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Pepa Álvarez: del escondite a la firme presencia

Guarinos, Virginia

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Virginia Guarinos (ed) Alicia en Andalucia La mujer andaluza como personaje cinematogfifico La rnujer andaluza traslacimara n22,5g3q PEPA ALVAREZ DEL ESCONDITE A LA FlRME PRESENCIA Virginia Guarinos Pepa Alvarez es abogada sin ejercicio. Las voces de 10s personajes sonaron en sus oidos mas fuerte que las voces de 10s magistrados. Sus trabajos en la industria cinematografica han sido diversos. Naci6 en El Arahal (Sevilla), y tras estudiar Derecho y ejercerlo durante unos meses, encontr6 en el cine la via de escape a la pre(-i-)si6n de una localidad pequefia y provinciana. Su formacion en el medio audiovisual no es s61o autodidactica, curs6 estudios de produccion en Madrid, en el IRW, ademas de otros cursos sobre guion y realizacibn entre Madrid y Sevilla. Esos estudios se han materializado en diversos trabajos. Por un lado ha desempefiado labores propias de produccibn. Comenzo como script. Esta funci6n la desempefia en 10s largometrajes Madre in Japan (~rancisco Perales, 1984), y en Los invitados (Victor Barrera, 1987). Fue ayudante de produccion en Un parado en rnovirniento (Francisco Rodriguez, 1985). Asimismo ha sido productora de 10s cortos La ruptura (Francisco Perales, 1988), Una de arnor (Carlos Brito, 1989). Negocios (Carlos Herrno, 1989) y La ljltirna respuesta (Miguel Olid, 1990). De su etapa de script, Pepa aprendi6 la importancia del montaje en un product0 final. Tanto que ella llega a decir: "Si algo me interesa del cine es el montaje" (1). De su trabajo como productora asumi6 la conciencia de gran dificultad y engranaje que es el cine, y piensa que no es bueno, porque saberlo dificil que resulta producir te hace ser mas permisiva con 10s productores a la hora de dirigir. El salto a la direcci6n de documentales se produce con el trabajo Juana I de Castilla (1990). Y dirige ficci6n en dos cortometrajes de 10s que tambien es guionista: Las que perdieron (1987) y El finiquito (1996). El primer0 de estos dos ultimos ha concurrido en el X Festival lbl de Cine de mujeres de Creteil (Francis) y IV Festival de Cine de Mujeres de Buenos Aires (Argentina), recibio una mencidn especial en el I Festival lnternacional de Cine de Canaria8 y es un guion premiado en el I1 Certamen de guiones de la Consejeria de Cultura y Medio Ambiente de la Junta de Andalucia. En la actualidad dirige una empresa de produccion y ensetianza audiovisual, CEPRO. Su pasion por lo cinematogrdfico la ha llevado ultimamente tambien a traspasar la barrera de la creacion hacia la reflexion. Por ello, se encuentra cursando estudios de doctorado en la Universidad de Sevilla con vistas a realizar su tesis doctoral muy vinculada a 10s trabajos sobre la mujer y el cine. OBRA PERSONAL Las que perdieron (1987) Rosario es una mujer de sesenta y cinco afios, una mujer rural andaluza que cuenta pasajes de su vida y de su personalidad a otra mujer que le hace preguntas. Un repaso sobre su vida y sus opiniones sobre el mundo y sus aconteceres es todo lo que sucede en esta cinta de algo mas de diez minutos. Comienza el corto con la protagonista en el mercado y va repasando a modo de entrevista con magenes su v~da cot~d~ana, sus deseos y frustraciones y su as llega a su casa y comienza a realizar sus labores diarias, hacer la cama, cocinar, comer ... Esta primera obra de Pepa Alvarez resulta para el espectador, cuando menos, desconcertarte. lntimista y filmicamente fria a la vez, ese comienzo en el mercado con sonido ambiente hace presagiar que lo que se va a ver es una historia de ficcion. Cuando evoluciona el texto parece que no lo es, y decimos soio "parece". Resulta ser una entrevista en off de una supuesta periodista a una sencilla ama de casa