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El Estudio de la Clase de Historia Como Campo de Producción del Currículo

Merchán Iglesias, Francisco Javier

Abstract

En este artículo se aborda la cuestión de la determinación del conocimiento que realmente adquieren los alumnos en la clase de historia, un asunto que se considera clave a la hora de propiciar la mejora de la enseñanza y de comprender las dificultades con las que se encuentran las propuestas innovadoras. Frente a las iniciativas de innovación tomadas en España en los últimos años que han basado su estrategia en el cambio del currículo, se sostiene aquí la conveniencia de analizar en profundidad los procesos que seleccionan y configuran los contenidos de este currículo, ya que su conocimiento constituye un punto de partida imprescindible para el cambio de la realidad escolar. Partiendo de la tesis de que el currículo escolar es una construcción sociohistórica, se propone la idea de que, desde una perspectiva sincrónica, puede hablarse de campos de producción del currículo, es decir, de ámbitos influenciados entre sí en los que se produce dicho currículo mediante procesos de selección y contextualización. Se considera la práctica escolar, es decir, el acontecer diario en las clases de historia, como uno de estos campos en el que juegan un papel fundamental la disposición, los intereses y las expectativas de alumnos y estudiantes, las características específicas - de horario y espacio - del contexto escolar, siempre bajo la mediación de las funciones sociales de la institución escolar. Alumnos y profesores seleccionan y modelan el conocimiento histórico de manera coherente con sus necesidades y con el papel de la escuela en la sociedad.

Full text

INTRODUCCIÓN En es e a ículo se ecogen buena pa e de las ideas a- bajadas en la in es igación que he p esen ado ecien e- men e como esis doc o al (Me chán, 2001)1, y se p e- sen an ambién algunas de las conclusiones más signi i- ca i as de dicha in es igación. El obje o undamen al de ese abajo es el análisis de los p ocesos y las ci cuns- ancias que de e minan qué es lo que ealmen e ap en- den los alumnos de educación secunda ia en la clase de his o ia. No se a a, po an o, de analiza los p incipios y con enidos del cu ículo o icial, o las in enciones de los p o eso es sob e lo que quie en enseña y deben ap ende los alumnos, o de analiza los con enidos de los lib os de ex o. Sin duda, de odo es o, hay algo en el conocimien o que inalmen e adquie en los es udian- es y, po es e mo i o, es necesa io acudi a esos y o os elemen os de e minan es del cu ículo. La a ención de la in es igación se ha di igido p e e en emen e al campo de la p ác ica escola , en endiendo que la clase de His o ia es el escena io en el que se culmina el p o- ceso de selección y con igu ación del conocimien o que se pone a disposición de los alumnos, de mane a que el análisis de lo que en ella ocu e nos ayuda á a conoce las ca ac e ís icas de ese conocimien o y, sob e odo, a comp ende los mecanismos que ope an en su de e mi- nación. En didác ica de las ciencias sociales, buena pa e de la in es igaciones más ecien es se han ocupado sob e odo de undamen a y hace p opues as cu icula es que mejo a an la p ác ica escola 2. Sin duda las ci cuns- ancias po las que ha a a esado el sis ema educa i o en los úl imos años han sido decisi as pa a ello, pues las expec a i as que en su momen o ab ió la e o ma de las EEMM y del ciclo supe io de EGB y la consiguien e e isión del cu ículo es imuló es e ipo de in es igacio- nes3. Gene almen e es as in es igaciones han hecho hin- INVESTIGACIÓN DIDÁCTICA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES, 2002, 1, 41-54 41 EL ESTUDIO DE LA CLASE DE HISTORIA COMO CAMPO DE PRODUCCIÓN DEL CURRÍCULO MERCHÁN IGLESIAS, F. JAVIER (IRES-FEDICARIA) Me [email p o ec ed] Resumen. En es e a ículo se abo da la cues ión de la de e minación del conocimien o que ealmen e adquie en los alumnos en la clase de his o ia, un asun o que se conside a cla e a la ho a de p opicia la mejo a de la enseñanza y de comp ende las di icul ades con las que se encuen an las p o- pues as inno ado as. F en e a las inicia i as de inno ación omadas en España en los úl imos años que han basado su es a egia en el cambio del cu í- culo, se sos iene aquí la con eniencia de analiza en p o undidad los p ocesos que seleccionan y con igu an los con enidos de es e cu ículo, ya que su conocimien o cons i uye un pun o de pa ida imp escindible pa a el cambio de la ealidad escola . Pa iendo de la esis de que el cu ículo escola es una cons ucción sociohis ó ica, se p opone la idea de que, desde una pe spec i a sinc ónica, puede habla se de campos de p oducción del cu ículo, es deci , de ámbi os in luenciados en e sí en los que se p oduce dicho cu ículo median e p ocesos de selección y con ex ualización. Se conside a la p ác ica escola , es deci , el acon ece dia io en las clases de his o ia, como uno de es os campos en el que juegan un papel undamen al la disposición, los in e eses y las expec a i as de alumnos y es udian es, las ca ac e ís icas especí icas –de ho a- io y espacio– del con ex o escola , siemp e bajo la mediación de las unciones sociales de la ins i ución escola . Alumnos y p o eso es seleccionan y modelan el conocimien o his ó ico de mane a cohe en e con sus necesidades y con el papel de la escuela en la sociedad. Palab as cla e. Enseñanza de la his o ia, conocimien o escola , p oducción del cu ículo, alumnos de his o ia, p o eso es y enseñanza de la his o ia, p ác ica escola , inno ación. Summa y. In his a icle we app oach he ques ion o ou lining he knowledge ha s uden s eally acqui e in he His o y class, a key ma e o os e an imp o emen o eaching and o unde s anding he di icul ies me by inno a i e p oposi ions. Agains he inno a i e ini ia i es aken in Spain in he las ew yea s, which ha e based hei s a egy in changing he cu iculum, we he e suppo he ad isabili y o analysing in dep h he p ocesses ha selec and con igu e he con en s o he cu iculum, since hei knowledge cons i u e an una oidable s a ing poin o change he school eali y. S a ing om he hesis ha he school cu iculum is a sociohis o ic cons uc ion, we pu o wa d he idea ha , om a synch onic pe spec i e, we can speak o ields o p oduc ion o he cu iculum, ha is o say, o a eas ha in luence one ano he , which happens by means o p ocesses o selec ion and con ex ualiza ion. We conside he school ac i i y, ha is o say, he daily ou ine o he His o y classes as one o hese ields whe e an essen ial ole is played by he a i ude, in e es s and expec a ions o pupils and s uden s, by he speci ic cha ac e is ics –o ime and space– o he school con- ex , always unde he in luence o he social unc ions and o he school ins i u ion. S uden s and eache s selec and pa e n his o ic knowledge in a way cohe en wi h hei needs and wi h he ole o he school in socie y. Keywo ds. Teaching o his o y, school knowledge, p oduc ion o he cu iculum, his o y s uden s, eache s and eaching o his o y, school p ac ice, inno a ion. capié, po ejemplo, en los undamen