Full text
Trabajo Fin de Grado Divorcio y Escuela Autora Marta López Villagrasa Director/es Esther Claver Turiégano FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS Y DE LA EDUCACIÓN. Universidad de Zaragoza. Campus de Huesca. 2019-2020
Divorcio y escuela 2 Índice INTRODUCCIÓN 4 JUSTIFICACIÓN DEL TEMA 5 OBJETIVOS 6 Objetivo general 6 Objetivos específicos 6 MARCO TEÓRICO 6 Diversidad familiar 7 Implicación de los hijos en la separación de sus progenitores 8 ¿Cómo afecta el divorcio conflictivo al desarrollo infantil? 10 El divorcio como factor de riesgo 12 Consecuencias psicológicas en los niños 14 Adaptación frente a la nueva situación familiar 16 Familia y escuela 20 Acerca de la perspectiva docente 22 Programas de intervención 27 CONCLUSIONES 32 Perspectivas futuras 33 Valoración personal 34 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 35 ANEXO 1 39
Divorcio y escuela 3 Título del TFG: Divorcio y Escuela. - Elaborado por Marta López Villagrasa. - Dirigido por Esther Claver Turiégano. Resumen Se trata de un Trabajo de Fin de Grado considerado teórico ya que partimos del tema del divorcio conflictivo, proceso al que se enfrentan muchas familias con niños en etapa escolar, se considera un tema actual debido al incremento de divorcios en los últimos años en España. Para la búsqueda teórica se ha contado con diferentes perspectivas psicológicas, emocionales, sociales y educativas. Una clave que se tiene que tener en cuenta es que no todos los divorcios tienen porque acarrear consecuencias negativas, es por ello que este trabajo se centra en los divorcios conflictivos. Para los niños lo más importante es la familia pero la escuela tiene un papel colaborador y más aún cuando la familia se encuentra en un momento delicado, pero estarán para ayudarles a adaptarse de forma positiva. En este trabajo se conocerá el proceso por el que atraviesan los niños en este conflicto con los posibles efectos que conlleva. La información recopilada ayudará a comprender la situación y a saber cómo actuar desde el papel del docente. Por último, el trabajo cuenta con propuestas de intervención dirigidas a familias y docentes para mejorar la relación familia-escuela en esta delicada situación a la que se enfrentan y que afecta a los alumnos. Palabras Clave: divorcio conflictivo, etapa infantil, implicación, consecuencias, familia-escuela. Abstract It is a Final Degree Project considered theoretical since we start from the issue of conflictive divorce, a process faced by many families with children at school, it is considered a current issue due to the in crease in divorces in recent years in Spain. For the theoretical search, different psychological, emotional, social and educational perspectives were used. A key to keep in mind is that not all divorces have negative consequences, which is why thiswork focuses on conflictive divorces. For children the most important thing is the family but the school has a collaborative role and even more so when the family is in a delicate moment, but they will be there to help them adapt in
Divorcio y escuela 4 a positive way. In this work we will learn about the process that children go through in this conflict with the possible effects that it entails. The information collected will help to understand the situation and to know how to act from the role of the teacher. Finally, the work includes intervention proposalsaimed at families and teachers to improve the family-school relationship in this delicate situation they face and that affects pupils. Keywords: Conflictive divorce, childhood stage, implication, consequences, familyschool. INTRODUCCIÓN Enfrentarse a un conflicto familiar como el divorcio en este caso, es una situación complicada para la pareja debido a que esto arrastra a los demás miembros de la familia como son los hijos. El divorcio es un proceso que conlleva cambios para todos, uno de ellos es que la pareja se separa y conviven cada uno de forma individual. En las familias en las que hay niños es diferente, ya que entre los progenitores tienen que llegar a un acuerdo acerca de la custodia, dónde convivirán éstos, si habrá o no cambio de centro educativo, cómo será la relación paterno-filial, etc. Los niños pequeños se encuentran en fase de desarrollo, por lo tanto, por causa del divorcio de los padres pueden presentar cambios que afecten a su bienestar. Es por eso, que la escuela formará un papel muy importante ya que se relacionan con los niños diariamente y podrán actuar para ayudarles a adaptarse a estos cambios de la mejor manera posible. Para los padres y para la escuela, lo más importante es el bienestar de los niños, es por eso que una buena relación entre la familia y la escuela es crucial para ayudar a los pequeños a superarlo. En este trabajo se averiguará qué serie de cambios atraviesan los niños que se encuentran en la etapa infantil y cómo se puede ayudar a superar los problemas que esta situación acarree desde el papel de docente de un centro escolar. También se tendrá en cuenta la perspectiva docente acerca de este problema y las pautas que pueden llevar para ayudar a los niños, conocer la situación, cómo será la relación con las familias, observar ciertos cambios de conducta de los niños y cómo será la comunicación con el resto de profesionales que trabajan con ellos.
Divorcio y escuela 5 Este trabajo tiene el fin de recoger información acerca de este tema puesto que en España a lo largo del tiempo se han dado más casos de divorcios y de familias reconstruidas. Se mostrarán perspectivas referentes a diferentes autores que durante años han investigado los posibles efectos que conlleva el divorcio en familias con niños de edades tempranas y enseñarán ciertas pautas para una mejor adaptación ante el proceso. Generalmente se considera que el divorcio es un hecho que sólo afecta a la pareja y que tras concluir, se terminan los problemas, pero realmente es un proceso muy complicado para los hijos y son éstos quienes tardan mucho tiempo en afrontarlo. En el presente trabajo se muestra una revisión teórica siguiendo las líneas de diferentes autores, los cuales muestran los cambios que los niños presentan en esta situación, describiendo cómo será la relación familia-escuela y recomendando pautas para una mejor adaptación ante el proceso para los niños y para los docentes. JUSTIFICACIÓN DEL TEMA La causa de la elección de este tema para realizar el trabajo ha surgido del interés por aprender y conocer más acerca de un tema tan cotidiano y que actualmente predomina en muchas familias españolas como es el proceso de divorcio familiar con hijos. Desde mi posición, me sitúo como hija de padres separados y futura docente, lo que se suma a una de las razones por las que decidí realizar este trabajo, ya que así conocería aspectos más detallados y profundos acerca de este proceso familiar por el cual atraviesan muchas familias y del trabajo de los docentes. Debido a que este es un trabajo perteneciente al grado de Magisterio de Educación Infantil, se hará mayor hincapié en los niños que se encuentran en la etapa infantil. El contexto familia y escuela estarán relacionados y tendrán un papel fundamental en este trabajo para ayudar a los niños a sobrellevar y adaptarse ante la nueva situación, además de mostrar los posibles efectos negativos que ésta conlleva.
