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Patronal y sindicatos ante la legislación agraria de la II República: Sevilla (1931-1933)

Florencio Puntas, Antonio

Abstract

Cuando se ha abordado la problemática agraria durante la 1I República, dos cuestiones han atraido la atención de los estudiosos, la reforma agraria. por una parte, y la conflictividad y la violencia campesina, por otra. A primera vista pudiera parecer lógico establecer una vinculación entre ambas cuestiones, es decir, presentar la conflictividad como una consecuencia directa de la manera de llevarse a cabo la reforma agraria. Pero lo cierto es que, al menos en Sevilla. dicha vinculación es difícil de establecer. Y lo es por varias razones. En primer lugar. porque la incidencia de la reforma agraria en Sevilla, y en general en Andalucía fue mínima. En segundo lugar, al optarse por una reforma de ámbito nacionaL, los grandes propietarios andaluces no ocuparon una primera línea en la oposición a la reforma sino que ceden protagonismo a los numerosos pequeños y medianos propietarios afectados por la normativa de la Ley sobre tierras arrendadas y de ruedos, centrando aquéllos su oposición al resto de la legislación sobre el campo. Luego habría que buscar en otra dirección las causas de esa conflictividad que, sin embargo, se da en Sevilla, especialmente durante el primer bienio republicano. Previos a la Ley de septiembre de 1932, y oscurecidos por ella, hay una serie de decretos, a los que hasta recientemente no se les había prestado la debida atención, que suponen un auténtico revulsivo para el campo, y cuya aplicación determina la mayor parte de la conflictividad campesina en Andalucía

Full text

PATRONAL ySINDICATOS ANTE LA LEGISLACION AGRARIA DE LA II REPUBLICA: SEVILLA (1931-1933) An onio Flo encio Pun as Uni e sidad de Se illa In oducción No malmen e, cuando se ha abo dado la p oblemá ica ag a ia du an e la 1I República, dos cues iones han a aido la a ención de los es udiosos, la e o ma ag a ia. po una pa e, yla con lic i idad yla iolencia campesina, po o a. A p ime a is a pudie a pa ece lógico es ablece una inculación en e ambas cues- iones, es deci , p esen a la con lic i idad como una consecuencia di ec a de la mane a de lle a se acabo la e o ma ag a ia. Pe o lo cie o es que, al menos en Se illa. dicha inculación es di ícil de es ablece . Ylo es po a ias azones. En p ime luga . po que la incidencia de la e o ma ag a ia en Se illa, yen gene al en Andalucía. ue mínima, apesa de se una de las p o incias donde el índice de concen ación de la p opiedad e a más ele ado. Al poco más del año de habe se ap obado la e o ma ag a ia. diciemb e de 1933, los esul ados de su apli- cación e an ealmen e pob es. En Se illa. bajo los dec e os de in ensi icación de cul i os se habían ocupado 6.614,14 Has yse habían asen ado 1.040 campesinos, mien as que po la Ley de Re o ma Ag a ia e an 2.803 las hec á eas ocupadas y 140 los campesinos asen ados, ci as simila es se dan en el es o de las p o incias andaluzas (l). En segundo luga , al op a se po una e o ma de ámbi o nacionaL yno sólo pa a el Su , como en su momen o p opuso la Comisión Técnica, los g andes p o- pie a ios andaluces no ocupa on una p ime a línea en la oposición ala e o ma. sino que ceden p o agonismo alos nume osos pequeños ymedianos p opie a ios a ec ados po la no ma i a de la Ley sob e ie as a endadas yde uedos, cen ando aquéllos su oposición al es o de la legislación sob e el campo. Finalmen e. el echazo po pa e de la C.N.T. de la e o ma ag a ia, «monu- men o ala pedan e ía», supuso una me ma ex ao dina ia de la posible con lic i idad que hubie a podido desencadena la ei indicación de su aplicación, ei indicación (1) Pa a es a cues ión e P. Ca ión, La e o ma ag a ia de la