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Marlon Brando. La conceptualización de los personajes de Tennessee Williams

Navarrete-Galiano, Ramón

Abstract

La figura de Marlon Brando dentro de la historia del cine universal, supone un referente global sobre determinados personajes icónicos. Brando se convirtió en el símbolo del personaje y transgresor y maldito, como se puede observar en la mayoría de su filmografía. Ese tipo de personajes cuentan con un referente en la obra teatral de Tenessee Williams. Brando obtuvo uno de sus primeros éxitos, justo al inicio de su carrera, en la película Un tranvía llamado deseo, inspirada en la obra homónima de Williams. A partir de ese momento el actor conceptualizó, dio forma y expresión a esos seres malditos y transgresores de la obra williamsiana, que ya nunca abandonó y que reflejó en muchas de sus posteriores intervenciones fílmicas como La jauría humana (1966) o Apocalipse Now (1979).

Full text

Resumen La igu a de Ma lon B ando den o de la his o ia del cine uni e sal, supone un e e en e global sob e de e minados pe sonajes icónicos. B ando se con i ió en el símbolo del pe sonaje y ansg eso y maldi o, como se puede obse a en la mayo- ía de su ilmog a ía. Ese ipo de pe sonajes cuen an con un e e en e en la ob a ea- al de Tenessee Williams. B ando ob u o uno de sus p ime os éxi os, jus o al ini- cio de su ca e a, en la película Un an ía llamado deseo, inspi ada en la ob a homónima de Williams. A pa i de ese momen o el ac o concep ualizó, dio o ma y exp esión a esos se es maldi os y ansg eso es de la ob a williamsiana, que ya nuca abandonó y que e lejó en muchas de sus pos e io es in e enciones ílmicas como La jau ía humana (1966) o Apocalipse Now (1979). Palab as cla e: pe sonajes icónicos, ansg esión, maldi ismo, concep ualiza- ción. Abs ac The igu e o Ma lon B ando in he his o y o he uni e sal ilm, is a benchma k global en elope ce ain iconic cha ac e s. B ando became he symbol o he cha ac- e and ansg esso and cu sed, as seen in he majo i y o his ilmog aphy. This ype o cha ac e s ha e a e e ence in he play by Tennessee Williams. B ando was one Esc i u a e imagen Vol. 8 (2012): 9-21 ISSN: 1885-5687 h p://dx.doi.o g/10.5209/ e _ESIM.2012. 8.40520 9 Ma lon B ando. La concep ualización de los pe sonajes de Tennessee Williams Ma lon B ando. The Concep ualiza ion o Tennessee Williams’ cha ac e s Ramón NAVARRETE-GALIANO Facul ad de Comunicación. Uni e sidad de Se illa [email p o ec ed] Recibido: 16/03/2010 Acep ado: 17/01/2011 o hei ea ly hi s igh a he beginning o his ca ee in he ilm A s ee ca named desi e, inspi ed by he eponymous Williams wo k. F om is cu en ly he ac o con- cep ualised, o m and exp ession ga e hose cu sed and ansg esso s beings wo k wiliansiana, al eady neck le and e lec ed in many o his la e ilm in e en ions such as The Chase (1966) o Apocalipse Now (1979). Keywo ds: Iconic cha ac e s, ansg ession, cu sed, concep ualiza ion. Suma io 1. In oducción 2. Qué es un pe sonaje 3. Los pe sonajes de Williams 4. B ando/Kazan/Ac o ’s 5. B ando y el mundo de Williams 1. In oducción Du an e el desa ollo de una película, la acción de la misma, el hilo a gumen- al, la es uc u a na a i a y d amá ica, nos conducen del p incipio al inal de la misma. Es el desa ollo de la acción la que guía al espec ado po el ejido de la ama. Pe o ambién es e iden e que los pe sonajes son una pa e impo an e pa a pode desa olla oda la his o ia, pa a inicia el camino d amá ico y conclui el mismo. Tan impo an es son, que en ocasiones los p opios pe sonajes son los que di igen la acción, ellos son los enca gados de desa olla odo el azado, es deci , no son u ilizados como ins umen os po la d ama u gia, sino que son los que se hacen con la es uc u a na a i a, pa a lle a adelan e su acción. Se án pues, en esa ocasión, los pe sonajes los que lide en y cen en la acción. Se han dado muchos ejemplos a lo la go de la his o ia del cine mundial. En conc