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La estrella del norte : opera semiseria en tres actos

Scribe, Augustin Eugène, 1791-1861

Abstract

La lira : galería completa de libretos de óperas

Full text

LA ESTRELLA DEL NORTE OPERA SEMISERIA EN TRES ACTOS LETRA D E E . S C R ÍB E MÚSICA DEL MAESTRO MEYERBEER represen tad a por prim era vez en el teatro real DE MADRID EN FEBRERO DE 1877. ADMINISTRACIÓN : SAN MILLAN. O, PISO 4." ¿ r 0 0 1 C ñ T - (Si) ■VW»’ ACTORES. NJ - --- — 'ador de uj - -ín : de Gior- : mel ....... U i-E en - ■vj oo —= ombres y mujeres fin ii E tártaros y kalmucos, —tanderas , lacayos, patO ■ —t _Ecío en Finlandia ; en el ° ! E 'uso, y en el tercero en rrEPetersburgo. Elei Editor. ■NJ ' '“"J . Entenebro, Bordadores, 10. -fN ~ ( n - Chi ne vuol?. . Son qua, son qua. Comprato i pasticetti. Chi ne vuol?... Son qua, son qua. Di gusto son perfetti^ Chi vuol ciambelle, —— > Chi vuol cialdoni, Chi vuol confetti, Chi maccheroni? Come son buoni ! N i N ùm ero , sobre la ribera .. .. ....... . ....... iglesia-, àia-iz quierda la casa de Giorgio Sawronski; al fondo mon tañas y el golfo de Filandia. ESCENA. PRIMERA. Varios operarios, leñado res y aldeanos descansan de sus faenas durante las horas de calor. Solo Pietro Micaeloff es el que tra baja. II grato rezzo d’ un’ ombra amica Or noi possiam goder. Render riposo, dalla fatica Maggior non v’ ha piacer. ESCENA II. Danilowitz ofrece pasteles á los trabajadores y á sus esposas é hijos. ACTORESc ñ i - PE R SO N A JES. PIETRO M1CAELOFF . emperador de Rusia ................. . .......... • ............... GIORGIO SAWRONKI, leñador ............ CATERINA, su hermana .......... •••••• PRASCOVIA . prometida esposa de Gior gio.'. ........................................ . ........ DANILOW1TZ , pastelero v coronel ....... GRITZENKO, cabo ................................ RA1NOLDO, tabernero ......................... EK1MONNA, vivandera......................... NATALIA, id ......................................... YERMOLOFF, coronel. . . ................... TCHEREMET1EFF, general.................... 1SMA1LOFF , general cosaco .................. OFICIAL ................................................ UN OBRERO.......................................... UN CENTINELA..................................... Trabajadores del arsenal, hombres y mujeres fin landeses, músicos , soldados tártaros y kalmucos, cosacos, húsares, reclutas, vivanderas , lacayos, pa jes, damas y caballeros. La acción pasa en él primer acto en Finlandia ; en el segundo en el,campamento ruso, y en el tercero en el palacio imperial ele San Petersburgo. Es propiedad del Editor. lmp. (le la Viuda é Hija de Fuentenebro, Bordadores, 10. ACTO PRIMERO. Una aldea, en los alrededores de Wiborg, sobre la ribera del golfo de Fifándia. A la derecha la iglesia; á la iz quierda la casa de Giorgio Sdwronshi; al fondo mon tañas y el golfo de Filandaia. ESCENA PRIMERA. Varios operarios, leñado res y aldeanos descansan de sus faenas durante las horas de calor. Solo Pietro Micaeioff es el que tra baja. II grato rezzo d’ un’ ombra amica Or noi possiam goder. Render riposo, dalla fatica Maggior non v' ha piacer. ESCENA II. Danilowitz ofrece pasteles á los trabajadores y á sus esposas é hijos. Ohi ne yuol?. . Son qua, son qua. Comprato i pasticetti. Chi ne vuoi?... Son.qua, son qua. Di gusto son perfetti., Chi vuol ciambelle, ' 1 Chi vuol cialdoni, Chi vuol confetti, Chi maccheroni? Come son buoni IOTECA l ;ó : _ o r / rvr ' SI