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La libreta francesa: mayo del 68

Cohen, Emma

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145 Dossiers Feministes, 24, 2018, 145-162 - ISSN: 1139-1219 - DOI: http://dx.doi.org/10.6035/Dossiers.2018.24.10 EL MAYO FRANCÉS DEL 68. LA HERENCIA INTERMINABLE TESTIMONIOS LA LIBRETA FRANCESA. MAYO DEL 68 THE FRENCH NOTEBOOK. MAY ’68 Emma Cohen 29 de abril de 1968.- Los Pirineos. España y Barcelona se acercan. Miedo, del otro lado volveré a ser obediencia desgarrante, todavía estoy en Francia, quizá aquí podré hacer para que mi vida cambie. Pido bajar. En autostop hasta París. 30 de abril. París.- Me dejan en rue de Malte, donde Malek dijo que pararía. Arriba, en un minúsculo apartamento, gente empijamada me susurra «bonne nuit». Malek hace planes en la entrada-comedor-estudio del apartamento. Cansancio, la voz de Malek me acuna. 1 de mayo.- Los maestros que nos acogen vuelven de sus clases y me piden que traduzca una canción de Violeta Parra. Descubro a la artista chilena al tiempo que intento pasar «Gracias a la vida» al francés. Viola de los Andes me cautiva, 12 horas en París y todavía no caminé por ninguna de sus calles. Salgo cuando recuerdo que nos citamos en el Colegio de España, al pasar por un kiosco una foto de mis padres en La Vanguardia me corta el aire hasta que un zumbido exterior, denso, me devuelve a París. Cientos de miles de personas avanzan por un boulevard, pancartas, la Marsellesa, alguien comenta que el paro roe a los obreros más jóvenes, ¡una bandera negra!, salgo flechada hacia ella, me uno a los manifestantes del 1º de Mayo y camino de la République a la Bastille junto a los de Nanterre, en contra de una universidad tecnocrática que de hecho prepara a sus alumnos para que luego conformen los cuadros explotadores, a favor de que las actuales estructuras de la sociedad estallen: «–Hasta ahora nos desarrollamos en el ámbito universitario, pero sólo conseguiremos el cambio si nos unimos a la protesta objetiva, que es la lucha de los obreros». Avanzo junto al que me instruye, del 22Mars. Alrededor, estudiantes situados a la izquierda del Partido Comunista, «groupuscules de gauche» = 22Mars + ML (marxistas-leninistas) + trotskystas + Viet-Nam + pro-chinos… Por primera vez canto la Internacional sin ser acallada. EMMA COHEN TESTIMONIOS: LA LIBRETA FRANCESA. MAYO DEL 68 146 Dossiers Feministes, 24, 2018, 145-162 - ISSN: 1139-1219 - DOI: http://dx.doi.org/10.6035/Dossiers.2018.24.10 Francia comparada con España se me antoja Jauja. Durante la marcha, borracha de gente unida, intento hacer como los otros estudiantes, lanzados a entablar diálogo con los obreros más jóvenes. Termina la manifestación obrera (14 años sin hacerla a causa de una prohibición gubernamental que esta vez se han saltado a la torera) y acudo al Colegio de España. Allí los exiliados de la Guerra Civil celebran un encuentro republicano pleno de nostalgia. Comparece una España que desconozco, un gobierno paralelo sin Franco, inexistente en cuanto al mando peninsular. Viven en la Francia de De Gaulle y Pompidou pero respiran España rojinegra, truncado ayer igualitario. A las tantas alcanzo el apartamento. 2 de mayo. Nanterre/la Sorbona.- Me apeo en «Folie-Nanterre» y sigo (entre suburbios) hasta dar con los bloques enfangados que configuran la recién construida ciudad universitaria de Nanterre. Ahí residen, mitad chicas/mitad chicos, 15 000. Transito junto a estudiantes de ultramar y pijos parisinos. Corredores desnudos, cemento al infinito. Al dar con el edificio C busco a los del muy reciente «Mouvement 22 Mars», antes «Enragés». «(…) Los obreros se aburguesan, entre los últimos rebeldes capaces de rechazar la sociedad de consumo encontramos ahora a los parias del Tercer Mundo y a una minoría resuelta de estudiantes, los privilegiados, los herederos que rechazan la herencia». El que habla según Marcuse, armado con un tirachinas, la tapa de un cubo a modo de escudo, me dice que en el 22Mars hay estudiantes no politizados (hartos de tanta prohibición y/o del futuro que les aguarda con el Plan Fouchet), estudiantes antifascistas, y estudiantes de distintos grupos de extrema-izquierda de la Facultad de Letras, y se llaman así, 22Mars, porque tras la detención de un estudiante nanterriano durante el ataque a los locales de American Express, anarcos eficaces, enragés, gente de la Juventud