e- o den o de del co pus del cine no eame icano hay un caso de e minado y conc e- o: los pe sonajes que in e p e a Ma lon B ando. Es e conjun o de c eaciones de ic- ción poseen una peculia idad especial, unas ca ac e ís icas de e minadas, que son la máquina que lle a la acción hacia su desenlace. Es as peculia idades, que end ían en común una g an capacidad de subyuga- ción, son algo habi ual en muchos de los papeles de B ando. A lo la go de su ilmo- g a ía, el ac o , llegaba a aspasa la pan alla, como se dice en esas ocasiones en que la in e p e ación es an au én ica, an e dade a, además de e osímil, que el pe sonaje pa ece eal, alguien a quien podemos oca y palpa . Esc i u a e imagen Vol. 8 (2012): 9-21 10 Ramón Na a e e-Galiano Ma lon B ando. La concep ualización de... Desde luego es ob io que esa ue za iene un emb ión que a anca en los aba- jos ea ales de B ando, pe o no po su ayec o ia, sino desde su p ime a compa e- cencia. Es o es una cues ión indiscu ible, es deci la inco po ación de B ando al elenco del epa o ea al de Un an ía llamado deseo, in e p e ando al polaco S anley Kowalski, acili a que el a is a haga suyos algunos aspec os de es e pe so- naje, que luego ec ea á en su aspaso al cine, y ol e á a ein e p e a en o as de sus ac uaciones cinema og á icas. El p opio ac o do a á de cue po a ese papel ya que asegu aba que Kowalski e a una c eación inacabada, al a de ma ices y de algún aspec o humano que él pod ía habe le apo ado, po lo que lo en iqueció a lo la go del iempo que lo in e p e ó en escena1. La apa ición de Ma lon B ando en la pan alla cinema og á ica, ehaciendo uno de los pe sonajes c eados po el d ama u go Tennessee Williams, es e iden e que supuso un cambio es uc u al impo an e en lo que a la concepción y con igu ación de un pe sonaje cinema og á ico se e ie e, po lo menos lo que has a aquel en on- ces se había hecho: Después de Un an ía llamado deseo, el es ilo de ac uación en Hollywood no se á el mismo. Ma lon ha impues o un nue o es ilo na u al que a ec a á a oda la década siguien e. En el pla ó B ando iene la capacidad de a as a al es o de ac o es hacia su campo, de hace les ac ua en consonancia son su pe sonaje, ob eniendo de ellos una mejo in e p e ación. Es el p ime ac o del Mé odo de S anisla sky que se con ie e en es ella. Desde en onces “el Mé odo” se á pa a odos su mé odo2. Desde luego una cues ión p ecisa, ya que se á el pe sonaje de B ando el que a as e a los demás. No se puede ol ida que en el guión su e dis in os cambios según a anza el odaje, dada la ue za in e p e a i a de B ando. La p oducción cine- ma og á ica se inicia con Blanche como pe sonaje p incipal, des acado en e el “d ama is pe sonae”, pe o a medida que a anza la película Tennessee Williams añade más diálogos al papel del ac o , ya que su po encia he menéu ica hace que se p oduzca un cambio en el epicen o del d ama, y que odo empiece a gi a a su al e- dedo . Bien es cie o que había unas simili udes ísicas y anímicas en e el pe sonaje y la pe sona que lo in e p e a. Cuando comienza a in e p e a a Kowalski en ea o, Williams de inió al ac o como un animal “igual que mi polaco”, en e e encia al pe sonaje de la ob a. El d ama u go quedó impac ado desde el p incipio po la p esencia y mane as de deci del, has a en onces, desconocido ac o : Esc i u a e imagen Vol. 8 (2012): 9-21 11 Ramón Na a e e-Galiano Ma lon B ando. La concep ualización de... 1Gasca, L., Ma lon B ando. El homb e sal aje, Mad id, ABC, 2005, p. 38. 