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Mosaico de apuntes históricos de la ciudad de Niebla para uso de las escuelas, dedicados al pueblo de Niebla. Segunda parte

Jurado Carrillo, Cristóbal

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MO IL DA A 0 0 00 10 0 000 O 0 0 O 0 1 0 O PO 0 OS GS O DS 0 0 20 O O GO) O 0 0 ON 0 E AAA ALLA LL LILA IA LTL] En AAPP AAA AAA CROATIAN ARACENA AA "ano MOSAICO DE e R ame runa AnS Apuntes históricos de la ciudad de Niebla para uso de las Escuelas, dedicados al pueblo de Niebla por DON CRISTÓBAL JURADO de la Academia de la Historia Española, párroco desde el año 1889 de dicha ciudad POR ORDEN SUPLICADA DEL ILMO. SR, D, ENRIQUE PABLO DE LARA, GOBERNADOR CIVIL, ACOMPAÑADO EN SU VISITA A LAS ESCUELAS POR EL ACTUALMENTE EXCMO. SR. SUBSECRETARIO DE LA PRESIDENCIA DEL CONSEJO DE MINISTROS D. GUILLERMO MORENO (” SEGUNDA PARTE ) LÉRIDA IMPRENTA MARIANA 1935 CRA CADA AAC ADARARIA ARA ARIAIAAA RARAS contas a di AA 1711 AA AT IAE IE TAL IEA AS 0] a MOSAICO PARA USO DB LAS ESCUELAS DEDICADOS AL PUEBLO DE NIEBLA x AA yA NIHIL OBSTAT ALOISIUS BORRÁS, Censor. ¡MPRIMATUR llerdae, die 9 octobris 1935 RAPHAEL GARCÍA. Vic. Gen. MOSS O O DE APUNTES HISTÓRICOS DE LA CIUDAD DE NIEBLA PARA USO DE LAS ESCUELAS, DEDICADOS AL PUEBLO DE NIEBLA POR DON CRISTÓBAL JURADO. DE LA ACADEMIA DE LA HISTORIA ESPAÑOLA, PÁRROCO DESDE EL.AÑO 1889 DE DICHA CIUDAD POR ORDEN SUPLICADA DEL ILMO. SR, D. ENRIQUE PABLO DE LARA, GOBERNADOR CIVIL, ACOMPAÑADO EN su VISITA A LAS ESCUELAS POR EL ACTUALMENTE EXCMO. SR. SUBSECRETARIO DE LA PRESIDENCIA DEL COMSEJO DE MINISTROS D. GUI LLERMO MORENO SEGUNDA PARTE Al : LÉRIDA IMPRENTA MARIANA 1935 ' APUNTES HISTORICOS DE NIEBLA Preguntas y Respuestas SECCIÓN 1.* | Pregunta 1.2 ¿Quiénes fundaron a Niebla? y Ñ e S Respuesta Según unos autores los celtíberos, mil años antes de Jesucristo y según otros los Fenicios o tartesios mucho antes. Pregunta 2.* ¿Qué nombre tuvo en un principio hasta la época romana? Respuesta Se llamó Ilípula, equivalente a la palabra Elépolis, que quiere decir «el que toma Ciudades». Pregunta 3.* ¿Qué nombre tuvo después? Respuesta Los godos le llamaron Elepla; los árabes Lebla, y después corrompida esta palabra en la sucesión de los tiempos ha que dado el nombre de Niebla Pregunta 4.* ¿Qué gentes principales dominaron a la región de Niebla? Respuesta Los fenicios, los cartagineses los romanos árabes y por último los cristianos. Pregunta 5.* , los godos, los Niebla? Quién anunció el Evangelio de Cristo en Kkespuesta Se cree con fundamento que fué San Gerondja: varón Apostóllco, Obispo regional de Itálica, el que trajo a esta villa la buena nueva. Pregunta 6.2 ¿Qué monumentos se conservan en Niebla de aquella fecha memorable? Respuesta Una pequeña lápida sepulcral que existe en el átrio de la Parroquia, correspondiente; al siglo II de la Era Cristiana; y cuyo texto concuerda con las Epistolas de San Pablo, Pregunta 7.2 ¿Qué vestigios hay de los fenicios y cartagineses? Respuesta Tan sólo algunas monedas que se hallan y recuerdan el paso de aquellas remotas poblaciones; y rara vez alguna piedra de sortija e instrumento de piedra. Pregunta 8.* ¿Qué recuerdos se ven en Niebla de la dominación romana? Respuesta La multitud de monedas con el busto de los Emperadores romanos que se hallan en sus excavaciones; el lienzo de murallas donde está la puerta llamada del Agujero, que va al Arrabal; el puente romano sobre el Tinto reconstruido por los árabes; capiteles de columnas de aquella época y un curioso cipo O altar que el Decurión Marcos dedicó a la diosa Minerva que se ve en el patio de la Iglesia. Pregunta 9.* ¿Qué otros recuerdos hay? Respuesta Las monedas acuñadas por los romanos en las que se vé el nombre de llipla, en tiempo de la República, unos 400 años an. tes de Jesucristo. Pregunta 10. Decid la descripción de ellas. Respuesta Tiene un ginete con lanza corriendo en el anverso, además la media luna, dos espigas y en el centro la palabra llipla en el reverso. SECCION o A e e a AE E EA Pregunta 11. ¿Qué noticias tenemos de la época visigoda? Respuesta Que en dicha época floreció mucho el cristianismo en ella, pues tuvo catedral bizantina y obispos que la rigieron. Pregunta 12. ¿Cómo se llamaron sus Obispos? Respuesta Basilio, Ae amigo de San Isidoro de Sevilla, Servando, Geta y Papulo, los cuales asistieron a los célebres Concilios toledanos, donde se compuso la legislación española primitiva. Pregunta 13. ¿Qué principales monumentos existen en Niebla de aquella época visigoda? Respuesta Una preciosa columna con extraños relieves que se halla en el segundo cuerpo de la torre parroquial. Una hermosa piedra de mármol con un diseño de columnas en el patio de la misma Iglesia y algunos capiteles que también se ven en el mismo lugar; adornos todos pertenecientes a la insigne Catedral Elaplense, Pregunta 14. ¿Que más recuerdos hay?" Respuesta Un viejísimo sillón de piedra en el patio de la Parroquia en el cual según Rodrigo Caro se sentaban sus Obispos. Aunque después se ha averiguado ser de época posterior, mientras otros Opinan que es la silla cural de los cónsules romanos para administrar justicia. SECCIÓN 3.* Pregunta 15. ¿Cuándo pasó Niebla a poder de los moros? Respuesta Sobre el año 714 en que se apoderaron de ella las tropas de Adul-Azís hijo de Muza, procedente del África. A y RE Respuesta Don Juan Alonso de Guzmán, Tercer Señor de Sanlúcar que se casó con D.* Juana de Castilla, del cual descienden los señores Duques de Medina-Sidonia y Condes de Olivares. SECCIÓN 6.* Ls AS Pregunta 40. Decidme algo del origen Histórico de las Puertas de Niebla. Respuesta PUERTA DE SEVILLA La de Sevilla (que está orientada hacia la Meca), se llamó así por dar vistas al riquísimo algárafe existente entre Niebla y Sevilla, que despues fué arrasado por las guerras, por entre cuya espesa arboleda se hallaba el camino que conducía a la altiva Ciudad de Hispalis. PUERTA DEL SOCORRO : La del Socorro se halla emplazada en el mismo lugar en que estaban las entradas Romana y Arabe del recinto amurallado, mirando a Occidente y debe su nombre a un original lienzo, tal vez mudejar de la Virgen del Socorro adorada por musulmanes y cristianos en actitud suplicante que colocaron allí en un hueco los Cristianos en la época de los Condes de Niebla probablemente en el siglo diez y seis. PUERTA DEL AGUA La del Agua debe su nombre a que por allí penetraban las cañerías de agua dulce que trafan el precioso líquido de los frondosos huertos de Valdemorales, para las fuentes de los jardines del Alcázar de los Reyes de Niebla y porque por allí bajaban las gentes a bañarse y recoger las aguas en las frondosas y azuladas riberas del río.que entonces eran potables. PUERTA DEL BUEY La puerta del Buey conserva su nombre de la célebre estra- ' tagema que usaron los Arabes dejando salir por ella hacia las huestes del Rey Sabio que tenía sitiada la plaza fuerte, un her- Ni moso Buey hinchado de comida y agua de antemano para hacer creer a las tropas cristianas que tenían viveres, por consiguiente que levantaran el asedio; pero no dió resultado. PUERTA DEL EMBARCADERO Existía otra Puerta con una gran escalinata de piedra para bajar al gran embalse del río allí existente lo que supone que en hedadas antiguas sirvió para el acceso