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Juicios paralelos y constitución: su relación con el Periodismo

Barrero Ortega, Abraham

Abstract

“Cuando la prensa hace de juez”. Los medios de comunicación desempeñan funciones de vital importancia en el Estado democrático contemporáneo. Una de las más trascendentes es la de velar por la legitimidad democrática del Poder Judicial o, lo que es lo mismo, controlar que las decisiones judiciales se ajusten a la ley. Lo que ocurre es que, al informar sobre asuntos sub iudice, los medios pueden inducir en la opinión pública un veredicto anticipado de culpabilidad de una persona, con grave menoscabo de sus derechos fundamentales a la defensa, al honor y a la presunción de inocencia. De otro lado, a nadie se le oculta la negativa influencia que el juicio paralelo puede ejercer sobre la investigación judicial en curso y sobre la independencia e imparcialidad de los jueces profesionales o de los jurados. El presente artículo analiza las posibilidades que ofrece nuestro ordenamiento jurídico en orden a la solución de estos conflictos entre la libertad de información y las reglas de funcionamiento de la administración de justicia, prestando una especial atención a los mecanismos de autocontrol ensayados por los profesionales de la información.

Full text

RESUMEN “Cuando la p ensa hace de juez”. Los medios de comunicación desempeñan unciones de i al impo ancia en el Es ado democ á ico con empo áneo. Una de las más ascenden es es la de ela po la legi imidad democ á ica del Pode Judicial o, lo que es lo mismo, con ola que las decisiones judiciales se ajus en a la ley. Lo que ocu e es que, al in o ma sob e asun os sub iudice, los medios pueden induci en la opinión pública un e edic o an icipado de culpabilidad de una pe sona, con g a e menoscabo de sus de echos undamen ales a la de ensa, al hono y a la p esunción de inocencia. De o o lado, a nadie se le ocul a la nega i a in luencia que el juicio pa alelo puede eje ce sob e la in es igación judicial en cu so y sob e la independencia e impa cialidad de los jueces p o e- sionales o de los ju ados. El p esen e a ículo analiza las posibilidades que o ece nues o o denamien o ju ídico en o den a la solución de es os con lic os en e la libe ad de in o mación y las eglas de uncio- namien o de la adminis ación de jus icia, p es ando una especial a ención a los mecanismos de au ocon ol ensayados po los p o esionales de la in o mación. ABSTRACT “When media ac as a judge” Media play an essen ial ole in he con empo a y democ a ic s a e. One o hei mos impo an unc ions is ha which consis s on su eying he democ a ic legi imacy o judicia y. They a e ins umen s o popula con ol o e judicial decisions. Howe e , while media a e epo ing “sub iudice” ma e s hey migh be pe suading people o belie e in he guil o a pe son be o e being condemned. As a esul , hey migh be iola ing igh s such as p esump ion o innocence, de ence and honou . Fu he mo e, a pa allel o simul aneous judgemen in he media migh exe cise a nega i e in luence on he ial and inju e he independence and impa iali y o he judges and he ju y. Finally, some imes hey migh in e e e in he judicial in es iga ion. This a icle analyses he solu ions ha ha e been ied in ou coun y and o he s in o de o sol e hese con lic s be ween eedom o he p ess and he ules o judicia y. Needless o say, jou nalis s ha e also o mula ed e hical ules and sel -con ol p i a e mechanisms o achie e his i em. Palab as cla es: Juicio pa alelo/Libe ad de in o mación/Independencia e impa cialidad judi- cial/Mecanismos de au ocon ol o au o egulación/Juicio jus o/Ve acidad/Repo aje neu al Key Wo ds: Pa allel o simul aneous judgemen in he media/F eedom o he p ess/Independence and impa iali y o he judges/Sel -con ol p i a e mechanisms/Fai T ial/Ve aci y/(News co e a- ge). Juicios pa alelos y Cons i ución: su elación con el Pe iodismo Ab aham Ba e o O ega Depa amen o de De echo Cons i ucional Uni e sidad de Se illa ÁMBITOS. Nº 6. 1e Semes e de 2001 (pp. 171-189) 172 Juicios pa alelos y Cons i ución: su elación con el Pe iodismo I. In oducción La Cons i ución española de 1978, as econoce el de echo de odos a un p oceso con odas las ga an ías (a . 24.2), es ablece el p incipio de publicidad de los p ocesos (a . 