Observaciones para facilitar la instruccion a los señores magistrados de la Audiencia territorial de Madrid que han de fallar los procesos seguidos contra el Ayuntamiento del año 1819 de la villa de la Alberca partido de San-Clemente, sobre haber suspen
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OBSERVACIONES PARA FACILITAR LA INSTRUCCION ALOS SEÑORES MAGISTRADOS DE LA AUDIENCIA TERRITORIAL DE MADRID ^ue ^an de fallar los procesos seguidos contra ei ayuntamiento del año de 1819de la villa de la Alberca, parti- °de San-Clemente, sobre haber suspendido yrepresentado áS. M. acerca del cumplimiento de una arta-orden úoñcio del duque Presidente de Castilla, 'la entregar la jurisdicción al comisionado que mando, el llamado Francisco José Toro Torre yAguilar, YCONTRA ’L LICENCIALO L, JOSE LE HUERTA l0rtl «,We8LlS'E‘’suponiencl., que pudo haber dado conex ctdM TPar“C -Sta del¡>*rac¡ondel cabildo , extendida 4presencia del llamado Toro Torre. '” p«>ntaMdÍD „R1D,822 ' 4DE DMIGUEL DE BURGOS,
c ‘*k. »*X• ’rí Y/ Ai.aoi •» * ¿<?nes ;< ¿De cwe sirven ¿as faenas leyes ,ni las in }^C s0ci^eS .l del Monarca,siendo viciosas las instituc tra lotl no habiendo medios de represión efectivos nía de los mandarines? ,n •'a i O-' \ /<) l > ’Oii Jl T!i
§I.° rp ] 0aesta persecución se fraguó en San-Clemcnte ,bajo los uspiaos del corregidor Eguizabal, por el escribano Catanteniendo de auxiliares al cura de la Albaca yal prófugo Judas Ruiz de la misma. L se ha r I!!.jdT,ae Pde , f< :brero de 8'9» cuya certificación ¡mestina vldd rC í'V°deJmimsterio ’manifiesta la guerra del Pueblo ™ca™'?da Tf habla en 1» Alberca entre el cura Judas Rnl7í?t Gajne , í?aVarr°’ munido al regidor Antonio 'am“n(o L!I’gdel “™gidor Eguizabal ,con el ayunkho sí’irs’ que de‘poracion áS. Mde resnlL ii ^presentación de esta ?ya copia obra en i*? del ambo Toro Torre, y ^eas, yse presentaron est£>s eCatalan LIngar de Eg^MWw" T«¡i ÍY leron algunas pinceladas *0 ° Toire se *aXZ%T:lt[0WS y0f!ri0S 1 d—eToro Torlo «Itimo de 1 ’Y81Tl,e se haHan certificadas á y"hallará «refieren !a/0S mformes 1,tí daba Eguizabal !,). Para mejor ¡na1r'- le hac¡9n 7 fnhlnv^' Cla °í!c'° de IaPitonisa ,ylos sacerdotes «odo eT«fe *““ i OS ‘'«"ciados Rueda y/oiivares, ysoPor'maN -r escnbanato Ventura José Catalan (alias Vin- )er°n de base 3 |^<'uantose dice en estos informes que sir- ?üeh'a del Para la sdelaciones de Toro Torre ypara la pro- ^^u<luePresidente, Eguizabal ócorregidor^ 'as. &ni ^ca los rfd lateres que le hacia» ..decir
(6)„nn ]a mayor ingetruirse el elegido de la Presidencia ,dice co r¿ió tatif nuidád «que antes de entrar en la Albeica ®Fejcorregi* «oportuno yconforme ála política avistarse horror «dor de San-Clemente yarreglar sus planes. ¡¿jiramente «(prosigue el Toro). Este magistrado le instruy atreVjmiento y «i prosigue et íuiu^. atrevinuriik ' «del mal carácter de los Alberquenos, de su ,en una «osadía; yque ásu escribano (Venturi a) <1 «comisión (i)le hicieron salir del pueblo e «comisión ii)ie muau» —*r,jnas0 cóm° ^ «media hora sin dejarle reposar:” Yhe aquí PJisperhace alusión yaplicación al gran acontecimient galv0 el tó la cólera de este escribano ,cuando lo aque tan* Cojo Sastre autorizado por el alcalde Gabaldon .Venturilla ha' to influjo tuvo para las venganzas horribles de m0rC ciendo prisionero ásu enemigo yocupándole teqtoC .y ^ argelino,áquien después se los devolvió yiue ^nturijía *ue hizo sw compadre. Yeste mismo encuentro con qoe te* el que influyó tanto en el ánimo irritado del LjeJuda » niendo ásu disposición las tropas ylos vo u^fco verificó al amanecer del ao de julio las priS1°je}letra brfes honrados que componían el ayuntaimen o'uaS de di Huerta; yno le valió áeste el haber estado asie ®egtosprU tancia del lugar en que el Cojo-Sastre hizo toc tanta ig° res con el furioso Yenturilla. Prisión ejecuta a .^Jqs co#5 villanía, que fueron agarrotados yr/C1corfa ores yconducidos áun inmundo mu ai /]a minia y malhechores del tesse mado de la Pita),donde permanecieron expu reCe ración pública por mas de cuatro horas ,según F^y timonio de pruebas ,evacuando la pregunta pe ^ plica detalladamente al principio de la memoria eíl elc^ El compasivo ysensible Eguizabal, según se se« to de Toro Torre*le dijo en esta entrevista polltl qlie pf, ) «ponia en pasar ála Alberca sin fuerza armada, 1 (acitfjw «graba su persona”: V«Y algunos vecinos de la que Pf*í (i) Esta comisión es la de los seis dias en queF. .0„so** reales de costas para los curiales de Granada se cStu ¿eCoSWs11 do casa de Judas mes ymedio, éhicieron i4®^aleS - vas. ¡Oh Yenturilla !
