Galicia moderna: revista quincenal ilustrada, n. 1 (1897)
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Número suelto: 30 céntimos
AL LECTOR GALICIA MODERNA, será algo así como un Album artístico y litera rio de la Región, que dará á á conocer sus villas y ciudades, sus pai sajes y monumentos, sus tipos, costumbres, fiestas populares, cuentos, leyendas, tradiciones etc. En ella armonizaránse lo útil con lo agradable, y la nota cómica con el apunte serio; pero sin que aparezca jamás ni por asomo, nada con trario á la moral y buenas costumbres. Que el público nos acoja con benevolencia, tal es nuesira esperanza; y procurar hacernos acreedores al favor que nos dispanse, nuestro único deseo. ^ . T LA REDACCION Esta piadosa institución, recientemente establecidí en Tuy, viene pro duciendo muchos beneficios á los pobres de aquella diudad_ En la calle de la Corredera hay una iglesia, la c* San Francisco, en CUY^puerta se ven dos cepillos dedicados al Santoie Padua: uno es el de las peticiones; otro el de tos cumplimientos. Enfi primero echan los fieles sus pretensiones escritas y sus ofertas para cando consigan aqueflo que desean; y en el segundo depositan la cantad a que se obligaron at ) raso de alcanzar la merced solicitada. ' . , , -r, Todas las semanas abre el cepillo la benéfica ccradia del Bosario, re cele la cantidad existente, con su producto aduiere pan, que reparte en nibUco á los pobres, y hace en secreto algún delicada candad a los necesitados, que ocultan su desgracia en lasneguras de un bogar misemuestra fotograba está tomada un martes, ^rlZTl lo en el momento en que los pobres salen d la Iglesia de recoger el frito de los deseos realizados y las promesas cmphdas. El cesto que iba lleno, vuelve vacío, y los infelices regresan á as casas con buena provime d om d en P o e cbo b dias r se C hÍc e el reparto, y mmpre el pan abunda, para bÍ ¡Prueb°a S e P locuente de lo mucho que el Sato otorga, y sobre todo, de lo mucho que se le pide!.... q ^ LIMESES.
\ t V El l.° de Mayo. — Soldados liliputienses. — L r primavera. Tras un mes de Abril tornadizo y releidoso como mujer coqueta, con dias fríos y lluviosos y otros apaci bles y de sol radiante, viene el 1 0 de Mayo, el de los largos dias, el mes que la iglesia consagra á la Virgen, los obreros á conmemorar la fiesta del trabajo, los historiadores á recordar á los mártires de la Independencia, los poetas á cantar las bellezas de la naturaleza, los chrelíelos á pedir el mayo, y que los aficionados á pasear, dedican a recreo del espíritu, admi rando los campos donde crecen fra gantes las diminutas fiorecillas, de leitándose con el canto siempre bello de las parleras aves y de los mil in sectos que, despertando del sueño letárgico en que les sumió el.invierno, vuelven otra vez á la vida, como re aparecen los sombreros veraniegos que en el pasado año han lucido mu chas hermosas en los paseos de nues tras ciudades, si bien un tanto refor mados y con ligeras variantes. La fiesta del trabajo que los obre ros de todos los países celebran el dia 1 .° de Mayo, nunca ha alcanzado gran importancia en Galicia, debido á la falta que aquí se advierte de esos populosos centros fabriles, donde ob tienen el sustento miles de jornale ros, entre los cuales han producido agitaciones y huelgas las teorías so cialistas, halagados por la disminu ción de trabajo y aumento de sueldo, según las bases establecidas en el fa moso Congreso Internacional verifica do en París por los obreros socialis tas. Respondiendo á los acuerdos allí to mados, el dia 1. ” de Mayo es un día
