Ecos míticos en la obra poética de Antonio Machado: evocación y añoranza de la antigüedad clásica
Abstract
El presente trabajo ofrece un análisis de la pervivencia de la mitologia clásica en la obra poética de Antonio Machado (1875-1939). Se estudia, además, de forma pormenorizada, la imitación de diversos textos grecolatinos por parte del poeta sevillano
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Ecos míticos en la obra poética de Antonio Machado: evocación y añoranza de la antigüedad clásica FRANCISCO JAVIER ESCOBAR BORREGO Universidad de Sevilla RESU~IEN: El presente trabajo ofrece un análisis de la pervivencia de la mitologia clásica en la obra poética de Antonio Machado (1875-1939). Se estudia, además, de forma pormenorizada, la imitación de diversos textos grecolatinos por parte del poeta sevillano. AosTRAn: Tnis paper studies the influence of classical myths on Antonio Machado's poetic works. The author's imitation of cenain Greek and Latin texts is also analysed. PALABRAS CLAVE: Antonio Machado. Tradicióii clásica KEY WORDS: Antonio Machado. Classical Tradition. iAh, cuando yo era niño soñaba con los héroes de la Iliada! ... (Antonio Machado, Proverbiosy cantares, XVIII, 1-2) El aspecto más destacado de la pervivencia de la tradición clásica en la poesia modernista hispánica lo constituye la mitologia'. En efecto, los movimientos que cristalizaron en el Modernismo asentaron las bases para que tuviese lugar la reelaboración y la reinterpretación del mito. El Parnasianismo, por ejemplo, que propone el arie por. el arte como una reacción antirromántica, conteinplala cultura grecolatina como un modelo de serenidad (aw+oaúvq) y de perfección formal (recuérdese, verbigracia, el Ulises de Tennyson). En cambio, poetas simbolistas de la talla de Mallarmé, Paul Valéry, T. S. Eliot -con su teoría del correlato objetivoo Ezra Pound vuelven su mirada a la tradición clásica ' Vease para esta cuestión: Lasso de la Vega, JosC, '.El mito clásico en la literatura espariola contemporánea", en: Acros del 11 Congreso Español de Esrr,dios Clásicos, Madrid, 1964, págs. 405566, pág. 412 ss.; Robledo, M." Nieves, Eltt~imdo clásico en elpe»sa»rie»ro espoñol conie,i8porrjiieo, Giion. 1965. oaas. 31 sr.: v Cristóbal. Vicente. "Mitoloola clásica en la literalura esoariola: . - " co~~ridcracioncs gciieralcs biblio:r31ia". Ciradr,rno.v C/C /c~,loiogi<i Cliir,co Es/,<dros Laritior. XVlll (2000). pig 29-76, prigs 42 y 12 rs (con rcfcrcoci:ir bibliiig.ific:a)
98 FRANCISCO JAVIER ESCOBAR BORREGO seducidos por la expresividad y el contenido simbólico de los mitos'. El movimiento prerrafaelista, por su parte, que nació en Gran Bretaña en 1848 como una reacción a la ensefianza de las academias, ofrece, en fin, notables ejemplos de pinturas de sesgo mitológico (como las de Dante Gabriel Rossetti, Proserpina; George Frederick Watts, El jzricio de Paris o Spencer Stanhope, Psyche y p ha ron)^. Pese a la rica vigencia del mito en la poesía modernista hispánica, lo cierto es que, en general, el acercamiento de tales poetas a las fuentes grecolatinas no es tan pródigo ni tan directo como en el Renacimiento o en el Barroco. De hecho, los poetas