Noticia histórica sobre los progresos que ha tenido en España el arte de navegar : resumen de una disertacion ...
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NOTICIA fflSTÓRICA SOBRE LOS PROGRESOS QUE HA TENIDO EN ESPAÑA EL ARTE DE NAVEGAR. Resumen de una disertación sobre los frogresos que hizo en España el arte de navegar. Los progresos que hizo en España el arte de navegar ,ólos qtw proporcionó la aplicación de los conocimientos cieniíBcos ála náutica ópilotage, es un asunto tan curioso por sí como bonoríEco á la nación española. Habiendo sido tratado ya por un antiguo oficial de la armada en un discurso impreso en 1802, conviene renovar su memoria, jañadir otras especies sacadas de los apuntamientos del mismo autor ,para dar áconocer mas ymas la gloria que se adquiria la marina española cuando cultivaba las ciencias, al mismo tiempo que, descubriendo nuevos mares yregiones, se hacia respetar en todas partes por el valor de sus armas en mar ytierra. Es bien sabido que los primeros navegantes siguieron en sus viages la dirección de las costas ,sin apartarse de la vista de la tierra, 7en medio de la claridad del día. Los fenicios aprendieron de los caldeos las nociones elémentales de la astronomía ,7las aplicaron á la navegación, enseñando álos gaditanos el método de observar las estrellas circumpolares para conocer por ellas el Norte del mundo. De los vientos tuvieron ideas mu7 escasas ,pues en tiempo de Homero no distinguian aun sino los cuatro principales. Aunque dividieron posteriormente la parte intermedia del horizonte en ocho, en doce ,7aun en veinte 7cuatro rumbos ,esta división era de muy corta utilidad cuando todavía ignoraban la dirección del imán hacia el polo del Norte ,7el modo de aplicarlo áservir de guia á los navegantes. Mayor fue su ignorancia en cuanto álas mareas. Pyteas de Marsella fue el primero que presumió tenían alguna relación con los movimientos de la luna. Cuando Alejandro Magno 1
2 llegó con su armada ála embocadura del rio Indo ,él ysus soldados quedaron maravillados al ver cómo la creciente de la marea inundaba todos los campos vecinos con sus aguas. Los españoles de la costa de Andalucía ,por la continua comunicación con los fenicios ,cartagineses ,griegos yromanos ,fueron no menos célebres por su pericia náutica. Frecuentaban las costas septentrionales del Océano ylas occidentales de Africa ;sus pesquerías eran muy celebradas ,yno menos el astillero que tenían en Cádiz; ypor lo mismo fueron los aliados mas útiles que tuvieron los cartagineses en sus famosas expediciones de Himilcon yHannon. Ademas del conocimiento ocular de las costas que bojeaban en buenos tiempos ,con frecuentes descansos en sus puertos ósurgideros ,usaban de la sonda para conocer la profundidad dd mar, ycon este fin llevaban los pilotos prácticos españoles que podian serles de mas -utilidad. Los rom.anos nada adelantaron ,pues reservaban aun esta navegación de cabotage para la estación de verano desde fines de mayo hasta mediados de setiembre ,creyendo imposible navegar en él invierno ,ymuy aventurado en la primavera y otoño ;por lo que en algunos paises tenían la costumbre de llevar aves ópájaros ,que soltaban cuando por nublarse el cielo no podían observar los astros, ysu vuelo hácia la tierra les servia de guia para su derrota. En vano se buscan los progresos del arte de navegar en los tiempos de godos yde los árabes ;pues aunque estos cultivaron la astronomía ylas ciencias naturales ,ya traduciendo las obras clasicas de la antigüedad ,ya escribiéndolas originales ,fueron pocas las aplicaciones que hicieron ála práctica de las artes ;asi que por lo tocante ála navegación es preciso trasladarse ásiglos muy ^steriores. En el xiii era ya muy común el uso de la aguja náutica en España, Francia, Italia yen otras naciones europeas que habían concurrido álas Cruzadas en Asia. Tal vez procedió su origen de la China ,donde se supone la conocieron desde tiempos muy remotos. La invención de tan útil guia parece se perfeccionó áprincipios del siglo siguiente por el Amalfitano Flavio Gioya para facilitar yhacer su uso mas general. Es muy probable que ála confianza que inspiró este instrumento se debieron las navegaciones que en el mismo siglo xiv hicieron el catalan Jaime Ferrer hasta el rio del Oro en la costa de Africa en 1346 ,yotros ,aunque ya los españoles de la costa de Andalucía estaban el año 1213 en comunicación con la ciudad de Tombuto ,próxima áun brazo del no Niger. Afines del mismo siglo xiv, con permiso de.Henrique lii, armaron en Sevilla cinco navios algunos andaluces yotros aventu-
reíos de Vizcaya yGuipúzcoa ,yreconocieron parte de la costa de Africa ylas islas Canarias ,que luego se conquistaron para la corona de Castilla. Pero donde el arte de navegar recibió mayores adelantamientos fue en la academia que estableció en Sagres el infante don Henrique de Portugal para cultñ’ar el esiuoio de ks matemáticas ,yaplicarlas ála geograía yála navegación. Desde 1419 hasta 1460, en que falleció, se habia ya reconocido la costa occidental de Africa desde Cabo Bojador hasta Sierra Leona ,yalgunas islas ;yhabiendo reunido para aquella academia los pilotos ymatemáticos mas insignes ,nombró presidente de ella al maestro Jaime, natural de Mallorca ,liiuy docto en estas materias ,para que las enseñase álos oficiales portugueses. De sus trabajos resulto alguna me» jora óperfección en las cartas planas ,yno su invención ,como algunos han creido ,pues consta que por lo menos las usaban los navegantes españoles ,especialmente los catalanes ymallorquines, en el siglo XIII ,yque en el siguiente las llevaban abordo ,conforme ásus