Las dificultades para el cambio curricular en la escuela obligatoria. Una reflexión desde la práctica
Abstract
El aprendizaje auténtico ha de partir de lo que los niños y niñas saben, de su propio mundo, de su familia, de sus amigos, de sus experiencias. El trabajo y la investigación a partir de temas seleccionados por el alumnado se convierten en la clave de bóveda de los aprendizajes auténticos. Lo que aquí se explica procede de un trabajo etnográfico realizado en varios centros escolares madrileños durante los cursos 2007-08 y 2008-09, cuya base empírica procede de la observación participante en aulas, entrevistas en profundidad con profesores, grupos de discusión con alumnos y madres y análisis de diferentes documentos generados por los centros.
Full text
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INVESTIGACIÓN EN LA ESCUELA 2011
El ap endizaje au én ico ha de pa i de lo que los niños y niñas saben, de su
p opio mundo, de su amilia, de sus amigos, de sus expe iencias. El abajo y la
in es igación a pa i de emas seleccionados po el alumnado se con ie en en
la cla e de bó eda de los ap endizajes au én icos. Lo que aquí se explica p oce-
de de un abajo e nog á ico ealizado en a ios cen os escola es mad ileños
du an e los cu sos 2007-08 y 2008-09, cuya base empí ica p ocede de la
obse ación pa icipan e en aulas, en e is as en p o undidad con p o eso es,
g upos de discusión con alumnos y mad es y análisis de di e en es documen os
gene ados po los cen os.
Palab as cla e:
Inno ación educa i a; Cambio cu icula ; E nog a ía educa i a;
Desigualdades educa i as.
In oducción
La educación obliga o ia ha de ene como
obje i o consegui que p ác icamen e el cien
po cien de los jó enes salgan de la escuela
con e idos en pe sonas cul as y solida ias, con
capacidad pa a segui ap endiendo a lo la go
de su ida, con in e és po la lec u a, po las
mani es aciones a ís icas, po los a ances cien-
í icos. Debemos aspi a a que la escuela c ee
ciudadanos pa icipa i os y esponsables y a-
bajado es inno ado es.
Dicho de o o modo, se debe ían o ma
pe sonas que lean pe iódicos, lib os y o os
ma e iales; que acudan a exposiciones a ís icas
de muy di e so ipo (desde el cine al ea o, pa-
sando po museos, ep esen aciones musicales
y un la go e cé e a); que, en la medida de sus
posibilidades, iajen y conozcan o os mundos;
que p ac iquen depo e; que sean capaces de
comp ende los udimen os de la explicaciones
cien í icas de nues o mundo. Todo es o es muy
con enien e, pe o no bas a. La éli e nazi ambién
hacía es o: e a capaz de delei a se con Wagne
mien as que a unos me os miles de sus con-
géne es e an ex e minados. Es p eciso ambién
ap ende a con i i , a ama al p ójimo, a espe-
a a quienes no piensan como noso os, a pa -
* Facul ad de Ciencias Polí icas y Sociología. Dp o. de Sociología III. Campus de Somosaguas. 28023 - Mad id. Co eo
elec ónico: [email p o ec ed]
* A ículo ecibido el 10 de no iemb e de 2010 y acep ado el 11 de ene o de 2011.
Las di icul ades pa a el cambio cu icula
en la escuela obliga o ia. Una e lexión
desde la p ác ica
Ra ael Fei o Alonso*
pp. 27-40
Uni e sidad Complu ense (Mad id)
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icipa democ á icamen e en la ida de la polis.
Y es o no se ap ende escuchando a un p o eso
o leyendo lib os. Es o es necesa io p ac ica lo
co idianamen e en la escuela: la democ acia no
se ap ende, se p ac ica. Hay que educa a la gen-
e pa a un mundo en con inuo cambio, lo que
exige una ac i ud de ape u a y de lexibilidad
men al incompa ible con las igideces academi-
cis as dominan es en nues a escuela ac ual.
Lo cie o es que el cu ículo explíci o de la
escuela obliga o ia, pese al p es igio del que o-
da ía goza –al in y al cabo, es pa e de la hege-
monía dominan e– es un se io obs áculo pa a la
consecución del éxi o escola de odos y odas.
Es e ex o iene po obje i o a a de suge i
ideas sob e cómo debie a se el cu iculum de
los ni eles obliga o ios del sis ema educa i o en
una sociedad en la que las uen es de c eación y
dis ibución del conocimien o se han di e si i-
cado eno memen e, en la que los conocimien-
os cien í icos c ecen exponencialmen e. Vi i-
mos en un mundo en el que no se puede p e e
qué conocimien os –más allá de los p opios de
la al abe ización básica– se án imp escindibles
en un u u o p óximo. Es o choca on almen e
con la concepción canónica del conocimien o
escola : hab ía una gama de con enidos in o-
cables que han de se ansmi idos a a és de
las di e en es asigna u as. Po o o lado, ¿quién
de ine cuáles se án esos in ocables conocimien-
os canónicos? Los conocimien os escola es son
el u o de una selección a menudo ansida de
una a bi a iedad inacep able.