modernistas, salvo excepciones, se valen frecuentemente de traducciones. Sea como fuere, por su naturaleza versátil, atemporal y plurimórfica" el mito proporciona al poeta modernista un cómodo vehículo expresivo. Incluso en ocasiones, a modo de fusión mítica, se produce una identificación entre el autor y el correlato que emplea. En este proceso de transmitificación, el mito experimenta una reelaboración y reinterpretación que se acomoda y adapta, en buena medida, a la cosmovisión o Weltanschazrtrng del poeta modernista. Un excelente ejemplo de tal proceder lo proporciona el Corpus poético de Antonio Machado (1875-1939)'. En concreto, las variadas alusiones míticas en la poesia machadiana van más allá del mero interés del autor por la tradición clásica manejada como un recurso6. Se trata, más bien, de la necesidad de acudir a un Cfi Lasso de la Vega, José, "El mito clásico en la literatura espariala conteniporánea", cil., págs. 414 SS. ' Para la perviveneia dc la mitologia en el Prerrafaclisma, cfi Metken, Giinter, Los prerrofoelislos: el realisnio ético y irno torre de »ra~$l en el siglo ,YIK Barcelona, 1982, págs. 90-91, 122-123; Hilton, Timothy, Losprerro/~elislns, Barcelona, 1993, págs. 195-197; Woad, Christophcr, Les Préropliaéliles, Paris, 1994, p8gs. 116, 144; y Millidge, Juditli, Losprerrqlirelistas, Madrid, 1999, pág. 61. Sobre estas caractcrlsticas del mito clásico, c/. Morano, Ciriaca, '.El resurgir de lo mltico en la literatura contemporinea: diversos proccdimicntos de acceso al mito': Fovenlio, 1V.I (1982). págs. 77-93, págs. 80 SS; y Yélamos, Gonzalo, "Actualidad de los mitos clásicos", en: Guzmán, A,; Gómez Espclosin, F. J. (Eds.), Aspectos modernos de lo Aaig~iedady m< oproveclto>riienlo didócrico, Madrid, 1992, págs. 300-332, págs. 324 ss. ' Entre la abundante bibliografia sobre la vida y obra de Antonio Machado, destacamos: Sánchcz Barbudo, Antonio, Los poemas de Antonio Mocliodo, Barcelona, 1967; Aguirrc, José M., Antonio Mocl~odo, pwto sinibolislo, Madrid, 1973; Cano, José Liiis, Antonio Moclrado. Biogrofio ilirs/rodo, Barcelona, 1975; Valverde, José M., Antonio Moclmdo. Madrid, 1975; Sesé, Bcrnard, Antonio Mocliodo (1875-1939). El hombre. Elpwta. Elpensador. Madrid, 1980; AAVV., Airroirio Moclzodo hoy. Actas del Congreso lnrernacional Coniizemorolivo del Cinoienlemario de la Milerre de Aao!iio Moclrodo, 4 vols., Sevilla, 1990; Mainer, José Carlos, "Introducción" a su edición de Antonio Machado, Poesio, Barcelona, 1995; y Baltanás, Enrique, Antonio Mocliodo iVttevo biograjía. Sevilla, 2000. Citamos los textos por la edición de Antonio Machado, Poesias co,npleras, ed. de Oreste Macri con la colaboración de Gaetano Chiappini, Madrid, 1989. <' Para la oervivencia de la tradición clásica v la mitoloeia en la ooesia macliadiana. véase: Lasso - Js 11 Veg3. lorr'. "FI mliu clirico en la Illeraiuro cipdaola coiiteinpor.inc:i". rir pies 127 sr.; Liniprcave, Rllinca, 'El iiiiindo clislco de Aniunii> Macli~do". rn .Ictus del 11 Co,rgr<ro trp<iiiul dr Fitirddor Cli>ncor . crl. pJri 489-500. y Robledo, M ' Uir.\r.s, L/ iilzitrdo chirzco e,) r.1 t,~nsomietito . . espoñol contmporóneo ... cit. págs. 101-125.
