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Economía y territorio: una sucinta revisión

Coq Huelva, Daniel

Abstract

Este artículo expone de forma resumida algunas de las diversas formas de aproximarse a la relación entre economía y territorio. En primer lugar se exponen someramente algunos de los principales rasgos de los modelos de localización neoclásicos. A continuación se presentan algunos de los rasgos más destacados de la nueva geografía económica, insistiendo en los puntos más novedosos de la misma. La forma de incorporación del territorio desde la perspectiva de la economía política también es analizada, considerando en primer lugar los modelos centro-periferia y, en segundo término, las nuevas construcciones teóricas derivadas de los distintos desarrollos de raíz institucionalista.

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REVISTA ASTURIANA DE ECONOMÍA - RAE Nº 31 2004 119 ECONOMÍA Y TERRITORIO: UNA SUCINTA REVISIÓN Daniel Coq Huel a Uni e sidad de Se illa Es e a ículo expone de o ma esumida algunas de las di e sas o mas de ap oxima se a la elación en e economía y e i o io. En p ime luga se exponen some amen e algunos de los p inci- pales asgos de los modelos de localización neoclásicos. A con i- nuación se p esen an algunos de los asgos más des acados de la nue a geog a ía económica, insis iendo en los pun os más no e- dosos de la misma. La o ma de inco po ación del e i o io desde la pe spec i a de la economía polí ica ambién es analizada, con- side ando en p ime luga los modelos cen o-pe i e ia y, en segundo é mino, las nue as cons ucciones eó icas de i adas de los dis in os desa ollos de aíz ins i ucionalis a. Palab as cla e: desa ollo egional, economía egional, geog a ía económica, dis i os indus iales. 1. INTRODUCCIÓN Es un pun o común, den o de la ciencia económica, el econocimien o del escaso papel que, habi ualmen e, se le p es a al componen e espacial, es deci , al e i o io a la ho a de explica los p ocesos de p oducción y con- sumo que sob e el mismo ienen luga . En es e sen ido, las siguien es pala- b as puedan, quizá, se ilus a i as de un sen i bas an e gene alizado. “¿Cómo suelen abo da los economis as el espacio? Po deci lo en pocas palab as, la mayo ía no lo a a en absolu o. En e ec o, hay algo ex año en la mane a en que buena pa e de nues a p o esión igno a cualquie cosa que gua de elación con el luga en el que se p oducen las ac i idades económicas” (K ugman, p. 15, 1997a). Pese a que la ase an e io es, en é minos gene ales, álida, sin emba go, los in en os de desa ollo de una ciencia que en oque los p o- blemas económicos desde una pe spec i a espacial son muy an iguos1. (1) Los in en os po inco po a la a iable espacial al análisis económico son muy an iguos, emon ándose a Vön Thunen (1839) y A. Webe (1909). COQ 15/4/02 12:25 Página 119 DANIEL COQ HUELVA. ECONOMÍA Y TERRITORIO: UNA SUCINTA REVISIÓN 120 Así, desde p incipios del siglo pasado se han sucedido una se ie de con- ibuciones eó icas en es e sen ido. Se a a de apo aciones muy he e- ogéneas. Po eso, el obje i o p incipal de es e a ículo es p ocede a su o denación y esumida exposición. Se ealiza á, pa a ello, una some a e isión de las dis in as eo izaciones económico-espaciales. El campo de análisis es sin duda muy amplio. Las elaciones econo- mía- e i o io pueden es ablece se a múl iples ni eles. Es e a ículo a a cen a se en aquellas ap oximaciones que, de una u o a o ma, analizan el compo amien o de emp esas e indi iduos conc e os, en un plano esencialmen e mic oeconómico. Po an o, no an a inclui se aquellas ap oximaciones que in oducen el espacio en modelos mac oeconómi- cos, ya que ello desbo da ía con mucho los obje i os del p esen e ex o2. Con odo, la ampli ud del ema hace que la e isión de escuelas aquí ea- lizada dis e mucho de se exhaus i a. La o ganización de ex o se á la siguien e. Se comenza á po expo- ne la o ma en que, desde la economía de inspi ación neoclásica, se inco po a el espacio al análisis, así como las p incipales ca encias de es as ap oximaciones (epíg a e 2). A con inuación, en el pun o e ce o, se analiza án las complejas elaciones en e economía y suge idas po la nue a geog a ía económica. Es os úl imos desa ollos, aunque ienen una se ie de impo an es coincidencias con la eo ía neoclásica de la localización, se apa an de ella en una se ie de pun os cla es. Se segui- á con la exposición de la concepción del espacio p esen e en las con- cepciones cen o-pe i e ia (epíg a e 4). Po úl imo, en el epíg a e 5, se analiza án odo un conjun o de concep ualizaciones que ienen en común dos cosas: - La ape u a del análisis a desa ollos p oceden es de o as amas del pensamien o económico y disciplinas a ines. - Su g an apego a la ealidad, de i ado del hecho de que su úl ima inalidad es explica los elemen os socio-económicos que explican el especial dinamismo, así como las especiales di icul ades de e i o ios conc e os en la dinámica compe i i a ac ual. Todos es os desa ollos eó icos ienen un ele ado g ado de e oa- limen ación en e sí. Po ello, su o denación y clasi icación puede eali- za se a pa i de di e sos c i e ios. En es e caso, se ha op ado po o de- na las di e sas ap oximaciones sob e la base de su dis in a pe cepción (2) No obs an e, oda delimi ación del campo de es udio lle a implíci a una se ie de limi a- ciones. En nues o caso algunas de las concep ualizaciones mic oeconómicas del espa- cio ienen un co ela o mac oeconómico especialmen e ele an e, sin la cual la p o un- didad de los eplan eamien os ealizados no puede se comp endido. Es el caso de la Nue a Geog a ía Económica donde la inco po ación mic oeconómica de la a iable espacial es á ín imamen e ligada al desa ollo de modelos mac o de c ecimien o y come cio in e nacional. En es os casos, cuando la elación sea especialmen e in ensa, como es el ejemplo an e io , algunas e e encias mínimas son inexcusables. COQ 15/4/02 12:25 Página 120 REVISTA ASTURIANA DE ECONOMÍA - RAE Nº 31 2004 121 de las causas que igen los cambios en la o ganización e i o ial de la p oducción3. 2. EL ESPACIO COMO UN MERO RECEPTÁCULO: LA TEORÍA DE LA LOCALIZACIÓN Ya a p incipios del siglo XX, los au o es de la denominada Escuela Alemana de la Localización4se plan ea on analiza las causas que egían la dis ibución espacial de las manu ac u as. Es o e a, en aquellos momen os, en Alemania un deba e de g an ascendencia debido a que, como consecuencia del ue e p oceso indus ializado i ido a inales del siglo XIX, se había ans o mado adicalmen e el uso dado al espacio y la localización en él de las ac i idades p oduc i as. Con la inalidad de in en- a comp ende las ue zas ec o as de al ans o mación se acudió a la eo ía económica po la echa dominan e: la eo ía neoclásica. Sob e la base de la misma es os au o es se p opusie on concep ualiza los e ec os de i ados de la inclusión del espacio5en ese modelo de análisis. Pa a ello, encon a on dos ías p incipales: - Po un lado, la exis encia del espacio al e a las unciones emp esa- iales de cos e, in oduciendo un nue o ipo de gas o, el anspo e6. - Po o o lado, ambién es ob io, que a igualdad de p ecio (y de odos los es an es a ibu os que de inen una me cancía), los consumido es comp a án sus p oduc os en aquellos es ablecimien os que les esul en más ce canos. Es deci , la dis ancia in luye en la o mación de p e e en- cias po pa e de los consumido es y, po an o, en las decisiones de loca- lización de los emp esa ios7. (3) No obs an e, dada la he e ogeneidad de es os desa ollos, es posible p ocede a o as o denaciones de ellos, po ejemplo, sob