2Ibidem, p. 50. En esas mismas echas Kazan me anunció...que me en iaba a un jo en ac o de alen o y que enía in e és en que es e me leyese el papel de S anley...Tele oneé inmedia amen- e...e a la mejo lec u a de S anley.3 El B ando “williamsiano” ya no iene nada que e con aquel jo enci o, con aspec o de galance e “ eenage ” que había hecho una p ueba en los es udios de la Wa ne B oss, que la compañía oda ía gua da en sus ondos ílmicos. Aquel jo en no iene nada que e con ese homb e, que se echa sob e los homb os y sob e la mi ada la p o undidad de un pe sonaje que ein e p e a á y e i i á a lo la go de su ca e a y has a el inal de la misma, sob e odo en aquellos de g an ca ga y hondu- a como son sus apa iciones en Apocalypse Now, El úl imo ango en Pa ís o El Pad ino. Po ello as su p ime a apa ición se le compa ó y equipa ó con los g andes ac o es del momen o: Mon y Cli po en onces el galán más p ome edo de B oadway, pues oda ía al aban dos años pa a la espec acula apa ición de B ando.4 B ando u o la genialidad de hace suyos unos ipos, pa a il a los a a és de su p opia expe iencia, a a és de su p opio hace , y c ea unos elemen os cinema- og á icos, icónicos y e e enciales, que suponen un e ulsi o en la indus ia de aquel momen o, ya que se ab e una nue a o ma de lle a a cabo, una desconocida mane a de mi a a la cáma a, un insóli o es ilo de deci . Así su gen películas donde el hé oe es un se a o men ado, con una se ie de p oblemas in e nos, que a lo an en su conduc a del día a día. Ahí es án, po ejemplo películas como De aquí a la e e - nidad (F om he e o E e ni y, 1953), Ha nacido una es ella (A S a is Bo n, 1954), Johnny Gui a (1954), La condesa descalza (The Ba e oo Con essa, 1954), El homb e del b azo de o o (The Man Wi h he Golden A m, 1955), Rebelde sin causa (Rebel wi hou a cause, 1955), Ma cado po el odio (Somebody Up The e Likes Me, 1956), Pe o an es de aden a nos en el mundo in e p e a i o de Ma lon B ando amos a conoce qué es un pe sonaje, cómo se con igu a el mismo, y los ipos que puede habe . 2. Qué es un pe sonaje Siemp e se ha conside ado que un pe sonaje es una ep esen ación esc i a o en imágenes de una pe sona, de sus acciones y sen imien os. Es deci , un pe sonaje se Esc i u a e imagen Vol. 8 (2012): 9-21 12 Ramón Na a e e-Galiano Ma lon B ando. La concep ualización de... 4Ibidem, p. 139. 3Williams, T., Memo ias, Ba celona, B ugue a, 1985, p. 185. ha con igu ado y alo ado como el e lejo de un elemen o eal, un elemen o que su ge de la c eación, pe o que iene un e e en e angible. Es e alo , esa e e encia con inua, es una cues ión epe ida desde la an igüedad, desde los clásicos, como es el caso de A is ó eles que en su Poé ica asegu a que “los a is as imi an a los hom- b es en plena acción”. Además, A is ó eles des acaba ambién que los pe sonajes debían ene unas ca ac e ís icas que los de inie an y que si ie an como apoyo pa a desa olla la acción. En suma, unos ins umen os pa a alcanza el céni , el clímax de la na ación. Esa cues ión se ha man enido y pe i ido a lo la go de la his o ia de la c í ica. Así los o malis as, ambién en alguna ocasión, los es uc u alis as, y los seguido es de De ida, en su concep o de la descons ucción, han llegado a plan ea que los pe - sonajes son p oduc o de las amas, son pa icipan es de la acción. Nunca pe sonas eales. Los aspec os del pe sonaje son unciones, en suma lo que son, su en e, es á elacionado a una medida mo al o sicológica ex e na. Vladimi P opp, conside a que los pe sonajes son simplemen e p oduc os de aquello que engan que desa olla en un de e minado cuen o. Roland Ba hes ase- gu a que no hay una sola na ación en el mundo sin pe sonajes, pe o que esos pe - sonajes no pueden conside a se elemen os p opios, con ida y con independencia, den o de la acción d amá ica. Es a conside ación del eó ico nos ale e iden emen- e pa a una clasi icación o mal y concep ual del uni e so del pe sonaje que no podemos encon a a la ho a de analiza cualquie discu so ílmico o li e a io. Pe o, sin emba go, hay muchas ocasiones en que la ama y el pe sonaje se pueden man- ene independien es. En ocasiones hay pe sonajes, den o de na aciones, que son cons ucciones abie as. Po lo an o, de es a mane a el pe sonaje es ehecho po el público g acias a la e idencia decla ada o implíci a en una cons ucción o iginal y comunicada po el discu so a a és del medio que sea. Seymou Cha man señala en un es udio sob e la es uc u