La lógica o los primeros elementos del arte de pensar : obra aprobada por la Junta de Dirección de las Escuelas Palatinas ...
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LA LÓGICA ó LOS PRIMEROS ELEMENTOS DEL ARTE DE PENSAR. OBRA APROBADA.POR LA JUNTA DE DIRECCION DE LAS ESCUELAS PALATINAS, Y APLAUDIDA POR CÉLEBRES UNIVERSIDADES. ESCRITA EN FRANCES POR EL ABAD DE CONDILLAC, Y TRADUCIDA POR D. BERNARDO MARIA DE CALZADA, CAPITAN Ñ DEL REGIMIENTO DE CABALLERIA DE LA REINA, BARCELONA! EN LA IMPRENTA DE V. SIERRA Y MARTI AÑO 1823.
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AL ¡ESCMO., SEÑOR, D. ANTONTO RICARDOS Carrillo De Albornoz ' Ridriquez O Aa Y Antich”, Teniente general de dos readtes boca de d. MU. d SU SUPremo Consejo de la Dit , Caballero Comendador “de las casas de Córdoba en la orden de. dantiago , Puspector general de la caballeria, y Director del real cole gro milita de Cadetes ica para ella, ecet. “ESCMO. SEÑOR. N,. 0..es cod nes cun deber el que yo dediques á VoB. la Lógica 6: los primeros elementos «del: arte de: pensar, estri2 ta en frances porel. Abad: de para le datación és tan E nijiesta, y tan: patentes los des-
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a AL 5ESCMO, SEÑOR. y D. ANTONTO RICARDOS Carrillo De Albornoz" Kdoriguez e AP Y Antich, Tentente general de dos reudes arder de o. MM, es supremo Consejo de la patio , Caballero Comendador de tas casas de Córdoba en la orden de. duntiago , Puspector general de la sv , y Director del real cole gro militar de Cadedes Cc para. ella , ecet. A “ESCMO, SEÑOR. No: 0..es coa nes un deber eb que “yo dediques 4 VE. la Lógica 6: los primeros elementos «del: arte de» pensar, escriz ta en frances por' el “Abad: de Condillac , cuando su. utilidad para la “educacion es tan manifiesta, y tan: patentes los des-
LO LA LÓGICA. ¿Pero para conocer estos objetos basta tener sentidos? '*No por: cierto), porque los mismos sentidos nos son comunes á todos, y sin embargo no todos tenemos los mismos conocimientos. Esta” desigualdad ho puede provenir sino de “que no todos sabemos igual: mente hacer de nuéstros sentidos eluso pará que nos fueron «dados. Si no aprendo :á reglarlos adquirirémenos conocimientos que Otro; por;la propia razonque no se baila bien, sino en cuanto se aprende á reglar los pasos. Todo. .se aprende y hay un arte para conducir las. .facultades «del alma, como le hay para guiar las del cuerpo. Pero como no se Aprende, á conducir estas sin, conocerlas, es necesario conocer aquellas. para aprender á guiarlas. Los sentidos mo son mas que la causa ocasional de las impresiones “que hacen sobre nosotros los objetos. El. .almaesquien siente : 4 ella sola pertenecen sensaciones ; y: la primera facultad-que advertimos -en ella es la de sentir, Esta: facultad se«distingue en cinco! especies , porque tenemos «cinco especies de sensaciones; El alma siente: por. la. vistas por el oido, por el olfato , por el gus. £0.y y -principalmente' por el tacto«» no
11 PARTE 1, CAP, l. La sabremos: reglar cuando: sepamos: reglar nuestros sentidos. No sintiendo. el alma sino por «los órganos del cuerpo es evidente que aprenderémos á conducir con regla la facultad de sentir de nuestra alma , si, aprendemos'á conducir con reglas nuestros Órganos sobre los objetos que queremos estudiar. SA Aprenderémos á reglar. estos, cuando hayamos reparado como los hemos conducido | o bien alguna vez». 3 Pero: cómo: “aprenderémos. á conducir bien los sentidos? Haciendo lo que hemos hecho cuando. -los "hemos conducido bien. Nadie hay á quien'no haya sucedido , á lo mérios: alguna vez, conducirlos bien: Es una cósa sobre la cial nos instruyen con pronti- . tud las necesidades y la esperiencia: los niños son la prueba de ello. Adquieren conocimientos sin muestro socorro ; Jos adquieren á pesar de los obstáculos que ponemos al desenvolver sus facultades. Tienen , pues; un arte para adquirirlos. Es verdad que siguen las reglas sin «saberlo; pero las siguen
12 LA LÓGICA: ** ¡ No es necesario mas que hacerles distinguir lo que ejecutan alguna vez, para instruirlos en que lo hagan siemprey y :se hallará que no les enseñamos sino lo que sabian egecutar. Como ellos empezaron por si solos: 4. de= senvolver sus facultades , conocerán que pues den «continuar si hacen, para acabar dede senvolverlas , lo que hicieron . para comens zar 3 lo conocerán - tanto: mas, cuanto has biendo principiado antes de haber aprendido cosa alguna, comenzaron bien, porque es la naturaleza quien empezó por ellos, Es la naturáleza , esto “es; nuestras facultades determinadas por nuestras necesidades las que empiezan á instruirnos. : Es enefecto la naturaleza , esto es, mues; tras facultades determinadas.por nuestras nes cesidades ; porque las necesidades y faculta= des son propiamente lo. que llamamos la ma-, turaleza de cada auimal; y por.esto no'queremos decir otra cosa, sino.que un animal nació con -tales necesidades. y facultades» Pero porque estas facultades “y necesidades: dependen de la organizacion, y -variaa.'co=: mo ella, fue consiguiente que por: natura» leza entendiésemos la conmformacion delos
PARTE' l, CAP. 1. 13 órganos; y en efecto ella no .es otra cosa: en su principio. “Los «animales + quese Aleicin: en el aire, los que arrastran: por la tierra , los que vi= ven en el agua:, son otras tantas especies, que ¿estando diferentemente formadas, tiene cada una de-ellas facultades y necesidas des peculiares; 0 lo que viene 4 ser lo mismo; tiene cada una su naturaleza. «Esta naturaleza es la que:empieza siem= pre bien , porque empieza sola. La: inteli» gencia que la crió, lo ha querido: se lo ha; dado todo. para comenzar bien: :era menes ter que cada animal pudiese desde luego mirar por su conservacion : importábale mucho» instruirse muy temprano , y las:lecciones de la.. naturaleza debianser tan prontas como seguras: as 4 oil j 5 siste ip Como adquiere un,niño:conocimientos, «81 hb -mp:. ALRS TA os - po 2 ». 5 Un niño aprende , porque siente la' nece sidad de instruirse: tiene por ejemplo interes en conocer 4 el ama que le cria, y «la conoce muy pronto:: la. distingue entre muchas personas: no la confunde con ninguna; y no es otra cosa esto que' el conocer. En efecto, no adquirimos conocimiertos, sino!
14 ' LA LÓGICA." á proporcion que distinguimos mayor-cantidad de cosas ,. y que “notamos mejor: las calidades que les distinguen , nuestros conocimientos empiezan en el: primer objeto que hemos aprendido á diferenciar. : Los. que un niño tiene de su ama ,ó de cualquiera otra cosa , no son para él sino cualidades: sensibles. No los adquirió sino por el modo' con que condujo sus. sentidos. Una necesidad egecutiva le puede hacer formar un ¿juicio falso porque le hace juzgar apresuradamente; pero este errores preciso .sea momentáneo: engañado en'su esperanza , conoce inmediatamente la necesidad de juzgar: segunda vez, y jnzgasme= - jor: la esperiencia que vela: sobre él, +corrige sus equivocaciones: Creyó ver su amá porque divisó á lo léjos una persona:á quien se parecia , pero su engaño no dura. Si la primera mirada lo -eigañó, otra segunda le desengaña,, y la busca con mas cuidado, - PEA | 3 Como le: blierin la naturaleza de sus: equivocaciones. De este.-modo destruyen los mismos sentidos los errores en que nous hicieron caer: *
PARTE I, CAP.;I. 15 si la primera observacion corresponde á -la: necesidad por que la hemos hecho, esto mismo nos advierte:que hemos “observado mal y: conocemos la.necesidad: de observar de nuez Jamas nos--faltan: estas advertencias, enando las cosas sobre: que nos engañamos nos son «absolutamente ' necesarias: porque: en el uso: de ellas sucede inmediatamente á un juicio falso el. dolor: ,.«como «sucede á un juicio verdadero eb placer. Ve ahí, pues; nuestros. primeros maestros», el placer y el dolor : ellos nos iluminan , porque: nos advierten si juzgamos bien: ó «mal; y por es=: to en la niñez hacemos: progresos , que pare=. cen tan rápidos como maravillosos. Por 29 cesa ella de varias RL! El arte ¿de raciocinar nos seria , pues; del todo jnutil, si no nos fuera: jamas necesario: «juzgar de :otras «cosas , quede las que se refieren á las urgencias de prime=: - ta necesidad. Raciocinaríamos naturalmen= te bien, porque arreglaríamos nuestros juicios por las advertencias de la naturaleza. Pero apenas empezamos á salir de la ni-
16 E LA LÓGICA. fiez,: cuando «ya hemos formado una mul titud de juicios, sobre los «cuales nada nog advierte la naturaleza. Al contrario” parece que el placer acompaña indiferentemente los. juicios falsos y. verdaderos, y. nos en= gañamos con: confianza: la+razon: es, que en estas ocasiones la curiosidad es nuestra urgencia, y la: curiosidad ignorante se con. tentacon todo. Goza de sus errores com una. especie” de placer: muchas veces se apega á ellos. porfiadamente , tomando una palabra que: nada significa por una respues= tay no siendo capaz de' reconocer, que aquella: respuesta noes: mas que una: palabra. Entonces son durables nuestros errores. Si; como es muy ordinario, hemos juzgado de las cosas que no son proporcionadas á nuestro alcance, la esperiencia, no podrá desengañarnos; y si hemos juzgado de otras con precipitacion, tampoco nos desengaña, porque nuestra preocupacion: no: nos permite consultarla, 7 on da ¿linoi ol - Empiezan , pues, los errores cuando la aitósiliaa cesa. de advertirmosen: nuestras equivocaciones; esto es, cuando juzgando de las cosas que tienen poca relacion con las urgencias de primera necesidad, no sabemos probar nuestros juicios, para reconocer si
o 5 5 5 a A a a PARTE T, CAP, I, 15 son verdaderos ó falsos. (Curso de estu= dios, histor. ant. C. 3») (1). Unico medio de adquirir conocimientos. Pero en fin, pues hay cosas de que juza, gamos bien aun en la infancia, debemos o — — —— ES ¿(0 Para aprender un arte. mecánico ,-no basta conseguir su teórica, es necesario tambien adquirir su práctica: la teórica no es mas que el conocimiento de las reglas; y no basta este solo conocimiento para ser mecánico: solo la costumbre de obrar lo constituye tal. Adquirida una vez esta costumbre, las reglas son inútiles: no.hay ya necesi dad de pensar, y se hace bien en algun modo, naturalmente. > Así es necesario aprender el arte de raciocinar. No bastará concebir 'esta lógica, si no se hace habitual el método que enseñas y si este hábito no es tal que se «pueda raciocinar bien sin tener necesidad de pensar en las reglas, no se tendrá la práctica del arte de raciocinar , solo se tendrá la teórica. Este hábito, como todos los demas, no sé puede contraer sino con un largo ejercicio. Eg necesario , pues, ejercitarse sobre muchos objetos, Me atrevo á prometer á los que así la estudiaren, que adquirirán en sus estudios una facilidad que los llenará de admiracion: tengo esperiencia de ello, B
18 LA LÓGICA» observar oomo nos hemos conducido para juzgar de ellas, y así sabremos como debemos gobernarnos para juzgar de otras. Bastará continuar como la naturaleza nos hizo empezar; esto es, observando y poniendo nuestros juicios á prueba de la observacion y la esperiencia. Esto es lo que todos hemos hecho en nuestra primera infancia; y si pudiéramos traer á la memoria aqueila edad, nuestros primeros estudios mos pondrian en camino de hacer otros con fruto. Entonces cada uno de nosotros hacia descubrimientos debidos solo á sus observaciones y esperiencia; y los hiciéramos hoy mismo , si supiéramos seguir el camino, que la naturaleza nos abrió. No se trata de inventar un sistema para saber como debemos adquirir conocimientos: guardémonos bien de tal cosa. La natura= leza misma ha formado este sistema; sola ella podia hacerlo: lo ha hecho bien, y no nos toca mas que observar lo que nos enseña, Parece que para estudiar la naturaleza, seria necesario observar en los niños, como en las primeras ocasiones desenvolvieron sus facultades, Ú recordar lo que nos ha suce= dido, Uno y otro es dificil. Nos veríamos muy amenudo reducidos á la necesidad de-
