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Abstract

La Orientación Familiar y Conyugal estructurada cobra fuerza a partir de los años setenta, con bases científicas y racionales así como personal especializado en Ciencias de la Familia. A día de hoy, y en varios países, la Orientación Matrimonial y Familiar constituye una disciplina reconocida en el ámbito académico , formando parte los COFs en del sistema público de Servicios Sociales como servicios especializados para la familia. <br /> No en vano el Consejo de Europa, en Recomendación de la reunión celebrada en Estrasburgo el 2 de septiembre de 1974 , afirmaba a este respecto que el orientador familiar es aquel profesional que tiene la visión amplia y general de la problemática familiar, pudiendo actuar en muchos casos como un mediador imparcial en las complejas cuestiones a las que se enfrenta la familia actual.<br />Paralelamente al avance de la disciplina académica de la Orientación Familiar, se demanda con mayor fuerza la existencia de los COF o Centros de Orientación Familiar, como servicio especializado, profesionalizado e interdisciplinar a ofrecer a las familias en la resolución de sus conflictos. La complejidad cada vez mayor de todas aquellas cuestiones relacionadas con la familia y el desarrollo de sus diferentes ciclos vitales aparece por lo tanto en la génesis de los centros de orientación familiar, en la búsqueda de un inestimable recurso social de apoyo.<br /> En España, ha sido relevante el I Congreso Estatal de Organismos Familiares de la Unión Internacional de Organismos Familiares (UIOF), celebrado en Madrid del 17 al 20 de diciembre de 1987. Se pedía la creación de COFs a la Administración española, que prestara un asesoramiento global a la familia en la prevención, educación y asesoramiento terapéutico. Algunas expresiones que allí se acuñaron fueron “…constatamos la ausencia <br />de especialistas en familia…”, “…profesionales especialmente formados en asesoramiento y orientación familiar”…<br />La acepción más comúnmente aceptada para el término COF se refiere a los consultorios familiares de inspiración en las raíces de la civilización europeo-occidental, en los que se centrará el trabajo de investigación, que se caracterizan por la atención prestada a la prevención y a los problemas de formación, integrando de esta manera la acción socio-psicológica y sanitaria más propia y específica de los consultorios de carácter público. Las herramientas del diálogo, de la escucha activa y del counseling, colaboran en el objetivo principal de recuperar la dimensión armónica de cada persona y familia. No se estaría hablando tanto de diferentes modalidades de intervención técnica y protocolizada–que las hay- sino de centrar el interés en cada caso personal en concreto, con el protagonismo de cada persona que acude a estos centros. Esta consideración convierte a las personas en objetivo prioritario, frente al concepto de “paciente” propio de un consultorio público. La patología, diagnosis o terapia no se constituyen por lo tanto en el objetivo esencial de la consulta, sino que se estaría hablando también de orientación, formación y testimonio del valor del equilibrio personal y familiar. Aquel lugar al que se acude como protagonista, no como paciente, en situaciones críticas – pero comunes – que pueden darse en la vida familiar, sin llegar a constituir patologías<br />La colaboración de estos centros puede reforzar aspectos algo más difíciles de abarcar en su totalidad en la atención socio sanitaria actual, como la intervencion en las crisis de los diferentes subsistemas, conyugal, parental, filial, fraternal, intergeneracional, contemplando dimensiones humanas constitutivas tan importantes como el contexto escolar, la familia extensa, la monoparentalidad… <br />La salud familiar como bien social, derecho para todos que exige calidad y equidad: Dentro del proceso de transformación que la OMS propone para el modelo de salud, este proyecto enfrenta y asume estos nuevos paradigmas de salud, al ser estratégico, permitir un aumento de la resolutividad familiar y de recursos a su alcance, y por ende, la reducción del gasto sanitario en atención médica y farmacológica.<br />Los principales objetivos de la investigación han sido los siguientes:<br />™ Profundizar en la realidad social y jurídica de estos centros de atención a la problemática familiar buscando producir una revalorización de los mismos, que beneficie a los agentes sociales y a las estructuras jurídicas en su conjunto. <br />™ Valorar como la incardinación de estos centros en el tejido social puede reforzar aspectos esenciales, pero difíciles de abarcar en la atención socio sanitaria actual, como la colaboración en las crisis de los diferentes subsistemas, conyugal, parental, filial, fraternal e intergeneracional. <br />™ Analizar el régimen jurídico y organización de los COFs, como centros de apoyo psico-social y con posibilidad de proyección jurídica en diferentes ámbitos (jurídico, social, sanitario…).<br />™ Profundizar en la labor de los COFs como medida extrajurisdiccional de resolución de conflictos, y la posibilidad de que formen parte de las estructuras pastorales previas, al amparo de la carta apostólica del Papa Francisco: Mitis Iudex Dominus Iesus (EDL 2015/266016) referida a la reforma de los procesos de nulidad matrimonial en el ámbito de la Iglesia católica de rito latino, que contempla la figura de la investigación pastoral prejudicial. <br />El trabajo presenta numerosas conclusiones y propuestas "de lege ferenda" en referencia a los objetivos planteados.<br /> <br /> Latre Campos, María Yolanda; González-Varas Ibáñez, Alejandro

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2021 97 María Yolanda Latre Campos Los Centros de Orientación Familiar (COF): aproximación global e implicaciones jurídicas Director/es González-Varas Ibáñez, Alejandro © Universidad de Zaragoza Servicio de Publicaciones ISSN 2254-7606 María Yolanda Latre Campos LOS CENTROS DE ORIENTACIÓN FAMILIAR (COF): APROXIMACIÓN GLOBAL E IMPLICACIONES JURÍDICAS Director/es González-Varas Ibáñez, Alejandro Tesis Doctoral Autor 2020 UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA Escuela de Doctorado Programa de Doctorado en Derecho Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es TESIS DOCT ORAL Los centros de orientaci ón familiar (COF): aproximación global e implica ciones jurídicas Autora: Y olanda Latre Campos Director: Alejandro González-V aras Ibáñez UNI VE R SI DAD DE Z AR AG O Z A Departamento de Derecho Público 2020 Facultad de Derecho Departamento de Derecho Público Área de Derecho Ecle siá stico del Estado Los centros de orientaci ón familiar (COF): aproximación global e implica ciones jurídicas Y olanda La tre Cam pos Índice 1 INDICE INDICE ............................................................................................................................................. 1 AGRADECIMIENTOS ........................................................................................................................ 7 ABREVIATURAS ............................................................................................................................... 9 INTRODUCCIÓN ............................................................................................................................ 1 1 CAPÍTULO 1 DESAFÍOS A CTUALES A LA F AMILI A; NECESIDAD Y OPOR TUN IDAD DE LA ORIENTACIÓN FAMILIAR ............................................................................................................................ 21 1.1. I NTRODUCCIÓN ............................................................................................................... 21 1.2. A PROXIMACIÓN AL CON CEPTO DE F AMILIA Y SU PRO TECCIÓN JUR ÍDICA ....................................... 22 1.2.1. Familia fun cion al y c iclos vita les normativos d e la familia ............. .............. .......... 38 1.2.2. Teorías de la familia ........... .............. .............. ............... ............... .............. ............. 46 1.3. L A INSTITUCIÓN FAM ILIAR , “ PATRIM ONIO DE LA HUM ANIDAD ”. N ECESIDAD Y OPORT UNIDAD DE L A ORIENTACIÓN FAM ILIAR ................................................................................................................................ 49 CAPÍTULO 2 LA ORIEN TACIÓN FAMIL IAR; S U DESARRO LLO E N LO S COF ................ ............... .. 65 I NTRODUCCIÓN ............................................................................................................... 65 2.1. L A ORIENTACIÓN F AMILIAR . I NTRO DUCCIÓN . ........................ ............... .............. .............. ...... 65 2.2. 2.2.1. Concep to, fundament os y princ ipios de la o rientac ión familiar . ............... .............. 66 2.2.2. Ámbito estructu ral .................................................................................................. 72 2.2.3. Técnica s aplic adas e n la orienta ción familiar ................. .............. ............... ........... 76 2.2.3.1. La técnica de la entrevis ta .............................................................................................. 76 2.2.3.2. Técnicas si stémicas, conductu ales y cognitivas .............................................................. 82 2.2.4. Delimitac ión de la orientació n familiar: orienta ción y med iación familia r ............. 90 2.2.4.1. Figuras afines a la orientación familiar: diferenciación ... ............ ............. ............ .......... 91 2.2.4.2. Orientación familiar y mediación: delimitación normativa y funcio nal ............. .......... 95 2.2.5. El orien tado r familiar ............. ............... .............. ............... ............... .............. ...... 107 2.2.6. La lab or de o rientac ión familiar, u na c uestió n socia lmente recon ocida y c ubierta por los c entros d e orient ació n familiar ... ............... .............. ............... ............... .............. .............. ... 110 2.2.6.1. Asp ectos generales ....................................................................................................... 110 2.2.6.2. Reconocimiento social y normativo de los COF por parte del Consejo de Europa .. ..... 118 2.2.6.3. Una referencia concreta: Los centros de orientació n familiar en Buenos Aires .......... . 121 2.3. C ONSIDERACIONES FIN ALES .............................................................................................. 123 CAPÍTULO 3 ANÁLISIS DE LOS CO F: ORIGE N Y EVOLUCIÓN; E STR UCTURA Y ÁMBI TO DE ACTUACIÓN. CONS TITUCIÓN JURÍDICA .................................................................................................... 125 I NTRODUCCIÓN . D ELIMIT ACIÓN ........................................................................................ 125 3.1. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 2 L OS COF DENTRO DEL MARCO D OCTRINAL DE LA I GLESIA SOBRE LA FAMIL IA .............................. 125 3.2. 3.2.1. La familia y su ap oyo p or parte de la Iglesia . El p rincipio de subsidiariedad ..... ... 126 3.2.2. Redefinic ión d el valo r de la familia ............... ............... ............... .............. ............ 131 3.2.3. Los COF en la Ig lesia ................................................................................................. 139 3.3. O RIGEN Y CONSTIT UCIÓN DE LOS C ENTROS DE O RIENTACIÓ N F AMILIAR DE INSP IRACIÓN CRIS TIANA 148 3.3.1. Evoluc ión histórica internac ional de la o rientac ión familiar y c reación de l os primeros ce ntros de aten ción a la proble mátic a familia r ............... ............... ............... .............. ...... 148 3.3.2. Países en la van guardia ............ .............. ............... .............. ............... .............. .... 150 3.3.2.1. Améri ca ........................................................................................................................ 151 3.3.2.2. Europa .......................................................................................................................... 153 3.3.3. Una mirad a partic ular: Los c onsulto rios familia res en Italia .................... ............ 156 3.3.4 El m odelo de Argentina ........................... .............. ............... .............. ............... ........ 166 3.3.5. España ................................................................................................................... 168 3.4. E STRUCTURA Y MAR CO JUR ÍDICO DE LOS COF .... ............... .............. .............. ............... ....... 172 3.4.1. Estructu ra y ámb ito d e actua ción de los ce ntros de orient ación fam iliar de inspiración cristiana .......................................................................................................................... 1 73 3.4.2. Legislac ión c anónica : posible s configuracio nes ju rídicas de los COF . .............. ..... 175 3.4.2.1. Breve recorrido legislativo del fenómeno asociativo en el ámbito ecle siástico . ... 176 3.4.2.2. Legislación ca nónica actual según el Código de Derecho canónico de 1983; carácter público o p rivado de las entidades jurídicas. ............................................................................................ 179 3.4.2.3. Las fundaci ones canónicas ........................................................................................ 182 3.4.2.4. Las asociaci ones de fieles .......................................................................................... 188 3.4.2.5. Resume n ....................................................................................................................... 195 CAPÍTULO 4 ANÁLISIS JURÍ DICO D E LOS COF EN ESPAÑA ........ ............ ............. ............ ..... 199 4.1 T IPOLOGÍA ........................................................................................................................ 199 4.2 P ROFESIONALES Y LABOR ES DESARROLLADA S EN LOS COF EN E SPAÑA .......................................... 202 4.3 R ECONOCIMIENTO CIVIL DE L A CONSTITUCIÓN D E LOS CENTRO S DE OR IENTACIÓN FAMILI AR DE INSPIRACIÓN CRI STIANA .............................................................................................................................. 205 4.4 E STUDIO DE LA SITUACIÓN J URÍDICA DE LO S COF EN LAS DIÓCESIS ESPAÑO LAS ............................... 216 4.4.1 Aná lisis de la constit ución jurídic a de los COF en E spaña ............... ............... .......... 218 4.4.2 Comu nica cion es persona les sobre la estructu ra jurídic a de lo s COF ........ ............... 220 4.4.3 Estatutos ................................................................................................................ 226 4.4.4 Persona lidad jurídica ............ ............... .............. ............... ............... .............. .......... 228 4.4.5 Caráct er públic o o privado .................... .............. ............... .............. ............... ......... 231 4.4.6 Forma jurídica ado ptada ....................... ............... ............... .............. .............. ........ 233 4.4.7 Fine s y obje tivos soc iales ............................ .............. ............... .............. ............... ... 237 4.4.8 Órgano s de g obierno . .............. ............... .............. ............... ............... .............. ....... 243 4.4.9 Mod ificació n y e xtinción d e la persona jurídica .................... ............... .............. ...... 249 4.4.10 Rég imen e con ómico y bien es ....................... .............. ............... .............. ............... 252 4.5 D ERECHO COMPARADO ....................................................................................................... 258 4.5.1 Rég imen j urídico de lo s COF en Italia ........ ............... ............... .............. ............... .... 258 4.5.1.1. Fi nanciación y conse cuencias oper ativas........................................................................ 261 4.5.1.2 El futuro de la estructura jurídica de los COF en Italia ...... ............. ............ ............. ......... 264 4.6 P ROYECCIÓN JURÍDICA EN E SPAÑA ........................................................................................ 266 4.6.1 Configu ración de n uevos COF . .............. ............... ............... .............. .............. ......... 266 Abreviatur as 9 ABREVIA TURAS AAS Acta Apostolic ae Sedis AAVV Autores varios BOCEE Boletín Oficia l de la Confe rencia Episcopal E spañola BOCM Boletín Ofic ial de la Com unidad de Madrid BOE Bole tín Oficial del Estado CC Código Ci vil Español CE Con stitución Española de 1978 CEE Confer encia Episcopal Españ ola CEI Con ferenc ia Episcopal Italian a CIC17 Codex Iuris Canoni ci (Có digo de Derec ho canónico de 1917) CIC83 Codex Iuris Canoni ci (Có digo de Derec ho canónico de 1983) CIS Ce ntro de Investigacione s Sociológicas DC In strucción Dignitas Con nubii DOUE Di ario Oficial de la Uni ón Europea DPF Dir ectorio de la Pastoral Familiar en España DSI Doc trina Social de la Igle sia FOESSA Fomento De Estudios Soc iales y de Sociología Aplicada Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 10 IESF In stituto de estudios sup eriores de la fa milia IFFD In ternational Federa tion for Family Deve lopmen t INE Instituto Nacion al de Est adística IPP In vestigación prejudicia l pastoral MCS Medios de Comunic ación Social MIDI Motu Proprio Mitis Iudex Dom inus Iesus OMS Organ ización Mundial de la Salud REDC Revista Española de Dere cho canónic o RER Registro de Enti dades Reli giosas SFO Sistem a familiar de orige n SFC Sist ema fam iliar común SFQ/D Sistema fa miliar deseado SJPI Sentencia del Juzgado d e Primera Instanc ia TEDH Tribunal Europe o de Dere chos Humanos UIOF Unión I nternaciona l de Organismos Familiare s Introducción 11 INTROD UCC IÓN Existe una clara percepci ón de un cambio estructura l en el concepto de fam ilia a partir de las últimas déc adas del siglo XX, cambios que pueden constatarse de una forma empíric a, y que s in duda, tienen su im pacto en los diferentes á mbitos de la sociedad. En el nivel económ ico, variados estudio s muestran cómo la familia estable es la opción que men or c oste su pone, tanto par a sus miem bros c omo par a el Estado 1 ; en el nivel sanita rio, no es menos relevante el pa pel de la ins tituci ón familiar como agente promotor de la salud , que se deja evidenciar justamente cuando ésta deja de fu ncionar; y, en el ámbito personal, la familia y su funcionalidad siguen represen tando el valor más importante para los ciudadanos, y el ámbito que proporciona una ma yor f uente de felic idad y de ple nitud. Además de todo esto, la familia no es únicam ente un entramado de relacione s interpersonal es en un ámbito meramen te privado, sino que es una realida d con marcada re levancia socia l y en un conte xto comunitario muy am plio —tra bajo, salud, escue la, vecindario, servi cios sociales, asocia ciones, etc. —. La familia tiene reconocida legítimamente una serie de funciones que son esenc iales para el desarrollo de la sociedad —procreación , cuidados, soc ialización y educac ión—, funciones inherentes a la misma. A estas ha de añadirse la afectividad —“dar am or” 2 —, eleme ntos que diferencian al núcle o familia r de otras institucione s. Si estas func iones fallan —funciones que están interre lacionadas entre sí, de mane ra que no pueden sepa rarse o dividirse sin perjuicio alguno —, se producen desequilibrios en la pers onalidad de los indi viduos, y por ende, en la socie dad. Por todo ello, la institu ción familiar no debe verse abocada al “descuido” legislativo y social, sino que por el contrario debe ser protegida y fortalecida en aquellos aspec tos concre tos por los que pue da “fractur arse”. La comple jidad cada vez mayor d e t odas a quellas cuestiones relacionadas con la familia y el desarrollo de sus difere ntes ciclos vitales apare ce en la génesis d e la disciplina aca démica de l a orientación fam iliar. Urge redefinir el valor de la familia en 1 THE FAMILY WATCH: Infor me 2009 “ La fa milia sostenible”. R ecuperado el 10 de julio de 2 019 de https://w ww.the famil ywatch.org/wp– co ntent/uploa ds/Informe 2009 .pdf 2 A. VALI LLO CAS TRO: “Polít icas de ap oyo a la funci ón ed ucadora d e la familia”, en Instit uto Universitar io de la Fa milia, ALVÁ REZ V ÉLEZ, M.I., B ER ÁSTEGUI PE DRO–VIE JO, A. (coord.) , Educación y familia: La ed ucación fami liar e n un m undo e n cambio , Univer sidad Pontif icia de Comillas, Mad rid, 20 06, p. 22. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 12 la sociedad y protegerla en sus crisis. Hablamo s de nuevos conceptos , de nuevas aplicacion es operativas y técnicas que puedan afr ontar las patologías que se originan al descuidar e l valor soci al —e inestimable — de l a familia. La Orien tación Familiar estruc turada cobra fuerza a partir de los años setenta , con bases cien tíficas y racionale s así como con personal especializado en Cie ncias de la Familia. A día de hoy, y en v arios países, la Orientación Matrimonial y Familiar constituye una disciplina reconocida en el ámbito académico 3 , formando parte los COF del sistema público de Servicios Sociales como servicios espe cializados para la familia. No en vano el Consejo de Europa, en Recom endación de la reunión ce lebrada en Estrasburgo el 2 de septiembre de 1974, afirmaba a este respecto que el orientador familiar es aque l profesional que t ien e la v isión amplia y general de la problemática familiar, pudiendo ac tuar en mucho s casos como un me diador imparcial en las comple jas cuestion es a las que se enf renta la familia actual. Paralelame nte al avance de la disciplina aca démic a de la Orientación Fami liar, se demanda con mayor fuerza la existencia de los COF o Centros de Orientación Familiar, como servicio espe cializado, profesionali zado e interdisciplina r para ofrecer a las familia s apoyo en la resolución de sus conflictos. La com plejidad cada vez mayor de todas aquellas cu estione s relacionadas con la familia y el desarrollo de sus diferentes ciclos vitales aparece por lo t anto en la génesis de los centros de orientación familiar, en l a búsqueda de un inesti mable recu rso social de asiste ncia. En E spaña, ha sido relev ante el I Congreso Estatal de Organismos Famili ares de la Unión Internac ional de Organism os Familia res (UIOF), celebrado en Madrid del 17 al 20 de diciembre de 1987. En sus conclusiones se pedía la cre ación de COF a la Administración española , que prestara un ases oramiento global a la familia en la prevención , educación y asesoramie nto terapéutico. Algunas exp resiones que allí se acuña ron fueron “…constatamos la ausenc ia de especia listas en familia…”, “…profesionale s especialmen te formados en ases oramien to y orientación fa miliar”… A día de hoy, la acepción más comúnme nte acept ada para el término COF se refiere a los consultorio s familiares de inspiraci ón en las raíce s de la civilizació n europeo—occiden tal, centros de inspiración cristiana mayormente, en los q ue se centrará el trabajo de investigación, caracte rizados por la atención prestada a la prevención y a los problemas de formación, apoyando de esta manera la acción socio—psicológic a y sani taria más propia y espec ífica de los consultori os de carácter público. Las herramientas del diálogo, de la escucha activa y del counsel ing , colaboran en el objetiv o principal de recuperar la dimen sión armónica de cada 3 A modo de ejemplo, el ciclo de LICENCIATURA EN CIENCIAS PA RA LA FAMILIA, cuyo plan d e estudios ha sido recono cid o por R esol ución Nº 325/ 12 del Ministerio de Educaci ón de la Nación Argentina. Introducción 13 persona y familia. No se estaría hablando tanto de diferente s modalidades de intervenci ón técnica y protocolizada —que las hay— sino de centrar el interé s en cada caso personal en concreto, con el protagonismo de cada p ersona q ue acude a estos centros. E sta consideraci ón convierte a las personas en objetivo prioritario, frente al concepto d e “paciente” propio de un consultorio público. La patología, diagnosis o terapia no se constituye n por lo tanto en el obje tivo esen cial de la consulta, sin o que se estaría ha blando prim ordialmen te de orientaci ón, formación y testimo nio del valor del equilibrio personal y familiar. Aquel lugar al que se acude como prota gonista, no como paciente, en sit uacione s críticas —pero comu nes— que pueden darse en la vida familiar, sin lle gar a cons tituir patologías. La colaboración de estos centros puede reforzar aspectos algo más difíciles de abarcar en su totalidad en la atención socio—sani taria actual, como la interve nción en las crisis de los diferen tes subsistemas —con yugal, parental, filial , fraternal, intergene racional— contemplando dimension es humanas constitutivas tan importantes como el con texto escolar, la fami lia extensa, la m onoparen talidad, etc. Y es q ue la salud famili ar como bien social es un derecho para todos que exige calidad y equidad. Dentro del proceso de transformac ión que la OMS propon e para el modelo de salu d , el proyecto que ese t rabajo desarrolla —que fija parte d e su atención en los COF como iniciativas priv adas d entro del ám bito eclesiástico— enfren ta y asume estos nuevos paradi gmas de salud, llegando a ser estratégico al permitir un aumento de la resolutividad familiar y de recursos a su alcance, y p or ende, la reduc ción del ga sto sanitario en aten ción m édica y farmac ológica. Se considera necesario — al ex istir en la actualidad una laguna y un vacío normativo en España — un proyecto de acerc amiento exhaustivo a los centros de orientación familiar de identidad cristian a, que son los que en su m ayoría han cubierto la atención a la problemática familiar en el ámbito privado, a través de su ámbito forma tivo—preven tivo y de su ámbito t era péutico. El es tudio de su estructura y campo de actuación, así como de la legisla ción canónica aplicable a los mismo s, junto a la revisión de su estructura jurídica actual, facilitará la posibilidad de establecer propuestas para una mayor funcionalidad y homoge neización jurídica de los mismos. Esta profundizac ión servirá también para el establec imiento de líneas de actuación en pos de una idónea proyección de los mismos en algunas esfera s muy concre tas dentro el ámbito de la jurisdicción eclesiástic a, especialme nte en aquellos ámbitos con un marcado carácter pastoral y preju dicial. A todas estas cuestiones que muestran la releva ncia del tema de investigación escogido y el estado en que se encuentra ahora mismo la rea lidad jurídica de la orientación familiar y de los COF, se une como m otivación para realizar este estu dio la propia experie ncia perso nal y profesional de la au tora. El presente traba jo prete nde dar respuesta a una serie de cuestiones que han ido surgiendo —y siguen apare ciendo a día de hoy— en la práctica aca démica y profesional de la autora. L a p rofundización desde el ámbito jurídico ha permitido además una proyección aún mayor de lo previsto en un principio. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 14 Más de tres décadas aumentando el historial curricular de la au tora a tra vés de diversa formación académica en Ciencias de la Familia, le han hec ho t omar conc iencia de la necesidad de refor zar aún más si cabe c onceptos como funciona lid ad familiar, familia sostenible y familia natural, conceptos aj enos a cargas ideológicas o políticas. Además, y sobre la base de la e xperiencia obtenida , todo anál isis sobre la protección jurídica de la familia no hace más que subrayar la esencia lidad de la misma p ara la nece saria estabilidad per sonal y social. Las labores de counsel ing — orientación familiar — llevadas a cabo por la autora desde el ámbito más p rofe sional y en el contexto espec ífico de una ONG e n un primer momento, y un COF d iocesano en un segundo, la han empu jado a ser observadora de primera mano de la rele vancia de este discipli na académica y de su metodología científic a. Esta experiencia contrasta — y sigue contrastando a d ía de hoy— con e l desconocim iento circun dante de lo que es la orie ntación fam iliar c omo tal , frecu entemente con fundida o disemin ada en figuras a fines c omo son l a atenc ión psicológica, sanitaria , de m ediación o terapia. Cierto es que la orientación familiar está desarrollada en el ámbito públic o, por descontado, pero se observan diferencias en cua nto a las metodologías, antropología subyacente, y enfoqu e. Su enfoque está más dirigido al síntoma p articular y al aspecto socio—sanitario , mientra s que la orientación en el ámbito particular a la intervención sistémica desde e l enfoqu e humanístic o. Esta realidad ha an imado a la que suscribe a profundizar en estos centros privados, de inspiraci ón huma nista cristiana: los COF o cen tros de orientación familiar, constituidos c omo iniciativa particular y dentro del ám bito eclesiá stico principalmen te. La autora — a raíz de varios eventos académico s en los que ha participa do en su calidad de directora de COF— ha venido comp robando la falta de conoc imiento inter pares y en la sociedad de estos cen tros, así como una falta de homogen eización jurídica entre los mismos. No existe a día de ho y en E spaña un estudi o actualizado de qué e s un C OF dioces ano, c ómo se e structur a jurídicam ente, ni de los métodos específic os y labores propias que en ellos se realizan. También ha podido constatar el interés común que ex iste en la necesidad de c oordinac ión entre todos los centros en el ámbito nacional, las peticione s de estructuras su periores de referen cia y apoyo, la falta de información sobre aspectos legales — LOPD, confidenci alidad, segurida d, adquisición de la personalidad jurídica civil, etc. —, lo que ha constituido sin duda uno de los mayores acic ates para es te trabajo. Finalmen te, también latía en la investigadora la idea — derivada de aquellas consultas matrimoniales que po dían desembocar en un proc eso d e nulidad matrimonia l canónic o— de que sería oportuna una mayor colabora ción entre el ámbito pastoral y el ámbito judicial canónico en los referidos procesos de nulidad, un mayor conocimien to y coordinación con los tribunale s eclesiá sticos. Después del estudio de los dos Sínodos sobre la Familia y del Motu proprio Miti x Iudex Domin us Iesus, se afianzó la percepción de que existe una relación indiscutible entre el ámbito pastoral y la fase prejudicial previa al p roceso matrimonial. La percepc ión de que es nece sario evitar que la Introducción 15 orientación pastoral ofrec ida a personas inmersas en fracasos conyugales sea algo ajeno a la actividad procesal, y al mismo tiemp o, no obviar en todo disce rnimiento jurídico la dimensión pastoral, es otra de las pr incipales mot ivaciones del presente trabajo de investigac ión. El o bjeto perseguido con esta tesis ha dado lugar al presente texto que divide la materia de investigaci ón en cinco capítulos. Como se ha adelantado ya, una de las principales pretensiones de este trabajo ha consi stido en clarificar el régime n jurídico de los COF en España, ta nto desde el punto d e vista ca nónico como civil . A ello se h a dedicado íntegrame nte el capítulo cuarto , capí tulo nuclea r q ue por ello se empieza mencion ando en primer lugar, y en el que se analizan las diversas tipologías que presentan estos centros en nuestro país. Se ha procedido al estudio de los estatutos propios de la mayoría de los COF del ámbito naciona l, para poder clasifica r los diferentes tipos de conf igurac iones jurídicas que aparecen, observando q ue existe una variedad que no siempre responde a criterios bien definidos ni homogé neos. Ello ha llevado a la elaboración de una propuesta con creta de es tructuración —modelo d e estatutos—, tarea de g ran atractivo e interés que me recía la pen a abordar para clarific ar y mejorar el fun cionamie nto y estructura de los COF en España. L a perspectiva adquirida del conjunto del territorio nacional, junto con las sugerentes aportaciones que ha presentado el Derec ho comparado (al cual dedico un apartado específic o, el 4.1.5) han permitido formular, comparar y elaborar lo que , al humilde parecer de la autora, puede mostrarse como una de las principale s aportaciones de esta tesis. Con el fin de comprender bien el actual significado y régimen jurídico de los COF se ha conside rado necesa rio incorporar unos capítulos previo s que sitúen esta s cuestione s en el contexto debido. P or este motivo he iniciad o este estudio con un primer y segu ndo capí tulo sobre lo s desaf íos actuale s de la famili a y la oportun idad de la orientación familiar y de los COF. En efec to, estos centros están al servicio de la sociedad a través del soporte profesi onalizado a la familia, de ahí el interé s de la aproximación del Capítulo 1 al concepto de famil ia. Concepto que se amplía en el abordaje del ni vel de rec onocimien to social y lega l del que la mi sma goza a día de hoy. Junto a ello, y en cohere nte continuidad con esos antecedentes, se mostraba también nece sario dedi car el espacio suficiente a la relación entre la disciplina académi ca de la orientación famil iar y los COF. A esta t area se d estina n los capítulos segundo y tercero, donde se abordan no sólo el conce pto de esta disciplin a académica, sino también su ámbito estructural y su delimita ción respecto a otras figuras afines, como la mediac ión famili ar. Analizadas estas cuestio nes, se podría haber abordado ya el régimen jurídic o de los COF en España, pero aún quedaba otro aspecto de interés que, a juicio de la autora, era ineludible tratar para cerrar la comprensión de la configur ación jurídica de estas instituciones y de sus posibilidades de actuación en el futuro. Se trata de la cuestión sobre el origen, evolución histórica, ámbito de actuación y constitució n jurídica de estos centros, abordados todos ellos en el capítulo tercero; capítulo en el Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 16 que, además, se profundiza en la estructura y marco jurídico de aquellos COF constituidos c omo iniciativa particular dentro del ámbito ecle siástico. Finalmen te, la inve stigación se cierra con el capítulo quinto, el cual y , seg ún el parecer de la investigad ora, e s el otro capítulo n ucle ar de este estudio , ju nto con el ya referido capítulo cuarto —estudio d e la situaci ón jurídica de los COF en España—. Llegados a este último capítulo, y una v ez contemplados estos centros con todo su bagaje histórico y las amplias funciones que han id o adquiriendo con el paso del tiempo en el contexto de la Iglesia, tanto en España como en t antos países d e refere ncia, é stos apar ecen como e lementos v ivos q ue deben seguir prestando su servicio a las fa milias a la par que adaptándose a las circunstanc ias socia les y jurídicas que se presentan en cada momento y atendiendo a las p erspecti vas que les abre el futuro. Ya se ha indicado que en el capítul o cuarto se han realizado una s pro puestas concre tas de estructu ración —modelo de estatutos—, pero se ha lleg ado más allá porque el estudio de esta cuestión ha permitido comprobar también cómo lo s COF están llamados a adquirir nuevas funcione s en los t iempos venideros , funcione s en el sentido de una mayor proyec ción en el ámbito pre-proce sal canónico especialmente. No se trata ún icamente de una deduc ción personal basa da en el progresivo crecim iento y reconocimi ento de estas institucion es, sino en el estudio objetivo de las propias presc ripciones qu e ha ido dictando inc luso del Magisterio de la Igl esia a través de sus fuentes legislativa s. Todo ello ha derivado en la percepción de que estamos ante una cuestión —esta mayor proyec ción de los COF — que a dquiere personalida d propia y por e so se desarrolla un capítulo es pecífico, el ca pítulo quinto. E n este último capítulo se hace una amplia re flexión sobre el matri monio canónic o en el ámbito de las nulidades matrimonia les, y se fundamenta y justifica una posible convergencia de los COF en el ámbito previo a la actividad d e los tribunales eclesiá sticos en el proceso declarativo de nulida d matrimonial —especialm ente a raíz de la Carta Apost ólica Mitix Iude x Dominus Iesus—. Todo esto desemboca rá en un análisis exhaustivo de la figura de la Investigación Prejudicial Previa — conc epto, marco normativo, Derec ho comparado, praxis— que culminar á en propuestas de lege feren da. A pesar d e todo lo referido has ta ahora, se considera de interés por la autora el poder presentar una descripción más exhaustiva y sistemática de los objetivos más relevantes que se han pre tendido alcanzar con este trabajo 4 . Una vez explicada la estructura d e esta tesis doctoral, con sus principales contenidos y partes en que se distribuyen, re sulta conveniente realizar algunas aproximaciones a determin adas cues tiones metodológic as. Este trabajo de investigación desar rolla y sintetiza hasta el mom ento actua l una parte de l o vivido en la 4 Para no interrumpir la lectura continuada y necesa ria en est e epígrafe, se facilita n los objetivos de tallad os al final del mismo. Introducción 17 práctica académica y profesional de la autora. Muchas de las premisa s que estructuran esta tesis han estado latentes de alguna mane ra desde hace muchos años en su estudio y quehacer diario. E s por ello que no se limitan únicamente al ámbito jurídico sino que en ocasiones se abordan desde la experiencia y v isión de vida. E l abordaje desde un punto d e vista más jurídico le ha hecho entender el engrana je perfecto — y perfectible— d el derecho, lo cual a su vez ha a bierto horizontes después d e más de tres d écadas fuera del ámbito jurídico y centrada en otras d isciplina s académicas diferentes. La metodología se ha ad aptado al conocimie nto y aná lisis legislativo y do ctrinal de realidades com o la familia y su protección, la disciplina académic a de l a orientación familiar, la institucionalización de los centros de orientaci ón familiar, la r ealidad actual de los COF d iocesano s y su necesaria homogeneizac ión jurídica, así como su proyección preju dicial en el ámbito can ónico del proc eso de nulidad ma trimonia l. Esta estructura metodológic a ha sido princ ipalme nte cualitativa en los ca pítulos específic os dirigidos a la profundizac ión en los con ceptos de familia, de la orientación familiar o counsel ing, y de la realidad de los centros de orientación familiar —capítulo s 1, 2 y 3—, teniendo como un objetivo prioritario la descripción de las cualidades d e un/unos fenóme no/s, bu scando e l descubrimi ento de tan tas cual idades como sea posible y pretendie ndo, por lo tanto, un en tendimie nto en profundida d. En el capítulo que pro fundiza sobre la realidad ju rídica de los centros d e orientación familiar en España —capítulo 4 —, la investigación ha seguido grosso modo un método inductivo, ya que, a partir de datos particulares, se pretende llegar a conclusi ones de aplicac ión más gene ral. Con una investigación básica mente exploratoria, se intenta dar una visión de tipo aproximativo respec to a una determinada realidad: las lagunas detectadas a nivel jurídico en la constitución de los COF diocesanos en España y en su idónea homogene idad jurídica. Esto c oncluirá c on la concre ción de propuesta s a futuro. Sin embargo, en el capítulo sobre la proyección jurídica de los COF en el ámbito canónic o — capítulo 5—, la perspectiva es más holística en un intento de armonizar el ámbito jurídico con el pastoral. Destacar en esta parte el eleme nto metodológico lógico, y a que se ha pretendido desarrollar un proc eso sist emático y met ódico dirigido a la detección de posibles lagunas y/o contradiccion es, p ara dar consistenc ia a propuestas que puedan dar un mayor alcance a algunos de los ob jetivo s g eneral es y específic os. A lo largo de toda la inve stigación el elemento teórico—dogmátic o está muy presente en la estructuración metodológica, al estar basada sobre datos y fuentes socio—culturale s, psicológic as y j urídicas. Como en todo estudio jurídico, se ha procedido a la recopilaci ón d e las ob ras doctrinale s relac ionadas con el tema, así com o a la revisión de variadas fuentes n ormativas y de jurispruden cia, las cuale s han visto su correspondien te reflejo en ca da capítulo según los temas tratad os en ellos . De este modo, la norm ativa ha presidido la construc ción del texto en todo momento, lo mismo que las aportaciones doctrinales, existentes —en mayor o menor Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 18 medida— en relac ión con todo lo estudiado. La ju risprudencia está presente allí donde se ha podido incluir (capítulo cuarto, en la parte civil), y escasa en el capítulo quint o dada la novedad del tema. En cambio, en este mismo capítulo quinto, y a pesar de ser temática relativamente reci ente, sí ha habido ya aportaciones doctrinales de relieve cuyas principale s conclusione s se han querido conden sar, conclusione s que han tenido también como base la no rmativa que se ha rec opilado. También el elemen to praxólogico ha estad o presente al haber realizado múltiples enc uestas a diversos agentes relaciona dos con el ob jeto de la investigación —vicarios judic iales, Delegac iones Episcopale s, Arzobispados, CO F, etc. — . * * * * * Ob jetivos: 1. Análisis de la realidad soc ial y jurídica de la fam ilia 1.1. Consideración de la familia como “patrim onio de la humanidad” 1.1.1. Aproximac ión a las teorías de la familia y al conce pto de famili a funcion al y sus ciclos vita les 1.2. Protección jurídica de la familia 1.3. Redefinic ión del valo r de la familia en el espe ctro público 1.3.1. Aportación de nuevos significados, que le permitan afrontar los desajustes y patolo gías 2. Profundización en la realidad social y jurídica de la disciplina académ ica de la orientación familiar 2.1. Análisis a ni vel micr o—social, macro —social y socio —comunitario 2.2. Recopilación de datos jurídic os, socio—cultur ales y psicoló gicos 3. Estudio del orige n, historia y realida d socia l y jurídica de los Ce ntros de Orientación Familiar 3.1. Origen y justific ació n de los Centros de Orie ntación Familiar 3.2. Realidad hi stórica y jurídica 3.3. Análisis del régimen jurídico y organización de los COF , como centro s de apoyo psico—social y co n posibilidad de proyecci ón jurídica en diferentes ámbitos (jurí dico, social, sanitario…) 3.4. Ámbito pú blico y pri vado Capítulo 1 Desafío s actual es a la familia; necesidad y oportunid ad de la orien tación fam iliar 25 Desde luego que toda fam ilia constituye por lo tanto el lugar del origen de la vida 18 . Y las leyes, conocedoras de este hecho, la protegen 19 . La familia como “célula comune della coppia, e no n altro. Questa è l’identit à fam iliare”. Re cuperado el 9 de julio de 2019 de https ://ww w.chiesa dibologna.it/ ivs/scu ola_dioce sana/pdf/2 007/lez ione_d onati.pdf 18 J.M. BUR GOS: Antr opologí a : una guía pa ra la existenc ia. Palabr a, Madrid 2003. 