Divorcio y escuela 6 Este es un tema en el que participan diferentes disciplinas como la legislación, la psicología y la educación, entre otras. Se abordará en mayor medida desde el ámbito educativo ya que es el predominante en la asignatura. OBJETIVOS Objetivo general Realizar una revisión teórica acerca de la relación entre la escuela y las familias que se enfrentan al proceso de divorcio. Objetivos específicos Estudiar las estadísticas del número de divorcios que existen en Aragón en la actualidad. Definir el concepto de divorcio y observar cómo afecta a los niños que se encuentran en etapa infantil. Describir la relación que existe entre la familia y la escuela durante esta situación. Nombrar los posibles efectos negativos que presentan los niños cuando se enfrentan a este conflicto. Describir las posibles formas de actuar desde la perspectiva del docente hacia los alumnos y sus correspondientes familias frente al conflicto. Conocer programas de intervención ante el divorcio en el aula. MARCO TEÓRICO Según la Real Academia Española (2019), divorciarse da lugar al hecho de disolver o separar, por sentencia, el matrimonio, con cese efectivode la convivencia conyugal. Con respecto a esta situación, en España se contempla que cada vez se ve más normal en un gran número de familias. No cabe duda que lo que más perturba en esta situación es ayudar en la mayor medida de lo posible a los hijos de los progenitores separados para llevar una buena adaptación y con ello, prevenir que aparezcan consecuencias negativas que afecten a su desarrollo (Arch, 2010).
Divorcio y escuela 7 Los datos recogidos según el Instituto Nacional de Estadística apuntan que en el año 2018 hubo 95254 divorcios en España, siendo un 78% de mutuo acuerdo y 22% de tipo contencioso. En la comunidad autónoma de Aragón, se obtuvo la cifra de 2538 casos de divorcios en total, siendo 80% de mutuo acuerdo y un 20% de tipo contencioso. Se observa que respecto al año 2017, el número de divorcios se ha incrementado un 2%, en el año 2016 se incrementó un 1%, en cambio el año 2015 superó un 3% el número de casos (Instituto Nacional de Estadística, 2018). En cuanto a quién ejercía la custodia de los hijos menores de edad se le otorgó a la madre en un 62% de casos y al padre, en un 4% y en el caso de la custodia compartida, se estableció en un 34% de los casos (Instituto Nacional de Estadística, 2018). Como se ve, la custodia compartida va ganando protagonismo, aunque la tendencia a dar la custodia única a la madre sigue manteniendo valores desproporcionadamente altos. Diversidad familiar Cuando la separación de los progenitores resulta no tener conflictos, la evolución de los hijos progresa mucho mejor comparado con los niños cuyos padres que se encuentran en altos niveles de conflicto (Camara y Resnick, 1988, citado en Arch Marín, 2010, p.183). Los hijos de padres divorciados tienen más problemas que aquellos que sus padres permanecen juntos. Mayormente tienen cambios en sus conductas y además de que tienen problemas en el ámbito académico. Además pueden sentirse depresivos y comenzar a consumir alcohol, tabaco y otras drogas cuando son adolescentes o adultos. (Rodgers y Pryor, 1998, citado en Fernández Pando, 2016, pp.8-9) Los hijos de una pareja separada tienden a ser más desobedientes, agresivos, depresivos, pudiendo llegar a perder el interés por las cosas y las personas. Estos problemas pueden surgir cuando comienzan los conflictos entre los progenitores y después continuar una vez se hayan divorciado éstos (Fernández, Juarez y Salmeron, 2008, citado en Andrade Parrales, 2013, p. 17).
Divorcio y escuela 8 Como se ha observado en las opiniones de los autores mencionados anteriormente, los niños que se enfrentan a conflictos familiares presentan mayores problemas en su desarrollo en comparación con los niños que no se involucran en ningún conflicto entre sus familias. Estos problemas también surgen cuando los niños se entrometen en las propias discusiones entre sus padres teniendo como consecuencia trastornos en su comportamiento. Implicación de los hijos en la separación de sus progenitores En muchas ocasiones, los niños se hacen partícipes del conflicto que existe entre sus padres y por ello, salen perjudicados. No en todos los casos ocurren las mismos problemas, cada familia tiene sus particularidades. El divorcio no tiene por qué afectar la relación paterno-filial. Es muy importante que, para que haya un progreso adecuado en la relación familiar y en el bienestar de los hijos, se dé un buen manejo de la situación. Teniendo en cuenta la Teoría del Apego, si el niño se expone a situaciones de conflicto entre sus padres pueden surgir consecuencias negativas emocionales. También cabe destacar que para la propia seguridad en sí mismo del niño, las relaciones con los padres deben ser fluidas y estables (Bowlby, 1995, citado en Rodas, 2016, p. 49). Las reacciones emocionales negativas que tienen los niños al enfrentarse a una situación familiar complicada (discusiones entre progenitores, críticas entre ellos, desorden en las visitas) pueden llevar al niño a evitarlas y a disminuir la autoestima y aumentar problemas emocionales (Lengua, Sandler, West, Wolchik y Curran, 1999, citado en Cantón, Cortés y Justicia, 2002, p. 51). De acuerdo a Bernal (1998) citado en Robledo (2010) "Los efectos negativos del divorcio se provocan principalmente cuando los padres están tan afectados emocionalmente que les es difícil atender las necesidades de sus hijos y los involucran en sus conflictos"(pp.31-32). Algunos de las situaciones por las que pasan los niños al divorciarse sus padres, pudiendo tener consecuencias negativas, son cambios como trasladarse a otra residencia, disminución de medios económicos, desigualdad de visitas con el progenitor que no convive con los niños o el posible distanciamiento en la relación paterno-filial (McLanahan y Sandefur, 1994, citado en Cantón, Cortés y Justicia, 2002, p.60).
