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Canteras locales y rocas ornamentales empleadas en la arquitectura y epigrafía de Labitolosa (Conventus Caesaraugustanus, provincia Hispania citerior)

Cisneros, M.; Gisbert, J.

Abstract

Los edificios públicos de Labitolosa fueron objeto de un importante proceso de monumentalización en la segunda mitad del siglo I d. C. En este trabajo nos centramos en la identificación geológica de las rocas ornamentales usadas en la Curia y en las termas I. Los análisis realizados indican un empleo exclusivo de calizas hispanas: la denominada Santa Tecla y las explotadas en Aguinalíu, donde se han localizado frentes antiguos de cantería. También se abordan cuestiones relacionadas con el coste del revestimiento marmóreo de las termas, Detalles del artículo Public buildings from Labitolosa underwent a significant process of monumentalization in the second half of the 1st century A.D. This paper focuses on the geological identification of the ornamental rocks used in the Curia and in Baths I. Analyses carried out indicate an exclusive use of Hispanic limestones: so-called Santa Tecla stone as well as limestone quarried in Aguinalíu where ancient pits have been found. Questions regarding the cost of the marble covering of the Baths are also examined. Cisneros, M.; Gisbert, J.

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ISSN: 1130-9741 –––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– 105 AAC 30 (2019), 105-132 ANALES DE ARQUEOLOGÍA CORDOBESA NÚMERO 30 (2019) CANTERAS LOCALES Y ROCAS ORNAMENTALES EMPLEADAS EN LA ARQUITECTURA Y EPIGRAFÍA DE LABITOLOSA ( CONVENTUS CAESARAUGUSTANUS, PROVINCIA HISPANIA CITERIOR ) LOCAL QUARRIES AND ORNAMENTAL STONES USED IN ARCHITECTURE AND EPIGRAPHY IN LABITOLOSA ( CONVENTUS CAESARAUGUSTANUS, PROVINCIA HISPANIA CITERIOR ) MIGUEL CISNEROS UNIVERSIDAD DE CANTABRIA ✉:✉ [email p o ec ed] JOSEP GISBERT UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA ✉:✉ gisbe @uniza .es RESUMEN: Los edi icios públicos de Labi olosa ue on obje o de un impo an e p oceso de monumen alización en la segunda mi ad del siglo I d. C. En es e abajo nos cen amos en la iden i icación geológica de las ocas o namen ales usadas en la Cu ia y en las e mas I. Los análisis ealizados indican un empleo exclusi o de calizas hispanas✉: la denominada San a Tecla y las explo adas en Aguinalíu, donde se han localizado en es an- iguos de can e ía. También se abo dan cues iones elacionadas con el cos e del e es imien o ma mó eo de las e mas, Palab as cla e✉: can e as his ó icas de Aguinalíu, San a Tecla, pe o- g a ía, a queome ía, cos e de e es imien os e males. ABSTRACT: Public buildings om Labi olosa unde wen a signi ican p ocess o monumen aliza ion in he second hal o he 1s cen u y A.D. This pape ocuses on he geological iden i ica ion o he o namen al ocks used in he Cu ia and in Ba hs I. Analyses ca ied ou indica e an exclusi e use o Hispanic limes ones✉: so-called San a Tecla s one as well as limes one qua ied in Aguinalíu whe e ancien pi s ha e been ound. Ques ions ega ding he cos o he ma ble co e ing o he Ba hs a e also examined. Keywo ds✉: Hispanic limes ones, his o ical qua ies o Aguinalíu, San a Tecla, pe og aphy, a chaeome y, cos o he e e men o he Ba hs. He sleeps wi h angels ( oo soon) He’s always on someone’s mind (Neil Young✉: “Sleeps wi h angels”) José An onio Mínguez, in memo iam 106 –––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– M. CISNEROS / J. GISBERT AAC 30 (2019), 105-132 ISSN: 1130-9741 1. INTRODUCCIÓN Labi olosa ocupa una si uación es a égica en la pa e inal del alle del Ése a (Fig. 1), en su desembocadu a en el Cinca, con olan- do un e i o io en el que con e gen la mese- a del Somon ano y las sie as p epi enaicas, a a esado en su pa e su es e po la ia Au- gus a, que pe mi ía el acceso en p ime luga a Osca e Ile da, pe o ambién a las capi ales del con en o, Caesa Augus a, y de la p o in- cia, Ta aco. La ed ia ia se comple aba con una se ie de caminos secunda ios que debie- on segui el cu so de los p incipales íos✉: el Cinca, el Ése a y el Isábena, acili ando la comunicación con las zonas de al a mon aña (Chasseigne e alii, 2013✉: 61-65). Es os íos han sido inadecuados pa a la na egación a lo la go de la his o ia, po que ienen un cauce muy i egula , sal o pa a el anspo e de made a, como indican la docu- men ación desde el siglo XIII has a mediados de la pasada cen u ia y los es udios e nog á- icos. Las almadías, na a as o ais, según el sec o pi enaico, es aban o madas po on- cos unidos po cue das y pudie on pe mi i anspo a ocasionalmen e algunas me can- cías, si bien cuando llegaban a su des ino los oncos que las cons i uían e an endidos (Cisne os, 2018✉: 169); en con a de lo que de iende I. Rodà (2005✉: 466), quien no des- ca a el uso de es os íos pa a el anspo e de los má moles pi enaicos. La ciudad ue undada en época de Au- gus o, habiéndose localizado e idencias de un asen amien o an e io , que pod ía emon- a se has a el siglo II a. e. Las exca aciones han sacado a la luz una pa e del Fo o, la Fig. 1. Si uación geog á ica de las can e as his ó icas en el en o no de Labi olosa. 1.- Can e as bajas de Aguinalíu. 2.- Can e a in e media de Aguinalíu. 3.- Can e as al as de Aguinalíu. 4.-Can e as en la e ien e No e. 5.- A lo amien o de o i as de Aguinalíu. 6.- Can e a de uedas de molino en a enisca, La Puebla de Cas o. 7.