19 ASAMBLEA GENER AL DE NACIONE S UNIDAS, Decla ración U niversal de Dere chos Humanos, 1948, resol ución 217 A (III) , ar t. 16.3: “La familia es e l e lemento natural y fundame ntal de la sociedad y tiene dere cho a la protecci ón de la s ocieda d y de l Est ado”. Art ículo 16.1: “… a casarse y f undar una fam ilia …”. Art. 16.2: “… sól o m ed iante libre y plen o co nsent imiento d e los futuros esp osos podrá co ntraerse e l m atrimonio ”. C on sejo de E uropa, Con venció n E uropea para la salvagua rda de los derechos del hombr e, 4 de novie mbre de 1950 y enmen dado por los Protocolos adicionales núme ros 3 y 5, de 6 de mayo de 1963 y 20 de enero de 1966, respectivam ente, en Boletí n O ficial del Est ado, 10 d e octubre de 1979, nº 2 43, pp. 2 3564– 23570, art. 8: “1.Toda per sona tiene dere cho al respet o de su vida privada y familia r, de su domicilio y de su corre sponde ncia. 2. No p odrá hab er injerencia de la autoridad pública en e l ejercicio de est e dere cho, sino en tant o en cuanto e sta injere ncia est é previst a por la ley y constituya u na med ida qu e, en una s ociedad de mo crática, se a necesar ia par a la seguridad nacional, la seguri dad pú blica, el biene sta r e conó mico del país , la defe nsa de l ord en y la prevención de l delito, la protección de la salud o de la mora l, o la prot ección de los derechos y las liberta des de los dem á s”. Asa mblea Genera l de l as Nacio nes Unida s, Decla ración de los Derechos del niño, 20 d e no viembre de 1959, pr incipio 1. C onsejo de Europ a, Carta Social Europea, Turín, 1961, I, n. 16: “La fam ilia, en c uanto célula fundamental de la sociedad, tiene derecho a una protec ción social, jurídica y econó mica a propiada para ase gurar su ple no desarrollo… por medio de presta ciones sociales y familiares, de disposiciones fisca les, de apoyo a la constr ucción de vivie ndas ada pata das a la s necesidade s de las familia s, de ayuda a los matrim onios jóv e nes, o de cualqu ier ot ra medida adecuada”. Convenci ón a mer icana sobre derechos huma nos, noviembre de 1969, art. 17: “1. La familia es el ele mento natural y fundamenta l de la so cieda d y debe ser protegida por la sociedad y el Estado. 2. Se reconoce el derecho de l h ombre y la mujer a co ntraer matrimonio y a fu ndar u na fam ilia si tie nen la ed ad y las condiciones re queridas pa ra ello p or las leyes internas, en la m edida e n que ésta s no afecten al prin cipio de no discrimina ción establecid o en esta Convención. 3. E l matrimonio no puede celeb rarse sin el libr e y pleno co nsentimient o d e los co ntrayente s. 4. Los Esta dos Part es deben toma r medida s apropia das para asegura r la igualdad de de rechos y la a decuada equivalen cia de responsa bilida des de los cón yuges en cuanto a l mat rimonio, durante el matrim onio y en caso de disolución del mism o. E n caso d e disolución, se adoptará n disposiciones q ue a segure n la protecci ón nece saria de los hijos, sobre la b ase ú nica d el interé s y con veniencia de e llos. 5. La le y debe re conocer iguale s de rechos ta nto a los hij os nacidos fuera de m atrim onio como a los nacid os de ntro del mism o”. Asam blea Gener al de Nacio nes Unidas, Con vención sobre l a eliminación de todas la s forma s de discrim inación c ontra la mujer, 18 de di ciembre de 19 79. Unión Europea , C arta de l os Derec hos Fundam entale s de la Unió n Europea, de 12 de diciemb re de 200 7, en: DOUE, 30 de marzo d e 2010, art. 33: “Se gar antiza la protección de la familia e n los planos jurídi co, económico y social”. En e l á m bito nacional– aunque se de sarrollar á más adela nte con mayor prof undidad–, adela ntar en e ste momento la Constitución española de 27 de d iciembre de 1978, art. 32: “E l homb re y la mujer tie nen derecho a contra er ma trimonio con ple na igualda d jurídica” , art. 39: “Los p odere s públicos aseguran la p rotección soci al, económica y jurídica de la familia”; y en re feren cia a situaciones que afectan a l os miembro s de una familia, los ar tícul os constitucionale s númer os 18, 27.3, 31, 32, 35.1, 39.2, 39.3, 4 1, 44, 4 7 y 50. Ya en el ám bito a utónomic o y en e l m arco del A ño Internacio nal d e la Familia, mencionar como ejemplo a la Junta de Ca stilla y León que “se suma a la iniciati va de la A sa mblea Gener al de la s Nacione s U nidas, que consciente de su importa ncia Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 26 ital” y fundamento de l a sociedad se encu entra reconocida como v alor universal en cualquie r contexto cultura l 20 y tiene derecho a ser protegida por la socieda d, las leyes y el Estado 21 . Interesa destacar en este momento — com o referenc ia concr eta a la capacitac ión de las familia s para una mayor func ionalidad— la Recomend ación (2006) 19 22 , de la Unión Europea del Comité de Ministros a los Est ados Miembros sobr e políticas de apoyo al ejercicio positivo de la parentalidad, de diciembre de 2006 23 . En ha d eclarado 19 94 como A ño Interna cional de la Familia y a cuerda la siguiente Declaració n de los Dere chos de la Familia”, en J unta de Castilla y L eón, Co nsejería de Sa nidad y Bie nestar Social: “De claració n de los derechos de la fam ilia”, en Familia , 9 (1994), pp. 109– 113. 20 C.J. ERRÁ ZURIZ.: “Sobr e la pr otección i nternacio nal de la fam ilia”, en Re vista Chilena d e Derecho, vol. 21 (1 994), nº 2, p. 370: “No es posible ne gar el reconocimiento uni ve rsal con que cuentan l os derechos fundam entale s de la familia, pe ro e stos derechos que em a nan de lo más íntimo del ser huma no no sólo deben recono cers e sino q ue requiere n d e una e fectiva protección. Que da patente la re sponsabilidad que tien e la comunidad internacion al en cuanto a otorgarle esa prot e cción. E s ne cesario ase gura r que los i deale s consa gra dos en los instrument os i nterna cionale s logren ser sa lvaguarda dos en la práctica . Este e s u n propósit o q ue cada Estado deb e e mpeñarse en aprender a cumplir , y a q ue es un req uisito que n o sólo e mana de la norma ti va inte rna cional sino que tambié n de a quellos pr incipios y valore s que nacen del interior de t odo hombr e, in depe ndienteme nte de c uál sea su raza, cult ura o religi ón”. 21 A. GON ZÁLEZ–VAR AS IBÁ ÑEZ, P. DIAGO: “Análisis de liber tades y dere chos es pecíficos” , e n AAVV : Los derec hos huma nos e n… cit., p. 54 3: “No o bsta nte, en las norma s i nte rnacionales se estable cen cua ndo menos dos co ndiciones mí nimas pa ra que las fam ilias pueda n goza r de reconocimiento y pr otecci ón a nivel na cional : en prime r lugar, e l respeto al princip io de iguald ad y no di scriminació n, incluid o el trato equita tivo de la mujer, y, en seg undo lugar, la prote cción efectiva del inte rés superior del niño”. 22 CONSEJO DE EUROPA. Recomenda ción (2006) 19 del C omité de Ministros a los Esta dos Miembros sobre polít icas de apoyo al e jercicio p ositiv o de la pa rentalida d, diciembre de 2006. Recupera do el 4 de o ctubre de 2019 de https://familia senposit ivo.o rg/system /files/rec omenda cionconse joeurop 2006d f_2.pdf 23 Son numerosas la s R ec om endaciones del C omité d e Ministros a los Est ados Mie mbros en los que se hace not ar también la necesid ad de la orie ntación familiar y la prevenció n e n e l á mbito educativo de las familias y la infan cia: R ecome ndacio ne s de l Comité d e Ministros a los Esta dos Miembros: Nº R ec. ( 84) 4 s obre resp onsabilidade s pa rentale s; Nº Rec. (85) 4 so br e violencia e n la familia; Nº Rec. ( 87) 6 s obre familias de acogida ; Nº Re c. (94) 14 sobre polít icas familiare s coherentes e inte grada s; Nº. R (96) 5 sob re reconcili ación de vida laboral y familiar ; Nº R ec. (97) 4 s obre ga rantía y pro moción de la salud de famil ias m onopare ntales; Nº Re c. (9 8) 8 s obre la participación de l os hijos en la vida fam iliar y soc ial; Nº Rec (20 05) 5 sobre lo s derechos de los niños que viven en insti tuciones. La Asamb lea Parl ame ntaria tam bién aborda el tema en la s Recomenda ciones 751 ( 1975) sobre la posición y la responsab ilidad de los padr es en la familia moderna y su a p oyo por parte de la socieda d; 1074 (198 8) sobre política familiar; 1121 (1990) sobre los derech os de los niños y 1 443 ( 2000) s obre adopción i nternacio nal: el respeto de los derechos de l ni ño; 1501 (2001) sob re la s re sponsab ilidades de padr es y profesores en la educación del niño; 15 51 ( 2002) s obre la crea ción de una so ciedad del siglo XXI con los niñ os y para los niños: seguimie nto de la estrate gia europe a para los niño s ( Recom endación 1 286 (1996); 1639 ( 2003) sobr e la mediación fa miliar e i gualda d de sexos ; 1666 ( 2004) sobre la prohibición del castigo físic o de los ni ños e n toda Eur opa; 1 698 (2005) sobre los derechos de los niñ os e n i nstituci ones: seguimiento de la Re come ndación 1601 ( 2003) d e la A samblea Parlam entaria . Capítulo 1 Desafío s actual es a la familia; necesidad y oportunid ad de la orien tación fam iliar 27 ella se establece en el nº 7 cómo “se prestará especial atención a las circunstanc ias sociales y económic as d ifíc iles y a las crisis que se producen dentro de las familias, q ue requiere n un apoyo más específico”; de igual maner a “se proporcionará acceso a orientación profesional y se p restará aten ción a los casos en q ue los padres p roceden de diferentes entornos culturales”. Y culmina este apartado apuntand o cómo “las autoridades públicas estimulará n y agilizarán la c reación de redes de asocia ciones de asistencia mutua entre fa milias y proporcionarán lugares en los que los p adres puedan reunirse a debatir, con p rofesionale s si es necesario, sobre asu ntos relaciona dos con el ejercic io parental, y o fre cerán a los padres los servicios de apoyo adecua dos, como líneas gratuitas de ayuda y servicios de asesora miento”. La recomendación indica que los gobiernos de los Estados Miembr os han de rec onocer “ el carác ter fundamental d e las familias y el papel de los p adres y crea r las condiciones necesa rias para promover un ejercicio positivo de la parentalidad en el interés superior del niño”; y además “tomen todas las medida s legislativas, administr ativas, financ ieras y de ot ro carácter , adecua das…” 24 . Durán y Lalaguna 25 realza en an álogo sentido los derechos de la familia dentro del marc o compara tivo entre el tra tamiento de los derec hos sociales en la Organización de Nacio nes Unidas y en Europa. En este mismo contexto internaciona l, la Agenda 2003 para el desarrollo sostenible refiere la necesidad de cohesión de las familia s como agentes d e desar rollo, verdaderas protagonista s de la transmisión de v alores de desarrollo so sten ible 26 como la solidaridad interge neraciona l, el cuidado del medio ambiente y la igualdad de género 27 . 24 Véase el pre ámbulo de la Recome ndación (2 006) 1 9 de l Comité d e Ministros a los Est ados Miembros sobre polít icas d e apoyo al ejercicio p ositiv o de la parenta lidad, dicie mbre de 2006. Recupera do el 4 de o ctubre de 2019 de https://familia senposit ivo.o rg/system /files/rec omenda cionconse joeurop 2006d f_2.pdf 25 P. DURÁN y LALAG UNA: “Las refere ncias on usianas par a una de fini ción europea de derecho s sociales”, e n Perso na y Derecho , n. 66 (2012), pp . 29– 48. 26 ASAMBLEA GE NERA L DE NACIONES UNIDAS , Resoluci ón “Transforma r nue stro mundo : Agenda par a el desarroll o s ostenible”, 2 5 de sep tiembr e de 2 015. E n s u pár rafo 2 5 se esta blece “Nos comprometemos a proporcionar una e ducación de calidad, inclusiva e igualit aria a todos los niveles: ense ñanza pr ee scolar, prima ria, sec undaria y terciaria y formación técni ca y profesional. Todas la s pe rsona s, sea cual se a su s exo, ra za u origen é tnico , incl uidas la s personas c on discapacida d, los migra ntes, los pueblos indígenas, los niños y los jóve nes, especialm ente si se e ncu entran en sit uacio nes de vulnera bilidad, de ben te ner a cceso a posibilidades de a prendiz aje perma nente que las a yuden a adquirir lo s co nocimie ntos y aptitude s nece sarios para aprovechar las oport unida des que se les prese nte n y participar plenamente en la sociedad. Nos esforza remo s por brin dar a los niños y los jóvene s un entorno propicio para la plena r ealización de sus derecho s y capacida des, ayudando a nue stros países a sacar pa rtido al d ividen do demogr áfico, i ncluso me diante la seguri dad en l as escuelas y la cohesión de la s comu nidad es y las fam ilias”. 27 A. GON ZÁLEZ–VAR AS IBÁ ÑEZ, P. DIAGO: “Análisis de liber tades y dere chos es pecíficos” , e n AAVV : Los de rec hos huma nos en… cit., p. 540. J. ES CÁMEZ SÁNCHEZ : “ La e ducación para la Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 28 A tenor del enuncia do de estas declarac iones y pactos internac ionales, puede extraerse la conclusión de que estamos haciend o referenc ia a una realidad digna d e protección como instituc ión de de recho n atura l 28 —derech o natural a f ormar una familia, dere cho human o, derecho universa l— 29 , irren unciable. En el ámbit o nacional existía 30 “la necesi dad patente de actualizar la norm ativa existente en España sobre el Derecho de Familia procedente de dos factores fundame ntales: P or un lado, d e la conservac ión, hasta tiempos relativamen te recien tes, de la redacción originaria del Código Civil español del año 1889, inspirado en criterios propios del momen to codificador. Por otro, de la aprobación de la Constitución española en el año 1978 q ue, dando por aceptadas innegables conquistas sociológica s, consagra principios relat ivos a la dinámica familiar absolutamente contradictorios con los inspiradores de los códigos decimonónicos” . Uno de los elementos determina ntes básicos d el m odelo constitucional d e familia será la sustitución del mod elo patriarca l por aquel e n el que la s personas tienen idéntica responsabilidad y c apacidad d e decisión; por otro lado, la gene ración humana , las con siguientes rela ciones de paternidad, maternidad y filiación, alter adas p rofundame nte por las nueva s regulacion es 31 . igualdad de géner o y para el cuidado de las personas que lo necesitan” , en Edeta nia: e studios y propuestas so cio–ed ucati vas, vol. 37 (20 10), pp. 57–6 7. 28 En este sentid o, véa se el prefaci o de: CO NSEJO P O NTIFICIO PARA LA FAMI LIA, Lexicó n , Palabr a, Madrid , 2004, p. 7 —16, donde se refiere a la esencialida d del resp eto a la ley natural, así como a la vi nculació n de la le gislació n a refere ncia s éticas p ara evitar el rela tivismo e n el ámbito de la concepción familiar: “El proble ma s e ha visto agr avado por la me ntalidad impera nte del posit ivismo jurídico , para e l que la bondad de la ley no se corresponde ya con la persona humana, integra lmente concebida , si no q ue el procedimient o convenido par a formular y aceptar la ley term ina por adap tarse a la voluntad de la mayoría ”. 29 A. GON ZÁLEZ–VAR AS IBÁ ÑEZ, P . DIAGO: “Aná lisis d e libertades y…” cit., p. 546 : “…así como de la s inte rpreta ciones que han re alizado ór ganos co mo el Com ité de Derec hos Humanos o el Comité de Derechos So cial es, Económic os y c ulturale s, se de spre nde claram ente que t anto e l matrim onio co mo la familia son un as instituci ones de Derecho natural. Esto significa que tienen unos contenidos e se nciales pr opios que las definen como tales (…). Estos conte n idos se rán: 1. El matrimonio lo con stitu yen el hombre y la mujer. 2. El origen del matrimonio se encuentra en el libre y ple no consentimie nto…3. Los có nyuges tie nen igualdad de derechos… 4 . El de recho a fundar una familia…5. Se tra ta tamb ién de que es la instit ución bá sica y funda mental de la sociedad. 6 Su est abilida d y defensa no solo re dunda en el bien de l as personas que forman parte de ellas, sino de toda la socieda d en s u conjunto …”. 30 I. GARCÍA PRESAS: “El Dere cho de Familia en Espa ña Desde las últimas reform as del Código Civil”, en Act as del I Congr eso Ibe ro–asiátic o de Hispanistas Sigl o de Oro e Hispa nismo ge neral . Universidad d e Navarra, Pamplona , 2010, p . 243. Veá se con una m a yor profu ndiza ción en e ste sentido el desa rr ollo s obre el m arco jurídico español de la familia y el Dere cho d e familia en I . TENA PI AZUE LO: “ La nueva fam ilia y el nuevo de rech o de familia español” en Nuevo Derech o , vol. 7 (2011) , nº 9, pp. 80—87. 31 En e l primer aspecto sobre la concep ción autorita ria de la familia, véase R. BAR BE R CÁRCAMO “La Constitució n y el Derecho Civil”, e n RE DUR , Nº 2 (2004), pp. 3 9— 52, p. 4 1: “L a concepció n pat riarcal y autorit aria de la fam ilia, de l m at rimonio y de la s re lacion es de filiaci ón resultó s ustituida por u n mat rimonio suste ntad o sobre dos pe rsonas con id éntica Capítulo 1 Desafío s actual es a la familia; necesidad y oportunid ad de la orien tación fam iliar 29 Dentro de los p recepto s constitucionale s sobre la familia se d estacan los artículos 32 32 y 39 33 . Además, al declar ar el artículo 16.3 la aconfesiona lidad del Estado, se delega en el legislador la posibilidad de la existencia del divorcio. Otros preceptos constitucione s en interés de la familia son el artículo 18.1 y 18.4 en refere ncia a la protección del honor y la intimida d; el artículo 27.3 sobre la formació n religiosa y moral de la pr ole; el artículo 27.7 en lo que respe cta al control y a la gestión de aquellos centros educativos sostenidos con fondos públicos; o el artículo 35.1 que aboga por el derecho a una “una remu neración suficiente para satisfac er sus nece sidades y las de su f amilia”. Estos principios constituc ionales han sido desarrollados a través de las reformas del Código Civil y otras di sposiciones re glamentari as, a saber:  Ley 11/198 1, d e 13 de mayo, de m odificac ión del Código Civil, en materia de filiación, patria potestad y rég imen económic o del matrimonio 34 ;  Ley 30/1981, de 7 de julio, por la que se modific a la regulación del matrimonio en el Código Civil y se determina el procedimiento a seguir en las cau sas de nulidad, se paración y divorcio 35 ; responsabilida d de de cisión en las re laciones per sonal es y eco nómicas y un siste ma de filiación construido sobre el pri ncipio de respo nsabilidad de los pr ogenit ores. De lo im pre scindible de estas re formas legisla tivas ofrece bue na prue ba el hecho de que p recisame nte el ejercicio de una acc ión de reclama ción de la filiación extra mat rimonial ofre ció a l Tribunal Con stitucional una de las primera s ocasiones pa ra poner de ma nifiesto la e ficacia d irecta de la norma fundame ntal, en lo refere nte e n concreto al de recho a la iguald ad an te la ley”. En el segundo a spe cto sobre la generación humana, véas e J. L . MARTÍNEZ LÓPE Z –MUÑI Z: “La familia en la Constitución Española” e n R evista Espa ñola de Derech o Constit ucional , núm. 58 ( 2000) , p p. 17: “C omo estructura esencia l a toda familia que deriva precisamente de las condicione s en qu e se produce la genera ción huma na natural y el consig uiente proceso de crianz a, atención y educación de la nueva pers ona huma na.” 32 “El hombre y la m ujer tienen dere cho a contrae r ma trimonio con plena iguald ad jurídica. La ley regulará las formas d e mat rimonio, la eda d y capacidad par a contraer lo, los derechos y debere s de los có nyuges, la s causas de separa ción y disoluci ón y su s efect os”. 33 “Los poderes públi cos a seguran la protecci ón social, económica y jurídica de la fam ilia. Los poderes públi cos aseg uran, asimism o, la prote cció n in tegra l de los hi jos, iguales ést os ante la ley con indepe ndencia de su filiaci ón, y de la s madre s, cualquie ra q ue sea su e sta do civil”. 34 En r eferencia expresa a esta ley, véa se B. GÓ MEZ BE N GOECHEA : “Los cam bios e n la fam ilia española a través de la s l eyes”, en A . BERÁS TEGUI PE DRO–VIE JO, B. GÓMEZ BE NGOECHEA: Horizontes de la familia ant e el s. XXI, Universidad Po ntificia Comillas, Madrid, 2011, p. 23: “La Ley 1 1/1981, de 13 de m ayo, colo ca a la mujer e n posi ción de igua ldad en lo rela cionado co n la patria pot estad de los hijos, que a part ir de este momento correspo nde a ambos padr es por igual, y la gestión de la soc iedad de gananciales q ue, desde 1981, es t ambié n conjunta”. P . 2 4: “Recoge una imp ortante r eforma e n m ate ria de filiación (adem ás de la referida a la pa tria potesta d y el r égimen económico , que ya hem os m encio nado), por la c ual se eq uiparan los derechos de l os hijos ma tri moniales y no matr imoniale s”. 35 Ibídem , p. 26: “La a prob ación de esta ley s upone la introducció n del divor cio e n nuestro ordenamie nto juríd ico co nstit ucional, incorp oració n q ue se hizo necesar ia por la m ención del Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 30  Ley 13/1983, de 24 de octubre, de reforma del Código Civil en materia de tutela;  Ley 21/1987, de 11 de noviem bre, por la que se modifican determinados artículos del Código Civil y d e la Ley de Enjuic iamiento Civil, en materia de adopc ión 36 ;  Ley 11/1990, de 15 de octubre, sobre reforma del Código Civil, en aplicación del principio d e no discrimina ción por r azón de sexo 37 ;  Ley 35/1994, d e 23 de diciembre, de modificación del Código Civil en materia de autorizac ión del ma trimonio civil p or los Alcalde s;  Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de protecci ón jurídica del menor, de modificaci ón parcial del Código Civil y de la L ey de E njuiciam iento Civil;  Ley 39/99, de 5 de noviembre, de conciliación de la vi da familiar y laboral de las personas traba jadoras 38 ;  Ley 40/1999, de 5 de n oviembre, por la que se regulan los nombres y apellidos y el orden de lo s mismos;  Ley 1/2000, de 7 d e enero, de Enjuiciamien to Civil —procesos matrimoniale s—;  Ley 27/2003, de 31 julio, reguladora de la Orden de protecc ión de las víctimas de la violencia d oméstica;  Ley 41/2003, de 18 de noviembre, relati va a la protección patrimonial de las personas con disc apacidad;  Ley 42/2003, en materia de relacion es familiare s de los nietos con los abuelos;  Ley Orgánica 1/2004 , de 28 de dic iembre, de M edidas de Protección Integral contra la Violenc ia de Género;  Ley 13/200 5, de 1 de ju lio, por la que se m odifica el Código Civil en materia de dere cho a con traer matrimonio 39 ; artículo 3 2.2 de la Constitu ción a la s ca usas y los e fec tos de la disolución del mat rim onio. La ley de 7 de julio llega en un m om ento en el que las únicas posibilidades contempla das legalmente para los m atrim onios fra ca sados er an la sep aració n y la nulidad, est a última e xcesivamente utilizada y de sarrollada por ser la única forma de elimin ar el vínc ulo matrimon ial”. 36 Ibídem , pp. 24 –25: “Q ue introdu ce im portante s refo rmas en est a m ateria y se a delanta al `boom´de la adopció n inte rnacional q ue se inicia en n uestro pa ís algu nos años d espué s”. 37 Z. COMBA LÍA SOLÍS: “Esta tuto de la m ujer e n el Derecho matrim onial isl ámico”, e n Aequalita s: R evista j urídica de igualdad d e oportu nida des entre m ujeres y h ombres ”, nº 6 (2001), pp . 1 4—20. S. DE SALAS MURIL LO: “M ujer y títulos nobiliario s: u na peculia r visión de la discrimina ción por razó n de género”, en Aequa lita s: Revista jurídi ca de igualdad de oportunida des entre mujer es y hombre s , nº 4 (2 000), p p. 12—15. 38 A partir de este m omento, la cuestión de la concilia ción pa sará a estar re gulada e n la s legislaciones a utonómi cas y en los con venios cole ctivos. Capítulo 1 Desafío s actual es a la familia; necesidad y oportunid ad de la orien tación fam iliar 31  Ley 15/200 5, de 8 de julio, por la que se modifi can el Código Civil y la Ley de Enjuicia miento Ci vil en materia de separación y divorcio 40 ;  Instruc ción 1/2006 , de 7 de marzo, sobre la guardia y custodia compartida y el empadrona miento de los hijos me nores;  Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre t écnica s de reproducc ión humana asistida;  Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situac ión d e dependenc ia;  Ley Orgánica 3/2007, de 22 d e marzo, para l a igualdad efectiva de mujeres y hombre s 41 ;  Ley 40/2007, de 4 de diciembre, de medidas en materia de Seguridad Social;  Real Decre to 1618/200 7, de 7 de diciembre, sobre organización y funcion amiento del Fondo de G arantía del Pago de Alim entos;  Ley 54/200 7, de 28 de dicie mbre, de adopción interna cional 42 . 39 B. GÓ MEZ BE NGOEC HEA : “Los cambios e n la fam ilia…” cit. , p. 2 5: “A p art ir de e ste momento, se extiende la in stitución matrim onial a la unión formal de las parejas homosexuales con iguales forma, edad, capacidad, de rec hos y deb eres, causas de se paraci ó n y disol ución, efectos y régimen ec onómi co que los m atrimonio s het erosexua les”. 40 Ibídem , p. 27: “Conocid a como la ley del `di vorcio expres s´. Fundam ent ada en e l reconocimiento de la libe rt ad de los cónyuges p ara det erminar cuando de sean term inar con su matrim onio, in depe ndiente me nte de la causa por la que eso ocurra, en el cambio en la concepció n de las re lacion es de pa reja, y en el i ntento de evita r alt os c ostes pe rsonales a quienes ha n de cidido ter m inar con su rela ción matrim onial, la ley de 2 005 menciona como únicos requi sitos para pode r divorciarse la voluntad de una de las pa rtes y u n pla zo mínimo de tres meses de matrimonio ”. Siguie ndo a Peña en C . P E ÑA GARC ÍA: “El fracaso del matrimonio: respuesta s jurídi cas civile s y canóni cas y co nsidera ciones pa storales” , en A. BER ÁSTEGUI PEDRO–V IEJO, B. GÓME Z BENGOECHEA : Horizonte s de la fam ilia ante el s . XX I, Univer sidad Pontificia Comilla s, Madr id, 2011, p. 2 40: “E n concl usión, c omo den unció la As ociación Espa ñola de C anonistas durante la t ramitación de esta ley, `desde la pe rspectiva estrictamente jurídica, se viene así a sustit uir la se para ción o el divorc io por lo que pura y simplem ente es un repu dio”. 41 Ibídem , p.3 0: “… amplió el permiso de pa ternidad a 15 días (…) el pe rmi so de cuatro semanas recogido en la Ley 9/2009, de 6 de oct ubre, de ampliación de la duraci ón del pe rmiso de pat ernidad e n los casos de nacimiento, a dop ción o acogida ”. Véase en est e sentido L. FLAQUER , A. E SCOBEDO: “Licencias pa rentale s y polít ica social de la paternidad en España ”, en Cuadernos de Rela ciones La borale s, vol. 32, nº 1 (2 014), p p. 69–99. S. DEL GA DO TRUJI LLO, J.L. PERDOMO : “La sit uació n de la mujer. ..” cit., pp . 13 9–165. 42 B. GÓME Z BEN GOECHEA : “Los cambios e n la familia …” cit., p.36: “…q ue pret end e recoger de forma sistem atiza da, toda la regulación vige nte so bre esta cuestión (… ). E n rela ción con las adopciones internacionales e s preciso m e ncionar tambié n, por ser espe cialm ente impor tante, la ratificació n y posterior e ntr ada e n vigor en nuestro pa ís de l C onvenio de la Haya de 29 de m ayo de 1993 relat ivo a la Pr otección del Niño y a la Cooper ación en Mate ria de Adop ción Internacio nal, que prete nde g arantiza r que la s adop ciones inte rna cionales se re alicen en el interés superior del niño y c on respet o a su s derech os fundame ntales”. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 32 Otras leyes post eriores, y no menos relevante s, que afectan al Derech o de Familia serían la Ley 15/2015 de 2 de julio, de la Jurisdicción Voluntaria —y s u correcc ión de errores—, la Ley Orgánica 8/2015, de modific ación del sistem a de protección a la Infancia y a la Adolesc encia, y la Ley 26/2015 de modificación del sistema de protec ción a l a infancia y a la adolesce ncia. En el ámbito autonómic o la normativa constitu cional prevé que las CCAA asuman competencias en materia social, disponien do de competencias sobre servicios sociales en general y la protección a la familia en particular. Como bien hacen not ar M.I. Álvarez e I.E. Lá zaro “las comun idades han asum ido competencia s en materia de Derec ho Civil, lo que tam bién les ha perm itido regu lar temas de familia ” 43 . Toda esta protección jurídica de la familia permite asentar la relevancia que la misma tiene para cada individuo, ya que toda persona constituye con su filiación el primer rasgo de su identidad. Paradójicame nte, somos libres para forjar nuestro destino, pero no para elegir nuestro humus vital. La identidad p ersonal empieza a forjarse p or lo tanto en la famili a como primera comunidad interpe rsonal. Esta comunidad está llamad a de una forma natural a ser el espacio donde cada uno individualmen te experimen ta que es alguien dependien te, persona única e irrepetible, amada por sí mism o, experim entando así aquella gratuidad necesaria para el posterior establecimie nto de relacione s personales e interp ersonale s fructíferas. Además, la familia no qu eda constituida y definid a con carác ter exclusivo por la presenci a de la prole, si no que se reconoce su trascen dencia también respecto a otros miembros, así como “ la función de apoyo en las diferentes transicion es vitales del individuo, formación , adole scencia , inicio de la v ida laboral, nueva s relac iones sociales, jubilación, etc. La madurez del individuo, entendi da ésta no sólo como desarrollo físico, 43 M.I. ALVÁR EZ V ELEZ, I.E. LÁZAR O GO NZÁLEZ : “ La pr otecció n jurídica de la f amilia y polít icas sociales e n el Estad o Autonómi co”, e n A. BE R ÁSTEGUI PEDRO –VIE JO, B. GÓ MEZ BENGOECHEA : Horizonte s de la familia ant e el s. X XI, Univers idad Po ntificia Com illas, Madrid , 2011, p. 2 98. En refer encia a las con sejerías de los g obiernos a utonómic os , las autora s destaca n como “las políti cas familiare s se ide ntifican con la p olítica de bie nest ar social o de servicios sociales. Una de las manifestaciones de esa identificación es la denominación y dependencia orgá nica de l as Consejerías q ue tiene n atrib uidas compe ten cias en m ateria de familia (…) . La compete ncia e n materia de familia, cua ndo se explicita en la denominació n de las Consejerías, se acomp aña de los se rvicios sociales, asuntos so ciales , igualdad de oportunida des, juventud o de porte”. Y con cluyen e n e l sentid o de q ue “la polí tica familia r e n España deber ía suponer u n trat amiento integra l de t odas las políticas públicas rela cionadas con la familia. Se trata ría, de tra ducir j urídicam ente una política fam iliar espec ífica y explícita, no sólo como una suma d e p olíticas sectoriales, ni c omo mero agreg ado de acciones concreta s sobre situacio nes det ermin adas de sus m iembros q u e viene re cibiendo tratam iento especia l (…), sino como agreg ado cohere nte de a cc iones homogé neas de a po yo a la inst itución familiar (…) que toma en cuenta los cambios que se están pro duciendo en la composició n, estruct ura y funcionamie nto de la mism a, y la neces ida d de com pa tibilizar la polít ica fa miliar c on los g randes objetivos de la po lítica so cia l y económi ca de l Estad o y de la s C omunida des autó nomas, y con la viabilidad fina nciera de las distintas polít icas de bie nes tar ”. Capítulo 1 Desafío s actual es a la familia; necesidad y oportunid ad de la orien tación fam iliar 33 sino psicológico, afectivo , cre cimiento personal, tambié n se produc e principalmente en el seno de la fam ilia” 44 . Corrobora lo que ahora se expone la si guiente t abla en la que se nos muestra a la institución fam iliar com o una de las más valoradas por l os ciudadanos 45 : Y en este mismo sentido, en referenc ia a los ciudadanos en la sociedad, de cuya preparación y madurez dependerá el porvenir de las familias, destacam os su concepc ión de la misma como el entorno más próximo, m ás cálido y más solidar io 46 . En referencia a la función educativa a través de la familia, véase la siguien te tabla en la que se nos mu estran algu nas de la s f uncione s insustituibles que se realizan en la institución f amiliar 47 : 44 B. A LVÁREZ GON ZÁLEZ: Orientación familia r. Int ervenció n familiar en el ámbito de la diversidad. Sanz y Torres, Madrid, 2003 , p. 11. 45 CIS: Opi niones y actit udes sobre la familia (II). Junio, 2014, est udio n. 3 0–32. Re cuperado el 28 de diciem bre de 20 17 d e http://ww w.cis.es/ cis/expor t/sit es/defa ult/archivos/M ar ginales/30 20_303 9/3032/e s3032mar.pd f 46 AAVV : Informe Espa ña 2015. Fundació n Encuentro, Ma drid, 2015. Recuper ado el 5 de m arz o de 2018 de http://ww w.informe –espan a.es/w pcontent/up loads/2 016/1 2/Informe_E spa na_20 15.pdf “En su segu ndo informe, la Fun dació n Encuentro llevó la familia a un lugar incluso más prioritario y de finió nuest ro país como `una socieda d en bus ca de la fa milia´ . Era una de la s tres cuestiones que má s d est acaba de la sociedad española de 19 94. El Inform e E spaña 1994 constataba que “la s ocie dad y lo s españoles, en su gra n mayoría, buscan, c on más incertidumbre q ue en el p a sado, la rela ción familia r […] La s ociedad y l os espa ñoles b uscan familia”. 47 CIS: Opi niones y actit udes …, cit. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 34 Siguiendo a B. Álvarez 48 en su sistematización de las funciones descritas por diversos autores, podrí a establecerse el sigui ente resumen sobre las funciones a desarrollar por la familia en cada un o de sus compone ntes:  “Reem plazo biológic o y cultural de los individuos y de las estru cturas, contenidos, val ores y normas soc iales que cohe sionan al grupo.  Desa rrollo d e la personalidad, actitudes y aptitude s d el individuo, para sí mismo y para la relación con los restantes miem bros de su ent orno.  Promoción intelectual del individuo, desarroll ando sus capacidades cognitivas y cre ativas, así como el gus to e inter és por estos aspectos .  Legado de estatus social , constituido este t anto por bienes materiales como por valores, norma s, costumbre y obligaci ones que sit úan a cada individuo en una posició n determinada con respec to al resto.  