c GALICIA AIQDERNA - solemne para la clase obrera que dá muestras de virilidad y energías, reu niéndose para impetrar una vez más los derechos á que indudablemente son acreedores tan importantes ele mentos de la sociedad. Pero esas fiestas, temidas por los gobiernos pocos anos hace, languide cen de notable modo y, sobre todo en España, apenas se nota movimiento alguno, no obstante la alocución que á los trabajadores suele dirigir el par tido socialista. En Galicia nunca hubo huelgas de mayor cuantía, y el l.° de Mayo des lizase en medio de completa calma sin otros sucesos que algunas reuniones y discursos, previos los manifiestos y excitaciones de rúbrica, por que aquí son pocos los militantes en el partido universal, aunque allá en su fuero in terno, en otro orden de ideas, tengo para mi que hay muchos encariñados con las teorías expuestas por Pablo Iglesias y demás propagandistas de las nuevas corrientes. Distinguíase el l.° de Mayo de los del resto del año, en esta región, por esa turba suelta de chiquillos que, de_ clarándose en huelga en los colegios, recorrían afanosos calles y plazas, so. licitando el puñadito de castañas se cas y cantando con descompasadas voces y gritos desaforados el muyo tradicional, ese mayo que hizo las de licias de los que hoy son graves pa dres de familia y que, como otras muchas fiestas, regocijo de la alboro zada niñez, van desapareciendo, has 6 ta llegar á la categoría de ticosas que fueron... « La costumbre de cantar el mayo, del mismo modo que la fiesta de la clase obrera, decrece rápidamente; y hoy apenas se ven por esas calles los grupos de rapazuelos que, precedidos del compañero vestido de ramos y flo res, corean la popular copleja, no tan hermosa como otras, debidas también á la inspiración del pueblo, pero llena de recuerdos para los que, sino son viejos, pasaron ya la edad de funestos desengaños; para los que todavía creen oir la filípica del dómine por ¿atav la escuela y aún ven el rostro ai rado de sus mayores al regresar al hogar, cuando el. papá preguntaba con tono poco pacificador: ¿De donde vie nes, señorito? Entonces era llegada la hora de amargar las sabrosas mciyaS] y para poner á salvo el sentadero había pre cisión de hacer compañía, siquiera fuese por breves momentos, al gato que dormitaba bajo la cama ó á los tiestos viejos que en el desván yacían cubiertos por espesa capa de polvo. ¡Antes que se lo sacudieran á uno, preferible era refugiarse en cualquier pieza de la casa! Mas prácticos ó menos atrevidos, los niños de hoy no salen á cantar el mayo y la costumbre se pierde, ga nando en cambio la cultura y el buen gusto. Aunque . desaparezcan las fiestas del trabajo y el mayo no se cante, no debemos lamentarlo, porque aquellas son origen de desórdenes y males, y
GALICIA MODERNA 7 esto acosa un atraso inconcebible, tra tándose de pueblos que tienden á ca minar por la senda del progreso. * * * Tienen los muchachos para cada época del año su especial diversión: en el invierno el juego de pelota; en el verano los velocípedos y los come tas ó papelotes, eternos enemigos de los hilos del telégrafo y teléfono; y en la preseáte, la formación de bata- . llones infantiles que ahora han llega do á la categoría de espectáculo im portante en las tiestas de las ciuda des. Llevados tal vez por la afición á las armas, innata en todo español, ó debido á lo mucho que nuestro vale roso ejército preocupa á las gentes, es el caso que en calles y plazuelas, reúnense pelotones de niños que or ganizan microscópicos ejércitos, per fectamente