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Nuevas tendencias en el uso de la L1

Martín Martín, José Miguel

Abstract

This paper discusses certain changes that have taken place among theorists and publishers as regards the use of the mother tongue (L1) in EFL/ESL textbooks aimed at students who share a common L1. The general orthodoxy in the last three decades tended to consider that the L1 should not be present at all in either L2 classrooms or textbooks. This tendency seems to be shifting to a more comprehensive and flexible view of the role and possible use of the L1. Thus, nowadays a good number of textbooks with explicit use of L1 can be found in the Spanish market of EFL textbooks. This paper analyzes some of these textbooks, the activities they present in the L1 and the causes for the change.

Full text

ELIA 2, 2001 159 NUEVAS TENDENCIAS EN EL USO DE LA L1 José Miguel Ma ín Ma ín Uni e sidad Pablo de Ola ide, Se illa This pape discusses ce ain changes ha ha e aken place among heo is s and publishe s as ega ds he use o he mo he ongue (L1) in EFL/ESL ex books aimed a s uden s who sha e a common L1. The gene al o hodoxy in he las h ee decades ended o conside ha he L1 should no be p esen a all in ei he L2 class ooms o ex books. This endency seems o be shi ing o a mo e comp ehensi e and lexible iew o he ole and possible use o he L1. Thus, nowadays a good numbe o ex books wi h explici use o L1 can be ound in he Spanish ma ke o EFL ex books. This pape analyzes some o hese ex books, he ac i i ies hey p esen in he L1 and he causes o he change. 1. In oducción Como es sabido, el uso de la lengua ma e na (L1) en la enseñanza y ap endizaje de lenguas mode nas (L2) ha a a esado po di e sas icisi udes a lo la go de la his o ia. Así, su es a us ha pasado po odos los pun os del eco ido del péndulo, si uándose a eces en un ex emo, po ejemplo en el Mé odo de g amá ica- aducción, en el que e a omnip esen e y, con más ecuencia, en el opues o, como ha ocu ido con los mé odos que gené icamen e pueden denomina se di ec os. De una u o a mane a, odos los mé odos han omado posición sob e el papel que la L1 debe juga en la enseñanza y ap endizaje de una L2, ubicándose en algún pun o en e ambos polos, con cie a endencia cen í uga, es deci , hacia los ex emos. A modo de ejemplo ela i amen e ecien e de plan eamien os adicales, puede ci a se la posición que negaba ele ancia a la in luencia de la L1 en el ap endizaje de una L2 -con las implicaciones pedagógicas co espondien es- (Dulay e al. 1982: 5). Tal pe spec i a ha p o ocado nume osos es udios de e u ación que pa ecen habe dejado zanjada la polémica (Gass y Selinke 1993; Sheen 2000; Ja is 2000), si bien puede se a iesgado a i ma que de mane a de ini i a. J. M. Ma ín Ma ín 160 En la ac ualidad, el En oque comunica i o -del que en líneas gene ales y de mane a más o menos pu a, cabe deci que es el más acep ado po la p o esión, al menos en la eo ía-, pe mi e, en su e sión más sua e, cie o uso de la L1 (Richa ds y Rodge s 1986: 67), especialmen e en las e apas iniciales de ap endizaje. O os mé odos con ideas no edosas en su iempo como Sugges opedia o Communi y Language Lea ning -de más in luencia eó ica que eal en nues o país- y que se ag upan bajo la denominación de humanís icos, se han mani es ado ambién con espec o a la L1, a la que o o gan un papel ele an e (Ibid. 113 y 151). La mayo ía de los mé odos, no obs an e, ha insis ido en no concede a la L1 un papel de p ime o den y ha p escindido de écnicas o ac i idades de aula que implica an el uso de la L1 (S e n 1983: 289). Es lógico que los lib os de ex o u ilizados pa a la enseñanza y ap endizaje de una L2 e lejen los p incipios me odológicos y didác icos en los que se basan, pe o, po o a pa e, no puede igno a se que los lib os cons i uyen ambién una indus ia que desa olla una ac i idad come cial con legí imos obje i os económicos que son ajenos a los es ic amen e didác icos. Puede ocu i , po consiguien e, que in e eses de na u aleza come cial -la publicación y dis ibución a ni el mundial de un lib o de ex o esc i o sólo en inglés es más en able- p e alezcan sob e lo que con iene a los ap endices, cada cual con su lengua ma e na, que no puede se enida en cuen a po el lib o de ex o con ocación de dis ibución global. Es