II República )' la si uación ac ual de la ag icul u a española, Ba celona, A iel, 1973 yA.M. Be na!. La e o ma ag a ia de la II República. en His o ia de Andalucía, 1. VIII, Ba celona, Plane a, 1984. que queda en manos de los socialis as yde la U. G.T., pa ida ios ambos de una ác ica mode ada yg adualis a en la esolución del p oblema ag a io. Es signi ica i o el escaso eco que u o en Andalucía el deba e pa lamen a io, así como la escasa pa icipación en el mismo de los pa lamen a ios andaluces: de un o al de 1.083 in e enciones pa lamen a ias en el pe íodo 1931-1933, sólo 49 se e i ie on acues- iones ag a ias (2). Luego hab ía que busca en o a di ección las causas de esa con lic i idad que, sin emba go, se da en Se illa, especialmen e du an e el p ime bienio epublicano. P e ios ala Ley de sep iemb e de 1932, yoscu ecidos po ella, hay una se ie de dec e os, alos que has a ecien emen e no se les había p es ado la debida a ención, que suponen un au én ico e ulsi o pa a el campo, ycuya aplicación de e mina la mayo pa e de la con lic i idad campesina en Andalucía (3). Nos e e imos alos dec e os de c eación de los Ju ados Mix os (7-5-31), Labo eo Fo zoso (7-5-31), A endamien os Colec i os (19-5-31), Ley de Té minos Municipales (29-4-31), Ley pa a la aplicación ala Ag icul u a de la Ley de Acciden es del T abajo (12-6-31) yLey de Colocación Ob e a (2-7-31) (4). La impo ancia de es os dec e os de i a del hecho de que es ablezcan una egulación de cues iones cla es como abajo, cul i os, pa o, a endamien os, e c., has a aho a some idas ala olun ad de los p opie a ios. Ae ec os p ác icos, cons- i uyen la apo ación undamen al de la República pa a el campesinado, ya que dichos dec e os ma can un a ance decisi o en el es ablecimien o de un adecuado ma co pa a la egulación de los p oblemas labo ales en el campo, has a aho a inexis en e, ya que en la ag icul u a no se habían aplicado los a ances sociales inco po ados en el sec o indus ial (5). La con lic i idad iene de e minada po la esis encia de la pa onal aacep a la nue a legislación que acababa, en e o as cosas, con el sis ema de con a ación de mano de ob a que había impe ado en el campo has a ese momen o, basado en el con ol de la pa onal del me cado de abajo. Aes e espec o, es muy signi ica i o la ac i ud de la pa onal se illana en la negociación de las bases, «no discu i ían an o el p ecio de los jo nales cuan o el endimien o del abajo yla o ganización de és e en pun os de an o in e és como el empleo de máquinas, eclu amien o del pe sonal, e c. »( 6). La ap obación de la legislación labo al ag a ia supuso la c eación de una se ie de comisiones mix as enca gadas de su aplicación, a a és de las cuales se canaliza (2) San os Ma oyo, F. yGa cía Pé ez, J., «La ac i idad de los pa lamen a ios andaluces en las Co es Cons i uyen es de la i República (1931-1933»>, Ac as del III Coloquio de His o ia de Andalucía, Có doba, 1983. (3) Pé ez de Y uela, M., La con lic i idad campesina en la p o incia de Có doba, Mad id, Minis e io de Ag icul u a, Sec e a ía Gene al Técnica, 1979 yF. Pascual, La con lic i idad campesina en Se illa (1931-1936), Se illa, Dipu ación P o incial, 1984. (4) Ruiz, Jácome, Legislación o denada ycomen ada de la II República, Mad id, 1932. (5) Cab e a, M., La pa onal an e la II República. O ganizaciones yes a egia (1931-1936), Mad id, s. XXI, 1983. (6) Bemaldo de Qui ós, «Las bases de Se illa», Re is a de los Se icios Social-Ag a ios yde Es adís ica Ag ícola Social, Año 1, n.o 3, julio 1932, Mad id. !?l; la pa icipación de pa onos yob e os en lo que podemos denomina el a bi aje labo al en el campo. El uncionamien o de es as comisiones se a a e emen- damen e condicionado po la ac i ud de la pa onal yde pa e del elemen o ob e o espec o aellas, de ahí el in