- Labi olosa (La Puebla de Cas o) (adap ado po J. M. Ga cía Rod íguez, Uni e sidad de Can ab ia, de di e en es uen es a pa i de la in o mación de J. Gisbe ) CANTERAS LOCALES Y ROCAS ORNAMENTALES EMPLEADAS EN LABITOLOSA... –––––––––––––––––––––– 107 ISSN: 1130-9741 AAC 30 (2019), 105-132 No e, con una se ie de edi icios de incie a iden i icación y la Cu ia, dos conjun os e - males y una i ienda. La monumen alización se inicia a me- diados del siglo I d. e., cuando en época de Claudio se cons uyen las e mas I, que su- en una modi icación a inales de ese siglo o p incipios del siguien e, que a ec a unda- men almen e al igida ium y al calda ium. En época la ia se cons uye la Cu ia. Ambos edi icios es u ie on en uso has a inales del siglo II o p incipios del III. Es os dos conjun os son obje o de nues- o in e és, aunque en es e abajo nos cen- a emos, en su pa e a queológica, en el cos- e de la deco ación ma mó ea de las e mas I y, en la pa e geológica, en los a lo amien os de ocas locales e indicios de explo ación asociados, ya que con an e io idad abo da- mos la desc ipción gene al de los ipos geoló- gicos documen ados y su apa ición en ambos edi icios (Gisbe y Cisne os, 2015). 2. GEOLOGÍA Y CANTERAS En ese abajo p e io iden i icábamos odos los ipos li ológicos u ilizados en Labi olosa, aunque poniendo más én asis en los de o i- gen “ex e no” al municipio omano. Sin em- ba go, como ambién de ec amos una can i- dad impo an e de ipos de p obable o igen local y al menos, en uno de ellos ( ipo a - queológico 4), localizamos un pa de pun os de ex acción en Aguinalíu (localidad pe e- necien e al municipio de G aus, si uada en las p oximidades de La Puebla de Cas o), p ocedimos a desa olla a ias campañas de campo en aquel é mino. Es os abajos nos han pe mi ido p ecisa aún más las uen es de ex acción de los ma e iales locales. En la ya ci ada an e io publicación a- bajamos con los supues os de que la es a- ig a ía desc i a po el mapa geológico de la zona (IGME, 2017) e a co ec a. Las li olo- gías de o igen local p esen es en las piezas a queológicas poseen ósiles del C e ácico supe io , Paleoceno y Eoceno. Los es a os de es as edades es án desc i os en el mapa geo- lógico (IGME, 2017) de la siguien e mane a✉: – Ni eles 6 y 7✉: 173-180 m de calizas con udis as. – Ni eles 8 y 9✉: calizas mic í icas y dismi- c í icas con ca o i as, b echi icadas hacia el echo y con jun a de ex ensión sindepo- sicionales, lu i as e sicolo es, a eniscas, algún ni el de yeso y ca niolas (105 m). – Ni el 10✉: lu i as e sicolo es, calizas y a e- niscas con mic ocodium (p ime ni el Pa- leoceno; unos 20 m). – Ni el 11✉: calizas con os ácodos, mic oco- dium, ca o i as y miliólidos (20 m). – Ni el 12✉: calizas bioclás icas con al eoli- nas/ o aminí e os. T as las exhaus i as campañas de campo ealizadas hemos cons a ado lo siguien e✉: 1) Los espeso es es a ig á icos son consi- de ablemen e meno es; no obs an e, es a a iación es ecuen e en un con ex o an amplio como un mapa 1✉:50.000. 2) La secuencia es a ig á ica al WNW de Aguinalíu es✉: el amo A (ni eles 6, 7 y 8/9), el amo D (ni el 12) y en e es as dos o maciones el ni el que noso os denominamos “ amo de sunami”, cons- i uido po lu i as ama illen as o e sico- lo es que albe gan un ni el ca bona ado 108 –––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– M. CISNEROS / J. GISBERT AAC 30 (2019), 105-132 ISSN: 1130-9741 b echoide de 4 a 6 m de espeso . Los blo- ques de la b echa son odas las li ologías (excep o las a eniscas) que el mapa del IGME (2017) desc ibe como ni eles 8, 9, 10 y 11. Es a a iación es a ig á ica es impo an- e pues un g an núme o de las piezas a queo- lógicas de o igen local p oceden del “ amo de sunami” que no es á desc i o en la li e- a u a geológica publicada. La composición li ológica de allada del es a o b echoide la desc ibimos al explica los en es de can e a si uados en es e ni el. Hemos iden i icado 6 zonas (Fig. 1 y 2) con li ologías coinciden es con las piezas a - queológicas, la mayo ía de ellas con en es de can e a an iguos y huellas de ex acción cuyas ca ac e ís icas pasamos a de alla ✉: ZONA 1 (Fig. 3)✉: si uada a 800 m al W de Aguinalíu, cons a de 4 en es, que hemos di e enciado con le as, sepa ados unas de- cenas de me os unos de o os (co a 760 m pa a el A; 810 m pa a el B; 815 m pa a el C y 855 m pa a el D); odos en las calizas ojo- ama illen as de edad C e ácica con udis as, miliólidos y o amini e os, que se co espon- den con el ipo a queológico 4. Los en es A y C son pa ecidos con esca pes de 4 m de al u a, huellas de cuñas y de ex acción de g andes bloques (Fig. 3 a 7), escomb e a impo an e y esqui las de can e ía. El en e D no iene esca pe e ical, sino inclinado, Fig. 2. De alle, sob e o o sa éli e, de las can e as his ó icas en el á ea de Aguinalíu (Diseño: J. M. Ga cía Rod íguez, Uni e sidad de Can ab ia, a pa i de la in o mación de J. Gisbe ). CANTERAS LOCALES Y ROCAS ORNAMENTALES EMPLEADAS EN LABITOLOSA... –––––––––––––––––––––– 109 ISSN: 1130-9741 AAC 30 (2019), 105-132 Fig. 3. Visión gene al de las can e as bajas de Aguinalíu. El en e “B” es muy pequeño (exac amen e bajo la le a). Los o os es ienen una ex ensión la e al de casi un cen ena de me os. También se ap ecian las escomb e as ( lechas) (Fo o: J. Gisbe ). Fig. 4. Huellas de ex acción de bloque en el en e 1C ( lechas). El bloque delimi ado es ap oximadamen e de 60 x 80 cm (Fo o: J. Gisbe ). 110 –––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– M. CISNEROS / J. GISBERT AAC 30 (2019), 105-132 ISSN: 1130-9741 posee la mayo escomb e a con esqui las de odas las can e as in es igadas. El en e B es pequeño (1 m de al u a) y con huellas de ex acción de uedas de molino. Debemos acla a que cuando hablamos de esqui las de can e o nos e e imos a ag- men os o os de la oca, a pie de en e, con mo ología supe icial de habe se ac u ado po impac o de un ma illo/maza y con odas las supe icies ecubie as de líquenes indi- cando una cie a an igüedad de la esqui la (Fig. 7). ZONA 2 (Fig. 1 y 2)✉: si uada en el ni- el b echoide del Ga umnense a 900 m al NW de Aguinalíu (co a 835 m). Es un único en e de unos 1,5 m (hacia el E gana en al- u a llegando a los 3 m). Tiene una ma cada explanada de p obable e oceso del en e y no se han ap eciado escomb e as, ya que al habe una exube an e ege ación no se pue- Fig. 