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Nuestra Señora del Losar (1925) Año III. Núm. 27

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AÑo lH ~ NÚM. 27 ~UESTR~, si~~~' D~~ LOSA,~ mREVISTA MENSUAL •VIII"' " dd,c;~, 8 d. Dici.mbn d. "2:j . ~ ~~~~~'~~:;;~~::.~~.~ ~.AY·$·~~~.::~:~~·~~~: ~~, ~:.!.~~~~~.~:'.':.:!~ .. rn, . ~ .., ~ ~ SUMARIO ~ Una felicitación, ILa Redacción.-Siluetas· bíblico-marianas, •El ermitaño de la. Virgen.-Evangelio, Filoteo.-Espafla y - la Inmaculada, L. 'Ram de Viu.=Un viaje por Italia, E! Cura de Villafrancq.-RotaciólI de almas, Leon Ardo.-Canción a ~ . la Virgen, M. C.~L08 jóvenes ilustrados, P. Gando.-Religiosas.-EI.Nacimiento ·del Niflo Dios, Da.mián de Jtegas.- m . Movimiento par,roquial.-Susc,ripción .para el a.rr~glo d~ la . llJ Casa-ermita yde.la ReYlsta.-Gufa del Cr.lst\ano . lIb I~! I eJ, - I -, .. • •• AÑo 1II I I ~ ~, NÚM. 27 ••• NUESTRA SEÑORA DEL LOSJiR --a , Villafranca del Cid, 8 de Diciembre 1925 I ~ .. I• Redacción: Rectoría : : Administración: D. Joaquín Garcia '. UNA FELICITACIÓN • • I• • muy sincera y muy cordial envía a todos los suscriptores ylectores de la revista NUESTRA SEÑORA DEL LOSAR, con motivo de las próximas Pascuas de Navidad LA REDACCIÚN. Siluetas bíblico-marianas xv Ana y la madre del Salvador Al acercarse la plenitud de los tiempos y el alba del día de la Redención, Dios colorea más perfectamente las semblanzas de María. Examinemos asu imagen viviente, Ana, mujer de Elcana y gran madre de Samue!. La esboza el Libro 1. 0de los Reyes. Veámoslo. Ana era una de esas mujeres fuertes, sabias aló divino, ycon uri corazón de oro, que cas'ó con un buen israelita ydistinguido, que tenía dos mujeres, de las cuales una era esté~ ril, cuya mala ventura recayó sobre Ana. Fué Elcana un día asacrificar aSilo yllevóse alas dos. Mas, entristecida la sin hijos, por los insul~ tos de la fecunda, ofreció delante del Arca de la Alianza que consagraría a Dios para siempre el hijo que le otorgara, si se lo daba. Oyó el Señor la súplica de una pobre atribulada, yle regaló un infante hermosísimo, aquien nombró en la circuncisión eSamuel: don de Dios •. Después de educarle, cercado de todas las gracias espirituales habidas en sus manos, 10 presentó al Templo y 10 entregó al servicio 'divino, bajo la solicitud del Sumo Sacerdote Helí, que le inició en las letras y oienciasagrada, modelando \1n gran Profeta, Juez y ~acerdote de Israel. En esta silueta mariana se ven NUESTRA SEÑORA muchos rasgos en que convergen Ana yMaría. En el temple de su generoso corazón, en la piedad solidísima, en el celo por el servicio de la Casa del Altísimo. Ana quiere decir -gracia. yla Hija de Joaquín yAna es saludada por el Arcángel _Llena de gracia., y es hija de la gracia, de Ana. La una ofrece al servicio de la Divinidad a Samuel, la otra aJesús, para holocausto yhostia pacífica en reparación de todos los pecados del mundo. La primera fué estéril yno tuvo más hijos que aSamuel. La segunda fué Vir~en antes del nacimiento de Jesús ytambién después. La antigua, fué Santa; la de la Ley de gracia fué Santísima. La representación ofreció el hijo aHelí; la representada, al anciano Si meón y en él al Padre Eterno, que lo aceptó. El símbolo dió el hijo al Templo para que se instruyera ysirviera a los Sacerdotes. La realidad permitió que sirviera aElla misma y a José, templo verdadero Ella del Espíritu Santo, yJosé modelo yfigura de los ministros de Dios. Ana fabricó con sus propias manos la túnica y sobrepelliz que usaba Samuel para actuar de monaguillo; la Virgen tejió Ella misma·Ia túnica inconsútil que llevó toda la vida de Salvador hasta la muerte de cruz. La mujer de Elcana fué madre de un célebre Profeta, Orador, Juez ySacerdote, asaber, el Grande Samuel¡ la digna Esposa 378 del Espíritu Santo fué Madre del Rey de los Profetas, del Ver-bo o