reglamentos, las naves de la marina aragonesa. La lentitud con que se iban haciendo los descubrimientos por la costa de Africa ,ylos errores de una navegación de estima tan grosera éinexacta ,hizo que el Rey don Juan II de Portugal quisiese hallar en las ciencias algunos medios que pudiesen dar mas extensión ycertidumbre ála navegación. Convoco yreunió para ello ásus dos médicos maestre Rodrigo ymaestre Josef ,judío ,y áMartin de Behem ,célebre astrónomo ;yde sus conferencias resultó la aplicación del astrolabio ála navegación. Por este medio puede un marino observar la altura del sol ,ysaber los grados que dista del ecuador ,ólo que es lo mismo ,la latitud del lugar en que se halla ;para lo cual trabajaron óformaron también tablas de la declinación como se usan todavía ,aunque mas perfeccionadas. El influjo de esta invención fue tan rápido como admirable ;yperdida ya la sujeción ádirigirse por la costa ,el navegante se atrevió álanzarse libre yseguramente en la inmensidad de los mares ,confiado en el conocimiento de sus rumbos yde su posición con el auxilio del astrolabio yde la brújula. Asi los marinos pudieron adelantar sus descubrimientos por las costas de Africa hasta inontar el cabo de Buena Esperanza ,ydescubrir los mares de la India oriental ,mientras Colon, buscándola por Occidente ,encontró un nuevo mundo éislas ymares desconocidos hasta entonces. En su primer viage observó la variación de la aguja ,fenómeno que novedad sorprendió álos pilotos ymarineros ,por su irregularidad éinflujo alteró sus ánimos ,juzgando inútil el auxilio de la brújula para dirigir las derrotas. La repetición de los viages ylas observa-
4. Clones ycontinuas experiencias dieron nuevos ymayores conocimientos de ]as corrientes ,vientos ymareas ,éiban perfeccionando la náutica yla hidrografia. Cultivándose al mismo tiempo las matemáticas en España ,ya en sus mejores universidades ,ya en las cátedras^ que se establecieron en la casa de la Contratación de Sevilla, Se hicieron de sus conocimientos útiles aplicaciones ála marina ,no solo ála parte teórica del pilotage ,sino ála construcción de los instrumentos propios para las observaciones astronómicas, áJas brújulas óagujas de rnarear, yálas cartas hidrográficas. Estas se iban mejorando cada día con la experiencia de los pilotos ydescubridores ,ycon la reunión yexámen de todas las noticias que traian para ir perfeccionando el Padrón Real, que existia en Sevilla a «rgo del piloto mayor. Aél se arreglaban las cartas que llevaban los pilotos para sus viages ,que no podian emprender sin llevar al mismo tiempo el cuadrante oastrolabio ,yel regimiento para usarlos con acierto. El primero que, reuniendo ycombinando tan preciosos elementos ,escribió ypublicó un tratado metódico de navegación ,ó lo que es lo mismo, redujo ásistema el arte de navegar, fué el bachiller Martin Fernandez de Enciso, vecino de Sevilla. En esta ciudad imprimió en 1519 la Suma de Geografía para instrucción del Emperador ,todavía joven ,añadiendo para los pilotos ymarineros cuanto se sabia de la teórica ypráctica de su profesión. Después da hacer una menuda descripción de las costas del Nuevo-.V undo ya conocidas ,colocando por derrotas yalturas sus principales puntos, presenta un tratado de la esfera según el sistema de Tolomeo ;unas tablas de la declinación del sol; el método de tomar la altura del Norte yregirse por el; la formación de una rosa náutica con los ga vientos ,expresando el número de leguas que se anda por cada grado según el ángulo que la línea del rumbo forma con el meridiano. Trata de la longitud óde la navegación del Este áOeste con métodos muy imperfectos; de la cuenta de estima, solo buena ,dice, para los que tienen conocimiento de la nao en que navegan ;del resguardo que conviene dar en las recaladas; del conocimiento de las estrellas circumpolares para tomar la altura del polo ysaber las horas de la noche ;del uso del astrolabio ycuadrante para averiguar la declinación del sol yel lugar en que se halla cada dia ,con el manejo ouso de las tablas para deducir la latitud. Dividiendo el globo por la equinoccial yel meridiano, que fija en la isla del Hierro ,pretende que las cartas deberian hacerse por los cuadrantes que resultan de aquella división :ycita una que hizo en esta forma ,y presento al Emperador. Enciso. sin embargo conocia los errores ó
inexactitudes de estas cartas ,yla dificultad de representar en plano una figura esférica ,pero no atinaba con el remedio. Al considerar la imperfección de estos métodos ,rlos errores que envolvían en sí, crece la admiración de que nuestros intrépidos navegantes osasen atravesar el Océano ,yreconocer todas las islas ycostas del nuevo continente desde el Cabo de Hornos basta mas alia de Terranova en los primeros 30 anos del siglo xvi. La parte geográfica esta reasumida por EncibO con exactitud ycuriosidad ;yla correspondiente á las tierras que se iban descubriendo por los mares occidentales es acaso la primera descripción que se hizo de ellas como resultado de las expediciones españolas hasta el ano 15^9 escribía. Tal es la doctrina de este primer tratado de navegación ,para el cual consultó el autor no solo los escritores antiguos de mas celebridad ,sino la experiencia de nuestros tiempos ,que es madre de todas las cosas ,como dice él mismo. Era Enciso gran letrado ,y residía ya en la isla Española el año 1508. Auxilió aHojeda para sus descubrimientos ,éintervino ccmo juez ycomo capitán en las primeras poblaciones que se hicieron en el Darien. De resultas fue muy perseguido ymaltratado por otros compañeros, yse vio precisado ávenir áEspaña varias veces para justificar