120.1). Se a a de que e ce as pe sonas (el público) engan la posibilidad de p esencia las ac uaciones p ocesa- les, con las excepciones que p e ean las leyes de p ocedimien o pa a sal agua da los in e eses de las pa es o los ines del p oceso. La publicidad de las ac uaciones p ocesales es una conquis a del pensamien- o ilus ado. F en e a la “jus icia de gabine e” del An iguo Régimen, el mo imien- o libe al apos ó po la publicidad del p ocedimien o como ga an ía de los de e- chos na u ales, inalienables y sag ados del homb e en e al a bi io judicial y e en uales manipulaciones gube namen ales en la cons i ución y uncionamien o de los ibunales, así como medio pa a el o alecimien o de la con ianza del pueblo en la adminis ación de jus icia en an o ins umen o de con ol popula sob e la misma1. Como consecuencia de es os pos ulados ideológicos, el de echo a se juzgado median e un p oceso público y an e un ibunal impa cial pasó a inclui se en la pa e dogmá ica de los ex os undacionales del cons i ucionalismo2. El ciudadano ha de es a in o mado del uncionamien o de la jus icia po que sus de echos undamen ales y la legi imidad democ á ica del pode judicial así lo exigen. Dicho es o, a nadie se le ocul a que los medios de comunicación juegan hoy un papel undamen al en la ealización de es e p incipio cons i ucional. Como han econocido an o el T ibunal Eu opeo de De echos Humanos como nues o T ibu- nal Cons i ucional, “el p incipio de publicidad de los juicios (…) implica que és os sean conocidos más allá del cí culo de los p esen es en los mismos, pudiendo ene una p oyección gene al”3. Y es a p oyección no puede hace se e ec i a “más que con la asis encia de medios de comunicación social, en cuan o que al p esencia pe mi e adqui i la in o mación en su misma uen e y ansmi i la a cuan os, po una se ie de impe a i os de espacio, iempo, dis ancia, quehace , e c., es án en la imposibilidad de hace lo”4. Sin emba go, en ocasiones, al in o ma sob e asun os sub iudice, se sus i- uye la ju isdicción es a al po el juicio mediá ico. En es e sen ido, hablamos de 1 Sob e ello LÓPEZ ORTEGA, J. J., “La dimensión cons i ucional del p incipio de publicidad de la jus icia”, Re is a del Pode Judicial, XVII (Núme o especial/Jus icia, In o mación y Opinión Pública), Consejo Gene al del Pode Judicial, Mad id 1986, pp. 39-58. 2Vid., en e noso os, el a ículo 302 de la Cons i ución gadi ana de 1812, en RICO LINAGE, R., Cons i uciones his ó icas, Se icio de Publicaciones de la Uni e sidad de Se illa, Se illa 1989, p. 57. 3STC 30/1982, de 1 de junio. Po lo que se e ie e a la ju isp udencia del T ibunal Eu opeo de De echos Humanos, éase la sen encia Webe c. Suiza, de 22 de mayo de 1990. 4Ibíd. En el mismo sen ido, las SSTC 13/1985, de 31 de ene o, 128/1988, de 27 de junio, y 176/1988, de 4 de oc ub e. 173Ab aham Ba e o O ega juicios pa alelos cuando los medios de comunicación asumen un papel que es á asignado cons i ucionalmen e a los jueces y magis ados que in eg an el Pode Judicial del Es ado (a . 117.3 CE). No hay juicio pa alelo cuando la in es igación pe iodís ica descub e asun os y si uaciones ilegales que acaban pos e io men e en los ibunales, pues en ales casos los medios de comunicación cumplen su unción cons i ucional. Pe o una ez iniciadas las ac uaciones judiciales, la on e a has a donde debe llega la in o mación se hace menos ní ida. En e dad, el juicio pa alelo en los medios puede alcanza di e sas in en- sidades. En su máxima exp esión se llega a busca es igos y p uebas a in de con on a las decla aciones de acusados, acusado es y pe i os, lo que plan ea p oblemas de ele ancia cons i ucional. Uno de los más ascenden es es la ulne- ación de los de echos al hono , a la p esunción de inocencia y a la de ensa, pues se puede induci en la opinión pública un e edic o an icipado de culpabilidad de una pe sona sin que és a pueda dis u a de las ga an ías que ecoge la Cons i u- ción. O o g a e p oblema es la posible in luencia de es os juicios pa alelos sob e la impa cialidad de los jueces p o esionales o la de los ciudadanos que o man un ju ado. Sin ol ida la pe u bación que la in o mación de ibunales puede causa en el desa ollo de la in es igación judicial. Se plan ea con ello un con lic o en e las eglas de uncionamien o de la adminis ación de jus icia y la libe ad de in o mación, que ha de esol e se conciliando la unción cons i ucional de la jus icia con la de los medios de comunicación. Resul a imp escindible e i a la sus i ución de los jueces po la p ensa, pe o ello no debe se una excusa pa a limi a el de echo de c í ica pública a la jus icia5 ni, po supues o, limi a la publicidad de las ac uaciones judiciales que consag a nues o ex o cons i ucional. Hay que concilia la libe ad de in o - mación con o os de echos, bienes y alo es del mayo espe o y dignidad. A al a de un p ecep o conc e o que egule o limi e la ac uación de los medios de comunicación, la solución pasa necesa iamen e po el p incipio de p opo cionalidad6, ya que no cabe sup imi indisc iminadamen e la in o mación de ibunales, ni ampoco admi i , en i ud de una de icien e comp ensión de la libe ad de in o mación, una publicidad incon olada que a en e con a de echos undamen ales, la impa cialidad de la jus icia y las ga an ías del ai ial. Es doc ina cons i ucional que los de echos undamen ales, como odos los de echos subje i os, no son de echos que puedan eje ci a se sin lími e ninguno. Su eje cicio es á suje o a lími es más allá de los cuales esul a ilegí imo. El T ibunal Cons i- 5GIMENO SENDRA, V., “La sumisión del juez a la c í ica pública”, Re is a del Pode Judicial, ci ., pp. 295- 306. 