Divorcio y escuela 9 Con respecto a las consecuencias que se desencadenan dentro del circulo de los progenitores, encontramos diversas opiniones de distintos autores, quedando estas expuestas a continuación. El progenitor no custodio, al no tener tanta relación con los hijos, puede sentirse con el ánimo más decaído sintiendo ansiedad, depresión y estrés por los cambios en el núcleo familiar (Greif, 1979, citado en Escalona, 2004, p.17). Es importante tener en cuenta que la forma de educar de los progenitores ante estas situaciones, puede variar siendo demasiado permisivos o estrictos con sus hijos (Emery, 1988, Wallerstein y Kelly 1980, citado en Escalona, 2014, pp. 17-18). Otro aspecto a destacar es el posible distanciamiento entre hijos y podres, sobre todo cuando el divorcio se da con un hijo de temprana de por medio, pudiendo llegar a perderla completamente (Seltzer, 1991, citado en Escalona, 2014, p. 18). Por el contrario, se puede dar una mejora de la relación familiar una vez se haya producido el divorcio ya que no habrá tensiones conyugales en el hogar y la atención estará centrada en el hijo/a (Rosenthal y Keshet, 1981, citado en Escalona, 2014, p.18). Se puede confirmar que las relaciones entre toda la familia pueden mejorar incluso cuando se encuentran en una situación de separación matrimonial (Seijo, Fariña y Novo, 2002, citado en Escalona, 2014, p.18). Finalmente, con respecto a las relaciones familiares, es importante mencionar que a pesar de la ruptura matrimonial, las relaciones con los hijos no deberían verse afectadas por ningún motivo. Para poder evitar situaciones desfavorables para los niños en estas situaciones, se debe saber cómo actuar para aumentar el bien estar del niño y a la vez de los padres. Los niños aprenden por imitación, por ello los progenitores tienen que prepararles para llevar a cabo la adaptación ante la nueva situación y tenga las menores consecuencias negativas que puedan afectar a su desarrollo (Abarca, 2007, citado en Ramos Ardila, 2019, p.10).
Divorcio y escuela 16 cerca siempre que le preste atención y cariño, incluso con alguien con quien no tenga apenas confianza. Los síntomas mencionados en la parte superior explican tal y cómo se sienten la mayoría de los niños que atraviesan por esta situación, por ello se tiene que prestar la toda la ayuda necesaria para que puedan afrontarlo de la mejor manera posible y para que disminuyan estos problemas. La familia aunque esté atravesando por un mal momento, no se tiene que olvidar del bienestar de los niños, además de contar con la ayuda del centro escolar. En el siguiente apartado diferentes autores muestran qué pueden hacer los niños para adaptarse a su nueva forma de vida. Adaptación frente a la nueva situación familiar En esta nueva situación, todos los miembros de la familia se enfrentan a nuevos cambios tanto físicos como puede ser el desplazamiento de residencia, como emocionales. Por ello, los docentes y las familias tenemos que enseñar a los niños a llevarlos de la mejor manera posible para que no les produzcan muchas secuelas y sobre todo hay que darles su propio tiempo, sin forzarles ya que eso podría ralentizar el proceso. Los cambios a los que se enfrentan los niños son los siguientes (MartínezPampliega, Iriarte, y Sanz, 2014, citado en Sanz, Corral, Aperribai, Iriarte y MartínezPampliega, 2011, p.8): - Pasar menos tiempo con uno de los progenitores o directamente perder la relación con él/ella. - Disminuye los ingresos de la economía familiar y el nivel de vida. - Traslado a otra residencia, cambio de centro escolar y esto conlleva a cambiar amistades. - Adaptarse en una nueva familia (si uno de los progenitores rehace su vida con otra pareja y con los respectivos hijos de la nueva pareja). Uno de los problemas que tienen los niños es el adaptarse a la nueva vida que les espera. Se tendrán que adaptar en la escuela, en casa, con sus iguales y con su familia. Al ser una época de muchos cambios los niños tienen que tomarse su tiempo para adaptarse lo mejor posible (Hetherington, 1982, citado en Del Barrio, 2018, p.4).
Divorcio y escuela 17 Con el paso del tiempo estas consecuencias se superan tras concluir el divorcio (Cantón, Cortes y Justicia, 2002, citado en Del Barrio, 2018, p.4). Cuanto mejor puedan sobrellevar la nueva situación, centrándose en lo bueno y sin que les afecte tanto el impacto, podrán adaptarse más rápido y sin sufrir (Radovanovic, 1993,citado en Cantón, Cortés y Justicia, 2002, p.52 ). En cambio, los niños que llevan a cabo esta situación evitándola o huyendo de ella, pueden aparecer con síntomas de depresión y ansiedad y problemas conductuales (Lengua y Sandler, 1996; Sandler, Tein y West, 1994, citado en Cantón, Cortés y Justicia, 2002, p.52 ). Si los niños evitan la situación y la afrontan conforme pasa el tiempo, no podrán enfrentarse a ella de forma activa ni mirar el lado positivo de ella. Cuando se enfrentan a situaciones de mayor estrés, les costará más tiempo hacerle frente (Cantón y Justicia, 2002. Citado en Cantón, Cortés y Justicia, 2002, p.52). Los niños se enfrentan a muchos cambios, y hay varias etapas por las que suelen atravesar al enfrentarse al dolor y la pérdida que les causa el proceso de separación o de divorcio de sus progenitores. A continuación se describen las etapas que atraviesan los niños (Dalton y Hickey, 1994, citado en Escalona, 2014, pp.22-23): - Asombro y negación: los niños se niegan a aceptar el suceso que ocurre en su familia y por ello cuando los demás les preguntan mienten acerca de ello porque piensan que todo volverá a su sitio debido a que solo son peleas constantes entre sus padres. - Enfado: en esta fase los niños ya han aceptado que sus padres se divorcian, por ello la forma en la que reaccionan habitualmente es enfadándose, tanto con todo el mundo como con ellos mismos, piensan que no es justo lo que les ocurre y que sus padres les han defraudado. - Depresión: aquí aparecen los sentimientos de miedo, ansiedad, tristeza, esto conlleva a mayores episodios de lloros y piensan que no van a poder sobrellevar esta situación. - Negociación: tras haber concurrido la etapa de la depresión, sienten culpa acerca de lo ocurrido entre sus padres, entonces intentan solucionarlo de todas las maneras posibles, ya sea hablando con los padres, obedeciendo y