e és de cómo se conc e a su uncionamien o pa a una mejo comp ensión de la e ec i idad de la nue a legislación yde la con lic i idad que gene a. De ca a a su es udio, dos ipos de comisiones mix as podemos dis ingui : 1) Comisiones mayo es ode ámbi o p o incial ocoma cal (las di e en es modalidades de Ju ados Mix os), 2) Comiciones meno es ode ámbi o municipal (Policía Ru al, T abajo Ag ícola, Colocación Ob e a yAdminis ación de la Décima con a el pa o). Las comisiones mayo es: los ju ados mix os u ales Pa a Male akis los Ju ados Mix os ue on «la aplicación a la ag icul u a de los comi és pa i a ios, ma co ins i ucional c eado po la Dic adu a pa a egula los p oblemas labo ales en la indus ia» (7). Según el dec e o de c eación de los Ju ados Mix os, es e ipo de ins i ución labo al apa ece en España du an e la p ime a Re- pública con el dec e o de 24 de julio de 1873 al que, según el nue o. «debe endi se el debido homenaje po se la iniciación de la legislación social mode na de España». Pos e io men e, La go Caballe o, en nomb e de la ep esen ación ob e a, solici ó del Ins i u o de Re o mas Sociales su es ablecimien o en ma zo de 1919. Bajo la Dic adu a los Ju ados Mix os ue on emodelados, apa eciendo los Comi és Pa i- a ios (8). Aunque la in ención de La go Caballe o. al solici a del Ins i u o de Re o mas Sociales su es ablecimien o, e a que se o ganiza an an o en el sec o indus ial como en el u al, lo cie o es que, ni an es ni du an e la Dic adu a, se es ablecie on de o ma e ec i a pa a el campo. Po eso aho a, p oclamada la República, se p ocede ala c eación de Ju ados Mix os Ru ales, «nomb e omado del ci ado dec e o de 1873, po que e oca odos los anhelos democ á icos que en ma e ia social u o la p ime a República española». El dec e o de mayo de 1932 es ablecía es ipos de Ju ados Mix os pa a el campo: a) Ju ados Mix os del T abajo Ru al, designados po las en idades pa onales yob e as pa a egula las condiciones del abajo ag a io. b) Ju ados Mix os de la P opiedad Rús ica, nomb ados po las en idades de pa onos ycolonos pa a egula las elaciones en e los mismos. c) Ju ados Mix os de los Cul i ado es yde las Indus ias Ag a ias pa a coo - dina los in e eses de la p oducción ag a ia ylas indus ias que ap o echen o ans- o men las p ime as ma e ias ag ícolas. De es os es ipos de Ju ados Mix os, e iden emen e, es el p ime o de ellos el que a ajuga un papel undamen al de ca a alas elaciones labo ales en el campo (7) Male akis, E., Re o ma ag a ia y e olución campesina en la España del s. XX. Ba celona. A iel, 1971. (8) Dec e o-ley de 22 de mayo de 1928. y, po an o, ala con lic i idad, ya que es el enca gado de es ablece las bases sala iales ylas di e sas condiciones del abajo ag ícola, de ahí que nos cen emos en su composición y uncionamien o. La composición es pa i a ia, seis ocales pa onos yo os an os ob e os de- signados po las en idades p o esionales espec i as. También lo in eg an un p e- siden e yun icep esiden e elegidos po unanimidad po los ocales, obien desig- nados po el minis o caso de no llega se aun acue do. Además los Ju ados podían nomb a cuan os aseso es conside a an opo unos, aunque no enían o o en las delibe aciones. Los acue dos' se oman po mayo ía de pa onos yob e os en las sesiones de p ime a con oca o ia, ypo mayo ía de asis en es en las de segunda (9). El Ju ado Mix o del T abajo Ru al de Se illa celeb ó su p ime a eunión a inales de mayo yes u o p esidido po M. Fe nández Balles e os, concejal socialis a del ayun amien o de Se illa yp esiden e de la Comisión de Ob as Públicas Muni- cipales, pe sona o almen e ajena alas cues iones ag a ias (10). El Ju ado sólo elabo a las a i as sala iales pa a el pe íodo es i al ye an álidas pa a aquellos pueblos donde no exis ie an pac os p e ios en e pa