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La casa de baños : comedia en dos actos y en prosa

Gaspar, Enrique (1842-1902)

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» LA CASA DE BAÑOS COMEDIA EN DOS ACTOS Y EN PROSA ORIGINAL DE DON ENRIQUE GASPAR Estrenado en el TEATRO LARA, la noche del 24 de Noviembre de 1893. MADRID IMPRENTA DE JOSÉ RODRÍGUEZ ATOCHA, 100, PRINCIPAL 1895 PERSONAJES ACTORES EJ cola pITARSILA o ocóontianncnca nor SHA VALVERDE, NENA ada la aces ¡ORTA PLANCO, mens" e MARCELINA.. co. .ooooooo...... Sra. Pixo. A A RIAZA. p- + AMPARO oooncononoo orton Sra. MAVILLARD. RpLBANUTO o oococoonnoncn rra Sr. ROSSELL... / + SEVERINO, coronel de caballería... » RUIZ DE ARANA. VIRGILI cen dde deceo ad ae LaARRA» (0.7 Ji FELIPE... ......««.«».e.<e..... » RAMÍREZ. O es ateos std, AR AMARIT. «EL PADRE RUPERTO, capellán e de regimiento.. ---- LO A ' lo» SANTIAGO, e VICENTE. ....-............-> ado QUITO ¿das cane rene aires » SorTo. fa + URQUIJO, capitán ayudante. ....- >. GONZÁLVEZ, + MOLINA, CapitáD...ooooomoocoss » - FLORIT. 447 - +» RUIZ, teniente .....o.o oo o.....*. » MANCHÓN.- Oficiales y Bañistas. Derecha é izquierda, las del actor. ' £sta obra es propiedad de su autor, y nadie podrá, sin su permiso, colmprimirla ni ropresentarla en España y sus posesiones de Ultramar, ni en los países con los cuales haya celebrados 6 se celebren en adelante tratados internacionales de propiedad literaria. El autor se resorva ol derecho de traducción. Los comisionados representantes de la Galería Lírico-Dramática, titulada El Teatro, de DON FLORENCIO FISCOWICH, son los exclusívamonte encargados de conceder ó negar el permiso de representación y del cobro de los derechos de propiedad. Queda hecho el depósito que marca la loy» A ES ER AL EXCMO. SEÑOR DON VICENTE RIVA PALACIO A 1 ENVIADO EXTRAORDINARIO Y MINISTRO PLENIPOTENCIARIO DE LOS ESTADOS UNIDOS DE MÉJICO, EN MADRID dedica con cariño esta obra, su amigo muy devoto y admirador de su talento, Enrique Gaspar. Pa ar a . y 7 g + J Y / f "07 e y Fs ARA ¡AAA qe FU , f £ / A j e A : 4 Éi , a Í E, í 1 y AER A A, e á ?. ” ACTO PRIMERO Los Baños de Oriente, formados por un patio semicircular, rodeado de da poristilo con columnas de estilo árabe, pequeñas y dolgadas sobra montadas de arcos. A cada lado de la escena, euatro cuartos, con los múmeros cuatro á sioto, los de la derecha del actor; y ocho á once los de la izquiorda. En cada intersticio una porcha de dos brazos. Los números cuatro y onee, que están situados en primer término, dejan “ver al público el interior con sus pilas de mármol y demás accesorios. Ambos tienen puertas de comunicación con los cuartos cinco y diex respectivamente. Delante del cuarto número once, una mesita con pe» riódicos ilustrados. En el contro del foro, la puerta de entrada, dando sobre un pasillo. A la izquierda, la Caja é mostrador. A la derecha, sobre el muro, barómetros, termómetros y reloj de parad. Banquetas o 14 py sillas, Cubierta de cristales. | Po yw y A ds fl : Ñ ad y ¿paa ESCENA PRIMERA yo 7 | VICENTE, en el mostrador, cobrando de UN BAÑISTA, que se va 1 ki Es despues de tomar la vuelta. En el cuarto número once, UN ls BALLEPo seabando de vestirse, se atusa el pelo. En la escena UNA 'SEÑObu A, sentado, que entra en el cuarto número seis, cuando la Úndien: VIRGILIO y LUISA, esporan su turno sentados. FELIPE, con unifermo de soldado de caballeria, so mantieno de pie á espaldas de Virgitio, á fin de poder hacerle señas á Luisa. AMPARO y QUICO, hacen $e? FENON el servicio de los baños, entrando y sacando ropa. pre VIA. Una cincuenta, de baño y jabón, y cincuenta, hacen las dos pesetas. (Dándole al clionto media peseta, que aquel, A a: SS A E SA BS > ió 6 a A E E A 3 y: É . 1 j A 10408 VIC? + TARS.. Vic. Tans. Vic. TARS. Vic. Tans. Vic. TARS. Vic, TaAns. Vic, TAns. Vic, TARS. Vic. A ven con ellos en estos baños con el beneplácito de su director, Señora, ó usted ha almorzado fuerte, ó... Se equivoca usted, que vengo en ayunas desde Alhacete y en el expréss, persiguiendo á un esposo infame que me ha precedido en el tren ómnibus. ¿Huyendo de usted?... me lo explico. Mi casa, es una casa decente, y las señoras que á ella concurren, no estarán tan mal vistas, cuando hasta el mismo señor Arzobispo y gran parte del Cabildo metropolitano, se dignan honrar mi establecimiento. ¿Con ropa, ó sin ella? ¿Eb? Si toma usted el baño solo, ó... (La acometida ha sido brusca y puede sospechar... Cambiemos de táctica.) Mi clientela es juiciosa, sentada. Sí, han debido informarme mal. Al instante se ve gue estos son unos baños de asiento. ¿No los frecuenta también una señora, amiga mía, que se llama Nenay? Sí, señora, Este es el cuarto que, por lo común, ocupa todos los dias. (Señalando el euarto número cuatro.) (Entrando en 61.) ¡Ah!: ¿Este? Muy bonito. Y hay una puerta de comunicación. Como en muchos otros; porque hay quien viene con su madre... O coa su tía, Por cierto, que me extraña que tarde tanto doña Nenay. ¿No podría usted darme el cuarto contiguo? La quip siera sorprender, Si está disponible, ¿por qué no? a cuarto númeco cuatro, y al vor abierto el número seis, da dxden á Amparo de disponerlo,) (Descorriendo el postillo do Ja puerta de comunicación.) (De= jemos libre el paso.) A ver, muchacha; prepara el cinco. ES EI Tars. — (Esperaré á que esté desnuda para que no pueda salir, y la azotaina que se lleva...) Vic. (Volviendo al cuarto número cuatro.) Queda usted servida, 7 Tans. Muchas gracias. No le diga usted á Nenay que yo he * ¿ e venido. ENS cuarto número cuatro.) 7 Vic. Aquí no se le dice nada á nadie. Tans. Y eso que, aunque usted me lo niegue, se debe ver cada COSA... Vic. Muy gordas; pero nosotros no miramos nunca. Tans. En fin, me voy á mi cuarto... Vic, ¿Desea usted jabón, lirio de Florencia, agua de Flo- | rida? Tars. Si lo necesito, ya pediré luégo un palo. e Vic, ¿Eh? A.” Tans. Para cerrar la ventana, por si no llego. (Entra en el cuarto número cinco, del que sale Amparo, después de haber - dejado en él la ropa.) Vic. ¡Pobre mujer! Debe tener flojo el tornillo pedrero. ¡Cada tipo que se descuelga por esta casa!... ¿ES y ESCENA IV 47 VICENTE, AMPARO, QUÍGO y CAÑUTO ES "2 CANUTO. (Viene por el foro golpeándose la espalda.) Nada; no hay : medio... (A Quico.) A ver, bata. Quico ¿Qué dise ostet? CANuTO. (Siempre me creo en Manila.) Muchacho, dame unos golpecitos aquí. (En la espalda: Quico le golpea según lo indica ol diálogo.) No tan flojo. No tan fuerte. Más arriba. Más abajo. Quico. ¡0y! ¡Qué donsaina! (Cesando.) CAxurTo. No sabes. (A Amparo, presentándole la nuca.) Tú, méteme la mano por debajo de la camisa, AMP. ¡Hombre! Vaya y que le rasque un esterero. (Vase por el foro.) Vic, ¿Tiene usted algo? ni er A O e PC de | A 4 1 CANUTO. Vic, CANUTO. Vic. CANUTO. Vic. CANUTO. Vic. CANUTO. Vic, CANUTO. Vic, Dr (pa Sí, señor; un bicho que, viniendo en el tren de Madrid, se me ha metido... : ¿Por dónde? Por la ventanilla. No. ¿En qué parte? ¡Ah! Entre Alcira y Algemesí. Del cuerpo, señor. ¡Yal En el cogote. ¿Y no se lo ha podido usted sacar? Verá usted. Al principio me puse á rascarme sobre los almohadones; pero el demonio del bicho, cuando yo me frotaba la espalda, se