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Lo inhóspito y lo sublime

Romero Martínez, Juan Manuel

Abstract

Este texto pretende sugerir la relación entre aquella instancia indisponible que es el la nada, en el pensamiento de Heidegger; y la súbita aparición de lo sublime como aquello que falta a toda representación posible, en la obra de Kant y Lyotard. Este hilo soterrado que conecta ambas instancias es un sentimiento de carácter ontológico, que aventuramos más allá de lo meramente mental o psicológico. Una disposición afectiva mediante la cual es posible el darse de un modo de ser del fenómeno: el terror. Lo inhóspito (das Unheimliche) como un no-lugar en el corazón del terruño familiar y el espacio de lo salvo, nos abre a la sensación de la angustia (Angst), disposición que retrae la totalidad de las cosas para dejar al descubierto la fiereza inhumana (Grimm) de la nada; de la misma manera que el sentimiento de lo sublime (das Erhaben), expone la falta de un espacio de representación de la naturaleza desatada y dinámica en Kant, o del acontecimiento que desborda toda conceptualización posible en Lyotard.

Full text

Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 627-633. – 627 – LO INHÓSPITO Y LO SUBLIME Juan Manuel Rome o Ma ínez Uni e sidad de G anada (España) Recibido: 15-07-10 Acep ado: 14-09-10 Resumen: Es e ex o p e ende suge i la elación en e aquella ins ancia indisponible que es el la nada, en el pensamien o de Heidegge ; y la súbi a apa ición de lo sublime como aquello que al a a oda ep esen ación posible, en la ob a de Kan y Lyo a d. Es e hilo so e ado que conec a ambas ins ancias es un sen imien o de ca ác e on ológico, que a en u amos más allá de lo me amen e men al o psicológico. Una disposición a ec i a median e la cual es posible el da se de un modo de se del enómeno: el e o . Lo inhóspi o (das Unheimliche) como un no-luga en el co azón del e uño amilia y el espacio de lo sal o, nos ab e a la sensación de la angus ia (Angs ), disposición que e ae la o alidad de las cosas pa a deja al descubie o la ie eza inhumana (G imm) de la nada; de la misma mane a que el sen imien o de lo sublime (das E haben), expone la al a de un espacio de ep esen ación de la na u aleza desa ada y dinámica en Kan , o del acon ecimien o que desbo da oda concep ualización posible en Lyo a d. Palab as-cla e: Sublime; inhóspi o; angus ia; e o ; nada; on ológico. Abs ac : This pape is in ended o sugges he ela ionship be ween he una ailable ins ance o no hing, in Heidegge ’s hough , and he sudden appea ance o he sublime as ha which ails o all possible ende ing in he wo ks o Kan and Lyo a d. This unde g ound wi e ha connec s bo h ins ances is a sense o on ological cha ac e , en u ed beyond he me ely men al o psychological. An emo ional a angemen by which i is possible o be a mode o being o he phenomenon: he e o . The inhospi able (das Unheimliche) as a non-place in he hea o he amilia homeland, he sa e space, open us o he eeling o anxie y (Angs ), a disposi ion which e ac s he o ali y o hings o expose he inhuman ie ceness (G imm) ou which is he no hing; in he same way ha he eeling o he sublime (das E haben), exposes he lack o ep esen a ional space o he dynamic and unleashed na u e in Kan , o he e en ha is beyond all possible concep ualiza ion in Lyo a d. Key-wo ds: Sublime; inhospi able; anguish; e o ; no hing; on ological. Juan Manuel Rome o Ma ínez Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 627-633. – 628 – 1. La “angus ia” (Angs ) y lo “inhóspi o” (das Unheimliche) en la analí ica exis encia ia de Heidegge y la psicología exis encial de Binswange En la analí ica exis encia ia de Heidegge asis imos a la “angus ia” (Angs ) como un modo del “encon a se” (Be indlichkei ) que es, jun o con el “comp ende ” (Ve s ehen), pa e de las es uc u as dinámicas y ascenden a- les del “se -ahí” (Da-sein). La angus ia se e ela en Heidegge como el suelo on ológico desde el que el emo hacia algún obje o de e minado ac úa. En el es a “a ojado” (Gewo enhei )1 en la exis encia, es la “caída” (Ve allen)2 un modo imp opio de exis encia. Es a