al embarcadero tal vez en los tiempos de los cartagineses en que las aguas del mar subirían hasta aquel sitio y serviría para bajeles sencillos de transporte hasta el Océano de los minerales de Río-Tinto. SECCIÓN Pregunta 41. Decidme algunas particularidades del sitio de Niebla. «Respuesta Según algunos críticos los árabes usaron ya aquí la pólvora, pues según la crónica de Alfonso el Sabio arrojaban piedras que quemaban más que el fierro ardiendo y dardos con truenos que suponían una especie de artillería por primera vez usada en Niebla. Además refieren las crónicas que se presentó en el campo ocupado por las huestes cristianas una plaga tan terrible de moscas que indujeron a Alfonso el Subio y al Obispo de Segovia, que le acompañaba, a levantar el sitio para mejor ocasión, pero dos freires dominicos que iban en las huestes le aconsejaron que ordenase a las tropas que cogieran las moscas con medidas y que le serían pagadas con lo cual se terminó la terrible plaga que ocasionaba gran mortandad en los soldados. Pregunta 42. Decid algo de su célebre Feria. Respuesta El origen de ellas pues eran tres antiguamente, arrancan de la época árabe pues el Geógrafo musulman Xerif-al-Edris que - escribió en el siglo doce, dice de Niebla que era una ciudad antigua y hermosa y de mediana extensión, que tenía en la parte oriental un río con un puente, que venía de las montañas, que Y E. Y: APRO distaba del mar seis millas y que había en ella Zocos y mercados muy famosos. Así las hermosas ferias de Niebla vendrían de aquellos tiempos remotos. Pregunta, 43 ¿Cuando se usó primeramente la palabra Niebla? Respuesta En las crónicas de Alfonso el Sabio; suponiéndose que era la Ciudad más antigua de España. Pregunta. 44 ¿Cuando se fundó el Obispado de Niebla? Respuesta Se cree fundadamente que en tiempos del Emperador Constantino el grande en el año cuarto de su reinado, pues en un documento de aquella fecha se cita entre los obispados que fundó en España a iLipla, que duró hasta el tiempo de la venida de los Almohades. OS 45 Decid una tradición importante de Niebla. Respuesta La del historiador Eusebio de los tiempos del Emperador Constantino que dice en su célebre Historia Eclesiástica que un soldado romano de iLipla decurión de las Legiones romanas en Judea fué testigo estando presente a la muerte y pasión de Nuestro Señor Jesucristo, cuya famosa tradición perdura en toda esta región del Condado de Niebla a través de los siglos, máxime cuando algunos críticos suponen o consignan que el soldado Longinos, que atravesó con su lenza el Costado de Cristo, era de un lugar no muy distante, tal vez soldado de la misma legión romana que el soldado de llipla. SECCIÓN 8:* O NN A Eregunta 46. ¿Cuántas lliplas-hubo en la Bética? Respuesta Dos, la llípula magna que algunos dicen ser en Cantillana o Alcalá del Río; y la otra Ilípula Minor que asignan a la Niebla actual, — 1 — Pregunta 47. Decidme la grandeza del Condado de Niebla. Respuesta Cuando Alfonso el Sabio repartió los tenemos conquistados, cupo la mejor parte a Niebla que comprendia desde el mar hasta las riberes del Chanza, de unas noventa y seis leguas cuadradas en cuyo territorio había las aldeas siguentes: Polos, Moyner, Lucena del Puerto, Bonares, Villarrasa, Rociana, Alhayat de Peña, (Puebla de Guzmán), Alhayat de Sete, Portichuelo, Osma, Aldea Pintada, Pero Caro, Beas, San Benito del Alamo, Trigueros, La Alcasia, Jacanies (Valverde), Villanueva de las Cruces, Paymogo, El Alómo y otros, habiendo desaparecido algunos. Más tarde los Reyes concedieron Moguer a los Almirantes de Castilla y en vez de Obispos crearon Arcedianos de Niebla en la Catedral de Sevilla en recuerdo de la Villa de Niebla. Pregunta 48. Contad la retirada de los Caballeros. Respuesta Los caballeros y ricos hombres de Niebla disgustados de que su primer conde Don Juan Alonso de Guzmán a la muerte de su esposa D.* Juana de Castilla tomó por mujer a D.* Beatriz hija natural de Don Enrique de Trastamara, abandonaron la Ciudad, vendiendo y cambiando sus heredades, retirándose a Jerez de Badajoz, que desde entonces se llamó Jerez de los Caballeros. SEC OEON 97 Pregunta 49, Decid algo de los Guzmanes Condes de Niebla. Respuesta - La casa de los Guzmanes, descendía de D. Pedro de Guzmán en el Reino de León, Sr. de Toral que acompañó a San Fernando en las conquistas de Andalucía, mereciendo su estima, hijo natural de este D. Pedro fué el famoso Don Alonso Pérez -de Guzmán que entregó el cuchillo para matar a su hijo, antes que rendir la plaza de Tarifa, por cuyo famoso hecho el rey don Sancho IV le concedió el sobrenombre de Bueno. D. Juan Alon2 A A so de Guzmán fué nieto de Guzmán el Bueno y primer conde de Niebla. Le sucedió D. Enrique, segundo Conde de Niebla, que puso cerco a Gibraltar pereciendo ahogado. Después vino su hijo D. Juan que incorporó al Condado de Niebla a Huelva, Lepe, Ayamonte y la Redondela. Por sus servicios al Rey D. Juan Il le hizo Duque de Medina-Sidonia, siendo el primero de este Tltulo. Le sucedió su hijo D. Enrique (después de la toma de Gibraltar que se «ugregó a la Corona de Castilla en la que tomó parte eficazmente su padre D. Juan) D. Enrique reconstruyó el Alcázar y elevó la famosa torre de la misma que, poco después un terremoto destruyó. Le sucedió su hijo D. Juan que falleció: a los pocos años. Su hijo D. Enrique de menor edad, le sucedió | como 6.2 Conde de Niebla bajo la tutela de D. Pedro Girón que | como se resistiese a la dominación de D. Fernando e Isabel, és- | tos por encargo del Cardenal Cisneros y siguiendo su consejo enviaron al Alcalde de Corte llamado Mercado que con poderosas | huestes asaltaron y saquearon la ciudad de Niebla, matando sin piedad a sus moradores, ocasionando la total ruina de Niebla debido a la soberbia del tutor D. Pedro Girón. La desmantelada villa quedó desde entonces a cargo de los Reyes Católicos. Por fin Carlos 1 de España y V de Alemania restituyó Niebla a sus E antiguos señores los Condes que desde entonces empezaron « y nombrar sus regidores y Justicias, cuyos privilegios perdieron por la Ley de Señorios siendo después de nombramiento real, hasta que paulatinamente fueron separándose de su jurisdicción los pueblos que pertenecían al Condado, quedando definitivamenté disuelto después de la división territorial y judicial. 