"d p Íer°n , áSU 1Iegada a? San-Clemente, le&, Una parte 11 n°ticia no fué ton pública qne ¡T™ '° T*. según "l ^a<IUella . " lla ’A' prueba^ í» venia el CuM A“““V 6ayuntamiento ignoró citar i‘^'A-ulebron hasta que lo tuvo encima v,n„. i 'bte se ha'llaba Am^!ente dndas si baeia muchos dia ° «ompañía de V!“ÍJeme",e *yesPeraba a>Culebrón ®la AJberca V?UcJla Pata llaoer su entrada triunfal fngandes fe,lnLSOArKar ^TCaSa los dos a«>ígos ?justicia yái S i ‘laPl [enta hecha ala humanidad, á 'c su triunfo aocencia. Yaun se sabe que glorioso 08 d'Oses AvCmbrfgad0 de su dicha Ydel nla»jar de J* C¿que‘‘C°IfTo de SÍ 86 16 °ia dec,r aJudas en í0s ®is enemiaos m" *Dd'aA’"' asPldem deam bulabo: toJ4mamna ySVeímr!liTe“TnA Campesino yrepetían 3Uetlarán reduo’ 1^í^Seran hol,ados Por mis plantas y SjÍ*** ala mendicidad; ypateaba ódaba pataa;3.» pre Pto‘?nVentura yla Amazona. Los testigos á del partido “,terrogatorio sobre ser Judas la cabeza I"' ^’de.SnT8e ,“noce “la Albercacon este nomíCaridad nA, yerdader0 Sc[eel hermano de la escuela *“ San-Clem”? /yfOD “mb,en de ,a estancia de Judas ^Ptofea MJeou telerenca áJuan Tolosa),yqUecual Pu°aptóXmirhr,í! esde aPc<Juena Babilonia predecía la aloe no f'? Alberca con la venida del Culebrón. ¡Y oía- ,<• An„au Clertas estas tremendas profecías!!! !qj|e PeSá de Toel^1'®10 inminente que corría la aprecia- .1 >') sin aten, T°rrepr0Slgue eslc en su primera de- »fr.| 1S'derando wjIn V°S“lo?os yclamores de su familia; V¡f“ el eomplacer ág TO™P ,m,5nt0 de la real orden, ysobre fsegún rlirv A' Kesenor DucIne >arrostra por todo» Y«o hav n„ Tr* ySe mete en la posada de la Al6*av.,r^ . iaynovedad; vmanda ,1 nUi.i' •• A* 1n0l. av „5Joc 1UKte en ,a posa, ^a^lntamiento V i dad ’ymanda al ‘^alde prii ]-Anla SUspension le Venealc !íasiguiente, yse de mero qne cila An SU6Pension A.i 3yetiene al cíia siguiente, yse solo Lerca hasta el / CT7den del Duque, yse está 'Yse vuelve Aq^’ V, 0deado siempre del Cura, y11 n &an‘Uetnente; yse deja ála faroi er del Cura familia en ui
(8) 1n"ar de rebeldes sin mas protección que la del Cura, yviene áMadrid el enviado, yvuelve ala Alberca ,yse encuentra ásu muf'er, suegra éhijos de coita edad 9in la menor novedad. ¡Qntf imprudencia, qué locura la de este celoso comisionado, abandonar en un peligro tan inminente asu adorada familia! ¡Y qué milagro tan patente de la Providencia en m> haber sucedido ningún desmanque en ella El celoso yestimable pastor libró de las garras de los lobos el pequemto yescogido rebaño dejado ásu cuidado yclientela. Aun la tremenda sumaria no hablo de haber experimentado el menor disgusto la familia de Toro Torre yúnicamente el testigo que todo lo sabía ytodo lo oía, el Alcalde de la firmeza Juan Murado, nos entretuvo de una conversación pasagera riñe se tuvo en el horno ,solne que tal vez convendría dar una zurra ála muger de aquel aventurero ycontador de aventuras, poniéndola en un burro en el camino para Madrid. Pero su influjo fue tan poco que aun al sapientísimo promotor licenciado Rueda no le pareció hacer uso en sus actas de acusación contra su rival. Yes de observar que estas conversaciones del horno eran muy de gusto del intrépido comisario Regio, y de S. E. también, áquien entretiene con ellas en sus ohcios, y S. E. las comunica al otro Excelencia el señor ministro Lozano Torres, yocuparon la atención del Monarca de las Espauas, ysirvieron de base para la tremenda real orden de:,5 de julio, Irt míe se mandó abrir las arcas del tesoro pubbco al aventurero ,yemprendedor de aventuras arriesgadas ,el concluso de la Waarmada para librar de las manos dé los asesinos su apeeciable persona, ypoder lograr la prisión de os iik imouos ayuntamiento que habian cometido el desafuero teno o decer ciegamente éhilari animo la sapientísima on en de S. E. el señor Duque para que al valiente Toro Torre entregasen los alcaldes la jurisdicción; Ychttito. «¿Qué «desacato yqué conducta tan criminal ^exclamaba Toro «Torre) la de estos miserables aldeanos (é irritaba la vacuidad del procer) en suspender el cumplimiento de la orden «de S. E.? »YS. E. lo repetia al señor ministro Lozano Torres; yeste segundo Exceléncia lo aployaba yelevaba areales órde-
