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Apoyo a la Unión Europea y difusión de una identidad europea a través de las redes personales

García Faroldi, Livia

Abstract

La investigación parte de la hipótesis de que el desarrollo de actitudes hacia la Unión Europea y la identificación con ésta tiende a ser reforzada o debilitada dentro de las redes personales de las que forman parte los individuos. Se considera que la ide

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Araucaria. Año 6, Nº 12 Segundo semestre de 2004 Apoyo a la Unión Europea y difusión de una identidad europea a través de las redes personales Livia García Faroldi | Universidad de Málaga, España Abstract This research tests the hypothesis that attitudes towards the European Union as well as the degree of identification to the EU tends to be reinforced or weakened within personal networks. European identity is considered as an innovation that spreads (or not) through personal networks. This innovation is considered as socially prestigious and, because of that, it is adopted in first place by those who are opinion leaders in their network. Using Mertons distinction between "locals" and "cosmopolitans" leaders, it is supposed that these influents have a more cosmopolitan profile than the other members of their network. Indeed, it is assumed that people who are more familiar with the European project exert an important influence in their network because they are considered "experts". Finally, it is tested if people who occupy bridge positions between local and cosmopolitan parts of the network promote the diffusion of information about European Union (attitudes, opinions and an identity) towards weak ties. Key Words: attitudes, personal networks, diffusion of information, European Union. Resumen La investigación parte de la hipótesis de que el desarrollo de actitudes hacia la Unión Europea y la identificación con ésta tiende a ser reforzada o debilitada dentro de las redes personales de las que forman parte los individuos. Se considera que la identidad europea es una innovación que se difunde o noa través de las redes personales. Esta innovación se considera prestigiosa socialmente y, por ello, es adoptada en primer lugar por quienes ejercen un liderazgo de opinión en la red. Empleando la distinción de Merton entre líderes locales y cosmopolitas, se espera que estos influyentes tengan un perfil más cosmopolita que el resto de miembros de su red. Además, se cree que son aquellos más familiarizados con el proyecto político europeo los que son considerados "expertos" en su red y por ello ejercen un liderazgo. Por último, se quiere comprobar si son las personas que ocupan posiciones de puente entre partes de la red locales y cosmopolitas las que promueven la difusión de información sobre la Unión Europea actitudes, opiniones y, en último término, una identidada través de los lazos débiles. Palabras clave: actitudes, redes personales, difusión de la información, Unión Europea. D La formación de una identidad europea como resultado de características personales esde su creación en 1957 con la firma del Tratado de Roma, la Comunidad Económica Europea -rebautizada como Unión Europea en el Tratado de la Unión Europea que entró en vigor en 1992ha sido objeto de estudio desde diversas disciplinas sociales. El aspecto sobre el que centra la atención el presente texto es cómo se desarrollan las actitudes positivas o negativas hacia la UE y qué relación existe entre dichas actitudes y la identificación con la Unión. Varios enfoques han intentado explicar las actitudes a favor y en contra de la Unión Europea recurriendo a variables atributivas y, aunque son menos numerosos o se han ocupado de ello de manera tangencial, también algunos autores han sugerido factores individuales que pueden influir en que una persona desarrolle una identidad europea [1] . En este apartado se realiza una revisión de los análisis que más relevancia han tenido en este campo. El enfoque cosmopolita es uno de los más conocidos y empleados al estudiar las actitudes hacia la Unión y el apoyo a las políticas de integración europea. Dentro de éste, se puede diferenciar una primera vertiente, defendida por Inglehart, que se centra en la hipótesis de que el apoyo a la UE se relaciona con el desarrollo de una visión postmaterialista; en segundo lugar, el análisis de Deutsch y sus seguidores recurre a variables