PARTE 1, CAP. L, 19 hacer suposiciones. Pero las suposiciones tendrian el inconveniente de parecer algunas veces infundadas, y otras veces el de exigir ponerse en ciertas situaciones donde no todos sabrian colocarse. Basta haber adver=- tido que los niños no adquieren verdaderos conocimientos, sino porque no observando mas que las cosas relativas á las necesidades mas urgentes, no se engañan; Ó si se engañan tienen luego la advertencia de sus equívocaciones. Limitémonos á investigar como nos conducimos hoy cuando adquirimos conocimientos. Si podemos asegurarnos de algunos , y del modo como'los hemos adquirido, sabremos como podemos «adquirir otros, CAPITULO IL La analfsis es el único método para adquirir conocimientos. Como lo aprendemos de la misma naturaleza. : La primera mirada no da ideas de las cosas. que se. ven» libdoza una casa de campo, que domina una basta campiña abundante, donde la naturaleza se ha complacido en sembrar la B2
28 LA LÓGICA. CAPITULO - JIT..* La analísis hace al alma justa en sus percepciones. Las sensaciones consideradas como representando los objetos sensibles , son propiamente lo que se llama ideas. Cada uno de nosotros puede notar, que no conoce los objetos sensibles sino por las sensaciones que recibe de ellos: las sensaciones son quienes nos los representan. Si estamos asegurados de que cuando estan: presentes , no los vemos sino en las sensaciones que hacen actualmente sobre nosotros, no lo estamos menos de que cuando estan ausentes, mo lo vemos sino en la memoria de las sensaciones que han hecho. Todos los conocimientos que podamos tener de los objetos sensibles, no son, pues, en el principio, ni pueden ser sino, sensaciones. Las sensaciones consideradas como repre. sentando los objetos sensibles, se llaman ideas: espresion figurada , que propiamente significa lo mismo que ¿magenes. Otras tantas especies de ideas como sen-
PAETE I, CAP. TI. 29 saciones diferentes distinguimos; y estas: LA ideas son ó sensaciones actuales, :ó memoria de las sensaciones que hemos tenido. La analisis sola es la que da ideas exactas , Óó verdaderos conocimientos, + ¿Cuando las adquirimos por el método analítico descubierto «en el capítulo -precedente, se coordinan: con órden en -el alma: conservan en ella el que les hemos dado, y podemos facilmente: representárnoslas con la. misma claridad con: que las hemos adquirido. Si en lugar de adquirirlas por-este método las acomulamos por acaso, estarán con una gran confusion, y permanecerán en ella. Esta confusion no: permitirá ya al alma recordárselas de un modo distinto y «y si quere-, mos-hablar de los conocimientos que Creemos “haber adquirido , nada se comprenderá por nuestras relaciones, pues nosotros mismos nada comprendemos. Para hablar de un modo inteligible, es menester concebir y espresar sus ideas en el: órden analítico, que descompone y vuelve á componer cada pen- .Samiento. Este órden es el único que puede darles toda la claridad y precision de que son capaces; y así como no tenemos Otro
go LA LÓGICA. medio para instruirnos, tampoco tenemos otro para comunicar nuestros conocimien» tos. Ya lo he probado, pero vuelvo y vol: veré á ello, porque esta verdad no está bien conocida; antes la combaten, aunque simple, evidente y fundamental. En efecto , si quiero yo conocer una máquina , seguramente la desharé para estudiar con separacion cada parte. Cuando de cada una tenga idea exacta, y pueda colocarlas en el mismo órden en que estaban , entondes habré conocido perfectamente la máquina, porque la he descompuesto y vuelto á componer. ¿Qué quiere decir, pues, conocer esta máquina ? es tener un pensamiento compuesto de tantas ideas como: partes tiene la máquina , ideas que las representan cada una exactamente, y que estan dispuestas en el mismo órden. P Cuando la he estudiado con este método, que es el único, entonces mi pensamiento no me ofrece mas que ideas distintas, y él se analiza por sí mismo, sea que yo quiera darme razon puntual de él, ó dársela á los otros.
PARTE I, CAP. 1H, 31 Este método es conocido de todos. Todos pueden convencerse de esta ver= dad por su propia esperiencia : hasta las muchachas costureras estan convencidas de ellas porque si dándoles por modelo un vestido de figura particular, se les propone hacer otro semejante ¿ imaginarán ellas naturalmente deshacerlo y volverlo á hacer para salir con su empresa. Saben , pues, la analísis tan bien como los filósofos, y conocen la utilidad mucho mejor que los que se obs= tinan en sostener que nes otro método pa= ra instruirse. Creamos con ellas que ningun otro método puede suplir á la analísis. Ningun otro: puede iluminar tanto: tendrémos la prueba siempre que queramos estudiar cualquiera objeto algo compuesto. No hemos imaginado este método, solo le hemos hallado, y no debemos «temer que nos deslumbre. Hubiéramos podido con los filósofos inventar otros, y poner cualquiera órden en nuestras ideas; pero este órden que no hubiera sido el de la analísis, hubiera causado en nuestrds pensamientos la misma confusion que en sus escritos; pues parece que mientras mas quieren
a ¿LA LÓGICA, fijar el órden , mas se embarazan , y menos se les entiende. No saben que sola la analísis puede instruirnos : verdad práctica conocida de los mas groseros artesanos. Por ella se hicieron las almas - puntuales y exactas. ; ¿Hay almas exactas en sus percepciones, que parece no han estudiado nada, porque parece que no han meditado para instruirse: sin embargo estudiaron, y estudiaron bien. Como lo hacian sin designio premeditado, no pensaban en tomar lecciones de ningun maestro, y tuvieron el mejor de todos, la na=- turaleza. Ella les enseñó la analísis que estudiaban; y lo poco que saben, lo saben bien. El instinto, que es una: guia tan segura : el gusto ,-que juzga tan bien, y quer no obstante juzga en el momento que siente: los talentos, que no son mas que el gusto, cuando produce aquello de que es juez; todas estas facultades son obra de la naturaleza, que haciéndonos -analizar sin saberlo nosotros mismos, parece querer odñltarnos cuanto le debemos, Ella inspira al hombre de ingenio. sobresaliente: elia es la musa que invoca, cuando no
PARTE I, CAP¿ UL, 33 sabe de donde le vienen sus pensamieñtos, Los malos métodos son la causa de las fal. sas percepcioneso o ' o) Tambien hay almas de falsas percepcio. nes que han hecho grandes estudios. Se jac= tan de mucho método , *y* por lo” mismo rá. ciocinan' peor: la razon és, que cuando el método no es bueno, mientras mas se practica, mas-aparta del acierto. Se: toman por principios nociones vagas, palabras vacías de sentido: se: forma una gerigonza científica, en la que se cree. hallar la evidencia ; pero no se sabe á la verdad ni-lo' que se ve, ni lo quese piensa, nilo: que 'se dice. “No se podrán-analizarlos pensamientos sio son ¡ellos mismos obra de la analísis. Por-la analísis , vuelvo:á decir, y' solo por ella debemos instruirnos. Es :el camino mas simple, porque es el mas natural, y aun veremos”que es el: mas-corto. 'El es quien ha hecho todos :los descubrimientos : por él hallarémos otra vez lo que:ya se halló; y lo quese llama método de invencion , NO es Otra cosa: que analísis. (Curso de estudios. Árte de «pensar y Parte 3, cap. 4.) -
34 LALÓGICA» CAPITULO IV. Como la naturaleza. nos hace observar los objetos sensibles para darnos ideas de diferentes especies. No se puede adquirir instruccion sino yendo . de lo conocido á. lo desconocido. No podemos ir sino de lo conocido á lo desconocido: es. un principio bien frivial en la teoría , y casi ignorado en la práctica. Parece que solo¡le conocen los hombres que no han estudiado. Cuando quieren haceros comprender una .cosa: no conocida , pone la comparacion en otra que ya conoceis ; y sino son siempre felices en-la eleccion de las comparaciones, hacen ver á lo menos que comprenden lo que es necesario para darse entender» 00 0 Errar ¿No sucede .lo mismo á los sabios. Aunque quieran instruir, olyidan voluntariamente pasar de lo conocido á lo desconocido. No obstante el que quiera hacerme concebir ideas que no tengo, es menester que se valga de las que tengo. Todo lo que ignoro, y cuanto es posible aprenderse, comienza desA
PARE L, CAP. IV. "38 de lo que sé, y si hay «algun método para darme nuevas. conocimientos , NO puede ser Otro que .el método mismo que“ya me ha comunicado los que tengo. s En efecto todos nuestros. conocimientos vienen de los-sentidos » tanto los que ten go di como los, que no : y-los que son mas sabios que yo , fueron tan ignorantes como lo Soy. en el dia. Luego si se instruyeron procediendo de .lo conocido 4.10. desconocido, ¿por qué imitándolos no he de instruirme yo? Y si cada conocimiento que::adquiero me prepara para un: conocimiento:nuevo, ¿por qué no podré ir por una sucesion de analísis de conocimiento ..en “conocimiento ? En una Palabra y: ¿porqué no he.de «encontrar yo lo que ignoro en. las. sensaciones donde ellos lo encontraron y que nos son comunes? y -Sin duda me-'harian.ellos descubrir cuan» to descubrieron, si supiesen: siempre ellos mismos como adquirieron su instruccion; pero lo. ignoran, porque es cosa. que observaFon mal , 6. en la. que la mayor;parte ni aan siquiera ha pensado. Seguramente no:se han instruido; sino. eneuantohanhecho analísis Y en cuanto las han hecho bien pero no: do Notaban : .la «naturaleza: lo*'hacia en algun modo. por sí. sola, y. ellos: se 'complacian ca
36" “LA LÓGICA. * en creer que la ventaja de adquirir conoci= mientos es un don, un talento que no 'se' comunica facilmente. No es de admirar que nos cueste trabajo el entenderlos: el que hace vanidad. de talentos privilegiados, no se formó para hacerse entender de los otros, Como quiera que sea, todo el mundo está precisado á reconocer que no podemos ir sino de lo.conocido á lo desconocido. Veamos el uso que podémos hacer de esta verdad. Cualquiera :que haya adquirido algun conocimiento, : puede adquirir mas. Siendo aun niños , hemos adquirido conocimientos por una cadena de observaciones y analísis. En estos conocimientos'* debemos, pues, empezar para continuar nuestros estudios. Esmecesario observarlos', analizarlos, y descubrir si es” a > todo Sh E contienen omiso Estos eutiveinientos son una cóleccion de ideas: y esta coleccion es un sistema bieñ ordenado , esto :es', una série de ideas exac2 tas , donde la analísis ha puesto elórden' que hay entre las mismas cosas. Si las ideas eran poco exactas , y "sin órden, no tendremos sino conocimientos imperfectos, que ni aun e "he
PARTE 1, CAP. TV, 37 podrán llamarse propiamente conocimientos, Pero ninguno hay que no tenga algun: siste ma de ideas exactas bien ordenadas , sino sobre materias de especulacion, 4 lo menos sobre cosas de uso relativas á nuestras necesidades, No es necesario mas. Sobre estas mismas ideas es menester fundar la instruccion de lo que se quiere enseñar; y es evidente la necesidad que hay de hacerlas comprender el origen y generacion de ellas, si desde estas ideas se les quiere llevar á otras. : Las ideas nacen sucesivamente unas de otras. Péro si observamos el orígen y la gene= racion de las ideas, las veremos nacer sucesivamente unas de otras; y si esta sucesion es conforme al modo con que las adquirimos, habremos hecho bien la analísis. El orden, pues, de la analísis es el mismo que el de la generacion de las ideas. Nuestras primeras ideas son ¿ideas indi. viduales. Hemos dicho que:las ideas de los objetos sensibles no son en su orígen sino las sensa-
44 LA LÓGICA. - + Se e , h a - Nose hace segun la naturaleza de las cosas, -No distinguimos las clases segun la: natu= raleza de las cosas ,: sino segun «nuestro modo de concebir. En los principios:.nos preocupan las semejanzas de las cosas, y somos como .un niño. que toma todas las plantas por árboles. Con el tiempo la ¡necesidad de observar desenvuelve nuestro discernimiento 5 y porque entonces notamos las diferencias , 'hacemos nuevas «clases, ; “+ Mientras mas.se perfecciona nuestro discernimiento , mas. se pueden. multiplicar las clases; y «como: no: hay dos individuos que no se diferencien en algo, es évidenteque se harán tantas clases como individuos, si por cada diferencia se quiere, formar una nueva clase. Pero entonces no habria órden en nuestras ideas, y sucederia la-ctonfusion: á la luz que se. esparce sobre :ellas cuando Ptnsrlizagos «con método, > Le Horta que punto ilahanios dividir y asada HR dividir. .Las ¿deas.. Luego hay un término en que es necesario fijarse; porque si importa hacer distin-