os sociopolí icos de los con enidos, en los supues os epis emológicos e his o iog á icos o en los p ocesos sicológicos de ap en- dizaje y en las consecuencias que de ellos se de i an en la enseñanza. O o ámbi o en el que se han p oducido algunas in es i- gaciones desde el campo de la didác ica de las ciencias sociales es el de los p o eso es, an o desde la pe spec- i a del es udio de sus concepciones como de la p oble- má ica de su o mación inicial y pe manen e (Á i- la,1998; Blanco, 1996). Y, en un sen ido simila , hay que habla ambién de in es igaciones ealizadas sob e los alumnos, cen adas p incipalmen e en el es udio de sus concepciones ace ca de aspec os del conocimien o his ó ico y gene almen e o ien adas desde el análisis de las di icul ades psicológicas de ap endizaje (González Mang ané, 1993; G upo Valladolid, 1994). Jun o a es as líneas de in es igación, cen adas de una u o a o ma en la o mulación de un cu ículo deseable, se ha iniciado ecien emen e en España o a que desde el campo de la his o ia de la educación se ha in e esado po indaga sob e el p oceso que ha enido con igu an- do el cu ículo y, en lo que aquí nos in e esa, a la his o- ia como disciplina escola . Con i en en es e campo de in es igación un plan eamien o más na a i is a y des- c ip i o con o o que se ubica en los supues os eó icos de la his o ia social del cu ículo y que adop a una pe s- pec i a sociohis ó ica en el análisis de los con enidos y de la p ác icas pedagógicas, de g an u ilidad e in e és pa a nues a in es igación (Cues a, 1997c 1998). En España, el análisis de las p ác icas pedagógicas en la clase de la his o ia no es, sin emba go, un campo en el que se hayan p odigado los es udios, al menos no se han omado como obje o cen al de in es igación. A es e espec o hab ía que ci a , po ejemplo, el abajo de Blanco (1992), basado en un es udio de caso sob e la enseñanza de la his o ia en bachille a o, el de Gómez (1996), que hace lo p opio con la enseñanza de las cien- cias sociales en EGB, el de Galindo (1997), que o ece in o maciones de in e és sob e lo que ocu e en el in e- io de las aulas y, en in, el de González Muñoz (1996), que apo a algunas pinceladas sob e el desa ollo de las clases de his o ia en di e sos países. Desde nues o pun o de is a, el in e és de las in es i- gaciones y los abajos sob e las cues iones ela i as a la p oducción del cu ículo en la p ác ica escola hay que e lo, no sólo en su po encialidad pa a undamen a y elabo a p opues as cu icula es al e na i as, sino, sob e odo, en la necesidad de dispone de un conocimien o mucho más p o undo sob e la ealidad de la enseñanza de la his o ia, pues solamen e de es a o ma podemos in e eni pa a mejo a la. La comp ensión de la lógica con la que se suceden las ac uaciones de p o eso es y alumnos en la clase y el papel que en ellas iene el cono- cimien o escola , c eo que es undamen al pa a expli- ca nos po qué las p opues as cu icula es inno ado as apenas ienen éxi o en la p ác ica y, po lo an o, po qué, en e al cambio, iun a la con inuidad en los con- enidos y en las p ác icas pedagógicas más ecuen es. En lo que espec a a la inno ación y la mejo a de la enseñanza de la his o ia, hay que deci que es á po hace un análisis his ó ico del con enido y la ayec o ia seguida po las p opues as y los ensayos de cambio impulsados gene almen e po g upos de eno ación pedagógica; pe o a pa i de lo que conocemos puede a i ma se que la ac i idad de es os g upos, si bien se ha basado en supues os eó icos dis in os y se han elabo a- do al e na i as igualmen e di e sas, ha enido en común el hecho de que su p opósi o de mejo a de la p ác ica se ha cen ado básicamen e en la o mulación de un cu í- culo al e na i o al o icial y al que mayo i a iamen e se p ac icaba en las aulas. Digamos que la cul u a de la inno ación se ha undamen ado en la con icción de que, cambiando el cu ículo, cambiaba la p ác ica esco- la , pues la azón de la igencia en las aulas de una ense- ñanza de la his o ia memo ís ica, epe i i a, u ina ia, e c. es iba –según es a pe spec i a– en las ca ac e ís i- cas del cu ículo que –a a és del lib o de ex o u o os ma e iales escola es, o de los mismos p o eso es– llega al in e io de las clases. Un discu so muy simila ue asumido po el p oyec o de e o ma de las EEMM de los años no en a e incluso implíci amen e po la ac ual adminis ación educa i a. La idea que inspi ó aquellos plan eamien os e o mis as en su e ien e discu si a se sus anciaba, e ec i amen e, en la esis de que la mejo a de la p ác ica escola ocu- i ía g acias a la e o ma del cu ículo. P ecisamen e con el signi ica i o í ulo Re o ma de la enseñanza, e o ma del cu ículo, Ál a o Ma chesi y Elena Ma ín (1989) –di ec o gene al y conseje a écnica del MEC, espec i amen e– publica on un a ículo en el que se exponía la cla e de es a simbiosis. En su in oducción quedaba me idianamen e cla o el discu so e o mis a: «La e o ma educa i a que el Minis e io de Educación y Ciencia p opone no es única ni p incipalmen e una e o ma de o denación y es uc u a, sino que p e ende incidi en la calidad de la enseñanza a a és de la inno- ación de la p ác ica en el aula. Pa a lle a adelan e es e cambio se ha conside ado imp escindible elabo a una nue a p opues a cu icula que ecoja una concepción del p oceso de enseñanza y ap endizaje y de los con e- nidos escola es cohe en e con los obje i os de la Re- o ma»(p. 86)4. Es e discu so, sal ando las dis ancias –que las hay–, es el que subyace igualmen e en las ecien es ac uaciones de las au o idades educa i as, pues, en de ini i a, guia- dos supues amen e po el in e és en la mejo a de la p ác- ica escola y en la o mación de los jó enes, se ecu e nue amen e a la modi icación del cu ículo o icial. La cons a ación de que las cosas no han ocu ido al y como se habían p oyec ado, es deci , de que las p o- pues as más inno ado as –p o enien es de la adminis- ación educa i a o de los g upos de eno ación– han hecho poca mella en la p ác ica escola , esa cons a a- ción, es á en el o igen de la in es igación que p esen a- mos en es e a ículo y c eemos que jus i ica el in e és que pueda ene . De hecho, la p egun a que ha es ado p esen e en el abajo ealizado es la de po qué las p o- pues as cu icula es inno ado as no se ab en paso en el INVESTIGACIÓN DIDÁCTICA 42 ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES, 2002, 1 sis ema educa i o o, lo que es lo mismo, ¿ cuáles son las ci cuns ancias y p ocesos que ac úan en la de e mina- ción ( eal) del cu ículo escola –de los con enidos y de las p ác icas pedagógicas– y median e los cuales se seleccionan unas p opues as y no o as o se modelan en uno u o o sen ido? La hipó esis que ha mo i ado que la in es igación se cen e en es a emá ica puede exp esa - se diciendo que, pa a in e eni en la mejo a de la ense- ñanza en el campo de la p ác ica escola , no es su icien- e con diseña p opues as cu icula es y ma e iales edu- ca i os bien undamen ados y c í icamen e o ien ados, sino que es necesa io conoce y explica los p ocesos que de e minan lo que ocu e en el in e io de las aulas y la elación que