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Ecos míticos y tradición clásica en las rosas de Hércules de tomas morales

Escobar Borrego, Francisco Javier

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ECOS Míneos Y TRADICIÓN CLASICA EN LAS ROSAS DE HÉRCULES, DE TOMÁS MORALES* FRANCISCO JAVIER ESCOBAR BORREGO Uni e sidad de Se illa Yo ui el b a o pilo o de mi bajel de ensueño; a gonau a iluso io de un país p esen ido, de alguna isla do ada de quime a o de sueño ocul a en e las somb as de lo desconocido ... (Tomás MORALES, LOS pue os, los ma- es y los homb es de ma . Final, 1-4) Las elaciones en e mi ología y geog a ía han p opiciado un ico do- minio de la adición clásica conocido como geog a ía mí ica Se a a de un campo de es udio que comp ende an o la génesis de las di inidades que pe soni ican ma cos geog á icos, como el análisis de los di e sos mi- os elacionados con las undaciones de ciudades. En dicha disciplina, ocupa un luga de p i ilegio la mi ologización o mi i icación del A chipiélago Cana io^. Así, las denominadas Islas A o unadas, que en oncan con el mi o * Quie o exp esa mi ag adecimien o a la Casa-Museo Tomás Mo ales de Moya (Las Palmas de G an Cana ia) po habe me acili ado la consul a de sus ondos bibliog á icos du an e mi ins ancia in es igado a en dicho cen o. ' Un desa ollo de es a cues ión o ece M. MARTÍNEZ, Cana ias en la mi ología. His o ia mí ica del A chipiélago, San a C uz de Tene i e, Cabildo Insula de Tene i e / Cen o de la Cul u a Popula Cana ia, 1992, pp. 11 ss.; e idem, «Islas mí icas», en AAVV, Realidad y mi o, ed. de F. Diez de Velasco / M. Ma ínez / A. Teje a, Mad id, Edi- ciones Clásicas / Sec e a iado de Publicaciones de la Uni e sidad de La Laguna, 1997, pp. 19-43. ^ Sob e la pe i encia de la adición clásica y la mi ología en Cana ias, id. A. DÍAZ TEJERA, «Las Cana ias en la An igüedad», en Cana ias y Amé ica, ed. de F. Mo ales Pad ón, Mad id, Espasa-Calpe / A gan onio, 1988, pp. 13-58; M. MARTÍNEZ, Cana ias en la mi ología ... ci ., passim; J. PÁEZ, «T adición clásica y li e a u a cana ia», en Hu- manismo y pe i encia del mundo clásico, L2, ed. de J. M.* Maes e Maes e y J. Pascual Ba ea, Cádiz, Ins i u o de Es udios Tu olenses / Se icio de Publicaciones de la Uni e - sidad de Cádiz, 1993, pp. 719-726; M. MARTÍNEZ, Las Islas Cana ias de la An igüedad Rli , LXVI, 131 (2004), 149-170 (c) Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas Licencia C ea i e Commons 3.0 España (by-nc) h p:// e is adeli e a u a. e is as.csic.es 150 RLi , LXVI, 131, 2004 FRANCISCO JAVIER ESCOBAR BORREGO de las Islas de los Biena en u ados (MaKCCpœ N [aoi o Fo una ae Insu- lae), o ecen una exube an e na u aleza p opicia pa a la ges ación de ela- os abulosos o legenda ios, bien de ascendencia g ecola ina, bien elacio- nados con los mi os abo ígenes de los an iguos cana ios. Además, el hecho de que Cana ias ue a conside ada en la An igüedad como uno de los ex- emos del mundo, a endiendo al concep o g iego de la oiKOD ie i Cía ie a habi ada'), acili aba la mi i icación del e i o io insula . No es de ex aña , po an o, que al ma co geog á ico cana io se adsc iban mi os de abolengo g ecola ino como el del Ja dín de las Hespé ides —que se suele localiza en alles como el de la O o a a en Tene i e—, el de Hé cules y los a gonau as o el de A las, iden i icado, en ocasiones, con el Teide. Tam- bién se ansmi en y ec ean leyendas pe enecien es al imagina io abo i- gen como la de la Sel a de Do amas o la de la p incesa Dácil. Es e doble p oceso de mi i icación del A chipiélago Insula encuen a un cabal desa ollo a ís ico en el mo imien o mode nis a cana io, unda- men almen e, en las a es plás icas y en la li e a u a^. En el p ime caso, lle a á a cabo una des acada labo el pin o Nés o Ma ín-Fe nández de la To e (1887-1938), o mado en el P e a aelismo y Simbolismo de aíces eu opeas en e 1904-1909"^. El a is a insula ealiza cuad os de ema mí i- co expues os en 1909 como El Ja dín de las Hespé ides —inspi ado en la poesía de Jacin o Ve dague — o Hé cules amasando el úmulo de Pi ene al Renacimien o. Nue os aspec os, San a C uz de Tene i e, Cabildo de Tene i e / Cen o de la Cul u a Popula Cana ia, 1996; AAVV, Realidad y mi o ... ci ., passim; M. MAR- TÍNEZ, «El mi o y la his o ia y li e a u a cana ias», en His o ia C í ica. Li e a u a cana- ia, ed. de R. Fe nández e al e i, Las Palmas de G an Cana ia, Ediciones del Cabildo de G an Cana ia, 2000, pp. 165-214; e idem. Las islas Cana ias en la An igüedad Clá- sica. Mi o, his o ia e imagina io, Tene i e, Cen o de la Cul u a Popula Cana ia, 2002. ^ En es e sen ido, éase: S. PADRÓN, Poe as cana ios de los siglos XIX y XX, ed. de S. de la Nuez, Tene i e, Aula de Cul u a de Tene i e, 1978, pp. 355 ss.; J. ARTILES / I. QUINTANA, His o ia de la Li e a u a Cana ia, Las Palmas, Excma. Mancomunidad de Cabildos de Las Palmas / Plan Cul u al, 1978, pp. 191 ss.; L. SANTANA, «El Mode nis- mo li e a io y a ís ico en Cana ias», Aguay o, 75 (1976), pp. 14-16; idem, «El Mode - nismo en Cana ias», Quime a, 153-154 (1996-1997), pp. 90-94; AAVV, Va ia lección sob e el 98. El Mode nismo en Cana ias (Homenaje a Domingo Ri e o), ed. de E. Padomo / G. San ana, Las Palmas de G an Cana ia, Excmo. Ayun amien o de A ucas / Se icio de Publicaciones de la Uni e sidad de Las Palmas de G an Cana ia, 1999; y AAVV, Modos mode nis as. La cul u a del Mode nismo en Cana ias, 1900-1925, Las Palmas de G an Cana ia, Museo Nés o / Cabildo de Las Palmas de G an Cana ia, 2000. "* Pa a la ayec o ia a ís ica de es e eg egio pin o cana io, éase: S. DE LA NUEZ, «Nés o y los poe as cana ios de su gene ación», Aguay o, 171 (1987), pp. 4-8; P. AL- MEIDA, Nés o (1887-1938). Un cana io cosmopoli a, Mad id, Real Sociedad Económica de Amigos del País, 1987; L RUIZ / Á. PERERA / O. GUERRA, La poesía a a és de la imagen (Didác ica de la poesía a pa i de la pin u a de Nés o ), Las Palmas de G an