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Papeletas de orfebrería castellana: la custodia de Santa María de Ríoseco

Orbaneja, María del Carmen

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PAPELETAS DE OPFEBRERIA CASTELLANA LA CUSTODIA DE SANTA MARÍA DE RfOSECO En uno de nuestros viajes dominicales hemos tenido ocasión de admirar la magnífica custodia, obra de Antonio de Arfe, que guarda la iglesia de Santa María. Obra poco estudiada y de extraordinario interés, había de componer una de ias papeletas más interesantes de nuestro Archivo. La atribución a Antonio de Arfe esta confirmada no sólo por su punzón, manifiesto de un modo profuso en ella (Lám. VlII-b), con el nombre del orfebre y el escudo de Valladolid, sino también por el valioso testimonio de su hijo Juan en el libro «Varia conmesuración» cuando dice de su padre que hizo las custodias de Santiago y Medina de Ríoseco (1). Nuestro artista era hijo de aquel famoso Enrique de Arfe que procedente de Colonia vino a España en 1501, atraído, como mul titud de artistas extranjeros, por el momento de esplendor de la Península. Procedente de un país donde e! Renacimiento es retardado e incompleto, traía un arte impregnado de elementos góticos. Y se halla aquí frente a un estilo resultado de un proceso de unificación, en el una supervivencia de valores imidéjares (gusto por la exce siva decoración) se hermana con el gótico florido y el grecoromano. determinando las formas platerescas de exuberancia ornamental. precisamente en el momento de la llegada de Enrique se cons truyen en España, debido al esplendor que a las fiestas del Corpus imprime la Reina Católica, multitud de custodias. Los elementos góticos que el arte de Arfe trae consigo, imponen una nueva forma, de tabernáculos, recuerdo de los altares de madera (1) Arfe. «Varia conmensuración». Prólogo. Sevilla. 1585. 1 nf\ papeletas de orfebrería castellana P®'0 sin que dejen de apuníar en él bien ptonío (cusió- 'as e Sahagun y Toledo) los nuevos eíemeníos que, aunque nianos en un plano secundarlo, revelan, como hace notar Sánchez antón (2), una aclimaración a lo español. Con las custodias del segundo de los Arfes, asisiiinos al ináxinio esp endor (Custodia de Coniposíela) y a la decadencia (Custodia de loseco) de este estilo, el plateresco. cgún Martí Monsó (5), el nombre de plalei esco aplicado a la arquitectura resulta poco justificado, ya que no puede considerarse a s a, en ningún instante, copiando a los plateros, como sostuvo el senoi Mélida. Más lógico sería suponer que fuesen los plateros los fi ue, imitando a la arquitectura, trasladasen a su arte formas utiliza os en aquélla. Por lo demás, aun aceptando la influencia de la j ® fcna sobre la arquitectura, el que en este innujo entrase el caudal e artistas alemanes (4) no quitaría al plateresco su raigambre española. v / ^ b De todos modos, y sin discutir la cuestión de prioridad, bien Pue e aceptarse para este arte el nombre tradicional. Nacido probablemente en León, Antonio de Arfe murió en 1581. e casó en 1550 con María de Betanzos, siendo sus hijos Juan Antonio y tai vez Enrique. De 1539 a 1545 trabaja en la Custodia composíelana que entrega de marzo de este ultimo año (5). Quizá es el fruto tie los 061^1 ^ Ríoseco, que marca el momento de italianización 2 P ateresco, que, esplendoroso en la de Compostela, va a perderse ^ corriente italiana. Pero sus gérmenes no se pierden y P cndrán una nueva floración en el barroco. La Custodia de Ríoseco (Lám. I) consta de cuatro cuerpos de P anta cuadrada; el primero, flanqueado por cuatro torrecillas de tres cuerpos. En los inferiores, entre cuatro columnas corintias, se cobijan as fi guras de los padres de la Iglesia latina (Lám. II). El segundo cuerpo de estas torrecillas, aloja las cuatro virtudes cardinales y un ercero, con pequeñas campanillas en su interior, va coronado por un soldado romano. (1) Sánchez Cantón. «Los Arfes», pág. 5. Oh. cit-, pág. 7. (3) «Estudios históríco-artísticos relativos a la provincia de Valladolid», pág 85. (4) En ello insiste muy particularmente Otto Schubert, «El barroco en España». i5) Sánchez Cantón, oh. cit., pág. 9. López Ferreiro. «Historia de la S. A. M. iglesia