Reprimenda de un periodista difunto á los periodistas vivientes sobre el menguado silencio que han observado acerca de las sordas prisiones que se han hecho de algunos ciudadanos, y acerca de la conmoción popular en las Cortes del 26 de Octubre
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UN PERIODISTA DIFUNTO Á LOS PERIODISTAS VIVIENTES SOBRE EL MENGUADO SILENCIO QUE HAN OBSERVADO ACERCA DE LAS SORDAS PRISIONES QUE SE HAN HECHO DE ALGUNOS CIUDADANOS: YACERCA >- DE LA CONMOCION POPULAR EN LAS CORTES EL 2(5 DE OCTUBRE. Imprenta dé t). Manuel Ximenez Carreno ,calle Ancha jaño i8i i.
í. ototies servusl ^qute hellua rupthy Cum ímel efu^it ,redit se fraba catenis I Horat. iEstúpidos esclavos' jO !¿Qué fier% Quando una vez ha roto el duro lazo, Vuelve áoírecer su cuello ála cadena?
3 ^vosotros los que habitáis el heroico suelo hispano ,los que aun respiráis el aire dulce de la libertad ,los que habéis enarbolado vuestras plumas para exterminar hasta las hezes del rancio despotismo en vuestra sociedad !jQué hacéis ?jAcaso no han podido llegar hasta vo - sotros los clamores que alteran el silencio de ¡os sepulcros ?Yo,... sí... yo mismo en esta sombría mansión del tártaro oigo resonar por sus vastas regiones los gritos desconcertados de algunos compatriotas vuestros que un tiempo lo fueron mios; hasta aquí penetran sus ecos lastimeros quejándose de vuestra inacción. La voz de un seráfico lanzado tiempo ha de li,>s muros de vuestra Ciudad sin que hayais sabido aun por qué.... las exclamaciones de otros dos compañeros vuestros el uno preso ,el otro perseguido yexpatriado sin haberse patentizado aun ávuestra vista sus delitos .. yfinalmente los alaridos penetrantes de un joven patriota arrancado de vuestro seno en estos últimos dias sin que se os hayan hecho notorios sus excesos ,han alterado mi eterno reposo. No dirigen los tristísimos lamentos contra los causadores de su pena ,áquienes habrá podido exaltar un verdadero zelo mal aplicado;
contra vosotros que os habéis erigido órganos de la Opinión pública ,que os habéis proclamado atletas del estandarte liberal ,yque os habéis constituido antemural de los derechos impresciiptibles de vuestros stm.ejantes yde vosotros mismos ;contra vosotros claman ,de vosotros se quejan yávosotros dicen :¡Necios !jPara qué osasteis hablar tantas veces si enmudecéis ahora...? Vuestras palabras han desaparecido como el humo que disipa el viento ,ocomo la suave hendidura que forma la veloz nao sobre las aguas... jDonde está la justa libertad del Ciudadano ? ¿Donde su seguridad individual...? Decid ,responded ahora que aun es tiempo ,no espereis áunir vuestras querellas con las nuestras en los, lóbregos calabozos que quizá os esperan ¡insensatos Ijdudáis, que quatro eslabones unidos son el principio de una cadena ? Periodistas vivientes ,si son ciertos los rumores que han interrumpido mi sosiego yo os conjuro áque cumpláis con vuestro deber ,óen otro caso áque desengañéis ávuestros conciudadanos ,borrando al mismo tiempo en vuestros diccionarios esas voces insignificantes de libertad yseguridad. Romped esas losas de hielo por dó camináis mal seguros yarrojaos otra vez al lago de la opresión. Tornad ávuestro empedernimiento. Pero ¡O....! ¡Periodistas ilustrados !jharéis vosotros lo que no baria la mas tímida avecilla ,ni
(a mas brava fiera íde los bosques? iQué incauto paxarillo que /una vez se fugó de la estrecha jaula vuelve ábuscar el cebo amargo con que le regalaba su opresor ?jQué denodada •fiera que una vez rompió las fuertes rejas de su encierro vuelve ásometer su cerviz álos cerrojos de su obscura prisión ?¿No sois los que dixisteis con voces de júbilo ya se .rompieron ¡os lazos que nos oprimían ,ya somos libres % Pues jpor qué desmayáis ?quando yo aun siento escalentarse mis cenizas éinflamarse mi espíritu ,aquel espíritu con que publiqué quando rivía tantas rverdades importantes álos hombres. No os detengáis pues ,el buen principio es la mitad de la obra. No se libren de vuestra censura yide vuestros anatemas los profanadores de vuestros imprescriptibles derechos ,ni neguéis á vuestros hermanos oprimidos al menos el digno tributo de vuestra memoria, (i) Ypues que la última prisión de uno de vuestros conciudadanos ha excitado la sensibilidad (i) Es preciso desengañarse imientras que cada uno de los ciudadanos viere con sangre fria los atropeilamientos de sus semejantes 5mientras que cada uno no se considere individualmente insultado con las injustas agresiones que sufren los demas’'(T:omo sucede en’el heroico pueblo •ingles- )5y-aun-mientras que cada uno se hallare satisfecho con sentirlo ,sufocané>do al mismo tiempo estos naturales resentimientos ,nada ó muy poco se adelantará en la grande obra de la justa libertad. Sucederá al ñn lo que os dicen los oradores ascéticos: de bwnoi deseos -y malas obras está el infierno lleno, .j ...