estructurales para explicar el grado de cosmopolitismo de un individuo. Otra perspectiva muy conocida es la que analiza al individuo como un actor racional que hace un balance de los beneficios y perjuicios del proyecto europeo y es dicho balance el que explica el desarrollo de actitudes a favor o en contra de la Unión. Dentro de este enfoque, cabe distinguir varias vertientes, aunque en este texto se explicará únicamente la perspectiva utilitarista desarrollada por Gabel y Palmer [2] . El enfoque cosmopolita La conocida teoría de la "revolución silenciosa" de Inglehart ha sido utilizada por el propio autor y por otros estudiosos para analizar el apoyo a la integración europea por parte de los ciudadanos de los Estados miembros [3] . Según este enfoque, dos variables influyen en la formación de las actitudes: las orientaciones de los valores políticos y el nivel de habilidades políticas -movilización cognitiva [4] . El autor distingue entre dos orientaciones, materialista y postmaterialista, y afirma que la integración europea encaja mejor con la orientación postmaterialista porque 1) los materialistas son menos cosmopolitas, tienen una mente más estrecha que los postmaterialistas y 2) los postmaterialistas están más deseosos de llenar una cierta necesidad de pertenencia, una necesidad que puede satisfacerse mejor identificándose con la idea de Europa antes que con la de Estado-nación, que es demasiado materialista para ellos. En cuanto a la movilización cognitiva, las habilidades políticas determinan si una persona es capaz de procesar información de un cierto nivel de abstracción, como es el caso de la información sobre política internacional y la integración europea. Inglehart utiliza el concepto "abstracción" para indicar la facilidad con que las personas entienden los mensajes políticos y los relacionan con sus propios pensamientos y situación personal. En la mayoría de los casos, la distancia de la fuente de información es un buen indicador del nivel de abstracción. El sociólogo norteamericano espera que las personas con más habilidades políticas vean la Unión Europea como más familiar y menos amenazante que la gente con menos habilidades [5] . Los modelos que se basan en los trabajos de Deutsch [6] hacen hincapié en el papel que tienen variables estructurales como la frecuencia de viajes al extranjero para desarrollar una visión cosmopolita. Los resultados de una encuesta realizada por el CIS en 1988 mostraron que la cercanía afectiva se relaciona positivamente con la cercanía geográfica y con la percepción de que estos pueblos "tienen cosas en común con España", pero, aunque estos sentimientos se distribuyen por igual en toda la población, se pueden encontrar diferencias en el grado en que se siente más o menos cercanos a los europeos en general: "lo que determina un mayor grado de cercanía a todos los países europeos es el haber salido de España" [7] . En este estudio dirigido por Moral se incluyeron preguntas para averiguar la confianza que despiertan los socios europeos: predomina claramente dicha confianza, sobre todo hacia Italia, los países del Benelux y Dinamarca, situándose en la cola los irlandeses e ingleses (incluso predomina ligeramente la desconfianza en estos últimos). Pese a todo, se ha producido un aumento de la confianza en todos los países miembros desde que ingresó España, por lo que se podría interpretar, como hace Moral, que "el ingreso ha llevado a los españoles a un proceso de identificación con el resto de los europeos que ha provocado una radical reducción de las posibles desconfianzas que, con anterioridad al ingreso, podrían despertar" [8] . También ha aumentado la confianza que los países del Norte muestran hacia los del Sur, mejorando la opinión acerca de los socios mediterráneos aunque aún no se llega a los niveles de confianza que se tiene en los países nórdicos. Por lo tanto, la confianza surge a posteriori, después de la asociación [9] . En un estudio posterior de Díez Medrano [10] , se incluyeron varias preguntas para medir la evaluación que se realiza de ciudadanos de otros países de la Unión. Su análisis de regresión muestra que los que sienten más afinidad por los habitantes de otros países de la UE se identifican más con la Unión. Por otro lado, las investigaciones de De Federico [11] y Schmidberger [12] concluyen que las redes de amistad y la comunicación frecuente con otros miembros de la Unión puede