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Ilustrar con luz

Hernández, Mar

Abstract

[EN] This article is intended as a reflection on the relationship between light and images, because we need light to see them, and this seemingly innocent and simplistic statement, it is not because the light is a complex and truly rich phenomenon.In the development of our perceptual experience, image and light go together, because without light we hardly perceive the image, we will think about this relationship and how light is able to intervene in the images, modifying, altering and transforming them, being a very importan element in our perceptual experience.

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Illustrate With Light This article is intended as a reflection on the relationship between light and images, because we need light to see them, and this seemingly innocent and simplistic statement, it is not because the light is a complex and truly rich phenomenon. In the development of our perceptual experience, image and light go together, because without light we hardly perceive the image, we will think about this relationship and how light is able to intervene in the images, modifying, altering and transforming them, being a very importan element in our perceptual experience. Existen estudios en el ámbito de la imagen que reflexionan acerca de la misma como lenguaje1, se investiga también la imagen como representación2, incluso estudiamos las imágenes desde un punto de vista más técnico3: cómo están hechas, que tecnologías nos han permitido reproducirlas para poder disfrutarlas o sencillamente utilizarlas. También se estudian las imágenes en su contexto socio cultural, ligadas a una época o acontecimiento histórico4, estudiamos su carácter simbólico y que papel jugaron entonces. Este artículo pretende ser una reflexión acerca de la relación existente entre la luz y las imágenes, porque necesitamos luz para verlas, y esta afirmación aparentemente inocente y simplista, no lo es, ya que la luz es un fenómeno complejo y verdaderamente rico. En el desarrollo de nuestra experiencia perceptiva, imagen y luz van de la mano, puesto que sin luz difícilmente percibimos la imagen, reflexionaremos pues acerca de esta relación y cómo la luz es capaz de intervenir en las imágenes modificándolas, alterándolas y transformándolas siendo un elemento de gran importancia en la experiencia perceptiva de las mismas. El universo es energía en transformación y las diferentes formas de energía interaccionan entre sí y a su vez con la materia. Gracias a estas interacciones podemos obtener información sobre el mundo que nos rodea. Los humanos usamos dos tipos de energía, por un lado la mecánica (ondas sonoras) y por otro lado la electromagnética (luz5, calor y las radiaciones ultravioleta). El órgano especializado en captar las variaciones de energía relacionadas con la luz es el ojo, que percibe solo una pequeña parte de estas frecuencias electromagnéticas, concretamente las que van de los 470.1012 y 750.1012 Hz. Este espectro es lo que denominamos luz visible. Nuestra principal fuente de luz es el sol, pero también existen otros fenómenos capaces de iluminar nuestro mundo, es el caso de los relámpagos, las luciérnagas o la aurora boreal. Los fotones se disparan en todas direcciones y la materia es capaz de modificar sus trayectorias, y es esto precisamente lo que nos permite descifrarla y entenderla. Además de las alteraciones causadas por la materia deberíamos tener en cuenta otras cuestiones como la inestabilidad de la luz en cuanto a cantidad y cualidad, esto es, entre la oscuridad total y la luz cegadora existe un rango de variaciones muy amplio y lo mismo ocurre con el color de la luz, la del sol, por ejemplo, varía gradualmente dependiendo del momento del día6. A parte de todo esto hay una serie de situaciones excepcionales, tales como la niebla, que modifican las cualidades de la luz. Teniendo en cuenta todas estas consideraciones, Jorrit Tornquist, en su libro Color y Luz, Teoría y Práctica, se hace la siguiente pregunta: “¿Cómo consigue nuestra visión descifrar la información compleja a partir 01 Vilches, Lorenzo: La lectura de la imagen, Barcelona, Paidós, 1986. 