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Pastoral cuarta de la ciudad de Lugo : año de 1826 en 27 de noviembre sobre el modo de vencer nuestros enemigos

Sánchez Rangel y Fayas, Hipólito (O.F.M.), (1761-1839) Obispo de Lugo

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3 "VID;A: DEL HOMBRE CRISTIANO. Mortui eniTn estis, et vitd vBstrck pt ahscondíta mm Ghridto ¿rt Beo^ Ad Goircap. 3. V. 3.' '¡Ó-^Crfetiátros-^ torios estáis mueras» yvuestra vida está escondida qob, vmto ei\ Dios^ 3 PASTORAL CUARTA .DE LA CIUDAD DE LUGO. Ano de 1826 en 27 de JVoiiemhre. SOBRE EL MODO DE VENCER NUESTROS ENEMIGOS. —o0o^>o0o<ai&o0* — TABLA. í. El Salmo 17 parafrasea(}o en un verso sencillo, 2. El mismo Salmo esplicaclo en prosa. 5.La doctrina que se deduce de estas dos espucaciones. Tres partes. 4. El Salmo 55 parafraseado, (impreso en ib de Agosto jagregado, aquí) yuna espucacion en prosa. Lugoiimprenta de Pajot V. primera parte. lÉxtlngue flamas íitiürñ . Aiifcr calorem noxium. Ex Eekssia. Ád Horam Sexlairt. Be pleitos, la llama apaga* Que abrasa, toda la tierra : !Señor ¡tu calor deshaga , El de facción ,riñas ,guerra. p,. Aarafraslís agradable del salmo diez ysiete de David, conforme ila letra de la Santa Biblia, y al sentido común de los Santoá Padres, yespositores Sagrados. du-hamel. La ófréce yconsagra, el Obispo de Lugo, ásus fieles súbditos para alabar áDios ypedirle misericordia: por ver si les proporciona de este modo su alimento ' espiritual ytemporal, yqúe se" nutran en el alma yen el cuerpd para la vida eterna, los que tubie^ ren necesidad. I jktrodugion. PSALMUS XVII. Eccponit Davit calamiiatts stias, ti Daitn sibi prctbcnltm auxilium laudat. SONETO, Aún Rey: álos Profetas, todos juntos: Un espíritu Santo mueve, inspira. Pe su aljava divina ,flechas tira Por boca de los hombres ,aun difuntos: De las alturas bajan, los asuntos. Abismos, Cielo, Tierra, el Orbe gira La palabra de Dios. Es una Lira, Que agrada,alumbra, yliiere átodos puntos.. Ln Sina, si Moisés la ley recibe, Cinco libros nos deja, en testamento. Isaías áCristo, nos describe: Daniel anuncia yve, su complemento. Allá un Profeta en llantos, se percibe: David aqui presenta, otro' argumento. In die, gua eripmt eum Domimis de mo,' nu omniim inimicorum tjm et de. manu Sauh bcuius est Davitel dixit: 2, Reg, Cap22. SE HUMILLA DAVID EN LA PIIESENCIA DE DIOS. Vers. 1. ® Ditigúm te Domine fortitudo mea : octavas. Os amaré \OSeñor !siempre constante: Que habéis sido, yseréis mi fortaleza. Si sois bueno, sois mas; mi tierno amante: Ved aq'uí lo que anima mi flaqueza. Mi fundamento sois:. oveja errante Yo he sido: por la infiel naturaleza, ¿Qué remedio, mi Dios ?¡Refugio amado ! Ymi libertador:::::: }a estoy postrado: Dominus Jinnamentum weum, ct r^ugium incurrif et Liberaior meas. V£B.S, 8. ® exaudivit de templo sánelo sUo •cocem ,meam: Hecl aquí que el Señor, de las alturas, Su Santo templo abre, ymis gemidos, Mis voces, ymis lloros ¡aby criaturas ! Tpdos por su piedád, me son oidos. Ymis ruegos que exalan, penas puras De temor: por los vicios referidos, En. las orejas entran, del Dios bueno. Me asusta, ydeja el ánimo sereno: clamor meus in conspectu ejus^ mtroivit in aures ejus^ (11 ) PINTA pAVIDi, LA INDIGNACION DE DIOS CONTRA LOS MALOS, ,r' —O0oo0»^^o0o®>» Vers. 5. Commota est, tt contremuit ierra: Parece que la tierra, es conmovida, Ala vista del Dios ayrado, ytuerte. En un tiempo esperanza, da la vida, Al paso (jue el terror, me da la muerte. Los montes se conturban, yafligida Mi alma: sin embargo, espera verte jScfior !que aunque Juez, muy riguroso. Del mismo modo un Padre, sois piadoso: Fundamenta montium conturbata sunt^ et commota sunty quoniam iralus est ci$% I (12) «• ;'Vers. 10, Áscendii fumus in ira ejus, eí ignls áfack cjus exarúl: En un fuego admiraba, espeso humo^ / Que es la ira de Dios: (]ue representa » Su cólera, encendida^, b.asta lo sumo. Mis pecados causaroo, la tormenta: Ellos son los carbones, del consumo, Encendidos por Dios. L,a llama aumentfv Su enojo: que mi culpa, ymi pecado; Asi han puesto al Señor, contra mí ayradq: / t' Carbones succensi sunt ab eo. ’ (13) Vers, II. JncVmíVüU coelos, el descendit: Al fin el Dios tremendo, tanto apura -3u indignación: al ver mi estraño vicio, Qae f)arece ha lijado, de su altura. Los Cielos iAhy de mi !¡que es el Juiciol Los Cielos se inclinaron, yDios jura , Perder los pecadores. Mas: {propicio Sedle ha este miserable !digo: ien tantas Tinieblas !yen pavor, beso sus plantas: . Ht coligo sub pédivus ejus* (14) ,Vers. 12, 'Et ascendit mpcr Chéruhim, et mlccüit: Yaquí se sube Dios: carro horroroso Lo oculta, de unas nubes estupendas, Que un Querubín soátierpe; mui fogoso, Yal Cielo conduciendo va, sus riendas. En alas de los vientos, presuroso Surcando fluidos marcha; busca.sendas. Voló el Señor: voló ¿qué haré entre tanto ? El voló, yme sorprende un miedo Santo; Volavit supcr pénnas vcniórum. (15) VuRS. 15. JE/ posuit témbras latihulum suum^ in cir-* cuitu ejus tabernaculum ejus% iQue asombro es ver áDios, obscurecido En tenebrosas nubes, ocultando Su magestad: al paso que encendido El tabernáculo, va manifestando Sus ocultos juicios !ve el sentido ; En húmedas tinieblas, espantando Al hombre pecador, coita su rienda; Le enseña, su temor ,yasi lo enmienda ; Tenebrosa aqua in nubibus aeris^ Vers. 14/ Pfce fulgore in conspeclu ejiis nubes tran^ sierunti 'Al relámpago iViíra jque espesura! De nubes espantosas, en presencia De la eará de Dios, de su herniosurai í*asaron en tropel. Atu conciencia Di: «que son tus pecados, tu locura, Que se^óponen áDios, todo clemencia. Granizos, ycarbones hechos fuego, Tiran áconvertirte, desde luego : Grando, el carbones ignis. ' (17) Vers, 15. V íli intónuit de ccelo Domimis, et 'AltissBiüB dedit vocem suam: I Que muera el pecador: está voz suena ÍDel Dios délas venganzas, ¿Quién no admi-’ ra Su bondad' infinita, '-¿uando truena? Esta terrible voz, voz (jué si mira Aotrá cosa, cjue al hombre, moral buen^ Demuestra. li<n esta tierra, en esta Iiia ^ 4• í)e escombros ymalezas, fluctuando, Entre suspiros quiere, irme’ enmendando. Orando et carbones ignis^ (1$) Vérs, 16. \ JEt rhisit tagittas sms, et dissipavit eos^ ^ Ya sus saetas hieren, mi duieza. Ya disipa el Señor, con gran estruendo^ Todos los pecadores, con presteza. La guerra de los vientos, el horrendo Sonido de los truenos iAhy !¡qué empieza ! Parece que el abismo se va habrienda. Se multiplican rayos, las centellas: Si aquellos nos conturban ¿qué haran ellas ? füuUiplk-mitj et cmtKrbmit m. Vers. 37. !Et áppaf'uefúnt fontes aquarúmi torrentes bulliciosos, yterribles lOprimen las cabezas; aguas ttiístaS De azufre, yde carbones insufribles Inundan álos hombres j(iné eoncjuíst^ jProcura Dios entonces !iqué insensibles Que somos los mortales !