Los clíticos de tercera persona en el País Vasco
Abstract
El sistema de clíticos de tercera persona presenta una variedad de alternancias en el español que dan origen a fenómenos como el leísmo, laísmo, loísmo, supresión del clítico o duplicación pronominal del complemento nominal. Aunque la causa de estos fenómenos tiene una explicación compleja, la influencia histórica de la variedad del castellano hablado en el País Vasco es determinante en algunos de ellos (leísmo, supresión y duplicación).
Full text
517 los clíticos de teRceRa PeRsoNa eN el País vasco HernÁn urrutia cÁrdenas universidad del país Vasco resumen el sistema de clíticos de tercera persona presenta una variedad de alternancias en el español que dan origen a fenómenos como el leísmo, laísmo, loísmo, supresión del clítico o duplicación pronominal del complemento nominal. aunque la causa de estos fenómenos tiene una explicación compleja, la influencia histórica de la variedad del castellano hablado en el país Vasco es determinante en algunos de ellos (leísmo, supresión y duplicación). palaBras clave los clíticos de tercera persona en el país Vasco. aBstrat the third person clitics system presents a variety of alternations in spanish that originate phenomena such as leísmo, laísmo, loísmo clitic supression or pronominal duplication of the nominal complement. although these phenomena cause has a complex explanation, the historical influence of the spoken spanish variety in the basque country is a determining aspect in some of them (leísmo, omission and duplication). key words the third person clitics in the basque country. résumé le système de clitiques de troisième personne présente une varieté d’alternances en espagnol qui sont à l’origine des phénomènes tels que le leísmo, laísmo, loísmo, suppression du clitique ou doublement pronominal du complément nominal. bien que la cause de ces phénomènes soit dû à des agents complexes, l’influence historique de la variété du castillan parlé dans le pays basque est déterminante pour quelques –uns (leísmo, suppression et doublement). mots-clés les clitiques de troisième personne au pays basque. CAUCE, Revista de Filología y su Didáctica, nº 26, 2003 / págs. 517-538
HerNáN urrutia cárdeNas 518 1. el estudio de los clíticos de 3ª persona en el castellano o español del país Vasco muestra, en el registro oral, un paradigma predominante en la norma estándar, junto a variantes con diversos grados de aceptabilidad. este subsistema y sus variantes es un resultado típico del contacto multisecular de dos lenguas en contacto (vasco/castellano). este paradigma de clíticos de 3ª persona, subestándar en su origen, se ha transformado en su variante más sistemática, en la norma estándar, o predominante, en el uso urbano de una gran ciudad como bilbao. sin olvidar que los variados paradigmas lingüísticos de una lengua histórica no se manifiestan de un modo rígido y uniforme, sin excepciones. las interferencia e hibridaciones son una realidad en todas las lenguas. según variados estudios, corpus y testimonios1, el paradigma estándar de los clíticos de 3ª persona en el país Vasco se caracteriza en el registro oral por los rasgos siguientes: a) leísmo, singular y plural, para referirse a los objetos directos personales o animados (masculinos y femeninos). (1) a. leh vi en el parque (a miren)h. b. lek llevó a pasear (al perro)k. c. leso he invitado a la boda (a sus amigos)o. b) duplicación regular de los clíticos le/les como dativos, y muy frecuente como acusativos u objetos directos (personales o animados). (2) a. a Jonj lej he traído el libro. b. lei llevó en el coche a ikeri. c) conservación o elipsis de los objetos directos o acusativos [– animados], lo(s) y la(s). la elipsis del objeto aumenta o disminuye según la espontaneidad o formalidad del discurso y sus características semánticas y contextuales, como veremos: (3) a. ¿Has visto la película? sí, ya Øi he visto (la película)i. b. compramos las sardinasj, Øj asamos y Øj comimos. los rasgos anteriores se encuentran también reflejados, aunque en diverso grado, en las obras literarias o en la reflexión de los autores vascos como miguel de unamuno, pío baroja, etcétera. 1 mª teresa echenique (1981, 1997), inés Fernández ordóñez (1994, 1999), teresa Fernández ulloa (1998), mª Jesús korkóstegi (1992), miren alazne landa (1995), miren alazne landa y Jon Franco (1992), agustín uruburu (1993), Hernán urrutia (1988, 1995), Hernán urrutia y teresa Fernández (1995, 1997, 1997b), mikel Zárate (1976).