nes las propuestas del señor Duque, estendijas en un estado de emoción. ¡Qué señores! !í! ,0 Pero aun cuando el acto de suspender yrepresentar aS. M. yal Duque, podrá decir algún escrupuloso, cnvolv.ese tal desainó yconstituyese una conducta tan abommable ycrun.nal de *,, 7•„.'mn nue en el firman de prisión fue partedelacorporacton nQ cstuvo u,£udo estar eotnprcntlKlo el abogado "£4"foro Tórrese dictó el en ayuntannento cnamb apre.^ ^^^^d<¡ ÍESSu extXcla <Ll otro Alejandro ,corta el nudo gordiano yresuelve esta dificultad de un modo marav. loso yenteran,ente original. «Aunque prologo la pnston de Huerta (d.ce S. Ej m.n embargo de que no concurrió aayuntamiento mes j >kí ficado su porte yconducta, hay por decontado conüa eL la »opinion pública yla circunstancia de haber quebranta «confinación en San-Clemente, yla de babel visto ey «Albercael comisionado; yaunque podría hacérsele sabr ádis- «tancia proporcionada, para que no tuviera la menor inf ue ocia en los negocios de que va átratarse ,conviene poi otia «parte que esté cerca para las declaraciones, careos yotras di- -li^enJL indispensables, des verdad que resulta culpado «también en el delito de desobediencia ala orden de &M. soubre la entrega de la jurisd.ee,on real ordtnar.a al comtsmna- -do.” ¡Viva el ingenio de S. E. yde Angel,» que le ,usuraba! (i) Nosotros antes de entrar adeshacer Us calumnias que comprende este infame periodo, queremos argl.tr aS. E. ypresentarle las groseras contradicciones en que se le hizo incurrir. Si el sabio yvirtuoso secretario de la Presidencia estuviera en (i) Propuesta de S. E. áS. M. de 29 de ¿unto de 1819 «j dia siguiente de la 3. adelación de Tqro Torre para la prisión dei ayuntamienio ydon José de Huerta ;certificada por el are «ve del ministerío de Gracia yJusticia áinstancia del ayuntamíen o yde orden del Exorno.* Sr. don Vicente Cano Manuel ,unida a la pieza corriente con pedimento de la corporación.
funciones, ni la Alberca sería infeliz, ni S. E. se vena expuesto áestas justísimas reconvenciones que lia lie.cbo necesarias la defensa del honor, sacrilega yalevosamente vulnerado. El Venturilla de S. E. ha causado estas desgracias y estas afrentas. En resumen S. E. se decide por la prisión del abogado por si era verdad que podía resultar culpado en el delito de desobediencia del ayuntamiento. Ciertamente que el Bajá de Bagdad no se atreviera áhacer semejante propuesta al Gran-Señor. No hay un código en el mundo que establezca que al último de los súbditos ovasallos se le prive de la libertad porque pudo ser delincuente: pero el despotismo es hijo espurio de las leyes. Los Sátrapas abusan de la confianza de los gefes absolutos de las naciones, yoprimen álos infelices pueblos, sin ley ni razón ypor su capricho. Si la primera autoridad del reyno en el gobierno anterior supiera de leyes ótuviera ásu lado quien las supiese, respetaría la de Partida, en la que se previene que para la prisión es necesario que conste el cuerpo del delito, yhaya indicios racionales contra el preso. ¿A por qué? porque la presión infama ,dice sapientísimamente otra ley. Aen este caso ¿cómo podía S. E. persuadir que el representar áS. M. era un delito, ni cómo apurar los indicios que obrasen contra el licenciado Huerta de haber tenido parte en la deliberación del cabildo, áque no asistió? Este letrado se honraría en haber dado igual dictamen, porque es el legal;, yporque S. M. que tiene otra lógica que S. E., lo ha declarado así realmente, mandando que se oyese en justicia áeste ayuntamiento que S. E. presentaba como delincuente en el acto de representar. (Pical orden de 11de diciembre que acaba de unirse al proceso. ) Pero ya que S. E. es tan mal jurisconsulto, al menos deíera aparecer mejor lógico; yqueremos hacerle el siguiente si ogísmo, llamado el Aquiles en la ciencia del razonamiento. el supuesto delito consistió en el decreto del ayuntamiento de 20 junio,, según S. E;es así que el letrado Huerta no asisto átal ayuntamiento según S. E.; luego no pudo ser