6 Sob e la signi icación ju ídico-cons i ucional del p incipio de p opo cionalidad, MEDINA GUERRERO, M., La inculación nega i a del legislado a los de echos undamen ales, McG aw-Hill, Mad id 1996, pp. 117- 145. 174 Juicios pa alelos y Cons i ución: su elación con el Pe iodismo ucional ha llegado incluso a econoce la exis encia de lími es al eje cicio de los de echos que, aunque no se encuen an p e is os de mane a exp esa, ienen impues os po la p opia lógica de nues o sis ema cons i ucional. Aho a bien, no cualquie bien o p incipio ju ídicamen e p o egible puede ac ua como lími e de los de echos undamen ales. Si así ue a, esul a ía sencillo acia de con enido ales de echos median e la in ocación de esos supues os p incipios o bienes. Los lími es implíci os a los de echos undamen ales, es o es, los no con emplados de mane a exp esa, han de basa se siemp e en bienes cons i ucionalmen e p o egi- dos7. En odo caso, no hay que ol ida que an o en la de e minación de cuáles son los posibles undamen os de los lími es a los de echos undamen ales como en la ponde ación en e los lími es cons i ucionalmen e posibles y los p opios de echos ha de ene se muy p esen e “la ue za expansi a de los de echos undamen ales, in e p e ando, pues, es ic i amen e sus lími es, que (...) deben esul a p opo cio- nales de ca a a ob ene el in que pe siguen”8. II. Juicios pa alelos e in e és de la jus icia La cons i ucionalidad del a ículo 301 de la Ley de Enjuiciamien o C iminal (LEC im), que ecoge, como excepción a la egla gene al de publicidad del p oceso penal, la exis encia de una ase del mismo, la ins ucción del suma io, en la que impe a el sec e o, ha sido econocida po nues o T ibunal Cons i ucional en sus sen encias 13/1985 y 176/1988. El undamen o de es a excepción al p incipio de publicidad del p oceso lo si úa la úl ima de las sen encias mencionadas en la “necesidad de asegu a la in es igación de la e dad de los hechos, exigidas po el in e és de la jus icia penal”, de modo que se e i en “in e e encias y manipulaciones di igidas a obs a- culiza la in es igación, en su obje i o de a e igua la e dad de los hechos”. Así pues, según el T ibunal Cons i ucional, la azón úl ima del sec e o suma ial no adica en la con eniencia de sal agua da la impa cialidad del juzgado , e i ando p esiones e in luencias ex e nas de los medios de comunicación y de la opinión pública, sino en la necesidad de ga an iza la p opia in es igación judicial de la que depende el éxi o de la jus icia penal. El sec e o del suma io es una medida p ác ica pa a ga an iza la in es igación, a los e ec os, como dice la Exposición de Mo i os de la LEC im, de “impedi que desapa ezcan las huellas del deli o y pa a ecoge o in en a ia los da os que bas en pa a comp oba su exis encia y euni los elemen os que más a de han de u iliza se y depu a se en el c isol de la con adicción du an e los solemnes deba es del juicio o al y público”. 7 Véase, po odas, la STC 120/1990, de 27 de junio. 8STC 158/1986, de 11 de diciemb e. 175Ab aham Ba e o O ega Po su pa e, el T ibunal Sup emo ha ea i mado es e undamen o, pe o ha hecho hincapié además en o o no ap eciado po el T ibunal Cons i ucional, cual es la ga an ía del de echo al hono del impu ado. En alguna ocasión, as consi- de a in omisión ilegí ima en el ámbi o de es e de echo “la di ulgación de exp esiones o hechos conce nien es a una pe sona cuando la di ame o la haga desme ece en la conside ación ajena”9, el Al o T ibunal ha aplicado es a ca ego ía a la in o mación que e elaba indebidamen e da os de una que ella p esen ada, concluyendo que “es a misma ipología iene ag a ada en los supues os de ac ua- ciones c iminales dadas a conoce al público po ía de in o mación pe iodís ica, ol idando el sec e o de las diligencias suma iales con o me p e iene el a ículo 301 de la Ley de Enjuiciamien o”10. Así las cosas, cab ía p egun a se si la di usión del con enido de las diligen- cias del suma io, que son sec e as pa a el ex e io (301 LEC im), es una conduc a sancionable a eno de lo dispues o en el a . 