PARTE TI, CAP+'1V. ciones; aun importa mas no'hacermuchas Cuando: no se hacen bastantes, y por tarito' hay cosas que «no se distiguen,. y que debieran distinguirse , resta :á-lo:-menos: que: distiguir. Cuando se hacen. demasiadas, se confunde todo., porque el alma se estravia: entre un; gran número de distinciones que: no juzga necesarias. Se preguntará ¿ hasta! qué punto pueden multiplicarse los géne= ros y las especies? Respondo, ó mas bien responde la misma naturaleza, que-hasta que tengamos bastantes clases para reglar. por. Muestras necesidades el uso: de las cosas re= lativas á ellas: la rectitud de esta' respuesta es palpable, porque son nuestras necesida=> des solas las que nos determinan á formar diversas clases, pues mo pensamos en dar nombre “¿4 las: cosas que no hemos menester. A lo menos así es como los hombres naturalmente se conducen. «Es verdad que £uando se apartan de la naturaleza para ha-= Cerse malos filósofos, creen que á fuerza de distinciones; tan sútiles como inútiles, lo esplicarán todo, pero mas bien lo confunden. Por que deben confundirse las especies. Todo es distinto en la naturaleza; pero
46 LA «LÓGICA, nuestro-espíritu:es muy limitado para verla individualmente de un modo distinto y claro. En vano analizamos : quedan siempre cosas que no podemos analizar , y. por esta razon las vemos confusamente. Kl arte de formar clases tan necesario para adquirir ideas exactas, no ilumina sino los puntos principales; quedan los intervalos en la obscuridad y en estos intervalos las clases medias se confunden. Un árbol, por egemplo, y un arbusto son dos especies muy distintas; pero un árbol puede ser mas pequeño , un ar= busto puede ser mas grande; y se llega á una planta, que ni es árbol ni arbusto, ó que es justamente uno y -otro , esto es , que no se sabe en que especie colocarla, Por que se confunden sin inconveniente. No es esto un inconveniente; porque preguntar si la planta es árbol ó arbusto , no es propiamente preguntar lo que ella es , es' solamente preguntar si debemos darle el nombre de árbol ó de arbusto. Importa po» co que se le dé uno ú otro : si ella es útil, nos servirémos de ella , y la llamarémos planta. No se agitarian ¡jamas semejantes cuestiones , sino se supiera que hay en la
PARTE 1, CAP, 1V, 47 naturaleza , como en nuestra alma, géneros y especies. Véase: ahí el abuso que se hace de las clases: era menester conocerlo, Nos queda que observar hasta donde se estienden nuestros conocimientos cuando forima=' mos clases de las. cosas que estudiamos. «Ignoramos la esencia de los cuerpos. :: Como nuestras sensaciones son Jas úni. cas ideas que tenemos de los: objetos sensibles, no vemos. en ellas sino lo que las ideas representan; mas allá nada vemos, Y por consecuencia nada podemos conocer, No hay respuesta que dar á los que preguntan : ¿Cuál es el sujeto: de los cualidades del cuerpo ? cuál es su esencia? cuál es su naturaleza ? No vemos estos sujetos, estas esencias , estas naturalezas: «aun: en va. no querrian manifestárnoslas : seria emprender que los ciegos viesen los colores. Son Palabras de que no tenemos, ideas: signifitan solamente que hay bajo las cualidades alguna cosa que. no conocemos, V
17 48 CLA LÓGICA: ' 7 Notenemos ideas exactas :sino en cuanto no aseguramos. mas de lo que hemos. : “observado. == y - La analísis no nos da ideas exactas sino en cuanto no nos hace ver en las cosas mas que lo: que se ve, “y es menester acostumbrarnos á no ver sino lo que vemos. Ésto no es facil al comun delos hombres, ni aun al comun de los filósofos. Mientras mas ignorancia , mas impaciencia de juzgar; se cree saberlo todo antes de haber observado cosa alguna, como si el conocimiento: de la naturaleza fuese una especie. de adivinacion que se pudiera hacer con solas palabras. Las ideas -no' porque sean exactas son = completas. Las ideas exactas que se adquieren por la analísis, no son siempre ideas completas; no pueden jamas serlo, siendo sensibles los objetos que nos representan. Entonces no descubrimos sino algunas cualidades, y no podemos conocerlos sino en parte,
PARTE f, CAP. 1V. 49 Todos nuestros estudios se hacen con el mismo método y este método es la 0 Onalísis, Harémos el estudio de cada objeto del propio modo que hacíamos el de la campiña , que se: veia desde las ventanas de la casa de campo, pues hay en cada objeto , como en la campiña, cosas principales , á las que deben referirse todas las demas. En es. te órden es ¿menester aprenderlos, si se quieren formar de ellos ideas distintas y bien Ordenadas: por ejemplo , todos los fenómenos de la naturaleza suponen estension y movimiento : siempre, pues, que queramos estudiar algunos, habremos de mirar al moVimiento y la estension , como las principales cualidades del cuerpo, Hemos visto como nos hace conocer la analísis los objetos sensibles, y como son distintas y conformes al órden de las cosas las ideas que nos da. Es necesario no olvidar que este método es el único, y que debe ser absolutamente el mismo en todos nuestros estudios ; porque estudiar ciencias diferentes, no es mudar de método, es solamente aplicar el mismo método á objetos diD
30 "LA LÓGICA. ferentes , es a lo que ya se ha hecho; y lo importantísimo es hacerlo bien unayvez para saberlo hacer siempre. Ve ahí verdaderamente donde estábamos cuando empezamos. Desde la niñez todos hemos adquirido conocimientos: sin saberlo hemos seguido to- “dos un buen método : solo nos faltaba notar= lo : esto hemos hecho , por lo cual podremos en adelante aplicarlo á nuevos objetos. ( Cur= so de estudios, lecciones prelim. art. 1. Ar= te de pensar, parte 1, cap. 8. Tratado de las sensaciones , parte 4, cap. 6.) ' CAPITULO V.+ :' *- De las ideas de las cosas que no tocan lossentidos. Como-las efectos nos hacen juzgar de la existencia de-una cosa , de que no nos dan alguna idea. Diserando los objetos sensibles, nos elevamos naturalmente al conocimiento de los objetos que no tocan nuestros sentidos , porque los efectos que notamos, nos conducen á juzgar de las causas que no vemos.
PARTE I, CAP. V, 31 El movimiento de un cuerpo es un éfec= to: luego tiene una causa. No tiene” duda' que esta causa existe, aunque ninguno de mis sentidos me la manifieste, y la Húmo fuerza. Este nombre no me la da méjor á conocer: no sé mas que lo que antes “sabia, y es que el movimiento tiene una causa que no conozco; pero puedo hablar de ella: la juzgo mayor ó menor segun el movimiento es mas Ó menos grande; y la “mido en algun modo, midiendo el movimiento. El movimiento se hace en espacio y tiempo. Conozco el espacio, viendo los objetos sensibles que lo ocupan; y conozco la duracion en la sucesion de mis ideas, Ó de mis sensaciones; pero nada veo absoluto en el espacio, ni en el tiempo. No pueden los sentidos descifrarme lo que las cosas son en sí mismas ; no me manifiestan sino algunas de las relaciones que tienen entre sí , Y tambien algunas de las que conmigo tienen. Si mido el espacio, el tiempo, el movimiento Y la fuerza que lo produce, es porque los resultados de mis medidas no son mas que relaciones; pues buscar relaciones ó me. dir, es lo mismo. Porque damos nombres á las cosas de que tenemos una idea, se supone que tenemos Da
52 LA. LÓGICA» idea de todas aquellas á quienes damos nombres. Ve ahí un error que es necesario evitar. Puede suceder que un nombre sea dado á una cosa porque estamos Seguros. de su existencia, aunque carezcamos de su idea : la palabra fuerza es una pr ueba «evidente. El movimiento que he. considerado como un efecto lo, tengo por una, ¡causa y, luego que observo que se halla en todas partes, y que produce ó concurre á producir, todos los fenómenos de la naturaleza, Entonces puedo observando las leyes del movimiento , estudiar.. el Universo, como desde una ventana, estudié una campiña; el método: es el mismo. ee Pero aunque el Universo, todo sea sensible , no lo vemos todo; y aunque el arte venga al socorro de. los sentidos , ellos son siempre muy endebles. No. obstante ,.si 0bservamos bien , descubrimos fenómenos : los vemos como una continuacion de causas y efectos formar diferentes sistemas , y adquirimos ideas exactas de algunas partes del gran todo. Así han hecho los filósofos modernos descubrimientos , que no se hubieran juzgado posibles algunos siglos anteriores, y que hacen presumible que pueden hacerse otros. (Curso de estudios. Arte de raciocinar»
PARTE I, CAP, Y. 53 Historia moderna , lib. ult, cap. 5 y siguiente.) Como los efectos nos hacen juzgar de la existencia de una causa , que no tocan nuestros sentidos , y como nos dan una idea de ella, Así como hemos juzgado que el movimiento tiene una causa porque es un efecto, juzgarémos que el Universo tiene igualmente la suya, por ser él mismo un efecto; y á esta causa la llamarémos Dios. Pero sucederá con esta palabra lo mismo que conh la de fuerza, de quien no tenemos idea. Dios,es verdad, no es un objeto que toquen nuestros sentidos; pero ha impreso su caracter en las cosas sensibles: allí le ve= mos, y los sentidos nos eleyan hasta él. En efecto, cuando reparo en que los fenómenos nacen unos de otros, como una continuacion, Ó6 cadena de efectos y causas, veo necesariamente una causa primera, y en la idea de esta causa primera empieza la idea que me formo de Dios. Siendo esta causa primera, no puede dejar de ser independiente y nece= saría : de ser siempre, y de abrazar en
60 LA LÓGICA. Se hallan en la facultad de sentir todas las facultades del alma, El alma sola es quien conoce, porque el alma sola es quien siente, y solo á ella pertenece hacer la analísis de todo cuanto le es conocido por sensacion. Sin embargo ¿cómo podrá aprender á conducirse, sino se conoce así misma , si ignora sus facultades? Es necesario , pues, como acabamos de notar, que se estudie : es menester que descubramos todas las facultades de que el alma es capaz. ¿Pero dónde las descubrirémos sino en la facultad de sentir? Esta facultad envuelve ciertamente todas las que pueden llegar á nuestro conocimiento. Si solo porque el alma siente conocemos los obJetos que estan fuera de ella ¿conocerémos lo qué pasa en ella de otro modo que porque siente? Todo nos convida á que hagamos la analísis de la facultad de sentir: probemos pues. Una reflexion hará muy facil esta analísis; y es que para descomponer la facultad de sentir, basta observar sucesivamente todo lo que sucede cuando adquirimos cualquier conocimiento, Digo cualquier conoci-
PARTE 1, CAP, Vil. 61, miento y porque lo que acontece para adquirir muchos, mo puede ser sino una repeticion de lo que sucedió para adquirir uno solo. La atencion. Cuando una campiña se ofrece ¿mi visa, la yeo toda-á la primera mirada, y no discierno nada. Para distinguir diferentes objetos , y. concebir. una idea distinta: de su forma y situacion, es menester que detenga mi yista sobre cada uno de ellos: esto es lo. que ya hemos observado. Pero: cuando fijo la vista en uno., los otros son, no o0bstante, para mí, aunque lo, esté viendo , como sino los viese ; y entre tantas sensaciones que se hacen. á un tiempo , parece que solo esperimento una , la del objeto sobre quien fijo mis ojos. Esta mirada es una accion por. la. cual mis ojos se dirigen al objeto elegido: por esta razon le doy el mombre de atencion; y me es evidente que esta direccion de los órganos es toda la parte que el cuerpo puede tener en la atencion. ¿ Cuál es, pues, la parte del alma ? Una sensacion que esperimentamos como si fuese sola, porque las demas -son como si no las esperimentásemos.