El p oblema es que, al y como unciona la
escuela, el alumnado ol ida es os con enidos
con una pasmosa acilidad y a a ez los in-
co po a a sus esquemas in e p e a i os de la
ealidad. Sin duda, hab ía que ac ua de o a
mane a. Se ía p e e ible que los es udian es
abaja an po p oyec os mul idisciplina es o
cen os de in e és de modo que in eg asen en
una p oblemá ica conc e a des ezas y con eni-
dos de di e en es á eas cu icula es.
La opción, pa ece cla o, debie a consis i en
la compleja y apasionan e a ea de suminis a
he amien as a la gen e pa a que sea capaz de
busca , selecciona y c ea conocimien o po
sí misma. Es deci , debe íamos aden a nos
en un escena io educa i o en el que ap ende
sea di e ido, es é conec ado con el desa ollo
pe sonal y pe mi a que los indi iduos sean más
lib es, más solida ios, más c ea i os.
¿Po qué enemos el cu ículo ac ual?
El uncionamien o de la escuela esponde a
lo que se pod ía conside a , con muchas dudas,
como ele an e pa a sus o ígenes en el siglo
XIX. En la época indus ial, has a los años se-
en a del siglo pasado, la escuela se basaba en el
esquema de ap ende y epe i , en el en endido
de que lo que se ap endie a en ella se i ía pa a
desen ol e se a lo la go de la ida ac i a. Po
ejemplo, un abajado de la SEAT no enía la
expec a i a de que los con enidos de su ac i i-
dad labo al a iasen sus an i amen e a lo la go
de su ida ac i a. La o mación inicial en la es-
cuela jun o con algo de o mación pe manen e
o in si u se ían su icien es.
Sin emba go, ac ualmen e las cosas son a-
dicalmen e dis in as. La OCDE conside a que
una pe sona jo en que se in eg e hoy en día en
el me cado de abajo hab á de a on a un mí-
nimo de cinco o seis cambios de empleo. Inclu-
so los componen es de un empleo se compleji-
zan con el paso del iempo. Bas a, po ejemplo,
con lle a el coche al alle pa a comp oba la
in oducción de nue as ecnologías incluso en
sec o es has a aho a muy a esanales.
La escuela que enemos es á en ealidad
pensada pa a la mino ía que la c eó: p opie a-
ios o al os p o esionales a ones de aza blan-
ca. Pa a el es o –clases abajado as, muje es,
mino ías é nicas– la escuela no iba más allá de
la al abe ización básica o su posible de i ación
hacia la o mación p o esional o el ma imonio
bu gués. Es o es lo que explica su ue e ca ác-
e p opedéu ico y seg egado . Los ni eles in-
e io es son pensados en unción del siguien e.
El máximo de pa oxismo se alcanza en segun-
do de bachille , cu so que, lejos de se i pa a
ap ende , se ha con e ido en una sue e de
academia pa a ap oba la selec i idad. La ma-
yo ía de los ap endizajes de la educación obli-
ga o ia se concibe desde la óp ica del es udian e
LAS DIFICULTADES PARA EL CAMBIO CURRICULAR EN LA ESCUELA OBLIGATORIA
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que p esumiblemen e a a llega a la uni e si-
dad. Solo así se explican an os conocimien os
inú iles, academicis as y descon ex ualizados.
El esul ado inal es la seg egación. La p inci-
pal p eocupación de la escuela –y es o es muy
cla o en la secunda ia obliga o ia– pa ece se la
de cómo lib a se de los alumnos menos acadé-
micos. Incluso allí donde es e ni el es comp e-
hensi o hay mil y una ías pa a desp ende se de
ellos: desde la epe ición de cu so a la p e- o -
mación p o esional pasando po la ag upación
de ni eles o la di e si icación cu icula y los
ine i ables p og amas de compensación esco-
la , ¿de qué hay que compensa ? Lo que sea, sal-
o pensa en el éxi o escola pa a odos. En on-
ces la escuela no dis ingui ía, como si esa ue a
su unción p incipal –lo es, cla o es á, pa a los
g upos conse ado es–.
Nues a escuela –y es o es más cla o en la
secunda ia que en la p ima ia y no digamos la
in an il– segmen a los sabe es en asigna u as
concebidas como compa imen os es ancos
has a el ex emo de que se puede e en un
cu so oda la his o ia de la música a a esando
pe iodos que no se han is o aún en la his o ia
gene al. O se puede es udia en una asigna u-
a un mo imien o a ís ico al ma gen de que
enga –como es habi ual– mani es aciones en la
música pe o ambién en la pin u a o en la li e-
a u a. En secunda ia, cada p o eso es espon-
sable de su asigna u a y a a ez se e o zado
a sabe lo que pueda es a haciendo el compa-
ñe o de al lado. No en ano, se dice, con cie o
g acejo, que el único elemen o que conec a a
las aulas en e sí son los ubos de la cale acción.