<•1 principal .autor, según jijo también S. E., -1c semejante. Irir. nvi4'si SEleyera Ucausa, yentendiera de «lento; yaun hay mas. si o. «o j lo que es capaz -le acusar yjustificar u, p. ocesado, observaria «que presentado en ayuntamiento Toro Torre yentregado la credencial viendo que la corporación se resuma al do la creder el enviado en catequista, les peroro laníamente les predijo los males aque se exponían no Sed nriegamc.no lo que .mandaba el señor -loque del obedecían eteg jos discursos vehementes Infantado, pero que arrastrai \j•ie¡ar r.. del decano don Francisco Santiago Penal anda ,sin tcja bertad álos individuos de ayuntamiento, ni permitules vp ar* ceci no r.,.e propuso ftwuxh, yquedo sm cumplir r^Labiltóroa orden de S. E.” Así lo declararon los dos al-al-lL Contreras vGabaldón; luego para adeliberación de cabi lo uvo parte ni pudo tenerla el letrado. Es verdad . queXUban expuesto estos alcaldes &«¡¡¡ Dañeros »aue no liubo tal sermón de loro torre, y íureraT solía decir que aunque conoció que .ban, poi.ieudo 7*“ dlClaXTue^nq“n" nXme bien, buena »vá la cosa.” ¡Qué truancria de comisionado, yqu [ de VentLirilla vPedro Mártir! ./; Huerta dice S. E., tener parte en el dehta Pero podía 7"'“ rcsullana de la causa. Mas el codc dcsolicdwricia, y*1|evaba; yestando ála relamisionado ana-be "1° con el alcalde t.% y con .le su delación ¡ ,muta disposicioncs, ..atrevieron alcaldes yregidores ácometer el desacatoden^ ..oliedecer ycumplir una orden superior tan ten »exn.eslv'i ”;Cómo pudo ser que este letrado fuese la causa principal de la tal desobediencia? Nuestro adivmo reconocí en el gesto del alcalde, yantes de avistarse con el letrado, negativa del dia siguiente. S. E. siguiendo en su lógica extravagante dice parte »que el autor de este delito era el letrado 1 »se infiere (prosigue S. E.) por el hecho de baaei vis o ba
(*3 ) con nuevos cargos, no podemos menos de poner en su alta yencumbrada consideración (si es que llega ásus manos este escrito ), el por qué fue engañado por su Angelito Toro, Eguizabal, yVenturilla en daño tan grande de tantos honrados gefes de familia. El plan de este escribanillo era en un principio sorprender con la carta de S. E. ,apoderarse de la jurisdicción ,vengarse del Cojo yfechista, ydel alcalde Gabaldon; disponer la insaculación ásu gusto ,ydejar en manos de su segundo Judas el mando yel monopolio de los caudales públicos, sofocar los expedientes que .había contra él; dejando para luego el de desembarazarse del letrado, haciéndole repasar los Pirineos, óal menos ponerlo en Araron á disposición del capitán general ,según propuso Toro en Ja 2* delación, yacabar para siempre con los oficios de regidores perpetuos que tenían las atribuciones de nombrar alcaldes, que no eran del gusto de este-escribano, ni de sus amigotes el cura yJudas. El proyecto era como de un escribano: embrollado, injusto yde una ejecución imposible :yasí fue que lue^o á luego que sospechó el ayuntamiento de que en la real orden que no quiso presentar el comisionado podrían atacarse» los .‘derechos de la villa yla posesión ydisfrute de sus destinos, ápresencia de Toro decretaron de común acuerdó, ycon toda uniformidad que se representase áS. M. yal mismo señor Duque para contener un golpe de mano, pues se le temía de veras, yse le conocía con el título de Rey chico ,según aparece de las pruebas. Entonces el audaz y tenebroso escribano viendo desconcertados sus planes, y atribuyéndolo áalguna inspiración anterior del letrado, se formaron otros de nuevo yde mas importancia para acabar con los sugetos ylos destinos, irritando la vanidad del pró- \C1 ’yexcitando la avaricia del enviado; yse principió á <eatar ymas delatar ,basta que se expidió la fatal orden <e ju 10, yse procedió ála prisión de los de ayuntamiento ydel etrac oporque pudo dar un consejo de prevención Yno hubo mas. En su consecuencia (según decía Toro Torre al segundo