0 Pregunta 50. ¿Qué decis de las llaves de Niebla? Respuesta 09 Las puertas de la ciudad con sus llaves estuvieron en los Ñ muros hasta la guerra de la Independencia mandándolas quitar el E mariscal Soult, conservándose las llaves que son de hierro so-- ' bre doradas en la colección particular de D. Cristóbal Jurado. | Las puertas de la Ciudad se cerraban todas las noches por los 5 Alcaldes y Regidores acompañados de los Alguaciles a determi: vada hora en invierno como en verano a toque de campaña, como se hacía en Granada con la campana de la torre de la vela. ' IE : Las mencionadas puertas de la Ciudad se abrían todas las maña- a [pas nas con las mismas formalidades para la salida a las faenas de los campos y el abastecimiento de la Ciudad no cerrándose en todo el día, al menos que sonase la señal de alarma de algún enemigo en forma de hueste o ejército de milicias. Pregunta 51. Contad algún episodio de D. Alonso Pérez de Guzmán. Respuesta Don Alonso Pérez de Guzmán, uno de los progenitores de la casa de Niebla, aparte de la celebridad que adquirió al defender la plaza de Tarifa fué hombre esforzado y valeroso. Hallándose en Africa en tiempos del Sultán Menjacob, supo que una terrible serpiente semejante a las que ahora se crían en América, se hallaba en una selva próxima a la Ciudad de Fez, siendo el terror de los animales y de los hombres que por allí pasaban y cuyos huesos llenaban aquellos sitios; armado pues de su coraza y armuadura y montado en un hermoso caballo se fué en busca de ella, acompañándole a lo lejos un moro y un cristiano: el primero todo lleno de miedo se subió a un árbol, no así el segundo que le siguió a pie a corta distancia. Echó pié a tierra D. Alonso y armado de su lanza encontró a la grande y terrible serpiente que luchaba con un león el cual estaba ya fatigado y herido de sus mordeduras estaba « punto de rendirse. La sierpe al ver a Don Alonso se dirigió hacia él con la boca abierta armada de terribles dientes y arrojando por la boca un pestilente vaho para ' atontarlo que hizo retroceder a D. Alonso y entonces, cobrando ánimo se encomendó a Dios y a Santiago y acometió con tal impetu a la fiera que le clavó la lanza en la boca y en la lengua que tenia más de una tercia, dejándola inmóvil pero dando fuertes coletazos para ver de aprisionar a D. Alonso; mientras tan: to el león que continuaba sobre la lucha, dejó ciega » la terrible sierpe, y aprovechando aquella cirscunstancia el valeroso caba- 'Nlero, para hendirle varias lanzadas hasta dejarla inmóvil mandando después al cristiano que le seguía que cortase la lengua de la sierpe para testimonio de tal hazaña al cual después redi- -mió de su cautiverio por veinte doblas en premio a haberle seguido, el cual vivió ya siempre con Don Alonso. | El león indómito a pesar de su bravura en su noble instinto, dice la crónica, agradeció a Don Alonso el haberle librado de la A muerte y ser comido como otros muchos animales de la soberbia sierpe y se deió acariciar de D. Alonso y hasta le siguió sin separarse de él. Un moro astuto al pasar después por aquel lugar en que la sierpe quedó muerta le cortó la gran cabeza y la presentó al sultán como si él fuera el autor de la gran hazaña, que había librado a Fez de una gran pesadilla, pero habiéndose enterado Don Alonso marchó inmediatamente a Palacio siendo recibido por el Califa y encarándose con el supuesto caballero le ordenó ante el sultán que enseñase la lengua de la sierpe, mas como no la tenía pues estaba en poder de D. Alonso, quedó corrido y avergonzado al no poder acertar ni describir la lucha. SECCION X AAA AAA A —— Pregunta 52. ¿Qué me decís de Gibraltar? Respuesta Que la gran plaza de Gibraltar llave del estrecho de su nombre y terror de los barcos de guerra que cruzan los mares dependió por mucho tiempo de los Condes de Niebla que ya Se podían enorgullecer de ello.-El primero en conquistarla de los moros fué D. Alonso Pérez de Guzman en el año 1309, se perdió a los veinte años volviéndola a recobrar Momelique hijo del rey Aboacen de Marruecos. Después D. Enrique de Guzmán volvió a ponerle cerco pero murió ahogado en la demanda a consecuencia de haberse subido muchas personas en el bajel en que iba el Conde de Niebla zozobrando. Después su hijo D. Juan queriendo vengar la muerte de su padre la volvió a tomar, siendo Señores de Gibraltar él, su hijo D. Enriqne y Su nieto Don Juan en cuyo tiempo se la quitaron a los Condes de Niebla los Reyes Católicos, apesar del Privilegio de Don Enrique de ser señores de ella para siempre, en el año de 1469. Pregunta 53... ¿Qué decís de Melilla? Respuesta Cúpole también al Conde Don Juan el reedificar y poblar a Melilla (Plaza fuerte de Africa) que estaba desmantelada para A y lo cual el Conde buscó una persona de su confianza para dirigir los trabajos, haciéndose cargo un tal Pero Estopiñan de Xerez “oniendo a sus órdenes cinco mil infantes y un escuadrón de caballos con muchas provisiones de harina, vino, tocino, carne, aceite, artillería, lanzas, ballestas, espindargas, cal, madera y otros menesteres que se embarcaron en naves para las obras bajo la dirección de muchos maestros, lográndose reedificar y dar comienzos a la repoblación de Melilla. Los moros que no esperaban aquella sorpresa de cañonazos y tiros creyendo ser obra de los diablos se ausentaron de aquellos sitios lográndose terminar las obras tranquilamente, nombrando el Conde de Niebla por Alcaide de la Ciudad un tal Gómez Suárez que desempeñaba el mismo cargo en Chiclana. Pregunta 54. Decid algo de Colón y los Condes de Niebla. Respuesta Cristóbal Colón desatendido en la corte de Portugal vino a Sevilla y sabiendosla preponderancia grande y riqueza de los Condes de Niebla, siendo a la sazón Don Enrique, le propuso el descubrimiento de las Indias, a lo cual el Conde se mostró dispuesto, pero habiendo caido rápidamente en desgracia de los Reyes disistió de la empresa y entonces Cristóbal Colón pidió audiencia al Cardenal Mendoza que lo presentó a los Reyes Ca: tólicos, Pregunta 55. Explicad el escudo de los Condes. Respuesta Con motivo del casamiento del Conde de Niebla D. Juan Alonso Pérez de Guzmán con la sobrina de D. Enrique de Trastamara, llamada Doña Juana, éste mandó colocar en sus escudos los castillos y leones como alusión a su entronque con los reyes de Castilla y León uniéndolos a los blasones de los Guzmanes que tenían en sus escudos dos calderas con cabezas de sierpe como se ve en el que se halla en el atrio de la Parroquia de Santa María procedente de la torre del homenaje; más tai de se puso “en ellos un gráfico de la plaza de Tarifa y una representación de D. Alonso arrojando el puñal que después usaban en el papel estampillado los Alcaides y regidores, según se observa en el O archivo del ayuntamiento de Niebla y en otros pueblos del Condado. Pregunta 56. Contad de la estancia de los Condes en Niebla. Respuesta Los Condes de Niebla residieron largas temporadas en sus alcázares y palacios en la antigua Ciudad, sobre todo después que D. Enrique 4. Conde de Niebla, restauró el Alcázar, hizo la torre vulgarmente llamada de la reina, dotándolo de depósitos de granos en sótanos y algibes, mazmorras a estilo romano de tres pisos según la delincuencia de los reos y para habitación de las mesnadas sobre todo durante la noche para impedir sublevaciones. Además durante la estancia en Niebla hizo en la villa de Bejel (Beas) hacia la parte de Nuestra Señora de los Clarines, otro alcázar que hermoseó con sus torres y muros que no pudo concluir. Este mismo Conde fué el que levantó o restauró las fortalezas de Trigueros al propio tiempo que levantó el Cas: tillo de la Virgen de Clarines, ya dicho. Las Crónicas dicen que con motivo que de la desavenencia que tuvo D. Enrique con los Reyes Católicos, dejó de residir en Sevilla viviendo largas temporadas en sus Palacios de San Lucar y Niebla donde se dedicaba la mayor parte del tiempo a la caza de ciervos y jabalíes que se criaban mucho en las selvas de Candón, sorprendiéndole en San Juan del Puerto la mesnada que mandada por D, Diego de Merlo envió la reina Isabel para matarlo año 1479. Don Enrique V Conde de Niebla, al tener noticia del casa: miento de D.