Una ez más, la balcanización cu icula
pudo ene su sen ido en un momen o dado,
pe o no hoy en día. Cap a (1998) explicaba que
la e olución cien í ica del siglo XX había con-
sis ido en el paso del pensamien o analí ico al
sis émico. Las p opiedades de la pa es solo se
pueden comp ende en el con ex o del conjun-
o, del sis ema al cual pe enecen: “Comp ende
las cosas sis émicamen e signi ica li e almen e
coloca las en un con ex o, es ablece la na u a-
leza de sus elaciones” (Cap a, 1998: 47). En la
lógica ca esiana el compo amien o del odo
se puede explica desde las p opiedades de sus
pa es componen es: “Análisis signi ica aisla
algo pa a es udia lo y comp ende lo, mien as
que el pensamien o sis émico encuad a es e
algo den o del con ex o de un odo supe io ”
(Cap a, 1998: 49). La psicología de la Ges al
se mue e en es a di ección: el odo es algo más
que la suma de sus pa es. Cap a se e ie e a la
apa ición de un hamb e de o alidad.
Todo es o plan ea una in e esan e cues ión
undamen al pa a la enseñanza: si odo es á
conec ado con odo, ¿cómo podemos espe a
comp ende algo jamás? Pues o que odos los
enómenos es án in e conec ados, pa a explica
cualquie a de ellos, p ecisa emos comp ende
odos los demás, lo que ob iamen e esul a im-
posible. Lo que con ie e el plan eamien o sis-
émico en una ciencia es el descub imien o de
que exis e el conocimien o ap oximado.
Lo habi ual es que cuando, po ejemplo, se
es udia His o ia los alumnos memo icen echas
y acon ecimien os cla es. Lo mismo sucede con
los pe sonajes his ó icos des acados. Es o da
luga a una comp ensión supe icial y a un es-
caso in e és en el ema abo dado. El alumnado
no llega a desa olla des ezas undamen ales
como esc ibi , in es iga , esol e p oblemas,
las cuales solo pueden adqui i se si se dedica
el su icien e iempo y ene gía pa a analiza una
única cues ión, como pudie a se la G an De-
p esión. Se ap ende mucho más al cen a se en
unos pocos emas de mane a que es os puedan
se es udiados po meno izadamen e. No solo
es que se ap enda sob e es os emas, sino que
las des ezas in elec uales desplegadas si en
pa a aplica las a o os emas, independien e-
men e de que se hayan is o o no en la escuela.
El modo en que se enseña
Pese a la mucha in a que se ha e ido so-
b e que aho a se enseña de un modo li iano,
a ando de no moles a al alumnado, lo cie o
es que las cosas apenas han cambiado.1
1 Tal y como puede e se en el mani ies o “No es e dad”. h p://www. edi es.ne / (consul ado el 8 de no iemb e de 2010).
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INVESTIGACIÓN EN LA ESCUELA 2011
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La o ganización g aduada del alumno en eda-
des c onológicas, la dis ibución del cu ículo en
asigna u as, la hegemonía del lib o de ex o como
he amien a básica pa a la p esen ación y a a-
mien o de los con enidos, la disposición de un ho-
a io que plan ea la ac i idad a an o po ho a, la
ansmisión e bal y exposi i a po pa e de los do-
cen es o la e aluación como mecanismo de con ol
memo ís ico y u ina io, pe sis en de modo inmu-
able o casi (Pozuelos e al., 2010: 6).
Si bien es cie o que es di ícil conoce con
p ecisión cómo se enseña en las aulas de nues-
o país, dis in os es udios de ca ác e e no-
g á ico (Blanco, 1992; Me chán, 2005; Díaz de
Rada, 1996; Fei o, 1990; Fe nández Engui a,
1985) como de ipo cuan i a i o ponen de ma-
ni ies o que lo que p eponde a es un modelo
de enseñanza pasi a en el que el alumnado si-
gue las explicaciones del p o eso , memo iza la
ma e ia y lo uelca en un examen. Pé ez-Díaz
y Rod íguez (2009) de ec a on los siguien es
p ocedimien os didác icos en una encues a ea-
lizada a u o es de secunda ia en la Comunidad
de Mad id (G á ico 1).