me corría al pecho, y viceversa. Haberse desnudado si estaba usted solo, Ya empecé á hacerlo, de medio cuerpo arriba; pero en Algemesí entró un caballero... ¿Por qué no le puso usted al corriente? Entre homDres... Cxruro. Vic, CANUTO. Vic, CANUTO, Vic. Ya le puse, y segui aligerándome de ropa. Entonces el insecto se me bajó á una pantorrilla, y le pedí permiso al caballero para quitarme los pantalones; y, apenas me había sacado una pernera, subió en Benifayó una señora, muy frescota por cierto, que al bajarse á... no sé qué, se había equivocado de coche, y tuve que vestirme á puñados. : Por lo visto, lo que usted desea es un baño. Vengo de la estación con ese solo objeto. Ni he reco= gido el equipaje, ni he ido á darle los buenos días 4 mi mujer, que no me espera hasta mañana, Porque yo soy casado, muy bien casado con una muchacha, joven ella y guapa ella... Tanto mejor para usted... (y para ella). Quico, el número once para este caballero. ¿El once? ¿Es este? Aguarda. ¿Tiene usted brújula en el establecimiento? Sí, señor. (Después lo da una pequeña de bolsillo que está sobre el mostrador.) ; | : AT A [A A O A 5 O AN A rr ran A ii AAA TN CANUTO. Vic. CANUTO, Quico. "CANUTO, Vic. CANUTO. Vic CANUTO. A Mjc, ¿CANUTO. ¿ ¿de Lar py ; MA pl / ENS Pm Pue edil vi no E ' 5) WN A 0 , Masc. p y Vo. 3 4 2 > 1 Manc. CANUTO. A ; (Ahora se me ha puesto donde no me puedo rascar delante de la gente. Me sentaré. (Lo hace.) ¡Bah! Ya está arriba. (So levanta.) Tome usted. Gracias. (Mirando la brújula.) No me conviene el once. Da al Norte, y á mí me tienen recomendado que me bañe al Mediodía. Pues ya están al caer las dose. (Es muy ingenioso, con esa cara de puño de bastón.) CA Quico, consultando ol reloj.) Prepara el cuatro. Ya no creo que venga esa señora. ¡Ah! Que me lo pongan á veintiocho grados y nueve décimas lo más; porque á veintinueve me quita el apetito, y á veintiocho me lo abre demasiado. (Quico prepara el cuarto número cuatro, dejando correr los grifos. ) Tome usted el termómetro, y gradúeselo usted á su gusto. (Dándole uno flotante que toma de la pared del foro.) Mejor será. ¿No tiene usted ron? Porque yo suelo to mar una copita cuando salgo. Mandaremos que lo traigan. (¡Qué tipo!) Ahora se me pasea por la cintura, (Entra en el enarto númoro cuatro.) 5 ESCENA V , CANUTO y QUICO, en el cuarto número cuatro. En la escena, VICENTE; MAROELINA, que viene por el foro. ¿Llego á tiempo? Señora, liene usted desgracia; aún no ha parecido doña Nenay. Me persigue la fatalidad. Hace tres días que, después de no encontrarla en la fonda, vengo aquí en su busca; y, Ó ya se ha marchado, ó yo no puedo esperarme. Pero hoy estoy decidida á no irme sin verla. (A Quico.) Mira, lráeme unas cuantas toallas para tapar las rendijas de estas puertas, porque á mí un soplo de aire me constipa, (Vase Qaico.) A AN A A : Í Marc. Yes tan graude mi impaciencia por estrecharla entre mis brazos... Vic. Pues siénlese usted, y mirará meo... (Por los periódicos,) Marc. —¡Oh!No. Podrían sorprenderme. Ar mí me conoce todo el mundo. Sere | Vic. (Menos yo.) ' Marc. Y tengo un interés especial en que no me vean, sobre todo mi marido. Vic (Algún tapujo.) Marc. ¿No habrá un cuarto que darme? Vic. Sí, señora; éste. (Señala el cuarto número once.) ¿Con ropa? Marc. No, no me baño; es sólo para aguardarla. En cuanto llegue, hágala usted entrar. Vic. ¿Y á quién anuncio? Marc. | A nadie; es inútil; no sabe quién soy. Vic. | ¿Qué tendrá esa doña Nenay que todos preguntan por ella? ESCENA VI DICHOS. Quico, con toallas y salida de baño, entra en el cuarto número cuatro, y coloca la ropa sobre una silla. Canuto la examina pieza por pieza» Poco después, NENAY, por el foro. Quico. Aquí está esto. Caxuro. ¿No bay ninguna agujereada? ENaY. Hoy me ha hecho esperar. 1 : y pYVr, ¡Ah! Buenos días, doña Nenay. Temi que nos privase á usted de su amable presencia. NenaY. He estado muy ocupada. Diga usted: ¿no ha venido á preguntar por mí un caballero, ua tal don León? Via; NO; Senora, NexaY. Pues en cuanto se presente, avíseme usted. Es mi Agente de negocios, el que debe u'timar con usted la compra de este establecimiento. (Quitándose el sombrero para irlo á colgar en la patora del cuarto número cuatro.) Via, NENaY. Marc. Vic. NENAY. Vic, NEnay, Vic. MARO. Vic. NENAY. MARC. NENAY. Manc. TO NI IAEA RA seria a o o cd ¡Ah! Si le es á usted lo mismo, puede usted tomar este Otro (Por el cuarto número once.), QUe está libre; pues creyendo qne no vendría usted, hemos dispuesto de su cuarto. A Me es enteramente igual. (Cuelga su soimbrero junto al casco de Feli po.) (Leyendo ure carta y contemplando una fotografía.) (¡Pobre - , hermana mía! No me canso de leer su carta... ¡Y qué hermosa es Nenay! El fruto de un amor desventurado. Además, la aguarda á usted dentro esa señora que | lleva tres días en busca de usted. ¿Está ahí? Es muy original. Yo no conozco á nadie en Valencia ni en Europa. No hace aún tres semanas que he llegado de Manila. 5 Pues si quiere usted salir de dudas... Sí, prevéngala usted, : ¿Se puede? (Golpeando en la puerta del cuarto número de ¡Ah! Por fin... ¡Qué emoción! (Abriendo la puerta. ¿Ella? 4 La misma. ¡Señora!... : ¡Nenay de mi alma! (Besándola con efusión. La 49 del euarto número seis ha salido y llama al mostrador e una moneda.) 4 Van. (Sale dol cuarto número once, cerrando la puerta, y cobra do la Señora, que se va por el foro.) Pero, ¿á quien tengo el gusto...? Siéntate junto á mi; déjame que te contemple. (Sentándose junto á ella, y acariciándola.) Canuto. La sábana, te la puedes Jlevar; ya la pediré yo luégo, * Quico. La necesito caliente. ¿Con désimas, Ó con cuartetas? Caxuro. Este se va á encontrar un palo. (Vase Quico, llevándose la sábana. Canuto cuelga ol sombrero y coloca las toallas en las rendijas, entre ol suelo y las puertas. Gradúa el agua con— sultando el termómetro y añadiendo agua caliente óú fria con minuciosidad, Se quita la lovita y el chaleco, se suelta los ti- | Ri e A SI 2, ALE ATA ro e IPN A 2 $ ACLIPVES TRA A e 7 NO pa A A II + rantes y se sienta para descalzarso delante de la puerta de comunicación, midiendo el tiempo de modo que lo pille la aparición de Társila con un zapato quitado y preparándose Á sacarse el otro.) ESCENA VII CANUTO, en el cuarto número. cuatro; NENAY y MARCELINA, NENAY. Marc. I NENAY. MARC. NENAY. Marc. | NENAY. en el cuarto número once, Verdaderamente, no me explico... : No he sido dueña del primer impulso; pero me disculparás en cuanto sepas que soy la hermana de tu madre. Cómo, ¿usted es tía Marcelina? La misma. Mamá me ha hablado mucho de usted. Deja ese usted; háblame de tú. No tengo costumbre; pero como quieras. CANUTO. (Mirando el termómetro.) Esto no sube; no pasa de la tem= Marc. NENAY. Marc NEUNAY. Marc. NENAY. Manc, NzNAY. Manc. NENAY. MARC. NENAY. peratura de los gusanos de seda. Vaya, un chorrito más. (Poniendo agua caliente.) ¡Maldito bicho! Y, cuéntame: ¿eres feliz? Porque ya sé que acabas de casarte. (Con tristeza.) Feliz... yo no puedo serlo. Cómo, ¿por qué? No... por nada. En fin, lo soy relativamente, Figúrate que mi marido se llama Canuto... Eso no es malo. Y que me dobla la edad. Tú eres tan joven...' Pero es rico; lo que me permite atender á mi madre, recompensándole los sacrificios que ha hecho por mí. porque... ¿no sabes? La espero muy pronto. Qué, ¿Rosa va á venir á Valencia? Sí; pero que no se te escape ni una palabra delante de Canuto. ¿Por qué? - Porque dice que no quiere serpientes en su paraíso. Marc. -NEMAY, q , ¿Llama serpiente á su suegra? ¡Qué galante! 