a na a i a que hay que apos a po : una concepción del pe sonaje como un pa adigma de asgos; asgo en el sen ido de cua- lidad pe sonal ela i amen e es able o du ade a econociendo que an o puede e ela - se, es deci , apa ece más p on o o más a de en el cu so de la his o ia, como pude desa- pa ece y se sus i uido po o o. De es a o ma, el asgo se ía un elemen o que apa ece ía o desapa ece ía, sin ene nada que e con la acción. Mien as que los sucesos, los hechos acon ecidos, han de ene una con inuidad en la acción. El asgo pod á impe a a lo la go de oda la ob a, e incluso más allá, pe i iendo en la memo ia colec i a. Es deci supe po- niéndose al iempo y el ol ido. Con i iéndose en un símbolo, en algo que se sob e- pone a la ob a o iginal. Esc i u a e imagen Vol. 8 (2012): 9-21 13 Ramón Na a e e-Galiano Ma lon B ando. La concep ualización de... Po ello no se puede segui conside ando, de o ma sis emá ica, a los pe sona- jes como unos elemen os, que se u ilizan pa a la acción, a a és de sus diálogos o acciones. Así la es uc u a de la na ación y la es uc u a del discu so discu i ían pa alelas, pe o independien emen e una de la o a. En suma, llega íamos al e e no dilema de la dependencia en e ema y ama. Es deci , que esul a más i al la idea, la esis que que emos de ende . Aquellos alo- es que deseamos p opugna con nues a c eación, o la ama, la his o ia, el sopo - e del que nos amos a ale pa a plan ea nues as cues iones. Es e plan eamien o no ha de lle a a la pue il conclusión de que los pe sonajes ienen ida, an más allá, se le escapan al au o de las manos. No, sólo mani es a que en ocasiones son en es uni e sales, que se ele an po encima de lenguas, ba e- as, idiomas, on e as, ideologías y el iempo his ó ico. Y se á ese a que ipo de pe sonaje el que el ac o Ma lon B ando lle a a cabo en muchos de sus abajos. C ea á unos elemen os que se ele an po encima de la es uc u a d amá ica, con i iéndose en mi os, en en es uni e sales y gene ales. 3. Los pe sonajes de Williams Lo que pod íamos denomina c eación “b andoniana”, su concepción global de un en e de icción que se ep oduce en di e sas c eaciones, iene auspiciada po una se ie de abajos con los pe sonajes de Williams a los que B ando do ó de co po ei- dad y, has a, en ocasiones, de alma. Po ello hab ía que conside a cuáles son las cla es de la d ama u gia de Tenneesse Williams y cómo el ac o consigue agoci a esos elemen os pa a luego hace los a lo a a lo la go de o as de sus c eaciones. Si hay algo que esul a e iden e y que hay que deja pa en e desde el inicio del análisis de la ob a de Tenneesse Williams, es que el au o o o ga una g an e osimi- li ud a sus pe sonajes. T a a de i a la e dad con cada uno de ellos. Con cada uno in en a alcanza su esencia, sus i udes y de ec os más ecóndi os. Hay una ap o- ximación a lo e az, pe o no desde el ealismo, sino a a és de o as o mas, aleja- das de las con encionales, de los es e eo ipos ea ales y habi uales pa a muchos pe sonajes. Así, al aleja se de la con ención, de lo pa icula , se ace ca a lo global, a lo uni e sal. Con esa uni e salización, Williams log a c ea el mi o. Sus pe sonajes y emas ascienden la ealidad conc e a y pa icula de la si uación que cada ob a ep esen- a y se con ie en en algo ex apolable a cualquie momen o o luga . Los mi os que Williams inco po a son, po un lado, los clásicos, aquellos que econocemos den o de la cul u a occiden al. Pe o lo que ealiza el esc i o es una ca a sis, un cambio impo an e, ya que no se limi a a ealiza , a e ec ua , una ec eación, una me a ans- o mación, como se han hecho en o as ocasiones. El au o su eño a mucho más Esc i u a e imagen Vol. 8 (2012): 9-21 14 Ramón Na a e e-Galiano Ma lon B ando. La concep ualización de... allá, ya que e oma los mi os an iguos, y los desplaza de sus con ex os o igina ios, pa a ac ualiza los. Al lle a a cabo es a labo , no ec ea i a, sino c ea i a, los mi os, los elemen os escogidos de nues o idea io colec i o, se