e la base de sus di e en es bases epis emológi- cas y on ológicas. Una isión sin é ica de es as di e encias se p esen a en Coq (2004). (4) Es a Escuela de pensamien o ue con inuada en los años 50 y 60 po los es udiosos ag u- pados bajo la imp on a de la Asociación Ame icana de Ciencia Regional. En e es os úl i- mos des aca la igu a de W. Isa d, sin ol ida las de E. Moses o E. Hoo e . Con odo, es os eó icos en lo esencial con inúan la línea de lo expues o po sus p edeceso es ge manos, espe ando, en es e sen ido, los ac o es de localización conside ados. (5) En es e caso, el espacio es una a iable de inida en é minos exclusi amen e ísicos. Se in en a es udia los pa ones de localización bajo las p emisas de la exis encia de indi i- duos absolu amen e acionales, que poseen una in o mación pe ec a de los cos es aso- ciados a las dis in as localizaciones y que ac úan de una o ma o almen e egoís a pa a de es e modo maximiza el bene icio de sus emp esas o, en su de ec o, su u ilidad. El espacio es, po an o, uno de los da os necesa ios pa a que es os indi iduos –pe ec a- men e acionales– omen sus decisiones. De es a o ma, es un elemen o que ac úa como una es icción en los p ocesos de decisión indi idual. Así, el espacio se equipa a a la dis- ancia y se piensa en él como un elemen o pasi o. (6) Es a es la línea de azonamien o que, básicamen e, sigue A. Webe y sus suceso es no - eame icanos de los años 50 E. Hoo e y L. Moses. (7) Es e conjun o de ap oximaciones ecibe el nomb e de Teo ía del Luga Cen al, cuyos máximos exponen es son Hö elling, Ch is alle y Lösch. COQ 15/4/02 12:25 Página 121 DANIEL COQ HUELVA. ECONOMÍA Y TERRITORIO: UNA SUCINTA REVISIÓN 122 A pa i de es as dos ías eó icas se ob ienen una se ie de conclusiones: - Po una pa e, es á cla o que, dado el ca ác e de cos e del anspo - e, las emp esas ende án a ins ala se allí donde los gas os de anspo e se minimicen. - Es a endencia gene al (la minimización de los cos es de anspo e) p e alece á siemp e que los clien es no engan una cla a y decidida p e- dilección po adqui i sus p oduc os en aquellos es ablecimien os que les esul en más ce canos. De es e modo, la eo ía p edice la exis encia de dos ipos de indus- ias; po una pa e, las o ien adas a las ma e ias p imas y po o a, las o ien adas a la demanda inal. Las p ime as se concen a án en unos pun- os conc e os, con independencia de dónde se encuen en los p incipales núcleos de población, mien as que las segundas ende án a localiza se en los p incipales núcleos u banos (Richa dson, 1986). Adicionalmen e, a a és de una se ie de deducciones ma emá icas se demos aba que es a úl ima o ien ación e a el caso gene al8. Sólo había un p oblema. La e o- lución de las p incipales economías demos aba que los p ocesos de indus ialización iban acompañados de in ensos p ocesos de u baniza- ción (Polèse, 1994). Nos encon a íamos, po an o, en e a un enómeno de ipo ci cula . La indus ia sigue a la población que, lejos de ende a ep oduci los pa ones de ocupación del espacio p e iamen e exis en e, es c ecien emen e u bana. Es deci , la indus ia se “o ien a a la demanda” y la ue za de abajo, la población, a allí donde hay opo unidades de empleo, es deci , donde hay indus ia. Es a si uación es á lejos de se explicada po un modelo eó ico como el neoclásico, basado en la idea de equilib io, que desc ibe una si uación es á ica como óp ima y, po an o, en la que no es posible ope a ninguna ans o mación. Tan espinoso p oblema, ya in uido desde el p incipio po A. Webe ue esuel o median e el ecu so a un concep o ma shalliano9: las economías ex e nas. La base de la a gumen ación eside en que la concen ación de indus ias en un pun o p oduce una se ie de educciones de cos es que a ec an a odo sec o de ac i idad, sin que, ninguna de las emp esas exis- en es, pueda limi a el dis u e po las es an es de es os descensos10. De es a o ma, las indus ias localizadas en un pun o conc e o son capaces (8) El p opio Webe en su ob a “Theo y o loca ion o indus ies” llega a es a conclusión. (9) El hecho de que A. Ma shall ue a un au o con un g an apego a la ealidad empí ica hace que su ob a enga una g an in luencia en la e olución del pensamien o económi- co-espacial. Dos son los concep os ma shallianos que an a se obje o de desa ollo. Po un lado, el ya indicado de economías ex e nas. Po el o o, el concep o de dis i o indus ial que se end á la ocasión de comen a en el cua o epíg a e del p esen e ex o. (10) Un ejemplo de Economías ex e nas se ía el comen ado po P. K ugman en su ob a “Geo- g a ía y come cio”. En la misma expone cómo la exis encia de una concen ación de indus ias de un sec o en un á ea de e minada p omue e, a su ez, la c eación de un me - cado de abajo especializado. De dicho me cado de abajo pueden bene icia se odas las emp esas si uadas en esa á ea y es o supone una en aja compe i i a pa a las mismas. COQ 15/4/02 12:25 Página 122 REVISTA ASTURIANA DE ECONOMÍA - RAE Nº 31 2004 123 de educi los gas os asociados a sus p ocesos p oduc i os po encima del e ec o de i ado del aumen o de los cos es de anspo e (de i ado de la mayo dis ancia espec o a la localización de la p oducción de ma e ias p imas). Las o mas en las que es as economías ex e nas pueden oma cue po son muy a iadas. Po ejemplo, ía la o mación de un me cado de abajo cuali icado y conside ablemen e más p oduc i o. También puede en ende se su exis encia po las necesidades conc e as de los p o- cesos p oduc i os, po las ca ac e ís icas de los sis emas ins i ucionales de las ciudades, e c. En ealidad, con el desa ollo del concep o de “economía ex e na” se ab e la pue a a una concepción e olu i a de la dinámica espacial, pe o, ocul a as el elón de una se ie de a gumen os eó icos ex aídos de eo- izaciones di ec amen e inculadas a la es á ica compa a i a neoclásica. Po ello, no es ex año que desa ollos más ecien es se hayan cen ado casi obsesi amen e en las economías ex e nas. 3. LA NUEVA GEOGRAFÍA ECONÓMICA Las ap oximaciones de la nue a geog a ía económica suponen una eno ación y, al mismo iempo, una negación de algunos de los pos- ulados más impo an es de la eo ía neoclásica de la localización. De hecho, si en la eo ía neoclásica de la localización exis e una cie a oposición en e el espacio como induc o – educ o de cos es y el espacio como induc o – educ o de u ilidad, aho a esas dos dimen- siones an a sin e iza en un modelo omnicomp ensi o. Po o o lado, o as muchas di e encias meno es en e las dis in as ap oximaciones económico –espacial adicionales ambién son obje o de supe ación11. En es e sen ido, la nue a geog a ía económica supone una sín esis en e ap oximaciones económico– espaciales, que, aunque nacidas den o de la misma co ien e de pensamien o, e an, en buena medida excluyen es. Sin emba go, al mismo iempo, se in oducen una se ie de undamen- os “mic oeconómicos” nue os. En e ellos, hab ía que ci a los siguien es: - Se pa e de un en oque de compe encia impe ec a, lo que es muy impo an e, sob e odo en la concep ualización de las implicaciones loca- liza o ias de la eo ía de la p oducción. En ealidad, una de las con adic- (11) De hecho se sin e iza la ap oximación webe iana, que e la p oblemá ica localiza o ia como una ex ensión de la eo ía neoclásica de la p oducción, una ez se in oducen los cos es de anspo e, con la ap oximación nacida con Ohlin (1933) que conside aba la localización indus ial como el e lejo “ egional” de las dinámicas que egían el come - cio in e nacional. Pe o ambién se in eg a, el en oque de equilib io gene al, es able- ciendo modelos en los que se conside a simul áneamen e el