Cooperac ión económic a con los restantes mie mbros. L a familia ofrece, en mayor o menor me dida, apoyo a las personas integrante s de la misma (ma ntenimien to de los hij os hasta su inde pendencia , cuidado de las personas mayore s, etc .)”. Y es que el pot encial educativo de la familia abarc a cuatro ejes o dimensiones fundame ntales, véase la personalizaci ón, la dimensi ón cultural, social y eco nómica. La dimensión personalizadora contempla a la familia como cuna del desarrollo de las v irtudes humana s 49 , donde se empieza a desarrollar la propia intimidad 48 B. ALVÁRE Z GONZÁ LEZ: Or ientación familiar. Inte rven ción fam iliar… cit. , p. 268. 49 D. ISAACS : La ed ucación d e las virtudes humanas y s u e ducación. Edicione s Un iver sitarias de Navarra. Pa mplona, 2 003, pp. 31–49. P. OR TEGA RUIZ: “Ed ucación, valore s y fa milia”, en La razón histórica: re vista hisp anoame ricana de historia de la s id eas políticas y s ociales, nº 1 9 (2012), p . 3 0: “S i e l ser huma no, por impe rativo vital, desea e ntender, manejar, controlar e n lo posible el mundo, la famili a constituye la puer ta de acceso al cono cimiento y estima de e ste mundo. Cómo s on las cosas y las personas, c ómo se ntir, bus car y admira r, q ué d ebo hacer y Capítulo 1 Desafío s actual es a la familia; necesidad y oportunid ad de la orien tación fam iliar 41 manera 65 : Sentimiento de compromiso y unión de tod os los componen tes en una unidad relacional, de apoy o mutuo y de c uidado; el respeto de las prop ias individualidades , de la au tonomía e independe nci a de los miembr os a la par q ue se fomenta el crecimiento y el bienestar; reparto equitativo de las responsa bilidades; el liderazgo parental y aut oridad ejecutiva; la estabilidad y clarida d d e la organización; patrones interactiv os p rede cibles; flexibilidad para afrontar el stress en los retos normativos y no norma tivos; respuestas empáticas e interacción placentera; apoyo psicosocial y comunitari o; red de personas d e apoyo, sistema de cre encias compartido, valores éticos y morales. E n referencia a los valores la responsabili dad p arental es importante y signifi cativa en el ámbito de la funciona lidad, ya que deben clarificar en primer lugar los suyos propios y jerarquizarlos, p ara poder así transmitirl os. Est amos ante un vínculo excepcional —la relac ión entre padres e hijos— al que se une la observación e imitación para completar el aprendizaje social, que irá hac iéndose más complejo con la ma durac ión del hijo. De todo esto se deduce un factor importante ya que la fu ncionalidad familiar se desarrolla en el ámbi to privado, pero tiene una clara reperc usión en el ámbito público 66 . De ahí la necesidad de fortalece rla —como se verá más adelan te cu ando se desarrolle el concepto de orientac ión familiar— para que a su vez pued a desarrollarse como estructura válida de resolución de conflic tos en todos los ámbitos —privado y público—. La familia funcional es un concepto que también tiene intere santes repercu siones en el ámbito jurídico. En este sen tido, Martíne z de Aguirre 67 aporta sobre un posible p unto de par tida que “podría ser la idea de la diversidad: cu ando estamos hablando de modelos de familia estamos hablando de modelos diferentes entre sí, tanto desde el punto d e vista estructural, como desde el punto de vist a func ional (de su efica cia p ara d esarrollar las funcione s estratégic as que tiene asignad a la familia); modelos, por tanto no intercambiable s, ni social ni jurídicame nte. La diversidad estructural y funcional habría de traducirse en diversidad jurídica, deter minando en primer lugar q ué modelos precisan de una espec ífica regulación (puede que no todos: solo aquéllos que tenga n una mínima funciona lidad social), y diseñando d espués un cauce p ropio para cada uno de t ales modelos, que se adecue a sus rasgos carac terísticos y sea proporcionado con su func ionalidad social. Y, sobre todo, convien e recuper ar decididamente el modelo matrimon ial: si b uena parte del problema es la falta de vigor teleológic o del matrimonio legal, de desdibujamiento de los fines de la institución matrimonial, de lo que se trataría es de buscar las vías que permitan 65 F. W ALSH.: Normal Family Processes. Growing Diversi ty and Complexity ”, The G uilford Press, New York, 2016, pp. 28–56 . 66 A modo de e jemplo, veáse J. SAR RAMONA: “Participación de los padre s y calidad de la educación” , en Estudi os sob re educació n , nº 6 ( 2004), p p. 27–38. 67 C. MARTÍ NEZ DE A GUIRRE : “Nuevos m odelo s de famil ia…” cit., pp .7 42–744. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 42 recuper ar ese vigor teleológico y , a partir de él, el sentido y contenido jurídicos del matrimonio”. De esta maner a, existe una relación entre la funcion alidad familiar, su solidez social así como su consistencia jurídica, p ermitiendo a los ciudadanos elegir la vía más conveniente a s us intereses. E sta div ersi dad j urídica “sería una traducción de la diversidad soci al, y en cuanto tal, digna de elog io” 68 . En sentido contrario, y h ablando de familia disfuncional, se estaría hablando de patologías familiares, discapacidad fam iliar y desequilibrio familia r 69 . Los conflictos familiare s en relación con la transmisi ón de los v alores generan gran estrés, insatisfacc ión y desestru cturaci ón, conflic tos producidos p or una falta de concienc ia explícita de los valores que hereda, d efiende y t ransmite; po r una co nfusión entre valores morales y no morales; por la falta de coheren cia entre pensamiento y acción ; por una escasa tolera ncia intrafamiliar y por un context o social de intoleranc ia a los valores familiar es. Y en referencia a su repercusión en la sociedad, las disfuncion es familiare s quedarían desarr olladas gráficame nte de la siguiente man era 70 : Se hace constar en este momento cómo la legitimación de la familia no dependerá de concepciones como familia “t radicional” o “contemporán ea”, sino del concepto de familia ópt ima , que cumple las funcion es que se espera de ella, también de cara a las gen eracione s venideras 71 . 68 Ibídem , p. 744. 69 Ibídem , pp. 40–41 . 70 Elabora ción propia a partir de J. P ÉRE Z ADÁN: Sociol ogía. C omprender la huma nidad... cit., p. 41. 71 En re ferencia al concept o de genera ciones y fami lia, vé ase el inte resante aporte de P . DONATI: “Familias y ge neraciones ”, en Revista de Ciencias Sociales , n. 2 (1999), pp. 27– 49. Del estudi o de este inform e pue de concluirse c omo e s nece saria tener e n c uent a la inte racción familiar, que indefe ctiblem ente influye sobre los cambios generacio nales. La familia, según Donati, se con vierte a sí en uno de lo s pri ncipales media dores e n la s difer encias entre las generaciones , siendo los ca mbios familia res un re flejo de los cam bios ge neracio nales. Deuda filial Monoparentalism o Divorcio Emancipac ión tardía Aislami ento famil iar Incompatibilidad conyugal Capítulo 1 Desafío s actual es a la familia; necesidad y oportunid ad de la orien tación fam iliar 43 Una vez desarrollado con algo más de concreción el concepto de funcion alidad/disfunci onalidad de la familia, se pasan a esquematizar a través de una gráfica los difere ntes ciclos vitales 72 : 72 Elabora ción pr opia de la a utora a pa rtir de J .A. RÍOS GON ZALEZ.: Los ciclos v ita les de la… cit., pp.21–2 3. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 44 Capítulo 1 Desafío s actual es a la familia; necesidad y oportunid ad de la orien tación fam iliar 45 Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 46 Vista la an terior esquema tización de los cic los vitales norm ativos, es imp ortante conceptua lizar algun os a spectos, in dicados por Ríos González 73 . Por un lado, ca da cic lo presentará sus propias características que lo harán diferente de los otros, aunque exista siempre una complemen tariedad y con t inuidad entre ellos. En esta transición , es importante que el orientador familiar apoye en la conse cución de los objetivos de cad a etapa y en la reestructuración de las funciones, p ara poder afrontar exi tosamente la siguiente etapa. Se considera exitosa a toda t are a de orientación que culmine con la nece saria acomodación estructural y funcion al 74 de los miembros de la familia , sistem a que se fortalece interna y externam ente — intera cciones con el entorno—. Y es que la s tareas de la orientaci ón famili ar son intrínsecas a cada etapa; de su cu mplimiento dependerá o no la aparición de pro blemas. 1.2. 2. Teorías de la fa milia Posteriormente se hará referencia a los fundamentos de la disciplina de la orientación familia r; de ahí q ue se considere de interés introducir en est e momento algunos conceptos importantes de las teorías de la familia. Con el sop orte del siguiente gráfico se sistematizan algunas de las principales clasific aciones de diversos autores en refere ncia a los marcos teóric os de la familia 75 . 73 J. A. RÍOS GO NZALE Z: Los Ciclos vitales de la… cit ., pp. 24 –29. 74 La estructura familia r se constitu ye por un sistem a de códigos que regula n las rela ciones en el subsistema ma trimon ia l y familiar . El orienta dor ha de i ntegrar y jera rquizar el estable cimiento de límites entre los subsistema s con el objet ivo de que sea n funcionale s y estable s. La e structura fa milia r hace referen cia a los eleme ntos pr opios de un sistema , e l número de perso nas per te necientes al grupo familia r y la s re lacione s que se est ablecen entr e ellos; podemos habla r d e familia nuclear, tron cal o múltiple, e xtensa, monopar ental, reconstit uida, a gregad a, t rasnacional, p atrilo cal, matri local, ne olocal, abunc ular. Las funciones, como forma s con cretas de d esarrolla r los ob jetivos de l sist ema fam iliar han de ser pe rmea bles a la pa r que respetuosas con el ejercici o de la dis ciplina y a utoridad; en ellas se integ ran ta mbién funciones tan importante s como la autonomía , la cultura y la mora l y la religiosida d. Constituyen el de nominado “clima familia r”. Ad emás, y pa ra pode r com ple tar es te bienesta r y clima familiar, y tal como i ndica J. P ÉRE Z ADÁN: “Sob re la globalizació n”, en E SE , Nº 1 ( 2001), p. 117: “ Tenemos que te ner en c uenta en base a qué cód igos ét icos o con dicionamient os culturales se miden o usan pre ferentem ente det ermin ada s valencias para de finir el b ienestar . Desde este punto de vista la medición de i ndicadores de responsabilidad colecti v a, de inserción comunitaria , d e estabilid ad familia r, de e quidad entre los gé neros, de d emocracia, de refere ntes éticos, d e solidaridad, etc., es tre mendam ente relevante pa ra la barem ación re lativa de niveles de desa rrollo…”. 75 Elabora ción propia a partir de B. ALVÁR EZ GONZ ÁLEZ: Or ientació n familiar. Contexto s , evaluació n… cit., pp. 9–10. Capítulo 1 Desafío s actual es a la familia; necesidad y oportunid ad de la orien tación fam iliar 47 Klein y White (1993) T. del intercambi o familiar Interaccion ismo–simbó lico T. del desarrollo familia r T. de los sistemas T. del con flicto T. ecológic a Musitu y Herrer o ( 1994)– Teorías generales de la familia Relevanci a fundamental en el estudio de la famili a T. interacci onista/T del intercambio T. de sistemas Relevanci a moderada T. condu ctista/T. del conflic to T. del desarrollo familia r/T. del ecosistema T. fenomenológic a/Teorías periféricas Psicoanál isis T. de los juegos/T. del equil ibrio T. del campo /T. del aprendizaje T. de los acercamientos institu cional es T. del análi sis transacciona l T. del funci onalismo estructural Smith (1995)– Teorías generales de la famili a T. de los sistemas T. sistémica familiar T. ecológic a humana T. del desarrollo familia r Interaccion ismo–simbó lico T. d e los re cursos e in tercambio Diferencia y diversidad T. feministas Fenomenol ogía T. del interacci onismo– simbóli co T. del estructural–fun cional ista T. del desarrollo familia r Sistémico –familia r T. del con flicto T. del intercambi o T. ecológic a Marco condu ctual–c ognitivo y social T. feminista T. fenomenológic a Martínez González (1996)– Teoría de la familia como agente de social izació n T. socio logía funcion alista Autores: Parsons, Inkeles, Smithm Durkheim,... T. socio –etnometodol ógica Autores: Blumer, Bell, M cCubin, Beltrán, Smi th,... T. psico sociol ógica Autores: Erikson, Hin de, Bowly, Bandura, Mussen,... Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 48 Christensen (1964)– Teorías generales de la famili a Estructural funcio nalismo Aproxi mación situacio nal e interaccio nal T. del desarrollo familia r Aproxi mación instituci onal Burr, Hill , Nye y Reiss (1974)– Teorías generales de la familia Perspectiva instituci onal P. situaci onal P. interaccio nal P. estructural funcio nal P. del desarrollo familiar T. del aprendizaje y orientaci ón Ortega (1977)– Teorías generales de la famili a Modelo instituc ional y del cambio familiar T. biol ógico–evo luci onistas s. XIX T. de la evol ución de la famil ia (Morgan, 1970) Autores: Morgan, Engels, Hoebel y Weaver... Modelo estructural– funcio nalista Autores: Merton, parsons, Freud y Fromm Modelo interaccion ista Autores: Bossard, Blumer, Brofenbrenner, Marjoribanks,... Modelo del desarrollo de la familia Autores: HAvi gurst, Hill y Matessich, Carmichael, Duvall,... Modelo del confli cto Autores: Bateson, Collange, Fernández del Riego, Thiebaut, ... Martínez (1991)– Teorías generales de la famili a Instituci onali sta y d el cambio familiar Estructural funcio nalista Interaccion ista Desarrollo familiar Teoría del conflic to Capítulo 1 Desafío s actual es a la familia; necesidad y oportunid ad de la orien tación fam iliar 49 1.3. La instituci ón familiar, “patrim onio de la humanidad ”. Necesidad y oport unidad de la orie ntación familiar En este último epígrafe sobre la familia se quiere resaltar la necesidad de apoyo a la misma por parte de los agentes sociales, entre los cuales se encuentran también los centros de orien tación familiar en su labo r formativa y preventi va, así com o terapéutica. Y es que asistimos a un cambio sociocul tural de la sociedad muy amplio , que comprende variables económicas, políticas, jurídicas, sociales, religiosas, etc. L a institución familiar no es ajena a estos cam bios, y la ne cesidad d e la orientación familiar como soporte de la nece saria funcionalidad de las familias, t am poco. No son intrascen dentes los d esafíos con los que se v a encontran do la institución familiar —los cuales no armonizan con su estabilidad y funcionalidad— , aspectos tan significativos como los refer idos a su propia identidad y naturale za heterosexual y monogám ica. La biotecnología podría im pactar en la familia a t ravés de la ingen iería genética y la procreaci ón asistida, soca vando la propia generatividad humana y dificu ltando el sentido de la filiación 76 . La imagen del matrimoni o fiel y de la familia estable aparece transformada por los ma ss media 77 . Podría hab larse de una desinstitucion alización de la fa milia, la multiplicación de itin erarios familiares, el envejecimi ento de la población y el cambio en la s pautas r eproductivas. Ab ext ra, la conciliación de la vid a familiar y lab ora l pone en j uego el t iem po d e encue ntro y c omunión familiar en una socieda d informatizada y globalizada 78 . La cultura y las ideologías liberale s, seculares y po smodernas van ha ciendo mella también en las familias que organ izan su existencia con base en criterios basados en e l subjetivismo y relati vism o moral 79 . Existe una clara p ercepción de un cambio estruct ural en el concepto de familia a partir del siglo XX , cambios que pueden con statarse de un a forma empírica , y que sin duda, tienen su impacto en los costes sociales. Tal como hace notar J. Pérez Adán 80 76 J.R. FLECHA: Bioética. La f uente de la vida. Sígueme , Sa lamanca, 2 005, pp. 77–89. 77 F. CASE TTI : L’ospit e fisso. Televisione e ma ss media nelle famiglie italiane . S. Paolo, Milano, 1995. M. FOUCA ULT: “ Le comb at de la chasteté”, e n Communica tions: Sexualité s occidentales. Contributio n à l'histoire e t à la sociologie de la se xua lit é, nº 35 (198 2), pp. 15 –25. 78 S. DE LGADO TRUJIL LO, J .L. P ERDOMO : “La sit uación de la mujer e n el mercad o de tr abajo tras la ley de conciliación fam iliar y labora l”, en Anuario de Filosof ía, Psi cología y Sociología, nº 2 (1999), pp. 139 –165. Vé ase tambié n en este sentido L. FLAQ UER, A . ESCO BEDO: “Li cencias parenta les y política …” c it., pp. 69–99. Y A. G UIDDE NS: “El gr an de bate sob re… ” cit., pp . 66– 67. 79 CONFERENCIA EP ISCOPA L ESPAÑOLA, I nstru cción “ Orienta ciones mora les a nte la situación actual de España”, de 23 de noviembr e de 2 006. Recupera do el 5 de marz o de 20 18 de http://ww w.confere nciaep iscopal.e s/docum entos/ Confe rencia/ Orientacio nesSit uacionActua l.htm 80 J. PÉR EZ ADÁN.: Sociolog ía . Compre nder la h umanid ad... cit., p. 4 4. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 50 “Cómo puede consegu irse esa seguridad en un entorno como el de la OC DE que en el año 2020 habrá doblado el número de los mayore s de 80 años, no es un problema político d e poca imp ortanc ia para los países así llamados avanzados”. En el siguien te cuadro viene reflejada esta perc epción del cambio del que se viene hablan do 81 : Y es que, en este mismo sen tido sobre la consta tación del cambio en el á mbito familiar, los p aíses de la Unión Europea se enfrentan con un importante desc enso de la natalidad unido al cada vez más fuerte proceso d e envejec imiento 82 . Descien den los matrimonios en favor de las uniones de hech o, situación que convive con los efectos de numerosos divorcios y separac iones 83 . Las familia s monoparentales y re constituidas —con los efe ctos que produc en 84 — aumentan pro gresivamente 85 . 81 Elabora ción propia a partir de J. P ÉRE Z ADÁN: Sociol ogía. C omprender la huma nidad... cit., p. 44. 82 C. GUILAR TE MAR TÍN–CA LERO: “La protección j uríd ico–civil de la ancianidad ”, e n Oñati Socio–Legal Se ries, vol. 1 ( 2011), n. 8, pp. 1–15. En este proyecto para propuest as de reforma del Der echo de familia español, se a borda la cuestión de la prot ección jurídi ca d e la ancianida d, sin olvidar el c onte xto familiar . V. CAMPS: “La vej ez como oportunidad ”, en Monogra fías Humanitas, 2004, pp. 9 9–106. 83 R. M. BO AL HERRANZ: Sepa ración y divor cio. PS, 2008, pp. 23– 24: “Efectos inmed iatos de la separa ción lega l. A pa rtir de esta se paración hay un a ntes y un desp ués, que s up one un cambi o psicológico m uy im portant e a l pasar de ser p areja a se r expar eja o ex cónyug e. Uno de lo s efectos i nmed iatos de la r uptura leg al es q ue cada uno de los m iembro s de l a pareja de be Tenden cias globales Retraso del matrimo nio Aument o de la cohab itación Aument o de nacimiento s fuera del matr imonio Aument o del mono pare ntalismo Aument o del núm ero de divorcios Capítulo 1 Desafío s actual es a la familia; necesidad y oportunid ad de la orien tación fam iliar 57 Siguiendo a Polaino—L orente y García Villami sar 92 , “no deja de ser una paradoja contemporánea, por ejem plo, que en muchos países se esté preocupado por las rea les dificu ltades de las relacione s conyugale s, el in cremen to vertiginoso del divorcio o la facilidad con que aumentan los broken home s , etc . —con e l correspondien te alarmism o que cualquier probl ema de pareja compor ta, dadas las implicacion es que esto tiene en los hijos y en los cónyuges— y que, simu ltánea mente, no se encue ntren los nec esarios p rofesionale s —o rientadores familiare s, terapeutas, consejeros de familia, formadores prematrimoni ales, etc.— para la solu ción d e estos problemas”. En refe rencia ahora a las relac iones interge neracionales, son relevantes los siguientes datos en los que la que se mu estran los efectos sociale s de los divorcios en los niños 93 : – “El 25% de ellos no ha t ermina do el colegio (con tra 10% familias in tactas ) – El 60% ha re querido trat amiento psicológ ico (con tra el 30%) – El 50% ha teni do problem as de alcohol y dro gas an tes de los 15 años – El 65% tiene una relación conflictiva con el padre – Sólo el 5% h a recibido ayuda económica su stancial por parte del padre – Pese a que la may oría pa sa de los 30 años, a penas el 30 % se ha ca sado. – Del total de casados, el 50% ya se ha divorc iado.” En este mismo sentido, y siguiendo a Scabini y Donati 94 “ è da poco che la ricerc a si occ upa degli `effeti a distanza´del d ivorzio. I figli del divorzio, og gi adulti, dicono non solo di un´esper ienza indesiderata e subita, ma anche di un´esperie nza affettiva difficile da affrontare , t ant´è che molti di loro si riferiscon o al divorzio medesimo com e ´al peri odo più infelic e e difficile della propra vi ta”. Continuan do con los efectos produci dos en las relacion es intergeneracionales, I. Merzagora 95 , a raíz de su investigación empírica sobre la violencia intrafamiliar, hace notar como “… fra le forme di violen za è da citare la strumentalizza zione dei bambini in c aso di conf litti fra geni tori: ´I bambini sono sp esso oggetto d i con tesa […] e son o l e vere vittime delle lac erazione familia ri”. En la tabl a inferior se trascriben algunos dato s de su estudio 96 , d el que hace notar que existe “… un disagio affettivo che arriba talvolta alla violenza, ma è un ´e venienza anc he numé ricamente ecc ezionale”. 92 A. POLAINO–LORE NTE, D. GARCÍA VILLAMI SAR: Tera pia familiar y conyugal . Pr incipios, modelos y pr ogram as . Rialp, Mad rid, 199 3, p. 19. 93 A. RIP OL MILLE T: “Necesi dad es de los hijos e hijas i nmer sos en sit ua ciones de separa ción de los padres”, e n Psicopa tolo gía Clínica, Lega l y F orense , vol. 15 (20 15), pp.1 7. 94 E. SCABINI , P. DONA TI: Temp o e tra nsizioni familia ri , Vi ta e P ensiero, Milán, 1994, p. 36. 95 I. MER ZAGORA: “La viole nza in familia” , en O. FUMA GALLI CA RULLI, A . SAMMASSIMO : Famiglia e ma trimonio di fronte al Sinodo. I l p unto d i vista d el giuirst i. Vita e Pen siero, R icerc he Diritto, Milan o, 2015, pp . 295– 315. 96 Ibídem, p. 295; ta bla de e labora ción propia p or la aut ora a part ir de los dat os refe ridos. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 58 Se considera de interés mencionar en este p unto el “Informe 2009” sobre “La familia sostenible” 97 , donde se llegan a las siguientes conclusione s: “Varios de esos estudios muestran que, inc luso desde un punto de vista económico, la familia estable es la opción q ue menor coste supone, tanto para sus miembros como para el Estado (…). Ex isten investigaciones detalladas para distintos países europeos que cifran e l coste de las rupturas fa miliares para el Estado en varios miles de millones de euros, teniendo en cuenta la ca rga que supone sus consecu encias en prestaciones so ciales , seguridad social, acogida de menores, etc. (…). Además, conclu yen que los miembros de familia s estables son más disciplinados en el cum plimiento de las nor mas lega les y sociales, y son los que luego mejor contribuye n a la financi ación d e la seguridad social”. Con las siguientes conclusion es, la familia sostenible será aquella que mantiene la estabilidad necesaria para promover el bienestar de todos sus compon entes, debiendo ser favorec ida y apoya da para consegui r el refer ido equilibrio. No menos relevante es el papel de la institución familiar como age nte promotor de la salud, que se deja evidenciar justamente cuando ésta deja de funcion ar y por el que “…motivos como el divorcio y la separac ión —con o sin reconstitución posterior —, la violencia doméstica, el desemple o, la emigración del padre o la madre, una enferm edad crónica, la muerte de uno de los progenitores, etc., pueden hace r dejar de cumplir ese efec to protector a la fam ilia” 98 . Además, en este informe t ambién se analizan las conse cuenc ias que tiene la estabilida d familiar sobre la salud física y 97 THE FAMILY W ATCH : Inf orme 20 09 “La familia sost enible”. Recupera do el 10 de julio de 2019 de https ://ww w.thefa milywa tch.org/w p–content/ uploa ds/Informe 200 9.pdf 98 THE FAMILY WA TCH_ I nforme T FW 2012 “La fam ilia como age nte de s alud”, p . 2 . Recupera do el 1 0 de julio de 2 019 de h ttps://w ww.t hefamil ywa tch.org/wp– content/ uploads/In forme 2012.pdf 2003 20 04 2005 2006 20 07 2008 2009 2010 20 11 2012 Víctimas 20 1 187 17 4 195 167 17 2 194 17 8 195 175 Sucesos 17 8 170 15 8 179 154 15 2 175 167 18 2 159 0 50 100 150 200 250 300 350 400 Homicid ios en la f ami lia Víctimas Sucesos Capítulo 1 Desafío s actual es a la familia; necesidad y oportunid ad de la orien tación fam iliar 59 mental de todos su s miembros, y por ende, su repercusión en ámbit os como el envejec imiento, la depen dencia o los cuidad os a la rgo plazo 99 . Todos estos cambios r eferidos, que afec tan directame nte al grupo familiar , hacen ne cesaria la referencia a la transformación familiar en grupos familiares mucho más heterogéneos — pareja a una evolución de las ne cesidades de las fa milias y de la s estrategias familiares — 100 : hogares monoparentale s, familias reconstituid as, pareja s de hecho, reproducción human a asistida, d esinte gración familiar, diversid ad cultural… Esta situación no im plica una amenaza a la supe rvivencia d e la familia , sino que esta institución — y la nece sidad de centros de apoyo a la misma— contin úa en auge , a la vista de algunos factores destaca dos por Álvarez 101 : “ La gran cantidad de es tudios qu e se hacen sobre familia d esde casi todo s los ámbitos del saber… Asociacion es como el Australian Institute of Famil y St udies, Internatio nal Committee of Family Research … Surgimien to de entidad es académica s que se plantean como finalidad primordial impartir las enseñanzas que capaciten para obtene r t itulación superior sobre ciencia s de la familia (Instituto Superior de Estudios y Orientación F amiliar `Universidad Pontificia de Salaman ca´y otros centros similar es en España). Elevado número de asociacion es y o rganizacione s familiare s existentes en todas las nacione s, a escala mundial —Unión I nterna cional de Organism os Familiare s— con delegac iones en sesenta p aíses. El núme ro creciente de centros de orientación y terapia familiar en toda España”. En el e xtremo opuesto, cier tos son los logros in dudables en el ámbito famil iar, entre los que destaca una mejor calidad en las relacione s interpersonales, tanto en el matrimonio como en la familia . Un mayor aprecio a las nec esidades psicológico— afectivas de aceptación personal incondicional, comprensión, afecto, autodesarrollo , intimidad, espontaneida d , t ernura y amor, confl uyen a mejorar el estado de bienestar de las familias. Y con todos estos vaiven es, la familia y su funcionalidad siguen representando el valor más importante para los ciudadanos, y el ámbito que proporcion a una mayor fuente de felicida d y de p lenitud , como se ha visto en el epígrafe anteri or 102 ; de ahí 99 Ibídem , p.3: “En los próxi mos años millo nes de p ersonas divorciadas podrían quedarse sola s en la e tapa final de sus vidas, y u n cre ciente n úmero de pensionistas, depe ndientes o autónomos, sufriría n las consecue ncias de q uedarse sin los cuidados de s us hijos, c ón yuges u otros familiares. La ru ptura familiar, por otra par te, hace que los j óvenes no se sie ntan ya obligados a a yudar a s us p adres si la relación q ue ma ntienen no es b uena”. 100 FOESSA : VII Informe sob re e xclusión y desar rollo social en España . Fundaci ón Foess a , Madrid, 2019 , pp. 27 0–278. 101 B. ALVÁRE Z GONZÁ LEZ: Or ientación familiar. Inte rven ción fam iliar… cit., p. 3 30. 102 I. DE BOFAR ULL DE TOR RENTS: Forta lezas y comp ete ncias de la familia; bas es para l a orientació n y me dia ción fam iliar. IESF, Universitat Int ernacional de Cata lunya, Ba rcelona, 2013, p. 11. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 60 que se la pueda considerar como “patrimonio de la humanidad”, y com o tal, apoyada en sus crisis vitales 103 . Con todo lo dicho hasta ahora, y antes incluso d e basarnos en estudios empíricos, y a podemos concluir en el sentido de que el ambiente familiar fácilmente puede configurar se en vertiente positiva o negat iva, siendo en este último caso má s que prudente —necesaria — la inter vención de la orientación familiar 104 . No siempre fluyen con naturalidad aspectos que favorec en e l ajuste psicosocial de sus miembros ; hablamos d e la cohesión afectiva intergeneraciona l, el apoy o, la confianza, la intimidad, así com o la co munic ación abierta y la empatía. Por el contrario , se recuer da de nuevo cómo el ambiente negativo en la familia se constituye en numerosas ocasiones como parte de la iden tidad del grupo familiar, constituyen do una de las causas más directamente relaciona das con los comportami entos de riesgos en niños , adolescen tes y jóvenes 105 . Esta es una de las ideas que enmarcan la obra de diverso s académi cos como Gallardo y Donati y en su planteam iento de los retos a que se enfren ta la familia actua lmente 106 . Estamos habland o de la necesidad de estable cer un nuevo humanismo familiar que pueda hacer fre nte a las crisis familiares y sus desafíos. Y este nuevo humanismo se hac e patente y efectivo a través de la orientac ión familiar y su correlativo empuje de aquellas fortalezas —tan tas veces insospechadas— d e c ada unidad familia r 107 . 103 M. E. OLMOS OR TEGA : “L iberta d religiosa y m atrimonio”, e n Estudio s Eclesiá sticos, vol. 94 (2019), nº 371, p . 888: “Per o, no puede obviarse que el cam po matr imonial y familiar tiene un indudable i nterés públi co, una releva ncia pública, que los poder es públicos no p ueden de jar al marge n”. 104 A modo de ejemplo, véase: CONSEJO DE E UROPA . Di rectrice s de l C onsejo de E uropa sobr e las e strat egias nacionales integrale s pa ra la protecció n de los niñ os c ontr a la violencia, noviembre de 2009, p. 25: “Tod os los niños debe rían tener acceso a unos servi cios de calid ad adapt ados a sus necesid ades. Debe ría favorecerse ampliamente la utiliza ción de m odelos multidisciplina rios de servi cios, que i ncluyan el bie nest ar, la salud, la a sistencia educativa y psicológica y la orie nta ción familia r. Dich os mod elos debería n basa rse e n u na sólida cooperació n intersect orial, un perso nal de bidame nte cualificado , un plan de estu dios integr ado, y un marco de puest a en pr áctica ce ntralizad o”. 105 E. ROJAS MONTES : “Epide mia de suicidio entre los jóvenes” , en Quadern os de c riminología : revista de criminología y cie ncias f orenses ”, nº 9 ( 2010), pp. 3 4–37. 106 S. GALLAR DO GO N ZÁLEZ: La familia y sus retos (P ersona, familia y cultura) . Univer sidad Católica de Ávila, Avila, 2016. P. DO NA TI: “El ret o educativo ; análisis y pr opuestas”, en Educación y Ed ucadore s, vol. 18 (20 15), nº 2, pp. 30 7–329. 107 F. TONINI ZACCA RI NI: “El par adigma re lacional sim bólico y rela ciones familia res t empra nas”, en Familia, nº 3 8 (2009), p. 1 15: “ Los element os significat ivos que se re sa ltan de este paradig ma son las cualidades ético–afectiva s que con stituyen la est ructura que sustenta tanto la relación de pa reja (conyugal) como la r elac ión de pa dres–hijos y entre e stirpes (intergener acional). (…) . La categoría del `don ´es centr al e n este par adigma (…). E l do n es entendido como expresi ón de un acto fiduciario ; en el origen de u n nuevo víncul o exist e un act o de ape rtura, signo de una a cción de con fianza, qu e se inte rcambia con otro d on, que e n general no es igual, sino m á s b ien `me jor ´y da lugar a una rela ción social. La a plicación de la categoría del `don´ en la s distintas moda lidade s de `cuidado ´familia r, co nyugal, par ental y de Capítulo 1 Desafío s actual es a la familia; necesidad y oportunid ad de la orien tación fam iliar 61 Además de todo esto, añadir cómo la familia no es úni camente un entrama do de relaciones interpersonales en un ámbito meramente privado, sino que sabemos que es una realidad con marca da relevancia social 108 , ot ra “ comunida d” 109 . Véase a continuac ión el contexto comunitario de la fa milia : las estirp es, puede favorec er y enriquece r en calidad la s rela ciones familiares ( …). Por último, se considera que e l pa rad igma r elacional simb ólico, intr oducido en el á mbito de la s varias disciplinas de las C iencias p sicológicas, sociale s, pe da gógicas, de la Familia, pue de ofrecer un notable enrique cimiento. A simism o se estim a como m uy vá lida la a plicación p ráctica de este paradig ma teórico, con l a introducci ón de las ca tegoría s de los vínculos con yugales e intergenera cionale s y de los asp ectos afectiv os (co nfianza y espera nza) y ét icos (justicia y lealta d) en la s relaciones familiares. La aplicación de este nuevo p aradigm a relaci onal simbólico puede co ntribuir a la dif usión de un `nue vo huma nismo fam iliar´en la s ocieda d a ctual”. 108 A m odo de eje mplo, vé ase: P. DONATI : “ Unprotecte d time of ea rly a dolescence a n d intergenera tional r elations : a new educational i ssue”, e n Estudios sobre E ducació n , n. 3 (2 002), p. 19: “These pre mises re f er to a configuration o f reciprocit y in family r elations , and bet ween family a nd scho ol, w hic h r equire public re cognition a nd s upport. They imply a renew al of the alliance betwee n family and society, w hic h involves t he sch ool. The pact must be directed at a redefinitio n o f t ime as a res ource that re quire s a ttentio n in the time per iods f or e a ch p layer and for the relatio ns betwe en the m, so as to ma nage the problem s of each ge nerat ion in terms of integrat ion and dif ferentia tion, a utonomy and s olid arit y, identifi cation and cr ea tion of the common good betw een them . In short, so ciety mus t set itself t he prob lem of re newing t he dynamic equili brium between t he ge nerations t hrough suitable links be twee n the private sphere of the family and the publi c one of the social St ate, passing t hrough t he inte rm ediate spher es such as the s ch ool. I n or der to be config ured in a physiologi cal way, t he ge nera tional lin k requires a precise c ommitm ent from eac h of the pa rties inv olved.” 109 En e xpresión citad a por I. DE BOFARU LL: Forta lezas y competencias …, cit. , p. 1 1: “Comunidad q ue está llam ada a realiza r una serie de funcione s en la sociedad (es vehí culo de transmisión c ultural, p ropo rciona los meca nismos de p ertenencia al grupo social más a mplio e implica una educa ción afe ctiva y ci udadana de los individ uos; rea liza una función de contro l social, et c.). En la me dida que las familia s puede n re alizar esta s funci ones, constit uyen u n ámbito de bienestar que repercute necesariam ente e n la sociedad. Que la fa milia e s unidad fundamenta l de la sociedad viene a significar su ca rá cter e structurante de l tejido social : la sociedad de be constr uirse partiendo de la fam ilia y toma ndo de la fa milia su estr uctura esencial: una s ocieda d a medida de la fa milia es la mejor gar antía c ontra tod a tendencia del tipo indivualist a o colecti vista , porque en ella la persona es siempr e el centro de a tención en cuanto fin y n unca com o m edio”. F amilia Escuela Asociaciones Ser vicios sociales Salud T r abajo V ecin dario Institucion es religiosas Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 62 Se constata por todo lo dicho cómo la familia tiene reconoc ida legítimamente una serie de funciones que son esenciale s para el desarrollo de la sociedad — procreaci ón, cuidados, s ocialización y educ ación 110 —, funciones inh erentes a la misma. A estas ha d e añadirse la afectividad —“dar am or”—, elemen tos que d iferenc ian al núcle o familiar de otras institucion es. Si estas funcione s fallan — funcion es que están interrelac ionadas entre sí, de manera que n o pue den separarse o dividirse 111 sin perjuicio alguno—, se produce n desequilibrios en la personalida d de los in dividuos, y por ende, en la sociedad. A pesar de todo l o expue sto, aún queda camin o por recorrer en el dese able apoyo a la estructura familiar por parte de los Estados; véase una mue stra en el ámbito europeo 112 : 110 A. VALILLO CAS TRO: “Política s de apoyo a la fu nción ed ucadora de la familia ”, en Institut o Universitar io de la Fam ilia, M. I . ALVÁR EZ VÉLE Z, A. BER ÁSTEGUI PEDRO –VIE JO ( coord.), Educación y familia: La ed ucación fami liar e n un m undo e n cambio , Univer sidad Pontif icia de Comillas, Mad rid, 20 06, p. 22. 