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La ermita del Santo Cristo de la Moralejilla junto a Rapariegos

Ramos Pérez, Demetrio

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IL—LA ERMITA DEL SANTO CRISTO DE LA MORALEJILLA JUNTO A RAPARIEGOS Realizada una visita por el Seminario al pueblo de Rapariegos, provincia de Ávila, pudimos comprobar la existencia de esta intere sante ermita en sus alrededores. Es esta una iglesia empezada a levantar con ciertos recursos como lo demuestra el buen aparejo de piedra con que están cons truidos sus ábsides, cuando en la región escasea mucho. Sin duda no pudo seguirse conforme a los primeros intentos, siéndole añadido entonces el crucero y, para conclusión, tres naves, todo ello ya mucho más pobre, prescindiendo de la piedra, que es substituida por ladrillo, más abundante en la región. Cabecera.—Pava la descripción de la iglesia, que está orientada, seguiremos un orden en cierto modo cronológico, empezando, por tanto, por la cabecera, románica completamente, y muestra del primitivo intento. El monumento desarrolla una planta basilical de tres naves, crucero y cabecera de tres ábsides, precedidos de los tramos corrientes en lo románico. El trazado de esta cabecera adolece de grandes anormali dades, sin duda consecuencia de un replanteo torpe. Así, los tramos preabsidales diseñan cuadriláteros trapezoidales y los hemiciclos se ciñen a curvas, cada una de varios centros; en los laterales franca mente peraltadas. 4rco5.—Los de paso a cada santuario, de medio punto, voltean sobre jambas con resaltos, y en ellos comienza el cuarto de esfera de las bóvedas. Otros grandes y peraltados se diseñan sobre los muros del tramo central, pero son en gran parte decorativos, pues la comu nicación con las capillas laterales se hace con otros más reducidos, cobijados bajo los grandes (1) que voltean desde la entrada de! (1) A la Epístola ha sido condenado el paso por un tabique en el cual abrieron una puertecilla para dejar toda la capilla como sacristía, mediante ese y otro atajo hacia el crucero. 68 PAPELETAS DE ARTE MUDÉJAR CASTELLANO santuario hasta los pilares torales, arrancando del suelo y salvando toda la distancia sin impostas. Y, en fin, los torales de paso a! crucero, de medio punto, doblados, pero el anillo segundo, que en los laterales es anguloso, en el central se halla moldurado por un baquetón, en el frente que mira al crucero. Bóvedas—Los tramos, como de costumbre, se cubren con caño nes de ejes paralelos, los santuarios con casquete de horno y todas esas bóvedas arrancan de impostas de nacela que sirven de cimacio a los capiteles torales. Los tres ábsides se alumbraron por huecos estrechos, como saeteras, abiertos en los ejes y sin decoración alguna. Queda el de la capilla mayor, cegado y substituido por una ventana moderna abierta en el muro del tambor hacia el sur. Las luces de los absidiolos perecieron al ser trasformadas en ventanas como las susodichas. Pilares torales.—Grandes, de planta inscribible en un rectán gulo, esquinados e irregulares, llevan medias columnas adosadas al núcleo, para recibir los arranques de los arcos de paso a la cabecera, y esquinas que responden a los restantes elementos a que sirven de apoyo. Hoy todo el conjunto de cada pilar se alza sobre bancos extraños, que no son sino restos del antiguo piso del presbiterio, como lo acreditan el actual pavimento del ábside mayor y unos podios dejados al pie de su pared meridional. Al rebajárselo respetaron en torno a los pilares esas anormales y extrañas plataformas. Todavía, sobre ellas, se alzan zócalos, y los que socalzan a las semicolumnas llevan su borde superior tallado con bocel y estrías. Las columnas del toral mayor son muy alfas, pues no se ha dicho que el arco, el cañón del tramo y el casquete del ábside voltean a una elevación considerable; columnas, o mejor dicho medías columnas, muy altas y fi nas —decimos— asientan sobre basas áticas de exce lente perfil y sin garras, y se coronan con capiteles de buena silueta, en