los clíticos de tercera persoNa eN el país Vasco 519 (4) a. mi madre se ponía donde yo no le viera (en La tía Tula, de m. de unamuno). b. a la hija de doña Violante… le han cogido con el novio (en La busca, de p. baroja). la supresión del clítico de 3ª persona [– animado] es comentada por miguel de unamuno en su artículo “el dialecto bilbaíno” con estas palabras: “El bilbaíno es hablador y san se acabó [sic]. Negociante siempre, aunque habla mucho, es para decir mucho, bueno o malo; redundancia y pleonasmos al quinto infierno. Este fue el principal carácter del dialecto bilbaíno, y éste sigue siendo el de nuestra manera. Si por ahí habláis de un libro, os contestarán: ‘Ya lo he leído’. Aquí con un ‘ya he leído’ despachamos. ¿Qué cosa más breve, lacónica y expresiva que aquel ‘¡sinsorgo! ¿a chuchu de chirloras sospales también t’arrapas, eh?’”. pero las redundancias en otros aspectos le mueven a agregar: “Junto a esta tendencia, existe la contraria, y esto es natural; lo pide la ley del equilibrio. Lo que por una parte quitamos, lo añadimos por otra; así somos los hombres”2. 2. oposiciones predominantes en el sistema de clíticos de 3ª persona en el país vasco las oposiciones predominantes que caracterizan el uso más general de los clíticos de tercera persona en el registro oral y urbano en el país Vasco se reflejan en el esquema siguiente: 2 miguel de unamuno (1958, p. 181). m. Zárate (1976, p. 58) cita parte del texto. Singular Plural Masculino Femenino Neutro Masculino Femenino + animado – animado + animado – animado lo/Ø + animado – animado + animado – animado Acusativo le lo/Ø le la/Ø les los/Ø les las/Ø Dativo le (se) le (se) le (se) les (se) les (se)
HerNáN urrutia cárdeNas 520 sus peculiaridades opositivas destacan al compararlas con los del paradigma etimológico de los clíticos de 3ª persona: Singular Plural Masculino Femenino Neutro Masculino Femenino + animado – animado + animado – animado lo + animado – animado + animado – animado Acusativo lo la los las Dativo le (se) le (se) le (se) les (se) les (se) con el beneplácito de la rae (Esbozo, 1973), se acepta en la norma estándar un leísmo personal, masculino y singular. se considera un uso culto y prestigioso. Singular Plural Masculino Femenino Neutro Masculino Femenino + animado – animado la lo los las Acusativo le lo Dativo le (se) le (se) le (se) les (se) les (se) 3. el leísmo en el país vasco muchos trabajos han destacado que el origen y la extensión del leísmo en el romance hablado en el ámbito vasco tienen como explicación fundamental la dificultad de los hablantes bilingües iniciales para expresar el género morfológico del romance, ya que su lengua materna –el euskera– carece de tal categoría gramatical. las formas le/les no marcan morfológicamente los referentes masculinos o femeninos. además, la forma singular le integra un paradigma opositivo perfecto con los clíticos de primera y segunda personas: me, te.
los clíticos de tercera persoNa eN el país Vasco 521 las tres formas, aunque distinguen las personas gramaticales, no discriminan el género ni el caso dativo o acusativo3. 4. la oposición animado/inanimado No cabe duda de que la oposición animado/inanimado se fortaleció con el leísmo. las formas le/les que expresan como dativos un altísimo porcentaje de referentes personales o animados, se comenzaron a usar también para mostrar los objetos directos personales o animados en perfecta armonía funcional y semántica con los clíticos de 1ª y 2ª personas me, te, especializados exclusivamente para referirse a un ente personal. desde una perspectiva psicolingüística, J. Javier aguado orea (2000, pp. 141-156), ha demostrado que, en la adquisición de los clíticos del español, el reflexivo se, los pronombres me y te con valor de dativos, y el le dativo, se manifiestan en el habla del niño mucho antes que las formas de acusativo. las formas en plural son también más tardías. para explicar la extensión de la oposición animado/inanimado de los hablantes bilingües iniciales con escaso dominio del romance, no habría que olvidar, como factor coadyuvante, que el vasco, en algunos aspectos de su gramática, distingue entre formas referidas a seres [+ animados] y referidas a seres [– animados]. Veamos un par de ejemplos4: (5) a. mendiraino [– animado] caso adlativo terminal ‘hasta el monte’ b. semearenganaino [+ animado] ‘hasta el hijo’ c. honetara [– animado] caso adlativo ‘a éste’ d. honengana [+ animado] ‘a éste’ 5. Grados de dominio de los clíticos de 3ª persona aunque los testimonios literarios diacrónicos no nos permiten establecer la situación inicial, las muestras de uso oral de informantes bilin3 a. m. echaide (1968), mª teresa echenique (1986, 1997), i. Fernández ordóñez (1994, 1999), mª Jesús korkostegi (1992), m. a. landa (1995), H. urrutia (1988, 1995), H, urrutia (1995, 1997, 1997b). 4 H. urrutia (1995).