ECOS M~TICOS EN LA OBRA POETICA DE ANTONIO MACHADO 99 refugio atemporal, maravilloso y mágico en aras de huir de los sinsabores y el desasosiego de la vida moderna. No es casual, por tanto, que, en plena madurez, Machado sienta la necesidad de aprender griego a fin de acceder con mejores garantías tanto a la filosofia clásica -especialmente, de sesgo aristotélico y platónicocomo a los mitos que reflejan, sobre todo, el pasado homérico7. Al estudio de la pervivencia de la mitologia clásica en el corptrs machadiano dedicamos las siguientes páginas. Evocación mitica: del sueño de la niñez a la realidad poética La pervivencia de la mitologia en la poesia machadiana se manifiesta, fundamentalmente, en una continua añoranza de la Antigüedad clásica8. En efecto, Machado anhela el regreso a un pasado mitico y glorioso que supone el origen de la cultura occidental. De esta suerte, el poeta evoca y adapta el mito reelaborando sus motivos o n~ilernas~ que mejor expresan los ~rniversales del sentiniiento. Dicho proceso de evocación ('avapvqors) se remonta a la niñez del poeta -experiencia capital en la poesia contemporánea-, como señala José Carlos ~ainer". Asi, en su composición "Pegasos, lindos pegasos", Machado recuerda con cariño los caballitos que le servian de juego en una verbena: "Pegasos, lindos pegasos, / caballitos de madera. 1 Yo conocí, siendo niño, / la alegría de dar vueltas 1 sobre un corcel colorado, / en una noche de fiesta" (VV. 1-6)". Como se ve, el poeta sugiere su primer contacto infantil con la mitología. De hecho, la alusión mitica trae a la memoria la historia del caballo alado con el que Belerofonte pudo vencer tanto a la Quimera como a las amazonas (Hes., Teog., 276 SS.; Ov., Me!., IV). Similarmente, en un pasaje de Proverbios y canlares, XVIII, Machado recuerda su etapa infantil en aras de evocar sus héroes homéricos": ' Vid Lasso de la Vega, José, "El mito clásico en la literatura espailola contemporánea", cl.. pág. 413; y Laniprcave, Blanca, "El mundo clásico de Antonio Machado", cl., phg. 492. Sobre la formación humanisiica de Machado, véase: Cano, José Luis, Alo>?io Afocliado ... cit., págs. 24 ss y 131 SS. Cj. Lampreave, Blanca, "El mundo clásica de Antonio Machado", cil.. pig. 491. Nos valemos de este conccpto siguiendo la definición quc proporciona Gilben Durand: "En cl corazón del mito, como en el de la mifocriticq se situa pues, el <<mitenia» (es decir, la unidad miticamcntc significativa más pequefia de discurso"); vid. De la ,nitocrinco o1 »~titoonélisir, introducción, traducción y notas de A. Verjat, Barcelona, 1993, pág. 344. "' Al tratar la infancia de Machado y la repercusión en su trayectoria poética, Maincr serlala lo siguiente: "El recuerdo de la infancia es una experiencia capital en la poesia contemporánea: el nillo que fuimos -piensan los poetassabc paradójicamente más que el hombre adulto, capta con más nitidez el mensaje sutil de las cosas, dialoga con fluidez con el misterio o la fantasia y, sobre todo, habitó un paraíso que el paso de la vida nos ha hecho perder incvitablemente" ("Introducción" a su ed. cir. pág. XXV). En cuanto a los principales recuerdos infantiles de Machado, vease: Cano, José Luis, Antonio Mocliado ... cit. págs. 14 SS. " Ed. cit., págs. 488-489. '' Ed. cir. pág. 572. Sobre Proverbios y Conlores, vid. Garcia Wicdcmann, Emilio, "Los Proverbios y Cantares de Antonio Machado" y Melero, Domingo, "Proverbios y Cantares en Antonio Machado", en Antonio Maclrado li q... cit.. vol. IV, págs. 299-313 y 325-341, respcctivamenle.