(*9 ) ,voIver con la «opa) -la anorte de la Alberca yde los ,lia de vo\\ ,cccetada.” „Este pueblp (decía el procónsul) que- ,¿presos esta £una auea sujeta áSap-Clemcnte ycoa un >¿dara renacíivreíritlore$ perpetuos; estos ylos alcalalcalde peda yHuerta el abogado irá áua presidio »des serán de „y¿fue eltenor de la llamada sen- „por sc.s «omlsm0 aparece de la propuesta de foro ,enC,a/J-propuesta que.según el considerando de la real or- ¿i ¿te póblicns yde [trpptedad de los prinupto !gu ndido su orden particular ,como si presentado ale8a ^d. Ytanto valia el no harTZn audiencia en justicia, como si precediera un jmber t bi iEl inicio de Toro, que puede llamarse proceso sin CIO legalfincomodaba áS, E. ¿y era éste un buen consejo? f“ s. M. lo desechó con entereza ,ymandó la audteñeia^n justicia; yno podia ser otra cosa en un Rey justo Yamp¿ro podrá saberse porqué hicieron aborrecer aS. E. la i ¿•>njusticia, en términos que desobedeció una ,dos ai íencia repetidas reales órdenes que se comunicaymas v,uCto,f|ejnuevo ilustrado ministro, celoso de foeloria yreputación del Monarca? ¿Cómo es que debie»* ,®vmocer en este estado S. E. que habia sido engañado por tanto pillo* no corrió átender la mano ála moceo* •’ , •mj(fi? En este caso era cuandp debiera haber manifestado su verdadera grandeza, la del alma, en reconocer el absurdo que le habian hecho cometer; ydebiera apresurarse áreparar en lo posible, éindemnizar de los peí juicios tan graves que habla Wad9 cqn.su incpps^deracion vligereza en haber Reñido por opjnion publica Ja tic Torre ,Eguizabal.y Yeutur/lla. ¡Y pudo conseqtir su grandeza que siguiesen siu consuelo tantos gefes. de familia, y por tantos meses confundidos entre ladrones yfacinerosos . .Infelices!!! Jamás lograran la audiencia en justicia, ni Ja i
(2.0 ),¿J'j iU hac®* bertad ,si S. M. ,libre de las trabas que le inap* ^ valer la justicia, no volviera amandar en ege ^nade 820, yi.° de la 2.aera constitucional ,1 pliera con sus reales disposiciones dictadas en e cOííligio0a^0 bre de 819. YS. E. ¿por qué mantiene aloro ' 'líaS ,coa®' en la Alberca cometiendo tantos absurdos y,¿efi11® do S. E. mismo dió parte áS. M. en »oviemo ^ habia concluido felizmente su comisión, sega ^-g^bre • exordio óconsiderando de la real orden ue y^ ¿Era despotismo del Monarca, óde los nuuK a ,^yerda e forme áprincipios de buena lógica ¿qaiel^ se ,avUutanliea ro desobediente álas órdenes del Monarca •¿"¿elPr°* to que ejerció un derecho representando ao. -’^ge bür cer de la extinguida Presidencia, que sin rePre j, y ló ydesairó las repetidas disposiciones de su ^^9 í en aquel tiempo, para que se administrase a -^ayüllt ^ el licenciado Huerta fuera el autor del C011S .op0í»eí,t ’ miento como lo fue S. E. respecto del Rey TplirCl ¿por quién estará perpetuamente la opinión ^sotv0ssPl1^ constante ?S. E. reconocerá su inferioridad. ^impug03^ mos en el alma que esta defensa envuelva una ^nitf® tan clara de> los manifiestos de S. E. La ceen jpis honra, de igual precio (según laley)que la ha hecho necesaria. S3-° del P,ro^so; Criminalidad de la comisión en la for^^CL°^ extravagancia de S. ycalumnias el } nO*1*' ii c0ííl M Teniendo el proceso óprocesos un 01 '^Clq0fO ,íS .|jc^ da descrito, yhabiendo de ser los artífices ^fl0S & todo Venturilla, no es de extrañar que de sü;^e5 ylíl ¿fi un edificio fótico ruinoso, lleno de imPel ,^80 ^ truosidades. Ycon efecto, al primer *fde ¡o<da hallamos con un monumento de perfidia y