* Isabel de Castilla, hija de los Reyes Católicos, con D. Alonso de Portugal, se trasladó a Sevilla con su hijo D. Juan acompañado de numerosos caballeros de Niebla. También dicen las crónicas que los Condes de Niebla com: praron a D, Hernando de Estaniga, para aumentar sus Estados de Niebla, los Castillos y fortalezas-que tenía en la villa de Palos con jurisdicción civil y criminal y demás cosas anejas, según aparece de la carta de venta en Sevilla ante D. Diego Molina escribano público. A A e ci id. SECCION XI Pregunta 57. Contad algo de las Condesas más notables de Niebla. Respuesta , Una de las Condesus más notables de Niebla y progenitora de la casa de Niebla, por sus virtudes y caridad fué D.” María Alonso Coronel mujer de D. Alonso Pérez de Guzmán (El Bueno) que durante los tres años que su marido estuvo en Africa lastimó su cuerpo horriblemente para conservar la más hermosa y delicada de las virtudes, la pura castidad, llegando hasta aplicarse a las partes más delicadas de su cuerpo carbones encendidos. Después cuando viuda dividió las rentas de su capital en cuatro partes, sólo una dedicó para los gastos de su casa, otra para sus hijos, la tercera para los gastos que originaban sus posesiones y la otra cuarta parte para los pobres. Además costeaba a los pobres de Sevilla las cajas y mortajas para los difuntos, habiéndoseles costeado las medicinas durante su enfermedad. Una de las Condesas más notables de Niebla fué D.? Juana de Aragón, esposa de uno de los últimos Condes de Niebla, que al venir desde Triana y tener que pasar por el puente de barcas, que en aquellos tiempos había para vadear el Guadalquivir, al verla el público tan hermosa y ricamente vestida arreada de perlas y piedras preciosas con lujoso séquito de damas y caba- * lleros, montada en preciosa mula, se aglomeró tanta gente en el mencionado puente de barcas que éste se hundió, cayendo la mula y la Condesa al río, ahogándose catorce dueñas de la Duquesa, muchos caballeros y personas; salvándose milagrosamente la Duquesa, debido a un paje del Duque llamado Feliciano Silva y a un diestro barquero, que la extrajeron de las aguas sin conocimiento. Desde aquel desgraciado suceso una vez repuesta la Condesa, al cabo de algún tiempo, pues estuvo con peligros de muerte, no volvió jamás a cuidar de su grán hermo: sura, vistiendo sencillamente haciéndose piadosa y caritativa, visitando los hospitales y socorriendo a todos los pobres con targueza. Todos los años el día del Jueves Santo daba de comer a doce pobres a los cuales socorría expléndidamente. Dios la o que hablan muy alto de su explendidez especialmente con las doncellas pobres, a las que procuraba matrimonio. Cuando el Rey D. Enrique y la Reina D.* Juana vinieron a Sevilla por primera vez, los Condes de Niebla celebraron en su honor lujosos torneos. Los numerosos caballeros y pajes del Conde D. Juan llevaban vestidos de terciopelo blanco y costosas sedas, y los del Murqués de Villena ostentaban lujosos arneses de color grana. También invitó al rey a holgarse un día en sus Almadrabas de Conil, en las que vió el monarca desde la torre del vigía la pesca del atún, Los duques de Medina y Condes de Niebla Don Entique y D.* Leonor, cuando invitaron a los Reyes Católicos a ir a San Lúcar a ver el Océano le prepararon un recibimiento fastuoso con muchas y diversas músicas de trompetas, atabales y minístriles con un escuadrón de más de mil caballeros con lujosos arneses, habiendo en el puerto cien carabelas empavesa» das y un gran estrado con toneles sobre la mar y todo cubierto de seda celebrándose grandes banquetes públicos hasta que los Reyes partieron para Xerez. Para el casamiento de D.* Isabel de Castilla con Don Alonso de Portugal, el Conde de Niebla D. Enrique le hizo costosos regalos de seda y brocado yendo a la boda acompañado de muchos caballeros de Niebla, En el casamiento de D. Juan de Braganza de Portugal con D.* Leonor - de Mendoza hija de los Condes de Niebla, celebrado en Sevilla hubo grandes torneos, juistas, toros, juegos de cañas y otras much=s aventuras siendo invitados sus amigos de Niebla, También refieren los cronistas que Don Juan Alonso de Guzmán y su mujer D.* Ana de Aragón fueron a visitar el Santuario de Ntra. Sra. de Guadalupe para darle gracias por favores recibi: dos en 1538, dejándole la Duquesa de regalo la texa de plata. Después Don Juan se dirigió a Toledo, donde estaban reunidas las Cortes del Reino, con tal número de caballeros vestidos de oro y seda que Hamaron justamente la atención. Tal cariño tenían los vecinos de Sevilla a los Condes de Niebla que creyendo infundadamente que los Reyes Católicos habian detenido a D. Enrique de Guzmán cuarto Conde de Niebla, se sublevaron de cuarenta mil el número de personas, rodeundo el Alcázar de los Reyes, gritando «Dadnos a nuestro Duque» mas el Conde salió a uno de los balcones del Alcázar = 31 — apaciguando a las muchedumbres que se retiraron ordenadamente, Tal era el cariño que Sevilla conservaba a los Condes de Niebla por su generosidad. SECCION cry Pregunta 61. Diganos del enterramiento y entierros de los Condes de Niebla. Respuesta Como cerca de Santiponce fueron hallados los venerados restos de San Isidoro de Sevilla, el hombre más sabio de su tiempo, trasladándose con gran pompa y acompañamiento sus restos a la ciudad de León, levantándose después una capilla en el sitio del hallazgo dedicándola a San Isidoro, Don Alonso Pérez de Guzmán el Bueno que era muy devoto de San Isidoro obtenida autorización del Rey Católico edificó en aquel sitio un monasterio que dió a los monges Bernardos para que sirviera de enterramiento a los Señores de la casa de Guzmán al que die- | ron la villa de Santiponce y seis mil maravedís de todos los censos de la villa de la Algaba que más tarde D. Enrique segundo Conde de Niebla, el que tenía por divisa los. dos pescados llamados calamares, lo dió a los monjes Jerónimos, En la hermosa' Iglesia ojival se halla un suntuoso retablo con misterios de la vida de Cristo y de la Virgen de extraordinario mérito y las efigies del Patrón San Isidoro al que está dedicado el Monasterio, y San Jerónimo por la Orden religiosa que últimamente lo ocupó. A los lados del Presbiterio se hallan los sepulcros de los fundadores Don Alonso Pérez de Guzmán el Bueno y su esposa Doña María Alfonso Coronel, con estatuas orantes de uno y otro debidas al mismo artista, de gran relieve y hermosura. Este:magnífico edificio que parece un castillo con sus torres y almenas de la época de Fernando 1V que dió el permiso para su construcción, alberga la mayoría de los restos de los Guzmanes . Condes de Niebla, y que en las crónicas antiguas lleva el nombre de Santisidro. Don Juan Alonso Pérez de Guzmán primer Conde de Niebla fué sepultado en Santisidro, asistiendo al se- -pelio la Condesa Doña Juana y los Alcaides de Sanlúcar, Bejar, _ Lepe, Ayamonte, La Redondela, La Algaba, Niebla y otros, que después besaron la mano de su sucesor Don Enrique en seji ñal de fidelidad cuyo rito se observó continuamente en 9 de octubre de 1396, Tambien reposan en Santisidro Don Juan de Guzmán V Conde de Niebla el que mandó tomar la plaza de Orán por Pero Estopiñan de Xerez. La célebre condesa Doña Leonor de Mendoza fué sepultada tambien en Santisidro, Se reMN fiere que el Duque Don Juan esposo de Doña Isabel de Velasco, l con motivo de una gran