a cues ión ha sido sacada a la luz y denunciada en di e sas ocasiones, a lo la go de la úl ima década ( ., po ejemplo, Widdowson 1992, Phillipson 1992). Recien emen e Sheen la ha esumido en los siguien es é minos: In spi e o his pe suasi e coun e e idence [ he impo ance o language ans e ]1, i is he Dulay, Bu and K ashen posi ion ha has won he day. P oo o his s a emen can be seen by examining ex books o o eign and second language eaching a ailable oday om publishe s. They a e o he mos pa , solely in English, making no e e ence o he L1 o he lea ne s. This p ac ise, o cou se, sui s publishe s because i enables hem o sell he same ex books all o e he wo ld, hus inc easing hei 1 El ex o en e co che es es mío. ELIA 2, 2001 161 p o i s ( ... ) Publishing solely monolingual ex s wi hou con as i e in o ma ion and a guing ha hey a e he bes choice o all si ua ions is, he e o e, o doub ul legi imacy (Sheen 2000:103 ). 2. El papel de la L1 Cualquie p opues a de uso de la L1 en el aula o en los ma e iales debe i p ecedida de una decla ación de p incipios ajan e que aleje cualquie duda con espec o al uso de la L2, obje o de ap endizaje: la lengua na u al en el aula de L2 es la p opia L2; el alumno iene de echo a ecibi buen y abundan e inpu en ella; el p o eso ha de es o za se po i p escindiendo de la L1, lo que debe á hace a medida que los alumnos ayan ap endiendo la lengua obje o de es udio. Aho a bien, en un aula monolingüe, la L1 puede desempeña un papel acili ado en ac i idades como la p esen ación de ocabula io, explicaciones g ama icales o eje cicios con as i os de aducción, po menciona sólo algunas (Ma ín 2000). Es as ideas sob e el papel de la L1 en el aula ienen siendo de endidas con a la co ien e gene al y o icial implan ada a lo la go de la década de los ochen a, como queda e lejado en la ci a an e io . Recien emen e se an escuchando oces que eclaman la impo ancia de ene en cuen a la L1 del alumno y que de inen cuál debe se su luga en el aula de L2 (Seligson 1997: 20; Cook 1999: 185; Lawley: 2000), lo que pe mi e albe ga cie a espe anza en cuan o a la jus a y juiciosa alo ación que la L1 debe ene en las aulas de L2 monolingües, lejos de las posiciones ex emas, poco ealis as y an ina u ales que han dominado la his o ia de la enseñanza de L2. P obablemen e la en aja p incipal del uso de la L1 en los lib os de ex o es que el alumno se sien e más segu o cuando en iende bien lo que en él se dice, se explica o se le pide. Ello, además de p opo ciona le segu idad le pe mi e cie o g ado de au onomía, pues o que se e capaz de comp ende o ealiza po sí mismo de e minadas ac i idades que en o as ci cuns ancias no pod ía lle a a cabo. J. M. Ma ín Ma ín 162 Al p o eso , po su pa e, le acili a la labo , dado que pod á emi i al alumno al lib o de ex o en aspec os de ocabula io o g amá ica, en la con ianza de que el alumno se ald á po sí mismo. Po o a pa e, el uso de la lengua ma e na puede hace más ágil la clase al acili a y hace más b e es an o las explicaciones g ama icales como las cues iones elacionadas con el ocabula io, que con ecuencia se pod án esol e con una simple equi alencia en L1 o L2, según co esponda. La p esen ación de eje cicios de aducción in e sa (L1>L2) en el lib o de ex o, ha á innecesa io -con el consiguien e aho o de iempo- que el p o eso dic e ases en español pa a aduci las al inglés, ac i idad an habi ual -po la con ianza que muchos p o eso es ienen en ella- como cuasi clandes ina. En esumen y po pa adójico que pa ezca, un uso sensa o de L1 en el aula y en el lib o de ex o libe a iempo, que pod á emplea se en ac i idades plenamen e comunica i as en las que se haga uso ex ensi o de la L2. 3. La si uación en España Desde inales de la década de los 70, coincidiendo, po una pa e, con la implan ación del an e io sis ema educa i o en las enseñanzas medias (BUP y FP) y, po o a, con la gene alización de la acep ación del En oque comunica i o -cualquie ac i idad o p opues a que no lle a a al adje i o e a mi ada con sospecha-, y as un p ime momen o en el que hay cie a p esencia de edi o iales y au o es españoles (Es any 1975, Alca az e al. 1978), se p oduce una pene ación impo an e de lib os de ex o de o igen b i ánico que an des inados a un público mucho más amplio que el me amen e hispano-hablan e, po lo que han de p escindi po comple o de las L1 de los es udian es a los que an di igidos ( . Ma ín 1996). Tales lib os de ex o -cuya calidad no se pone en duda ni se discu e aquí aho a- enían po lo an o al menos un aspec o en común: ausencia de L1. Tan ue es e an los ien os -en cong esos, euniones cha las, e c.