scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Memoria leída en el acto de la inauguración solemne del edificio propio de la Caja de Ahorros-Monte de Piedad de Santiago, en 19 de Julio del Año Santo de 1897 / por el Director del Benéfico establecimiento D. Salvador Parga y Torreiro

Parga Torreiro, Salvador

Full text

MEMORIA 'V e ^> LEÍDA EN EL ACTO DE LA INAUGURACIÓN SOLEMNE DEL EDIFICIO PROPIO M OE AHORROS-MOÜTE DE P1EI11D DE SANTIAGO, en 19 de Julio del Año Santo de 1897, POB EL DIRECTOR DEL BENÉFICO ESTABLECIMIENTO S). cfafva2ot/ Soc^cv y ^O'tteí't-o. SANTIAGO: IMPRENTA DE JOSÉ M. PAREDES, Virgen de la Cerca, 30. 1897. UNIVF.KÍlUAI/t DE SANTIAGO DC COMPOSTE1 u Minina. Sr., Señores: Cada uno en su casa, y Dios en la de todos. Así dice el viejo adagio, que, con suma oportunidad, recordaba en el discurso inaugural del curso último dé la Escuela de Artes y Oficios de Santiago, sobre el problema social de la habitación, el eminente publicista, honra de este pueblo y ornamento de la Nación, Excmo. Sr. D. Joaquín Díaz de Rábago. A impulso del senti  miento y de la alta idea que en dicho adagio se contiene, se ha propuesto la Junta de Gobierno de la Caja de Ahorros-Monte de Piedad de Santiago, y ha conseguido con perseverante esfuerzo, tener un edificio propio, con exclusivo destino á sus operaciones: el edificio en que nos congregamos, y del cual se posesiona solemnemente el benéfico Establecimiento en es  tos momentos, con harto regocijo de su Junta de Gobierno y con satisfacción general. Queda, pues, desde hoy, la Caja de Ahorros-Monte de Piedad, en su casa. Quede también Dios en ella; así lo quiere con su corazón y con su alma la Junta de Gobierno, la cual por se UNIVERSIDAD^ DE SANTIAGO DE COMPOSTELA. u — 4— lo mismo y ante todo, ha impetrado las bendiciones del Cielo, que, sobre la Gasa, y sobre cuanto ella significa, y sobre todas las personas que á ella pertenecen, y hayan de pertenecer, acaba de otorgar bondadosamente el Emmo. Sr. Cardenal que se digna presidirnos, con el inmenso caudal de gracias que á tales bendiciones va siempre anexo. Más, ya que inauguramos el edificio en que la Caja de Ahorros-Monte de Piedad arraiga en Santiago, porque sabitlo es que el domicilio propio es como el vínculo y sello déla unión de las personas con el suelo, considero oportuno hacer constar, 1 al propio tiempo que el hecho de esta inauguración solemne, el recuerdo de los precedentes y condiciones con que ha nacido esta Institución; toda vez que no existe hasta ahora un documento que reuna y dé á conocer los datos que voy á exponer, siquiera sea con brevedad suma, y que con detalle aparecen en los archivos de la Sociedad Económica y de este benéfico Establecimiento. La benemérita Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago, que nos honra en alto grado asistiendo en Cor  poración á este acto, ha sido la madre amorosa que nos ha pro  ducido; y ella nos dió, con la nobleza que preside á sus actos, vida libre desde el primer instante de nuestra existencia. En sesión de 31 de Diciembre de 1867, el M. 111 re. socio Dr. D. Vicente Martínez de la RiVa f de grata memoria, presen  taba una moción á la Sociedad, para qüe se creara en esia población una Caja de Ahorros unida á mi Monte de Piedad. Acogido el pensamiento, y nombrada una Comisión para que, de acuerdo con el autor de la moción, diese informe, lo evacuó, apreciando la conveniencia y necesidad de crear ambas InstiIliciones hermanas, y proponiendo como medio de llevarlo á se UNIVr.RSfDADF. DE SANTIAGO DE COMPOS J EU\ u cabo, que se abriese una suscripción de acciones, para formar un capital destinado á la instalación, con interés y amortiza  ción, á medida que las utilidades lo permitiesen. La Sociedad aprobó el dictamen, y acordó el nombramiento de una Comisión que formase el oportuno Reglamentó. Por entonces nada más se ha hecho. En sesión de 31 de Julio de 1872, se dió cuenta de una mo  ción del muy digno socio y, por feliz coincidencia, actual y distinguido Director de la Sociedad Económica, Ilustrísimo Sr. Dr. D. Ramiro Rueda y Neira, proponiendo la creación de una Caja de Ahorros, para jornaleros y artesanos, y un Monte de Piedad, que anticipase, bajo un módico interés, pequeñas cantidades á