instruidos y reglamenta dos, cual si estuviesen avezados á la vida militar y se - dispusieran á batir las huestes que merodean por los campos de Cuba. Los niños 'siempre lian mostrado gran predilección por los soldados; cuando se reúnen muchos as su diversi'm favorita la organización de batallones; y solos, aisladamente, ca da uno en su casa, en momentos de ocio, sacan á relucir la cajita de car tón que guarda las figuritas de plomo, constituyendo su mayor placer el co locarlas en orden de formación so bre la mesa ó el velador; en este trabajo ponen sus cinco sentidos: pri mero la escuadra de gastadores, las bandas de cornetas y tambores des pués, luego el jefe de la fuerza que monta brioso caballo, en apostura in verosímil, y por fin, todo un ejército, numeroso, nutrido, y en correcta for mación... Contemplan extáticos el cuadro, permanecen un instante em belesados... y vuelta á mover las fi guras. Pero ellos qnieren las cosas más á lo vivo, desean más naturalidad y en fuerza de combinar los soldaditos de plomo, llegan á cansarse, porque no se mueven, no van y vienen en magestuoso movimiento y entonces ape lan á reunirse con sus camaradas, ci tan á los compañeros y amigos del colegio, van provistos de armas que imitan enmadera, fabrican roses de cartón, se hacen entorchados y galo nes con cintas y papeles de colores y hasta simulan largos bigotes que un corcho quemado traza. Algo dificulto sos son los nombramientos de altos cargos, ocurre á los niños lo que á los políticos: ninguno quiere aparecer como soldado de fila, pero el más fuerte, el más poderoso, el que goza de prestigio entre los suyos por su habilidad para vencer en una cache tina á cualquier travieso compinche, logra imponerse, llámase general y distribuye los puestos á sn antojo, poniendo tiras de papel en la manga de los mejores amigos ...... Ya está el infantil batallón manio brando; ya se colocaron en las filas los desheredados de la fortuna; los agraciados van al frente de las com-
8 GALICIA MODERNA panias, de las secciones, de las escua dras, óyese la voz de mando del jefe, que secundan admirablemente los de más; la menuda tropa pónese en mar cha y es de ver la marcialidad con que caminan, sobre el hombro los fu siles de madera, pendientes del cin turón de tela las fingidas bayo netas. Allá van los ñiños de hoy, el ejér cito de manana, los futuros defenso res de la pátria, los que han de se guir la brillante historia de nuestra heroica infantería; hoy se divierten, gozando de un supremo deleite, pero ¡quién sabe, si tal vez mañana derra marán su sangre generosa en aras de la madre pátria! ¡Cuantos que hoy lejos de su pue blo luchan denodadamente, conquis tando lauros para España, habrán jugado también á los soldados! Para sustituir á esos que sucum ben en los campos de batallla, están instruyéndose los niños, llevados de su afición decidida á las armas. * * * A pesar de haberla anunciado ha ce tiempo el calendario, la primave ra no apareció hasta estos dias. Ahi viene, vestida de flores, perfumada con las esencias de sus rosas y re voloteando á su alrededor infinidad de pintadas mariposas que á la luz de un sol esplendoroso, aparecen más bellas por los diversos tonos que sus colores adquieren cuando los rayos del astro-rey las vivifica y alienta; ahí viene la esperada, enviándonos el perfume de su aliento y cubriendo de flores el campo, de verde ramaje los árboles. La primavera hizo su triunfal en trada, y, cual hechicera provista de mágica varita, todo se anima, rever dece y bulle á su paso; ya no se nos presenta