e ec o de la dis ancia sob e la p oducción, sob e la demanda, o sob e el come cio in e nacional in en ado la c ea- ción de un modelo equilib io gene al al y como in en ó W. Isa d (1956). COQ 15/4/02 12:25 Página 123 DANIEL COQ HUELVA. ECONOMÍA Y TERRITORIO: UNA SUCINTA REVISIÓN 124 ciones de la eo ía neoclásica de la localización es que pa ía de un en o- que de compe encia pe ec a, pa a, una ez in oducida la dis ancia y los me cados de abajo especializados, a i ma , de hecho, un modelo de compe encia impe ec a. En el caso de la nue a geog a ía económica es a con adicción desapa ece12 (Ma in y Sunley, 1996; K ugman y Fuji a, 2004). - La compe encia impe ec a se encuen a ligada a un esquema de en- dimien os c ecien es. Es o ambién es impo an e, po que son es os en- dimien os c ecien es los que a o ecen la concen ación de las ac i ida- des económicas en unos pocos espacios. Es deci , los endimien os c e- cien es son la p incipal ue za cen ípe a exis en e en el sis ema (K ugman y Fuji a, 2004). - Da una impo ancia cen al al p oceso de gene ación de ex e nalida- des. Es e a gumen o se incula con el an e io , po que en ealidad, lo que se iene a a i ma es que los endimien os c ecien es no pueden se o al- men e in e nalizados po las emp esas, quedando, en buena medida “en el ai e”. Po an o, la a i mación de un esquema de “ endimien os c e- cien es” pe mi e do a de una cohe encia lógica al p oceso de gene ación de ex e nalidades, algo que los esquemas an e io es e an incapaces de hace . De es a o ma, se modeliza el ca ác e e olu i o de los enómenos localiza o ios en an o la gene ación de ex e nalidades de hoy es la base de la c eación de las capacidades compe i i as de mañana. La p incipal con adicción de las eo ías clásicas de la localización –basa lo odo en un elemen o, las ex e nalidades, que no e an explicadas– queda de es a o ma supe ado. - Pe o, además, se incula la p oblemá ica localiza o ia con o as á eas de abajo y adiciones de pensamien o económico. Es el caso de las eo- ías de come cio in e nacional (algo que ya los clásicos habían abajado) y de las p opias eo ías del c ecimien o. Los endimien os c ecien es explica ían de es a o ma, an o el c ecimien o económico de los dis in os e i o ios (y su endencia gene al a la no-con e gencia), cuan o el ca ác- e acumula i o de los p ocesos de localización indus ial. Es deci , expli- ca ían la concen ación como la p oyección mic oeconómica de una diná- mica de c ecimien o pola izada en de e minados e i o ios capaces de gene a endimien os c ecien es sob e la base de la ac uación sis emá ica de ex e nalidades posi i as. De es a o ma, la base mic oeconómica del c ecimien o inco po a un elemen o inhe en emen e espacial, ya que el c ecimien o económico se explica echando mano al concep o de endi- mien os c ecien es y és os se asocian con la c eación de ex e nalidades (Ma in y Sunley, 1998). (12) Sin emba go, es a concep ualización de la compe encia impe ec a iene sus lími es ya que se undamen a básicamen e en dos ipos de modelos, los ma shalianos y los basados en el esquema de compe encia monopolís ica. El p opio K ugman acep a las limi aciones de i adas del esquema de compe encia modelizado (K ugman y Fuji a, 2003). COQ 15/4/02 12:25 Página 124 REVISTA ASTURIANA DE ECONOMÍA - RAE Nº 31 2004 125 Pe o simul áneamen e, al iempo que se in eg a, se a icula y se e o - man dis in as adiciones neoclásicas de pensamien o económico-espa- cial, la nue a geog a ía económica desa olla pun os de con ac o impo - an es con o as adiciones de pensamien o económico. En es e sen ido: - Se a i ma un modelo de ipo cen o-pe i e ia. K ugman (1991) en su ob a más conocida Geog a ía y Come cio desa olla un modelo sencillo de dos p oduc os y dos egiones que con i ma la endencia a la cons i u- ción de es e ipo de es uc u as. Incluso llega a a i ma la alidez de las ap oximaciones cen o-pe i e ia adicionales a gumen ando que su p in- cipal p oblema e a la al a de modelización ma emá ica. - De la misma o ma, se a i ma la impo ancia de la his o ia. La espe- cialización egional iene ma cada no sólo po la do ación de ac o es, sino po la ayec o ia his ó ica de los dis in os e i o ios que es la que, en de ini i a, ma ca el p oceso de c eación de en ajas compe i i as, en- dimien os c ecien es, ex e nalidades y endencias a la concen ación espacial de las ac i idades p oduc i as (Ma ín y Sunley 1996). Con ello, lo que se hace en ealidad es ab i la pue a a la a i mación de una se ie de modelos e olu i os que in en an comp ende la e olución de una ealidad ca ac e izada po la exis encia de ue zas en en adas que no ienden a ninguna posición p e ijada. Todo es o hace que es as ap o- ximaciones se ca ac e icen muchas eces po su complejidad. Así lo denuncian Ma ín y Sunley (1996), cuando e i iéndose a uno de los p in- cipales au o es de es a co ien e P. K ugman a i man: “...Las ideas de K ugman es án lejos de se es á icas. En ealidad sus pun os de is a pa ecen es a con inuamen e cambiando –en ocasiones c i icándose a sí mismo– y es o es muy impo an e en una e aluación de la al u a de sus abajos ” (p. 261). Es a complejidad se debe a los múl iples elemen os que con luyen en la nue a geog a ía económica ( eo ías clásicas de la localización, eo ías del come cio in e nacional, eo ías del c ecimien o, eo ías del desa ollo). Es o hace que, en ocasiones, las ap oximaciones de la nue a geog a ía econó- mica desa ollen equilib ios di íciles de man ene . Po ejemplo, al mismo iempo se a i ma el ca ác e bene icioso del come cio in e nacional y la posibilidad de que los bene icios del mismo se concen en an sólo en unos pocos e i o ios como consecuencia del juego de endimien os c ecien es, ex e nalidades y c ecimien o desigual. Po an o, se de iende al mismo iem- po la posibilidad de una poli ica disc ecional de come cio in e nacional (que c ee en ajas compe i i as en sec o es cla e) y los bene icios de la libe ali- zación y la in eg ación come cial. Todo ello, da a la nue a geog a ía econó- mica un elemen o e iden e de inde e minación (Ma in y Sunley, 1996). 4. TEORÍA DEL CENTRO Y LA PERIFERIA O o in en o po comp ende la elación en e economía y e i o io ue el ealizado a inales de los 60 y p incipios de los 70 del pasado siglo COQ 15/4/02 12:25 Página 125 DANIEL COQ HUELVA. ECONOMÍA Y TERRITORIO: UNA SUCINTA REVISIÓN 126 po la Teo ía del In e cambio Desigual13 (Amin, 1974, Emmanuel, 1973). El obje i o de es os eó icos e a en ende el uncionamien o de las econo- mías subdesa olladas (que ellos denominan pe i é icas) a pa i de la conside ación de los p incipales asgos cons i u i os de las mismas. Pa a ello, e a necesa io, en p ime luga , la ealización de un análisis his ó ico. Con él se p e endía indaga en la génesis y modo de uncionamien o de las p incipales elaciones y ac i idades económicas en la pe i e ia. Es deci , se buscaba iden i ica las es uc u as socioeconómicas más impo - an es de las ealidades analizadas, así como es udia su e olución. Es o, a su ez, p opiciaba el desa ollo de un ma co di e enciado que se ía al análisis de las sociedades pe i é icas sin la se idumb e que suponía compa a las con inuamen e a las economías capi alis as más a anzadas. En es e sen ido, se conside aba que las economías pe i é icas enían una o ma de uncionamien o adicalmen e dis in a a las economías cen ales. La azón undamen al de es a di e encia es iba en que los p ocesos de acumulación a escala mundial se di igen desde los espacios cen ales, mien as que se p oyec an, sólo de o ma de o mada, en los espacios pe i- é icos. En los mismos, consecuen emen e, las