de pueblo. Se desarrolla asi la tecnica docudramatica, del tip0 del antiguo Wvir cada did. Y aqui es donde radica el desconcierto del espectador, no acostumbrado a este ALVAREZ tip0 de tecnicas en cine. Frente a la intimidad que destilan la8 declaraciones de Rosario sobre su propia forma de ser y vivir, nos encontrarnos con la asistencia de una carnara que construye un texto completarnente frio, evitando en todo rnomento interponerse entre el espectador y laprotagonista. En realidad, asistimos a dos historias. Dos historias paralelas y coherentes entre sf. Por un lado, el off del testirnonio real de Rosario; y por otro, la ilustracion a ese off con imagenes totalmente asepticas de su vida cotidiana. La camara, sin lenguaje, mirona, anula el dispositivo cinematogrdfico para que sea la voz del testimonio directo y real el que domine. Y aun asi, hay detalles visuales que son mucho mas elocuentes, valga la contradiccion, contradiccion puesto que se trata del no hablar, del cruzarse de su marido y ella sin hablarse. Esta inforrnacion revela una camara no tan inocente como aparentemente se obse~a, una camara que recoge, corno sin querer, ese terrible testimonio visual no confesado por la protagonista de distancia cornunicativa abisrnal entre ella y su marido, al que viste, plancha y rnantiene alimentado como por obligacion, y ademas placenterarnente, puesto que;a su entender, esa es su rnision en la vida, junto con la de haber educado a sus hijos y ver, ahora, crecer a sus nietos. A pesar de todo, la bellera y dulzura que envuelven al personaje de Rosario, que se ha conformado con tan nulo destino, es algo que se agradece al contemplar la cinta. Su tono de voz, su propio lexico y esa abnegacion vital hacen de la protagonista un ser entrariable que puede despertar inmediatarnente tristeza mas que indignation en el espectador Sin duda, este sentimiento espectatorial radica en el tratamiento que Pepa Alvarez puede llegar a dar a sus personajes. Lo misrno va a suceder con otro de 10s personajes de El finiquito que podria haber sido tratado hasta la humillaci6n del ridiculo y que la directora prefiere mantener como antiheroe digno mas que como payaso, sera el personaje de Paco, el parado. Sin salir todavia de este principal y casi ~jnico personaje del cortornetraje, no podemos dejar de lado la cuestion del realismo, ~Cuanto hernos de agradecer su sencillez! Por fin una mujer andaluza, que lo es, que tiene un acento andaluz y que no resulta forzado y extrario de oir en la pantalla. Por fin una mujer andaluza que no canta, que no baila ni hace chistes, ni habla lanzando agudos gritos. El personaje es una rnujer andaluza sin topicos, muy real, de una vida perdida o ganada en su familia como muchas de las mujere8 de esa edad que tenemos cada uno de nosotros en nuestras farnilias respectivas. Muy probablernente el acierto procede tambien de la realizadora, per0 quizas no tqnto por lo que ha hecho, como por lo que no ha hecho. Se ha limitado a realizar un guion partiendo de la observaci6n cotidiana de otras rnujeres de esa edad y se ha limitado a dejarla decirlo en un rnicrofono y a dejarla hacer por su casa sin que la cdmara quiera ver mas de lo que una mujer en su cotidianidad puede rnostrar Tan sencillo como eso. Se nos ayuda a hacer mirable lo visible. Cuantas veces pasamos por un monument0 de nuestros lugares de residencia y no nos percatamos de su belleza o su deterioro hasta que hacemos de anfitriones con algun amigo. No miramos nuestras cosas, no obsewam0s lo que tenemos cerca. Cuantas madres o abuelas pueden se descubriran ante la mirada del espectador despues de ver a Rosario. La eficacia de este metodo es infinitamente superior a la agresi6n visual que levante controversia entre 10s espectadores. La evidencia de la realidad es aplomadora y no deja lugar a discusiones. Al no existir