las referidas clases. La Sociedad estimó la pro  puesta del Sr. Rueda, y comisionó á los señores socios D. Ma  nuel Moreno y García Pan, D. Fr. Pedro Bartolomé Casal y D.Manuel Martínez y Fernández, para que emitiesen dictamen. Lo arduo del encargo, el detenido estudio que la Comisión ha hecho de los Estatutos por que se regían los Establecimien  tos de igual índole de España, y, acaso más que todo ello, las dudas y diversos juicios que acerca de la posibilidad déla vida de la Caja y del Monte en esta población se ocurrían, han sido causas de que la Comisión no informase inmediatamente; y fortuna mía ha sido, al encargarme por primera vez de la Di  rección de la Sociedad Económica, en Enero de 1877, encontrar tan bien preparada la Comisión, para poder utilizar su patrio  tismo y buenos deseos. Le he rogado que se decidiese á emitir dictámen;' y, en efecto, ha presentado, en el mes de Octubre del mismo año, un proyecto de Estatutos. Después de detenida discusión, en muchas y no interrumpi  das sesiones, la Sociedad aprobó dicho proyecto en la de 16 de Enero de 1878. Y elevado^ al Gobierno de S. M. para su apro  bación, ha sido otorgada por R. O. de 23 de Junio. Con arreglo al artículo 6.° de los Estatutos aprobados, se UNIVERSIDADr DE SANTIAGO u — 6nombró la Sociedad la primera Junta de Administración del Establecimiento, y no dudo satisfacer vuestro natural deseo, expresando las personas cpie la han formado; fueron las si  guientes: Sres. D. José López de Amarante, D. Manuel Moreno y García Pan, D. Francisco Poch y Jover, D. Angel Martínez de la Riva Vilar, D. José de Andrés Rodríguez, D. Antonio Ruarte de la Riva, D. Olimpio Pérez Rodríguez, D. José Fernández Vázquez, D. Santiago de Andrés Moreno y D. Urbano Anido. Primera labor de la Junta fué la redacción del Reglamento, que, remitido á la Sociedad Económica en 27 de Junio de 1879, lo aprobó; y obtuvo Ja aprobación del Gobierno de provincia en 13 de Agosto. Precisábase local en que poder vivir, y, á propuesta de la Junta, la Sociedad acordó pedir al Excmo. Ayuntamiento de Santiago el entresuelo del Convento de San Agustín, que dice á la calle de la Virgen de la Cerca, con entrada por el callejón de la Oliveira, desocupado en aquella época. La Corporación mu  nicipal tuvo á bien acceder, concediendo gratuitamente el local solicitado, en 21 de Octubre de 1879. Precisábanse también recursos para la instalación, y la So  ciedad Económica los facilitó en 2 de Noviembre, abriendo á favor de la Junta un crédito, reintegrable, de 10.000 reales, casi todo su modesto caudal, del que tomó la Junta 7.000, em  pleando 5.000 en la habilitación del local, y 2.000 en impresión de Estatutos y documentos para las operaciones, y adquisición de algún mobiliario. Fueron nombrados, como únicos empleados del Estableci  miento, un Secretario de la Junta y Tenedor de Libros, y un Conserje porteros, sin señalarles sueldo, en tanto que no se conociesen los rendimientos de las operaciones. _ Cúmpleme recordar con reconocimiento, que, en aquellos días, y con el carácter de Director de la Sociedad Económica, que todavía continuaba y continué desempeñando hasta el año de 1884, por reelecciones sucesivas con que la Corpo- — I — ración me lia distinguido, acudí á la bondad de la testamen  taría del buen Sr. D. Manuel García Pan y del inolvidable Emmo. Sr. Cardenal Paya Arzobispo de Santiago, en solicitud de auxilios pecunarios para la Institución; habiendo obtenido 2. (XX) pesetas, de cada uno. Así dispuestas las cosas, pudo pensarse en la inauguración del Establecimiento, en sus dos secciones; señalando la Junta para ello el Domingo l.