ca gan de con enidos his ó icos y se ans o man en mensaje os de una concepción del mundo, de e minada po el con- ex o his ó ico de aquel momen o en que se ubican. E iden emen e se puede lle a a cabo es a labo , es e esca e de en e los iempos, pa a hace a lo a una igu a mí ica en un con ex o social, polí ico e his ó ico de e minado, g acias a la na u ale- za misma del mi o, que es e iden emen e simbólica. Esa azón de se simbólica no quie e deci que las igu as mí icas sean algo es á ico, algo inamo ible, a que ipos, sino muy al con a io son elemen os, que pueden se ans o mables. Son una ma e- ia que se conse a a lo la go del iempo y que según cada uno de los c eado es la ob a esul an e inal que se haga con ese cue po, a ia á en unción de la idea, alo- es o in encionalidad del au o . El pensado y ilóso o español, José O ega y Gasse , apun aba esa calidad y cualidad de la igu a mí ica: La pe spec i a épica […] no mue e con G ecia. Llega has a noso os. No mo i á nunca. Cuando las gen es dejan de c ee en la ealidad cosmogónica e his ó ica de sus na a- ciones ha pasado, es cie o, el buen iempo de la aza helénica. Más desca gados los mo i os épicos […] ganan en agilidad y pode plás ico.5 De es a ma e ia moldeable los au o es pueden oma se licencias a la ho a de la econs ucción de esa igu a, pe o sin des ui nunca su signi icado p imigenio o cae en la u ilización de símbolos, o nomb es eminiscen es, que lo único que hacen es des i ua la esencia de esa ma e ia plás ica. Es deci , el mi o, el elemen o mí i- co, ha de es a englobado den o de la ob a, y el esc i o le da á la o ma que sea, de acue do a sus necesidades y ci cuns ancias, así como al con ex o que odea su ob a c ea i a. Pe o jamás el mi o pe de á su esencia. Tomando como modelo una adición mí ica, como la eligión ca ólica, pode- mos compa a lo que pa a los miemb os de esa mani es ación eligiosa es la comu- nión, el pan consag ado, el cue po de C is o. Sea el pan como sea, más g ande o pequeño, de la o ma que se haga o de la o ma en que se pa a, siemp e end á la esencia p imigenia, aquélla que le o o ga, e iden emen e la consag ación. Nunca, adop e la o ma que adop e, deja á de pe de su sus ancia, su alma. Williams desde los inicios de su ca e a ha p ocu ado ace ca se a la e dad, des- nuda, y eal, sin apujos, con lo que sus pe sonajes han sido elemen os e dade os que mos aban los músculos y ísce as de se es humanos, y que enían que e , y mucho, con el desa ollo de la acción. Esc i u a e imagen Vol. 8 (2012): 9-21 15 Ramón Na a e e-Galiano Ma lon B ando. La concep ualización de... 5O ega y Gasse , J., Medi aciones del Quijo e, Mad id, Espasa-Calpe, 1976, p. 116. Pa a ace ca se a la e dad, a lo eal, ealiza un p oceso, que en ocasiones, esul- a ex año, ya que pa ece que se aleja de lo ci cundan e, pa a alcanza o o es adio de lo eal, que sí que es uni e sal y e leja su iempo ac ual y, a la ez, puede sob e- pone se a ese iempo, como emos ac ualmen e. Ahí es án sus ob as d amá icas, que siguen eniendo igencia y que siguen cap ando seguido es en e el público ea al. Sus pe sonajes y emas ascienden la ealidad conc e a y pa icula de la si uación d amá ica que la ob a p esen a6. De es a o ma se consigue una ealidad mayo , ya que el au o si úa la ob a den- o de un espacio eal, en iempo y luga , pe o al llega a la conclusión de la ob a, el conjun o del ex o se puede lle a a o o momen o y espacio dis in os. Es deci , queda po encima del iempo. Williams escoge gen es de la calle, eales, pe o les o o ga esa ca ego ía mí ica, que los aleja de la ida del día a día, y los hace e e nos, uni e sales; en suma, mi os. Williams se sob epone al iempo y a esa concepción e íme a, an la en e en la adición judeoc is iana, que ha calado en el espec o de la cul u a occiden al. Po ello esa necesidad impe iosa de u iliza los mi os, ya que consigue esa inalidad p i- me a, la de alza se sob e un momen o de e minado. Williams escoge los mi os de la adición g iega