Éstas vistas Pasan ysin enmienda ¡cuando el Orbe Que en su seno parece, nos absorve ! jE/ revclaia suntfandümenía orhis Vers. 24. Quia custodivi vias Domini: Todo esto sin duda ,yápesar mk) Como es justo el Seaor^ aunque leofendo> Mira mi corazón *no ti tstravio. Yo le ofendí ámi Dios ;pero no entiendo Que fuera con protervia :el amor frió Poco ápoco obligaba ,áir cayendo. Jamas con impiedad ;si con malicia , Del Señor ofendí, su alta justicia: iVcc impie gessi ¿i Deo me(K Vebs, 25. Quoniam (mniüjudicia tjus in conspectu meo Yo veía en mis culpas, la presencia De todos sus juicios jAliy í••••• t^mbl ,Consentí mis delitos !mi conciencia Ala par me acusaba, de ir pecando. Al paso, de mis vicios la evidencia. Me confunde, yme va martirizando. ¡Ahy de mi !q«e mas grava mi pecado;^ ^•nnliias de Dios, no me he olbiQue en mis culpas oe v; Et justims ^us non repulí ame. PROMESAS DE DAVID YSU ESPERi^NZA. ”~7~®0®o0a^^>o0üegj__^ :• Veíis. 26. Et ero immaciilatm cum eo: Ya yo, con el Sepor quiero enmendarme De mi mal: yde tantas recaídas. Contrito yo, asus pies quiero arrojarme. Que tengo mis entrañas, conmovidas Con su amor ¿qué haré puea, al acordarme. De tantos llamamientos ?referidas Son todas sus acciones ¡sus rigores ! iSu piedad ¡\ayo adjuro, mis errores* Eit observaba me ah iniquitate mea. (29) Vers. 27. retrihuet mihi Dotuítius secundum justi tiarn mcam: Yo mismo, del Señor cobraré aliento, Yámi cuerpo perverso, endurecido Con las culpas yvicios, que sin cuento, Ami Dios tantas veces, ha ofendido : Yo mismo le daré, un buen escarmiento, Teniéndolo aherrojado, yoprimido. Sus ojos han de ver ,mi penitencia: ^ Como yo haga con Dios; es su sentencia. Etsecundum piiritatem manum meaiumin conspectn oculorutn ejus. (30) EXALTA DAAaD, LA JUSTICIA UE DIOS, YESPERA EN EL. Vers. 28. Cum sondo sandus cris: IOSeñor !con el Santo ,el virtuoso ^ Que átu ley se sugeta ,agradecido Cual José :tu le harás del generoso. Aunque de sus hermanos, sea vendido, Yel barón inocente, el venturoso Logrará de tu diestra ,igual partido. Nunca la santidad ,yla inocencia, Las desiguala en premio ,>tu clemencia : Et cum >ciro innocente inocens cris. (3\y Veíis. 29. Eí cum electo electm cris: ¡Quéjusto sois Señor, en vuestra cuenta ! Yel honabre ¡qué inperfecto en sus caminosl Esta experiencia nníisraa, me amedrenta: Los senderos de Dios ,son peregrinos. Si áDios sirvo, el Señor nii gloria aumenta; Otra cosa ¡son sueños, de Adivinos, Si soy sincero Dios, premia mi ensayo; Si perverso, el estrago, es el de un rayo: Et cum pereerso perverJeris* (32) Vers. 30. Quoniam tu populum. humiltm salvum facks: -‘Si salvo hacéis al pueblo’ aquí humillado jSeñor !cuando repara vuesta ofensa, Detestando yhuyendo del pecado : Al hombre que por vos ¡piedad inmensa! Nada menos que un mundo, es abreviado, Si es bueno: ¿no daréis, la recompensa? La sobervia, si es malo, impide verte: Qué la humilla ycastiga, eterna muerte: Et oculos superborum humiÜabis, (33) I ViHs. 31. Quonicmi tu illuminas lucernam meam l)ó^ mine: iQué es lo que nó promete, vuestra Egídá Qué sois la misma luz, la luz eterna ? Tú iluminas Señor ,mi oscurecida Razón: sin tí es confusa; no es lucerna, Que es un mal :una luz como escondida, Que áescuras me conduce, ála caverna Pe males ;iómi Dios !¡tu qne eres tierno I Alumbra mis tinieblas:::;;: son tle InfiernOí Deus nieus illunúna ténehrus meas* (34) I Vers. '32. Quomám in te eripiar átentatiotie: ‘« Asi en tí venceré ,las tentaciones Que áejércitos me asaltan ,yatrincheran Pero yo con tu ayuda, evoluciones Militares haré, Yá se exasperan Los ánimos de tantos, escuadrones. Los muros de mi alma, ya superan; ^las yo con tigo embisto, ásus almenas, Yde enemigos veo ,zanjas llenas: Et iti Dco meo transgrediar murum. AQUI ENSALZA DAVID, LAS PER. FECCIONES YPODER DE DIOS, tDESTRUYE EL POLITEISMO. 'III 1^ ii'l i . Vers. 33, «’t• Deus meus impolluta vía ejus: eloquia Do* mliú igne cxanúnata: ¡Omi Dios !tus caminos, son pureza ; Tus palabras al fuego, están probadas, 4 Siguiendo yo tus pasos, fortaleza Ó’ Hallaré, para tantas emboscadas. Kada soy ,de otro modo ;6soy maleza: Yó las puertas del bien, tengo ceiradasi Si de todos es Dios, pastor divino. Es del que espera en él, protector fino: Protector est omnium esperantiuin ití st¡ (42) Vers. 40. •T>ilalastl gressus meos subtus me * Aún ámas se ha estendido, tu grandeza! I El camino espedito ,rne has dejado , Para llegar átí ¡ó!esta fineza , Me tiene comprimido, yobligado. Te debo servir ya ,con entereza, Destruyendo la infamia, del .pecado. Pu me ayudas yalejas, de la muerte, Que de enfermo me vuelves, el mas fuerte: h¿ non mu úi^nnaki vcstlgk mea: (43) ESFUERZOS DE DAVID, CON DIOS. Vers, 41. Phsecuar mímicos meos, et cornprdiendam illas: Con este auxilio grande, ypoderoso. Con que Dí<?b facilita, mi defensa, Perseguiré incesante ,al desastroso Escuadrón de mis vicios ¡Ahy .iqueestensa Región! ¡y qué batalla, presuroso Debo seguir !empero, con la inmensa Gracia de Dios ¡yo mismo !su memoria Destruyendo; consigo la victoiia. Et non concertar doñee defiáünt^ V (44) Vers. 42. Confñngam dios, nec poterunt stare: Desbaratarlos hé, con tn asistencia : Resistir no podrán ,un golpe rnio. Mis culpas no conocen ,la paciencia j Ni les cumple, un sangiiento desafio. Ellas me mortifican, la conciencia * Pero huyen al frente, de ut^ buen brio. Si me hayudais Señor, en ansias tantas, Xodas ¡mi Dios !caerán, bajo mis plantas^ Cadcnt subtus pedes nieos. (4S) Vers. 43. prcEcinxisli me virtute cid hellumt Por eso me has ceñido, marcialmente Con tu virtud, tu auxilio, tus favores: Para rendir asi, tan mala gente, Como son mis pasiones ,mis errores. Que me tienen al alma, ya impaciente. Causándome mil males, mil dolores. Estos mis enemigos, levantados Contra mi: ¡Ahy !por tí, son humillados: ¿7 supplantasti insurgentes in me subtus me* (46) Vers, 44.* Et inimicos meos dtdisti mihi cJorswn : Tá Señor átu espalda, los lias'puesto Para impedir (tú en medio) mi despojo. Tu en todo tú piedad ,ymas en esto Manifiestas ;óDios !que en tal arrojo De aquellos enemigos ^el funesto Destrozo ,ya se ve :yá no hay sonrojo. Vicios que m(? aborrecen, maltrataste: Yátodo eí eseuadron ,desbarataste : -Et odientes me dlsperdidistu t / J (47) Vers. 45. ClamaTcrunt, nec erat qui salvosface7'et, ad Dominum: Ellos clamaron todos :ayes tristes Penetran los Reales; hasta el Cielo Llegan sus alaridos ;aquí embistes Con divino furor :que no hay consuelo. Ofendiéndome ámi ,tu no pudistes ¡OSeñor !olvidar este desvelo ; Ki contentarle solo^ en destruirlos; Negarles has debido ,hasta el oirlos : Nec exaudivit eo$i (48) Yers. 46, Et comminuam eosyut pulverem antefaciem •centi : I Con esta confianza ;con tu ayuda t No puedo yo Señor ,estarme ocioso. Desmenuzarlos debo, ya sin duda, Como el viento, lo hace impetuoso Con el polvo, iMe asiste :guerra crúda Les hago al fin lCual lodo ,pegajoso ,De las plazas, quiero borrar ufano: Quitándolos del medio, con mi mano : Ut lutum platearían dekbo eos. '(4&) ( \^ERS. 47. Erepies mt de contt'odiccionibus populi: Atí te toca en esto ¡6Dios !librarme i ¡Los pueblos.me acometen !contradicen Cuanto en mi guerra pasa: arrebatarme Quieren ,tu protección :que hasta maldicen i^Iis hechos yasi logran ,desonrarme. pero tú ¡óSeñor mió! áquien bendicen Los Astros :imponiendo íí estos impios Me haces cabeza de otros; no jiidios: CoiUilnes me in capul Gentium. A (ÍO) PROFETIZA .PAVID EL TRÁIí* SITO DE DIOS ÁLOS GENTILES, POR la PREDICACION DE> LOS APOSTOLES. Vers. 48. Populas, qum non cognovi, serviptiJnif’^. Asi ¡óCristo 1dirás verdad Divina Qu^ David representa :yyo repito. Dirás yestás diciendo (¡repentina Mudanza !)