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Parlamento del Profesor Cegarra, Director del Instituto, en el acto conmemorativo del 25 Aniversario.

Cegarra Sánchez, José

Abstract

Parlamento del Director del Instituto de Investigación Textil y de Cooperación Industrial, el profesor José Cegarra Sánchez, en el acto conmemorativo del XXV Aniversario.

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Parlamento del Profesor Cegarra, Di rector del Instituto, acto conmemorativo del 25 Aniversario Excmo. Sr,, Sras., Sres.: A través de la Memoria resumida de estos 25 años del Instituto, presentada por el Prof. López-Amo, han podido apreciar cómo desde aquel 28 de septiembre de 1954 se ha ido conformando este Centro, dentro, por qué no señalarlo, de bastantes dificultades que no nos han permitido un avance y consolidación más firmes y rápidos, tal como habría sido nuestro deseo. Permitan pues, que, con motivo de esta efemérides, les presente unas consideraciones acerca de nuestra problemática, no con el ánimo de plantear una reclamación para obtener una rápida solución, sino como quien al llegar a un determinado lugar del camino, reflexiona sobre su situación y con el producto de su análisis intenta tomar aliento para seguir adelante con una estrategia y tácticas adecuadas. Este análisis lo voy a centrar en dos aspectos importantes: nuestra situación en la Universidad y nuestra relación con la Industria, tanto en su estado actual como en su proyección futura. Como Centro de Investigación Universitaria, el Znstituto ha estado y continúa estando sometido al intenso vendaval de cambio que se produce en la Universidad, si bien algo alejado de la corriente principal, por no ser, por su propia naturaleza, elemento protagonista de primera línea, debido al menor impacto social en comparación al que poseen los centros de enseñanza y también como consecuencia de su reducida dimensión. No obstante ello, el clima de tensión universitaria nos afecta de forma directa, dado que los centros de decisión a nivel de Universidad y de Ministerio, ante el cúmulo de problemas planteados por los centros docentes, relegan a un segundo o más alejado término, la solución de los problemas que centros como e1 nuestro, tienen planteados. Ello crea un continuo devenir sobre las mismas situaciones para buscar las posibles soluciones, que implica una considerable pérdida de tiempo y generación de tensiones, totalmente contraproducentes para la adecuada marcha de un centro de Investigación, en donde la serenidad y la reflexión centrada en sus programas de investigación, deberán ser la pauta de su quehacer diario. Porque es evidente que esta situación no existe, y ello por varias razones, entre las cuales deseo citar como más importantes para este Centro, las siguientes: Carecemos de una reglamentación adecuada a las nuevas circunstancias, ya que la actualmente en vigor data de 1970 y es notorio que desde entonces ha variado sensiblemente el entorno universitario y el industrial. Es necesario darle al nuevo reglamento una visión de futuro, en la cual queden contemplados de forma clara qué queremos que sea este Centro dentro de unos diez años, dotándolo de la suficiente flexibilidad para que nos permita una trami14 BOL. INST. INV. TEXTIL TERRASSA, N." 76, 1979 tación ágil, dinámica, y no sea un corsé rígido en el cual el trámite burocrático y administrativo aparezca como una pesada carga, más que como un sistema normal de gestión. Es nuestro deseo que, en dicha nueva reglamentación, la industria quede vinculada de forma afectiva y efectiva a los afanes del Instituto, pues estamos convencidos de que sin este tipo de vinculación, tanto ella como nosotros salimos perjudicados. Creo que tenemos una ocasión propicia para lograr una mayor acercamiento entre la Industria y la Universidad, si planificamos adecuadamente y con criterio realista dicha vinculación; sería una lástima que lo desperdiciáramos. Por otra parte, es necesario que el Ministerio de Universidades e Investigación defina una politica científica coherente con las necesidades de la Universidad y el pais. Conocemos que en el proyecto de la nueva Ley de Autonomía Universitaria se contempla la situación de los Institutos de Investigación de la Universidad, pero ha sido una lástima que éstos no hayan POdido colaborar en el redactado de la parcela que les corresponde, ya que las enmiendas presentadas al texto original, no sabemos si habrán o no sido recogidas. Es más; cabe preguntarse cómo se va a conectar esta nueva Ley con el Estatuto de Autonomía de Cataluña. La resolución de todas estas situaciones significa un aplazamiento en el tiempo de las soluciones con el consiguiente empeoramiento de situaciones, ya de por sí conflictivas en el momento actual. Porque hay problemas que requieren una rápida solución, como son los relacionados con el personal investigador universitario de titulación superior y media, en donde todo o casi todo está por solucionar, tanto en lo que hace referencia a su «status» administrativo, como en lo relacionado con su remuneración y promoción, pues si el personal docente