5. Hilada de ma cas de cuñas en el en e de can e a 1C. A la izquie da una hilada en al u a y a la de echa un de alle de o a línea de abajo si uada bajo la p ime a (Fo o: J. Gisbe ). Fig. 6. Escomb e as en can e a 1D con ecuen es esqui las de can e o (Fo o: J. Gisbe ). de asegu a si esas exis en o no. Las huellas de ex acción en es e en e son incie as. ZONA 3 (Fig. 8)✉: si uada en el ni el b e- choide del Ga umnense a 1500 m al NNW de Aguinalíu. Es un en e muy ex enso de casi 600 m de longi ud y a lo la go del cual hay, en pun os conc e os (Fig. 1 y 2), ma cas cla- as de ex acción de g andes bloques. En el ex emo su (zona 3A, co a 955 m) sob e una lade a y con pendien e impo an e, es án las ma cas/huecos de ex acción más cla os (Fig. 9) y las escomb e as más impo an es. La- CANTERAS LOCALES Y ROCAS ORNAMENTALES EMPLEADAS EN LABITOLOSA... –––––––––––––––––––––– 111 ISSN: 1130-9741 AAC 30 (2019), 105-132 men ablemen e no hemos podido mues ea es e pun o po la inaccesibilidad del luga . La zona más sep en ional (co a 970 m) se asemeja a la desc i a con an e io idad como 2, po posee una ex ensa zona llana a pie de esca pe que no es na u al y que pod ía in e p e a se como un e oceso del en e, pe o en es e caso hemos podido comp oba que no posee escomb e a asociada. Solo exis en algunas pequeñas escomb e as pega- das al en e y posibles huellas de ex acción menos e iden es que las de la zona 3A. En la zona 3C (co a 998 m) no hay hue- llas de ex acción; sin emba go, es un luga accesible a echo del es a o b echoide, lo que ha pe mi ido mues ea de o ma más comple a es e ni el, ca ac e izado po su es- casa accesibilidad. Fig. 7. Esqui las de can e o de la escomb e a del en e 1A. Son es esqui las que en la o o se p esen an mos ando una ca a y la con a ia, as ol ea las (Fo o: J. Gisbe ). Fig. 8. Vis a gene al del en e 3 en la zona su . El co ado que se ap ecia es de 2,5 m (Fo o: J. Gisbe ). Fig. 9. Vis a gene al del en e 3A con hueco de ex acción. A la izquie da, ampliación del hueco que posee 1,50 (al o) x 2 x 1,5 m (Fo o: J. Gisbe ). 112 –––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– M. CISNEROS / J. GISBERT AAC 30 (2019), 105-132 ISSN: 1130-9741 T as el es udio de la ex ensa colección de mues as ecogidas podemos deci que es e es a o b echoide es á compues o po ✉: – LITOTIPO DE CANTERA 2-3A (ma iz de la b echa) (Fig. 10A)✉: Caliza Wackes one de in aclas os (30%, en es e caso in a- clas os mic í icos de 0,3 a 2 mm). En ocasiones hay clas os e ígenos (cua zo y lu i as), agmen os de id ios esicu- lados y ec is alización de la ma iz mi- c í ica. También exis en pequeños es os ósiles ( agmen os o os de conchas de os ácodos 10-50 mic as). La ma iz es á lige amen e ec is alizada y iene ex u as enes ales ellena de limos calcá eos y es- pa i a geope al. A es e li o ipo de can e a, que se co esponde con el ipo a queológi- co 1, pe enecen la insc ipción dedicada a Numio Valen e po Numio P eso, que de- bió es a en el o o y que ue eu ilizada en la iglesia de La Puebla de Cas o (Na a o y Magallón, 2013✉: 370-372; CIL II 5838) y el zócalo del pedes al del Genio del mu- nicipio. – LITOTIPO DE CANTERA 2-3B (bloque de la b echa) (Fig. 10B)✉: Caliza Wackes one de oogonios de ca o i as, gas e ópodos (0,5 a 3 mm), os ácodos (300 mic ones), bi al os ( agmen os de 1 a 3 mm). Hay a iedades sólo con os ácodos, a ieda- des é idas y o as que no lo son. Jun as de ex ensión de 0,1 a 0,3 mm de g oso , muy ec ilíneas y ellenas de espa i a con bo des, ec os, cu os y su u ados (muchos ósiles es án ellenos de es a misma espa- i a). Los bo des su u ados es án elacio- nados con un pa cheado espa í ico asocia- do a es iloli os. En los ósiles, el elleno espa í ico con bo des ec os puede llega a amaños de 800 mic ones (hay huecos mucho mayo es que en las en e). A es e li o ipo de can e a ( a ian e sólo con os- ácodos) pe enece -sin luga a dudas- el co onamien o del pedes al del Genio del municipio ( ipo a queológico 1). – LITOTIPO DE CANTERA 2-3C (bloque de la b echa) (Fig. 10C)✉: Caliza de in a- clas os/mic í ica con jun as de ex ensión de aspec o cunei o mes. Hay a iedades é idas y o as que no lo son. Packs one con la mayo ía de los aloquímicos mic i- izados e i econocibles. Dis inguimos ca- o i as, placas de equínidos, al as o as de os ácodos y conchas de g andes bi- al os o as. Hay a iedades con in ensa mic i ización en la que no es econocible ningún aloquímico. Una pa e de la auna es á mic i izada mien as que las ca o i as es án mejo p ese adas. Jun as de ex en- sión de 0,1 a 3 mm de g oso ellenas de calci a espá ica de 200 a 400 mic ones con bo des ec os y, en meno g ado, cu - os, ex u a geope al pues los bo des de las g ie as ienen ibe es de calci a de 30-50 mic ones. A pesa de se mayo i- a iamen e ec ilíneas, ienen aspec o de se “ emp anas y no ec ónicas”, pues hay agmen os de los bo des caídos en el in- e io de las jun as. – LITOTIPO DE CANTERA 2-3D (bloque de la b echa) (Fig. 10D)✉: Bloques cen imé- icos empas ados en ma iz; desc ibimos es os elemen os po sepa ado✉: Ma iz✉: packs one de mic ocodium ( ag- men os de 100 a 800 mic as); es e es á anspo ado y no c ece in si u. Bloques✉: packs one de aloquímicos de g a- no ino (20 a 80 mic as) no iden i icables. CANTERAS LOCALES Y ROCAS ORNAMENTALES EMPLEADAS EN LABITOLOSA... –––––––––––––––––––––– 113 ISSN: 1130-9741 AAC 30 (2019), 105-132 Fig. 10. Fo os mic oscópicas de los li o ipos de can e a: 10A: Li o ipo 2-3A (Ma iz de la B echa). Vis a mic oscópica a dos escalas. En “A -a iba-” is a gene al (NP); en “A -abajo izda.-” (de alle, NP); en “A -abajo dcha.-” (de alle, NC). Se ap ecian in aclas os mic í icos, ma iz lige amen e ec is alizada y hueco enes al elleno de limos calcá eos y espa i a geope al. 10B: Li o ipo 2-3B (bloque de la B echa) Wackes one de os ácodos y ca o i as. Nicoles pa alelos. 