álos Judias: pueblo maldito Por negar ásu Dios. Dirás :rni fina Piedad álos Gentiles, ha bendito; Quando tú no esperabas. Tu pecado Aun pueblo que me oyó ,me vé inclinat^^* In audita auris obedivit mihi» t Vers, 4^. nv ..\«»» í'ilti alimi meniiti sunt mihi : Estos hijos agenos, dice él Profeta iMe han engañado áiiií !péro éh justiblá Preferidos los veo ¡qufe discreta Xüü providencia ha sido !Ála estulticia, Oue ovó áDios en verdad, Dios le coiüpletá Su feliz suerte, yquita su malicia. La luz da áestraños hijos ;que aún dó vieroí¡ Mas que vicios, yen esto envejecieron . Filíi alleni invcterati sunt, et claudicáfceruhi asemitis suis. B :• -2^. fc - V-,,..ff ^-. -'' ^^.1 •t¿ni vT'J ,XD^O «> ^:rtírf^ali* ,.^MíVlij XJÍ*;>^' - . ‘i^t.- ^^ .f--/ "\ ?: ' ’iá /.. -^4^ *-f" r.^ .'^'’.pMs^'^. ns:"' 'í >-,X^: í :'! M8ny'i fi» '¿nífet? '' .'-/t- -i.",<iíg ;;3ífe ítí éirí^-^-Jí!;^í^ V‘ . '..K :,'‘^¡ .'..Ir ' :T*-Mí^X tcpr-i^; '.;'! fv fj» »*.r^frr;^ 'n-: '=< "^ "•T" ^^vtó^ A\} .V,:. ^-.trvc^ tu -y- •ía^* -y"'5¿ív^a -Vi íh '3^ T^ ^;‘“-::= -; •;'>. -'iígSBI CrJ "art ;>•» .rfJ ¿!¥i'‘ ;. *'ssS- --^ ,-.Tr, . ^J /-•? 'x^írV., » •/ > ^é- . otra ésplícacion EN PROSA DEL SALMO antecedente* f I Trcedica ''i)Brhum ^fnsta opr^riuney impportime ; arguexí::: mormit patientia, S, Paul, ad Tim. cap. 4.v. 2. ?£ jincans9l>l6y en los serrnonesj JOTimoteo !varios modos £inplea, en tus instrucciones; Con paciencia, enseña átodos. SEGUNDA PARTE. EL DOCTOR FUAV DONHIPOLITO ANTONIO SANCHEZ kangel de payas yqlhros, vKELKíIOSO observante de n. i*, s. erancisco: por la gracia de dios YDE la SANTA SEDE APOSTÓLICA, OBISPO YSLñoR DE LUGO, CABALLElU) GRAN CRUZ DE LA REAL ORDEN americana de ISABEL LA CATOLlr CA, del CONSEJO DE S. M. &C. &C. yí iodos nuestros subditos de cucdquier calidad ycondición :yalos demas Espafioles de um» ^bos mundos, salud, ypaz en nuestro Señor Jesucristo^ % — INTllODUCCION, E,. medio de nuestras graves ocu paciones :llenos de achaques yde anos, hemos heciio algunos momentos jhijos a (6é) mantísimos! para poner ávuestros ojos íi<í dos maneras diferentes ,las inmensa^, riquezas que oculta el Salmo 17 con el fin (ie que os aprovechéis de ellas, yreforrnemq^ todos nuestras costumbres, ála vista de i/u modelo tan perfecto. En este SalmJ verejs, yhabréis visto, un tesoro escondido el mp admil able ylucrativo para nuestras ahnup nos valemos de él: un depósito abundaijte yprodigioso de doctiinas, de afectos, de ISilegonas, yde imágenes ,que sorpreníi^^^ yencantan áun mismo tiempo con utilidad» nna vez que la busquemos. 2- ^ i^ayid; nuestro Siniónides, ynues^ tro Píntiaro; ócomo lo llama S. Gerónimo :nuestro Alceo, Flaco, Gatillo, ySeí-ste Aposto! anticipado cuyavoz i'C' ^'enahoy en toda la tierra yhace estre.ne- >nuestios templos, auiujue en todo sU ‘WeiJo es un Cisne divino que muriendo I <^nnta ,lenterhece yalegra ;en este jireséñíé Salmo se disfraza de mil modos para nuestrd bien, yla gloria de Dios :en todo él no sé vé mas, que una continuada Metamorfósisi es, hijos yhermanos :David en la vasta con)prension de sus miatei iosos cáiUicosj sobre todo yentre un occéano de profun-^ didades, nos descubre de lejos ycomo el mayor Profeta, íi Jesucristo nuestro Diosj desde antes de su nacimiento, ydesde el pesebre hasta la Cruz :lo manifiesta álos hombres, yconversando con ellos; lo vé crucificar ymorir lleno de oprobios; lo bajá alos infiernos ^lo resucita yelevado por el aire lo introduce en medio de i^ngeles y nubes, otra vez en lo mas alto de los Cielos, Vála diestra de su Padre. AünquetO'^ do esto es así ála letra, ahora en este Sal* ino se deja ver entre nosotros el yencedof de Reyes ,yde gigantes :de naciones ,y| <5 (66) hasta del león yde los animales mas feroces, no solo presentándonos el Salvador de sil linaje; sino como un Rey penitente viéndose favorecido de Dios ylibre de todos sus enemigos, confiesa áDios, yse confiesa así mismo :como un predicador qn® convence ymueve ,que instruye yarrebata :yal modo de siempre ,como un Profeta que anuncia cosas grandes ,yque no3 espanta en todo. ESPOSICION SEGUNDA DEL SALMO 173- ®Por im estilo sublime que se eleva sobre nosotros, procura este hombre cortado tí la medida del corazón de Dios, descubiit el camino que debemos llevar on J (67) ^té mundo para ser felices, poniéndosenos delante corno conductor especial dé sus hermanos los hombres. Este es su oficio principe ,en todos los Salmos. En el que vamos esponiendo segunda vez con los santos Padres, antes de todo se abate (desde el V. 1. hasta el 8.) se humilla, ypegct con la tierra como misteriosa yastuta Culebra, para echar el fundamento ásu grande obra :conforme en todo con el Evangelio, según S. Agustirt, que él mismo aiiuncia en esto yen todo. Después se enrosca, yse va subiendo ála mayor altura, para dar su picada ymorder nuestros vi^ cios al descuido ,yen su debido tiempo. 4. ^Arrepentipo, envuelto yconfundiéndose con el polvo yla cenka ,por el eo^ nociraiento de Dios, de su nada y culpas ,vuela de repente como paloma simple mas allá de las nubes (es e (74) dar ahora los pueblos ;porque rompen del mismo modo la capa de Dios, dada por él ® los verdaderos Reyes. Pero, estas son las reformas de los nuevos filósofos: quitar las autoridades de donde Dios las ha puesto, ypO' nerlas en donde, quieren ellos. En buena razón ycon alguna fé, deberían temblar 3 la vista del castigo de Saúl, de los del Egip" to ,ydel desierto. Dios gobierna el mundu por sus Reyes ysus Sacerdotes ,yno hay mas que callar yobedecer ;óes necesariu haber leido mui poco ,yno tener un destello de observación. En la elección de David nada hubo de estos atentados :asi discurrimos siguiendo el paralelo, yfundados en la verdad. Dios lo elevó al liijo de Isai de la bajeza de pastor, ála altura del trono ;ydel cayado, al cetro. Como est® Rey conocía esto yconocía sus pecados, con un verdadero magisterio nos instruyó (75) (en los V. V. 25 y27 )ynos enseña áproimeter ,yesjierar en Dios; obrando al inis^ ino tiempo con su gracia nuestra jastilicacion, ycastigando los resabios de nuestra carne, con la soberbia de la vida mptpvici 'VitacE sin meternos en otra cosa, ymucho menos en elevar nuestra condición. Lsta es la lllosufia de los hombres, yla del cristianismo. La que se nos quiere hoy enseñar es la de las bestias :porque es igualarnos con ellas, yaspirar átodo por nuestra soberbia, sin saber lo que nos combiene. 