Atti- Sentite qua. Veniteli á comprar, Vi posso contentar. A los hombres Un gustoso pasticcio Maggior da pregio al via, Come vaga donzella Fa più gaio il festin. Da bravi, su, da bravi, A vostro agio scegliete; Se denar non avete Io credenza faro. À las mujeres Nei volgari amanti Arde un rozzo foco, Brilla pocchi istanti Muore, e più non è. Io dei pasticcieri Pasticcici’ modèllo, Sempre il ritorno vello Sempre e vivo in me, Avanti, avanti, á fare acquisto Di queste mie foccace belle, . Venite a me, vaghe donzelle, Esse son calde, come il mio cor. Todos le rodean; unos le compran pasteles y golosinas, y otros cambian vasos de vino por sus mercancías. Danilowitz pregunta por Caterina á los operarios. Le dicen que no ha salido todavía de casa de su hermano; y en secreto añaden, que Pie tro la está esperando hace tiempo, que la ama con idolatría y sólo piensa en ella. Los trabajadores proponen "un .brindis á su rey Carlos de Suecia, y á la Filandia. Pietro sigue ocupado en su trabajo y hace como que no oye la proposición; Danilowitz se niega; es moscovita y sólo bebe á la salud de su czar Pedro I. Los suecos se enfurecen y quie ren castigar la osadía del moscovita. Pietro le de fiende, y cuando están para lanzarse los unos con tra los otros, se oye la campana del puerto que lla ma á los operarios á sus faenas. —1 4 — ESCENA III. Danilowitz pregunta á Pietro; que se ha quedado entregado á sus pensamientos, por qué casualidad se halla en la Filandia. Un día que estaba atacado del cólera y abandonado de todos, que huían de él, una jóreu bellísima le socorrió, y desde entonces no ha.querido dejar el país. Dauilowitz ya lo sabía; y sabía también que había en trado á trabajar en el arsenal sólo porque la joven, que era Caterina la hermana de Giorgio, iba todos los dias á -vender licores'á los operarios y además, que estaba aprendiende en la flauta1 la canciou que más gustaba cantar á la joven vivandera. Pietro se enfurece al verse tan espiado, y pregunta á su vez á Danilowitz quién es. Soy, le dice, un moscovita, pastelero de oficio, deseando volver á Rusia lomas pronto posible para ofrecer mis servicios al czar Pedro I, hombre de gran corazón que no conozco, pero que sé que es idolatrado de su pueblo. Pietro le propone hacer el . viaje juntos; él también desea volver á Rusia su patria. Danilowitz acepta; segui rá á Pietro, con quien ha simpatizado, hasta el fin del mundo, y abandonando el arte de hacer paste les se propone llegar á general, conde y qpizá príncipe, sirviendo en el ejército del'Czar. Il coraggio tutto ottiene A chi fede alberga in seno, Dan fortuna e amor vittoria; E per lei che picn di gloria Corre al tempio dell’ onor. Non la prece, non il pianto Fanno in lei men saldo il core Che dai laci dell’ amore Lo disciólglie il suo valor. La sua bella á lui d’ appresso Grida in van, ¡perche lasciarmi!... S’hai tu cor d’ abbandonarmi Qui m’ uccide il mio dolor. Vincitor di fiera pugna, **■ Quando un di farò ritorno Come lieto a me-d’ intorno Salutarmi ognun verrà!... Per colui che ben sovente Di me abbietto si burló, Se possente io tornerò Per colui m’ ammirerà. E scordato ogni rencor Colla giogia sculta in viso Per ciascun lieto un sorriso Sul mio labbro spunterà. ESCENA IV. Pietro piensa que la desmedida ambición de Danilowitz podría servirle de mucho en las empresas, que ya debería haber emprendido si aquel poderoso amor que le detiene tanto tiempo al lado de Caterinanoselohubieraimpedido. Quiere huir de ella, pero cuando vá á poner en