onos yob e os. El uncionamien o, así como los acue dos de los Ju ados Mix os del T abajo Ru al, quedaba des i uado desde un p incipio debido ados mo i os: a) la nega i a de los ana quis as apa icipa en ellos, b) la ac i ud de la pa onal. Los ana quis as conside aban que la mayo pa e de la legislación social p o- mulgada po La go Caballe o e a un a aque di ec o asus ác icas de acción di ec a, consus ancial, según ellos, con los p incipios libe a ios del sindicalismo español. O a azón pa a comba i los e a su ca ác e gene al, incompa ible con las dis in as cos umb es de los pueblos andaluces en égimen de abajo. En mayo de 1932, la CNT jus i ica la huelga campesina en azón de que las bases de abajo no podían se únicas eiguales pa a oda la p o incia, ya que los usos, cos umb es, jo nadas y o mas de cumpli las e an di e en es de una coma ca ao a, incluso de una ao a localidad. Unas bases de ca ác e gene al pa a oda la p o incia enían a ep esen a «un eno me desconocimien o de la ma e ia» (11). No e a su icien e, pa a supli es a de iciencia, el que en la p o incia unciona an dos Ju ados Mix os del T abajo Ru al, uno con sede en Se illa yo o con sede en Ecija, ya que la ju isdicción que cada uno aba caba e a muy he e ogénea en cuan o acoma cas ag ícolas. Pos e io men e, debido quizá aes as c í icas, se c ea á o o Ju ado con sede en Cazalla de la Sie a. Aho a bien, es a ac i ud de echazo de los ana quis as debe se ma izada, en de e minadas ocasiones mues an una ac i ud ole an e espec o alos acue dos es- ablecidos, eincluso llegan asolici a la in e ención del gobe nado pa a hace los (9) «La legislación social en la Ag icul u a. Los Ju ados Mix os del T abajo Ru al», Re is a de los Se icios Social-Ag a ios y de Es adís ica Ag ícola Social, n." 3, julio 1932, Mad id. (10) El No icie o Se illano, 30 de mayo de 1931. (11) Aes e espec o se señala el caso de La Rinconada, donde el Sindica o había log ado una jo nada de 5ho as y 7 p as de jo nal, ypo esolución del Ju ado Mix o se aumen ó la jo nada a 8 ho as y se disminuyó en lp a el jo nal (El Libe al, 14-10-31). cumpli . Como a i ma F. Pascual (12), la oposición de la CNT no se di ige an o con a los acue dos de los Ju ados, como con a la p opia exis encia de los mismos. En no iemb e de 1931, Yaludiendo ala ac i ud de la pa onal de algunos pueblos (Cons an ina, Cazalla, Lo a, U e a, e c.), que ponían oda clase de obs- áculos eincon enien es ala aplicación de las bases, se ad ie e alos Sindica os de la p o incia, en una la ga ci cula , que sólo quedaba un camino: pone en p ác ica sus p ocedimien os de lucha, «o que el gobe nado haga cumpli adicha pa onal el con enido de los con a os de abajo que an e su pe sona se obliga on a espe a ». El esc i o con inúa de una o ma so p enden e: «sob adamen e sabemos que el gobe nado no es á de pa e de la clase abajado a; pe o ampoco c eemos es é abie amen e al lado de la clase pa onal como, po despecho, iniese a i mando po los elemen os socialis as en es os úl imos días. ¿Consen i á el gobe nado que los pac os con enidos yque lle an es ampada su i ma, con inúen ulne ándose po los pa onos obedien es alas ó denes del cacica o de la Cáma a Ag ícola de Se illa? Noso os c eemos que no, ya que conocemos su in e és po consolida la ela i a anquilidad que ac ualmen e pa ece exis i en la p o incia. Po nues a pa e, ase- gu amos que no encon a á ninguna clase de di icul ades...»