'anuto ha venido recomendado á un hombre de ne - gocios que reside en Albacete. CANUTO, NENAY. (Consultando el tarmbimetro) ¿Todavía á veinticinco? ¡Demonio! ¿Cómo ha de subir, si tiene un agujero en el tubo? Lo graduaré á ojo. Pues bien; mi marido, que, á pesar de sus rarezas, es - muy bueno, le entregó á ese señor una fuerte suma NENAY. MARC, NENAY. Marc, NENAY. Marc. NENAY, Manc. CANUTO. Manc. NENAY. Manc. NENAY. para emplearla en valores con que hacerle á mi madre una renta vitalicia, - Canuto. ¡Qué sorpresa va á tener mi Nenay cuando, al llamar á su cuarto, pregunte: «¿Quién es?» Y yo le conteste: ' «Tu Canuto.» Pero el tal Agente ha resultado ser un íntimo amigo de mi difunto padre. (¡Pobrecilla! Ignora que no es hija del marido de mi hermana.) Y he logrado hacer de él el confidente ciego de mis planes. ¿Qué planes? Verás. Aprovechando un viaje de Canuto á Madrid, de donde no volverá hasta mañana, me he hecho cédar estos baños, aunque no estaban de venta, para poner al frente de ellos á mi madre, y tenerla aquí sin que mi marido sospeche, porque él no se baña nunca... ¡Qué sucio! Más que en casa. ¡ah! (Santiguándose, y besando la cruz con ruído.) Es una costumbre inveterada en mí, santiguarme siempre que corro algún peligro. ¿Y la esperas pronto? Muy pronto. Hoy ne citado aquí á don León... ¿Qué don León? El de Albacete, que ha de traer los fondos y firmar la escritura á nombre suyo, porque yo necesitaría la autorización de Canuto. a e Ne Y TA e Dans. Lo que tú tienes, es muy poca vergúenza, Marc. ¡Qué felices vamos á ser! Porque mi marido es coronel de caballería, y no tenemos hijos. - Nexar. ¡Qué lástima! Marc. — Yo bien se lo pido á la Providencia; paro él no reza Dunca, y, es claro, Dios no nos oye. CANUTO. (Matando de un puñetazo al bicho que se saca dol pecho.) ¡Ah, le pr116! Buen trabajo me ha costado el atraparte, pero ahora no te escapas. Ya te tengo. » ESCENA VII DICHOS; TAR ILA, que al abrir con estrépito sobre el cuarto número cuatro la puerta de comunicación, derriba á Conuto, y lo hace rodar por el suelo con la silla, CanuTo. Bruto el que haya sido. Tans. — ¿Dónde está esa bribona? (Buscando on la tina.) CanurTo. (Leyantándose.) Si no me Jlego á santiguar... Tars. — ¡Esposo adúltero! ¡Jesús, no es él! Canuto. ¡La viajera de Benifayó! Tars. Usted dispense; estoy confundida, avergonzada, .. Canuto, ¡Bab! No es la primera vez que me sorprende usted en paños menores. Tans. — Pero merezco disculpa. Canuto. (Y un palo.) Tans. Soy una esposa honrada que persigue á un marido in - fiel; y como he oído un beso... Cawuro. (¡Ab, cuando mo persignaba!) Tans. ¡Soy muy desgraciada, caballero! Tengo un hijo que estudia para sacerdote. Canuto. Con usted, de seguro que llega á cardenal. Tars. Y, á pesar de los ejemplos de virtud que le damos, mi hijo por cartas—porque está aquí en Valencia, —y yo, con mi conducta en Albacete—donde tiene usted su Casa, —mi esposo se ha corrompido. Canuto, Con estos calores... - O dd E O e dic co Tags. — 23 — ; Quiero decir, que se está torciendo, Canuto. Pues apuntalarlo. Y con permiso de usted... (Tratando Tans. CANUTO. Tans. -CAxuro, Tars. CANUTO. Tans. CANUTO. TARS. CANUTO, Tans. CANUTO, Tans. CANUTO. Tans. CANUTO. Tans. CANUTO. Tars. CANUTO. Tans. CANUTO. Tans. de desnudarse para quo so vaya.) Usted es muy dueño. (Capaz es de quedarse.) ¡Apuntalarlo! ¿No conoce usted á León? (¡León y de POS ¿Si será mi hombre de negoc1os?) Él quería ser militar; pero no pudo, por tener un ojo cerrado; y se dedicó al comercio, en el que se hizo rico. A los pocos años se puso bueno: | Alguna operación feliz. ¡No hay como ser comercian=! te para abrir el ojo! Pero se lo agrió de tal modo el carácter, al ver que ya no pudía abrazar la carrera de las armas... Que se casó para abrazarla á usted. No; que desde entonces mi hogar es un infierno. Todo su afán es no morirse sin haber reventado á alguien, Pues que no sea á mí. ¡Hágame usted el favor de volverse ¿ su cuarto! ¡Si viniera,..! ¡Vaya si vendrá!... ¡Señoral... No tema usted, el delito es cobarde. Y como de fijo le acompañará Nenuy... ¿Eh? Su querida. . ¿Nenay? ¿Ha dicho usted Nenay? ¿La conoce usted? No. ¿Pero en qué se fundan esas sospechas? Verá usted. A mí ya me extrañaba que en estos últimos quince días hubiese hecho dos viajes á Valencia. (¡Quince días! Los que yo llevo ausente.) Sin haber podido, ninguna de las dos veces, ir á dar un abiazo á su hijo, que tiene una beca en Santo Tomás. Sí, el cura; adelante. Al hacerle yo cargos por su negligencia: —«log nego— > Marc. CANUTO. PA (Aparte á Cannto,) ¿Pero esa Nenay?... Porque yo soy... (Contenióéndose.) (No; me iba á vender.) ; (¡Cómo! ¿Nenay también? Pues entonces, este es el helén del Agente. Se conoce que la llegada del marido les ha aguado la fiesta.) (Aparte á Marcelina,) Ahora que MARC. VinG. CANUTO. TARS. CANUTO. Tans. CANUTO. TARs. CANUTO. TARS. CANUTO. Tans. CANUTO. IRG. “MARC. K-NIAG: CANUTO. no mira el señor coronel, tome usted esta carta. (Dándolo la del casco.) Nadie lo sabrá... (Alto á Társila, sa= liendo con ella del cuarto.) Vamos. Aquí estamos ya de sobra. (Salen del enarto.) ¿Qué gente es esta? Ni lo sospecho, Buena plancha, señora. El coronel y la coronela... marido y mujer... . Pero lo positivo... Lo positivo es que está usted chiflada. ¿Y esta carta? (Por la de Nonay, quo se guarda.) Una mixtificación. ¿Y ese sombrero? . Otro cualquiera igual al suyo. (¡Pobre mujer! No he de decirle yo que la coronela es la Nenay á quien busca.) Mi marido Je ha calificado á usted bien. (Carabao... carabao...) ¿Cómo? Nada; me llevo la canoa de León, y así no podrá salir del establecimiento sin que yo le vea. (Pasa al enarto número cinco, llevándose el sombrero de León.) Que usted se alivie. Ya sabía yo que mi mujer era incapaz de... Me refrescaré aquí un poco. (Se sienta 4 mi" rar ilustraciones.) ¿Y qué puedo hacer por usted? Mandar que me acerquen un coche. Con mucho gusto. Saldré por este lado, para evitar... (Es muy guapa.) (Vase por la puerta de comunicación, sa= liendo poco después por la del cuarto número diez, que deja abierta.) (Viendo grabados.) «La señora del Cardenal Cisneros...» ESE o E IS "A A, e A O A e PpÍ0Ó0óaA A —31— de / ¿Cómo? ¡Ah! «La señera.» La vista me ya dejando. «La ciega en cueros...» ¡Jesús! No. «La siega en QueE : ro.» Esto baja. (Por la vista.) | L Marc. (Leyendo la carta.) ¿Si le quiero? ¡Qué osadía! ' Y 7 2 (Golpeando la puerta del cuarto de su hija.) ¿Has conciuído? $ Pues date prisa. (Mientras sale, voy por el coche. Me ha gustado la coronela.) (Vase por el foro.) ESCENA XII | p DICHOS, menos VIRGILIO; 4 poco dea E LUÍSA y 0 0 : Caxuro. ¿Cómo harán los periodistas para no escribir más que NY lo justo que cabe en el papel? LA Fides. Está esto bueno. Pues yo me lo dejé en la percha. (a TE Canato.) ¿Usted no ha visto por casualidad un casco? CaxurTo. ¿Un casco? No, señor, FELIPE. (¿A que se lo ha entrado Quico por equivocación á otro bañista?) (Viendo abiorta la puerta del cuarto número diez, p entra en 6l.) ES Lvisa. (Saliendo del suyo.) (ALÍ dejo el casco.) Cuando quieras. 