Divorcio y escuela 18 portándose de la mejor forma posible para que así puedan resolver el conflicto parental. - Aceptación: en esta etapa los niños comienzan a aceptar el conflicto y se muestran más abiertos a dialogar con los padres acerca del problema, poco a poco se van recuperando y volviendo a ser los mismos que antes del proceso de divorcio de los progenitores y se adaptan cada vez mejor a esta nueva situación. - Dolor: ésta es la que engloba a todas las anteriores o también puede ser que al ocurrir al final del proceso, les hace ser más conscientes acerca de esta nueva situación que les toca vivir u pueden sentir dolor al ver que se ha perdido ese núcleo de familia unida que tenían anteriormente. A continuación, se exponen tareas psicológicas importantes que tienen que resolver para sobrellevar la situación (Wallerstein, 1983; Wallerstein, Lewis y Rosenthal, 2013, citado en Sanz, Corral, Aperribai, Iriarte y Martínez-Pampliega, 2011, pp. 6-7): - Saber en qué consiste el divorcio: hay que explicarles a los niños lo que significa el divorcio, las consecuencias que conlleva y cómo va a ser esta nueva situación. La comprensión acerca de este proceso dividirá en dos fases, en la primera los niños notarán los cambios de forma inmediata y en la segunda valorarán el esfuerzo de sus padres por darles una vida mejor y podrán darle sentido. - Superar que no convivirán todos juntos como antes. Cuando unos padres se divorcian, los niños sienten la pérdida de la familia unida, además de que pierden a uno de los progenitores ya que abandona el domicilio familiar, aunque siga viéndolo fuera de la residencia familiar esto tiene que asociarse a que los padres se organicen adecuadamente para que el progenitor no custodio pueda formar parte de la vida cotidiana de los niños ya que si no es así, pueden sentir que el progenitor no custodio les rechaza o que ya no les quiere. Si ambos progenitores mantienen una buena relación pese al divorcio, los hijos no tendrán apenas problemas de afrontamiento ya que le verán de forma frecuente. En el peor de los casos, uno de los progenitores
Divorcio y escuela 19 abandona el hogar familiar y no vuelve nunca más, esta es una situación muy difícil de comprender para los hijos. - No involucrarse demasiado en el proceso: los hijos tienen que entender la preocupación de sus padres pero tampoco tienen que involucrarse excesivamente ya que esto puede verse afectado en su desarrollo infantil. - Afrontar la rabia y llegar a la culpa: en determinadas ocasiones los niños piensan que uno de los progenitores es el culpable del divorcio, piensan acerca del divorcio como algo indiferente ante sus necesidades. Se sienten frustrados porque sus padres que son aquellas personas que les quieren, les hacen daño. Por ello tienen que entender que todas las personas cometen errores y perdonando a sus progenitores se podrán liberar de la frustración y enfado que sienten hacia ellos. Se pueden sentir responsables del divorcio, como se ha argumentado anteriormente, pero tienen que entender que es un conflicto entre los padres y que ellos quieren mejor para sus hijos. - Aceptar que los progenitores no van a volver a estar juntos: como se muestra en apartados anteriores, muchos de los hijos no quieren aceptar el divorcio de sus padres, incluso aunque haya pasado mucho tiempo desde lo ocurrido. Pero es algo que poco a poco tienen que afrontar y saber que así será su nueva forma de vivir y que los problemas desaparecerán. - Tener esperanzas positivas acerca de las relaciones: los niños pueden pensar que porque sus padres se hayan divorciado, a ellos les ocurra lo mismo en el futuro con sus relaciones, entonces hay que explicarles que cada persona es diferente, que tienen que aceptar que en una relación hay posibilidades de que vaya bien o de fracasar pero no tienen que cerrar puertas a ello solo por miedo a que les ocurra lo mismo que a sus progenitores.
Divorcio y escuela 20 Varios autores explican las etapas por las que pasan los niños cuando sus padres se están separando. Es un proceso en el que los niños tienen que atravesar y buscar el lado positivo de la situación. Además explican las tareas psicológicas que tienen que hacer para atravesarlo lo mejor posible. Para afrontar estos problemas cuentan también con la ayuda de los miembros de la comunidad educativa en la que se encuentran los niños. Familia y escuela Todos los problemas que surgen en las familias y que pueden ser factores de riesgo para el desarrollo de los niños, se tienen que comunicar en el colegio, ya que el comportamiento de los niños puede cambiar, además de su rendimiento académico. La escuela está para enseñar conocimientos a los alumnos pero también para aportar seguridad, ayuda, confianza. Debido a que la familia de los niños se encuentra en una situación complicada como es el divorcio, la escuela puede ser el lugar en el cual el niño expresa sus sentimientos y necesitará la ayuda de los docentes para sobrellevarlo de la mejor manera posible. “La escuela es la encargada de colaborar en la educación de los niños con la familia, y frecuentemente es en el centro escolar donde se expresa lo que sucede en casa” (Rodríguez, Espada y Calvo, citado en Escalona, 2014). A los niños les cuesta expresar lo que sienten acerca del conflicto familiar que están atravesando, y sobre todo a los docentes y al resto de la comunidad educativa, ya que se sienten diferentes al resto de sus compañeros (Benedek y Brown, 1999, citado en Ortega, 2016, p.14). Si los maestros muestran empatía, interés y cariño por los alumnos, más posibilidades habrá de que los alumnos comenten la situación por la que están atravesando y las emociones que sienten al respecto. Si el maestro actúa de forma discreta con el niño, éste se sentirá más cómodo para contarle sus problemas y recibir toda la ayuda necesaria (Fridman, 1993, citado en Ortega, 2016, p.14). Un mayor porcentaje de alumnos que se encuentran en una situación de divorcio entre sus progenitores presentan cambios en el ámbito académico en el centro escolar, mostrando síntomas de ansiedad, depresión, soledad o distanciamiento (Castells, 2004, citado en Ortega, 2016, p.15)