(13). ypos e io men e, Miguel Mendiola, en nomb e del Comi é Regional, uel e ainsis i sob e el in- cumplimien o de las bases po pa e de la pa onal, p e iendo el desencadenamien o de con lic os, cosa que lamen an po que «no somos pa ida ios de la es idencia ni de la alga ada» (14). Hay que desecha , po lo menos ani el de di ección, los ópicos sob e una CNT ex emis a ein ansigen e, que no malmen e conducen aequipa a sus ác icas de acción di ec a con ac i udes exclusi amen e iolen as. En es e sen ido, Pé ez de y uela demues a que las huelgas desa olladas po la CNT en Có doba ue on, a excepción de la de diciemb e de 1933, o almen e pací icas ycómo en algunas ocasiones los ana quis as acuden alas euniones del Ju ado Mix o sancionando con su i ma los acue dos, el mismo au o se so p ende de la mode ación de algunas de las no as publicadas po la CNT en la p ensa co dobesa (15). La ausencia de los ana quis as yde los comunis as en los Ju ados Mix os a ase uno de los a gumen os u ilizados po la pa onal ala ho a de demos a la imposibilidad de cumpli las bases ydemás acue dos, ya que al se la CNT la cen al mayo i a ia, la UGT, po sí sola, e a incapaz, según la pa onal, de ga an iza el cumplimien o de dichas bases po pa e del elemen o ob e o. La pa onal, como ad ie e M. Cab e a, man iene una doble e ien e en su lucha: a) en e al gobie no, in en ando consegui la anulación de la legislación sob e el campo, b) en e alos jo nale os, in en ando e i a que sus bene icios disminu- (12) Pascual. F. op.ci . (13) Ci cula alos Sindica os de la p o incia (El Libe al. 20 de no iemb e de 1931). (14) También en la ob a de un ana quis a an signi icado en las luchas campesinas como A. Rosado, se encuen an abundan es ejemplos de los es ue zos pa a negocia ye i a el desencadena- mien o de con lic os (La lucha po la ie a. Ba celona, C í ica. 1979). (15) Pé ez de Y uela, op.ci . ye an (16). Es o úl imo lle a al sis emá ico incumplimien o de las bases yo os acue dos. Las azones esg imidas po la pa onal pa a el no cumplimien o de las bases son, en p ime luga , la imposibilidad de hace en e alos jo nales es ablecidos po los Ju ados de Se illa, según la pa onal los más al os de España, debido ala si uación c í ica de los ag icul o es se illanos, a ec ados po la dep eciación de los p oduc os ag a ios, asas, impo aciones, e c. José Huesca, p esiden e de la Cáma a Ag ícola, a i maba que no es que los p opie a ios se opusie an po sis ema alos jo nales al os, ecue da los años de la P ime a Gue a Mundial, como injus amen e se les impu aba, sino que se había llegado auna si uación al que cul i a aesos p ecios e a o almen e uinoso pa a los ag icul o es; po supues o no ol ida esal a los e ec os ca as ó icos que ello end ía, po que, en de ini i a, sus in e eses e an los de la Economía Nacional ylos de España. En segundo luga , la imposibilidad de acep a el nue o sis ema de con a ación y ealización de los abajos ag ícolas ( umo o zoso, uso de maquina ia limi ado, des ajo sup imido, e c.) que dejaba inde ensos alos p opie a ios en e alas a bi a iedades de los ob e os (17). Respec o aes a úl ima cues ión, ya hemos ci ado el es imonio de Be naldo de Qui ós sob e la ac i ud de la pa onal se illana en la negociación de las bases de 1932. También A. Rosado, en su lib o au obiog á ico (18), ecoge el ejemplo de la pa onal de Mo ón, lide ada po J. Villalón Daoiz, que se niega aacep a los acue dos, «especialmen e po cie as cláusulas, como el que engamos que econoce la pe sonalidad social del sindica o y a sus delegados de abajo, ype mi i que manden en nues as p opias casas pe sonas que noso os no hemos designado pa a ello. Si no uese po es as conside aciones, nada end íamos que mani es a . Po cuan o la pa e económica se ía lo de menos, aunque lesiona a en algo nues os in e eses». La in ansigencia de la pa onal a ada luga a an os con lic os como pueblos iene la p o incia, aunque des aca la zona de la Campiña donde el la i un- dismo alcanza su máxima exp esión y iene asien o lo más ep esen a i o de la bu guesía ag a ia se illana. La o ensi a de los p opie a ios discu e simul áneamen e con un impo an e p oceso de eo ganización de