1. A ¡Cómo!¿Se ha ido? (A Quico.) ¿No sabe usted dónde está el señor Coronel? , Quico, Ahí entró, en el ocho. (Vase.) FELIE. (Entrando en el cuarto número onee por la puerta de comuniPt cación ) Aquí tampoco. E 17 Mage. ¡Eh! ¿Quién? 2 FeLE. (¡La coronela!) Luisa. ¿Se puede? (Golpoando en el cuarto número ocho.) Non. (Dentro.) Adelante. (Laisa entra, y sale á poco dando un gri= to al ver su equivocación.) , - Marc. Necesito que usted me explique... Luisa. ¡Ay! Papá... papá... CANUTO. ¿Qué le pasa á usted, señorita? Luisa. Que... no encuentro á mi padre. Canuto. Pero usted, ¿de quién es hija? Luisa. Del señor Coronel. Luisa. PA Lp CanuTo. ¡Ah! Pues le tiene usted en este cuarto. (Por el oncs.) ¿5? Voy. (¡Qué susto y qué vergúenza!) ri Canuto. Puede usted entrar; está vestido, Luisa. MARC: FELIPE. 2 y RG. Vias E Luisa. o: da Vic. Vinc. 1/ Qi. 2 Vic. ViRG. i QUICO. " NVIRG. FELIPE. Gracias. (Entra un el cuarto número onco,) ESCENA XI A | DICHOS, VIRALIO y VICENTE; después QUICO ES ¿Otrainvasión? Y ¡Luisa! (Entrando en el cuarto número sioto.) Niña, niña... ¡Felipe!... ¡Con una mujer!... Ha sido que yo... Es inútil. (Saliendo del cuarto número siete con ol casco de Felipe en la mano.) ¡Un casco en el cuarto de mi hija! ¡Horror! (A Virgilio.) ¿Le pasa á usted algo? Iré al cuartel y hablaré con su jefe. Esto no puede quedar así. (A Vicente.) Que suba uste en seguida. Voy. (Vaso ) (A Quico.) A ver, tú; ¿qué cuarto tiene el militar? Este. El ocho. (Vase.) Se lo hago comer. (Entra en el cuarto número ocho.) Oiga usted, pillastre... ESCENA XIV CANUTO, en la escena. MARCELINA, LUISA y FELIPE, on el cuarto número once; después TÁRSILA, que viona del cuarto númeARG. Luisa. FELIPE, ro cinco. Deje usted que se disculpe. No; todu ha concluído entre nosotros. Adiós. (Diri= giéndose á la puerta de salida.). No saldrás sin oirme, (Cortándole el paso.) Tans, Luisa, Tans, CANUTO. Tans. £> MARC. y Y Lursa. Luisa. SEVER, Luisa. SEVER. Lursa. SEVER. FELIPE. Manc. EPR RARA AAA CARGA CANUTO,. A - ¡Ah! Por aquí. (satiendo por la puerta de comunicación.) (Saliendo: á Canuto ) ¿Pero usted ya á pasarse el día desnudo? : Luisa... (Trata de salir por la puerta del cuarto número Once, y retrocede, cerrando al ver á Társila.) ¡Ah! ¡Mi madre otra vez! Ni me acordaba. Venga usted, y le explicaré mi plan... (Saliendo por el cuarto número diez y dirigióndoso á Canuto. 1034 ¡Por Dios, caballero, no me niegue usted su apoyo!.. ¿Quién es esta joven? La hija del señor coronel. Unos minos: los precisos para adecentarme Un poco, Y... Pues mi proyecto es el siguiente... (Entra con Canuto en el cuarto número cuatro, sin cerrar la puerta.) ; ESCENA XV DICHOS y SEVBRINO; á poco VICENTE ¡Yal ¿Son ustedes novios? ¡Qué desengaño! ¡Infame! ¡Con lo que yo le quería!... (Saliendo del cuarto número ocho, ya vestido, con el casco en la mano, y hablando con Virgilio, que está dentro.) Aprenda usted educación, tío grosero. ¡Ah! Señorita, no sé cómo disculparme... ¿Ese casco?... ¿Lo conoce usted? Sí, señor. Pertenece á un militar que está ahí, en el "once, en conversación con una mujerzuela, ¡Mil bombas! Así se corrompe el ejército; yo le daré gu merecido. ¡Fuerte, fuerte! ¡4 ver... canallal,.. (Entrando en el enarto número once con estrópito.) (Cuadrándose.) (¡El coronel!) ¡Severino! SEVER. Marc. SEYER. Manc. SEVER. FELIPE. MARC. SEVER. a MARC. Luisa. FELIPE. LUISA. SEVER. VIC. MARC: Vic. SEVER. MArc, Vic. Luisa. Vic. Luisa. a ¡Marcelinal ¿Tú encerrada con un soldado? No vayas á pensar mal... ¿Qué carta es esa? (Arrebatándcle la quo le dió Canuto, que aún conserva en la mano.) : (¡Qué complicación!) (Leyendo.) «¿Me quieres?» Estas eran las misas, (¡Cómo! ¿Mi carta? Me parte.) Oyeme... Toda explicación está de más. (Guardándoso la carta, y dundo el casco á Felipe.) Tú, tuma esto, y al cuartel volando. Ya te ajustaré yo las cuentas. Escucha... (A1 ver salir á Felipe.) ¡Castigo del cielo! Moriré pensando en tí, Luisa. Soy inocente. (Vase por el foro.) a ¿Qué dice? ¡Morir! ¡Era inocente! —- : Entre nosotros, ya no existe nada de común. Gl del cuarto número once. ) ¿Qué es esto, se va sia pagar? Te seguiré. (Saliendo.) (A Sovorino.) Con ropa, una peseta veinticinco. (Dándole un ompollón.) ¡Que le pague á usted el demonio! (Vase por el foro.) ¡Severino, Severinol... (Vase por el foro detrás de él.) ¡Pues me gustal... ¿Y mi padre? ¡Qué 'sé yol ¡Ah, síl Estaba farioso, blandiendo un casco, y se fué al cuartel. (¡Jesús! Ha visto el casco de Felipe. Está perdido. Le hará formar un Consejo de Guerra.) (Entra llorando en el enarto número enatro.) A EC TI EN A A A ES e AS A LUISA; — YH — E ESCENA XVI TÁRSILA y CANUTO, en el cuarto número cuatro. En la escena, VICENTE; ÓN, entrando por el foro; después NENAY Vic. CANUTO Tans. LUISA. S DUS. LEON. Vic. LEON. Luisa. CANUTO. Luisa. Tars. Luisa. TARs. Topos. Tans. Luisa. CANUTO. Tans. LEON. LUISA. CANUTO. LUISA. LEON. Esto es peor que la moneda falsa. ¿Eh? ¡Me lo fusilan! ¿A quién? ¡No hay tiempo que perder! ¿Y mi sombrero? ¿Ha dE to usted mi sombrero? ¡Para sombreros estoy yo! Algún guasón me lo habrá escondido. ¡Pues lo reviento! (Entra en el cuarto número nueve, que ve abierto.) Y es mi novio, y le quiero mucho. Hay que impedirlo. Acompáñeme usted al cuartel. Si yo no le con0zC0... Ya preguntaremos allí. Se llama Felipe Cortina. ¿Qué? Y Correa, y es de Albacete. ¡Ay... ay!l... (Accidontada.) ¡Señoral... ¡Es mi hijo, mi hijo amando sacrilegamente!... ¡Su hijo! ¡El cura! ¡Madre infeliz! (Se desmaya en brazos de Canuto.) (Saliendo del cuarto del número nueve y entrando en el cuarto número cinco, que está también abierto.) ¡Como yo averigúe quién, ha sido!... ¡No perdamos tiempol ¿Y dónde dejo yo este fardo? ¡Si llegásemos tarde!... (Saliendo del cuarto número cinco con el sombrero apabullado.) ¡Me lo han hecho una tortiillal (Viendo á don Canuto, q9e está en el euarto número cuatro.) ¡Ah, don Canuto! (Risueño, hasta que vo á Térsila, ) SNIE AN iS, E FPTATO CANUTO., -LEON. Luisa. e NEnNarY. NENAY. LrEoN. Tans. LEON. ARS. Leon, Vic, Lon. Vic. Y “NING. Vic. ViIRG. Nic. VinG. CANUTO. Y Í Y Ni: CANUTO, CANUTO. ias (¡El marido... el Agente... el tuerto! ¡Qué veo! ¿Társila en sus brazos? ¡Por fin, voy á reventar á uno! (Entra en el cuarto número cuatro,) (¡No será á mí!) (Lo echa 4 su mujer encima, y sale corriendo del cuarto número cuatro. ) Pero este don León, ¿dónde se ha metido? ¡Ab! ¿Vamos? (Cogiéndose á Canuto ) A paso de carga, ¡Cavuto! ¿Tú aquí con una mujer del brazo? ¡Nenay!.. » ¿y el Agente?... Ya hablaremos. Tengo que ir al cuartel de caballería. ¡Te sigo, monstruo! (Se pone el sombrero, y se va tras ól. ) (Zarandeándola.) ¡Társila, si no vuelves en tí, te desJomo! (Incorporándoso. ) ¡Oye, Perito] No oigo nada, ven. (Arrastrándola.) ¡Qué tenazas! (Saliendo con Társila del cuarto número cuatro ) ¡Don Canu-= to!... ¿Dónde está don Canuto? Se ha ido al cuartel de caballería. Pues allá vamos todos. Aprieta el paso. (Vaso con Társila por el foro»! ¡Señora!... Una