práctica su resolución, Giorgio toca en la flauta la canción fa vorita de su hermana. Pietro se detiene extasiado, y olvidando sus propósitos, saca á su vez su flauta y repite la canción. ESCENA V. Pietro pregunta á Giorgio por Ca terina. Ha salido muy temprano para ir á pedir la mano de Prascovia, la sobrina de Rainoldo, el ta bernero vecino, para su hermano Giorgio. Giorgio hacía mucho tiempo que deseaba unirse en matri monio con Prascovia, pero no se atrevía á decírse lo, y si no hubiera sido por su hermana Caterina, que era muy varonil y resuelta y se habia querido encargar de ésta misión, nunca hubiera sabido la sobrina del tabernero el deseo de Giorgio. Miéntras llega Caterina Giorgio propone á Pietro beber un par de vasos de vino. Pietro había prometido á Ca terina no beber más, pero no puede resistir á la tentación. ESCENA YI. Caterina les reprende; miéntras ella va á pedir la mano de Prascovia para su her mano, éste se entretiene en emborracharse con los amigos que habían prometido el dia ántes no beber jamás. Cuando se tranquiliza cuenta el resultado de su misión: — 6 — 7 - Pura, pura, pura. La sua pipa alla bocca Sull’ orecbio il berretto, Al suo banco in aspetto Ei sedeva di ré. Si, gli diss’io, d’ amore, Il mio fratei delira, A tua nipote aspira, Per lui la chieggo'a te. D’ un guardo suo gentile Sua maestà m’ onora, E con tai detti allora Parlar se degno a me. Colui che inqueste porte V invia, ciende onor, _Prascovia e sua consorte Io son su servitor. Ma talor della pace Nascer guerra si vede, Larghi patti ei richiedi Molto ei vuol, poco dar. La sua vechia osteria Yicina a arruinar, Ei vuol che falta sia Per noi rifabbticar. E come un re desia L’imperio dilatar. Prometer tutto ognora Fu virtù diplomatica: Tutto promesi e allora Si a me degnò parlar. Colui che in queste porte . V’ invia, ci rende onor; Prascovia e suo consorte Io son suo servidor. Viva la diplomacia Delle donne e dell’ amor. Chi negar potrà eh’ io sia Un valente ambascitQr?... — l i — encuentra muy bien ccm la amistad del Czar; el humo del orgullo le había eu uu principio aturdido un poco la cabeza pero ya está tranquilo. Ahora quieren beber como dos grandes señores: Avivada la curiosidad de Caterina por el deseo de conocer á los oficiales recien llegados, á quie nes hace la centinela, observa por una abertura de la tieuda, y se queda asombrada al conocer á Pie tro y á Danilowitz. El eOrazon le había predicho muchas veces que Pietro llegaría á ser persona de importancia. Lo que le disgusta sobre manera es la afición que todavía advierte en él á beber y em briagarse. Ya le reprenderá cuando llegue la oca sión, porque no está bien beber con tanto exceso, lo que no le reprenderá seguramente es el que. brinde con frecuencia por ella; eso lo encuentra perfectamente y justo, Caterina teme ser sorpren dida por el otro centinela y se oculta. ESCENA IX. Natalia y Ekimonda llegan por fin. Pietro y Danilowitz tienen ya la razón bastan te turbada; y encontrando á las vivanderas encan tadoras las prodigan toda suerte de galanterías, haciendo un estrépito infernal. Caterina que creía á los dos supuestos oficiales solos, temiendo que animados por el licor, hayan venido à las manos, mira otra vez presurosa por la abertura de la tien da y ve á Pietro abrazando á una vivandera. El amor propio de Caterina se subleva por este ultra je que cree hecho á su memoria, y siente que al amor sucede el odio. Ya no ama á Pietro, le abor rece de muerte. ESCENA X. Comienza á