10C: Li o ipo 2-3C (bloque de la B echa). Caliza con aloquímicos mic i izados. Vis a a dos escalas. Sólo se iden i ica alguna ca o i a, obsé ense las jun as de ex ensión ellenas de espa i a geope al y con desp endimien o de agmen os de los bo des de la jun a. Es e de alle se ap ecia an o en la pa e supe io (en la jun a de la de echa, a iba, los aloquímicos pa ece que es án desmo onándose den o del hueco de la jun a) como en la in e io . 10D: Li o ipo 2-3D (bloque de la B echa). G ie a cen al ocupada a la de echa po mac oespa i a y a la izquie da po mic ocodium c eciendo in si u. La g ie a es á ibe eada po ca bona o mic í ico con in aclas os de pequeño amaño y encima y debajo hay un packs one in aclás ico en el que odos los in aclas os son de mic ocodium (NP). 10E: Li o ipo 4. G ains ones de o bi olinas, o os o aminí e os y miliólidos. A la izquie da, una a iedad g is con ósiles de meno amaño; a la de echa, una a iedad osa-ama illen a con ósiles de mayo amaño y un pa cheado de gohe i a que le da la colo ación. 10F: Mo e o con á ido o í ico pa a suje a el placado o namen al de las e mas; ambién hay á ido ce ámico. a.- Nicoles pa alelos (NP). b.- Nicoles c uzados (NC). Es el mismo ipo de o i a que la a lo an e en la zona 5 de Aguinalíu (Fo o: J. Gisbe ). A EF B C D G ie as que co an ma iz y bloques: es án ellenas con mac oespa i a (1-2 mm) y mi- c ocodium c eciendo in si u. – LITOTIPOS DE CANTERA 2-3, CARACTE- RÍSTICAS COMUNES✉: El es a o b echoide iene una a iabilidad li ológica impo an- e pues los bloques de la b echa son po- ligénicos (dis in as composiciones) y a su ez la ma iz iene ambién ca ac e ís icas peculia es y a iables. Pe o compa en las siguien es ca ac e ís icas✉: A) F ecuen e mic i ización de los aloquí- micos y locales ec is alizaciones a mic oespa i a. En ocasiones la oca se puede conside a una dismic i a sin que se puedan iden i ica sus componen es. 120 –––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– M. CISNEROS / J. GISBERT AAC 30 (2019), 105-132 ISSN: 1130-9741 na ios/m3. Noso os conside amos adecuado ese cálculo pa a es e ipo de ocas, ya que alguna de ellas, como el a e ino ojo de Mula, pudo ene conno aciones ideológicas en su uso en el ámbi o local (Cisne os, 2010✉: 144) y o as u ie on una di usión, al menos, egional, como es el caso del San a Tecla (Ál- a ez e alii, 2009✉: 71-80)1. Al p ecio de can e a hay que añadi los de i ados del p oceso de se ado y de la co- locación en ob a, que son independien es del anspo e. Pa a e ec ua es e cálculo seguimos básicamen e el p ocedimien o de P. Ba esi (2003✉: 187-188), basado en los cálculos de J. DeLaine (1997), pa a quien un 1/3 del ma e ial se pe de ía en el p oceso de se ado✉: Cos e en can e a✉: 15 dena ios/m3 x 4’44 (3,33 + 1/3) m3 = 66,6 dena ios. Se ado en placas✉: 46 dena ios /m3 x 4,44 m3 = 204,24 dena ios. Pues a en ob a✉: pod íamos calcula la e- niendo en cuen a el olumen o al (m3) de oca o la supe icie a e es i (m2), ya que es amos hablando de placas de e es imien o y pa imen ación, cuyo espeso medio máxi- mo hemos de e minado en 2,5 cm. Po ello plan eamos dos opciones2 (Fig. 16)✉: – Opción 1✉: a endiendo al olumen de oca (m3) (Ba esi, 2003✉: 187-188)✉: 9 dena- ios/m3 x 3,33 m3 = 29,97 dena ios. – Opción 2✉: eniendo en cuen a la supe icie a e es i (m2). En es e caso, la pues a en ob a se calcula a azón de 0,67 días/m2 (Ba esi, 2000✉: 365), añadiendo el sueldo dia io de un ob e o de la cons ucción, que pa a es e pe iodo es de 2 HS (Domingo, 2013✉: 122, 133). Es o ep esen a✉: 0,67 días/m2 x 151 m2 = 101,17 días x 2 HS = 202,34 HS, es deci 50,58 dena ios. Pulimen o✉: ambién podemos calcula lo median e las dos mismas opciones (Fig. 16). – Opción 1✉: a endiendo al olumen de oca. En es e caso, el p ecio oscila en e 8 de- na ios/m3 si se a a de un má mol blanco y 21,5 dena ios/m3 si se a a de uno de colo (Ba esi, 2003✉: 187-188); noso os amos a acep a una ci a in e media✉: 15 dena ios/m3 x 3,33 m3 = 49,95 dena ios. – Opción 2✉: en unción de la supe icie o al a e es i , hay que ene en cuen a que, se- gún G. Pego e i (1869, I✉: 406), pa a puli una supe icie lisa de má mol de g ano ino se a daba 5,6 ho as/m2. Si acep á amos ese cálculo pa a la caliza de San a Tecla✉: 5,6 ho as/m2 x 151 m2 = 845,6 ho as, que equi alen a 84,56 jo nadas, ya que la jo - nada de abajo se es ablece en 10 ho as (Domingo, 2012✉: 82). A ello hay que aña- di el sueldo del ob e o✉: 84,56 jo nadas x 2 HS = 169,12 HS, es deci , 42,28 dena- ios. Es e se ía el cos e del pulimen o de las placas a emplea en el epida ium y el calda ium de Labi olosa si sólo se hubiese pulido una sola de sus ca as, pe o como 1 Aunque en es e cálculo no incluimos el cos e de la caliza de Aguinalíu, po su escasa ep esen ación en es e edi icio, y el ca ác e que hemos a ibuido a su apa ición, como ma e ial empleado en posibles epa aciones, c eemos que pod íamos asigna le el mismo cos e que a la de San a Tecla, ya que iene simila es ca ac e ís icas, si bien queda- ía po esponde el in e ogan e ela i o a su di usión; es deci , si ue u ilizada en o os yacimien os y en es e caso cuál pudo se su á ea de dispe sión. 2 Algunos sis emas de cálculo pa a la pues a en ob a se basan en la ó mula + 0,06 (a-1), donde co es- ponde a 0,6 ho as po cada 100 k de peso y a es igual a la al u a de ele ación de la pied a exp esada en me os; es a ope ación es ealizada po 2 ope a ios, un allado de pied a y un peón (Pego e i, 1869, II✉: 216; Ba esi, 2003✉: 186). CANTERAS LOCALES Y ROCAS ORNAMENTALES EMPLEADAS EN LABITOLOSA... –––––––––––––––––––––– 121 ISSN: 1130-9741 AAC 30 (2019), 105-132 algunas de ellas p esen an pulimen o po las dos ca as, y es di ícil es ablece un núme o mínimo de ejempla es pa a cada una de esas a ian es, podemos acep a un pulimen o po las dos ca as y en es e caso el mon an e o al ascende ía a 338,24 HS, es deci , 84,56 dena ios. P epa ación del mo e o✉: pa a calcula