ienen con los con enidos y ac i idades de enseñanza de la asigna u a. EL CURRÍCULO, UNA CONSTRUCCIÓN SO- CIOHISTÓRICA Sin duda, una de las apo aciones más in e esan es a los es udios sob e el cu ículo desde la sociología de la edu- cación y desde la his o ia social del cu ículo es habe sub ayado el hecho de que el cu ículo escola es una c eación social, una cons ucción humana (Goodson, 1995) que es á mediada, po an o, po las ci cuns an- cias his ó ico-sociales en las que se p oduce, como ocu- e con cualquie o o p oduc o cul u al. Así, iene sen- ido e in e és indaga ace ca de esas ci cuns ancias y de la in luencia que eje cen en la con igu ación de los con- enidos escola es y de las p ác icas pedagógicas, pues no se a a de algo que enga dado de o ma na u al ni pueda se po es e mo i o incues ionable. U ilizando una é mino acuñado po Hobsbawn, pa a Goodson, el cu ículo es una adición in en ada en un ámbi o de la p oducción y ep oducción social gobe na- do po p io idades polí icas y sociales; es deci , el cu í- culo es un p oduc o sociohis ó ico esul an e de un con- lic o la go y con inuo en el que in e ienen in e eses de di e sos ipos y que iende a na u aliza se median e la epe ición, has a con e i se en adición, apa en emen- e ajena a los alo es que ealmen e subyacen en él. En es e sen ido, a i ma Goddson que la cons ucción del cu ículo puede conside a se como un p oceso de in en- ción de la adición. Pe o, como oda adición, no es un hecho inmu able sino que iene que ede ini se y econs- ui se en el iempo; de ahí la impo ancia del análisis sociohis ó ico del cu ículo, que nos pe mi e des ela las cla es explica i as de la exis encia y signi icado del cu ículo adicional. Al analiza el p oceso his ó ico de cons ucción del cu í- culo escola –más conc e amen e, de la his o ia como disciplina escola –, algunos au o es (Maes o, 1997) han cen ado su a ención en la elación en e la p oducción his o iog á ica y los con enidos de la his o ia escola , conside ando que, en úl ima ins ancia, los cambios en la p ime a se e minan ansmi iendo a la enseñaza. De ahí que la ci ada au o a a ibuya a la con inuidad en la his- o iog a ía española la al a de eno ación en la ense- ñanza de la asigna u a y ice e sa, es deci , que los cambios que en es a se han p oducido o puedan p odu- ci se se deben a la adopción de de e minados modelos his o iog á icos, de mane a que, según es e pun o de is a, pa a mejo a la enseñanza de la asigna u a, se a- a ía de asumi un pa adigma his o iog á ico adecuado. Es a esis ace ca de la cons ucción his ó ica del cu ícu- lo se apoya implíci amen e en la idea de que el conoci- mien o escola no es sino una e sión simpli icada del conocimien o cien í ico y de que su didác ica iene po obje o p ecisamen e ealiza de o ma adecuada es a simpli icación, con el in de que la his o ia p oducida po la comunidad cien í ica pueda se asimilada po los es u- dian es en los dis in os ni eles de enseñanza. Sin emba - go, ya se ha dicho que desde la pe spec i a de la his o ia social del cu ículo, es e p oceso es mucho más comple- jo y en él se hacen p esen es, además, o os ac o es de muy dis in a na u aleza al de la e olución de las enden- cias y las escuelas en la p oducción his o iog á ica. De ahí que pueda a i ma se que, en la selección y con igu- ación del conocimien o his ó ico escola , in e ienen de mane a decisi a o as ue zas que ienen que e con el ca ác e social de la ins i ución escola (las unciones sociales de la escuela, los in e eses p o esionales, e c.), así como con las ci cuns ancias especí icas del con ex o en el que se desa olla la p ác ica escola , y no se a a, po an o, de una me a simpli icación de la his o ia p o- ducida po los his o iado es. E ec i amen e, si enemos en cuen a que la escuela ac ual no exis e sólo, ni undamen almen e, pa a enseña y ap ende , sino que iene o as unciones en la sociedad, se cons a a el hecho de que el cu ículo iende a con i- gu a se de mane a cohe en e con esas unciones. Así, si conside amos el papel de la escuela en la ansmisión de alo es de la cul u a dominan e, end íamos que an o los con enidos del cu ículo como las p ác icas pedagógicas y u inas escola es se imp egnan de ellos, y si en de es a o ma a la ep oducción ideológica y cul u al. A endiendo, po o a pa e, al papel de la escuela en los p ocesos de selección y ep oducción social, end íamos que e e i nos al hecho de que el cu ículo adop a ca ac- e ís icas a ines a la cul u a de los g upos sociales más in luyen es, adqui iendo de es a o ma ca ác e de clase, de mane a que, como a i ma Apple (1996, p. 85), «sólo se con ie e en conocimien o o icial el conocimien o de de e minados g upos». De hecho, una de las p incipales unciones de la ins i u- ción escola es la de dis ibui í ulos que son in e cam- biables po una de e minada posición económica y social. Y pues o que el éxi o escola es á elacionado con el capi al cul u al de que disponen las amilias (Bou dieu, 2000), es azonable pensa , como a i ma Va- ela (1995), que los g upos sociales a en de in lui , e in luyan de hecho, en la de e minación del conocimien- o escola en el sen ido de imp egna lo de ca ac e ís i- cas p opias de la cul u a especí ica de su medio. Asi- mismo, es o signi ica ía –como a i ma Be ns ein (1998)– que los alumnos p eceden es de es a os socia- les con menos opo unidades pa a in lui en ese p oceso de de e minación end ían más di icul ades pa a accede al conocimien o que la escuela conside a álido y del INVESTIGACIÓN DIDÁCTICA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES, 2002, 1 43 que ealmen e examina, ya que no cuen an con el apoyo de la ansmisión que se ealiza a a és del medio social en el que i en. Es en es e sen ido en el que se ha dicho que la ins i ución escola con ibuye a ep oduci la desigualdad social exis en e en las sociedades capi alis- as, pues las opo unidades de accede a es os í ulos y a las consecuencias sociolabo ales que ello conlle a es án ma cadas po el o igen social de los es udian es. Po lo demás, pues o que lo más ecuen e es que la o ma en que el sis ema escola p ocede a la ho a de comp oba la posesión del conocimien o sea median e la ealización de exámenes, ocu e que an o las p ác i- cas pedagógicas como los con enidos del cu ículo se en no ablemen e in luenciados po ello. Así, po ejem- plo, se agmen a y se simpli ica el conocimien o con el in de que sea ácilmen e comp obable su posesión o se o ien an las ac i idades de clase con el obje i o de p e- pa a los exámenes – ansmi iendo la in o mación sob e las que e sa án las p egun as– o de cali ica de mane a cons an e a los alumnos (Me chán, 2002a). Re i iéndose ambién a la elación en e la unción social de la escuela y las ca ac e ís icas del cu ículo escola , en su es udio sob e la his o ia de la his o ia como discipli- na escola , Cues a (1998) ha sub ayado el hecho de que los usos sociales de la educación his ó ica y la condición social de los des ina a ios in luyen sensiblemen e en las p ác icas pedagógicas. A es e espec o dis ingue en e una his o ia con pedagogía –que es la que se suminis a en los ni eles de