decisiones de los agen es p oduc i os se encuen an muy condicionadas po el uncionamien o glo- bal del sis ema económico. En conc e o, la posibilidad de un desa ollo indus ial au ocen ado14 en economías pe i é icas no es ac ible. Po ello, la indus ia local, some ida a in ensos p ocesos de compe encia pa a los que no se encon aba p epa ada, ha is o uncado su acceso a la “mode - nidad”, con i iéndose en un esiduo sin capacidad compe i i a en me ca- dos capi alis as. Po o o lado, se p oduce, en es os espacios, un p oceso de implan ación de mode nas indus ias, como consecuencia de la “des- localización” de algunas ac i idades indus iales adicionalmen e p odu- cidas en los países cen ales. Pe o las mismas se cons i uyen en encla es aislados sin conexión con el ejido económico local15 (Amin, 1974). De es a o ma, la Teo ía del Cen o y la Pe i e ia e los pa ones de loca- lización de las ac i idades indus iales en las sociedades pe i é icas de o ma muy dis in a a la Teo ía Neoclásica de la Localización. Las indus ias poco e i- cien es, he encia de un a esanado de ipo adicional, ienden a encon a - se localizadas de o ma muy dispe sa y, en ocasiones, muy ce ca de las ma e ias p imas que son la base de su uncionamien o. Po el con a io, las indus ias mode nas se si úan en encla es conc e os, en ocasiones, ambién (13) Realmen e, es os au o es oman la mayo pa e de los concep os u ilizados de los a- bajos de la Comisión Económica pa a Amé ica La ina (CEPAL). Lo que ocu e es que se a a de análisis e e idos undamen almen e a la ealidad la inoame icana. La apo a- ción de au o es como S. Amín y A. Emmanuel es p ecisamen e eo iza un cuad o de análisis aplicable al conjun o de ealidades pe i é icas. (14) Es deci , ealizado de o ma socialmen e análoga al exis en e en las Economías cen ales. (15) De ahí la a i mación del ca ác e dual de la indus ia en las sociedades pe i é icas y la ausencia de asgos comunes en e una indus ia adicional, poco compe i i a y social- men e muy a aigada y una indus ia mode na, muy compe i i a, pe o con una escasa elación con el ejido económico del en o no que la odea. COQ 15/4/02 12:25 Página 126 REVISTA ASTURIANA DE ECONOMÍA - RAE Nº 31 2004 127 ce canos a los pun os de abas ecimien o de ma e ias p imas o, po el con- a io, ce canos a zonas bien comunicadas con el ex e io . En es e sen ido, no es que se niegue odo lo dicho po la eo ía neoclásica de la localización, sino que se conside a, sencillamen e incomple o (Amin, 1974)16. Las Teo ías del Cen o y la Pe i e ia se han u ilizado igualmen e pa a explica los pa ones de localización en el in e io de las economías de los países cen ales (Keeble, 1976; Vel z 1995). En es e sen ido, se ha pa ido de conside aciones simila es. La dinámica económico- e i o ial es gene- ada po unos pocos e i o ios (en el caso de Ingla e a el Su es e, en F ancia la egión pa isina) quedando el es o supedi ada a los pa ones de di usión indus ial gene ados po los mismos. No obs an e, es as ap oxi- maciones ienen ambién una se ie de limi aciones: - En p ime luga , la p opia u ilización de los concep os de cen o y pe i e ia. La di e sidad en el in e io de ellos, aunque econocida, iene una impo ancia meno en el análisis. Es o es especialmen e g a e cuan- do, sob e odo, en las ealidades “pe i é icas” exis e una g an he e oge- neidad que hace que su e olución his ó ica p esen e impo an es (y c e- cien es) di e encias. - En segundo luga , la negación de la posibilidad de ea icula los pa ones de acumulación y, po an o, de localización en las ealidades pe i é icas, independien emen e de la he e ogeneidad exis en e en la misma. Es deci , es os au o es, son muy “pesimis as” , ya que, as el aná- lisis de la e olución a la go plazo de una se ie de economías, iden i ican unas “ ayec o ias” que conside an que ienen una ine cia an ue e que impiden que las mismas sean modi icadas a pa i de la ac uación públi- ca, o de cualquie dinámica social. La di e en e e olución de dis in as ealidades an o “cen ales” como “pe i é icas” en los años siguien es a a pone de mani ies o la necesidad de a anza en el es udio de la di e sidad espacial, pe o ambién social y cul u al del capi alismo con empo áneo. 5. NUEVAS CONCEPCIONES DE LA RELACIÓN ECONOMÍA - TERRITORIO La c isis de mediados de los 70 puso en cues ión odas las isiones exis en es sob e la elación en e Economía y Te i o io. La Teo ía de la (16) Realmen e, aunque ambas ienen un subs a o espacial, la p oblemá ica analizada po una y o a son muy di e en es. La eo ía de la localización es udia la de e minación de pa ones de localización óp imas dados una se ie de da os. Pe o algunos de los ele- men os que se conside an dados, como po ejemplo, los luga es de esidencia de la población son, en ealidad, a iables que cambian con el iempo. Las eo ías del in e - cambio desigual hacen un análisis mucho más a la go plazo y, po an o, se in e esan po el cambio de muchos de los elemen os que desde la isión neoclásica se conside- an como cons an es. COQ 15/4/02 12:25 Página 127 DANIEL COQ HUELVA. ECONOMÍA Y TERRITORIO: UNA SUCINTA REVISIÓN 134 - Se a a de un análisis muy a ec ado po una coyun u a de c isis indus ial y, en es e sen ido, escasamen e capaz de an icipa el esul ado inal del p oceso. La adición ins i ucionalis a b i ánica: El a aigo local de las o ganizaciones El en oque ins i ucionalis a es, en buena medida, una eacción con a algunas de las ca encias explica i as de la Escuela de la Nue a Di isión Espacial del T abajo. Pe o, adicionalmen e, exis en azones en la e olu- ción de su p opia ealidad que jus i ican el cambio. De hecho, en los años 70, los Midlands habían “su ido” los e ec os de p ocesos de deslocaliza- ción a escala mundial. Sin emba go, desde mediados de los años 80, comienzan a esul a bene icia ios de los mismos. En los años 80, una g an can idad de emp esas ansnacionales no b i ánicas se ins alan en las islas, po ejemplo, un buen núme o de emp esas au omo ilís icas japonesas. En es e momen o, se pone de mani ies o que el g ado eal de in luencia de es os nue os es ablecimien os p oduc i os sob e el en o no económico local a a depende mucho de las polí icas asumidas po la ge encia de es as g andes emp esas y po la capacidad de los en o nos locales de gene a un en o no a o able pa a el desa ollo de es as ac i i- dades p oduc i as. Es deci , el g ado de in e acción en e los nue os es a- blecimien os y el espacio depende, en buena medida, del g ado de “a ai- go p oduc i o”32 de las co po aciones ansnacionales (Dicken, Folsg een y Malmsbe g, 1994). Todo es e azonamien o se pone en elación con las ac uales ca ac e- ís icas de los p ocesos p oduc i os. El p oceso de Rees uc u ación ha supues o, según es os au o es, la eme gencia de una nue a o ma de compe i 33 (Bes , 1990). Den o de la misma, se acen úan los p ocesos de di e enciación en busca de nichos de me cado especí icos. Po o o lado, se in ensi ica la “ ensión empo al” de los p ocesos p oduc i os. La o ma más e ec i a de de ec a “nichos de me cado” es p oduci sob e pedido con el mínimo e a do posible. És a es la esencia de los sis emas Jus –in– ime y, en gene al, de la c ecien e lexibilidad de los p ocesos p oduc i os (Co ia , 1993). Pe o la lexibilidad de los p ocesos, no a a supone una c isis de la g an emp esa. És as no son in ínsecamen e ígidas, sino que, como odos los agen es p oduc i os son capaces de eo ganiza se en búsqueda de una c ecien e lexibilidad. La búsqueda de la misma es pues- a en elación con la clásica dico omía p omo ida po algunas amas del ins i ucionalismo en e je a quía y me cados (Williamson, 