi halla lia tetilla, vlendome un dia en cotilla, por decirme un reiqucbrazO| (dixo) entre ballenas puello ; pero con todo ,yo apucílo, que fois vos mas llatinazo. Vel, Además de fei hermofa, tienes gracia íiHgular; tu llama me hace cegar, como limpie maripofa. Qiié importa, muger precLofa, que te hagas defentendida ála aclamación debida, que tu belleza merece, fi de mirarte adolece el alma, de Amor rendida? Ifah. Acafo fop pede yo, bBaíiiifco cruel, que el Cura hablándonos de el diz que con mirar mato \ Vel. No fois Labradora ,no, tan limpie ,como os hacéis: conozco que me entendéis, yque al mirarme abrafado, queréis burlar mi cuidado con el chille ,que teneis. Si tan abrafado eftá, rhetorico cavallero, por qué con palTo ligero acia el rio no fe vá? allí fe refreícará,' fi es que tiene cailentura: aíii diz que lo hace el Cura, quando le aflige el calor, Vbuclve que es un primor tentar dcfpucs fu frefeura. Be/. Quien mira en tu hermofa man aenfoiada la nieve, con ella átemplar fe atreve incendio tan inhumano. Jf.h, Teneos ,que al Ceriijano íbio ,hermano ,fe Ha doy, yelfo quando mala elloy, que lia muger, íi es honrada, íblo al querer fer cafada lia dá ai novio oy por oy. Fe/.TlTe es eftraño rigor; 11 tanto defdén gaílais, por qué ,decid ,obligáis con tai violencia ai Amor ? No he vhio chifle mayor- *~XÍQ .f/tjshnf} t^ñTel fp Wé ffif Oéis vífto jamás, JfUí^. Sepa de voi fá?á Íqueréis j/ín mas ni mas^ accnr.e creer de repente, que me air.ais adredemente^ s^os ibis mas tonto que Eras» 3Fí/. ís^o fabeis, que para amar^ un fclo momento bafia; rayo es Amor, que contraíls el mas remoto lugar : ao tenéis ,pues ,que ádmirafs que rindan mi corazon rayos ,que tan bellos fon 5 que íl bien fe coníidera, aun el miímo Amor rindiera áellos fus fiechas ,yharpon* £n rol concurren también, amas de vueftra. belleza, para amaros con firmeza, motives, que roe cílán bicn^ pues en vos mis ojos vea UR verdadero retrato de un fiel amigo ,que grat^ ayer mi vida libró : con que áno adorares yS, no ay duda que fuera ingrato| pero íi bien lo reparo, aunque os parecéis loS dos, 310 juzgo que es como vos^j •tan tyrano ,ótan avaro, pues de el recibí el ampar<^ ide mi vida perfeguida ; pero vos, bella homicida^ aunque fallecer me veis, con vuefíro desdén creccis los martyrios ámi herida» if/íh. Pues acabarais ya de defeobrir lia razón de eíTe amor :en concluíloa^ fegun yo comprendo acá, os me queréis ,claro eíla, porque yo fó parecida al que os ha dado Ha vida? pus idos en hora mala, que aunque fó pobre Zagala^ por mi quiero íer querida, íe/. Pues que os perjudica aquí, que ©s ame ,por dos razones, íl fe doblan ocaíiones, Kias os vengo áamar aíE. fiquiera para confuclo, cómo fe llama el mozuelc?