HerNáN urrutia cárdeNas 522 gües contemporáneos con escaso dominio del castellano nos permiten vislumbrar el manejo dificultoso de los clíticos de 3ª persona por los hablantes vascófonos en su aprehensión del romance. según los datos, análisis y corpus de varios estudios5, estos hablantes bilingües actuales manifiestan diversos grados de dominio de los clíticos de 3ª persona. 5.1. Ausencia total de clíticos de acusativo de 3ª persona [– animados] en determinados hablantes y contextos (6) a. “..cogemos las vainasi en la huerta, (Øi) llevamos a casa…, cuando (Øi) echas al puchero, ‘hirve’, cuando está hirviendo, cinco minutos y fuera, (Øi) echas encima de la mesa…, cuando están secas, (Øi) metes en la bolsa, al frigorífico”6. b. “yo ya Øj he comprao… luego poner Øj y comer Øj [los pinchos]j”7. 5.2. Leísmo extensivo de “le” (sin oposición de número) y de “le/les” (singular/plural) con valor de dativo y acusativo [+ animado]o [– animado] (7) a. … tienes que darle[s]i pienso (a las vacas)i8. b. Hemos venido a visitarlej a tere j9. c. lesh hay en el corte inglés (colgadores)h10. d. …la vaca i le i ordeñas y…11 el leísmo extensivo se manifiesta preferentemente con referentes [+ animados]. esta solución alterna con la omisión de los clíticos de acusativo ya señalada. 5.3. Uso de los acusativos etimológicos con referentes [– personales] y [– animados]. Leísmo con referentes [+ personales] y [+ animados] cuando se alcanza el dominio de los acusativos etimológicos (masculinos: lo(s); femeninos: la(s), y neutro: lo) se mantiene inalterable la 5 mª teresa echenique (1997), i. Fernández ordóñez (1994), t. Fernández (1988), F. garcía gonzález (1978), m. a. landa (1995), mª J. korkostegi (1992), a. uruburu (1993), H. urrutia (1988, 1995). 6 i. Fernández ordóñez (1994, pp. 108-109). 7 H. urrutia (1995, pp. 247-248). 8 i. Fernández-ordóñez (1994, p. 109). 9 F. garcía gonzález (1981, p. 350). 10 H. urrutia (1995, p. 254). 11 F. garcía gonzález (1981, p. 350).