la can idad de mo e o u ilizada en m3, po- demos conside a la supe icie o al e es i- da con placas de pied a mul iplicada po un g oso medio ap oximado del mo e o de 0,5 cm. Es o ep esen a✉: 151 m2 x 0,005 m = 0,75 m3 de mo e o u ilizado. Pa a conoce el cos e de su p epa ación y pues a en ob a enemos dos opciones (Fig. 16)✉: – Opción 1✉: si seguimos a P. Ba esi (2003✉: 187-188), el cálculo se ía✉: 40,5 dena ios/ m3 x 0,75 m3 = 30,37 dena ios. – Opción 2✉: es ablece po sepa ado el cos- e de la p oducción del mo e o y el de su pues a en ob a. Pa a el p ime o, P. Ba esi (2010✉: 343) conside a un cálculo de 4 jo - nadas/m3. Es o ep esen a✉: 4 jo nadas/m3 x 0,75 m3 = 3 jo nadas x 2 HS/jo nada = 6 HS, es deci 1,5 dena ios. Respec o a la pues o en ob a, S. Campo- eale e alii (2008✉: 299) es iman un cálculo de 0,7 jo nadas/m3. Es o signi ica✉: 0,7 jo na- das/m3 x 0,75 m3 = 0,52 jo nadas x 2 HS/ jo nada = 1,04 HS, es deci , 0,26 dena ios. El cos e o al de la p epa ación del mo e- o se ía la suma del cos e de p oducción más la del cos e de pues a en ob a; es deci , 1,5 dena ios + 0,26 dena ios = 1,76 dena ios. Como se puede obse a hay una g an di e encia en e los cálculos de ambas opcio- nes, es o puede debe se a que S. Campo ea- le, E. Papi y L. Passalacqua se e ie en a la p epa ación de un mo e o pa a u iliza en la áb ica de un mu o, que quizá ue más osco que el u ilizado pa a la pues a en ob a de las placas de má mol. Si es así, es e debe ía se más e inado y ene un mayo cos e. Es deci que la di e encia de cálculo de ambas opcio- nes es iba ía en que se a a de mo e os di- e en es. Aún así, conside amos con enien e man ene ambos esul ados. La suma de odo es e p oceso cons uc- i o hace un o al que oscila en e 381,13 dena ios (66,6 de cos e en can e a + 204,24 de se ado en placas + 29,97 pues a en ob a + 49,95 de pulimen o + 30,37 de p epa a- ción del mo e o), si seguimos los cálculos de P. Ba esi (2003), y 407,44 (66,6 + 204,24 + 50,28 + 84,56 + 1,7), si en pues a en ob a, pulimen o y p epa ación del mo e o op amos po la opción dos. A es e cos e debemos añadi el p ecio del anspo e, que u o que se po ía e es e, ya que es el ayec o más co o, desde Ta- aco a Labi olosa, cuya dis ancia es de 114 mp✉: 94 desde Ta aco a Tolous a a és de la Via Ab As u ica Ta aconem (Roldán, 1973✉: 41) y 20 de Tolous a Labi olosa (Chasseigne e alii, 2013✉: 38). El p ecio del anspo e e es e, siguiendo a P. Ba esi (2003✉: 175), hay que calcula lo en una asa de 0,85 de- na ios del siglo II d. e. po pa eja de bueyes y milla omana, dado que el peso especí ico de 1 m3 de caliza de San a Tecla es ap oxi- madamen e de 2,67 oneladas y cada pa eja podía anspo a 2,75 oneladas, la ó mula a emplea es la siguien e✉: milla x m3 x 0,85 dena ios; es deci , 114 mp x 3,33 m3 x 0,85 dena ios = 322,67 dena ios3. 3 Aunque, como ya hemos indicado en la no a 1, en es e cálculo no incluimos el cos e de la caliza de Aguinalíu, la dis ancia de la zona de can e as a la ciudad es de 3,5 mp. 122 –––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– M. CISNEROS / J. GISBERT AAC 30 (2019), 105-132 ISSN: 1130-9741 En es e cálculo hemos conside ado que las placas de San a Tecla se ían anspo a- das ya se adas, siendo más áciles y ba a- as de aslada , como demues an algunos nau agios como los de To e Sga a a y Po o Nuo o (Russell, 2013✉: 166). Es p obable que ambién en el municipio se pudiese ha- be u ilizado una sie a a péndulo, que se empleaban en á eas de abajo, donde se es- bozaban las manu ac u as, en las ob as o en las o icinas de los ma mo a ii, así como en las can e as pa a desgaja g andes bloques del en e, como es á a es iguado en las de pa onazze o en F igia, en las del giallo an- ico en Simi hus o en las del e de an ico en las p oximidades de La isa. Sin emba go, c eemos poco plausible la exis encia en un pequeño municipio del p epi ineo hispano de FASE DEL PROCESO CONSTRUCTIVO DENARIOS/ M3 M3 NECESARIOS FÓRMULA MILLAS VOLUMEN COSTE TOTAL (DENARIOS) COSTE EN CANTERA 15 4,44 66,6 SERRADO EN PLACAS 46 4,44 204,24 TRANSPORTE 0’85 dena ios x m3 x milla 114 3,33m3322,67 OPCIÓN 1 FASE DEL PROCESO CONSTRUCTIVO DENARIOS/M3M3 UTILIZADOS COSTE TOTAL (DENARIOS) PUESTA EN OBRA 9 3,33 29,97 PULIMENTO 15 3,33 49,95 PREPARACIÓN DEL MORTERO 40,5 0,75 30,37 TOTAL 110,29 OPCIÓN 2 FASE DEL PROCESO CONSTRUCTIVO FÓRMULA SUPERFICIE (M2) M3 UTILIZADOS DIAS JORNADAS SUELDO (HS) COSTE TOTAL (HS) COSTE TOTAL (DENARIOS) PUESTA EN OBRA 0,67 días x m2151 101,17 2 202,34 50,58 PULIMENTO 5,6 ho as x m2151 84,56 2 169,12 42,28 x 2= 84,56 PREPARACIÓN DEL MORTERO PRODUCCIÓN DEL MORTERO 4 jo nadas/ m30,75 3 2 6 1,5 PUESTA EN OBRA 0,7 jo na- das/m30,75 0,52 2 1,04 0,26 TOTAL 136,9 Fig. 16. Tabla esumen del cálculo de cos es de las di e en es ases incluidas en el p oceso cons uc i o. CANTERAS LOCALES Y ROCAS ORNAMENTALES EMPLEADAS EN LABITOLOSA... –––––––––––––––––––––– 123 ISSN: 1130-9741 AAC 30 (2019), 105-132 una sie a de ela accionada po uedas de agua, que pe mi ía co a a ias placas a la ez, como la localizada en un alle de E eso o cuya imp on a se puede obse a en un blo- que del ágo a de Tasos (B uno, 2002✉: 188- 191; Sca dozzi, 2010✉: 365-366; Russell, 2013✉: 240). El p ecio inal de la deco ación ma mó- ea colocada en ob a de dos de las salas de las e mas ( epida ium y calda ium) ep e- sen a ía un mon an e de en e 703,08 dena- ios (381,13 + 322,67) y 730,11 dena ios (407,44 + 322,67), en unción de las opcio- nes an es mencionadas. Po consiguien e, el cos e máximo oscila ía en e 2812,32 HS y 2920,44 HS. En cualquie caso, es as can idades son modes as si enemos en cuen a algunas in- o maciones sob e los gas os de deco a i os de edi icios e males✉: 75000 dena ios donó Fla io Ca ulo pa a la deco ación ma mó ea de las e mas de Mandeu e en la Ge mania Su- pe io , en e mediados del siglo I y comienzos del II (CIL XIII, 5416 a y b y 5417), o