caída supone un es a ab- so bido po el mundo, e e la opinión desde la habladu ía (Ge ede), desde lo que se dice de un modo impe sonal (Man), y sen i “a idez po las no edades” (Die Neugie ) in ascenden es de la co idianeidad. Es a despe sonalización y abso ción en los en es in a-mundanos, según Heidegge , no es más que una huida del más p opio “se -sí-mismo“. Echa a un lado la p opiedad del “se - sí-mismo” supone p i a se de la capacidad, inhe en e al se ahí, de au o as- cende se a o os ámbi os de sen idos. Compa ecemos en onces a una uga del “se -ahí an e sí mismo” que no deja, sin emba go, de se una o ma de ape u a pese a la imp opiedad del “ahí” de su se . La caída (Ve allen) es p ecisamen e eso: una uga an e sí del “se -ahí” que supone un e oceso “an e” lo amenazado (Fu ch ). Aquello “an e lo que“3 se eme del emo es apa en emen e, como hemos dicho an es, un en e in amundano que enimos iendo ace ca se, como la amenaza que es, desde un ámbi o ya cons i uido de sen ido. Y es in e esan e, po cie o, ap ecia aquí pa a más a de, el ma iz de lejanía empo al y espacial de la amenaza po eni . Y es que es e “hui ” que no es más que un “des ío” del cae es algo que se exp esa á como un emo ón ico an e un obje o o en e in amundano, pese a que su undamen o on ológico sea la “angus ia” como disposición a ec i a undamen al, como modo de encon a se “an e” el mundo en cuan o al, an e la o alidad de lo en e. Aho a descub imos que el e dade o “an e qué” del emo no es un en e in amundano ya de inido, sino el lími e de la signi ica i idad, lo absolu amen e “o o” abismá ico. Lo que e ela la angus ia son los in e s icios, el “en e” de mundos de sen idos, ese espacio de asigni ica i idad que posibili a el sen ido mismo. En es a disposición a ec i a undamen al el mundo como al iene el ca ác e de una absolu a asigni ica i idad y es que, en la “angus ia” [1] HEIDEGGER, M., Sein und Zei . Tübingen, Max Niemeye Ve lag, ed. 1986 [ .c. (S.T.): El se y el iempo, México, FCE, 1982]. Pg. 195. [2] Ib., pgs. 200-206 [3] Ib., pgs. 206-209. Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 627-633. Lo inhóspi o y lo sublime – 629 – no hay un de e minado “aquí” o “allí” desde donde se ace que lo amenazado . Las ca ego ías espacio- empo ales sal an en pedazos an e la expe iencia de lo sublime que es lo absolu amen e o o, como e emos más a de en Kan . Ese “en ninguna pa e” no es una nada sino un “pa aje“, un es ado de ape u a “espacial“, nos comen a Heidegge , donde lo amenazado “es ahí siemp e ya“, ubicuo. Es po eso po lo que lo amenazado no puede ace ca se desde una posición de e minada ya que, al es a ya po doquie , no es á, eal- men e, en ninguna pa e. Es un no-luga , an e io a odo mundo de sen ido, po que aba ca el odo del mundo en cuan o a al, la o alidad de lo en e. Es el mundo mismo lo que angus ia (el “an e qué” de la angus ia) como lími e y posibilidad de los en es in amundanos, como lími e y posibilidad de sen ido alguno. El angus ia se ab e, en onces, o iginal y di ec amen e el mundo como al de mane a que, “los en es a la mano” (Zuhandene), en es que ienen una elación p e- e lexi a con el hace del homb e, empuñados po és e en una mu- ua pe enencia -como en el an aído ejemplo del lab ado con sus ape os de lab anza- se hunden en el mundo ci cundan e pa a deja de se signi ica i os y e i a se. El mundo ya no es capaz de o ece nada, ni si quie a la elación de “se -con-o os” (Mi -sein). Y es que la angus ia pone al “se -ahí” an e su mundo de mane a ex e- ma al se és a una o ma undamen al de “se -en-el-mundo“. El “se -ahí” se en- cuen a aho a singula izado po la angus ia en un solipsismo exis encia io de al mane a que se expe imen a desahuciado, como “no-es ando-en-casa“. Aquí es donde en a en juego el concep o de lo “inhóspi o” (Unheimlichkei ) ya que, la “angus ia“, saca al “se -ahí” de su habi a jun o a los en es in amundanos, haciendo que és e ya no habi e a aigado en su e uño de signi ica i idad y su amilia idad ecinal. Podemos en ende , en onces, como el é mino alemán “das Unheimliche” encie a en sí la amilia idad del hoga (Heim) y, a la ez, el desa aigo y la