Comunista Revolucionaria y del Comité Viet-Nam de Base y demás detractores del sistema vigente, 142 en total, ocuparon el pasado 22 de marzo el edificio administrativo de Nanterre, que sus portavoces suelen ser «Dany»..., interrumpe sus explicaciones, debe reemplazar a un centinela: «Occident» amenaza con tomar la Fac. –¿Occident? –De extrema derecha. Atacarán junto a 500 llegados de provincias. Pero las jornadas antiimperialistas tendrán lugar. Adiós, me reclaman en el tejado. A la espera del encontronazo asisto a una discusión libre y percibo que estoy ante un nuevo mouvement universitario. Según se expresan algunos de sus componentes, el 22Mars es partidario de la autodeterminación, antiburocrático, marcusiano, y dedicado a evidenciar las contradicciones del sistema y a facilitar una espontánea revolución general. En el bloque C cualquiera puede hablar. Las críticas al sistema imperialista se suceden. Me ofrecen una baguette, tras devorarla busco un rincón donde dormir, pero los pasillos se extienden por doquier. Recorro la residencia de las chicas y allí me entero de que el decano de Nanterre, 147 Dossiers Feministes, 24, 2018, 145-162 - ISSN: 1139-1219 - DOI: http://dx.doi.org/10.6035/Dossiers.2018.24.10 EL MAYO FRANCÉS DEL 68. LA HERENCIA INTERMINABLE con el pretexto de que sino correrá sangre, acaba de suspender todas las clases y cerrado la facultad de Letras sine díe. Vuelvo a París junto a unos que van hacia la Federación de Grupos de Estudios de Letras, sección UNEF (Unión Nacional de Estudiantes de Francia), en la Sorbona. Cuando llegamos, el local de la FGEL arde. El fuego (prontamente vencido) se debe a los fachas de «Occident». Pernocto en la Sorbona junto a algunos estudiantes dispuestos a impedir más incendios y, mientras reconvertimos mesas y sillas en armas de defensa, una misma pregunta obtiene respuestas contradictorias: mis compañeros pertenecen a distintas asociaciones. Inicio un diccionario de siglas y la cabeza se me derrumba cuando voy por UDR, Unión para la Defensa de la República = Gaullistes. 3 de mayo. La Sorbona.- Varios centenares de estudiantes protestamos (ya me creo una más) en el patio de la Sorbona contra el cierre de Nanterre, la comparecencia de 8 estudiantes ante el Consejo de Disciplina y el incendio de la FGEL. Ya en el apartamento informo a los maestros acerca de Nanterre. Claire y Paul comentan la estructura represiva francesa y la tipifican de monumental. Según Claire, tanto el aparato del Estado, como la Prensa, como las organizaciones políticas y sindicales francesas, canalizan hasta su exterminio todo tipo de reivindicaciones. Prenden la radio: «(…) entre la 13 h y las 15 h, el rector Roche llamó a la policía, a las 16.45 (tras mi marcha) los flics ocuparon la Sorbona, y hacia las 17 h –durante la celérica e improvisada manifestación contraria a la ocupación–, fueron detenidos con engaño los máximos líderes, Cohn-Bendit y el vicepresidente de l’UNEF, entre ellos». La pareja docente monta en cólera. Acudo con ellos al Quartier Latin, pero una vez allí el bochinche es tal que enseguida los pierdo: Kandinsky, su «Dipinto con punte», cobró vida. Entre gritos y humo recorro el mosaico bélico, las zonas liberadas, el vuelo del adoquín. Jamás había visto cosa igual. Imposible en España. En Barcelona los «grises» habrían recibido el primer amago de encontronazo con disparos «al aire», alguien caería malherido o muerto, miedo insuperable, desbandada general, tunda y fin de la protesta. En España, si te defiendes así, llueven muertos. Nunca había visto violencia en ambos bandos, granadas lacrimógenas, latas transformadas en cocktails molotov, coches volcados… ¿Quién comanda las razzias callejeras? Todos y nadie: universitarios, profesores como Claire y Paul, bachilleres, jóvenes obreros sin trabajo... «–Libérez nos camarades!/ La Sorbonne aux étudiants!/ CRS-SS!/ Halte à la répression!