- que iden i icaban lo comunica i o con la desapa ición de la L1, que incluso los lib os de edi o iales y au o es españoles (English o he 90s de Anaya)2 2 A pa i de es e momen o la e e encia de un lib o de ex o no se ha á mencionando al au o , sino el í ulo del lib o en cu si a seguido de la p eposición "de" y el nomb e de la edi o ial, po se la mane a en que habi ualmen e se hace en e los p o eso es. La e e encia comple a ELIA 2, 2001 163 comenza on a p escindi de la lengua común de los ap endices, como inequí oco signo de calidad del p oduc o, siguiendo de mane a mimé ica la o ma de hace de quienes ac uaban así po azones en las que se podían ap ecia elemen os ajenos a los simplemen e pedagógicos. Es a endencia de cie os au o es españoles con inúa p esen e en nues os días (English de Guadiel; Solu ions de Richmond), dando la imp esión de que a nues os au o es y edi o iales les cues a abajo oma umbos p opios, necesi ando la bendición p e ia desde el ex e io . Y al bendición es á llegando, an o en o ma de apoyos eó icos o doc inales (Py 1996; James 1996; Cook 1999; Sheen 2000), como a a és de lib os de ex o con econocimien o explíci o a la L1, lo que cons i uye una nue a endencia que no ha hecho sino empeza y a la que cabe augu a un u u o p ome edo . En e ec o, en los cinco úl imos años se ha p oducido un cie o cambio en el papel que la L1 -en nues o caso el español o las lenguas de las comunidades au ónomas-, desempeña en los ma e iales de de educación secunda ia. En mayo o meno g ado, ap oximadamen e un cincuen a po cien o de los lib os de ex o que pueden encon a se hoy en día en el me cado hacen uso de la L1 (c . Ma in 1996), gene almen e con apéndices de g amá ica en L1 y glosa io bilingüe (Open Doo s de Ox o d U.P., Disco e de Bu ling on, Di e en de Richmond, Teamwo k de Heinemann, Explo e de Ox o d U.P., Top Class de Bu ling on), a e iéndose incluso algunos de ellos a in oduci eje cicios de aducción in e sa (po ejemplo Di e en de Richmond, Top Class 1 de Bu ling on), algo impensable en la década de los 80, po más que ue a p ác ica habi ual de aula p opiciada po los p o eso es. Has a al pun o se es á p oduciendo el cambio en la endencia con espec o al uso de la L1 en los lib os de ex o, que en su publicidad (di ec a o indi ec a) y en campañas p omocionales se des aca la apues a po el uso y papel que se le o o ga a la L1, como elemen o dis in i o y de mejo a de calidad con espec o a los demás ( . Lawley 2000). de los lib os de ex o se da al inal del a ículo. J. M. Ma ín Ma ín 164 4. Causas No es ácil de e mina las azones de es e gi o ni ampoco cuan i ica en qué medida cada una de ellas ha podido in lui en el mismo. Cabe en odo caso enume a las y hace una alo ación de su impo ancia. - El alumnado. Con la LOGSE la educación se ha hecho obliga o ia y comp ensi a has a los 16 años. Aunque és e ue a el único ac o di e en e con espec o a la si uación an e io , la mane a en que el p o eso hab ía de abo da su a ea necesa iamen e end ía que se dis in a: p obablemen e hab ía de busca nue as o mas de mo i ación, ebaja el ni el de exigencia de conocimien o de la lengua y de uso de la misma. Po no habla de cues iones más gene ales, como el sen ido de la disciplina o el o den en el aula. En es e con ex o ha de p opo ciona se un ipo de ins ucción que no deje a nadie ue a, po lo que una enseñanza de L2 ealizada exclusi amen e en es a lengua se hace imp ac icable - éngase p esen e que la lengua ex anje a es una asigna u a obliga o ia desde 3º de p ima ia (8 años) has a el inal del Bachille a o (18 años)-. Una mayo ole ancia y acep ación del uso de la L1 en el aula de L2 se hace pues ine i able. - El p o eso ado. Quizás no sea a en u ado deci que muchos p o eso es han man enido la c eencia -con ecuencia ocul a- de que la L1 es de g an u ilidad en aspec os ales como las explicaciones g ama icales, el ocabula io o las aducciones in e sas. Lo que e a conocido y p ac icado -aunque no admi ido en público- pasa a oma ca a de na u aleza