02 Aparici, Roberto: La imagen: análisis y representación de la realidad, Barcelona, Gedisa, 2009. 03 Rodríguez, Hugo: Imagen digital. Conceptos básicos, Barcelona, Marcombo, 2005. 04 Mann, James Henry: Carteles contra una guerra : signos por la paz, Barcelona, Gustavo Gili, 2003. 05 En la actualidad se sostiene que la luz tiene una doble naturaleza, corpuscular y ondulatoria. Se propaga mediante ondas electromagnéticas y presenta fenómenos típicamente ondulatorios, pero en su interacción con la materia en ciertos fenómenos de intercambio de energía tiene carácter corpuscular. Nunca manifiesta las dos condiciones simultáneamente, en un fenómeno concreto o es onda o es corpúsculo. 06 La temperatura de color del sol vira hacia el rojo, lo que determina el tono rojizo del atardecer y el amanecer. Al mediodía los haces de luz del sol deben recorrer una menor distancia hasta la superficie de la tierra y la temperatura de la luz directa es cercana a 5.500°K. Entre estos dos extremos hay variantes de tonalidades más sutiles de acuerdo a la posición del sol en el cielo. Si las nubes lo tapan y lo descubren, la temperatura de color (y la cualidad de la luz) variarán dramáticamente. La temperatura de color varía también como consecuencia de la bruma o de un cielo nublado. La luz resultante resultará en ocasiones fría y azulada. Mar Hernández 74 Work in progress / Ilustrar con luz Nuestro cerebro tiende a neutralizar los estímulos continuados entendiéndolos como una especie de “interferencia” y de este modo consigue descifrar el color “real” de los objetos, esto ocurre por ejemplo cuando encontramos niebla en el camino, la niebla supone una interferencia visual, pero nuestro cerebro es capaz de neutralizarla (hasta cierto punto) y seguir viendo el color de las señales de tráfico, aunque esto también ocurre, en parte, por nuestro “background” socio-cultural y gracias a nuestra experiencia, que nos permite identificar la señal puesto que ya la conocemos por haberla visto con anterioridad. Además de estas interferencias que nuestro cerebro es capaz de neutralizar, existen otras, que son de especial relevancia en relación con las reflexiones que se plantean en este artículo, y son las que consiguen “engañar” a nuestro sistema perceptivo visual. Un ejemplo cotidiano podrían ser los sistemas de iluminación utilizados en supermercados para iluminar puntualmente carnes y verduras y en los que se utilizan espectros específicos de emisión que resaltan las cualidades deseadas de cada producto y de este modo la carne presenta un color rojo intenso y las verduras un verde muy llamativo. Este “sabotaje perceptivo”8 sólo es efectivo porque la iluminación específica se realiza de manera puntual sobre determinados elementos y además, tiene unas frecuencias de onda diferentes a las del resto de establecimiento. El fenómeno de la luz puede ser muy interesante para todos aquellos que nos de este entramado de cambios?”7 Pues para dar respuesta a esta pregunta debemos conocer una cuestión básica relativa a cómo percibimos los seres humanos. Cuando nuestros sentidos captan un estímulo de forma continuada, sin variaciones, estos no son capaces de percibirlo y se vuelve neutro, un buen ejemplo de esto es la incapacidad que tenemos de sentir nuestra propia temperatura corporal, pero sin embargo somos capaces de sentir la de otra persona, en contraste con la nuestra. En resumen, sólo somos capaces de sentir variaciones en los estímulos perceptivos. De este modo, según comenta Tornquist, lo primero que hay que aprender es que la luz no se ve, lo que realmente percibimos de una forma consciente son tan sólo sus alteraciones. Otra cualidad interesante de la luz es que no es perceptible sin la materia, no somos capaces de ver un rayo de sol si no hay atmósfera y el aumento de la percepción del mismo es directamente proporcional a la cantidad de polvo en el ambiente, cuanto más polvo, más visible se hace el haz de luz. Y por otro lado, el color de la luz del sol varía a lo largo de todo el día, pero de una forma más o menos estable, siendo la variación muy gradual, de este modo la percepción que tenemos de esta luz solar es neutra, incolora, ya que nuestro sistema perceptivo tiende a neutralizar estos estímulos constantes. De este modo, somos capaces de identificar los colores de los objetos a pesar de estar iluminados por luces más o menos cálidas a lo largo del día. 07 Tornquist, Jorrit: Color y Luz. Teoría y Práctica, Barcelona, Gustavo Gili, 2008, p. 10. 