–» La espontaneidad reina, el barrio se nimbó de protesta. En el Boulevard St-Michel los adoquines pasan de mano en mano, en cadena, también por las mías, de atrás hacia delante, hasta ser lanzados contra los vehículos de la policía. Algunos utilizan walkiestalkies para prevenir la ruta de los flics. Se alza la primera barricada, no muy alta, salvable, pero suficiente para aunar a estudiantes y obreros y deslindar la ocupación del terreno: de EMMA COHEN TESTIMONIOS: LA LIBRETA FRANCESA. MAYO DEL 68 148 Dossiers Feministes, 24, 2018, 145-162 - ISSN: 1139-1219 - DOI: http://dx.doi.org/10.6035/Dossiers.2018.24.10 un lado el Estado Represor y del otro el Estado Espontáneo, gente que defiende la zona liberada. Así hasta las 11 de la noche, entonces, a los que seguimos de gresca en la calle, aún sin militar en estructura alguna, se nos invita a un rosario de reuniones en donde acuden, a medida que los sueltan, parte de los 578 detenidos, y en donde gente de JCR, UNEF, ML y 22Mars intenta comprender lo sucedido y discute sobre qué hacer. L’UNEF convoca una nueva reunión, unitaria. De nuevo se intenta desentrañar la espontánea reacción, pero faltan claves, nadie controla a los estudiantes. Imposible obtener conclusiones válidas. Los del Sindicato Nacional de Enseñanza Superior abogan por evitar más enfrentamientos: las fuerzas represivas podrían machacar a los incontrolables espontáneos. El cansancio es grande pero aguanto y, cuando el representante del 22Mars propone una manif para pasado mañana, respiro. Ya tengo futuro. 4 de mayo, sábado, Nanterre.- Durante la dormida (acabé en la Residencia de chicas) alguien entremetió en esta libreta una nota según la cual en el barrio Latino/rue Bonaparte ofertan una «chambre de bonne» a cambio de cuidar de 2 niños las tardes laborables. Antes de acudir paso por el amphi C, allí, junto a 2000 estudiantes, está el haut-parleur más leader del 22Mars, Dany, Daniel Cohn-Bendit, 23 años, 2º de Sociología, partidario de que hagamos frente a la policía. Según Cohn-Bendit luchar en estos momentos no es más que una acción racional y política. La rue Bonaparte va desde el Sena hasta rue Vaugirard y contiene la plaza St. Germain des Prés, tiendas dedicadas a la pintura, teatro… y la plaza St. Sulpice. La familia del anuncio habita en el tercer piso de un edificio parecido al resto. Allí, una vez aceptada, subo hacia mi «paga», hacia la «chambre de bonne», la habitación de la criada, sita más allá de cuando parece que la casa acaba, tras una escalera puerca, en un pasillo con bombilla minutada que se apaga al dar yo con la puerta de la chambre, del otro lado un catre pegajoso y cuatro paredes húmedas casi líquidas, sin ventanas ni armario ni agua. El lavabo comunal queda a la entrada del pasillo, y al fondo del mismo, un agujero, un «váter francés» duro de frecuentar. Vale, llegaré vacía. Arranco lo que pueda considerarse tela y escapo hacia el barrio, todavía alfombrado de protesta (hierro, laterío explosionado, señales arrancadas de cuajo…) y trufado de guardias que impiden acceder donde peor les fue. No importa. Hago un alto en la lavandería más barata y escribo aquí. Viva. Libre. Feliz. Al fin alcancé el 0 y encima encontré espejo, de chiripa, pero encontré espejo. ¡Jamás soñé un París tan semejante a mí!, con gente que, en pos de vivir según palpita, explotó al tiempo que yo, mismo feeling, contra la RÉPRESSION. Mis tripas atronan, dos huevos duros bastan para acallarlas. El deleitoso espiral post-delirium prosigue, entro en la terraza de un bar de la plaza St. Michel con la sensación de entrar en «Café nocturno» de Van Gogh. Sentada 149 Dossiers Feministes, 24, 2018, 145-162 - ISSN: 1139-1219 - DOI: http://dx.doi.org/10.6035/Dossiers.2018.24.10 EL MAYO FRANCÉS DEL 68. LA HERENCIA INTERMINABLE junto a más, todo vago resplandor, me entero de algunas secuelas: 83 heridos leves entre la Policía + un brigadier grave por impacto directo de adoquín volandero. De los estudiantes retenidos por posesión y transporte de armas de 6ª categoría, al considerarlas peligrosas en manifestaciones, han sido inculpados 12, ante lo cual el Sindicato Nacional de Enseñanza Superior acaba de convocar una huelga solidaria. Se me van los últimos francos en un transistor y una linterna. Y Pompidou en Irán, como si tal. 5 de mayo, domingo.- «Energúmenos seudo-revolucionarios», así nos define L’Humanité. Mañana tengo manifestación y niños. En el Jardin de Luxembourg descubro un estanque surcado por barcos jíbaros, ¡bien, donde los Planchard vi un velero parecido! Resuelto el problema canguro, se me va parte del día a orillas del Sena. Integrada, leve, aspiro bohemia endomingada. Unos chicos me regalan un foulard negro y unas gafas-ventosa de las de ir en moto, «anti-lacrimógenas». Al atardecer, incapaz de volver a la chambre, retomo el barrio Latino, casi nadie en la calle. París en domingo = Belleza y hambre. En el pequeño tramo ajardinado de una plazuela, rodeado de cajas de cervezas, descubro a Peter Schumann culo en tierra, encancionado, a su bola. Me siento a su vera. Al cabo de varios cantes vuelve de su nostalgia y me contempla. «Soy de Barcelona, también estuve en Nancy», digo. Y el silencio vuelve. Se está bien así. Más luego, Schumann señala los botellines y farfulla «Las cervezas, óptimas para las resacas, alimentan un huevo». Albea mientras bebemos cerveza, la testa del hacedor de «Bread and Puppet» en mi regazo. 