8. ®En los V. V. desde el 28 hasta el ^2, el asunto de David es la justicia yla e<|uidad de Dios, en quien espera abandonáiídose ciegamente en los brazos de su alta providencia :confesando al mismo tiempo su debilidad ,yensenándtjnos el temor santo ásu justa indignación, cuando delincuentes ,ejue siempre lo somos. (76) lo que mas encanta en estos versos ,es sii confianza en Dios. Por ella cuenta ya sus enemigos toc/os por tierra. A(]uí vemos y ven todos los intérpretes anunciada pot una parteo AVg-. yrepetido por otra Psaim17, el heroisino de Judit yde Estér: el celo de Ontas, Esdras, yde los xMacabeos* primera, reprende álos Sacerdotes, s® anima confiada en Dios, ytriunfe. La se' gnnda, arrostra por todos los peligros en misma confianza, yhasta quebranta las ot' denes de su esposo por defender la caus» eDios, ymirar por la inocencia oprimí' yamenazada de un malvado. Oni^^ triunfa de Eliodoro yle da la vida :Esdras vuelve ásu patria el testamento de Dios cU 1»? obscuridad yde la confu-fion • . *levantan en iriasa la nobJ® sdipe poi el mi.smo motivo: la conífei^' za. ^ero aquí debemos advertir un punto (77) doctrinal: que Aman yOlofernes 6on todos los enemigos del pueblo de Dios ven-^ cidos por aquellos heroes ,representan según el común sentido de los Padres, áLucifér ysus legiones. Mas ¿qué hace David aquí iAli ! Nos da un documento auténtico en estos versos para que confiando en Dios como él ytodos los defensores de su causa; yobrando en justicia, esperemos la victoria; como si la tubiérarnos ya en las n)anos. No solo de los que combaten nuestros cuerpos ;mas también de los que arruinan nuestros espíritus. Si no nos valemos de las armas que nos señala este gran Profeta ypenitente Rey, somos perdidos. 9. ®Llegamos al punto en donde David suelta las velas ásu Estro divino. Este modelo de todo lo bueno, yde ánimo marcial ,para conseguir su fin ylos fines de Dios, se humilla (en los v. v. desde el 33 (^8) hasta el 40) como siempre, hasta lo mas profundo de su nada :exalta la idea de l^ios hasta lo sumo de su grandeza: confiesa su protección yde ahí espera todo el «cierto :con esto se considera yse j)roclania inespijgnable :se derrite por lo misino con el calor del agradecimiento áDios, y como que se le escapa el modo como pagar al Señor tanta fineza, yla robustez que ie da por su misericordia. Es necesario confesar, que estos ocho versos de David son, cuando nó los mas elocuentes yllenos d© un fuego el mas sagrado; por lo menos, que tienen pocos compañeros entre lodos los de sus admirables cánticos. ;Qué de cosas no nos enseña aquí esta dulce ypenetrante Eira.' Que Dios es todo para nosotros: que con Dios lo píxlemos todo ,ven esto lo imitó S. l’ablo, que ambos tubieron un mismo Maestro :que sin Dios nada podemos, (79) • yesto nos lo predica el Evangelio. ¿No es una recopilación de toda la Escritura Santa, el Saltério de David? ¿No se ven allí ambos testannentos :todo lo prometido ,ytodo lo que se ha verificado ála faz del mundo, con otras mil preciosidades? ¿Qué mas pruevas que estasr ¡Ah !¡Incrédulos! ¡Qué poco meditáis 1 10. Vamos áver ahora el fruto de todas estas tragedias ysantas meditaciones de David. El es un esfuerzo inimitable y divino ,que solo puede provenir de Dios , Vde la ayuda de Dios. David se presenta en estos versos (desde el 41hasta el 49 ) como un campeón yun guerrero lleno de una al parecer arrogancia ,pero arrogancia celestial ,porque es un celo ardiente que lo devora por la causa de su Dios. Parece que arroja fuego en sus espresiones, yque trata de asolar el universo con su espada de mu- (80) chos filos. Josué, Jepté, Gedeén, y los mismos Macabeos con todos sus contrarios no son comparables con David en esta piiituia, que sobrecoge yan)edrenta solo ai mirarla escrita. Das batallas de Je* ricó, de Mádiarn y.AioAb con todas las de los Asirios contra Dios ysu pueblo, se quedan atras ,yno puede npresentar un» pintura tan terrible, como la que nos pre' senta aquí David. Todo esto pudo hacer el Dspíritu Santo, en aquel corazón mag' náninio yen aquella mente exaltada por I^ios, ypor el bien de los hombres, par» nuestia enseñanza ypara nuestro ejemplo que debemos todos imitar. Pero todu este furor contra los enemigos de Dios, no tieíie otra íhenteque la humildad: la confian- ‘Dios, yla desconfianza de si inismc, fueron los resortes de todos los. triunfos de avid. Apiended místicos, yvosotros 5á hedíais de santos sin ser ni lo uno ni Id otro :aprended gueiTeros del dia áno es* perar cosa alguna; áno emprender accio* nes de guerra, sino en Dios, por Dios, y para Dios. Entonces triunfaréis de lashues* tes mas formidables como David ;de otro modo ,sereis confundidos yacabados co* mo Faraón ySisara. ¿Cual sera el carácter de los guerreros de boy que trata rt por lo general de destruir áI3ios ,ylos ministros de Dios fiTemerarios !Lo visteis desde Adán, basta Noé entre los hijos dé Dios ,ylos hijos de los hombres que acabó él -Diluvio: desde Noé, hasta Abrahan eü la dispersión de las naciones, yen la con fusión de la torre destruida ;desde Abraban ,hasta Moisés en la derrota d6 aquelíos cinco Reyes, yol famoso acabaniient de Pentápolis. í-o visteis desde Moisés, ta David en Egipto, en el Mar Rojo, € 6 (84) Aquí David, en pocas palabras, descubi'^ hasta el ténriino que nos es posible perci' hir, el fondo de los juicios de Dios, ycuan necesai io es ternei los yvenerarlos, arreglan" do nuestia conducta asu santa ley con amor, temor, ytemblor. Aqui admira David ynos hace admirar átodos el cuidado qn® tiene Dios de convertir así, átodo el nuin' do que ciio por si ,ypara sí ;sin repara^ en los medios, yaunque caigan átierra lo^ mas robustos cedros del Líbano. Siernpi® se veiiíjca su previsión eterna, ysu eterna voluntad. Ií2.Ya David se va despidiendo de nO' sotros en este Salmo, alabando áDios fuerte ymaravillosamente (en los v.v. 50, y02) por el llamamiento de los. Cíen' tiles, repudió de ios malos judios ,yreprO' (ucicndo su profecía ,que vemos cumpli*'^^ aaletra yanuestra misma vista: dejando' nos bien instruidos con sus ejemplos ycon su predicación armoniosa yencantadora. El V. 53 es una recopilación de todas sus alabanzas, una confesión de todas sus culpas, yuna promesa seria de emplearse todo y «xclusivamente en el servicio vculto de l^ios, llenando las obligaciones de su estado ,yel fin para que lo colocó Dios sobre su trono de Israel. Quien hiendo todo esto ¿no se conmueve yarrebata ?