amanecer. Ismiloff es portador de una carta del general para el capitan Pietro. Este no se encuentra en disposición de leer Viva dell’ orgia L’ ebra follia Per lei s’ obblia Ogni dolor. Vien mia diletta Incantatrice Render felice Mi puoi tu ognor. — lo — y se la dà á su compañero. Danilovdtz despues de leer un grave aviso que da el generai al Czar del estado de la rebelión próxima á estallar, confía á los cuidados de Ismailoff el emperador que apenas puede tenerse en pió, y sale presuroso á buscar al general. Caterina cuando vé á Pietro solo con las dos vivanderas quiere entrar en la tienda. Gritzenk'o le sorprende y la amonesta por su indiscreción. Viene á relevarla de su centinela, pero Caterina no quiere abandonar aquel sitio, Gritzenko insiste, y Caterina irritada le da un bofetón. Gritzenko grita indignado, acuden varios soldados y la arrestan. Cuando Pietro se entera de lo ocurrido ordena que fusilen al momento al delincuente. Caterina supli ca arrodillada á los pies de Pietro que la perdone, que la conozca, que la mire. Pi etro sigue con la razón turbada y se burla de ella; ordenando de nuevo que fusilen al recluta delincuente. Los últi mos desgarradores lamentos de Caterina llegan por fin al corazón de Pietro; cree reconocer aquella voz; le parece que recuerda aquel semblante, y manda que se detengan y le traigan á su presen cia al soldado. ESCENA XI. Dauilowitz anuncia al Czar que según las noticias adquiridas la rebelión estallará en el momento de atacar á los suecos. Los jefes de la trama no se han podido averiguar todavía quie nes sean. Pietro no quiere oir nada, nada le impor ta las tramas y rebeliones, cree haber encontrado á su amada Caterina. ESCENA XII. El soldado.delincuente, dice Grit zenko, cuando pasábamos por cerca del rio para dirigirnos al sitio dónde debía ser fusilado, me en tregó estos papeles diciéndome que harían mi suerte, y rápido como el rayo se arrojó al agua. Entre los papeles entregados al Czar hay un ani llo y una'carta. El anillo era de Caterina, en la carta anunciaba los jefes de la conjuración. Los soldados hicieron fuego sobre el fugitivo, y Grit zenko que hizo fuego también no sabe si mató al recluta; él cree que sí. Pietro se desespera, pero ve llegar á los jefes de la conjuración designados en el escrito dé Caterina, y se sobrepone á su dolor. ESCENA XIII. Yermoloff pregunta á los que crée oficiales como él si puede contai’con'su amis tad. Pietro no responde, sólo piensa en vengarse, Danilowitz le dice que están también en el com plot, y á su vez pregunta que cuándo se lleva á cabo. El momento oportuno ha llegado; los regi mientos que envía el Czar están todavía á larga distancia, y cuando se dé la señal de combatir á los suecos, que será la marcha sacra, se pasarán á ellos con armas y bagajes. ESCENA XIV. Ismailoff entra precipitadamen te anunciando la llegada del Czar al campamento; viene él mismo á buscar la muerte, según creen los oficiales; cuando oigan la marcha sacra le ma tarán sin compasión y salvarán al pueblo mosco vita de un tirano. Se oye por fin la marcha sacra; los oficiales y soldados conjurados se disponen á entrar en batalla. Pietro sin escuchar á Danilowitz los detiene arrogante: Ascoltate. Yoi che per la vendetta Sulla patria diletta Chiamate lo stranier, E per punir lo Czar D’ obbrobio vi coprite, La data fe tradite Vendete al patrio suol. Al'sol mirar del nemico il vessillo, Ceda 1’ odio e il furor Alla patria all’ onor, Salvian guerrieri, il suol natio A noi l’impone onore e