pestilencia que hubo en Sevilla y Niehe bla, anduvo mucho tiempo errante por sus estados y hasta vivió en pleno campo en el Aljarafe. Cuando al parecer terminó la peste volvió a Sevilla acompañado de músicas y caballeros el día de San Juan. Pero a los pocos días se sintió enfermo y murió y fué sepultado en Santisidro, en el año 1507 = También refie1 ren los cronistas que en el año 1492 Don Enrique de Guzmán y su hijo Don Juan después que ayudaron a los Reyes Católicos 4 en la toma de (iranada, se retiraron a descansar a Sanlúcar, en cuyo año el Papa Inocencio recibió el hierro de la lanza que traslE pasó el costado de Cristo, que le envió el Emperador de los Turcos Bayazit, que lo tenían los cristianos de Constantinopla. En este año falleció Don Enrique repentinamente en Sanlúcar, ' trayendo su cadáver a Sevilla con grandes honores para sepulls tarlo en el convento de San Isidro. Se refiere que las gentes de Sevilla al ver pasar el ataud del Conde rodeado de los canóniiÑ gos de la catedral y de toda la clerecía de Sevilla, gritaban «Oh | Señor de la casa de Niebla como has acabado tu vida que tus la amigos y criados tanto te deseaban». Los huesos en cambio de Don Enrique 1 Conde de Niebla reposan en Gibraltar, por que ; los moros cuando murió en el cerco de la plaza lo pusieron en IN una alta torre colocado en un ataud para escarmiento de los crismM - rianos. Mas después cuando su hijo Don Juan volvió a conquistar la plaza mandó quitar el ataud de la alta torre y los encerró en otra caja cubierta de tela de oro colocándolos en la capilla de la Carrahola, que es la torre del Homenaje y todos los Alcaides tienen que jurar fidelidad de defender con sus vidas la ciudad y E plaza por los huesos de Don Enrique. E Otros muchos Condes y Duques duermen el sueño de la as muerte en el monasterio de Santisidro, que hoy llaman de San y Isidoro del Campo de Sevilla. o SECCION XV Pregunta 62. ¿Qué me decís de la Quibla y de los. arcos de Herradura en Niebla? Respuesta Para terminar estos breves apuntes que dan a conocer a vista de pájaro la gran historia de la Ciudad de Niebla, hemos de decir que la Quibla entre árabes era el punto o fachada del Santuario que miraba en dirección a la Meca, por eso en las puertas de Sevilla del Agua, y del Buey de la ciudad de Niebla, en la parte superior del lado que mira a la Meca o hacia el Oriente se hallaban adornadas por preciosos arquitos lobulados, aunque no estuvo en ellas el Santuario. Mahoma en el Corán llama a la Meca la Quibla del mundo (El santuario del mundo). , El arco de herradura entre los árabes hace alusión a la huída afortunada del Profeta Mahoma a la Ciudad de Medina, que ocurrió en un novilunio, enlazándose en el arco de Herradura la luna nueva que iluminó el camino en aquella noche memorable y el casco o herradura de su prodigioso caballo sobre la tierra que pisaba. (1) Las cúpulas esféricas que construían y se hallaban en las puertas de entrada representaban la bóveda del firmamento en que descansaba y descansa el trono de Alá (1). Pues sin la ayuda providencial de Alá, el profeta hubiera perecido e mano de los Coreiscitas, antes de refugiarse en Jatreb o Medina, y con ello hubiera perecido la religión musulmana en sus comienzos siendo para ellos esta fecha memorable llamada Egira por la que cuentan los años. SECCION XVI Pregunta 63. Decid del origen e historia de las Canteras de Niebla. Respuesta La Tierra, como todas las obras de la naturaleza ha tenido su vida y principio y tendrá su fin. Su origen según el célebre as- (1) Según algunos el casco de herradura se usó ya entre los godos. y 3 <= ss . E” E trónomo La Place, es que la tierra fué una gran parte desprendida de la Nebulosa o gran masa incandescente del sol y sujeta por las leyes centrípeta y centrifuga de rotación en el espacio sidéreo, girando alrededor de sí misma y alrededor del sol. (Nebulosa Incandescente). Después a través de unos sesenta millones de años, según los geólogos, su corteza se fué enfriando, llegando a disponerse para admitir la vida, después que pasó la época del fuego, iluminando el espacio como un pequeño sol y transformándose en planeta. (Períodos Igneo y Azóico). Cuando la primera corteza terrestre de unos treinta mil metros de espesor, estuvo ya casi fría empezó la niñez de la tierra, que primero se llamó azóica, porque en ella todavía no había vida, y después paleozóica, porque ya en ella se vieron los seres vivientes como los Crustáceos, los Trilobitas y los Pólipos, etc. También aparecieron de repente las Coníteras y plantas de soberbios troncos formando intrincados bosques que dieron origén a las minas de carbón, pues sepultadas estas selvas por las convulsiones terrestres y las aguas hirvientes del mar con el terrible calor solar y del fuego central produjeron las minas de carbón petrificado a través de las edades geológicas. También aparecieron entonces los estratos cristalinos y las rocas pizarrosas y areniscas, Esta infancia de la Tierra o sea su Edad Primaria, según el Astrónomo inglés Mr. Wilián Thonsón y el ilustre geólogo Mr. Dana no baja de treinta y seis millones de años. Después la tierra entró en la adolescencia o sea en su juventud paulatinamente que duró, según los cálculos de los sabios menos que la Edad anterior, sólo unos nueve millones de años, llamándose a este período edad secundaria, En ella aparecieron ya las aves y los reptiles acuáticos Ce males de mar y tierra) porque todavía eran más extensos los mares que la tierra descubierta,- Entonces aparecieron también las rocas areniscas, las arcillas y las calicas eranugientas. Entre los animales los Dinosaurios bipedos y los pájaros reptiliformes y otros grandes monstruos, como el Iguanodón Gigante. Del mismo modo aparecen entonces la difusión rápida de las plantas y flores las cuales se marchitaban enseguida debido al excesivo ardor de los rayos del sol. Las semillas o frutas ¿O ESO carecían de cáscaras o envolturas (angiospernas) pues sólo había una estación climatórica continuando el ardoroso calor. Los inviernos y las estaciones intermedias no eran conocidas. Las capas de esta Edad, según los geólogos, son de siete mil metros y se le llamó Edad Secundaria. El señor Gonzalo Tarin en su descripción Física y Geológica de la Provincia supone que en esta edad ocurrieron varias inundaciones del Océano sobre la Provincia de Huelva sepultándola por completo, arrasando todos los seres vivientes que había en ella y después dejándola al descubierto en largos intervalos, volviéndose a poblar otra vez de animales y bosques. Algunos geólogos atribuyen al periodo jurásico de esta edad la división de los continentes y los mares sin perjuicio de seguirse dando las terribles convulsiones terrestres. A continuación la tierra entra en la plenitud de la edad y vida Terciaria en la que el panorama de la existencia aparece completamente distinto o mejor su corteza va perdiendo sus ardores y como consecuencia de ello aparecen los mamíferos de sangre caliente y las semillas o frutos se cubren con envolturas y cáscaras (giunospernas). Aparecen los primeros monos, los elefantes, los rinocerontes y los Mastodontes. La variedad de vegetales y de las flores es enorme. Las calizas son vastas, duras y de granos gruesos y algunas veces deleznables. InterValo de tres millones de