e ancia de un no es a en ninguna pa e median e la pa ícula p i a i a (Un-) ya que, en la “caída” como “ uga” se huye, pe o no ealmen e “an e” los se es in amundanos, si no “hacia” ellos. Lo que an es nos pa ecía un emo de e minado en la “caída” hacia algo no e a más que una o ma de en- cub i una disposición a ec i a más o iginal: la “angus ia”. En una exis encia inau én ica la huida supone no que e habé selas con la amenaza ubicua del mundo que angus ia en su o alidad pa a lanza se así, desespe adamen e, a e- mo izado, an e la apa en e amilia idad de lo impe sonal en mundos de sen ido en los que no se ha conseguido a aiga de e dad. Digamos que uno huye de su se (el se -ahí) po que eme lo que és e puede e ela le, el es a p egun ándose sob e el sen ido de la o alidad de lo en e -que es según Heidegge la esencia de nues o se , el “se -ahí” como in e ogan e y como signo-, del mundo como al y su expe iencia en an o que angus ian e nada. Se huye con emo hacia lo apa en emen e amilia , po ando el emo en la casa y emiendo que és a, Juan Manuel Rome o Ma ínez Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 627-633. – 630 – la casa, nos esul e e iblemen e ex aña. Se huye hacia el a aigo emiendo no pode a aiga . Y ese emo , como hemos exp esado an es, no es más que la exp esión ón ica de la on ológica disposición a ec i a que es la “angus ia“. “El emo es angus ia caída en el mundo e imp opia”4. La angus ia p opia, sin emba go, es una “ a eza” di ícil de ejempla i- za pe o que iene la acul ad de desnuda nues o se -ahí en sus es uc u as undamen ales, al hace e i a odo en e “in amundano” a los que nos a e a- mos. Y es que la angus ia nos mues a nues as posibilidades y nues o se li- b e en la esolución de una elección de se . Hace pa en e, en nues a desnudez on ológica, que no somos esencialmen e p e ios a nada, sino que nues o se es el hace se mismo en la elección. Que somos lib es de empuña nos y elegi nos au én icamen e a noso os mismos an e la calma expe iencia de la angus ia. Realmen e, lo que és a nos mues a, es el es a endidos siemp e hacia la ape - u a de nue os mundos de sen ido, hacia el u u o y que, en el hecho mismo de es a a aigados se esconde siemp e el desa aigo, el no se y la asigni ica i i- dad de lo que es, del luga donde habi amos. Es po eso, epi o, que el é mino in-hóspi o esconde ese doble juego de amilia idad y ex añeza que an o ha ca ac e izado a la Alemania del oman icismo: “lo sinies o“5. El psicoanalis a exis encial L. Binswange 6, en el caso de “Ellen Wes ”, nos o ece un ejemplo magní ico pa a ca ac e iza una exis encia inau én ica que ha llegado a al pun o de “excen icidad” que ha e minado de iniendo un “se -sin-mundo”. A Ellen Wes le es imposible expe imen a el mundo desde una ape u a, no puede “se -jun o-a” (“se -cabe” que adujo Gaos) los en es en un mundo de sen ido. Es á li e almen e ue a y, como al, expe imen a an o las cosas como a sí misma desde una absolu a “excen icidad”. El “des ío” que ealizamos al hui de nues o más p opio “se -ahí” hacia los en es in amunda- nos, hacia las cosas, pa a Wes es sencillamen e imposible. Su imp opiedad es de una adicalidad al que ha de enido pa ológica. No puede man ene se an e la angus ia, pe o ampoco puede hui de ella hacia lo amilia . Se encuen a en un in e medio desespe an e que, ágicamen e, acaba á en el suicidio. Uno de los sín omas que na a en es e caso Binswange es el desmo onamien o de la empo alidad y la especialidad. La o ma de up u a con el iempo consis e en una pa alización en un p esen e que ya no iene ida, un iempo no-o ien ado, sin ínculo de sen ido alguno. El iempo se expe imen a en onces como ame- nazan e, se iene la ce eza de que algo e ible a a ocu i inminen emen e y se en a en la dinámica de una especie de “con inuidad a ídica” e inexo able. Es a si uación angus iosa an e la espe a del ho o po eni p o oca obias sob e cualquie e en o insigni ican e, como el miedo a ompe se un acón, po [4] Ib., pg. 210. [5] ÁVILA, R. Iden idad y agedia, Mad id, T o a, 2005. [6] BINSWANGER. L., Ob as escogidas, .“Excen icidad“[1955], Ba celona, RBA, 2006. Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 627-633. Lo inhóspi o y lo sublime – 631 – ejemplo. Y es, p ecisamen e, la pé dida de la sal agua dia de un mundo de sen- ido imposible de expe imen a , lo que lle a a la pacien e a es e e o desnudo e inexo able. La mu ación que se expe imen a en la espacialidad es la del encie o en el p opio espacio, educiendo así la dimensión on ológica de la disposición co po al, an p esen e és a en la ob a de Me leau-Pon y7. Pa a es e ilóso o que, al igual que Heidegge es de co e enomenológico, el espacio es co po al y o ganizado; si somos algo es cue po p e- e lexi o en una ne adu a de cami- nos y disposiciones espaciales mó iles. Si en el caso de Heidegge es la em- po alidad el ho izon e de sen ido, el acaece en el iempo como el se mismo, en Me leau-Pon y la especialidad co po al ma ca á los lími es de sen ido y se des ela á como se mismo. Wes expe imen a su p opio cue po como excén- ico, és e deja de se el cen o de e e encia al ededo del cual “los caminos del mundo ab en sus posibilidades”.8 En es e caso, Ellen Wes , ha educido su espacio co po al a dos mundos: el aé eo y el sepulc al. En e la luz y la somb a la excén ica pacien e se mue e desde un odo de comp ensión sin ap ehensión alguna de sen ido, sin elie e ni paisaje alguno, has a un espacio oscu o, sin pe spec i a posible, en lo sepulc al. El juego en e ocul ación y desocul ación, en e la luz y la somb a como su condición de posibilidad, an p opio del con- cep o o igina io de e dad de Heidegge (Ale heia) se ha o o. El desa aigo sepa a los dos mundos e é eo y mundano y, la oscilación con inua en e ambos, es una expe iencia ex aña de epulsión que p esagia la mue e. El de Wes es un es ado de es a -sin-mundo imp oduc i o, una on ología de lo hueco, un es ado de acuidad que la hace expe imen a se descoyun ada en e dos mun- dos: el acío epugnan e y op eso , y el ai e ideal y libe ado . Es a psicosis no ocu e, alga la edundancia, solamen e en la psique humana sino que exp esa un desa aigo on ológico y, como al, ocu e en el se -ahí, en su “ahí” de e - minado como mundo dañado y, en el caso de nues a pacien e, i ecupe able pa a el sen ido. Dado que el mundo de Ellen Wes es á hueco hay que llena lo de alguna mane a, compulsi amen e, median e g andes “p oducciones de des- pe dicios” que e minan aplas ando a la pacien e bajo los es os de un mundo hecho pedazos. La pacien e de Binswange , no iene luga ni iempo donde i . Es in- capaz de asi el sen ido de los pa ajes ón icos hacia los que escapa y se queda en un “en e” inde e minado, a ec ado po la disolución de sen ido de la an- gus ia, que hunde odas las islas donde e ugia se en los inmensos ma es de la nada. El iempo y el espacio se han solidi icado, han quedado pa alizados en la insis encia punzan e del miedo. Lo en e se des anece, pe o no pa a mos a [7] SÁEZ Rueda. L. “Cue po y exis encia: M. Me leau-Pon y“, en Mo imien os ilosó icos ac uales, Mad id, T o a, 2001. [8] SÁEZ Rueda. L., Se e á ico, una on ología c í ica de la sociedad, Mad id, T o a, 2009.Pgs 314-315. Juan Manuel Rome o Ma ínez Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 627-633. – 632 – la au en icidad del se del “se ahí” y su lib e capacidad pa a la elección de posibilidades sino, odo lo con a io, pa a hace lo desg aciado y minimiza lo, educido a una iccionalización psicó ica de sus idas: el espacio se di ide en e una ie a menes e osa, sepulc al y unes a que a apa y que hace camina a Wes sob e e eno cenagoso; y en e un cielo ideal y libe ado .” 