peseta veinticinco... ESCENA ÚLTIMA VICENTE; VIRNILIO, que sale del cuarto número ocho, con el sombrero puésto, todo mojado, y con el traje hecho una sopa. ¿YX mi hija? ¡Eh! ¿Qué es eso? Una gracia del coronel, que me ha zambullido en el baño, vestido y todo. ¡Jesús! Pues la niña se ha ido al cuartel. (Tras del soldado... Me mudo de ropz, y al cuartel, aunque me lloyen en parihuela.) (Vasetambaloando y SS ii Vic, arrojando agua por la boca, Vuelven á oirse aonkjo los gritos desaforados del señor de la ducha.) ¡Andal... Otra vez el de la duchá... Va á pedtobiela como una criba, Só... Quico, 26... ¡Alto el fuego! (Vas. corriendo. Telón rápido») FIN DEL ACTO PRIMERO josgsat ACTO SEGUNDO 3 y La escena represonta un pabolión en el Caarte! de caballería. A la derecha del actor, una gran puorta de entrada. A la izquierda, dos más pequeñas: la del primer término, comunica con las habitacionos del > $e coconol. La del segundo, conduce al pabellón de Oficiales. En los muros, panoplias con espadas y trofeos. ¡in el foro, tomando todo el ancho de' la escena, una galería, á la que se sube prr un gradorío, y sobre cuya meseta so levanta una baranda do balaustres muy macizos y de una altura conveniente para que una porsona á caballo no deje ver por encima de ella más que el busto. En último término, el patio del cuartel, ¿SCENA PRIMERA E EL PADRE RUPERTO, EL CAPITÁN MOLINA y EL TENIENTE RUIZ; á poco, EL CAPITÁN AYUDANTE URQUIJO. Todos de uniforme. Sobre todo, Padre, las misas cortas. Ruiz. Mor1ns. Sí, sí. Con su antecesor de usted, no nos quedaba do-= mingo para nada. Rue. Creo que el pobre estaba reumático. Morina. Y además era tartamudo, Ruiz. — Teaía repetición. SEVER. MARC. SEVER. MARC. SEVER. MARC. SEVER. MARC. SEVER. MARC. SEVER, MARC. SEVER. Manc. SEVER. MAnc. SEVER. MARC. -— SEVER. vinda muy joven, tuvo la desgracia de enamorarse de un malvado cuyo nombre no me dice mi hermana en su carta, pero que Dios le libre de ponerse á tiro, porque le saco los ojos. (Aparte retirándose.) ¡Demonio! (No sé por qué estoy por volverme de espaldas.) Sensible é inexperta, le hizo á aquel hombre el sacrificio de su honra, sio imaginar que la pasión que e!la experimentaba, no tenía en él más alcance que el de un frívolo pasatiempo. (Pausa.) ¡Pillo! ¿Yo? No; me refiero al otro. (Aparto.) (Se me está poniendo carne de gallina.) No bien hubo satisfecho su torpe apetito aquel infame, no volvió á verla, y de la noche á la mañana concertó su boda con otra mujer. (Aparte.) (Es mi propia historia. 1 La pobre Rosa se impuso el sacrificio del silencio para ¡no hacer desgraciada á una niña: inocente, por quien sentia el más desinteresado de los afectos. (Con temor, poniéndose la mano delante de los ojos. )iY tú, no sospechas quién puede ser? » Hubo tantos casamientos por la misma ¿poca... ¿Por qué te pones la mano delante de los ojos? Para precaverme de los rayos... solares, Y dejó que se casaran, y asistió á la boda con la sourisa en los labios, sin que el vil seductor sospechara siquiera que su lola víctima no había de ser la única en llorar su abandono. (Con espanto.) ¿Qué? Rosa fué madre. ¡Dios mío! ¡Padre! Madre. ¡Dígo, padre desnaturalizado! De una niña angelical. ¡De una niña! ¡Panto que á mí me gustan! Pero yo ignoraba mi felicidad. * Marc, SEvER, Manc, SuVEn, Marc. SEVER, Manc. SEVER, Manc. SEvEn, Mano. SEVER, Manc. SEVER. Marc, SEvEn. Manc. Seven. Manc. SEVER, Marc. SEvER ¿Se llama Nenay? ¿Y está en Le le PAS ¿Tu felicidad? Es decir, la desgracia de Rosa, que para nosotros es una dicha, porque no teniendo hijos... Voy á escribirle en seguida que nos la mande. (Aparte.) (¡Qué buen corazón el suyo!) Por el primer vapor. No hay necesidad. Nenay está aquí. ; Valencia? Sí. Hoy mismo la verás. ¿Hoy mismo? Pero no te des por enten casualidad te encuentras Con e!la, sente; porque Nenay no sabe nada. ¿Han descuidado su educación? No, hombre; que se cree hija del mar ¡Ya! No temas. Callaré. Di: ¿la prohij 'Te lo iba á proponer. E ¡Qué a En seguida Lomo el retiro para no ocuparme más que de su folicidad. Bien lo necesita, dido ni la nombres, si por sin estar yo preido de su madre. aremos? A leva ¡ "se con el Más valiera que la hubiesen dejado casarse Eb a cura. l ¿De HN ¡Casarse con un sacerdote! oia ¡ los Oficiales ) 7, ¡Figúrate...! (Voces dono, de ] ¡Ah! Los oficiales. Vete. Los despacharé profito, para que hablemos de ella. (Aparte.) (He ganado M puerta de la izquierda á sus ha e ¡Pobre Rosa! Me he portado con ella como A dor; pero en fin, tengo uni hija 4 mo qe da e es de la conducta pedestre que he observado madre. j causa.) (Vaso por la primera bitaciones») : F : . e SEVER. Uno. SEVER Fekpr. SEVER, Uno. A A ko. SEVER. ESCENA V SEVERINO y URNULO; después FENPE (Saliendo por la segunda puerta da la izquierda.) ¡Buenas tardes, mi coronel! ¿Hay algo de nuevo, ayudante? La llegada del Padre capellán, que pide permiso para presentarse á usted. La ocasión es poco favorable; pero, en fin, le diré buenos días, y adiós. ¡Ordenanza! (Llamando.) Ganemos tiempo. (A pareciendo por la segunda puerta de la izquierda.) ¡A la orden de usía. Que abran la capilla, y avise usted para ir á acompa= har al Padre á que reviste los ornamentos. (Vaso Felipo por el mismo sitio que salió ) ¿Y qué tal es? ¡Dios me perdone si le culumouio; pero me parece muy corrido! ¿De veras? Usted verá cómo, con su airecito meluso, le acusa las cuarenta á todo el regimiento. Digale usted que entre, y le echaré un tute... una filípica. ¡Yal (Vase por la segunda puerta do la izquierda.) Se me va el santo al cielo pensando en mi hija. ¡Qué original! Tengo la costumbre de llamar hijos míos á los soldados, que son centenares de hombres, y nada, no me produce ningún efecto. Digo «hija mía,» que no es más que una, y se me llena la boca. ESCENA VI SEVERINO; EL PADRE RURERTO, que sale por la segunda puerta de la izquierda. ¿Da usía su permiso? Adelante. (Aparte.) Efectivamente, tiene trazas de marrajo. A a A e O SS SAA A O A Rup. SEvEr, Rur. SEver, Rur. SEVER, Rur, Skven , Rup SEvER, Rur, SEVER, Rup, SEVER. Bur. SEvER, Rur. SEven. Rup. He llegado esta mañana, y vengo á ponerme á las órdenes de usía, : Puede usted anear el tratamiento. Mil gracias. No hay de qué. Ahora mismol'le llevarán á usted á hacerse cargo de los objetos del culto. Pues, para ahreviar, yo no conozco más que la Ordenanza; por con= Siguiente, exijo que cada cual cumpla con su deber. 1ino derecho. q eds dida siguen. A los oficiales les pas alguna expansión, con tal de que no redunde en desdoro del uniforme; pero con el capellán, soy inexorable. Así, pues, nada de juegos, ni de palo m1; de conversaciones picantes. Un Padre no d»be ocuparse más que de sus hijos. (Extrañado.) ¡Mi coronel!... z pea (A parte.) a barbaridad! (atto.) De sus hijos espirituales. Esas son mis ideas; y miraría como una h E recila para mí, el pertenecer á un regimiento eo 22 do por tan digno jefe. Pero, por desgracia, me v la precisión de solicitar una permuta. E ¿Y eso, está usted descontento de los oficiales: Me parecen todos excelentes personas. ¿No le prueba á usted este clima? AS Hoy por primera vez, después de muchos años, me ha agríado el chocolate. ¿Pues, entonces?... 