años, La cuarta Edad de la Tierra, llamada ted o sea la Epoca en que se inicia su decadencia actual, se distingue de las otras Edades por la aparición del hombre, de las cuatro Estaciones: Primavera, Estío, Otoño e Invierno, que han modificado plenamente los condiciones climatéricas en las que aparecen las especies actuales tanto de los animales como de las plantas, habiendo desaparecido muchas de las Edades anteriores, Aparece la decadencia terrestre en que las especies vegetales y animales son de estatura más pequeña, lo que revela su inferioridad con relación a las otras Edades del Planeta. A esta Edad o periodo terrestre se asignan también los diluvios y la formación de los ríos debidos a las nieves y a las lluvias torrenciales que constituyeron las cuencas y los cursos actuales de los rios y tal vez los depósitos fluviales en los terrenos que dieron origen a los manantiales. El diluvio llamado gris se tiene por anterior al bíblico, ca» ds E E racterizado por los terrenos de guijarros, arenas y cantos rodados, moluscos, y restos de Manmut, ciervo o caballo. El diluvio llamado Rojo correspondiente al bíblico de Moisés se distingue por los grandes cantos erráticos como se vé en los valles del Jura, los Alpes y los Pirineos, con los restos del reno, moluscos y del hombre mezclados en las mismas cavernas. Hechas estas explicaciones preliminares o aclaratorias, nos» otros creemos fundadamente que los terrenos que componen los macizos de las canteras de Niebla pertenecen a la Edad Secundaria de la Tierra, porque la piedra caliza es consistente y más granugienta qiie en el período anterior y por los restos de los grandes reptiles y saurios hallados en ellas que reinaron en la edad adolescente del Planeta. En ellas se han encontrado grandes vértebras y huesos petrificados de la espina dorsal de los grandes saurios o reptiles moluscos zoófitos, coxis de lagartos y otros huesos petrificados que revelan la existencia de estos animales y la Edad Secundaria en que vivieron, sin excluir pedazos de cuellos de serpientes, culebras y otros restos. En la colección particular de Don Cristóbal Jurado, se admira un diente paleontológico de 6 kilos de peso de un gran saurio, vértebras y grandes huesos de la espina dorsal de los grandes reptiles, No han faltado los lagartos, galápagos y alacranes, grandes dientes de tiburones y conchas, y numerosos moluscos y cara- “coles petrificados que además de revelar la pujanza de la Edad Secundaria en estas regiones, indican también el paso por estos sitios del diluvio llamado Gris, anterior al de Moisés. También se han hallado en estas canteras testimonios de los grandes bosques y selvas que poblaban estos sitios que revelan la exhuberancia del reino vegetal, como nueces y bellotas petrificadas de los numerosos nogales y encinares, y asimismo maízes y coliflores petrificadas (colección del Sr. Jurado) reveladoras de la riqueza de su exterisa flora. De estas canteras se sirvieron ya las primeras rones humanas del Oriente que vinieron por los ltsmos de Suez o de Gibraltar como lo comprueba el capitel egipcio o cartaginés que se halla en el atrio del Templo Parroquial en que se re» cuerda el estilo de los edificios de la tierra de los Faraones, y vaso egipcio de piedra caliza encontrado en unas excavacio- | Je OE Y po E nes profundas con curioso relieve de una cigiieña que pica en la flor del loto, planta que abunda en las riberas del Nilo, y moldes de la palma asiria símbolo de la vida. También han encontrado en ellas silex, pérentores y cinceles de piedra que reflejan el paso tal vez del hombre primitivo por ellas, labrando con estos primitivos instrumentos grandes piedras o sillares para dólmenes o para los sepulcros que sucedieron a los dólmenes, como los encontrados en el lugar llamado Canterranas de este término compuestos de grandes sillares cuadrados de piedra caliza. No cabe dudar que si la fundación de Niebla se atribuye a los celtíberos, Fenicios, Tartesios o cartagineses, los grandes Sillares de piedra caliza granugienta que «aparecen en sus murallas fueron trabajados por aquellas gentes utilizando tal vez cinceles de bronce o hierro porque ya se había entrado en la Edad de los metales como se advierte en las bolas redondas de piedra caliza que se creen balas cartaginesas labradas para los usos de la guerra que necesitaran esta clase de instrumentos, hallados ya en el Dólmen de la Lobita. Desde luego está fuera. - de dudas que las célebres canteras fueron trabajadas en tiempos de los romanos, según aparece de los grandes sillares tra» bajados en aquel tiempo para muros, palacios y monumentos quese han encontrado en las excavaciones, cuyos ejemplares se ven todavía. Lo propio hicieron los godos y los árabes y más tarde los cristianos Condes de Niebla que edificaron diversos castillos con cuadrados sillares, Las canteras están trabajadas empezando de menor a mayor, indudablemente para guarecerse de las lluvias en tiempo de Invierno y en forma de escalones; otras veces para que sirviera de descanso y asiento a los numerosos cautivos que trabajaban en ellas. También se sabe que los transportaban los sillares ya labrados, a otros sitios para la construcción de cas- ,tillos y fortalezas según refieren las crónicas antiguas. Según lo expuesto anteriormente, creemos fundadamente que las canteras de Niebla tienen una edad, desde la época de su formación, de más de diez millones de años. El hallazgo de un esqueleto humano prehistórico en una de las Cuevas naturales de ellas revela la antigiiedad de la explotación de las Canteras de Niebla, con utensilios de piedra, . FUENTES HISTÓRICAS PRINCIPALES España y sus monumentos. —Córdoba, Pedro Madrazo. Historia de España.—Modesto La Fuente. Diccionario Enciclopédico Ilustrado.—Espasa. Guía Artística de Sevilla. —José Gestoso Pérez. Bosquejo Histórico de Niebla. —Antonio Delgado. Disquisición sobre las monedas autónomas.—A. Delgado. La Ciencia Moderna.—Julio Brouta. Ilustración de la Casa de Niebla. —Barrantes Maldonado. España y sus monumentos. — Rodrigo Amador de los Ríos. Los Sarracenos.—Arturo Gilmau. Apuntes Históricos. —Alonso Morgado. Historia Universal. —César Cantú. Arqueología Prehistórica. —Manuel Peña Fernández. Nociones de la Historia de Niebla. —Eduardo Diaz. Epigrammata Vetera.—Rodrigo Caro, España Sagrada. —Padre Florez. Archivo del Ayuntamiento de Niebla. Diccionario Hispano Americano. Cabre.—El Arte Rupestre. Geología Ibérica. —Vilanova y Rérola. Apologética Cristiana - Prehistórica. Moreno Cebada. —Historia da la Iglesia. Palestra Sagrada.