La corte olímpica: un retrato de familia
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LA CORTE OLIMPICA: UN RETRATO DE FAMILIA «Aixó va esser que, un dia, el dimoni me va dur afer el cim del Tibidabo. Repres !' ate, mostrant-me amb un gest esplendid de l'unglot la ciutat d'alla baix, estesafins a la mar, me digué: Te donaria tot aixó si ... Vaig partir sense escoltar com acabava. No m'interessa Barcelona ni fregalada pe! dimoni ... Cap estímul m 'inclina a coneixer aquest pu esto, a estudiar la sevaforma, a seguir els seus canvis. No vull saber res d' aquesta ciutat, ni per tenir arguments de crítica. No vull ni donar-me compt e que es tic aquí.» Pep Quetglas «Y el león de la selva rugió con fuerza elevando con sus zarpas, ávidas de poder y dinero, la arquit ec tura espectacular de la ciudad de las maravillas, la remodelación espectacular de las fachadas y las plazas, el espec tacula r trazado de viaductos automovilísticos , el maquillaje espectacularmente moderno de la Barcelona de los inm e nsos espectáculos de masas: una grandilocuente conce pción escenográfic ad e la ciudad, ... una banal pretensión de poder, el deseo de deslumbrar con la grandiosidad heroica de una modernidad construida sin crítica ni concepto, rebosante de redundant es gestos de identifi cac ión provin cia na con cua lqui er bagatela que les l egi tima se desde una escena internaéional exterior; tan solo real en sus provincianas imaginacio .- nes ... » Eduardo Subirats Presentamos estas dos imágenes «críticas» de Barcelona para introducir el libro La ciudad de los arquitectos. Su autor, el periodista Llátzer Moix, ha escrito una minuciosa crónica de la transformación urbanística y arquitectónica de la ciudad realizada entre los años 1980 y 1992, es decir, desde que Narcís Serra recién, llegado a la alcaldía de la ciudad, propone a Oriol Bohigas hacerse cargo de la delegación de los Servicios de Urbanismo hasta la celebración de los Juegos Olímpicos. La perspectiva desde la que se afronta este relato -como indica e_l título del libro-es la del protagonismo adquirido por los encargados de llevar a cabo dic ha transformación: los arquitectos. La tesis que sostiene el autor es que durante estos años los arquitectos han gozado de privilegios muy especiales y han tenido mayor poder de decisión que en las co ndiciones normales de su trabajo. El t exto d espie rta un doble int erés que es resultado tanto de lo que dice como de lo que silencia. Por una parte relata las vicisitudes y anécdotas que los libros :- técnicos o eruditos- -LXXIII- 73 ASTRAGALO, 02 (1995) Attribution-NonCommercial-ShareAlike - CC BY-NC-SA Review, ISSN 1134-3672 https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.1995.i02.11 José Luis Sanz Botey. Arquitecto y crítico de la arquitectura.
74 ligados al campo profesional de la arquitectura desdeñan de forma sistemática. Los entre- · sijos -historias ocurridas entre bastidoresque están detrás de cada proyecto son detallados y aireados en todos sus· pormenores con un cierto sentido crítico y también humorístico. Por otra, el libro relega o pospone de forma indefinida una crítica sólida y argumentada a los principios y conceptos que generaron esta nueva tri:msformación de la ciudad: falta de debate social, ausencia de una crítica alternativa a la política urbana generada durante estos· años desde el ayuntamiento, arbitrariedad y falta de consenso en muchas operaciones de trascendental importancia para la ciudad. Aunque éste no es el motivo del libro, hubiera aportado mayor solidez a sus argumentos. El ensayo periodístico es un género poco practicado en nuestro país y precisamente por ello resulta un saludable ejercicio, sobre todo cuando se halla documentado y contrastado como en este caso. El ritmo y la precisión de su escritura hacen de su lectura algo más que un pasatiempo, del que posiblemente disfrutarán tanto los propios interesados como el público al que está supuestamente destinado. La ·crónica de Moix tiene protagonistas con nombres propios, pero es significativo que quienes .deciden dar una opinión contraria o· crítica frente a las consignas del padre de la tribu prefieren -en su mayoría-mantener el anonimato. En la misma línea de análisis, resulta todavía más extraño que los propios protagonistas adscritos a la corte no tengan una voz pública. Raramente los arquitectos han ·hablado de su trabajo, de lo que estabanhaciendo o de lo que se debía hacer. Pero los tiempos no estaban para detenerse en disquisiciones filosóficas, críticas o disciplinares. Había que actuar con la rapidez que la coartada de la cita olímpica exigía. Como mucho uno o dos cronistas -de escasa perspectiva intelectual-se han dedicado a difundir y propagar a los cuatro vientos las virtudes de_Ja producción arquitectónica local. Este silencio desvela un clima cultural prácticamente inexistente y un ambiente represivo en el que las voces disidentes han resultado prácticamente calladas o inexistentes. No vamos en esta ocasión a proseguir una historia que es conocida por muchos, sobre todo porque quienes estén interesados podrán conocerla o contrastarla directamente en el polémico y brillante libro de Moix. · · Barcelona , una vez más, ha sido protagonista de una nueva efeméride, se ha mostrado a sí misma como la ciudad que despierta tras largas temporadas de silencio. para lucirse rutilante y hermosa como en los eslóganes publicitarios que daban soporte a su candidatura. Rebautizada «Ciudad de los prodigios» en la novela de Mendoza, «Perla del Mediterráneo» en una canción de postguerra, o pluralizada «Barcelonas» po r V ázquez Montalban, ha vuelto a sumirse en el tedio y el silencio para pagar sus cuentas como expiación de sus flaquezas. Tal vez este nuevo episodio tendrá su epitafio en el título de este libro La ciudad de los arquitectos. (J. L. S. B.) • LLATZER MOIX: La .ciudad de los arquitectos. Ed. Anagrama. Barcelona, 1994. • _:_ LXXIV -
RELATOS DE LO Y A VISTO LXXV . ~ ASTRAGALO,02(1995)ISSN 1134-3672
Taddeo di Bartola Vista de Roma, 1406-14. · <<La arquitectura no solamente es el único sistema exi8tente capaz de ordenar el' cosmos sino además, el únic¿ instrumento ético y moral para actu~r en el complejo y difícil mundo, para provocar la salud y la fortun'a, para beneficiar la -colectividad y para-someterla al poder.;> · Alberti !LXXVI