4 Ñi debo mentir, ni puedo ocultarle la EAS dd y perior jerárquico. Yo he abrazado la carrera de la 1glesia á cons»cuencia de una pasión contrariada. Hola! 7 el -ieÍn que, naturalmente, y con el auxilio de teo videncia, he olvidado en absoluto en el ejercicio de mi sagrado ministerio, .) Pi ien te crea. : pad he heredado estos altos ejem4 una honra, iame- A e ¿A A a E VARS. SEVER. SEVER. O A A A A LS plos de virtud, no permitieron mi boda, porque se trataba de una hija natural. Seven. Mal hecho. ¿Qué culpa tienen esas infelices criaturas ES de las torpezas ajenas? -Rur. Hay que respetar hasta en sus errores á los que nos han dado el sér. En fin, lo positivo es que, al llegar aguí, me he encontrado frente á frente con aquella es - pecie de súcubo que amenazó separarme de la ver-= dadera senda, en los primeros años de mi juventud, perdidos para Dios en Manila. SevEr. (Comprendiéndolo todo.) ¡Manila! ¡Una hija natural! ¡Un cura! ¡Nenay]!... Rur. (Aterrado.) ¿Qué? Sever. ¿Se llama Nenay? Rur. — ¿Quién le ha dicho á usted...? Sever. ¡Es ellal Rup. ¡Por la Vírgen Santísima! E ESCENA. VIH DICHOS; FEL y por la segunda puerta de ta izquierda; á poco Yo TÁ y LENN, por la puerta de entrada do la dorecha, NY de FE«DRE. La capilla está abierta, mi coronel. Seven. Quiero que usted me explique... Rup. Delante de gente, 10. Seven. Se irá. Ru. Ahora estoy muy conmovido. Luégo. Seven. Bien. Que le acompañe á usted el ordenanza; pero vuelva usted pronto. : Rup. (Aparte. Yendo hacia el pabellón á reunicse con Felipe, á cayo lado debe encontrarse 4 la aparición do León y de Tarsila.) ¡Qué vergúenza! ¡Mí secreto divulgado!... ¡Ven! (Aparece tirando de su mujer.) (Al Padre Ruporto.) Que no vaya usted á tardarme. (Reconociendo á Felipe.) ¡Jesús! ¡Mi hijo! ¿Eh? Leon. FeLiE, Tans. LroN. SEVER. Tans. SEVER, Tans. SEVER, Luon. SEvEn. | '"Tans. $ SEVER. Lkon. SEVER. Los pos. SEvER, LEon, Tans. SEVER. Tans. SEVEH. Tans SEVER. Leon. SEVER. — 34 — ¿El aquí? (Aparte ) ¡Mis padres! ¡Buena la hemos hecho! (Se ya con el Padre Ruperto por la segunda puerta de la izquierda.) S ESCENA VI SEVERINO, TÁRSILA y LEÓN ¡León!... ¡Nuestro hijo! ¡Silencio, Társila! ¿Su bijo de ustedes? Sí, señor. ¿Pero quién? ¿El cura? : x ¡Cómo! ¿Usted sabe...? ¡Ay! ¡Por desgracia no lo es! ¿Que no es hijo de ustedes? ¿En qué quedamos? No, señor, que no es cura, afortunadamente. ¿Usted se burla de mí? ¿Pues no le he visto yo con las insignias de su carácter sacerdotal? Y yo también; pero me engañaba. ¡Mil bombas! ¡Entonces es un farsante! : Mire usted si está lejos de la iglesia, que tiene una novia. Con la que ustedes no han dejado que se casara. ¿Nosotros? Porque es una hija natural. Señor, si ni siquiera la conocemos. Yo la he visto una sola vez, y ni sé cómo se llama. Pues es una alhaja el mozo. Él mismo me ha referido esa historia. ¿Qué fin se propone? A No tengo más noticias suyas, sino que es hija de un coronel. Precisamente. Y eso porque me lo ha contado don Canuto. ¡Canuto! (¡El de la carta!) ES ¡Canuto!... Un prójimo en busca del cual vengo aqui, con permiso de usted, para romperle el bautismo. Se contentará usted con la confirmación, porque el bautismo, soy yo quien se lo rompe. ; A a o a 10 ca AN e ERA É e - A A A AA AS A A A A A ip pd $ Pi. as - PA A O 7) 13 ye ae LE Ea Tars. León... Leon. Permita usted, yo le he sorprendido abrazando á Társila. Tars. — Ya te he dicho que me desmayé... Seven. Esta señora, está asegurada de incendios. Tars. Poco á poeo. Aún puedo arder. Sever. (Aparte.) Untada con petróleo, no digo que no, Tans. En cólera si me excitan. ¡Vaya! Leon. — Társila, respeta al ejército. Seveu. He querido decir, que tiene usted cara de buena. Tars. ¡Y lo soy! | Seves. ¡Pues en paz! | ESCENA IX | DICHOS; MARÓELINA, que sale por la primora puerta de la izquierda. Jake. ¡Ah! ¿Estorbo? ; | Sever. ¡Nada de eso; adelante! | Tans. ¡Cómol ¿Usted aquí? Marc. — (Aparto.) (¡Adiós! ¡Esta va á complicar el asunto!) | Tans. ¡Cuánto me alegro de encontrarla á usted!... Suver. ¿Se conocían ustedes ya? -Tass. Nos hemos visto esta mañana por primera vez, en circunstancias excepcionales. Sever. ¿Qué? Tars. — Tengo que pedirle á usted mil disculpas... Manc. — (Hacióndole señas») NO hay necesidad; no hablemos más de ello.... SEVER. (Aparte á Marcolina.) ¿Por qué le haces señas? ¡Te lo prohibo! , Mano. — ¿Yo?... (Aparto.) (Otro ataque de hidrofobia.) Sever. ¿Conque en circunstancias excepcionales? Tans. — Sí, señor; en los Baños. Sever, ¿De Oriente? Tars. — ¡Justo! Figúrese usted, que linvadí el cuarto de esta señora, cuando estaba bañándose con su marido. MArc. TARs. - LEON. SEVER. TARS. SEVER. Tans. SLVER. Leon. Tars. SEVER. Tars. Marc. LeEo0N. Tans. SEVER. Tans. SEVER. Tars, SEVER. LEON. SEVER. LE0nN. SEVER. TArs. SEVER. AA No, bañándome, no. Ó disponiéndose á ello. ¡Qué plancha! ¿Con su marido? Él dijo que era corouel. ¡Aquí no hay más coronel que yo! ¡Hombre! ¿Usted qué ha de ser el coronel? ¡Pues me gusta! No disparates más. Este caballero es coronel de cáballería, y aquél lo será de otra arma cualquiera. De carabineros, tal vez. Esos persiguen el contrabando; no lo hacen. ¡Ay! ¿A que he cometido una barbaridad? Mejor hubiera usted hecho quedándose en con el seductor de Canuto. (Iracundo.) ¡Canuto! ¿Lo ves? ¡Venme con ¡León! (A Marcolina.) ¡Mesalinal ¡Ay! Vámonos. Hasta que yo aclare la verdad, NO. á mi mujer. : ¡Su marido! 03 ¡Urquijo! (Llamando al JN gunda puerta de la izquierda.) Le reviento; y á tí también. Que les enseñen el cuartel 4 su extensión, y que no loS deje Es que yO... Andando... o salen empujados por ¡A ver las cuadras! (León Y Társila, ad) Severino y Urquijo, Po" la segunda puerta de | los Baños desmayos!. E: Voy 4 interrogar qne $0 presenta por la so= á estos señores, €n tod n salir sin orden mía. ESCENA X MARCELINA y SEVERINO. Al final, CANUTO, por la puerta de entrada, primera do la derecha. SEVER. Ahora nosotros. Marc. Dios me dé la paciencia que necesito. Suver. El ordenanza del casco, uno; el Tenorio de la carta, dos; el coronel... de carabineros, tres. Marc. — Tres personas distintas y un sólo imbécil verdadero. Seven, Menos paja, y al grano. ¿Quién es ese hombre? Marc. ¿Qué sé yo? 7 ql 1 Y .. SEVER. ¿Pues por qué dijo que era coronel? Marc. Sin duda apeló á ese subterfugio para salvar mi decoro + — delante de aquella gente, Skver. ¿Y es para salvar tu decoro para lo que entró en tu cuarto? EN Marc. Entró por la puerta de comunicación llamado por mí, no atreviéndome á salir por la del patio, temerosa de que me vieras, Suver. No encuentro la lógica. El temor de que yo te viera, no es razón para que tú quisieses ver á un vecino que tomaba el baño. Marc, Esque me sentí indispuesta. Sever. ¡Bah! ¿Indispuesta tú, que te comes, sin que se te indigesten, los melocotones con hueso? Marc. Pues sí, me emocioné mucho al oir tu voz, Sospechando que traducirías mal mi presencia en el establecimiento. Sever. Yo no traduzco nada; no conozco más lengua que la mía. | Marc. Ya lo sé. Pero yo tampoco tengo la culpa de lo que Ocurre, y sin embargo, toco las consecuencias. Es imposible seguir viviendo así, Ser buena, y verse tratada como una perdida, es el mayor insulto que puede hacérsele á una