6 de mayo, lunes.- Despierto a las 9, sin hacedor ni cervezas, el barrio tomado por los flics. Aunque la Prefectura prohibió la anunciada manifestación, me uno a los 1000 y pico que reclaman la apertura de la Sorbona + amnistía para los que ayer fueron condenados a varios meses de cárcel + que la policía abandone el barrio Latino. Con las primeras escaramuzas estallan las primeras granadas. Varios chicos de unos 15 años (Comités d’Action Lycéen) reciben a palo seco una tunda de la hostia. Acudo al meeting de la Facultad de Ciencias y luego me persono donde los Planchard para hacerme cargo de los niños. Jugamos a las «merienditas» y cuando llega el padre salgo espiritada hacia la manifestación. Según la radio más de 10 000 protestaron de Denfert-Rochereau a Saint-Germain..., vale, queda cerca..., ¿qué es aquello?, salgo disparada hacia una barricada, muy alta, en llamas…, ¡los CRS!, ¡erré el bando!, retrocedo, el cielo gira como una peonza bífida, Bakunin vuela con Mao, los gendarmes disparan a dar, el líquido de las granadas quema, ayudo EMMA COHEN TESTIMONIOS: LA LIBRETA FRANCESA. MAYO DEL 68 150 Dossiers Feministes, 24, 2018, 145-162 - ISSN: 1139-1219 - DOI: http://dx.doi.org/10.6035/Dossiers.2018.24.10 entre acción que brinca sobre el tiempo, lo estremece. Sigo hasta que suenan los primeros «À demain!» (eso significa que de seguir a partir de ahora en la calle tengo todas las papeletas para acabar en Beaujon, y de allí, como echan a los extranjeros, directa a Barcelona, ¡no!) À demain!, y huyo hacia la chambre, la radio prendida –«(…) plus de 800 blessés…»–, sin importarme que las sábanas recién lavadas huelan a confitura de nardo. 7 de mayo, martes.- L’UNEF lanza una consigna de huelga ilimitada y anuncia una manif para esta tarde. Acudo tras dejar una nota donde los Planchard. La serpentina humana arranca (20 000 según la radio: instantánea) y avanzamos en pos de que las autoridades concedan las 3 demandas (reabrir las Facultades, amnistía para los condenados, liberación del barrio), la otra orilla como objetivo, para que «le tout Paris» nos oiga. Montparnasse, Invalides, la Asamblea Nacional..., ¿vamos ahí?, no, l’UNEF lleva las bridas, el Sena, stop, el puente Alexandre III bloqueado, da igual, los flics reaccionan tarde y cruzamos por el de la Concordia ¡Hop hop hop! 50 000 manifestantes de trote cardíaco-verbal y ultra-sonoro, «¡hop hop hop!». Marchar con el transistor prendido, por el inmediato eco elíptico, emociona al ego y a la inteligencia, «haces» casi al tiempo que oyes lo que otros escuchan que haces y «haces» al mismo tiempo que te enteras de qué «hace» el resto, así, según haces y escuchas puedes pensar y reaccionas, ¡hop hop hop!, ¡nuestra es la orilla derecha!, ¡los Campos Elíseos! –«Le pouvoir est dans la rue!»–, ¡nuestra es tanta alegría! Alcanzamos Place de l’Étoile eufóricos, semejante el conjunto a «due ovali» de Kandinsky. La serpentina humana abraza la Tumba del Soldado Desconocido. Sentada, 50 000 cantando la Internacional al vacío. Cuando la noche abraza el Arco del Triunfo –«Libérez nos camarades!»– recuperamos la orilla izquierda, «nuestras» calles, tomadas por los flics/CRS. Allí, pese al servicio de orden-UNEF, vuelve la gresca. A las 23 h cae una tormenta de órdago y luego, en rue de Rennes, se arma la intemerata hasta las 2.30. Me duele tanto una rodilla que, cuando vuelvo a la chambre y encuentro el camastro ocupado, me enrosco en el suelo y adiósmuybuenas. Tras alcanzar el cenit la pareja abandona «mi chambre» despacio, feliz: «bonne nuit, bonne nuit». Los habitantes del pasillo utilizaban y utilizarán «mi chambre» como picadero. Vale. 8 de mayo, miércoles.