08 Hernández, Mar: Aplicación de sabotajes ópticos en el ámbito de la ilustración actual. Análisis teórico y experimental, Valencia, UPV, 2011. 75 Mar Hernández dedicamos al mundo de la imagen, a través del control de la misma podemos generar un tipo de situaciones donde lo que percibimos está siendo significativamente alterado, en otras palabras, la luz puede ser una herramienta de distorsión de la realidad, si es que existe una realidad no distorsionada. Como ya sabemos, la luz es la causante de que los objetos que nos rodean tengan la cualidad del color. Cuando la luz es blanca o de un tono sutil y constante, vemos los objetos de un determinado color, pero ¿qué ocurre cuando la luz que ilumina los objetos no es blanca ni constante?. Una de las consecuencias consiste en que dependiendo del material del que estén hechos los objetos, el nuevo color de éstos, variará en mayor o menor medida. Una de las primeras veces que pudimos ser conscientes de cómo el color de la luz interfiere en el color propio de los objetos es en el laboratorio de revelado fotográfico analógico. Por lo general, los laboratorios de positivado están iluminados con una tenue luz roja, puesto que el espectro de emisión de esta luz no vela los papeles fotosensibles que se utilizan para el positivado de imágenes. En esas primeras experiencias en estos lugares, pudimos comprobar cómo cuando se introducía en aquel espacio y bajo esas condiciones luminosas algún objeto cotidiano, como por ejemplo una carpeta de apuntes, los colores de ésta se veían totalmente alterados, de manera que aparecían nuevas tonalidades que nada tenían que ver con la tonalidades que se apreciaban con luz blanca. Esta alteración era especialmente evidente en los primeros instantes en los que había pasado de estar iluminada por la luz exterior, a ser iluminada por esta luz roja del laboratorio. La luz que en muchas ocasiones utilizamos para ver, para alumbrar nuestro camino, ocasionalmente también puede cegarnos. Esto ocurre con el sol, si no existiera, la oscuridad se impondría y si pudiéramos sobrevivir a esta situación, de nada nos servirían nuestros ojos sin una luz que alumbrara nuestro mundo. Pero si miramos directamente al astro sol, su intensa radiación luminosa nos deslumbrará y provocará una momentánea y molesta ceguera. Otro ejemplo de esta curiosa paradoja lo encontramos cuando caminamos por el campo en la noche, en la sutil claridad de una luna llena y tras varios minutos de paseo, nos damos cuenta de cómo nuestro sistema de percepción visual se va adaptando a las condiciones luminosas del entorno de manera que poco a poco comenzaremos a ver más y más detalles en los árboles, las montañas, el camino... y un sin fin de estrellas en el cielo, pero si de pronto encendemos una linterna, ocurre una cosa muy curiosa: puede ser que ahora veamos “mejor” el camino por el que andamos, pero nos estamos perdiendo el resto del paisaje que nos rodea, porque la fuerte luz de la linterna hace que percibamos mejor las cosas que se ven afectadas por su luz, pero nos produce una terrible ceguera que no nos permite ver el resto y nos está privando de los detalles. 76 Work in progress / Ilustrar con luz Son muchos los artistas que han trabajado con la luz, James Turrell es uno de ellos, algunas de sus instalaciones más importantes son habitaciones iluminadas donde la luz de color hace que pierdas la noción del espacio9. Crea abismos donde no los hay, paredes donde solo hay aire y este aspecto de su trabajo resulta muy interesante en relación con el ensayo que más adelante expondré. Turrell consigue dar cuerpo a la luz y trabaja con ella como si de materia se tratase. Otro de los artistas que modula la luz de una manera similar a la de James Turrell es Robert Wilson, dramaturgo y artista multidisciplinar que en una entrevista para un periódico mexicano comentaba lo