mujer. SEVER. Marc. SEVER. CANUTO. MARC. SEVER. Marc, AANUTO. SEVER. CANUTO. SEVER. CANUTO. SEVER. y CANUTO. SEVER. CANUTO. SEYER. CANUTO. SEVER. CANUTO. SEVEN. CANUTO. ES E) 5 Pues justifícate. No tengo de qué justificarme. Me voy. (Yéndose hacia sos habitaciones.) ¡Marcelina!... (Sa oye la voz de Caro dentro, ersona. Al oirlo Marco” quo sale de espaldas, como quien habla con una p lina, se vuelve.) (Saliendo por la pueita de entrada d nadiez puede usted entrar. (Volviéndoso, y dirigiéndoso á Saverino. o la derecha ) No. hay ) ¡Esa voz! ... (Aparto á Severino.) ¡Ah! Ahí tienes al caballero de la carta, (Colérico.) ¿Ese? Que te explique él... (Se va á sas habitaciones por mera puerta de la izquierda.) (Al paño ) ¿Prefiere usted esperar fuera? Bueno. la priESCENA XI CANUTO y SEVERINO 0.) : % orejas, se las cort (Aparto.) (Lo que es las orejas | gusto de ¡Ah! ¿Es al señor coronel 4 quien tengo € dirigirme? £l gusto es mío. De los dos, entonces. ¿Qué calor! e Ahora se refrescará usted. ¡Urquijo, Urquijo! (Llamán= 1 + ¡Fanta molestia!... (aparto) ES muy afectuoso. m0) ) zendría bien un helado. ES (Aparto á v! uijo, que aparoco por la segunda pe do 1 quiorda.) (¡D95 espadas de combate!) (Aparto.) Aunque fuera 110 ant (Alto-á Urquijo, que $9 iba.) ¡Ahi Urquijo, ¿ (Aparte.) ¿Con punta? ¡Sorbete! (Vaso Urquijo.) ¿Usted se llama Canuto? Cómo, ¿me conoce usted? De reputación» Soy el mismo, efectivamente. SEVER. Vir6. SEVER. VinG. SEVER. CANUTO. (Aparte.) (¡La descuartizan!) Luisa. — 62 — ramente procede como un padre, es este caballero. (Aparte, óbrio de gozo.) ¡La voz de la sangre! ¡Ven! (Tirando de su hija.) (Doteniéndola por la otra mano+) ¡Se va usted solo! Sigueme. Espera. (Entro los dos la llevan de un lado para otro, tenión— dola cogida cada uno de una mano, hasta que Canuto se in= terpone.) ¡Que me hacen ustedes mal! . Casuro. Señores, basta. Estas disensiones entre cuñados... SEVER. ¿Qué cuñadus, ni qué niño muerto? CanurTo. ¿Pues no dijo usted que era su cuñadito el que estaba Topos... SEVER. Y V ING. A : SEVER. Luisa. VinG. SEVER. VinG. SEVER. Luisa, SEVER. VinG. SEVEN, en el baño con la coronela? ¿Eh? (Comprendiendo.) ¿Qué? ¿Este pichichi?... ¡Urquijo!... ¡Urquijo!... (Llamándo!e.) ¡Cómo! (A Canuto.) ¿Aquella señora, es la mujer de un energúmeno semejante? La Uria, que ha salido por Ja segunda puerta de la izquier= da.) ¡Dos espadas! (Urquijo recibe la orden, y se va.) ¡Ay! ¿Para qué? Canuto. (A Virgilio.) ¿A usted le gustan los sorbetes? “Y á usted, ¿qué le importa? (Tomando las espadas do Urqwjjo, que ha salido con ellas, y se va por el mismo sitio.) ¡Uno de los doszestá de sobra aquí! Pues que usted lo pase bien. ¡Alto! (Cortándolo el paso.) Pero, ¿por qué esa animadversión contra mi padre? (Aparto.) (Cada vez que oigo dar ese nombre... en vago, se me crispan los nervios.) ¿Qué hacía usted encerrado 'en aquel cuarto con mi mujer? (Alto, y dirígiéndose á Virgilio ) Pues asistirla, porque se sintió indispuesta, y pidió auxilio; y las obras de misericordia son catorce. La primera... Sí, las conozco. La primera, prudencia. E a Topos. ¿Eh? SEVER. — (Aparte.) (La tendré. Al fin y a! cabo, es el marido de Rosa.) (Alto.) La segunda, justicia. CaxuTo. (Aparte) (¡Qué bien recuerda el Catecismo!) Sr ver. (Aparto, dejando las espadas sobre la mesa) (Seré justo, deponiendo las armas; porque veo que Marcelina me ha dicho la verdad ) (Atto.) La tercera... Canuto. Fortificación; digo... Fortaleza. SEVER. (Aparte á Caucto.) (Sí, inexpugnable. En ella encerraré mi afecto paternal.) (alto.) Y la cuarta.. ¿Qué es la cuarta? Casuro, El palmo. ESCENA XIV DICHOS y URONLO; á poco TARÍLA y LENN, saliendo los tres por la segunda puerta de la izquierda. UN. La cuarta mayor, cincuenta y cuatro ita en el golfo, mi coronel. Sever. Ya enseñó usted la oreja. ¿Qué hay? Uno. — Esos-señores, que han terminado su visita, y piden permiso para que los deje usted salir. Sever. ¡Ah! ¿Quieren salir? e que entren. Uro. — ¡Adelante!. LBQx — (Saliendo.) ¡Qué olor tan rico! TAns. — (Aparte, viendo á Virgilio.) (¡Ay!] El sobresaliente de coronel.) Luisa. (Aparte) (¡La madre de Felipe!) CANUTO. (Aparto-) (¡El tuerto!) E Leen. ¡Don Canuto! (Procipitándose sobre él.) - Topos. ¿Qué? Leon. — No le reviento á usted, porque me ha convencido Tár- + sila de que sería una injusticia; pero cuidado conmigo. Cuxuro. Pues... ¡ea! Que á mí también se me sube la mosca á las narices. ¿Qué necesidad tenía de usted mi esposa . para tomar los baños? . L Tans. Vinc. Tans. SEVER. Uo SEVER. Lroy. SEVER. Lros. Tans. Luisa. SEVER. 0 > SEVER. Tans. VinG. LronN. VinG. SEVER. Luisa. SEVER. Tans. LEON. TARS. SEVER. ¿Aún? (Aparte.) (¡Va 4 haber que recurrir al Arsenal!) o Ha sido una mala inteligencia. (Aparto á Luisa.) ¿Tú entiendes algo? Figúrese usted, que esa carta que recibió León... (So queda dando explicaciones á Cannto. ) (Iracundo.) ¡León! ¡El de la cartal ¡Es verdad... lo ha= bía olvidado! ¡Urquijo!... ¡Urquijo!... ¡Das espadas! (Vaso por la segunda puerta de la izquierda.) (A León.) ¡Diga usted, tío feo!... ¡Coronel!... , ¿Con qué derecho se permite usted escribir billetes incendiarios á mi mujer? (Ensañando la carta consabida.) 12010. ¡Cómo! ¿Tú? (Leyendo.) «¿Me quieres?» ¡Ay! ¡Si es la letra de mi hijo! Mi carta. Conozco su estilo. ¿Era para ti? (A Luisa.) (Dándole tres ospadas á Sevorino, que éste deja sobre la meza.) Mi coronel, traigo tres, para que hagan siete y sea una Dolorosa completa, (Aparte á Urquijo.) Ya no hacen falta. Dígale usted al Padre, que venga al momento. (Vase Urquijo por la segunda puerta da la izquierda») (A Luisa.) ¿Conque va usted á ser mi nuera? Poco á poco. Le pondremos un sustituto al chic ¿Pero es que su padre no cuenta aquí para nada? (Aparto.) Yo lo deslomo. ¡Qué desgraciada soy! ¿Tú desgraciada? Ahora le llamaremo3, y no sales del cuartel sin haberos casado. No; no le llame usted. Yo no quiero ver á mi hijo. Pero si al fin hemos de perdonarle, Luégo. Ahora, ni dirigirle la palabra, Déjenlo ustedes á mi cuidado, A Re. SEVER. Luisa. TARS. SEVER. em 08 — ESCENA XV : y A DICHOS; EL Paonk nubenro, que sale por la segunda puerta e la izquierda. ¿Da usted su permiso, mi coronel? Adelante. J Aparte») (¡Otro oficial!) (Aparto.) (¡Qué aire tan tímido!) - (Al Padro Ruperto.) ¿Usted sabe que por mucho menos de lo que ha hecho usted se le manda á presidio á un - hombre? : Rup. SEVER. Rur. VinG. Tars. LeoN. SEVER. Topos CANUTO. Rur. SEVER. Rue. TAns. LEON. Rup, SEVER. (Después de mirar en torno suyo.) ¿Habla usted conmigo, señor coronel? No nos venga usted con farsas. Le juro á usted á fe de Ruperto... (Aparte.) (¡Pobre señor!) (Aparto á León.) Delante de nosotros. (Aparte 4 Társila.) Debe ser cosa grave. No se juega de ese modo con lo más digno de respeto, Quítese usted en seguida ese uniforme. ¿Cómo? (Aparto á los otros.) Lo degrada. ¿Tampoco lo encuentra usted de Reglamento? Y, sin embargo, tengo la manga más ancha que usted. (Aparte.) (¡Qué tuno!) (Alto.) Fuera eso he dicho. Obedezco. Ustedes dispensen. (Se empieza á quitar la levita dol uniforme, que no llega más que á desabrocharso.) (Aparte á los otros.) ¡Qué malas pulgas! (Idem+) En la milicia, cartuchera en el cañón. (Aparte.) (Señor, ¿qué habré yo podido