- Despierto pasado el mediodía, la radio en marcha «–(…) 805 heridos, 475 detenidos, 17 arrestados (…) Le Ministre de l’Éducation déclare: «La Sorbonne réouverte demain si les conditions le permettent». Aplaudo a causa de mi rodilla, ¡fin de los encontronazos! Como de momento no puedo correr escribiré aquí a la espera de que abran la Sorbonne. Siento dolor post reyerta. Y asfixia. En la chambre me asfixio. Acudo a la plaza St. Michel. Frustración en la terraza de Van Gogh a pesar de que el resto de Francia también se mueve. Manifestaciones en Lille, barricadas en Bordeaux, endurecimiento de la huelga en Clermont-Ferrand, el prefecto de París envía sus gendarmes a Bretagne, los autobuses no 151 Dossiers Feministes, 24, 2018, 145-162 - ISSN: 1139-1219 - DOI: http://dx.doi.org/10.6035/Dossiers.2018.24.10 EL MAYO FRANCÉS DEL 68. LA HERENCIA INTERMINABLE ruedan en Nantes, paro entre los obreros del metal y la construcción, los campesinos desfilan en Mans, Brest... Hasta ahí todo bien. Pero como el ministro de Educación dijo que si volvía el orden podrían abordar la reapertura de Nanterre y la Sorbona, los de la terraza, afines al 22Mars, piensan que algo en lo profundo se torció. ¿Pacto subterráneo? La Unión Nacional de Estudiantes de Francia y el Sindicato Nacional de Enseñanza Superior nos convocaron y durante el meeting (temen a Cohn-Bendit y a todos los del 22Mars) sólo pudieron hablar los líderes sindicales. La UNEF controló esa reunión, y también la marcha hacia el barrio Latino, y una vez en él, su servicio de orden prohibió a más de 20 000 enfrentarse a los polis movilizados en torno a la Sorbona. No importa, porque enseguida 17 de los detenidos son inculpados y el jefe del Sindicato Nacional de Enseñanza Superior acude a una reunión del 22Mars y acepta secundar «nuestra» manifestación para este viernes «exigeant la libération de tout le monde, l’amnistie de tout le monde, en particulier des étrangers arrêtés». Noche del miércoles 8 = descanso obligado + asfixia en la chambre. Recuerdo cuando la hermana 1ª en Irlanda, entonces tuve un cuarto para mí sola y tampoco pude parar en él. Vale. Así fue. Pero ahora debo cambiar, porque si ahora no descanso, si luego en la calle no doy el máximo, me iré al garete = internada en Beaujon. Perderé este París antes de ver en qué queda tanta pasión. «De la révolte à la révolution». Eso, quiero vivir una Revolución, ésta, y hacer por ella, y para que así sea, al recogerme aquí, en vez de huirla, debo abrazar la soledad. De chimpancé a orangután. Para conseguirlo rescato soledad mía ya disfrutada (en las rocas del Cabo de Creus, regando los naranjos del Delta…) y con esa soledad vuelvo y con ella devengo orangutana en esta chambre sin ventanas. 9 de mayo, jueves.- Pese a las promesas del rector Roche y del ministro Peyrefitte, Nanterre y la Sorbona siguen cerradas. Salgo por ver cómo responde mi rodilla mala. Cientos de estudiantes sentados a lo largo del Boulevard Saint Michel, voces impacientes, meetings espontáneos, discusiones, sigo, apenas me duele, en place de la Sorbonne hay gente del 22Mars y alguien grita «¡Viva Madrid!». Callejeo en pos de prensa paralela. Pintadas, papelas imaginativas, ciertas. Más leo y más pienso que los mandas franceses con eso de no acceder hoy a los 3 puntos han metido el cuezo. Peor para ellos, porque ahora –al alba, cuando escribo– ya me encuentro bien, dispuesta a seguir. Y supongo que a otros les pasará igual. 10 de mayo, viernes.- Con los niños, jugando a las barricadas –2– en su casa. Una en la entrada principal y la otra ante el cuarto de jugar; alzadas con muebles, cacharros, juguetes… Y al verlas, Mme Planchard las dejó tal cual, «–¡Que las quite mi marido!», gritó. Dejo a la familia Planchard jugando a la «révolution d’intérieures», salgo, y más avanzo hacia Luxembourg y más constato que el barrio ha sido tomado por los CRS, parecidos a los «grises» EMMA COHEN TESTIMONIOS: LA LIBRETA FRANCESA. MAYO DEL 68 152 Dossiers Feministes, 24, 2018, 145-162 - ISSN: 1139-1219 - DOI: http://dx.doi.org/10.6035/Dossiers.2018.24.10 pero con impermeable. Miles de CRS cercan a miles de civiles, tan bullentes éstos como un hormiguero en peligro. En place Edmond Rostand encuentro a la deriva el multinúcleo de un vasto conglomerado de manifestaciones varias, los puentes están bloqueados, imposible salvar el cinturón del Estado, alcanzar la orilla derecha. Queda una salida libre, pero como nadie quiere abordarla un magma alucinado campa al pario. Vagabundeo junto a otros. Se alzan voces a favor de retomar la Sorbona pero a los representantes y portavoces de varias organizaciones les parece una insensatez. Parte