Cana ia, Uni e sidad de Las Palmas de G an Cana ia, 1993; P. ALMEIDA, El Paisaje en Nés o , Las Palmas de G an Cana ia, Museo Nés o , 1994; AAVV, El Museo de Nés o : Ca álogo, Cana ias, Viceconseje ía de Cul u a y Depo es, 1988. (c) Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas Licencia C ea i e Commons 3.0 España (by-nc) h p:// e is adeli e a u a. e is as.csic.es ECOS Míneos Y TRADICIÓN CLÁSICA EN LAS ROSAS DE HÉRCULES RLi , LXVI, 131, 2Ú04 151 (a modo de homenaje a William Blake), al iempo que ele a de e minados e e en es cana ios como la auna, la lo a o el ma a una ca ego ía mí ica. De es a sue e, Nés o p opone un simbolismo cosmogónico cana io, ma - cado po su adsc ipción a la masone ía, en el inacabado Poema de los ele- men os (1912-1938). En al p oyec o, basado en la plasmación pic ó ica de la ie a, el agua, el ai e y el uego, sob esalen el Poema del A lán ico o Poema del Ma (1912-1923) y el Poema de la Tie a (1934-1938). La p ime a de es as ob as supone una mi i icación del ma en sus di e en es ho as y aspec os median e ocho lienzos en los que con i en niños y ado- lescen es desnudos con peces cana ios a in de simboliza las edades de ida del homb e. El Poema de la Tie a, en cambio, que quedó al alleci- mien o de Nés o en dis in os momen os de ejecución —desde el boce o has a la ob a e minada—, o ece ocho piezas que ep esen an las es aciones del año y los cua o momen os del día,. La lo a cana ia ec eada —como el d aco—^ e oca la del mí ico Valle de las Hespé ides. El imagina io mí ico cana io pin ado po Nés o encuen a su co ela o li e a io en Las Rosas de Hé cules de Tomás Mo ales (1884-1921)^. En su ob a —de sesgo eminen emen e simbolis a y ubeniano—, Mo ales demues- a un excelen e conocimien o de la mi ología isible en la con inua e o- cación de e e en es mí icos que o o ga a su poesía un no able sabo clá- sico. Como ecue da En ique Díez-Canedo en el p ólogo a la p ime a edición de Las Rosas de Hé cules (Mad id, 1922), Mo ales iene sus an e- ^ En algunas e siones, el d agón que cus odiaba celosamen e las manzanas obadas po Hé cules. ^ En e la amplia bibliog a ía sob e Mo ales, des acamos: S. DE LA NUEZ, Tomás Mo ales. Su ida, su iempo y su ob a, 2 ols.. La Laguna, Uni e sidad de La Laguna, 1956; AAVV, Tomás Mo ales en su iempo. Islas Cana ias, Conseje ía de Cul u a y Depo es / Gobie no de Cana ias, 1984; J. J. SuÁREZ CABELLO, In oducción al es udio de la lengua poé ica de Tomás Mo ales, San a C uz de Tene i e, Gobie no de Cana ias / Conseje ía de Cul u a y Depo es, 1985; M. GONZÁLEZ SOSA, Tomás Mo ales. Ca a- pacio del Cen ena io, con una ca a inédi a de Ramón Gómez de la Sema, La Laguna, Uni e sidad de La Laguna / Ins i u o de Es udios Cana ios, 1988; AAVV, Tomás Mo a- les. Suma c í ica, ed. de M. González Sosa, La Laguna, Ins i u o de Es udios Cana ios, 1992; AAVV, Tomás Mo ales. LXXV Ani e sa io de su mue e 1921-1996, Agae e, li e. Ayun amien o de la Villa de Agae e, 1996; J. C. MAINER, La Edad de pla a (1902-1939). Ensayo de in e p e ación de un p oceso cul u al, Mad id, Cá ed a, 5.^ éd., 1999, pp. 195 ss.; A. SÁNCHEZ ROBAYNA, «Tomás Mo ales en su cen ena io», en La somb a del mun- do, Valencia, P e- ex os, 1999, pp. 109-123; y O. GUERRA, Un modo de pe enece al mundo. Es udios sob e Tomás Mo ales, Las Palmas de G an Cana ia, Ediciones del Cabildo de G an Cana ia, 2002. En cuan o a Las Rosas de Hé cules, c . el a ículo «Las Rosas de Hé cules de Tomás Mo ales» de T. CANCIO (Aguay o, 154, 1984, pp. 3-5) y los es udios p elimina es de DE LA NUEZ a su edición de la ob a (Islas Cana ias, Bi- blio eca Clásica Cana ia, 1990, pp. 13-36) y de A. SÁNCHEZ ROBAYNA ambién en sen- das ediciones: Las Rosas de Hé cules. La cena de Be hania. Ve siones de Leopa di (Tene i e, In e insula Cana ia, 1984, pp. 9-16) y Las Rosas de Hé cules, Ba celona, Mondado i, 2000, pp. 9-30 (po la que ci a emos). (c) Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas Licencia C ea i e Commons 3.0 España (by-nc) h p:// e is adeli e a u a. e is as.csic.es 152 RLi , LXVI, 131, 2004 FRANCISCO JAVIER ESCOBAR BORREGO ceden es, más que en Da ío, en des acados poe as la inos que le inspi an la «palab a e ocado a», «ap e ada de zumo clásico»^: ... Tomás Mo ales, alumno de Da ío sólo en lo supe icial, iene sus p o un- dos an eceso es en e los poe as la inos: en Ca ulo, en O idio, en los a díos Ausonio y Claudiano. Aquí una agancia de ús ico hue o, en iquecido po la es ación en ma a illa de u os; allí una pomposa alego ía, en que uela un se mi ológico sob e exube an es ja dines, en e a qui ec u as opulen as. De ahí iene la elocuencia, que es cualidad ca dinal en la poesía de Tomás Mo ales, de su abolengo la ino que, segu amen e sin p oponé selo, le lle a a ace a en su ocabula io con la palab a e ocado a, conc e a, ap e ada de zumo clásico, a suge i con su alejand ino la andadu a del pen áme o y a acen ua en exáme o [sic] la ampli ud de sus e sos mayo es. Mo ales, al se i se de la mi ología clásica, en onca con el espí i u poé ico de ales au o es, apun ado ya en el í ulo de la ob a y en el Can o inaugu al (como e emos). Así, las osas e ocan la delicadeza en el a a- mien o del amo —que obse amos en poe as como Ca ulo, O idio u Auso- nio—, mien as que la igu a majes uosa de Hé cules ecue da la ue za y alien o épico que p esen a la poesía de Claudiano. En es a búsqueda de cie o abolengo la ino pa a su ob a, Mo ales end á en cuen a ambién a Vi gilio, an o en las Bucólicas y Geó gicas como en la Eneida (de nue o, la a monía en e la delicadeza y la ue za he oica)^. Tales an eceden es cons i uyen la pied a angula pa a el e dade o p opósi o de Mo ales, es deci , la conjugación de la mi ología clásica y su ac i ud mi i icado a del imagina io insula . Como esul ado, en la Wel anschauung o cosmo ision poé ica de Mo ales con i e el uni e so mí ico de Hé cules, Cupido, Posei- don, Me cu io y o as di inidades con el alien o mi opoé