1983). Supone, po an o, la up u a de la cadena de mando y la apa ición de cadenas de subcon a ación. O lo que es equi alen e, supone la sus i ución de ela- ciones labo ales po elaciones p o eedo -clien e, de je a quías po edes (Dicken, Folsg een y Malmsbe g, 1994). (32) És a es la aducción lib e que ealizamos de la exp esión anglosajona “embedded- ness”. La aducción li e al de la misma es “inc us amien o”. (33) F en e a la Escuela de la Nue a Di isión Espacial del T abajo, aquí los cambios en la o ma de compe i ocupan un luga muy des acado en la in e p e ación. COQ 15/4/02 12:25 Página 134 REVISTA ASTURIANA DE ECONOMÍA - RAE Nº 31 2004 135 En es e con ex o, la impo ancia del e i o io es undamen al. La capacidad de subcon a a po pa e de las emp esas ma ices a a depende no sólo de ac o es p opiamen e económicos (la exis encia de un conjun o de PYMES con capacidad pa a hace en e a los eque i- mien os de las ansnacionales) sino de o os elemen os cul u ales, sociales e ins i ucionales. El desa ollo de edes de subcon a ación, en un con ex o ca ac e izado po la lexibilidad, implica la capacidad de adap a con inuamen e las ca ac e ís icas de los p ocesos de abajo. Ello, en úl ima ins ancia, no puede se egulado po ninguna elación me amen e me can il. P ecisa del desa ollo de unos códigos de con- duc a, unos alo es compa idos y unas o mas de coo dinación en e los dis in os ac o es pa icipan es. De es o depende que la ac i idad de las ansnacionales enga un e ec o eal en la ac i idad económica de las di e en es localidades34. Po an o, el e i o io en endido como cons- ucción social juega un papel undamen al en an o y en cuan o con i- gu a las pau as de conduc a de los ac o es locales, básicas a la ho a de p omo e el a aigo de las di e sas ac i idades p oduc i as. Así, las p incipales apo aciones de es a escuela pueden esumi se de la siguien e o ma: - Conside a que los países desa ollados no sólo se en nega i amen- e a ec ados po los p ocesos de “deslocalización” sino que, igualmen e pueden bene icia se de los mismos. Es o con adice, en buena medida, los pos ulados de la Escuela de la Di isión Espacial del abajo. - Conside a que el e ec o eal de la localización en un e i o io de una ac i idad indus ial con olada po el capi al ansnacional depende, en buena medida, de elemen os ins i ucionales y cul u ales p opios de cada en o no. Es o ma iza, de o ma impo an e, los pos ulados de las eo ías cen o-pe i e ia. - Con lo cual, se insis e en el cambio ins i ucional y social como el ele- men o undamen al, jun o con los in e eses del capi al ansnacional, a la ho a de de e mina la posición de los di e en es e i o ios en la di isión del abajo. No obs an e, es os au o es coinciden con la Escuela de la Nue a Di i- sión Espacial del T abajo en la conside ación de que, con los p ocesos de (34) Po ello, el concep o de a aigo local no hace e e encia exclusi amen e a la exis encia de edes de subcon a ación locales, sino que iene unas conno aciones sociológicas y cul u ales muy impo an es. Con ellas se quie e insis i en que la necesa ia coo dinación de las ac i idades p oduc i as p ecisa de la concepción de o mas más complejas de in e elación en e los agen es p oduc i os que las adicionalmen e supues as po la Teo ía Económica. Po an o, se niegan las isiones me amen e “me can ilis as” basa- das en un “homo economicus” absolu amen e acional. Se a i ma que es a isión del compo amien o económico de los indi iduos se de i a de una isión “in asocializada” del mismo. Po el con a io, se conside a que las isiones ma xianas adicionales pecan de lo con a io de una “sob esocialización” del compo amien o indi idual. En es e caso, la noción de “a aigo” p e ende cons i ui se en un elemen o in e medio en e un ex emo y o o (G ano e e , 1985). COQ 15/4/02 12:25 Página 135 DANIEL COQ HUELVA. ECONOMÍA Y TERRITORIO: UNA SUCINTA REVISIÓN 136 Rees uc u ación se en a en una ase de desa ollo de las economías de me cado en el que las g andes ansnacionales juegan un papel p epon- de an e y, donde, las es a egias de alo ización de las mismas se basan, en buena medida, en el ap o echamien o de los elemen os de di e encia- ción de los e i o ios. 4.2. Te i o io y edes de coope ación en e pequeñas y medianas emp esas Exis en o o ipo de ap oximaciones que, a la ho a de es udia la nue a dinámica p oduc i a y el papel de los e i o ios en las mismas insis en, sob e odo, en el papel de las Pequeñas y Medianas Emp esas. No obs an e, den o de es e g upo es posible dis ingui dos g andes escuelas: - La escuela de la especialización lexible, que c ee que la nue a diná- mica espacial es el esul ado de un p oceso de “di e enciación” de los p incipales p ocesos p oduc i os. - La escuela cali o niana que, po el con a io, se cen a en el desa o- llo de nue as ac i idades p oduc i as (in o má ica, elecomunicaciones, indus ia ae oespacial) con las opo unidades que es e p oceso ab e pa a de e minados e i o ios. La escuela de la especialización lexible Desde mediados de los años 70, dis in as ap oximaciones han insis i- do en la impo ancia de p ocesos de desa ollo económico basados en la exis encia de sis emas de PYMES in e elacionadas en e sí a a és de edes. Es e nue o modelo de o ganización p oduc i a implica una nue a geog a ía de la p oducción (la indus ialización di usa) y la eme gencia de una nue a ca ego ía pa a analiza los sis emas p oduc i os a escala mic o e i o ial: el dis i o indus ial35. La ue za de es as ideas, se undamen ó o igina iamen e en la ob a de Pio e y Sabel (1984) La Segunda up u a indus ial . En la misma se a gumen aba que los me cados se encon aban, en es a e apa his ó ica de desa ollo de las ue zas p oduc i as, c ecien emen e sa u ados. Es o hacía que la compe encia en los mismos ue a muy in ensa. F en e a es a ealidad, la es a egia basada en la “compe encia en p ecios” e a di ícilmen e sos enible en el iempo. E a di ícil, dadas las condiciones de (35) Realmen e, desde es as ap oximaciones se p oponen di e sos modelos de sis emas de pequeñas y medianas emp esas que colabo an en e sí. De es e modo, o igina iamen- e, e a posible dis ingui los dis i os indus iales p opiamen e dichos (Bagnasco, 1977; Beca ini, 1994) o mados sob e la base de ac i idades indus iales adicionales en á eas de desa ollo in e medio, de los denominados dis i os ecnológicos, que ag upa- ban ac i idades de al a ecnología en espacios que enían una mayo cen alidad (Sili- con Valley, la M4, So ía An ípolis e c.). En es a misma línea, o os au o es abajan con un concep o he mano al de dis i o que ambién ija su a ención en el elemen o ecno- lógico, el denominado “milieu inno a eu ”. COQ 15/4/02 12:25 Página 136 REVISTA ASTURIANA DE ECONOMÍA - RAE Nº 31 2004 137 los me cados, ecupe a los olúmenes de capi al in e idos po es a ía. Po ello, no quedaba más emedio que op a po una polí ica de di e enciación de la p oducción, que ap o echa a “nichos de me cado” p e iamen e escasamen e explo ados36. Es o p oducía un ace camien o de la p oducción a las necesidades de los consumido es. A su ez, indu- cía la p oducción de se ies más co as, pa a la que las PYMES enían impo an es en ajas compe i i as. Adicionalmen e, la necesidad de da espues a en poco iempo a los eque imien os de los consumido es a o ecía la apa ición de sis emas de p oducción lexibles, en los que, de nue o, las PYMES gozaban de en ajas compe i i as37. Pe o, pa a p oduci de es e modo no sólo e a necesa io lexibiliza la p oducción, sino ambién el desa ollo de mecanismos de coope ación in e emp e- sa ial. Es, po ejemplo, indispensable c ea edes de subcon a ación, de