62 LA LÓGICA. La atencion que ponemos en un objeto no es, pues, de parte del alma sino la sensacion que este objeto hace sobre nosotros: sensacion que se hace en algun modo esclu= siva, y esta facultad es la primera que notamos en la facultad de sentir. La comparacion. Así como ponemos nuestra atencion en un objeto, la podemos poner á un mismo tiempo en dos. Entonces en lugar de una sola sensacion esclusiva esperimentamos dos, y decimos que las comparamos , porque no las esperimentamos esclusivamente , sino para observarlas una al lado de la otra: sin es-' tar distraidos por otras sensaciones: y esto es propiamente lo que significa la palabra comparar. La.. comparacion, pues , es una doble atencion : consiste en dos sensaciones que se esperimentan como si se esperimentasen so= las, y que escluyen á las otras. Un objeto está presente óÓ ausente. Si está presente, la atencion es la sensacion que actualmente causa en nosotros: si está ausente, la atencion es la memoria de la sensacion que causó. A esta memoria debe-
PARTE 1, CAP, VIT 63 mos el poder ejercer la facultad de compa= rar los objetos ausentes, así como comparamos los presentes. adas muy 'prun-= to de ella. El juicio, No podemos comparar dos objetos, Ú esperimentar uno al lado dél otro las dos sensaciónés que hacen esclusivamente en osos tros , sin que al momento percibamos que' se parecen ó no, Es así que distinguir se=' mejanzas. ó diferencias es juzgar: luego los juicios són tambien sensaciones. La reflexion. Si por el primer juicio conozco una relacion, para conocer otra necesito un segundo juicio. Quiero yo, por ejemplo, saber en que se diferencian dos árboles : observaré sucesivamente la forma, el tronco, las ramas, las hojas, los frutos, 8c. compararé sucesivamente todas estas cosas: haré una cadena de juicios; y porque entonces reflexiona mi atencion en algun modo, pasando de un objeto á otro , diré que reflexiono. Luego la reflexion es una continuacion de juicios que
64 LA .LÓGICA. se hacen por una continuacion, de compara= ciones; y no habiendo en las comparaciones y en los juicios mas que sensaciones, se sigue no haber tampoco mas que. sensaciones en la reflexion. La imaginacion. -Del mismo modo que por. la reflexion se han notado las cualidades en que se diferencian los objetos , se puede por la misma reflexion juntar en uno solo las cualidades que estan separadas en .muchos. Así se forma un poeta, por ejemplo, la idea de un héroe que jamas existió. Entonces las ideas que se forman son imágenes que solo tienen realidad en el alma; y la reflexion que forma estas imágenes , toma el nombre de ¿maginacion. El raciocinio. Un juicio que pronuncio puede contener implicitamente otro que no pronuncio. Si digo que un cuerpo es pesado, digo implicitamente que si no lo sostienen, caerá. Luego cuando el segundo juicio se contiene á sí en otro, se puede pronunciar como una continuacion del primero, y por esta
PARTE 1, CAP. Vil. 65 razon sé dice que es una consecuencia. Se dirá; por ejemplo , esta bóveda es muy pesada: luego. si no está bastante sostenida caerá. Ve ahí lo que se entiende por hacer un razonamiento: noes otra cosa que pronuuciar dos juicios de esta -especie. No hay, pues, sino sensaciones en nuestros razona= mientos, así como en nuestros juicios. El segundo juicio del rázonamiénto que acabamos de hacer, está señsiblemente contenido en el primero, yes un consecuente que no hay necesidad de buscar. Y seria al contrario menester buscarlo, si el segundo juicio no se manifestáse en el primero de un modo tan sensible; esto es, que seria menester yendo de lo conocido á lo desconocido pa= sar por una continuacion de juicios intermedios, desde el primero hasta el último, y verlos todos contenidos sucesivamente los unos en los otros. Este juicio, por egemplo , el mercurio se sostiene á cierta altura en el tubo de un barómetro , se contiene inplícitamente en este, el aíre es pesado. Pero porque no se ve al instante , es necesario, yendo de lo conocido á lo desconocido , descubrir, por una serie de juicios intermedios, que el primero es un consecuente del segundo. Ya hemos hecho razonamientos semejantes, E
66 LA: LÓGICA, los continuarémos aun , y cuando hayamos contraido el hábito de hacerlos, no nos será dificil conocer todo su artificio. Se esplican siempre bien las cosas que saben hacerse, empecemos , pues, por raciocinar. (1) El entendimiento. Se ha visto que todas las. facultades que acabamos de observar, se contienen en la facultad de sentir... El alma adquiere por ellas todos sus conocimientos: por ellas entiende las cosas que estudia de algun modo, como se entienden los sonidos por el oido: por esto la reunion de todas estas faA AAA A (1) Me acuerdo quese enseñaba en el colegio, que el arte de raciocinar consiste en comparar juntamente "dos ideas por medio de una tercera. Para juzgar, se decia, si laidea A contiene 6 eseluyeá la idea B, tómese una tercera idea C, con la cual se comparará sucesivamente una y otra, Sila idea A.se contiene en la idea C y la idea C en la idea B, se concluirá que la idea A se contiene en la idea B. Sila idea A se contiene en la idea C, y la idea C escluye ú la idea B, se concluirá que la idea A escluye á la idea B. No haremos uso alguno de todo esto.
PARTE 1, CAP. VII, 67 cultades se llama entendimiento. El enten= dimiento , pues, comprende la atencion, la comparacion , el juicio , la reflexion , la imaginacion y el raciocinio. No se podria formar de esto una idea mas exacta. (Curso de estudios , lec. prelim. art. 2, tratado de las almas , parte 2, cap. 5.) CAPITULO VII Continuacion del mismo asunto. Coniditamia nuestras sensaciones como representativas , hemos visto nacer de ellas todas nuestras ideas, y todas las operaciones del entendimiento: pues si las consideramos como agradables ó desagradables, veremos del mismo modo nacer de ellas todas las operaciones pertenecientes á la voluntad. La necesidad. Aunque por sufrir se entiende propiamente esperimentar una sensacion desagradable, es cierto que la privacion de una sensacion agradable, es un verdadero sufrimiento mas ó menos grande. Pero es me- ? E2
68 LA LÓGICA. nester notar, que estar privado y carecer de alguna cosa , mo es lo mismo, Se puede no haber gozado nunca de las cosas de que se carece, ó tambien no haberlas conocido jamas. Sucede muy diferentemente respec= to de las cosas de que estamos privados: no solamente las comocemos, sino que ademas tenemos la costumbre de gozar de ellas, ó á lo menos de imaginarnos el placer que nos puede prometer su posesion. Semejante privacion, pues, es un sufrimiento , que se llama mas particularmente necesidad: y así tener necesidad de una cosa, es sufrir por la privacion de ella. La desazon. Este sufrimiento en su menor grado no es tanto un dolor como un estado en que no nos hallamos bien ,ó en que no estamos á nuestro gusto: á este estado llamo desazon.» La inquietud. La desazon nos pone en movimiento para procurarnos la cosa de que tenemos necesidad. No podemos, pues, con ella permanecer en perfecto reposo , y por esta ra-
PARTE 1, CAP, ' VIII, 69 zon la desazon toma el nombre de inquién tud. Cuanto mayores obstáculos se oponen al logro ó goce de la cosa porque anelamos, tanto mas carece: nuestra inquietud; y este estado puede llegará. ser el de un verdadero tormento ó dolor. El deseo.: La necesidad turba nuesto reposo, ó causa nuestra inquietud , solo porque determina Jas facultades del cuerpo y del alma hácia los objetos , cuya privacion nos tiene en estado de padecer. Nos representamos el placer que mos causaron: la reflexion nos hace juzgar del que pueden aun causarnos: la imaginacion lo exagera; y para gozarlos hacemos cuantos movimientos y diligencias podemos. Todas nuestras facultades se dirigen, pues , á los objetos, cuya necesidad sentimos; y esta direecion es propiamente lo que entendemos por deseo. Las pasiones. Así como es natural acostumbrarse á gozar de las cosas agradables, es tambien natural acostumbrarse á desearlas; y estos de-
»6 LA + LÓGICA. sa la comunicacion que hay entre los órga= nos y el cérebro. En efecto, si sucede que el cérebro, comprimido por alguna causa, no puede obedecer á las impresiones enviadas por los ór-= ganos , inmediatamente el animal queda insensible. Pero si se le vuelve la libertad á este primer resorte,. entonces los órganos obran sobre él, él vuelve á obrar sobre ellos, y se reproduce el sentimiento. Aunque libre, pudiera suceder que el cé- ,rebro tuviese poca, ó minguna comunicacion con alguna parte. Una obstruccion, por ejem= plo, 6 una ligadura fuerte en el brazo, disminviria , ó suspenderia el comercio del cérebro con la mano. Entonces, pues, el sentimiento de la mano se debilitaria, ó cesaria enteramente. Todas estas proposiciones estan apoyadas en la "observacion: yo mo he hecho mas que separarlas de toda hipótesis arbitraria: este era el único: medio de ponerlas en «su verdadera claridad. Wo sentimos sino en cuanto nuestros órganos tocan ó son tocados: Siendo , pues, las diferente determina-
PARTE I, CAP.1X, »7 ciones, dadas al movimiento que hace vege=' tar la única causa física y ocasional de la sensibilidad, se sigue que no sentimos sino en cuanto nuestros órganos, tocan ó son to=' cados; de modo , que los objetos, obrando por el contacto sobre los órganos , comunican al. movimiento, que hace vegetar, lag determinaciones que constituyen sensible al animal. Así puede considerarse el olfato, el oído, la vista y el gusto , como estensiones del tacto. Los ojos no verán , Si los cuerpos de una cierta forma no vienen á chocar con la retina : los oídos no oirán ,Si Otros cuer-"* pos de forma diferente no llegan á herir el tímpano. En una palabra , el principio de la variedad de las sensaciones está en las diferentes determinaciones que los objetos producen en el movimiento, segun la organizacion de las partes espuestas á su accion: No sabemos como este contacto produce las sensaciones. ¿Pero cómo el contacto de ciertos corpúsculos ocasionará las sensaciones del sonido, de la luz, del color? Tal vez se podria dar: razon de esto, si se conociese la esencia del alma, el mecanismo de la vista, del.
78 LA LÓGICA. oído , del cérebro, la naturaleza de los rayos que se estienden sobre la retina, y del aire que hiere al tímpano. Pero todo esto lo ignoramos ; y debemos abandonar la esplicacion de estos fenómenos, á los que gustan de hacer hipótesis sobre las cosas en que la esperiencia no es de algun socorro. Nuevos órganos ocasionarian en nosotros nuevas sensaciones. Si Dios formára en nuestro cuerpo un nuevo órgano, apto para hacer tomar al movimiento nuevas determinaciones , esperimentaríamos sensaciones diferentes , de las que hemos tenido hasta ahora. Este órgano nos haria descubrir en los objetos, propiedades, de que hoy no podemos formarnos alguna idea. Seria un manantial de nuevos placeres, de nuevas penas, y por consecuencia de nuevas necesidades. Lo mismo se debe decir de un séptimo sentido , de un octavo, y de cuantos se quieran suponer , cualquiera que sea su número. Porque ciertamente un nuevo órgano en nuestro cuerpo haria el movimiento que le hace vegetar, capaz de muchas modificaciones, que no podemos imaginar.