los clíticos de tercera persoNa eN el país Vasco 523 tendencia mayoritaria del leísmo, esto es, el uso de le/les como clíticos de acusativo para referentes personales o animados. los referentes no personales e inanimados se expresan preferentemente con los clíticos etimológicos de acusativo. en este dominio pleno del subsistema de clíticos de 3ª persona del país Vasco y de bilbao, se observa en un porcentaje altísimo, en el registro oral, la ausencia de dativo + acusativo. aunque se manifiesta con los clíticos de cualquier persona (1ª, 2ª y 3ª), es más notorio con los de tercera. en este contexto permanece el dativo y se suprime el acusativo. (8) a. ya let Øk traje (los librosk a élt): español del País Vasco b. ya set losk traje (los librosk a él t): español general aunque la forma se como dativo (ı ˘lli + ı ˘llum (ı ˘llam, ı ˘llos, ı ˘llas) > (illiello (–a, –os, –as) > gello) –a, –os, –as) > gelo (–a, –os, –as) > se lo (–a, –os, –as) es menos previsible por la restricción señalada, sí está disponible como marca de impersonalidad. su étimo latino es s¯e en este caso. (9) a. se lesj saluda (a las autoridades)j. b. se lel ve triste a Nekanel. los clíticos (le/les) tienen también un referente [+ animado] en este contexto. en el marco anterior, hay que destacar que el análisis de los corpus muestra que el leísmo está favorecido aún más por algunos rasgos lingüísticos y sociales. lo acrecientan el referente animado, masculino, y el número plural; los verbos que rigen objetos humanos o ambos tipos (humanos y no humanos); las estructuras transitivas con complemento de régimen (“les obligan a quedarse…”) y el sujeto de sexo femenino. las variables sociales que lo favorecen son los hablantes de segunda generación (35-54 años), de sexo femenino y de un nivel sociocultural bajo. los “euskaldunes” son significativamente más leístas y los “euskaldunberris” menos12. 6. duplicación de clíticos con reFerente [+ animado]. dativo y acusativo en muchas variedades del español la duplicación de clíticos de 3ª persona con función de dativo y correferenciales a un objeto indirecto no pronominal en la misma oración, tiende a ser obligatoria. en esta 12 H. urrutia y t. Fernández (1997, pp. 327-333).
HerNáN urrutia cárdeNas 524 línea los objetos directos [+ animados] destacados por el leísmo tienden a la duplicación clítica, esto es, en la misma oración tenemos el clítico (le o les) y un sintagma nominal, correferenciales y con igual función sintáctica. así, la redundancia pronominal de los objetos directos en su versión leísta se debe a que se reproduce el esquema de los objetos indirectos en los que estadísticamente predominan los referentes [+ animados]. y la no distinción del género favorece la especificación nominal. además, en el campo sintáctico-pragmático, la duplicación de clíticos se ha explicado, por una parte, como una tendencia a la concordancia objetiva, esto es, la del verbo con sus objetos (directo o indirecto) y, por otra, como un recurso para marcar el tópico en el discurso. “…la presencia de estos clíticos no es un fenómeno redundante e irregular sino un fenómeno de concordancia sintáctica entre el verbo y el complemento directo que responde a los factores semánticos y sintácticos que se relacionan con la noción de topicalidad. La función pragmática de estos clíticos es la de señalar que el referente de un sintagma nominal dado tiene un valor alto de topicalidad y es, por tanto, importante en el discurso”13. algunos estudiosos han destacado que los rasgos [+ animado] y [+ cambio] colocan en una posición muy alta de topicalidad a los objetos directos, lo que favorece la duplicación de los clíticos con tales rasgos14. los rasgos anteriores al matizarlos semántica y pragmáticamente arrojan una escala que ayuda a predecir la duplicación y el leísmo, según la propuesta de m. a. landa15, que desarrolla el análisis de e. garcía (1975). en el análisis estadístico de algunos corpus hemos comprobado que la categoría [+ animado, + cambio] duplica más de lo que era de esperar; le sigue la categoría [+ animado, – cambio] y, finalmente, la categoría [– animado], que duplica mucho menos de lo que era de esperar16. (10) a. a Joni lei abrazó con entusiasmo [+ animado, + cambio] b. maría [le]j conoce a Jon lasaj. [+ animado, – cambio] c. [lo]k hice el paquetek. [– animado] 13 c. silva-corvalán (1989, p. 111). 14 c. silva-corvalán (op. cit., p. 114). 15 m. a. landa (1995, p. 138). 16 H. urrutia y t. Fernández (1997b, p. 871).