# que os facó de aquél defpiqu^ Tel. Es úi nombre Don Fadrique^ de vos un vivo modelo. Jfah. Pus eiTe es un Cavallern de Buytrago natural, yes primo mió carnal; vos, íéñor, fegun inficrq§ fos aquel faramallero, que de Uadrones libró ? Fe/. Qiiicft tai noticia te dio ? Jfttb. File primo, que has nombfi^^ También diz qtie enamorado de otra ,que te lia pegó, porque con otro fe ha ido^ de puro zcloíb, loco, an'das haciéndola el coco: todo, amigo ,lio he fabidoi ypus yo jamás he íldo fuple faltas de nenguna, bufquc luego íii fortuna , no íc quiebre lia cabeza, que no fe hizo mi íirmez# para amantes de la mna^ Fe/. Eífa íbfpecha zeloía. pudiera fatisfacet, con que lleguéis áfaber, que no 08 importa ávos Coíj[| la muger, que mi rabióla cólera viene íTguiendo; pero ai oiros entiendo, que Fadrique entendió mal mi dolor, tff.k No ay tal, amiga, no ay que yo también lio comprendo, sé que vos me cíbais mintiendO(¿\ no entiendo de mas follas; quedaos ábuenos dias. Tel. Mirad que es h* de ir ílguienda 4 //áí. Que ibis loco voy creyendo^ ália otra podéis bufear. Tel. No teneis, no, que porfiar, quando os adoro ávos íbia. Ifah. Quereíímc hacer lia mamola? no me ila aveis de pc??r. Seijuedan hablando ,-y fale D. Juan, Juan. Deípucs qtie Vi aquella dama, Cmi it En v^no ¿s qüéfér ^ *Trr^É. U^^^r^rr» mi corazón no íóffiega; pero qué miro ?ay de mi I Eíía muger ,eíía fiera, que con un hombre eftá hablando, no es Ifabél íay mas penas ' pues qué aguaríian mis rigores, mis enoÍQs aq^ue cfperan, que no V-'ngan de mis zelos tan no cíperadás fofpcchas í Cavallcroí Fe!. Qiié mandáis? J(ía>i. Ninguno ticne^iiccncia para hablarcon clTa dama, amenos de que preccnda morir. Fcl, Sino yo, que amere.... Jfííh. Ay de mi !Fe¡. Daros upena de vueftra loca arrogancia^ ; ypues ,fegun vueftras leñas, ibis el mifmo que efte dia, para que áotra no figuiera, me afcuchillaíteis fobervio, vengaré entrambas ofenías. JfíA». Huclgome ,que vos feais, para que hagais experiencia, que el huir de vos entonces, nnett» no fue porque miedo os tenga. JfaF Que viniefie átan mal tiempo Don Juan? pero como pueda mudar el trage ,yo haré fe defmicnta fu fofpecha. íe/. Que tanto tarde en matarte 1 Que tanto te me defiendas l Jel. Herido eftoy ,(ay de mi ) yfiendo en la mano derecha, no es poífible que maneje la efpada :terrible pena ! Vete ácurar al Lugar, que luego que convalezcas nuefiro duelo feguirémos. yel. Dame la muerte ,qué efperas? IJttAn. Nunca fe venga en rendidos el que de noble fe precia : en curándote la nerida, nos veremos donde quieras. 2elos ,vamos áfentir las mudanzas de Ifabela; aunque ya defde que vi aquella nueva belleza, es muy ligera la herida, es muy fuave la pena. Fel. Yo os bufearé :ay de mlt yqué cruel es mi eílrella, pues unió contra mi pecho, fobre cúmulos de ofenfas, para maltratarme mas, amor ,zelos ,yfofpechas. c¿ JORNADA tercera. Sale Doñ^t Ifab'el de hombre , Feiix 3yCelia. Dm iCah. Don Diego, qué me decís? Aquel breve, ycorro tiempo, oue eiluve aufente de vos, tuvifteis tantos fiiceiTos? fe!. Si ,Don Eadrique ,vcreed, pue aunque admirarme pudderoa todos, me fufpendio el ver lo parecida en extremo, que es avos la Labradora, que os he dicho ;fus acentos, fus palabras ,íus acciones, fu talle ,cara, ygacejo fon vueibros de tal manera, que yo, Don Eadrique ,pienío, • que fcm.c jante prodigio los antiguos no le vieron,» yfi la cólera mia, por un defgraciado cncuentta, permitiera ámi memoria fu belleza encareceros, os diría ,que es también de la hecmoílira no portento^ Ifab. Al fin oygo mi alabanza, 40 fin que fe mezcle el recelo de las lifonjas. Su