PARTE 1, CAP. IX, 79 Estos sentidos serian movidos por corpúsculos de una cierta forma: se instruirian como los otros por el tacto , Y aprenderian de él á referir sus sensaciones á los objetos. Los que tenemos nos bastan, Pero los sentidos que tenemos bastan para nuestra conservacion: y aun son un teso-. ro de conocimientos para los que saben ha» cer uso de ellos; y si los otros no sacan de allí las mismas riquezas, no dudan de su indigencia. ¿Cómo imaginarian que se ve en las sensaciones que les son comunes , lo que ellos mismos no ven? Como aprende el animal á moverse á su voluntad. La accion de los sentidos sobre el cérebro , hace pues, al animal sensible; pero esto no basta para dar al cuerpo todos los moVimientos de que es capaz: es menester que el cérebro obre sobre todos los músculos, Y sobre todos los órganos interiores destinados á mover cada uno de los miembros : la Observación demuestra esta accion del céTebro, . '
80 LA LÓGICA. De consiguiente , cuando este principal resorte recibe ciertas determinaciones de los sentidos, comunica otras 4 algunas de las partes del cuerpo, y el animal se mueve, No tuviera el animal sino movimientos inciertos , si la accion de los sentidos sobre el cérebro, y del cérebro sobre los miembros, no estuviese acompañada de algun sen - timiento. Movido , pero sin esperimentar pena ni placer , no tomaria interes alguno en los movimientos de su cuerpo 3 no los obser= varia , y aun él mismo no aprenderia á reglarlos. Pero como sea incitado por la pena d el placer, á evitar, 6 á hacer ciertos movimientos, se sigue que forme: estudio. para evitarlos 6 hacerlos. Compara los sentimientos que esperimenta: nota los movimientos que les preceden , y los que les acompañan: tantea en una palabra; y despues de muchos tanteos , contrae en fin la costumbre de moverse á su voluntad. Entonces es, cuando tiene movimientos reglados. Tal es el principio de todos los hábitos del cuerpo»
PARTE I, CAP. IX, 81 Como contrae el cuerpo el hábito de ciertos movimientos. Estos hábitos son movimientos reglados, que se hacen en nosotros , sin que parezca que nosotros mismos los dirigimos; porque á fuerza de repetirlos, los hacemos sin ne= cesidad de pensar en ellos. Estos hábitos son los que se llaman movimiéntos naturales, aca ciones mecánicas, instinto, y “que se supone falsamente haber ñacido con nosotros. Evitará esta preocupacion , si se juzga de estos hábitos por otros que se'nos' hicieron igualmente naturales, aunque no nos. acordemos de haberlos adquirido. La primera vez , por ejemplo , que pongo los dedos sobre un clave, no pueden tener sino movimientos inciertos, pero á medida que aprendo á tocar este instrumento, adquiero insensiblemente un hábito de mover mis dedos sobre las teclas. Entonces obedecen con dificultad ó trabajo á las determinaciones que les quiero dar: poco á poco van superando los obstáculos; en fin llega el caso de moverse ellos mismos á mi voluntad , y aun se adelantan , egecutando F
82 LA LÓGICA. ún pedazo de música , mientras mi reflexion está empleada en otras Cosas. Contraen pues , el hábito de moverse. siguiendo un cierto múmero de determinaciones; y como no hay tecla por donde no pueda darse principio á alguna sonata , tampoco hay determinacion , que no pueda ser la primera en una cierta serie de ellas. El egercicio combina todos los dias diferentemente estas determinaciones: adquieren los dedos cada dia mas facilidad : en fin obedecen , como por sí mismos á una serie de movimientos determinados; y obedecen sin esfuerzo, y sin que sea necesario que yo ponga atencion en ello. Así los órganos de los sentidos, habiendo contraido diferentes hábitos, se mueven por sí mismos , y el alma no necesita velar continuamente sobre ellos para reglar sus movimientos. El cérebro contrae semejantes hábitos , y son la causa física y ocasional de la memoria. Pero el cérebro es el primer órgano : es un centro comun en que todos se reunen, y de donde parece que todos nacen. Juzgando, pues , del cérebro por los otros sentidos, de-
PARTE 1, CAP, IX, 83 berémos concluir, que todos los hábitos del cuerpo pasan hasta él, y que por consiguien= te las fibras que le componen, propias por su flexibilidad para movimientos de toda es. pecie , adquieren como los dedos, la costumbre de obedecer á diferentes series de movimientos determinados, Siendo así, el poder que tiene mi cérebro de recordarme un objeto , no puede ser sino la facilidad ad. quirida de moverse por sí mismo, del pro» pio modo que era movido, cuando este ob= jeto tocaba mis sentidos, - La causa física y ocasional que conserva, ó recuerda las ideas, está, pues, en las determinaciones de que se ha hecho una costumbre el cérebro (órgano principal del sentimiento), y que subsisten ó se reproducen, aun cuando los sentidos cesan de escitarlas; porque no nos representaríamos los objetos que hemos visto , oido y tocado, si el movimiento no tomara las mismas determinaciones, que cuando veíamos, oífamos y tocábamos. En una palabra , la accion mecánica sigue las mismas leyes, ya sea que se esperimente una sensacion , Ó que haya solo la memoria de haberla esperimentado, por lo que esta facultad no es mas que un modo de sentir. E
84 -='LA LÓGICA» * . . Las ideas en que ya no se piensa , no estan en parte alguna. "Muchas veces he oido preguntar :. ¿Qué se hacen las ideas en que ya no nos ocupa= mos? ¿dónde se conservan? ¿de dónde vie-. nen cuando «se «mos vuelven á' presentar? gexisten.en el: alma durante. aquellos intervalos , en que no dig en ellas? exis. ten en el cuerpo? .- Eo Al oir estas prégiines y las respuestas quedan los metafísicos , se pensará que las idéas son como las demas cosas de que hacemos provisiones, y que la memoria es un almacen vastísimo. Tan razonable como pensar esto, seria dar existencia á las diferen- “tes figuras que un cuerpo ha tenido sucesivamente, y preguntar: ¿Qué se ha hecho la redondez de aquel cuerpo, cuando tomó otra figura? ¿ Dónde se conserva ? ¿7 cuando es- -te cuerpo vuelve á: ser redondo , de dónde le viene la redondez ? Las ideas son modos de ser del alma como las sensaciones. Existen en cuanto la modifican ; y no existen luego que dejan de modificarla. Buscar en el alma aquellas en quienes de ningun modo pienso, es buscarlas don-
PARTE Ty CAP, IX. 85 de: no estan: buscarlas en el cuerpo es.buscarlas donde nunca han estado, ¿Dónde es- “tan , pues? En ninguna parte. Cómo se reproducen» ¿No seria un absurdo preguntar, donde estan los sones. de un clave cuando este instrumento se deja. de tocar? Y. no se respondería: En ninguna parte estan; ¿pero sí los dedos hieren las. teclas, moviéndose como se movieron, ARNO MORT Gn los mismos sonest: . :. Responderé , pues, que mis ideas no estan en parte alguna, cuando mi alma. deja de pensar en ellas; pero que se me representarán inmediatamente que los movimientos propios para reproducirlas.se renueven. Aunque yo no conozco el mecanismo del cérebro., puedo no obstante juzgar, que sus diferentes partes han adquirido la facilidad de moverse por sí mismas, del mismo modo que fueron movidas por la accion de los sentidos :. que los hábitos de este. órgano se conservan: que siempre que. les obedece retrata. las mismas ideas, porque se renuevan en él. los mismos .movimientos:.en. una palabra , que. estan las ideas en la memoria,
92 LA LÓGICA, sa en el cérebro, segun lo que observamos en el hábito de una mano egercitada en un instrumento, y concluirémos , que los sueños: son el efecto de la accion de este principal órgano sobre los sentidos , cuando en medio del reposo de todas las ¡partes del cuerpo, conserva bastante actividad 'para moverse y obedecer á algunos de sus ' hábitos. Cuando se mueve pues, como fue movido , en tiem= po que teníamos sensaciones , entonces obra, sobre los sentidos, é inmediatamente oimos y vemos: así como un manco cree sentir la mano que ya no tiene. Pero en tal caso el cérebro representa de ordinario las cosas con mucho desorden , porque deteniendo, ó sofocándose por el sueño las acciones de los hábitos , se intercepta un gran número de ideas. Se pierde la memoria porque el cérebro pierde sus hábitos. Habiendo esplicado como se contraen los hábitos, que hacen la memoria, será facil comprender como se pierden. Primeramente sino se practican continuamente , 6 á lo menos sino se renuevan con frecuencia. Esta será la suerte de todos aque-
PARTÉ T, CAP. 1X, 93 llos hábitos á cuyo ejercicio los sentidos cesaren de dar ocasion. En segundo lugar si se multiplican hasta un cierto punto; porque entonces habrá algu_ Nñosque despreciarémos. Así se nos borran algunos conocimientos á medida que vamos adquiriendo otros: -+ En tercer lugar, una indisposicion en el cérebro debilitaria-ó turbaria la memoria , si ella sirviese de obstáculo para alguno de los movimientos á que él se habia acostumbrado. Entonces de algunas cosas no se conservaria absolutamente memoria: y no quedaria de ninguna, si la indisposicion borrase ó impidiese todos los hábitos del cérebro. En cuarto lugar una paralísis en los órganos produciria el mismo efecto: los hábitos del cérebro no dejarian de perderse poco á poco , luego que dejasen de estar sostenidos por la accion de los sentidos. En fin la vegez acaba con la memoria. _Las partes del cérebro entonces son como aquellos dedos que no estan bastante flexibles Para moverse, siguiendo todas las determiNaciones que les han sido familiares. Los hábitos se pierden poco á poco, solo quedan Algunas débiles sensaciones que luego tambien Se desvanecen: el propio movimiento que
94 LA LÓGICA, parece lo sostiene , está tambien próximo á finalizar. Conclusion. El principio físico y ocasional de la sensibilidad está, pues, unicamente en ciertas determinaciones de que es capaz el movi= miento que hace vegetar al animal : y el de la memoria está en estas determinaciones, cuando ya se ham convertido en otros tan= tos hábitos. La analogia es quien nos autoriza á suponer , que en los órganos que no podemos observar, pasan las cosas de un modo algo semejante al que observamos en los otros. Ignoro por que mecanismo tiene mí mano bastánte flexibilidad y movilidad, para contraer el hábito de ciertas determinaciones de movimientos; pero sé que hay en ella flexibilidad , movilidad , egercicio , há= bito , y supongo que todas estas cosas se encuentran en el cérebro y en los órganosy que son juntamente con él , el sitio de la memoria. Por esto sin duda no tengo mas qué una ¡dea muy imperfecta de las causaf físicas y ocasionales de la sensibilidad Y de la memoria: del todo ignoro sus pri-
PARTE I, CAP, 1X. 95 meros principios. Conozco que hay entre nosotros un movimiento, y no puedo comprender la fuerza, que lo produce. Conozco que este movimiento es capaz de diferentes determinaciones, y no puedo descubrir el mecanismo que las regla. No tengo mas que la ventaja de haber separado de toda hipótesis arbitraria este corto conocimiento que tenemos sobre una materia de las mas obscuras. Juzgo que á esto deben ceñirse los físicos cuantas veces quieran formar sistemas sobre cosas , cuyas primeras causas no es posible observar.