Palabra de Dios, del Rey de los Reyes, del Sumo Sacerdote, la Madre del mismo Dios. Ana, arrebatada del eso .. píritu divino, compuso el sublime cántico -ExuItavit cor meum., perla oriental de subido valor, gemelo en la forma yfondo del sublimísimo ytodo sabiduría «Magnificat anima mea Dominum~, que compuso la Virgen también al estilo de Ana, al verse Madre. EL i:;:RMITAÑO DE LA VIRGEN. $ EVANGELIO El Evangelio de la Dominica IV de Adviento,.está tomado del evangelista San Lucas en su cap. III y desde los versículos 1 al 6inclusive. ydice así: _ l. Yen el año décimo quinto del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato gobernador de la Judea yHerodes, tetrarca de Galilea, y su hermano Filipo tetrarca de Iturea yde la provincia de Trachonite yLysanias tetrarca de Abilina.-2. Siendo príncipes de los sacerdotes Anás yCaifás: vino palabra del Señor sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.-3. Yvi.no por toda la región del Jordán, predicando bautismo de penitencia para remisión de pecados.-4. Como está escrito en el libro de I~s pala- DEL LOSAR 379 bras de Isaías profeta: Voz del que clama en el desierto; aparejad el camino del Señor; haced derechas sus sendas.-5. Todo valle se henchirá; ytodo monte ycollado será abajado; ylo torcido será enderezado; ylos caminos fragoso; allanados.-6. Y verá toda carne la salud de Dios. En las misas del Misal Romano se halla con mucha frecuencia, yen la Cuaresma todos los días, la inscripción: Statio: Statio ad Sanctum Petrum, statiQ ad S. Mariam Majo-. rem, etc. Estas estaciones eran una forma particular del culto, para el cual se reunían los fieles, en días e iglesias determinados, en los· que el clero y el pueblo de Roma se ordenaban en una solemne procesión para la Liturgia. Primero se j.untaban ordinariamente ~n una iglesia señalada, yesta reunión se llamaba collecta, desde donde, bajo la bandera de la Cruz (crux stationaria), se dirigían en procesión solemne a ala propia iglesia de la estación, cantando por el camino Salmos, y más adelante, al aproximarse ala iglesia, se entonaban las letanías de los Santos. Por esta calisa, tales procesiones que formaban la segunda parte' de esta solem~idad reci- , bieron el 'nombre de letanías.· La tercera parte de esta solemnidad religiosa era la Misa solemne con hornilla en la propia iglesia de la estación, adonde habían ido procesionalmente. Con frecuencia, en los· tiempos antiguos, celebraban la misa ypredicaba el misma Papa. De San . Gregario Magno se di~e que «fijó las estaciones en las diferentes basílicas yen los cementerios de los: mártires y el ejército del Señor siguió a Sm Gregorio que iba delante>. Quien vi si te las basílicas de Roma, halla· aún muchas memorias de aquellas hermosas procesiones· que atestiguan una profunda religiosidad. Todas estas, pues, manifestaciones de fe ypiedad, eran como: preparaciones para la conmemoración del natalicio del Señor. También toda la temporada del Adviento es una preparación para el día de la Natividad del Señor. Por eso el color litúrgico del Adviento es et. morado, señal de penitencia, y todos los evangelios de .este tiempo litúrgico nos excitan adesear la' venida de Cristo como los antiguos Patriarcas yProfetas, pero con señales. de arrrepentimiento yde dolor. La primera dominica nos anuncia una terrible alternativa entre Cristo Re-· dentar oCristo juez. La elección no es dudosa yla Epístola la indita, claramente •Dejemos las obras de las tinieblas>. Cristo es el Salvador, la salud, nos dice el segundo Domingo, mostrándonos la imagen de Cristo en brillantes rasgos sobre el fondo oscuro de las humanas' miserias i« Acercaos áEl Yseréis ilumi- 380 NUESTRA SEÑORA nados!' El tercer domingo proclama alborozado que Cristo, es nues· tra alegría y procura grabar en nuestras almas su imagen de una manera todavía más honda, amable