llegar a modificar la percepción de las fronteras nacionales -al menos en la esfera privaday aumentar el grado de identidad europea. Schmidberger compara las identificaciones nacionalistas en las zonas fronterizas de Francia y Alemania con las del resto del país. En esta situación, señala el autor, podría esperarse que las identidades fueran reforzadas, en cambio, lo que se encuentra es una renegociación de las identidades a través de la interacción diaria y de los conflictos, haciendo que las identidades de las personas que viven en la frontera sean más complejas y que la identidad europea resulte más relevante que la de sus connacionales que viven en el interior del país. Por su parte, De Federico concluye que, en general, cuanto más intensas son las redes de amistad, menos es probable es que un amigo sea considerado una persona extrajera y con más probabilidad la nacionalidad de dicho amigo pase desapercibida. En las relaciones de amistad se produce un movimiento de la frontera de lo que se considera extranjero, debido a la propia dinámica y lógica de la amistad. El enfoque utilitarista Los autores que defienden el enfoque utilitarista consideran, de manera general, que el apoyo a la Unión está condicionado por la percepción de los beneficios que comporta formar parte de ella. Los estudios realizados en España muestran que los ciudadanos tienen una visión utilitarista de la Unión pero, como señala Díez Medrano, los españoles perciben beneficios respecto a temas generales como son el funcionamiento de la democracia, la modernización de la sociedad española, el papel de España en el mundo, pero son mucho más escépticos al valorar el efecto de la pertenencia a la UE sobre temas económicos. Por lo tanto, el apoyo global de los españoles no parece que se base en que el país se está beneficiando económicamente de su pertenencia a la UE. De hecho, el autor señala que no se puede "desdeñar la posibilidad de que, al pensar en los beneficios globales relacionados con la Unión Europea, los entrevistados proyecten actitudes respecto a la Unión Europea que tienen más que ver con su reacción afectiva hacia la Unión Europea que con un cálculo pormenorizado de costes y beneficios" [13] . Gabel y Palmer [14] consideran que la liberalización de los mercados, la libertad de circulación de las personas y la liberalización del mercado de trabajo afectan de manera diferente a los ciudadanos europeos según su nivel educativo, sus habilidades ocupacionales y su nivel de ingresos, por lo que apoyarán en mayor medida a la Unión Europea aquellos que se beneficien más de estas medidas. Además, la libertad de circulación de materias y personas influye diferenciadamente según el lugar de residencia, siendo los principales beneficiados los habitantes de zonas fronterizas, y por tanto el apoyo será mayor entre éstos. Estos autores, y Anderson y Reichtert [15] , han realizado análisis multivariables que corroboran estas hipótesis; sin embargo, los propios autores reconocen que no son evidencias concluyentes, pues el análisis no controla explicaciones alternativas. En un estudio posterior de Gabel [16] , los resultados confirmaron la hipótesis utilitarista: los encuestados con menos educación apoyan menos el proceso que los de mayor educación, al igual que los que tienen mayores habilidades ocupacionales (profesionales y ejecutivos) frente a los que tienen menos (trabajadores manuales y desempleados). Asimismo, el apoyo también se correlaciona positivamente con el nivel de ingresos. Por otro lado, el lugar de residencia parece tener alguna relación positiva con el apoyo, pero es una evidencia no muy intensa. El estudio de la identidad europea como el proceso de difusión de una innovación En la investigación que se realiza -que será explicada en el último epígrafese considera que la identidad europea se difunde a diferentes ritmos entre los miembros de la red. Al analizar la difusión se suele diferenciar entre innovadores, adoptadores tempranos, mayoría temprana, mayoría tardía y rezagados. En la mayoría de las ocasiones existen líderes de opinión que dan información y consejo sobre la innovación y la adoptan antes que sus seguidores. El liderazgo de opinión es el grado en que un individuo es capaz de influenciar las actitudes o el comportamiento manifiesto de otros individuos informalmente en un modo deseado con una relativa frecuencia. Es un tipo de liderazgo informal más que