“nXteE lI 1"621'<1C Tle8a!ment«pHsiea_a,. ! ente delproceso c/ cuerpo del delito inventa!/,, i cot^d‘e,’CÍa á'* «ni» *14 lie ieUrérde 8,oC envok'0"e“trc loco Torre yVcnturilla u“fragmento qué Drim3U!' acrim‘nalidad corma el licenciado Huerta, vsuPicron 10restante de la orden. En esta operación cometió testo 00 / 151011 ddelito ócriraen de falsedad, alterando el con. rana °Una Feal orden: es decir >de lina ley ónoluntad sobereal a<luel tlcmP°^ Yes un crimen ,ynefando. Véase Ja fraam UCn .certlf ,cada p°rel ministerio ycotéjese con el ci¿rá e°? CC 1 C 1 atalan (fólio a-° Pieza principal), yse aperar nPr? 1 maldad*El promotor fiscal Rueda que debió hadintinn/n 3ejeCUC :0n de la ley’ Y<Iue Por un testimonio cion <íue eilvo}via una falsedad no pocha fundar acusa* el *1 Clue acuso sin embargo tan alevosamente, es reo con Sar árlfu/ 1 ] 0regl° yescrif>ano. Pero ya se vé, se quería acuestafia íp. 16Huerta: 110 ^abia de qué; la real orden tóente la S°a'0r’. como rjuc cn ella se reconocia solemncalseno de noc^ncia elletrado, permitiéndole que volviese ffe precien ^ailu ia ’yuna xeí que Labia que perseguidlo "o le ldfcomPoner la real ^den. Ysi en los testimonios ‘l“equerrán °que Tte !1,a esta leal res°luoion, se decía lo "e08 malva , dof: yP°dia para acusar al ehonor que se liab’an propuesto sacrificar. ExiraRancia /sobre si contravino el licenciado Huerta á una real orden del año de 18. Pasión del ab á. T* í?°(*° ^E‘^as causas que motivaban la confinac-bUt °Qu^‘ ta insinuó »que había quebrantado ^cione/ de T™ Sail'Cleme . nte ”(0-E»ninguna de las tres Ul<> oirc sc incluyeron estas especies, yde- (i ^—IImil !— laH^’V decin?^ Se m.and(iPor rea lorden de 3de enero °la de ia test i|non iado un fragmento en autos al 4elebrero de 819, yse expidió áconse-
(2a )_.poderío te hieran ser ála oreja cuando vino ásolicitar cC ?joS indi' S. E. volver con fuerza armada ála Alberca, yVlT sl egUflta' vidrios de ayuntamiento eran óno muy ricos, sí 8’J np^loni3, ha ansioso este nuevo Tántalo al salir de la pequeña ca. Pero S. E. en este caso es tan mal jurisconsulto Y^^real nao se ha observado en otras ocasiones: porque j^erta qne orden de enero se mandó al abogado don José ,v]o cuiup1 ! 0, fijase su residencia en San-Clemente ynada Ti’ 7vel iT‘ ysobre ello hubo la gran disputa con Egmzaba ,^t0 debf0 terio desechó estos chismes; fuera de que este sup ^ no era de la causa del desacato del ayuntamiento? yjahr de haber habido alguna culpa antes del >4 ‘| e*e/ralsdl0 bia ya indultado, supuesto que se le permitía N0 zC]ase el1 de su familia, sin mas prevención de que no se u¡i asuntos de gobierno del pueblo. ¿A qué pues sa 11^' duque del Infantado con una extravagancia semeja ra del caso ytan falta de verdad?’ >’ a. ^ ...... -j Y Absorción de caudales públicos por los regidores i ta: turbación de la tranquilidad pública , 7 de administración de justicia* S. E. refiriéndose á;Toro, como Torq-a-Egmz ^cflto, )' los regidores perpetuos que componían el ayuntan .^1 1 quien era cabeza el oficial primero que fue del nnn , uuso ,»que hallándose bien con el desorden no s ajusticia, y.estaban apoderados de los caUl ‘j ..|asv:li . I»0r cuya razón ,dccia Toro Torre ,no quena» yo» tos alcaldes iyesta fue una falsedad ,uua >»’P0S de hd Fab*n?Jime i raS defacion ‘-s del alcalde Real orden‘en fin q e ue 7li rdUS°v'^HánVe Tfiada P°fé\%>**' Lozano Torres en u¿. rev ocáda'7 •aúe lebrero,, en que fue rfot ^ mente la inocencia del De “•’ J tín tíue í uVaole de su familia, Pe«eguido, permitiendo
T* l^ln06trad°de u“modo irresistible e] ay,m tan cp„, ^resuJta de documentos. Judas rnn i a^un' Aciones er¡mfn,,e 0CUnle, ; t0S f” I™ COnvict08 *Xf M^ymas re2s ;C0ndenad0 Cl I"á>arestitución ,fc at0 oproyecto de asesinar al varón predilecto de la omnipotcnte Presidencia. *insinuó Xs e" °b)Ct°de,it°donde 1,0 1‘abia Pwsotia de Toro ^3“ corna un 8™ riesgo la aprcciablc ldad de mandar ,rJ 'para Per8uadir áS-M-de la necef “lnal«9 (los de avuntom* P£"acastJ8ar aestos rebeldes ycri. Hdel 7SU Presunto directo.) teste „i^sn>0 comisS de n„ 7CUy°embuste acreditó ,! t0r]os los excelencias del ^qUC no P°dra ‘dudar S. E. ¿1"? *e valió Venturilla "1° reu, ;idos-El medio principal £***> a,.tc" e;;,;!' aP3ra lle™íefecto la intriga que se tentando .el nombr". I’01'1™011 sus.asquerosas dela- "iUy J', l "i aal comisario résiio Cf11 . 1201’? 1’állenar las y „<ado álos .temores K’“nduda «noció qne era •ao^-qne por la cateSor!a de «ó, en la especie irracional tienenXT,v“* asl «* <?steneen disposición nermi.J /que estar sobre eL COliiia >e J S01 ] lagC 9ÚItimo eslabón delicio 6tCmer*S°Sabe fPie n*¡, Qiip UAlberca con .un tremendo hínegro fk?sPotÍ8mo’ <r?"*• se atrevió Sv, ?,re las P¡«- C,V'> la Albora ?„* „LP‘n .'.° , al v,vo los peligros que ?>,í Si, . "di‘ Su rluepi era en nrd “^^pnazos. ror manera, 'T.ÍSííl-*»o-‘- m,'" ¡•«¿yír,Í£S¿ lo'év> sí a,1rtuJ afü J'° Pe esipirn ;ríC011 tropa, yse dijo 1, .Ataron tsí& apéndice. En h«i,•J 'abo,,,, °,P sus temores ,con 0a*<Wacion-ya se