se abre y parte, procurando no provocar, ocupamos calles, plazas, y como no queremos encajar una paliza del Estado a palo seco comenzamos a alzar barricadas por doquier, así cuando los CRS reciban la orden de echarnos se les podrá frenar. Al principio, por falta de práctica, las barricadas salen medio mal, pero pronto se les pilla el tranquillo. Vehículos, rejas, sacos de cemento, adoquines, señales de tráfico, cascotes, todo vale. Las 22 barricadas de Gay-Lussac, aunque demasiado juntas, impactan un huevo. La barricada de l’Abbé de l’Epée (made blousons noirs) y su luenga cabellera de alambre suscita asombro. El vecindario nos contempla desde sus ventanas al tiempo que escucha la radio, también nosotros, hay miedo y trabajamos en silencio para poder oír los transistores. Dan las 24 h y los CRS siguen quietos, aguardando órdenes. Y eso que Dany y Geismar, para evitar una masacre, han pedido a Roche y a Chalin que la policía abandone el Quartier y ambos rectores quedaron en comunicar de inmediato las apreciaciones de los portavoces estudiantiles a las autoridades pertinentes. Pero las autoridades pertinentes no deben de andar muy a mano porque pasa el tiempo, la noche avanza a lomos del júbilo y del miedo, en algunas calles con tanto adoquín fuera aflora la arena, «Sous les pavés, la plage», 70 barricadas crecen y dan las 2 y siguen sin ordenar ni la retirada de los CRS ni cualquier otra cosa. 17 minutos después un comisario se acerca, nos dice no sé qué, se le contesta «De Gaulle assassin!» y del otro lado, tras una orden, suena una descarga, los primeros disparos, floppppss, juntos, lluvia de granadas hacia la primera barricada (la «mía»), que se incendia, antes de escudarme tras la siguiente miro hacia atrás, los CRS, con máscaras del 14, tras novísimos escudos de plexiglás, avanzan en línea, mitad de ahora y mitad de antes, detonantes de una guerra descerebrada, la cabeza rancia, el cuerpo contempora… flopppppppppppss, ¡puta calle ancha!, al trepar por la barricada2 siento el corazón en la rodilla, mi rodilla mala palpita tanto que va estallar, todo mi cuerpo, tanta alegría, escapará a través de ese boquete, por lo que permanezco enroscada contra mi rodilla, en pos de no morir, arriba de la barricada2, mientras se incendia, humo, no puedo con el humo… Despierto en l’École Normale, cuajada de maos, heridos y médicos. Veo que puedo seguir y vuelvo, flopppppppps, me arde el cuello, ahora los CRS lanzan granadas lacrimógenas directamente al cuerpo y me han dado, tras el quemazón me vence otra vez el 153 Dossiers Feministes, 24, 2018, 145-162 - ISSN: 1139-1219 - DOI: http://dx.doi.org/10.6035/Dossiers.2018.24.10 EL MAYO FRANCÉS DEL 68. LA HERENCIA INTERMINABLE humo y despierto en el interior de una casa, galletas con agua y proa a la derrota. A las 3 corre la voz que 10 000 obreros vienen para ayudarnos, la lucha (perdemos una barricada tras otra) sigue hasta las 8 de la mañana y de los 10 000 obreros nada. Ya el Quartier latin de los CRS, casi nadie en ninguna parte, alcanzo la chambre y escribo aquí. Hola. Estoy bien. A pesar de haber perdido estoy bien, compartí vuelo íntimo. 11 de mayo, sábado.- A causa del cuello sigo la revuelta por radio. Según algunos (refiriéndose a la represión) ayer noche París (60 barricadas/367 heridos) parecía Sao Paulo, Buenos Aires, Montevideo o Madrid. No sé, París sigue sin muertos. Francia conmocionada de resultas de lo nuestro. ¡Las centrales sindicales han convocado para este lunes una huelga general de 24 horas! Salgo, el barrio parece un cenicero gigante en donde campan tropecientos coches a modo de colillas, suena «Zorro est arrivé…», se la cantan a Pompidou (recién llegado de Afganistán-Kaboul) porque acaba de anunciar la reapertura de la Sorbonne y la inmediata liberación de los manifestantes detenidos. 12 de mayo, domingo.- Sigo encamada y siguen las buenas noticias. Más parece que en vez de perder, ganamos. Numerosos guardias de los distintos cuerpos de la policía estaban tan quemados por la espera (mientras altos mandos del Estado discutían si despertaban al jefe de Estado) que lo suyo, más que suelta, fue estampida. Según la gente común, demasiada gente común (estudiantes, jóvenes obreros en paro, vecinos, ancianos, mujeres, niños) cayó herida. Por primera vez después de 10 años –cuando Argelia– salta un comunicado conjunto contra «la répression policière sauvage que s’est abattue sur les étudiants et les universitaires au Quartier latin», en pro de una manif para mañana. Obreros y estudiantes juntos. Gracias, Violeta Parra: ésta es mi ciudad y ésta es mi gente. Paseo el barrio. Ni un poli. Un puñado de universitarios y lycéens, adelantándose al calendario de Pompidou, ya hicieron suyo Censier, un caserón anexo a la Sorbonne. Vale, me quedo en Censier/la Sorbona, al carallo Emmamaripoppins y la chambre. 