Bajo el ó ulo “Explicación del p o eso
con in e enciones y p egun as del alumnado”
pueden cabe muy di e en es ipos de p ác icas
pedagógicas. El bajo po cen aje con que se e-
cu e a o as es a egias apun a –jun o con el
mayo i a io uso del lib o de ex o de ec ado en
es a misma in es igación– a un modelo de p e-
dominio de la palab a del p o eso . Sánchez-
Enciso (2009) señalaba que lo que p eponde a
en las aulas es un modelo de comunicación en
el que el alumno se limi a básicamen e a escu-
cha y calla y en el que el pa ón de in e acción
alumnado-p o eso es emendamen e ígido.
La in es igación lo llama IRE y pa ece que lo
podemos encon a en las escuelas de odo el plane-
a: in e ogación- espues a-e aluación. Yo, docen-
e, e p egun o; ú, alumno o alumna, me espondes
y yo, docen e, e alúo lo que me has con es ado:
“muy bien”, “no e acabas de en e a ”, “en in, Mi-
quel, que ienes que es udia más”.
La e aluación de educación p ima ia de
2007 (MEC, 2009) pone de mani ies o que, en
gene al, nues o alumnado sale ela i amen e
G á ico 1: F ecuencia de uso de dis in os p ocedimien os didác icos. Fuen e: Pé ez-Díaz y Rod íguez (2009).
LAS DIFICULTADES PARA EL CAMBIO CURRICULAR EN LA ESCUELA OBLIGATORIA
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bien pa ado en los ap endizajes de ipo pasi o
(conocimien o concep ual y p ocedimien os y
es a egias en capacidades ma emá icas y com-
p ensión o al y esc i a en lenguas cas ellana e
inglesa). Sin emba go, ob iene pésimos esul a-
dos si se a a de conocimien os ac i os ( eso-
lución de p oblemas ma emá icos y exp esión
esc i a en cas ellano y en inglés).
Es posible –e imp escindible– enseña
o os con enidos y hace lo de o a
mane a
A con inuación se explica á qué hacen algu-
nos cen os educa i os pa a abo da los con e-
nidos de la enseñanza de un modo inno ado
que esponda a los e os de la sociedad del cono-
cimien o. Po egla gene al, a an de pa i de
los sabe es p e ios de su alumnado, p e enden
globaliza el cu ículum, omen an el abajo en
equipo y la c eación de escena ios de diálogo.
Pa i de lo que sabe el alumnado
Un ap endizaje au én ico –que aya más allá
de ap oba las asigna u as– ha de pa i de lo
que los niños y niñas saben, de su p opio mun-
do, de su amilia, de sus amigos, de sus expe-
iencias. La eo ía cons uc i is a –o al menos
una in e p e ación amplia de la misma– sumi-
nis a un excelen e pun o de a anque. El cons-
uc i ismo niega la idea de que la enseñanza
consis a en la ansmisión de conocimien o a
un ecep o pasi o. En luga de ello, el cons-
uc i ismo conside a que el ap endizaje es un
p oceso ac i o, siemp e basado en la capacidad
comp ensi a de la pe sona que ap ende. Nadie
es una abla asa: odo el mundo llega a los esce-
na ios de ap endizaje con ideas y conocimien-
os p e ios desde los que econs uye los nue os
sabe es. Po an o, los educado es deben “pa i
de” y “ abaja con” las pe spec i as del alum-
nado a la ho a de enseña una nue a emá ica
(López, 1999).
Con a iamen e a lo que man iene el con-
duc ismo, el ce eb o no es un ecep o pasi o de
in o mación. En su luga , es un p ocesado , un
ins umen o que unciona con los conocimien-
os y expe iencias p e ias. Además, sabemos que
el conduc ismo no es aba en lo cie o cuando
conside aba que la mejo mane a de enseña un
p oblema complejo e a di idi lo en pequeños
agmen os de modo que es os e an los que se
iban o eciendo a los es udian es. La mayo pa -
e de la gen e iene un ce eb o holís ico, lo que
quie e deci que ap ende mejo –o simplemen e
ap ende– cuando se le p esen a el p oblema en
su globalidad pa a después pasa a su di isión
en pequeños agmen os (Thomas, 2006).
Se ap ende mucho más cuando nos cen a-
mos en unos pocos ejes emá icos y analizamos
sus en esijos. En de ini i a, pa adójicamen e
“menos es más”. No solo se a a de ap ende en
p o undidad sob e de e minados emas, sino
de que las des ezas in elec uales desplegadas se
aplican a muchos o os emas, se hayan abo da-
do o no en la escuela.