de Santiago», tomo VIII, pág. 184. LA CUSTODIA DE SANTA MARÍA DE RIOSECO 107 En el ceníro del primer cuerpo de la Custodia, formado por pilastras que sostienen arcos de medio punto y en cuyas albanegas figuran ángeles con los atributos de la Pasión, aparece David tocando el arpa delante del Arca de la Alianza que es llevada por cuatro levitas ' Lám. III). Ciertamente, si no semejanza, sí puede advertirse cierta coinci dencia en la concepción del tipo del Rey profeta con Berruguete, acudiendo a la memoria el de la sillería del Coro de la Catedral de Toledo. Ante e) David de la custodia de Ríoseco podría percibirse un eco del brío de la creación de Berruguete, siquiera en la inaíiera de tratar los paños (Lám. IV). El total de este cuerpo mide 0.35. En el segundo, formado por pilastras, con estípites adosadas, es donde va el viril. Fuera del templete, figuras de santos, y en los ángulos, ángeles músicos (Lám. V). Pilares estriados corintios y la Asunción en el interior, forman el tercer cuerpo con un total" de 0,17 cm. Balaustres sosteniendo un templete y dentro una campanita, constituyen el último cuerpo que mide 0,12 cm. Remata una cruz que no es obra de Arfe, quien colocó una Resurrección, hoy perdida Tampoco es obra suya la gran peana de plata repujada que lleva los punzones j. f. Po ARA G A R I D DO y un escudo con castillo. En conjunto la Custodia va perdiendo riqueza a medida que se va ascendiendo. En el primer cuerpo, tanto el templete como las torrecillas llevan en el basamento relieves: cuatro grandes para el templete y cuatro de menor tamaño, para cada torrecilla, representando todos pasajes del Antiguo Testamento. ^ n- , - ■ Los cuatro grandes ofrecen una continuidad nisonca, empe zando cronológicamente el que está a espaldas de avi , segura mente debido a que, al ser limpiada la custodia ace unos años, además de estropearla, dándola un brillo excesivo, u leion de ser colocados equivocadamente. j i . Las representaciones de ellos están constituidas del siguiente modo: 108 PAPELETAS DE ORFEBRERÍA CASTELLANA Primer relieve (parte posícrior de la Custodia). Representa a la izquierda los trabajos de los Israelitas en Eg^ipto. Fondo de arquitec tura complicada representando una ciudad. Hasta cuatro figuras de hombres ocupados en trabajos diversos. Arboles a los lados, en un primer término (Lám. VI a). A la derecha, y separada por una pilastra una segunda escena representando a Moisés y Aarón, pidiendo la laberíad del pueblo al Faraón, quien sentado en su trono, bajo rico dosel, parece extrañarse de la demanda (Exodo V). Relieve segundo (siguiendo por la derecha, Lám. VI b). El Paso del Mar Rojo. Un árbol divide en dos partes el relieve. A la derecha, el terrible castigo. Las aguas divididas ante el conjuro de Moisés, acaban de cerrarse sobre el ejército del Faraón. En primer término, gineíe en un caballo que pugna inútilmente por escapar de la muerte, gesticula en ademán desesperado el propio monarca, mientras sus hombres se hunden bajo las olas. A la izquierda, apacible escena. Gí pueblo elegido ha levantado ya sus tiendas. Desde la orilla presenlanei desastre. Moisés eleva su agradecimiento a Dios (Exodo XIV). Fl Custodia. Lám. VII a)! presenffí ""anaMoisés, casi en ei centro de la composición, denofanH dei iniiagroso sustento. En posiciones diversas, aprestan a '"ov'l.dad y riqueza de actitudes, varias figuras se entre e^as !? .'- hábil,nente cincelada, avanza lado diri,TiénH rf" l'0'''®'h°aa por ia voluntad de Dios. A un su cuerpo ""T hombres cargados, doblan (Exodo XVIf D- ^ cestas cai gadas sobre los hombros perspectiva. dilatadas lejanías. Admirable sentido de La compo^s!ción^'h°h-í'^'"' he la roca de Horeb. unos árboles a'iÍÍ^ m "neas de raudal de agua qué unTr "ue surge un píente. Otra ra^t , Ta apresura a recoger en ancho reddemanda del transo ' mano una escudilla, como en fortura Opa hquido que ha de mitigar la inmensa alzando su mano a I asombra del milagro adntirablemen'e coténnf t"'' d ''"T" portentoso mil. donde se observa el asombro ante el manto señala h izquierda, un hombre envuelto en amplio mano Hot ' con ademán rápido, a un niño que lleva de la ras, una mujer, con un niño desnudo a cuestas, se