los clíticos de tercera persoNa eN el país Vasco 525 los corpus del país Vasco muestran que favorecen la duplicación el referente antepuesto, la presencia de la preposición a ante el referente en una expresión nominal, la función de oi, el referente con los rasgos [+ animado, + cambio], las formas verbales personales de los tiempos imperfecto y perfecto compuesto. también es significativo que el informante o hablante pertenezca a la segunda generación (35-54 años). al comparar algunos corpus del español de chile y del país Vasco, cruzando la variable ‘variedad del español’ con ‘existencia o no de duplicación’, las pruebas estadísticas indican que hay una asociación entre ambas variables en la muestra. tal asociación es extrapolable a la población. la prueba de residuos de Haberman manifiesta que en chile, pese a ser una variedad duplicadora, se duplica menos de lo que era de esperar, y en el país Vasco mucho más17. 7. supresión de clíticos la naturaleza aglutinante del verbo vasco, que integra las marcas de sujeto y complementos directo e indirecto, según los referentes, y la relevancia de la oposición animado/no animado en la organización del paradigma de casos, han influido no sólo en el leísmo y la duplicación, sino también en la supresión de determinados clíticos de 3ª persona. estas dos posibilidades se han ido reestructurando en el castellano del país Vasco al servicio de la oposición animado/no animado18. (11) a. ¿Øi Has visto la película?i b. sí, ya Øi he visto. (12) a. ¿lej has visto a carlosj? b. sí, ya lej he visto. c. y lek obligué a ikerk a venir. la dislocación a la izquierda del referente, variable importante para la supresión, según señalan, por ejemplo, m. suñer y mª yépez (1988, p. 514), no resultó significativa en los corpus que hemos analizado. 17 H. urrutia y t. Fernández (1997b, pp. 867-872). 18 H. urrutia y t. Fernández (1997b, p. 879).
HerNáN urrutia cárdeNas 532 tabro con la zona vasca. según los testimonios, la reinterpretación se da exclusivamente con objetos masculinos y discontinuos. a diferencia del sistema vasco que privilegia la distinción [+ animado]/[– animado], el español cántabro en su uso más general privilegia las distinciones de género y de continuidad o discontinuidad de los antecedentes no sólo en los pronombres átonos, sino también en otras categorías (pronombres tónicos y adjetivos). sin duda, la oposición clara entre el le (masculino discontinuo) y el lo (con referente continuo, masculino o femenino) explica la incorporación de este leísmo restringido en el sistema cántabro. la importancia de este leísmo es fundamental en el largo y variado proceso de pérdida de las oposiciones casuales en los sistemas de clíticos referenciales, privilegiadores del género, que aparecen en la expansión del castellano. como ha destacado i. Fernández-ordóñez (1994, p. 106), en el centro-oriente de cantabria (valles entre los ríos besaya, pas, pisueña y miera) los clíticos la, las y lo se usan para expresar el dativo con referente femenino y continuo, respectivamente; el leísmo plural también tiene una presencia importante. según los datos, los usos anteriores tienen en esta zona una frecuencia importante pero inferior a las formas distinguidoras de los casos según el sistema cántabro más general. más al interior, en las montañas del sur de cantabria y las zonas del noroccidente de burgos, el uso de dativo de las formas la, las es claramente mayoritario y les todavía lucha con los para expresar el dativo, en los entes continuos. el triunfo categórico del paradigma referencial con la eliminación de las distinciones casuales sólo se hace visible más al sur, en burgos y en palencia, con los fenómenos de leísmo, laísmo y, eventualmente, de loísmo. la expansión histórica del castellano proyectará las diversas modalidades del sistema referencial de los clíticos por ambas castillas. en la mitad noroccidental de castilla, el paradigma referencial es predominante en el registro oral, aunque en el plural la referencia a antecedentes masculinos y discontinuos presenta variantes según las zonas (i. Fernández, 1999, pp. 1360-1363). según i. Fernández-ordóñez (1999, p. 1362), en el plural, la solución a se da en el este de león, palencia, noroccidente de burgos y Valladolid; la solución b, en el este de salamanca, ávila, este de cáceres, oeste de toledo y de madrid; y la solución c, con alternancia de