ansmisión de la in o mación, de come cialización e c. Pe o es as ini- cia i as chocan habi ualmen e con un elemen o inma e ial, “la con ian- za”, po que el desa ollo de es os mecanismos se encuen a suje o a impo an es ni eles de ince idumb e. De es e modo, sólo median e la exis encia de unos ue es mecanismos de coope ación y con ianza en e los agen es es posible educi y ges iona el iesgo asociado a cualquie p oceso de p oducción. La necesidad de compe i p oduciendo “se ies co as” de o ma muy lexible, hacía ine i able la apa ición de sis emas de coope ación emp e- sa ial. Dadas la na u aleza de la Pyme y las limi aciones en cuan o a mo i- lidad de sus p opie a ios, es as o mas de coope ación solían es ablece - se en ma cos geog á icos muy conc e os. Apa ecen así concen aciones e i o iales de Pymes especializadas en una de e minada ac i idad indus- ial, que colabo an en e ellas a la ho a de ealiza los dis in os pedidos enca gados po sus clien es. Po ello, es as o mas de acue do son el esul ado de mecanismos sociales de egulación especialmen e p esen es (36) Como puede obse a se has a aquí el pa alelismo en e la esis de la segunda up u a indus ial y la manejada po los eó icos del “a aigo” local de las o ganizaciones es muy simila . Es o se explica, en buena medida, po que ambas escuelas pa en de unos undamen os económicos comunes, de co e undamen almen e, ins i ucionalis a. Aun- que el lazo que une los undamen os eó icos del ins i ucionalismo y su p oyección e i- o ial es di uso, és e ha sido eclamado po una se ie de au o es ( e Amin, 1998). Debi- do a es e subs a o eó ico común se coincide en que la nue a o ganización de la p o- ducción exige ni eles c ecien es de lexibilidad, lo que p oduce un cambio muy impo an e en las o mas de compe i . Con ello, se a i ma, implíci amen e, que los p o- cesos de compe encia son el p oduc o de una cons ucción social que se c ea y ec ea con el paso del iempo, sin que exis a un único modo de compe encia que pueda se abs aído en el análisis. (37) Aquí es donde se p oduce el pun o de up u a en e los eó icos del a aigo local y los de la segunda up u a indus ial. Pa a es os úl imos, la exigencia de lexibilidad supone que las g andes emp esas ienen ales di icul ades pa a adap a se que la exis encia de edes de PYMES lexibles e inno ado as se con ie e en el au én ico ac o es a égico de desa ollo. Pa a los eó icos del a aigo, po el con a io, las g andes emp esas son capaces de, a a és de los cambios opo unos en sus sis emas de o ganización indus- ial de adap a se al nue o en o no compe i i o, ap o echando en mayo medida, las opo unidades o ecidas po el mismo. COQ 15/4/02 12:25 Página 137 DANIEL COQ HUELVA. ECONOMÍA Y TERRITORIO: UNA SUCINTA REVISIÓN 138 en de e minados en o nos locales38 (Beca ini y Rullani, 1995). Po an o, exis en de e minadas ealidades locales que, po sus especiales ca ac e- ís icas sociológicas, son capaces de gene a elaciones de con ianza especialmen e es echas y, de es e modo, ap o echa las nue as opo u- nidades abie as po la eme gencia de una segunda up u a indus ial. Es as ealidades locales ac ua ían como labo a o ios de p ueba de la incipien e o ganización u u a del e i o io. Los p opios Pio e y Sabel, ponen como ejemplos de la nue a o ganización del espacio los casos de la Te ce a I alia, Silicon Valley, la ca e e a 128, So ía An ipolis, los Pa ques Indus iales Japoneses e c… Se habla, po an o, de la exis encia de Dis i- os indus iales y Dis i os Tecnológicos como si se a a a de dos modali- dades de una misma ealidad de inida sob e la base de a a se de sis e- mas de Pequeñas y Medianas emp esas, concen adas e i o ialmen e, que colabo an en e sí, has a el pun o de que la zona en la que se concen- an los p oduc o es (el dis i o) si e como “ma ca” de la ac i idad. En es e sen ido, la concen ación de pequeños y medianos p oduc o- es en á eas u ales conc e as, en ocasiones, sin adición indus ial es un indicio de la apa ición de es as nue as o mas de o ganización indus- ial39. La apa ición de o mas de coope ación, la gene alización de la sub- con a ación, la exis encia de no mas sociales que egulen la ac uación de las emp esas más allá de las leyes de me cados son ac o es adicionales necesa ios, en odo caso, pa a p omo e p ocesos de acumulación de capi al a escala local. Es necesa io des aca que e i o io es aquí algo más que un espacio ísico, es el en o no en el que se p oducen una se ie de in e acciones suscep ibles de alo ación económica y el ma co social en el que se si úan los agen es económicos. Es e ma co social, hace que en- gan in e io izadas de e minadas pau as y no mas de conduc a compa i- da. Po ello, ac úan no sólo como un lími e ísico, sino como una limi a- ción cogni i a (Beca ini y Rullani, 1995)40. Los agen es económicos pue- den, en es e sen ido, coo dina se siguiendo o mas mucho más elabo adas debido a que compa en algunos alo es y ac i udes que pe - mi en la exis encia de elaciones de con ianza en e los mismos. Es e ele- men o social, es suscep ible de alo ación económica. Las elaciones de (38) Es o supone de ac o, la conside ación de la ac i idad económica como un p oceso ins- i uido en de e minados en o nos locales. Es o da una nue a dimensión al e i o io pe o además lle a a conside a que el desa ollo económico no puede se indepen- dien e de es as o mas de “socialización” más amplias que igen el uncionamien o de lo económico. Con lo cual la p omoción del desa ollo económico debe basa se en la especi icidad de las no mas y elaciones sociales p esen es en los e i o ios y, en su enga ce, a su ez, con las nue as o mas de compe encia impe an es a ni el mundial. (39) Es e a gumen o ha enido, pos e io men e, o a lec u a. Se ha conside ado, de es e modo, que el omen o de la emp esa iabilidad, como si és e uese un alo que pudie- a inyec a se sin más en un en o no local, e a la ía p incipal que enían los espacios des a o ecidos pa a desa olla ac i idades p oduc i as en su seno. (40) En es e sen ido, es os au o es abajan con un concep o muy desa ollado de e i o io. Es a concepción apa ece desa ollada en Coq (2004). COQ 15/4/02 12:25 Página 138 REVISTA ASTURIANA DE ECONOMÍA - RAE Nº 31 2004 139 con ianza, la p opensión a la coope ación y la ce canía a o ecen el desa- ollo de economía ex e nas. El dis i o se cons i uye, de es e modo, en una ag upación in ensi a de és as (Ga o oli, 1994). Es necesa io, po úl imo, a i ma que los dis i os indus iales e ec i- amen e exis en. No sólo en el caso i aliano, donde se han iden i icado más de 100, sino ambién con meno impo ancia en F ancia (Cou le y Pecqueu , 1994), en Ingla e a, en Alemania o en España. Pese a que se a e de un modelo de o ganización de la p oducción con un cie o g ado de di usión dis a, de odos modos, de se una o ma de o ganización de las ac i idades p oduc i as en los e i o ios gene almen e p esen e. La escuela cali o niana Los au o es encuad ados den o de la denominada Escuela cali o - niana41 han in en ado explica el dinamismo ecien e de la ac i idad eco- nómica en dicha zona de los Es ados Unidos. A la ho a de explica dicha dinámica, se e oman algunos de los elemen os más ca ac e ís icos de la explicación endogenis a is a en el epíg a e an e io . En conc e o, uel e a insis i se en concep os ales como el de lexibilidad, economías ex e - nas, concen ación e i o ial, e c. Sin emba go, las ap oximaciones de la Escuela cali o niana e oman a la ho a de explica las ans o maciones en la dis ibución espacial de las ac i idades algunos undamen os de Teo ía Económica pa a in en a p opo ciona una mayo consis encia al