como niña anémica de páli do rostro y llorosos ojos, sino que aparece cual fresca mocetona de quince abriles, dispuesta á trastornar con sus coquetonas caricias á la hu manidad entera. Ella es heraldo del placer y la alegri a . Con su presencia todo se reanima; el sol despide chorros de dorada luz sobre la tierra, reverdecen los cam pos, vistiendo sus vistosas galas los árboles que florean, embalsamando con los aromas de sus florecillas el espacio é impregnando el ambiente con sus perfumes; los pájaros semiocultos en el espeso ramaje de las selvas, saludan con sus trinos tiernos y sus cantos tristes y alegras á la hermosa diosa de las flores, y las go londrinas posadas sobre el alambre del telégrafo, cantan en su honor la amorosa endecha que quizás oyeron en africana tierra á la graciosa mora de negros rasgados ojos y cabellos co lor azabache; lucen en los jardines sus colores de cien matices las flores que poco á poco van cubriendo el rosal, donde el jilguero coloca el nido de sus amores; descuelgan la dormida péñola los poetas; salúdanla con júbi lo los niños; los viejos la reciben con agasajo, recordando la primavera de su vida, los venturosos dias de su ju ventud; y las hermosas, entreabrien do en plácida sonrisa los purpurinos labios, á semejanza de la rosa, que abre su corola, envían á la dulce, fe liz primavera apasionadísimos besos y como ella, procurando imitarla, visten preciosas galas, lucen vaporo - sos trajes y adornan sus cabezas con flores, mariposas y pájaros... Pero ¡ay! también la primavera tiene enemigos. Los que durante el invierno han ocultado bajo la capa ó sobretodo la raída levita ó remendado pantalón, miran desdeñosos á la bella, á la diosa que con sus invisibles dedos de rosa, deja al descubierto, lo que el P. Coloma llamaría una pequeñez... josé VEGA BLANCO (BeppoJ
.r-.V.'VLO-- ’ .- XXPOS DEX. PAIS 1 / UNA FAMILIA GALLEGA (Copia de un cuadro de fierros)
7 posición social, alteren en nada, las fraternales relaciones de aquellas gentes siempre dispuestos á recoger y amparar toda buena iniciativa Alli, en aquella casa, encuéntrase el forastero como en la suya propia; aquellos picaros sa lones, aquel patio, lleno de luz, de animación, uo seque extraños encan tos reúne, que no hay oreusano que lejos de su patria, no suspire por SU Liceo. Ya podéis llevar á cualquier pai sano mió al Casino de San Sebastián ó al de Madrid; torcerá el ges to, y os dirá: Si, muy muy hermoso, ¡pero como aquel Liceo de Orense ..! La verdad es, que causa admiración, ver en una capital de ter cer orden una socie dad tan rica, tan prós pera, formada con ele mentos tan heterogé neos, tan diversos y antitéticos. Sus bai les, son famosos en toda Galicia; quizá para conseguirlo haya sido preciso abrir un poco la mano; dejarse llevar un tantico más de lo justo del carácter domocrático de la sociedad. De otras cosas y de otras interio ridades, vale más no hablar. ¿Para qué? Ya es proverbial: sin la bi blioteca del conserje, sin el cuartit.o del jardín, tan hermosa socie dad moriría. Asistid al baile del 2 de Febrero ó pasad una tarde de es tío en aquel fresco patio, y á bu ¡n seguí o que quedaríais asombrados, si no supiéraisque los orensanos reali zan las cosas más admirables con tanta naturalidad, como si de lo más sencillo se,tratase; todas las dificul tades se vencen allí, como vulgar mente se dice, jugando. GALICIA MODERNA 19 j . a . G. :í - — 4 ^ .... ^ IT «¡ ¿íiiaiwiw T
