La logia de los Popes o el Gran Occidente : drama en tres actos
Abstract
Rúst. deteriorada
Full text
A - 9 ¿s* ¿4? & s * s * w , m s r í x * ~ ¿y>r f * ~ r¿ 4 éz’msá ¿ * s w / / / ' / r s ¿ £ ^ * <~ - ->- LA LOGIA DE LOS POPES Ó ELGRAN OCCIDENTE, . $ / X , DRAMA EN TRES ACTOS, Y EN PROSA ORIGINAL DE D. FRANCISCO TRAZANDE. TRAMADA. Imp. D. D. Cándida Martínez y Marín. Ala de 1SS2.
A LOS LECTORES. Queridos ciudadanos: esta ohrita tiene por único o'jeto, el presentaros, casi á un golpe de vista, varias de las causas que engendran las revoluciones, y muellísimas de las conse cuencias de las mismas. Al atacar, por ser asi necesario, los abusos de algunas altas í infl íyentes clases de la socieda l, y al proponer ciertas reformas, que al pronto lastimaran sus intereses, ya conoce réis, que llenos de odiosidad, contra mi perso na, y particularmente contra este modesto trabaj o, harán todo lo imaginable, á lo menos, por desacreditarnos, ante la convencía públi ca. A sus grandes fuerzas, (para no ser venci dos,) hay que oponer otras mayores, las que espero, si sois amantes del progreso, y de la libertad, me las suministréis, encargándoos de mi defensa, con los poderosos medios de ac ción de que disponéis, seremos vencedores. El Autor,
Á LOS I,ROTORES. Queridos ciudadanos: esta ohrita tiene por único o' jeto, el presentaros, casi á un golpe de vista, varias de las causas que engendran las revoluciones, y muchísimas de las conse cuencias de las mismas. Al atacar, por ser asi necesario, los abusos de algunas altas ■ infl iventes clases de la socieda l, y al proponer ciertas reformas, que al pronto lastimaran sus intereses, ya conoce réis, que llenos de odiosidad, contra mi perso na, y particularmente contra este modesto trabaj o, harán todo lo imaginable, á lo menos, por desacreditarnos, ante la conreada públi ca. A sus grandes fuerzas, (para no ser venci dos,) hay que oponer otras mayores, las que espero, si sois amantes del progreso, y de la libertad, me las suministréis, encargándoos de mi defensa, con los poderosos medios de ac ción de que disponéis, seremos vencedores. El Autor.
LA LOGIA DE LOS POPES Ó EL GRAN OCCIDENTE. El argumento de esta composición, está toma do, de una antigua leyenda griega. PERSONAJES. La Arcfliduquesa Leonora. Gustara su doncella. Leticia su costurera. Esclavitud cocinera. Limosners. El Portero. Otros varios criados. Algunos Popes, entro ellos, los Prepósitos, Zorrantis, Pagentius, Petraleis, V a le n tudinis y otros. Varios estudiantes, y entre ellos, prospero y Tempestad. Muchos ciudadanos vecinos del pueblo. Razónale, contramaestre de la Marina Mer cante y otros dos marinos. ESCENA El Teatro representa el comedor de la Ar chiduquesa, y esta, está sentada á la mesa, y á poca distancia Leticia de pie. El Prepósito Zorrantis entrando, dirá con voz gangosa. Zorrantis en este siglo señora, Donde todo se confunde, La corrupción se difunde, Por el alma pecadora. Y los vicios y pasiones, Ymperan solo en el día, Sin que nadie rece ya, Cantares ni letanías.
s He disfrutado, el cuotidiano regalo, conque me distingue vuestra piadosa veneñcencia. ( Al decir esto, se lebanta de la mesa temboleandose“ y se le vá un eructo, “ pero al ver, que la Archiduquesa, hace un gesto.de menos pre cio, con voz compungida dice/sea todo por Dios,!, picaro histéricoj después reponiéndose continua’Señora, hoy á las once de la maña na función, en S. Fructuoso, Sante Ya covi, y Santo Miserator, é Santo Martin, é Santo Lisandro; por la tarde, oratione, Eolesia Redeneione; filias m'agdalenis, el fratelas lxospitalaris. Leonora. Vaya con RiosVuestraPievérencia, y no me olvide en sus frecuentes oraciones. Zorraníis. Descuide V. A. que aun cuando humilde pecador, asi lo haré. Inclinando mu cho la cabeza para sa'udar vase. Al pasar á la havitacion contigua, saldrá Esclavitud á quien dándole 1; una guantadita en la cara le preguntará y bien Esclavitud ? Quien vino anoche -¿ ? Y adonde fu: ¿ Esclavitud, arrimándose al oído, i Fu; al Tea tro ¡ y vino con el1 a, (pero vestido de paisano) el reverendo Pope, Pagenf’tts el cual le acom pañó á cenar, ignorando yo la hora á que se marcharía, pues me li > tanto sueño, que me huve de quedár dormida eu el momento. Zorrañtis. ADios, picardía, y otra vez, no seas tan dormilona. Leonora, tocará al timbre, mientras la an terior conversación, y al concluir entrará Gus ta va. Leonora. Dile á Limosners, que d' órdeu al cochero, para que el carruage lo tenga dis puesto, para cuando quiera salir; mientras tati to^ ve arreglando las cosas de!, tocador, pues yo pasará á seguida, y me arreglaré en él: y me mudaré también de trage.