una función de una posición formal. Y es ganado y mantenido gracias a la competencia técnica, la accesibilidad social y la conformidad con el sistema normativo [17] . Sin embargo, hay que tener en cuenta el sistema social para averiguar si los líderes informales serán más innovadores que el resto de los miembros o no. El estudio realizado por Becker en este campo concluyó que aquellos dentro de la red que adoptan la innovación -los innovadorespueden ejercer el papel de líderes de opinión de dicha red si la innovación se considera ventajosa y prestigiada socialmente; en caso contrario, si la innovación se percibe como arriesgada, será adoptada antes por los miembros marginales [18] . Los líderes de opinión suelen tener un mayor nivel socioeconómico y educativo que el resto de los miembros de la red, consumen más medios de comunicación, están más en contacto con agentes de cambio -lo cual conlleva un mayor grado de cosmopolitismoy son accesibles, es decir, mantienen redes interpersonales con sus seguidores a través su participación social en distintas organizaciones [19] . Varios de estos rasgos -nivel educativo, nivel económico y participación socialya fueron incluidos por Galtung en los años sesenta al construir un índice para situar a las personas en posiciones dentro de la estructura social [20] . El autor divide la sociedad en tres partes: un núcleo de decisores (decision-making nucleus), el centro social y la periferia social: dejando de lado a la minoría que toma las decisiones, Galtung define el centro social como aquél que ocupa las posiciones que están socialmente recompensadas, y la periferia social la que ocupa las posiciones menos recompensadas e incluso rechazadas [21] . Galtung distingue tres diferencias estructurales entre el centro y la periferia: el centro social tiene altos índices de participación social (medidos a través del consumo de medios y su pertenencia a asociaciones), y tiene altos niveles de conocimientos sobre asuntos políticos y de mantenimiento de opiniones sobre esta materia. Frente a ellos, la periferia social tiene una baja participación, pocos conocimientos y no tiene opiniones bien definidas y sólidas. Galtung muestra un enfoque estructural al señalar que estas características estructurales de los individuos tienen implicaciones para sus actitudes, aunque la diferencia no se basa tanto en las opiniones que se mantienen como en el modo en que esas opiniones son mantenidas. La hipótesis del autor es que, como el centro es quien accede a los medios de comunicación y además tiene algo que comunicar, el proceso de comunicación se emite desde el centro hacia la periferia. En cuanto a la recepción, aunque gran parte del proceso de comunicación sobre asuntos políticos se da dentro del centro, las personas de la periferia están ligadas a este proceso a través de contactos informales con personas del centro. Como ya se comentó anteriormente, dentro de la red personal del individuo existen personas que ocupan posiciones de liderazgo informal y ejercen una influencia sobre el resto de los miembros de la red. Lazarsfeld, Berelson y Gaudet fueron quienes descubrieron, en los años cuarenta, la existencia de estos líderes de opinión "horizontales" que influyen en su entorno inmediato [22] . Durante la campaña presidencial estadounidense de 1940, los autores investigaron los efectos de la prensa y la radio en la decisión del voto en una comunidad de Ohio. Los datos mostraron que los efectos de los medios de comunicación eran pequeños en comparación con el papel jugado por las influencias personales. Concluyeron que los votantes se deciden ajustándose al clima político de su entorno social. El hallazgo fue relevante ya que, hasta entonces, se había asumido que las opiniones se formaban en la elite de la comunidad y descendían hacia el resto de los estratos sociales, se producía un liderazgo "vertical" de la cúspide hacia la base. Esta investigación mostró que existía también un liderazgo de opinión "horizontal" pues, como los propios autores comentaban, estos líderes de opinión "no son idénticos a los individuos socialmente prominentes en la comunidad, ni a los individuos más ricos, ni a los líderes cívicos" [23] . Al igual que Galtung, estos investigadores mostraron su interés en la estructura social al señalar que, al margen y por encima de estos líderes "horizontales", existen una serie de interacciones recíprocas entre los