197.3 del igen e Código Penal (CP 1995)11. Pues bien, la espues a ha de se nega i a a endiendo a la doc ina ju isp udencial que conside a que es e p ecep o con iene una egulación gené ica que cede an e la egulación especí ica de la iolación del sec e o del suma io con enida en el a ículo 466 CP12. Pe o es que, además, con a eglo a la in e p e ación que nues o T ibunal Cons i ucional ha ealizado de los p ecep os que egulan el sec e o del suma io, si lo que se di unde es una decla ación de una pe sona, sea o no es igo o impu ado, no sob e el esul ado de las diligencias, sino sob e los hechos o ci cuns ancias que él p esenció o en los que di ec a o indi ec amen e omó pa e, o con los que u o elación de algún ipo o simplemen e conoció po e e encia de o as pe sonas, no es a emos an e una conduc a sancionable. Pa a el T ibunal Cons i ucional, lo que pe sigue el sec e o del suma io es impedi a odos, incluidas las pa es en algunos casos (a . 302 LEC im), accede a las ac uaciones judiciales en esa ase p ocesal, pe o no p ohíbe conoce po medios líci os y al ma gen de la ac uación judicial cualquie hecho e e en e a la ma e ia que se discu e. El sec e o del suma io se p edica sólo de las diligencias que lo cons i uyen, pe o no signi ica, en modo alguno, “que uno o a ios elemen os de la ealidad social sean a eba ados a la libe ad de in o mación”13. De se así, el mal en endido sec e o del suma io 9STS de 19 de oc ub e de 1995. 10 Ibíd. 11 El a ículo 197.3 CP sanciona la di usión, e elación o cesión de los da os ese ados a e ce os. Cons a de dos apa ados muy cla amen e di e enciados. En el p ime o se con empla un ipo cuali icado pa a quienes, además de ealiza la conduc a de apode amien o de un sec e o, lo di ulgan a e ce os. En el segundo, se desc ibe un ipo a enuado pa a aquellos cuya conduc a consis a únicamen e en di undi , e ela o cede , no habiendo pa icipado en el p e io descub imien o de los sec e os ajenos. 12 El a ículo 466 CP sanciona la e elación de ac uaciones judiciales sec e as. En es e caso, la conduc a ípica es iba en e ela ac uaciones p ocesales decla adas sec e as po la au o idad judicial. 13 STC 13/1985, de 31 de ene o. 176 Juicios pa alelos y Cons i ución: su elación con el Pe iodismo “equi ald ía a c ea una a ípica e ilegí ima ma e ia ese ada sob e los hechos mismos ace ca de los cuales in es iga y ealiza la opo una ins ucción el ó gano judicial, y no sob e las ac uaciones del ó gano judicial que cons i uyen el suma- io”14. Es deci , quedan cubie os po el sec e o del suma io los conocimien os ex aídos de las p opias ac uaciones judiciales, pe o no lo sabido al ma gen del p oceso, no las in o maciones ob enidas an es o ue a del p oceso, lo que signi ica, no sólo que los e ce os que engan conocimien o de algunos hechos elacionados con la in es igación judicial puedan ela a los públicamen e, sino que los p opios es igos y el impu ado pueden descub i públicamen e lo que hayan decla ado an e el juez ins uc o , pues el conocimien o de ales da os no p ocede del suma io, sino de la pe cepción di ec a o indi ec a de los hechos. De nue o la p egun a se impone. Con es a in e p e ación es ic a del sec e o del suma io que ealiza el T ibunal Cons i ucional, ¿dónde queda la ga an ía de la in es igación? ¿y dónde la ga an ía del de echo al hono del impu ado? Se di ía que el T ibunal con adice su p opia doc ina sob e el undamen o del sec e o suma ial, ya que, en la p ác ica, lo deja educido casi a la nada, con i iendo en inope an e, en un ecipien e acío de con enido, la ins i ución. Si cualquie pe sona que enga un conocimien o media o o inmedia o de los hechos puede con ia a un pe iodis a cualquie ex emo elacionado con la in es igación judicial, lo haya o no e elado an e el juez en el cu so de las diligencias suma ia- les, es e iden e que las ga an ías pa a que no desapa ezcan las huellas del deli o, no se condicione el juicio o las con es aciones de es igos, o no se manipulen los elemen os que han de u iliza se y c iba se du an e los deba es del juicio público, quedan en jaque. Y lo mismo ocu e con las ga an ías del de echo al hono del impu ado. És os son sólo algunos de los p oblemas que se de i an de una esis del T ibunal Cons i ucional que, en mi opinión, no esul a del odo sa is ac o ia: la que p opugna que la ealidad in es igada po el juez no se sus ae a la libe ad de in o mación siemp e que el conocimien o ob enido y, en su caso, publicado no p oceda de las p opias ac uaciones p ocesales. Una esis discu ible po que, como digo, conduce a esul ados incompa ibles con la unción cons i ucional del sec e o del suma io. Una posible ía pa a sali de es a enc ucijada pasa ía po in e p e a , en con a de