garvo ponderáis con tanto extremo, que ya en mi pecho también difperrafteis el defeo de mirar efia belleza ; que al fi fi nos parecemos, de la fenda dcE agrado nos hallamos poco Icxos, que liempre la lemejanza ha fido madre de afeftos. fel. Bueno es ,feñor Don Eadriqtlí/ que vengáis ámi con eíTo, aliando la dama que nombró ^tiene tiene cen res ,quando menos, el parenteico de prima. Jf/th. Jefus ,Yqué defacierto í prima mia, quando yo cñ todo el mundo la rengo' quien os dixo tal error í fel. Fadrique ,fu labio mefmo: no tencis ,no ,que fingir , que mal puede fer incierto (oís íu pariente ,ytambién que la aveis virto ;ylo pruebo, en que ella me dio razón , .no folo del Lugar vucllro, fino también de apellido, ynombre; ypara que hablemos €on claridad ,Don Fadrique,- (averio de decir fiento) me ha referido ella mifma, que vos fuifteis en eiédto quien me liberto valiente en el monte de aquel rieígo, fin que dexara en olvido lo que os referí en fecreco, de que feguia áuna dama , pero dexémonos de efio, yvamos, aque no podía fin ves ,Fadrique ,faberlo. Ifab. Haréis que pierdo el juicio con femrjanre embeleco. Os juro por vida mía. que yo tal prima no rengo, que "con tai muger no hablé ninguno de eíTos fecretos. El tiempo que me aparte de vos, que fue corto tiempo, anduve por el Lugar viendo fas Plazas, yTemplos. Bolvi al Aiefon ábufearos, fin tener ningún encuentro, ni hablar áperfona alguna : Don Diego, podéis creerlo. De eíte modo le confundo, pues aunque bufque argumentos, con no conceder ninguno, en fu duda le mantengo. Tel. Oya eftóy loco, Fadrique, óqueréis que llegue áferio ; es poífibie que neguéis un hecho tan manihelFo í IfñáMio amór JdfféBé} vénlf. ttf. Cel. Ami también me pareee que tiene razón Don Diego t fi acabado de llegar has tenido eíTe tropiezo con la Serrana, que ha fid» califa de que macilento, yherido buclvas acala, (que eílo es lo que recojemos de andarnos tras de bonitas ), en qué lugar, ben qne la avia de hablar Don Diego í7c Tel. Calla, Celio, no pretendas, que apurado el fuírimiento, haga que pagues aquí el difgufto, que yo tengo. Cel. No píenlo hablar ma* palabrt,’ que ios amos (cafo es cierto ) deípíCan con los criados el mal humor de íu genio. EíFad ,Don Diego ,íeguro* que os hablo fin fingimienr eífa Serrana, fin duda, por algún eíFrano medio fupo mi nombre, ymi pati, ytambién vuellros fuceíTos, * Vpor enredaros dixo, que de mi llego áfabcrlos : qué fe ha hecho eífa muger? bufquetnosla los dos luego, yvereis como es verdad, que todo es un puro enredo. Vamos. Fe/. Es buena porfia, •yaun extravagante empeño; Como queréis que yo encuentre eífa muger ,quando es cierro, que ignoro donde refíde, fi es de efte ,ó de otro Pueblo, jfab. Ypor qué no la feguifteis i Tel. Por el cauíal empeño de un foraficro ,que ayrado, de enojó, ycolera ciego, viendo que conmigo hablaba, contra mi efgrimió el acero ; reñimos los dos valientes; pero el hado ,fí-mpre opuefio ámás dichas ,ella herida me hizo facar de elle duelo, que aunque pequeña ,bafió sque quedara fuípenfo; C2de- i# in ^dnl és ¿efayre ,que me ha coflado mas dolor >mas fentimientOj que Ti perdiera la vida ala crueldad de