los que se efigian, al Evangelio, parejas de aves adosadas que vuelven la cabeza ante sierpes retorcidas, en el frente y costados del capitel; separándolas volutas angulares; en la Epístola parejas también de aves, afrontadas con las cabezas hacia fuera; las volutas aquí ocupan los ángulos y el frente del capitel. En los torales de los ábsides pequeños se repiten temas semejantes: leones y bichos, tan encalados que resisten a toda interpretación, hojas con bolas colgantes, volutas, etc. Para todos los capiteles sirve de cimacio la imposta de nacela, ya referida, y hay que añadir a lo dicho que las columnas que reciben n.—LA ERMITA DEL SANTO CRISTO DE LA MORALEJILLA, ETC. 69 i. o í a 3 í. í 6 ¿rSCALA Planta de la ermita del Santo Cristo de la Moralejilla en Rapariegos. •^0 PAPELETAS DE ARTE MUDÉJAR CASTELLANO esos arcos hacia los muros de las capillas lalerales van acodilladas en el pilar correspondieníe. Crucero.—Los pilares exentos del gran toral se manifiestan hacia el crucero como pilastras, y de ellos arrancan los grandes arcos que dividen en tres tramos a esta parte de la iglesia, ya de ladrillo, como sé dijo, y de franco acento mudejar. Es elemento muy importante en el monumento este crucero de la Moralejilla por la función de soportar una torre que, probablemente, se le asignó, aunque no se le confió después. Por el enorme desarrollo de sus muros y por el espesor de sus pilares exentos y hacia la nave se induce su valía. Se forma este crucero en planta con una gran nave partida, como se ha indicado, por dos altos y anchos arcos de doble anillo, que dejan un tramo central y mayor casi cuadrado. A norte y sur cierran sus testeros muros de enorme espesor, aunque el meridional está vaciado por una altísima arcatura, como gran nicho para retablo, de medio punto y de tres arquivoltas, sobre iambas sencillas e impostas en nacela. Así son también los que sirven de apoyo a los arranques de los cuartos de cañón en rampantc que cubren los tramos laterales del crucero. El central lleva semicanón, pero su eje es atravesado respecto al de toda la obra; conjunto singular, como se ve, todo de ladrillo, y que puede razonarse pensando en los contrarrestos que exigiría la torre presupuesta, que iba a alzarse sobre el crucero, aunque de poco han servido esos cuartos de cañón laterales, puesto que sin torre ni cosa semejante se ha hundido uno de ellos, dejando bien probada su debilidad y mala construcción. Las naves-—A este crucero se unen tres naves, cuyo eje quiebra respecto del de la cabecera. Están separadas por pilares alargados y cruciformes, y esquinados. Los muros de las naves son lisos; en alzado son de diferente altura. Muy alta la nave central, por pedirlo el tramo de crucero al que se une, y separada de él por un arco de medio punto, también muy elevado, por correspondencia con la nave. A las laterales se pasa desde el crucero por arcos, de los cuales, el de la Epístola, es alto, de medio punto, y el de! Evangelio bajito y de la misma curva. Los dos primeros arrancan de impostas de nacela, como todas las demás ya vistas, y el tercero es sencillo, obedeciendo su desarrollo y su altura a tener que abrirse por debajo del piso que se tiende sobre toda la nave baja del Evangelio, con destino a un recinto para la cofradía del Cristo. II,—LA ERMITA DEL SANTO CRISTO DE LA MORALEJILLA, ETC. 71 Por consiguieníe, sólo de la nave alta y la colateral de la Epístola se aprecia desde la iglesia su cubierta, que es de armadura de madera, reciente, y que sustituyó a las antiguas, que siempre fueron de madera. La separación y comunicación entre las tres naves se efectúa por series de arcos doblados, de medio punto, sin imposta y muy bajitos, que voltean entre los pilares mencionados, llevando todos recuadro de alfiz, para lo que se aprovechan resaltos de cada pilar. La pequenez de estos arcos contrasta mucho con la elevación extraordinaria de los muros de la nave medial y se explica, porque había forzosamente de practicarse la arquería norte, por debajo de ese