FRANCISCO JAVIER ESCOBAR BORREGO iAh, cuando yo era niño soñaba con los héroes de la Iliada! Áyax era más fuerte que Diomedes, Héctor, más fuerte que Áyax, y Aquiles el más fuerte; porque era 5 el más fuerte ... ilnocencias de la infancia! iAh, cuando yo era niño soñaba con los héroes de la Ilíada! El texto, que presenta una estructura anular o Ringkomposilion, pone de manifiesto cómo Machado soñaba, en sus juegos de niño, con los personajes más representativos de la Ilíada: Ayax, Diomedes, Héctor y Aquiles. El poeta, valiéndose de la 'ava~vrlu~s ('recuerdo') y de la técnica de sobrepujamiento, realiza la pertinente enzrnteratio de héroes que participaron en la guerra de Troya a fin de ponderar la figura de Aquiles. El pasaje arroja también luz sobre el notable interés que, como veremos más adelante, Machado muestra por las fuentes homéricas y los personajes épicos de la mitologia. Pero el primer acercamiento infantil de Machado a la mitologia habrá de convertirse pronto en deliciosa materia poética. Por ejemplo, en la composición Elpoeta, inserta en Soledades (1899-1907), Machado compara simbólicamente la actitud del poeta ante su destino con la del dios marino Glauco que, enamorado de Escila, sufre un desgraciado lance amoroso a causa de las malas artes de Circe (historia narrada por Ovidio en Met. XIII, 900 SS.): "[El poeta] Maldiciendo su destino 1 como Glauco, el dios marino, 1 mira, turbia la pupila 1 de llanto, el mar, que le debe su blanca virgen Scyla" (VV. 1-4)''. Como Glauco, el poeta, mortal debido a su naturaleza humana, puede gozar tanto del supremo don de la eternidad divina como de la virtud de la profecía (lo que sugiere el motivo romántico del poeta vate). Por otra parte, la recreación de la escena de Glauco llorando por Escila recuerda la imagen ovidiana de Metamorfosis, XIV, 68-69"; "Fleuit antans Glaucus nimiuniqne hostililer zrsae / airibzrs herbarzrnt fugit conzrbia Circes". La proyección simbólico-mitica en relación a divinidades marinas alcanza su punto álgido en el contexto alegórico del poema 11 de las Parábolas, perteneciente a Cantpos de Cascilla (1907-1917). En concreto, uno de los nombres simbólicos mencionados en el poema evoca el mundo mitico marino al soñar con el pastor Proteo y con el cortejo de Poseidón: "Y se ha dormido, y sueña con el pastor Proteo, /que sabe los rebaños del marino guardar; /y sueñan que le llaman las hijas de Nereo, 1 y ha oído a los caballos de Poseidón hablar" " Ed o;/., pág. 441. Para esta composición véase el comentario de Oreste Macrl y Gaetmo Chiappini a su edición citada (págs. 851 SS). " Citamos el texto de Ovidio por la edición de Antonio Ruiz de Elvira y BanolomC Segura (Madrid, 1994, pág. 129).
ECOS M~TICOS EN LA OBRA POETICA DE ANTONIO MACHADO 101 (VV. 9-12)". Machado, seguramente manejando una traducción de la Odisea, recrea la imagen homérica de Proteo como pastor de un rebaño: "@W~as $cv TOL np6rov 'aatepioei ~ai "enerotv./6rdp 2njv náoas aepnáo ocrat i6E "tSqrai./ MSc-rat 2v p6oo0ot. vobciis "ois nWcot piAwvn(Od, IV, 41 1-413)'~. Otros notables ecos miticos machadianos vienen dados por las alusiones a diversos personajes épicos de la talla de Teseo -el héroe del Ática por antonomasia-, Hércules, los ciclopes o los centauros. Machado, mediante la referencia a tales héroes, muestra su voluntad de recuperar el pasado glorioso y mitico soñado en la niñez. Asi, en el poema A Narciso Aloilso Cortés, poeta de Casrilla -correspondiente a Elogios; Machado pondera la imposible labor del poeta comparándola a la gesta que no pudo acometer Teseo, que incluso logró escapar de los profundos avernos infernales: "... Pero el poeta afronta el tiempo inexorable, I como David al fiero gigante filisteo; / de su armadura busca la pieza vulnerable, / y quiere obrar la hazaña a que no osó Teseo" (VV. 21-24)". Igualmente, Machado, al elogiar el esfuerzo humano en Apzrittes (poema CLXXX de Los cor~~ple~i~enlarios), trae a colación el exei~iplzriii ii~j~tho/ogicz~i?