los 50000 ses e cios que legó Sappio Fla o pa a la o namen ación ma mó ea del pó ico de unas e mas en Vaison-la-Romaine a inales del siglo I (CIL XII, 1357) (De Kisch, 1979✉: 273; Blin, 2012✉: 98-101)4. En Hispania, sin emba go, no con amos con in o maciones si- mila es, aunque E. Melcho ecoge es ins- c ipciones e e idas a e mas✉: una, en Cas ulo (CIL II, 3270), quizá de época julio-claudia, en la que To io Culleo donó diez millones de ses e cios pa a epa a la ía Cas ulo-Sisapo, e igi dos es a uas, adqui i el suelo pa a unas e mas y da un banque e al pueblo; as un análisis de allado el au o conside a que el p ecio del suelo de las e mas debió se de unos 150000 ses e cios, un e cio del alo de la cons ucción del edi icio (Melcho , 2004✉: 256-257). Los o os dos epíg a es se e ie en al man enimien o del edi icio, am- bos se echan en el siglo II; uno en Mu gi (CIL II, 5489) en el que L. Aemilius Daph- nus, seui de aquella ciudad, donó 600 HS anuales mien as i ió y o o en Tagili (Láza- o, 1980✉: 91-92, nº. 48), en el que Voconia Aui a donó 10000 HS; en ambos casos, E. Melcho (2004✉: 259) conside a que la ci a anual se ía la misma, 150 dena ios. 5. LAS ROCAS ORNAMENTALES USADAS EN LOS PEDESTALES DE LA CURIA En la Cu ia se conse an 23 de los 25 pedes- ales que hubo, man eniendo una dis ibución simé ica, en cuyo cen o, en e a la en a- da, se encon aba el que sos enía la es a ua del Genio del Municipio, a cada uno de sus lados hubo cua o pedes ales y en las pa e- des la e ales 8 en cada una de ellas (Fig. 13. 2) (Fincke e alii, 2013b✉: 217). 18 de es os pedes ales enían una es uc u a ipa i a✉: zócalo, que se conse a en la sala, ne o con la insc ipción, sólo se conse an 7, y co ona- mien o, sólo se conse an 2, uno de ellos es el del Genio del Municipio. Sob e es a es uc u a se ubicaba la es a ua, que en el caso del Ge- nio del Municipio lo e a en me al y ue su a- gada po Ma co Clodio Flacco, quien además 4 Mien as que Y. De Kisch incula es as e mas con las llamadas e mas del no e de Vaison-la-Romaine, M. P o- os y J.-Cl. Me e (2003✉: 213) señalan que no hay indicios pa a es a asociación, ya que es a insc ipción pod ía ambién e e i se a cualquie a de las o as dos e mas públicas de la ciudad. El deba e es ecogido en S. Blin (2012✉: 101, n. 30). 124 –––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– M. CISNEROS / J. GISBERT AAC 30 (2019), 105-132 ISSN: 1130-9741 es mencionado en o as 3 insc ipciones. Es os monumen os se e igie on de o ma paula ina a lo la go del siglo II y en ellos se mencionan labi olosanos eminen es, además de Ma cus Clodius Flaccus, a Co nelia Neilla, quizá su muje , Sex us Iunius Sil inus, Caius G a ius Senilis o Lucius Aemilius A aeso, en e o os (Na a o y Magallón, 2013✉: 334-400). De esos 18 zócalos que se conse an in si u hemos iden i icado once ealizados en la caliza g is- osa de la zona 1 de Aguinalíu ( ipo a queológico 4). Dos ue on manu ac u ados con calizas g ises y ama illas p oceden es de la zona 4 ( ipos a queológicos 3 y 5N2) y uno (el Genio del Municipio, núme o 13) de la zona 2-3 ( ipo a queológico 1) odos ellos pues de p ocedencia local (quedan cua o de p ocedencia desconocida). Respec o a los dados conse ados✉: en calizas g ises (zona 2-3) lo ue on el del Genio del Municipio y el homenaje de los decu iones labi olosanos a Clodio (zona 4), el es o lo ue on en la ca- lizas de la zona 1. Nos es amos e i iendo a los homenajes a Clodio po colec a popula y po disposición es amen a ia, los homenajes a Sil ino y a A aeso po disposición es a- men a ia y la insc ipción a Co nelia Neilla. En cuan o a los co onamien os, el del Genio es u o ab icado en la caliza g is (Gisbe y Cisne os, 2015). A pa i de es as in o maciones pod ía- mos ma iza algunas de las conside aciones que hicimos con an e io idad ace ca de la ubicación de es os pedes ales en la Cu ia (Gisbe y Cisne os, 2015✉: 455-457). Así, el homenaje a Clodio po dec e o de los decu- iones sólo pudo si ua se sob e el zócalo 12, jun o al del Genio del Municipio (zócalo 13), ya que se a a del único manu ac u ado en el mismo ipo de caliza g is ( ipo a queológi- co 3), pe o las medidas del ne o son mayo es que las de la pa e supe io del zócalo, po lo que quizá no debió es a en es e edi icio5. Respec o a los ne os en caliza g is- osa del ipo 4, el homenaje a Junio Sil ino debió le an a se sob e el zócalo 6, el homenaje a Emilio A aeso pudo e igi se sob e el zócalo 8, el homenaje a Clodio po disposición es- amen a ia se encon ó in si u sob e el zóca- lo 20 y sob e el zócalo 21 pudo si ua se el homenaje a Co nelia Neilla (Fig. 17) ( éase ambién Fincke e alii, 2013c✉: 91). Más p oblemá ica es la ubicación del homenaje a Clodio po susc ipción popula , ya que las ci cuns ancias de su hallazgo son desconocidas y se sabe de su exis encia des- de el siglo XVI, aunque M. Na a o y M. Á. Magallón (2013✉: 355) lo si úen en e las ins- c ipciones hono í icas del in e io de la cu ia, pe o si enemos en cuen a las dimensiones de los zócalos y del ne o sólo pudo es a so- b e el n.7.6. Además, hay es pedes ales ab icados en a enisca (núme os 10, 16 y 17), que pu- die on es a e es idos en má mol de Bou x (dis i o de Sain -Béa , Pi ineos anceses), como indica ía la placa ma mó ea con ins- c ipción a Lucius Aemilius, conse ada en el Museo de Huesca, con la que se e is ió uno de ellos. 5 M. Na a o y M. Á. Magallón (2013✉: ig. 4, 340, 355 y 358) indican que “p obablemen e es u o en la cu- ia”, incluyéndolo den o de las insc ipciones hono í icas del edi icio. Las dimensiones del zócalo en su pa e supe io son✉: 55 x 54 cm, mien as que los del ne o son [88] x 64 x 62 cm. 6 Las medidas del zócalo en su pa e supe io son✉: 65,5 cm x 62 y las del ne o [95] x 62,5 x 62,5 (Na a o y Magallón, 2013✉: ig. 4 y 355). El es o de las medidas de los zócalos que p opo cionan es as au o as son muy in e io es a las de es e ne o, sal o los zócalos n. 13 y 20, sob e los que pa ece no hay duda de los ne os que se e igie on sob e ellos. CANTERAS LOCALES Y ROCAS ORNAMENTALES EMPLEADAS EN LABITOLOSA... –––––––––––––––––––––– 125 ISSN: 1130-9741 AAC 30 (2019), 105-132 Fig. 17. Plan a de la Cu ia con indicación de los ipos geológicos de las ocas de los zócalos, adap ado po J. M. Ga cía Rod íguez (Uni e sidad de Can ab ia) de M. Fincke , D. Lacon e y V. Pica d (Na a o y Magallón, 2013: 335). 