Divorcio y escuela 21 "En otras ocasiones, hay algunos niños que pueden reproducir en la escuela los conflictos intrafamiliares que presencian dentro de su hogar" (Clerget, 2006, citado en Ortega, 2016, p.15). Como se observa en los párrafos anteriores, el papel del docente es crucial para ayudar a los niños a afrontar este problema. Para los niños es una situación complicada que conlleva muchos cambios en su vida diaria, por eso el docente tiene que proporcionarles toda ayuda necesaria y prestar mayor atención a los cambios conductuales y académicos para que sean lo menores posibles. Además hay que evitar que se distancie de sus compañeros ya que puede sentirse desplazado y esto conlleva mayores desajustes emocionales. Para ayudar a los niños a superar estas dificultades es conveniente la cooperación entre los miembros de la familia y de la escuela (Musitu, 2004, citado en Ortega, 2016, pp.15-16). Debido al número de conflictos que se está enfrentando la familia en el proceso del divorcio, en ocasiones tienen dificultades para comunicar acerca lo ocurrido al centro educativo. Por ello, la actuación de los maestros es importante ya que en algunos casos son ellos mismos quienes perciben los cambios en los comportamientos de los niños (Robledo, 2010, citado en Ortega, 2016, p.21). Los servicios que presta la escuela a la familia son necesarios para ayudarles a superar el proceso de divorcio de la mejor forma posible, aunque favorezca mucho más esta ayuda a los niños ya que son quienes permanecen en el centro escolar cada día. Por ello, la escuela tiene que ser un lugar en el que aprenden pero también en el que puedan recibir toda la ayuda necesaria para superar problemas familiares como es éste (López Larrosa, 2009, citado en Escalona, 2014, p.28). Los maestros se tienen que mostrar abiertos ante la comunicación con las familias en todo momento, ya que esta situación afecta mucho al comportamiento de sus alumnos. Si no es posible reunirse con ambos progenitores a la vez, se pueden realizar tutorías por separado, pero siempre que ambos padres reciban la misma información acerca de sus hijos.
Divorcio y escuela 22 También es necesario comunicar la situación al resto de profesorado que imparte clase a los niños afectados y al equipo directivo del centro si se diera la situación de que ocurriera algún conflicto. El maestro tutor del aula tiene que saber cómo actuar ante este tipo de situaciones por las que se enfrentan sus alumnos (Sureda, 2007, citado en Escalona, 2014, p.28). Se considera primordial que los profesores tengan las capacidades y habilidades suficientes para detectar cambios en las conductas de los alumnos y para poder ayudarlos a ellos y a sus respectivas familias a superar las dificultades que conlleva la adaptación frente al conflicto interparental (Musitu, 2004, citado en Robledo, 2010, p.32). Existe el caso en el que la familia no comunica al centro educativo la situación por la que están pasando, así que por ello los docentes tienen que estar atentos ante los cambios de actitud que presentan sus alumnos (Robledo, 2010). La escuela es un lugar en el que los niños pasan la mayor parte del día, es por eso que los docentes facilitarán la mayor ayuda posible tanto a los niños como a las familias para atravesar esta situación y solucionar los problemas que ésta produce. Como conclusión de los autores mencionados anteriormente, familia y escuela tienen que estar enlazadas para poder comunicar los problemas que presentan los niños y poder ayudarlos. Acerca de la perspectiva docente Los niños tienen dificultades para comentar en el centro educativo a sus maestros la situación familiar que está ocurriendo y cómo se sienten. Esto es a causa de que pueden sentirse diferentes o excluidos del resto de alumnos (Benedek y Brown, 1999, citado en Ortega, 2016, p. 14). La mayor parte de los alumnos que se enfrentan a este conflicto familiar presentan cambios en el ámbito escolar, estos cambios son reconocidos por los tutores del aula y por los demás profesionales que pertenecen al centro educativo. Los docentes perciben los cambios que están ocurriendo en la conducta de los niños ya que están en contacto con ellos durante muchas horas al día y pueden observarlos en primera persona.
Divorcio y escuela 23 Además los tutores y profesionales presencian diferencias de comportamiento respecto al resto de alumnos. Es por ello que los docentes además de observar a los niños en el aula, tendrán que observar cómo se comportan con sus iguales, en el recreo, con otros miembros del centro educativo, en otras asignaturas y cómo afectan estos cambios en su rendimiento académico. No obstante, algunos niños representan en el aula los conflictos familiares que ocurren en su hogar (Clerget, 2006, citado en Ortega, 2016, p.15). Cuando los maestros muestran interés, apoyo, hacen preguntas y se preocupan, los alumnos se sienten más cómodos y tienen la iniciativa de contarles cómo se sienten respecto a los conflictos familiares. Comportarse de forma discreta pero atenta frente a los niños ayudará a ganarse su confianza (Fridman, 1993, citado en Ortega, 2016, p.14). En el momento en el que las familias atraviesan por el proceso de divorcio o separación es algo que los profesionales del centro educativo deben saber, ya que tienen que buscar la mejor forma de actuar y ayudar a sus alumnos. Si los niños son muy pequeños no suelen ser ellos quienes comuniquen la situación en el centro, sino que es papel de la familia de informar. Y todos juntos hay que ayudar a que el desarrollo de los niños no se vea afectado pese a estos casos. A los niños que se encuentran en edades tempranas tienen dificultades para comunicar cómo se sienten, qué emociones experimentan o asumen, por tanto hay que tener en cuenta que no son capaces de pedir ayuda por sí solos debido a los nuevos cambios que suceden en el hogar familiar. No obstante, desde el centro educativo hay que prestar atención a estos alumnos y brindarles todo el apoyo necesario. No todos los niños en estas situaciones tienen por qué comportarse de la misma manera, la edad en la que sucede el conflicto familiar influye en su conducta. Esta situación familiar puede acarrear cambios en el ámbito académico, y los niños pueden no mostrar participación con la clase, no haciendo sus deberes, no relacionándose con sus compañeros o con la aparición de momentos de rabietas.