13 de mayo, lunes.- Manifestación unitaria obrero-estudiantil. A pesar de las protestas iniciales de los jefes sindicales y del PC, Cohn-Bendit participa en primera fila, con los mandas. Detrás, banderas negras y banderas rojas, juntas. ¿Llegó la armonía? No parece, miembros del PC intentan aislarnos durante la marcha y luego comandan la dispersión. «À l’Élysée» gritan los deseosos de que el desfile también sirva para alimentar la revolución en ciernes. Imposible, los Sindicatos obreros y estudiantiles, ciñéndose a lo pactado, impiden cualquier iniciativa. No importa, hay más como yo. Tras ocupar la Fac de Medicina paso por rue Bonaparte y comunico a los Planchard que quizá ya no pueda dedicar las tardes laborables a sus niños. EMMA COHEN TESTIMONIOS: LA LIBRETA FRANCESA. MAYO DEL 68 160 Dossiers Feministes, 24, 2018, 145-162 - ISSN: 1139-1219 - DOI: http://dx.doi.org/10.6035/Dossiers.2018.24.10 A las tantas escribo aquí, insomne. Hoy, a pesar del miedo, teníamos que habernos manifestado. 26 de mayo, domingo.- Gobierno, Patronal y Sindicatos siguen en Grenelle, orillándonos. En el Odeón me espera uno del 22Mars, precisa acompañante femenina para viaje relámpago París-X-París. De ir, me sellarían el pasaporte y obtendría 3 meses de estancia legal en Francia. Subo, tras algunos kilómetros pido al del mouvement que despeje la X pero sólo obtengo –Llámame Didier. 27 de mayo, lunes.- Cruzamos y recruzamos las fronteras circundantes (AlemaniaLuxemburgo-Bélgica) pendientes de París. En Alemania monta un gafotas que ni dice a dónde va. Gracias a Didier, admirablemente conectado, nos perdemos pocas: tras 25 horas de conversaciones, Pompidou lee el protocolo de Grenelle. Los acuerdos (de palabra que no de firma) conducen a un aumento de los salarios mínimos, disminución de la jornada laboral, libertades sindicales…, pero lo leído no convence a la base. En toda Francia y sin concierto previo los obreros, ¡9 millones de huelguistas!, deciden seguir con la ocupación de fábricas. / Primer corte eléctrico. / Geismar dimite del Sindicato Nacional de Enseñanza Superior en pro de ser más libre y de que su sindicato deje de frenar al mouvement. / Por la tarde, en el estadio de Charléty, durante el gran meeting de la izquierda revolucionaria no comunista (40 000 personas), muchos creen asistir al nacimiento de un nuevo partido, «Pouvoir ouvrier!». Banderas rojas, negras, maoístas, profesores, universitarios, obreros, lycéens, empleados. «Ce n’est qu’un début, continuons le combat!», «Séguy, démission!». Los oradores se suceden. Lo dicho por uno que tras décadas de militancia en la CGT acaba de romper con dicha central obrera y las palabras de Barjonet: «(…) Aujourd’hui, la révolution est encore possible» impactan. –Pero los comités de acción funcionan en muy pocas empresas. –Faltan más días de huelga. Intercambiamos esas frases antes de recruzar la frontera belga vía París. Didier, más tenso que a la ida, sólo pendiente del capó, sonríe al preguntarle yo si llevamos un tesoro oculto. 28 de mayo, martes.- Didier me acerca al Odeón y sigue. Vuelvo a Información: la huelga sigue pero ni el «mouvement» ni la CGT ni el PC se enganchan al espíritu de Charléty. El Primer Ministro expone su deseo de que el voto en las empresas acerca de los acuerdos de Grenelle sea secreto. Mitterrand lanza la idea de un gobierno provisional presidido por Mendès-France y se autopropone como candidato a la presidencia de la República. Dimite el ministro de Educación Nacional. 161 Dossiers Feministes, 24, 2018, 145-162 - ISSN: 1139-1219 - DOI: http://dx.doi.org/10.6035/Dossiers.2018.24.10 EL MAYO FRANCÉS DEL 68. LA HERENCIA INTERMINABLE Por la tarde Cohn-Bendit reaparece «–Coucou, me revoilà!», ¡teñido y con gafas!, júbilo en el amphi de la Sorbonne, de baile sobre los bancos, «Les frontières on s’en fout!», habla Cohn-Bendit: «J’ai été expulsé pour avoir troublé l’ordre public, mais le recteur et le ministre de l’Intérieur ont plus gravement que moi troublé l’ordre public. Je propose q’on les expulse!». La euforia reprende… ¿vino en el capó? Descubro a «Didier» y cuando voy a preguntarle me suelta: –El sector minero ha decidido firmar el primer acuerdo con los de Grenelle. Cuídate, el desastre asoma. 