Pe o no bas a, pese a que sea un éxi o con-
side able, con la globalización cu icula . Ne-
cesa iamen e, y se sabe que es ex ao dina ia-
men e di ícil, el cu ículum ha de se además
p imigeniamen e democ á ico, debe pa i de
las inquie udes de los jó enes pa a desde ahí al-
canza co as ele adas de conocimien o. Es o es
lo que decía James A. Beane (2005: 84):
En p ime luga , el cu ículum se c ea, li e al-
men e, de abajo a iba: a pa i de las p egun as
y las p eocupaciones de los p opios alumnos. De
es e modo, aumen an muchísimo las p obabilida-
des de que los conocimien os y las ac i idades se
con ex ualicen cuan o sea posible con las p opias
expe iencias an e io es de los alumnos. En segun-
do luga , como las ac i idades se de inen en g upo,
los alumnos ienen la posibilidad de señala cuál
c een que es la mane a más adecuada de abo da
los conocimien os y la expe iencia. En e ce luga ,
a medida que el p oceso pasa de las p egun as in-
di iduales a las de g upo, y de las p eocupaciones
pe sonales a las del mundo en gene al, los alumnos
expe imen an di ec amen e la in eg ación de los
sabe es pe sonales y sociales.
El abajo y la in es igación a pa i de cen-
os de in e és seleccionados po el alumna-
do se con ie en en la cla e de bó eda de los
ap endizajes au én icos. Los cen os de in e és
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INVESTIGACIÓN EN LA ESCUELA 2011
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pe mi en a los es udian es es udia en p o un-
didad de e minados emas al iempo que han
de in es iga en o no a ellos.
Globalización cu icula
Sin duda, el abajo de globalización cu i-
cula esul a mucho más ácil en los cen os de
educación in an il y p ima ia que en los de se-
cunda ia. En los p ime os, la igu a del p o eso
–más bien, p o eso a– u o puede con e i se
en un elemen o que do e de unidad a los con-
enidos cu icula es. El p oblema, si acaso, se
plan ea con las asigna u as impa idas po espe-
cialis as –inglés, educación ísica, plás ica, e c.–
Lo habi ual en p ima ia es que niños y ni-
ñas p opongan un ema en el que abaja a lo
la go de un imes e. No malmen e se a a de
cues iones ípicamen e abo dadas po la li e a-
u a in an il: los dinosau ios, la ida en el espa-
cio, el an iguo Egip o, e c. Sin emba go, y dado
que la emá ica es p opues a po el alumnado,
puede habe cues iones ela i amen e a ípicas
como la ida en los ma es, los medios de co-
municación, e c.
Los cen os más comp ome idos con es e
ipo de dinámica dedican una sesión de a de
–bien con odo el alumnado de un ciclo, de un
cu so o de un solo g upo-clase– a deba i el
ema que se a a in es iga . En es e escena io el
papel del p o eso ado es absolu amen e cla e.
Ha de se capaz de canaliza las inquie udes del
alumnado y elabo a una guía de abajo.
He aquí un ejemplo de globalización cu i-
cula en el colegio público T abenco de Lega-
nés.2 En p ime luga , y en un o ma o asam-
blea io, se plan ean di e en es emá icas y se
e mina po elegi una.
A a és de los p oyec os de abajo, los alum-
nos/as de odos los ni eles pueden pa icipa en su
p opio p oceso de ap endizaje omando decisiones
sob e el ema a abaja , las p egun as a esol e , los
ecu sos a u iliza y los lenguajes a a és de los cua-
les plasma lo ap endido. De es a o ma, el niño/a
ap ende a ap ende . (www. abenco.com).
A con inuación se na a la obse ación ea-
lizada con alumnado del segundo ciclo de P i-
ma ia. En una misma aula se eúnen alumnos
de e ce o y de cua o de P ima ia, los u o es
de ambos g upos, la p o eso a que explica el
p oyec o y una p o eso a de apoyo de un niño
con necesidades educa i as especiales. En o al
pa icipan más de cua en a pe sonas.
Seguidamen e los p o eso es explici an los
emas que han p opues o los alumnos en asam-
bleas p e ias, los cuales ue on es os:
– Relaciones come ciales. Aquí se in es i-
ga ía sob e desigualdades, po qué unos
países son pob es, e c.
– A e y pa imonio cul u al. Se acla a qué
quie e deci es o del pa imonio.
– Sis ema de gobie no.
– De echos humanos.
– Con lic os y gue as.
– Razas humanas.
– G andes ci ilizaciones.
Los u o es hacen acla aciones sob e las po-
sibilidades que pod ía o ece cada emá ica.
Una ez elegido el ema los niños o man pe-
queños g upos ( a ando de in eg a alumnos
an o de e ce o como de cua o y a chicos y a
chicas) y se epa en los sub emas. En es e caso
inalmen e se op ó po el de las elaciones co-
me ciales, pa a el que cada subg upo adop ó el
papel de un o ganismo in e nacional dis in o.
Uno de ellos, po ejemplo, se cen a ía en cómo
es á dis ibuida la iqueza en el mundo, con el
obje i o de compa a países. El siguien e paso
es consegui la bibliog a ía p ecisa.