¡Vive Dios l asi comienza el verso ÓO pero \qué esfuerzo de fervor yde amor áDios encierran estas breves palabras: i'hi¿ Domimis tNo iiay fuerzas en el hombre para celebrar esta sola frase, ylo sublirne de todo lo que saca de ella David :el principio de Ddestrucción del imperio deL Demonio en la idolatría :el castigo yla conservación de los Judíos despreciados yerrantes por toda la tierra; pero que son. un depósito óun tes»- (90) los sentimientos del corazón, yen su vida privada. De forma, cjue un hombre solo en este concepto yeconomía personal es una casa, una ciudad ,un reino ,el mundo todo. El modo que debe tener el hombre para sugetarse álos que le mandan en Dios y por Dios :este mismo es el que debe usar para el Gobierno ysugecion de sus pasiones desarregladas ,con la ayuda de Dios yconocimiento de su santa ley :no hay (|ue de pasivo; hacerse agente ,con t>ios. Procuraremos demostrar esta sencilla proposición, que contiene en sí toda la doctrina que intentamos deducir al presente con la gracia del Señor: porque por ella como S. Pablo somos lo que somos (graíia sum id quodsum: ad Cor. c. 15 v. lO^ ysin ella este pa[)el vendría áser un horren del entendimiento humano; dsi se <luíere, un escándalo. (91) ' PROPOSICION. 15.El hombre es Rey de si mismo en pl estarlo de la gracia ,si obedece yrespeta álos Reyes yátodas las autoridades que Píos ha puesto sobre él ;ótodo lo puede el iiombre con la gracia de Dios (omnia possitm} obedecer ymandar. Con que el principio ,quicio yfundamento de la autoridad que el hombre tiene sobre sí mis* mo ,es precisamente la obediencia ysujeción que debe tener álos que Dios ápuesto {)ara que lo gobiernen ,con relación á todo lo que es sociedad pública ysecreta, religiosa, política ydoméstica. De otro modo viene áser el hombre un esclavo yvíc tima de si mismo, porque: en tanto nos obedecen ánosotros nuestras pasiones, cuanto nosotros obedecemos áDioí^ y (. 92) los que nos mandan por Dios. Dadme un hombre que ánadie se sujete; vereis una fiera. Pero, ciádmelo sujeto álas autoridades legítimas ,lo vereis humilde, tratable, santo. Ved pues hijos yhermanos, que principios tun cidros vtun 11»-.. *l ,.yluminosos. ; brene áser el hombre en el dia ,yprincire^teel español? Investigaremos esto; pero antes digamos como |>ieliuiinar :que lom re de lioy que nos quieren ensalzar an ocon Voltaire, Rosean, ytodos los que eaman Filósofos nuevos, no es mas que «n juguete de las pasionesHumanas; óes seliü p"“'“'‘CUS homo, del Evan- -lan lumbres que sepan serlo; n’s es .erei^: -‘-bis. Parece e-nos nooLInTsire las re.lezi„„es:i;:::f (93) REFLEXION PRIMERA. El hombre fue criado por Dios lleno de la gracia yjusticia original :esta es una verdad demostrada; pero esta giacia yhermosura de nuestro origen fue afeada yenflaquecida por la primera culpa, según S. Agustin álos pocos momentos de la creación del hombre. Todos estábamos en Ai\‘áu,inlumbis Adda, como en una fuente, Ytodos nos manchamos con la suciedad que entró en ella. Estas son .también verdades demostradas, óes menester hacer traición ánuestro entendimiento. Pero estos hechos que desprecian los incrédulos son tan evidentes ytan propios de nuestros alcances, que prescindiendo de las Santas Escrituras, que también desprecian por su ignorancia yorgullo ,efectos de la misma mancha del W) 'REFLEXION SEGUNDA. 17. Descubierto este principio hay de nuevo para conocer áDios yal hombre ánuestro modo ?Por él, Dios es ’yhombre todo misena. Por el mismo principio, todo lo puede el hombre con Dios, ynada puede sin Dios, antes se empeora yse precipita. Esto «claro :en nuestra liipotesi ,desde que peco el liornlire ,se le prometió Dios miseyeda. lo ásalir de su pecado, no podiendo ser <le otra manera, según el concepto que debemos tener de Dios, y «edad {]ue suponemos yvenííjs en el l'O'nbre por su eaida. Esta promesa * os alombre ,fue condicional :si especonociéndolo yconociendo cu pa amaba ásu bien eclior ,detestaba (97) SU ofenda con todos sus efectos malos ,pidiendo perdón ysatisfaciendo de su parte condignamente. Desde entonces: desde el primer hombre ysu caida, hubo buenos, y hubo malos de que son un testimonio Abel yCain :hubo Santos yhubo réprobos: porque fueron hechos los hombres libres para, lo uno ypara lo otro coil conocimiento dol bien ydel mal :dando el Señor desde taü lejos la gracia ysu ayuda álos que esperaban en él yobraron en todo conforme á los sentimientos naturales del bien. Salta á los ojos lá bondad de Dios yla ínalicíá del hombre :el carácter de Dios yel carácter del hombie :Dios miseiicordia ,yel hombre miseria :Dios todo yel hombre nada. Baya la confirmación :los que oyeron áDios yse le sometieron fueron felices en todos tiempos ylo son eterna' mente; ylos que despreciaron al qi^® ^ fes) ’\el alma de todo, la virtud de todo, y€s propiamente todas las cosas :estos, por una ilación natural ypor el mismo principio se perdieron ylos que los imitan se perderán para siempre. Para no conocer esto, es necesano no tener entendimiento ;6que hagamos traición áesta potencia por salimos con nuestros gustos :porqué Dios es todas las cosas buenas yel hombre todas las malas según todas las historias yla observación diaria. Es necesario pues confesar el primer pecado yque de haí vienen todos los males ;yes necesario igualmente confesar la omnipotencia ypiedad de Dios para con el hombre ,yque de haí vienen todos los bienes. De otro modo ni hay Dios como debe ser ,ypor consiguiente no lo hay :ynosotros no somos lo que somos :todo es aparente. |Qué ceguedad ! Creyendo esto yobrando conforme áesta (99) Vjreencía es e\ hombre Rey de sí mismo eii vida privada ;con el auxilio de Dios ; por el contrario es menester resistir ála razón misma, ynegar las cosas mas evidentes :esto es ser esclavo. REFLEXION TERCERA. 18. Ni se necesita leér la historia Sa- ^radá ,basta la profana ;pero ni aun es menester que leamos cosa alguna ,ni de Dios ,ni de los hombres :basta la observación de nuestros dias que es la de todos loá siglos, para persuadirnos yconvence: nos. En el primer caso ,si damos una ojeada por los libros ¿qué fué todo el mundo hasta la venida de Cristo ,que \ino áiluminarnos yásalvarnos de tantas turbaciones ymales como produjeron los hombrea * Oeo) entre unos yotros ?¿Qué hicieron los antediluvianos que fueron castigados tan teT" rihieinente de que aun hay vestigios •1^^ decendientes de Noé, los Babilónios, los Egipcios ,los Persas ,los Medos ;esas repúblicas tan decantadas de Griegos yKo" manos ,de Cartagineses ;esos Alejandros, Césares, yPornpeyos; tantos conquistadores que parece gravitan sobre nuestras cabezas ,nos atolondran con el ruido de sus -armas, que agovian nuestra memoria con sus hechos célebres ?