dirige LA CUSTODIA DE SANTA MARÍA DE RIOSECO 109 TL presurosa hacia el manantial. En el centro dos figuras de mujer: una, casi de espaldas, caídos los brazos por el peso de unas ánforas, alza la cabeza mirando hacia la roca; la otra, más reposada, sostiene con ambas manos un recipiente. Entre las dos, en segundo término, oira fi gura que camina hacia la fuen te. A la dereclia, separado por unos árboles, otro grupo. Un hombre que lleva a uti niño de la mano se dirige hacia el lugar del milagro y parece contestar a las preguntas de otro niño que ante él vuelve la cabeza y le interroga asombrado. Más allá, de una tienda salen dos personajes. Uno lleva un cántaro en la mano y otro que apoya una lanza sobre el hombro parece relatarle el acontecimiento fa moso (Exodo XVH). Finura exquisita en el cincelado, afán de valorar pers pectivas, ordenado desorden en la composición agolpando la fi guras hacia el punto principal, recursos estudiados para dar con un corto número de fi guras la sensación de una muchedumbre que no se ve, pero que se adivina. De los dieciséis relieves en las bases de las cuatro torrecillas, ocho (dos para cadT torre) son pequeños. Representan sacerdotes. Los mayo res empezando su descripción por la parte posterior, indican las escenas siguientes: Relieve décimo tercero. Entrega de las tablas de la ley (Exodo XXXI). Relieve décimo cuarto. Moisés hablando con el Señor; al fondo se ofrece ®^7FvoL''"xil'r remesentar el ofrecido para celebrar la salida (E ). Relieve IcZ quinto. El Señor habla a Moisés. Otros dos personajes de espaldas. Ignoramos a que se refiere esta escena. décimo sexto. Después de la victoria sobre los Amaleci as. a a derecha, Moisés entre dos personajes queriendo repiesen ai Posiblemente Colocación de los relieves en la base de la custodia.—1. Los tra bajos del pueblo de Israel en Egipto y la embajada de Moisés y Aarom ante el Faraón.—2. Paso del mar Rojo.-3. Milagro del Maná.—4. Milagro de la roca de Horeb.-5. 6. 7. 8. 9. 10. 11 y 12. Figuras de sacerdotes.-13. trega de las tablas de la ley, —14^ Moisés habla con Dios. Sacrificio de agradecimiento por la libertad del pueblo?—15. El Señor habla a Moisés?-16. Después de la bata lla sobre los Amalecitas.—17^ Moisés instruye al pueblo o á Josué.-18Abraham y los tres ángeles?-19. Serpiente de metal. 20. Zarza ardiendo. líO PAPELETAS DE ORFEBRERÍA CASTELLANA aquellos que sostuvieron sus brazos durante la 'batalla. Con él hombres y mujeres entre soldados; parecen prisioneros (Exodo XVII). Relieve décimo séptimo (Lámina VIII). Moisés instruyendo al pueblo en la nueva ley, o bien dando instrucciones a Josué que ante él parece escucharle (Deuleronomio XXXI). Relieve décimo octavo. Figura sentada delante de una construcción. A la izquierda, rebano descan sando a la sombra de un árbol. En el fondo tres personajes barbudos. Tal vez la escena represente a Abraham y los ti*es viajeros (ángeles), primera señal de la Alianza (Génesis XVIII). No deja de ser extraño que este relieve corte el ciclo de repre sentaciones mosaicas, pero no se nos ocurre a qué pueda referirse de la vida de Moisés, no hallando en el Libro Sagrado pasaje que nos lo explique. Relieve décimo nono. La serpiente de metal (Números XXI). Relieve vigésimo. La zarza ardiendo (Exodo III). Comparando estos relieves con los de la Custodia composíelana se advierte una gran diferencia. Si estos últimos son (1) de una gran serenidad y majestad de movimientos, los ríosecanos tienen un ímpetu donde la influencia italianizante—quizá a través de Berrugueíe — se advierte de un modo claro. Tal ocurre en el grupo escultórico de David y ios levitas. Pero del nuevo movimleiiío, Arfe toma también lo superficial, lo teatral y de aparato. Anlonlo de Arfe, como Berruguete, rompe con la tradición gótica. Y en nuestra Custodia aparecen estas tendencias claramente mani festadas. Carmen Orbaneja (1) López Ferreiro. oh. cit., t. VÍII, pág. 186. ) i! k l|t Lámina I. —Custodia de Santa María, de Ríoseco. (Foto S. E. A. A.). 4 I Lámina II.—Custodia de Ríoseco; detalle del primer cuerpo. (Foto S. E. A. A.) ti Lámina III. —Custodia de Ríoseco; el arca de la alianza y torrecilla i el primer cuerpo. (Foto S. E. A. A.). ^^^tal,