° de Febrero de 1880. La Sociedad Económica acordó solemnizar tan fausto aconte  cimiento, acudiendo en Corporación, acompañada de todas las Autoridades y personajes de la ciudad, procesionalmente, des  de el local del Convento de San Martín, en donde entonces se hallaba, al de la Institución que iba á dar principio á sus funcio  nes, á las once de la mañana de dicho día l. o de Febrero de 1880. Allí aguardaba la Junta, saliendo al vestíbulo para recibir á la Sociedad; y todos reunidos, después de un oportuno y correcto discurso del limo. Sr. D. José López Amarante, Pre  sidente de la Junta, de algunas palabras alusivas al acto que he creído de mi deber pronunciar como Director y Presidente de la Sociedad Económica, y que, más bien que cumplimiento de un deber, era expresión del júbilo que en mi alma rebosaba, al ver que era un hecho la instalación de la Caja de AhorrosMonte de Piedad en Santiago, y después de hablar varios Seño  res, que hicieron uso de la palabra en tonos tan breves como sentidos y patrióticos, para felicitar á la Sociedad y á la Insti  tución naciente, y hacer donativos pecuniarios para esta; comenzaron las operaciones propias del Establecimiento, con varias imposiciones en la Caja de Ahorros, al frente de las cua  les por deferencia de los individuos de aquella Junta, figura, en la Libreta número l.°, la de 100 pesetas, que yo impuse á favor de mis hijos; y con una operación del Monte, hecha por el hon rado industrial de esta ciudad, D. Agustín Cerqueiro Domín  guez, asistente al acto,el cual dejó su petaca de plata en prenda de una peseta, que tomó á préstamo. Sobre la mesa estáaquese UNIVF.RSÍDADr DE SANTIAGO u -14Conste, Señores, y entiéndanlo bien los que necesiten en  tenderlo por no tener opinión bien formada en el asunto, que este edificio no se ha hecho con el dinero de los necesitados y en perjuicio de legítimas aspiraciones á mayores beneficios. No. El Monte de Piedad no ha ganado nunca, ni gana; ha per  dido siempre, y mal pudo ser por lo mismo quien construyese el edificio. Todos los intereses pagados por los empeñantes, desde que el Monte de Piedad funciona, no llegan á cubrir lo que se gastó para sostenerlo. Con visos de razón podría atribuirse la obra ejecutada á los imponentes de la Caja de Ahorros, si no fuese evidente que en sus actos no preside el principio de liberalidad ni de sacrificio, sino el de ahorrar y formar capitales y percibir por ellos el interés que de ordi  nario dan los Establecimientos de naturaleza análoga. Pero lo que no puede desconocerse en justicia, es la participa  ción que en los méritos de lo ejecutado alcanza á los que han contribuido á formar el capital invertido, ora con sus generosos donativos, ora dejando de percibir alquiler por el local hasta el presente ocupado, ora, en fin y principalmente, prestando su crédito y sus valiosos y dilatados servicios, sin retribución ni compensación alguna, que no fuese el gozo in  terno del bien obrar, y consiguiendo por semejante modo el progreso firme del Establecimiento con los sobrantes que un año en pos de otro hanido acumulándose," y que, por dicha, no han experimentado nunca disminución. No me refiero solamente á mis dignísimos compañeros en la actualidad, de quienes, por no lastimar su modestia, nada os diré acerca de la religiosa abnegación y escrupulosa exactitud con que cumplen los penosos deberes de su cargo. Al aludir á los de hoy, aludo igualmente á los que han sido compañeros durante algún tiempo, y á nuestro lado están sentados; y alu  do también, Señores, y para ellos evoco vuestro afectuoso re  cuerdo, y vuestras preces, especialmente las vuestras virtuo  sísimo y venerable Pastor, aludo, os decía, á mi predecesor, y u — 15 — primer Presidente, dechado de amor á su pueblo de Santiago ; Sr. López de Amarante, y á los seis vocales que han muerto en el ejercicio de sus funciones: Sres. D. José de Andrés Ro  dríguez, D. José Fernández Vázquez, D. Jorge de la Riva y Riva, D. Norberto Calle y García, D. Antonio Ruarte de la Riva y D. Pedro Rovira Carrero, á quienes la Providencia habrá pre  miado la caridad que han practicado en este mundo. Mas, si esta no es, en rigor, la obra de los necesitados ni aun de los"que ahorran, para unos y otros habrá de servir ex  clusivamente; y esto és lo que les importa y conviene. Y como quiera que de nuestro pueblo son los que necesitan, y en nuestro pueblo están los que economizan y prosperan, y al pueblo pertenecemos los miembros de las Juntas pasadas y de la presente, descuella por encima de todo una verdad respec  to á nuestro edificio: que es edificio popular, y la Institu  ción santiaguesa por excelencia. Siga el pueblo de Santiago teniéndola por suya; pero no ol  vide que, como dice un insigne publicista inglés, hablando de las formas de Gobierno, no basta con quererla, es menester hacer cuanto ella