2. La domes icación de lo “sublime” (das E haben) en Kan y la p opues a de Lyo a d En la analí ica de lo sublime de la C í ica del Juicio9 de Kan asis imos a la incapacidad de la imaginación pa a adecua se a las ideas de la azón y así pode o ma un juicio es é ico ace ca de lo sublime. El imaginación se excede al in en a cons ui un obje o in ini amen e g ande median e eglas de cons- ucción (esquema ismo ascenden al) en endidas como can idad y cualidad. Dicha incapacidad es de ca ác e subje i o en el “ap ehende ” lo in ini o de una sola ez en su o alidad; y de ca ác e obje i o en la imposibilidad de “pensa ” o “comp ende ” lo in ini o como o almen e dado. Aquí la imaginación se en en- a a un obje o impensable e imp esen able, imposible de cap a de una ez me- dian e eglas de p opo cionalidad, a la ez que no es posible es ablece la con i- nuidad y el sen ido de dis in as sensaciones y pe cepciones median e eglas de asociación y causalidad. Encon amos un mo imien o de a acción y epulsión de la conexión en la imaginación, és a se sien e empujada hacia lo ascenden- e a la ez que se in e na en un abismo donde ella misma eme pe de se; po o a pa e, es la idea de lo sup asensible en la azón lo que p oduce semejan e es ue zo a la imaginación con o me a su ley. Es e a e imien o po pa e de la imaginación, ins igado po las ideas de la azón, es un juego a mónico en el que se exp esa, an e la con emplación de lo in ini o, la posesión de una azón pu a, solo in uible en la insu iciencia de la imaginación misma. El sob e exceso de la imaginación en la adecuación con las ideas de la azón p oduce dolo , nos a es igua Kan , ya que es una iolencia que excede el apa a o cognosci i o del suje o; sin emba go, a la ez, esul a placen e o po que descub e en noso os una in ini ud aún mayo , que hace que nos sob epongamos a odo in ini o y a oda omni-po encia na u al. La na u aleza, juzgada dinámicamen e sublime, nos comen a Kan 10, iene que se ep esen ada como emo al es o zanos en esis i un mal que, sin una acul ad pa a ello, es un obje o a emo izan e. El ilóso o acla a que es posible conside a un obje o como “ emible” sin sen i emo de él, de mane a que solo pensá amos el caso en que quisié amos opone le esis encia. Luego nos ad ie e que, el que eme de e dad, no puede juzga lo sublime en la na- [9] KANT, I. C í ica del Juicio, Mad id, Ed. Espasa Calpe. 2001, pgs 186-211. [10] Ib., pg. 204 y sigs. Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 627-633. Lo inhóspi o y lo sublime – 633 – u aleza, ya que e mina apa ando su is a del obje o que p oduce miedo y le imposibili a pa a el pensamien o especula i o. El e o de lo sublime pa a Kan debe es a domes icado, ence ado en una ecindad amilia de hoga es, como ocu e con las películas de e o de los sábados po la noche en los ecep- o es de ele isión de nues o ba io. Se apela aquí a un concep o de lo sublime, lo inhumano, que se pone al se icio de lo humano de mane a edi ican e. “El aspec o de lo sublime es más a ac i o cuan o más emible con al de que nos encon emos en luga segu o“11 Una o ma, desde luego, más case a e imp opia (“humanis a“12). La domes icación de lo sublime en Kan que enimos anunciando se mues a, en p ime luga , al en ende lo “O o” indisponible e i ep esen able de lo sublime como “na u aleza”. Lo que se desp ende del ex o de Kan es que la na u aleza inci a o desa ía al homb e a eje ce pode con a ella median e la écnica, asegu ándola así pa a nues o usu uc o. Además lo “O o” que p o oca e mo y es angus ioso e mina con i iéndose en un conjun o de obje os manipulables (“an e los ojos“) y ep esen ables po las bellas a es, como en el paisajismo de los au o es omán icos del XIX, en especial el pin o paisajis a F iede ich y Ho man, su con apa ida li e a ia. Es o deja e que el undamen o de la supe io idad écnica del homb e es su in ini o alo mo al del homb e como se acional.13 Lo sublime en el sen ido en el que lo piensa Lyo a d se ha e ugiado en el a e no igu a i o, donde lo “O o” se niega a se econducido a un esquema écnico o es é ico, de mane a que pueda mos a en oda su c udeza su ma e ialidad e “inhumanidad”.14 Como indisponible no domes icado, lo inhóspi o-sinies o apa ece a la mane a de “lo inmundo”: aquello que debe ía habe quedado pa a siemp e ocul o. Sin emba go, odo plan eamien o que, como en el caso de la es é ica de lo Sublime en Kan , haga del e o algo domes icable y edi ican e, es o es: que suponga una ep esen ación es é ica del dolo o el su imien o, odo in en o de hace aba cable lo indisponible, acaba de iniendo en “ho o ” en ez de “ e o ”. [11] Ib. [12] DUQUE.F., Con a el humanismo, Ed. Abada, Mad id, 2003. [13] DUQUE.F., Te o as la pos mode nidad, Abada, Mad id, 2004. [14] Ib., pg 23.