su conducta. Escribió también un papel sobre las encomiendas de los indios contra el dictamen de los religiosos dominicos ,que sostenían no poderlas ni deberlas tener los conquistadores españoles. Estas son las escasas noticias que nos quedan del primer escritor del arte de navegar. Atribuyen algunos esta primacía áFrancisco Falero, cuyo tratado, que suponen impreso en Sevilla el año IS35, no hemos podido encontrar en parte alguna. Era portugués yhermano de Rui Falero ,yambos vinieron con Magallanes ;pero ninguno le acompañó en su expedición. No obstante el último dispuso varias instrucciones científicas para la navegación ,yentre ellas un Regimiento que contenia el método de observar la longitud que practicó el cosmógrafo Andrés de San Martin, hallándose en la bahía de S. Julián el año 1520. Este insigne marino, usando de las tablas del Zacuto ydel almanak de Monterregio ,hizo otras varias observaciones con igual objeto por la oposición yeclipses de los planetas ydel sol ;y como tenia confianza en sus operaciones ,achacaba los malos resultados ,áque estaban errados en el almanak los movimientos celestes. También contribuyó al adelantamiento de la náutica D. Fernando Colon, hijo del primer almirante ,que habiendo navegado con su padre ,siendo aun joven ,acompañó después al Emperador a Italia ,Flandes yAlemania ;juntó una biblioteca selecta de mas de 2o9volúmenes ,ycomenzó áedificar en Sevilla una academia y
colegio para la enseñanza de Jas maíemáticas aplicadas ála navegación. desgracia fue ciertamente que tan digna yútil empresa se maiogwse con su muerte. Trabajó mucho por encargo del Emperador en aretorma ycorrección de las cartas ,en las cuestiones sobre la pertenencia de Jas Moiucas ,yen otros grandes negocios. íadesconfianza con que se hadan las aplicaciones de estas doctrinas ala navegación ,aumentaba las cautelas de los marinos para emplear en los viages solo los tiempos yestaciones favorables, yasi eran pocas las pérdidas que se experimentaban hacia el año de líqo: pero esta felicidad alentó la osadía ,ysin consideración álos rigores del invierno se lanzaban al mar imprudentemente ,causando tantos naufragios, que un Kcritor coetáneo decia en 1568 que la cordura de los pasados habla hecho locos álos presentes. Estas continuas desgracias ,nacidas también de una ignorancia temeraria por no tener los pilotos maestros ni libros de su profesión ,movieron al M. Pedro de Medina aescribir su Arte de navegar, que dedicó al príncipe D.^ Felipe, éimprimió en Valladolid el año 1^45: tratado metódico que dividió en ocho libros ,explicando en ellos cuanto concierne álos principios astronómicos yálos métodos de corvar el sol ylas estrellas ,álos fenómenos del mar yde los vientos ,ála aguja de mar con los medios de conocer su variación, yalas cartas planas ,cuyos errores sostuvo con reprensible tenacidad. Examinada yaprobada esta obra por el piloto mayor vlos cosmógrafos de Ja Contratación ,fue considerada como la primera de su clase ,yrecibida con tan general aplauso ,que se tradujo al instante al italiano ,al aleman ,al ingles ,al francés ,sirviendo de texto para la enseñanza de todas las escuelas, yde guia álos navegantes de Jas naciones extrangeras durante el siglo xvi. El autor compendió después su tratado en otro mas manual ,que imprimió Con el título de Regimiento de navegación ;escribió también una Swna de cosmograjia ,trazó algunas cartas ,extendió juiciosos informes sobre materias facultativas ,ypublicó otras obras históricas que Je dieron grande reputación. Al mismo tiempo que Pedro de Medina en Sevilla ,trabajaba en Cádiz Martin Cortés, natural deBujalaroz, su Breve compendio de la esfera yde la arte de navegar ,que no se concluyó de imprimir hasta fines de mayo de 1551Puede este disputar fundadamente la primacía áMedina ,porque ambos escribieron sin poderse aprovechar de sus respectivos conocimientos. Asi lo indica Cortés en su dedicatoria al Emperador, diciendo que era el primero que reduela la navegación ábreve compendio ,poniendo principios infalibles ydemosuaciones evidentes, asi en la teórica como en la práci-
tica de ella: q«e daba reglas ciertas álos marineros mostrando camino álos pilotos ,haciéndoles instrumentos para las observaciones astronómicas ,ypara conocer el flujo yreflujo del mar ;que les ordenaba cuanto convenia sobre las cartas ybrújulas ;presentándoles dos relojes para saber con certeza yexactitud las horas asi de dia como de noche: yque les descubría la propiedad secreta de la piedra imán ^ysu variación yalteracionesEra mas esencial esta enseñanza cuando los pilotos apenas sabian leer ,yrepugnaban aprender su misma facultad. Cortés acreditó que no solo era einmente en ella, sino muy instruido en la lectura de los escritores clásicos de la antigüedad. Dividió su obra en tres partes ;ytrató todas 1mmaterias con mayor acierto yclaridad que su predecesor. Fue el primero que supuso por sus propias observaciones que el fenómeno de la variación era producido por un polo magnético distinto del polo del mundo ,cuya hipótesi llamó entonces la atención de ios sabios ,yla han adoptado muchos modernos, tales como Hadlley ,Hulero ,Le Monnier, Buffon, La Lande yotros, sin poder aun fijar este polo óla situación del punto de la superficie terrestre, hacia el cual se dirige el imán. Conoció Cortés los errores de las cartas planas ,y propuso algunos medios para corregirlos ;por lo cual el célebre Eduardo Wright, áquien muchos escritores atribuyen la invención de las cartas esféricas ,dice que el aumento de ios intervalos entre los paralelos le habia indicado Cortés muchos anos antes. Su obra mereció tan singular