la doc ina emanada de la STC 13/1985, el sec e o suma ial del a ículo 301 LEC im en el sen ido de en ende incluido en el debe de ese a an o el esul ado de las ac uaciones p ocesales como el con enido de la in es igación. Desde es a pe spec i a, se aboga po un cambio de la doc ina cons i ucional en el sen ido enunciado y po una egulación legal, eso sí, odo lo p ecisa y ponde ada 14 Ibíd. 177Ab aham Ba e o O ega que se quie a, pa a ga an iza e icazmen e la acción de la jus icia y el de echo al hono del impu ado median e un e ec i o sec e o ex e no ( en e a e ce os) de la ase suma ial. Se ins a, en suma, a una adecuada dis inción en e publicidad y publicabilidad, ya que, como la p ác ica demues a, no bas a con que la ley o el juez decla en sec e as las ac uaciones suma iales, es o es, eliminen su ca ác e público, sino que es necesa io que p ohíban su publicación. Así ocu e, po ejemplo, en I alia, donde el apa ado 1 del a ículo 114 del Código de P ocedimien o Penal excluye e minan emen e la publicación (incluso la pa cial o esumida) del con enido de los ac os cubie os po el sec e o du an e la ase de indagini p elimina i. No obs an e, y como excepciones a la egla, los apa ados 2 y 3 del a ículo 329 del Código conceden al minis e io público amplias acul ades pa a le an a esa p ohibición en a ención a las ci cuns ancias de cada caso, con lo que en la p ác ica se es uc u a una egulación lexible que pe mi e alcanza soluciones p opo cionadas15. También en Po ugal los medios de comu- nicación social son obje o de una e e encia especí ica en el a ículo 86 del Código de P ocedimien o Penal, que sólo pe mi e la publicación de “na aciones ci cuns- anciadas” de los ac os p ocesales no some idos a sec e o. En ealidad, sal o pun uales excepciones p e is as en la ley, en el o denamien o ju ídico po ugués el égimen del sec e o coincide con el de la publicidad de los ac os y documen os del p oceso, quedando así edada no sólo la posibilidad de que los p o esionales de la in o mación ealicen in es igaciones pa alelas du an e el desa ollo de la inqué i o y la ins uçao, sino ambién la publicación de comen a ios subje i os o la u ilización de cualquie géne o pe iodís ico dis in o al epo aje neu al16. En Alemania y F ancia, po el con a io, la doc ina cien í ica echa en al a una egulación p ecisa de es os aspec os. Ni la O denanza P ocesal alemana ni el Código de P ocedimien o ancés se e ie en al acceso de los medios de comuni- cación a los da os de la in es igación judicial. Sólo exis en en es os dos países algunas disposiciones que penalizan la iolación del sec e o du an e la ase de ins ucción, sin que ales no mas a ec en a los medios de comunicación cuando in o man la o sensu de la in es igación judicial en cu so. La conclusión a la que en uno y o o caso se ha llegado es que el p oblema de la ac i idad de los medios de comunicación en elación con la acción de la jus icia es un p oblema eal que di ícilmen e puede sol en a se a pa i de una egulación an insu icien e17. 15 RODRÍGUEZ BAHAMONDE, R., El sec e o del suma io y la libe ad de in o mación en el p oceso penal, Dykinson, Mad id 1999, pp. 45-57. 16 Ibíd, pp. 66-75. 17 Ibíd., pp. 41-45 y 57-66. Sob e el caso ancés, éase ambién DUPEUX, J. I. y LACABARATS, A. (di s.), Libe é de la p esse e d oi s de la pe sonne, Dalloz, Pa ís 1997, pp. 95-149. 178 Juicios pa alelos y Cons i ución: su elación con el Pe iodismo Po o a pa e, so p ende que en nues o p opio o denamien o, pa a a o e- ce la in es igación, la ley p e ea la posible incomunicación del de enido18, me- dida que en aña una adical p i ación de sus de echos undamen ales, e incluso la posibilidad de que, po decisión judicial, las ac uaciones suma iales sean sec e- as pa a las pa es19, y no pueda impone la e ec i idad en e a e ce os del sec e o del suma io median e la p ohibición de publicación de su con enido. Ningún obs áculo hab ía pa a ello. No lo hay desde la pe spec i a del o denamien o ju ídico in e no, pues, como el p opio T ibunal Cons i ucional pun ualiza a en la sen encia 176/1988, el de echo cons i ucional a un p oceso público se e ie e sólo a la ase de o alidad, po lo que el sec e o del suma io, incluso en su máxima exp esión, “en nada a ec a al de echo a un p oceso público”, ex endiéndose ade- más es e sec e o, según se a i ma en la STC 13/1985, no sólo al de echo a ecibi in o mación, sino ambién al de “di usión po cualquie medio”, es deci , al de echo a da in o mación. Y ampoco lo hay desde el pun o de is a de los T a ados y Con enios In e nacionales susc i os po nues o país. En e ec o, según el a ículo 6.1 del Con enio Eu opeo de De echos Humanos de 1950, al y como ha sido