¿Qué fué todo esto? Sangre ,ambición ,escándalo ytodo cuanto persigue la miserable humanidad. Luego el hombre sin Dios todo es miseria: luego esté el hombre en alto óen bajo necede ayuda yuna ayuda como la do Dios para vivir ymorir tranquilo yser feliz. (101) REFLEXION CUARTA. 19. Pero esta ayuda, que siempre se nos concedió desde el principio, vino ánosotros visiblemente por Jesucristo ,ypor haberladespreciado ¿qué es lo que hemos visto y estamos viendo? Hemos hecho transición' ahsegundo caso :y¿tendremos que alejarnos mucho ,óretroceder grandes distanciasde tiempo para conocer yllorarlo que pasaentre los hombres? jAy !Hable>esa Fran-'. cía: hable la Europa entera, nuestrasAméricas: ¿qué es lo que decimos ?hable;:::-* pero esto es perder tiempo :todo está ánuestros ojos ydelante de nosotros :todasson lágrimas. Yrecientemente la Greciamoderna yConstantinopla cada cual por su rumbo ;no están conmovidas yestallan do, una contra otra inundadas en satrgre. (108) es todo misericordia ,ynosotros todo mi- ?eria. Se sigue mas :que siguiéndolo, este medio, somos felices eternamente. Yentonces :¿no somos Reyes de nosotros iXiQs acá yallá? REFLEXION; SESTA YULTIMA : EN QUE SE RECOPILA ESTA. J^OCTRl^A»' 20. Tenéis pues en eVaro sabios é norantes, pobres yricos ,hon)bres buenas yhombres malos ;el modo de vencer ^ íiuestros enemigos ,yde ser Reyes en rincones de nuestro corazón ypara siemp’^' Oixídeced, ycreer, yse os obececerá y rá. Haced lo que David; 6sed amigos de te' dos, yenemigos de vosotros mismos, y ahí se acaban, con la protección de Dio&>^ con- (109) das las riñas ypleitos) yteneis áDios tentó. David venció, con el misino Dios, los enemigos del cuerpo ylos del espíritu, por que siguió estas reglas ysé mortificó ásí mismo. Fué amigo de sus mismos enemigos ,porque :perseguirlos ymatarlos ,era después de instruidos en sus deberes ,áque no querian sugetarse. Es un bien para el malo el impedirle que acrecente óque siga en su mal, aunque sea acabando con él. Tanto mejor, cuando precede mandato de Dios, como en David, yen los Reyes que lo imitan. Yes un misterio su vida, por que según S. Agustín: Omnh malas aiit ideo vivit, ut corrigaíur, aut ideo vivit, utper illum honus exerceatur : ysi Dios manda su exterminio, es porque no da esperanzas de llenar el objeto para que Dios le permite vivir. Por lo demas David tenis : era el hombre mas amable para con todos ,un Padre: el mas a- Vno) Agradable ydulce; ysolo perseguía los en^' Iñigos de Dios ,yde su alma :si es qo® diferencian estas dos clases. Esta 'publica en los que mandan con respecb^^ la multitud ;es la misma en los que obed^^' 'cen con respecto al gobierno de sus pí*s5^' lies, como ya se hos dijo. Yes imposil^^® de toda imposibilidad, que aquél que sujeta álas autoridades legítimas ni las ta yvenera, [)ueda ser obedecido de sus siones reveldes. Esta es la razón :el liecho de ño sujetarse el hombre áquien d® be, es sujetarse ásu pasión, y;como me de obedecer ámí aquello que me mand con imperio ?Desgraciado el qué no cone ce esto :es una piedra. Pero ¿de donde tid ne origen esta fatalldaJ ?Ved aquí coin" misma luz natural nos conduce ála ra culpa. Criado el hombre en suma p^* feccion, su alma como señora gobetna' (ni) sus pasiones. Revelado contra Dios, en pena de este delito, se trastornó su naturaleza ylas pasiones lo gobiernan áél ,si no se vale de Dios :yesta es la dependencia yesclavitud en que quedamos todos por el pecado de Adan. Pero ^ysi clamamos á Dios ?ya hemos dicho que conseguimos con él, toda nuestra libertad ,ynuestro señorío, obedeciéndolo en las autoridades que lo representan ,ycontando con su gracia y asistencia, que no puede faltarnos. ' 21. El andar investigando ahora, si los hombres tienen óno autoridad para mandarnos (ved aquí todas las guerras del dia) es hacer injusticia áDios yátodos los que nos han precedido ,ydesacreditarnos ánosotros mismos hasta el estremo del ridículo ,yesta es la prueba pripcipal de nuestra debilidad ymiseria, que por los antecedentes no puede venir de Dios ,si no (112) 'de nosotros ynuestros vicios personales que aumentan el de origen. Para confundirnos, no hay mas que mirar los astros: allí cotiocemos áDios, ^los hombres todos como salieron de sus manos, ynos conocemos á nosotros mismos. Allí, hay Reyes yvasa* líos, hay padres, hay hijos, yhay una lección pei pétua de como debemos obedecer ymandar. :Qué astro no está sujeto al Sol ?V;como podría él disponer de su economía particular (si fuera racional) no "sujetándose ásu Príncipe que se lo da todo? Dejaría de ser lo que es :Astro ;luminar. Esto hacemos nosotros serrata proportione : dejamos de ser lo que somos, esto es :racionales ,sino abedecemos ánuestros supe- •riores :ellos nos dan las luces yfuerzas morales yaun tísicas ;ydejando de ser ¿teadrémos autoridad para gobernarnos ánosatros mismos ,ni podremos ¿Es necesa- (113) tío estudiar ihucho para conocer esto? ;DéVeremosir áRoma, áPekin, ála Persia, ó consultaremos áS. Pedro, los DrachmaneS, yPonzos, para que hallemos lo que tenernos dentro de nosotros mismos? ¡O homlaes mas insensatos yferoces que las fieras misnías ! Sereis Reyes, una vez que tanto lo anelais, si obedecéis álos Reyes yAtodos vuestro^ su|)eriores: son los Soles del mundo racional, Sereis sacerdotes de vuestras almas ,si obedecéis álos Sacerdotes de Dios: porque eh los unos yen los otros ,obedecéis ADioá. Lo sereis todo, todo lo seieis si sois buenos cristianos. Yentonces ;habrá enemigos dentro ,ni fuera de nosotros ? 22. ¡Qué salmo este de David !¡Qdé Key, qué Sacerdote, qué Maestro! Y <í porqué ?Por ser dócil álos llamamieritos de Dios ,por dejarse instruir yconducir por Dios. Y¿aquién no llama Dioé ^ 8 (H4) ni se presta áconducirlo, éinstruirlo? IAy !hasta os llama ávosotros filósofos que aumentáis nuestras lágrimas, ytO' do lo trastornáis. Pues ¿porqué no qo®' reís oir ála sabiduría increada ypor eseii' cia, que os habla yos enseña de tantos modos, ignorantes atrevidos? Dios os ha" bla en este salmo ,yos quiere conducif áél ypor él. Ahí tenéis humildad ,forta' leza ,celo por Dios ,por los hombres, po* vosotros mismos ,el como habéis de obedecer ,yel como habéis de mandar. Dio5 os habla en esta carta: lo que hay en ell:b todo -es de Dios. Nosotros, como Davi4 no somos riias que un instrumento de Vios, para convertiros áél :yél es el que convierte .