A los p oyec os se dedican unas cua o
ho as semanales de la dis ibución ho a ia de
ciclo y aba ca un pe iodo de dos meses. Los
miemb os de los g upos de in es igación go-
zan de eno me libe ad pa a hace sus apo a-
2 Lo que aquí se explica p ocede de un abajo e nog á ico inanciado en el ma co de los p oyec os de in es igación San an-
de -Complu ense (PR34/87-15827). Se a a de un abajo ealizado en a ios cen os escola es mad ileños du an e los
cu sos 2007-08 y 2008-09 cuya base empí ica p ocede de la obse ación pa icipan e en aulas, en e is as en p o un-
didad con p o eso es, g upos de discusión con alumnos y mad es y análisis de di e en es documen os gene ados po los
cen os. En conc e o, en T abenco el abajo de campo ue ealizado po el au o de es as líneas jun o con Víc o Sole .
LAS DIFICULTADES PARA EL CAMBIO CURRICULAR EN LA ESCUELA OBLIGATORIA
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ciones. De es e modo, un pa de miemb os del
g upo puede es a consul ando en el o denado
mien as que o os pueden es a e isando li-
b os, enciclopedias, e is as, olle os di e sos,
e c. En las úl imas sesiones dedicadas al p o-
yec o en cues ión cada g upo expone el aba-
jo ealizado al es o de compañe os, los cuales
se con ie en en jueces de lo que expone y del
modo en que se hace.
El p o eso puede pa i de un conocimien-
o an escaso sob e el ema como sus p opios
alumnos. En es o consis e el e o de ap ende
in es igando. Asis imos a un p oceso conjun o
del que a p io i no se sabe dónde puede lle a .
Con es a o ma de abajo, basada en la p o-
undización en o no a una cues ión, se ap en-
de mucho más que a endiendo un cu ículum
segmen ado. Además, la conexión de la emá ica
del p oyec o con los con enidos cu icula es es
ela i amen e ácil. Las des ezas desa olladas
pa a es os emas especí icos do an a los alum-
nos de he amien as concep uales y analí icas
que les pe mi i án en en a se a cualquie o o
ipo de emá ica. De es a mane a, los alumnos
ap enden a busca in o mación (lo que supone
lee en uen es di e sas), a sis ema iza la, a com-
pa i la con los demás, a expone la, a habla en
público. Posibili an, además, una ácil y na u al
conexión con el en o no ( isi an exposiciones
elacionadas con el ema, museos, y eciben isi-
as de pe sonas que saben sob e el ema).
Algunos dicen que en T abenco no se ap ende
nada. Aquí e ponen un plan semanal, no hay exáme-
nes. (G upo de discusión con alumnos de 3º, 4º y 5º).
En secunda ia podemos ci a el ejemplo del
IES “Vicen e Alonso” de A gamasilla de Alba en
el que la p ác ica o alidad del g upo de p o-
eso es y p o eso as de dos de los cinco cu sos
de segundo de la ESO decidió a en u a se po
el camino de la globalización cu icula (Fei-
o, 2007). No cabe la más mínima duda de que
uno de los p incipales p oblemas de la secun-
da ia es la segmen ación de los conocimien os
escola es, de mane a que esul a p ác icamen e
imposible, incluso pa a el alumno más a ezado,
pe cibi qué conexión pudie an ene en e sí
los conocimien os que se impa en en las di e-
en es asigna u as. Ya Dan e decía que el in ie -
no es un luga donde nada conec a con nada.
Se a a de una p opues a que p ocede del
más que comp ensible males a po la escasa
e icacia de una enseñanza concebida como el
me o suma o io del eje cicio docen e de una
decena de p o eso es y p o eso as sin apenas
elación en e sí. Los cen os de in e és, al y
como los p opuso Dec oly, se con i ie on en
el eje de cohesión cu icula , de mane a que
ap oximadamen e cada mes se abaja uno de
ellos. Aquí en conc e o se plan ean los siguien-
es sie e núcleos emá icos:
1. Los se es i os (El se humano. El cue po
humano).
2. Aquí i o, así me o ganizo (La Tie a.
Unos mandan y o os obedecen [cómo
es eso]).
3. Cambios y pe i encias en la sociedad
(In en os. Sociedades medie ales y so-
ciedad ac ual. Mig aciones, abajos).
4. Nos comunicamos (Radio. La cul u a y
el a e como medios de comunicación).
5. ¿De qué i o? (Consumo. Publicidad.
Ac i idad económica).
6. Mi hue o (La ag icul u a).
7. La ene gía.
Una p opues a de es e ipo implica una in-
ensa in e elación en e los p o eso es y p o e-
so as del g upo, los cuales se eúnen odos los
lunes du an e una ho a pa a in e cambia im-
p esiones e ideas con espec o a su labo . Aquí
enemos a un p o eso ado hablando sob e cómo
es su enseñanza, qué p oblemas de ec an en sus
aulas, qué es a egias pa ecen unciona bien, el
g ado de ecep i idad de los alumnos, páginas
web que pueden se i de ayuda, e cé e a.