ALBUM DB GALICIA INSTANTÁNEA DÁRSENA DEL PUERTO DE LA CORONA Inauguramos esta sección con uua instantánea de la Dársena del animado puerto de la ciudad herculina. Es esta la primera de una serie de fotografías que iremos publicando en números sucesivos, de pueblos y paisajes de Galicia. La que hoy reproducimos, nos ha sido remitida por ponsal artístico en la Coruña, el distinguido aficionado Riobó. V * nuesL ’ O" corresuyictorLópez
El regalo del Coronel S 1 2 CONTO POPULAR Cando Dios Noso Señor andaba pol-o mundo, foron & velo os Ciegos. — ¿Que querós? preguntoulles Noso Señor. — ¡Diñeiro! dixeron os cregos. — Boeno^ Terédolo, respondeulles. Dempois cliegaron os frades, e tamen preguntou lles: — ¿Que querós? — Diñeiro, Señor. — Qhegades tarde, pois xa o levaron os cregos. — ¡Que se Hiña de facer! ¡Teremos pacencia! — Bacencia teredes. Logo viñeron os escribanos. — ¿Que queredes? — Diñeiro! — Non pode ser: xa o levaron os cregos. — Pois... pacencia. — Levarona os frades. — ¡Vaya un enredo! — Eso teredes: enredos. De seguida persentárons* os gitanos. — ¿Que queredes? Dixolles Noso Señor. — Querémoslle, diñeiro. — ¡Tarde piache! Levárono os cregos. — Ento'n, pacencia. — Esa, xa ll ‘ a din os frades. — ¡E bo enredo ese! — Os enredos dinllos os escribanos. — ¡Vaya un roubo! Pois.,. de eso viviredes, qu ‘ó o úneoo que queda E ilend* enton, o diñeiro ó d ‘ os cregos, a pacencia d ‘ os frades, os escribanos viven d l os enredos y-o xitanos d l o roubo. I. E. 3 4
GALICIA MODERNA 25 HÉROES GALLEGOS JERONIMO BLANCO Uno del montón... Guardaba su pues to en las soledades de la tierra Cubana. Vió abanzar al ene migo, se reunió á otros seis valientes y ¡á defenderse! Cayó como tenia que caer... macheteado, horriblemente heri do, y fué abandona do como muerto. La Providencia, madre amorosa de los hé roes, salvó su que brantada vida, y Je rónimo Blanco no murió ignorado. .. Luego, las fuerzas perdidas, la enferme^ dad, la anemia, el regreso á la patria, á la adorada terrina, y la gloria de unos dias, efímera, incompleta, pasagera.... Después, la existencia trabajosa en un rincón del mundo, su aldeita, Meaño.... Mas tarde, la falta de recur sos, la prematura veiéz.... ¡Quien sabe si el olvido!.,.. G. A.
i '-' V». La instantánea que presentamos en este número ha sido tomada en la carre tera de Orense, en el momento en que varios ciclistas de esta ciudad, regresa ban de una amena expedición, organizada para festejar la venida del buen tiempo, que tras continuados dias de lluvia y de borrasca, comenzaba á reinar, con alegría inmensa de los muchos aficionados que cuenta este género de sport en Pontevedra.^ Pero como en la Casa del pobre dura poco la dicha, aquella satisfacción filé pasagera, y el cielo volvió á entoldarse de negros nubarrones,
GALICIA MODERNA 27 la lluvia cayó nuevamente y nuestras deliciosas carreteras pusiéronse intran sitables; demostrando que no debe el ciclista dejarse llevar de falsas aparien cias. Sin embargo, estas intermitencias poco pueden durar, y fuerte desdicha sería si antes de mucho el sol no brillase con calor .. y constancia Preparémonos, pues, para cuando la primavera sea un hecho, que tras-tan largo tiempo de abstinencia necesitan ya los pulmones aire que aspirar en la rapidez de la carrera y SUS Fifi )l las piernas inactivas con las seductoras de licias del ‘pedaleo. * * * Parece que entre dos amateurs de Villagarcía se ha concertado una apuesta, acerca de cual de ellos hará en menos tiempo el recorrido de la Puebla á Riveira . De icalizaise el propósito, tendremos al corriente de su resultado á nues tros lectores. * - * * Y no va más por hoy. En el prlximo número quizá demos algunas