6 de los buenos, exerced vuestro criterio sobre la causa áque la atribuye el público ,esto es (se-» gun han infotmado al barquero ;de .la i¡Esti-f gia ,los últimos pasageros de vuestra región ) sobre la conmoción popular del 26 de Octu* bre en las Córics extraordinarias de vuestro mundo (3) 5porque merece exániinarse si el público ,entre cuyos individuos ,se hallaba aquel ,estubo óno descomedido en este acto: yen caso de haberlo estado si tuvo óno justo motivo para la exacerbación demostrada :ty aun en este caso si el motivo ha dimanado o no del mismo Congreso óde, qualquiera de sus miembros ,tal vez del propio cuya opinión parece que fuá atentada. Acá nos. dicen que el pueblo ,al tomar la palabra el Diputado prorrumpió en un, murmullo de costumbre (que en vendad no ha debido ser laudable, pues que el pueblo debe enmudecer ydexar que produzca libremente qualquiera Diputado su fundado dictamen sobre qualquiera punto que se tratare )jque Diputado entonces aplicó á este desagradable acaecimiento la sentencia de un sabio moderno que dice: "quando en un cuerpo deliberante se interrumpe con murmullo al orador la virtud se (2) Es bien notorio este rumor general ;.no obstante que alo-unos creen que esta prisión ha procedido de causas diferentes ,que es bkn sensible las ignore el público yno pueda por lauto recúiicar su opinión sobre este particuiar. .
7 halla ofendida, yes fuerza que haya intriga por eí partido contrario.” Yque entonces creció el teurmullo hasta el término de haber sido preciso levantar la sesión. Ybien ¿elmurnnullo fué causado por los demas individuos del cuerpo deliberante ,como se entiende que dixo el sabio moderno ,ó,fué producido por el público espectador ?Si en efecto fué producido por el pueblo, como se cree, el pueblo debió apropiarse la aplicación de la intriga. Ysi tal pudo suceder ,esto es ,que en el pueblo ,que en la pluralidad del pueblo ,.que en el pueblo todo hubiese la decantada intriga. ¿Qué testimonio mas claro pudiera darse para persuadir cabalmente todo lo contrario ?Esto es ,para demostrar que bien lejos de haber intriga por el partido contrario habla sin) disputa la mas notoria justicia yla roas autorizada que puede sancionarse en todos los cuerpos deliberantes del mundo :porque entonces estaba ya declarada la opinión pública ,la expresión general ,que debe ser el norte exclusivo de todos los cuerpos deliberantes del universo. (3) Yaun hay mas ,la conmoción popular fue realmente después de levantada la sesión ,yfué (3) Algunos expondrán que el público de Cádiz no es el público de toda la Nación 4pero yo repondré que mejor se salvará la opinión universal de diez ,óquince millones de habitantes en el dictamen general de cien mil ,que en el particular de ciento ,óde veinte ycinco
8 porque en el salón de las Cortes aíío continuo se advirtió por el público un notable acaloramien- -to entre algunos Señores Diputados ,notándose al propio tiempo expresiones de personalidad que (sin otra prevención alguna) se considerarán sienta pre capaces de exácerbar los ánimos de unos expectadores zelosos de su mutuo bien ,al que únicamente deben estar consagradas todas las atenciones de todos los individuos del Congreso. Y si esto fué así ,bien léjos yo de increpar la exaltación del vigoroso pueblo alabaria siempre su ardimiento yla digna fogosidad de su carácter insometible ya álas maquinaciones de la verdadera intriga ,de la ciega arbitrariedad ydel rancio despotismo. Le alabaria porque así hizo brillar la nobleza de sus corazones ,yla docilidad de sus almas, cediendo álas prudentes insinuaciones de sus discretos gobernantes ,dando en esto el mas claro testimonio de que en sus generosos pechos ni se abrigaba la idea mas remota de ninguna intriga ,ni otro espíritu de conjuración contra sus enemigos internos ,contra los malos, que espera ver derrocados por el solo impulso de la justicia. Yno cesaria de alabarle porque asi supo ostentar un zelo discreto yfervoroso en firme apoyo de los que ha creído dignos promovedores de su bien general ,de los dignísimos miembros del soberano Congreso, áquien debe mirar como la única tabla fuerte ódébil que le puede salvar del terrible ñau-