Dio. Quando i nemici appressano E i fieri bronci tuonano, Corriam, corriamo intrepidi A vincere ó morir Vincitor — 16 — — 17 — , . Giuro allor, Di darvi in man lo Czar, Solo, indefeso, in preda vostro acciai'. Le preguntan asombrados quién es para atre verse á hablarles de aquel' modo. Soy el empera dor, les dice, podéis matarme, y todos caen de ro dillas á sus pies jurando morir por él. ESCENA XV. Llegan los granaderos amigos esperados, que primero toman por los suecos á quienes se habían vendido; causándoles vergüenza y rubor al creerse sorprendidos por ellos ; llegan también el escuadrón tártaro, cada uno tocando su marcha, al mismo tiempo que en el campamento se oye la marcha sacra, antes señal de iraieion, ahora de leal combate, que comienza con el estam pido de los cañones. A C T O III. Sala espléndidamente adornada del palacio imperial de San Petersburgo, que conduce, á los jardinesSobre una silla el traje de operario que llevaba el Czar en Fílandia. ESCENA PRIMERA. Pietro no puede olvidar á su amada Caterina. Recuerda los tranquilos dias pasados en Filandia, tiempo precioso que no vol verá jamás para él. Es emperador, poderoso, temi do, y no puede ser feliz porque ha perdido á su Ca terina, con quien ahora compartiría su trono y su esplendor. ESCENA II. Danilowitz, el amigo íntimo y con fidente del Czar es el único que puede entrar en aquella estancia retirada dónde se entrega á sus recuerdos y á sus dolores En las habitaciones con tiguas el Czar ha reproducido las antiguas moradas de sus amigos de Filandia. La habitación dèi pas- telerò Danilowitz, la de Giorgio, la de Caterina. Quiere vivir en el pasado. Pietro cree que Caterina ha muerto; Danilowitz le da esperanzas, y sin ase gurárselo le deja suponer que la verá algún diano lejano. ESCENA III. Gritzenko temblando de miedo al verse delante del Emperador, anuncia que acaban de llegar de Filaudia unos pobres trabajadores que aseguran haber sido llamados por el Czar. Este le ordena dejarles la entrada franca así como á todos los que lleguen de aquel pais, que efectivamente son llamados por él. Gritzenko pide al Emperador un grado más en el ejército; sólo es cabo y en la última batalla ganó el derecho de otro grado supe rior por haber recibido un bofetón de un recluta en servicio del Emperador. Este se enfurece; el cabo Gritzenko es la causa de su desesperación; por su culpa Caterina se arrojó al rio. Danilowitz no pue de hacer callar al hablador que vuelve á contar el lance con todos sus detalles avivando la desespe ración del Czar que llega á amenazarle con su ha cha. Gritzenko no vuelve de su sorpresa; Danilo witz le había dicho que pidiera lo que quisiera al Czar, que estaba en aquel momento de buen hu mor por la llegada de los trabajadores de Filaudia. Le dice que si al día siguiente no le presenta vivo y sano al joven recluta le mandará fusilar. ESCENA IV. Gritzenko que no adivina el furor del Czar, cree que sea por haber faltado al rigor de la disciplina militar habiendo dejado huir al reclu ta delincuente. Comprende que es preciso que al guno sea fusilado; pero siente infinito que tenga que serlo él. ESCENA V, Prascovia y Giorgio llegan también llamados por el Czar. Gritzenko los deja entrar co mo es su consigna. Al saber Gritzenko que Giorgio es soldado, su apellido Sawronkv y que pertenece al regimiento de Novogord donde'hasta el dia ha ser vido por él un amigo, se llena de alegría. Un Gior gio Sawronsky debe ser fusilado; lo mismo le da 18 — que sea uno que otro, ha