aceptación de los ingleses ,que hir. Ricardo Edén la tradujo éimprimió en Londres ano de 1561 ainstancia del famoso navegante Mr. Esteban Burrough, con el objeto de fomentar la sociedad establecida para hacer descubrimientos en la mar. Reimprimióse muchas veces: vanos escritores procuraton rectificar sus teóricas ócomentarlas 5ytodav^ia en la edición hecha en Londres en 1596 ,alabando el traductor la obra de Cortés ,dice que no existia libro alguno en lengua inglesa que con método tón breve ysencillo descubriese tantos ytan raros secretos de filosofía astronomía ,cosmografía ,yen general de todo cuanto pertenece áuna buena ysegura navegación. Asi es que mientras los franceses seguían el jlrte de Medina como libro elemental en sus escuelas náuticas ,los ingleses multiplicaban las ediciones del Compendio ác Cortes para que sirviese de guia ásus navegantes. ^^ Con mayor aparato éinstrucción en las matemáticas entro en esta carrera el célebre Pedro Nufiez ,autor del tratado latino De arte atque ratione navigandi ,impreso en Coimbra el año i¡4^. Habíase ensayado antes en algunos doctos opúsculos ,ilustrando el libro i.° de la geografía de Tolomeo ,la mecánica de Aristóteles ,la
*P“>-bach^> el tratado de los crepúsculos del arab. Alhacsn ,refutando las doctrinas de Orondo Fineo •vescri biendo un tratado de esfera, dos sobre la carta de marear ,Varias tablas astronómicas, ysobre otras cuestiones náuticas. Fue e] primero que trato de la loxodromia, curva que tiene propiedades particudignas de consideración; se ocupó en la solución de muchos problemas útiles ycuriosos ,como el de determinar la latitud mediante dos alturas de sol yel azimut intermedio ,yel de hallar el día del afio que tiene menor crepúsculo ;pero su principal mérito, yque le ha dado mayor nombradla es la ingeniosa división que invento para los instrumentos astronómicos ,de la cual hizo tanto u^o el famoso Tyco-Brahe ,yel doctor Hadlley ,yque tomando el nombre latino de su autor ,se conserva aun en uso entre los ma inos y ptronomos. Por estas razones ,su tratado de navegación, aunque imperfecto ydiminuto en algunos puntos ,contiene toda la doctrina de la astronomía náutica que tanto adelantó Nufiez, disipando los errores de algunos principios de esta facultad que estableció sobre fundamentos incontestables. Sin embargo no todas sus especulaciones fueron recibidas con igual aceptación ,porque algunas sufrieron la juicios censura de matemáticos muy acreditados ,yentre ellos de su paisano Jacobo óDiego de Saa, que publicó en París el año 1549 su obrita latina De Namgatione libri tres ;ypor este medio de controversia literaria se ilustraron superiormente varios problemas importantes de la navegación. Fue Ñuñez primer catedrático de matemáticas en la universidad de Coimbia ,yfalleció alli el año 1577. Menos conocido es en nuestra historia náutica Alonso de Santa Cruz, cosmógrafo del emperador Carlos v,ápesar del distinguido lugar que merece por el influjo que tuvo en los progresos def arte de navegar. Encargado de informar sobre ciertos libros éinstrumentos de Pedro Apiano para observar la longitud en la mar ,yde exponer cuanto él habia imaginado sobre este asunto ,escribió su obra de las longitudes ,que dedicó áFelipe ii. De los siete métodos que propuso yhabia practicado ,fabricando él mismo los instrumentos, ycalculando ycorrigiendo las tablas ,merecen particular atención el de ios eclipses del sol yde la luna ,yel de la variación de la aguja ,que fue entonces ydespués el alimento yorigen fecundo de tantos arbitristas, yle proporcionó exquisitas noticias para trazar sus cartas magnéticas ;el de los relojes hechos de varias clases ymaterias para experimentarlos; yel de medir las distancias de la luna respecto álas estrellas fijas óálos planetas, para lo cual propuso un instrumento; coincidiendo con los que para el mismo fin habian in-
ventado 'Pedro Apiano 7Gemma Frisio, célebres matemáticos protegidos de los Monarcas españoles. Expuso finalmente el método imaginado por Pedro Ruiz de Villegas ,vecino de Burgos ,aquien califica de docto astrónomo vcosmógrafo. Dedúcese de las muchas noticias que Santa Cruz da con este motivo ,que ^ íue el primero que ideó ytrazó las cartas de las variaciones magnéticas con anterioridad de mas de siglo ymedio al doctor Hadlley ,aquien se na dado en nuestros tiempos la primacía ;que procuró adelantar los métodos ,hoy muy perfeccionados ,de observar la longitud ,aplicándolos ála náutica ,éinventando para ello ingeniosos instrumentos ycálculos :que no solo conoció la imperfección de las cartas planas, sino que para corregirlas fue el primero que trazo las ricas con muchos años de antelación aEduardo Wright,oaGc~ rardo Mercator ,áquienes generalmente se atribuye esta invención. El maestro Alejo de Venegas ,que escribió antes de J539 su obra intitulada Diferencias de libros que hay en el universo »yse publicó el año siguiente ,da noticia de una de estas cartas que hizo Santa Cruz ápetición del Emperador. Nombróle tesorero de la ^expedición que al mando de Sebastian Caboto iba al Maluco el año 1525 en socorro del comendador Loaisa ,yno paso del Rio de la Plata. Regresó en 1530: hízosele cosmógrafo de la Contratación ,ytrabajó en corregir las cartas é instriimentos para la navegación. Fue destinado en 1549 para ir en una expedición al estrecho de Magallanes; pero le detuvo el Emperador para oir sus lecciones de astront^ mía ycosmografia ,álas que concurría también S. Francisco de Borja, marques entonces de Lombay. Por este servicio se le nombró Contino de la casa real. En 15-55 paso aLisboa ansioso de adquirir noticias de las navegaciones ála India