en las ci cuns ancias ac uales. - Ha exis ido, sin duda, ambién un cambio en e los eó icos y au o es en el campo de la adquisición y ap endizaje de L2 en cuan o al papel que la L1 ha de desempeña . De las posiciones an in ansigen es como in luyen es de au o es como K ashen ELIA 2, 2001 165 (1981), se ha pasado a un econocimien o explíci o de la impo ancia de la lengua ma e na. Así, al como se ha is o en secciones an e io es, a lo la go de la úl ima década ha habido lib os (Seligson 1997), a ículos en e is as especializadas (Kup e be g y Olsh ain 1996; Py 1996; Bo g 1998; Cook 1999; Ja is 2000) y en pe iódicos de in o mación gene al (Lawley 2000) en los que se ha pues o en cues ión una pos u a ce ada al uso juicioso de la L1 en el aula de idiomas. - También ha habido azones come ciales. An e el éxi o de en as ob enido po algún lib o de ex o que había ein oducido -si bien ímidamen e el uso del español- o os no han que ido queda se a ás y han seguido su es ela. Se ha p oducido así la pa adoja de que si po azones come ciales en décadas an e io es los lib os de ex o p escindían de la lengua ma e na de los ap endices a quienes iban di igidos, pa a así pode aba ca un mayo núme o de ellos, aho a y ambién po azones me can iles del signo opues o, es as mismas edi o iales in oducen en sus ex os la L1 (con ecuencia y simul áneamen e las cua o o iciales en España: español, euske a, gallego y ca alán) pa a no pe de la ca e a po la compe encia come cial. - Se iene p oduciendo ambién en odo el mundo, incluyendo el anglosajón, una c í ica a la cen alidad del inglés y de lo inglés, ab iéndose espacios a o as o mas de en ende , ap ende y habla la lengua inglesa. Se habla así de los di e en es Englishes (Modiano 2000; Mu wene 2000), de los de echos de los no na i os de es a lengua (Phillipson 1992), de la au ocomplacencia de los b i ánicos con espec o a su lengua y a los mé odos que han expo ado adicionalmen e (Widdowson 1992), de los aspec os posi i os que puede apo a el p o eso no na i o (Médgyes 1992; Tajino y Tajino 2000), e c. Es deci , se ienen alzando oces a ni el in e nacional du an e la úl ima década y en muchos en es que ei indican las o mas no na i as inglesas de en ende la lengua inglesa, que ha pasado de se p opiedad J. M. Ma ín Ma ín 166 exclusi a de sus hablan es na i os a pe enece a la comunidad in e nacional. Tal es el p ecio que necesa iamen e ha de paga po habe se con e ido en la lingua anca de nues os días. 5. Conclusiones Se ap ecia una endencia en e muchos eó icos en el campo de la adquisición de segundas lenguas no sólo a se más ole an es con el uso azonable de la L1 en aulas de L2 monolingües sino incluso a omen a y des aca los aspec os posi i os de al uso. Es e impo an e cambio de o ien ación ha coincidido en nues o país con la implan ación gene alizada del nue o sis ema educa i o en el que la enseñanza es obliga o ia y comp ensi a has a los 16 años, lo que ue za a eplan ea se p incipios enidos po in ocables hace unos años, en e los que se incluyen la exclusión de la L1 de los lib os de ex o. Sea po azones pedagógicas, sea po mo i os come ciales, se pe cibe una c ecien e p ocli idad en e edi o iales y au o es a o ece p oduc os en los que la L1 juegue un papel de cie a impo ancia. Pa a conclui , y con el ánimo de deja sen ado el p incipio de que en el aula de L2 ha de hace se el mayo uso posible de la lengua obje o de es udio, lo cual no es á de más cuando se sabe que el p oblema del que adolecen nues as aulas es p ecisamen e el de la ca encia de inpu en L2, cabe eco da las palab as de A kinson, que pueden muy bien se i de guía en es a cues ión: Those o us who do no suppo he '100% a ge language' posi ion ha e a clea esponsibili y o ei e a e loudly and clea ly a e e y oppo uni y ha in any ci cums ances he a ge language mus be he main medium o class oom in e ac ion: his is he 'bo om line' and sinking below i canno be econciled wi h commonsensical p inciples o good p ac ise (A kinson 1993: 4). ELIA 2, 2001 167 Re e encias bibliog á icas A kinson, D. 1993. "Teaching in he a ge language: A p oblem in he cu en o hodoxy". Language Lea ning Jou nal 8: 2-5. Bo g, S. 1998. "Talking abou g amma in he o eign language class oom". Language Awa eness 7/4: 159-175. 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