enseñanza obliga o ia y alumnos de in e io condición social– y una his o ia sin pedagogía –suminis ada en los ni eles no obliga o ios de la ense- ñanza y a un alumnado de supe io condición social. La p ime a, la his o ia con pedagogía, se ca ac e iza ía po el hecho de que adquie en impo ancia, an o en los lib os de ex o como en las p ác icas escola es, la eali- zación de ac i idades y eje cicios, en de imen o de la in o mación his ó ica ansmi ida, mien as que la segunda, la his o ia sin pedagogía, p esen a a los es u- dian es la in o mación his ó ica gene almen e desp o is- a de o os ecu sos pedagógicos que no sea la explica- ción del p o eso o el ex o de los lib os. Como se e á más adelan e, la igencia de una u o a gua da elación con el p edominio de la unción de cus odia y ges ión del iempo de clase o de la unción examina o ia. Hay que apun a , inalmen e, que los es udios de Good- son (1995, 2000) des acan así mismo la impo ancia de las co po aciones p o esionales en la de e minación del cu ículo escola . El hecho de que un de e minado ipo de conocimien o sea conside ado alioso y con ie a p es igio y pode a quienes lo poseen hace que los colec i os de p o eso es y académicos ac úen como g u- pos de p esión en los p ocesos de de e minación del cu ículo escola , de o ma que algunas de sus ca ac e- ís icas ienen dadas po es a ci cuns ancia. CAMPOS DE PRODUCCIÓN DEL CURRÍCULO El análisis de la cons ucción his ó ica del cu ículo nos e ela, pues, que se a a de un p oceso de in ención de una adición que nos p esen a como conocimien o «na u al» lo que no es sino una de las opciones posibles a la ho a de es ablece en qué debe consis i la o ma- ción de los jó enes. Y, según hemos is o, es e conoci- mien o adop a unas ca ac e ís icas especí icas cohe en- es con las unciones sociales de la ins i ución escola y con los in e eses de quienes pa icipan e in luyen en su de e minación, con igu ando una adición sob e los con enidos escola es y sob e las p ác icas de enseñanza que se nos apa ece en cada momen o como inmu able pe o que, en ealidad, es á cons an emen e some ida a p esiones y cues ionamien os de mayo o meno en e - gadu a. Aho a bien, la cons ucción del cu ículo puede se analizada conside ando no sólo su dimensión his ó- ica sino ambién la pe spec i a sinc ónica. Desde es a pe spec i a los es udios sob e la cons ucción del cu í- culo –como el que aquí se p esen a– nos ayudan ambién a en ende cuáles son las ensiones en e la adición in en ada y la cambian e ealidad sociohis ó ica de la enseñanza, y a pensa de qué o ma pueden ap o echa - se pa a mejo a la o mación his ó ica en la escuela. Re i iéndose al p oceso median e el cual se cons uye el discu so pedagógico, es deci , se ans o ma el conoci- mien o en conocimien o escola –se pedagogiza el conocimien o–, Be ns ein (1998) es ablece la exis encia de a ios campos: así el campo de p oducción en el que se cons uye el nue o sabe , el campo de ep oducción en el que se desa olla la p ác ica de las escuelas y un campo in e medio, al que denomina campo econ ex- ualizado , cuya ac i idad consis e en ap opia se de los discu sos del campo de p oducción, ans o mándolos en discu so pedagógico. Respec o al campo econ ex- ualizado , a i ma Be ns ein que su ac i idad es á egu- lada po unos p incipios de des-localización, es deci , de ap opiación selec i a de los discu sos del campo de p oducción y po un p incipio de e-localización, o sea, de adap ación al nue o con ex o en el que an a se u i- lizados. Pues o que en el campo econ ex ualizado exis en agen es con unciones econ ex ualizado as, el p oceso es á media izado po los in e eses y posiciones ideoló- gicas de los agen es p esen es en el campo. Be ns ein dis ingue en e un campo econ ex ualizado o icial, c eado y dominado po el Es ado y sus agen es, y el campo econ ex ualizado pedagógico, compues o po pedagogos, o mado es de p o eso es, au o es de lib os de ex o, e c., a i mando que en e uno y o o pueden da se dis in as posiciones que pugnen po el con ol del campo. Según es e pun o de is a, la cons ucción del conoci- mien o escola es algo que ocu e, p opiamen e, ue a de la escuela, pues o que en el campo de ep oducción no queda ía más ac i idad que la de aplica el discu so pedagógico ya elabo ado sin que quepa u ocu a, po an o, p oceso alguno de nue a econ ex ualización. A es e espec o, en sus abajos sob e la his o ia del cu ículo, Goodson plan ea la idea de que és e se cons- uye en di e sos ámbi os y ni eles, dis inguiendo en e el «cu ículo esc i o» y el «cu ículo como ac i idad en INVESTIGACIÓN DIDÁCTICA 44 ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES, 2002, 1 el aula», y llama la a ención sob e el pelig o de es udia únicamen e el cu ículo que se explici a en los p og a- mas de es udio, en las p esc ipciones o iciales o en los lib os de ex o, ol idando que «las al as es e as del cu ículo esc i o es án suje as a enegociación a ni eles más bajos, y especialmen e en el aula» (Goodson, 1991, p.30). Pod íamos deci , siguiendo a Goodson, que el cu ículo se cons uye en di e sos campos –«ámbi os» o «ni eles»–, de en e los que cabe des aca el campo del cu ículo o icial, el campo de los lib os de ex o y los ma e iales escola es y el campo de la p ác ica esco- la . Na u almen e el cu ículo p oducido en cada uno de es os campos in e acciona en los demás, de mane a que la elación en e ellos cons i uye, pa a Goodson, un asun o c ucial en los es udios sob e el cu ículo. En es e sen ido obse a que en los años sesen a y se en a los es udios c í icos sob e el cu ículo p es a on especial a ención al aula como el cen o de acción undamen al en el que ealmen e se esol ían los con enidos escola- es, llegándose a conside a que el cu ículo esc i o –al que adje i a con el é mino p eac i o– «no sólo es aba suje o a e isión en las aulas, sino que simplemen e e a i ele an e» (Goodson, 1991, p. 30). Sin emba go, des- de su pun o de is a, a pa i de es udios más ecien es hab ía que sub aya la impo ancia del cu ículo esc i o po cuan o iene un signi icado simbólico –ya que exp esa y legí ima cie os obje i os de la escola iza- ción– y p ác ico, pues o que iene implicaciones en la inanciación y asignación de ecu sos, así como en el es a us labo al y p o esional de los docen es. Pe o el papel del cu ículo esc i o no se limi a a es os signi icados, sino que ambién –en con a de las esis de los años sesen a y se en a–, conside a Goodson, eje ce una in luencia no able sob e el campo de la p ác ica escola , ya que es ablece pa áme os impo an es pa a su ealización en el aula. No se a a de de ende la exis- encia de una elación di ec a en e lo que se de e mina en el «ni el p eac i o» y lo que ocu e en el in e io de las clases, sino de a i ma la exis encia de una inciden- cia signi ica i a. De ahí que –como se ha dicho–, pa a Goodson, la comp ensión del cu ículo equie e el es u- dio de los di e sos ámbi os en los que se cons uye y de las elaciones que se dan en e ellos, pues o que «la escola ización es á o mada po la ma iz in e elacio- nada de odos es os ing edien es i ales» (Goodson, 1991, p. 