~ de Hércules domeñando al león de Nemea: "[Riman] El escudo con el brazo, 1 la mano con la herramienta, 1 y los músculos de Heracles / con el león de Nemea" (VV. 23-26)18. Ainbos personajes mencionados, Teseo y Hércules, figuran junto a los ciclopes y los centauros, en el poema España, eit paz -perteneciente a Elogios; como proyecciones siinbólicas de la revitalización de la guerra: " ... la guerra nos devuelve los muertos milenarios 1 de ciclopes, centauros, Heracles y Teseos" (VV. 33-34)'" En resumidas cuentas, el heroísmo mitico soñado en la infancia se transforma para Machado en un atractivo cauce de expresión que habrá de desarrollar, como veremos en el siguiente apartado, en composiciones de mayor aliento. De elogios y divinidades ctónicas Al margen de la recreación del exeitip/tin~ n~yfhologictini o simil con una proyección simbólica -de gran predicamento en Soledades y Campos de Casrilla-, Machado le concede un mayor tratamiento y desarrollo al inito para llevar a cabo diversos elogios de escritores de la talla de Rubén Dario o Ramón del Valle- " E' cir. pag. 583. '"ranscribimos el texto homérico según la edición de Thomas W. Allcn (vol. 111, Osford, 1917, pags. 67-68). A imitación de Hornero, Virgilio recrea la iniagcn amplificandola (G.. IV, 433-436): "[Proleo] ipse, rteit<t srobsii orslos in !no,r6bi,s oli»r. / Vesper r<bi e pasrri ~rirr,ios od leclo rctdricil / ariditisql<i /!,pos acr,rn>t balatib!~s ogni, / consedir scoprlo njedii<s, nrrmeno,nqt<e recetrret" (Virgilio, Georgies, ed. dc R. A. B. Mynors, Oxford, 1994, pig. Insxvii). Como recuerda Macri, el motivo de los caballos parlanlcs también es de proccdcncia hamirica (ed cit. pág. 921). " Ed cir. pag. 599. Ed. cit.. pig. 788.
102 FRANCISCO JAVIER ESCOBAR BORREGO In~lan'~. Suele ser una constante en tales panegíricos las alusiones a divinidades miticas ctónicas por el recuerdo del poeta homenajeado. Asi, en el poema A la mzrerre de Rubén Darío -perteneciente a Elogios y datado en 1916; Machado evoca, entre otras cosas, la ~a~cípao~s o descenszts ad lnfiros", motivo grato al poeta puesto que le permite comunicarse con personas fallecidas (como su esposa ~eonor)": "¿te ha llevado Dionysos de su mano al infierno 1 y con las nuevas rosas triunfante volverás?" (VV. 5-6)'). A modo de culminación, el poema concluye con un epitafio de sesgo mitico, en virtud de las alusiones a Apolo y a Pan con sus respectivos atributos, que Machado erige a la memoria de Dario: "Pongamos, españoles, en un severo mármol, 1 su nombre, flauta y lira, y una inscripción no mas: 1 nadie esta lira pulse, si no es el mismo Apolo, 1 nadie esta flauta suene, si no es el mismo Pan" (VV. 13-16)". En el soneto laudatorio a Valle-lnclán que figura en Glosando a Ronsardy otras rimas, de Nttevas canciones (1917-1930), Machado desarrolla una fantasía onirico-mitica en la que él mismo se erige como un viajero que dialoga amablemente con Caronte (valle-~nclán)'~: Yo era en mis sueños, Don Ramón, viajero del áspero camino, y tú, Caronte de ojos de llama, el fúnebre barquero de las revueltas aguas de Aqueronte. Plúrima barba al pecho te caia. 5 (Yo quise ver tu manquedad en vano.) Sobre la negra barca aparecia tu verde senectud de dios pagano. '"Tanto Dario como Valle-lnclin desempeilaron un notable papel eii la trayectoria vital y poética de Machado. Al decir de José Carlos Mainer -en el estudio orcliniinar a su cd. cit.. oazs. XV-XVI-. ~ ~ . u '.