Oriental. Escribió una crónica de los Reyes Católicos ,otra del Ernperador ,un libro de astronomía ;tradujo del latin al castellano ,eilustró cuanto escribió Aristóteles de filosofía moral. Trazó mapas de casi todos los reinos de "Europa ,yde otras partes del mundo. En 1560 le mando Felipe II escribir el Islario general , que dejó concluido :censuro por encargo del Consejo de Castilla la primera parte de los Anales de Aragón de Gerónimo Zurita ;lo que le produjo muchos disgustos yamargas contestaciones con Ambrosio de Morales yotros literatos. Asistió después con varios cosmógrafos alas juntas ,en jjue se trató sobre si las Filipinas estaban comprendidas en el empeño que hizo el Emperador con el Rey de Portugal el año ^5^9’ islas del Maluco entraban en la demarcación de la Corona Ha. Manifestó con este motivo las arterías yfraudes que portugueses en las cartas de aquellos mares. Parece que|'^urio en
i6 . !o empeño la investigación de los métodos de hallar la longitud en la mar ,cuidaba también de la corrección de las cartas ,como otro de los elementos necesarios para asegurar las navegaciones. Por los años de 1595 habia manifestado el cosmógrafo Pedro Ambrosio de Onderiz que el padrón de las navegaciones álas Indias tenia graves errores ,yque el mapa universal estaba adulterado por los portugueses con la idea de comprender en su demarcación mas tierras de las que les correspondían. Apetición del consejo de Indias mando el Rey que Onderiz ,con acuerdo de una junta de pilotos ,hiciese las correcciones convenientes ;ypor haber fallecido le sustituyo Andrés García de Céspedes en 159^ asociado con el cosmógrafo Luis Jorge de la Barbuda. Alos tres años presento Cespedes sus trabajos concluidos. Después de examinados se mando que las cartas se arreglasen al padrón que nuevamente presentaba. Corrigieronse también todos los instrumentos, como el astrolabio ,ballestilla ,las agujas de marear ylas tablas astronómicas ;ypor final resultado escribió Céspedes su Regimiento de navegación yla Hidrografia ,que se publicaron en i6ci6. Estableció en su obra doctrinas sabias ymétodos ingeniosos ,de los que algunos ,como el de observar la estrella polar ,los usaban todavía mas de un siglo después los marineros ingleses ,holandeses yde otras naciones ,según el testimonio de Pimentel. Sin embargo ,persuadido de no poderse hallar la longitud con nineun instrumento ni por un método rigurosamente matemático ,formó una tabla ,por medio de la cual pretendía obtener la longitud de estima con mayor aproximación ala verdadera, valiéndose de una sencilla operación aritmética. Puede inferirse de sus obras que desconocía ademas la naturaleza de las lóxodromias jel fundamento de las cartas esféricas ;ypo obstante es de los escritores mas clásicos de aquel siglo por su instrucción, por^su amor alos estudios matemáticos yastronómicos ,ypor su empeño en aplicarlos álas profesiones mas útiles de la milicia yde_ la navegación. Asi ¿que unos tratados tan completos ycientíficos como los de Céspedes eclipsaron durante algún tiempo los que flaneamente se publicaron. Ni el Examen ycensura so^e UBaUsttlla dú doctor Simón de Tovar en Sevilla :ni la Htdrograjia ,el Tratado sobre un instrumento para conocer la variación de la aguja, obras ambas de D. Andrés del Rio Riano ;ni el d^ Carta de marear geométricamente demostrada del doctor Juan CeddloDiaz, catedrático de matemáticas ycosmógrafo mayor de S. M.; mel Arte de navegar escrito en Méjico el ano i6ai por D. 11 ode Miranda áimitación de la Instrucción nautzca MáotíoT Diego García de Palacio; ni el Regimiento de navegación de Va-
lentin Saa de Miranda, pudieron sostener la tratados de Céspedes, como fruto que habían sido de ^nos de exámenes yconsultas con gentes peritas ypracticas en el arte de la ysabias_ doctrinas en beneficio de la ins^- truccion pública, continuaba la ignorancia de os P‘ ° desden en estudiar los elementos científicos de su pro , adoptar novedades que alteraban las practicas decesores. Asi lo manifestó el cosmógrafo ypdot ,J^ Ramírez de Arellano ,compañero de los Nodal», en la que escribió del viage que hicieron al °Dividió esta 4os de Magallanes yS. Vicente en i6i8 7üivid o obra en fres partes: en la primera extendió el yacaecimientos de la navegación :en la segunda las astronómicas ymarítimas; yen la tercera explica ®®pyn»nen cipios científicos con que se practicaron. Ilustrado con la exp--nen cia atacó la opinión, muy general entonces, de que la variación guardaba cierta regularidad noroesteando en las partes ««tidentales del meridiano de la isla del Cuervo, ynordesteando gradualmente en las orientales ;yen cambio dictó excelentes métodos para conocer este fenómeno. Combinando sus experiencias con las de otros muchos pilotos en diversos mares, dispuso una cartó de ^,a"aciones para convencimiento de sus émulos yantagonistas, r.. oe gitudes con mucha cordura; ycon mayor segundad de otras observaciones de la astronomía náutica. Las que ^ dirección de las corrientes ,sobre el método de llevar la derrota corresida yde cartear, ysobre otros puntos de la navegación jde la fisica ,merecerán siempre el aprecio de los sabios que reflexionando sobre el estado de las ciencias en aquella época, sepan discernir ei mérito de los escritores que hallaron el camino del acorto entre las contradicciones yenvidias de sus contemporáneos. Su Derrotero zí Magallanes fue muy apreciado en las naciones extrangeras. n ^ os mares del Sur hácia el cabo de Hornos se hallan la isla de Diego Ramírez yel caho Setahense ,que recuerdan gloriosamente el nombre yla patria de este insigne cosmógrafo. Atan hábil navegante yastrónomo ,siguió el novelero Lorenzo Ferrer Maldonado, que en su Imagen dei mundo sobre la esfera, cosmografía ,geografía ,teórica de flanetas yarte de navegar ^ publicada en 1626, no supo aprovecharse de los conocimientos de sus predecesores ,ypor consiguiente no merecen aprecio las doctrinas diminutas yvulgares que dió sobre el pilotage. Con muy di erente zelo éinstrucción trabajaba en aquella época su ISanegación