encontrado por fin éste y no le dejará escapar. Así se lo anuncia á Giorgio que se queda estupefacto lo mismo que su esposa Prascovia. ESCENA VI. Prascovia y Giorgio quieren huir pero los centinelas se lo impiden. ESCEiNA Vil. Danilowitz los manda salir porque ve llegar al Czar muy preocupado. ESCENA VIH. El Czar al pasar por delante de las habitaciones que en el palacio ocupa Danilowitz, ha creido oir la voz de Caterina cantando su canción fa vorita. Danilowitz le dice que así osla verdad. Hace más de un mes que la tiene oculta procurando por cuantos medios son posibles volverla á la razón, que los celos y la rabia de verse olvidada por su amado Pietro, ef miedo de oir su sentencia de muerte y la herida que recibió al huir por el rio, le han hecho perder. En su delirio sólo habla de su amor, de su tranquila morada de Finlandia y de su hermano Giorgio: Disperso ¡i crin, sul mesto sen, A lento pie, cual ombra vien ; L’ acuto stra! de sui mártir; i Conforto unían non può blandir. Sul labbro il riso più non io stà, Ne più sul viso un fior non ha. Domanda sol, 1’ amico ov’ é, Perche crudele non viene a me. Lamenti e piante ripete spesso, 1 frutti sor, del nostro amor; E il triste suon dilegua e muor. Ei Czar desea ver á su amada Caterina. Dispone también que se presenten en aquella estancia al mo mento todos los habitantes de Finlandia que han lle gado al palacio. Es una prueba que quiere intentar. Tal vez viendo á sus antiguos amigos reunidos reco bre la razón Caterina. ESCENA IX. Si Caterina recobra la razón, dice el Czar, compartirá con ella su trono, y va á dar sus órdenes para la coronación. — 1 9 - ESCENA ULTIMA. Caterina no sabe donde está. O qual fulgore illumina La mente mia smarrita! Mi porgi o Madre aita Mi leva in ciel con te ! Al guardo mio 1’ immagine Vola di mille oggetti, Che di soave affetti Soave parla á me. — 20 — Cree oir la canción que los operarios cantaban en Finlandia. Vé también su casa y sus antiguos amigos y compañeros que vienen á pedirla vino y licores como en otro tiempo. Luego el pastelero Danílowitz le ofrece sus pasteles como acostumbraba á hacerlo lodos los dias. En la mente de Caterina luchan to dos los recuerdos; le parecía haber visto al pastelero vestido de oficial bebiendo en una tienda de campa na; teme haber estado loca, pero todos tratan de di suadirla de aquella idea. Prascbvia y Giorgio con sus trajes de novios van á la iglesia. Caterina lucha toda vía con sus recuerdos. Ella ha visto á su amado Pie tro estrechando entre sns brazos á una rival. La dicen que se engaña; Pietro la adora siempre. Oye sonar una flauta; es Pietro que estudia. Aprende la canción favorita de su amada Caterina, que le en seña Giorgio. Por fin triunfa la razón; Caterina vuel ve en sí; su corazón late tranquilo al oir el sonido de la flauta: Celeste melodia Che me rapisce il cor Ricordi all’ alma mia, Y giorni dell’ amor E come 1‘ aure inebria. Con suo profumo aprii, Cosi mi leva in estasi Il canto tuo gentil. E sorge a nuova vita Tutta rapita in te. JEl Czar aparece por fin rodeado de 'oda su corte: Caterina cree soñar; su amado Pietro, el pobre ope rario, es el emperador de Rusia, Pedro I. La predicción de su madre se ha cumplido. CATALOGO LE LOS LIBRETOS IMPRESOS. Africana, Aidtw Amleto. A*n Bofena. Aroldo. Go.pHJwn.v y M' ni'! ..... .. Criüpín y In Comadre . Dinorab. D. Carlos. D. Juan. D. Pascual. D. Sebastián. El Concio Oiy. El Duque de Alba. El-rar tlfrAww. 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