[Machado] ... debió mucho a Riibén Dario. Por él supo cánio el siiiibolisrno conferia a lar cosas (el jardin, la fuente, un paisajc ..) o a la vida del alma o los colores una dimensión evocadora que va már alli de su mera prcrencia firica". Las cartas del pocta sevillano a Dario pueden leerse en Antonio Machado, Proros conrpleios, ed. de Orcste Macri y Gactano Cliiappini, Madrid, 1989, pags. 1478 y 1490.1492, En cuanto a la admiracidn de Machado Ihacia Valle-lnclin. véase el ela~io del orimera en Jiguii I/O,ILVIU y u113 inte,cr~nlc cana ilel p.xii ,cvill~~io :i V~lI~-l~~cli~~ cn I:I <IAC sc nliidc. entrc oira, ;",:ir, 3 la i.U,ii/w,u >ii<irovriloc<i (cj /ir\iiloiito hl.i;li:ldo. I1ri,.~<i< ro!riplr~iiir cit pny ZOS52086 y I5Xh.ljX3 r~spe~l~,an~enltl Jose I.ulr C.IIIO, P~I r!! pxlc ~EC.ICIJ~ I:t 31>11112d inllc 1~1, <los escritares (vid Antonio Maclrudo ... cit., pigs. 36 8s). '' Sobre el desarrollo de este motivo en la culli~ra clásica. vid Rolide, Eni,in, Psiyué: el crrlro de los olrnrrs y lo creencio eiz 10 in»,ortolid<id entre los griegos. Barcelona, 1973, passiin: Brioso, Maxirno, "El concepto del mas allá entrc las griegos" y Segura, Banolomé, "Drrcenstrr od i»/eros Mundo romano", en: Piilcro, P. M. (Ed.), Descensss ad ;,>feros. La avenrirm de ttlrrah,~i?bo de los héroes (de Horneros Goerlze). Sevilla, 1995, págs. 13-53 y 55-74. respectivamente. " Un analisis sobre el rccuerdo de Leonor como materia poética ofrece José Luis Cano, Antonio il/acl>ado ... cit. págs. 115 SS. " Ed cit., pág. 598. " Ed. cit. págs. 598. Según Macri, estos versos recuerdan las dos í~ltin~os del soneto rubeniano Polobros de la Soriresa de Prosaspro/onas (Poesio coinpleta ... ed cl.. pag. 936). ?I Ed cit.. págs. 654-655.
ECOS M~TICOS EN LA OBRA POETICA DE ANTONIO MACHADO Habla, dijiste, y yo: cantar quisiera loor de tu Don Juan y tu paisaje, en esta hora de verdad sincera. Porque faltó mi voz en tu homenaje, permite que en la pálida ribera te pague en áureo verso mi barcaje. Atendiendo a su técnica compositiva, el soneto entronca con la tradición del diálogo lucianesco que gozará de gran auge en humanistas erasmianos como Alfonso de Valdés y su Diúlogo de Mercilrio y Carón. En efecto, el primer cuarteto establece la contraposición entre la marca autorial de Machado -para subrayar la presencia explícita del poetay el referente al que se dirige (ValleInclán) como pilares que jalonan la relación dialogística: "Yo era en mis sueños, Don Ramón, viajero 1 del áspero camino, y tú, Caronte ..." (VV. 1-2). Al tiempo, Machado recrea la imagen tradicional de Caronte (véase Virgilio, En., VI, 298304) como "... fúnebre barquero 1 de las revueltas aguas de Aqueronte" (VV. 14)'" En el segundo cuarteto, el poeta aduce diversos paralelisinos entre ValleInclán y Caronte, sobre todo, en relación a la barba: "Plúrima barba al pecho te caía" (v. 5)". LOS tercetos, en cambio, ponen de relieve, fundamentalmente, el elogio de la figura de Juan de Montenegro recreada por Valle-lnclán ("... cantar quisiera 1 loor de tu Don Juan y tu paisaje"; VV. 9-10)", así como la imagen del poeta pagando el tributo a Caronte que Machado apunta aquí mediante variatio. De hecho, el óbolo será sustituido por el "áureo verso" a fin de costear el "barcaje" (símbolo machadiano referido al tránsito de la vida): "Porque faltó mi voz en tu homenaje, 1 permite que en la pálida ribera 1 te pague en áureo verso mi barcaje" (VV. 12-14)'~. " LII cit. pig. 654. El pasaje virgiliano es