111 Ibídem, p. 22: “La funci ón educadora es la que nos ocupa, pero aunque intentem o s separa rla de las demás, una de las car acterística s que son son i nherente s a t oda s las fu ncione s de la familia es que no son divisible s. Esta ca racteríst ica hace que se produ zca un a interre lación entre todas ellas. La funci ón edu cadora se e ntiende de sde los p adres ha cia l os hi jos, pero tambié n existe un pr oceso parale lo e n el que los padres “aprenden” a ser lo c on los hijos y en ese proceso se enrique cen per sonal y so cialmente . Pe ro ce ntrándo nos en esa cara cte rización de la función educadora com o actuació n de pa dres a hijos, hay que entenderla en e l contexto que indicamos de íntima conexi ón entre todas la s fu ncione s que hace que m uchas ve ces se esté n produciendo al mism o tie m po. Cuand o u nos padre s alimenta n a su hijo d e cort a e dad están realiza ndo, al mismo tiempo que la fun ción d e cuidados, la de e ducarle en unos hábit os de alimenta ción impres cindibles para su sa lud futura , así c omo en hábito s de co nduct a socia l.” 112 INSTITUTO DE PO LÍTICA FAMILIAR: Informe d e la E volución… cit., p. 9 3. Capítulo 1 Desafío s actual es a la familia; necesidad y oportunid ad de la orien tación fam iliar 63 En este contexto, por lo tanto, puede afirmarse que si la sociedad y el periodo histórico son favorable s al matrimonio , a la familia, a la educac ión de la prole, aumen tará la motivación para la elevación moral de la familia. Se pondrán de relieve cada vez más las func iones humanizadora, civil, educadora y social de la referida comunidad de v ida y a mor. Por el contrario, la conc epción provisional del v ínculo conyugal, unida a la compleja convivencia fruto de concepciones diverge ntes entre lo s cónyuges, favorec e la inmadurez, la irrespon sabilidad en el e ntendimiento mutuo y la s rupturas. La socie dad se be neficia d e las familias con fortalezas , estabilidad y compromisos, que confl uyen a incre mentan el patrimonio cultural y mora l —de ahí el nece sario reconoc imiento por parte de las ins titucione s civiles y d el Estado d e la prioridad de esta comunidad sob re otras comunidades 113 —. A sensu contrario, las políticas merame nte individua listas, y el abando no legislativo de la esenc ialidad de la dimensión familiar, abocan al debilitamiento de la institución familiar que —más que convenc er po r la espectacu laridad d e sus resultados—, vence por la solidez de los mismos, solidez que, a la postre, es la que forja pueblos y socieda des fuer tes. Y es que toda familia puede lle gar a alcanza esa form a radical de solidaridad, ser ese suplemen to de sentido que necesita la socie dad actua l 114 . Hay voces que confir man lo dicho en este sen tido: “La resurrecc ión de la familia como unidad de formaci ón básica del niño la han redescubie rto en el kibutz. No hay experiencia más convincente que ésta, aunque también se halla llegado a la misma conclusi ón por las vías de l psicoanálisis y de la psic ología infantil” 115 . Con estas palabras se fin aliza este capítulo sobre l a familia, que sie nta las bases para una mejor comprensión de la disciplina —no siempre bien conocida ni valorada— de la o rientación familia r, desarrollada principalme nte en los COF o consultorios familiare s. 113 Art. 39 de la Co nstitu ción Espa ñola. 114 A. LLANO C IF UENTES: “La familia ante la nue va sensibilidad ”, en : AAV V, Familia y convivencia so cial. IX Co ngr eso Na cional de Orienta ción Familia r. Fert, Madrid , 19 94, p. 31: “Para que la familia llegue a oc upar el papel que le c orrespo nde en esta estra tegia, es imprescindible el cultivo de una nueva cultura de la fam ilia, en la que ést a no se deje cosificar pasivame nte, sino q ue se considera a sí mism a como una prim aria unidad de acci ón social. Par a que las familia s consigan pe so social, es necesar io qu e salg an de su aisla miento privat izado e irrumpan solida riame nte e n el espacio soc ial. La teorí a y la p ráctica social conoce n ya muc has y eficaces formas de coope rativismo, aso ciacio nes de auto–a yuda, mo vimiento s ciudada nos, iniciativas d ocentes y organiz aciones de volunta riado… ”. 115 J. L. PINILLOS DIAZ: “La familia en la sociedad actual”, en: A AVV, Familia y convive ncia social. IX Congre so Na ciona l de O rientación Familiar. Fert , Madrid, 1994 , p. 22. Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 65 CAPÍTUL O 2 LA ORIE NTACIÓ N FAMILIA R; SU DES ARRO LLO EN LOS CO F Introducció n 2.1. La complejidad cada vez mayor de todas aquella s cue stiones relacionada s con la familia y el desarrollo de sus diferentes ciclos vitales aparece en la génesis de los centros de orientación familiar. Urge redefinir el valor de la familia en la so ciedad y protegerla en sus crisis; afianzar nuevas aplicacione s operativas que puedan afrontar los desajustes y pa tologí as del grupo fam iliar. Como respuesta a este desafío apare cen iniciativas que proclama n el valor inestimable del matrimo nio y la famil ia así como su valor soc ial, y entre ellas, la que aquí centra el objeto de esta investigación : la disciplina académic a de la orientación familiar, cuyo orige n en diversos países data de los años c uarenta del siglo XX, principalme nte en el ámbito de los Centros de O rientación Familiar o COF 116 —aspecto este de los centros de orien tación familiar, que se introducirá en la úl tima parte de este capítulo y se desa rrollará más exhaustivamente e n el siguie nte capítulo —. La orientación f amiliar. Introdu cción. 2.2. La Orientación Familiar se enmarca en un contexto concreto: las Cien cias de la Educación como campo dentro del gran á mbito d e la Orientación. Los supuestos generale s en los que se basa esta disciplina de ayuda a la ins titución familiar son los siguientes 117 : “La familia tiene derecho a participar en la educ ación que se les da a l os hijos en la escu ela (…). La orientación familiar es un proceso orientado tanto a los 116 F. TONINI: La familia. F unda mentos te óricos y políti c as de los Se rvicios Socia les . Univer sidad Pontificia. Sala manca, 2008, p p. 22–24. 117 B. ALVÁRE Z GONZÁ LEZ: Or ientación familiar. Co ntext os, evalua ción… cit., pp. 1 00–101 . Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 66 individuos como a las familias a lo largo del c iclo v ital (…). Tod a intervención de orientación familiar ha de basarse en las necesidades de los destinata rios (…). La orientación familiar debe atender a las necesidades que surgen de la diversidad de tipos o modelos de familias (…). En la orientac ión familiar debe primar el carácter preventivo y educativo sobre el terapéutico—rem edial (…). Los proyectos y programas de orien tación familiar deben elaborarse e imple mentarse desde marc os instituciona les diversos (…). La orientación familiar se debe de entender, comprender y a nalizar com o un sistema to tal (…)”. “La orien tación constit uye un a di sciplina científic a, ya que el c uerpo de conocimie nto de la misma se desa rrolla a través del estudio sistemático que emplea la metodología científica (…) La tendenc ia genera l q ue se aprecia es a considerar que la orientación es una disciplina científica ya que utiliza el mé todo cie ntífico p ara profundizar y ampliar su `corpus´ de conocimiento. E sta disciplina estudia la orientación como profesi ón de ayuda a las personas que se encuentran en el proceso de llegar a conocerse a sí mismas y al entorno q ue las rodea (…). Se aprecia el sentido fundame ntal de relación de ayuda de la orientac ión, d e prevención y desarrollo de la persona, y es desde estas dimensiones desde las que se cons tituye la Orientación Familiar…” 118 . Uno de los principales e jes condu ctores de la disciplina de la orien tación familia r es aqu ella concepción d e toda person a como una unidad físic a, psíquica y espiritual ; l a considerac ión de todo individuo como persona ordenada a valores, con sus propias conviccion es morales y e spirituales 119 . Y con una dimensión social, abierta a un “tú” — pareja, familia …—. 2.2. 1. Concepto, fundame ntos y princip ios de la or ientación familiar Se define la orientación familiar como “toda actividad que tiende a f ortifica r y estabilizar el conjunto de relacione s matrimoniales y familiares” 120 , o “el conjunto de técnica s encamina das a fortalecer las capacidades evidentes y las laten tes que tienen como objetivo el fortalecimien to d e los vínculos que unen a los miembros de un mism o sistema familia r, con el fin de que resulten sanos, eficaces y capaces de estimular el progreso person al de los miembros y de todo el c ontexto emociona l que los acoge ” 121 . 118 B. ALVÁRE Z GONZÁ LEZ: Or ientación familiar. Inte rven ción fam iliar… cit., pp. 6 –7. 119 F. TO NINI: “Los centr os de orientación familiar: as esora miento y orienta ción familiar ”, e n CEE, Una terapia del coraz ón, EDICE, Mad rid, 2 005, p. 83. 120 J.M. GAL DEANO ARAMEN DÍA: La v ida de pa reja. E volución y problemá tica a ctual. IV Jornadas na cionale s de Fa milia . San Esteba n, Sala manca, 1 995, p.13 8. 121 J.A. RÍOS GO NZÁLEZ: Manual de orientaci ón y terapia familiar (enfoq ue sisté mico teórico – práctico ). ACCI As ociaci ón Científica y Cult ural Iberoa m ericana, Ma drid, 2014, p. 35. Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 73 los modos y peculiaridades en que ha de v erifi carse el encu entro interpe rsonal entre los diversos planos d el mismo sist ema familiar en cuan to q ue cada subsistema tiene unas exigencias p ropias y una dinámica peculiar para ser eficaces. 5. Aprendizaje de los nivele s y tipos de comunicación que constituyen un elem ento bá sico para la interacc ión humana en el interior del núcleo fam iliar bien constituido.” Dentro de esta área formativa y preventiva, se enumeran además —sin ánimo de ser exhaustiv o— objetivos más concretos:  Mejorar la cohesión fam iliar o unión familiar física y emocional al enf rentar diferentes situa ciones y en la toma de decision es de las tareas domésticas 140 .  Favorece r la armonía o corre spondencia entre los intereses y necesi dades individuales con lo s de la familia en un equilibrio emociona l positivo.  Enseña r p autas d e comunic ación: los miembro s de la familia son capac es de transmitir sus experien cias, emociones y conocimientos de forma clara y directa.  Entender las venta jas de la adaptabilidad, o habili dad de la familia para cambiar de estructura de poder, relación d e roles y regl as, ante una situación que lo requiera .  No me nospreciar la importancia de la af ectividad o capacidad de los mie mbros de la familia para vivenciar y demostrar sentimien tos y emociones positivas unos a los otros.  Potenciar la permeabilidad o capacidad de la familia para brindar y recibir experiencia s y ayuda de otras familias e inst itucion es. Esta prevención admite tres niveles: evitando la aparición del conflicto — prevención primaria—, dismin uyendo la potencia y duración del conflicto —prevención secunda ria—, o suavizan do las consecue ncias en el intento de recuperar en lo posible la fu ncionalidad —prevención terciaria—, que ya entraría en intersección con el ámbito de intervenci ón terapéutic a. Atención especial dentro de este ámbito primario preventivo merecen los programas forma tivos. Siguiendo a T onini, los programas más efica ces para el “ enrich ment coniugale ” 14 1 conte mplarían el adie stramiento eficaz en comunica ción, las técnica s de positividad e interac ciones positivas, la continua mejora de la relación a través de la aceptación incondicional, la intelig encia emocional 142 , la gestión de las confrontac iones y las cla ves para la reconc iliación y el perdón. 140 Véase e n e ste sentido L. FLAQUER , A. ESCO BEDO: “ Li cencias pa rentale s y polític a…” cit., p p. 69–99. S. DEL GADO TRUJILLO, J. L. PER DOMO: “La sit uación de la m ujer...” cit., pp. 13 9–165. 141 F. TO NINI: Los Centro s de O rientació n Fam iliar. Un ser vicio a la sociedad . Universida d Pontificia de Salama nca, Sa lamanca, 20 10, pp. 181–18 3. 142 Véase a este respecto R. BISQUERRA ALZINA: “Educa ción e mocional” , en Journal of Pa rents and Tea chers, nº 337 ( 2 011), pp. 5 –8. V. MA RTÍ NEZ–O TERO PÉRE Z: “El cultivo de la inteligencia afe ctiva”, en Jo urnal of Pa rents and Teach ers, nº 288 (20 04), pp. 1 1–15. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 74 La intervención de aseso ramien to y orientación —segundo eje estructur al de la orientación familiar— ofrec e criterios de funciona miento para la dinám ica familiar funcion al así como para la dinámica familia r desajustada. Según Ríos 143 “se trata aquí de afrontar situaciones de normalidad y sit uacion es en las que los procesos ordinario s sufran algu na alteración o desajuste. Por ello mismo va más allá de la formación básic a de los padres. Es una especie de introducc ión en la compre nsión de mome ntos evolutivos delica dos que no pueden ser abordad os con criterios ordinarios”. La función abarca la ilustración de l as etapas de los d istintos sist emas familiares y su evolución, la creac ión d e programas ad hoc, y la formul ación de reglas de interacci ón y comunic ación. De esta man era, cuando una persona o fa milia solicita in tervención en orientación familiar, su c apacidad de reorganización y mejora de la convivenc ia familiar se encuentra desajustada: por ello, la orientación familiar le ofrece ayuda especializada para:  Iden tificar las causa s de las dificu ltades.  Asumir las responsabilida d es personales so bre las m ismas.  Desa rrollar pautas de me jora de la conv ivencia matrim onial y familiar.  Desc ubrir los factores qu e distorsionan la comunica ción a todos los ni veles.  Respetar los derech os de cada uno, respetand o la igua ldad.  Evitar el recu rrir a soluciones precipitadas, causadas por una situación crítica o desesperada.  Favorece r la responsabilidad educativa d e los progenitores con respec to a la prole. La intervención terapéuti ca 144 –tercer eje estructural de la orientación famili ar– requiere de técnicas reestructurativas de dinámi cas e in teraccione s familiares, creando nuevas pautas funcionale s no disgregadora s. La intervención no se dirige a miembros individuales, sino que es idóne a la extensión a to do el contexto d e la familia, para favorece r la dinámica rela cional. Los niveles permanen tes son el conyuga l, parental — educac ión en reciproc idad—, interge neracion al —familias de origen , infancia 145 , vejez y 143 J. A. RÍOS GO NZÁLE Z.: Ma nual de orienta ción y… cit. , p. 37. 144 M.M. RE YES REBOLLO, P. TOLEDO MOR ALES, P.: E ducación familiar . Mergablum, Sevilla , 2008, p. 60: La orientaci ón familia r se diferencia de la ayuda infor mal que una persona pueda prestar a otra, en al menos, d os aspectos f undame ntales. E l primero, en que la controla un profesional, form ado y autoriza do para ejercer sus funciones, lo que supone una sanció n cultural que le otor ga una autorida d; y e l segu ndo, es que se fund amenta en teoría s científicas que han estudiado e l orige n de las disfuncio nes y la posible o posibles sol ucion es para paliar sus conse cuencias” . 145 En refer encia a la cria nz a, E . H USSER L: “A cria nç a. A prime ira e mpat ia”, e n Revista da Abordage m Gestáltica: Ph enome nological St udies, vol. 23 ( 2017), nº 3, p p. 375–3 77. Y e n cuanto a la atención y p rot ecció n a la infancia, L. ROJA S MAR COS : “ La atención a la infa ncia”, en Gaceta médica de B ilba o: Revista Ofi cial de la Aca demia de C iencias Médica s de Bilbao, vol. 110 ( 2013), nº 2, p. 2 6: “El ambie nte del hoga r de be ser un foco pri ncipa l de cualquier Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 75 enferm edad—, y comunitario. Est e ámbito terapéu tico, basado en la atención y asesoramie nto del g rupo familiar, siempre b usca el efecto corrector sobre las disfuncion es detectadas; y considera la familia c omo un grupo que funcion a en forma sistémica, como subsist ema abierto, en interco nexión con la soc iedad y los ot ros subsistemas. El estilo de intervención se ada ptará en sus posibilidades de interve nción mediacion al, colaborativa o partici pativa 146 . En este estilo d e orien t ación terapéutica menciona do resulta de i nteré s la clasific ación de la p roblem ática familiar aludiendo a los siguientes conceptos 147 : Familia aislada —con escasos a poyos en momentos críticos, etnias o culturas minoritarias—; familia excluida —sin pre stigio social, bajo ni vel económico, pobreza, delinc uencia 148 —; familia suborganizada— disfuncional es en su estructura, p rogen itores p eriféric os, inestabilidad emociona l—; familia asocial — conductas d esvia das, de riesgo, marginalidad, delincuenc ia—; familia desorgani zada y en d esventaja social; familia multiproblemática . En este ámbito terapéutico, se harán necesa riamente presentes técnicas de entrevista y evalua ción f amiliar 149 —valorar el cump limiento d e las fun ciones básic as y dinámica de las relac iones internas—, para armon izar los ciclos vi tales de ca da familia , los cuales se e xpresan, como ya se ha visto, en e tapas delimitadas por la ocu rrencia de determinados ac ontecimi entos de la vida fam iliar. En referencia a la evalua ción familiar, el funcionam iento de la familia puede evaluarse a través de:  El cumplimie nto de las fu ncione s básicas a. Función e conómica 150 Se cumple si la familia cu bre las nece sid ades materiales básicas de alimentac ión, higiene, cu idado personal, calzad o, vestuario y medicame ntos de sus integrantes. estrat egia de intervenció n precoz. Sin duda e l e st udio de la vida familiar es di fícil. El hogar constituye una esfera muy privada. Escondidas celosame nte de la luz pública, las vicisitudes de la convive ncia fam iliar s uel en estar rodeada s de una coraz a prote ctora de ta bú y de se cre to. Con todo , una parte esen cial de la a tención a la infan cia es la identificaci ón precoz de la desestructura ción familiar , los malos t ratos, el a islamiento físico o emocio nal d e los pequeños , el aba ndono o la expl otació n”. 146 B. ALVÁRE Z GONZÁ LEZ.: Orientación familiar . Inter venció n familiar… cit. , p.50. 147 Ibídem, pp. 412–4 13. 148 Véase a este respe cto AA VV: “Conte xto familia r y conducta antis ocial infantil”, en Anuario de Psicología, vol. 40 (2009), nº 3 , pp. 313–327. En refer encia a la pobre za Foment o de E studios Sociales y de Sociología A plica da: VII In forme sobre e xclusió n …, pp . 229–2 99. 149 C. PE ÑALVA: “E valuació n del funcionamie nto familia r por medio de la entrevista estr uctural”, en Salud me ntal , vol.24, n. 2 (20 01), pp. 3 2–42. 150 A. POLAINO LORENTE: “La crisis eco nómi ca y los conflictos conyugales ”, en La razón histórica : revista hispa noa mericana de historia de la s ide as polít icas y so ciale s, nº 19 ( 20 12), pp. 4–28. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 76 b. Función e ducativa Se cumple c uando los miembros de la familia mantienen comp ortamie ntos aceptados socialme nte. c. Función af ectiva Se cumple si los miembros de la familia expr esan o evidencian signos de satisfacci ón afectiva con su fa milia.  La dinámica de las relaciones internas, evaluando categorías como la cohesión fa miliar y emocional, la ar monía, comunic ación intrafa miliar, adaptabilidad, y afectivida d, entre otros. Una vez hech a la evaluación, se procede a la in tervención y tratamie nto, mediante la acomodaci ón, en primer lugar, la reestructurac ión si procede, y las prescripcione s requeridas en cada situación espe cífic a. Con lo dicho hasta ahora , se comprueba cóm o la orientac ión familiar se in teresa por la intervención terapéutic a familiar en aquellos casos en que un trastorno se instala en el grupo familiar afec tando seriamente a las relacion es, evolución y desarrollo de sus miembros. Ello no quiere decir que la terapia familiar se considere insertada dentro de la orientación familiar, sino que es un a disciplina a tener en cuenta en determinadas situaciones más específic as. Un orientador familiar podrá realizar siempre educac ión preventiva y counsel ing; pero no siem pre terapia, ya que esta depe nderá de su capacitac ión profesional y académica . 2.2. 3. Técnicas aplicada s en la o rientación familiar 2.2. 3.1. La técnica de la entre vista En referencia a las técnicas usadas en orientación familiar, merece una mención aparte la entrevista, la c ual constituye una d e las herramientas principales a la hora d e recabar información. Goza de consenso mayoritario entre orientadores, terapeutas, educadore s y psicólogos. Constituye la técnica princ ipal d e diagnóstico y evaluación , y también supone una estrategia d e intervenc ión para la prevención de confl ictos y la solución de problemas. Posibles defin iciones de la misma en el ámbito de la orientación familiar serían las siguie ntes 151 : “ Comunica ción interperson al, intencionada y aceptada por el entrevistador y el entrevistado; los roles de cada uno de los p articip antes han d e estar claramen te definidos y también las reglas que regirán el proceso (… ); interacción que se da entre dos o más personas, por un lado el entrevistador y por otro la persona 151 B. ALVÁRE Z GONZÁ LEZ: Or ientación familiar. Co ntext os, evalua ción… cit., pp. 4 11–412 . Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 77 o el grupo entrevis tado, con el fi n d e obtener inf ormación en el caso de la denominada entrevista diagnóstica o de llevar a cabo una intervención psicopedagógica o socioeduca tiva para preven ir problemas o so lucio narlos. Es una activida d i ntenciona da, una acción plan ificada que pretende alc anzar unos objetiv os, una c onversación buscada por al guna de la s partes y aceptada por am bas”. La técn ica d e la entrevista admite varas clasi ficaciones, at endiendo a diferen tes variables 152 —grado de estructuraci ón, finalidad, ma rco teórico, objetivos y grado de directividad—: 152 Gráfico ela borado p or la a utora a p artir de los datos toma dos de B. A LVÁR EZ GONZÁLE Z : Orientación familiar . Inter venció n familiar… cit. , pp. 4 15–416. Clasificac ión de la entrevista según el grado de estructuración Entrevista cerrada Con esquema previo y reguntas prefijadas y cerradas Abierta Sin esquema fijo; el proceso se desarrolla en funció n de la din ámica de la situación Abierta Sin esquema fijo; la temática la fija la misma dinámi ca de la situació n Semiabi erta Parte con esquema previo y parte sin él. Preguntas abiertas y también cerradas Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 78 Según la finalida d de la entrevista De diagnóstic o Terapéutica De orientació n De selección De plani ficación Según el marco teórico de la entrevista Humanista Psicodi námica Conductu al Cognitivo –cond uctual Clasificac ión de la entrevista según los objetiv os Entrevista de informació n Recoger y suministrar datos De intervenció n Ayudar a soluc ionar problemas o dificu ltades De orientació n Ayudar a clarific ar problemas, a tomar decisio nes, a solucio nar dificu ltades De plani ficación Formular objetivo s en relación con los análisi s realizados Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 79 La técnica de la en trevista en orientación fa miliar contempla un a serie de fases que conllevan objetivos y tareas específic as. En la preparación de la entrevista se planifica rá el desarrollo de la misma, se antic iparán dificultades y se preverán estrategias. A esta fase seguirá la estructuración del espacio físico, creando un ambiente favorable para la expresión e interacc ión, con el objetivo de observar el mensaje no v erbal de lo s asistentes. En la apert ura de la entrevista se plantearán los motivos, objetivos y condicione s. Cen trar el tema será la parte fundam en tal de la fase de desarrollo, confrontando, verificando, formulando acuerdos y líneas de actuación. Al cierre de la entrevista se llegarán a los comprom isos y a la planificac ión del seguimien to. Las últimas fa ses d e seguimiento y evaluación valorarán los progresos, a la par que permitirán correcciones y ajustes de las hipót esis de trabajo a la realidad familiar. Una amplia variedad de estrategias de probada eficacia favorecerán el desarrollo y logro de la técn ica d e la en trevista; sin ánim o de ser exhaustivo, se mencion an los recursos de estruc turación, los proc edimientos de concordanc ia, l a escuc ha activa, la expresión de opiniones, y el consenso sob re los planes de acción conjunta. En el contexto de la entrevista, se utilizan técnica s propias para recabar la informac ión a través del gen ograma o familio grama 153 : 153 Con el familiogr ama como herr amienta de e valuaci ón y de dia gnóst ico se p uede n visualiza r en u n mi smo e sque ma las i nterre laciones del grupo familiar , ayuda ndo la simbolo gía del mismo a las inter preta ciones comu nes. Se centra en la s relaci ones inter nas familia res. Clasificac ión s egún el grado de directivi dad de la entrevista Entrevista directiv a La responsabili dad de todo el proceso corresponde al entrevistador, que lo lleva a cabo según el esquema previamente fijado Semidirecti va Entrevistado y entrevistador comparten inici ativas y responsabili dad No directiva La inici ativa parte del entrevistado; el orientador (entrevistador) se convi erte en animador y catali zador de palabras y sentimientos Semidirecti va Entrevistado y entrevistador comparten inici ativas y responsabili dad Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 80 Y del ecomapa 154 : 154 El ecomapa, a diferencia del familiograma , es un i nstr umento más d inám ico al mostrar las relaciones ext ernas de la fa milia. Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 81 Una d e las tipolo gías de entrevista más comú nmente usada en los cen tros de orientación familia r —COF— es la entrevista huma nista. La siguiente gráfica refle ja el desarrollo de la misma 155 : Desarrollo de la entrevista h umanis ta Planteamie nto o momento inicial • Objetivos Crear e l clima de acogida c apaz de disminuir te nsiones y de hacer posible la entre vis ta • Tareas Formular lo s objeti vos Definir la sit uación proble má tica Explicitar e xpectat ivas • Actitudes y técnicas Atención a ctiva Saber escu char Observar Parafra sear Clarificar Aceptación i ncondi cional Congruencia Sinceridad Empat ía Respet o Exploració n o momento central • Objetivos Analizar la situació n dificult osa o problem ática Encontrar s oluciones • Tareas Identificar el pr oble ma Analizar e l problema Analizar a lternat ivas para solucionar el p roblema • Actitudes y técnicas Atención a ctiva Saber escu char Observar Parafra sear Clarificar Sintetizar Aceptación i ncondi cional Congruencia Sinceridad Empat ía Respet o Conclusió n o momento final • Objetivos Planificar el pla n a seg uir • Tareas Resumir lo tr atad o Clarificar dudas Plantea r estra tegia s de acción 155 Gráfico ela borado p or la a utora a p artir de los datos toma dos de B. A LVÁR EZ GONZÁLE Z : Orientación familiar . Inter venció n familiar … cit., pp. 4 29–430. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 82 Tomar decisi ones • Actitudes y técnicas Atención a ctiva Saber escu char Observar Parafra sear Clarificar Sintetizar Aceptación i ncondi cional Congruencia Sinceridad Empat ía Respet o 2.2. 3.2. Técnicas sistémicas, conductuales y cog nitivas La interve nción sist émica es una de las principales disciplina s que se aplican en la orientación familiar, la cual proporciona un marco explicativo y de intervenc ión de las relaciones e interacciones en la familia. Del sujeto como paciente en un modelo lineal (individuo, diagnós tico y tratamiento) aparece la familia como sistema donde el problema no es un fenómen o aislado. De esta manera, los cam bios en cada uno de los elemen tos reperc uten necesariame nte en los restantes. Esta interv ención tiene también sus aplicacion es en la práctica clínica, en la acción educativa y en la investigación. Se pretende, con la base en m odelos lógico—matemático s, sistematizar conceptos, principios y también métodos comun es a muchos sistemas de forma que los resultados pue dan se r transferidos a cualqu ier disciplin a. Algunas de sus bases es enciale s serían las siguien tes:  La evolución forma parte del sistema familia r, así como la resistencia a un posible cambi o; d e ahí la necesidad de controlar estos dos factores como clave en orden a una evol ución positiva.  Los subsistemas tienen sus prop ios límites territoriales, psicológi cos, emociona les… que han d e ser respetados por los otros sub sistemas.  Los límites han d e ser permeables, y siempre facilitar la interrelación c on otros subsistemas, así como con ot ros sistem as o instituciones (otros grupos, escuela ,…) 156 . Dentro de esta inter acción aparecen las transacc iones en la familia. Aque llas transacc iones repetidas so n básicas, ya q ue establecerá n las pautas acerca d e qué manera , cuándo y con quié n establecer relaciones, y estas pautas apuntal arán a su vez el sistema familiar. Las operaciones repetidas de esta manera constituy en lo que se denomina “pauta transa cciona l”. Son estas pautas t ransacc ionales las que regulan la 156 D. VIL LARE AL–ZEGARR A, A. PAZ–JESÚS: “Terapia fa milia r sist émica: Una aprox imación a l a teoría y la práctica clí nica”, en Interacci ones , vol . 1 (20 15), n. 1, pp. 45–5 5. Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 89 Técnicas de int ervenci ón con familias, de aplicación d esde el enfoqu e sistémico Técnica Definición Descripci ón Utilización Ejemplo Desafío Es una técni ca mediante la que se escenifica la pauta de una disfunción, se centra la atención e n informaciones concreta s y el profesional lanza me nsajes para pr ovocar la crisis Se obse rva la interacción familiar para identificar las pautas disfuncionales que se deben cambiar. El profesional escenifica algunas pautas, intensificándolas para provocar la reacción Se utiliza principalmente para de stacar las dificultade s y disfunciones e n conductas de comunicaci ón y convivencia Madre controladora ; el profesional ut iliza los mismos criterios rígido s que manifiesta la madre hacia la hija para e valuar la conducta d e aquella Rituales Tarea rit ual Es una acci ón o acciones cargada s de significado que se desar rollan mediante fórmulas verbales y/o gestuales, y que deben compartir los miembros implicados Se prescribe u n ritual del que se esper a que sus acciones y las actitude s que promue ve sustituyan a las anteriore s disfuncionale s Es útil en cas os de tra nsiciones en momentos críticos de la evolución de la familia, duelos no resuelto s, conductas negativas reincidentes Una pareja en proceso de superar sus dificultade s de comunicaci ón, escribe en u n papel la s actitudes del otro que impedía n esa comunicaci ón, y queman los papele s en señal de aba ndono de dichas cond uctas Técnicas r eestruc turant es Estable cimiento de límites Es la est rate gia mediante la que se bus ca redefinir y recolocar a los miembros e n los subsistemas, papele s y funciones que les correspo nden Se presenta a los miembros de los subsistemas implicados las dinámicas y transaccio nes correctas de acuerdo con la posición en la familia Se utiliza en casos de invasión de espacios, usurpación o suplantació n de funciones, confusión de papele s familiares La madre sola con el hijo (con capacidad intelectual superior a la media) , tiende a hacerle pa rtícipe de los problem as familiares. Se le hace ver q ue esta conducta n o es adecuada , teniendo en cuenta que el hijo es todavía pequeño, a unque demuestre madurez Desequilibri o Modificació n de la jera rquía familiar, en los Se trata de devolver la autonomía y la Se aplica pa ra modificar las alianzas d e Prescripcio nes a un padre “ausente” o no Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 90 Técnicas de int ervenci ón con familias, de aplicación d esde el enfoqu e sistémico Técnica Definición Descripci ón Utilización Ejemplo casos en q ue ésta se encuentra mal estable cida, por ejemplo, cuando uno de los miembros de la pa reja está a nulado por el otro capacidad d e decisión y participación al miembro o miembros q ue hayan qued ado aislados. También se busca cambiar las pauta s habituales que determ inan la comunicaci ón familiar poder y para romper la s pautas, costumbres y dinámicas familiares que se considera n disfuncionale s participat ivo en las responsabilida des familiares y a una hija mayor q ue suplanta la función de su padre. E l padre debe a sumir los compromis os que le correspo nden, y la hija debe retira rse de e sas funciones Aprendizaje de complementaried ad Técnica que enfoca el problema en su conjunto , y a la pa r, plantea las distintas vías de enfoque de dicho problem a Presente los enfoques alterna tivos a la maner a habitual que tiene la fam ilia de percibir la dificultad o síntoma, y a las creencias que pueden existir sobre la capacidad d e control que existe sobre dicho síntoma Se aplica básicame nte cuando se quier e cuestionar el plantea miento de la fam ilia sobre la causalidad y de la conducta y la linealidad d e su desarrollo Padres que castigan sistemá ticamente al hijo adoles cente por su mal rendimiento escolar. Se les hace consider ar todo el co ntexto de la situa ción familiar, falta de comunicaci ón con el padre , cambio de centro educativo 2.2. 4. Delimitación de l a orientación fam iliar: orien tación y mediación fa miliar Aunque no se pretend e un desarrollo e xhaustivo sobre la disciplina de l a mediación familiar, sí que es necesaria al menos una delimitació n normativa y conceptua l de la misma, en aras a una mejor comprensión del ámbit o —diferente aunque afín— que tiene n las disciplinas académic as de la orientación y la mediación familiar. T ambién se co ntemplará brevemente una delimitación de la figura de la terapia familia r. Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 91 2.2. 4.1. Fig uras afin es a la o rientación familiar : diferenciac ión Se considera pertinente en este primer momento establecer las diferencias conceptua les entre estas tres figuras análogas 159 —orientación familiar, mediación familiar 160 y t erapia familiar—, antes d e seguir desarrollando el ámbito estruc tural de la orientación familiar realiz ada en los COF y las dif eren cias normativas con respecto a la figura jurídica de la mediac ión familiar. Difere ncias entre orientaci ón fami liar, mediación y terapia Varia ble Orientaci ón familiar Mediación famili ar Terapia familiar Deontología Posible el asesoram iento a un miembro d e la pa reja por separa do Relación co n ambos miembros d e la pa reja desde e l principio Relación co n el grupo familiar tambié n, incluida la familia ext ensa Tratamie nto Orientad o a resultados No orientado a l trata miento Orientado a l trata miento Familias atendida s Todas Las que pasa n una situación de separa ción de pareja Todas Participa ción de hijos Posible Los hijos no s uelen participar al principio Incluye a los hijos desde e l principio Toma de decisión de separa ción La meta puede ser la reconciliació n La media ción cobra sentido cua ndo la pareja ya ha tomado la decisión o está considera ndo separa rse Am bas opcio nes Conexión co n proceso legal de sepa ración Desconexió n con el proceso Compleme nta el proceso Desconexió n del proceso legal Duración Puede ser de larga duración Normalmente de co rta duración (e ntre una y ocho sesione s) Varia ble, tende nte a la corta duración Hipótesis Desarrolla hipótesi s para compr ender el funcionamie nto personal, ma trimonial, Sólo se constr uye n hipótesis con el objetivo de facilitar que los participa nte s Desarrolla hipót esi s para e xplicar el funcionamie nto familiar y 159 Elabora ción de la in vestigad ora a pa rtir de la información re cogida e n las conclusiones de la AIEEF, el Instituto de Famil ia de la Universida d Ponti ficia comillas, el Ay untamient o de Alcorcón, los E spacios de Mediación de Sa n Seba stián de los Reyes, la Fundac ión Alt ius de Madrid y CYMA Consultores. R esultados o btenidos por e stas entid a des tra s 12 a ños d e i nte rvención en mediación y orientación familiar en distintos servi cios de Mediació n y Orienta ción Familiar Recupera do el 12 de febr er o de 20 18 de https://w ww .slideshare.net /Santima goz/ diferen cias– entre–med iacin–orienta cin –y–tera pia–familia r 160 La media ción familia r es la que presenta un mayor pe rfil j urídico de las tre s disciplinas, por lo que se le de dica un sub —epígrafe espe cífi co a cont inuació n. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 92 Difere ncias entre orientaci ón fami liar, mediación y terapia Varia ble Orientaci ón familiar Mediación famili ar Terapia familiar familiar, y modi ficarlo negocien m ás eficazmente modificarlo Herram ientas Counseling, téc nicas cognitivas y conductua les Se discute n y acuerdan las t area s con los part icipantes Diversas téc nicas ; pueden utilizar instruccione s paradójicas si n explicar sus razones Asistentes Individual y de pa reja principalmente Principalmente ayuda a los padre s a acorda r cómo hablarán y consultará n a sus hijos Trabajo estra tégico en formas q ue incluyen a lo s miembros d e la familia Enfoque tempora l Puede e xplorar la historia perso nal y familiar y las experiencias e n el pasado pa ra estable cer conexiones entre pa sado y presente Enfoque en e l presente y en el futuro, no e n el pasado Explora la historia personal y familiar, y las experie ncias en el pasa do, como clave del pre sente Centrado e n Sentimientos , percepcio nes y relaciones c on los problema s. Pospone la re soluci ón de los problem as prácticos mie ntra s se atienden los problema s emocionales y psicológicos Preferente mente e n los aspectos prá cticos interpersonale s, incluyendo los económicos, en la toma de decisiones para conseguir acuerdos personaliza dos y detalla dos Procesos personales, de pareja, y familia res Objetivos Atiende a las familia s con problem as contempland o su dimensión huma na, siendo sensib les a su s problema s personales, sociales y fa miliares, para ofrece rles apoy o y ayuda e ficaz. Ofrece a la s familias ayuda en problem as de índole so cial, educativa y psicológica. Se coordina con otro s servicios en la atención inte gral a la familia. Se coordina con otro s Ayuda a am bas par tes a llega r a decisiones acepta bles para los dos y a coope rar como iguale s en s u relación con lo s hijos. Ayuda a autoge stio nar el conflicto . Facilita la t oma de decisiones responsablem ente ante el p roblema. Resuelve prob lemas concretos, no relacionales. Enseña herra mientas de comunicaci ón y resolución de conflictos e ntre Ayuda al clie nte a mejorar su “insight” de los problem as personales, a controlar me jor s us sentimientos, mejorar la s relaciones y su capacidad d e soportar frustración. Evalúa est ilos de relación y funcionamie nto familiar a nte los problema s. Concierta ob jetivos de la inte rvención con la familia . Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 93 Difere ncias entre orientaci ón fami liar, mediación y terapia Varia ble Orientaci ón familiar Mediación famili ar Terapia familiar profesionale s que interviene n con la pareja o fam ilia. Acompaña a las familias en la s distintas et apas d el ciclo de vida fa miliar. Implica a la s familias en la aprop iación activa de su re alidad, responsabiliza ndo a todos los miem bros. Obtiene da tos de variables d e la dinámica e interrela ción familia r y de pare ja que favorezca n una intervención individualiza da. Desbloquea, rep la ntea y formula participante s. Previene la violencia. Mejora el clima de convivencia. Autogestiona lo s conflictos. Consigue a cuerdos a pesar de los conflictos Mejora la re lación entre pa dres e hijos. Potencia el desarrollo de recursos pe rsonales para sa lir de una situación problemá tica. Ofrece estilos distintos de re lación y funcionamiento familiar a nte los problema s. Resuelve co nflictos. Alcanza las meta s de los clientes . Disuelve síntoma s. Cambia estructuras, relaciones y puntos de vista Definición Relación de a yuda para a compañar y reforzar a la familia en su vivencia de las crisis del trasp aso de las eta pas del ciclo de vida familiar. A plica técnicas q ue fortalecen lo s recursos y habilidad es de los miem bros de la familia. Para p oder funcio nar requiere q ue las relaciones familiar es aún sean flexibles y exista una mínima comunicaci ón eficaz, es decir u na dinámica familiar a ún no rota y un sistema fami liar con un grado de desestructura ción bajo—medi o Proceso de a yuda, a l que las par tes acuden de forma vol untaria, para hab lar de una manera distinta sobre su conflicto no resuelto, ante un mediad or imparcia l, buscando ap ropiarse activamente de su realida d. Busca llegar a acuerdos e n los conflictos, que satisfaga n los intereses d e amba s partes Relación de a yuda para sost ener y ser cataliza dor de una familia multiproblem ática, usando téc nicas que fortalezca n los recursos y habilidade s de los miembros d e la familia, bus cando repara r unas relaciones familiares inflexibles y po co sanas, en una dinámica familia r rota, dentr o de un sistema familiar con un alto grado de desestructura ción . Busca resol ver conflictos, disol ver síntomas que e stán fuertemente atasca dos Procedimiento Aconsejar , orientar. Buscar rec ursos. Profundizar sin l lega r Respet o absoluto, imparcialid ad. Proceso de facilitació n Tareas dire ctas. Trabaja co n los problema s. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 94 Difere ncias entre orientaci ón fami liar, mediación y terapia Varia ble Orientaci ón familiar Mediación famili ar Terapia familiar a tera pia. Elabora r los objetiv os de la inte rvención con la familia. Explicitar la s regla s de interacció n. Explicar los cam inos para conseguir los objetivos, ta reas directas. Valora r la intervenció n conductua l. Valora r la intervenció n psicoeducat iva. Repla ntear y red efinir de la comuni cación El problem a no es el objetivo. Toma de de cisiones para e l futuro . Manejo de aspe ctos de la situa ción problemá tica que impiden la t oma de decisiones. Manejo de las emociones y sentimientos e n lo necesario par a llega r a un acuerd o Soluciones concreta s y reformuladas a la familia/pa reja. Profundizació n hasta donde se a necesario Requisitos Disfuncionalidad media, y si es a lta, poco crista lizada. Baja resist encia al cambio. Subsistemas no mu y desorganiza dos. Relevancia b aja de la familia de origen. Proceso de d uelo normalizado. No presencia de grandes secre tos. Búsqueda de u na solución pac ífica. Sesiones co njuntas. Confianza e n el proceso y e n el mediad or. Sinceridad, flexibilidad, responsabilida d Disfuncionalidad alta, crista lizada . Alta re sistencia al cambio. Subsistemas m uy desorganiza dos. Relevancia a lta de la familia de origen. Proceso de d uelo patológico. Presencia de grades se cretos, mitos, alia nzas, triangulacio nes, lealta des... Foco de intervención — Foco de atención e n los conflictos A menudo se a tiende principalmente a la perspectiva y necesidades d el adulto, la ma durez y la dinámica d e pare ja A menudo se centra en las rela ciones e ntre padres e hijos, el pla n parenta l y los subsistemas p arenta l y filial Dirige la a tención hacia los con flictos manifiestos y hacia los aspectos prá cticos, incluyendo los económicos y la toma de decisiones Trabaja pa ra resolver los conflictos subyacente s, ocultos Información Proporcio na información “subjetiva” relacionada con la orientació n Proporciona información “neutra l” relacionada con la mediación Proporciona mensajes en l ugar de informac ión Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 95 Difere ncias entre orientaci ón fami liar, mediación y terapia Varia ble Orientaci ón familiar Mediación famili ar Terapia familiar Bases te óricas Fuertemente influenciado por la teoría psi codinámica y por las te orías psicoterapé uticas Incluye las te orías del conflicto, de la mediación, de sistémica fam iliar, de vinculación y de la crisis Puede ap licar psicoanálisis Función del profesional Facilitador, no directivo y relativa mente pa sivo Director del pro ceso, papel m uy activo, dirigiendo las discusiones, conteniendo lo s conflictos, identificando y clarificando la s opciones Cambia dor de disfunciones Comunicació n Facilita la comunicaci ón de una forma estruct urada para a segurar e l equilibrio en la participación No estructura la comunicaci ón sino observa cóm o se comunican e ntre sí los miembros d e la familia Facilita la comunicaci ón de una forma estructurada para asegurar el equilibrio en la participación Relación entre el profesio nal y el cliente La relación p uede implicar ciert a dependencia d urante un tiempo. P uede utilizar la r elación cliente—ases or para promover el cam bi o en otras re laciones. Trata de fortalecer y reafirma r a los participante s y de aumentar su autonomía pa ra que aprendan a tomar decisiones sin e l recurso a un profesional e xterno La relación impli ca cierta de pendencia durante u n tiempo Acuerdos escritos A menudo term ina si n acuerdo escr ito Termina c on redacción de a cuerdos finales A menudo term ina sin acuerdo e scrito 2.2. 4.2. Orientación familiar y mediación: delimi tación normativa y funcional La mediación en general es una forma de soluc ión de conflictos antigua , que existía en otras cu lturas y épocas. En países african os —a través de las a sambleas d e vecindario—, en familia s matriarca les y patriarcales, y desde la segu nda guerra mundial con la incorpora ción de disposiciones le gales. En este sentido destacan las culturas china y japones a p or su la rga tradición en la mediación para llegar a acuerdos así como en la creación de normativa al respe cto. Antes de que esta técnica de intervenci ón llegara al ámbito fam iliar, se d esarrolla en el mundo em presarial; posteriormente, en la d écada d e los 60, algunos países de EE UU la i ncorporan al Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 96 sistema legal como instanc ia oblig atoria antes de un procedimiento judicial. También Inglaterra la inc orpora al campo del Derecho apoyando a los tribunale s en t areas propias del trabajo socia l, y adquiriendo carta de naturale za con la Family Law Act , reguladora d el d ivorcio. En Francia queda instituc ionalizada en el De rec ho Civil en 1990. Simultán eamente , se va extendiend o a los ámbitos lab oral, industrial , educac ional, comunitario, y por descontado, famil iar 161 . Esta figura jurídic a fue “ importada” 162 en el contexto español, como recurso 163 que bien podía encajar con el servicio especializado de atención a las familias y la resolución c ontenciosa de los conflictos familia res 164 . En E spaña, los servicios de mediación —denom inados Servicios de Orienta ción y de Me diación Familia r— ha n tenido su desarrollo a partir de los años 80, como consecue ncia del incremento de rupturas matrimonia les y de los conflic tos que se derivan de ellas 165 con la consec uente nece sidad de negociac iones y flexibili dad en los acuerdos. El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales apoya estos servicios a través de conven ios de colaborac ión con las 161 M. GARCÍA TOMÉ: “La Med iación fami liar: un nuevo camp o de i ntervención pa ra profesionale s del tra bajo so cial”, en Miscelánea C omil las, vol. 68 (20 10), n. 132, pp . 269–283. 162 Sólo Francia dispo nía de legislación vige nte, a raíz de la r eforma del Código de procedimiento c ivil de 1995, a pesa r de que muchos paíse s europeos ejercía n la práctica de la mediación. 163 Para una mayor profundiz ación de la evolución hi stórica y normat iva de la mediación e n España, véase P. OR TUÑO MUÑO Z: “La media ción fa miliar en E spaña”, e n Familia , 24 (20 01), pp. 63–79. E n refere ncia a la evolución de la forma ción universit aria e n el á mbito a cadémico, véase F. R OMER O NAVARR O: “La formación e n me dia ción familiar e n las U niversida des Públicas y Privadas de España” , en Revista de Trabajo S ocial, vol. 11 (20 11), nº 2, pp. 89 –103. 164 A modo de ejemplo, se cita n los conflict os su scep tibles de m ediación familia r en la Le y 9/2011, de 24 de marzo, de mediación familiar de Aragón, de cuya enum era ción puede deducirse c ómo entra rían también a forma parte de la disciplina de la orientación familia r: “Específicam ente, la i ntervenci ón del m ediador fam iliar t endrá p or ob jeto alguno de l os siguientes a spectos : a) Conflictos na cidos com o consecuencia de una ruptura de pareja, exista n o no menores afect ados. b) Controversias rela cionada s con el ejercicio de la autorida d familiar o, en su caso, pat ria potest a d y del régim en d e guarda y cu stodia de los hijos . c) Dif eren cias en lo re lativo al régime n de rel ación de l os me nore s c on s us herman os, a b uelos y otr os pa rientes y personas allegadas. d ) Situaciones de ri vadas d e cri sis de convive ncia e n el seno del m atrim onio o de la p areja. e) Desave nencias r eferentes a la s r elaciones e ntre per sonas mayores y sus descendientes . f) Conflictos e ntre los miembros de la unidad familia r do nde sea de aplicación la normativa de derec ho i nte rnacional. g) Los datos de las personas a doptada s r ela tivos a su s orígenes b iológicos, e n la medida que lo pe rmita el o rdenamie nto jurídico, alcanz ada la mayoría de edad, o durante su mi noría de edad representa d as p or sus padres o q uien es e jerzan su autoridad fam iliar. Salvo en los supuestos debida mente justificados, en los que esté en peligro la vida o la integridad físic a o mora l de la perso na a doptada , no se pod rá facil it ar la identida d de los pa dres biológ icos en tanto en cuanto no se di sp onga de la autoriz ación exp resa d e estos. h) Problemá ticas referid as al Derech o civil patr imonia l o a la emp resa familia r. i) Cuestione s relacionada s con las s ucesi ones”. 165 En r eferen cia a la custodia compa rtida y el Pla n P arenta l, véa se F. R OMER O NAVARR O: “L a custodia com partida y el p la n parenta l como co –const rucción del equipo pare ntal en pro cesos de media ción familiar ”, en IP SE , Nº 7 (2 014), pp. 37–50. Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 97 CCAA 166 , o bien mediante la concesión d e subvenciones a ONGs u otras entidades sin ánimo de lucr o, algunos centros de orientac ión fam iliar incluidos. Podría definirse la mediación en el ámbito familia r, y siguiendo a los especiali stas 167 de las siguientes maneras: “Proceso de resolución de conflictos familiare s: las parejas, cas adas o no, piden o ac eptan la interven ción confiden cial de una tercera persona, n eutral y cualificada, llamada mediador familiar. E l p apel del mediador familiar consist e en llevarles a encontrar por sí mismo un acuerd o duradero y mutuame nte aceptable, conside rando las ne cesida des de cada miembro de la fa milia y especialm ente las de los niños, dentro de un espíritu de responsabi lidad compa rtida y de igualdad de los padres (…). La mediación familiar pretende restaurar la comunic ación y p reserva r las relacione s entre los miembros de la familia, y si no es posible, prevenir las con secuenc ias de una event ual disociación del grupo familiar. Se basa en un proceso voluntario de las familias. El mediador familiar , ter cera persona neutra e imparcial, contribuye, en encuen tros confidenciales, a crear un espacio de relacion es y de diálog o para permitir a todo s asumirse a sí mismos, recu perar derechos, ocupaciones y responsabilida des; constr uir juntos a cuerdos que respondan a las nece sidades de la fa milia”. En palabra s de Miranzo 168 ”la g ran a portación de la me diación al conflic to es la sustitución de la conc epción tradicional de `ganar—perder´en las disputas, por `ganar—ganar´ , pues es te cambio de con cepción no s ólo afecta a los resu ltados, sino también al p roceso mismo, ya que modifica la actitud de las partes. La mediación se convierte en un a negociac ión cooperativa, prom ueve una solución en la que las partes implicadas gana n u obtie nen bene ficio y no sólo u na de ellas”. En referencia a la recomendación de acudir a esta figura jurídica, la civilista Pérez Valllejo 169 establece clarame nte: “…sin lugar a duda s, la me diación es recomen dable en aquellos supuestos, en los que las partes en conflicto , tienen una relación familiar que por fuerza continuará en el tiempo. El conflicto que implica la interrelac ión de dos o más per sonas con interese s contrapue stos, tien e su origen en el seno de una fa milia, ent endiendo este conc epto en sen tido amplio y exte nso”. 166 B. ALVÁRE Z GONZÁLE Z.: Orientación familiar. I nter venció n familiar… cit. , pp. 1 87–188: “ Se presta espe cial atención a los progra mas dirigidos a fam ilias en situaciones especiales; el Ministerio cola bora con el 50% del cost e tota l del proyecto y la Com unidad A utónoma con el 50% resta nte.” 167 B. ALVÁRE Z GONZÁ LEZ: Or ientación familiar. Co ntext os, evalua ción… cit., p. 3 86. 168 S. MIRA NZO DE MATEO : “La media ción familia r com o forma d e re solució n d e con flict o s familiares”, en A. BERÁSTE GUI PE DRO–VIE JO, B. GÓMEZ BEN GOECHE A: Hori zontes de la familia a nte el s. XXI , Univer sidad Pontifi cia Comilla s, Ma drid, 2011, pp . 319– 333. 169 A.M. PÉRE Z VALLEJO: “El proceso de med iación famil iar y los `acuerd os mediados´” , en R. LÓPEZ, SAN L UIS, A . M . PÉREZ V ALLEJO: Tendenci as actuale s en el Derec ho de Fam ilia , Universidad de Almer ía, 20 04, p. 6 8. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 98 Continuan do en el ámbito civil, se considera de especia l interés por la au tora la breve referen cia a la figu ra de la mediación familiar intrajudicial, la cual n o sustituye l a vía del amparo judicial pero sí se manifiesta como opción consensuada y extrajudicial de resolu ción de conflictos familiares antes d e abrir la in stancia ju dicial. Ámbito, además, donde al gunos c entros de orientación famili ar tienen experien cia ad hoc 170 . Y es que como mecan ismo alternativo a la resoluc ión de conflictos por vía judicial se va imponiendo con efec tividad la figura de la mediación familiar intrajudicial 171 . Todo esto sin perjuicio de los derec hos de los progenitor es y de la prole, buscando el marc o pacífico de relaciones, tanto en este momento previo a una posible causa judicial como en la búsqueda de soluciones a futuro. El objetivo será siempre el llamado con venio regulador de las relacione s conyugale s, pate rno—filiales y patrimoniales. L a experienc ia muestra cómo un buen —o a sensu contra rio, dañado — abordaje de estos temas repercu te directamen te a la hora del planteamiento de una disolución del vínculo, mi nimizando a futuro nuevos pleitos . En el ámbito procesal, M.J. Molina destaca cómo uno de los ámbitos dond e esta figura jurídica ha tenido efectos más positivos es el de los procesos matrimoniales — separación , divorcio y n ulidad— y “donde la pos ibilidad de que la nueva regulación de las relaciones entre los su jetos en conflic to pueda venir dada por el llamado conveni o regulador, a través de la plasmación de los acuerdos sobre las materia s que la Le y permite puedan ser acordadas (baj o control judicial y fiscal) por las propias partes en conflicto. En este contexto de negociación de los convenios reguladores es donde se incardina la mediación en conflictos de ruptura de pareja dotándola de repercusión procesal” 172 . 170 Véase a modo de ejem plo el Centro de O rienta ción Fam iliar de Má laga, que se ha consolidado como un refere nte especializa do en m edia ción f amiliar en la provin cia, como entidad expe rta en media ción y resol ución de con flictos ante s de a cudir a lo s j uzgados. Este centro m antiene colabora ci ón co n los Juzga dos de Familia y con la Funda ción Pú blica Andaluza– centro p ara la Mediación y e l A rbitraje de Andalucía –. P ara una ma yor inf ormaci ón, véa se J.L. UTRERA GUTIÉRREZ, M. A. PEÑA YÁÑE Z: “El servicio de Media ción Fam iliar Intrajudicial de los juzgados de familia de Málaga”, en Revista de Media ción , vol. 7, nº 1 (2 014), pp. 24–35: “Las asociacione s que actualme nte colaboran con el se rvicio rea lizando las sesione s de mediación son: Solucio n@, Mediam os, CO F, Intermedia e Ite r”. 171 CORTES DE ARAGÓN Le y 9/2 011 , de 24 de marzo, de m ediación fam iliar de Aragón, e n BOE, 14 de mayo de 2011, n. 115. sec I, p. 49075, pre ámbul o. E. PAS TOR SELLER, E. IGLESIAS ORTU ÑO: “La m edia ción intr ajudicial como m étodo de re solució n de c onflictos e n el seno familiar” , en Entra ma do, vol. 7, nº 1 (20 11), pp. 72–87. 172 M. J . MO LINA CABAL LERO: “Algu nas frontera s d e la le y inte gral contra la violencia d e género: jurisdi cción de m enores y me dia ción”, en Revista Electrónica de Ciencia P enal y Criminología, 17–24 ( 2015), p.14. A demás, la procesa lista destaca como “ Dicha media ción fue la prim era que se introd ujo en nuestro ordenamie nto en una Ley pro cesa l, con cr etam ente en e l artículo 770 de la Ley de Enjuiciamie nto Ci vil, pe rmitiendo la mism a como fund amento de la petición de suspe nsión d el proceso, para conseg uir a t ravés de e lla la a utorregulació n de la nueva situa ción de la parej a e hijos e n su caso” . Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 105 1998 199 , aprobada por el Comité de Ministr os a partir de la 616ª reunión de l os Delegados d e los Ministros, sobre mediación en el ámbito familiar. En el conte xto naciona l y autonómico, esta ley también refiere al artículo 39 de la Constitució n Española 200 , al E statuto de Autonomí a 201 , a la Ley 11/2003 , d e 27 d e marzo, de Servicios Socia les de la Comunidad de Madri d 202 y al Plan d e apoyo a la fam ilia 2005— 2008 aprobado por el Co nsejo de Gobie rno el 1 de diciem bre de 2005, qu e contempla la mediación familiar refe rida a la resolución de co nflictos familia res 203 . Relacion ados con la me diación familiar aparecen los Puntos de Encuentro 204 — que se constituyen en España a partir del 2000—, con el o bjetivo d e apoyar aquellas situaciones familiares más conflictivas en los regímene s de visitas tras un a separación o divorcio. Tiene n un importante carácter ped agógico, en clara intera cción con la disciplina de la orientación familiar, pero v an quedando más alejados de la labor de aquellos COF que aquí se investigan, centros de cará cter privado mayorme nte, con una importante carga de volun tariado, de asesora miento y de counsel ing. En el ámbito europeo 205 sobre la mediación, las Recomen daciones y Direc tivas de la Unión Europea han sido ori gen de la implantaci ón de la mediación en España 206 . 199 Preám bulo de la Le y 1/ 2007, de 21 de febrero , de Mediación Familiar de la C omunidad d e Madrid, en BOE , 27 de j unio de 20 07, n. 15 3 y en BOC M , 5 de marzo d e 2007. 200 “Los pod eres público s a se guran la prote cció n so cial, económi ca y jurídi ca de la familia. Los poderes públi cos aseg uran, asimism o, la prote cció n in tegra l de los hi jos, iguales ést os ante la ley con indepe ndencia de su filiaci ón, y de la s madre s, cualquie ra q ue sea su e sta do civil.” 201 JEFATURA DEL ESTA DO, L ey Orgá nica 3/1983, de 25 de febre ro, de Esta tuto de Autonom ía de la Com unidad de Mad rid, e n BOE , 1 de marzo d e 1983, n. 51, art. 26. 1, aparta dos 23 y 24. 202 Ley 11/2003 , de 27 de marzo, de la Comunidad de Madrid, de Servicios S ociales de la Comunidad de Madrid, en BOE, 2 de julio de 2003, n. 157, y en BOCM, 14 de abril de 2003, n. 88. 203 COMUNIDA D DE MADRI D, Plan de apoyo a la familia 2005–2008. Línea e str atégica 7: Sensibilizaci on y difusio n d e la informacion para preve nir comport amient os nega tivos (d rogas, violencia y conflictos i ntra familia res, n. 250 y 251. R ecupera do el 1 4 d e junio de 2 019 de http://ww w.mad rid.org/bvir tual/BV CM013923.pd f 204 COMUNIDA D DE MA DRID, Ley 3/2 019, d e 6 d e mar zo, re guladora d e los Puntos de Encuentro Familiar en la Comunidad de Madrid, e n BO E , 17 de abril de 2019, nº 92, p p. 40125 a 40142: “Artículo 2. Definición de Punto d e Encuentr o Familiar.Se denom ina Punto de Encuentro Fa miliar a l servicio social espe cializado e n e l que se pr esta a tención profesi onal orientada a ga rantiza r y facilitar, con ca rácter tempor al que los hijos e hijas m enores puedan mantener relaciones co n s u pa dre, m adre, familia de ambos, perso na que teng a a tribuida la tutela o la gua rda e n la situ aciones que resulten de l os proces os de familia y ot ros sup uestos de interrupción de la convive ncia familia r hasta que d esa pare zcan las cir cunstan cias que motive n la necesidad de utilizar este recurso o hasta que lo determ ine la autoridad judicial. A este servicio social y espe cializad o se ac cederá por resolu ción judici al o ad ministrativa ”. 205 Aunque se haga referen cia al c ontexto europeo principalmente, resulta de interés l a profundizació n en la mediación familiar en Argentina y México, en C. M. HER NÁ NDEZ GARCÍA , P. I. DE LA RO SA RODR ÍGUE Z: “Justicia alternat iva y el fortale cimiento d e los vínculos familiares. U na m irada a la m ediación fam iliar en Arge ntina y Mé xico ”, en Re vista de la Faculta d de Derech o y C iencias Soci ales de la Be nemérita Univ ersidad Autónoma de P ueb la, México , nº 16 (201 5), pp . 7 1–95. Véa se ta mbién la experiencia de los Trib unales d e Familia d e Chile en M. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 106 Dentro de esta normativa , resulta op ortuno mencion ar el Reglamento del Consejo de 6 de septiembre de 2001, “adoptado po r la Comisión para ampliar el régimen d e reconoc imiento y ejec ución del Reglament o `Brusela s II´, rec ogía la necesidad d e cooperación entre las autoridades para hacer posible el ejerc icio de la res ponsabilidad parental y para el fomento de los méto dos alternativos de resoluc ión de conflic tos” 207 . Posteriormente, el ya ref erido Libro Verde, el Reglamento (CE) 220 1/2003 sobre responsabilidad parental 208 , la directiva 2008/52/C E del Parlamento Europ eo y del Consejo de 21 de mayo de 2008 209 sobre ciertos as pectos de la me diación en asunto s civiles y merca ntiles 210 —manten iendo la herram ienta de la mediac ión familiar— y la Resolución del P arlamento Europeo, de 12 de septiembre de 2017, sobre la aplicac ión de la Direc tiva 2008/52 /CE de l Parlamento E urope o, sobre ciertos aspectos de la VARGAS PAVEZ: “Media ció n obliga toria: Algu nas ra zo nes par a j ustificar su incor poración”, en Revista de Derecho (V aldi via ) , vol. 21, nº 2 ( 2008), pp . 183– 202. 206 I. GAR CÍA PRE SAS: “Las directrices de la Unión E uropea e n ma teria de mediación. S u proyección e n Espa ña”, e n Dereito , vol. 1 8, nº 1 ( 2009), pp. 239 “La impla ntación de la mediación e n Espa ña se está re alizando partiendo de lo que, a l respe cto, se promueve desde la Unión E urope a. Recomend aciones y Dire ctivas —e ntre otra d ocumenta ción ge nerada — so n tenidas en cuenta tanto a nivel de la norma tiva est atal como en la est rictame nte a utonómica, ámbito en el q ue e xiste un mayor g rado de desa rrollo, aú n c uando e llo a cont ece, hasta la fecha, única mente, e n once de sus dieci siete Comunida des Autónomas ”. 207 R. GUTIÉRR EZ SA NZ: La m ediación familiar y … cit. , p. 36. 208 Regla mento (CE) n. 2201/ 2003 del Consejo, de 27 de noviembr e de 2003 , r elat ivo a la competencia, el rec onocimi ento y la eje cución d e res olucio nes judicia les en ma teria m atrimonial y d e respon sabilida d pare ntal, por el que se derog a e l Regla mento ( CE) n. 1347/2 000, en DOUE , 23 de di ciembr e de 2003, n. 338, pp. 1–29 , a rt. 55 : “Co oper ación en ca sos específica mente relacionados con la respo nsabilida d pare ntal. A petición de una autorida d central de otr o Estado mie mbro o de un tit ular de la responsabilida d pa rental , las autorida des centrales coope rarán en a suntos concretos c on el fi n d e cumplir los ob jetiv os de l prese nte Regla mento. A tal efecto, adopta rán, ya se a directam ente o por cond ucto de la s a utoridades públicas u otr os or ganismo s, tod as la s me didas adecuadas, con ar reglo a la legisla ción de d icho Estado miem bro en m ateria de protección de d atos pe rsonales, para: a) recabar e intercambiar información : i) sobre la sit u ación de l m enor , ii) s obre l os p rocedimie ntos pe ndient es, o iii) sobre las re soluciones ad optada s que concier nan al menor; b) proporcionar i nforma ción y ayu da a los titulares d e la re sponsabilidad parental que solicite n e l re conocimiento y la e jecución de resoluciones e n su territori o, en especial e n ma teria d e de rechos de visita y de restituci ón del menor; c) facilita r las comunica ciones e ntre órganos jurisdiccionale s, e n es pecia l p ara la aplicación de los apa rtado s 6 y 7 del a rtí culo 11 y del art ículo 15; d ) p ropor cionar toda la información y la asistenci a que puedan se r de util idad para la ap licación p or los órganos jurisdiccionale s del ar tículo 56; e) facilitar la celebrac ión de a cuerdos entre los titula res de la responsabilida d p arenta l a t ravés de la mediación o por otros m edios, y fa cilitar con este fin la cooperació n trans fronteriz a.” 209 Directiva 2008/ 52/CE del Parla mento Europeo y del Consejo, de 21 de mayo de 2008, sobre ciertos a specto s de la m e diación e n a suntos ci viles y me rcantiles , en DO UE, 24 de m ayo de 2008, n. 136 , considera ció n 10: “Est os derech os y o bligaciones s on espe cialm ente frec uentes en los ámbitos d el Derecho de fam ilia y del Dere cho la bora l.” 210 En nuestro ordena miento se incorpora esta dire ctiva con la a probació n de la Ley 5/2012, de 6 de julio, de me diaci ón en a suntos civiles y merca ntiles. Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 107 mediación en asuntos civiles y mercantiles (Direc tiva sobre la mediación), la que se establece la p romoción de este recurso como instrumento al servicio no sólo del tráfico civil y mercantil, sino tambié n de las familias 211 . 2.2. 5. El orientador familiar Desde la propia probl emática fam iliar surge la necesidad del asesor fa miliar, esa figura —terapeuta de familia , orientador familiar, trabajador social, educador de familia…— que, aunque con diferentes perfile s académic os de base, realza la oportunidad de la asesoría y orientación familiar. La labor de orientación fa miliar puede ser desarrollada también por un psicólogo; sin embargo, no todo orientador familiar ha de ser psicólogo. La p sicología no contem pla y defin e tanto la interven ción preventiva como la psicopatológica, aunque ambas atienden la p roblemática disfuncional de las familias. Es diverso el perfil de los profesionales 212 que puede integrar un centro de orientación familia r, siendo necesa rio el trabajo multi e interdisciplinar. Se expone a continuac ión un esquem a d e los posibles profesi onales que pueden cola borar en un Centro de Orientac ión Fami liar 213 : 211 Un i nteresante a porte en e ste ám bito viene desarrolla d o e n R.A. BAR UCH B USH, S. GA NON G PEPE : “La mediación tra nsformat iva: Un cambio e n la calida d de la interacción en los conflictos familiares”, en Revi sta de media ción, nº 2 (2008), p p. 17–28. 212 B. ALVÁRE Z GO NZÁLEZ : Orientación fam iliar. Inter v ención fam iliar… cit. , p. 63: “El amp lio abanico de tare as al que se enfrenta el orientador fam iliar es una de las causas por las que los planes de e studio de e st e campo son notableme nte het erogéneos. Si se h ace un bre ve recorrido por las iniciativa s de formación que se han dado, se constata que una de las instituciones que recogi ó el testigo d e los t emas e n tor no a la fam ilia fue el Institu to de Cie ncias Humanas… E sta varieda d muestra que en ámb ito d e la OF t odavía no está suficie ntemente delimita do todo lo que se puede hacer en este terr eno, así los temas tra tados en unas y otras mate rias son notablem ente diversos. ” 213 Como ya se ha r eferido con anteriorida d, la figura de l mediad or familiar e n los COFs, si s e da, se configu ra ma yormen te como me diació n no judic ial. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 108 El orientador familiar ha de disponer de amplio conoci miento sobre los sistema s familiare s y los marcos instituciona les, pudien do en muchas ocasione s cen trar su labor en interven ción educ ativa más que en terapia ps icológica pro piamente di cha. Su labor ha de abarca r — vista la complejidad de las relac ionas interpersonales y familia res— aspectos psicológicos, e ducaciona les, económicos, sanitarios, procreativos, sexual es, espirituales, etc.; ha d e tene r una comprensió n multidirec cional del con flicto 214 así como capacidad d e coordinación y dinamización. Por supuest o, un conocimie nto básico del Derec ho de familia vigente así como de las bases de la psicopedagogía. Es un profesional en contacto con las bases científica s y epistemológica s de la di sciplina, para aumen tar el rigor de la misma. Ha de sab er elaborar, implementar y evaluar programas, téc nicas y es trategias. Desde un punto de vista más personal, el pe rfil ha de completars e con cualidade s como la crea tividad, confiden cialidad, imaginación, empatía, inte racción y trabajo en equipo 215 . Además, la capac idad de motivación, la genera ción de un ambiente de confian za que repercutirá positivamente en la percepci ón y creación de soluciones pacíficas así como de posturas flexibles, la actitud de realismo y ecuan imidad, una flexibilidad ajena a una posi ble falta de criterio, pacie ncia para ajustar los ritmos, e impa rcialidad para ser ne utral ha sta el final del proceso. Es cierto que existe un cie rto consenso en referencia a los roles del orientador familiar 216 , a saber: “Evaluador de necesidades generales y especiales, carenc ias, 214 B A LVÁRE Z GO NZÁLEZ : Or ientación fam iliar. Co ntexto s, e valuaci ón… cit., p p. 112–11 3: “Una sólida formació n en los siguientes cam pos:–Psi cologí a de la personalidad y psicología del desarrollo ( …).– Psicolog ía y dinámica d e grupos. – Procesos de aprendizaje y su i mplicació n en el desarrollo de la persona.– Evolución de la dinámica familiar: relacione s, interrela ciones (…).– Teorías del co nflicto y de l a coso en genera l.– Prog ra mas y té cnicas de inter vención ( …).– Terapias sitémicas, cognit ivas, condu ctuales, ecléctica s.– E strat egias de resoluci ón de conflictos, habilid ades s oc iales, dinámi cas inte rpersonale s y comu nicación ( …).– Aspe ctos legales básicos (…).– Legislación y recur sos so cial es.– Nuevas tecnologías a plicadas a la solución de conflict os en la fam ilia”. E n esta vi sión m ultidir eccional de un confli cto no p ueden obviarse aspectos como la alfabet ización d igital e int er –generacio nal, e n M.C . AGUILAR , R . A. URBANO CON TRERA S:” La necesidad de alfabet ización digital e inter –generacio na l en la familia y en la es cuela ”, en Didáct ica, In novación y Multimed ia, nº 28 ( 2014), pp. 1–16. P. FERMOSO ESTÉBANE Z: “La família i la pro fessio nalització de l'educador/peda gog social” , en Ed ucació social: Revi sta d' intervenció sòcioed ucativa, nº 4 (19 96), pp. 1 7–25. Y e n el ámbit o económico , E. LEVINAS : “Socialidad y d inero”, e n Revista empre sa y humanismo, vol. 16 (20 13), nº 2, pp. 83–89. 215 B ALVÁRE Z GONZÁLEZ: Orienta ción familiar. Co ntextos, e valuación… cit., pp. 114–115: “(… ) Aceptación posit iva incondicional. Habilidad para generar el clima de confianza. Capacidad comunicativa y de relación. Capacidad para moti var y convencer de lo positivo. Seguridad en sí mismo; equilibrio emociona l ( …). Ca pacidad para escuchar activa mente y pa ra q ue cada una d e las part es escuche y atie nda. Flexibilidad, a usencia de prejuicios y no imp osición de los propios criterios (…) . Paciencia pa ra re conducir el p roceso a l ritmo q ue los participantes re quieran. Neutralidad e imparcia lidad. Congrue ncia y respeto . Paciencia y c ontrol de los impulsos. Liderazgo de mocrátic o para orientar y di namiz ar el gr upo (…) .” 216 Ibídem, p. 112. Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 109 conflictos, situaciones de riesgo, maltrato y posibi lidad de exclusión social. Asesor de la familia considerada como sistema , asesor de los subsistemas en los que se estruc tura el grupo familiar y de cada uno de los sujetos que la integran. Ase sor de las person as, grupos sociales, instituciones y administraciones con responsabilidad en temas de familia (…). Formador de padres y cualquie r otra persona de la familia que tenga responsabilidad en la educación de los niños y adolescentes, para el ejerc icio responsable de sus funcion es. Diseñador y coordinador de planes, proyectos, programas y cualqu ier tipo de intervención (… ). Mediador en la relac ión familia— escue la—sociedad. Facili tador de los pr ocesos de crecimien to personal de cada uno de los miembros de la famil ia y d e la propia familia com o grupo. Promotor y defe nsor de la familia, de su desarro llo y fortalecim iento como institución de d esarroll o humano y social”. El perfil del orientador familiar parte, por lo tanto, de una carrera afín a la familia, formación que ha de ser integrada en los siguientes aspectos: concepción human ista e in tegradora de la pe rsona y la fam ilia como realidades en continuo desarrollo; respe to de ca da núcle o personal y fa miliar en los ámbitos cu ltural y social , económic o, político y religioso, sanitario… ; búsqu eda de la pr omoción social e interdisciplina r; integración e n la comunidad. Es cierto que la orientac ión familiar supone una especialización con base a un grado académic o afín —psicología, pedagogía, trabajo soc ial, etc.—, formación que nece sita ser incen tivada y reforzada por parte de la Administrac ión P úblic a, que a la vez puede establecer conciertos con las enti dades sociales sin ánimo de lucro dedicadas a esta disciplina. En cualquier caso, parta la acción del ámbito público o privado, la consolidac ión de profe sionales especializados en la orientació n familiar se perfila como una necesidad a día de hoy, que evit aría la confusión creada en las familias — al menos en Esp aña— respecto a quién dirigirse ante una problemática familiar. En referenc ia al perfil profesional y de compete ncias —afín a la orientación familiar— d el mediador familiar, hay que distinguir —en consonan cia con lo desarrollado en el epígrafe anterior sobre la orientaci ón y la mediación— aquella mediación con un carácter más voluntar io —que media en “asuntos men ores”— y par a la que no es nece s aria una determinada capacitación profesional, de los mediadore s profesionale s que, al igual que los orientadores familiares, han de ser titulados e n derecho, p sicología , educ ación, etc. pero además con una formación po sterior en mediación 217 . A diferencia de lo que ocurre con la orientación familia r, el mediador sí 217 En España han sido pione ros en el diseño y sist emat ización de est a formación los ce ntr os siguientes : U niversida d de Palm as de Gran Ca naria, U niversidad P ontif icia d e Sala manca, Universidad Autó noma de Barce lona, Universida d Ram ón LLull de Ba rcelo na, Universidad Complutense de Madrid, Universida d Pontificia de Co millas, Universidad de M urcia , U niversida d Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 110 tiene fundamentada su propuesta de formación, p lanteada por el Ministerio de Trabajos y Asuntos Sociale s con base en la “Ca rta E uropea para la Formación de Mediadores Familiares en las situaciones de divorcio y separación 218 : Sistemas alternativos a la resolución de confl ictos, famil ia y aspectos psicológicos, aspect os jurídicos de la familia, p rocesos de mediación familiar, familia y redes sociales, otros conceptos de mediación familiar, mercado laboral del mediador y práctica s. A d ía de hoy, en E spaña, se le exige al profesional media dor su inscripción en e l Registro de Mediadores 219 , a diferencia del perfil del orientador familiar . Y también tiene regulado y reglamen tado —por CCAA— su eje rcicio prof esional 220 . 2.2. 6. La labor de orientación familiar, una cuestión s ocialmente reconoci da y cubierta por l os centros de orientación famili ar 2.2. 6.1. Aspectos generales Los consultorios familiare s o COF se caracteriza n —tal com o se ha visto en el epígrafe ante rior— por l a atención presta da a la prevenc ión de las crisis matrimoniales de Deusto, Universidad Cat ólica Instituto Ponti ficio J uan P ablo II y U niversida d Nacional de Educación a distancia. 218 B. ALVÁRE Z GONZÁ LEZ: Or ientación familiar. Inte rven ción fam iliar… cit., p. 1 85. 219 Véase a mod o de ejemplo el a rt. 5 de la Ley 4/2001, de 31 de mayo, re gul adora de la Mediación Fa miliar de la C omunidad A utonóm a de G alicia: “La fig ura del m edi ador . En cada actuació n de media ción inte rvendrá una pers ona q ue esté inscr ita e n el Registr o de Mediador es. A estos e fectos , di chas personas deberán reu nir lo s re quisitos de experien cia profesional y formación específica que se e stablez can regla menta ria mente, pero e n todo caso s erán expertos en actuaciones psico–so cio–familia res” . Art. 18: “R egist ro de Mediadores. 1. La Consejería competente e n m ateria de fam ilia dispo ndrá de un Regist ro d e Mediadore s, en el que se inscribirán las p ersonas qu e r eúnan los requisit os de capacidad y aptit ud para e l desempeño de esta función, e n los términos expr esados en el art ículo 5. 2. Su organiza ción y funci onamiento se concret ará re glame ntariam ente.” 220 Véase en este se ntido a modo de ejemp lo la Ley 97/2011 , de 24 de ma rzo, de mediació n familiar de Aragón, art. 8: “El media dor familiar . 1. El media dor familiar deber á poseer una titulación u niversitar ia y ac redita r la formación específica e n me diación, en los términos que se estable zcan regla mentaria mente . 2. La homol ogació n de entidad es suscep tible s de imp artir la formación en med iación fa milia r a que se re fiere el a pa rtado a nterior, así como la aprobació n de los correspo ndientes p rogra mas doce ntes, corre sponde rán al de parta mento compet ente e n mediación familia r del Gobierno de Aragón. 3. El medi ador familia r debe rá figurar inscrito e n el Registr o de Media dores Familiare s de Ara gón. Ademá s, tendrá que colegiarse en el correspo ndiente co legio profesio nal, except o q ue se tra te de un emple ado p úblico a l se rvicio de la Administración de la Comunidad Autónoma que ejerza las fun ciones de mediador familiar en el desem peño de su p uesto de tra bajo”. Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 111 así como a los proble mas educativos, integran do d e esta manera la acción socio— psicológica más que la a cción socio—sanitari a 221 . Con las herramien tas ya reseñ adas del diálogo , de la escucha activa y del counsel ing , se c olabora en el objetivo principal de recuperar la dime nsión más humana de cada p ersona y familia, fre nte a una atenc ión exclusivamen te asisten cialista. No se estaría hablando tanto de d iferen tes modalidades de intervención técnica y estandarizada sino de centrar el interés en cada caso personal en con creto, con el protagonismo exclusivo de cada solicitante que acude a estos centros. Esta considerac ión convierte a las personas en protagonistas frente al concepto de “paciente”. Estamos insertos en un contexto psicológico donde se trabaja y se ofrece orientación a personas en cualquier mom ento de su ciclo vital, considerando al usu ario como una persona sana a la que se brinda apoyo psicológico para que pueda desplegar todas sus potencialidades 222 . El orienta dor concibe a la persona como un individuo en su totalidad , ajeno al concepto de pa ciente y apartándose d el paradigma salud y enfermedad. La patología, diagnosis o t erapia no se constitu yen por lo tanto en el objetivo esenc ial de la consulta, sino que se estaría hablando también de orientación , formación y testimonio d el valor de la esperanza, y q ue “ Remite a un luga r al que se acude como protagonistas, no como p ac ientes, en situaciones d ifíc iles que se enmarc an más en cir cunstancias normale s, que en verdaderas patologías” 223 . En el ámbito sani tario — psicología clínica, psiquiatría, psicoterapia, etc.— se tienen establecidos unos planes de trabajo y unas metodologías establecidas en protocolos adaptados a los clientes, cuyo propósito es esencialme nte cur ativo. Sin embargo, en la atención en orientaci ón familiar se aplican técnicas operativas propias de la Cienc ias de la familia, centradas en el soli citante de acue rdo a sus necesidades de moviliza ción y no tanto centradas en planes y protocolos p reviamen te preestablecidos 224 . Urge incorporar p or lo tanto en el ámbito social 225 , con la mayor naturalidad y tal como han sostenid o algunos órg anos jurisdicciona les 226 , estos centros cuy o 221 Aunque a veces la la bor de los COFs presenta c onf luencia con el ámbit o so ci o–sanitario ; véase por po ner u n ejempl o de e ste ám bito compart ido la enseñanza e n el rec onocimiento de la fertilidad. 222 En la línea de l Enfoque Centra do en la Persona (ECP ) o tende ncia a ctualizante de C arl Rogers– capa cidad i nnata d e a utoregulació n o desarroll o de la s máxim as potenciali da des–. 223 CEI (OFICINA NACIO NAL PARA EL CUIDADO PASTORAL DE LA FAMILIA): I consulto r i familiari sul territor io e nell a comunità. E DB, Bolonia, 1991, pp. 21 y ss . Se adjunta t ambién en anexos: Véase anex o I: “ Confere nza Episcopale Italia na. Ufficio Naz ionale per la past orale della famiglia. I co nsultori fa milia ri sul terr itorio e nella com u nità ”. 224 C. G. VELLA: Los centros d e orie ntación… cit. , pp. 38–39. 225 Ibídem, p. 323. Se cita como precede nte una de las co nclusi ones de la R elació n del Consejo de E uropa, de 2 d e septiembr e de 1974, s obre la orientación m atrimonia l y los asesore s familiares: “ Todos lo s paíse s han organiza do e spe cíficame nte det erminados se rvicios pa ra responder a la s ne cesida des na cionales o lo cales. No exist e, pues, un tipo de servicio `ideal´. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 112 propósito es la promoci ón de la vida personal, conyugal y familiar equilibrada. Las herrami entas serán la prevención, orientación , mediación —en algunos casos— e intervenci ón interdisciplinar, sin perder de vista la formac ión permanen te. Se prete nde suscitar ese bie nestar integral —relaci onal— que con tribuye a fortalecer y revitalizar los ciclos vitales que indefe ctiblemente se han de suceder, b ienestar que sin duda compleme nta y refuerza el ámbito de la salu d. Puede observarse por lo tanto cómo la colab oración de estos centros refu erza aspectos algo más difícile s de atender en la atención socio sanitaria actu al, como la colaboración en las crisis de los diferentes subsistema s, c onyugal, paren tal, filial, fraternal , intergeneracional, contemplan do dimensione s humanas constitutivas tan importantes como el con texto escolar, la fami lia extensa, la m onoparen talidad, etc. Además, y como apuntan los especialistas la proble mática matrimo nial y conyugal ha superado ya el ámb ito pri vado, a dif eren cia de otras época s anteriore s en las que primaban las p erspectivas y considera ciones individuales. E stas serían d os razones que justificarían además el carácter social de los consultorios familiares 227 : “Primera: En los citados conflictos interviene un conjunto de causas difíciles d e controlar por parte de los afe ctados, tanto de índole intern a, personal, co mo de ín dole externa, cultural, económica y social, las cuales actúan retroalime ntándose las unas a las otras. Segun da: Los afectados son cada vez más conscientes de que cualqu ier situación conyugal o familia r conflictiva d e cierta importancia pasa por unas vías d e solución d e carácter técnico, específico, que está más allá de sus posib ilidade s inmediatas (…). P arte de las soluciones están en otras manos. E l desarrollo de las cienc ias humanas, como la psicología, la sexologí a, la pedagogía, el derecho, etc., nos Pero cualq uiera que se a la forma que se a dopte, e s importa nte pre cisar la est re cha rela ción existente entre los organismos de orientació n y c onsu lta familiar propia mente dichos y lo s otros servicios sa nitarios y social es. Di versas orga niza ciones de orientació n fam iliar s on cons cientes del riesgo de un aislamiento excesivo . Se recomiend a, pues, vivame nte e l ofre cer al público diversas p osibilidades de ele cción e ntre va rias or ganiza ciones, creando a l efecto centros orientadore s con di ferentes espe cializaciones …” 226 Se considera de interés por la a utora ha cer re feren cia e n este mome nto a la S JPI n. 11 de Santander, de 3 de no viem bre d e 2015 (Pro cedimie nto Or dinario 303/ 2014): “… e l J uzgado considera que la necesid ad de som eter a los progenitore s a t erapia psicosocial con e l fin de super ar la conflictivida d conc urrente y adopt ar decisiones f uturas r esponsable s y consensuadas re spe cto a l hijo comú n, se a dvierte i mpe rativa frente a cualqui er régime n de guarda y cu stodia est ableci do o que pud iera esta blecerse e n el futuro, a l objet o de corregir los desajustes conduct uales de scritos y po ner tér mino a cita do factor de riesg o que c omprome te en la actualida d la est abilida d y de sarrollo del me nor. En cuanto al lugar e n el q ue la s pa rtes de ben realiza r la te rapia p autada, la sente ncia señala q ue la ausencia de ca pacidad e c onómica e n la progenitora para a sumir su desarrollo en u n gab inete privado (ate ndidas sus nóminas), obliga a orientar su impa rtición en el C entro de Orie ntación Familiar de Santander , de quien se recabar án informes sobre l a obliga da asiste ncia de am bos progenito res y gra do d e progresión ”. 227 F. RO MERO NAVA RRO : “Los centros de orie ntació n f amilia r en E spaña. Perfil social de los usuarios y cambios e n las demanda s”, en Anuario d e Filosofía, Psicología y Sociología , n. 2 (1999), p. 20 1. Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 113 permite escudriñar los rin cones del comportamiento humano, exp licar su dinámica y ofrecer las orientaciones oportunas. Est as orienta ciones se con vierten en ne cesarias en las situacione s de inestabilidad y de estrés emocional por las que sue len p asar las familias en situación de conflictos”. De esta manera , los COF se c onvierten en oportunas ayuda s socia les para inte rvenir en la desestructuración familiar por su carác ter interdisciplinar. Es importante seguir destac ando en este apartado ref erido a la dimensión social de los COF, también el se ntido de la colaborac ión a un mayor desarrollo humani zador de la comunidad local donde se ubican, y por ende, de la sociedad. Las v ariadas instituciones, entidades y organismos de carácter intermedio que componen una determinada comunida d local configuran sus valore s, estilos d e convivenci a y espacios de vida. De ahí la rele vanc ia social de estos cen tros no sólo como recursos p reventivos y educativos, sino com o anim adores de “…objetiv os cada vez má s humano s” 228 . A este respecto, véase de una forma gráfic a el siguie nte esquema 229 : 228 D. TE TTAMAN ZI: “A ntropolog ia cristiana e servizio consultoriale ”, en La familia (1985), p p . 32–51. 229 Adapta ción de la autor a, a part ir de F. TONI NI: Los Centr os de Orie ntación… p. 1 98. Centr o de Orientación Familiar Observator io pr ivilegiado de la familia Propu estas par a una política familiar integral Interr elación c on instituciones:  Sociales  Educativas  Sanitarias  Judiciales Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 114 Además, y al no poder estar ajenos a la comple ja y multicultural realidad contemporáne a, los COF han de hacer girar su labor en torno a “cuatro ejes esenc iales 230 ”: la cultura de la emoción, la cultura del lucro, la cult ura de l a tolerancia 231 y la cultura de la indifere ncia religiosa. En esta cuadratura , su intervención se centra en tres puntos de partida, a saber, la v ida desde el momento de la concepc ión, la persona y la familia. La persona como unidad corpóreo—e spiritual, en relación al otro, y abierta a la trascendenc ia. E ste punto de partida conlleva unas carac terísticas antropológicas basadas en la reciprocidad 232 , la compleme ntariedad, la comunic ación, el tiempo, la reconcilia ción, el perdón, la creativida d y el amor en el camino de ma durez hu mana hacia el amor. Estos centros tienen el gran reto de instaurar estructuras, rela ciones, re des, conta ctos y conven ios c on el objeti vo de iluminar la c oncienc ia social, excediendo los límites de la familia ya q ue se está forjando también un horizonte axiológico 233 , antropológico y trasc endente. Y es que no debe olvidarse que al igua l que no sería responsable la promoc ión de una empre sa sin tener p resentes las ca racterísticas en la q ue desarrolla su actividad, los COF saben que 230 P. P OUPARD.: “La misió n de los Centros Culturale s Ca tólicos, u n se rvicio al Eva ngelio que refuerza la identida d católic a”, Conferen cia inaugural de l Presidente del Conse jo Pontificio de la Cultura, Ponti ficia Univers idad Cat ólica de Valpa raíso, Chile, 2003. Re cuper ado el 12 de Diciembre de 2017 de https:// es.zenit.org/a rti cles/carde nal–poupa rd–la –mision– de–los– centros–c ulturales– catolico s. 231 L. GORDI LLO ALVAR EZ–VA LDÉS: “Pa ra un a cult ura de la t olerancia”, e n Revista Murciana d e Antropología , n º 3 (1996) , p . 9: “Esta forma de `tolerancia insolidaria ´no puede trat ar de solucionarse de spués con m ensajes huma nista s de fr ater nidad humana y de solida ridad. Aún más, la rupt ura de lea ltade s, que unen a un individuo a su familia o grupo socia l, no son ta n fáciles de romper, ya que cada individuo necesita pa ra vivir y para actuar con se guridad del reforzamie nto de los valore s y resp uesta s de su g rupo . Es un he cho de experien c ia que en un a sociedad plural y comple ja como la nuestra, el indivi duo ne cesit a más d el apoyo de su grup o social o fam iliar para enco ntrase consigo mi smo y eva dir los pr oblemas d e ide ntidad. Cort ar esos la zos es, por e l cont rario, afirmar al h ombre masa , no a filiado a nada, m iembro de la muchedumbre . En refere ncia a la cultura de la tolera ncia, véase ta mbién J .A. JORDÁN SIERRA , P. OR TEGA RUIZ , R. MÍNGUEZ VA LLEJOS : “Educa ción intercultura l y s ociedad plu ral”, en Teoría de la E ducación , nº 14 ( 2002), pp. 9 3–119. 232 F. TONI NI: Los Centro s d e Orientación… cit., pp. 185–18 6: ”Se pone de m anifiesto cóm o una familia re sulta funci onal y eficaz si ha y una inte gración de role s, tanto pat erno como mate rno, el ejer cicio de la función nutritiva y norma ti va debe se r compartido p or ambos. Co n esta inte gración y colabora ción mutua los result ados que se alca nzan en la familia son satisfactorios para cada m iembro, pa ra los có nyuges y la familia e n su globa lida d. Los logros que se consiguen son me jores nivele s de com uni cación, diálogo , entendimien to y arm onía, dándose un clima familia r funcional y nutri cio (…). En la prog ramación de las actividades educativo–pre ve ntivas de un C OF, se consider a fundam ental hacer hincapié en la reciprocidad conyugal y par ental y en l a dimensió n relaci onal de l a familia . A fi n de que la `cultura de la reciprocidad ´llegue a forma r p arte cada vez m ás d el patrim onio educati vo y c ultural de las nuevas ge nera ciones, es fundamental realiza r toda una ta rea educativa en los ámb itos sociales”. 233 En r eferencia al m odelo axiológic o de toda a cción educativa, véase E . GER VILLA C ASTILLO, “Un modelo axiológico de educación i nteg ral”, en Revista Espa ñola de Ped agogía, vol. 5 8 (2000), nº 2 15, pp. 3 9–58. Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 121 como fuente p rincipal en el cuidado y la transmis ión d e los valores personales, sociales y culturales. T ambién se hac e un llamamiento para “mejorar la colaboración entre organizacione s no gubernamen tales nac ionales e internaci onales en lo refe rente al apoyo a actividades mult isectoriales rela tivas a la famili a…” 248 . Finalmen te, y aunque haci endo referen cia exclusivame nte a la mediació n 249 , el Comité de Ministros del Consejo de Europa, impu lsó en 1998 una recomendación 250 a los Estados miembros re conociendo las consecu encias perjudiciales para la familia producidos por la separa ción y el divorci o, con es pecial aten ción a los me nores. 2.2. 6.3. Una refere ncia concreta : Los centros de orientació n familiar en Bue nos Aires Dentro ya de un contexto internacional, se considera de inte rés por la autora el introducir una referencia normativa intere sante en el tema q ue aquí se aborda: la comunic ación 2/17 de la Dire cción de Psicología Comunitar ia y Pedag ogía Social, de la Subsecre taría de Educación de la Dirección Gene ral de Cultura y Edu cación de la provincia de Buenos Aire s 251 . En ella se percibe nítidamente la dimensión social a la que están llamados los COF: “la labor cotidian a de los COF, atentos a los nuevos desafíos de la diversidad y compleji dad de relaciones familia res que hoy se presentan en los diferentes espacios sociales, con miras a con tribuir al fortalecimien to de las trayectorias escola res de todos los/as niños/as, a dolesce ntes, jóvenes y a dultos”. padres e hijos, minusváli dos, desadapt ados sociales, ancianidad, orga nización familiar del traba jo, etc.”. 248 H. SOKALSKI: “El por venir de la fam ilia en el m undo”, e n Familia , 8 (1994), p . 11 3. 249 Que difiere sensib lem ent e de la orientación famili ar; véase a este r especto el epígra fe desarrolla do sobre “ La orie ntación familiar y la mediac ión”. 250 CONSEJO DE EUROP A. R e comendaci ón ( 1998) Nº R ec. (9 8)1 del C omité de Min istros a lo s Estados Miem bros sobre la media ción familia r, e nero de 1998: “1. –El Comité de Ministros, visto el a rtículo 15.b d el E statut o del Con sejo d e Europa ; 2.– R econo ciend o el núme ro crecie nte de conflictos familiares, partic ularmente los que resultan de una separación y divor cio, y haciend o notas las co nsecue ncias pe rjudiciales de lo s co nflict os para las familia s y el coste so cial y económico e xpuesto por lo s esta dos; 3. – Considera ndo la ne cesidad de aseg urar la prot ección del interé s super ior de l m enor y de su b ienest ar, consagra do en los t ratad os inte rnacionale s, teniendo en cuenta nota bleme nte, los p roblem as que e ntraña, en materia de gua rda y dere cho de visitas, una se paración o divorcio; 4.– Tenie ndo en cue nta el desa rrollo de vía s de solución amistosa de los conflictos y el reconocimient o de la n ecesidad que existe de reducir los conflictos e n interés de t odos los miemb ros de la fam ilia; 5.– Reconoc iendo la s cara cterísticas específica s de los c onflictos familia res, a sa ber…” 251 Para una mayor información sobre e ste reconocimie nto legal, se a djunta el anexo: anexo I I “Comunicaci ón 2/1 7 Los Centros d e Orienta ción Familia r (COF), Buen os Aires” com pleto pa ra su consulta. Re cuperado el 4 de ab ril de 2019 de http://servi cios2.abc.g ov.ar /lainstit ucion/sistem aeduca tivo/psic ologiaase /com unic aciones/ Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 122 Se hace hincapié en su t rabajo en red entre instituciones: “Los Centros de Orientación Familiar (COF) —como Equipos Inter disciplinarios Distritale s— definen p or su particularidad de in tervención un trabajo en red intra/interin stitucional e intersectorial tendiente a fortalece r el vínc ulo escuela s—familias—c omunidades. Consubstanci ados en u n acc ionar que ancla en la necesidad de pensar nuevos dispositivos, con miras a promover y sostener , corre sponsable y articuladame nte, a las nuevas gene raciones… ”. Esta dimensión social d e los centros de orientación familiar se articula e n dos ámbitos: “ … un a de el las se concretiza a partir de la def inición de un Pro yecto Integrado de Intervención (PII) en vinculac ión con la particularidad dist rital”. El segundo ámbito “se li ga específicam ente con el abordaje de las situacion es de vulnerabilidad fa miliar—c omunitaria.” En la comunica ción se plantea el desafío de reestructurar y pensar el lugar a ocupar p or los COF, con un claro reconocimiento social: “Sin pretender q ue las mism as se constituyan en una mera enumerac ión d e acciones, pensamos en u n Centro de Orientación Familiar capaz de: Conc retizar un a cercam iento a las comunidades con miras a operar en ellas, ex tendiendo los lími tes de la intervención desde una marcada impronta pedagógica que dé sentido a las prácticas, d esde las cuales re sulte posible llegar donde la escuela no llega, desarrolland o un nuevo horizonte de posibilidades: Dar v isibilidad al entram ado que configura la red de escuela s—familias—comunida des para impulsar y facilitar p rocesos de artic ulación con otras institucione s y organizacione s. E n este nodo de cruce entre los ámbitos familiare s, escolares y comunitarios —en los que o pera como equipo artic ulador— se ha bilitan espacios d esde los cua les se gen eran las ne cesarias dinámicas vincula res a partir de los conocimien tos prácticos de los sujetos, de las familia s, de la prop ia comunidad, los que se conjugan con un saber profesional , con la intención de lograr un abordaje resolutivo a las problemáticas que inciden en el escenario pedagógico de niños/as, jóvenes y/o adolescen tes. Propiciar un equilibrio entre la atenc ión de lo emergente y el abordaje de lo preventivo socio—com unitario, poniendo en valor las intervencione s que impactaro n en e l territorio. Trabajar en r ed, intersec torial e interin stitucional en t re en tidades educativas, los espacios comunitarios y ONG, con el objeto de b rinda r orientación a los miembros del gru po familia r. La complejidad de las problemáticas rela cion adas con las trayectorias esc olares y el fortalec imiento del víncu lo de escolarizac ión de los jóv enes , implica re—situar el valor de la escuela y el derecho a la educación, en e l marc o de l a Ley 13.688, Capítulo XII, Artículo 43, incisos d, e y f, los que refieren a la orientación, acompaña miento y fortalec imiento de las comunidades e ducativas, en el empoderamie nto de éstas p ara buscar y aplicar estrategias que facilitan el sostén de sus hijos en las instituci ones educativas, a través de la construcc ión de redes sociales que posibilitan su rol activo y la participación autogestiva para la resolución de problemas que atañen a la dignidad y al bienestar de sus actores. El tra bajo en red, resulta de vital y crucial importancia, ya que el C.O.F. planifica su accionar con otros efectore s del estado, con organizac iones comunit arias y de la Capítulo 2 La o rientación familia r; su des arroll o en l os COF 123 sociedad civil en g eneral, propician do accion es q ue favorecen la inclusión educativa de los miembros de fa milia, como uno de los fac tores más importantes del fortale cimiento interno de la red vincular primaria y coor dinando accion es que tiendan a optimizar el aprovecham iento de lo s recursos disponibles. Ge nerar espac ios comun itarios de socialización , inclusión, promoción del derecho a la educación, propiciando el empoderamie nto de la comunidad a tra vés de la participación de ellos como referentes barriales… Producir re latorías y narra tivas de e xperien cias en clave pedagógica”. 2.3. Consider aciones finales Se ha pretendido en este capítulo establece r el concepto y los p rincipios de la disciplina de la orientac ión familiar, su ámbito estructural así como las técnica s de aplicación . Especial relevanc ia cobra la diferenciación entre disciplinas afi nes como la terapia, y especialmen te la mediación, diferenc iación que se ha pretendido abordar desde e l aspecto funcional y normati vo. L a figura del orientador fa miliar ta mbién se ha abordado al estar hablando de un profesional que puede interacc ionar con diversas titulaciones académicas —psicología, t rabajo social, psicopedagogí a, derecho, mediación …—. El prisma de la orien tación familiar q ueda algo mejor delimitado al destacar su reconoc imiento socia l n ormativo. E n este últim o epígraf e se ha intro ducido y a e l concepto de los COF, c oncepto que se desarrolla con exhau stividad a partir del siguiente capítulo, cuyo reconocimiento social y normativo queda patent e no sólo por parte del Conse jo de Eu ropa, sino también en ámbito s auton ómicos, nacionale s e internac ionales. A partir de los siguientes capítulos se va a reali zar un análisis más profun do sobre los centros de ori entación familiar, iniciati vas que en su mayor p arte —aunque no exclusi vamente como se irá viendo— tienen su origen en el ámbito privado y eclesiá stico. En España, concretame nte, cuando se habla de consultori os familiares, la principal referenc ia so n los COF de inspirac ión cristiana. De ahí las posteriore s refere ncias al marco doctrinal y normativo d e la Iglesia católica en este sentido . Capítulo 3 Análisi s de lo s CO F: origen y evoluci ón; estru ctura y ám bito d e actu ación. Constitució n juríd ica 125 CAPÍTUL O 3 ANÁLISIS DE LOS COF: OR IG EN Y EV OLUC IÓN ; ESTRU CTU RA Y ÁMB ITO D E ACTU ACIÓN. CO NS TITUC IÓN JURÍDICA Introducción. De limitación 3.1. En el presente capítulo se va a proceder a un acercamie nto exhaustivo a los centros de orientación familiar de identidad cristiana , que son los que en su mayoría — aunque no exclusivamente— han cubierto la atención a la problemática familiar, a través de su ám bito form ativo—preventivo y de orientación terapéutic a. E l estudio de su estructura y ámbito de actuación, así como de la legislación canónica aplicable a los mismos, facilitará la ult erior comprensión del ca pítulo cuarto, donde se procederá al análisis jurídico de los COF en España. Se conside ra oportuno por lo tanto empezar este capítulo desarrollan do un epígrafe específic o que desarrolle el concep to de familia, de orientación familiar y de COF den tro del ám bito ecle siástico en concre to. Los COF dentro d el marco doctr inal de la Iglesi a sobre la 3.2. familia La Iglesia hace oír su voz clama ndo por la pers ona y la familia, buscan do su felicidad a través d e la plenitud y realización d e las mismas 252 . De ahí que uno de los 252 De u no de los últimos do c umentos ponti ficios dirigidos al T ribu nal de la Rota R oma na pued e extrae rse esta afirmación y compr oba r a demá s la ín tima conexió n exist ente ent re DSI de la Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 126 temas apremiantes por p arte del Magisterio católi co sean las cuestione s referidas a la familia, sus dific ultades, desafíos y retos. 3.2. 1. La familia y su apoyo por parte de la Iglesia. El principio de subsidiariedad Se introduce este epí grafe haciendo referen cia a la Subcomisión de Matrimonio y Familia de la CEAS de la Conferencia Episcopal Española, la cual difundió, con ocasión del Añ o Internacional de la Familia y tras examina r la protecc ión constitucional de la misma, las siguien tes consideraciones 253 : “La Constitución no define un modelo de familia, no responde a un concepto intemporal de ésta, sino que atiende a la pluralidad de esquemas `familiares´e n la que l os individuos se organizan actualme nte: familia basada en el ma trimonio, familia `de hecho´ , situaciones monopare ntales, o relacion es basadas en vínculos no biológicos com o las que se d erivan de la adopción. —Del mismo modo que no define a la familia, la CE/1978 no explicita de modo concre to las líneas y contenidos esenciales de la política f amilia r. La únic a considerac ión expresa h ace referencia a la protecc ión de la familia (art . 39.1). —Sin embargo, y entendiend o a la familia d esde sus d ifere ntes funciones biológicas, sociales, económicas, educativas, culturale s, de transmisión de pautas de comportamiento, d e ins erción del individuo en la vida social y de ámbi to en el que lograr la satisfacción de las necesidades primarias del individuo, la fami lia no puede dejar de ser considera da como `grupo en el que el indi viduo se integra´, como institución—herra mienta d e c onstrucción social y como valor posi tivo en es a construcc ión. Como tal `grupo en el que el individu o se integra´ (art. 9.2) las líneas de la política familiar encuentran criterios claros en el texto constitucion al: promoción, remoción de obstáculo s a su pleno y efectivo desarrollo y facilita ción de su participación en todos lo s niveles de la vida soci al”.En este sentido , desde la CEAS se Iglesia sobre el ma trimoni o y la familia y las n ulidade s matrimonia les e n el ámbi to canónico – aspecto que se desarrollar á en e l capít ulo q uinto–. FRANCISCO: “Discurso de l Sa nto Padre Francisco al Tribunal de la R ota Romana de 25 de enero de 202 0”: “Queridos jue ces de la R ota Romana… me brindan, com o a mi pre decesor Benedict o XVI ( cf. Alocu ción a la Ro ta Romana 23 de enero de 2 015 y 22 de e nero d e 2016; 22 de e nero 2011; cfr art. 1 4 Rat io procedendi del M otu prop rio Mitis I udex Dominus Iesus ), el mot ivo de u na grav e y apremia nte invitación a los hi jos de la Iglesia en la época que vivim os, a sentirse todos y ca da uno de ellos llamados a consignar al futuro la be lleza de la familia cristiana . Rec uperado el 2 de febrero de 2020 de http://ww w.iusca nonicum.o rg/inde x.php/doc umentos/ discurs os–a–la –rota–r oman a/572– discurso–del –santo –padre– francisco –al–tribu nal–de –la–rota–roma na–de –2020. htm l 253 UNIVERSI DAD PONTIFICI A DE SALAMANCA: “La familia en la legislación española”, en Familia , 8 (1994), pp. 116– 117. Capítulo 3 Análisi s de lo s CO F: origen y evoluci ón; estru ctura y ám bito d e actu ación. Constitució n juríd ica 127 concluí a 254 abogando por una política favorable a la familia, una voluntad política clara, el reconocimien to de su función social y una mejora de la dispersión admin istrativa y legislativa de su tratamien to; la participación de familia en la configur ación de las políticas familiares y la incorpora ción de las asocia ciones y agrupacione s familiares a las mismas fortalec erían adem ás su capacidad ins titucional. La Iglesia católic a insiste en la vinc ulación estrec ha que existe entre el bien de la sociedad y el de la fa milia 255 ; a fortiori , “el futuro de la humanidad se fr agua en la familia” 256 . En este sentid o, J. Grana dos 257 establece que “ La fam iglia appare al cen tro della vita della Chiesa, c ome uno stato di vit a che arricchisc e l´esistenza ecclesia le”, y hace alusión a algunos de los principales documentos po ntificios en los q ue se re marca esta idea: Constitución dogmática sobre la Iglesia Lumen Gentium 258 , Con stitución Pastoral Gaudium et Sp es 259 , Decre to Apost olicam Actuositatem 260 y la Declar ación Gravissimum E ducation is 261 . Del magisterio postconciliar conviene destacar la Familiari s Consortio 262 junto a la Carita s in Veritate 263 . Con un carácter más e xhaustivo y en orden cro nológico — a partir del C oncilio Vaticano II— se va a ir enun ciando e introd ucie ndo el cuerpo doc trinal del Magisterio de la Iglesia sobre el matrimon io y la familia 264 —del que surgen los Centros de 254 Ibídem , p. 122. 255 PABLO VI: Constitución Pa stora l “ Gaudium et Spe s sobre la Iglesia e n e l m undo actual”, de 7 de diciembr e de 1965 , en AA S 58 (1966). 256 JUAN PABLO II : Exhortaci ón Apostóli ca “ Familiaris Consortio ”, de 22 de noviembr e de 1981 , en: AAS 74 (1982), véase c onclusió n. 257 J. GRANA DOS: “ Un inse gna mento di l uce: Il m agister io ponti ficio s ul mat rimonio e la famigli a a partire dal Vatica no II”, e n AA VV: Famiglia e Diitt o nella C hiesa . Studi Giurid ici. Librería Editrice V aticana , Roma, 20 14, p. 25. 258 PABLO VI: Co nstitu ción Dogmát ica sobre la Ig lesia “ Lumen Genti um ”, de 21 d e noviembr e de 1964, e n AAS 57 (1965) , § 11. 259 PABLO VI: Constitución Pa stora l “ Gaudium et Spe s sobre la Iglesia e n e l m undo actual”, de 7 de diciembre de 1965 , e n AAS 58 (1966), n. 48. E s opor tuno dest acar en e st e sentido la referencia de J. M. BURGO S en: “ La filosofía pers onali sta de Ka rol W ojtyla” en el sentido de que “… su part icular visi ón de l m atrim onio y de la familia –ahondada y re elabor ada– acaba ría teniendo á mbitos de aplica ción tre mendame nte r ele vantes: la Con stituci ón Gaudium e t spe s , en cuya e labora ción W ojtyla i nfluyó d e manera sig nificativa, y q ue, como es sab ido, re pensó la teoría cristiana del ma trimonio…” . Recuperado el 30 de enero d e 2020 de http://ww w.personalism o.o rg/burgos –la–filoso fia–pers onalista –de–ka rol–wojtyla/ 260 PABLO VI: Decreto sobre e l A postolado de los Seglare s “ Apostoli cam Act uositat em ” , de 18 de noviembre d e 1965, en AA S 58 (1966) n. 11. 261 PABLO V I: Declar ación “ Gravissimum Educat ionis ”, de 28 de o ctubre de 1965, n. 3, 6 , 8 . Recupera do el 20 de mayo de 2019 de http://ww w.vatican. va/ar chive/hist_ councils/ ii_vatican _coun cil/docume nts/ vat– ii_decl_1 9651028_gra vissi mum–edu cationis_sp. html 262 JUAN PABLO II : Exhortaci ón Apostóli ca “ Familiaris Consortio ”, de 22 de noviembr e de 1981 , en AAS 74 (1 982). 263 BENEDIC TO XVI: Carta en cíclica “ Carita s in Ve ritat e ”, de 29 d e junio de 20 09, en AAS 10 1 (2009), 64 2. 264 Extraíd o de F. TONI NI: Los Centr os de Orie ntación… cit., pp. 8 5–126. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 128 Orientación Familiar como iniciativa y recurso especial izado que contribuye a la recuper ación de la dim ensión axiológica de la familia y su afianza miento en la sociedad—. A saber, la ya refer ida Consti tución pastoral Gaudium et Spes, que establece en su § 47 cómo “El bienestar de la persona y de la socied ad human a y cristiana está estrec hamente ligado a una favorable situa ción de la comunidad conyugal y familiar”; la Exhortación Apostólica Fam iliaris Consortio ofrece una síntesis global sobre la DSI haci endo una menc ión expres a a los laic os espec ializados en su n º 75 —alusión explícita a un COF—; la Carta de los Derechos de la familia, de 22 de octubre de 1983 hace presente los derechos fun damentales de la institu ción natural que constituye una familia —véase el preá mbulo—, así como los principio s fundame ntales que debe n inspirar la legisla ción y las polít icas familiares 265 ; la carta a las fa milias Gratissimam Sane rec uerda q ue la ali anza conyugal es el fund amento de la familia y de la sociedad —nº 7 a 10—, haciend o una referencia explícita a los COF; también se refiere a es tos la E ncíclica Evangeliu m Vitae, de 25 de ma rzo de 1995, considerán dolos como “servicio prec ioso” para el acompañam iento de cada familia —nº 88—; la Exhortac ión Apostólica Ecclesia in E uropa — Juan Pabl o II —, de 28 de junio d e 2003 se dirige a una Eur opa promotora de los valores universales; y la Encíclica Deus Caritas Est —Benedicto XVI 266 — refiere sobre el am or huma no exclusivo y def initivo. Sugeren tes declarac iones también las del p rofe sor Flecha en este sentido 267 : “La familia puede afirmarse como un lugar esplé ndido para el d escub rimiento y la valoración de la persona humana . En ella el ser h umano no es redu cible a un a abstracción ni a un número: los hombres y muje res tienen rostros concretos, gustos concre tos, ne cesidades concretas e inaplazables. L a familia puede vivir y r ecordarnos a todos el mensaje evangé lico primordial: los seres human os tienen una dignidad única y común por ser hijos del mismo P adre , unidos por la misma llamada y por el mism o destino”. En palabras de Navarro Valls 268 , “el más delica do p unto de sutura” en tre Igl esia y ámbito civil es precisamente el del matrimonio y la familia 269 ; el “pansociol ogismo” en 265 PONTIFICIO C ON SEJO PARA LA FAMILIA : Cart a de los de re chos de la familia , de 2 2 d e octubre de 198 3, art. 3, 4 , 5, 8, y 9 pr incipalm ente. Recupera do el 21 de e nero de 20 19 de http://ww w.vatican. va/rom an_c uria/ponti fical_co uncils /family/doc uments/r c_pc_ fa mily_doc_19 831022_family –right s_sp.ht ml 266 F. TONINI : L os Ce ntros de Orientació n… cit. , pp. 107 –112, refiere alg u nas de las intervenciones más princip ales de este pontificado so bre el matrimonio y la familia: Asamblea Eclesial de la Diócesis de R oma, de 6 de junio de 2005; “Jornada de estudio a los participantes en e l Congre so promo vido p or e l P artido Popular E uro peo”, de 30 de marz o de 2 006; E ncue ntro Mundial de las Familia s en Vale ncia, de 9 de julio de 2 006. 267 J.R. FLECHA: La familia…, cit. , p. 86. 268 R. NAVARR O VALLS: “Matr imonio y sí nodo sob re la familia: influen cia d e factores culturale s” , en O. FUMAGAL LI CARULL I, A. SAMMASS IMO: Fami glia e matr imonio di fronte al Sinodo. Il punto di vista del giuir sti. V ita e P ensiero, Ricer che Diri tto, Milano, 2015, p p. 365– 371. Capítulo 3 Análisi s de lo s CO F: origen y evoluci ón; estru ctura y ám bito d e actu ación. Constitució n juríd ica 129 este ámbito despoja del ma rco axiológico a esta institución natural y jurídi ca. Además, el debilitamiento del princ ipio consen sual sobredimension a el eleme nto afectivo sob re el elemen to objetivo y jurídico 270 , elevando el sentimien to a exigencia y criter i o exclusivo de valoración. De ahí que en el ámbito eclesia l los juris tas “deben alertar que la desmitificación de las normas jurídicas q ue lo protegen suele lle var, con demasiada frecu encia a su desmetafisicac ión, es decir, conceptua r el matrimonio simplemen te como un hec ho cultural y no natural” 271 . En este sentido, Viladrich 272 parece captar con acierto “los poderes soberanos naturales” de la institución matrimonial cuando desarrolla que “el matrimonio es institución porqu e inter vienen en la formaliza ción espiritual de la sex ualidad y la génesis de la vida humanas estas tres p otestades con propia soberanía: la naturaleza de la sexualida d humana, la volunta d de los esposos, la sociedad organi zada p or el Derec ho. En el proceso histórico de ins tituciona lización del matr imoni o se han producido mucha s disonanc ias entre la naturaleza de las cosa s y los p odere s institucionalizadore s. De esa falta de la debida armonía padece la comprensión contemporáne a del matrimonio. Esta es una de las claves de lectura para una mejor comprensión y expresión del matrimonio”. El princi pio de subsi diari edad aparece en este contexto que ahora se abarca, y ab initio, con una claridad rotunda e inequívoca 273 : “Ha de afir marse la prioridad de l a familia respecto a la s ociedad y al E stado. La familia, al menos en su función procreativa, es la condici ón misma de la existenc ia de aquéllos. En las demá s funcion es en pro de cada uno de sus miembros, la familia precede, por su importan cia y valor, a las func iones que la sociedad y el Estado deben d esempeñ ar. La familia, sujeto titular de derechos inviolable s, enc uentra su legitimac ión en la naturaleza humana y no en el reconoc imiento del Estado. La familia no está, por lo tanto, en función de la sociedad y del Estado, sino que la sociedad y el Estado están en función de la familia. Todo modelo social que busq ue el bien del hombre no p uede prescindir de la centralidad y de la responsabilidad socia l de la familia. La soc iedad y el Est ado, en su s relaciones con la familia, tienen la obligación de atenerse al principio de subsidiaridad. En virtud 269 A modo de ejemplo, véa se UNIVE RSIDA D PONTI FICIA DE SALAMA NCA: “R eservas de la Santa Sede al Docume nto d e E l Cairo”, en Familia , 10 ( 1995), pp . 101–1 02. 270 R. NAVARRO VALLS: “Mat rimonio y sí nodo s obre …cit., pp. 380–38 1: “… pare ce dema siado optimista confiar sólo en el de recho como vehí culo salvador del m atrimonio. En r ealida d, en la restaura ción del ec osiste ma familiar e l Dere cho ti ene u n influjo mayor mediante lo que podríamos denomi nar su a ctividad negativa. Esto es, puede contrib uir a n o erosionar e l ecosistema familiar con más eficacia que a rest a urarlo, una vez a lterad o p or medida s legislativa s precipitad as”. 271 Ibídem, pp. 382–3 83. 272 P. J . VILADRI CH: “El prog reso en la compre nsió n y expre sión del matr imo nio: la noción d e institución ”, en Ius Ca noni cum , vol. especia l ( 1999), pp. 53 3–534. 273 PONTIFICIO CO NSEJO PAR A LA JUSTICIA Y LA PAZ : Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. Libreria E ditrice Va ticana. Rom a, 200 4, pp. 47 1 y 472. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 130 de este principio, las aut oridades públicas no d ebe n sustraer a la fam ilia las t areas q ue puede desempeña r sola o libremente asoc iada con ot ras familias; por otra parte, las mismas autori dades t ienen el d eber de auxiliar a la familia, asegurándole las ayudas que nece sita para asumir de forma adecuada t odas sus responsa bilidades”. Primero la famili a y lueg o el E stado. Así de simple podría resumirse el pri ncipio de subsidiariedad, plante ado por vez primera por el Papa León XIII, en 1891, en la primera en cíclica socia l de la Iglesia Católica: la Re rum Novarum . Por todo ello las políticas sociales referidas a la misma debe rían estar fundame ntadas en los derechos de la familia, reconociendo sus d erech os de ciudadanía , inalienables 274 . El Estado, en su búsque da del bien común, intervendría en aquellos ámbitos donde las familias no pueden v alerse por sí mism as. No debe interferir, sino apoyar y servir de “trampolín” para que los núcleos fa miliares tengan esta prioridad soc ial, evitando la modif icación de la naturale za de la ins titución familia 275 . La familia, concluyen do, es anterior a la sociedad civil y política, t ien e un derecho natural a d esarr ollar su func ión en la mi sma. Es sujet o perfecto de libertad, y además, autónoma. Se con sidera de interés hacer referenc ia al concepto de “soberanía de la familia”, de algunos sociólogos 276 , —que perfe cciona el principio de subsidiariedad con la corre cta comprensión del concepto de autonomía— y según el cual quedan legitimados socialmente los grupos intermedios, como la familia. Los razonamien tos que avalan su legitimación quedan sintetizados en las sigu ientes línea s de Pérez Adán : “El ca mino para el reconoc imiento pleno de la libert ad de acc ión familiar está trenzado de obstáculos y quizá s el individualismo sea el má s important e de todos. El individualis mo ha devenido en un entendimie nto de la pr ivacidad que excluye la interdepe nden cia, lo que es un grave e rror de partida. A la larg a, esa visión de la autonomía de los s ujetos indi viduales hiere de muerte la misma conc epción d e la 274 PONTIFICIO C ON SEJO PARA LA FAMILIA : Carta de l o s derech os …cit . , preámb ulo : “La familia está fundada sobre e l ma trimonio, e sa unión íntima de vida, compleme nto e ntre un hombre y una mujer, q ue e stá co nstit uida por el vínculo… ”. Re cuperado e l 21 de e ner o de 2 019 de http://ww w.vatican. va/rom an_c uria/ponti fical_co uncils /family/doc uments/r c_pc_ fa mily_doc_19 831022_family –right s_sp.ht ml 275 CONFERENCIA EP ISCOPA L ESPA ÑOLA, Director io d e la Pa storal Familiar de la I glesia e n España, de 21 de noviemb re de 2003, n. 241 : “ Se e ntiende por políti ca familia r adecuada e l reconocimiento y prom oción e fectiva de la familia en la s ociedad. Tal como lo pre se nta la Iglesia consi ste en dos e le mentos m uy sen cillos: sa ber reconocer la identidad propia de la familia y a cepta r efecti vamente su pa pel de s ujeto socia l. La fa milia verá facilita d o grandeme nte el desempe ño de est a funci ón e n la med ida e n q ue su s derech os sea n re cono cidos y prot egidos debidam ente. Tam bién po r este motivo e s necesar ia una política fa miliar respet uosa con la familia, co nforme a l pri ncipio de s ubsidiar iedad”. J. M. BURGOS: “La filoso fía p ersonalista de Karol Wojtyla ”. Recu perado e l 30 de e nero de 2 020 de http://w ww.pe rsonalism o.org/burg os– la–filosofia–per sonalista –de –karol–wojt yla/ 276 J. PÉR EZ ADÁN: Sociologí a. Com prender la humanid ad... cit., p. 52. F. SAVA TER : “Educar a contracorrie nte”, e n Transa tlántica de educaci ón, nº 1 (2006), pp. 139–14 1. Capítulo 3 Análisi s de lo s CO F: origen y evoluci ón; estru ctura y ám bito d e actu ación. Constitució n juríd ica 137 Estos ejes rectores p ara orie ntar las políticas familiares se ba san en u nas premisas determinada 281 —y desembocarán en el siguiente epígrafe desarrollando la nece sidad de un a disciplina académ ica dirigid a a resolver la s nece sidades de las familias y unos ce ntros d onde esta disciplin a se desa rrolle—: 281 Premisa s reflejada s gráfi camente e n las siguie ntes pág inas. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 138 Capítulo 3 Análisi s de lo s CO F: origen y evoluci ón; estru ctura y ám bito d e actu ación. Constitució n juríd ica 139 3.2. 3. Los COF en la Iglesia Aunque ya se ha hec ho referen cia en epígrafes anteriores a la disciplina de la orientación familia r, nos centramos en es te momento en la realizada en el ámbi to de los cen tros de identida d cristian a. De esta manera , queda redefinida —dentro de l ámbito eclesial que ocupa este epígrafe— la o rie ntación familiar “como toda acción Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 140 realizada en orden a la restauración integral — tanto en el ámbito físico, psicológico , como espiritual— del bien, la v erdad y la belleza de la persona, el matrimonio y la familia. Y el orientador fam iliar como un especia lista que, con metodologí a específica, ayuda a la persona, a los esposos y a la familia en las dinámica s relacional es, p ara fortalece r los recursos in ternos y externos, a fin de que sean ade cuados y eficaces” 282 . Sus habilida des princi pales han d e contemplar el respeto y la conf ianza, empa tía, aceptación incondicional, afec to y benevolenc ia 283 ; tod o ello dentro del ámbito human ista de asesoram iento y orientac ión familiar, siguiendo algunos model os principales, como los d e Roger s y CarKuff —con su propuesta de relació n de ayuda o terapia cen trada en la per sona—, entre otros. Siguiendo a l os especiali stas en el t ema, y en el ámbito d e la Iglesia que ah ora nos compete 284 , “la finalida d operativa de este servicio es la de promover el bienestar relacion al e integral del matrimonio y de la familia, con la necesidad de redefinir el bienestar en t érminos de un proceso de hu manización y fortal ecimiento de la s relacion es fam iliares, así como d e potenc iar un a cul tura fam iliar en el ám bito públic o e institucional. Así mismo el COF está llamado a colaborar con distintas instituciones en red, para p romover y exigir una política fa miliar que respete el principio de subsidiariedad, considera ndo la familia de forma íntegra. El COF representa hoy un servicio especializado que ofrece una respuesta glob al a la persona, al matrimonio y a la familia, desde u na filosof ía y antropología personali sta y cristiana.” Estamos hablan do de una propuesta a xiológica en el ámbi to del área fa miliar, consideran do en el ce ntro a la persona desde su estructura global —unidad indivisi ble psico física y espiritual—, y des de su óptica relaci onal, como “yo” abierto a un “t ú” que encue ntra su realizac ión plena en el c ontexto familiar y comun itario. En España, la Iglesia Católica enm arca —en el Direc torio de la P astoral Familia en España principalmente — la tarea técni ca, profesi onal y pastoral 285 que estru ctura la 282 CONFERENCIA EPISCOP AL ESPAÑOLA, Director io de l a Pa storal … cit. , cap. V. 283 F. TONINI: “Los ce ntros d e orienta ción familia r: ases oramie nto… cit. , pp. 86–88 . 284 F. TONINI: Los Centr os de Orienta ción …cit. , pp. 1 28– 129. 285 CONFERENCIA EP ISCOP AL ESPAÑOLA, Directorio de l a P astora l… cit., n. 242: “Pa ra a lcanzar estos f ines dentro de nuestra sociedad es absolut amente necesario dispone r de personas competente s y forma das cristia namente en los disti ntos aspe ctos q ue afecta n a la familia : jurídico, labora l, sa nitario, de vivienda, tiemp o libre , me dios de com unicación , e tc., y co nseguir que tengan una repe rcusi ón social y política en n ue stra socieda d. Desde la Subcom isión de Familia y V ida de la C onfer encia Epis copal se han de i mpulsar, favorecer y asesor ar las distinta s instituciones o foros a nivel de toda E spaña que te ngan este fin, procura ndo qu e cuente n con los m edios económi cos, persona les y de formación adecuado s. Desd e las Delegacione s Diocesana s de Familia es muy im portante q ue haya u na coordinación con lo s re pr esentante s de zona de esas asociacione s o foros; y q ue se tengan contactos, por otra parte, con las persona s encargada s de los servicio s sociales de ayuntamiento s, así como co n las autorida des públicas autonómi cas y locales en sus actuaci ones que afect en a la fam ilia”. N. 245: “Es necesario comprender de m odo glo b al las políticas familiare s para que la s propuestas q ue puedan surgir sean eficaces y tengan co mo objet ivo pote nciar la s propias capacidades de la familia . Para una Capítulo 3 Análisi s de lo s CO F: origen y evoluci ón; estru ctura y ám bito d e actu ación. Constitució n juríd ica 141 labor de los Centros de Orientac ión Familiar de inspira ción cristiana 286 . E ste Directorio establece lo siguiente : “Cuando haya dificultades para la buena convivencia , los Centros de Orientación Familiar (COF) p uede n ofrecer consultas e intervencione s adecua das para restablecer la armonía. Si se llega a situaciones graves de malos t ratos ha de aceptarse la separac ión como un mal men o r. Además, pue de estudiar se si hubo causa de nulidad” 287 . Asimi smo, se definen los COF de una manera más concreta en el número 27 6 del referido Directorio 288 , y su marco de actuac ión en el núme ro 277 289 . La Conf erencia Episcopal española continúa man ifestando su in terés e n el tema a través de docu mentos posteriore s, con refe rencias directas a los COF 290 . Fuera ya de los límites n acionales, y con una mayor especif icidad docum ental y magisterial, p odrían men cionarse 291 :  Constitución Dogmática sobre la Iglesia “ Lumen Ge ntium” 292 organizació n de e ste tipo e s nece saria la colaboraci ón d ecidid a de las aso ciaciones, foros y especialist as que tra bajen e n estos cam pos…”. 286 CONFERENCIA EPISCOP AL, XXXI Asam blea Ple naria, “Mat rimonio y familia de 6 de julio d e 1979”, n. 13 0. Recupe rado el 3 de febr ero de 2019 de https://co nferenciae piscopa l.e s/docume ntos/Co nferenc ia/m atrimonio.htm “Saludamos con esp eran za la creació n e n alg una s diócesi s de Servi cios de Acogida y Orientación Familiar, Consu ltorios Mat rimo niales o servicios semeja ntes. Pe dimo s que cunda el ejemplo y que tales iniciat ivas se vea n apoyadas por las instit ucio nes de la Igle sia y por lo s cristianos co nscie ntes q ue proye ctan su interés sobre el m undo familiar. Les agr adecem os a ellos, y a las propias famili as afecta das por esta s situaciones, que nos hagan pa rt ícipes de sus inquietudes y descubrimie n tos”. 287 CONFERENCIA EPISCOP AL ESPAÑOLA, Director io de … cit., n . 201, párra fo 2º . 288 Ibídem , n. 27 6: “ Se den omina Ce ntros de O rient ación Fa miliar (COF) a un ser vici o especializa do de at ención integral a los problema s familiares en toda s sus dim ensiones . Para poder denomi narse católi co debe i nspirarse y ejer cer su a ctividad desde la a ntropología cristiana y la fidelida d al Ma gisterio y ser re conocid o así por el Ob ispo de la diócesis. Es un instrument o de suma importa ncia para la ayuda efectiva a las familia s en sus problemas y por ello se recomie nda m uy esp ecialment e su existe ncia”. 289 Ibídem , n. 277: “Los ám bitos de intervención serán los problema s matrimoniale s, con particular at ención a la vida relacional en los aspectos de de comunicación y diálogo, a la vida sexual, a la re gulación de la fertilidad y a la acogida de la vida; las relaciones familia res, con una ate nción a t odas la s fases del CIClo familia r, a las situaciones irregulares, a los a ncianos; la educación de los a dole scent es y jóve nes par a la vida y e l amor ; las a ctivida des de formación y prevención en el ámbito c omunitario y terr ritorial para favorecer u na nueva cultura fam iliar. También podrá ejer cer una fun ción pericial en rela ción a los Tribunales e clesiásti co s”. 290 CEE: La fam ilia, sa ntuario de la vida y es peranza d e la sociedad. San Pa blo, Ma drid, 2 001, p . 151, n. 174: “…como a vece s los problema s so n grave s y req uiere n un a a ten ción especializa da, resultan e spe cialmente ne cesarios Ce ntros de Orient ación familiar que ha n de contar con u n servicio de atenció n interdis ciplinar”. 291 De la lectura atenta y re visión de t odos e stos d ocume ntos, p uede ext raerse la rel evancia q ue se le da n a las ciencias p rofanas y experime ntales e n el ámbito de la familia, a los consultori os matrim oniales y familiar es, a sí como al acom pa ñamien to ter apéutico. 292 PABLO VI: Co nstitu ción Dogmá tica sobre la Ig lesia “ Lumen Genti um ”, de 21 d e noviembr e de 1964, en AA S 57 (1965). Se de staca en este mom ento como precedente de interés al Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 142  Carta Gratissimam sa ne 293  Exhortac ión Apostólica Fam iliaris Consortio 294  Encícl ica Evangelium Vi tae 295  Docu mento de la Confer enc ia General del Episc opado Latinoamer icano y del Caribe. Apa recida, 1 3—31 de mayo de 2007 296  Instrume ntum Laboris “Los desafíos pasto rales de la familia en el contexto de la evan gelizac ión” 297  Exhortac ión apostólica p ost sinodal Amoris Laetitia 298  XV Asamblea Ordinaria del Sínodo de los obispo s “Los jóvenes, la fe y el discernim iento vocacio nal” 299 . estable cer la necesidad d el conocimie nto, no sól o de los prin cipio s t eológi cos, sino de los avances de la s ciencias “pr ofanas” y psi cológi cas. 293 JUAN PAB LO II : Carta a las familia s “ Gratissima m sa ne ”, de 2 de febre ro de 1994, e n AAS 8 6 (1994), n. 7: “… E n tales casos, habr á q ue pensar en recurrir a lo s ser vicios o fr ecidos p or los consultorio s matrim oniales y familia res, media nte los cuales es posible e ncontrar ayuda, e ntre otros, de psi cólogos y p sico terap eutas esp ecíficamente prep arados”. 294 JUAN PABLO I I: Exhortaci ón Apostólica “ Familiaris… cit., a destacar el n. 75: “No poca ayuda pueden presta r a las familia s los laicos especializad os (mé dicos, juristas, psi cólogos, asist entes sociales, conse jeros, et c.) que , tanto indi vidualmente como por med io de di versas a sociaciones e iniciativas, ofrece n su obr a de iluminación, de conse jo, de orie ntaci ón y apoyo ”. 295 JUAN PA BLO II: “Carta Encíclica Evangelium Vit ae de 25 de m arzo de 1995 ”, en AAS 87 (1995), n. 88: “También los consultorios matrimo niales y familiares, media nte su a cción específica de consulta y pre vención… ”. 296 CONFERENCIA GE NER AL DEL E PISCOPADO LA TINOAME RICANO Y DEL CAR IBE. “Document o de Apa recida”. Apa recida, 13–31 de ma yo de 200 7”. Est e documento concreta línea s de a cción en la te mática de la familia y su tutela: “Las líneas de acción precee ntes son asa z e locuentes y claras, a la hora de f undam entar y j ustificar la creació n de COF en las c omu nidades”. Recupera do el 4 de ener o d e 2020 de https://par roquiai cm.files.w ordpre ss.com/ 2008/12/d oc umento_co nclusiv o_apareci da.pdf Véase am bién en referen cia a las c onclusione s de este documento episcopa l, M.B. TELL: “Organizació n y j ustificaci ón de…cit., p . 74: “En est e s entido, entonce s, la presen cia de los CO F en una Parroquia o e n otr o esta blecimiento a pto para tal fin, como espa cios a condicio nados especialm ente e insertos e n universidades, colegi os, en c entros de medi ación fam iliar, juzgados, en com unidades de base, entre otros ; y a bie rtos ademá s a i nstitucio nes educativas y al barr io–ciudad–regió n en genera l, asumirá y c ump lirá est e anhelo de ay udar , sostener y acompañar al fortalecim ie nto de la ide ntidad y misió n d e la per sona y la familia… ”. 297 III ASAMB LEA GE NERAL EXTRAO RDINARIA DE L SÍNODO DE LOS OBI SPOS, d e junio de 2014, n. 4 6: “Es necesa rio que la Iglesia cuide de las fa milias que viven en sit uaciones de crisis y de estrés ; que la familia sea acompañada dura nte todo el CICl o de la vida. La ca lidad de la s relaciones en el seno de la familia de be ser una de las preocupaci ones cruciales de la Iglesia …”. 298 FRANCISCO : “Exhorta ción A postólica Amori s Laetit ia : La alegr ía del amor ”, de 8 de abril de 2016, en AA S 108 ( 2016), n. 204: “Las respuesta s a las consulta s tam bié expre san con insistencia la necesidad de la formación de ag entes laicos de p astoral fam iliar con ayuda de psicopedagogo s, méd icos de familia, mé dicos comunitar ios, asistente s sociales , abogad os de minoridad y familia , con apertura a recibir los a portes de la psicología, la sociología, la sexología, e in cluso el c ounse ling…”. Capítulo 3 Análisi s de lo s CO F: origen y evoluci ón; estru ctura y ám bito d e actu ación. Constitució n juríd ica 143 Y siguiendo en el marco d el Derech o universal y p articular, parecen de obligada refere ncia en este momento las siguientes afirm aciones del Consejo Pontificio de la Cultura respecto a los Centros Culturales Católicos 300 , aplica bles también en buena medida a los Centros de Orientación Familiar católicos: “Bien insertados en su medi o cultural, les corresp onde afrontar los problemas urgentes y comp lejos de la evangelizac ión de la cultura y de la inculturación de la fe, a partir de los puntos de anclaje , que ofrece un debate ampliam ente a bierto con todos los creador es, actores y promotores de cu ltura…” . Recordamos de nuevo que también desde las organiza ciones interna cionales se reclam an estas instituci ones de orientación familiar; d e ahí la plena inserción de la Iglesia en e l ámbito internacion al al establecerlos. Se ha ce referen cia de nuevo en este momento al Consejo de E uropa, a la ya referida Recomen dación de la reunión celebrada en E strasburg o el 2 de sept iembre de 1974, donde se afirma a este respecto que el orientador fam iliar e s aquel profesional que tiene la visión amplia y gene ral de la problemática familiar, pudiendo actuar en muc hos casos como un mediador imparcial en las complejas cuestiones a las que se enfrenta la familia actual 301 . Se comprueba 299 SÍNODO DE LOS OBI SP OS, XV ASAMB LEA O RDINARIA: “ Los jóve nes, l a fe y e l discernimie nto vocacional de oct ubre de 2018 ”, n. 99: “E l Sín odo re cono ce ta mbién la necesidad de promo ver un acompa ñamiento integra l, en el que los a spe ctos es pirituales est én bien inte grados con los aspectos humanos y social es. Como explica el papa Francisco, `el discernimie nto espirit ual no ex cluye los aportes de sa bidurías humanas, existenciales, psicológicas, sociológica s o morales. Pero las trascien de´ (Gaudete et exs ultat e, 17 0). Se tr ata de elem entos que ha y q ue entender d e maner a dinámica y resp etando las dist intas espiritualida des y c ulturas, sin ex clusiones y sin confu siones. E l acompa ñamiento psicol ógico o psicoterapé utico, si est á a bierto a la trascendencia, pu ede resultar fundamenta l p ara un cam ino de integra ción de la perso nalidad , y hacer p osible u n crecimiento v ocaciona l vol viendo a abr ir algunos aspe ctos de la pe rsonalida d que esta ban cer rados o bloq ueados. Los jóvenes vi ven toda la riq ueza y la frag ilida d de “esta r en co nstr ucción”. La elabora ción psi cológica n o s olo podría ayudar a re correr con pa ciencia la propia historia, sino ta mbién a replante arse preg untas para a lcanzar un equili brio afectivo más e stable” . 300 P. POUPARD: “ La misión de los Centros Cultura les Católicos, u n se rvicio al Evangelio q ue refuerza la identida d católic a”, Conferen cia inaugural de l Presidente del Conse jo Pontificio de la Cultura, Ponti ficia Univers idad Cat ólica de Valpa raíso, Chile, 2003. Re cuper ado el 12 de diciembre d e 2017 d e https://es.ze nit.org/ articles /card enal–po upard–la–mis i on–de–los –centros– cultura les–catolic os 301 AAVV : “El tra bajador social como asesor familia r”, en Cuadernos de Trabajo Soc i al (1992), n . 4–5, pp 139– 150: “El Cons ejo de E uropa, en su reu nión de Estr asburgo, llegaba a la s siguientes conclusiones sobre la famili a: 1) Apa rece com o una ins titución sec undaria, debido a l p roceso de modernizació n eco nómico social, desp ués de haber sido e l núcleo social f undam ental. Hoy es una unidad de co ns umo; e l traba jo se lle va a cabo fuera de las casas, qued ando a sí reducida a una entid ad co nsumid ora, m ientras que a ntes era conside rada como una u nidad de p roducció n. 2) El model o de familia ca mbia, pa sándose de la pat riarca l a la ind ustrial, de l a e xtensa a la reducida, de la rural a la urba na. Los r oles de los p adres se modifican, sobr e tod o, con el traba jo de la mujer fue ra de casa . 3) Las separa ciones ma trimoniale s supone n una serie de problema s para los hij os y pa ra el cónyuge abando nado”. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 144 cómo la definic ión de esta Recome ndación ya menc ionada es válida para l os centros de orientación familiar en g eneral, así c omo para los COF en el ámbi to eclesi al. Aunque se desarrollará más adelante este tem a con una mayor conc rec ión, conviene menciona r ahora, para entende r mejor la especificidad p ropia de los COF de inspiración cristiana, la figura del orientador —profesiona l de estos centros— que es clasific ada por la referida recomendación en la siguiente tipología 302 : a sesore s profesionale s —espec ializados p rofesionalm ente y re tribuidos—, asesores n o profesionale s o lay coun sellors —formados aca démicame nte y retri buidos—; y finalme nte, los asesores volun tarios —formados ac adémicame nte y sin retribución—. Precisame nte de este informe surgió una tipología d e los difere ntes consultorios 303 , que ayuda a delimitar los ce ntros de orientación familiar confesion ales 304 . Siguiendo a Vella 305 se diferenc ian las siguientes agru paciones :  “Cen tros de orientación familiar estatales con servicios t otalme nte dirigid os y subvencionados p or el Estado, y en alguno s países, t ambién por las distintas region es. Estos, generalmente, forman parte de los servicios de la sanidad.  Cen tros de orientación familiar p rivados: es decir, servicios p romovid os por entes privados, que a veces reciben alguna contr ibución del Estado o de la región. Este tipo ha e ncontrado gran d ifusión, obteniendo óptimos resultados, con la participa ción de asesores pr ofesionale s y voluntarios.  Cen tros de orientación familiar conf esionales: son promovidos po r las Iglesias y subvencionad os por contribuc iones privadas (a veces también estatales, como en G ran Bretaña, Noru ega, Suecia , Malta, etc.). Estos echa n mano también de asesores, tanto profesional es como voluntarios, y generalm ente, son no sólo oficialm ente re conocidos, sino también m uy buscados por person as o parejas en dificu ltad”. Es importante destaca r en este último punto, y siguiendo a Simeone , la importancia de evitar la in strumentalización , la imposici ón directiva de norm as morales, el adoctrinamiento o la conversión, actitudes que dificu ltarían todas ellas la nec esaria seriedad ética y profesional así como la responsabilidad de las propi as eleccion es personales 306 . 302 Extraíd a de C. G. VE LLA.: Los centros de orie ntació n… cit., p. 93. 303 Tipología nacid a de la s mismas leyes nacionale s y re gionales que instit uyen los COFs dentro del mar co del pluralismo , lo que da lugar a la crea ción de centros lib res – privad os –. 304 En epígra fe posterior, se de sarrollará la tipolog ía de los COFs en España ; sirv a ahora esta delimita ción de C.G. Vella pa ra capt ar me jor la d iferenciación de aquellos centr os de cará cter público, privado , confesi ona l, etc. 305 C. G. VELLA.: Los centros de orie ntación… cit. , p. 91. 306 D. S IMEONE: La c onsule nza e ducativa. Dime nsione pe da gogica della re lazione d ´a uito ” . V& P Universitá, Milá n, 2004 , p. 51. Capítulo 3 Análisi s de lo s CO F: origen y evoluci ón; estru ctura y ám bito d e actu ación. Constitució n juríd ica 145 Gener almente, y tal como señala el Consejo de E uropa, donde los servicio s son subvenciona dos por el E stado, éste úl timo se res erva el derec ho de contr ol. Hay caso s en los cuale s la subvención estatal es c oncedida s ólo bajo algunas con dicione s, puestas para asegurar el nivel profesional de los ases ores y de los servicios. Lo s centros estatales, algun os de los cuales en su origen era n privad os, ofrec en consu lta gratuita. Otros centros aceptan a veces aportación vo luntaria, u ofrecen consulta remune rada 307 . De este estudio de la referida Relación del Consejo de Europa en su capítulo V también se percibe la valiosa aportación de la Igle sia y d e las confesiones —anglicana, luterana y met odista p rin cipalmente— en países como Bélgica, Finlandia, Suecia , Italia, o Malta, entre ot ros, promoviendo la creación, el desarrollo y el reconoci miento profesional de los centro s de orientación fam iliar c onfesionale s. Todo este recon ocimiento por parte del Consejo de Europa no es óbice para que queden pendientes algunas cuestiones a solventar, referidas a la identidad católica de los c onsultorios fam iliares, cuestione s que a día de hoy no h an sido to davía consensu adas en su tota lidad, tal como se verá más adelante cuando se desarrolle el régimen jurí dico de los C OF en España. Una de las primeras cuestione s, en este ca so más problemática y en la que se pretende ahondar — y por desconocimiento de la verdadera id entida d de estos centros— es la s ospecha sob re la independencia y libre ac tuar de estos centros ligados a las estructuras eclesiásticas. Cuestión solventada en la ac tualidad, ya que los COF no son indefec tiblemente entidades diocesana s sujetas a la jerarquía al prestar sus servicios a los laicos. Por ello, pueden ser administrados autónomam ente, suponiendo la presenc ia del Ordinar io del lugar no un mecanismo d e control, sino una garantía sobre sobre la inspiración católica de los mismos. La mayoría de estos centros, no obstante, contemplan en sus estatutos la fidelida d al Magisterio de la Iglesia , tanto en cuanto a la an tropología que los preside como en su líne a operativa. Una segunda cuestión surgida en el ámbito de los consultori os familiare s de la Iglesia, es la refer encia a la denomina ción directa sobre su confesional idad. Tal como también se verá en el epígrafe sobre el régimen jurídico de los COF en España, la mayoría de los cen tros —aunque no todos— han opt ado por que apare zca en su denominac ión claramente la refere ncia confesional, que precisame nte supondría un distintivo de disponi bilida d y no discriminac ión. Y muy relac ionada con la anterior, nos encontra mos con la cuestión de la metodología, en el sent ido de una neutralidad real y objetiva ante la problemática matrimonial y familiar. Cuestión en la que hay acuerdo dentro de todos los centro s 307 C.G. VE LLA.: Los centros de orie ntación… cit. , p. 92. De la comparativa analizad a, podem os concluir cómo la s subvenciones d estinada s a los COFs pueden procede r bien del Est ado, del Estado y de la Reg ión, o bien del Estado, de las Regiones y de las Igle sias. Tamb ién del Esta do y de la Iglesia conj untamen te. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 146 incardina dos en el ámbito eclesial, ya que las téc nicas terapéuticas rogerianas —q ue están en el origen de la orientación familiar— contemplan los métodos centrados sobre la persona, basadas en el respeto a la libertad personal, la autodetermi nación, y la búsqueda del equilibrio para conse guir valora cione s justas en un a metodología ecléc tica. Para finalizar este epígrafe del ámbito eclesial, convien e destacar tambié n el impulso de los estudios d e investigación en materia matrimonia l y familiar, c olaborando con instituciones públic as y privadas, confe sional es y aconfesionales, en orden a promocional una polític a familiar inspirada en los derechos de la Familia . Y es que el ámbito de la familia y su problemática va captando progresivamente la ate nción de las Universidades Católic as en el ámbito internaciona l. En las tres últimas déca das del siglo XX y umbrales del XXI , asistimos a multitud de iniciativas científica s y culturales. Se enfatiza la constitución de la Red Interna cional de Institutos de Ciencias de la F amili a de las Universidade s Católicas (REDIF), q ue aparece como grupo sectorial de la FIUC (Federac ión Internac ional de las Universidade s Católicas). Varios p aíses c omo Franci a, Bélgica, Suiza, Italia y también España, co incidentes en la creación en sus Universidades Católicas de Institutos de Ciencia s de la Familia, fundaron esta Asociación Internacion al, REDIF, p ara el abordaje interdisciplina r y científico d el tema de la familia. L a Asociac ión se funda en Lyon (Francia) el 16 de diciembre de 1995, resultando numerosos los Institutos y Centros de la Familia que la compone n 308 . En epígrafe post erior ad hoc se desarrollarán con mayor d etalle l as inicia tivas institucionale s y académi cas en este ámbito. No puede dejar de conclu irse este apartado sin apuntalar estas perspecti vas a futuro entre estos cen tros y el ámbito unive rsitari o, el cual no es ajeno al interés cada vez más relevante sobre el matrimonio y la familia. Dos contexto s llamados a interactua r —Universida d y COF—, tanto a nivel teórico como práctico. Se está hablando de la elaboración de un pensamiento que se materialice en dist intos ámbitos: 308 F. TONINI: Los Centr os de Orienta ción... cit., pp. 75–7 7:  “Instituto Superior de Cien cias de la Familia. Universidad Pontificia de Sala manc a (España )  Institut d`E tudes de la Fa millee t de la Sexualit é, Uni versité Cat hlolique de Lo uvain (Belgique)  Centro Studi e Ricer che sulla Famiglia, U niversit á Ca ttolica del Sacro Cuore di Milano (Italia )  Instituto Uni versitario Ma trimonio y Familia. Universi dad Pontificia de Comillas de Madrid (E spaña)  Institut des Sciences d e la Famille , Université Ca tholiq ue de Lyon (Fra nce)  En fechas poste riores se han adherid o al REDIF otras Univer sidades co n los Institutos de Cie ncias de la Fa milia como e l Institut de R echerche et d e Conseil dans le D omaine de la Famille U niversit é, de Fribourg (Suiza ) y Instit uto Universitar io de Sa lud M ental. Funda ción Vida l y Barraque r ( Barcelona); el Departa mento de Psicologí a de la Universidad de Deu sto “. Capítulo 4 Análisi s de lo s CO F: Análisis jurídic o de los COF en Españ a 249 Aunque no queda reflejado en estas gráficas, t ambién se destaca favorableme nte la claridad estatutaria de los COF en cuanto a las facultades de la autoridad eclesiá stica 641 , que queda expresame nte ref erida en los mismos. 4.4. 9 Modificación y extinción de la persona jurídica Los COF como personas jurídicas — espe cialmen te si se trata de univ ersitas personarum — disponen de una gran flexibil idad en cuanto a su nacim iento, d esarroll o y extinción, tal como se ha hecho notar en líneas anteriores. De nuevo se especific arán también algunos aspectos más g enerale s en est e epígrafe concreto sobre los COF diocesanos en España, dado que en el punto anterior sobre legi slación canónica no se ha considerado oportuno hacer mención a la extinción y modificación de la persona jurídica. Aunque estos aspectos han d e constar en el Derech o estatutario, el CIC83 regula algunos supuestos más comple jos para las personas jurídic as p úblic as, com o la unión —canon 121 642 — y la división —canon 122 643 —. 641 Dichas facultade s –para todas la s asociaciones en genera l– son: el de recho de visita e inspección – canon 3 05 –; la aprob ación definitiva d e la s cue ntas a nuales ; la posibilida d de solicitar re ndimie nto de cuenta s; r econocimie nto y/o a probació n de las modifica ciones estat utarias; d isolució n e n determinada s circ unstancia s; la s competencias del Derecho canónico común y particular vigente en mate ria de asociacio nes de fieles. Además, para las asocia ciones de fieles de cará cter públi co, lo s cánones 386 § 2 y 39 2 § 1 y 2 con creta n e n e l siguie nte sentido: “defender con fort aleza , de la manera más convenie nte, la integrid ad de la fe”, “promover la dis ciplina q ue e s com ún a toda la Iglesia , y p or tanto exigir el cu mp limiento de las leyes eclesiá sticas ”, y “vigil ar p ara que no se introd uz can abus os en la di scipli na e clesiástica”. Ademá s, y siguiendo a LL. MAR TÍNEZ SISTACH , ta mbién en re ferencia a las entida des de carácter público, en Las asociacio nes de fieles , cit., p. 75 : “Por lo q ue se refiere a la función de régimen, el canon 305 § 1 det ermina que se ejer cerá `de acuerdo con las pr es cripciones de los cánones que siguen´. Unos de estos cánones es el 315, que establ ece que las asociaci ones públicas `puede n adopta r libre mente ini ciativas q ue e stén de ac uerdo con su carácter y se rigen conforme a la norma de sus esta tutos, aunque siempre ba jo la a lta dirección de la autoridad eclesiástica de l a q ue tra ta el canon 312 § 1´. (…) No ob stante, a quella `alta dirección´tendrá ma yor o menor inciden cia en las iniciat ivas de las aso ciacio nes públicas en la medida en que la jera rquía las asuma y les dé u na misión espe cífi ca, o b ien se tra te de finalidades pre vista s en el c anon 301 § 2”. 642 “Si las corporaci ones y funda ciones que son per son as jurídicas públi cas se une n formando una sola t otalidad co n p ers onalidad jurídica, esta nueva pe rsona jurídica hace s uyos l os bienes y dere chos p atrimoniale s p ropios de la s a nteriores, y asume las carg as q ue pe saban sobre la s mismas; pero deb en que da r a salvo, sobre tod o e n cuanto al de st ino de los bie nes y cumplimient o de las ca rgas, la voluntad de los f undadores y dona ntes, y los dere chos adquiridos” . 643 “Cuando se d ivide una pe rsona jurídica pública de m anera que una part e de ella se une a otra persona jurídica p úblic a, o con la pa rte desme mbr ada se e rige una per sona jurídica p ública nueva, la autorida d e clesiá stica a la que compete realizar la división, respeta ndo ante todo la voluntad de los fu ndadores y do nantes, lo s derech os a dquiridos y los est atutos ap roba dos, debe Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 250 El canon 121 —referido a los entes públicos— puede ser de utilidad tambié n para la unión de las per so nas jurídicas privadas, s egún Bue no, para las que esta norma tendrá un carácter subsidiario en defecto de normativa estatutaria o autoridad eclesiá stica 644 . Interesa también para este estudio el hecho de que las personas jurídicas a fusionar han de tener idéntica natural eza ante el ordenamie nto canónic o; en caso contrario 645 , estarí amos hablando de e xtinción de entidades anter iores y cre ación de nueva persona jurídica . En el caso de la división de los entes jurídicos, el canon 122 también será subsidiario para las p ersonas j urídicas privadas, tal como se acaba de re ferir en el caso de la unión. La división supone la desaparición de la persona jurídica antigua a la par que —sin solución de continuidad— apare cen otras entidades que asumen proporcionalmen te los derec hos, obligacione s y patrimonio de la anterio r. En caso de desmembrac ión, la p ersona jurídica anterior no desaparec e, sino q ue ve disminuidos parcialme nte y proporciona lmente sus d erech os y patrimonio en favor de las nuevas. O la desmembrac ión puede no suponer la desaparic ión de la persona j urí dica antigua, sino única mente la unión de la parte desmembra da a otra entidad jurídica ya existente . Lamentablem ente, este canon ofrece criterios a mbiguos, por lo que no es infrecuente que aparezca n litigios canón icos en este sentido . De interés indudable resulta el tema de la duraci ón de las personas jurídicas, que son perpetuas na turalmente, por encima de las person as física s, pues para ell o se crearon . S egún la doctrina 646 “la perpetuidad de la persona jurídica deber ser entendida no como un a eternidad ine xorable, sino como una proyec ción ha cia un futuro indeterminado”. Cierto es que este p erpetuidad viene limitada por ley — excepcione s legales conc retas— que determinan su extinción. De esta mane ra el canon 120 §1 estable ce que “Toda persona jurídica es, por naturaleza, p erpetua; sin embargo, se e xtingue si es legítimamente suprimida por la autori dad com p etente, o si ha cesado su ac tividad por espacio de cien años; la persona jurídic a privada se extingue además cuando la propia asociación queda disuelta conforme a sus estatutos, o si, a juicio de la autoridad competente, la misma fundación ha dejado de existir según sus estatut os”. procurar p or sí o por un ejecutor: 1 que los bie nes y derec hos pa trimoniale s comu nes q ue pueden dividirse, a sí como las deudas y demá s carga s, se rep arta n con la de bid a proporción y de manera equitat iva entre las personas jurídicas de q ue se t rata , t eniendo en cu enta todas las circunstan cias y neces idades de amb as; 2 que las dos personas j urídicas go cen del uso y usufructo de los bie nes c o munes q ue no puede n di vi dirse, y sobr e amb as re caiga n las cargas inherentes a e sos bie nes, guardando asim ism o la de bida pr oporción, q ue debe det erminarse equitativa mente”. 644 Véase en este sentido S. B UENO SALI NAS.: Las pers o nas jurídicas e n … cit., p . 2 83. 645 No p ueden f usionarse a soc iaciones y funda ciones, cor pora ciones colegiale s co n no colegia les o personas jurídicas p rivad as con públicas . 646 S. BUENO SA LINAS. : Las pe rsonas jurídica s e n … cit., p. 286. Capítulo 4 Análisi s de lo s CO F: Análisis jurídic o de los COF en Españ a 251 En el caso d e que un COF se constituya en asociación, la voluntad de disoluc ión de la misma a través de sus soc ios y p revista es tatutariamente provoca rá la extinc ión de la p ersonalidad jurídic a y su subjetividad en el ordenamie nto canónico —no hará falta entonces esperar los cien años presc ritos en el referido canon 120 —. No es extraño q ue un determinado COF — cons tituido en asociación p rivada— pudiera desaparec er de facto , al no disponer de actividad, socios, etc. Si esto ocurre, esta asociación privada no puede existir po r sí misma, al no tener donde apoyar su subjetividad jurídic a; de ahí la admisión de la extinc ión automática que perm ite — con matizacione s— el referid o canon 120. Por ello, este “desvanec imiento” de la persona jurídica privada impele a la autoridad ec lesiástica a que valore la situación jurídica de la entidad y a decretar la inactividad por 100 años o su desaparición con forme a los estatutos. Si de asociacion es públicas estamos hablan do, los motivos pueden amplia rse al incumplim iento de los objetivos estatutarios , escán dalo de los fieles, daño g rave de la doctrina, etc. siendo la autoridad eclesiástica la que decide sobre la supresión de la misma 647 . Un COF constit uido en asociación pública de fieles puede, por lo tanto , extinguirse bien por decreto de la autoridad c ompetente 648 , bien por decisión del derecho 649 . Y, en el caso de las fun daciones p rivadas, existe una mayor dificultad en el tema dada su na turale za patrimonial. Ago tado e ste patrimonio o desaparec ida la finalidad constitutiva de la fundación, es la aut oridad com petente la que debe d ecidir sobre su extinción. Además, los esta tutos pueden contemplar otras causas específ icas de extinción. En cualquiera de los casos — asociacione s, fundacion es públicas, fundac iones privadas— será la a utoridad ecle siástica la que ju zgará sobre la e xistencia de la entidad de acuerdo a lo prescrito estatutariamente. Si e stamos ante una fundac ión pública, la actividad de la autori dad consiste en un acto de supresión stricto sensu 650 ; si ante un a 647 Como ha ce notar LL. MAR TÍNEZ SIS TACH, e n Las a s ociaciones de fieles , cit., pp . 