noticias de náutica y de esgrima; pero hoy prescindimos de ellas, no sea que digan ustedes que inauguramos esta sección dando sablazos. GERARDO ALVAREZ No has muerto para mí, porque en tí vivo, Dulce y enamorada prenda mía, Y fiel á tu memoria, todavía Soy del recuerdo de tu amor cautivo. Por tí del mundo me retraigo esquivo Y el paso llevo hacia la fronda umbría, Donde al caer, ya desmayado el día, Pensando en tí consolación recibo. Tan viva estás en mí, que aun me parece, ¡Oh ilusión engañosa del deseo! Que tu muerta hermosura resplandece; Que fija persevera mi fortuna, Y que en mirar tu rostro me recreo Al suave rayo de la blanca luna. n , REY DIAZ Madrid
EL PAÍS DE LOS GRANDES HOMBRES CUENTO SOÑADO Ayer, después de cenar, en la cama me acosté, quedé dormido y.... soné la cosa más singular. Sin darme cuenta, en un-tris, me hallé repentinamente.... junto á la más rara gente del más extraño país. Estaba aquel pueblo ó villa compuesto de emperadores, obispos, grandes señores y títulos de Castilla. ¡Qué entorchados y qué trajes! ¡Cuánta cruz! ¡cuánto oropel! ¡Diablo ... en el país aquel *:odos eran personajes! En las tiendas los letreros eran del tenor siguiente: « Vinos finos y aguardiente por el Cardenal Gis ñeros.» Al lado este anuncio había: «El zapatero CaTiotas tiene, además de las hotas, el tratamiento de usía.» Y de una plaza al principio, leíase: «Don Juan Hueso, Presidente del Congreso \y albeitar del municipio'.» De rótulos, conté mil, por el estilo de aquél; como: «Don Pedro el Cruel Emperador y albañil.» Y uno, en fin, de este tenor, en la misma vecindad: «Nuncio de Su Santidad. Gaubanzos al por mayor .» Hambre sentí, y al instante leí: « Vinos y comidas del Padre Eterno, servidas por un Rey y un Almirante » Pues señor, aquí me meto, dije; tengo dos pesetas, y lomaré unas chuletas con el debido respeto. Entré á saciar mi apetito, tomé asiento, di veloz dos palmadas, y una voz contestó: «Voy, señorito.» Y junto á mí luego, ufano llegóse un rey en persona, de cetro, manto y corona, con una copa en la mano. Por poco falto á la ley de Dios, al verlo venir; pues estuve por decir: «\D ‘ oS pesetas d ese rey\»
GALICIA MODERNA — ¿Qué toma usted, caballero? (decirme al buen rey le plugo) ¿bacalao, congrio, besugo... ó una pata de carnero? — Nada de congrios, ni patas! exclamé con kidalguia; ¿V uestra Magostad podría darme un bisteh con patatas? — Bien, señorito, al momento. ¡Y aquel nieto de Don Fruela me trajo un bistek de suela más duro que el pavimento! ¡Asi su misión divina cumplía aquel coronado! Total, que marché indignado sin darle... ¡ni la propina! Ya en la calle, decidí recorrer la población, llamándome la atención lo que en todas partes vi: mil pedestales llenando, y en posturas diferentes, no de mármol, semovientes, viví tas y coleando, habla ¡hasta en los rincones! estátuas de carne y hueso; y, le pregunté: ¿Qué es eso? á un primo de los Borbones. El, — Son estátuas de alquiler que ocupan las eminencias en las artes y en las ciencias y los hombres de valer. Yo , — Subirá muy poca gente. ¡Solo algún sabio profundo! El. — ¡No; porque aquí todo el mundo se considera eminente! Puede subirse el que quiera, con tal que pague la cuota. ¡Eso el gobierno lo explota como otro impuesto cualquiera. Yo . — ¿Y el pedestal es barato? El. — Muy barato ¡claro está! por quince céntimos, ya puede usted subir un rato. Fo.