ico de la ciudad come cial de Las Palmas de G an Cana ia —símbolo del u u o y del p o- g eso—, la cosmogonía del A lán ico, la exal ación hímnica del Teide o el a amien o li e a io de la Sel a de Do amas. Al análisis de es as cues io- nes dedicamos las páginas siguien es. MITOLOGÍA CLÁSICA Y SIMBOLISMO La in luencia de la mi ología clásica en el co pus poé ico de Mo ales se mani ies a, en p ime a ins ancia, en la mención y desa ollo de di e sos mi os de g an p edicamen o en el Mode nismo hispánico, ales como el de "^ Ci amos po la edición de Las Rosas de Hé cules (1984) de SÁNCHEZ ROBAYNA (pp. 25-26). ^ La deuda de Mo ales pa a con Vi gilio ya había sido des acada po SÁNCHEZ ROBAYNA, Tomás Mo ales ... ci ., p. 16 ( ambién señala la in luencia de Home o, Hesíodo y Ho acio). Además, J. SILES apun a ace adamen e la huella de las Me amo osis de O idio; id. «La poesía de Tomás Mo ales», Calig ama, 2 (1985), pp. 107-122, p. 122, n. 78. (c) Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas Licencia C ea i e Commons 3.0 España (by-nc) h p:// e is adeli e a u a. e is as.csic.es ECOS MÍTICOS Y TRADICIÓN CLÁSICA EN lAS ROSAS DE HÉRCULES RLi , LXVI, 131, 2004 153 Hé cules, Cupido y Ca on e^. Es os e e en es mí icos cob an en la p axis poé ica un impo an e signi icado simbólico. La leyenda de Hé cules, po ejemplo, mo i o que jalona el Can o inaugu al (en el lib o p ime o de Las Rosas de Hé cules), pe mi e a Mo ales emon a se al pasado mí ico de Cana ias en el que el hé oe épico ma caba uno de los lími es de la ie a median e las columnas iden i icadas po el p omon o io de Calpe (el pe- ñón de Gib al a ) y Abila (el Djebel Musa de Ceu a). El mi o en onca, además, con una ica adición mode nis a —de he encia omán ica y p e a- aelis a^®—, en la que pin o es como Nés o y poe as admi ados po Mo a- les como Rubén Da ío ^^ o F ancisco Villaespesa ^^ se alie on de la igu a de Hé cules, acompañada no malmen e de Pi ene u On alia^^. Mo ales, po su pa e, e ocando un mo i o a ado po poe as cana ios áu eos como Cai asco de Figue oa (1538-1610) en El Templo mili an e o An onio de Viana (1578-1650) en sus An igüedades de las Islas A o una- das, inicia el poema con la mí ica pe eg inación e an e de Hé cules po Occiden e (mi ema que ecue da el poema an e io men e ci ado de Villaespe- sa) pa a lle a a cabo algunos de sus abajos: «Bajo las ubias ondas del es ío inclemen e, / po apacibles cuencas y huyen es peñascales, / Hé cu- les eco ía las ie as de Occiden e» ( . 1-3)^"^. El hé oe apa ece ec ea- ^ Al es udio de la u ilización del mi o po Mo ales dedican un capí ulo M. GONZÁ- LEZ SOSA, Tomás Mo ales ... ci ., pp. 17 ss., A. SÁNCHEZ ROBAYNA, en el es udio p e- limina a su edición del 2000, pp. 24 ss.; y O. GUERRA, «Un agmen o en el espejo del o be», en Un modo de pe enece al mundo ... ci ., pp. 16 ss. Po nues a pa e, o eci- mos un adelan o de es a cues ión, desde la pe spec i a médica, en la comunicación «Ima- gina io mí ico en la ob a poé ica de un médico cana io: Tomás Mo ales», IV Simposio In e disciplina de Medicina y Li e a u a (Se illa, ma zo del 2004). ^° Recué dese, po ejemplo, Le oue d^Omphale de Víc o Hugo, incluida en el se- gundo lib o de Les Con empla ions (1856). En cuan o a la in luencia p e a aelis a, éanse Los doce abajos de Hé cules po Edwa d Bu ne-Jones. " Dedicada a Sal ado Díaz Mi ón, la pieza A un poe a, que ec ea la leyenda, ue publicada en 1886 en la p ensa chilena (pe iódico La época) y luego incluida en la se- gunda edición de Azul (1890). En el poema E a un ai e sua e ... (1893), de P osas p o anas (1896), Da ío se si e del mi o como b oche de la enume a io de las a mas emeninas de Eulalia. ^^ Con cuya apo ación, el Mode nismo español nacionaliza el mi o. Así lo ecue da E. MEJÍA SÁNCHEZ, ayendo a colación la pieza de Villaespesa: «De Galicia, el Edén de Occiden e, / ubia On alia de pálida en e, / pupilas de es ellas y izos de o o, / que en iempos emo os jun o al ma sono o / que amansaba, en su hono , su oleaje, / ocando en a ullos sus oncos clamo es, / io a sus plan as, como un homenaje, / la cla a de Hé cules cubie a de lo es» { id. «Hé cules y On alia, mo i o mode nis a», en El Mode nismo, ed. de L. Li uak, Mad id, Tau us, 1975, pp. 185-199, p. 199). ^^ Mi o na ado en di e sas uen es clásicas: P op., Elegías, 4, 10 y 17; O ., Fas os, II, 305; He oidas, IX, 53-82, 113-118; Es ., Tebaida, X, 646 ss. ^"^ Ed. ci ., p. 35. También Villaespesa, poe a admi ado po Mo ales, alude al «Edén de Occiden e» en el poema ci ado { id. E. MEJÍA SÁNCHEZ, «Hé cules y On alia ...», ci ., p. 199). (c) Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas Licencia C ea i e Commons 3.0 España (by-nc) h p:// e is adeli e a u a. e is as.csic.es 154 RLi , LXVI, 131, 2004 FRANCISCO JAVIER ESCOBAR BORREGO do en su e ien e de Hé cules u ens, mo i o abo dado, en e o os, po Séneca en la agedia homónima y el p opio Da ío en A un poe a (compo- sición inse a en Azul): «Iba aleg e, poseso de un desmedido empeño; / el loco a u dimien o onchaba los a bus os, / agando a la en u a, bá ba o y zaha eño» ( . 7-9)^^. Además, el e a o de Hé cules, de no o ia plas i- cidad, iene como p incipal e e en e el canon clásico de belleza, apun ada aquí, a modo de 8K(|)pacnç, como si de una pin u a o es a ua se a ase. Es amos, po an o, an e un e ec o isual o anopeia —según Sánchez Robayna— median e el cual Mo ales ep esen a una imagen sob e la men- e del lec o : «La clásica belleza, glo iosamen e ayun a / lo ing a e de Dionysos con el igo de A es: / bajo su piel ne ada de adolescen e g ie- go, / p oyéc anse los ecios con o nos muscula es ...» ( . 18-21)^^. El ma co empo al en el que Hé cules es ca ac e izado se emon a, de o ma simila a la composición de Villaespesa, a la Áu ea Ae as o Edad de O o, de ahí que Mo ales aluda a es a mí ica época median e un ci cun- loquio ponde a i o: «E an las en u osas épocas iniciales / cuando los sa- c os númenes de bondadoso ceño / solían su apa iencia mos a a los mo ales» ( . 