la pa onal se illana, que culmina con la c eación de la Fede ación P o incial de Asociaciones yPa onales Ag ícolas, cuyo o igen se encuen a en la ep esen ación pa onal que negoció las bases de abajo en mayo de 1932 (19) yque iene a e o za la labo de la Cáma a Ag ícola, que desde siemp e había sido la ins i ución que había de endido, de o ma exclusi a, las ei indicaciones de los ag a ios se illanos. Sus p esiden es, Jaime O iol de la Pue a yJosé Huesca, son, sin duda, los dos líde es más signi icados de lapa onal se illana. El p ime o adquie e p o agonismo du an e la República, mien as que Huesca iene (16) Cab e a, M., op.ci . (17) Homenaje o ecido aJ. Huesca po la Fede ación P o incial de Pa onales Ag ícolas (El Libe al, 2de agos o de 1932). (18) Rosado, A., op.ci . (19) Pascual, F. op.ci . asus espaldas una la ga expe iencia de lucha, ya que os en a la p esidencia de la Cáma a desde 1915. Ambos líde es se mues an especialmen e p eocupados po consegui la unión de odos los ag a ios, más impo an e, según O iol, que los Ju ados Mix os, las Bolsas de T abajo, el labo eo o zoso, e c., «po que con ella se e i a ían an os a opellos, empezando po los que ep esen an las disposiciones pa a el campo, es deci , que es más impo an e la unión de la clase que las leyes que hoy la op i- men» (20). La labo de la F.P.P.A. se e á espaldada en odo momen o po o as o ga- nizaciones pa onales se illanas, como la Cáma a de Come cio y, especialmen e la F.E.D.A., donde la pa onal ag a ia iene una ue e ep esen ación, ya que en su consejo de gobie no se encuen an José Huesca, Agus ín Vázquez A me o, Luis Ta iel de And ade, José Rubio Molinello, Ped o Solís Desmaissie es (p esiden e) yLuis Ala cón de la Las a, unos como ocales ag a ios, o os como indus iales ocomo p o esionales. La inculación con las ue zas polí icas de de echa es ambién muy es echa. Los dos di igen es más impo an es de la F.P.P.A., O iol yA a cón de la Las a, ue on elegidos dipu ados po la coalición de de echas en 1933. El echazo de los Ju ados Mix os po pa e de la pa onal no se basa exclusi- amen e en la al a de ep esen a i idad de la UGT, sino ambién en la idea de la pa cialidad de los Ju ados, cuyos p esiden es, nomb ados en la mayo ía de los casos po el minis o, no ac uaban como elemen os mediado es, sino que, en opinión de la pa onal, se inclinaban sis emá icamen e a a o de las p opues as de los ob e os. La aspi ación de la pa onal no e a an o la desapa ición de los Ju ados Mix os como la e o ma de los mismos, en el sen ido de que los p esiden es es u ie an inculados a unciona ios de ca e a judicial o iscal (21). También es á la cues ión de las au o idades municipales. La pa onal consi- de aba que los ayun amien os, especialmen e los alcaldes, que e an los enca gados de p esidi las comisiones meno es dependien es de los Ju ados Mix os, hacían una aplicación pa idis a de las bases yde la legislación labo al en gene al. Es e ipo de c í ica e a apoyada po las campañas de desp es igio lle ada acabo po la p ensa de de echa con a las au o idades locales; ambas, p ensa ypa onal, las conside an, en úl ima ins ancia, las esponsables de g an pa e de la con lic i idad de los pueblos: «c eemos since amen e que no end án e dade a e icacia (las bases) si el gobie no no p ocede de un modo adical ala e isión de los ayun amien os de los pueblos y aún de las demás au o idades municipales». «Mien as es os ayun amien os es én en pie nada de cuan o se haga desde a iba pa a lle a la paz alos campos andaluces end á la e icacia ape ecida. Es necesa io educi has a el minimum las p e oga i as (20) In e ención de J. O iol en la Asamblea de Oli a e os de Có doba, A.B.C .