Dado que se a a de un ipo de enseñan-
za que equie e en a en con ac o con nue os
conocimien os, po lo gene al más allá de los
con enidos de los lib os de ex o, no queda
más emedio que ecu i al uso de o os me-
dios, en es a ocasión nue as ecnologías, muy
especialmen e In e ne . G acias a una ayuda
ins i ucional las dos aulas que pa icipan de
la expe iencia cuen an con es o denado es
73
INVESTIGACIÓN EN LA ESCUELA 2011
34
conec ados a la ed y una imp eso a. Además,
el cen o dispone de un aula in o má ica que
pe mi e abaja a cada dos alumnos con un
mismo o denado .
T abajo en equipo
El abajo po p oyec os es en sí mismo una
labo de equipo. Pa a lle a lo a cabo el alum-
nado o ma pequeños g upos –de en e cua o
y seis pe sonas– que se enca gan de abo da
aspec os pa ciales del abajo de odo el g upo
–sean su clase, su cu so o su ciclo–.
En el caso de T abenco, en odas las aulas,
aunque con dis in o g ado de in ensidad, se
omen a el abajo en equipo. En ocasiones, se
a a de un e dade o abajo coope a i o en el
que cada g upo se o ganiza pa a acome e las
a eas y o as eces es el me o in e cambio de
mensajes con los compañe os más ce canos de
mane a que cada cual hace su p opio y exclusi-
o –aunque no excluyen e– abajo.
Las en ajas de es a p opues a son eno mes.
Si bien es cie o que a eces se puede de ec a
una cie a sensación de pé dida de iempo –lo
que, po lo demás, ocu e incluso en los cen-
os de abajo más pun e os– se obse a un
ambien e de e balización de los p oblemas, de
in e cambio de opiniones, de conocimien o del
o o que es el undamen o de una enseñanza de
calidad pa a odos. Es a opción omen a que el
p o eso ci cule de mesa en mesa y pueda a en-
de de un modo pe sonalizado y dis endido
–son ecuen es las son isas ca gadas de com-
plicidad– las inquie udes de los alumnos. De
es e modo el p o eso o p o eso a es pe cibido
como alguien ce cano.
T abaja así pe mi e a ende a los di e en es
i mos de ap endizaje de mane a que el alum-
no a ezado puede se i de men o pa a sus
compañe os de g upo. Es muy posi i o que el
alumnado e balice sob e las asigna u as, que
se comunique en e sí. Todo ello da luga a un
in enso ambien e de compañe ismo. Además el
p o eso ado suele inci a a que chicos y chicas
compa an in o mación.
El IES “Miguel Ca alán” de Coslada3 inco -
po a una p ác ica ípica de las comunidades de
ap endizaje4: los g upos in e ac i os. Es una
expe iencia que iene po obje i o que alum-
nos y alumnas ap endan o mando pequeños
g upos he e ogéneos en cuan o al endimien o.
Es án cons i uidos po cua o o cinco alumnos
de mane a que los que más saben ayuden a los
que an peo . Pa a impulsa el p oceso en cada
uno de es os g upos hay una pe sona olun a-
ia ajena al aula que alien a las in e acciones.
Los olun a ios ealizan una o mación de
in de semana pa a ap ende a ges iona peque-
ños g upos. He aquí un ejemplo, omado de la
obse ación pa icipan e, de cómo se desa o-
lla la expe iencia en una clase de Ciencias So-
ciales de segundo de la ESO cuyo p o eso es
eno memen e pa ida io de la expe iencia. En
el aula se o man cinco g upos de alumnos y las
olun a ias – odas muje es– son cua o mad es
y una de las bedelas del ins i u o. Cada una de
las dinamizado as dedica diez minu os a cada
uno de los cinco g upos pa a que comple en su
espec i a hoja de eje cicios. El p o eso indica
el momen o en que hay que ealiza el cambio
de g upo. De hecho, el iempo pasa olando.
Se a a de esponde a cues iones que apa-
ecen en el lib o de ex o o que han sido selec-
cionadas po el p o eso . De hecho, se es án en-
sayando p egun as que en a án en el examen
que se celeb a á esa misma semana. Más que
de azona con la in o mación p esen ada, se
a a de asegu a se de que se es á abajando el
cu ículo o icial y de acili a su memo ización.
Pese a que el obje i o es un diálogo a múl-
iples bandas, iende a p eponde a el in e -
cambio de in o mación con la dinamizado a, la
cual se con ie e en una sue e de p o eso a que
indica si se ha ace ado o no. No obs an e, el
ipo de in e acciones p o ocadas esul an de lo
3 Ve R. Fei o (en p ensa): El IES Miguel Ca alán: la ue za de la no malidad.
Re is a de educación.