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SEGUNDA PARTE.- La analísis considerada en sus medios y efectos; Ó el arte de raciocinar reducido á un idioma exacto. Cr ya el origen y.la generacion de todas nuestras ideas: conocemos asi mismo el origen y la generacion de todas las facultades del alma; y sabemos que la analísis que nos ha conducido á estos conocimientos, es el únieo medio que puede llevarnos á otros, Es propiamente la palanca del alma. Es necesario estudiarla, y para esto yamos á considerarla en sus medios y :efectos. CAPITULO PRIMERO. Como los conocimientos que debemos á la na= turaleza, forman un sistema, en el cual todo está perfectamente ligado; y como nos estraviamos, cuando olvidamos sus lecciones, Como la naturaleza nos enseña á raciocinar, arreglando ella misma el uso de nuestras facultades. Has visto que por la palabra deseo mo Se puede entender, sino la direccion de nuesG
98 LA LÓGICA. tras facultades hácia las cosas que necesitamos. Luego no tenemos deseos, simo porque tenemos necesidades que satisfacer: y así estas necesidades y deseos som el móvil de todas nuestras averiguaciones. - Estas necesidades y los medios de satisfacerlas se fundan'en la constitucion de nuestros órganos yy en las relaciones de las cosas con ella. Por ejemplo el modo con que estoy formado, determina las especies de alimentos que necesito; y el modo. con que las' producciones' Ó' frutos estan formados, determina los que “pueden servirnos de alimento. B18q, Y No.puedo tener de todas estas diferentes constituciones, sino un conocimiento muy imperfecto: propiamente las ignoro, pero la esperiencia.me enseña el uso de las cosas. que me son absolutamente necesarias : _meinstruye de ellas el placer ó el dolor: y me instruye con prontitud; me seria inútil saber mas, y la naturaleza puso aquí los límites de. sus lecciones. En ellas vemos un sistema, cuyas partes estan perfectamente ordenadas. Si hay en mí necesidades y deseos, hay fuera de mí objetos propios para satisfacerlos, y tengo la facultad de conocerlos y disfrutarlos.
PARTE Il, CAP. l. Este sistema reduce naturalmente mis conocimientos á la esfera de un pequeño número de necesidades, y de otro igual de las cosas destinadas á mi uso. Y si mis conocimientos no son numerosos, son á lo: menos bien ordenados, porque los he adquirido se- : gun el órden mismo de mis necesidades , y el de las relaciones que las cosas tienen conmigo. Veo, pues, en la esfera de mis conoci. mientos un sistema que corresponde al que siguió el autor de mi naturaleza en mi formacion 3 y no es esto de admirar, porque ha. biéndome formado con tales necesidades y faCultades, se siguieron naturalmente á esta constitucion mis conocimientos y averiguaciones. | Todo está igualmente ligado en uno y otro sistema. Mis órganos, las sensaciones que esperimento , los juicios que hago , la esperiencia que los infirma 6 corrige, forman ámbos sistemas de mi conservacion ; y parece Que el que lo hizo, no lo ha dispuesto todo “on tanto órden, sino para cuidar por sí Mismo de mi conservacion. Ve ahí el siste. ma que se deberia estudiar, para aprender á raciocinar. Nunca se observarán bastante las facultades de que nos da nuestra constitucion, ni el G 2
100 ¿LA LÓGICA. uso que nos obliga á hacer de ellas: en una palabra , nunca se observará bastante lo que hacemos unicamente en su virtud. Sus lecciones; si supiésemos aprovecharnos de ellas, serian: la mejor lógica de todas. En efecto, ¿qué nos enseña? A evitar lo que puede perjudicarnos y y á buscar lo que puede aprovecharnos. ¿Pero será necesario para esto que juzguemos de las esencias de los seres? El autor de nuestra naturaleza no lo ordena. Sabe que el conocimiento de ellas escede á nuestra capacidad : solo quiere que juzguemos de las relaciones que las cosas tienen con nosotros ,+y de las que tienen entre sí, cuando el conocimiento de estas últimas puede sernos de alguna utilidad. Solo tenemos un medio para juzgar de es- ¿as relaciones, y 5 observar las sensaciones que los objetos hacen sobre nosotros. Tanto como nuestras sensaciones se estiendan , otro tanto puede estenderse la esfera de nuestros conocimientos : mas allá nos es imposible todo descubrimiento. En el órden que nuestra naturaleza , ó constitucion pone entre nuestras necesidades y las cosas nos indica aquel en que debemo$ estudiar las relaciones que nos es preciso Conocer. Tanto mas dóciles á sus leccione$»
PARTE 15, CAP, I. rot cuanto son mas urgentes nuestras necesidades, observamos con órden, y hacemos lo que nos indica que hagamos. Luego. nos hace analizar muy temprano. Como nuestras averiguaciones se limitan á los medios de satisfacer el corto número de necesidades que nos ha dado; sí fueron bien hechas nuestras primeras observaciones, lo confirma inmediatamente el uso que hacemos de las cosas: si fueron mal hechas, este mismo uso las destruye luego, y nos indica que hagamos otras. Podemos caer en error porque los encontramos en el camino; pero este camino es el de la verdad , y el que nos conduce á ella. Observar relaciones , confirmar ó corregir nuestros juicios con nuevas observaciones, es lo que nos hace practicar la naturaleza; y lo que no hacemos mas que repetir á cada nuevo conocimiento que adquirimos. Tal es el arte de raciocinar : es simple como la naturaleza que nos lo enseña. Como olvidando las lecciones de la naturaleza , raciocinamos por los malos hábitos. Parece, pues, que conocíamos ya este arte cuanto es posible conocerle. Este seria
108 “LA LÓGICA. cias se tratásen con gran limpieza , precision y órden, no serian igualmente proporcionadas á la inteligencia .de todos. Los que na-: da hubiesen estudiado, las entenderian mejor: que los que hubiesen hecho grandes estudios, y sobre todo mejor que los que han» escrito mucho sobre las ciencias. Seria casi imposible que estos leyesen semejantes obras como piden ser leídas. Una buena lógica haria en los espíritus una revolucion muy len= ta, y solo el tiempo podria dar á conocer algun dia su utilidad. Ve ahí, pues, los efectos de. una mala educacion; y esta educacion solo es mala por ser contraria á la naturaleza. Los niños estan determinados por sus necesidades á sus observadores y analizadores; y tienen en sus facultades recientes bastante impulso para ser uno y otro: lo son en algun modo for= zosamente, en tanto que la naturaleza sola los conduce. Pero inmediatamente que principiamos á conducirlos nosotros mismos , les interceptamos toda observacion: y analísis, Suponemos que no raciocinan , porque no sabemos raciocinar con ellos; y esperando la edad de la razon, que principiará sin nuestro auxilio, y la que retardamos con t0dos nuestros esfuerzos, los condenamos á
PARTE Il, CAP. 1, 109 no juzgar sino por nuestras opiniones, preo= cupaciones y errores. Es casi preciso que, ó no tengan talento, ó que sea un talento fal-, so. Si algunos se distinguen , es porque tienen en su constitucion bastante energía para vencer tarde ó temprano los obstáculos que hemos puesto al desenvolyimiento de sus talentos: los otros son plantas. que hemos mutilado hasta la raiz, y que se mueren estériles, CAPITULO HL: Como el lenguage de accion analiza el pensamiento. No podemos analizar sino por medio de un lenguage. No podemos raciocinar sino con los. medios que nos ha dado, 6 indicado la naturaleza. Es menester pues, observar estos medios, y procurar descubrir: por qué algunas Veces son seguros, y por qué no lo son siempre. | Acabamos de ver que la causa de nuestros errores está en la costumbre de juzgar por palabras, cuyo sentido no hemos deter-
11o "LA LÓGICA, minado; hemos visto en la primera parte, que las palabras mo son absolutamente necesarias para formarnos ideas de todas especies; y presto verémos que las ideas abstractas y generales no son mas que denominaciones. Todo confirma, pues, que no pensamos sino con el socorro de las palabras; y esto basta para hacer comprender que el arte de raciociuar ha principiado con las lenguas: que no ha podido hacer progresos sino en cuanto ellas los han hecho; y que por consiguiente deben contener todos los medios que podemos tener para analizar bien ó mal. Luego es necesario observarlas , es menester tambien, si queremos conocer lo que fueron en sus principios, observar el lenguage de accion segun el que se formaron. Principiarémos por este. Los elementos: del lenguage de accion: son «¿nnatos. Los elementos del lenguage de accion nacieron: con el hombre , y estos elementos son los órganos que el autor de la naturaleza nos ha dado. Por lo que hay un lenguage innato, aunque no haya ideas de esta especie. En efecto , era necesario que los
PARTE II, CAP, Ma 1rt elementos de algun lenguage, preparados de antemano, precediesen á muestras ideas; porque sin signos de alguna especie, nos seria imposible analizar nuestros pensamien-= tos, para darnos cuenta de lo que pensamos, esto es, para verlo de un modo distinto. Y así nuestra constitucion esterior está destinada á representar todo cuanto pasa en el alma: es espresion de nuestros sentimientos y juicios; y cuando habla, nada puede estar oculto. Por que al principio todo es confuso en este má lenguage. La propiedad de la accion no es analizar. Como no representa los sentimientos, sino porque ella es su efecto, representa de una vez todos cuantos esperimentamos en el mismo instante, y las ideas simultáneas en nuestros pensamientos, naturalmente lo son en el lenguage. Pero una multitud de ideas simultáneas no podríamos representárnosla con claridad y distincion; sino por habernos adquirido la costumbre de observarlas unas despues de las otras. A esta costumbre debemos la ven= taja de distinguirlas con tal prontitud y fa-
112 LA LÓGICA» cilidad, que admira á los que no han contras do el mismo hábito. ¿Por qué, por ejemplo, un músico distingue en la armonía to das las partes que se oyen á un tiempo ? Sin duda porque su oído está acostumbrado á observar los sónes y apreciarlos. Los hombres principian á hablar el lenguage de accion inmediatamente que sien» ten ; y le hablan entonces sin haber formado el proyecto de comunicar sus pensamientos. No proyectarán tampoco el hablarle para darse á entender , sino cuando hayan notado que se les ha entendido: pero en los principios nada proyectan, porque nada han observado. ¿Luego todo es entonces confuso en su lenguage para ellos; y nada distinguirán, mientras no aprendan áhacer analísis de sus pensamientos. Pero aunque todo sea confuso en su Jen= guage, contiene sin embargo todo cuanto sienten: contiene cuanto han de distinguir. cuando sepan hacer analísis de sus pensamientos , esto es, de los deseos, de los temores, de los juícios, de los. razonamientos; en una palabra, de todas las operaéiones de que es capaz el alma. Porque si todo esto no existiese , no podria encontrar-
PARTE Il, CAP, Il. 113 lo allí la analísis. Veamos como aprenderán estos hombres de la naturaleza, á hacer analísis de todas estas cosas. Como se hace despues un método analítico, Tienen necesidad de socorrerse mútuamente; luego cada uno de ellos necesita darse á entender, y por consecuencia, de entenderse á sí mismo. Desde luego obedecen á la naturaleza; y sin proyecto, como acabamos de advertir, dicen de un golpe cuanto sienten , porque es natural á su accion esplicarlo así. Sin embargo , el que solo percibe por los ojos, no entenderá , si no descompone aquella accion, para observar una despues de otra sus partes, ó movimientos. Pero le es natural el descomponerla, y de consiguiente la descompone antes de haber formado el proyecto de hacerlo. Porque aunque ve á un tiempo todos sus movimientos , no repara á la primera vista sino en aquellos que mas le chocan: 4 la segunda repara en otros: á la terCera en otros aun. Luego los observa suceSivamente, y está hecha la analísis. Cada uno de estos hombres advertirá tarde $ temprano, que nunca entiende meH