4-6)^'^. En dicho pe íodo mí ico —en consonancia con la mi ologización de Cana ias—, se hace posible la a monía de los con a ios (àôu axa o impossibilia) de eminen e p oyección simbólica, a sabe , la ue za de Hé cules y la delicadeza de las osas: «F en e a en e, de ex a- ños p odigios animados, / cogidos en el pasmo de hipnó ica in luencia, / los dos con a ios símbolos se mi an ascinados. / Opues os a que ipos de paz y de iolencia: / las pe eg inas osas, lo al a is oc acia, / y el as ago de Júpi e , odo supe i encia» ( . 70-75) ^^ La conjugación de es os sím- bolos an i é icos, al deci de Mo ales, p opo ciona el equilib io necesa io pa a adqui i la sabidu ía. Es amos, po an o, an e una lec u a simbólico- alegó ica del mi o: «¡Delicadeza y uego, agilidad y audacia: / los dos osados é ices de la Sabidu ía; / la conjunción sup ema de la Fue za y la G acia! ...» ( . 75-78) ^^ El poema culmina, en in, con el ol ido momen áneo de las hazañas he oicas po pa e de Hé cules pa a dis u a de plácidos sueños de amo en un lecho de osas. Como P ope cio (III, 3, 15-16), Ho acio {Ca m. III, 3, ^^ Ed. ci ., p. 35. Da ío se ale del mismo mo i o en A un poe a ( . 5-7): «Hé cu- les loco que a los pies de On alia / la cla a deja y el lucha ehusa, / hé oe que calza emenil sandalia ...» (Rubén Da ío, Azul ... Can os de ida y espe anza, ed. de A. Sal- ado , Mad id, Espasa-Calpe, 1994, p. 172). ^^ Ed. ci ., p. 35. Sob e el concep o de anopeia, éase el comen a io de SÁNCHEZ ROBAYNA en su edición ci ada (2000, pp. 19 ss.). ^^ Ed. ci ., p. 35. En el poema comen ado, ambién ubica Villaespesa el enamo a- mien o de Hé cules en « iempos emo os» { id. E. MEJÍA SÁNCHEZ, «Hé cules y On a- lia...», ci ., p. 199). '^ Ed. ci ., pp. 37-38. '^ Ed. ci ., p. 38. (c) Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas Licencia C ea i e Commons 3.0 España (by-nc) h p:// e is adeli e a u a. e is as.csic.es ECOSMÍnCOSYTRADlClÓNCLÁSlCAEN LAS ROSAS DE HÉRCULES RLi , LXVI, 131,2004 155 69-72) o Da ío en A un poe a^^. Mo ales pod ía ale se de una ecusado, en un ni el me ali e a io ( elegando a un segundo plano el alien o épico ca ac e ís ico en su usus sc ibendí), al iempo que sugie e el mi o de Hé cu- les enamo ado de la dulzu a y g acia de On alia^^ Sin emba go, a di e encia de la adición mode nis a que ec ea la leyenda. Mo ales ealiza una a- ia ion ya que no menciona el nomb e de la p o agonis a a in de c ea una a mós e a de mayo mis e io y e ocación simbólica. No obs an e, el poe a cana io se si e de la asociación me a ó ica de las osas inculadas al mi o, como apa ece ambién, po ejemplo, en la desc ipción de La ies a de la Vi gen (1881) de Manuel Gu ié ez Náje a: «Tal, ol idando un pun o las ges as aza osas / —c epuscula pa én esis en las he oicas lides—, / bajo un cielo del Lacio y en un lecho de osas, / soñó su p ime sueño de amo el g an Alcides ...» ( . 100-103) ^2. El a amien o simbólico-alegó ico del amo en la mi ología po Mo a- les alcanza su pun o álgido en la Balada del niño a que o, poema, de cie o ecue do anac eón ico, pe enecien e a la sección Alego ías del lib o se- gundo de Las Rosas de Hé cules ^^. Se a a de una composición alegó ica en pa eados de e sos alejand inos en la que Mo ales, a modo de exe ci a io poé ica 2"^, na a la isi a que le hace Amo a in de lanza le su lecha dulceama ga. Sebas ián de la Nuez, po su pa e, conside a que, al ma gen de las posibles lec u as de au o es clásicos como Anac eon e, Ho acio y O idio —que no conside a indispensables pa a la composición—, Mo ales pudo inspi a se en los dibujos de Cupido que solían apa ece en las publi- caciones y e is as de la época como la No ela del Sábado o Blanco y Neg o^^. Sea como ue e, pa a lle a a cabo la pieza, el poe a cana io pa e de su no able conocimien o de la adición del ema an o en la li e a u a ^° Así, el poe a nica agüense ec ea la enuncia de Hé cules al eje cicio bélico en a as de dis u a del amo ( . 5-12): [Hé cules] la cla a deja y el lucha ehusa, / hé- oe que calza emenil sandalia, / a e que ol ida la ib an e musa. / ¡Quién desquija a los obus os leones, / hilando, escla o, con la débil ueca; / sin labo , sin empuje, sin acciones: / puños de ie o y áspe a muñeca! ...» {ed. ci ., p. 172). ^' Conclusión adelan ada po G. ALOMAR («Sob e Las Rosas de Hé cules», Los lu- nes de El Impa cial, 15-VIII-1920) y M. GONZÁLEZ SoSA, Tomás Mo ales ... ci ., p. 18. 22 Ed. ci ., p. 39. El ex o de Náje a lo ae a colación E. MEJÍA SÁNCHEZ («Hé cu- les y On alia ...», ci ., p. 188): «Mis oídos se ab ían a odos esos umo es so dos de los campos, a esos agos uidos del ien o que b ama en e los iejos encina es y besa mu mu ando el allo de las osas, como Hé cules a los pies de On alia». El in e és de Mo ales po la ec eación poé ica de las lo es (especialmen e, las osas) ha sido anali- zado po J. ARTILES en «Más sob e Tomás Mo ales», Anua io de Es udios A lán icos, 5 (1959), pp. 237-252, pp. 243 ss. 2^ Pa a el es udio de es e poema, c . Ca álogo El museo de Nés o , ci ., pp. 104- 105; AAVV, Modos mode nis as ... ci ., p. 285; y J. PÁEZ, «La Balada del niño a que- o, una exe ci a io poé ica», en AAVV, El niño a que o de Dámaso pa a Tomás Mo a- les, Moya, Casa-Museo Tomás Mo ales, 2002, pp. 23-29. ^"^ Así lo señala J. PÁEZ, «La Balada del niño a que o ...», ci . 