íu a.cero. En eile lance la dama íe filé de entrambos huyendo: yo quede con. mi contrario en que los dos nos Duíqucmos luego que convaleciera; ypues ya lo logre ,quiero^ •• .ver donde puedo encontrarle para acabar efle empeño, yotro ,que tengo con el por otra caufa furpenfo. ^fab. Eníretcnerlc me importa, para embarazar íu neígo. Áora ,Don Diego ,no eílrano íemtjantes embelecos: muger ,que hablando con unq^^ ya tiene aotra en acecho, me lleve Dios aios Cielos, íi no fueíTe una embufeeraa yquizas corta ms quedo. Con hablar aííl de mi , fus fofpcchas defvanezco. jFf/. Una cofa es, Don Fadrique, que cílandoos aqui oyendo, pierda, como, ya os he dicho, «1 juicio ,yentendimiento^ yotra ,que vos agraviéis ^ con eíTe indigno concepto ala dama de que hablamos::-' yyiíC Gracias ami fingimiento : avra güilo ícmejante i ^el. Que aunque noticia noteng» de fu calidad ,yfangre, íioble, yvirtuoía la creo. En que concurra mas caufa, que fu fcmblante ;pues pienf* ¿ifponc la Providencia lea raigo manifiefto el malo de la maldad, yde la virtud el bueno. ifah. Perdonad ,íi os diíguílé, que yo enmendarme prometo, Íues ya de vucílras razones, )on Diego ,voy coligiendo, que la Serrana fe ha entrado por medio de viiedro pecho. ^ítéitét ^veH^dH&ds, le!. Si OS he de hablar áfeft verc{¿¿(i Fadrique ,no ay duda en cíTo. ¿ip. Albricias ,amor. Ay mai| de que los dos procuremos bufcarla con diligencia'! pues por impoínble tengo, que <ín eftc Lugar ,ben otr» no la encontremos ,D. Diego^^ Vn~i43 ÍI nos feparamos, diffcintas fendas ílguiendo : que Eámi es tan parecida, como me decís ,no puedo engañarme ,fi el acaíb me la puíieífe al encuentro; sp. en cñs miímo Lugar ^ juntarnos defpues podemos adarnos mutua razón de éxito de efte empeño. ^el. AíTi fea ,Don Fadrique j. pero primero pretendo, ^ fcufeando al contrario mío, vengar Lherida que Kngo. Díxadio para mañana. Fel. AV05 ,qué os importa^eílo I. J/G¿, Aíu tiempo os lo diré. FeL En todo he" de obedeceros. ’Jfah. Vamos ,pues ;pero tcned^ ^aíTegure aíG mis zelos ) no me dixiiFsis ayer, que vos veníais Eguiend** no se Eamante ,ózelofo, lina dama! Yo fofpccho, éf. que fi defpues la encontraíTeí^ yos miraíTeis fatisfecho, que el amor de la Serrana íe defvancfca en. el viento, pues ilemprc al fegundo ani<|t hace ventaja el primero, FeL Nada de eíTo rezcleis, que la que iba yo figuicnd» no era mi dama ,Fadrique, ni es dable que pueda íerio. 'tafeé Ifal. Ella bien, el Cielo os guarda Albricias, Amor, pues vemos cafi cierta la victoria aque rdpiran mis deíeos. Obien huvieífe el disfraz, que ha logrado amis dcfvelos íaber que ya corrcíponde iimf amis ciricús Don Diego ^udndQ Amar véncé'- Díí>?o fmerienden, oy con íu ettcrp<^' líues ells nuien nos trae Pero cfta dama que ligue, aún altera mi íc-rsiego, dudando íi en eíte aíTumpte» meeíl-a engañando, ómintítnd«* El modo áe aíTegurarme es ver ,íT acato de Celio puedo facer de una ves lo que ay aquí de myí'berio, Celio ,ámi me importa faber, qué dama es la que aDon Dicga le cueíra tantos cuidados: yo fabré guardar íccrcto de modo, que nunca alcance, que de ti pude faberloj yfí dices ia verdad, te pagaré con exceííb, Cel. Recentando