31). Pa a Cues a (1999, pp. 114-115), el p oceso de cons- ucción no e mina ue a de la escuela sino que con i- núa en el in e io de las clases, a i mando al espec o que «los p ocesos de pedagogización son el esul ado de un haz complejo de in e inien es, en e ellos el habi us de los docen es y el conjun o de cons icciones c onoes- paciales donde se desen uel e la ida co idiana de los cen os». Di íamos, en onces, que, según Cues a, la p ác ica esco- la es un campo en el que la ac i idad espec o al cono- cimien o escola no se limi a a la ep oducción de lo que ha sido dic aminado en el campo econ ex ualizado de Be ns ein, sino que con ibuye a su e o mulación, lo cual ocu e en i ud de la disposición, de las p ác icas, –no necesa iamen e conscien es o delibe adas de los docen es–, y de las ci cuns ancias especí icas del con- ex o en el que se desa olla la enseñanza. En es e mismo sen ido se exp esa Popkewi z (1994, 1998) cuando se e ie e a la o mación de las disciplinas escola es. Pa a es e au o , la escuela e o mula el cono- cimien o cien í ico pa a adap a lo a las ci cuns ancias especí icas del con ex o escola a i mando: «Las o mas que adop an las disciplinas escola es no ienen unda- men o alguno en el mundo de ue a de la escuela. Lo que se lle a a la escuela no es lo que hacen los cien í i- cos, los ma emá icos, los esc i o es o los a is as; lo que ocu e más bien es que el conocimien o o mal de la escuela e o mula el conocimien o disciplina pa a adap a se a las exigencias del ho a io escola , a las con- cepciones de la in ancia y las con enciones y u inas de enseñanza.» (Popkewi z, 1994, p. 127). Es deci , que en la cons ucción del cu ículo escola esul an de e mi- nan es las peculia es ci cuns ancias en las que se desa- olla la enseñanza escola izada, unas ci cuns ancias que gene almen e no obedecen a eque imien os de los p ocesos de ap endizaje sino a un sin ín de condicio- nan es de dis in a na u aleza. Pa icipando de la esis de que el cu ículo es una cons- ucción compleja, Che el (1991) hace hincapié en la idea de que en ella in luyen así mismo las in e acciones que se p oducen en e alumnos y p o eso es en el p o- ceso de enseñanza. Así, pa a es e au o , la escuela no es sólo ecep áculo de la cul u a que se elabo a ue a de ella, sino que es ambién c eado a de una cul u a pecu- lia que se ma e ializa en las disciplinas escola es y que pene a a su ez en la cul u a de la sociedad. Según Che el, las disciplinas escola es esul an de «un diálo- go secula en e maes os y alumnos», es deci , son cons ucciones singula es que se elabo an con el p opó- si o de que los maes os ansmi an la cul u a a los alumnos. Aes e espec o, a i ma que «son el p ecio que la sociedad debe paga a su cul u a pa a pode ansmi- i la en el ma co del colegio o de la escuela» (p. 111). Siguiendo las ideas expues as an e io men e y dando po supues a –como a i ma Be ns ein (1998)– la exis- encia de un campo p opio en el que se p oduce el cono- cimien o cien í ico (u o os) de e e encia, pod ía habla se de la exis encia de di e sos «campos de p o- ducción del conocimien o escola », es deci , de di e sos ámbi os en los que se selecciona, se econ ex ualiza y se modela el conocimien o –y se p oduce, po an o, cono- cimien o escola . Se a a de campos que es án conec a- dos en e sí y en los que la adición sob e la disciplina –el código disciplina – acumulada a lo la go de los años eje ce una in luencia conside able, pues o que es el pun o del que habi ualmen e se pa e. Así, dis ingui ía- mos el campo del cu ículo o icial (en el que se p odu- ce un ex o, la his o ia egulada, según la e minología acuñada po Cues a), el campo de la p oducción de lib os de ex o y el campo de la p ác ica escola , en el que, siguiendo esa e minología, se p oduce la his o ia enseñada, o sea, el conocimien o his ó ico que ealmen- INVESTIGACIÓN DIDÁCTICA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES, 2002, 1 45 e se pone a disposición de los es udian es en el medio escola . En el cu so de in es igaciones ealizadas ecien emen e (Me chán, 2001) he abajado con la idea de que, en cada uno de es os campos, la selección y econ ex uali- zación del conocimien o se ealiza con a eglo a una lógica p opia que iene que e con los in e eses, las in e acciones y los con lic os que se p oducen en e los agen es p esen es en cada uno de ellos, así como con las condiciones especí icas del con ex o en el que, en cada caso, se desa ollan los p ocesos. No obs an e, como ya he indicado an e io men e, odo es o no se en iende sin la in luencia de ue zas que se supe ponen a las p opias de cada uno de los campos ci ados y que ienen que e con las unciones sociales de la ins i ución escola , ya que enseña y ap ende no es lo único (y, a eces, ni siquie a lo p incipal) que ocu e en la escuela. Cen ando nues a a ención en el campo de la p ác ica escola , pod íamos conside a que los elemen os unda- men ales que in e ienen en la selección y econ ex ua- lización del conocimien o en el aula son los p o eso es y los alumnos –sus expec a i as, in e eses..., en cuan o p incipales agen es p esen es en el campo–, así como las p ác icas pedagógicas –media izadas po las ci cuns- ancias c onoespaciales y de o o ipo que son especí i- cas del campo– en cuan o exp esión de las in e acciones en e ellos y el conocimien o. Se a a ía, po an o, de analiza el campo de la p ác ica escola con el obje i o de busca la lógica de lo que ocu e en el aula y de de e - mina el papel que las p ác icas pedagógicas y el cono- cimien o escola juegan en lo que allí sucede, conside- ando –como se ha dicho an e io men e– que la ense- ñanza y el ap endizaje no son necesa iamen e los únicos ni los p incipales e e en es de las in e acciones que se p oducen en la clase Es desde es a pe spec i a desde la que hab ía que exa- mina a alumnos y p o eso es en cuan o suje os –y obje- os– que ac úan en un escena io de e minado, a ando de econoce los p incipios que guían su ac uación y la incidencia que ello iene sob e el cu ículo. Y, de la misma o ma, examina ambién las ac i idades más ecuen es en la clase de his o ia –las p ác icas pedagó- gicas–, buscando, así mismo, las ci cuns ancias y ac o- es que las condicionan y las modulan. A la ho a de analiza la disposición de alumnos y p o e- so es así como la ealidad de lo que ocu e en el aula, he- mos a ado de dis ancia nos de algunas endencias muy p esen es en el pano ama de la in es igación educa i a pe o que conside amos poco po en es pa a explica nos lo que ealmen e ocu e en el aula. Así, se huye del didac ismo que a a de explica lo que ocu e en la p ác- ica escola sólo desde el in e io de la misma escuela o de las pe spec i as psicologis as al uso, que educen la cues ión del conocimien o escola a un p oblema del pensamien o de alumnos y p o eso es, y, en in, del ahis- o icismo que se ace ca a la enseñanza como un enóme- no in empo al y dis an e de la ealidad social. Lejos de educi el análisis de las p ác icas escola es a p oblemas de o den écnico-psicológico cen ando nues a a ención exclusi amen e en las llamadas di icul ades de ap endi- zaje, es