126 –––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– M. CISNEROS / J. GISBERT AAC 30 (2019), 105-132 ISSN: 1130-9741 Asimismo, hemos iden i icado como San a Tecla algunos agmen os de pedes a- les, que no pudie on pe enece a ninguno de los ubicados en la Cu ia, ya que, como hemos mencionado con an e io idad, los zócalos de es os ue on hechos en o os ipos de caliza, de ahí que plan eemos como hipó esis que u ie on que o ma pa e de algún monu- men o si uado en el Fo o o que se ubica on en su plaza. E igualmen e podemos a ibui una p ocedencia geológica de la zona de can- e as 1 de Aguinalíu pa a un pedes al hallado en el ex e io de la Cu ia, ue a de si io (Na- a o y Magallón, 2013✉: 334). 6. CONCLUSIONES Las eli es del municipio labi olosano gas a- on un máximo de en e 703,08 dena ios y 730,11 dena ios (2812,32 HS y 2920,44 HS) en la deco ación ma mó ea de dos salas de sus e mas, can idad a la que hab ía que añadi el cos e de la cons ucción del edi i- cio7 y el de la deco ación pic ó ica en odas las salas. Una deco ación en la que p ima on los onos ama illen os, an o en las ocas, con el uso mayo i a io, quizá exclusi o en un p ime momen o, de San a Tecla, cuya colo- ación p edominan e es la ama illa, aunque ambién puede p esen a a iedades osadas, odas ellas con e as blancas y ojas (Gisbe y Cisne os, 2015✉: 448-450), como en la pin- u a mu al, con imi ación de má moles, en conc e o el ma mo Numidicum, conocido ambién como giallo an ico. Respec o a la Cu ia, los monumen os epi- g á icos ue on manu ac u ados en ocas de p ocedencia local, p oceden es de Aguinalíu, cuyas can e as hemos localizado a unos 5 km del municipio, sal o cua o que son de o igen geológico desconocido y es que lo ue on en a enisca e es ida de má mol pi enaico del dis i o de Sain -Bèa . Desconocemos en qué ma e ial ue on ab icadas las escul u as que sopo a on, aunque la del Genio del Mu- nicipio pa ece que lo ue en me al (Na a o y Magallón, 2013✉: 346). La deco ación pic- ó ica de sus pa edes ambién imi ó algunos má moles, en e ellos el ma mo Ph ygium, conocido ambién como pa onazze o. Esa a iedad de ocas empleadas en los pedes ales pueden se indica i as de di e en- es momen os o de di e sos gus os de las eli- es municipales que e leja on sus nomb es en los epíg a es, siendo el más des acado Ma co Clodio Flacco quien alcanzó el o do eques e du an e el einado de Ad iano (Na- a o y Magallón, 2013✉: 406-407). Es os e e ge as al igual que ocu e en o as ciudades hispanas, como ha señalado E. Melcho (2004✉: 264) ealiza on donacio- nes pequeñas o medianas y pocos dispusie- on de g andes o unas pa a in e i . De he- cho, las ci as que suponemos pa a el cos e de la deco ación ma mó ea de dos salas de las e mas de Labi olosa es án muy alejadas de las que conocemos pa a la deco ación de los conjun os e males en o as p o incias, ya que en Hispania sólo enemos in o mación ace ca de su man enimien o. Sin emba - go, los ejemplos ci ados de Mandeu e y de Vaison-la-Romaine, que aluden ambién a la deco ación ma mó ea, en opinión de S. Blin (2012✉: 101), siguiendo a Y. De Kisch (1979✉: 273), se e e i ían exclusi amen e al e es i- 7 Según S. Blin (2012✉: 101-103) el cos e de la deco ación ma mó ea de un edi icio e mal suponía en e un e cio y la mi ad del mon an e global de los abajos de cons ucción. CANTERAS LOCALES Y ROCAS ORNAMENTALES EMPLEADAS EN LABITOLOSA... –––––––––––––––––––––– 127 ISSN: 1130-9741 AAC 30 (2019), 105-132 mien o. Po an o en la compa ación de ci as hay que ene en cuen a la di e en e ex en- sión e es ida y quizá ambién los di e sos ma e iales empleados, que en los casos galos pueden a a se de má moles más cos osos8. Aho a bien, conoce cuál e a el o igen de su iqueza no siemp e es ácil. En el caso labi olosano la espues a puede se simila a la de o as ciudades del con en us caesa au- gus anus, ya analizadas po noso os, en las que el o igen de la iqueza de sus eli es es incie o y sólo se puede plan ea espec o a él algunas hipó esis basadas en los ecu sos come ciales o en la explo ación de las ma- e ias p imas. Así, po ejemplo, explicamos los casos de Bilbilis (Cala ayud, Za agoza), a pa i de su si uación de con ol de las ías na u ales de los alles que la odean, de los cul i os de hue a y de u ales, mencionados po Ma cial (12. 18 y 31), quien ambién se e ie e (12. 18), al igual que Plinio (NH 34. 144), a su hie o (Cisne os y Ma ín, 2006✉: 501-504), y de Tu iaso (Ta azona, Za ago- za), en el que se les a ibuye a las eli es la cons ucción del san ua io de Silbis-Mine a, pudiendo habe es ado el o igen de su ique- za en los ecu sos ag a ios, come ciales o mine os, debido en es e caso a la ama de las minas del Moncayo (Cisne os y Gisbe , 2002). De ahí que podamos acep a la hi- pó esis de que la iqueza de las eli es labi- olosanas u iese su base en la explo ación ag ícola, ganade a, made e a y saline a, en- e o as (Chasseigne e alii, 2013✉: 68), ya que se enma ca en la misma línea de las p o- pues as ealizadas po noso os. Tampoco es más explíci o nues o cono- cimien o de los nomb es de esas eli es que puedan asocia se a algunos de los edi icios públicos y p i ados de esas mismas ciuda- des si uadas en el alle medio del Eb o. En es e caso únicamen e encon amos a Aemi- lius, que, solo o en compañía de o os po es amen o, pudo su aga los gas os del o o de Bilbilis, y a L. Licinio A ( ico?), iden i i- cado a pa i de un sello ma iz