cílabay^ psra contar elle cuento, que faltara afer criado, ñno eílíiviera diípueílo «contar ,íiempre que ociuT^ de mis amos los fecretos. $i antes me lo preguntaras,. Jio te coílára el dineroj pero pues ya lo ofrcciíle, venga ia mofea ,yparlemos# Veinte doblones cabales en ella bolfatc ofrcnco, Cel. No ay criado, que aya habkdtí en fu vida átanto precio: de todo te daré cuenta. Ifjíh. Empieza ,que ya te atiendo, Cel. Lo primero ,Don Fadrique, que has de faber de mi cuento, es, que Don Diego de Catiro, cífe aquien cíloy íirviendo, no fe llama aíii ,ílno:;- jylíC Queí Ce/. Don Félix de Toledo. JfiíL Qiié es lo que eíciichof Ay de mi! elfe que dices es cierto : Ce!, Como dos ,ytres fo.n cinco, lf<y. Pues como (mortal ello y!) dixo liamarre Don Diego í Cel. Don Fadrique, el cafo cscíTc: mudo el nombre con intento de buícar icierra dama, cuyo nombre ,li me acuerdo, €5 ífabei ,Clobos por cerros ,yvericuetos ) <quc acompañada de un hombr^ galán ,marido ,ócortejo, (que av muy poca diferencia de uno áotro en ellos tiempos-) mató ados hermanos fuy os, porque ívranos, yfieros le mataron áfu clpofo, fegua dice ,con intent» de íbbílitiür el oficio, que en ella tenia ,ello?. Ño contenta aquella dama con vengar ,feñor, fu enmert» en ios dos que lo intentaron, nos remitió un ’menfager» ft caja ,para decirnos que con el lépuiturero nueftro entierro le ajuílárz,' pues quiere lin curaplimientit matarnos, fin dcxarrallro de la óingre de Toledo, Con ella noticia, al punto¿ para evitar tanto rieigo , dilpufo el irla abufear, fu patria, ynombre fingiendeg dexóíeeu cafa afu hermana Doña Leonor de Toledo 5 pero Juego que nos fuimos, pic?,da ,íegun yo píenfo, de que fea una muger quien nos echó tanros fiero^' emprendió viage también para quitarla el pellejo. Encontróle con Don Felix^ el que enojado, ycolenc» de que miralTe tan poco por fu honor ,yfu refpeto, procuró darla la muerte : fe atravefsó unmajader» álibrarla ,ciie no falta para efeos lances un necic^ que por librar una dama - exponga aífi fu pellejo: ella con ello afufó, yaunque yo la fui íieuiend% no la hemos villo ácrpues; yaquí ünaiiza el cuerpo. ^nvÁñ\ por el que tu Tabes ya, ¿coila de tu dinero, quien es la dama que íigue Félix con nombre de Diego, ylo que nos hace andar como Andantes Cavallerosi íi alguna oíra cofa dudas, pierde ,Fadrique ,el rezelo. que como yo no la ignore, has de quedar fatisfechq; porque fe me hace conciencia* por tan ligero fecrcto* ytan corta relación, llevarme tanto dinero. Jftíh.h. quien Tucedio jamás lo que me eftá fuccdiendo í Yo ,que he dexado mi patria, yhe abandonado mis deudos, lin reparar en peligros, iin hacer cafo de rieígos, afin de vengar fangrienta en Don Félix de Toledo, yDoña Leonor fu herma*^*# el rencor ,el odio fiero, que tengo contra íii íangre dcfde aquel infeliz tiempo en que aleves fus hermanos, con la miuerfe de mi dueña intentaron de mi honor hacer bárbaro trofeo ; yo ,que al mirar ámi elpofa «difunto cadáver yerto, juré no cmbaynar keípada hafta derribar al fuela_ quantas vidas alentaífen con la fangre que aborrezco; yo en fin ,que de Don Juau he permitido el cortejo, mas paraque me ayudara al logro