yrica en colores: «Alegraos; pues .el Señor está cerca·. Ahora, próximos ya ala gran festividad, objeto <le todo el santo Adviento, nos enseña la Iglesia cuáles hayan de ser 'nuestros fervientes deseos: «¡Oh, delo! derramad vuestro rocío ylIuev¡ln las nubes al justo •. Por eso el Evangelio, al recordarnos la predicación del Santo Precursor, nos exhortaa que nos preparemos arecibir a Cristo ,mediante la penitencia. Asi prepararemos dignamente sus carninas. fILO fEO. .J!o España y la Inmaculda En tu fiesta, Virgen pura, vengo arogar por España, <de esta España que fué grande .mientras a un tiempo llevaba tu imagen en sus banderas ytus amores en su alma¡ eon láKrimas en los ojos, ,Madre mía Inmaculada, '1'0, tu más indigno esclavo, ,,:vengo hoya echarme atus plantas yapedir misericordia yperdón para mi patria. i Ah! ¿no escuchas sus gem'jdos? tiila tuya regalada, -.tuya, más que oCra ninguna. tenaz defensora yguarda del dogma de tu Pureza contra herejlas bastardas, jamás hubo caballeró español que no llevara tu nombre augusto en sus labios al comenzar la batalla, oesculpido en el acero de su pesada coraza, oen el arzón de la silla, oen el puño de la espada. Ni el sensualismo del moro ni la peste luterana arraigaron en su seno: porque al llegar, se estrellaban en su fe, como las olas se estrellan en la muralla. Pueblo dE!l Ave María; campeón de la Inmaculada todo vivía por Ella ypor Ella respiraba. Sus santos ycapitanes, sus Concejos ymesnadas, las cruces de sus ermitas, los bronces de sus campanas, las velas de sus navíos ylos triunfos de sus armas, las puertas de sus conventos ylos patios de sus casas, yhasta las gentiles flores de sus huertos ymontañas, yel cielo azul de sus campos ylos mares de sus playas, cantaban a un tiempo mismo aquella canción que cantan la Trinidad ylos ánKelés en sus celestes moradas: «Toda hermosa eres, María, yen ti, María, no hay mancha.» .~ ¡Ah! desde que fué apartándose de tan cristalinas aguas , y quiso apagar su sed 'en lás nauseabundas charcas de perniciosos'errores b ' • ~-,.--'- DEL LOSAR 381 yde costumbres extrai'ias, la derrota Yla anarquía, el descrédito Yla infamia, • sobre su león dormido clavaron las fieras garras, yarrastraron por tll lodo la bandera de la Navas. ¿Habrá llegado la hora de su ruína? ¿habrá esperanza de salvación?... Virgen Pura, con una sola mirada de esos tus ojos, más bellos que el cielo azul que retratan, y un amoroso suspiro de esos labios de granada que allá' en Nazaret tuvieron pendientes de su palabra al mismo Dios, detener puedes su cólera santa; mas si aca'so alguna víctima precisa fuera, Vbastara mi pobre vida, aqul está; aquí está siempre atus plantas: ¡yo te la doy, Madre mla, por la salvación de Espai'ial LUIS RAM DE VIU Jfa UN VIAJE POR ITALIA Vehementísimos deseos eran los que brotaban de mi pecho al solo anuncio de la marcha aItalia. Con motivo del Jubileo se intensificaban más estos deseos, yRoma y el Papa, agrandados por la fe, eran de continuo, en las vigilias yen los ensueños, el cebo de mis e~tusiasmos, el pábulo de mis afectos y el imán de mi vida toda. Desde que' se abrió el Jubileo ydecidí irrevocablemente ir aRoma, hasta ellO de Septiembre que fué el día de la partida, no sosegué. Mi actividad la absorbía Roma; el Papa era mi obsesión. Si escribía, era de Roma y el Papa; si hablaba, era de Roma y el Papa. Nunca desmayé; jamás tuve pensamiento alguno que se opusiera odificultara mis intentos; jamás tropecé con dificultad alguna, antes al contrario, las que parecía debieran presentarse no daban señales de su existencia, ylas que presagiaban su aparición se orillaban con pasmosa facilidad. Es más: preparado el equipaje yemprendida ya la marcha con algunos miembros de mi familia, puedo asegurar que hasta tal extremo llegaba mi fervor por ver la Ciudad Eterna y al Vicario de Crist() que, en todo el