25 Véase: S. DE LA NUEZ, Tomás Mo ales ... ci ., II, pp. 103-104. (c) Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas Licencia C ea i e Commons 3.0 España (by-nc) h p:// e is adeli e a u a. e is as.csic.es 156 RLi , LXVI, 131, 2004 FRANCISCO JAVIER ESCOBAR BORREGO como en las a es plás icas. De hecho, la ec eación de Amo y sus a ibu- os es un mo i o que gozó de g an in e és en la li e a u a cana ia, como demues an las piezas Si Amo an ciego es ... de Cai asco de Figue oa, ¿Quién celeb a á. Amo , us ob as buenas ...?, en An igüedades de las Islas A o unadas, de An onio de Viana o A una dama apada en me á o a del dios endado de Juan Bau is a Poggio Mon e e de (1632-1707)^^. El do- minio de las Bellas A es p es ó ambién especial a ención al ema, sob e odo, el Simbolismo y el P e a aelismo, con ob as de Bume-Jones (Amo ) o Simeon Solomon (Amo en O oño)^'^. Con inuando la he encia simbolis a del mo i o, el Mode nismo o eció no ables hi os como e leja, po ejem- plo, Nés o en El niño a que o (1913), cuad o inspi ado en el poema de Mo ales que aquí abo damos ^^ La apo ación de Mo ales eside, undamen almen e, en el a amien o simbolis a que le concede al e a o del dios y a la hib idación gené ica del poema. E ec i amen e, el poe a ca ac e iza al Amo con su habi ual enda ( i a) a modo de a ibu o —apo ación de los mi óg a os medie a- les— y como un pode oso i ano (haciendo posible la máxima i giliana «omnia inci Amo », Eg., X, 69): «El apaz de los ojos endados golpea mi pue a / y su golpe a a iesa emblando la casa desie a: / —Voy, Amo ... ¡Con qué a án mis deseos baja on a ab i e! / En a Amo ; ancas engo mis pue as pa a ecibi e ... / ¡Todo el día a eglando mi casa, des- de muy emp ano, / po que en odo esul a a digna del gen il i ano!» (I, 1-6)^^. La desc ipción de los a ibu os del dios inaliza con la mención del a cus ('a co') y el ca caj con las lechas (sagi ae) con los que op ime al poe a: «"¡Caminan e que lle as po báculo un a co encan ado / y a la es- palda, supliendo la al o ja, u ca caj do ado!» (I, 19-20)^°. Mayo in e és p esen a la hib idación gené ica de la composición jalonada en la su il con amina io de es ilemas del epig ama-epi a io y del himno pagano, conjugados en un ma co anac eón ico (especialmen e, po el ema amo oso). En el p ime caso, la apelación y llamada de a ención al caminan e (homo ia o ) ecue da uno de los elemen os ecuen es en el epi a io, des acado po la mención del «le e o» que o ece el ex o epig a- ^^ Vid. M. MARTÍNEZ, «E os en la poesía cana ia», en Las Islas Cana ias en la An igüedad ... ci ., pp. 159-194. ^^ Un eco ido po la adición pic ó ica del ema lo lle a a cabo P. ALMEIDA, «El niño a que o: de Dámaso pa a Tomás Mo ales», en El niño a que o ... ci ., pp. 13-21. ^^ Sob e los pa alelismos en e los dos a is as cana ios, éase: AAVV, Tomás Mo- ales-Nés o (1884-1938). Las Palmas de G an Cana ia: La ciudad y el ma , Las Pal- mas de G an Cana ia, Cabildo Insula de G an Cana ia, 1990-8; y F. J. ESCOBAR BO- RREGO, «Poesía e imagen en el Mode nismo cana io (A p opósi o de Tomás Mo ales y Nés o )», Comunicación. Re is a In e nacional de Comunicación Audio isual, Publici- dad y Es udios Cul u ales, 2/3 (en p ensa). 29 Ed. ci ., p. 131. 30 Ed. ci ., p. 132. (c) Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas Licencia C ea i e Commons 3.0 España (by-nc) h p:// e is adeli e a u a. e is as.csic.es ECOS Míneos Y TRADICIÓN CLÁSICA EN LAS ROSAS DE HÉRCULES RLi , LXVI, 131, 2004 157 má ico: «—jTe espe aba! A mi uego de o o ue blando el Des ino; / con las osas p ime as del año e al omb é un camino / y en la a cada de pie- d a musgosa que ma ca el linde o, / bajo un e de es ón de ollaje, col- gué es e le e o: «"¡Caminan e que lle as po báculo un a co ...» (I, 15- 19) ^^ La conjugación de E os y Tána os se pone de elie e al he i de mue e E os-Cupido al poe a ( ec eación del ópico elegiaco del ulnus amo is): «¡Cua o eces ui mue o, cua o eces. Amo , me has he ido! / ¡Más de cua o pasa on us lechas silbando a mi oído! / ¡Cua o he idas sang ien as que el A que o causó, en enenadas! ...» (II, 1-3)^^. La pe i encia del himno pagano esul a e iden e en la «le anía» que Mo ales lle a a cabo median e una a ia io en la in ocación al dios pa a que se haga p esen e (mi ema del p aesens deus). Jun o a es e mo i o —que desempeña una unción mágica—, se encuen a an o la ca ac e iza- ción del dios como la alusión al XÓTÍOQ de los incula amo is: «"¡Du o Amo eleidoso ... Simulac o de e e nos a do es; / e juzgamos p opicio an sólo pa a nues as lo es! / ¡B e e Amo lisonje o ... Decido de una paz no u bada: / u lico en mis labios sedien os ue sed eno ada! / ¡C uel Amo a alis a ... Ol ida us cadenas no es dable; / " ienes oda la inmen- sa ama gu a de lo i emediable!"» (II, 15-22)^^. Si bien los himnos al Amo ya gozaban de impo an e a amien o en la li e a u a cana ia ( ecué dense, po ejemplo, los que apa ecen en las An igüedades de las Islas A o una- das, de An onio de Viana), la e e encia al sueño en un con ex o de himno pagano en onca, al mismo iempo, con la adición áu ea clasicis a (po ejemplo, la Canción al Sueño de Femando de He e a o la sil a El Sueño de Que edo): «¡Oh is eza! Mi alma que un pací ico sueño en ol ía, / po u causa salmodia la pena de es a le anía...» (II, 15-16) ^'^. De se así, po- d ía explica se la ín ima unión en e Amo y Mue e en el poema de Mo- ales, que iene su co ela o, po ejemplo, en la ca ac e ización he e iana del dios como E os une a io ^^. ^' Ed. ci ., p. 132. ^^ Ed. ci ., p. 132. También conclui á Mo ales: «¡O a ez, du a lecha, po ma a me salis e aido a / de la aljaba de los ojos neg os de la lechado a! ... (En ío, 1-2; ed. ci ., p. 135). 33 Ed. ci ., p. 133. ^^ Ed. ci ., p. 133. Pa a la p oyección del himno pagano en la poesía he e iana, éase: F. J. ESCOBAR, «La pe i encia del himno pagano en la poesía de Fe nando de He e a», en Se illa y la Li e a u a. Homenaje al p o eso F ancisco López Es ada en su 80 cumpleaños, ed. de R. Reyes, M. de los Reyes y K. Wagne , Se illa, Sec e a iado de Publicaciones de la Uni e sidad, 2001, pp. 247-259. En cuan o al poema que ediano, c . J. O. CROSBY / L. SCHWARTZ, «La sil a El Sueño de Que edo: génesis y e isio- nes», Bulle in o Hispanic S udies, 63 (1986), pp. 111-126; y F. SOCAS, «Dos poe as insomnes: Es acio y Que edo», en Homenaje al p o eso P esedo, ed. de P. Sáez / S. O donez, Se illa, Uni e sidad de Se illa, 1994, pp. 743-756. ^^ Pod ía a a se de un lejano ecue do (aunque no una imi ación), como sucede ambién con la Oda a las glo ias de Don Juan de Aus ia de Mo ales espec o a la (c) Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas Licencia C ea i e Commons 3.0 España (by-nc) h p:// e is adeli e a u a. e is as.csic.es 164 RLi , LXVI, 131, 2004 FRANCISCO JAVIER ESCOBAR BORREGO simbólicamen e en la imagen de los nidos, se e á al e ada (e ocación i giliana de la Geó gica IV, 511-515): «Ya, sob e us cabellos, no ola- án los uidos / p opicios al geó gico mis e io de los nidos» ( . 