i8 Antonio de Nájera, que desdé su Juventud cacia al estudio de las matemáticas. Como mto desde el siglo anterior, 7Tico-Brahe ,,.-un nuevo aspecto ála astronomía ,sin la cua no hay guia para el piloto ,la rectificación de las tablas yde os métodos de calcular los movimientos celestes, debían influir inme latamente en los progresos de la navegación. Conociéndolo asi .oiajera ,escribió sus reglas con tal orden ynovedad ,que inutilizó para la enseñanza los tratados precedentes. Explicó el uso del astroJabio, yde un cuadrante que inventó yque todavía recomendaba Fimentel muy entrado ya el siglo xviii. Tuvo exacto conocimiento e las cartas esféricas ,aunque dudaba fuesen admitidas por los pilotos ,de cuya ignorancia se queja amargamente al mismo tiempo que aplaude la aplicación de los extrangeros álas matemáticas yá la ci^mografía. Confia en que estos adelantamientos llegarán algún día aresolver el j^oblema de hallar la longitud en el mar ,que no se ^dia esperar ni por la variación ,ni por los eclipses que son poco frecuentes ;da oportunas noticias para la navegación ála India por el Cabo de Buena Esperanza ;yen otra obra publicó algunas observaciones meteorológicas ,muy útiles para conocer anticipadamente la mudanza yalteración de los tiempos ,ypoderse precaver de los funestos efectos de las borrascas ytempestades. ^ Cuanto dice Nájera de la ignorancia yterquedad de los pilotos, lo confirma el alférez D. Pedro Porter yCasanate en el discurso que publico el ano de 1633 »objeto de manifestar los errores que padecía la navegación ,yla necesidad de su reforma. Consideró los abusos que había en el examen yaprobación de los pilotos ,y en el desempeño de sus obligaciones ,atribuyendo los errores en que incurrían ,al corto estudio teórico que hacían de su profesión ,yá los yerros é inexactitudes que tenían los instrumentos ylas reglas de que usaban. Con este motivo trata de los defectos de las cartas ,de los que produce el abatimiento de la nave ,de los viciosos métodos de observar la variación ,de la incorrección de las tablas ,dé la impericia de las observaciones hechas con la ballestilla ,ypropone los remedios óprecauciones para el acierto, por medio de reglas prácticas ysencillas. Examina también los métodos propuestos para observar la longitud ,ylos juzga de mucho trabajo yde poca seguridad para los pilotos. Todavía no se conocía en la marina española el uso de un instrumento tan útil como la corredera óbarquilla ,para determinar la distancia que anda la nave ,cuando ya Bourne la había dado áconocer en Inglaterra desde 1577. Es verdad que esta invenespectilativay práctica se aplicó con tesón yef estas iban adelantando t yKeplero habían dado
cíon se oscureció álos principios! y_no ahablarse de dk hasta 1607, en un viage ála India oriental publicado por Purch^, pero desdiEntonces se hizo muy común en todos mos, ytrataron de ella muchos escritores. Entre los nuestros fue Porter el primero ,que con referencia aBartolomé Crescendo vLeón Bautista, habló de este instrumento ,aunque dudando de su utdidad yconveniencia ,yprefiriendo el conocimiento practico que enga cada piloto del andar de su nave, en diversas circunstancias ysituaciones. Lo cierto es ,que la corredera se ha hecho de un uso general ,ápesar de sus imperfecciones, que han resistido alas tentativas prácticas Vestudiosas tareas de algunos sabios, yaksustitución de otras máquinas equivalentes que no han .ogrado satisiacer los deseos de los navegantes ilustrados. Censura los errores que cometían encargados de corregir el padrón general, por su falta de conocimientos teóricos ,ypor el abandono con que miraban los derroteros yobservaciones prácticas de nuestros navegantes; mientras que los extrangeros enviaban por todas partes personas científicas para observar los dacubrimientos de otras potencias ,yrecoger cuantas noticias pudieran adelantar la hidrografía ylas comunicaciones del comercio. Igual descuido nota respecto álos instrumentos fabriv.a— dos groseramente por cualquier carpintero, sin inteligencia en las graduaciones ,ysin conocer la invención de Nunez ni los adelantamientos que estas artes hacian fuera de España. Las tablas publicadas por Zamorano eran ya incorrectas; sus reglas ymétodos intactos; Vsin embargo eran el texto favorito de los pilotos. Descubierto asi él origen de tantos errores, propuso los remedios que juzgo convenientes, ya reformando los estudios ,ya practicando con discre^n observaciones en todos los mares. Porter escribió ademas una^ Hidrografía general, un Arte de navegar yun Diccionario náutico, que no" llegaron ápublicarse ,yfueron fruto de sus trabajosas navegaciones en la mar del Sur ,yde sus descubrimientos en las costas de la California. ,. Para evitar la considerable perdida de navios que se notaba en los m.ares de las Antillas ySeno Mejicano, publicó en ló/g un Arte de navegar el doctor Lazaro de Flores ,medico yvecmo d« la Habana. Apasionado ála astronomía habla fijado por observaciones de eclipses de luna la situación geográfica de aquella ciudad, éhizo útiles aplicaciones de los adelantamientos hechos por Copernico yTico-Brahe para la corrección de las tablas ymayor exactitud de las observaciones. Trató con inteligencia del po de los instrumentos para ellas ,ycorrigió algunas reglas practicas de Cespe des yde Najera ;pero ignoró el uso de la corredera yde las cartas