—Córdoba. A. Salcedo. —Historia de España. AOS del pueblo, invitaron a todos los caballeros, los cuales decidieron llamar al joven monarca Alfonso XI, de Castilla, a la original y terriblemente extraña cacería de la serpiente. No se hizo mucho de rogar el monarca, y a primeros de junio, coincidiendo con la festividad del Santo Patrón de la ciudad San Walabonso, se presentó inopinadamente en ella, acompañado de buen número de señores feudales, incluso su favorito el noble Señor, llamado Garzón, ávidos todos de asistir a la temerosa excursión cinegética, que exigía gran valor y denuedo, no habiendo armas de fuego. La temible y poderosa serpiente, según versión pública y por referencia de los que la habían podido ver, era de la familia de los Naja, una Cobra terrible de unos cinco metros de longitud, como las que se criaban en Asia, Africa y las Indias, que atacaban a los caballos y sus jinetes, y toda clase de animales, que morían a consecuencia de su fatal veneno, para el cual no no había curación posible conocida, dada su rapidez, Mas, antes de proceder a la temible y expuesta cacería, se nombraron hombres expertos y prácticos que, vestidos con armaduras y celadas y llevando los caballos gualdrapas de lo mismo y cubiertas sus patas con correas de cuero, se dirigieron a explorar la guarida de la feroz serpiente. Esta fué vista en las. intrincadas espesuras del fértil arroyo de Lavapiés, al sitio que hoy llaman de Jareta, teniendo enroscado en sus mortales anillos a un ternero como de un año, a quien había dado muerte. Dado el aviso al Monarca, dispuso éste que fueran incendiados los pastos de aquellos sitios, con objeto de que el animal se presentara en campo más llano para poderla batir. El primero que iba en la expedición era el Monarca, con sus arcos y armaduras, siguiéndole numerosos caballeros, con sus correspondientes mayas y celadas y numerosos escuderos con largas lanzas y mnchos lebreles. No se hizo mucho esperar el horrible encuentro, pues, Hcosada la serpiente por el fuego y el estrépito de los caballos, con el ladrido de los perros, salió a un llano, pero tan valiente que: acometió a un gran mastín y después al caballo de un jinete, dejándolos fuera de batalla, con sus venenosas mordeduras; por fortuna, los lebreles y escuderos, que eran en gran número, con sus cortantes espadas, en medio del griterío y confusión, logra- O ron cortar la cabeza de la serpiente feroz, que llevaron después. arrastrando y en triunfo ante las huestes de Alfonso XI, no cansándose de mirar el temible reptil, diciendo ser ésta la única cacería que había tenido de esta clase de alimañas. La llegada al pueblo, después del triunfo, fué divertida y emocionante, por las peripecias que habia tenido el acto: las murallas se vieron repletas de gente, como en tiempos de guerra, y cada cual comentaba el suceso como mejor le parecía. Se cantó un Teúeum por el rey y todos los caballeros y se dieron gracias a San Walabonso por el feliz éxito y la liberación de la ciudad del gran peligro para la vida de sus habitantes, viéndose llena de gente la iglesia de Santa María. Después el Monarca, Alfonso XI, por primera oro vefela. con las debidas precauciones, mandó que desollaran la horrible serpiente, a la presencia del pueblo, que la contemplaba aterrado, y se conservaran hasta que se secasen y endureciesen, todos los anillos de su espina dorsal o columna vertebral, para hacer bastones, para sus favoritos o amigos, en recuerdo inolvidable de la curiosa cacería, lo cual se verificó. Pero de los mejores anillos de la serpiente, sólo se pudo sacar un solo bastón, que un hábil herrero logró enlazar perfectamente y que el monarca donó después a su estimado favorito el señor Garzón, que muchos vieron también en el palacio del mo». narca que quedó asimismo muy complacido de tan curiosa cacería regia de la que tuvo recuerdos toda su vida. Mas, andando el tiempo, el Monarca castellano, como se ha dicho, regaló el interesante bastón a/su ya indicado favorito, el caballero Sr, Garzón, el cual lo dió a un individuo de su familia, que fué nombrado Virrey del Perú, siendo admirado en aquellas regiones por su singular historia, llena¿de terror y asombro, otro Garzón. Más tarde, al volver a la ciudad de Niebla, el susodicho Virrey del Perú, el curioso bastón fné depositado en el Monasterio de Santa María de la Rábida y entregado a los padres franciscanos, que lo enseñaban « los turistas y visitantes hasta el año de la exclaustración, en el año 1835, en cuyo año el bastón A A A A volvió a poder de sus dueños los señores de Garzón, y hoy es de la propiedad de Don José Pérez Garzón, vecino de Onuba. Se cree que el pergamino original de esta curiosa leyenda pueda estar en el Archivo histórico de la ciudad de Niebla, pues la copia del original se ha extraviado, a la muerte del Virrey del Perú, que falleció en la ciudad de Niebla a poco después. Otros suponen que elfextraño bastón es de la espina dorsal de un temible tiburón que subió desde el mar por las dulces del Tinto, hasta el puente romano de Niebla, donde fué cazado. Merecía pena de ser examinado por los técnicos y destinarse al Museo Arqueológico Nacional o a la Colección del Sr, Duque de Veraguas, que se interesa por él. Tiene empuñadura de marfil y está primorosamente engarzado en fina y artística vara de hierro con regatón de lo mismo. Vale la gana de verlo. CRISTÓBAL. Ex-Archivero de Niebla DIVULGACIONES RELIGIOSO-NATURALISTAS LOS ÁRBOLES Y LA VIRGEN MARÍA Dedicado a Nuestra Señora del Pino, Patrona de Niebla, en recuerdo cariñoso, En la historia del árbol se nos dice que el reino vegetal forzosamente precedió a el animal, pues sin él no hubiera sido posible la vida, ni de la misma humanidad. Los árboles principalmente parece que guardan el equilibrio de la existencia del hombre y con los otros dos reinos de la naturaleza, para la armonía del mundo. Por otra parte, los licores y bebidas más agradables a nuestro paladar, la recreación más honesta a nuestras miradas, el consuelo a nuestros ateridos miembros, con los vestidos con que cubrimos nuestras desnudeces, la mayor parte de los mediCamentos que operan nuestra salud, todo proviene de los ve: getales. : : Dejamos a un lado la armazón de nuestras viviendas y grandes construcciones, las tinturas, el papel. e innumerables instru: mentos necesarios para la vida del hombre y sus costumbres y necesidades, Pues bien, una cosa análoga sucede en el reinado de los entes de espíritu, con la creación del huerto de las delicias, en el que se dan todos los géneros de los árboles y la universalidad de las flores con toda clase de arómas de virtudes, como dice Sotronio y el Cantar de los Cantares, que se aplican a la Virgen María. Las plantas guardan conformidad con los elementos-superiores y sin ellos no podrían subsistir, el sol, en su calor, el agua, su vital comida, y el aire, su constante aspiración, Así, dicen los padres de la Iglesia, es la Virgen María para el mundo cristiano: Sol para iluminar los caminos del Cristianismo. «Elegida como el sol se la dice en los cánticos». Pero además María, la reina de los vergeles del Cristianismo, es fuente sellada de aguas incorruptas que se distribuyen 4 ip por todos los senderos de la vida espiritual. Fuente de piedad, la llama San Bernardo. Lluvia germinadora, como se dice en los Salmos. Nube espléndida a que aludian los profetas. Más. Además, María es respiración del huerto de la iglesia, porque como dice San Germán, así como ni los árboles, ni el cuerpo humano no pueden vivir sin respirar, así el alma cristiana no podría vivir sin María, la medianera universal de las gracias divinas. En las sagradas letras se la llama también flor de los campos, lirio, azucena, rosa plantada en Jericó, nardo oloroso y todas flores. Entre los árboles más curiosos y benéficos del reino vegetal, María, Madre de Jesús, es cedro oloroso e incorruptible contra las mordeduras del mal; mirra, que destila lágrimas de olor delicadísimo, que preservan de la corrupción; oliva hermosa de los campos, que da