siguiente: “Siempre insisto en la luz porque si no hay luz, no hay espacio. Tengo que comprender la luz para entender lo que estoy haciendo desde el principio. La luz es el elemento que te ayuda a escuchar mejor y a ver mejor, para mí es el elemento más importante en el teatro”10. Otro de los artistas que ha trabajado con la luz para generar experiencias perceptivas singulares es Tony Conrad y un buen ejemplo de esto es su pieza The Flicker (1965), considerada una de las obras clave del cine estructural. The Flicker es un film en el que tras un mensaje de advertencia11, se alterna una imagen de color negro con otra de color blanco en bucle y a una velocidad muy rápida. Al visualizar la pieza durante un largo periodo de tiempo se genera un efecto estroboscópico. Cuando se comenzó a proyectar The Flicker en museos, un porcentaje de espectadores muy pequeño sufrió ataques epilépticos debidos al parpadeo frenético de la pieza. En nuestro caso, no hemos visualizado la obra original en el museo, pero tuvimos la suerte de poder verla cuando estudiábamos en la facultad de Bellas Artes hace unos años y tras 10 minutos de visualización ininterrumpida, los parpadeos de luz blanca nos provocaron la aparición de una serie de colores que en realidad no pertenecían a la película, y que consistían en una ilusión óptica generada por nuestro cerebro, incapaz de procesar ese parpadeo tan frenético. En el momento en que el individuo percibe una imagen, la percepción que tiene de la misma se convierte en algo subjetivo en parte, relativo a quien la experimenta, de este modo cada cual tendrá una interpretación propia de esa propuesta visual, que diferirá en mayor o menor medida de la de otro ser humano, dependiendo en gran parte de su background sociocultural. Los seres humanos miramos las imágenes a través de nuestros ojos, pero es 09 Cat. exp. James Turrell, IVAM, Institut Valencià d’Art Modern, Valencia, Generalitat Valenciana, 2004. 10 “El teatro es un comportamiento animal: Bob Wilson” en El Informador, visto el 20 de agosto de 2011 en http://www. informador.com.mx/cultura/2010/187500/6/el-teatro-es-uncomportamiento-animal-bob-wilson.htm. 11 “Warning: The producers, distributors, & exhibitors waive all liability for physical or mental injury possibly caused by the motion picture The Flicker. Since this film may induce epilectic seizures or produce mild symptoms of shock treatment in certain persons, you are cautioned to remain in the theater Orly at you own risk. A physician should be in attendance.” 1 77 Mar Hernández también nuestro cerebro el que nos permite ver, “la mayor parte de lo que vemos lo construye el cerebro.”12 Es interesante observar cómo todos nuestros sistemas sensoriales, en general, tienen lo que podríamos llamar un rango de actuación, dentro del cual, si el estímulo externo está fuera del mismo, a pesar de ser real y estar aconteciendo, pasaría totalmente inadvertido y por lo tanto podríamos pensar que no se ha dado. Un ejemplo de esto en el ámbito del sonido son aquellas frecuencias sonoras que no somos capaces de escuchar, tales como los ultrasonidos. Estas frecuencias están fuera de nuestro rango auditivo, no podemos oírlas, sin embargo existen y además en ocasiones, cuando las escuchamos junto con otras frecuencias audibles, intervienen en estas modificándolas, otorgándoles un timbre13 determinado. El nombre que reciben estas frecuencias inaudibles que intervienen modificando las audibles es el de armónicos. En el campo de lo visual ocurre algo similar, existen determinadas propuestas visuales en las que hay cuestiones que pasan desapercibidas, es el caso de las propuestas que muestran algún tipo de camuflaje, y aquellas también que juegan con lo sutil. En el ámbito de la imagen, existen diferentes maneras de transmitir lo que queremos contar, podemos hacerlo de una forma directa, concisa, y en cierto modo cerrada o podemos también utilizar determinados recursos a través de los que se insinúen ciertas cuestiones de manera más sutil y a la vez abierta para dar pie a una interpretación más libre. Este tipo de propuestas, bajo nuestro punto de vista, son interesantes porque permiten que la imaginación juegue un papel