de mis intentos, que no porque le eftimaíTe para mi efpofo ,ómi dueño; he llegado áenamorarme (con qué rubor lo refiero !) Don Félix ,que creí fer ,con nombre de D. Diego, dianO objeto de mi amor, de""mi palfion digno objeto í Yo he hecho indigna rraiciojí vénganzd}:, ami patria ,ámis deudcs, de mi efpofo ála memoria, yde Don Juan al afcéto, es verdad ;pero fi errada « cai en tanto dcfacicrto, recupéreme advertida, yá que llegan ábuen tiemp* las luces del defengaño, yavifos de entendimiento : Taiga ,pues ,del corazón ella paífion ,elle fuego, que apoderado dei alma, atodas ella venciendo : ílga mi noble venganza, vengue mi difunto dueño, muera ámi acero Don Félix, pague en agradecimientos las finezas de Don Juan; no digan de mi los tiempos, quando fe cuente ella hiíloria, fi tanta paífion no venzo, que en vano es querer venganzas^ fi Amor fe pone por medio. S/t'en Doñ^ Lfsuer ,yD. Jftav. * íeoft. En vano os canfais. Donjuán; no ha faltado quien me cuente, que ayer poruña Serrana reñifleis cruel, yvaliente ; Vaífi ,pues tales cuidados áefafoífegado os tienen, no tenéis ,digo otra vez, que hablarme' mientras viviere. Si fupicras ,Leonor bella, quan poco en ello te ofende mi amor ,ten por cofa cierta, que fueras menos rebelde. La dama por quien rem, fi quieres que lo confieífe, es cierto ,que en algún tiemp* algunos afeTos leves le debió ami inclinación, por lo que pude atreverme avenirla acompañando defde fu Lugar áaqneílc 5 pero aviendo conocido con el trato fus crueles defarregladas paífiones, que alas venganzas la impelen aun mas alia de los limites, qiu Míiands amér faj^oncs vence. ^ue les preieflbe la muertCj poco falto áque el afeífo en odio cruel fe trueque, ’El reñir por ella ayer corto cuidado merece , pues baila averia querido^ fea del modo que fueiTe, para que al veda con otro mi colera fe deftemple. En fin, hermofa Leonor, no sé que pueda ofenderte, que otra afición me llevara antes de llegar áverte. "Leen. Qiié cfcucho. Divinos Cíelos^ En cita dama convienen de lía bel todas las feñas: qué feria fi ella fueiTc { Sin darme por entendida, antes que de aqui me auiente, haré por averiguarlo ; yen cafo que fe evidencie la fofpecha ,lograré, dándola altiva la muerte, vengar mi fangre ofendida yquando la fama cuente ámi hermano cite íuccíTo, confeguirc fácilmente fii perdón ,quando repare que le he vengado valiente. Mi fatisfación ,Leonor, muv poc® contigo ptiede, pues ni una fdla palabra ha confeguido deberte. 'Leen- Nofoy yo muger ,Don Juan, tan íimpie ,otan inocente, que tan frivolas difculpas bailen para convencerme. Eufiad, Donjuán, eíía dama, oue puesfentisla feílejen, no ay duda que de íu amor aun viven en vos calientes las cenizas ,yaun quizás de fu Vefubio la ardiente llama ,que áno fer aíu, tengo por cola evidente, que no tuvierais vos zelos, que efectos fon puramente del Amor ,yfin la caula cfeélos ayer no puede. Bien pudiera yo decirlo» íl ála voz le permitielTe, que decIaraíTe el incendi® de que mi pecho adolece» recelando que Don Juan por otra dama me dexc: yhaffca alTegurarme bien de eftas íbfpcchas crueles, yde íi es Doña Ifabél mi enemiga la que viene con Don Juan ,no