el siguiente (VV. 298-304): "porriror. hos horre~idirs oqtms erjlroriitta senror / lcrribili sqt,alore Clraro>i, o,; pl,,i.ir~m nrerrro / conilies inclrl/o iocel, sranr htnjina jlo»z»~o. / sordidt,~ es zioicris >iodo depe>zder a>uioirs. / ipse ralea, co>iro siibigir rtelisqire oti,iisr~ar/ e~/err,lgiirea sirbrieclal corporo o,itjbu, / ioin jeiiior, sed crrrdo deo z<iri<iisq8re se,icclr» " (Virgilio, Opero. cd. dc R. A. B. Mynors, Osford, 1969, pág. 236). El últinio verso lo cita tambien Machado en J>ro» <le Moirn>,a: "Hay viejos, sin embargo. dc aspccto vcncrablc qiie nos recuerdan el verso virgiliano dedicado a Caronle: ianr senior, sed wirdu deo viridisq,rr s~.tncnd' (Prosos coorpieras .... ed cir.. pag. 2025). '' Ed cir, pig. 654. La clccción del adjetivopiirri»,u por Macliado se debe a la fiiaite virgiliana: "lerribili s</~roloir Choron. eiri plt<ri»,a i?ie,,ro / canilies i>icr,lln incel ... " (E!, VI. 299-300). Macri. por SLI parte, cli relación al motivo de la barba, sciiala cierta analogia con el soncto de Darlo cn El ca,lro errmrrc (Poesio co,,~ler<i ... ed cit. pag. 959). ?' Ed, cir., pag. 655. ?' Ed cir,. pig. 655. Se trata de una variación respecto al motivo Iitciancsco del óbolo recreado tanibién por Baiidclaire (XV): "Qiiund don Juan descendit vers I'onde souterraiiic. / Et lorsqu'il cilt donné son abole a Cliaron ...". El motivo es desarrollado tanibieti por cl poeta niodcniista 'Tonlas Morales, adinirador de la obra machadiana, en cl poema A Rirbéti Dario e,, .si< rilli»ia peregrinación (vid 'Tonias Morales. Los /?osos de Hérorles. ed. de AtidrCs Sancliez Ilobayna, Barcelona, 2000. pags. 147 SS.). La composición, que presenta conio paratexto el verso de Baudelaire sobre el óbolo,
104 FRANCISCO JAVIER ESCOBAR BORREGO i La conjugación de relación dialogistica -al modo lucianescoy alusiones miticas ctónicas alcanza mayor desarrollo en un poema compuesto en la etapa final de la trayectoria vital y poética de Machado: Rectrerdos de sueño, fiebre y dtrermivela, perteneciente a AbeI Martfn. Los cor~zpletnentarios. Se trata, como recuerda José Carlos Mainer, de una composición de tema onírico en la que el poeta reelabora literariamente una pesadilla que tuvo en 1914~'. En el pasaje que traemos a colación, Machado dialoga en las inmediaciones de la laguna Estigia con Caronte, caracterizado con sus atributos tradicionales (como la "barba limosa"~': IX. Pero caer de cabeza, en esta noche sin luna en medio de esta maleza, junto a la negra laguna ... -¿Tú eres Caronte, el fúnebre barquero? 5 Esa barba limosa ... -¿Y tú, bergante? -Un fúnebre aspirante de tu negra barcaza a pasajero, que al lago irrebogable se aproxima. 1 O -¿Razón? -La ignoro. Ahorcóme un peluquero. -(Todos pierden memoria en este clima.) -¿Delito? -No recuerdo. 15 -;Ida, no más? -¿Hay vuelta? -Sí. -Pues ida y vuelta, ¡claro! -Si, claro ...y no tan claro: eso es muy caro. 20 Aguarda un momentín, y embarcarás. X. ¡Bajar a los infiernos como el Dante! ... El pasaje pone de relive, fundamentalmente, el deseo de Machado de descender a los infiernos (descensus ad Inferos), a modo de héroe épico, para comunicarse con su amada Leonor. Por esta razón, el poeta, con cierto tono desiderativo, afirmará vehementemente mediante los epifonemas exclamativos: "¡Bajar a los infiernos como el Dante!". En este contexto, las alusiones a diversos mitemas ctónicos crean la atmósfera adecuada para el supuesto descenszrs del recuerda, tni<roris rni~rondis, la pieza de Machado dedicada al pocta nicaragüense anlcriormcntc comentada. "' Vease el estudio intraductorio a su ed. eir.. pág. XXXVI. " Ed cit.. pigs. 723-724.