largo trayecto que recorrí y a pesar de las bellezas incomparables de sus paisajes, singularmente los que se despliegan en la •Costa Azul., y a pesar de los va~ riadas motivos que se nos presentaban para la distracción y el regocijoy el comentario, nada llamaba con, fuerza mi atención, nada me sorprendía ni nada me admiraba, Pero el . tren corre veloz por las llanuras de· Italia ycada momento se acerca más a mi ideal, que es Roma. HemoS. dejado Génova la .superba. recos, tada aorillas de .Nuestro Mar. y envúelta en los negros crespones de la noche. Son trein.ta horas las que NUESTRA SEÑORA 382 t1evamos ya de recorrido y, sin embargo, no siento cansancio alguno. Diríase que otro principio vital, de proporciones formidables, reanima todo mi sér yle conforta yle repara el desgaste de sus energías. ¡Ah! Es la fe la que hace latir mi pecho, es la fe quien me vivifica, es la fe la que alienta mi alma, la que descansa a mi cuerpo, la que le sustenta yla que sortea los contratiempos que .abaten, las insulceses que aburren y .Ias· extravagancias que fastidian y <:ansan. Ahora sentí más que nunca Ja influencia que ejerce el e sobrenaturalismo en el hombre.. Hemos pasado ya Civitta-Vechia, yde pronto, allá en las brumas del horizonte, por la parte izquierda del tren, aparece dibujada la silueta del Vaticano. Como un resorte, nos ponemos de pie, nos descubrimos, yun «Credo. fervorosísimo ~ube del corazón alos labios, como primera ofrenda que tributamos de amor, de sumisión y respeto yde adhesión a la· Cátedra de Pedro ..... ROMA Unos quince días hemos estado en R.oma. Merced ala protección, .auxilio yrecomendaciones de dos valiosísimos hijos de Mosén Sol,' D. Carmelo Blay yD. Juan Bta. Sa- .les, . a quienes nunca pagaremos el interés que por nosotros mostraron, pudimos de tal manera adentrarnos en el corazón de la Ciudad Eterna, que dudo haya alguien que aun en triple número de días que los nuestros pudiese ver y admirar y saborear las maravillas ymagllificencias que nosotros vimos, admiramos y gozamos a todo pasto. Vea el lector, con sola la enumeración de los lugares visitados por orden cronológico, la serie inenarrable de grandezas ymonumentos visitados en R.oma, ydeduzca si es ono verdad mi anterior afirmación. Comenzamos por el Circo Agon~le, <Tre fontane., Santa María la Mayor, Santa Práxedes, iglesia de Santa Inés, San Lorenzo in Dámaso, San José de Calasasanz, Santa María Transtévere, Scala 'Dei, San Pedro in Montecitorío, Janículo, Fuente Paulina y el retoño de la fal1!.9sa Carrasca del Dante ySan Felipe Neri. Seguimos viendo el Vaticano, San Ignacio, iglesia del Jesús ySanta Catalina de Sena. Luego San Juan de Letrán, Baptístero, ScaJa Santa, Santa Cruz ~e Jerusalén eiglesia de San Lorenzo extramuros. Vimos luego San Pablo, Le tre Fontane, San Silvestre eiglesia de los Capuchinos. Otra vez fuimos al Vaticano yluego iglesia de San Crisógono, Santa Cecilia, San Andrés del Valle, Capitolio yCárcel Mamertina. El día 21 visitamos las catacumbas de San Calixto, en donCle celebramos misa, y las de San Sebastián .. Por la tarde de ese mismo día visitamos, uniéndonos alas. peregrinaciones españo- DI!L LOSAR 383 las de la Adoración Nocturna de Coria yValladolid, al Sumo Pontífice Pío XI. El día 22 asistimos, pot la mañana, ala misa del Papa, y por la tarde visitamos San Pedro ad Vincula, Basílica de San Clemente, y asistimos alas manifestaciones imponentísimas que los españoles celebraron en el Coliseo. El día 23 lo pasamos recorriendo las famosísimas Pinacotecas del Vaticano. El día 25 volvimos de nuevo al Vaticano para asistir, en el altar de la confesión de San Pedro, a la misa del Papa. De 30 a40.0i)0 peregrinos éramos los que nos agrupábamos bajo las inmensas bóvedas de la Basílica de San Pedro. La aparición del Papa en silla gestatoria, bendiciendo aaquella imponente masa de