29 de mayo, miércoles.- El Presidente de la República y señora desaparecen entre París y Colombey. Pompidou declara ignorar dónde están y tal suceso procura 6 radiantes horas, la esperanza en flor: muchos creen que De Gaulle va a retirarse y/o que el Primer Ministro dimitirá. La gran manif CGT arranca a las 15h y durante 5 horas gente CGT y algunos de l’UNEF desfilan de la Bastilla a St-Lazare. Al aire reivindicaciones materiales («Augmentez les salaires!», «Nos 40 heures!»), y al aire, por primera vez en un acto público de la CGT, exigencias políticas («De Gaulle, démission!», «Gouvernement populaire!»), voces controladas por un servicio de orden implacable con cualquier destello incalculado; crece el rumor de que el Ejército está pronto a intervenir, la 2ª brigada blindada de Rambouillet ha sido vista en Issy-les-Moulineaux y en Fresnes. *18 h: los diputados gaullistas anuncian una manifestación para mañana y solicitan al Presidente de la República y al Primer Ministro un gobierno de unidad y elecciones. *20 h: TVF informa de la reaparición (en Colombey) del general De Gaulle. 30 de mayo, jueves.- La anunciada manifestación gaullista ha caído como una bomba de relojería en el Odeón. Apenas gente en el coloquio permanente, interrumpido por el arrastre de maquinaria y muebles, presagios de una fantasmal estampida. La clase política anda de trapicheo compulsivo y nadie protegerá a los que sigamos en l’Odéon cuando esta tarde, tras el desfile triunfal, los fachas lleguen. Vértigo. Entro en vértigo y en él sigo, in crescendo; más huyen y más vértigo siento. Del Odeón marchan los conocedores del estado de la revolución, los asamblearios más lúcidos. La nada crece a partir de las 16 h 31, cuando De Gaulle habla por la radio durante 4 minutos («Je ne me retirerai pas… Je ne changerai pas le Premier Ministre… Je dissous l’Assemblée Nationale»), entonces, tanto el PC como la CGT, al darse cuenta de que el discurso del general satisface su demanda de elecciones legislativas y que debido a tal la mayor parte de los estudiantes quedarán fuera de juego –sin voto a causa de la edad–, retiran del Odeón a sus espías, gente que daba juego a pesar de la encomienda. EMMA COHEN TESTIMONIOS: LA LIBRETA FRANCESA. MAYO DEL 68 162 Dossiers Feministes, 24, 2018, 145-162 - ISSN: 1139-1219 - DOI: http://dx.doi.org/10.6035/Dossiers.2018.24.10 A partir de las 18 h –cuando Chaban-Delmas anuncia a la Asamblea su propia disolución y arranca la manifestación pro De Gaulle (se juntan entre 200 y 800 000 en los Campos Elíseos)– apenas queda gente participativa en el Odeón. Tiempo de espera. Seguimos por radio (han vuelto a autorizar los coches de prensa con radio-teléfono) el discurrir de la manif pro De Gaulle –«La France au travail!», «De Gaulle n’est pas seul!», «Le rouquin à Berlin!», «Cohn-Bendit à Dachau», «La France aux Français!»– que se autodisuelve a las 21 h sin violencia grave. Quiero verlos. Salgo a un París de pecheras laureadas, gorros militares, fajines tricolores, mutilados en carricoches, cruces de Lorraine, trajes Chanel, funcionarios, foulards Hermés, comerciantes endomingados, fascistas de Occident… La gasolina vuelve a fluir. Cientos de miles de parisinos abandonan la ciudad para disfrutar del largo fin de semana. Pentecostés. 31 de mayo, viernes.- Salen fotografiados algunos tanques en las entradas de París. Las reacciones al discurso del general De Gaulle han sido muy violentas de palabra pero nadie se ha movido, en 24 horas la situación ha dado un vuelco. 1 de junio, sábado.- Poca gente en el Quartier, la mayoría con la cabeza gacha. Fin del paseo abierto, del diálogo entre desconocidos. Recorro el Odeón: nadie ha vuelto. Perplejidad en el Patio de Butacas. El desamparo crece, también fuera. Primeros contactos serios entre los sindicatos y la dirección de Renault. Manifestación pacífica de l’UNEF + Cohn-Bendit + estudiantes (30 000), «Élections, piège à cons!» gritamos de la gare Montparnasse a Austerlitz. Gritamos para nada: todos los partidos aceptan el inicio de unas elecciones generales. Hallo una pintada nueva en los muros de la Sorbona, «L’essence a vaincu la révolution».