• 13 de julio de 1933. (21) En la asamblea de ag icul o es celeb ada en Se illa en mayo de 1933, uno de los acue dos ue el no acudi alos Ju ados has a que no ue an modi icados sus p esiden es. Es e es uno de los aspec os undamen ales, jun o con la adopción en la elección de ocales del sis ema de ep esen ación p opo cional, de la e o ma de los Ju ados Mix os en 1935, con lo que, según El Co eo de Andalucía, «se daba el úl imo golpe se io alas o alezas ma xis as,. (El Co eo, 4 de agos o de 1935). . ~. de es os mon e illas en cuan o enga elación con la cues ión ag a ia» (22). La pa onal, po su pa e, inclui á en luga p e e en e de sus ei indicaciones la inhi- bición de las au o idades locales en los asun os labo ales, exigiendo del gobe nado que p ohiba en absolu o que los alcaldes in e engan en la esolución de di e encias en e pa onos yob e os. En gene al, los ocales de la pa onal en los Ju ados sólo p es an su asis encia ala discusión de los asun os undamen ales de una o ma i egula . Según los socialis as es a e a la causa que di icul aba la labo de los Ju ados Mix os yno la al a de ep esen a i idad de la UGT; és a llega asolici a del minis o la adopción de medidas ené gicas con a los ocales pa onos po la al a de asis encia alas delibe aciones. Es a ausencia no e a obs áculo pa a que los acue dos, aun omados en mino ía, u ie an ca ác e ejecu i o, 10 que asu ez e a uen e de con lic o, po que después los pa onos a gumen aban no habe los i mado pa a no cumpli - los (23). Asimismo los Ju ados se ie on a ec ados en su labo po p oblemas de ipo polí ico, en conc e o po el en en amien o de socialis as y adicales, que en el caso de Se illa se inicia con la p esencia del adical Sol Sánchez en el gobie no ci il, al que los socialis as acusa án epe idas eces de en o pece el uncionamien o de los Ju ados en un in en o de hace acasa su p og ama ag a io (24). Es e se de endía a i mando que su con ínua in e ención se debía «al hecho lamen able de que la o alidad de la clase ob e a se illana y su p o incia no admi a la in e ención de los o ganismos ep esen ados po los socialis as» (25). La oposición de la pa onal alos Ju ados Mix os alcanza su mayo i ulencia apa i de la p ima e a de 1933. En asamblea celeb ada el 20 de mayo, la F.P.P.A. oma los siguien es acue dos: 1. ° --Que se apliquen aSe illa las bases de Có doba 2. o -Solici a apoyo ma e ial ymo al ala F.E.D.A. 3. o -No asis i alos Ju ados Mix os 4.o -Pone adisposición del gobe nado las ie as semb adas. Es os acue dos se lle a ían ala p ác ica ano se que se es ablecie a la libe ad de con a ación en odos los abajos ag ícolas, libe ad absolu a en el empleo de maquina ia, modi icación de los Ju ados Mix os, sup esión del umo o zoso... (26), en de ini i a, acaba con odas las mejo as labo ales que la República había in o- (22) A.B.C., 20-4-32 y6-9-33. (23) Ga ido González, L., «Legislación social ycon lic os labo ales en la p o incia de Jaén 0931-1933)>>, en J.L. Ga cía Delgado, edi ., La II República española. El p ime bienio, Mad id, s. XXI, 1987. (24) D. Vicen e Sol Sánchez ue gobe nado de Se illa desde agos o del 31 has a junio del 32 en que ue nomb ado Di ec o Gene al de P isiones. A lo la go de su manda o man u o un du o en en amien o con los socialis as. En diciemb e del 31 las ue zas i as de Se illa le indie on un homenaje po su posi i a labo al en e del Gobie no Ci il, ac o que ue o ecido po P. Solís p esiden e de la F.E.D.A. (25) El No icie o Se illano, 18 de no iemb e de 1931. (26) El Libe al, 20-5-33. En gene al, se puede deci que el uncionamien o de es as comisiones meno es no ue, en absolu o, sa is ac o io (42). Los p opios socialis as lo econocen. En esc i o de con es ación al in o me de Sol Sánchez, i mado po la Fede ación P o- incial Ob e a, adsc i a ala UGT, se dice que pa a que en Se illa ysu p o incia exis ie a una ela i a paz social e a imp escindible: « l. °Que los dec e os se cumplan sin mix i icaciones ysin se bu lados con las habilidades que has a aho a han pues o en p ác ica los polí icos del iejo égimen. 