in e p e ado po el T ibunal Eu opeo de De echos Humanos, la publicidad p ocesal sólo es exigible en la ase de juicio o al y en el p onunciamien o de la sen encia. Asimismo, el a ículo 11 del Con enio, que ga an iza las libe ades de exp esión e in o mación, pe mi e que su eje cicio se some a a cie as es icciones y condicionamien os po la ley pa a la “p o ección de la epu ación de los de echos ajenos, pa a impedi la di ulgación de in o maciones con idenciales o pa a ga an- iza la au o idad e impa cialidad del pode judicial”20. La aplicación de es as conside aciones a nues o p oceso penal, en el que se dis ingue una ase p epa a o ia de ins ucción y una pos e io plena ia, que inaliza con el ac o solemne del juicio o al y el pos e io p onunciamien o de la sen encia, conduce a la conclusión de que el de echo al p oceso público del a . 24.2 CE, como ga an ía del jus iciable, sólo es de aplicación, además de a la sen encia, al p oceso en sen ido es ic o, en el que se p oducen o ep oducen las p uebas de ca go y desca go y se o mulan las alegaciones y pe iciones de ini i as de la acusación y la de ensa, pues únicamen e e e ida a ese ac o p ocesal iene sen ido la publicidad del p oceso en su e dade o signi icado de pa icipación y de con ol de la jus icia po la comunidad. Dicho de o o modo, desde su dimensión de ga an ía de los jus iciables con a una jus icia sec e a que escape a la iscalización 18 A s. 506 y ss. LEC im. 19 A . 302 LEC im. 20 Sob e es a cues ión, PETTITI, L. E. (di .), La Con en ion Eu opéenne des d oi s de l’homme: commen ai e a icle pa a icle, Economica, Pa ís 1995; BONET, J., El de echo a la in o mación en el Con enio Eu opeo de los De echos Humanos, PPU, Ba celona 1994, pp. 205 y ss.; TITIUM, P., “Libe ad de in o mación y Pode Judicial en el Con enio Eu opeo de De echos Humanos”, Re is a del Pode Judicial, ci ., pp. 361- 370. 179Ab aham Ba e o O ega del público, el p incipio de publicidad no es aplicable a odas las ases del p oceso penal, sino an sólo al ac o o al que lo culmina y al p onunciamien o del subsi- guien e allo. III. Juicios pa alelos y p esunción de inocencia en la opinión pública El de echo a la p esunción de inocencia del a ículo 24.2 de la Cons i ución se p oyec a especí icamen e sob e los p ocesos en los que se en ilan sanciones penales o adminis a i as. Se ha discu ido, no obs an e, si la p esunción de inocen- cia, como de echo undamen al, es eje ci able solamen e en e al Es ado, es deci , como p e oga i a del jus iciable en e a los ibunales en cualquie p oceso penal o en e a la Adminis ación en cualquie p ocedimien o sancionado , o ambién es eje ci able en e a los pa icula es. Nues o T ibunal Cons i ucional, desde la sen encia 166/1995, ha op ado po es a segunda esis, a i mando que la p esunción de inocencia es eje ci able en e al Es ado, ex a ículo 24.2 CE, y en e a los pa icula es, como una cualidad in eg an e del hono , ex a ículo 18 CE. La p esunción de inocencia es un de echo de la pe sona en e al Es ado e impide, como exp esa la ci ada sen encia, un p onunciamien o de condena “que no es é undado en p uebas que, legí imamen e ob enidas, se hayan p ac icado con odas las ga an ías legalmen e exigidas”, ex endiéndose la necesidad de esas p uebas “a odos los elemen os obje i os del deli o y a los elemen os subje i os del ipo en cuan o sean de e minan es de la culpabilidad”. De echo que se conc e a en una p esunción iu is an um, en i ud de la cual oda acusación debe i acompañada de la p ueba de los hechos en que consis e, de al mane a que, si no concu en ales p uebas, el juez o ibunal que conozca el p oceso debe á decla a la inocencia del acusado. No se a a de una ga an ía nue a en nues o o dena- mien o ju ídico, pues adicional y básico en nues o De echo penal es el p incipio in dubio p o eo, es o es, en caso de duda hay que inclina se po la in e p e ación más a o able al eo, y ambién es clásica la exigencia de que la acusación ha de p oba los hechos en que se unda. Lo que sí cons i uye una no edad es la cons i ucionalización de ales p incipios como un de echo undamen al del acusa- do, de o ma que és e, en caso de su in acción, pod á acudi an e los ibunales o dina ios y, en úl ima ins ancia, an e el T ibunal Cons i ucional pa a ecaba su u ela.Pe o, como se ha dicho, no es cie o que la p esunción de inocencia sea sólo un de echo público subje i o eje ci able en e al Es ado. La STC 166/1995 eco- noce la dimensión ex ap ocesal de es a ga an ía: “(...) la p esunción de inocencia iene ambién una dimensión ex ap ocesal y comp ende el de echo a ecibi la conside ación y el a o de no au o o pa ícipe en hechos de ca ác e delic i o o análogos a és