(Pctrus haptizet Paulas hüpíi' zet:::: Judas bapthct :hktst mmpe Chris' tus ,qui baptizaL S. Agustín ). Plégue ^ IOS que ganándoos nosotros para Dio5? (iiá) hu’estrá alma no padezca detrimento : lio nos perdamos nosotros. Os hablaríamos sin fin; pero nosotros estamos muertos, ynuestra vida está escondida con Cristo en Dios, yesto basta. Así venccremosi todos nuestros enemigos :escondiéndonos con Cristo en Dios, viviremos ymorirOrnoá en paz. Dios nos lá dé, con su santa bendición ,ynosotros os damos la nuestra Pastoral, con el ósculo santo. Concedemos 40 dias de Indulgencia átodos los fieles de Cristo, siempre que lej^eren con la debida atencion ydevoción una de las tres partes qué contiene esta nuestra carta pastoral, rezando antes 6después un Padre nuestro yAvemaria con Gloria Patri, ypidiendo por la exaU tacion de nuestra santa Fé católica, paz y concordia entre losPríncipes cristianos, yuná entera restauración yconsolidación de la monarquía del Rey N. S. ;(Dioa le guarde.) (M6) PRECES PARA PEDIR ADIOS MISERICORDIA ,YALABARLE. Sabbato ante Dominkam tertiam Núvemhrk* antífona. iOSeñor !Cíñenos yrodea nuestras mas ynuestros cuerpos, con tu muro ineS' pugnable, yprotégenos ahora ysiempe ws ai mas de tu poder omnipotente. iOSeñor !no hagais con nosotros cO' mo lo piden nuestros pecados. 1nos deis la recompensa, según nuc^' tías iniquidades. ORACION. n,"® constituidos los hotnbra sabéis fhumana, coto'' «tbeis, fragilidad no pueden subsistir s>« (117) ^os ;dadnos hnosotros los Españoles de &»ibos mundos, la salud del alma ydel cuerpo que nos es necesaria ,para que podamos vencer con vuestra ayuda todas aquellas cosas que padecemos ynos mortifican, por nuestros pecados. Por nuertro Señor Jesuciisto tu Hijo, que con tigo vive yreina en la unidad del Espíriru Santo Dios por to j dos los siglos de los siglos :Amen. /w jíesío Sanctorum Angelorum Cüstodum., ANTIFONA. ¡OSantos Angeles custodios nuestros y de nuestro Reino !defendernos en la guerra exterior de los hombres ,yen la interior de nuestras pasiones, para que no [)erezcauios ahora, ni en el dia del tremendo Juicio, ipDios mió !te alabaré en la presencia de los Angeles. il. Je adoraré en tu Santo Templo ,y coiv* iesaré tu noaibre» ARGííMENTO. Dávid prófugus venit ad Acliímelech :Fájn® urgente comédit panes Santificatos. Reg. í. ® 31 ante 1»Surrexit itacjue Dávity et íugR die illa áfacie Sául. idem. idem ioEt dimi***^ eum (á Acliimélech) et abiit. Ante ’Psalin. 55. Et venit (David) ad Achis regem Geth. ide®* Idem, in hb. Reg. ° Et in psalmis ¡uhilemus et. Yalabemos áDios ^en cánticos sagrados. Salmo g4* Símbolojde Im Santísima Trinidad* JVEDondilla,. En latín, un verso, abraza 1res :al modo de coronas. V!tres ,se enlaza ; c* una, esencia jen tres Personas. SALMO TREINTAYTRES* Vers, 1. ® ^cnedicani Dominum in omni tonporci ÁDios en todo tiempo: áDios bendiga El hombre: que sin Dios, no hay hombre alguno: Su alabanza en mi boca, siempre siga: Semper latís ejus in ore meo* A’ees. 2. ^ In Domino laudabitur anima mea: \ Alabando así áDios, el alma mia: De esclava se levanta, áser Señora De si misma: álos mansos ¡qué alegría ÍM Audiant mansueti^ ei leetentar* '(125) VíHS. 3. ^ Magnifícate Domimm mecum\ l\íagnificad áDios, todos con migo: Su nombre todos juntos, ensalcemos, £n el mismo Señor: que yo os lo digo : Et txaltemus nomen ejus in idipsum. Vers. 4. ® Exqidsivi Dominum^ ct exaudivit me: lie buscado yo áDios, yDios me ha oido: \Qué de tribulaciones! ¡qué de penas ! En todo su bondad, me ha socorrido ; Et ex ómnibus tribulatipníhus nieis eripuU me. (127) Vers. 5. ® Acccdíte ad cum^ et illuminamni: Acercaos áé\,hijos amantes , Sercis iluminados; vuestras caras No se han de confudir; si sois constantes? £t fucies *cestr<e. non confimdcntur: Vers. 6. ° Iste panper clamacit^ et Dominum exaudíi'i/ eum. t Este pobre clamó, mas: Dios lo entiende; Si trabajos lo afligen, Dios le oye: Salvólo, yasi quiere ,que se enmiende: Et de ómnibus tribulationibus ejus sahaxit eum. (128) Vers. 7. ® t Xmmlttet Angelus Dormni in circuitu tium eum. Mandará Dios su Angel, así es ciert(>' Que ásus siervos custodie; si áél lo teru®^' Dirigiendo su rumbo, áseguro puerto: eripict eos. Vers. 8, ° Gústate ,et x>idete quoniam suat'is cst minus: Gustad hijos yved ¡rrianjár sabroso í Sentid la suavidad, que el Señor tiene: El que gusta yespera, es venturoso: Beatas mr, qu¿ sperat in eo. I (129) ’Vers. g. Tmete Dójjiimun omnes sancti ejusi Teméd todos áDios: sed santos todoSí No sereis pobres ,no; muchas virtudes Os enriquecerán, de varios modos: Quoniam non est inopia timentibus eum. Vers. 10. T)mUs eguerünt et csurkiunt: Ricos tubieron hambrCj yséd lo mismo Los malos: que los buenos, al contrarioj Su pobreza, es riqueza, sin guarismo: Inqulrenies autem Dominum non menuentuf Omni bono^ 9 (150) Vers. 11. Venite fiUh Venid hijos me oid :oidme atentos, Que os enseño el temor, del Dios Supremo; Sin este Dios ¿hay nada? todos son cuentos: Timorcm Domini docebo vos. ViRS. 12. ¿Quis al homo qui vult vitam: ¿Quien es el hombre, quien, que quiere vida ? ¿O en este mundo huye, eterna muerte ? ¿Quien buenos dias ama, ásu partida ? Diligit dies mdérc bonos ? 031) ViRs. 13. Fróhihc lingmm tmm ámalo i Tu, hijo de tu lengua, el mal retira > Yempleándote, en Dios, siempre le ama* Nunca tus labios hablen ,la mentiia; Ei labia tua ne loquantur dolum^ NVers. 14. Eivcftc amalo etJac bonunt’. Hombre:::: deja lo malo; yhaz lo bueno; Busca la paz, ysigue su camino : Así te lleva Dios ,siempre ásu seno ; Eiquire pactm, tt paséquen mm. (132^ Vers. 15. OcuU Domifii superjiistus: Los ojos del Señor, sobre los justos Están, como clavados^ sus orejas Oyen su petición :^^uitan disgustos : Et aures ejus in preces eoi'um : Vers. 16. Vultus autem Eomini superfacientes Mas la ira de Dios, los que mal obra*^ Deben temer :no pierda ,su justicia Su memoria: si áél, no lo recobran : ^ht perdat de térra memoriam eoruvi* (155) VíiRs. 17. Clamaveruntjusti, et JDominus exaudvmt eos: Clamaron al Señor :Dios los ha oido Alos justos :de todas sus angustias Los libra :yasí aumonta, su partido : Mé ex Omnibus tribulationibus eorum libera^ ^it eos. Vers. 18. Justa est Domirm iis ,qui tribuíalo sunt corde : El Señor que se une-, álos que afligert Su corazón :yhumildes^ siempre claman: Los salvará que áél, su alma dirigen: Fit humiles spiritu salvabit. (140) mirable, nos hemos visto retratados en ét por la conformidad de nuestros trabajos, y consuelos (cuando fugamos de las Indias ánuestra España) con los de David, qne aqu) se lepresenton. Ooiiio el Eastor, se* gun S. Pedro, debe ser la forma de su. rebano 5pal aque saquéis de sn lectura yconsideración ,áque os exortamos de nuevo, iguales frutos quizá mas abundosos yde salud, áaquellos, con que Dios nos favorece ánosotros mismos, sin merecerlo, siempre que pensamos omeditamos en este Salmo ,nos ha parecido estendcr su esposicion eon mas claridad yde otro modo, al objeto de vuestro mayor aprovechamiento espiritual; porque, hijos yhermanos, somos deudores con S. Pablo álos sabios, y álos ignorantes, álos griegos ,yálos bárbaros ;Gi'cfcis ac Hat haris ^napiejitibits et iiiíipicntibiis dtbitor siim. Rom^ cap. l, 1-k (141) Debemos pues introducirnos otra vez, aunque rápidamente, por una selva de tanta y tan alegre amenidad. 