universitario es el peor pagado de todo el funcionariado del Estado, y esto está reconocido por el propio Ministerio, el personal investigador universitario está todavía en una situación más desventajosa, y ello, además de ser injusto, es, en cuanto a política investigadora se refiere, de unas consecuencias nefastas para un pais que necesila desarrollar su ciencia y su tecnología. Es verdaderamente alarmante la situación a que se ha llegado en este sentido, tal como demuestra el escrito de un grupo de científicos españoles que hace un mes aparecía en la prensa, y que no voy a comentar aquí por ser verdaderamente conocido por todos los implicados en este sector. Intimamente relacionado con lo anterior se encuentran la dificultad creciente para adquirir nuevo equipo a fin de implantar nuevas técnicas de medida, o necesario para abarcar nuevas áreas de investigación que hoy día se presentan, bien por avances de la tecnología o como consecuencia de los nuevos problemas derivados de la contaminación ambiental. Cuando el mes de junio tuvimos el honor de ser visitados por una representación textil de la C.E.E., el Sr. Tran - Van - Thinh, su presidente, nos manifestó y lo hizo así mismo a la prensa, que «salía de la visita optimista por el entusiasmo que había podido apreciar en el personal, pero entristecido por la escasez de medios con que contaba el Instituto». Si los grandes problemas de nuestro entorno universitario han quedado expuestos, pasemos ahora, de forma breve, a comentar nuestra relación con la industria. Si hemos de referirnos al pasado, el Prof. López-Amo ya nos ha indicado la nula acogida que tuvo por parte de la industria industria del Vallés, nuestro intento de crear una Asociación de Investigación Textil Lanera, en 1971. Desde entonces hasta el momento presente y, a pesar de la gran cantidad de propaganda enviada a la industria y de las no pocas visitas efectuadas, la realidad es que nuestra industria sólo siente la necesidad de resolver lo que podríamos llamar «sus conflictos técnicos)), que puedan ser BOL. INST. INV. TEXTIL TERRASSA, N." 76, 1979 15 objsto de una reclamación, pero sin dar un paso más allá; es decir, sin una inquietud por ser protagonista de su desarrollo. Soy consciente de la limitación de nuestras posibilidades; pero muchas veces me he preguntado por qué el Instituto ha podido efectuar con éxito trabajos de investigación en apoyo del desarrollo~de algunas empresas y asociaciones extranjeras, y no ha sido posible, o en una limitadísima extensión, el hacerlo para industrias de nuestro pais. ¿Es que nuestro acercamiento no ha sido bien planteado? ¿Es que sería necesaria una comunicación más intensa para crear un ambiente más propicio a la compenetración? ¿Es posible que la industria piense que con los servicios y de desarrollo prestados por los suminitradores de materias primas y maquinaria, ya tiene suficiente? Muchas otras preguntas se me plantean en este sentido, y nos sería de gran utilidad un franco coloquio con las asociaciones industriales para conocer por ambas partes en qué lugar nos encontramos. No nos es desconocida la situación por la que atraviesa la industria textil española y los problemas de todo tipo que tiene que sortear; pero sus dirigentes tienen que ser conocedores de que sin cuadros técnicos adecuados a todos los niveles y una mínima estructura de investigación y desarrollo, su posición en relación a determinados sectores de la Industria Textil europea del Mercado Común se verá debilitada, ya que en la mayoría de esos países existe una inquietud y un apoyo para la resolución de dichos problemas, que por desgracia no existe en nuestro pais. A pesar de las circunstancias indicadas, he de seGalar con complacencia que la imagen del Instituto como centro universitario de investigación textil es buena y, que los trabajos que se desarrollan están al nivel de los efectuados por otros centros de investigacion textil extranjeros, siendo prueba de ello su buena aceptación y acogida en reuniones de tipo nacional e internacional, en las que podemos participar, y su publicación en las revistas extranjeras más exigentes y calificadas. Nuestra relación a nivel nacional e internacional viene matizada por los condicionamieiztos económicos, agudizados en los dos últimos años; a pesar de ello, el Instituto procura estar presente en aquellas reuniones que por su especial relevancia pueden incidir más directamente en sus áreas de investigación y en su proyección cara al futuro. Me referiré a ese futuro, basado en su realidad presente pero enfocado con esperanza y optimismo, ya que ello es condición previa para seguir adelante, no como ilusos, sino conscientes de que no se nos va a regalar nada y de que las metas hay que alcanzarlas tras una definición de objetivos, con ilusión por lograrlos y con tenacidad y perseverancia en conseguirlos. El Instituto tiene actualmente dos tipos de objetivos globales, que los podemos encuadrar en el tiempo a corto y a medio plazo. En el cuadro de objetivos a corto plazo, 2 a 3 años, podemos señalar corno estrategia general aquella que nos lleva a una