componentes del grupo, que refuerzan las actitudes todavía no concretadas de cada persona. Sobre la base de estas interacciones, se cristaliza la distribución de opiniones y actitudes articuladas. Los efectos de los medios de comunicación, que eran el foco de interés de estos estudiosos, sólo pueden comprenderse teniendo en cuenta estas relaciones entre los destinatarios de la comunicación. También fue a lo largo de este estudio cuando se formuló la hipótesis de que existía un flujo en dos pasos en la comunicación ( two-step flow of communication ) entre los medios de masas y el público: en cada estrato social, los líderes de opinión tenían una mayor probabilidad de exponerse a los medios y éstos, a su vez, transmitían esta información al resto de las personas. Las ideas, por tanto, fluyen de la radio y la prensa hasta los líderes de opinión y de éstos a los sectores menos activos de la población. Estos líderes son definidos por los autores como aquellos individuos que se caracterizan por estar muy implicados e interesados por el tema y dotados de más conocimientos sobre el mismo, que actúan como mediadores entre los medios de comunicación y el resto de los individuos, que están menos interesados o tienen una menor implicación en dicho asunto [24] . Relaciones cosmopolitas y posiciones de puente dentro de la red Ya se ha comentado anteriormente que se ha comprobado que existe una relación entre el haber viajado a otros países de la Unión Europea y el grado de cercanía hacia los ciudadanos de estos territorios. Siguiendo a Deutsch, se puede suponer que estos viajes y también las estancias en otros países influyen positivamente en el grado de cosmopolitismo de una persona. Por ello, resulta interesante investigar estos dos fenómenos y, además, tener en cuenta si existe contacto con personas de otros países comunitarios, el grado de intimidad de dichas relaciones en el caso de que existan y si estos individuos viven en su país de origen o en España, ya que todos estos factores pueden incidir en el grado de localismo/cosmopolitismo de la red personal del sujeto. En este sentido, el modelo de análisis de las redes personales elaborado por Ferrand [25] se propone considerar la potencialidad que tiene cada red para articular las subredes locales y no locales, es decir, si conectan muchos o pocos lazos locales a muchos o pocos lazos no locales. El autor identifica cuatro tipos de micro-estructuras, una local, una no local y dos local/no local, ya que se pueden distinguir, en términos del autor, los "difusores", que son estructuras en que la mayoría de las relaciones son locales y los "cosmopolitas",estructuras compuestas por un número igual o mayor de no locales que de locales. Ambos tipos conectan la vida social local con los ámbitos externos: el primero es probablemente más capaz de difundir localmente los recursos externos y la información, dado que la mayor parte de sus relaciones son locales, mientras que el segundo probablemente es más capaz de capturar recursos más variados en la red externa, dado que la mayoría de sus relaciones no son locales. Para los intereses de la presente investigación, se ha preferido utilizar una escala distinta a la de Ferrand, que distingue únicamente entre lazos de la localidad con lazos extra-locales. En vez de ello, se ha preferido emplear la escala creada por Requena, que distingue tres categorías dentro de los lazos locales y dos categorías de extra-locales, ampliando las categorías que distinguen a los segundos [26] . Esta reflexión sobre las redes "mixtas" (local/no local) enlaza con una segunda característica importante en el análisis de la red: las posiciones de puente. Normalmente, la comunicación dentro de la red ocurre entre individuos homogéneos: la mayoría de los individuos se sienten cómodos interactuando con personas que son bastante similares a ellos. La heterogeneidad, en cambio, puede causar disonancia cognitiva porque un sujeto es expuesto a mensajes que son inconsistentes con sus creencias, causando un estado psicológico incómodo. La homogeneidad y la comunicación efectiva se generan mutuamente: cuanta más comunicación se produce entre dos miembros de una díada, más probable es que se conviertan en homogéneos, y cuanto más homogéneos son, más probable es que su comunicación sea efectiva. Sin embargo, la comunicación heterogénea tiene un potencial especial informacional, aunque sólo se lleve a cabo