99-100)^^. Sin emba go, en una a mós e a de ecue do machadiano, queda á un háli o de espe anza pa a el poe a con la llegada de la p ima e a: «... Pe o el onco ma chi o / ol e á a ecunda se con el calo bendi o, / y, ac i amen e hen- chido de i ales enue os, / cub i á sus a ugas con los e oños nue os, / cuando llegue en el ca o del au a mensaje a, / p ecedida de un ayo de sol, la p ima e a ...» ( . 107-112) ^^ Indudablemen e, el e e en e insula de más des acada impo ancia en el imagina io poé ico de Mo ales lo cons i uye el ma ^^. Ello obedece, según señala Jesús Páez, a que uno de los asgos que con o man la iden idad cana ia es el a lan ismo, es deci , la conciencia de i i en el Océano A lán ico que odea al A chipiélago mi i icado ^°. Además, el p opio Océa- no COKEa óc) posee una genealogía mí ica al se el p imogéni o de los Ti anes, el hijo de U ano y Gea, así como el esposo y he mano de Te is con la que engend a a las Oceánides y es an es di inidades ma í imas (Hes., Teog., 133 ss., 337 ss.; Apd., Bibl, I, 1, 3; 2, 2, ss.; Diod. Sic, V, 66). Igualmen e, desde Home o, el Océano se iden i icaba con el ex enso ío que odeaba la ie a (//., XIV, 201, 246, 302; XXIII, 205; Od., XI, 13, 639; XII, 1). Po ello no es de ex aña que Mo ales señale, en Los pue - os, los ma es y los homb es de ma —composición incluida en la sección Poemas del ma del lib o p ime o de Las Rosas de Hé cules—, que al ma se sien e inculado en una elación de p o undo amo desde su niñez: «El ma es como un iejo cama ada de in ancia / a quien es oy unido con un sal aje amo ; / yo espi é, de niño, su salob e agancia / y aún lle o en mis oídos su bá ba o ago » ( . 1-4)^^ El ma pe mi e a Mo ales po añadidu a ealiza el año ado sueño de con e i se en un a gonau a —mo i o asociado al imagina io mí ico cana- io— en a as de busca una isla a o unada y u ópica: «Yo ui el b a o pilo o de mi bajel de ensueño; / a gonau a iluso io de un país p esen ido, / de alguna isla do ada de quime a o de sueño / ocul a en e las somb as ^^ Ed. ci ., p. 145. La imagen del nido iolen ado po la mano del homb e que p o- ana el mis e io de la na u aleza se encuen a en los e sos e e idos de Vi gilio: «qualis populea mae ens philomela sub umb a / amissos que i u e us, quos du us a a o / obse uans nido implumis de axi ; a illa / le noc em, amoque sedens mise abile ca - men / in ég â , e maes is la e loca ques ibus imple .» (ed. ci ., p. 99). 58 Ed. ci ., pp. 145-146. 5^ Véase, po ejemplo: S. DE LA NUEZ, «El ema del ma en Las Rosas de Hé cu- les», Anua io de Es udios A lán icos, 18 (1972), pp. 459-488. Pa a la mi i icación del Océano, c , G. SANTANA, «El mi o de Océano en la li e a u a cana ia I», en Humanis- mo y pe i encia del mundo clásico ... ci ., pp. 371-381. ^^ Vid. «T adición clásica y li e a u a cana ia», ci ., pp. 720-721. ^' Ed. ci ., p. 78. (c) Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas Licencia C ea i e Commons 3.0 España (by-nc) h p:// e is adeli e a u a. e is as.csic.es ECOS Míneos Y TRADICIÓN CLÁSICA EN MS/eOSAS DE//£/?Cí/L£5 RLi , LXVI, 131, 2004 165 de lo desconocido ...» (Final, . 1-4)^^. Po ello, no es de ex aña , al deci de Eugenio Padomo^^, que Mo ales se iden i ique median e un p o- ceso de usión mí ica con Palinu o, el en añable amigo de Eneas y imo- nel de su na e que pe dió he oicamen e la ida en el ma a causa de una empes ad (En. VI, 341-383): «Y llegó el ien o No e, desapacible y udo; / el igo oso es ue zo de mi b azo desnudo / log ó ene un pun o la ue - za del u bión; / pa a log a el iun o luché desespe ado, / y cuando ya mi b azo des allecía, cansado, / una mano, en la noche, me a eba ó el imón ...» ( . 9-14)^. El pode oso ma insula al que el homb e desa ía es á habi ado po di inidades mí icas que lo gobie nan ( asgo ca ac e ís ico del a lan ismo). Así lo emos, po ejemplo, en la epís ola A Nés o , excelen e es imonio de la ín ima in e acción en e poesía e imagen en el Mode nis- mo cana io ( . 51-55 y 61-65)^^: ¡Noble ma de las g acias helenas celeb ado de he oicas acciones! ¡Viejo ma , cuyas ondas se enas son osa on de amo las si enas y aclama on los oncos i ones! (...) Can a el ien o en las lonas la inas —se di ía una ga za que uela— y, as ellas, en opel, las di inas, las desnudas ne eidas ma inas, se en elazan danzando en la es ela. Pe o se á la Oda al A lán ico, inse a en la sección Los himnos e o- osos del lib o segundo, la pieza más des acada en el p oceso de mi ologiza- ción del ma ^^. La composición, cuyo pa alelo pic ó ico lo p opo ciona El poema del ma de Nés o , la con o man ein icua o can os de sesgo clasicis a (en una con amina io gené ica en e la oda-himno y la épica) que con luyen en una mi i icación del Océano. Desde el pun o de is a mé- ico, se a a de una sil a mode nis a que, como o os poemas del au o —a sabe , el Can o en loo de las Bande as Aliadas y Po el P ime Cen- ena io de un Escul o de Imágenes—, combina e sos alejand inos (en su mayo ía), endecas labos y hep as labos. Mo ales concibió su ob a, en un p incipio, como un poema de g an alien o épico que debía aba ca un buen núme o de emas ma inos y odos los pue os del Océano, can ando po ^2 Ed. ci ., p. 91. ^^ Vid. Palinu o en medio de las olas, G an Cana ia, No as del Sende eado , 1997. ^^ Ed. ci ., p. 91. ^^ Ed. ci ., p. 198. Analizamos es a cues ión en nues o a ículo: «Poesía e imagen en el Mode nismo cana io (A p opósi o de Tomás Mo ales y Nés