ideologia aparente que manipule la realidad del personaje nada hay que discrepar o aplaudir a la realizadora. No cabe discusi6n. No caben acusaciones de manipulaci6n, ni de agresividad ni de delicadeza ante el orden social que ha llevado a una mujer a vivir asi, como Rosario lo hace. Lo mismo sucede con la ambientacion, con el decorado, con lo8 dialogos. Asison, sencillos por reales como la vida misma. Y, sin embargo, uno podria objetar la cobardia que puede suponer esa autoanulacion enunciativa. Si no hay postura no hay compromiso. Nada mas lejos de lo que se pueda decir de esta cinta. El merit0 de esta cinta est6 precisamente en la valentia que supone dar apariencia de realidad. Como todo realizador meticuloso, y Pepa Alvarez lo es, el gui6n fue un gui6n cerrado, no improvisado. Conseguir el efecto de naturalidad total sin serlo en realidad es todo un ejercicio de contention que muy pocos realizadores cotizados sabrian hacer. Cuando se inicia el texto, la mujer cuenta en off sobre 10s creditos que su mote es el de Rosario, la valiente. Valiente es tambien plantear un corto en condiciones de ausencia de acci6n y de ficcion, queriendo proporcionar objetividad al relato por la estrategica posicion de la dmara y la cotidianidad de 10s contextos de di6logos. Las teoricas feministas se apoyan en la cotidianidad de temas y personajes para hablar de una estetica de mujer en cine. Si asi es, en este caso hemos encontrado un indicio de dicha estetica en una realizadora andaluza. El finiquito (1986) En la noche, un hombre camina por un callejon mojado. Cinco versiones de guion, en funcion de las necesidades de produccion, fueron necesarias para que el corto comenzara de este modo. Entra en un burdel justo cuando acaba de salir un fiscal de recibir unos sewicios sexuales. Mientras espera a Fatima, la prostituta habitual que el reclama, mantiene una charla con el travesti viejo que regenta el local. En esa charla le hace varias preguntas sobre la situaci6n economics de Fatima. Cuando entra a la habitation, le pide dinero a Fatima, ya que se ha quedado parado y lo necesita con desesperaci6n para mantener a su mujer y a su hijo. Ella se niega pero se ofrece para mantener un contact0 con el, que es interrumpido por el sonido de un sirena que asusta al hombre, newioso. Mientras se asea Fatirna, el parado rebusca en 10s cajones y al no encontrar nada, torna una Giralda de adorno que hay sobre la cornoda y se dirige al ban0 a amenazar a la prostituta. Ante 10s gritos de esta, llega la dueiia del lupanar acornpafiada de la limpiadora rnuda. El travesti se enfrenta al parado, que terrnina asestandole con la Giralda en la cabeza, rnatandolo. Ya en la cdrcel, es visitado por su esposa que le sugiere que va a arreglar la situacion econornica dedicandose a la prostitucion ante el horror del encarcelado. Termina la cinta viendo el espectador corn0 Arnparo se acicala para salir a la calle a trabajar para rnantener a su hijo y a su rnarido, ahora en la carcel. En esta densa historia son rnuchas las diferencias que encontrarnos con la anterior obra. Empezando por la diferencia de afios. Son nueve 10s aiios que transcurren entre la prirnera direccion y esta segunda y, suponernos, que tambien las intenciones y la estetica de su creadora. Aun asi, existen varias constantes que pelviven tambien en este corto y que existian en el anterior. Sobre 10s propios credit08 de entrada al discurso, encontramos irnportantes pistas para el relato, corno sucediera en Las que perdieron. Parece del gusto de la realizadora familiarizar cuanto antes y escuetarnente al espectador conlos personajes con 10s que va a cornpartir 10s siguientes minutos. En este caso, no a traves del off, sino a traves de unas bellas fotografias en blanco y negro que r'ecogen a 10s personajes al tiernpo que dejan ver el nornbre de 10s actores que 10s