Divorcio y escuela 24 Para los niños la escuela puede ser un lugar en el que refugiarse de lo que sucede en casa, por ello el centro escolar le transmite confianza y seguridad para que continúen su desarrollo. Debido a que las familias se encuentran en una situación inestable y conflictiva, son los profesores quienes tienen que aportar a los niños esa estabilidad y crear un clima fuera de conflictos. En la escuela se dan la ayuda y el apoyo necesario a los niños que atraviesan por esta situación para poder afrontarla con los cambios que conlleva de forma favorable y pudiendo continuar su desarrollo. Allí se cubren las necesidades que requieren los niños y se le aportan todos los recursos necesarios para que puedan afrontarlo y continuar con su etapa de desarrollo positivamente. Aquí se muestran algunas estrategias que pueden llevar a cabo los docentes (Clerget, 2006; Robledo, 2010, citado en Sanz, Corral, Aperribai, Iriarte y MartínezPampliega, 2011, pp. 11-13): Continuar con el mismo sistema de rutinas en el aula. Para los niños la escuela se convierte en un lugar tranquilo, estable y libre de conflictos. Puede aumentar el vínculo entre docente y alumno ya que les muestran seguridad. Al llevar a cabo una serie de horarios y rutinas, los niños se sentirán más seguros y tranquilos. Tener una buena comunicación, ya que el docente puede ser la única persona en la que los niños confíen para contarles sus sentimientos respecto a la situación vivida. Por ello, si los docentes tienen empatía con sus alumnos y les proporcionan la ayuda necesaria, éstos se sentirán más cómodos y seguros de ellos mismos. La escucha es un término muy importante ya que ayudará a que los niños expliquen todo lo que les preocupa y no sentirán que se encuentran solos ante esta situación, añadiendo a esto que los docentes cuando les escuchen no realizarán ningún tipo de crítica acerca lo vivido por los niños. Pueden ayudarles preguntándoles como se sienten, pidiendo que expresen sus sentimientos lo más claro posible, con mensajes frente a frente y utilizando una escucha activa.
Divorcio y escuela 25 Facilitar a los niños información para que puedan comprender el significado del divorcio. Los niños se suelen sentir culpables acerca del divorcio de sus padres y porque no pueden hacer nada para que se solucionen los conflictos entre ellos. Es por eso, que hay que hacerles entender que el conflicto es entre los progenitores y que los hijos no tienen la culpa de nada. Comprender que puede variar el rendimiento académico de los niños. La disminución se tiene que interpretar con tacto y comprendiendo que es el resultado de los cambios de conducta que ocurren en los niños y no se tiene que entender que el niño tiene una falta de interés hacia la escuela. Hay que comunicarse con los alumnos para poder colaborar juntos y solucionar los problemas. Los docentes reforzarán a los alumnos en cada progreso y el esfuerzo que conlleva, mostrando un entorno cómodo para favorecer el aprendizaje. Establecer límites razonables y justos para que los niños no abusen de la situación del divorcio de sus padres como excusa para no realizar algunas tareas, aunque en la etapa infantil no se suelen dar estos casos. No es recomendable inculcar muchas prohibiciones, con indicarles las necesarias y que se expliquen con claridad es suficiente. Comunicarse utilizando un lenguaje positivo ya que los niños pueden sentirse ofendidos. Cuando se habla del divorcio hay que utilizar unos términos adecuados que no permitan dañar a ningún miembro de la familia. También se tiene que aclarar a los niños que el hecho de divorciarse solo implica a la ruptura de la pareja y no de la familia. También hay que explicarles que a partir de ese momento tendrán dos lugares de residencia y que no serán de la madre o del padre, sino de la familia incluyendo a los niños. Los niños tendrán que comprender que existirá una nueva familia en la que los niños no perderán la relación con sus progenitores, solo convivirán de forma separada. Involucrar programas que pertenecen al currículum del centro para favorecer una mejora en el desarrollo de los niños. En estos programas se trabajará la diversidad, diferentes estilos de familias, el trabajo de las
Divorcio y escuela 32 indicó que estas familias sobreprotegen a sus hijos para compensar el daño que pueden causarles mediante la separación o divorcio, y ésta profesional indicó que puede perjudicarles en un futuro. CONCLUSIONES Tras la revisión teórica realizada acerca del estudio de la relación entre el divorcio y/o separación conyugal y la escuela se pueden argumentar las siguientes conclusiones: En primer lugar, la evidencia demuestra que la mayoría de los niños presentan consecuencias negativas en este proceso. Estos cambios que presentan los niños pueden causarles depresión, ansiedad, irritabilidad, negación, falta de interés o disminución en la autoestima. Desde el ámbito escolar hay que procurar hacer que los cambios a los que se enfrentan estos niños, sean los mínimos posibles para que puedan desarrollar con total normalidad su infancia. Debido a que los niños pasan la mayor parte del día en la escuela, queda claro que el papel de los docentes es fundamental en este caso, es por eso que hay que brindarles la mayor ayuda posible tanto a los alumnos como a sus respectivas familias. Además, gracias a las estadísticas aportadas por el Instituto Nacional de Estadística, se observa que en los últimos años han ido aumentando el número de divorcios en la Comunidad de Aragón, siendo predominante el divorcio de mutuo acuerdo. Se debe recalcar que en este trabajo se han tomado en cuenta las opiniones de diversos autores que han investigado acerca de este tema durante hace más de treinta años. Muchos se preguntan acerca de cómo tiene que comportarse el docente con los alumnos que se encuentran en determinada situación, pero lo que realmente importa es que éste se muestre colaborativo y preste mucha atención al día a día para detectar los posibles cambios que presenten los pequeños para poder actuar lo más pronto posible.