peregrinos que se postraba de hinojos asu paso, el sonido de las trompetas de. plata que anuncillban su augusta presencia, los vítores, hurras yaplausos de aquellos millares de fervorosos cristianos venidos, de todas las partes del mundo, daban ,tal realce, tanta' solemnidad aaquel cuadro, que es imposible alengua humana el describirlo. El día 26 visitamos la iglesia de Santa Inés, en la Vía Nomentana yM(jnte Sagrado. P9r la tarde, ydirigidos por el sabio español P. Cirera, recorrimos, con verdadera fruición, la Exposición Misional. El día 27, último de nuestra estancia en' Roma, después de despedirnos de San Pedro ypreparar nuestro equipaje para la nuevl!- excursión que proyectamos, alas 10 de la noche dejábamos la Ciudad Eterna, centro de nuestros amores y entusiasmos, ynos encaminábamos a la patria de San Francisco ySanta Clara..... Si alguno de mis lectores quisiera saber qué es lo que en Roma ha llamado preferentemente mi atención, le diría: que entre los personajes, el Papa¡ entre las reliquias, la cabeza de San Lorenzo, que se conserva en la capilla Matilde del Vaticano, yentre los monumentos, las Catacumbas. El Papa, por lo que representa; la cabeza de San Lorenzo, por lo que nos manifiesta, ylas Catacumbas por lo que nos enseñan. El Papa representa una institución: la Iglesia Católica. Aquel venerable anciano, que, vestido de blanco, con la sonrisa en los labios, va acompañado de sus familiares yalto personal palatino, recorriendo aquellas salas espléndidas del Vaticano, repletas materialmente de fieles, que se postran de rodillas asu paso, depositando en su mano augusta el beso más cálido yfervoroso de sus amores, es para mí el Cristo viviente de los siglos, que, apesar de su humana fragilidad, alumbra con los.' des. tellos de su doctrina los senderos de la humanidad, Ycon la incontrastable fuerza de su poder sostiene el equilibrio social' del mundo, y él es el que anima al que desfallece, el GUIA DEL CRISTIANO VILLAPRANQUINO para los meses de Diciembre de 1925 y Enero 1926 ~ ~ 17. 19. 22. 24. ,25. 26. ,29. 31. Enero 2. 3. 5. 6. , '7. Dicbre. 10. Misa, comunión y hora santa del jueves encarístico a la hora acostumbrada. 12. Salve, .sabatina yrosario como los anteriores sábados. 15. Misa rezada en el altar de San Antonio de Padua por devotos. Misa, comunión y hora santa del jueves eucarístico a la hora acostumbrada. Salve, sabatina yrosario como los anterioreS sábados. Misa rezada en el altar de San Antonio de Padua por devotos. Misa, comunión y hora santa del jueves eucarístico a la hora acostumbrada. Misa del Oallo alas doce de la noche con revestida. Salve, sabatina yrosario como los anteriores sábados. Misa rezada en el altar de San Antonio de Padua por devotos. Misa, comunión y hora santa con exposición de S. D. M. ala hora acostumbrada. Salve, sabatina yrosario como los anteriores sábados. o Misa de comunión de las Esclavas yniños de la Escuela Dominical, alas ocho. . Misa rezada en el altar de San Antonio de Padua por devotGls. Adoración del Niño Jesús en el Ofertorio de la misa conventual. Misa, comunión y hora santa con exposición de Su Dio vi na Majestad, ala hora acostumbrada. / En el Jarabe de HIPOFOSFITOS SALUD r/ se asocian todos los elementos de un pQderosu reconstituyente ycomo su sabor es agradable, .los niños 10 piden como una golosina. Es un T6nlco· E8tlmulante· ~.staurador para combatir el raquitismo, debilidad general, desarreglos de la sangre, inapetenc.ia y.des- . equilibrio nervioso. . M~ de 35 añoS de voto crecíente. Aprobado por la Real Academia de .Medicina. No retarde \jSted su curación usando productos sin la garantia de la ciencia yadquiera el legitimo Jarabe Salud: se distingue porque lleva en la etíq11eta exterior, impreso en rojo, el nombre: HIPOFQSFITOS SALUD •y tl'l, ¿qu' e. lo que quiere" ·Yo.Jarabe Salud . .y yo también, papi.