requiere como indispensable para su subsis  tencia, y abstenerse de todo lo que pueda menoscabarla y re  dundar en su detrimento. Sosteniendo el pueblo compostelano esta Caja de Ahorros-Monte de Piedad, coopera á la solución armónica y pacífica del problema social, que es el problema de la época presente. Así lo han comprendido los que con juicio claro ven en esta solemnidad una de las principales fiestas que en estos dias alegran á propios y á los extraños que nos favorecen con su concurrencia; de ello dais, por modo elocuente, testimonio irrefragable, los que honráis este acto con la asistencia, que de corazón os agradecemos, y por la cual nos felicitamos. se UN1VERS1DADF. DE SAN TIAGO u -16Siempre habrá, por desgracia, menesterosos que precisen acudir al Monte, huyendo de los usureros, para remediar sus desventuras; y no faltarán nunca, y aumentarán á medida que se conozca bien el carácter y servicios de estas Instituciones, quienes, sin ser menesterosos, acudan al Monte de Piedad, como institución de crédito, á buscar cantidades'prestadas con garantía de sus bienes muebles ó alhajas para sus conve  niencias. Tampoco faltarán nunca en Santiago, y es de espe  rar de las buenas costumbres ¡y genio previsor de este pueblo que aparezcan en progresión creciente, los imponentes en la Caja de Ahorros. No es necesario, pues, ser profeta, para ase  gurar á la Caja de Ahorros Monte de Piedad de Santiago, si los hijos de Compostela quieren sostenerla, mucha más vida que la del edificio que inauguramos, no obstante la mucha que por sus condiciones de solidez está llamado éste á tener. Pero, cabe en lo humano, que es por nota característica de nuestra condición, contingente y mutable, que la Institución desaparezca. En previsión de tan inesperado suceso, la Junta de Gobier  no, representación genuina de la Institución, ha pensado en el destino de este edificio; y, sin ley alguna que para este caso le imponga la sucesión forzosa, como buena hija de la Socie  dad Económica de Amigos del Pais, no sólo se honra demos  trando públicamente su filiación, con el escudo de su augusta madre esculpido en el frontón de la fachada principal de esta casa, sino que en el proyecto de reforma de los Estatutos que ha formado y está en trámite, consigna como disposición fun  damental que: «En el caso de que esta Institución llegue á ex  tinguirse, los bienes y capital de la misma pasarán á la Socie  dad Económica de Amigos del Pais de Santiago». — 17 — Confiando en Dios y en nuestras buenas obras, terminemos, ([no bien lo merece vuestra bondadosa y fatigada atención, haciendo votos para que, lejos de darse aquel caso de heren  cia, vengan Años y Años Santos en que se asocien como en este día, con el placer que nos anima, las Juntas de Gobier  no de la Caja de Aliorros-Monte de Piedad y el pueblo de San  tiago, á Un de contribuir á las fiestas dd nuestro excelsoPatrón, y Patrón de las Españas. HH DICHO Salvador Parga Santtarjo 19 ele Julio do 1897. Por acuerdo de la Junta de Gobierno, para celebrar esta solemnidad , se inaugurarán las operaciones de la Caja de Aho  rros-Monte de Piedad, en el nuevo edificio, con la devolución de prendas de pequeños préstamos, pór valor de 5.000 pesetas; // abriendo Libretas, por igual cantidad, á favor de los pobres del término municipal que nazcan desde el día 19 al 55 de este mes de .latió, g de los que queden huérfanos de padre en los mismos di as, g no e.rcedan de la edad dé 15 años. u UNIVERSlDAüh DE SAN riACO DE COMPOSTELA — 19 — JUNTA DE GOBIERNO DE LA CAJA DE AHORROS-MONTE DE PIEDAD, EN EL AÑO DE 1897. DIRECTOR limo. Sr. D. Salvador Parga y Torreiro. VICEDIRECTOR Sr. D. José Palo Espiñeira. SECCIÓN DE LA CAJA DE AHORROS. CONTADOR Sr. D. Dámaso Sáinz Lalinde. TESORERO Sr. D. Manuel Moreno y (¡arcía Pan. SECCIÓN DEL MONTE DE PIEDAD. CONTADOR Sr. D. Santiago de Andrés Moreno. TESORERO Sr. 1). Olimpio Pérez Rodríguez. VOCALES Sres. D. Francisco Poch y Jover. » Manuel Valenciano Lalinde. » José Varela López de Limia. » Agustín Cerqueiro Domínguez. » José García Mouriño. » Antonio Varela Tojo. » Ramón de Andrés García y López. » Manuel, Gasas Chico. se UN1VERSIDADE DE SANTI/\GO DE COMPOSTELA u UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOS TELA