piso que corta a media altura, la colateral del Evangelio. Parece extraño que no haya en la actualidad ventanas en los muros de la nave mayor; lo probable es que éstas se abriesen y que en la actualidad hayan sido tapiadas y cubiertas de yeso, como; por otra parte, está toda la iglesia. Exterior—La cabecera responde a la planta indicada, que se compone de tres ábsides de tambor; el central, como es natural, mayor que los laterales. A eran altura aparece cortado aquél por una imposta de nacela que marcará probablemente el arranque del casquete Interior Sobre ella todavía se alza bastante el cilindro absidal, resultando muy desarrollado respecto de la altura primitiva de los colaterales, que hoy han sido recrecidos con fábrica grosera de ladnllo, probablemente para Interponer un recinto entre el trasdós de la bóveda y e'^^o Tevltar de este modo las goteras. En esta obra se supnm.o a los LsMes laterales toda la coronación antigua. En camb.o ella permaZTel el ábside central y se compone, como siempre, de una sene de canecillos decorados con estrellas, cruces aspadas y otras labores, y entre los canes se encuentran metopas con labores senelias como cspins de psz, cíe. Súbsisten en este ábside, dos fi nas columnas que se elevan hasta el alero,' rematadas por capiteles decorados, uno de ellos con hntas V el otro con cabezas humanas; posteriormente fueron corta das hacia la mitad de su altura, ya que en lo antiguo llegarían a apoyar en el banco que rodea a este tambor como a toda la cgbecers Por el exterior se aprecian los huecos en la forma ya descrita al tratar del interior de la iglesia. Hay pocas marcas de cantero y las escasas que se logra 72 PAPELETAS DE ARTE MUDÉJAR CASTELLANO apreciar son muy sencillas, pudiéndose citar, como ejemplo, simples aspas y cruces, que son las más numerosas. El crucero no resalta en planta. El resto de la iglesia, de ladrillo, carece de huecos, fuera de dos puertas, una con orientación al Sur y otra a Poniente. La primera tiene varias arquivoltas ligeramente apuntadas, que carecen de impos tas y de todo motivo decorativo. Resultaba el arquillo interior pequeño para sacar la cruz del Cristo y por ello se le amplió, rasgando el hueco, que aparece hoy en forma inusitada. Estas arquivoltas se hallan recuadradas por un alfiz; dentro de él se tiende un friso de ladrillo en esquinillas. Las arquivoltas decansan sobre jambas esquinadas, hoy cubiertas por un macizo en chaflán. La otra puerta de Poniente, está formada por arquivoltas en curva de medio punto y rebajadas. Corresponde exactamente al eje de la nave central, hallándose en la actualidad tapiada. Como la puerta del Sur, carece de impostas. Es esta una de esas iglesias relativamente comunes por la región, en las que a formas románicas se unen continuaciones mudejares. El intento de construcción de torre sobre el crucero es un detalle que cabe no olvidar, ya que en muchas iglesias de la misma comarca (Montuenga, La Lugareja, etc.) se ven estos mismos Intentos más o menos realizados. En la obra se aprecian errores de planta muy notables, pues mientras la parte románica —toda la cabecera— responde a unos ejes quebrados, el resto, mudejar, responde a otro distinto, cosa que sólo se puede achacar a impericia de los constructores. Así, pues, las grandes anormalidades de la iglesia obedecen a errores de replanteo, en toda ella, y tal vez lo más perfecto de la construcción, sean las naves, ya que el trazado de los tramos preabsidales, las curvas de los mismos ábsides, son de una irregularidad extraordinaria. Para terminar, consideramos al monumento como una obra pobre y de decadencia, construida la parte románica aproximada mente a fines del siglo xu y luego continuada conforme a normas piudéjares para rematarla a principios del siglo xni. pEMpTRio Ramos Pérez Lámina I —Ermita del Sanio Crislo de la Moralejilla.—Rapariegos. (Foto del S. E. A. A.) i. ' ^ - - ■■ . ■ . Iip_ :'*4n 'i '- -í'-. l . ,<•' .• . fí >•* ''••:í\-. '. . . . 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