importante, a la vez que precisan de un “esfuerzo” o una especial predisposición por parte de aquella persona que intenta descifrar el mensaje. Paul Virilio comenta, refiriéndose a las prótesis de visión que fueron apareciendo a partir del S. X: “En el momento en que pretendemos procurarnos los medios para ver más y mejor lo no visto del universo, estamos a punto de perder la escasa capacidad que teníamos de imaginarlo”.14 Esa capacidad de imaginar es valiosa y desafortunadamente vivimos en una sociedad en la que la realidad, que por otro lado es una construcción, nos viene “impuesta” en muchas ocasiones a través de los medios de comunicación de masas y hay muy poco margen para imaginarla de otra manera. Paisaje a dos tiempos A continuación se relata un ensayo práctico en el que se muestra cómo la luz es un elemento que nos puede ayudar a definir propuestas visuales que pongan en evidencia lo real y la subjetividad de nuestra mirada. Paisaje a dos tiempos es un ensayo personal, realizado con la intención de demostrar que la luz es un elemento muy valioso si lo trabajamos en relación con la imagen y concretamente con la ilustración actual. El ensayo consiste en una instalación en la que se muestra una ilustración expuesta en una pared de una estancia, y la luz que la ilumina consiste en un sistema de luces de colores que varían de tono con el transcurso del tiempo. Como se ha comentado anteriormente, la incidencia de una luz puntual coloreada sobre una imagen fija, hace variar la percepción que tenemos de ella. La imagen fija que ha sido desarrollada para este estudio, es una ilustración pensada de tal modo que cuando la luz incide sobre ella, esta se percibe cambiante y ciertos tonos que la componen van variando hasta que finalmente el resultado obtenido es una animación muy básica basada en un efecto fisiológico de movimiento, tal y como ocurre en algunos experimentos de Max Wertheimer basados en el movimiento estroboscópico15. Se trata pues, por una lado de una ilustración elaborada a medida, pensada para interactuar con las condiciones lumínicas específicas del espacio, y por otro, una luz de determinados tonos donde la frecuencia y orden en el que estos cambian, están controlados para que se produzca el efecto deseado. La imagen que vemos en la Fig. 1 es la ilustración final que se utilizó para el desarrollo del estudio y así era su apariencia al ser iluminada con luz blanca. 12 Punset, Eduardo: La vida privada del cerebro, 27’ 23’’, color, sonido, 2009. 13 “El timbre podría definirse como el “color” de un sonido, y es lo que nos ayuda a caracterizar y distinguir diferentes tipos de instrumentos, o a reconocer a las personas por su voz. Un La de 440 Hz en un clarinete, suena diferente que el mismo La en un saxo; aunque ambos tienen la misma altura, sus timbres no son iguales.” 14 Virilio, Paul: La máquina de visión, Madrid, Cátedra, 1989, p. 84. 15 El efecto estroboscópico es un efecto óptico que produce el movimiento ilusorio necesario para la proyección cinematográfica. Lo desarrolla Max Wertheimer, de la corriente de la Gestalt. Su experimento consiste en poner dos barras de luz a un centímetro de distancia e ir variando la velocidad en que se encienden las luces y el intervalo hasta lograr que se perciba un movimiento continuo. Lo consigue entre los 60 y los 200 milisegundos (a mayor velocidad la iluminación parece simultánea y a menor se distingue claramente que primero se ilumina una y luego la otra). 78 Work in progress / Ilustrar con luz La apariencia de esta misma propuesta gráfica siendo iluminada por un color azul (RGB: 0 / 255 / 255 ) se muestra en la Fig. 2, e iluminada por un color rojo (RGB: 0 / 0 / 255 ), en la Fig. 3. Analizando detenidamente las imágenes resultantes, descubrimos que cuando la luz que ilumina la ilustración es de color azul o roja, hay determinadas partes de la imagen que resultan casi totalmente imperceptibles para el ojo humano, mientras que si la luz es de un tono violeta, podemos observar como este color no consigue ocultar ninguna de las formas que componen la imagen, aunque sí alterar su apariencia visual. Esto se debe a que la ilustración está diseñada y pensada de tal manera que tiene