he de mirarle, no he de hablarle, no he de verle, r» J/íaK, Irritada va Leonor, feguirla mi amorreíuelve, para templar fus enojos, para ablandar fus dcfdcnes. Giié dirías ,Ifabél, fi efta mudanza rupieíTes t Pero qué digo íno es ella la que m.udablc ,yaleve ayer con el forafiero, con disfraces indecentes, hablaba ,ofendiendo fiera mis finas anfias córteles í Pues pruebe el mifino veneno, quando mirare impaciente, que pues me dexa por otro, que yopor otra la dexe. Sale Dona I/Ubel demu-ger-i cami enl« frlmera Jornada, Ifab, Efio ha deíér ,valor mió, áFélix he dar muerte, en venganza de la injuria de fus hermanos aleves. Con mi proprio rrage vengo, porque mi laña no quiere valerle aqui de disfraces, para que fea patente mi vengajiza átodo el munda¡ quando mi hifioria leyere. Morirá, viven los Ciclos, por mis que el Amor intente fufpender de mis rigores la inagotable corriente. Ella paifion de venganza ha de íér en mi perenne, fin que-fe cuente por ella V lo Í4 '^ñ viñi ?/ la que clií^ vulgarmente, que en vano es querer venganzas* quando Amar pafíiones vence. X/eon. Q.ué de acaíbs en el mund# atodas horas íliccden ! dígalo yo ,pues he andad(í tantos dias impaciente, acaufa de averiguar quien aquella muger fueííq^ qne pretendía matarnos, ín encontrar la mas leve , (Rcticia ,yen eíte punto íie fabido eafualmente, que vive en eíla pofada, yque efte quarto es fu alverguíj ypues mí intento ts matarla, en qué el valor fe detiene Dios os guarde ,noble dama, ydecidme ,íi fer puede, <porque me importa )íl íoía Doña Ifabél de Paredes f ifa-h.. Jamás oculté mi nombre f yo íby ,decid, qué fe ofrece ? íeo». Dicha fue no equivoearmC-j ya el corazón íé enfurece: decidme ,fois de Caftilla ? Jf/th. Si foy ;decid brevemente, -íean. Conociíbeis por acafo en alguu tiempo, aunque breve* aDon Juan ,yDon Alonfo de Toledo y:;- Jf^h. Sufpende Ja voz ,yno rus palabras ÍU6 viles nombres me acuerden^ que puede ícr que irritada en ti mi rencor íe vengue. Xeoft. Para irritarte lo digo, que aunque pude fácilmente aquí quitarte la vida fin que defenfa tuvicífes, no coníiente mi valor, que de cíTe modo lo intente» ai punto faca la efpada, ymira íl te defiendes, que foy Leonor de Toledo» Ifah. No pudiera fucederme aunque le fuera ábufear, acafo, que mas defee, para vengar de una vez ios rencores ,que me ofenden^ }rif ^Iñgdií^i para matar áDon ?éíísC fe difponia mi fuerte brazo ,yes fortuna mía, áti primero te cncuentré, para que dcfpues ,Leonor, nada por hacer me quede. Mayores caufas nie alTiílet para alegrarme ,fi atiendes, que aviendotc yo encontrado antes que con ci tropieces, áél le ahorre un peligro, yáti ,que vayas áverle. Las obras lo han de decir, Leonor ,las palabras ceífen. flr. X.eon, Grande es tu valor fin duda. ///tL Toda foy iras crueles: que no acabe de matarte? tes». No ves que en mi favor viene la razón ,que me apadrina ? como prcfiimes vencerme? $ale tan Veltx ,yCelio aI fajto* Ce'. Eíle ti el quarto ,fefior, donde la Serrana tiene fu alojamiento ,aunque cftá en trage diíertnte. Xe!. Con otra dama empeñada efgrimc el acero fuerte : entremos adentro ,Celio, que álu lado he de ponerme. Per» qua veo ?mi