ECOS M~TICOS EN LA OBRA POETICA DE ANTONIO MACI-IADO 105 poeta-héroe. Así, por ejemplo, Caronte es mencionado como "el fúnebre barquero" (v. 5) que habita "junto a la negra laguna" (v. 4) y "el lago irrebogable" (v. lo), mientras que el propio poeta se define como un "fúnebre aspirante 1 de tu negra barcaza a pasajero" (VV. 8-9). Además, Machado alude al lago Leteo, en el que los hombres pierden la memoria, mediante la sugerencia mitica en palabras de Caronte: "Todos pierden memoria en este clima" (v. 13). La evocación de tales imágenes apunta, en definitiva, hacia la anhelada conversión del poeta en un héroe épico que, a la manera de Orfeo u Odiseo, logra descender a los infiernos a fin de reencontrarse con su amada. La influencia homérica en Nuevas canciones (1917-1930): Otras coplas y Olivo del camino De todos los referentes mitico-épicos que maneja Machado en su poesia, sin duda, los que gozan de mayor predicamento proceden de los textos Iioméricos. Como hemos señalado, Machado evoca ya sucintamente, en el poema XVlll perteneciente a De proverbios y canlares, el mundo mitico narrado en la 11íada3'. Sin embargo, serán básicamente dos piezas de Nzrevas ca~?cioi?cs (1917-1930)j3, a saber, Olras coplas y Olivo del calnino, las que arrojen luz sobre la pervivencia de Homero en la poesia machadiana. Tales composiciones evidencian, como veremos, el conocimiento e imitación de la mitologia Iiomérica por parte de Machado (seguramente valiéndose de una traducción)jJ. Como es sabido, el interés de Machado por la literatura de Homero entronca, en cierta medida, con una rica corriente de la literatura contemporánea universal que recupera la mitologia homérica (sobre todo, el personaje épico de Odiseo)js. De esta manera, encontramos obras de la envergadura del Uliscs de Joyce (1922), que muestra el arquetipo del hombre moderno -errante y solitario-, el Ulises de " Orrece, adcmás, Machado una alusión a Odiseo en su poenia dcdicado a Azorin (Elogios, V): "iOli, tú, Azorin, que de la mar de Ulises 1 vinislc al ancho llano ..." (Poesios coii~plelos, ed. cfr. pag. 593). '' Sobrc Ni,eblos concio>zes, veare: Caravaggi, Giovanni, 1 poesaggi "et?,olivi" di Anlo>iio Mocliodo. Bolonia, 1969, págs. 171-233; Valverde, José M., "Estudio preliminar" a NII~L~US casciories. De ti>, cancionero opócr$o, Madrid, 1971. pigs. 7 SS.; Correa, Gustavo, "Una 'lira inn>cnsa3: el ritmo dc la muerte y la resurrección en la pocsia de Antonio Machado", en: Ángeles, J. (Ed.), Eslirdios sobre Atilwrio Mocltodo. Barcelona, 1977, págs. 121-162, págs. 142-153; Seré, Bernard. /Ilonio Mod?udo (1875-1939) ... cil.. págs. 405-537: De Luis, Leopoldo, Anloitio Macl~u~lo. Elegr!ploy lección, Madrid, 1988, pis. 201-207; y Montero, Juan, "Notas para una reconsideración de las Ntc~~asca,tcio,ies machadianas", cn Anlonio hlachodo. hay ... cil.. vol. IV, págs. 343-355. ' Partimos de la cuposición desarrollada cn nuestro articulo '.La pervivencia de la mitologia honiérica en Nt<cvas canciones, dc Antonio Machado" (en prensa). " V6as-e para esta cuestión: Cristóbal, Vicente, "La literatura clnsica desde nuestra cultura contemporánca", en: Gónicz Espelosin, F. J.: Gómez Panloja, J. (Eds.), Pol!Ias para [,no sedircciÓ>i. ldmp >izaferioles poro iom rzrtevo osignalr<ro: et,lli<ra clBsico, Alculá dc Henares, 1990, págs. 225239, págs. 231 SS.; Yélamos, Gonzalo, "Actualidad de los mitos clbicos", cil.. págs. 327 SS.; Garcia Gual, Carlos, "Ulises en la literatura cspaiiola del siglo XX, Trivi!o,n. V (1993), ptigs. 61-67; y Garcia Romero, Fernando, "Observaciones sobre el lratamicnto del mito dc Ulises cn el teatro espaliol contemporáneo'^ Anoleclo Malacilano, XX.2 (1997), págs. 513-526.