dos lecturas claras, por un lado la que acontece cuando el color que la ilumina es el rojo y otra cuando este color es el azul. Si cualquier otro tono de luz incide sobre la imagen, lo que se genera es una ilustración ambigua donde se solapaban formas y colores como si de un fundido encadenado de imágenes se tratase. Por otro lado, estas dos lecturas diferenciadas, la roja y la azul, están asociadas a dos conceptos antagónicos que se han resuelto también gráficamente. Por un lado, cuando la luz es azul, el paisaje que podemos observar tiene unas connotaciones cercanas al ámbito de lo natural, lo vegetal, la naturaleza virgen sin la intervención del hombre. Por otro lado cuando la luz que incide es roja, la visualización que obtenemos de esta misma ilustración fija, a pesar de tener algunos elementos comunes como pueden ser las montañas, contempla otro tipo de elementos como edificaciones, fábricas con chimeneas que exhalan polución, árboles cortados y demás elementos que representan la repercusión de la intromisión del hombre en un entorno natural para su explotación. 2 2 79 Mar Hernández 3 3 80 Work in progress / Ilustrar con luz La elección de colores, el rojo para lo transgredido por el hombre y el azul para lo natural, se ha realizado teniendo en cuenta el carácter simbólico del color y de algún modo para potenciar cierta experiencia perceptiva donde la utilización de un color cálido frente a otro frío condiciona también la imagen que estamos viendo y casi se convierte en una experiencia sinestésica inducida. Diagrama de flujos Los elementos que intervienen en la instalación son: un equipo multimedia, en el caso concreto de este estudio se utilizó un Macbook Pro, 15”, 2,8 GHz Intel Core 2 Duo con 4 Gb de ram, un proyector convencional de 1500 lúmenes marca EPSON y la ilustración, que consistía en una imagen digital impresa sobre tela y montada sobre un bastidor rígido de madera de pino. El equipo multimedia envía la información del color procesado a través de la salida de vídeo que está conectada al proyector de 1500 lúmenes que a su vez proyecta el haz de luz de color sobre la imagen estática que en este caso es la ilustración analizada anteriormente. Esta instalación no contempla ningún tipo de interacción por parte del espectador, se trata de un proceso automatizado en el sentido de que no necesita un usuario para funcionar. Lo que se pretende y propone es por un lado, la generación estroboscópica de movimiento y por otro lado predisponer al espectador de alguna manera a realizar una reflexión acerca de cómo la luz, puede actuar como un elemento modificador de nuestra experiencia perceptiva visual generando propuestas nuevas y ricas en las que se tienen en cuenta no solo a la ilustración, como formato, como lenguaje, sino también su contexto físico y especialmente su relación estrecha con el fenómeno de la luz. Puesta en marcha El desarrollo de este ensayo no se dio de forma lineal tal y como se presenta en este artículo por una necesidad formal del medio, sino que muchas de las etapas del trabajo se fueron solapando y se desarrollaron simultáneamente. Fase 01: Preparación de la ilustración La idea principal era plantear una ilustración que tuviera una lectura doble y que dependiendo de la luz que la iluminara, la información visual y el aspecto formal de dicha ilustración se transformara. De una variedad de ensayos elaborados con anterioridad y que se recogen en nuestra tesis doctoral Aplicación de sabotajes ópticos en el ámbito de la ilustración actual. Análisis teórico y experimental16, se desprendieron una serie de conclusiones relativas a cómo interviene la luz de color cuando ilumina el espacio o alguna propuesta gráfica: Cuando ciertas partes de las imágenes son iluminadas con luz de color rojo, por ejemplo, ocurre que donde hay elementos gráficos de este mismo color, estos, tienden a desaparecer, se camuflan y pasan desapercibidos, en mayor o menor medida, ante nuestra mirada. Teniendo en cuenta estos resultados obtenidos en los experimentos previos, se elaboraron en primera instancia una variedad de ilustraciones en escala de grises que posteriormente serían viradas al tono 5 46 16 Hernández, Mar: op. cit.