necesa io –como nos p opone Be ns ein– que con emplemos la dinámica de la clase y el papel de alumnos y p o eso es como una ac i idad en la que se c uzan los mic op ocesos de la enseñanza con las un- ciones sociales de la escuela (Sado nik, 1992), iendo, desde las eo ías de la es uc u ación, la ac uación de alumnos y p o eso es al mismo iempo como p oduc os y agen es de la ins i ución escola (Cues a, 1999). LA HISTORIA, SEGÚN LOS PROFESORES: EL DISCURSO PROFESIONAL SOBRE LA ASIG- NATURA Analizando el p oceso median e el cual de e minados conocimien os llegan a con e i se en disciplinas esco- la es, Goodson (1995) señala la impo ancia de la ela- bo ación de un discu so que legi ime y jus i ique su p e- sencia en el cu ículo, especialmen e an e el público ex e no al p opio sis ema educa i o. El papel de la e ó- ica legi imado a no e mina una ez que se ha alcanza- do el es a us de conocimien o escola sancionado po la legislación educa i a, sino que esul a especialmen e impo an e a la ho a de hace en e a las amenazas que soca en esa posición en el cu ículo escola . Yes ésa p ecisamen e la si uación en la que se encon- aba la his o ia escola a inales de los años sesen a, acusada de habe se con e ido en un sabe memo ís ico, enciclopédico y cul u alis a, muy alejado de las necesi- dades o ma i as de las nue as gene aciones; se cues- ionó su iden idad como disciplina escola , ab iéndose un ex enso deba e que ecien emen e ha llegado a un nue o pun o de in lexión. Conc e amen e, en la línea de lo señalado an e io men e po Goodson, la eacción de los colec i os in e esados en man ene el es a us de la his o ia en el cu ículo escola –sob e odo his o iado es uni e si a ios y p o eso es de his o ia– ha consis ido, en e o as ac uaciones, en la eno ación del discu so legi imado de la asigna u a (Cues a, 1998). El análisis de las decla aciones de p o eso es y p o eso- as sob e la impo ancia, obje i os y alo o ma i o de la his o ia nos pe mi e eseña los elemen os más signi- ica i os de es e nue o discu so y des aca , al mismo iempo, su ca ác e e ó ico, des elando la exis encia de una his o ia imagina ia que alimen a el e hos p o esio- nal y la li e a u a o icial sob e la enseñanza de la asig- na u a, un imagina io que con as a ue emen e con la ealidad a la que dia iamen e se en en an los mismos docen es en el in e io de las aulas. Di e sos es udios (Lau ie , 1997; Leew-R oo d, 1998; Me chán, 2002b) coinciden en señala que el núcleo en o no al que se a icula es e nue o discu so es la idea de conside a que el p incipal alo e in e és de la asigna- u a es iba en su capacidad pa a ayuda a la comp en- sión del p esen e. F en e a la c í ica de que se a a de un conocimien o abs ac o, dis an e de la ealidad, de un ado no cul u al pa a las éli es, la comp ensión del p e- sen e se ha con e ido en la pied a angula de la a qui- ec u a del discu so sob e la asigna u a. Así, en las INVESTIGACIÓN DIDÁCTICA 46 ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES, 2002, 1 decla aciones del p o eso ado, en la publicidad de los lib os de ex o y en la o a o ia o icial, odo se o ien a a la consecución de es a inalidad y, sal o excepciones, mayo i a iamen e unos y o os conside an que es és a la e dade a unción de la his o ia escola : comp ende el mundo en el que i imos. Y és e es el obje i o que la mayo ía del p o eso ado dice pe segui con su enseñanza, de al o ma que la ieja disciplina –acusada de se un sabe inú il, p opio de mino ías ociosas– adquie e, según es o, cualidades p o- pias de los sabe es écnicos, ya que el conocimien o que se dis ibuye en las aulas pa ece ene aplicación en la ida eal, pues, aunque undamen almen e a a de los hechos his ó icos, se con iene en que el conocimien o del pasado es imp escindible pa a quienes quie an es a in o mados del mundo en que i imos. Jun o a la comp ensión del p esen e, en las decla aciones de los p o eso es, la his o ia se p esen a como un cono- cimien o alioso pa a la o mación de las pe sonas y pa a la asmisión de alo es. Así, además de un sabe p ác ico, la his o ia se ía un sabe humanís ico, un sabe que educa y que, de es a o ma, con ibuye a la o ma- ción ciudadana. Es e a gumen o sob e el alo o ma i o de la his o ia no iene en e el p o eso ado el mismo núme o de adep os que el an e io , segu amen e po que, como a i ma Lau ie (1997), es di ícil pa a un docen e admi i que una de sus unciones es la de se i como ansmiso de alo es, ya que socialmen e se iende a conside a es a a ea como incompa ible con el ca ác e cien í ico que debe imp egna el conocimien o y la ense- ñanza. Además, en el caso de España, es ando i o el ecue do del uso doc ina io de la his o ia escola du an- e la época de la dic adu a, es azonable que no se quie- a co e el iesgo de que se e mine conside ando la his- o ia, más que una ciencia, un ins umen o pa a el adoc inamien o, aunque sea sob e el nue o o den polí i- co, lo cual debili a ía sob e odo la posición del p o eso . La unción educado a de la his o ia escola es aba ya p esen e en el discu so decimonónico sob e la asigna u- a, lo des acable aho a es el cambio en los alo es que han de ansmi i se y en las ac i udes que han de omen- a se. Así, se sub aya hoy, po ejemplo, el papel de la his o ia en el desa ollo del espí i u c í ico, en la o ma- ción pa a la ole ancia y la solida idad y, más que a la glo i icación del es ado-nación (no del odo ausen e), se iende sob e odo a ensalza los alo es cons i uciona- lis as y los p incipios de la democ acia de me cado en- e a un pasado eñido de oscu o po ca ece de es os y o os alo es de nues o iempo. En es e sen ido el a gu- men o de la his o ia como maes a de la ida de la que se pueden oma «lecciones», sigue p esen e en es e dis- cu so eno ado sob e el alo cí ico de la disciplina, sólo que aho a, en luga de ca ga las in as sob e episo- dios y pe sonajes ejempla es, se p e ie e la denos ación de hechos his ó icos con a ios a los alo es dominan- es, cen ándose más en la capacidad de la his o ia pa a hace e lo que debe e i a se que pa a segui modelos de conduc a. El e ce elemen o que es uc u a el discu so de p o e- so es y p o eso as sob e la his o ia es la idea de que és a si e pa a desa olla en los alumnos una se ie de ecu - sos y compe encias in elec uales que les pe mi e no sólo el análisis de los enómenos his ó icos sino de los enó- menos sociales en gene al, incluso los de mayo ac ua- lidad. A es e espec o, se conside a que la enseñanza de la his o ia mejo a, po ejemplo, la compe encia lec o a de los es udian es, pe mi iéndoles de es a o ma accede c í icamen e a los medios de comunicación de masas, po enciando de paso su au onomía a la ho a de o ma - se opinión sob e los hechos sociales. Pe o de en e las i udes que los p o eso es des acan en la his o ia escola hab ía que sub aya su po encialidad pa a desa olla la capacidad de azonamien o lógico en e los alumnos. Ello es así po que, en e a la ieja his o ia na a i a, en el nue o discu so, la his o ia es eminen emen e explica i a, cien í ica, de al mane a que el p incipal obje o de a ención no es ya la desc ip- ción de los