encarnaran y algo rnuy importante, su condicion, su etiqueta, lo cual deja ya ver cud1 es la condicion que se impone al tratamiento de 10s personajes en esta obra, personajes mas marcados socialrnente, mas tachados por sus condiciones que personas bien definidas. Asi encontrarnos al "parao", al travesti, a la prostituta y a la esposa. Solo Maria es Maria, asi, con nornbre, una prostituta vieja, a la que sin duda se rinde homenaje aqui al singularizarla, no por personaje sino por la actriz que la encarna, nuestra actriz andaluza mas querida, Maria Galiana. Por supuesto, repite elocuencia el titulo de la obra que da sentido a todo el discurso corno tarnbien lo hiciera el del anterior corto. Pero en verdad, la8 diferencias entre ambos cortos son muchisirno rnds numerosas que las afinidades. Cornencernos por el propio tema. De un terna pasivo-descriptivo a un terna de accion y de clara ficcion. De un arnbiente rural a un arnbiente urbano. De un rnundo sencillo y cotidiano, a un mundo tabu, restringido y oscuro, el de la prostitucion. Evidentemente, tantos carnbios de base exigen carnbios de tratamiento, de personajes, de realizacion, de ritrno ... Comparada con la anterior es una'obra "coral", por la cantidad de personajes que se definen y rnuy bien, por cierto, en tan poco tiempo, y por la densidad de acontecimientos que se suceden, consiguiendo un tiernpo mas dgil que el corto anterior. Sin prisa pero sin pausa. Los cortos son como 10s cuentos, se va a lo substancial sin perder tiernpo en la8 anecdotas o descripciones. Y eso es lo que convierte al corto en lo que bien podria ser el final de un largo, el de la vida azarosa del parado desesperado hasta que toma la decision del atraco a la prostituta con homicidio no premeditado. Detras de tan tremendos carnbios se esconde el fundamental que da titulo a este articulo: la presencia contundente de la realizadora. Frente a la ausencia premeditada en el anterior trabajo, aqui hallarnos una direccion consciente y, cuentan 10s que con ella trabajaron, hasta puntillosa. La meticulosidad sera evidente en todos 10s aspectos, desde el atreuo hasta 10s juegos dialogisticos. Juegos que se repiten mas a116 del didlogo y se extienden a la8 caracterizaciones de personajes. Vearnos un ejemplo: el contraste entre prostituta y esposa en las fotos de 10s credit08 del cdmienzo: glarnourosa e incitante envuelta en sombras, misteriosa la prirnera, frente a la mirada desafiante y el rostro natural sin maquillaje de la esposa que contrasta con su propio aspect0 del final del filme. Ese juego se continua en la dosificacion de inforrnacion para el espectador y el mantenimiento de la intriga. Los personajes tip0 vienen rnarcados por sus etiquetas, como ya dijirnos, y solo conoceremos sus nombres par lo8 parlamentos de 10s personajes: Francisco, Fdtirna la prostituta. Arnparo la esposa. Dichos personajes, adernas de estar perfectamente caracterizados, resultan un compendia de todo el catalogo de personajes: trdgicos principales, de apoyo, y hasta un "gracioso", como se llamaba en la antigua comedia, gracioso que en esta cinta lejos de resultar siniestro resulta tierno: el personaje de la criada muda que noes capaz de dejar de comer ni en el momenta en que su duefia-travesti es golpeada y rnuerta. Gestos desesperados del parado, frios de la prostituta, decididos de la esposa, maternales del travesti con el juez y el parado se aglutinan para sorprendernos, dentro de lo topico de sus condiciones, con ciertos toques ironicos: 10s que trae el progreso, la prostituta que esta pagando piso y la madame que ahorra para viajar a Nueva York. Lo cual supone la idea del rnundo al reves, la subida desde la rniseria y la caida en la rniseria de un hombre hasta ahora de bien, par un problema bien patente para todos, el desempleo. Nose puede olvidar, al pasar por 10s personajes, al