fragio ,alejándole de los CiSCoílos .de la ¡tiranía y <3e la servidumbre ,ycondBciet>dole lá 'tás éspa?- ciosas riberas de la sagrada libertad yde la santa independencia. Yno por esto creeria yo, ¡Señores del públi* co vivo ,que todos habrían sido inculpables «a aquella ,djcl^(wamente_, pequeña explosión jni que deberian quedar impunes los que lo hubieren sido; sobre lo qual debeis creer vosotros que el soberano Congreso habrá tomado las medidas enérgicas que reclama tan escandaloso acontecimiento: pero lo que yo creeria yyloSot'rOs 'debeis'iBi; fetir de las circunstancias notadas es, que ninguno de vuestros coexpectadores ha podido ser cómplice en tan displicente acontecimiento :pues qualqpiera .de vosotros que después de cimentado el hecho hubiese mostrado mas ómenos efervescenA cia no estaria en otro caso que el de un leñó seco yresinoso arrojado entre las llamas que le consumen en un momento ,mientras que otro verde y/sin resina apenqs se eaciende óse calient^: porque estos son los fenómenos que produce el patriotismo. (4) (4). ¡Patriotismo....! He aquí una. voz de nuestros días que ha, ocupado (inútilmente las atenciones de los folletistas ¿in qué en serio, ni en ridículo (porque de todo ha habido) hayan manifestado aun su verdadera definición jni es muy fácil ,por^ que e.s una de aquellas afecciones que se sienten sin poderlas resistir', lü expresar de otro modo que por las obras del que está electrizado de este fuego ,óadornado de este fósfo-
ypor último después de rectificados nuestros códigos (cuya importantísima obra vemos con tanto dolor remitida ála época quiza de nuestra posteridad )^volverá árenacer la turba sutil de comentadores ,sin que suiran est06 ia pena dé tnuerie que impuso áios de su tiempo uno de los mas rectos Emperadores de Roma ? Contra estos yotros absurdos (de los que hemos visto desterrados algunos en -la parte eitada de la -Constitución )dé* ^iamó -acérrimamente e/ JVUnPor 4)' Ikist*ádoir ^ofulav, {i) -- -.Ni nos satisfacen- -á .Ja -verdad los motivos -que se pretestan ,en el erudito prologo de la indicada Constitución, para demorar’ ei sistema sapientísimo de los jurados', que entendido fácilmente -por los mas ignorantes ,no podría 'menos de causar el entusiasmo yregocijo universal de losespañoles. Señores individuos dela. Comisión, Padres todos de la Patria ,penetraos de que el reglamento •júdici,ar'o que vais á sancionar debe sereC áncora dela felicidad -de vuestros <x)- miteiítes. No omitáisla •mas leve circuastancia en este tan sagrado libro fñuid de términos generales jdistinguid bien los •diferentes casos 5determinad si es posible ,todas las aplicaciones jno quede un solo resquicio ála mala fé ,á-Ja siniestra iaierpretacioa janerrojad para -siempre el borréndo^ mons* truode-ia arbitrariedad. .n-- - li (iy jil^unas. colecciones de. este. feriódicQ^ 4 juejbrman im quar% derwó’ á.'la rustica:, en que se trata adeptas de. hs vicios en las diferentes clases del estado ,de la justa libertad ,,verdadera, ig^tal^. dad ydemos derechos del hombre, se hallarán en los. puestos de ^eíes públicos. ^.v,