esféricas, ynada adelantó sobre los métodos de observar la longitud. bn la parte práctica merecieron aprecio sus noticias sobre las mareas ycorrientes del canal de Bahama ,sobre los vientos que reinan en la navegación desde el Cabo de Buena Esperanza basta Angola ,ysobre la variación de la aguja ,corrigiendo la doctrina de Figueredo. Al fin de la obra compendia yresume toda su doctrina para que los jóvenes aprendan de memoria con mayor facilidad los preceptos ydefiniciones que contiene. Trabajó una Trigonometría fráctica ,ycorrigió las reglas para medir yarquear los bajeles; pero estas obras no llegaron ápublicarse. Dos tratados náuticos de otra clase, por cuanto pertenecen m.as ála parte práctica yexperimental que ála especulativa ycientífica de la navegación ,publicó pocos años después D. Francisco de Seijas yLobera, hábil yexperto marinero de su tiempo. El primero file el Teatro naval hidrográfico ,fruto de la experiencia de veinte ysiete anos de continua navegación por las cuatro partes del mundo en buques de las naciones extrangeras que mas se aventajaban en la Marina. Recopiló para esto m.as de doscientas obras francesas, inglesas ,holandesas yportuguesas de geografía yderrotas marítimas ,yescogió cuanto creyó nuevo y' provechoso para nuestros pilotos ,con intento de presentar hechos yresultados de observaciones hidrográficas ,mas bien que de investigar las causas de que procedían. Asi es que considerada esta obra como una hidrografia universal, mereció tal aceptación, que impresa áexpensas del Rey, se despacharon inmediatamente dos copiosas ediciones. Repitióse la tercera en París muv mejorada en 1704 ,yse publicó al mismo tiempo traducida en lengua francesa. Declama Seijas contra el abandono yolvido en que se tenían los Derroteros de nuestros antiguos navegantes ,mientras que los extrangeros ,procurando adquirirlos con sagacidad ,éilustrarlos con sus propias observaciones ,nos hacian dependientes de su instrucción yde su industria en materias que hablan aprendido de los españoles. Sin embargo es preciso conocer que la falta de exactitud ydelicadeza en los resultados náuticos de estas antiguas relaciones ,los fraudes que por intereses mezquinos tenían, los extrangeros en adulterar aquellas observaciones ,cartas ynoticias, la crítica poco ilustrada yel mal gusto que habla corrompido la literatura ylas artes ,eran vicios del tiempo en que Seijas escribía ,yde que no podía dejar de resentirse su obra.. Aplicóse luego con empeño áinvestigar las propiedades del imán ,aun en las minas donde se encuentra; yesperaba hallar la longitud por medio de la variación ,demostrando en una carta general las que ‘tiene la aguja náutica en todos los mares ypaises conocidos de nuestro glo-
2I bo La segunda obra de Seijas fue la Deunpcton geográfica yDerde^la región austral Magalldnica, que imprimió e" ^9o. Pinta lastimosamente cómo los extrangeros dominaban aquella mares con su ¡lícito comercio ,robando las naves y_ costas españolas ,y formando en ellas sus establecimientos ycolonias. Abandonada la navegación del Cabo de Hornos, hacía mas de sesenta anos que las naves españolas no habían atravesado el Estrecho de Magallanes ni elPasage delMaire, cuando anualmente pasaban por uno yotro mas de cincuenta bajeles extrangeros ,que conducían los la Península para comerciar en los puertos de la mar del Sur yde Filipinas. Los españoles estaban reducidos ala navegación de las flotas pam la América septentrional ;yaun para esto usaban de las Carfas yDerroteros que les vendían los extrangeros con maliciosas alteraciones. Deseoso de borrar ómitigar por su parte esta ignominia, procuró Seijas describir ,como marino inteligente ypractico ,las wstas Ymares de la parte que se propuso de la America meridional con todas las advertencias que podían asegurar su navegación; ypropuso también, como buen patriota ,los medios que creyó opmtunos para que España recobrase su antiguo comercio ypoderío en aquellas partes. Trató yestudió Seijas con los mas eminentes sabios de su tiempo, yensenó públicamente fi^ra de España las matemáticas, la astronomía yla náutica. Escribió alguna otras obras que no se publicaron, ypor esta razón son menos conoE1último tratado náutico con que cerro España el siglo xvii fue el que con el título de Norte de la navegacton hallado for el cuadrante de reducción, imprimió en Sevilla el ano 1692 D. Antonio de Gaztafieta ,ála sazón piloto mayor de la armada ral del Océano No era una invención original ,como algunos creyeron. Desgraciadamente dependíamos ya de los extrangeros ,no ^lo en las producciones de su industria ,sino en las del^entendimien.o o ilusMcion ;yhacía mas de veinte años que el señor Blondel Saint Aubin habia publicado en Francia el Verdadero Arte de navegar por el cuartier ócuadrante de reducción. Este método gráfico para la resolución de los triángulos es ingeniosísimo yde un uso todavía muy general, por lo que facilita las operaciones diarias del pilotage. El señor Blondel demostró el primero estas ventajas ;yGaztaneta, que las experimentó cuando navegaba, dio aconocer en fespana la utilidad de este instrumento ,yaun extendió sus aplicaciones. Dividió su obra en dos partes ,enseñando en la primera los principios de la náutica ,según la carta_ plana yla resolución de los triángulos rectilíneos. Es juiciosa la división que hace de los rumbos
