Tríptico de Almuñécar
Abstract
Edición de los poemas que integran Tríptico de Almuñécar publicados por primera y única vez en 1965 en una hoja suelta de 43,5 x 31,5 cm en la imprenta Donaire de Granada y como difusión de la revista radiofónica Hontiveros. Las ilustraciones de la edición pertenecen a una serie de catorce dibujos inéditos sobre papel del propio poeta con el motivo del gallo.
Full text
JOSÉ G. LADRÓN DE GUEVARA TRÍPTICO DE ALMUÑÉCAR EDICIÓN DE ANTONIO CHICHARRO AYUNTAMIENTO DE ALMUÑÉCAR
TRÍPTICO DE ALMUÑÉCAR
I LA TARDE ontes bajan al mar, flotan al pairo, se acompasan al son de la marea. La brisa se resuelve en abanicos. Una nube, al pasar, se contonea. Bajo el vientre tendido de las barcas duerme un pulso de afanes marineros. Y una mano se asoma a los balcones donde el aire se peina sus veleros. Las sirenas se citan a la altura de esta costa solar y azucarada; beben sorbos de anís, mariposean, iluminan de azul la marejada. Por la orilla pasea el horizonte donde un barco señala su presencia. Los magnolios se tiran a la calle. La tristeza se nota por su ausencia. Desembarca del mar un panorama como un friso de rápidos delfines. En la espesa penumbra del silencio desenrollan su historia los jardines. Olas vienen y van. Desde una roca San Cristóbal, conserje del paisaje, Cierra el arco redondo de otro día y se acuesta en la voz del oleaje. M
II LA NOCHE orda el agua su oscura certidumbre. Crecen verdes columnas de dulzura. Cruza el aire un recuerdo de mujeres que enarenan la luz de su hermosura. Las palmeras navegan viento en popa. Y una luna de azúcar se desmaya contra un golpe de piedra como un ángel que se tiende a lo largo de la playa. La estatura del Santo se descubre bajo un vidrio color de lejanía. Coplas llegan del Sur Mediterráneo y en la sombra construyen su alegría. Gira el mundo a la espalda de este cielo. Briza el sueño su nave, fondeada a esta orilla nocturna, donde yace la fiereza del mar, domesticada. Van y vienen las olas. Y a caballo le persiguen los pies al litoral; se retiran dejándose una estrella dividida en lo blanco de la sal. Mientras crece la noche, por lo oscuro, la Virgen de la Antigua se retrata sobre el ojo de un pozo. Marinera para un barco pintado en luz de plata. B
III LA MAÑANA a mañana se quema sobre el pecho de una niña de mármol transparente. Canta un gallo de sol. Duele la arena bajo el peso feliz de tanta gente. Se descuelga una paz de cielo raso por un tronco de azules tropicales. Y una lumbre de risas arde a gritos y se apaga en estruendos musicales. Brilla un gozo de sangre a toda vela. Se derrama un sabor de mano en mano, como un hilo de miel por donde corre la caliente dulzura del verano. Sube un humo de vidas. Y una espuma de jazmines oliendo a la deriva, ciñe un cuerpo dorado de muchacha; y me duele el amor en carne viva. Olas vienen y van, mínimamente, desde el filo de ayer al de mañana. Las palomas asaltan el castillo. De la torre se vuela una campana. Y Almuñécar desnuda en luz fenicia, se echa en brazos del mar, gloriosamente. Las mujeres consultan los espejos. Una barca se aleja por poniente. L