los clíticos de tercera persoNa eN el país Vasco 533 Discontinuos Continuos Singular Plural lo Masculino Femenino Masculino Femenino Acusativo le la les (a) los (b) les-los (c) las Dativo le (se) la (se) les (a) los (b) les-los (c) las (se) lo (se) les/los, en el este y sur de burgos, sur de Valladolid, norte y centro de segovia, y oeste de soria. 11.3. Los usos de los clíticos en Las Encartaciones la coexistencia vascorrománica ha traído como consecuencia variados sistemas pronominales. Hemos destacado cómo la influencia vasca determina un sistema de clíticos propio del español del país Vasco e influye decisivamente en la simplificación y sustitución del sistema etimológico del ámbito asturleonés por las diversas variedades de los sistemas referenciales que privilegian la distinción genérica en el español. pero hay que señalar, según los testimonios, que algunas peculiaridades del sistema pronominal cántabro se manifiestan en las encartaciones, en Vizcaya. lo que pudiera parecer un error o excepcionalidad adquiere un sentido en el análisis diatópico y diacrónico. los pronombres átonos referidos a sustantivos femeninos “no contables” reflejan esta influencia con claridad. Veamos algunos ejemplos recogidos por F. garcía gonzález (1981, p. 350). (21) a. la piedrai loi echábamos en pilas. (Carranza) b. la lechej habría que cocerloj. (Güeñes) los usos anteriores se manifiestan también en álava, a la izquierda del Nervión: (22) a. la lechek hay que echarlok en un cubo ancho. (Arceniega) b. el aguah habría que bombearloh desde allí. (Menagaray) también a la izquierda del Nervión, se detecta en Vizcaya, por influencia de la inmigración, una alternancia de las formas distinguidoras lo/la con el uso de le como acusativo [+ animado]. sin embargo,
HerNáN urrutia cárdeNas 534 la frecuencia de las formas etimológicas es inferior al uso leísta ya en los nativos de primera generación. 12. inFluencia del sistema vasco en la Formación del paradiGma normativo. perspectivas No cabe duda de que la relevancia de la oposición animado/inanimado del paradigma del castellano del país Vasco ha influido no sólo en el leísmo sino también en la estructura del objeto directo nominal poseedor del rasgo [+ persona] o [+ animado]. en español este objeto directo se marca con la anteposición de la preposición a ante el núcleo del sintagma. originariamente este esquema fue el sustituto del dativo sintáctico latino (le llevó un libro a Carlos). Hay otras construcciones latinas que en sus resultados romances reflejan igual tendencia de puesta en relieve del rasgo [+ animado]. así, por ejemplo, en las reinterpretaciones ocurridas en el sujeto de algunos infinitivos subordinados, en las construcciones latinas de doble acusativo y en las construcciones de objeto directo de persona y un complemento predicativo referido a éste (r. lapesa, 2000, pp. 78-122). la tendencia anterior en el paradigma de los clíticos de tercera persona ha sido más compleja. el sistema estándar actual ha resultado del equilibrio o compromiso entre los rasgos del sistema casual distinguidor, los del paradigma vasco y los del sistema referencial25. básicamente, la pérdida de la oposición de le/lo como discontinuo frente a continuo y su reinterpretación más general como animado frente a inanimado implica el triunfo de la oposición más relevante del castellano. lo anterior se explica porque en el sistema diferenciador del caso, el le dativo tiene como referentes mayoritarios a entes animados y el lo acusativo masculino a inanimados. en el paradigma vasco disidente, como hemos visto, le/les expresan los referentes mayoritariamente [+ animados] y lo/los a los [– animados]. en el sistema referencial, el le discontinuo es el clítico que tiene como referentes a los animados masculinos por influencia restringida del esquema vasco, y el lo continuo se emplea sólo con entes inanimados. la disponibilidad en los sistemas anteriores de le como animado y de lo como inanimado se ha delimitado en diverso grado con las reglas del género gramatical. en la concordancia de género, le es 25 r. lapesa (2000, pp. 279-310), i. Fernández (1994, pp. 118-124).