-Hombre, aquí tengo unreal justo, si subo, aun queda una perra. ¡Voy á subir, que en mi tierra no puedo darme ese gusto! Y en el pedestal vacante, con mi paraguas en mano, á la espalda un cirujano, y una botica delante, coloqueme dignamente, notando en aquella altura que aumentaba mi estatura menguando la de la gente. ¡Con orgullo sin igual herguí entonces la cabeza .. sin ver que tanta grandeza me la daba el pedestal! Hallábame allí á placer y el bajar ya me dolía; pero de seguir... ¡tenía que pagar más alquiler! Hube además de advertir que abajo dos pretendientes, esperaban impacientes el turnopara subir; Y uno me dijo:. « — ¡Qué cuajo! ¡hombre: usted baja ó no baja? Yo. — «Calma, calma, buena alhaja; .espere usted, que ahora bajo.» Por poco caigo de bruces viendo en esto, á un hombrecillo modesto, humilde, sencillo, sin entorchados ni cruces, 29
30 GALICIA MODERNA Y era cosa de pasmar, que á aquel tronado sujeto, todo el mundo con respeto lo saludaba al pasar. Lleno, pues, de admiración, pregunté: — ¿Quién es ose hombre? — Un pobre diablo, sin nombre ni vanidad, ni ambición, respondióme un caballero con suma galantería, (persona de gran valía, Vate y peón-caminero.) lo . — ¿Y así todos le saludan? Peón. — Si-, porque grandes señores, príncipes y emperadores, por todas partes pululan. Títulos, los hay con creces; de sabios, estamos llenos; Y aquí el que más y el que menos fué estatua dos ó tres veces. 3 r 0 - — ¿Y entre tanta pompa y brillo se hace ese hombre respetar? Peón .— ¡Si es el último ejemplar del hombre humilde y sencillo! que aquí á la gente admirada le causa respeto santo, donde ya todos son tanto.... ver á un hombre que no es nada! Tfl. — Tiene usted razón; más es esto tan raro, que apuesto á que ustedes se han propuesto poner el mundo al revés. Al decir esto caí del pedestal, que se hundió. ¡Y aquí el sueño se acabó, porque los ojos abrí! Sueño que ya no me extraña; pues todo lo que he soñado.... ¡el dia menos pensado vá á suceder en España! E nrique LABARTA
* NOTAS SUBLTAS Hemos demorado un dia la salida del primer número de Galicia Moder na, en espera del papel que para la misma teníamos encargado á fábrica; pero como no se ha recibido todavía,' á fin de no^ retrasarlo por más tiem po, lo publicamos hoy en otro papel de clase más inferior. Suplicamos á los señores suscriptores nos dispensen estas involuntarias faJtas; que subsanaremos en los suce sivos números. * * * Los retratos de Jerónimo Blanco y una aldectna de las cercanías de Pon tevedra que hoy reproducimos, han sido hechos por el fotógrafo de esta ciudad Sr. Caramés. * # Mr En el próximo número publicaremos a Alborada clásica de Galicia, arre glada por nuestro colaborador el no table músico D Manuel Martínez Po se, Maestro de capilla de la S. I. Ca tedral de Tuy. * •* -*• •» Hemos recibido un grupo de la Tu na escolar compostelana de 1897, he cho por nuestro corresponsal artístico en Santiago, Sr. Chicharro. Es una hermosa fotografía, que re produciremos en el número próximo. IIP. DE LA VIUDA É HIJOS DE CARRAQAL HOY “ LA O L I V A “ GALICIA MODERNA REVISTA QUINCENAL ILUSTRADA Se publica los dias l.° y 15 de cada mes Director, Enrique Labarta mmm& m mmuwméw Pontevedra .......................... 50 céntimos al mes. Resto de España .............. 1 ‘ 75 pesetas al trimestre. Ultramar y Extranjero.. . 6 » id. semestre. Número suelto: 30 céntimos. L°s pedidos deberán dirigirse á D. Gerardo Alvarez Limeses, Jar dines dJ, Pontevedra, acompañando su importe en libranzas del o-i r0 mutuo, sellos de correos ó letra de fácil cobro. No se servirá ningún pedido al que no acompañe su importe. Para anuncios vease la tarifa que publicamos en otro lugar. Redactor-Ad rn r. , Gerardo Alvarez