raramente: los lazos heterogéneos de una red a menudo conectan dos apiñamientos, y estos lazos interpersonales son especialmente importantes para transmitir información sobre innovaciones. Es más, la homogeneidad puede actuar como una barrera invisible para el flujo de innovaciones dentro de un sistema: las nuevas ideas normalmente entran en el sistema a través de los miembros más innovadores y de los estatus más altos. Un alto grado de homogeneidad significa que estos individuos de las elites interactúan sólo con miembros de su elite, y por tanto la innovación no se difunde entre la no-elite: las ideas se difunden horizontalmente, no verticalmente, dentro del sistema. Cuando existe un cierto grado de heterogeneidad, existen una serie de características específicas de los líderes y los seguidores que ya se han comentado en líneas anteriores: los líderes suelen tener un estatus socioeconómico más alto, mayor nivel educativo, se exponen más a los medios de comunicación, son más cosmopolitas y más innovadores [27] . Cuando se produce una comunicación heterogénea frecuentemente ocurre entre personas que están unidas por lazos débiles. Granovetter [28] destaca la importancia [21] La escala de Galtung puntúa del 0 al 8 a las personas, otorgando un punto por cada ítem recompensado socialmente que la persona ocupa (centro social) y un 0 si ocupa la posición no recompensada (periferia social). Así, puntúa como 1 ser varón, tener entre 30 y 59 años, tener estudios superiores a los primarios, ingresos por encima de la media, vivir en entorno urbano o suburbano, que su localización geográfica sea central, ser autónomo o trabajador de cuello blanco y trabajar en los sectores secundario y terciario. Las personas que puntúan de 0 a 2 se sitúan en la perifera, de 3 a 5 ocupan posiciones intermedias y de 6 a 8 están en el centro social. [22] Lazarsfeld, P. F., Berelson, B. R. y Gaudet, H.; The Peoples Choice. How the voter makes up his mind in a presidential campaign; Columbia University Press, Nueva York, 1954. [23] Op. cit., p. 50 y cap. XVI. [24] Op. cit., p. 151. [25] Ferrand, A.; "Las comunidades locales como estructuras meso"; Redes, nº 3, 2002. [26] Requena Santos, F. ("Relaciones de amistad en los barrios de la ciudad de Málaga"; Anuario de la UNED, nº 7, 1993, pp. 215-223). El autor califica a los cosmopolitas como comunitarios. Requena preguntó al entrevistado si los amigos residían 1) en la misma casa o bloque de pisos; 2) en el mismo barrio; 3) en la misma ciudad; 4) en otra ciudad o pueblo de la provincia; 5) fuera de la provincia. El autor califica de locales a aquellos que puntúan de media hasta 3, y comunitarios a los que puntúan por encima de esa cifra. [27] Rogers, op. cit., pp. 274-277. [28] Granovetter, M.; "The Strength of Weak Ties", en American Journal of Sociology; nº 78, 1973, pp. 1360-1380. [29] Burt, R.S., "Structural Holes versus Network Closure as Social Capital", en Nan Lin, Karen S. Cook y R.S. Burt (eds.), Social Capital: Theory and Research; Aldine de Gruyter, 2001. [30] El lugar de residencia no se puede emplear como variable en esta investigación ya que el trabajo de campo se ha desarrollado en una única provincia española. [31] La Comisión Europea considera que uno de los fines del programa de intercambio estudiantil SOCRATES es "desarrollar el sentido de pertenencia a una identidad europea, reforzar el espíritu de la ciudadanía europea y reforzar la comprensión y la solidaridad entre los pueblos de la Unión Europea" (Comisión Europea, Education Formation Jeunesse, SOCRATES Vade-mecum, 1995). (Traducción propia). [32] Los marcos de referencia históricos en que se mueve cada país también son relevantes a la hora de analizar el apoyo hacia la Unión Europea. Un estudio de dichos marcos en España, Alemania y Gran Bretaña ha sido realizado por Díez Medrano, J.; Framing Europe: Attitudes to European Integration in Germany, Spain, and the United Kingdom, Princeton University Press, 2003. [33] Rogers, E.M., (Diffusion of innovations; Macmillan, Nueva York, 1983) realiza una revisión de los estudios con un enfoque reticular que han analizado la difusión de innovaciones y dedica un capítulo a los líderes de opinión. [34] Merton, R.K.; "Patterns of influence. A study of interpersonal influence and of communications behavior in a local community", in Lazarsfeld and Stanton (eds.), Communication research 1948-1949, Arno Press, New York, 1949.