!■) KXCB-NA 2.‘ Habitación destinada para tocador con grandes espejos v demás útiles necesarios. . . r , 0 , LeonoraC'Entrando en la referida habitación \ aya. Gusta ra, dime ¿Que novedades han ocurrido, desde nuestra ul tima conbersacior.? , , . , . , Giistava. Señorita, respecto á las cosas del. ínterrnr de la casa, siento el tener que decirle;queha mediado una nue va tarea, por parte de la cocinera, con ei portero, y laca yo sobre si los unos, se echan más ó menos de comer que los otros, y de que si tanto el, portero, como la cocinera, si después do ahorrarse en cuanto compran lo que pue den se guardan gran parte de la comida, para dársela á sus familias. Respecto á las cosas déla calle, solo he sa bido, que de sus apasionados, el gordinflón del viudo, primero.ha estado hablando un largo rato en la calle con el Reverendo Zorrantis, y después también, conversó largo tiempo con el portero: el otro, alto morenito, que parece que tiene tantas hermanas y hermanos, parece qae se_ha comprometido con una amiguita de V. A. ya desengauadi deqimV. A. no le quería: y al místico oücialito, el constante besuquead®- de los suelos de todas las Iglesias, anoche muv de prisa, tuvo que salir con un gran desta camento, fuera de la Capitulen persecución de un creci do número de criminales. Gustara. Que anoche, después que V. A. se acosto, es tuvimos, tanto Leticia, como yo, hablando lo meno* un par de horas cada una con nuestros prometidos, los cua jes como va se han hecho tan amigos, se marcharon jun tos! pero al despedirse, nos ofrecieron uno y otro, que nos habían de echar una gran serenata, para dentro de dos o tres dias. Leonora. ¡Ríen, muy bien! ¿cuanto me alegro que seáis ahora tan felices ?pero os vuelvo á recomendar,que os sepá is guardar mucho de ellos; respecto á los disgustos que tienen entre sí la cocinera, y los otros criados, tanto me ván disgustando, que me voy decidiendo ú echarlos un <!rí dv estos, afuera de mi casa, sin cuidarme para nada.
más íiia.Lunas que las portenomentes al dogma. y da los deberes que por razón de nuestro elevado estado, tene mos obligación de llenar, yo he creído ya conveniente y necesario, como Presidente, do los que formamos la disi dencia, que lia criado el partido llamado «Separatista » de convocaros, .para que celebremos, unas cuantas secsioncs, en las que, por medio del concurso de nuestras inteligencias, podamos acrecentar, la antigua grandeza, el Magnifico esplendor, el absor vente poderío, de nues tra respetable clase, con el inmediato y consiguiente acre centamiento, de nuestros metálicos intereses, bajocuyo po deroso y venéfico influjo, Unicamente tanto ahora, como en los pasados siglos, se lia podido obstener el bien estar privado. Jamas., Señores, debernos perder de vista, que corno inmediata consecuencia de la propagación del cris tianismo. todos los primitivos fieles, uniéndose como un solo hombre al cuerpo místico de la Iglesia, todos cuantos bienes poseían, todas cuantas riquezas y derechos, leerán propios, todos, todos, sin reservarse nada, lo entregaron ¡í sus legítimos pastores. Ya sabréis, que hecho esto, la cristiandad ofreció entonces, tanteen Jerusalen, cómo en liorna y en Antioqúia, el aspecto de una amantísima fa milia. Las casas y los Palacios de los Senadores y maguates de las grandes ciudades, fueron convertidas, y tran formadas en centros científicos, en las más numerosas y más piadosas obras, y en los más grandes templos. Pues bien, Señores, fundándonos nosotros, en tan magníficos precedentes, no debemos omitir medio alguno, ni descan sar, hasta restaurar en lo posible-,¿Uoirtpre en favor nues tro,; aquellos actos de agnegacion, de los primitivos cris tianos. He concluido, pero ántes de sentarme, quiero pe diros, que á medida que vayais dando cuenta á esta asam blea de vuestros trabajos, que vayais entregando á la me sa, los datos estadísticos, que se os tienen pedidos. Muestras de aprobación en todos. Grandes aplausos. I’agentius. Teniendo concedida Ja palabra en primer lu gar, y contando con vuestra benignidad, voy á manifesta ros brevemente, cuales pueden ser los resortes más efica ces, y que en la Virtualidad, pueden emplearse coa mejor