apa ecido en la domus de los Del ines de Lepida/Celsa y asociado a ella en calidad de p opie a io, si bien es a es la domus que menos má moles ha p opo cionado en la colonia, pe o p esen- a una g an iqueza pic ó ica en sus pa edes (Cisne os, 2012✉: 126). En el ejemplo labi- olosano, la epig a ía nos ha p opo cionado a ios nomb es de sus más des acados ciu- dadanos, aunque sob e odos ellos sob esal- ga el de Ma co Clodio Flacco, como hemos mencionado an e io men e, que apa ece ci ado en 4 monumen os epig á icos, pe o cuyo nomb e no podemos asocia a la inan- ciación de ningún edi icio ni ampoco cono- ce el o igen de su o una. Uni lo a alguna de las explo aciones de calizas con las que se ab ica on esos monumen os, caso de las calizas g ises o de las ama illen as de Agui- nalíu, en cuyas p oximidades ambién pudie- on exis i salinas, siguiendo una asociación simila (sopo e-dedica o ia-dedican e) a la ealizada po B. Sole (2005✉: 151-157) pa a el a e ino ojo de Mula, pod ía se muy su- ge en e, pe o, de momen o, no deja de se una hipó esis, cuyo apoyo empí ico espec o a la an igüedad de la can e as con iene e- pasa . Los da os que enemos los podemos enu- me a de la siguien e mane a✉: 8 En es e sen ido, con iene señala que sólo en el elleno de la na a io de las e mas del no e de Vaison-la-Ro- maine se localiza on 5000 agmen os de má mol p oceden- e de los Pi ineos, I alia, G ecia y no e de Á ica (P o os y Me e, 2003✉: 213). 128 –––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––– M. CISNEROS / J. GISBERT AAC 30 (2019), 105-132 ISSN: 1130-9741 1) Hay p uebas e iden es de ac i idad de can e ía his ó ica. El amaño de algunos de los bloques ex aídos9 y la al u a de en es (has a 8 m) pod ía suge i una explo ación omana y desca a una labo medie al. Se cons a a un ap o echamien- o de algunos en es a a és de isu as na u ales de la oca✉: diaclasas, planos de es a i icación, e c., que pudo pe mi i ex- ae bloques más o menos egula es, de- pendiendo de la li og a ía del a lo amien o, median e el uso de cuñas y segu amen e ba as de hie o. Con es e p ocedimien o e a necesa io p ac ica en las ac u as na- u ales los o i icios pa a la inse ción de las cuñas, como se obse a en alguno de los en es (Fig. 18. 1). Median e es e sis e- ma se podían ex ae bloques de amaño supe io al necesi ado, que pos e io men- e se di idían po la acción de cuñas, pe o sob e odo es e sis ema pe mi ía aho a iempo y es ue zo, aunque sus azas sean menos e iden es (Gu ié ez, 2014✉: 319; Bessac, 2018✉: 188). No hay documen a- dos abajos pos e io es y la e osión de los en es indica una an igüedad mayo de dos siglos. 2) No se han podido obse a ma cas p odu- cidas po las he amien as u ilizadas pa a es a ase de abajo en las can e as, como, po ejemplo, de picos, habi uales en o as explo aciones de época omana, más allá de algunos o i icios, ya ci ados, pa a in- se a cuñas. Es e hecho puede se debi- do a la di icul ad pa a ealiza un examen diagnós ico po meno izado de los en es a causa de la abundan e ege ación y de las al e aciones me eó icas su idas po es os. Indica i o de ello puede se que sólo se hayan podido ap ecia pa e un pa Fig. 18. 1. Imp on as de cuñas en una isu a del en e de can e a 1A. 2. Imp on a de un bloque ex aído en el en e de can e a 1A (Fo o: M. Cisne os). 9 Como e e encia podemos indica que las medidas de algunos de ellos son✉: 0,8 m x 1,2 x 1,2; 0,94 x 0,68 x 0,30; 1,20 x 1,10 x 0,55; 1,17 x 0,88 x 1,10. CANTERAS LOCALES Y ROCAS ORNAMENTALES EMPLEADAS EN LABITOLOSA... –––––––––––––––––––––– 129 ISSN: 1130-9741 AAC 30 (2019), 105-132 de imp on as de bloques ex aídos en la zona 1 de can e as (Fig. 4 y 18. 2). 3) El diseño caó ico y poco sis emá ico en la ejecución de la explo ación no pa ece en absolu o omano. 4) Uno de los es a os más explo ados (b e- cha de “ sunami” en zonas 2 y 3) es muy i egula en su calidad como ma e ial o - namen al, p esen ando amos ex ensos con calidades malas, aunque de an o en an o hay bloques en la b echa que poseen buena calidad o namen al. Es o al menos explica la dis ibución an ex ensa de las huellas de ex acción con an poca in en- sidad en cada pun o de labo eo. 5) Las li ologías p esen es en Labi olosa coinciden exac amen e y con ce eza geo- lógica con las de las zonas de campo en las que hemos encon ado huellas de ex- plo ación. 6) Hay unas g andes explanadas a pie de al- gunos en es (zona 2 y amo no e de la zona 3) que son de o igen an ópico, pe o con inalidad desconocida pues no es án ligadas a la can e ía. Tenemos dos a gumen os que pod ían apun a a una explo ación de época omana (1 y 5), o os dos en con a (3 y 4), uno (2) que pod ía si ua se an o a un lado como a o o y un sex o que apun a a una ac i idad de época y inalidad desconocida. Dejamos aquí el asun o a la espe a de da os a queológicos que ayuden a dilucida es os elemen os de obse ación. En esumen, hemos iden i icado la p o- cedencia geog á ica de las ocas o namen a- les exhumadas en las exca aciones de Labi- olosa. Las de p ocedencia local se ex aje on de cinco zonas p óximas a Aguinalíu y en La Puebla de Cas o podemos es ablece la de los silla es de a enisca. Es e pano ama com- ple a el de las p ocedencias de o igen alóc o- no ya publicadas con an e io idad. Además, nos hemos ace cado a los aspec os económi- cos elacionados con la cons ucción y de- co ación de los edi icios en época omana, a pesa del ca ác e hipo é ico que ienen es- os abajos, pe o siendo conscien es de que ab en nue as ías a la in es igación. 7. BIBLIOGRAFÍA ÁLVAREZ, A. e alii (2009)✉: El ma mo de Ta aco: explo ació, u ili zació i comme ciali zació de la ped a de San a Tecla en època omana, Ta agona. BARRESI, P. (2000)✉: “A chi e u a pubblica e muni icenza in Asia Mino e. Ricchezza, cos uzio- ni e ma mi nelle p o ince ana oliche dell’impe o”, Medi e aneo an ico. 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