hermana íio es aquella ,que imprudente, dcfefpcrada ,ycolérica, intenta darla la muerte ? fuerza ferá que 1» impida halla faber qué la mueve. Detente ,hermofa Serrana, ytú ,vil Leonor ,detente, que mal intentas matar, quando por que morir tienes, yfepasde ambas la caufa de difguílos tan crueles. teon. Arus pies eílá mi vida, hermano Félix ,fi quiere» vengar en ella el arrojo, que he cometido imprudente, en dexarfin orden tuya pii patria ,cafa ,yparientes. ^tídni* 4mTr táffione} vékcel i^t* ttf. qiie no ha de íér la fuga ala que mi miedo apele, fino ála juila razón, cue me forma deiinquente: delante eílá de los dos, pues efta que ves prefente, con quien eígrimo el acero, es Ifabél de Paredes, la que mató mis hermanos, yla que pretende aleve, ton brutal ira ,yfuror, darnos alos dos la muerte. Vel. Que es lo que efcucho íar de mi! Doña Ifabél de Paredes es la Serrana ,que adoro : que haré en lance tan fuerte t ífah. Qi-ié re fufpende ,Leonor, para que de reñir dexes í de qué te admiras ,Don Félix, que te elevas ,yfufpendcs? Yo vueílra enemiga íby. Doña Ilabél de Paredes, que para matar áentrambos, mude 'trages diferentes; con el nombre de Fadrique, yo fuj.qúienJIri cqnocerte, en el m.oñré'te libró de los ladrones valiente : yofúi'ía que de Serrana::- pero elfo al íiiencio dexe, pues fabiendo que eres Félix, foio ámi rencor conviene quitarte la mifma vida, que te he guardado imprudente, Anii valor no le eílorva, que el acafo aquí os iinieííé, pues en mi corage rengo el focorro fuficiente, aunque efeén áfavor vuellro aves ,hombres ,brutos ,peces, ay re ,fuego ,agua ,tierra, montes, mares, rífeos, fuentes. JVIal me aliento, que al mirarle, por mas que el rencor esfuerce, cfta'íTn brío la efnaría-. cftafin brío la efpada,» Ycobarde lo valiente ; pero no conozca en mii, que puede Amor fuílenderme. ^ Di qué aguardas, pues ,Leonorí Don Félix ,qué Kdetienes ? cfgrimid luielfros aceros, no indefenfbs os encuentre. Ce’- Sm duda alguna efla dama de los demonios defeiende; pero íi es dama ,qué mucho que affi con ellos concuerd?» Le9». Aparta, Félix ,que yo fobro para darla molerte. -Decente ,aguarda ,Leonor, Ifabél, efpera, tente, dexame aquí difeurrir lo que executar conviene. Ofendido, yobligado, oy ,bella Ifabél ,me tienes ¡ pues fi enojada, ycruél diíte ámis hermanos muerte, también me diífe la vida altiva ,honrada ,yvaliente: para que no la agradezca es muy corto inconveaientc, que obraíTe allí tu valor íin íáber por quien lo hicieíle, pues no he dexado por eíTo de fer yo ,(íí bien fe atiende } "ecibib el beneíicio j yyo ing. te fueíTe . que no cumpliera contigo, me culparan dignamente. Otra razón ay mayor, que aun áaqueíla la vence, con fer tan grande Ifabél, yes la del Amor ,que quiere, defdc el punto que te vi, yaun antes de conocerte, que m.uera de enamorado, Vno muera de rebelde. Para que confie ,yfe íepa, quando eíle cafo fe cuente, y¡111 paííion rendida amerced de tus defdenes, que en vano es querer vePg^iiZíi^í quando Amor paííiones v^^oe, atus pies eilá mi eípada, mátame, Ifabél, íi puedes, aVer íi encuentras en mi Trf tienes. J/^¿. En vano pretendes ,Félix, coa razones tan córteles, Dque 25