os y de e mina, po ende, el de echo a que no se apliquen las consecuencias o los e ec os 186 Juicios pa alelos y Cons i ución: su elación con el Pe iodismo aconsejable pone co o a la p esión mediá ica eje cida en un sólo sen ido, en una sola di ección, a a és de una adecuada egulación di igida a e i a manipulacio- nes in e esadas. Aun sin llega an lejos como en o os o denamien os, cab ía aquí exigi a la in o mación de ibunales que alo e las dos ca as de la e dad p opia de es a ase. La e acidad como lími e in e no de la libe ad de in o mación así lo exige, de modo que la ac uación azonable exigible al pe iodis a se conc e ase en ese debe de con as e. Sin pe juicio, cla o es á, de que lo que es pu a opinión pueda exp esa se en cualquie sen ido, siemp e que se haga abie amen e y no camu lada bajo la apa iencia de una in o mación. V. Juicios pa alelos y au ocon ol de los medios de comunicación Los p o esionales de la in o mación ampoco igno an la ascendencia cons- i ucional de es as ensiones. Buena p ueba de ello es la p oli e ación de códigos é icos y la c eación y au o egulación de mecanismos p i ados de au ocon ol, enca gados de ela po el espe o a los p incipios que deben inspi a la ac i idad de los medios y, en pa icula , la hones idad de las in o maciones que se e ie en al p oceso32. Lo dis in i o de la au o egulación es que an o su pues a en ma cha como su uncionamien o y e ec i idad dependen del comp omiso olun a io de los es suje os implicados en el p oceso de la comunicación: los p opie a ios y ges o es de las emp esas de comunicación, los p o esionales y el público que ecibe la in o mación. La au o egulación implica, pues, un desplazamien o del ajus e no ma i o del uncionamien o de los medios desde el Es ado a la sociedad ci il. P ecisamen e po a a se de una inicia i a de la sociedad ci il que se conc e a en una egulación deon ológica y mo al, la única capacidad coac i a de la au o egulación descansa en su eco en la opinión pública. Algo muy alioso po que demues a la madu ez de una sociedad cuyos miemb os son capaces de asumi lib emen e esponsabilidades y comp omisos al ma gen de sus in e eses pa icula es. En es a línea, la Fede ación de Asociaciones de la P ensa de España, en Asamblea celeb ada en no iemb e de 1993, ap obó un Código Deon ológico de la P o esión Pe iodís ica, en cuyo pun o 5 se a i ma que el pe iodis a “debe asumi el p incipio de que oda pe sona es inocen e mien as no se demues e lo con a io y e i a al máximo las posibles consecuencias dañosas de i adas del cumplimien o de sus debe es in o ma i os”, especialmen e “cuando la in o mación e se sob e emas elacionados con los T ibunales de Jus icia”. T as el Código Deon ológico de 1993, la LV Asamblea de la Fede ación de Asociaciones de la P ensa de 32 Vid. AZNAR, H., É ica y Pe iodismo. Códigos, Es a u os y o os documen os de au o egulación, Paidós, Ba celona 1999; DE CARRERAS, L., “La au o egulación como al e na i a a las es icciones legales in o - ma i as y como sis ema de elación en e ele isiones y los jueces”, Re is a del Pode Judicial, ci ., pp. 251-271. 187Ab aham Ba e o O ega España ap obó en mayo de 1996 la cons i ución de una Comisión de Au ocon ol de Deon ología pe iodís ica. Po o o lado, la Asamblea Pa lamen a ia del Consejo de Eu opa adop ó en julio de 1993 una p opues a de Código Eu opeo de Deon o- logía del Pe iodismo, en cuyo pun o 22 se dice que “las in o maciones y opiniones deben espe a la p esunción de inocencia, p incipalmen e en los emas que pe - manecen sub iudice, excluyendo es ablece juicios pa alelos”. Pe o quizá sea en el campo de la ele isión donde más se es é a anzando en o den a la ijación de c i e ios de au ocon ol y a la conclusión de acue dos complemen a ios en e las emp esas del sec o . Como ejemplos ecien es, el dic- amen del Consejo de lo Audio isual de Ca aluña de 6 de oc ub e de 1997 y la p opues a de con enio de au o egulación de 1998 susc i a po los di ec o es de Tele isión Española, Canal Plus, CNN Plus, Canal Su , Tele isió de Ca alunya, Euskal Telebis a, Tele isión de Galicia, Tele isión Valenciana y Tele Mad id, sob e celeb ación de los juicios y su a amien o ele isi o. Ambas inicia i as coinciden en la ap eciación de que la a ención in o ma i a gene ada po algunos p ocesos plan ea nue os eque imien os a la Adminis ación de Jus icia, an o espec o a la anspa encia de su ac uación como a las ga an ías de independencia en el eje cicio de su unción, y en la necesidad de p ecisa c i e ios que pe mi an da ope a i idad a los p incipios de obje i idad, e acidad e impa cialidad de las in o maciones sob e esos p ocesos. Conscien es, en suma, de que la egla de la