2. ®Vednos por vuestra vida, yoidnos con atención. Después de aquel convenio entre David yJonatás (sobre las saetas) lih. 1para libertar el segundo, al primero, de la ira de su padre Saúl, que intentaba matarlo :¡Ay !iQué esfucr20 de amor yde amistad !y¡qué ejemplo para los cristianos !Después de esto ;yhabiendo bido los dos amigos al campo para tomar las señas, de si el hijo de Isaí era 6no reo de muerte álos ojos de Saúl ;y entendiendo el mismo David al siguiente dia, por el pactado hecho ,que la suerte suya era mortal, yque no habia otro remedio que huir de aquel Rey enfurecido contra él (aprehemk fugam ú^is obtinere vicioriani) se presentó úsu amado Jonatás, y (142) adorándolo profundamente tres veces, gado en lágrimas ,mucho mas que aqU^‘ amigo; comenzaron ádarse mutuas, mas tiernas señales de su dolor, de su aro*^^^ yde su amistad :besándose uno áotra la despedida, yllorando juntos con d y01 desconsuelo: et osculantes se altérutn^^' Ji^eruntpai'iter^ David autcm Ídem.): yDavid emprendió en silencio V^ margura su primera fuga, según los Padr^^ hacia la ciudad de Nóve, que era ana las sacerdotales. ^ ^ 3®Luego que llegó áesta ciudarJ ^ piadoso ydesconsolado fugitivo ,env'ud^^ ^n fatigas ,ansias, sustos ymuerto de iqué haría entonces David ? fiqnf Allí estaba el Tabernáculo del Sefioh custodiado yservido por el gran Sacerdote Achimeléch ysu hijo Abiathár (aqo^l '' conforme áDu-Hamcl, ser el ndsr^^^ CÍ43) •Acnias, nieto de Helí) yel Arca Santa se hallaba en Cariatliiarim. El angustiado yhainbrienfo peregrino ,ya se vé, figura lá Inas expresa de Jesucristo, lo priinero que hizo fue buscar su consuelo de alma ycucr-*- po en la casa de Dios, yde las manos del Sacerd'ote :Jyü^vit p) ófugus ^enit cid yldñ^ 77ielec ,luimc urgente comkdit panes sanctífiíaios. I\.eg. Ídem. ¡Ohombres mundanos ! Si tubiéiais fe buscaríais ,áimitación de David ,cuando os halláis perseguidos y Henos de aflicciones :buscaríais áDios y ásus ministros ,porqüe’de haí nos bieiie con precisión álos hombres, todo nuekro consuelo yauxilio :mide %'eniet nuTiliiim 9?i¡hi: el mismo David en otro salmo. Pero desgraciadamente, vosotros prefiriendo eit semejantes lances, por un principio escandaloso ydestructor, la comedia ,el café ^ las disoluciones ruinosas, al mismo Dios> y om . iS los que hacen sus veces en la tierra ; ¡unos gustos pasageros, aumentáis de§pu^^ vuestro dolor yvuestros peligros :prueba evidente ,de que el corazón del hombre y sus necesidades., no se sacian ni consuelan? sino con el que lo hrzo áél mismo ,y puede librar y‘satisfacer de todo. Pero yí' vemos áDavid recibiendo el préinio desn fé yde su esperanza en Dios, para núes* |ra confusión. Pide panes yse los dan saU' lificadps ,por falta del ordinario yprofano- ^ome yse robustece, immuiavit vultum (este panera figura dél Santísimo Sacramen' to ,como el Maná del desierto) en su espí*^' tu, yen su cuerpo; ¿porque causa esta trans" gresion? porque la necesidad asi lo pedi^^ * nam ipsa, ?ws ea.'C4ísat necesitas, le dice Davi^ ai Saceidote, habiéndole dicho antes: hahes ad manum:::: da milú ,aut (¡nulf^^ ^^eotno is..-.:: Dedil erga ei ¿¡acerdos sanetj/^* (145) caium panem: nefjue tmm erat ihi pttiih ,nis iíintum panes propositionis. Idem ,idetn ^ lieg. Pide armas; ¿si habes hic od manum hastam, aut gladium ?yle da el SaceríPAe* por no haber otras, la espada de Croliat que se hallaba enel Templo envuelta en «n rico paño después dél Ephúd , con la que el mismo David habia muerto al Ciigante en el valle del Terebinto :no ha ycosa mas propia responde David al recibí, la. Et divit sacerdos :Ecce hic gladius Golialh Phi'isthcBi, quem percussisti in vale terebiníhi, esl involutus pallio post ephód: si isíuni vis iollere, tol/e: ñeque enim hic est alius ahsque eo. Et ait Dcivid: non est huic altet si mlis, da núhi eum. Asi David sale socorrido del Santuario, ypuede continuar su fuga hasta Geth. Agradecido áDios santo Rey ,lleno de amor yreconocí i to al Ser supremo, por estos beneficios y 10 (146) auxilios extraordinarios ,que recibió de su mano liberal, compuso este Salmo SS para ejemplo nuestro, ynuestra enseñanza jedificación. esposicion DEL SALMO TREINTA YTRES. 4- °Benedicam Dominuminormniemp^- reSyc. S. 33. En este primer hemos puesto el plural por el singular llevados de la mas clara yacomodada inteligencia. ¿Quién duda que hablando del todo, se habla también de sus partes.^ Yó bendeciré al Señor, l^encdicam Dominumy en todo tiempo, tiene dos sentidos :uno con respecto áDavid, como hombre; yotro con respecto al Es- píriru Santo que hablaba por su» nnlstnag palabras, para nuestra enseñanza. El fi. mero, está significado en las que siguen iiempre su alabanza ,sernpcr lat/ff estará en mi boca. Era necesaiio repetir un mismo concepto, esplicándulo dla Itlta este verso, yquedaría en el ra.stellauo, í!u>o ychocante. Poniéndolo »1( lmodo qi eva, en que se coñ ete cierta figura de (jue etestigo S. Agusiin ,yen esto tarnfiien lU/c; acompaña S. Gerónimo ,se salvan ambos sentidos :el que hace relación áUios ;yti que la hace al hombre. En este último; uno habla por todos :yen aquél, Dios enseña átodos. Tan cierto es esto, que cada verso de los Salmos es un ramillete de distintas flores; óun grupo de las mas brillantes estrellas ,que nos deslumbra con el resplandor de sus luces. Por otra parte, aquel ,semper ^siempre; quiere decir, según (148) los Padres, Ja alabanza eterna, que deJjC comenzar [xrr todos los hombres agradecidos áDios ,en este mundo, para seguirla en el otro con los bienabenturados, todos los momentos, ommnmmmto, sin fin. jHofflr brc-s insensatos yaturdidos !cqué hacéis sino seguís este rumbo ?Todo pasa corno una sombra, ^Uut timbra, ysolo la ver Dios, mam me¿airuum. El H. d quiere decir; que alairando rí Dios nuestra alma se alaba ásí misma ,yse ensalza ; tura vez, que su alabanza sea en Dios ;i» ^ ommo; iw Dios ,ypara Dios. Resulta '““^i'índolo así, como Dios conoce su pureza ysu amor. Dios inisino vivé™]!”'.'*'^"* “"‘"''“'«e de sus pasiones! ra ^separa del cuerpo por aiiO" -.cu aesperanza de unírsele otro día I'L lo 'i''- ^ a^i conociendo esto ,convoca ylíama átodos los hombres en el 3 áque alaben ymagnifiquen áDios con ^1, Magnifícate ;óDios los llama por medio de David ásus alabanzas en él ,ypor él, inidipsum ,para su bien propio de ellos ¡qué bondad !Dios para nada nos necesita, ynosotros somos unos ingratos, cuando no le oimos. Aeste modo son todos los de este Salmo, yde todos los demás sagrados cánticos de David. Conocien- <lo esto, como por el dedo al gigante, y al león por la uña ,trabajad vosotros, hijos yhermanos, para perfeccionaros en vuestras costumbres por este medio que nos concede Dios, misericordiosamente :porque no es posible, conforme ánuestios débiles principios yávuestra utilidad ,estendernos mas. Vamos entresacando de entre lo claro, solamente lo dudoso ,para que lo percibáis. S. ®Siempre tira David ála guerra