hechos his ó icos sino su explicación, el aná- lisis de las causas y las consecuencias: «pa a mí –dice un p o eso sob e es e asun o– la his o ia no es ap en- de de memo ia los hechos... es sabe explica »5. No es di ícil e aquí un a gumen o a a o del ca ác e cien- í ico del conocimien o his ó ico en o o iempo cues- ionado, y es lógico pensa que, si la his o ia iene es a cualidad, su enseñanza suminis a a los es udian es la capacidad de azonamien o. En de ini i a, pa a los p o eso es y p o eso as, la his o- ia y, más pa icula men e la his o ia escola , se de ini- ía como un conocimien o capaz de ayuda a los es u- dian es a comp ende el mundo en el que i en –y, en es e sen ido, pod ía conside a se como un «sabe p ác- ico»–, de educa los en una se ie de alo es y ac i udes, con ibuyendo así a desa olla un es ilo de ida y un modelo de ciudadano –y, en es e sen ido, se ía un sabe humanís ico– y, en in, capaz de po encia el dominio de cie as compe encias, des ezas y écnicas p opias del abajo in elec ual, conside ándose, ambién, como un «sabe cien í ico». ¿Qué es lo que deben ap ende los alumnos pa a que se desa ollen es as po encialida- des? Al lado de las ideas e eb ado as del discu so p o esio- nal ace ca del alo o ma i o de la his o ia escola , las decla aciones de los p o eso es sob e lo que conside an impo an e que ap endan sus alumnos e elan lo que po- d íamos denomina una escola ización del discu so. Y es que, e ec i amen e, el conocimien o de los hechos his ó icos y de las g andes e apas y pe íodos de la his- o ia cons i uye pa a los docen es el obje o undamen al de la asigna u a, dando po supues o que de ese conoci- mien o se de i an de o ma di ec a o, más bien, indi ec- a odas las i ualidades señaladas an e io men e. Así, al conside a que ese conocimien o es la base necesa ia pa a que pos e io men e se desplieguen en el alumnado los e ec os bené icos del sabe his ó ico, se concilian las g andes inalidades a ibuidas a la enseñanza de la his- o ia con los eque imien os del conocimien o académi- co, a ando con ello de hace cohe en e el discu so con la p ác ica, pues de o a o ma no esul a ácil en ende , po ejemplo, cómo se puede ayuda a la comp ensión INVESTIGACIÓN DIDÁCTICA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES, 2002, 1 47 del p esen e cuando los p oblemas de nues o iempo no son obje o de es udio en la clase. Es e da o nos pone en la pis a de una de las ac i udes ca ac e ís icas de los p o eso es en elación con el cono- cimien o his ó ico escola : la ce ada de ensa que hacen de la ieja disciplina. Se a a de una ac i ud que suele exp esa se median e la oposición a p opues as que dilu- yen el pe il de la asigna u a –po ejemplo, en el con u- so magma de los es udios sociales–, incluso aunque se a e en ealidad de o mas dis in as de inco po a el conocimien o his ó ico en el cu ículo escola . És a ha sido una de las azones del echazo de los p o eso es a cie os plan eamien os cu icula es p esen es en el an e- io p oceso de e o ma y es ambién, a nues o en en- de , una de las azones que explica el en usiasmo con el que buena pa e del p o eso ado de his o ia ha ecibido en la p ác ica el nue o dec e o de enseñanzas mínimas, en el que se o icializa la uel a de la his o ia adicional a la ESO Es a posición ma cadamen e disciplina no puede expli- ca se sólo ni p incipalmen e acudiendo a los a gumen- os del discu so, sino que pa ece con enien e indaga en el papel que iene la his o ia en la iden idad y en la p ác- ica p o esional. A es e espec o, a ando de la elación de los p o eso es con el conocimien o desde una pe s- pec i a di e en e al análisis del discu so, algunos au o- es (Ba nes, 1994) han des acado el hecho de que el conocimien o de los p o eso es iene un doble signi ica- do. Po una pa e, ep esen a una «me cancía» que les con ie e el es a us de expe o y una de e minada posi- ción social y, po o a, es un medio del que se si en pa a man ene bajo con ol a sus alumnos. Así, pues o que el ipo de conocimien o que iene p es igio es el conocimien o académico, es lógico que los p o eso es se iden i iquen más con la his o ia – elacionada con el mundo uni e si a io– que, po ejemplo, con las ciencias sociales –que se asocian a la enseñanza p ima ia– o, desde o o pun o de is a, p e ie an se conside ados como expe os en un sabe abs ac o y académico –la his o ia– que como expe os en un sabe p ác ico –la enseñanza–, que es el caso de los maes os. De ahí que los p o eso es iendan a echaza p opues as de con eni- dos menos académicos y que, po lo an o, no gocen de un es a u o supe io en e los sabe es sancionados po los expe os, una ac i ud que puede se mo i o de con- lic o en el aula, ya que los alumnos, po su pa e, ien- den p ecisamen e a echaza el conocimien o de ca ác- e académico en e al conocimien o co idiano. Po o a pa e, el conocimien o puede se así mismo uno de los ecu sos que u iliza el p o eso pa a man ene su au o idad en el aula, pues o que, como a i ma Be ns ein (1998), en la medida en que el alumno sea igno an e, su posición queda subo dinada a las inicia i as del p o e- so , que se á quien de e mine lo que es co ec o o inco- ec o y lo que ha de hace se en o den a la adquisición del conocimien o. Pe o es o equie e que, e ec i amen- e, el conocimien o que se mo iliza en el aula sea un conocimien o de ca ác e académico, dis an e, en el que los alumnos no son compe en es. La opción po la his- o ia disciplina ep esen a, desde es e pun o de is a, una baza en sus manos a la ho a de gobe na la clase, si bien al mismo iempo es a opción p oduce, en muchos casos, consecuencias exac amen e con a ias a las que se pe siguen, pues, como se ha dicho, la disciplina aca- démica, en cuan o iene de conocimien o ex año y dis- an e de los jó enes –más de unos que de o os– gene a indisciplina en el aula. LOS PROFESORES Y LA ENSEÑANZA Realmen e las ideas que los p o eso es ienen de la his- o ia no siemp e ni en odos sus ex emos se co espon- den con el con enido de la asigna u a que se impa e en las aulas, ni con su ac uación en la enseñanza. Las ci - cuns ancias y la lógica especí ica del con ex o escola an a con igu a un p oduc o dis in o del que hemos is o dibujado en las decla aciones de los p o eso es y debemos, po an o, pensa que muchos aspec os del discu so p o esional ienen un papel me amen e e ó i- co o si en pa a embellece con las palab as un conoci- mien o que is o en su e dade o os o –el que se obse a en la clase– p esen a algunos asgos que quizás no sean an a ac i os. En el campo de la p ác ica esco- la median e las in e acciones de alumnos y p o eso es impulsadas en úl ima ins ancia po la lógica p o unda del sis ema escola –la que de i a de su unción social–, el conocimien o se econ ex ualiza has a adqui i la o ma en la que llega e ec i amen e al pensamien o de los alumnos. Aes e espec o una de las cues iones que ha in e esado en el cu so de la in es igación ue conoce el pun o de is a de los p o eso es sob e las di icul ades que encuen an a la ho a de pone en p ác ica en la clase sus obje i os sob e la enseñanza de la his o ia. Lo p ime o que llama la