22 de fvariación ae la aguja ,las corrientes, el abatimiento, las guiñadas de los timoneles ,proponiendo los medios de conocer estos desvíos para tomarlos en consideración ,jdeducir el rumbo corregido. P^a medir la distancia que anda la nave propone la corredera , cuya construccion yuso explica difusamente. Bastarían estos principios si se ftubiese de navegar por una superEcie plana ;pero siendo esférica la ae nuestro globo ,no puede dejar de envolver aquella doctrina graves errores. Para demostrarlos ycorregirlos destina la parte segÜnaa ,que es un resúmen de la astronomía náutica ,óde los problemas mas necesarios; los cuales ,sin aparato científico, explica con sencillez ,reduciéndolos áoperaciones puramente prácticas. Por el mismo método establece reglas para hallar la longitud coa mas aproximación que con el uso de los relojes ;yfue el primero de nuestros náuticos que trató de propósito de las cartas esféricas ,despues de tantos años que inventadas en España se hablan perfeccionado yhecho de un uso tan general entre ios extrangeros. Dictó regias muy juiciosas para llevar los diarios de la navegación ,yescribió con acierto de las observaciones de latitud yde otros proble- ^s astronómicos ,que enseñó áresolver por medio del cuadrante de reducción; siendo admirable la facilidad con que reduciéndolo tooo aejemplos yoperaciones prácticas ,desenvuelve las teóricas mas^abstractas ydifíciles. Nació Gaztafieta en la villa de Motrico ^^^5^>7habiendo empezado ánavegar de doce años ,yestudiado con aprovechamiento las matemáticas ,llegó áser almirante de la armada real del Océano. Fue de los constructores mas céleres de su tiempo, ypresentó al Rey las proporciones yreglas para la construcción de bajeles ,que se imprimieron en 1720, yse mandaron observar por real orden en los astilleros de España yde Indias. Murió en Madrid el año 1728. Tal era la decadencia áque había llegado la Monarquía española, ytal el atraso de sus conocimientos científicos cuando entró áreinar aaugusta casa de Borbon al comenzar el siglo xviii. Luego que Felipe Vaseguró su corona en la paz de Utrech ,creó la compañía yacademia de Guardias Marinas ,ydespués se estableció el Obsertorio Astronómico de Cádiz, se mejoró el colegio de S. Telmo de bevnlla ,se erigió el de Málaga ,se instituyó la dirección de Hidrografía ,y^fundaron las escuelas náuticas en los principales pueblos marítimos de la Península yUltramar. El primer director de estudios de los Guardias Marinas D. Pedro Manuel Cedillo imprimió en el mismo año 1717, en que se fundaron, el Compendio del Arte de la navegación ,ysucesivamente otras obras elementa-
*3 .. les para su enseñanza. Imitaron tan digno ejemplo varios escritores, como D. Nicolás Guerrero de Torres, D. Pedro de Ribera Márquez ,D. Antonio deClariana, D. Blas Moreno Zavala, D. Josef González Cabrera Bueno ,D. Josef García Sevillano, D. Felipe Antonio Gavilá, D. Juan Sánchez Reciente, D. Antonio de Alcalá ,D. Miguel Archer ,D. Josef Ignacio de Porras 7otros. De la academia de Guardias Marinas salieren en 1735 D. Jorge Juan 7D. Antonio de UHoa para ir ála América meridional en compañía de los académicos franceses destinados ála medición de los grados terrestres bajo del ecuador para deducir la verdadera figura de la tierra ;de cuyas operaciones yresultados recibió muchos adelantamientos la navegación. Con igual objeto se multiplicaron las observaciones astronómicas en Cádiz por D. Jorge Juan yD. Luis Godin ,que continuaron después D. Vicente Tofifio yD. Josef Várela ;yel mismo D. Jorge ,siendo capitán de la compañía de Guardias Marinas ,empeñó átodos los profesores de su academia á escribir los tratados elementales de sus respectivas enseñanzas ,publicando en 1757 su precioso Compendio de navegación , que mereció los elogios de James Wilson. Posteriormente procuró D. Josef de Mazarredo resumir los progresos que iba haciendo la náutica, yfacilitar su conocimiento álos jóvenes que se educaban para seguir la carrera de la mar. El tratado de navegación de D. Josef de Mendoza yRíos ,Impreso en 1787 ,contiene cuanto sobre esta ciencia habían adelantado los mas sabios matemáticos del siglo xviii; pero sus colecciones de tablas ysus memorias sobre nuevos métodos de resolver los mas importantes problemas de la astronomía náutica ,merecieron tan distinguida aceptación en Inglaterra ,que la real sociedad de Lóndres mandó insertar en sus transacciones filosóficas algunos de estos excelentes escritos. D. Dionisio Alcalá Ga— liano yD. Francisco López Royo ilustraron también esta parte de la navegación científica con apreciables memorias ;yD. Gabriel de Ciscar ,ademas del Curso de Marina ,que hoy sirve de texto para Ja enseñanza de la juventud ,publicó la Explicación de varios nú~ todos gráficos para corregir las distancias lunares ,facilitando mucho por este medio el cálculo de las observaciones mas complicadas del pilotage astronómico. Igual estimación merecen las Tablas lineales ,que con el mismo objeto dispuso D. Josef Luyando ,para ahorrar tiempo ytrabajo álos pilotos, pudiéndose también considerar como un prontuario de astronomía náuticaNo son estos los únicos marinos españoles que en los últimos tiempos han cultivado con tanto lustre como acierto el arte de la navegación ;pero ya que por ahora no podamos entrar en un exámen mas detenido de tan
24 útiles obras ,baste álo menos este corto resumen histórico para demostrar que si en los conocimientos náuticos tuvo España la primacía en el siglo xvi 7la perdió áfines del siguiente ,los Soberanos de la augusta casa de Borbon ,protegiendo las ciencias 7las artes, han logrado restablecer su marina hasta nivelarla en su instrucción facultativa ,7especialmente de la náutica ,con las que mas han sobresalido entre las naciones cultas de la Europa moderna. M. F. de s.