o )», ci . ^^ Pa a es e poema, éase: S. DE LA NUEZ, In oducción al es udio de la «Oda al A lán ico», de Tomás Mo ales. Los manusc i os. Génesis y es uc u a. Las Palmas, Ca- bildo Insula de G an Cana ia, 1973. (c) Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas Licencia C ea i e Commons 3.0 España (by-nc) h p:// e is adeli e a u a. e is as.csic.es 166 RLi , LXVI, 131, 2004 FRANCISCO JAVŒR ESCOBAR BORREGO añadidu a no ables hazañas ma ine as desde la An igüedad clásica has a su época. De ese p ime p oyec o, quedan, al deci de Sebas ián de la Nuez, algunos e sos suel os^^. Sea como ue e, el poema, compues o en e 1915 y 1919, ue elogiado po sus con empo áneos ya en el p oceso de elabo a- ción, como demues a el que Saulo To ón, no able poe a amigo de Mo a- les, le insis ie a ecuen emen e a in de que inalizase la oda pa a su pu- blicación ^^ Conscien e de la en e gadu a y magni ud del poema, Mo ales, a la mane a de los poe as clásicos median e la ansla io s udii, in oca a las Musas en a as de que le p opo cionen la inspi ación necesa ia pa a su ambicioso p oyec o: «Sedme, Musas, p opicias al log o de mi empeño: / ¡Ma azul de mi Pa ia, ma de Ensueño, / ma de mi In ancia y de mi Ju en ud ... ma Mío!» (I, . 8-10)^^. En e ec o. Mo ales ec ea una eogonia del ma , ensalzando, en p ime luga , an o su mí ico nacimien o como sus a canos o ígenes mí ico-na u- alis as: «E a el ma silencioso ... / Di íase emb iagado de olímpico epo- so, / p isione o en el cí culo que el ho izon e cie a» (II, . 1-3)^°. A es e espec o cabe eco da que el ema de la eogonia, con la igu a del poe a mi i icado , en onca —aunque esul e bien dis in o en Mo ales— con o os hi os mode nis as de g an al u a, como, po ejemplo, los poemas de Sal a- do Rueda —admi ado po el poe a cana io— «Nacimien o» de Pied as p eciosas (1900) o «Los amo es del cielo y de la ie a» de Cla es y sím- bolos (1957) ^^ En la eogonia de la Oda al A lán ico, en conc e o, el so- be ano que ha de eina es Poseidon que apa ece acompañado de su habi- ual co ejo (p esen e ambién en la epís ola A Nés o ): «...un diaman e de uego aya el é e , un ueno / epe cu e en la cla a conca idad de un mon e / de la ie a ce cana... y en el b u al desga o / de una nube, apa ece, lle- nando el ho izon e / —áu eo de p es igios— Poseidon en su ca o...» (III, . 10-14)^^. También Rueda, al igual que o os mode nis as, e oca las ^^ Vid. S. DE LA NUEZ, In oducción al es udio de la «Oda al A lán ico», ci ., p. 12. ^^ C . A. SÁNCHEZ ROBAYNA, «Epis ola io Tomás Mo ales-Saulo To ón», ci ., pp. 109 y 119. 69 Ed. ci ., p. 116. ™ Ed. ci ., p. 116. ^^ Véase: V. CRISTÓBAL, «Mi ología clásica en la poesía de Sal ado Rueda», Cua- de nos de Filología Clásica. Es udios La inos, XX.2 (2002), pp. 493-517, p. 499. ^^ Ed. ci ., p. 117. Mo ales ampli ica el mi ema del co ejo del dios: «Es una inmen- sa concha de i idos ulgo es; / cuajó el ma ismo en ella la esencia de sus sales / y en sus id iadas minas queb a on sus colo es / las sie e i idiscen es lumb e as espec ales. / Inc us an sus cos ados ma inos a ibu os / -nau ilos y medusas de naca adas enas- / y uncidos a su lanza, cua o pia an es b u os / con alas de pegasos y colas de si enas. / Vedlos: ¡cómo engalla dan las cabezas co níge as! / Ensa adas de pe las uelan las e- cias c ines, / y en e sus inas pa as, pa a el galope alíge as, / unambulescamen e, ebo- an los del ines ... / El agua que inunda a los lancos anda ines / cho ea en ca a a as po el pelo lucien e. / ¡Oh, cuan abie amen e / se encab i an y emp enden la ca e a, ogosos, / los ija es enju os, los bel os espumosos, / al sen i en las ancas las pun as del iden e ...!» (IV, . 1-18; ed. ci ., pp. 117-118). (c) Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas Licencia C ea i e Commons 3.0 España (by-nc) h p:// e is adeli e a u a. e is as.csic.es ECOS MÍTICOS Y TRADICIÓN CLÁSICA EN LAS ROSAS DE HÉRCULES RLi , LXVI, 131, 2004 167 legenda ias c ia u as acuá icas en su Pa naso mi ológico —si bien es e - dad que con un a amien o di e en e espec o a Mo ales—, como se e en «La a monía del ma », en El país del sol (1901)^1 El poe a cana io, po su pa e, se ale, además, de la Au o a que, jun o con Apolo, hab á de ilumina adian emen e an eliz ocasión (mo i o del amanece mi ológico o c onog a ía): «Y apa eció la au o a [sic] ib an e de ene gía, / una au o- a de uego, más bien un mediodía. / Todo e a o midable e in an il: son- ien e, / Apolo se o ecía co onado de osas; / y con g acioso anhelo, / sob e el a co del cielo / galopaban las ho as a opelladamen e...» (VII, . -iy F en e a ales di inidades mi ológicas, el homb e, que i e en con ac o con la Na u aleza, se aden a en el ámbi o sag ado de la sel a —al igual que sucedía en Ta de en la sel a— con la in ención de cons ui un a e- ac o, de na u aleza abulosa, capaz de domeña al pode oso Océano. Mo a- les, po an o, ec ea la igu a del homb e p imigenio y a i ex —al que elogia con una salu ación di i ámbica—, e i alizando así el mi o judeo- c is iano del se adámico (que an o p edicamen o end á en la li e a u a española con empo ánea, po ejemplo, en El A qui ec o y el Empe ado de Asi la, de A abal). Se a a, de es a mane a, de una alego ización del homb e p imi i o seducido po la conquis a del ma mí ico median e la c eación de la na e. Dicha c eación, ema p esen e habi ualmen e en las eogonias, se á, como sucede con los mi ologemas a caicos, un en e mí ico híb ido, en es e caso, en e a e y si ena: «...Dióse po ul imada la cons- ucción ing a e: / —una mi ad es a e; / la o a mi ad, si ena—. / Y al unda sólo un cue po, elamen y ca ena, / su gió de ini i o el ensueño: LA NAVE...» (XIV, . 