el aceite, símbolo de la misericordia; palma levantada en Cades, señal de las victorias de sus hijos bajo su protección; plátano junto a las aguas, figura del escudo protec: tor contra el ardor de las pasiones. No contentos todavía los padres de la Iglesia quieren aplicar a la Virgen María todas las bellezas y virtudes del reino vegetal. Ella es el trigo, que dió el pan de Cristo, la vid, de rico fruto, la granada en representación de la caridad y de la paz. ' Las manzanas, de olor y sabor suaves, guardan relación con el santo y divino amor de María. El cipro aromático se refiere a la comtemplación de las cosas divinas. El nardo oleroso habla de la confianza en Dios. El azafrán representa la té y la caña aromática, la prudencia. El Cinamomo, parecido a la canela, nos recuerda la justicia divina e inalterable. Y el áloe, pregona la fortaleza y la templanza de la Virgen María. E Ella es también el verdadero Pino espiritual, porque así como el Pino sirve para toda clase de construcciones, así por María, medianera con Cristo, podemos conseguir todas las gracias y a ella acudir, como la ejemplar de todas las virtudes, porque ella destila la savia divina, como el Pino la resina, para muchos usos y menesteres de la vida. Ella, la Virgen María, tiene extendido su manto, como la copa del pino, para alivio del DL cristiano y sostén del mismo, como fuerte y recto tronco del mencionado árbcl. | A María se le dice que es del frondoso monte Libano, con todos sus árboles, y el monte Carmelo, en representación de todas las flores, plantas y frutos, símbolos a su vez de todas las virtudes. He aquí, como la suprema belleza del Cristianismo, es el árbol de la vida del paraíso de la Iglesia, encerrando en su divina gracia las virtudes y aromas de todos los árboles y flores, que se relacionan perfectamente con el reino espiritual. y arbóreo celestial de la grey católica. ¡Reina de los árboles, del Pino y de las flores, rogad por nosotros! CRISTÓBAL DE NIEBLA, De la Academia de la Virgen Blanca en Lérida. DIVULGACIÓN HISTÓRICA INTERESANTE EL ALCAZAR DE NIEBLA, SU DECADENCIA, Y RESURGIMIENTO DE ONUBA El Alcázar, señorial o antiguo castillo de la ciudad de Nie: bla, se compone de un cuadrilátero oblongo, con diversas torres robustas, cuadradas y redondas, fosos, cárceles y otros baluartes apropósito para las guerras medioevales, antes de las armas de fuego, edificado por cautivos, esclavos y soldados prisioneros en tiempos remotos. Actualmente, casi derruído, se ve que ha carecido de los primores artísticos que campean en otros castillos de la época, destinado especialmente para la guerra como otros qne se ven en las provincias de Avila y Segovia. El querer reedificarlo es quimera de muchos millones y capricho de tontos. Las bellezas artísticas del castillo de Medina del Campo, del Alcázar de Segovia, de! magnífico, llamado Aragonés, en Nápoles y algunos de Alemania y otras naciones no se ven en el castillo de Niebla, tan sólo se recuerda únicamente la torre del Homenaje con ventanales y barandales góticos, semejantes a los que se ven en la casa, llamada del Cordón, en Burgos, por lo cual Rodrigo Caro afirma que igualaba en esbeltez a la Giralda de Sevilla, destruida por el terromoto de Lisboa de 1755. Todos lo demás son cárceles y mazmorras de tres pisos, para castigo de los delincuentes, y asilo de los prisioneros y cautivos, depósitos de víveres y alojamiento de las huestes, generalmente lugares de tortura. Todo, recuerdos de terror, desolación, lamentos, sangre y muerte, que no pregonan los aduladores, limpiabotas y amañados a su agosto. Ningún monumento de las Bellas Artes. Bajo el punto de la filosofía de la historia, no vale la pena de la restauración y conservación de este castillo, cuyos materiales debían destinarse para bien de todos, especialmente del obrero, a talleres, escuelas, bibliotecas, casas higiénicas y otros lugares, para alivio de la vejez y de las enfermedades de las clases necesitadas y humildes. — 583 — Restaurar el castillo, aunque agradara a los turistas, que no son muchos, es asunto más bien de ¡vivos! y de bobos y pedantes, que quieren todavía quemar incienso a la soberbia de los antepasados egoistas y recordar la fusta y el látigo para los cautivos y prisioneros y ejercer una especie de preponderancia y desprecio para las clases humildes, haciendo ver que todavía tienen dinero de los latrocinios de los antepasados, que debieran emplear más bien en obras de caridad y filantropía, que pro: curar el bienestar y la paz de los pueblos. No queremos Condes que restauren castillos como en Inglaterra y otros países, con grandes parques de caza, mientras los colonos padecen hambre y privaciones, recuerdos de soberbia y orgullo, sino restauradores de obras sociales, que sirvan de alivio a las clases necesitadas. ¡Abajo el orgullo, la pedantería de los poderosos y las dilapidaciones del dinero! Jamás vivieron los condes en Niebla, haciendo excepción de don Enrique IV conde de Niebla y de su primogénito don Juan, que nació en ella, en cuyos tiempos se restauró la iglesia de Santa María, joya gótico mudéjar, declarada monumento nacio» nal, más digna de atenciones restauradoras que el ruinoso cas: tillo, vergiienza y luto en los tiempos modernos, por nefasta recordación. Ausentes los condes, casi siempre de Niebla, sólo la visita: ban en sus diversiones, excursionnes cinegéticas o guerreras, no dejando nada notable ni en ciencias, artes o letras, sino va" gancia y ocio, funestos para los pueblos. Los alcaides soberbios de sus castíllos, envalentonados con el poderío de su señor, dieron lugar a escenas tristes, que trajeron al final, la decadencia de Niebla, que estaba llamada a ser capital de la provincia. En el año 1399, siendo rebeldes los condes de Niebla a don Enrique III de Castilla, éste envió sus tropas ejecutando más de mil culpables. Del propio medo, el soberbio conde de Niebla, don Enrique de Guzmán, dió lugar a que las tropas de Fernando V se lanzasen sobre ella, las cuales la saquearon sin piedad, matando a gran parte de sus habitantes, datando desde entonces su completa ruina y amargura. Malditos condes soberbios, maldito el castillo militar, y malditos los presumidos alcaides de sus fortalezas, que trajeron la BAS completa desolación de Niebla hasta el dia, vilipendiada para siempre. Fuera la funesta sombra de la plaza militar. Todos los pue: blos del condado de Niebla se han engrandecido, Bollullos, La Palma, Bonares, San Juan, Almonte, Rociana y casi todos, mientras que arrastra todavía Niebla una profunda depresión de vaguedad y ociosidad militar y de infortunios por caprichos de memos. No queremos próceres, ni restauración de castillos a la inelesa, igual al de Conway Gales, semejante al de Niebla, porque ésto significa revalorizar la soberbia del rico pedante y orgulloso y volver a recordar los dolores, lamentaciones, infortunio y desolación, pues cada piedra del castillo casi representa la vida de un hombre y la mujtitud de lágrimas de seres queridos, sacrificados al egoismo de poderosos señores. Los pocos turistas o arqueólogos deben sacrificarse al bien de las clases pobres, que demandan no castillos y fortalezas, mansiones de soberbios, sino obras sociales, a que deben dedi-, car su dinero los hombres ricos, CRISTÓBAL DE NIEBLA. £ A