publicidad de las ac uaciones judiciales no es ilimi ada, o mulan las siguien es ecomendaciones: a) La ap obación de una inicia i a legisla i a des inada a cla i ica los supues os en los que sea legí imo sac i ica la in o mación de ibunales, de acue do con lo dispues o en los a ículos 6.1 y 10.2 del Con enio Eu opeo de De echos Humanos y el a ículo 14.1 del Pac o In e nacional de De echos Ci iles y Polí icos. En e an o, y mien as se desa ollan los deba es del juicio o al, las ele isiones debe ían abs ene se de p og ama la in e ención de aquellas pe sonas que cons i uyan medios de p ueba, en especial es igos y pe i os. b) La asunción po las ins i uciones públicas de una labo didác ica o ien- ada a conciencia a los ciudadanos de que, pese a los e o es de la Adminis ación de Jus icia, sólo a a és del p oceso se sa is acen las ga an ías especí icas del impu ado. Asimismo, se ía aconsejable que los medios de comunicación p es asen su colabo ación a es a causa, di undiendo la idea de que la e dad o icial es la que asume la sen encia i me. En pa icula , las cadenas hab ían de ad e i a los espec ado es de los pelig os que encie a da po buena la econs ucción ic icia en ele isión de los hechos y elemen os que se es án depu ando en los solemnes deba es del juicio público. c) El es ablecimien o de una colabo ación leal en e la Adminis ación de Jus icia y los p o esionales de la comunicación a a és de la designación de un in e media io enca gado de suminis a in o mación écnica del desa ollo del 188 Juicios pa alelos y Cons i ución: su elación con el Pe iodismo p oceso. Po su pa e, los medios hab ían de da a las in o maciones del po a oz un a amien o de c edibilidad, sin pe juicio, cla o es á, de la libe ad de exp esión de cada in o mado . Es deci , los medios, ambién en el seguimien o de un p oceso, han de obse a el p incipio deon ológico de sepa ación en e in o ma- ción y opinión. No hay que con undi los hechos con las in e p e aciones que de esos hechos haga una de las pa es del p oceso. La in o mación ha de se plu al, aludiendo de mane a obje i a a las posiciones con adic o ias de acusación y de ensa. d) T a amien o especial de la in o mación de ibunales que a ec e a meno- es y adolescen es, al obje o de p o ege su in imidad y el desa ollo de su pe sonalidad. Con end ía e i a p incipalmen e la di usión del nomb e, la oz, la imagen y demás da os que acili en su iden i icación, sal o en los supues os de que hubiesen sido íc imas de un asesina o u homicidio o lo aconseje el éxi o de la in es igación. e) De e minadas pe sonas que ac úan como medio de p ueba en un juicio no lo hacen olun a iamen e, sino en i ud de una p esc ipción legal o de un manda o judicial, po lo que ienen de echo a sal agua da su in imidad y su p opia imagen. A al e ec o, las ele isiones debe ían abs ene se de di undi su imagen, sal o en caso de enuncia exp esa a sus de echos. ) En los juicios con ju ado es necesa io ex ema las cau elas, de o ma que ninguno de sus miemb os hab ía de apa ece en un p og ama de ele isión has a después de dic ada la sen encia. g) La e ansmisión en di ec o de un juicio debe espe a los de echos y ga an ías p ocesales de las pa es. Y has a que no se ap uebe la opo una no ma- i a, se debe ía op a po un a amien o de la imagen que no con unda o manipule al espec ado , p edisponiéndolo a a o o en con a del acusado. Asimismo, los comen a is as end ían que limi a se a in e eni an es del comienzo y después de e minada la sesión. Queden aquí es as ecomendaciones como es imonio de un con lic o p o- undo en e las eglas de uncionamien o de la jus icia y la libe ad de in o mación que, a día de hoy, ni nues o legislado ni nues a ju isp udencia han sabido esol e adecuadamen e. Pe o sin nega las bondades y posibilidades de la ía del au ocon ol é ico, se ía con enien e ap oba una egulación p ecisa y cuidadosa que concilie el eje cicio de la libe ad de in o mación con o os de echos, bienes y alo es cons i ucionalmen e p o egidos y, en su de ec o, la p omoción de c i e- ios ju isp udenciales que hagan posible el en endimien o. Y es que no pa ece azonable encomenda en exclusi a la p o ección de in e eses de ele ancia cons- i ucional a no mas in e nas y a ó ganos co po a i os. Nó ese que, en i ud de lo dispues o en el a ículo 9.2 CE, “co esponde a los pode es públicos p omo e las condiciones pa a que la libe ad e igualdad del indi iduo y de los g upos en que se in eg a sean eales y e ec i as”, así como “ emo e los obs áculos que impidan 189Ab aham Ba e o O ega o di icul en su pleni ud”. Y en es a a ea, alguna enseñanza pod ía ex ae se del de echo compa ado. (Recibido el 28-6-2000, acep ado el 15-7-2000)