(H),'sa„.Clet*e0 ; amparó sin novedad alguna la Alberca ,,_cu0ry0,6 te, yse vino ácontarle sus cuitas áS. E. su ),e^rtajeza Je l°5 cenas, yvolvió con los soldados para asaltar a rebeldes, . •> pn gas ^ comisario anunc ejofdel1 amaba t Suponen que’ el pavoroso cienes que el pueblo todo lo quería poique 3 [ .jeHuer ^ ylar justicia, excepto el ayuntamiento yt¿n aCata0d0la Ví que los mandaba como ásus criados; y*>• •cOuiisl0tia< .! dad que destellaba de los labios de su asusta ^5 dijo en ia propuesta áS. M. que acaso atcrH^ * V persona ;yen su comprobación b. -L. tu ]os ,n)e ., petir los cuentos del horno yde los llanto»^^ ^£oSua» aldeanos que querían la justicia, yera el tlie ^ ladrón avigeo convicto yconfeso. iVeíltl,r1 ’ j (Pero qué apuro para el talento yrecursos c pues que no había tal proyecto, ni r* a( '* ee0 el sllC comisario, sino es el cura (pie no le dejó (TL\c»*eúteJt Aquí se vio desfallecer este escribano porqm 11 e\qllC ^ do conseguir (pie el coriféo de los testigos am yag^\\¡y do lo sabía, veía yoía, el alcabalero Murat o( 'I oS< que en aquellos dias se hablaba lo de los escope ^^fneiE, lo el cochero de cámara de Toro, Pedro ^jlt°n |T,0line* ,°^|,{o? yno llegó áfijarse hecho alguno hasta eeScop^ mer alcalde de barrio de la Alberca, ge*ec . e vpar3' voluntarios para las prisiones de sus convecm1 teS lo» ^ conducción áSan-Clemente de sus amigos re ^ cejates presos, el celebérrimo ynunca bien .1Grist0 , Zipata con relación ásu compañero de llulCllu0ura^°s& J\0^ Moya, jPero qué fatalidad! Todos esto» testigos parciales, cuyos nombres ge ven. escritos en 3ell la KaCongreso contra clon José de Huerta J01 ,ep,ero3u, corneme, se refirieron áAntonio Fierrez;q«c 9 si derarlo tan malvado el autor óautores de nte3„ des Mas el honrado Fierre/, desmintió solc^" irio ^, tos bribones; yen su consecuencia sufrió el *¿¿0 ).i prisión por espacio de tres dias el testigo de H* mazinoira inhabitable como la de Dionisio» Y
(2~> ) ^' vCmu,m,'f'r aprefUn':t llcl in^ro«a t to,'ÍO-‘0I‘Toro! ^luruja !,Cuanto te asemejas a:Toro! no Pareced I>UeS - de CStC in°d°de Proceder de la compon, obse1Vl i extraco que este monstruoso proceso ofrezca al ni¿Srno r i mas 8uPerficial tantas nulidades como brotan de ó!. v'olenc¡ yc t0da e?Pecie: no hubo juicio: todo fue atentado, de fatulr YUerZaS yabiiso8 horribles de autoridad, yexcesos, lo aProbil ÍSYo el ^n, *sari°régio >ymdo queria S. E. que Uq estanrl f, ,yde España. ¡Qué locura! ¡Qué insensatez ancl°al latió Lozano Torres! S4" j, Princi Pat<* nulidades del proceso. el proce^lf absoluta dc audiencia en justicia. Considérese *Íainforme L°&C flU1 ^ra ’no consta mas que de una sumaJ°rrnalC£(,}. IWr eS°°hemos calificado antes de juicio sin *[**10. de °te , nta '° P ur°, violencia cinjusticia exedení,emPos del mÜ Una cs idiosos de comisión ,ypropios de los Pa°a,sino es deT 17 a,ÍSm°’ y110 COmo fIlllera (le Escocer mas su dureza^ ^^Alemania»donde se iz0 L8arÍ-vtfeima“tir'etÍ,ánÍC0 é^Proce^irniento? Cas7Coniodelito 13 a , CC1°nque las ky05’leJ°sde reputar* Ia °rden n’ "n,P°ni™el deber de suspender Ja ejecución i^é ( ndo,e de'la' vei'da ^Yrepresentar áS. M. insHj- * d°Solemnenien te' el I> f J 8Cal en 8U resPli esta ha recoylo afianza en / 10 /rePresentar en el ayunta* tunantes de S* 7.“ ^°S^XV YXVI Pero Hien a jbidente, yéste T\ ."'T C°nT°r°Torre induÍe* eion ?Causa5;al menos Zano Porros para armar esta trelrib ÍUsticia? Una re | sPetaron las formas de la administrado r '' lal de comisión o"' CUaltlutera »aunque como de si r. 01° faltó según °ataria ’Pues que al demonio mislo$ Y°:yl°snuevo nneStTaUt°reS ds jurisprudencia. Pues ^«ionios. reos de estado fueron tratados peor que d