y ambién de la c is iana, que él ha “in ospeccionado” en su in e- io , dada su p ocedencia del su de los Es ados Unidos de Amé ica del No e. Aho a bien, escoge se es alejados de lo que se ía un se ejempla , lo que se conside a un ideal. Busca odo los opues o al homb e equilib ado, pe ec o, el se ideal, el hé oe po an onomasia. Al con a io, escoge dep a ados, mu ilados, homosexuales, a o - men ados, pe o alejados del se humano no mal, lo que, sin emba go, les ace ca a los dioses mi ológicos. Escoge homb es y muje es alejados del es e eo ipo común. Pe sonajes desa aigados que al igual que Blanche Dubois, siemp e apelan a la ayuda del aza , de las ue zas sob ena u ales, que le apo an los desconocidos: Tennessee Williams u iliza al homb e poco o nada co ien e. El au o pa ece es a de acue do con los ágicos g iegos en que los pe sonajes de la agedia deben se se es en cie a medida ex ao dina ios.7 Quizás la elección de es os pe sonajes obedezca a la ida del au o , que su ió el alejamien o de la sociedad y su misma au oma ginación po su opción sexual. Como apun a la au o a an es ci ada: Los pe sonajes williamsianos son homb es y muje es que huyen de la sociedad pa a así no e se echazados. Se es en con inua huida a los que ha dado el nomb e gené ico de Esc i u a e imagen Vol. 8 (2012): 9-21 16 Ramón Na a e e-Galiano Ma lon B ando. La concep ualización de... 6Gómez Ga cía, A., Mi o y ealidad en la ob a d amá ica de Tennessee Williams, Salamanca, Uni e sidad de Salamanca. Es udios Filológicos, 1988, p. 20. 7Ibidem, p. 23. ugi i e kind. Se es que se saben di e en es y a los que la sociedad, como bien apun a Williams en ningún momen o deja de ol ida que lo son...8 Ob iamen e lo que los di e encia en casi odos los casos, es su hipe sensibili- dad, que los hace se es, en es, ex emadamen e ulne ables, aunque siemp e man- engan una mix u a de ue za y debilidad, sensibilidad y du eza, pu eza y co up- ción. Al inal siemp e se á su lanco más ulne able, su debilidad y agilidad, la que acabe dominando y eso es lo que hace su iun o inal imposible. Son se es que huyen de la sociedad pa a no e se echazados. Hipe sensibles y ulne ables en con inua huida, que les lle a á a su des ucción inal. Lo cie o es que c ea mi os, pe o den o de la ca ego ía del an ihé oe. Williams no es esc i o social, no hace c í- ica, sino que ele a po encima a sus se es imagina ios, quienes pese a su debilidad, son e dade os hé oes. La sociedad co ompe a los humanos. Po ello los pe sona- jes de Williams huyen de esa sociedad op esi a y se con ie en en hé oes de lo ma - ginal. Es deci , ambién compo an un aspec o de he oicidad al opone se a un en- e, a un elemen o, que no es más que una sociedad es ablecida y que sigue unas no - mas aco de a las pau as p e ijadas po una no ma y mo al. Algo a lo que se opone ese conjun o de ma ginados, que echazan esas cláusulas, y que hacen en e a un enemigo común que no es más que una sociedad que ija y sigue las pau as de su doc ina. En esa pos u a común, en ese opone se a lo es ablecido, podemos encon a as- gos idén icos. Pod íamos sin e iza algunos aspec os del co pus d amá ico de Williams: - Los pe sonajes mues an sus emociones sin apujos. - P esen a con lic os sociales comunes, pe o que a ec an a pe sonajes icónicos. - Los pe sonajes son duales. - In en an encon a un hueco en el mundo. - Son se es soli a ios, indi iduales. 4. B ando/Kazan/Ac o ’s Además de cómo B ando se adap ó a los pe sonajes de Williams y cómo luego ecu ió a ese co pus pa a con igu a sus siguien es ac uaciones, no cabe duda de que su paso po el Ac o ’s S udio y el abaja con Kazan ue on los dos sopo es, los dos pun ales, sob e los que ele a su ca e a. El di ec o si ió de nexo en e au o y ac o , ya que Kazan gus aba mucho del ea o de Williams. El p opio d a- ma u go lo ha econocido en sus memo ias: Esc i u a e imagen Vol. 8 (2012): 9-21 17 Ramón Na a e e-Galiano Ma lon B ando. La concep ualización de... 8Ibidem, p. 24.