4 Las comunidades de ap endizaje, según su p opia Web (h p://www.u opiad eam.in o/ ed/ iki-index.php?page=P oyec o%20
Comunidades%20de%20Ap endizaje&s uc u e; consul ada el 8 de no iemb e de 2010), son un p oyec o de ans o -
mación social y cul u al de los cen os educa i os así denominados cuyo obje i o es que oda la gen e enga acceso a la
sociedad de la in o mación.
LAS DIFICULTADES PARA EL CAMBIO CURRICULAR EN LA ESCUELA OBLIGATORIA
35
más p oduc i o. Aho a las palab as cob an o a
dimensión. Po ejemplo, una alumna u iliza el
pa icipio “g a i icada” en luga de “ a i icada”,
lo que p o oca, además de la una lógica y dis-
endida hila idad, una e lexión sob e los sig-
ni icados comple amen e dis in os de palab as
o malmen e an simila es.
Ya no se a a de esponde a boleo, sino
que se p e ende e lexiona , aunque sea míni-
mamen e, la espues a. Po ejemplo, a la ho a
de de ini qué se á la mona quía absolu a, una
de las dinamizado as p egun a qué quie e de-
ci ene el pode absolu o pa a desde ahí lle-
ga a la espues a. Pese a odo, la labo de los
alumnos no a más allá de busca en sus apun-
es –u ocasionalmen e en el lib o de ex o– la
única espues a ace ada. Hay un se io iesgo
de no i más allá de la me a ep oducción del
conocimien o o icial.
Cada dinamizado a iene su p opio es ilo:
desde un desbo dan e en usiasmo ges iculado a
ac i udes más ensimismadas. La sensación que se
ansmi e es la de un abajo epidan e y de im-
plicación gene alizada del alumnado. Se c ea un
ambien e dis endido y a eces un an o hila an e
que, sin duda, acili a el p oceso de ap endizaje.
En es e escena io, los alumnos y alumnas del
g upo que más saben se con ie en en men o-
es de sus compañe os. No es lo mismo que un
p o eso explique a que lo haga un compañe o.
Es e es alguien que acaba de accede a los co-
nocimien os en cues ión, los cuales además los
explica á con un lenguaje más p óximo al mun-
do de sus compañe os que el p o eso . A su ez,
como ya decía Comenio, quien explica eelabo-
a y e ue za sus conocimien os al pasa po el
amiz de la comp ensión de los demás y el diá-
logo con ellos. “Hay eces que us compañe os
e ayudan a comp ende mejo los p oblemas”,
decla aba un alumno en las encues as de alo a-
ción de los g upos in e ac i os.
Diálogo
Una ez más, las di e encias en e p i-
ma ia y secunda ia son eno mes. La o gani-
zación docen e de la p ima ia posibili a que
se puedan ese a ho as de docencia a la
p ác ica del diálogo po medio de unas asam-
bleas en las que ienen cabida odo el uni e -
so cu icula y mucho más. Po el con a io,
la ex ema balcanización del conocimien o
en secunda ia es un hándicap que imposibi-
li a es e ipo de p ác icas. En secunda ia las
asambleas pod ían ene ácil encaje en las
ho as de u o ía, las cuales, con más ecuen-
cia de la deseada, se dedican a o o ipo de
menes e es más elacionados con lo es ic a-
men e académico –po ejemplo, p epa a en
silencio un examen–. No obs an e, e emos
algún ejemplo de cómo se puede sol en a
es e p oblema.
Asambleas
Lo deseable se ía que odas las asigna u as
–y no solo, como pa ece plan ea el Minis e-
io de Educación, Educación pa a la ciudada-
nía– u ie an, al menos pa cialmen e, un o -
ma o asamblea io, que ue an escena ios en
los que se pudie an in e cambia pun os de
is a elabo ados y azonados sob e los con-
enidos cu icula es. Po desg acia, sabemos
que el g ueso de la enseñanza consis e en que
el alumno escuche y no an o que hable y sea
escuchado.
El escena io p i ilegiado pa a la delibe a-
ción es la denominada “asamblea”, pese a que
ágo a se ía el é mino más adecuado. Es as se-
ían las en ajas pedagógicas de las asambleas:
– Pe mi en que a lo en los conocimien os
p e ios del alumnado, sus inquie udes,
sus imp esiones espon áneas –no elabo-
adas– sob e lo que les inquie a.
– Los alumnos y alumnas ap enden a e ba-
liza , a se escuchados, a hace e que lo
que uno na a me ece la pena se enido
en cuen a.
– Facili an el conocimien o del o o. Se
alien a que odos sean capaces de exp e-
sa sus pensamien os y sus sen imien os.
Resul a ealmen e aleccionado comp o-
ba la ín ima sa is acción que sien en los
niños y niñas y su p o eso a cuando el
compañe o ímido es capaz de ompe los