(2,6 )/•¿infa^ Los concejales presos ,inducidos asubven rcniinciaro11 papel del protervo yprevaricador fiscal Euef igg ¡>'eZa de las defensas yse les admitió esta renuncia (°j 4 or0piiesta el1 principal). Halláronse después con una dificu tac P^Al' un escrito del abogado Huerta, yse l°s^ va 0el tel0 berca;. ysin solicitarlo éstos se les abrió (c1 pío de la justicia, haciéndoles saber que p° ^veínos l)l se ápesar de la renuncia; cuya notificación r0 en e moda por todos. Esto fue en el 18 de octu f0rioallt| aL lea6sin mas diligencia, sin mas apremio rtie ron c0t11 .. se pasó ádictar el lamoso difinitivo, yC j 1e gOficios>^ nados estos protejidos en la confiscación ( t sl ^^espefaa tierros ypenas corporales éinfamantes, iVue caj0pia<loreí ] zas engañadas para esta tropa de auxiliares de °s -preíÜc^ cuando el buen Pedro el de las monjas ^|aabs° ha la cruzada, yofrecia en nombre de eia ,yco& lucion neta de todos los pecados procesa ^p¿r ^ dejaría de arraigarse esta creencia, cuando 'eU ü• yvil fiscal con el buleto de la representa^ mano, yrecibiendo los duros con la otra 1^¿oco^e\^ la salvación por la friolera de subscribir c '\nJiaU que hermosea tanto el proceso! ¿Y cómo Pe] cuando como hijos predilectos eran VlS,t!eV con s"8’b comisario régio yVenturilla en persona, sps ib1^ Alberea, yse huelgan ydivierten yalternan jgflCrJ mecenas? ¡Oh miseria humana! ¡Estos mengua^^^cq$' la perfidia de sus protectores ,yque en e1 ^utjac^ adormecían con buenas esperanzas tenían so r^j^zo ^ dena tan atroz ytan infamante! Un ángel E3*3^t0JoS ^ tender la sima en que estaban sumidos: subleva ynge1 '^ caen de la gracia :el comisario régio bace de chfC^e5 t^ copetas a jios becb< de Pedio Mártir! Escribano ilustre, que lii®> los granos ymenages de los rebeldes, yfue el la manceba de Toro. las persona, yson reconducidos entre^escopetas a:0la ^ amClemente. ¡Oh malogrados servicios hech^ fásü ¿o í1APí*í Irn 1VI irtml 17 *i .,*l^.rrn 1*C '+n i'\0 En cuanto al letrado Huerta está probado C1ue attr»tfwe
s(27) l,resentaron las defensas en Ja tarde del 2,5 de oetnT i ln . dG<tecus juticice ,yse colocaron las torpes no! rin„ Lescribano. Camuñas solo, yde Camuñas con Veno, sin destacb! 8á , qUC dpr°CUratlTY1*;™? TtrCgÓ l0S aut0* soanp , 'Ueg0 es Una verdad de hecho etl elproceproJ-eg deÍaron defenderse al hombre de honor que se tenia carn¡Za °C°n !a”ta inÍust . lcia ’Ysc perseguía con tanto enesperan mient0 émhumanidad: yálos otros los engañaron con ternnlr T’ cerrándoles, abriéndoles yvolviendo ácerrar el Vocle Ja justicia. unaCa nCUando ^os Presados no quisieran defenderse en toarUes USa en. clue se impusieron penas corporales éinfapráctic 5^Car°Cllle coni°rme álas mismas leyes, yála zado I? , lnC°ncusa de todos l°sjuzgados del mundo civili- (]e’i a> . la cIlie nombrárseles uu defensor de oficio. La caugraVedar] St'e | rr °i PerPetuo impuesta al letrado equivale en su deraci0n ] dC mUerte mÍSma ’Ysería una fa,ta de consigue ni i’^^uerse mas sobre este punto tan bien calificado de Oficia vp,í!'í‘ lt0 <Jue perseguir, ni juicio, ni primera insLxtn".„° aaudienciaen justicia redondamente. Csta uulirWi^i °N0Z queda audiencia no declarara al punto r'alo meinr CPleC h ,°‘ P t d°1?acerl°legalmente ytal vez se- 'C* se decía /rV ,nbuna}, s 1 ehaltó con ««a providencia '"'"te el Í1, ,T], mando hacerla saber >7fi PinterinaPara «I mismo °Cga (el proceso ,admitiendo las apelaciones dif>nitivo [>OKlun blen veia q»e'n)bia de reclamarse es- ^'egorlal ,„ an f ”rlS'nal [ nente tófba™.é injusto aúnenla ^(u47o di I?°! tribuMleS 0<l'osos de comisión S^ZdaJenllT f“T F,SCal Martd)’ tropelíaCj (i).Pcr0]aaU( ]¡ en^crr‘los .mas ¡agrados, de los hom- •f de defensa de Tn°Cls"miuy° 1,1 1™1!® disminuir los VAntonio rno de F“E1 ^“«ivo de Toro ó tasco, íue nulo en su concepción. ür ^fü edeMetíad o Huert a contra José Fierrez, proc