consolidación de nuestra situación actual, aprovechando al máximo los recursos disponibles. Dicha consolidoación implica la resolución de los aspectos antes señalados, referentes al Reglamento del Instituto, la estabilidad, promoción y remuneración adecuada de los investigadores universitarios en los niveles superior y medio, y el buscar una cierta adecuación del presupuesto para el mantenimiento del Instituto y para la adquisición de aparatos, a fin de evitar la obsolescencia de nuestras instalaciones. Desde la perspectiva investigadora, pensamos en la continuación de algunas áreas de investigación en las que el Instituto ha adquirido cierto renombre internacional, tales como blanqueo de lana, análisis del tratamiento térmico de fibras sintéticas, físico-química de tintura de 16 BOL. INST. INV. TEXTIL TERRASSA, N." 76, 1979 la lana, contaminación de aguas residuales textiles y relaciones entre parámetros de hilos y tejidos texturados, y desarrollar otras con las instalaciones actuales en el campo de tensoactivos, contaminación del aire y por el ruido y tecnología mecánica de dispositivos textiles. Es nuestro deseo en esta etapa el est~blecer el diálogo con determinados sectores de la Industria Textil a fin de propiciar un mejor entendimiento y facilitar un intercambio de opiniones que puedan llevar más adelante a otro tipo de acciones. A través de esta acción y si las circunstancias externas no empeoran, es posible el conseguir las metas propuestas si contamos con el apoyo de la Universidad y de los Organismos y Asociaciones vinculadas al Instituto a través de su Junta Rectora. Los planteamientos actuales del Instituto a medio plazo, sólo pueden esbozarse como de tipo estratégico, sin que de momento se puedan plasmar en acciones tácticas, ya que éstas requieren el cumplimiento de los objetivos a corto plazo. No obstante ello, nuestras líneas generales se orientan hacia: Buscar una gradual y moderada expansión de la plantilla del Instituto, que estimamos deberia situarse en un 30 % del personal actual. Con ello conseguiríamos un mejor aprovechamiento de la capacidad de trabajo de nuestras actuales instalaciones y llegavíamos a situarnos al nivel considerado como óptimo, desde el punto de vista de eficacia, por persona que colabora. De otra parte, el Instituto necesita de una instalación suplementaria en for~na de talleres experimentales, en donde poder estudiar el comportamiento de algunos tipos de máquinas, analizar prototipos o investigar sobre determinados procesos. Un Instituto de Investigación Textil, si no dispone de un taller experimental está poco posibilitado para actuar en el campo del desarrollo industrial. En otro orden de ideas, considero que se deberia buscar una mayor coordinación entre los distintos centros de Investigación Textil existentes en Cataluña. La iniciativa tomada a ese respecto por la Consellería d1Industria de la Generalitat, creo que es muy positiva y depende fundamentalmente de las posibilidades de acción de cada Centro para que sea fructífera. Es más; yo me atrevería a proponer que se busquen posibilidades de agrupación de centros que por enclave geográfico y áreas de trabajo puedan complementarse, respetando al máximo las situaciones personales existentes, pero tendiendo a buscar un máximo de eficacia y rentabilidad. No se trata de hacer una catedral de la investigación textil española, sino de crear unidades que sean más operativas, evitando la dispersión existente. Es evidente que para lograrlo se requeriría una cierta dosis de desprendimiento por parte de instituciones y personas, además de un decidido apoyo por parte del sector industrial. No quisiera terminar eslas palabras sin hacer una pública manifestación de nuestro agradecimiento a todos Vdes., por su amabilidad en acompañarnos en este momento y a todos cuantos han colaborado durante estos 25 años en el sostenimiento y la marcha de este Centro. La relación sería muy larga y por ello me van a permitir que sin nombrar específicamente a Instituciones o personas, les hagamos a todos participes de nuestro reconocimiento. Hemos querido, sin embargo, hacer unas justificadas excepciones, seleccionando cuatro instituciones merecedoras, a nuestro juicio, de una significación especial; me refiero a la E.T.S.I.I. de Tarrasa, promotora en el seno de su Patronato de este Instituto; a la E.U.I.T. de Tarrasa, que durante 16 años nos cobijó bajo su techo; al Secretariado Internacional de la Lana, que durante 20 años nos ha dispensado una gran ayuda financiando parte de nuestros programas de investigación; y al Instituto Textil de Francia que, desde siemBOL. INST. INV. TEXTIL TERRASSA, N." 76, 1979 17 pve, nos ha facilitado la formación de nuestros investigadores con un altruismo y amabilidad encomiables. A todos ellos, nuestro más sincero agvadecimiento, del cual deseamos que quede constancia en un pequeño recuevdo que vamos a entregarles, con el ferviente deseo por nuestra parte de que esta colaboración continúe y se incremente en el futuro. Sras. Srs.: nada más. Muchas gracias por su amable atención. BOL. INST. INV. TEXTIL TERRASSA, N." 76, 1979