análisis42. Pese a ello, las explicaciones cons uidas con inúan más in e esadas en la explicación de su ealidad, que en la cohe encia o mal de las expli- caciones p opues as. Es o da luga , en ocasiones, a que las mismas pequen de un cie o g ado de eclec icismo43 (Sco , 1986). Sin emba go, cuando no es así, conjugan una iqueza analí ica muy impo an e con una al a capacidad explica i a (S o pe y Walke , 1989). Re i iéndonos posi- blemen e a la ob a más conocida de S o pe y Walke “The capi alis (41) Los p incipales au o es encuad ados den o de es a co ien e son Michael S o pe , Allen J. Sco y Richa d Walke . (42) Realmen e, la búsqueda de undamen os económicos que expliquen el ápido desa o- llo de de e minadas indus ias en Cali o nia es muy in enso en es os au o es. A inales de los 70 y p incipios de los 80 se inspi a on, sob e odo, en desa ollos eó icos de co e ma xiano o neo ica diano (S o pe y Walke , 1981,1983). Con pos e io idad, ue- on incluyendo, no malmen e de o ma elada algunos elemen os p oceden es de la adición neoclásica (Sco , 1988). (43) Es o no es sólo una opinión pe sonal del au o . Al a ículo de A.J. Sco “Indus ial o ga- niza ion and loca ion: di ision o labou , he i m and he indus ial p ocess” publicado en Indus ial Geog aphy en 1986 le sucedie on una se ie de comen a ios, apa ecidos ambién en dicha e is a en los que se c i icaba el eclec icismo de la apo ación. De hecho, en es e a ículo se u iliza la modelización neoclásica de la compe encia pa a a gumen a las endencias de localización de las emp esas. Pe o ambién se u ilizaban una se ie de conside aciones de o igen ma xiano, que in en an hace se casa con las modelizaciones neoclásicas. COQ 15/4/02 12:26 Página 139 DANIEL COQ HUELVA. ECONOMÍA Y TERRITORIO: UNA SUCINTA REVISIÓN 140 impe a i e: e i o y, echnology and indus ial g ow h”44 la misma une plan eamien os adicionalmen e ma xianos con algunas apo aciones p o enien es de la escuela de la especialización lexible45. Po un lado, conside an que las emp esas ienden a acumula en ajas compe i i as. Es o da luga a que las emp esas engan una cie a “ine cia” locacional. Es deci , cuando hay una se ie de emp esas en un espacio que desa o- llan en ajas compe i i as, dicho e i o io iende a especializa se en dicha ac i idad. Pa a que dicha especialización se ea a acada es necesa io que se p oduzcan p ocesos de acumulación de la misma in ensidad y con idén ica especialización p oduc i a en o os espacios. Po an o, en indus- ias “madu as” con p ocesos indus iales que equie en impo an es in e siones en ac i o ijo, la ine cia locacional de és as es un ac o impo - an e a la ho a de explica los pa ones de localización de la misma en un momen o conc e o46. Sin emba go, en el caso de las nue as especializaciones indus iales las en ajas compe i i as acumuladas po las emp esas son o zosamen- e educidas y, además se basan en elemen os inma e iales, como, la exis- encia de un me cado de abajo cuali icado, de una impo an e elación ciencia-indus ia, e c. O dicho de o a o ma, la ine cia es más débil, apa- eciendo lo que es os au o es denominan una “ en ana” locacional. Es o hace que sea posible un cambio en la dis ibución de la ac i idad econó- mica y, po an o, en la di isión espacial del abajo, si es as en anas locacionales son e ec i amen e ap o echadas po egiones sin una adi- ción indus ial. Po o o lado, las emp esas más e icien es de un e i o io ienden a c ece . Con o me es o se p oduce se ab e camino la posibilidad de la ape u a de ins alaciones en o os luga es. De es a o ma, se asis e a una expansión espacial de la indus ia iun an e. Pe o es os nue os cen os pe i é icos son capaces de acumula , en muchas ocasiones, en ajas com- pe i i as su icien es como pa a desplaza , al menos pa cialmen e, a los (44) De hecho, es a es posiblemen e la con ibución más b illan e de es os au o es. En es e sen ido, el g ado de conexión en e los undamen os económicos sob e los que basan su análisis (de ca ác e ma xiano) y su p oyección e i o ial es á muy conseguido. En p ime luga , hay que des aca que se es ablece una elación di ec a en e compe i i i- dad emp esa ial y localización. Además, es e lazo se es ablece y concep ualiza a escala mic oeconómica. (45) De es a o ma, los undamen os mic oeconómicos del análisis, basados en una consi- de ación ma xiana de los p ocesos de compe encia, siguen un línea es ic amen e ma - xiana. Pe o la p oyección espacial de es os p incipios (en los que la apo ación de M. S o pe se e de una o ma cla a) se obse an muchas in luencias de los pos ulados de la escuela de la especialización lexible. (46) Con lo cual el elemen o es uc u al del análisis se debili a, al econoce se que exis e un elemen o de inde e minación en el in e io del mismo. Es o, a su ez, ab e la pue a a desa ollos ins i ucionalis as que son mucho más explíci os en la o ma de ap o echa- mien o de es as en anas locacionales. En es e sen ido, éanse los abajos de Lund all, B-A (1992) Na ional Sys ems o Inno a ion o Nelson (eds.) (1993): Na ional Sys ems o Inno a ion: A compa a i e analysis. COQ 15/4/02 12:26 Página 140 REVISTA ASTURIANA DE ECONOMÍA - RAE Nº 31 2004 141 cen os ma ices. En un p ime momen o, es o únicamen e ocu i á en aquellas a eas más ácilmen e es anda izables y, po an o, ejecu ables po abajado es no cuali icados. No obs an e, el desa ollo de en ajas po pa e de los e i o ios pe i é icos puede a ec a a los o os elemen os mucho más di ícilmen e ep oducibles. En es os casos, ende á a c ea se una indus ia con una es uc u a espacial policén ica47. Valo ación c í ica de los en oques que insis en en la impo ancia de los sis emas de PYMES Las ap oximaciones basadas en las Pymes p esen an una se ie de ele- men os que suponen un a ance en e a concepciones an e io es, pe o, simul áneamen e, poseen un g an núme o de “pasi os” que limi an el alcance eal de sus apo aciones. En es e sen ido, su p incipal alo es que se a a, en ambos casos, de concepciones en las que, en e a plan ea- mien os an e io es, se ensalza el alo de la di e encia. Son los elemen os socialmen e especí icos de cie os e i o ios los que jus i ican su “éxi o” ela i o, su condición de “ganado es” en los p ocesos de Rees uc u a- ción. Es o supone que en an a o ma pa e del análisis una se ie de ele- men os conside ados “ex aecónomicos” po las escuelas neoclásicas o es uc u alis as. La exis encia de elemen os como la “emp esa iabilidad”, las “ edes de con ianza”, las “ o mas locales de egulación económica”, el “un me cado de abajo local”, los “esquemas cogni i os comunes” e c son undamen ales pa a explica una de e minada ealidad económico- espacial. Po an o, de hecho, se p omue e una ape u a del pensamien- o económico hacia ciencias a ines como pod ían se el caso de la Socio- logía o incluso de algunas amas de la An opología y la Psicología Social. La p incipal p egun a se plan ea a la ho a de de e mina si es os ele- men os di e enciado es se encuen an siemp e bien iden i icados y con- enien emen e eo izados. A es e espec o, pueden ealiza se una se ie de conside aciones. En p ime luga , las es uc u as de ipo dis i o indus ial o “milieu inno a eu ” a amen e se dan en o ma pu a. Más allá del es u- dio de los casos “clásicos” que die on o igen a es as concep ualizaciones, la ealidad económico- e i o ial se mues a de una o ma mucho más poliéd ica, a i mándose algunos de los elemen os básicos de es as eo i- zaciones y negándose o os. Po ejemplo, en e a la dico omía en e g an y pequeña emp esa, la ealidad empí ica apun a a una coexis encia, a una complemen a iedad en e ambas, como ha apun ado ce e