Divorcio y escuela 33 Y lo más importante a destacar es que no hay que desplazar al niño del resto de compañeros porque así empeorarían las cosas ya que se sentiría desplazado y diferente a los demás. Hay que escuchar la opinión de los niños respecto al conflicto, ya que muchas veces no se tienen en cuenta sus puntos de vista, lo cual puede enlentecer su comprensión y aceptación. Actuando de manera discreta pero atenta y complaciente los niños se sentirán más cómodos y con mayor confianza para abordar el asunto. En este trabajo se ha aprendido que los niños necesitan el apoyo de ambos padres y de los profesionales del centro educativo para poder tener figuras de referencia para poder continuar su desarrollo evolutivo. Lo más fundamental para el bienestar de los niños a la hora de afrontar la situación es tratar el tema con total normalidad y no excluirlos del resto del grupo del aula. La actualización de información sobre este aspecto por parte de los docentes tiene un gran valor a la hora de actuar con estos casos familiares que cada vez se ven más en los centros. Gracias a las propuestas de intervención, se observa que éstas ayudan a tener una guía y un ejemplo acerca de cómo ayudar a éstas familias implicadas en este conflicto y a mejorar la relación familia-escuela de forma positiva ya que es importante de cara al futuro de los niños, teniendo en cuenta la variedad de cada familia. Perspectivas futuras Una vez recopilada la información acerca de la temática de este trabajo, el siguiente paso podría ser realizar una propuesta de intervención para un centro escolar en el que se conozca la existencia de niños con problemas familiares como en este caso es el divorcio conflictivo para poder actuar a tiempo y colaborar con sus respectivas familias fomentando la parentalidad positiva. Este trabajo hace mayor hincapié refiriéndose a niños que se encuentran en etapa escolar y en la mayor medida a los pertenecientes a Educación Infantil, aunque también se podría ampliar información acerca de cómo afecta el divorcio a los niños más mayores y adolescentes.
Divorcio y escuela 34 Se anima a maestros y futuros maestros que se formen acerca de cómo actuar en el aula sobre este tema para llevarlo con la mayor normalidad posible y que ningún alumno se sienta desplazado o diferente al resto de la clase. Valoración personal El presente trabajo me ha ayudado a conocer más acerca del tema y de la gran importancia que tiene en el comportamiento de los niños, sobre todo en los más pequeños. Aunque por mi experiencia personal haya vivido en una situación complicada como ésta, desconocía sobre los cambios que repercuten en los niños y cómo tenía que actuar el docente sobre ello. En la sociedad actual se han incrementado los casos, esto ha llevado a los docentes a ampliar conocimientos sobre las competencias y estrategias a utilizar en este contexto con sus alumnos. Además en la escuela cada vez se le dan mayor importancia a las emociones de los niños y esto les ayudará a superar el problema de forma positiva en la mayor medida posible, contando con la colaboración de las familias. En conclusión, actuar desde el primer momento en el aula acerca de este tema es la clave fundamental ya que desde que los niños empiezan la escolarización, los docentes comienzan a formar parte de la vida del niño.
Divorcio y escuela 35 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Andrade Parrales, G. E. (2013). Estudio de las características psicológicas de niños ante el divorcio de los padres, usuarios del Centro de Protección de Derechos, MIES. (Tesis). Universidad de Guayaquil, Ecuador. Recuperado de: http://repositorio.ug.edu.ec/bitstream/redug/6501/1/TESIS%20GLORIA.pdf Arch Marín, M. (2010). Divorcio conflictivo y consecuencias en los hijos: implicaciones para las recomendaciones de guardia y custodia. Papeles del psicólogo, 31 (2), 183-190. Recuperado de: http://www.papelesdelpsicologo.es/pdf/1845.pdf Barea, S., Ben-Yahia, Y., Luque, C y Fernández-Molina, M. (2015). Experiencias sobre separación y divorcio en tres aulas de Educación Infantil. Una propuesta de intervención. ENSAYOS, Revista de la Facultad de Educación de Albacete, 30 (2), 173-187. Recuperado de: https://revista.uclm.es/index.php/ensayos/article/view/903/804 Bengoechea P. (1992). Un análisis exploratorio de los posibles efectos del divorcio en los hijos. Colegio Oficial de Psicólogos, Delegación Norte, España. Recuperado de: http://www.psicothema.com/pdf/847.pdf Cantón, J,. Cortés, M. R. y Justicia, M.D. (2002). Las consecuencias del divorcio en los hijos. Psicopatología Clínica, Legal y Forense, 2(3), 47-66. Recuperado de: https://masterforense.com/pdf/2002/2002art16.pdf Claver, E. [Esther Claver]. (20 de febrero de 2020). Por qué no se puede trabajar en equipo en la etapa de infantil. [Archivo de vídeo]. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=3wb4MRM7Vp0 Del Barrio, M. (2018). Abordaje de separación y divorcio en contexto escolar. (Trabajo de Grado). Universidad Pontificia Comillas, Madrid, España. Recuperado de: https://repositorio.comillas.edu/xmlui/bitstream/handle/11531/22343/TFG%20Del %20Barrio%2c%20PA%c2%a9rez%20del%20Molino%2c%20MarA%c2%ada.% 20.pdf?sequence=1&isAllowed=y
Divorcio y escuela 36 Escabias Gutiérrez, Mª del Mar. (2008). El egocentrismo del niño. Revista Enfoques Educativos,13, 37-41. Recuperado de: https://www.researchgate.net/profile/Valentin_Catalan/publication/39252696_Edu cacion_para_la_salud_la_alimentacion/links/53f490740cf2fceacc6e8d93.pdf#pag e=37 Escalona, S. (2014). Retos del profesorado para afrontar situaciones de separación y divorcio en el ámbito educativo. (Trabajo de Grado). Facultad de Educación. Universidad de Zaragoza. Recuperado de: https://zaguan.unizar.es/record/14445/files/TAZ-TFG-2014-594.pdf Feito, L. (2007). Nuevas perspectivas científicas y filosóficas sobre el ser humano. España: Universidad Pontificia Comillas. Fernández Pando, M. (2016). Las víctimas inocentes de la separación o divorcio. Consecuencias en los hijos. (Trabajo de Grado). Escuela Vasco Navarra de Terapia Familiar, España. Recuperado de: https://www.avntf-evntf.com/wpcontent/uploads/2016/11/FernandezMaiderTrab3BI1415.pdf García García, Emilio. (2005). Teoría de la mente y desarrollo de las inteligencias. Educación, desarrollo y diversidad, 8 (1). pp. 5-54. Recuperado de: https://eprints.ucm.es/5553/1/REVISTA_DEA%C3%91O.pdf Instituto Nacional de Estadística. (2018). Estadísticas de Nulidades, Separaciones y Divorcios. Recuperado de: https://www.ine.es/prensa/ensd_2018.pdf Mañas Simón, M. (2015). Propuesta de programa de intervención para mejorar las relaciones familia-escuela. (Trabajo de Grado). Universidad Internacional de la Rioja, España. Recuperado de: https://reunir.unir.net/bitstream/handle/123456789/2933/Montserrat_Ma%C3%B1 as_Simon.pdf?sequence=1 Martín Bravo, C., Navarro Guzmán, J.I. (2009). Psicología del desarrollo para docentes.(103-110). Madrid: Pirámide España.