13-17)^^. El mo i o de la edi icación na al a in de asumi un e o en onca, en cambio, con el pasaje de la Eneida (III, 1-8) en el que Vi gilio alude a la cons ucción de las na es de Eneas una ez que és e ha abandonado T oya jun o a los suyos pa a emp ende su des i- no egido po el a um: «Pos quam es Asiae P iamique eue e e gen em / imme i am uisum supe is, cecidi que supe bum / Ilium e omnis humo uma Nep unia T oia, / diue sa exsilia e dese as quae e e e as / augu iis agi- mu diuum, classemque sub ipsa / An and o e Ph ygiae molimu mon ibus Idae, / ince i quo a a e an , ubi sis e e de u , / con ahimus ui os» ^^. ^^ Cues ión analizada po V. CRISTÓBAL, «Mi ología clásica en la poesía de Sal a- do Rueda», ci ., p. 515. ^4 Ed. ci ., p. 119. ^^ Ed. ci ., p. 124. En o o luga señala á Mo ales: «¡La Na e! ... Conc eción de olímpica son isa; / aso ma a illoso de ablazón sono a, / pája o de alas blancas pa a ence la b isa: / amo de las es ellas y o gullo de la au o a ...» (XV, . 1-4; ed. ci ., p. 124). ^^ Ed. ci ., p. 153. También lo ecue da S. de la Nuez, pe o insis iendo en el pa ale- lismo en e las playas desc i as po Vi gilio y las cos as a lán icas {c . Tomás Mo a- les... ci ., II, p. 116). (c) Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas Licencia C ea i e Commons 3.0 España (by-nc) h p:// e is adeli e a u a. e is as.csic.es 168 RLi , LXVI, 131, 2004 FRANCISCO jA eR ESCOBAR BORREGO Con inuando con la adición clásica, Mo ales compa a median e un símil mí ico los audaces homb es que ha án en e al Océano con los a gonau as ( ec eados, po ejemplo, po Apolonio de Rodas en las A go- náu icas) en a as de imp imi al pasaje ensión d amá ica. Tales hé oes son conscien es de la ebeldía humana y comp enden la epe cusión de su ic- o ia sob e la Na u aleza: «...sobe bios luchado es de es i pe sobe ana, / hé oes a ojados en singula con ienda / sin sabe po la noche del día de mañana. / Nobles explo ado es, a gonau as alien es, / descub ido es de islas, pasos y con inen es...» (XIX, . 2-6)'^^. De ahí que en la exal ación de la he oica ges a. Mo ales e oque la hazaña de Hé cules enicio que, desa iando inso eables pelig os, consiguió asen a los pila es del inis e ae ( ema ecu en e en la mi i icación del imagina io insula ): «¡De allá ino la p ác ica del alien e eje cicio! / Las glo iosas columnas del Hé cules enicio / ie on la subi ánea / in asión con que, eb ias de b a u a indoma- ble, / holla on impe uosas con ien o a o able / la onda midac i ánea...» (XX, . 1-6)^^. Es a eogonia oceánica es sólo posible, en in, g acias a que G an Cana ia es un e i o io insula con pasado mí ico ( ecue do de las MaKápco N iaoi o Fo una ae Insulae): «...un luchado e g i a ¡pa- d e! desde una oca / de es as ma a illosas Islas A o unadas...» (XXIV, . 9-10) ^^ En esumidas cuen as, la poesía de Mo ales cons i uye un des acado hi o pa a el conocimien o de la adición clásica en la li e a u a española con- empo ánea. Su ec eación de la mi ología se hace pa en e, especialmen e, en el lib o segundo de las Rosas de Hé cules, en el que se enma can com- posiciones, de p oyección simbólico-alegónca, como la Oda al A lán ico, la Balada del niño a que o o A Rubén Da ío en su úl ima pe eg inación. Sin emba go, es a e i alización de la mi ología po Mo ales hab á de con i- nua has a el inal de su ayec o ia poé ica, como demues a la p esencia del Himno al Volcán en el inconcluso lib o e ce o. El in e és del poe a po la adición clásica le lle a a imp egna de espí i u i giliano algunos de sus poemas —como Ta de en la sel a o «Yo ui el b a o pilo o...»—, log ando asimismo conjuga la delicadeza poé ica de au o es como O idio {Me amo osis) y el alien o épico de Claudiano (según se e en el Can o inaugu al). Como esul ado. Mo ales se dis ancia de la in luencia ubeniana en a as de imp egna su poesía de no able sabo clásico, al iempo que en onca con la exp esión lejana enacen is a. Así lo e leja, po ejemplo, la expe imen ación e hib idación de géne os de abolengo clasicis a ales '' Ed. ci ., p. 127. ^« Ed. ci ., p. 127. ^9 Ed. ci ., p. 130. (c) Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas Licencia C ea i e Commons 3.0 España (by-nc) h p:// e is adeli e a u a. e is as.csic.es ECOS M nCOS Y TRADICIÓN CLÁSICA EN lAS ROSAS DE HÉRCULES RLi , LXVI, 131, 2004 169 como el himno, el epi a io o la oda. Además, Mo ales pone de elie e su aspi ación épica, al e i aliza des acados mi emas inculados al imagina- io insula como las hazañas de Hé cules y los a gonau as o la ges a de A lan e en el ja dín de las Hespé ides. No es amos, po an o, an e me as alusiones a modo de exempla my hologica —como sucede en o os poe as mode nis as—, sino an e un se io y cabal p oyec o de econs ucción a - queológica del pasado mí ico de Cana ias (como ambién hizo Nés o en el plano pic ó ico). En el imagina io mí ico-poé ico de Mo ales, en de ini- i a, con i en Poseidon y el Océano, Me cu io y la ciudad come cial. Hé cules y el Teide, e e en es odos ellos que con o man el enace de una nue a Edad de O o insula . (c) Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas Licencia C ea i e Commons 3.0 España (by-nc) h p:// e is adeli e a u a. e is as.csic.es 170 RLi , LXVI, 131, 2004 FRANCISCO JAVIER ESCOBAR BORREGO RESUMEN Ecos mí icos y adición clásica en Las Rosas de Hé cules, de Tomás Mo ales, po F ancisco Ja ie Escoba Bo ego. El p esen e abajo o ece un análisis de la pe i encia de la mi ología y la adición clásica en las Rosas de Hé cules, de Tomás Mo ales (1884-1921). Se p es a especial a en- ción an o a la ec eación de la mi ología clásica po pa e del poe a como a su ac i ud mi i icado a del imagina io insula . Palab as cla e: Li e a u a Con empo ánea. Mode nismo Cana io. Mi ología. Tomás Mo ales. ABSTRACT This wo k s udies he in luence o classical my hology and adi ion on Rosas de Hé - cules by Tomás Mo ales (1884-1921). Special a en ion is payed bo h o he poe 's ew i ing o classical my hs and o his own insula my hical image y. Key wo ds: Con empo a y Li e a u e. Cana y Mode nism. My hology. Tomás Mo ales. (c) Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas Licencia C ea i e Commons 3.0 España (by-nc) h p:// e is adeli e a u a. e is as.csic.es