2.° Que se obliguealab a las ie as, e i ándose que los e a enien es simulen a endamien os ape sonas que ca ecen de medios económicos, pa a da abajo a los ob e os que en o o momen o u ie on abajo. 3.° Que se cons i uyan las Bolsas Municipales de T abajo con oda clase de ga an ías. 4.° Que como única y e dade a solución, se ap uebe la Re o ma Ag a ia, cuan o an es mejo , yque es a e o ma sea odo lo amplia yjus aque elcampesinado espe a yella se á la que lle e la paz al ag o andaluz.» yen el Cong eso P o incial de la UGT, en la ponencia sob e pa o, se conside a que las disposiciones dic adas po el gobie no no han enido has a aho a e icien e aplicación. En e las medidas p opues as pa a comba i el pa o se incluyen la eo - ganización de las comisiones meno es yel de ol e ala Policía Ru al sus an iguas a ibuciones (43). Los ana quis as, po su pa e, i onizan sob e la u ilidad de es as comisiones, en mi in celeb ado en Se illa, en ab il de 1932. José Ma gale , de la coma cal de Mo ón, comen aba que «mien as que los alcaldes yconcejales isi an al gobe nado solici ando medios ype diendo el iempo, ellos (los abajado es de MOTÓn yde la Se anía), con su capacidad cons uc i a, han o mado municipios lib es yno se conoce el hamb e. Con sus Comi és de mon es ycampiñas con olan los ayun a- mien os polí icos yno hay un campesino que se mue a de hamb e po que saben de ende sus de echos». Pe o lo cie o es que la nue a legislación labo al p odujo una cie a deso ien- ación en las ilas ana quis as; mues a de ello es el esc i o del Comi é Regional a los Sindica os de la p o incia en el que se les pide que con es en alas siguien es cues iones: l. ¿Su e nues a o ganización alguna clase de pe juicio con la in e ención en esas Comisiones de los elemen os socialis as en aquellas localidades donde nues- os Sindica os ienen la hegemonía de la o ganización yaquellas o as donde exis en Sindica os de una yo a o ganización? 2. ¿Puede conside a se como in e encionismo polí ico la pa icipación o e- p esen ación en esas Comisiones? (42) Pa ece que es a opinión es aplicable ao as p o incias. Según Pé ez de Y uela, en Có doba, has a 1935 no empiezan aap oba se los p ime os censos, iniciados en 1933. En Se illa, en agos o de 1932, aún es aban po con ecciona el 60 %de los planes de labo eo. (43) El LiM al. 15 de ene o de 1932 Y7 de agos o de 1932. 3. ¿Qué ac i ud pensais debe man ene nues a o ganización an e es a nue a cues ión que se le plan ea anues os Sindica os? Te mina el esc i o pidiendo una con es ación ápida a in de pode ma ca una o ien ación, ya que son nume osos los Sindica os que ienen in e iniendo en dichas Comisiones (44). Adi e encia de los Ju ados Mix os, la con lic i idad que es as comisiones gene an iene un ca ác e pu amen e local, no se p oduce de o ma cíclica, sino que es p ác icamen e dia ia. Es a con inua con lic i idad, yla o ma de esol e se, da á luga auna pe manen e ensión ani el local, no solo de los socialis as, sino de odos los elemen os epublicanos de izquie da, con su co ela o, pe o ala in e sa, de la pequeña ymediana bu guesía local. Finalmen e, hay que cons a a que la c eación de es as comisiones mix as municipales hab ían enido aacen ua la di isión, ya exis en e, en e los jo nale os, al pone en manos de los socialis as yde la UGT la solución de los p oblemas labo ales, con i iéndose de es a o ma en uen e de con lic o, ala ez que en pla a o ma de c ecimien o de la UGT, sob e odo po el con ol y epa o del abajo disponible. (44) Ci cula del C.R. de la CRTA alos Sindica os de la p o incia sob e pa icipación en las Comisiones municipales (El Libe al, 25 de agos o de 1931).