amen e la a- dición ins i ucionalis a b i ánica y algunos au o es anceses (Vel z, 1995). (47) Aquí puede obse a se cómo la compe encia se de ine como un p oceso e oz, en el que la acumulación de capi al, la mejo a de la e iciencia écnica de las p oducciones y la inno- ación son elemen os ín imamen e elacionados en e sí. Es a se ía la concepción clási- co-ma xiana de la compe encia (Gue e o, 1994) o “s ong compe i ion” (S o pe y Wal- ke , 1988) que se opond ía a la isión neoclásica de es os mismos p ocesos, más in e e- sada en la de e minación de un amaño de emp esa óp imo y, po an o, con cos es medios más educidos. No obs an e, ambién hay que des aca que es p ecisamen e es e ca ác e e oz de los p ocesos compe i i os el que de e mina que exis a inalmen e una cie a inde e minación sob e la p oyección que és os ienen sob e el espacio. COQ 15/4/02 12:26 Página 141 DANIEL COQ HUELVA. ECONOMÍA Y TERRITORIO: UNA SUCINTA REVISIÓN 142 En es e sen ido, ecuen emen e los me cados inales es án dominados po g andes o ganizaciones, al iempo que la c ecien e ince idumb e que ca ac e iza a la o ganización p oduc i a con empo ánea da luga a que se p oduzca una up u a de los p ocesos p oduc i os enden e a aumen a la lexibilidad de los mismos. De es e modo, la g an emp esa es una uen e de subcon a ación y, a su ez, p ecisa de una amplia ed de subcon a- is as pa a pode unciona . De es a o ma, la exis encia de una impo an- e ed de subcon a is as se ans o ma en un impo an e ac o de a ac- ción. Po ello, las g andes emp esas e minan p o ocando la apa ición de complejas es uc u as de pequeñas y medianas o ganizaciones elaciona- das con las g andes o ganizaciones e in e elacionadas en e sí (Ma kus- sen, 1996; Helmsing, 1999). Es e hecho apa ece ligado a una segunda ca ac e ís ica de los sis e- mas p oduc i os locales exis en es en la ac ualidad, a sabe , su c ecien e he e ogeneidad. Hay ag upaciones espaciales de emp esas de muy di e - so ipo y con esquemas de elación muy di e sos en e las dis in as o ga- nizaciones que las componen. No puede a i ma se que el dis i o indus- ial “a lo i aliano”, po ejemplo, sea un modelo uni e sal de o ganización de la p oducción al y como Pio e y Sabel (1980) suge ían. Los sis emas p oduc i os locales, en algunos casos, se ca ac e izan po una ue e coo- pe ación emp esa ial y en o os no. En unos casos ienen al os ni eles de subcon a ación y en o os bajos. Pueden exis i g andes emp esas que “lide en” la p oducción de un á ea o (menos ecuen emen e) la es uc u- a p oduc i a del e i o io puede es a dominada po la pequeña y media- na emp esa e c. F en e a es e hecho hay, desde un pun o de is a eó ico, dos opcio- nes. La p ime a de ellas consis i ía en di umina los concep os eó icos de e e encia (como el caso del dis i o indus ial), hace los más imp ecisos pa a que puedan aba ca un núme o mayo de casos. Po ejemplo, Ma - kussen (1996) u iliza una de inición de dis i o indus ial muy amplia en la que el dis i o indus ial “i alianizan e” es conside ado sólo un caso espe- cí ico. O a al e na i a, en el mismo sen ido, conscien e de la mayo ca ga cogni i a asociada al concep o de dis i o, es la u ilización de concep os más neu os, como se ía el caso, del é mino clus e (p opues o po el p o eso Po e ), que p esupone únicamen e la exis encia de una aglome- ación de emp esas especializadas en un á ea (Po e , 1991; Rabello i, 1999; Schmi z y Nad i, 1999). La segunda de las posibles al e na i as consis i ía en desa olla ipo- logías de sis emas e i o ializados de p oducción. En es e sen ido, se han ealizado apo aciones aliosas como la de Ma kussen (1996) que di e- encia en e dis i os indus iales i alianizan es, dis i os indus iales dominados po g andes emp esas a aigadas, pla a o mas e i o iales de p oducción descen alizada y dis i os nacidos a pa i de la in e ención del Es ado u o ganismos ligados al mismo (uni e sidades, po ejemplo). La conclusión de Ma kussen es que, en la ac ualidad, la economía no e- ame icana se encuen a esencialmen e “mo ida” po unas cuan as ag u- paciones indus iales y de se icios, pe o que és os uncionan de o ma muy dis in a a lo que el modelo “i alianizan e” iene a indica . COQ 15/4/02 12:26 Página 142 REVISTA ASTURIANA DE ECONOMÍA - RAE Nº 31 2004 143 Si los sis emas p oduc i os locales son muy dis in os en e sí, se ía impo an e de e mina una se ie de c i e ios que pudie an pone de mani- ies o su “deseabilidad”. No end ía mucho sen ido que, desde ins ancias de polí ica económica se omen a an sis emas de p oducción que no es u- ie an asociados a unos pa ones sociales mínimos. En es e sen ido, una de las mo i aciones iniciales del es udio de las o mas e i o ializadas de p oducción e a la de examina las causas que pe mi ían un man enimien- o de cie as “conquis as” sociales en un en o no ca ac e izado po una é ea compe encia. Po an o, pa ece que uno de los c i e ios a la ho a de alo a la impo ancia es a égica de las dis in as o mas e i o ializadas de p oducción es su capacidad pa a man ene e, incluso, aumen a los pa áme os de bienes a y equidad sob e la base social que las sopo a. Desde luego, no odas las o mas e i o ializadas de p oducción pasan es a p ueba, lo que debe lle a a una impo an e e o ma de su con enido eó ico. Po úl imo, además de cap a la he e ogeneidad de los sis emas p o- duc i os locales, al iempo que se buscan c i e ios pa a alo a social- men e las mismas, se hace necesa io do a de un mayo ealismo a las cons ucciones eó icas exis en es. Pa a ello, se hacen p ecisas unda- men almen e dos cosas. La p ime a de ellas es econoce que la mayo pa e de los sis emas p oduc i os locales no se dan en á eas u ales o en pequeños núcleos u banos sino, po el con a io, en impo an es me ó- polis que ienen unciones muy des acadas den o de la o ganización eco- nómica ac ual. Sin es e papel elacional muchas de las ac i idades espa- cialmen e concen adas se ían di íciles de en ende . Po an o, se plan ea la necesidad de una cie a con luencia de los análisis egionales y los u banos, ya que la especialización de los e i o ios no es en la ac ualidad aislable de la especialización de sus ciudades. El o o elemen o sob e el que es necesa io insis i es sob e el hecho de que el modelo de dis i o indus ial más clásico, ligado a indus ias madu as y dominado po la pequeña emp esa, en la ac ualidad se da de o ma bas an e más cla a en algunas economías eme gen es, que en los países p opiamen e desa ollados. De es a o ma, se han iden i icado sis- emas p oduc i os locales en México (Rabello i 1995 y 1999; Bai y Ge e - i, 2001), en B asil (Rabello i y Schmi z, 1999, Schmi z, 1995 y 1999), en la India (Cha i, 2000; Gulyani, 2001) y en o os países asiá icos. También hay que des aca el es ue zo ealizado pa a cuan i ica algunos de los ele- men os cuali a i os más ca ac e ís icos de algunos sis emas e i o ializa- dos de p oducción, como puede se el caso del dis i o indus ial (Tessie- i, 2001). En odo caso, el p incipal “pasi o” del desa ollo de es as ap oxima- ciones es que su auge ha pe mi ido con ina a una buena pa e de los cien í icos en el es udio de ealidades muy conc e as, lejanas a la c í ica gene al que omando el espacio como e e encia, ealizaban las escuelas an e io es (Mi chel-Weabe , 1995). No obs an e, el e inamien o de la base eó ica a pa i del desa ollo de ipologías, de la in oducción del compo- nen e u bano, de la inculación con las es a egias de desa ollo sob e odo en el caso de las economías eme gen es, pueden a enua es e exce- si o empi ismo ayudando a complejiza el esquema eó ico de e e encia. COQ 15/4/02 12:26 Página 143