114 LA LÓGICA. jor á los otros, que cuando ha descompues- -to su accion; y de consiguiente podrá notar que necesita, para darse á entender , de descomponer la suya. Entonces se irá adquiriendo poco á poco una costumbre de repetir uno despues de otro los movimientos que la naturaleza le hace practicar á un tiempo; y el lenguage de accion vendrá á ser en él naturalmente un método analítico, Digo un método, porque la sucesion de los movimientos no se hará arbitrariamente y sin reglas; pues siendo la accion efecto de las necesidades y circunstancias em que se balla, es natural que se descomponga segun el órden dado por las mismas circunstancias y necesidades: y aunque este órden puede variar y varie , nunca puede ser arbitrario. Por eso en una pintura estan determinados el sitio, la accion» y carácter der cada personage , cuando se ha dado el asunto con todas sus circunstancias. Descomponiendo este hombre su accion, descompone su pensamiento , así respecto de él, como de los otros: analiza, y se da á entender , porque se entiende así mismo. Como la accion total es la imagen de todo el pensamiento, así las acciones parciales son otras tantas imágenes de las ideas
PARTE Il, CAP, 1. 115 que-hacen parte de él: luego. si descompone tambien estas acciones parciales, descom= pondrá igualmente las ideas parciales, de quien ellas son los signos, y se formará continuamente nuevas ideas distintas. Este medio , el único que hay para ana. lizar el pensamiento , podrá llegar á desenvolverlo hasta en sus mas pequeñas partes; pues hallados los primeros signos. de un lenguage , no hay mas que consultar la analogía , que ella dará todos los demas. Luego no habrá ideas que el lenguage de accion no pueda espresar; y Jas espresará con tanta mas claridad y precision, cuanto mas sensiblemente se manifieste la analogía en la serie de los signos quese hayan elegi= do. Los signos absolutamente arbitrarios no serian entendidos, porque no siendo análogos , la acepcion. de un signo conocido no llevaria la acepcion de otro signo desConocido. La analogía es quien hace todo el. artificio de las lenguas; son. fáciles, claras y exactas, á proporcion. que aquella se manifiesta en 'ellas mas «clara: y distintamente. : Acabo de decir que hay un lenguage innato, aunque no hay ideas innatas. Esta Verdad, que puede no haberse entendido, H2
116 LA LÓGICA. se demuestra por las observaciones que se siguen y la esplican. El lenguage que llamo innato, es un lenguage que no hemos aprendido, porque e3 el efecto natural, é inmediato de nuestra constitucion Dice de una vez todo cuanto sentimos: de lo que sigue que no es un método analítico ; que no descompone nNUuestras sensaciones : que no mos hace notar cuanto contienen: y por consecuencia no nos da ideas. Pero cuando ya se ha hecho un método analítico, entonces descompone las sensaciones, y nos da ideas: como método se aprende, y de consiguiente bajo este respecto no es innato. Al contrario bajo de cualquier respecto que se consideren las ideas, nunca podrán ser innatas. Aunque sea cierto que estan todas en nuestras sensaciones, no lo es menos que es para nosotros, como si no estuviesen, cuando no hemos sabido observarlas, y ve ahí la causa de que el sabio y el ignorante no tengan las mismas ideas, sin embargo de que siendo semejante su orgánización, tengan el mismo modo de sentirAmbos nacieron con las mismas sensaciones) así como con la misma ignorancia; pero el
PARTE 11, CAP, 1. 117 uno analizó mas que el otro. Luego. siendó la analísis quien da las ideas, son adquiridas porque la misma añalísis tambien se aprende y adquiere: no hay, pues), ideas innatas. De aquí es que raciocina mal, cuando se dice, esta idea está en nuestras sensaciones; luego tenemos esta idea: y sin embargo jamas se cansan de repetir este razonamiento. Porque nadie habia reparado aun, en que nuestras lenguas. son otros tantos métodos analíticos, no se advertia que no analizamos sino por ellas yy se ignoraba que les debemos todos nuestros conocimientos. Por esto la metafísica de muchos escritores. no es mas que una gerga incomprensible para ellos y para nosotros. CAPITULO IIL Como son métodos analíticos las lenguas. Imperfeccion de estos métodos. Las lenguas son otros tantos métodos analíticos. ciente se concebirá como son las lenguas otros tantos métodos analíticos , si se ha comprendido que tambien lo es el mis-
124 . 00 LA LÓGICA: : necesario advertir que las lenguas no son verdaderamente sino métodos analíticos : mé= todos muy defectuosos hoy, pero que han sido exactos, y que podrian aun serlo. No se las ha mirado bajo este aspecto , porque habiendo notado cuan necesarias nos son las palabras para formarnos ideas de todas especies, se creyó que no tenian otra ventaja que la de ser un medio de comunicarnos nuestros pensamientos. Por otra parte, COmo en virtud de varias razones ,.las lenguas parecieron á los gramáticos y filósofos arbitrarias, de consiguiente supusieron que estas no tienen otras reglas que los caprichos del uso; esto es, que muchas veces no las tienen; aunque todo método las tiene, y debe tenerlas. No es de admirar, pues, que hasta ahora nadie haya sospechado que las lenguas sean otros tantos. métodos analíticos. :
125 CAPITULO VI, De la influencia de las lenguas. Las lenguas forman nuestros conocimientos, opiniones yy preocupaciones. Dopadas que las lenguas , formadas á medida que analizamos, se han hecho otros tantos métodos analíticos , se comprende que no es natural pensar con arreglo á los hábitos que en su virtud hemos contraido. Por ellas pensamos: como reglas de nuestros juicios forman nuestros conocimientos, opiniones y preocupaciones: en una palabra, nos hacen en este género todo el bien y el mal. Tal es su influencia , y no podia ser de otro modo. d Ellas nos estravian , porque son métodos imperfectos ; pero por la misma razon de ser métodos , no son en todas sus partes imperfectas , y algunas veces nos conducen bien. Ninguno hay que con el solo socorro de los hábitos contraidos en su lengua, no sea capaz de hacer algunos buenos razonamientos. Así es como todos hemos principiado , y se
126 LA LÓGICA. wen frecuentemente hombres sin estudio raciocinar mejor que otros que estudiaron mucho. Las lenguas de las ciencias no son las mas bien formadas, 4 Se desea comunmente que los filósofos hubiesen dirigido la formacion de las lenguas , porque se cree que de este modo se habrian formado mejor. Pero era menester que fuesen otros filósofos, que los que conocemos. Verdad es que en las matemáticas se habla con precision, porque el álgebra, obra de ingenio , es una lengua que no podia haberse formado mal. Tambien es verdad, que algunas partes de la física y de la química han sido tratadas con la misma precision por un corto número de escelentes ingenios nacidos para observar: bien. Pero en todo lo demas no veo que las lenguas de las ciencias hayan hecho ventaja alguna : tienen los mismos defectos que las otras, y aun mayores : muy amenudo se hablan sin decir nada: muchas veces se hablan tambien diciendo absurdos; y en general no parece que se hablan con designio de darse á entender.
PARTE TT, CAP. IV. 127 Las primeras lenguas vulgares han sido las mas aptás para raciocinar. Yo congeturo que las primeras lenguas vulgares fueron las mas aptas para raciocinar; pues la naturaleza que dirigía su formacion , 4 lo menos habia principiado bien. La generacion de las ideas y facultades del alma debia ser conocida en estas lenguas, donde la primera» acepcion de una palabra era conocida, y donde la analogía daba todas las demas. Las ideas abstractas se: esplicaban con los mismos nombres de las ideas sensibles de donde ellas se derivaban; pero en lugar de: considerarlos como nombres "propios de estas ideas , se les tenia como espresiones figuradas, que manifestaban su orfgen. Entonces , por ejemplo , no se preguntaba si la palabra sustancia significa otra cosa que lo que está debajo: si la palabra pensamiento significa otra cosa que pesar, equilibrar, comparar. En una palabra, no se pensaba en hacer las preguntas que hoy hacen los metafísicos: las lenguas que respondian con anticipacion á todas, no permitian que se hiciesen, y no se había introducido ¿aun la mala metafísica.
128 LA LÓGICA. La buena empezó antes de las lenguas, y á ella es 4 quien deben cuanto tienen de bueno; pero esta metafísica era entonces mas bien un instituto que una ciencia: la naturaleza era quien guiaba á los hombres sin saberlo ellos mismos; y nO Se trató como ciencia la metafísica sino al tiempo que dejó de ser buena. Son sobre todo los filósofos los que han introducido el desórden en el lenguage. Seria una lengua muy exacta, si el pueblo que la forma cultivase las artes y ciencias sin tomarlas de ningun otro; porque la analogía en la tal lengua manifestaria sensiblemente el progreso de los conocimientos» y no seria necesario buscar la historia de ellos en otra parte: esta seria una lengua verdaderamente sábia, y ella sola lo seria. Pero como son retazos de muchas lenguas estrangeras y diferentes, lo confunden todo: no puede la analogía dar á conocer en las diferentes acepciones de las palabras, el orígen y la generacion de los conocimientos : no sabemos poner precision en nuestros discursos no pensamos en ello: hacemos preguntas casualmente , y respondemos del mismo modo;
PARTE 1, CAD, 1Vo 129 abusamos continuamente de las palabras, y no hay opinion, por estravagante que sea, que no encuentre partidarios, Los filósofos son los que han traido las cosas á tan alto grado de desórden. Ellos han querido hablar de todo, han hablado tanto peor: y mucho peor lo han hecho por haber querido cada uno aparentar un modo de pensar propio y peculiar, aun cuando pensaban como todos los demas. Sútiles, visionarios, singulares, é. inteligibles parece - que recelaban no ser bastante obscuros, y procuraban cubrir con un velo $us conocimientos verdaderos, 6 fingidos. Por «eso la lengua de la filosofía no ha sido mas que una gerga duran= te muchos siglos, Finalmente se desterró. semejante gefga de las ciencias: se desterró, digo; pe= ro no se ha desterrado ella misma: siem pre busca en aquellas un asilo, disfrazándose bajo «nuevas formas, de modo que los mejores ingenios se ven muy embarazados para cerrarle toda entrada; pero en fin las ciencias ham hecho progresos , porque los filósofos han observa= do mejor, y han puesto en su lenguage la precision y exactitud que pusieron X
130 LA LÓGICA. en sus observaciones; de manera que-el raciocinio: ha sido. efecto: de la correccionde la lengua :. de que se. infiere queel: arte de raciocinar ha. seguido todas. las variaciones del Jenguage ,.que es lo «que habia. de. suceder (Curso. de :estudios , his. toria ant. lib. 3, cap. 26, historia «mod: lib. 8 y 9, cap. 8, 9 y. y siguient. iioake menteen e lib. ult.) CAPITULO. V. Consideraciones sobre las ideas abstractas y generales; ó como el arte de raciocinar se reduce á una lengua exacta. : Las ideas abstractas y generales no son mas eds ia ml q ideas generales, cuya formacion hemos esplicado, hacen parte de la idea total de cada uno de los individuos á quienes convienen, y son consideradas por esta razon como otras tantas ideas parciales. La del hombre, por ejemplo hace parte de las ideas totales de Pedro y de Pablo, pues
PARTE 11, CAP. V. 131 la encontramos igualmente en Pablo y Pedro. No hay hombre en general: luego esta idea parcial no tiene realidad fuera de nosotros; pero tiene una en nuestra alma, don= de existe separadamente de las ideas totales, ó individuales de que es parte. No tiene realidad en el alma sino porque la consideramos como separada de cada idea individual; y por esta razon la llamamos abstracta; pues abstracta no significa otra cosa que separada, : Son pues, las ideas generales otras tantas ideas abstractas; y es claro que sola las formamos tomando en cada idea individual lo que es comun á todas. ¿Pero qué es un fondo 'la realidad que una idea general y abstracta tiene en nuestra alma? No es mas que un nombre; ó si es alguna otra cosa, deja necesariamente de ser abstracta y general. Cuando por ejemplo , pienso en el hombre, puedo considerar solamente en esta palabra una denominacion comun; cuyo caso es bien claro que mi idea está en algun modo circunscripta á este nombre, que no se estiende mas allá, y que por consiguiente RO es mas que este mismo nombre. ro
132 LA LÓGICA, Si al contrario, pensando en el hombre considero en esta palabra alguna otra cosa mas que una denominacion, es porque me represento un hombre; y un hombre no podria ser en la naturaleza, ni en mi espíritu el hombre abstracto y general. No son, pues, las ideas abstractas mas que denominaciones: si quisiéramos absolutamente suponer otra cosa; nos pareceríamos á un pintor obstinado en querer pintar al hombre en general, no pudiendo jamas pintar sino individuos. Por consecuencia el arte de raciocinar se res duce á una lengua exacta, Esta observacion sobre las ideas abstractas y generales demuestra , que su claridad y precision dependen únicamente del órden con que hemos hecho las denominaciones de las clases ; y que por consiguiente para determinar esta especie de ideas, solo hay un medio; este es el formar bien la lengua. Asimismo confirma lo que ya hemos demostrado , esto es, cuan necesarias nos son las palabras; pues si no tuviésemos denominaciones , tampoco tendríamos ideas