los clíticos de tercera persoNa eN el país Vasco 535 masculino en el sistema referencial y lo también lo es en el distinguidor. en el paradigma vasco, le/les se usan con cualquier género y lo es masculino. la influencia del castellano del país Vasco, con sus peculiaridades, fruto del sustrato y adstrato vasco, se ha proyectado en el mundo principalmente por el uso idiomático prestigioso de sus centros urbanos. en esta era de intercomunicación lingüística vertiginosa podemos apreciar que existen varios tipos de español ejemplar con respecto de ciertos paradigmas y reglas gramaticales. el sistema de los clíticos de tercera persona es un claro ejemplo no sólo en el español peninsular sino también en el americano. cuando los académicos se han convencido, hace ya mucho tiempo, de que, aunque madrid es la capital de españa, ya no es la capital del español, es posible pensar que las estructuras más simples en sus distinciones, con menos restricciones, y más acordes con el conjunto de oposiciones y procedimientos de una lengua, tienen potencialidades y rutas abiertas en el sistema para su expansión y reconocimiento. el paradigma de los clíticos de tercera persona del país Vasco con su oposición clara entre animado e inanimado, mediante su leísmo sin restricción de género, coincide simétricamente con un rasgo fundamental de la “forma lingüística interior” del español: el uso de la preposición a para distinguir el objeto directo personal o animado del de cosa o inanimado. en palabras de rafael lapesa, “el leísmo, limitado al masculino”, es “sólo una manifestación incompleta e imperfecta” de este modo de hacer y distinguir en español entre lo animado y lo inanimado26. 26 r. lapesa (2000, p. 51). en las zonas distinguidoras de los casos, el ‘leísmo de cortesía’, que se emplea en referencia al interlocutor en correferencia explícita o implícita con la forma de respeto usted, es una vía de penetración del leísmo27. en algunos hablantes, su uso ya no se limita a la situación comunicativa para referirse al interlocutor presente con respeto (23), sino también para mostrar en forma anafórica o consabida a una tercera persona con el fin de destacar su calidad o importancia (24). estos hablantes reinterpretan el leísmo vasco, según hemos comprobado, como un marcador de respeto o realce del referente. (23) a. ¿lek llevo en mi coche (a usted)k? b. leh veo muy bien (a usted)h.. (24) a. el lunes lei traje a don carlosi en mi furgoneta. b. lej saludó al obispoj con mucho respeto. el influjo vasco se ha hecho patente en otros aspectos del castellano general: sus cinco vocales; la aspiración de la /F-/ inicial latina; la reducción de la oposición de las bilabiales /b/ oclusiva y /v/ fricativa en un solo fonema /b/, con dos alófonos, uno [b] oclusivo y otro [b -] fricativo; el ensordecimiento de las consonantes sibilantes
HerNáN urrutia cárdeNas 536 ciertamente, la dinamicidad de la normativa gramatical debe aceptar todo aquello que, obedeciendo a una necesidad expresiva, es congruente con el sistema (forma interior) y no entra en oposición contradictoria con alguna norma vigente. en caso de un posible conflicto, no debería rechazarse el uso más congruente con el sistema, con el modo de hacer más general. BiBlioGraFía aGuado orea, J. J. (2000), Adquisición de los complementos pronominales personales en español, madrid, universidad autónoma de madrid. ecHaide, a. mª (1968), Castellano y vasco en el habla de orio, pamplona, instituto príncipe de Viana. ecHenique elizondo, mª t. (1981), “el sistema referencial en español antiguo”, RFE 61, pp. 113-157. —, (1986), “el romance en territorio euskaldun’”, en r. cierbide (ed.), Lengua y literatura románicas entorno al Pirineo, bilbao, universidad del país Vasco, pp. 153-169. —, (1987), Historia lingüística vasco-románica, madrid, paraninfo. —, (1997), Estudios lingüísticos vasco-románicos, madrid, istmo. FernÁndez-ordóñez, i. (1994), “isoglosas internas del castellano. el sistema referencial del pronombre átono de tercera persona”, RFE, pp. 71-125. —, (1999), “leísmo, laísmo y loísmo”, Gramática Descriptiva de la Lengua Española 1, dirigida por ignacio bosque y Violeta demonte, madrid, espasa, pp. 1318-1397. García, e. (1975), The Rol of Theory in Linguistic Analysis. The Spanish Pronom System, amsterdam, North-Holland linguistic series 19. —, (1992), “sincronización y desfase del leísmo y laísmo”, NM 93, pp. 235256. García GonzÁlez, F. (1978), “el leísmo en santander”, Estudios ofrecidos a E. Alarcos Llorach III, universidad de oviedo, pp. 87-101. —, (1981), “/le (lu), la, lo (lu)/ en el centro-Norte de la península”, Verba 8, pp. 347-453. —, (1988), “el neutro de materia”, Homenaje a Zamora Vicente II, madrid, castalia, pp. 91-105. medievales /z/, /zˆ/ y /ž/, que, al coincidir con las sibilantes sordas medievales, darán origen conjuntamente a los fonemas /s/, /q/ y /x/, respectivamente, y a las soluciones propias del español meridional, como el seseo ([s] por [q]) o el ceceo ([q] por [s]), y a la aspiración de /x/ ([h] por [x]) en determinados contextos y áreas.
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