a ención es que de los p oblemas señalados los que ienen los alumnos son los que gozan de mayo p edicamen o, de donde cab ía deduci que el mayo p oblema de los p o eso es a la ho a de enseña his o ia son los alumnos. Es e da o apa ece ma izado según se a e de p o eso es que impa en sus clases a alumnos de clase media-al a o a alumnos de clase baja, en el sen i- do de que se da en mayo medida en e los segundos. Es deci , en e los p o eso es que impa en clases a alum- nos de clase baja, los p oblemas elacionados con los alumnos pa ecen ene mayo peso en el conjun o de las di icul ades de los p o eso es. Al ija nues a a ención en el ipo de di icul ades que indican los p o eso es, los da os señalan que, pa a la mayo ía de ellos, la p incipal di icul ad con la que se encuen an en el aula es la al a de in e és del alumnado y las consecuencias que de ello se de i an en el desa- ollo de las clases. Me ece la pena ep oduci aquí una mues a de las a i maciones ob enidas en el cu so de la in es igación cuando se p egun aba a los p o eso es po las p incipales di icul ades que ienen pa a pone en p ác ica en la clase sus obje i os sob e la enseñanza de la his o ia: «La al a de in e és de los alumnos, que gene almen e adop an una ac i ud paso a.» INVESTIGACIÓN DIDÁCTICA 48 ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES, 2002, 1 «Po o o lado es á el p oblema de la disciplina que en algunos casos di icul a g andemen e la consecución de un clima ope a i o en el aula.» «[...] la indisciplina, la mala educación, la al a o al de in e és debido a sus ci cuns ancias pe sonales, e c., e c.» «Desde la si uación económica del ba io en el que a- bajo [...], la escasa mo i ación del alumnado.» «La ju en ud, en gene al, iene o as p eocupaciones, iene pocas ilusiones sociales...» «Mucho desin e és po pa e del alumnado y la “cos- umb e” po pa e de ellos de in en a in e umpi , e a- sa y pe de iempo.» «Alumnos hablando o poco a en os.» «Fundamen almen e el bajísimo ni el de comp ensión de los alumnos y su al a de in e és y mo i ación. La cons a ación de es as de iciencias me a ec a ex ao di- na iamen e, p oduciéndome desánimo y, a eces, apa- ía.» «[...] la p opia ac i ud que mues an hacia la his o ia como algo o almen e lejano e inú il. Cambia es os pos- ulados es ha o di icul oso y en muchos casos imposi- ble.» «La desmo i ación inicial del alumnado que c ee, como la mayo ía de la sociedad, que la his o ia es más una “e udición a queológica” que un “idioma pa a en ende el pe iódico”.» «La al a de espe o a unas no mas de con i encia míni- ma. Es e p oblema [...] es el más impo an e: sin con i- encia no hay enseñanza.» «La desmo i ación de la comunidad educa i a y de la sociedad en gene al.» Las a i maciones de los p o eso es es án llenas de ma i- ces y suge encias sob e el asun o que nos ocupa. Sin duda uno de los aspec os más signi ica i os es que los p oblemas de al a de in e és, deso den e indisciplina se pe ciben po pa e de los p o eso es de mane a muy dis- in a según el ni el social del alumnado al que se le impa e clases. Así, el 66% de los que abajan con alumnos y alumnas de un ni el social medio-bajo men- ciona en sus espues as es e hecho como una di icul ad a la ho a de alcanza los obje i os que se p oponen con la enseñanza de la asigna u a, mien as que sólo el 36% de los que impa en sus clases a alumnos de supe io ni el social menciona es e asun o en las suyas. El hecho es que de esa al a de in e és se de i an, según sabemos y suelen con i ma las decla aciones de los p o- eso es, ac uaciones en la clase que e minan con i ién- dose en p oblemas p ác icos que equie en soluciones p ác icas (Gue e o, 1994; Willis, 1988; Fei o, 1990). A eces se a a de simple indi e encia hacia la asigna u a y, po ex ensión, hacia lo que hace el p o eso –«adop an una ac i ud paso a»–; en o os casos, es « uido» –«alum- nos hablando o poco a en os»–, dis o sión del o den –«in e umpi , e asa y pe de iempo»–; a eces las cosas se complican y se con ie en en p oblemas de indisciplina, mala educación, albo o o, e c. El caso es que las consecuencias que, en el desa ollo de la clase –o a cosa son las consecuencias « ue a» de la clase, pe o és as a ec an con menos u gencia a la ac i idad del p o eso –, iene la al a de in e és, se con ie en en asun- o de la máxima impo ancia pa a el p o eso –«la al a de espe o a unas no mas de con i encia mínima. Es e p oblema [...] es el más impo an e: sin con i encia no hay enseñanza»–, no sólo po que, según nos in o ma un p o eso , puede pe u ba el desa ollo de las ac i idades de enseñanza p e is as –«Po o o lado es á el p oblema de la disciplina que en algunos casos di icul a g ande- men e la consecución de un clima ope a i o en el aula»–, sino po que es p obable, como nos dice o o p o eso , que a ec e p o undamen e a la es abilidad emocional y al es a us p o esional: «La cons a ación de es as de icien- cias me a ec a ex ao dina iamen e, p oduciéndome desánimo y, a eces, apa ía». El p oblema ha adqui ido mayo elie e en el ni el de enseñanza secunda ia desde la modi icación del sis ema educa i o acaecida con la aplicación de la LOGSE, especialmen e en lo que supone de ampliación de la escola ización obliga o ia y de acceso de de e minada clase de alumnos a un ipo de enseñanza (Fei o, 1990) o, mejo , a un ipo de his o ia escola que si ya e a un p o- duc o di ícilmen e dige ible po los alumnos del an iguo bachille a o, aho a esul a más que ancio pa a los nue- os pupilos. Y es que las ca ac e ís icas sociocul u ales de los alumnos han cambiado no ablemen e mien as que la his o ia escola pe manece p ác icamen e in a- iable desde hace muchos años (Me chán, 2000); y es a con adicción b o a una y o a ez en el desa ollo de las clases, pues o que la ieja disciplina apa ece como un ac o de indisciplina. Nues a idea es que, e ec i amen e, buena pa e de la ac i idad que el p o eso o p o eso a desa olla en las aulas iene como obje i o el «gobie no de la clase», y es o ocu e así en mayo o meno g ado según que las mani es aciones del desin e és sean de más o menos en idad y, consecuen emen e, los p oblemas y pe u ba- ciones en el aula –con su co espondien e incidencia en el p o eso – adquie an un ono supe io o in e io ( eco demos en es e pun o la elación que hemos obse - ado en e es os hechos, la condición social del alum- nado y las ca ac e ís icas del conocimien o escola ). Pues bien, las decisiones que oman los p o eso es y las p o eso as pa a gobe na la clase ienen implicaciones sob e la p ác ica pedagógica y sob e el conocimien o escola , pues o que en no pocas ocasiones, con el in de man ene bajo con ol a los es udian es, se u ilizan de e minadas es a egias y se modela en de e minado sen ido el conocimien o pa a hace los ins umen os ú i- les de ese obje i o.Y ya que el p oblema del o den iene in ensidad dis in a según la condición social del alum- nado, cabe pensa que la econ ex ualización a la que nos e e imos adquie e ambién ma ices dis in os según es a ci cuns ancia. INVESTIGACIÓN DIDÁCTICA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS SOCIALES, 2002, 1 49