PARTE Il, CAP: Ve 133 abstractas: sino tuviésemos ideas abstractas; tampoco tendríamos géneros y especies; y si no tuviéramos géneros y especies , no podríamos raciocinar sobre cosa alguna : y de no poder raciocinar sino con el socorro de estas denominaciones, resulta una nueva prueba de que solo raciocinamos bien ó mal, porque nuestra lengua está bien ó mal formada. No nos enseñará, pues, la analísis á raciocinar sino en cuanto enseñándonos á determinar las ideas abstractas y generales, nos instruye en formar bien nuestra lengua; y de consiguiente todo el arte de raciocinar se reduce al arte de hablar bien. Hablar, pues, raciocinar, formarse ideas generales ó abstractas, es en sustancia lo mismo; y esta verdad aun siendo tan simple, podria pasar por un descubrimiento. Seguramente se ha juzgado tal, y parece á lo menos ser así segun se habia y se raciocina, segun el abuso que se ha hecho de las ideas generales, y finalmente por las dificultades que creen encontrar en concebir ideas abstractas los que mo las encuentran para hablar de ellas. El arte de raciocinar se reduce á una lengua bien formada solamente, porque el
140 CAPITULO VÍ, Como se engañan los que miran á las definiciones como el único medio para remediar los abusos del lenguage. Las definiciones se limitan á mostrar las cosas, y no se sabe lo que quiere decirse cuando se dan por principios. Son palpables los vicios de las lenguas , SObre todo en las palabras , cuya acepcion no está determinada , ó que no tienen sentido. Se ha querido remediar esto; y porque hay palabras que pueden definirse, se asentó por regla que era necesario definirlas todas: en consecuencia fueron miradas las definiciones como la basa del arte de raciocinar. Un triángulo es una superficie determinada por tres líneas. Ve ahí una definicion. Si da del triángulo una idea, sin la cual seria imposible determinar sus pro” piedades, es porque para descubrir las pro” piedades de una cosa, es menester analisarla, y para analizarla, es necesario te-
PARTE 1Í, CAP. Vio 141 nerla presente, ó verla. Semejantes defini. ciones manifiestan, pues, $ representan las cosas que se proponen para analizar, y es todo cuanto hacen. Nuestros sentidos nos manifiestan igualmente los objetos sensibles, y los analizamos, aunque no podamos definirlos. La necesidad de definir es, pues, la misma necesidad de ver las cosas, sobre quienes se quiere raciocinar; y si pueden ver sin definirlas, son las definiciones inútiles. Este es el caso mas ordinario. No hay duda que para estudiar una cosa, necesito verla; pero cuando la veo, solo me falta analizarla; luego, pues que descubro las propiedades de una superficie terminada por tres líneas, la analísis sola es el prin. -Cipio de mis descubrimientos, si se quieren principios; y esta definicion nada mas hace que mostrar el triángulo objeto de mis averiguaciones, así como mis sentidos me muestran los objetos sensibles. ¿Qué significa, pues , este lenguage las definiciones son Principios ? Significa que es necesario empezar por ver las cosas para estudiarlas, y que es necesario verlas como son. Esto solo significa, y sin embargo quieren con él significar alguna cosa mas. Principio es sinónimo de comienzo, y en
142 LA - LÓGICA. esta significacion se entendió y: empleó: en su orígen3 pero en lo sucesivo, á fuerza de hacer uso de esta palabra, se sirvieron de ella por costumbre , maquinalmente, y sin fijarla ideas , y se establecieron por principios muchos que no son comienzo , orígen ó raiz de alguna Cosa. Si yo digo que nuestros sentidos son el principio de nuestros conocimientos , porque estos comienzan en los sentidos, ademas de afirmar una verdad ,'diré una cosa inteligible : pero no sucederá lo mismo si digo, que una superficie terminada por tres líneas es el principio de todas las propie= dades del triángulo, porque todas las pro: piedades del triángulo empiezan en una superficie terminada por tres líneas: pues' seria lo mismo que decir, que. todas las propiedades de una superficie terminada por. tres líneas, empiezan en una superficie terminada por tres líneas. En una palabra, nada me enseña esta definicion: no hace mas que manifestarme una cosá que conozco , y cuya analísis: puede unicamente descubrirme las propiedades. Limítanse, pues, las definiciones á manífestar las cosas; pero no siempre las manifiestan con igual claridad. El alma es un%
PARTE If, CAP, VI 143 sustancia que siente: es una definicion que manifiesta con mucha imperfeccion el alma á todos aquellos á quien la analísis no ha enseñado que todas sus facultades son en su orígen ó principio la misma facultad. de sentir. No se deberia, pues , empezar á tratar del alma por semejante definicion, pues aunque todas sus' facultades sean en su principio unas mismas con la de sen» tir, no puede esta verdad servirnos de un principio en nuestra indagación, si en lugar de ser él primer conocimiento , es el último. Y en efecto es el último, pues es un resultado de la analísis del alma y sus facultades. Rara wez se pueden hacer definiciones. Encaprichados los geómetras en que es necesario definirlo todo, repiten vanos es- . fuerzos, y buscan definiciones que no hallan: tal es, por ejemplo, la de la línea recta, Pues decir con ellos que es la mas corta de Un punto á otro, no es darla á conocer, es Suponer que se conoce; y siendo en su lenSuage la definicion un principio , no debe Suponer que la cosa es ya conocida. Véase ahí el escollo en que chocan todos los
144 LA LÓGICA. inventores de elementos con grande escána dalo de algunos geómetras, que se quejan, de que no se haya dado aun una buena definicion de la línea recta, y que parece ignoran que no se debe definir lo que es indefinible. Pero si las definiciones se limi. tan á mostrarnos las cosas ¿qué importa que esto sea antes que las conozcamos, Ó des. pues? Me parece que el punto esencial es solo el conocerlas. Todos estaríamos convencidos de que el único medio para conocer las cosas es el analizarlas, si se hubiera notado que las mejores definiciones no son mas que analísis, La del triángulo, por ejemplo, es una; pues, ciertamente para decir que este es una superficie terminada por tres líneas , ha sido necesario observar uno despues de otro sus lados y contarlos. Es verdad que esta ana= lísis se hace en algun modo al primer golpe, porque contamos con prontitud hasta tres; pero un niño no contaria tan ligeramente, y sin embargo analizaria el triángulo tan bien como nosotros: él lo analizaria lentamente, así como nosotros despues de haber contado lentamente haríamos la definícion, Ó la analísis de una figura compuesta de un gran número de lados,
PARTE II, CAP, VI. 145 No digamos, pues, que es necesario en nuestras averiguaciones tener definiciones por principios: digamos mas sencillamente que es menester empezar bien, esto es, ver las cosas como son, y añadamos que para verlas así, es preciso empezar siempre por la analísis. Esplicándonos de esta suerte, hablarémos con mas precision, y no tendremos el trabajo de buscar las definiciones que comun-= mente no se encuentran. Sabrémos por ejemplo, que para conocer la línea recta, no es de algun modo necesario definirla á manera de los geómetras, y que basta observar como hemos adquirido su idea. Vanos esfuerzos de los que tienen la manía de definirlo todo, Porque la geometría es una ciencia que se llama exacta, se ha creido que para tratar Con igual exactitud las demas ciencias, no habia que hacer mas que imitar á los geó_Metras, y la manía de definir como ellos, se hizo comun á todos los filósofos ó á los Que se tienen por tales. Abrase un diccionario de una lengua, y se verá que á cada artículo se quieren hacer definiciones, sin lo» > E
146 LA LÓGICA. grar el fin. Las mejores suponen , como la de la línea recta, que la significación de las palabras es ya conocida; y si nada suponen no se entienden. Las definiciones son inútiles porque pertenece á la analísis determinar las ideas, O nuestras ideas son simples, ó compuestas: si son simples, no se definirán jamas : lo emprenderia inútilmente un geómetra : daria al traves como en la definicion de la línea recta; pero aunque no puedan definirse, la analísis siempre nos mostrará como las hemos adquirido, porque mos mostrará de donde y como nos vienen. Si una idea es compuesta , toca tambien á sola la analísis dárnosla á conocer, porque ella sola, descomponiéndola puede manifestarnos todas sus ideas parciales: y así cualesquiera que sean nuestras ideas , pertenece siempre á sola la analísis determinarlas de un modo claro y preciso. No obstante quedarán siempre ideas por determinarse , ó que á lo menos no podrán determinarse á satisfaccion de todos; estO es, porque mo habiendo podido los hombref
PAETE IM, CAP. VI. * 147 acordarse en componerlas cada uno del mismo modo que los otros, han quedado necesariamente indeterminadas. Tal es, por ejemplo, la que significamos por la palabra espíritu (1); pero aunque la analísis no pueda determinar lo que comprendemos por una palabra que no entendemos todos del mismo modo, determinará sin embargo cuanto es posible entenderse por esta palabra, sin impedir por eso que cada uno entienda lo que quiera, como así sucede; esto es, que le será mas fácil corregir la lengua, que corregirnos. Pero finalmente ella sola es quien corregirá cuanto pueda corregirse, porque es ella sola la que puede dar á conocer la generacion de todas muestras ideas. Por eso los filósofos se estraviaron , cuando abandonaron la analísis, y creyeron poderla suplir con definiciones: tanto mas se han estraviae KA AAA € RX (1): Ciertamente este ejemploes una buena prueba de lo que afirma el autor; pues la palabra castellana espiritu no parece tener entre nosotros la misma fuerza y. acepciones que tiene entre los franceses la palabra esprit, que se halla en el original. K2%
* 148 LA LÓGICA. do, cuanto no han sabido aun dar una buená definicion de la misma analísis. Al ver los esfuerzos que hacen para esplicar este método , parece que hay un gran misterio en descomponer un todo en sus partes, y €n recomponerlo, que es lo que hace la analisis: sin embargo basta para esto: observar suce= sivamente y con órden. Véase en la Enciclopedia la palabra analisis (analyce). . La síntesis, método obscuro». La síntesis trajo la manía de las definiciones, ese método obscuro que empieza siempre por donde es menester acabar, y que no obstante lo llaman método de enseñanzas No daré yo de ella una nocion mas precisa, sea porque no la comprendo , Ó por= que no es posible comprenderla: es tanto mas incomprensible, cuanto abraza todos los caractéres de los espíritus que quieren emplearla, y sobre todo los de los entendimientos falsos, Ó poco exactos. Así se esplica un célebre escritorsobre este asunto. En fin, dice, estos dos métodos (la analísis y la síntesis) no tienen otra diferencia que la que hay entre el camino que se hace subiendo de un valle á una montaña, y el que
PARTE II, CAP. Vio 14 se hace bajando de la montaña al valle. (1) Por este lenguage veo solamente que estos son dos métodos: contrarios, y que si uno es bueno , el otro es malo. Efectivamente no se puede ir sino de lo conocido á lo desconocido , con que si lo desconocido está sobre la montaña , mo se alcanzará bajando, y si está en el valle, no se conseguirá subiendo! no puede haber, pues, dos métodos ,contra=- rios para llegar al fin: Pero no merecen crítica mas séria opiniones semejantes. ( Curso de estudios, arte de pensar, parte 1, cap. 9.) Se supone que la propiedad de la síntesis es componer muestras ideas, y que la de la analísis es el descomponerlas. Esta es la razon porque el autor de la Lógica cree darlas á conocer , cuando dice que la una conduce del valle á la montaña, y la otra de la montaña al valle. Pero raciocínese bien ó mal, es absolutamente preciso que el espíritu baje y suba alternativamente: ó para hablar con mas sencillez, le es tan esencial el componer como el descomponer , porque Una serie de razonamientos mo es ni puede Ser sino una serie de composiciones y desComposiciones. Pertenece, pues, á la sínteo O (1) La Lógica ó arte de pensar, part. 45 C. 2.