93–94, el término de supresi ón es coincidente co n el de exti nció n, s ólo que e l C IC83 hace uso de l prim ero “para significar la decisión de la autoridad eclesiástica en virtiud de la cual una asociació n de ja de e xistir. Con la supresió n , las asociaciones p úblicas dejan de ser sujet os tit ulare s de dere chos y debere s, pierd en su id entidad jurídica y desapa recen c omo t ales en el orde namiento canónico”. 648 Ello no e s óbi ce pa ra que l a autoridad de ba oir al presidente y oficia les ma yore s– canon 3 20 § 3 –, o q ue sea la mism a Asamble a General la que solicite la supres ión. E so sí, siem pre a través de acto a dministrat ivo si ngular –decreto – de ma nera simila r a la cons titución de la misma. 649 O lo que es lo mism o, por inactividad co ntinua y sin interrupcio nes por más d e 100 años, que produce una ext inción ipso iure , tal c omo refiere el ya menciona do ca non 320 § 1. 650 S. BUENO SA LINAS: Las pe rsonas jurídica s e n … cit., pp. 288– 289. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 252 fundaci ón privada 651 , en un acto de comprobación y ratificaci ón. Pero se hace notar ese mayor control en una fu ndación pública que en un a asociaci ón privada —donde a lo sumo se lleva a cabo una notificación a la autoridad 652 —, algo pruden te debido a l a mayor entidad d e los bienes fundacionale s y una mayor problemática del destino de sus bienes rem anentes y derechos de terce ros. Además, ante la extinción —autónoma o por decisi ón administrati va— de un COF configurado en persona jurídica, pública o privada, asociación o fundación, el objetivo principal es el destino de los bienes y la atribución de aquellos derechos pendientes. Será el canon 123 el que estable zca criterios con carácter g eneral, supletorios a falta de n ormas estatutarias, disposición específi ca del ordenam iento canónic o, o decisión de supresión de la entidad 653 : “Cuando se extingue una persona jurídica pública, el destino de sus bienes y dere chos patrimoniale s, así como de sus cargas, se rige por el derec ho y los estatutos; en caso de silencio de és tos, pasan a la persona jurídica inmediat amente superior, quedan do siem pre a salvo la voluntad de los fundadores o donantes, así como los derechos adquiridos; cuando se ex tingue una persona jurídica p rivada , el destino de sus bienes y cargas se rige por sus propios estatutos” 654 . Y todo ello con el sum o cuidado para evitar desviacione s o su stracciones de bienes ec lesiásticos, del itos penados en el c anon 1375. En los diversos estatutos analizados se contempla satisfactoriamente el régimen de modificación , extinció n y disolución de la enti dad jurídica , aspectos no baladíes a la hora de constituir — ex novo, mediante modifica ción o fu sión— nuev os centros de orientación familiar. 4.4. 10 Régimen económico y bienes Nos encontra mos ahora en un sub epígrafe concreto —bienes patrimo niale s– donde se desarrollan algunos aspectos más generales, dado que en el punto anterior 651 Canon 326 § 1 : “La asocia ción p rivada de fiele s se extingue co nforme a la norma de los estat utos; puede ser supri mida t ambié n por la autorid ad compete nte, si su activ idad es en daño grave de la doctrina o de la disciplina e clesiástica , o ca usa escá ndalo a lo s fieles ”. 652 S. BUENO SALI NAS: Las per sonas jurídica s en … cit., pp. 290: “En el ca so de las pe rsona s jurídicas privadas, estas obe decen a una iniciativa pre via de los fieles e jerciendo sus derech os en la Iglesia , por lo que la supre sión por la a utoridad no p uede ser tan a utónoma y dis crecional. Deberán salvaguard arse e sos de rechos, para lo cual será impr es cindible incoar e l correspo ndiente expedie nte administrat ivo y dar a udiencia a l os afectad os, en la que la autoridad informe de los m otivos, razones y hechos so bre los que deb e tomar la decisión, y los interesad os aporte n sus pr opias ra zones y prue bas”. 653 La figura jurídi ca de “s upre sión” im plica el carácte r pe rpetuo– no habla mos de una mera suspensión – y absoluto – liq uidació n completa – . 654 Canon 3 26 § 2: “El de stino de los bienes de una as ociación que se haya e xti nguido debe determ inarse de acuerdo con la n or ma de los esta tutos, quedando a salvo los dere chos adquiridos y la voluntad de los dona ntes”. Capítulo 4 Análisi s de lo s CO F: Análisis jurídic o de los COF en Españ a 253 sobre legislación c anónica no se h a hecho men ción a estas cue stiones. El can on 1255 introduce el ámbito de estos bien es patrimoniales al establecer que “La Iglesia universal y la Sede Apostólic a, y también las Iglesias particulares y cualquie r otra persona jurídica, tanto pública como privada, son sujetos capaces de adquirir, retene r, administrar y ena jenar biene s temporales, segú n la norm a jurídica”. En el caso de las personas jurídicas p rivadas, y a salvo de sus propios estatutos o referen cia exp resa en los mismos, son de aplic ación los cánones 1254—1256 655 — bienes t emporales en general—. Y en refe rencia a los b ienes de las personas jurídic as públicas, denomi nados stricto sensu bienes eclesiásticos, además del canon 319 656 , es el libro V del CIC83 657 el que regula el tema con una mayor amplitud en sus cánon es 1.257 658 y ss. Esta ma yor amplitud en la regulación sobre los bienes eclesiásticos se deduce naturalmente de la actuación en nombre de la Igle sia de las perso nas jurídic as públicas al quedar má s comprome tido el ámbi to económ ico y patrimonial 659 . En refe rencia a la contratación por par te d e las personas j urídicas públicas, algunos consultorios la tienen regulada de form a directa en sus estatutos, como puede observarse de su consulta directa. No obstante, el ordenamien to canónico t iene establecidas un as normas al respec to, a saber, la remisión al Derech o Civil territorial en materia contractual — canon 1290—, la n o contradicc ión con el Derecho divino positiv o o natural, la prevalen cia del Derec ho canónico po sitivo , la validez de los contratos libres o pacta nuda , y la bu ena fe uni da al justo título. Si de enajenac iones se trata —u otro tipo de contratos como el arrendam iento—, los cá nones 1291 a 1298 establec en las limitacion es necesarias para 655 “El dominio de los b ienes corresponde ba jo la autorida d suprema del Rom ano Pontífice, a la persona j urídica que los haya adquirido legít imame nte ”. 656 CIC, canon 319 § 1: “ A no ser que se prevea otra cosa, una a sociación pública legitima mente e rigida adm inistra los bienes que posee conforme a la norma de los e statutos y bajo la s uperior dire cción de la a utoridad eclesiásti ca de la que se tra ta en e l c . 312 § 1, a la que deb e re ndir c uentas d e la a dministra ción tod os l os años. § 2. Debe tamb ié n dar cuenta exacta a la mism a autorida d del e mpleo de las ofrend as y limos nas recibidas” . 657 No ob sta nte, los derec hos de adquisición, rete nción, administra ción y enajena ción de biene s tempora les han de co nstar en los est atutos y siempre e n conformidad a l Libro V d el CIC83. 658 § 1: “Todos los bie nes tempor ales que perte necen a l a Igle sia universal, a la Se de Apostólic a o a otras p er sonas j urídica s pública s en la Iglesia , so n bienes eclesiá sticos, y se r igen p or los cánones que siguen, así como por l os pr opios estat utos. § 2: Los bie nes te mp orales de u na persona jurídi ca privada se rig en por sus estat utos pr opios, y no por est os cáno nes, si no se indica expresa mente ot ra c osa”. 659 D. ZALBI DEA GONZÁLEZ : “Los bie nes te mporale s de la Igle sia a l ser vicio de la Misericorida” , en Scripta Theologica, vol. 48 (2016), p. 163:” El canon 1276 regula el de recho de los Ordinarios a vigilar dilige n teme nte la ad ministración de los bienes de las pe rsona s jurídica s públicas que están bajo su autoridad. Est e debe r del Ordinar io se realiza a travé s de l a promulgació n de un tipo d e norma jurídica llam ada instr ucción”. En las p áginas siguientes de esta obra, se desarrolla un a interesante lectura de la vigilancia de la autoridad sobre la administra ción de los bie ne s y la rendición de cuen tas en conexión con el c oncepto de la misericordia. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 254 evitar estafas, expolios, apropiaciones indebi das, etc. El ya refer ido Decr eto de la C EE, aprobado el 7 de fe brero d e 2007 por la Congreg ación d e los O bispos, fija los bare mos actuales de enajenac ión sin licencia — en España — en 150.000 € como lí mite inferior y 1.500.000€ c omo límite i nferior 660 . La gráfica que v iene a continuac ión refleja la capacidad de contratación y enajen ación de los consultorios fam iliares en España, a tenor de sus estatu tos 661 : Los bienes de los COF constituidos com o person as jurídicas públicas no forma n parte del patrimonio ú nico de la Iglesia Cató lica, sino que constituy en un “gran conglomera do de patrimonios en manos múltiples con administración autónoma” 662 , de 660 CONFERENCIA EPISCOP AL ESPA ÑOLA, LXXXVII Asamble a P lenaria, D ecret o “ De Episcopor um Co nfere ntiae Sta tutor um Re cognitio ne ”, en BOCEE , n . 78 (2007 ), p. 3. Véase tambié n a este respecto S. BUENO SALINAS : Las p er sonas jurídicas en … cit. , p. 275. Y AAV V: Código de Derech o canó nico. EUNSA, Pa mplo na, 2018, p. 1 418, canon 1 292 “E najenación de bienes eclesiá sticos”. 661 De nue vo indicar que s e muestra n gráficame nte sólo a quellos CO Fs que m enciona n explícitame nte en los est at utos s u capacidad de contr at ación. 662 Para una mayor concre ci ón sobre este tema , véa se S. B UENO SALINA S.: Las pe rsona s jurídicas en … cit., pp. 265– 282. 48,2% 51,8% Capacidad de c ontr at ación y otros actos jurídicos patr imoniale s Si No con sta expresam ente Capítulo 4 Análisi s de lo s CO F: Análisis jurídic o de los COF en Españ a 255 manera que ca da COF es tit ular independiente sobre sus bienes —a pesar de las prerrogativas de control sobre la a dministració n, no sobre la propiedad, del Sumo Pontífice y del Ordinario local 663 —; la inscripción civil registral hace patente esta titularidad más inmediata . En referencia al c ontrol eclesiástico de los bienes, es opor tuno señalar cómo los consultorios familia res privados se rige n por los pro pios estatutos e n este tema , limitándose el control de los mismos a la rendició n de cuentas an uales (canon 325 664 ). Cierto es que la au toridad local puede establec er controles adicionales al tiempo de la aprobación de los estatu tos 665 , siempre y cuando no se des virtúe la auton omía que el Derec ho canónic o ha querido establecer para las personas jurídicas privadas. Algunos canonistas 666 defienden la sujeción de las entidades privadas al Sumo Pontífice en casos realmente g raves. Sin embargo, no suje tas a los obispos diocesanos y ordinario s locales, dada la con creción —y consi guiente exclusión en el ám bito privado— que establece el canon 1276 §1: “ Corresponde al Ordinario vigilar dilig entemen te la administración de todos los bienes pertenecie ntes a las person as jurídicas públicas que le e stán sujetas, quedando a salvo o tros títulos l egítimos que le confieran más amplio s derechos”. Existe discusión doctrinal en referencia a los bienes de las asociac iones privadas eclesiá sticas. De esta manera y para algunos canonistas 667 , los bienes son análogos a 663 Ambas autorid ades eclesiá sticas dispone n de u na pr errogat iva p ara una superior administra ción de los biene s en situa ciones e xtraordi naria s. Pero e sto no s upo ne la propieda d de la univer salidad de los b ienes eclesiásticos, sino la potesta d de ad ministració n y distrib ució n. Véase e l ca non 1273 para e l Sumo Pontí fice y e l canon 12 76 para el obispo dioce sano y los ordinarios lo cales. 664 “§ 1. La s asoc iaciones privadas de fieles ad ministran libre mente los bienes que pose an según la s pr escripciones de los e statutos, quedando a sa lvo el derecho de la a utoridad eclesiástica compet ente de vigilar de m anera q ue los bienes se emple en par a los fines de la asociación”. No obsta nte, e s convenie nte q ue se com pr ometa n a ello las a sociacio nes privada s, especialm ente las que te nga n per sonalidad jurídica, det erminándolo así e n s us esta tutos. La rendición anual d e cuentas está precept uada por el Código para las Asociaciones públicas en e l canon canon 319 § 1. Ade m ás, el Ordinario del lugar encarga rá la revisi ón de la s cuentas que se hayan presentado a l Co nsejo de asu ntos e conómi cos diocesano, a te nor de lo esta blecido en el canon 1287 § 1. Pa rece de inter és que el respon sable diocesano de las a socia ciones de fiele s recuerde o solicite anualm ente a los e ncargad os de l as asocia ciones el esta do de cuentas. Por descontado, el resultado de esta revisión se comuni cará a la e ntidad interesa da. En re lación co n la rendición de cue ntas e n el ámbit o canónico, véase D. ZALBIDEA, La rendi ción d e cuentas en el orde namiento canónico. Transparen cia y misión . E UNSA, P amplo na, 2 018, p ass im. Asim ismo, A. GON ZÁLE Z—VARA S IBÁ ÑEZ, “La t ranspare ncia de las con fesiones re ligiosa s”, en F. GALINDO (Coord.): ¿Cómo poner en práctica el Gobierno abie rt o? Editorial R eus. Madrid, 2019, pp. 83— 100. 665 De interés resulta la opinión de LL . MARTÍNEZ SISTACH, en Las asociaciones de fieles… cit., p. 1 19, cuando e st ablece la id oneidad de q ue se fij e en los estatutos la re ndición a nual de cuentas a la a utoridad e clesiá stica. 666 S. BUENO SA LINAS. : Las pe rsonas jurídica s e n … cit., pp. 279– 280. 667 Ibídem pp. 221–2 22. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 256 los de cualquier bautizado en la Iglesia; para ot ros, la calificación de ec lesi ástica define la función de sus bienes c omo social eclesiástic a, es decir, com o bienes no extraños al ordenamie nto canónico. Así también aparece un cierto control —en este caso económic o— sobre las asociaciones privadas, disponga n o n o de p ersonalid ad jurídica 668 . A continuación se reflejan gráficamente los d atos refe rentes al control eclesiá stico y rendición de cuentas 669 en los COF a t enor de sus estatu tos: No se quiere finalizar este apartado sin hace r una refe rencia a otros datos de interés. P or un lado, la procedencia de los ingre sos de los consultorio s de orientación familiar, d atos que reflejan la tendencia a la autofinanciación p or parte de esto s consultorios famili ares: 668 El ca non 30 5 de un a m ane ra más genérica y el 325 m ás e specífica. Ade más, t al c omo indica el ya referido canon 310 en refere ncia a las asociacio nes privadas no constit uida s en personas jurídicas, recorda mo s que sus m iembros p uede n contrae r obligaci ones conjuntamente, y adquirir y po see r bie nes co mo condue ños y coposesor es, ademá s de e jercer esto s der echos y obligaciones a tra vés de u n ma ndatari o o procurad or. 669 De sing ular re levan cia es la cuestión de la r endición de cuentas, í ntima mente relacionada con la transpa rencia exi gida le galme nte a a quellas entid ades que a dmin istran bienes eclesiásticos. P ara una m ayor in formació n so bre este t ema, véase A. GO NZÁLEZ –VARAS IBÁÑEZ: La transparen cia de las… cit., p p. 87–10 0 referidas al ámbito canónico, y pp. 84–8 6 al ámbito civil. 0,0% 10,0% 20,0% 30,0% 40,0% 50,0% 60,0% Si No con sta expresam ente 58,9% 41,1% Rinde cue nt as al Obispado Capítulo 4 Análisi s de lo s CO F: Análisis jurídic o de los COF en Españ a 257 Por otro lado, llama la atenc ión los pocos centros que especific an la gratuida d de sus servicios en las norma s estatutarias, a pesa r de que la referida voluntariedad forma parte de l os fines soc iales de estas inst ituciones: Finalmen te, y en el contexto específ ico de las fu ndaciones, puede constatarse cómo la dotación patrimonia l mayoritaria es la aportación económica directa — cuy o importe v iene fijado en los estatutos—, aunque tampoco es extraña la do tación inmobiliaria, y en alguno s casos, ambas simultán eamente: 0,0% 10,0% 20,0% 30,0% 40,0% 50,0% 60,0% Subvencio nes y conveni os Rentas d e los bienes Ingresos por donacio nes y donati vos Ingresos por activida des del centro Cuotas socios 53,6% 25,0% 55,4% 50,0% 17,9% Pr ocede ncia de los ingr esos 12,5% 87,5% Serv icios gr atuitos explícitos Si No con sta expresam ente Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 258 En el epígrafe siguiente, en la parte referida a la fina nciación de los consultorio s familiare s en Italia —y salvando las diferencias de l recorrido histórico de unos y otros— , pueden verse similitud es con lo s COF en la geografía española (gratuidad de l os servicios, insti tuciones colaboradora s, etc.). 4.5 Derecho comparado Se considera oportuno introducir en este momento una perspectiva de Derecho comparado, que ayudará a valorar la proyecc ión jurídica oportuna p ara los COF e n España, dada la falta de homogeneidad a día de hoy. La mirada más específic a hacia Italia desarrolla da en los dos siguientes epígrafes r esponde a este obje tivo. 4.5. 1 Régimen jurídico de lo s COF en Italia En epígrafes anteriores ya se ha hecho referencia a Italia, donde la CEI ha 0,0% 2,0% 4,0% 6,0% 8,0% 10,0% 12,0% 14,0% 16,0% 18,0% Dote: p atrimonio inmobiliario Dote: d ineraria 8,9% 17,9% Dote patrimonial en las fundacion es Capítulo 4 Análisi s de lo s CO F: Análisis jurídic o de los COF en Españ a 265 facultad que tiene la Comisi ón Europea sobre los nuevos regímenes de impuestos de tarifa p lana para ins tituciones del tercer sector, así como por la program ación para el año 2019 de un único re gistro nacional para los en tes del referido tercer sector. Los centros italian os deb en decidir a qué secc ione s 682 de este único Regis tro se inscribirán , atendiendo a su organización e ingresos. Y aunque esta inscr ipción no es obligatoria, la ignoran cia de la misma podría supo ner perder ben eficios, por ejemplo en refere ncia a posibles desgravacione s fiscales. En este sentido, el ya referido en Convegno Nazionale “Le trasformazioni stat utarie dei consu ltori familia ri di inspira zione cristiana” , intenta dar respuestas 683 para posibles cambios estatutarios y administrativos de aqu ellos con sultorios fami liares regulados por la Ley 40 5/74 684 . En la conferencia de cierre de dicho convegno se concluye, de cara ya al futuro, cómo la reforma del t erc er sector promulgada por el gobierno con el decreto legislativo 117 del 2017 685 sigue de cerca la naturale za jurídica y la calificación fiscal de la cas i generalida d de los en tes gestores d e con sultorios familiares de inspiración c ristiana. E s más, el reconoc imiento de la condición jurídic a 686 y fiscal de los cent ros de la confede ración it aliana de consultorios fa miliares de inspirac ión cristian a revela una pluralidad de formas y d e modelos jurídicos y organizativos, expresión de la rica y variada historia de que ha dado origen en estos úl timos 40 años a más de 200 consultorios confe derados. Este congreso mira al futuro hacien do hincapié en la continuidad y mejora de la participación en red. L a confederación nacional y las fede raciones regionales deben ser participativas, a nivel central y local, para dar un sentido a la actividad federativa y http://ww w.parla mento.it/ parlam /leggi/d eleghe/97460 dl.htm 682 El regist ro único del t erc er sector ( RUNT S) inclu ye sie te seccio nes para elegir , a sabe r: organizació n voluntaria, asociació n de promoción social, organiza ción filantróp ica, empresa social–incl uidas las cooper at ivas sociales –, re d aso ciativa, socieda d de a yuda m utua, otros organismos del t er cer secto r. Cada tipo dispone de un trat amiento fiscal e specí fico. 683 Tal como se interpret a de la conferen cia conclus iva, estas respuesta s y previsiones aporta das por el c ongres o no deben ser concebidos c omo un ma nual de solu cione s rápidas p ara las diverso s y múltiple s in ter rogantes que pued e origina r la ap licación del nuevo código del tercer sector (CTS), pe ro contribuyen a forma r u n pensamiento consolidado que pueda guiar a los consult orios hacia opcio nes com unes. 684 Ley 405 de l 29 de de julio de 1 975, en la cual se crean los co nsultorios fa miliare s, co n funciones de t utela de la sa lud de la mujer, del niño y de los adolesce ntes, de l a pareja y del núcleo familia r. 685 Puede amp liarse –en re fere ncia a la condi ción de la s e ntidades re ligiosa s e n el marco d e l tercer sector a ra íz de esta reforma en Ita lia– en A. FUCI LLO: “Gli enti re ligiosi nel `te rzo settore ´tra la nuova impre sa sociale e le so cietá di benefit”, en Qua derni d i D iritto e Politica Ecclesiastica , nº 2 (2018), pp. 341– 350. 686 Puede am pliarse –en refer encia al re conocimie nto civ il de las entida des religiosa s en Italia – en M. GRE CO, P. RONCHI: “Gli `Enti religiosi civil mente riconosci uti´nel Co dice del Terzo Settore: problema tiche e prospettive ”, e n Quaderni di Diritto e Polit ica Eccl esiast ica, nº 2 (2018), pp. 36 7–389. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 266 estatutaria. Se habla de corresponsa bilidad, intercambio, colaboraci ón y trabajo común, de apertur a a la sociedad civil y eclesiásti ca 687 . 4.6 Proyecci ón jurídica en Esp aña De la comparativa anterior en la que se analizaba el régimen jurídico de los diferentes COF en España , así como del ejemplo del modelo de otros países, queda patente la necesidad de una homogeneización j urídica así como el establecimiento de algunos parámetros que puedan servir de base a estos centros y a aquellos que se constituirán en el futuro . E ste epígrafe pretende abarc ar esta proyección normativa y jurídica. Se comienza por el ac ercamie nto a la configura ción de nuevos COF, segu ido d e propuestas de lege ferenda en relación a la constitución jurídica de los mismos, una mayor homogeneización administrativa y jurídic a, y con el objetivo transversal de conseguir un mayor reco nocimiento socia l. El desarrollo de estos puntos desembocará en algunas perspectiva s de proyección d e los COF en el ámbito de la j urisdicción eclesiástica, para a fortiori, reforzar estos centros que pueden aport ar importantes b enefic ios a la comunidad y l a sociedad en su c onjunto. 4.6. 1 Configuración de nuevos COF Una primera aproximación de la autora en este sentido abarcaría la constitución y/o reconfigu ración de un COF. E n dicha constitución de todo COF debería estar presente desde el inicio la integración en la actividad investigadora. En un primer nivel, investigación para la o rgan ización y planificac ión del pro pio centro, y en segun do nivel, su proyección sobre la c omunidad en la que está inserto. El primer nivel ha bría de contem plar la invest igación del marco sociológico donde va a estar incluido el COF así como de los recu rsos sociales de la zona. E n el 687 En p alabra s d e E. Algeri, preside nte della Confedera zione italia na d ei co nsultor i familiari di ispirazione cristiana : “ En Il cam mino fat to ci incoragg ia a proseg uire i n questo coi nvolgime nto di rete, senz’altro molto stim olante, a nche se richiede impe gno e q ualc he sa crifici o in più. Con il tempo, dovrem o ar rivare ad at tività comu ni, da proporre e prom uovere, come inizia ti ve territor iali, lo scam bio di e sperienze e buone pr assi professio nali, che posso no tra sformarsi in formazione continua dei nostr i specialist i all’inte rno e di proposta di formazio ne a ll’este rno. Penso i n quest o m oment o a qua nto p otrem mo o ffrire, con una prop osta u nitari a , agli uffici di pastora le familia re diocesa ni come consultor i singoli e , come cons ultori fed erat i, alla Conferenza Episcopale r egionali, oltre o vviamente ai ra pporti c he cia scun consultori o ha c ostru ito con gli enti e strutt ure terr itoriali p ubblic he private ”. Capítulo 4 Análisi s de lo s CO F: Análisis jurídic o de los COF en Españ a 267 primer aspecto, se t ratarí a d e encuadrar el centro en un determina do contexto social valorando aspectos como: las particularidade s socio—demográficas po blacionale s; estructura de la població n de acue rdo a estado civil y sexo; niveles socio —económicos y socio —culturales. E n el segu ndo as pecto, in vestigando para conoc er el sop orte institucional que tiene la familia en la zona, en las áreas de educación, sanidad , servicios sociale s, asociac iones familia res, y tercer sector. El segundo nivel de la actividad investigadora se refier e a la obtención d e nuevos conocimie ntos en el c ontexto de la familia o bien al diagnóstico de p roblem as y caren cias en orden a la aplicación práctica de los conocimie ntos 688 . Y es que estos observatorios privilegiad os de la familia pueden realizar procesos de investigaci ón — con metodologías cuantitativas y cualita tivas 689 — para conocer la realidad familiar en la sociedad, la etiolog ía de las consultas, las técnicas de intervención, los resultados y niveles de eficacia alcanzados. E sto permite evaluar resultados que so n el punto de partida para la planifi cación, programación posterior, y p or descontado, la investigación. Además, c on esta metodología sis tematizada, se puede n ir de tectando los cambios en las estruct uras y roles de las familia s, de cara al establecimie nto de programas de prevención, formaci ón e intervenc ión en el ámbito comunitario de cada centro. T ambién en aras de una posible aportac ión a las Federac iones Autonómicas d e COF, Confedera ción Naci onal y Observatorio de la Familia Nacional o Au tonómico —si los hubiere—. Y no sólo en este ámbito, sino de cara a la programación y gestión de las políticas soc iales en materia de fam ilia. 4.6. 2 Propuestas de lege ferenda en relación a l a constitución j urídica de l os COF de inspiración huma nista cristiana e n España Fruto d el estudio realizado en el capítulo IV y especia lmente en el epígrafe “Estudio del régimen jurídico de los COF en las d iócesis españolas ”, es la presente propuesta que ahora se pasa a desarrollar. Nos situamos en este punto sintetizando a priori 690 cómo en el Derecho civil toda persona jurídica puede constituirse en asociación o fundación; mientras que en Derec ho ca nónico hablamos de corporaciones —colegiales o no colegiales— o 688 En este se ntido , las ya m e ncionada s Recomenda cion es del Con sejo de Europa– capítulo V , de la R. 1974 y art ículo 12 de la R. 1980– hacían una encomienda sob re la investigació n e n orden a det ectar la etiologí a de las sepa raciones y di vorcios. 689 Estudios q ue pre sentan un part icular inte rés e n e l á mb ito familiar, con variables que in fluye n en su dinám ica, estru ctura e intera cciones. 690 Estos conceptos y su de sa rrollo normativo ya ha n sido trata dos en epígr afe a nterior “Legislación canónica. Po si bles config uracio nes jurídic as de los CO Fs”. Se conside ra de interés su mención pre via pa ra el d esarrollo de las propuest as de este epígra fe. Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 268 fundaci ones —autónomas o no autónomas—; además las personas jurídicas pueden ser públicas —en nombre de la Igle sia, busc ando el bie n público, con bienes eclesiá sticos y con stituidas por la autori dad ec lesiástica— o personas jurí dicas privadas —creadas a inic iativa de los fieles, b ajo su responsabilidad y gobierno, y con bienes no eclesiá sticos— . La propuesta que plante a la investigadora apunta hacia el ámbito público 691 , en primer lugar, ya que en este contexto se aúnan más fácilmen te jerarquía y fieles. De esta manera, siguiendo el ya referi do canon 301 §1, la identidad de los consultorios familiare s puede contemplarse fácilmen te en estos puntos definidos en el decre to Apostolicam Actuositate m para las entidades canón icas públicas: “a) El fin inmediato de estas org anizacione s es e l fin a postólico de la Igle sia. (…). b ) Los laic os, cooperando, según su condición, con la jerarquía, ofrecen su experie ncia y asumen la responsabilidad en la dire cción de estas organizaciones, en el examen diligente de las condicione s en que ha d e ejercer se la acción pastoral de la I glesia y en la elaborac ión y desarrollo del método de acción. c) Los laicos trabajan unidos, a la mane ra de un cuerpo orgánico, de for ma que se manifieste me jor la comunidad de la Iglesi a y resulte más eficaz el apostolado . d) Los laicos, bien ofrecién dose espontáneamente o invitado s a la acción y directa cooperación con el apostolado jerárquic o, trabajan bajo la dirección superior de la m isma jera rquía, que puede sa ncionar esta cooperación, incluso por un man dato explícito”. Más conc retamente, la propuesta de la in vestigadora señala hacia las fundaci ones pías autóno mas. Y es que la trascen dencia de la labor confiada a estos centros de aten ción fa milia r requie re que sus actividades se correspon dan siempre co n los fines fundacionales 692 . De ntro de este ámbi to fun dacional ca nónico 693 por el q ue la autora se decanta, hay q ue distinguir las funda ciones autónomas de la s fundaciones 691 La autora considera el gra n valor que las e ntidades canónicas tiene n en el ámbito de la orientació n fam iliar, ya se an privadas o públicas. E l decantar se hacia las públicas no implica una infravalora ción de las priva da s que son el reflejo del derecho d e libre a sociació n de los fiele s en la Iglesia , así como del a poyo y la confianza de la jera r quía eclesiá stica a e stas ini ciativas. 692 Siguiendo a J.M. MIRA DE ORDUÑA GIL: “Las f undaciones como est ructuras de bie n com ún : una funda mentació n desde la d octrina social de la Igle sia”, e n R . BE NEYTO BER ENGER: Reflexión y persp e ctivas de …cit., pp . 4 9–50: “Mientras que la ese ncia de una asociación ra di ca en pe rmitir que un conjunt o de p ersonas p ueda actu ar socialmente c on i ndepe ndencia de las personas co ncreta s que la forme n, la e sencia de la fundaci ón radica en que un patr imonio puede ser d edicado a un fin con creto siguie ndo la voluntad de la persona que la crea, encargándose los p oderes público s de sal vaguarda r d icha voluntad más allá de la vida de la persona que a sí lo ma nifest ó”. 693 M. D. CEBR IÁ GARCÍA : “ Las fundacio nes d e la Iglesia Cat ólica”, e n Anuario de la Faculta d de Derecho de Extre madura , n. 16 (199 8), pp. 148 : “La Iglesia t ambié n puede ser titular de fundacione s no e rigidas canóni camente , sino cread as confor me a la norma tiva civil, a l a mparo el art. 34 de la Constitución Espa ñola, rigiéndo se a lo la rgo de su vida por la le gislación comú n del Esta do sobre fu ndacion es”. Capítulo 4 Análisi s de lo s CO F: Análisis jurídic o de los COF en Españ a 269 pías no autónomas. T al como ha concretado la doctrina 694 , existe un renacim iento de fundaci ones canónicas a utónomas en los últimos años, debido a diferentes factores sociales y eclesia les, coincidente con una progresi va disminución de las fundacion es pías no autón omas 695 . Por todo lo dicho, la pro puesta de la au tora se ciñe a la figura de la fun dación pía autónoma, que par a denominarse “católica” precisará el consentimien to de la autoridad eclesiástica competente, ya que en el caso de la fundación c ivil prima la voluntad del fundador , los Estatutos y la normativa legal y reglamentaria —estatal o autonómica —. Sin em bargo, en la fundación c anónica existe el requisito de la erección canónic a bien p or el Sumo P ontífic e, por la Confere ncia Episcopal, por el Obispo diocesano —en nu estro estudio, al es tar habland o de centros dioc esanos— o en e l caso de los Institutos Religiosos de De recho Pontificio , por sus Superiores May ores. El marco regulador de estas afirm aciones se encue ntra en el c. 381 §1 696 por el que los O bispos 694 Por e jemplo, veá se M. CAMPO IBÁÑEZ: “Las funda ciones ca nóni cas en España. Derech o particular diocesa n o y re alidad social”, en Ius Ca nonicum , n. 55 (20 15), p. 6 42. 695 Una muest ra de esta d isminución p uede ve rse en AAV V: Boletín inf ormativo de Derech o canónico . Asocia ción Espa ñola de Canonistas, Madrid, 2018. En el apa rtado “Legi slación de las diócesis española s en e l a ño 2018”, p p. 87 –109, vienen re feridos los sucesiv o s De cretos de supresión de fundacione s pía s no autó nomas que teng an más de 50 a ños. Así, por ejemplo, en la p. 89 en refere ncia a la diócesis de Barcelona –enero –; p . 9 0 e n re fere ncia a la diócesis de Burgos– octubre –; p. 9 7 en referencia a la dióce sis d e Osma–Soria– septiemb re –; p. 103 en referencia a la diócesis d e Tarragona– febre ro –. Vé ase ta mbién M. CA MPO IBÁ ÑEZ: “Las fundacione s canó nicas e n… cit., p. 643.: “… el hec ho e s que, en lo últimos añ os, l a ma yor pa rte de la s inte rvencio nes de la s autoridad es e clesiá sticas con potest ad ejecutiva se ha n prod ucido para d ecreta r su disolución, dispo niendo –al amparo de la legisla ción particul ar vigente– la integración de las renta s resta ntes en los f ondos d iocesa nos comunes. La no existencia de ventajas evidente s e n su c reación y s u menor con ocimie nto e ntre los fieles cris tianos puede n estar e ntre las ra zones para explicar e l ocaso de esta figura”. Y p. 646: “Del análisis de los boletines of icia les de las diócesis española s, en e l period o que transcurre e ntre 1983 y 2014 , se deriva como c onclusi ón la e xistencia de una consta nte actividad te ndente a la supresión de fundacione s pía s no autónoma s, a ctividad constante pero no uniforme ”. Y co ncluye en la p. 652: “ Clara mente se puede afirmar, a modo de conclusión, la existencia de una notable actividad en las diócesis tendente de la e xtinción de las fundaciones pías no a utónomas, decreta ndo el paso de su dote fundacional y re ntas al fondo comú n diocesano, cualquiera que sea la modalid ad adopt ada p or éste ( con las e sca sas excepci ones a favor del se minario diocesano men cionada s) y la práctica inexiste ncia de una actividad tendente a la concesión de licencias para la aceptaci ó n de nue vas funda ciones pía s no autón omas; t odo e llo en el ca mpo estudiado de las personas jurídicas dependie ntes de l Obispo dio cesa no y en el periodo de tiempo referid o. La previ sió n que podem os hacer, de c ara a l futuro, es, p ues, de c ontinuidad de esta labor de extinción de fundaciones hasta su ag ota miento en e l futuro , cua nd o la s últim as fundacione s pías no aut ónoma s hayan cumplido 50 años de antig üedad” . Y AA VV: Código d e Derecho canó nico. E UNSA, P amplona, 2 018, p. 1419: “Ca non 1303 § 2, F undaciones no autónomas. III Decr. (B OC EE 6 [1 985] 6 8). Art. 5. A l as funda ciones no aut ónom as, que ten gan más de 50 a ños de existencia, constituida s segú n la s norma s de l Código de Derecho can ónico de 1917, se les puede aplica r el vigente c. 1303 § 2”. 696 Canon 3 81 § 1: “Al Obisp o diocesa no compete en la diócesis que se le ha confia do toda la potesta d or dinaria, propia e inmediata que se r equier e para el ejercicio de su funció n pa storal, Los centros de orien tació n fam iliar (CO F): aprox imac ión glob al e imp licaci ones ju rídicas 270 diocesanos pueden legislar y ejecutar en el ámbito de la consti tución de las fundaci ones 697 . La concepc ión d e la vinculación efectiva del Ordinario en el gobierno de la fundac ión ha de v erse como algo natural, no como un exceso de rigor ; no en vano las Fundaciones canónicas autónomas persiguen fines eclesiales —en el estudio que nos compete, de caridad —, y por ello no constituyen fin es en sí mismas. La figura de fu ndación canónic a autónoma para un COF permite q ue 698 “el Derec ho esté promoviendo la creación de verdaderas estructuras de bien común que, en sus distintos camp os (caritativos, educativos, sanitarios, de inve stigación, de promoción de derech os huma nos…), establecerá n lazos de sociabilidad , crearán un tejido social que pueda contribuir a crear unas mejores condiciones para el desarrollo de la dignidad humana y en muchos casos luc harán contra las consec uencias de estructuras de corrupción que han dificultado enormeme nte la vida digna de muchos seres humanos”. E stas fundaci ones reflejan la responsabilidad d e la I g lesia como institución de cará cter moral y jurídica, q ue desarrolla su misión caritativa con el uso equitativo de los bienes materiales que e stán adscr itos a un fin. La figura de fundación canónica autónoma p ara un COF permite también la continuidad de la identi dad institucional católica así como una li bertad de operación en el tráfico jurídic o civil 699 , y a que se recuerda que n o está sujeta a la legisla ción civil — estatal o autonóm ica— e n virtud de la Ley Orgáni ca de Liberta d Religiosa de 1980 700 y del ya referido Rea l Dec reto 589/1984, de 8 de febrero de fu ndaciones religiosas de la Iglesia Católica, reforzando el artículo V del ya refer ido Acuerdo sobre Asuntos Jurídicos de 3 de enero de 1979: "se regirán por sus norma s esta tutarias ”. Interesa en este momento re cordar también lo dis puesto en l a D isposición Adicional S egunda de la Ley 50/2002 701 , cuando afirma que: "Lo dispuesto en esta Ley se entiende sin perjuicio exceptuada s a quellas causa s que p or el derecho o por decreto de l Sumo P ontífice se re serven a la autorida d suprema o a ot ra a utoridad e clesiástica”. 697 A pesar de esta s competencias can ónicas en re ferencia a las Fundacio nes pías a utónoma s, es difícil que el Obispo pueda desarr ollarlas sin ayuda. De ahí la propuesta de F. Caste lló, en el sentido de cre ar– si no la s hay ya– oficinas o estructuras jurídicas de apoyo al Ordinario, generalm ente bajo la supe rvisió n del Vicari o Ge nera l. De esta ma nera se evitar ía el pa so de Fundaciones ca nóni cas a Funda ciones ci viles –co ntrol de l P rotectora do ci vil–, o la falta de protección efe ctiva de las re ntas fundacio nales y del consecue nte cumplim ient o de su s fines. Para una m ayor profundiza ción, véase F. CAST ELLÓ COLOME R: “El go bierno de la s fundacione s…cit, pp . 102–1 06. 698 J.M. MIRA DE ORDU ÑA GIL: “Las fundaci ones com o estructuras de bien común: un a fundamenta ción des de la doctr ina socia l de la Iglesia”, en R. BENEY TO BERE NGER : Reflexión y perspectivas de f uturo de las Fundaciones A utónoma s”, Th omso n Reute rs Ara nza di, Navarr a, 2013, p. 5 1. 699 Cuestión desar rolla da en el e pígrafe “4. 1.3. Reconocim iento civil de la c onstitución de los centros de orie ntació n famil iar de inspiración cristia na ”. 700 Art. 6.2. 701 Ley 50/20 02 de F undacion es, 26 de diciembre de 2 002, en BOE , 27 de diciemb re de 2002 , n. 310, pp. 455 04–45515. El artículo 2 de fine: “1. Son fundacio nes las organiza ciones [Document text truncated for crawler view.]