Divorcio y escuela 37 Ortega, C. (2016). ¿Cómo afrontar el divorcio en la escuela?.(Trabajo de Grado). Universidad de Cantabria, España. Recuperado de: https://repositorio.unican.es/xmlui/bitstream/handle/10902/9318/OrtegaAlbaCelia. pdf?sequence=1 Ramos Ardila, C. A., Quintero Lindarte, R. (2019). Implicaciones de la separación en hijos de padres separados. (Tesis de pregrado). Facultad de Ciencias Sociales y Humanas. Universidad Cooperativa de Colombia. Recuperado de: https://repository.ucc.edu.co/bitstream/20.500.12494/8957/4/2019_separacion_im plicaciones_hijos.pdf Real Academia Española (2019). Divorciar. En Diccionario de la Lengua Española (23ª ed). Recuperado de https://dle.rae.es/divorciar?m=form Robledo, M. M. (2010). Profesores y mediación familiar como alternativa para una mejor adaptación de los niños/as ante el divorcio. Revista de Intervención Psicosocioeducativa en la desadaptación social, 3, 31-40. Recuperado de: https://accedacris.ulpgc.es/bitstream/10553/10789/1/profesores_y_mediacion_fam iliar.pdf Rodas Y. (2016). Los niños de edad escolar, en el conflicto del fenómeno del divorcio [tesis]. Universidad de Cuenca, Ecuador. Recuperado de: http://dspace.ucuenca.edu.ec/bitstream/123456789/25034/1/tesis.pdf Salzberg, B. (1996). Los niños no se divorcian. Revista de Treball Social, 143, 27-33. Recuperado de: http://www.escuelapsicoanalitica.com/wpcontent/uploads/2014/06/AECPNA_02_losninosnosedivorcian.pdf Sanchis Castelló, A., Robledo Torres, C., Llop Pérez, R y Carbonell Vayá, E.J. (2017). Efectos del conflicto parental postdivorcio en la adaptación y bienestar de los hijos. Información psicológica, 114, 83-97. Sanz, M., Corral, S., Aperribai, L., Iriarte, L. y Martínez-Pampliega, A. (2011). Manual de buenas prácticas en la escuela ante situaciones de divorcio. Egokitzen, Programa de intervención post-divorcio. Universidad de Deusto, España. Recuperado de:
Divorcio y escuela 38 https://www.berrigasteiz.com/site_argitalpenak/docs/100_inclusiva/1002011003c _Pub_EJ_egokitzen_dibortzioak_praktika_onak_c.pdf Seijo Martínez, D., Fariña Rivera, F., Novo Pérez, M. (2002). Repercusiones del proceso de separación y divorcio. Recomendaciones programáticas para la intervención con menores y progenitores desde el ámbito escolar y la administración de la justicia. Publicaciones, 32: 199-218. Recuperado de: https://digibug.ugr.es/bitstream/handle/10481/23946/451_32.pdf?sequence=1&is Allowed=y Velázquez Gómez, P. (2016). Programa de intervención. "Promoción de prácticas educativas para promover la parentalidad positiva en familias de progenitores divorciados". (Trabajo de Grado). Facultad de Ciencias de la Educación, Universidad de Sevilla, España. Recuperado de: https://idus.us.es/bitstream/handle/11441/70684/PATRICIA%20VEL%C1ZQUE Z%20G%D3MEZ.pdf;jsessionid=441EC5E006C5722932567662074BEBAE?seq uence=1 Zamora Muñoz, K. (24 de agosto de 2011). El divorcio, ¿cómo afecta el desarrollo del niño? [Entrada de blog]. Recuperado de: http://www.accespecialistas.com/noticiasxxx.php?envia=noticia_94
Divorcio y escuela 39 ANEXO 1 Cuento adaptado “El mar a rayas”: Caterina vivía con su papá en una isla, en una casita pintada a rayas. Su mamá se había ido a vivir a un barco desde donde tenía bonitas vistas. -Es que mamá y yo estamos separados, porque así estamos más contentosdijo su padre. Ella, pensando, vio que había perdido un calcetín y fue en su busca. Se encontró con un cartero, que estaba escribiendo una carta. -Esta carta es para mi amigole dijo. -¿Y por qué no vas a verlo? -Porque prefiero que estemos separados y así poder recibir cartas larguísimas. Más tarde vio a una vaquita que no podía andar porque movía las cuatro patas a la vez. Le enseñó que tenía que moverlas por separado para poder andar. Y ella se puso muy contenta. ¡Atchuuuuuuus! Estornudó Caterina borrando las rayas blancas del paso de cebra. Las rayas negras se enfadaron mucho porque ya no eran rayas. Ya que si no hay rayas negras separadas con rayas blancas no se ve el paso de cebra. Por fin llegó al barco de su mamá y le preguntó si había visto su calcetín. Esta le dijo que sí pero que a los calcetines les gusta estar más separados porque es más divertido. Así tú puedes llevar un calcetín de cada color. De este viaje aprendió que no todas las cosas quieren estar juntas, que hay veces que es mejor estar separados. Además ahora Caterina podría vivir en casa con papá y en el barco con mamá (Barea, Ben-Yahia, Luque y Fernández-Molina, 2015, pp.187).
Divorcio y escuela 40