hacer?) Si cierro los ojos y no doy parte, es, en primer lugar, porque le abona á usted su juventud. En segundo, porque la causa de sú proceder me es muy simpática. Y, finalmente, porque lo ha hecho usted con tantísimo salero, que no puede uno por menos de perdonarle á usted. | 5 Rur. SEVER. Tonos. SEVEH. Rup. Leon. SEVER. Tans. Rur.. CANUTO. SEVER. Topos. Rur. SEVER, LuIsa. —NIRG. SEVER. Topos. SEVER. MARrc. SEVER, Marc. SERV. mo BO Pues... tantas gracias. (Aparto.) (¿Yo salero?) ¡Ea! Todo esto se acabó. Venga usted. (Haciendo avan= zar á León y obligándolo á abrazar al Padre Roporto.) Así. ¿Qué? Fuerte, fuerte. (Aparte á León, abrazado todavía á 61.) ¿Usted sabe si el pobre coronel está loco? (Aparto al Padre Ruperto.) Iba á hacerle á usted la misma pregunta. (Queriendo que Társila abrace al Padre Ruperto.) Basta. Ahora usted. ¡Oh! Yo no. (¡Pues no faltaba más!) (Aparto.) (Aparto.) (¡A que está haciendo una plancha!) Bueno; ya se ablandará usted. Entre tanto, abrace us= ted á mi hija. (Pugnando por echar al Padre Raperto en bra= zos de Luisa.) ¡Su hija! Señor mio... (Aparte.) (Se me escapó.) ¡Papá!... ¡papál!... ¿Me explicará usted...? Pues bien... Toda ficción es ya inútil; pero, ¡ay si se atreve usted ni á un cabello de aquella desgraciada! Si... Yo seduje á Rosa... ¿Rosa? La hermana de mi mujer... AS ESCENA, XVI DICHOS y MARCELINA (Saliendo de la primera puerta de la izquierda, habiendo oído la revelación de Severino,) ¿Cómo? ¿Tú? ¡Horror! ¡Marcelina! ¡Monstruo! Después reniremos. Ahora, déjame que asegure la felicidad de Nenay, de mi hija... Topos. SERV. CANUTO. SERV. CANUTO. Rur. Marc. SeEnv. CANUTO. Marc. CANUTO. Manc. : Rurp. Manc. SeEnv. CANUTO. Senv. Marc, LEON, Luisa. SERV. VinG. Serv. ViAG. Serv. — 61 — , ¿Nenay? Que está perdidamente enamorada de éste joven... (Por el Padre Eoporto.) ¿Qué dice usted? Y de quien es correspondida. ¡Infames! ¡Calumnia! ¡Si es el Padre capellán! ¡Quiá! No es capellán, es un punto... ¡Urquijo».. Urquijo... dos espadas! Pero si aquello fué un capricho pasajero de ninos. ¡Ah! ¿De veras? Ahora, este señor, es un digno sacerdote... Consagrado exclusivamente á Dios, al cual voy á pedir que le devuelva á usted el juicio. (Hace una reverencia, y so va por la segunda puerta de la izquierda.) Además, Nenay es casada. ¿Casada? Conmigo. ¡Yerno de mi corazón! (Aparto ) (¡Qué feo es!) (A Luisa.) Pues entoncsos, hija mía, si ya tienes un marido, ¿á qué te metes en...? > ¡Hombre, acaba de cometer disparates! Si esta joven no es Nenay... (Aparte á Társila.) (¡Chica, qué berengenal!) Me llamo Luisa. (A Canuto.) ¿Pues no dijo usted que era hija del señor coronel? Como que yo también soy Coronel. ¿De carabineros? * No, señor; de apellido. Y catedrático... Sí... de aquello... - A ES Es ] - [ESCENA XVI AICHOS; NENAY, que sale por la primera puerta de la izquierda. A Near, ¡Cuánto conocido! (A León.) Ya podíamos esperarle á y, í usted para firmar la escritura... 'LeoN. ¡Señoral... | Marc. Es imútil. Tu madre no puede venir. NENAY. ¿Por qué? Marc. Se lo impide un voto, NENAY, ¡Ah! Canuto... y la joven desconocida... (Por Luisa.) Marc. Repórtate, son inocentes. NENaY. ¿Inocentes? Canuto. Sí, Nenay. : Sever. ¡Cómo! ¡Nenay! ¿Esta? ¡Hija mía!... (Ayarto abrazándola,) (¡Toda mi cara!...) NexaY. ¿Usted es el tío Severino? | + Mano. Sí; este es el-tío. ¡Y ya verás qué tíol... | —VIRG. (Aparte á Társila, Loón y Luisa que forman un corro.) Pues : nosotros tampoco entendemos ni una palabra. (Suena A dentro un to: e de clarín.) NA É Topos. ¿Eh? ” NS e a y A Ñ l ; ESCENA XVII! DICHOS; PoDQE, por la segunda puerta do la izquierda. el TArs. ¿Qué es eso? y pa SEVER. El deber que me llama, pero volveré pronto. e: k FEDRE. (Saliendo y cuadrándoso.) ¡Mi coronel, la instrucción! e Leox. — ¡Felipe! E Tans. — ¡Hijo del alma! É , Luisa. ¡Mi novio! pl SEVER. ¡Ah! ¡Ya pareció el cura! ¡Dos pasos al frente! (Felipe a avanza.) ¡Baje usted esa mano! (A Luisa.) ¡Levante usy ted la suya! (Los uno.) ¿Usted permite... (A Virgilio.) ! que yo sea padrino de la boda? VirG. ¡Hombre! Hagá usted lo que quiera. ns ei MER MD A. o. ye A o ed a reo E tuerto ea — 60. : e Topos. ¡Ah! Leon. ¡Viva el señor coronel! VirG. ¿Cuál? Tars. ¡Eso no se preguntal ¡El de cartel; usted no es más que un novillero! Ñ Seven. Nose muevan ustedes de aquí hasta mi vuelta, y comeremos juntos; porque nadie ha debido probar bocado. Topos. (Bostezando.) ¡Nadie! Sever. ¡Adiós, amigos mios; hasta después, esposa amada! Nenay, asómate á la galería y me verás salir á la alta escuela. (Vaso por la segunda puerta de la izquierda. y Marc. — Procura no salir por las orejas del-cabailo. VinG. — (A Luisa.) ¿Estás satisfecha ya? Luisa. ¡Soy muy feliz! Feuipe. Y usted, madre, ¿me perdona? A Tans. Hubiera preferido verte obispo, pero me contentaré A con ser abuela. (Suenan los elarinoMgntro, tocando marcha.) 1D NexaY. ¡Ah! El regimiento que sale, (Todos se diregen al foro “2 para verlo pasar.) Unos. ¡Qué marcialidad! Ornos. ¡Hermoso ganado. Leon. A míse me van los pies. (Trotando.) NENaY. Allí va el tío. Topos. ¡Adiós, adiós!... ! CaxuTo. ¡Coronel, que paren, que paren! (Dajan de tocar las eornotas.) Falta algo interesante. amo SV. ¿Qué es ello? A Caxuto. ¿Puedo invitar á alguien más? Serv. A quien usted quiera. “ CANUTO. (Al Público.) Pues, está dicho. Contonto cumplo aquí el grato deber de invitarles á comer cuando vuelva el regimiento. Para dicha tan cumplida, corto es el plazo que media. ¿Ha gustado la Comedia? Pues será una gran comida. ; (Con los clarinos: al frente, que vuelvon á sonar al terminar los últimos versos, y mandado por Severino y acompañado por el Ayudante Urquijo, que hacen caracolear á los caballos y sa ludan á los que están on vscona, empieza Áá verse ol desfile por el foro del regimiento de lanceros. Telón rápido.) FIN DE LA COMEDIA OBRAS DE D. ENRIQUE GASPAR A CORREGIR AL QUE YERRA.... Comedia en un acto, original en verso. EL ONCENO NO ESTORBAR.... Id, en un acto, id, id. LA ESCALA DEL MATRIMONIO. Id. en tres actos, id. id, CANDIDITO . (Tercera edición.) Id. en un acto, id. id. No LO/QUIERO SABER (2."ed) 1d. en un acto, id. id. ¡POBRES MUJERES! (5.* ed.) 1d. en un acto, id. id. EL PIANO PARLANTE.......... Id. en tres actos, id. id. EL sUuEÑO DE UN SOLTERO... 1d. en un acto, id. id. MONEDA CORRIENTE.......... Id. en tres actos, id. id. CUESTION DE FORMA....... «+ Td. en tres actos, id. id, EL JUGADOR DE MANOUS..... Comedia en tres actos arre= glada del francés. LAS CIRCUNSTANCIAS......... Id. en tres actos y en prosa, original. LA ORISMOSA o NOS Id, en tres actos y en verso, original. La LEVITA. (Segunda edición) ld. en tres actos, en prosa, ; original. Doy Ramóx Y EL Señor RAMO oc its «ss.» Íd. en tres actos, en prosa, original. La CAN-CANOMANÍA......... Sátira en un acto. Los mños GRANDES..+...»..».. Comedia en tres actos, en pro= sa, original. EL ESTÓMAGO.......o.o:».»... Comedia en tres actos, en prosa, original. ATA A Drama en tres actos, en verso, original. EL 080 PROSCRIPTO......... Comedia en tros actos, en prosa, original. EXINODIZA Comedia en dos actos, id. id, Las SÁBANAS DEL CURA...... Boceto en un acto, id. id. LA RESURRECCIÓN DE LÁZARO Juguete cómico en dos acto y en prosa.