personaje no aparecido y presente sin embargo, y hasta motor de acci6n, el pequeRd Paquito, el hijo de Francisco y Amparo, por cuya vida y bienestar sus padres matan y se .prostituyen respectivamente. Tarnpoco es escasa la habilidad necesaria para incluir este elernento en la trama tan constante en todo el texto y no necesitar ponerlo ante la cdmara en carne y hueso. El tema del par0 no es el unico elemento social que preocupa en esta cinta a Pepa Alvarez. Denuncia social e historica hay tarnbien en la referencia a la anorada para muchos Expo'92 cuando el travesti dice que conocio a un cliente generoso en la Expo y el fiscal le responde: "Mira, para algo siwi6". Y huellas de la denuncia machista tambien quedan reflejadas. Este marcado cardcter del parado es evidente. No le importa quitarle el dine- ro a una prostituta porque, como el dice, solo es una prostituta. Esa insignificancia que le omrga a Fatima es la que hace que rompa en rabia al no querer que su propia esposa se convierta en lo mismo. Pero quizas lo importante de la denuncia al machismo no se encuentre tanto en este aspecto anecdotico y evidente sino mas en otros rnodos de reflejar y tratar a la rnujer, y al hombre, en el cortornetraje. Recordemos la caracterizacion del propio personaje de Fatima. Dicha caracterizacion es una absoluta desmitificacion del cuerpo de la prostituta que aparece michelinoso, opuesto al punto de vista del cine patriarcal que tantas veces sublima el cuerpo de la rnujer y lo convierte en objeto de deseo. Y recordemos tambien la crudeza con la que es tratada visualmente la escena del act0 sexual entre Paco y FAtirna. Sin afeites de carnara, sin movimientos, sin penumbras, sin musica, sin nada de todo aquello que un realizador-hombre, deudor del cine patriarcal habria condensado en dicha escena para sublimar el acto, por muy desesperado que estuviera el parado. Sin embargo, nose obsewa en la cinta ningCln tip0 de ridiculizacion del hombre, sino mas bien su aspecto tragico: cuando desnudo rebusca 10s cajones y coge la Giralda para amenazar a la prostituta o desnudo cuando corre por el callejdn buscando una salida. Esa desnudez masculina podria haber sido tratada con la suficiente acidez hasta hacerlo caer en el ridicule, no lo ha hecho. No hay ataque frontal al hombre mas que en lo que es inevitable, su actitud ante la prostitucion de su esposa: "Amparo, no lo hagas que te mato". Quizas estemos de nuevo ante la estrategia incontestable del dejar rnirar lo que hay. En ese caso que comentamos la realization juega un papel fundamental. La realizacion y sobre todo la fotografia y la arnbientacion estan rnuy logradas y en ello entrarernos a continuacion. Esta pelicula ante todo rehllye el topico sevillano. A pesar de que, de nuevo, 10s acentos de 10s personajes son claramente y de forma muy natural andaluces, en ninglln momento se dice que estemos en Sevilla. Lo que se sabe de la ciudad se deduce por el comentario de la Expo'92 y el ernblema que es el arrna hornicida una Giralda de adorno. Muy pocas personas podrian localizar la calle donde se ruedan 10s exteriores y seguro que, siendo sevillanos, han pasado por ella bastantes veces. Ello se debe al trabajo de puesta en escena y realizacion, a1 trabajo con 10s espacios. se trata de la calle Feria, en la puerta del rnercado y del callejon Calderon de la Barca, callejon rematado con una obra ancestral que no se percibe, soluci6n conseguida gracias a la iluminacion de la zona, quedando perfectamente disimulada. Esos efectos de ilurninaci6n cuidadisima se extienden a 10s ambientes rojizos interiores del burdel, bien ambientado ademas gracias a 10s element08 de atrezzo (percher0 antiguo, plumas...), a la luz azulada de la8 calles adoquinadas rnojadas en la noche; etc. Todo contribuye a una puesta en escena rnuy lograda a la que hay que aiiadir la carac-