éxito, en !a realización del objetivo que nos propone mos. Señores, lina vez, qué todos nosotros estamosbastafttenjente persuadidos, que, la gran mayoría délos hom bres, hoy dia, están pervertidos, por las ideas irreligiosas de! siglo, á que yá algunos modernos escritores, suelen llamar corrientes libré pensadoras, solo pues, respecto á ellos, os decir, con todos los de nuestro sexo, debemos li mitarnos, á soló hacer por conservár bajo nuestra direc ción á los pocos, que de una manera pos'tiva nos conste, qué nos habran de seguir siendo, verdaderamente adep tos. No por esta deplorable circunstancia, tampoco debe mos desmayar, pues en cambio, es seguro, qne del todo, absolutamente del todo, nos pertenece, todo el sexo fe menino. Una vez sabido esto, y conocida la gran fuerza de que disponemos, debéis persuadiros, á egemplo mió, que no debemos ser muy escrupulosos, en la elección de medios, que nos puedan dar mejor resultado, para sacar de estas nuestras cándidas ovejas, toda cuanta utilidad podamos. Z'ut. Usando del derecho que me dá la concesión de la palabra en segundo lugar, me creo en el deber de mani festaros que no creo muy conveniente á nuestros futuros y comunes intereses, el que. de los que nosotros,’no reu namos las ventajosas condiciones de ser oradores, sagra dos. ó grandes teologos, ú hombres de ciencia, ó por lo menos, hombres simpáticos, por su atracción o gracejo, no nos metamos, ni en la fiarte instructiva, ni directiva, ni ut.iiizable, de los hombres que nos son adeptos, pues bastante campo nos ofrece, el cuido vdireccien explotable, ó utiüzable, riel sexo femenino, del cual, podremos sacar gran fruto, con tal de que estudiando bien los caracteres é inclinaciones de cada una, sepamos, sus aspiraciones y sus pasiones, y las adulemos en ellas, hasta con aplau sos y disimulación. Yalentutidinis. Teniendo concedida la palabra eu ter cer lugar, nó puedo menos de llamárosla atención sobre ciertos liechos prácticos, que recientemente he observado, y que comprueban concluyentemente, toda la verdad, de la sabia doctrina, de los dignísimos colegas, que me han
20 precedido en el uso de la palabra. Señores, increíble pa rece, que la pasión de la envidia, pueda egercer una in fluencia tan avasalladora, en la cuasi generalidad de las mujeres, que una vez influidas ó dominadas por ella, lu cen cosas tan sorprendentes, que dejan atónito alentendimientohumano. Yo,conociendo estar poseidasdedicha pasión, muchas solteronas, y viudas ricas de mi feligresía, he tra tado en cumplimiento de mis deberes, de ver, si podía li bertarlas, de esa funesta pasión, pero desengañado al fin de que todos los medios, por mí empleados, eran inefica ces, al fin me he decidido en concomitancia con otros com pañeros, de aprovechar esas aberraciones del humano es píritu, en pro de los grandes fines de nuestra asociación y así con solo decir á las Señoras viudas de varios títulos del Reino, y á algunas, de varios magistrados ó de altos jefes militares, y también, á unas cuantas solteronas, hi jas de cinco ó seis banqueros ó de ricos propietarios 0 co merciantes, que varias de las amigas y compañeras de su misma clase y categorías ó de otras clases aun másinferiores, se habían distinguido, atrayéndose el aplauso y admiración pública, haciéndose dignas, de que hasta los más distinguidos y renombrados Popes, tengan que citar les, como notables y santos modelos, dignísimos de imi tación, por sus piadosas y frecuentes liberalidades, ha biendo conseguido, que estos elogios tributados á las otras por sí mismos, escitando la emulación de las oyentes ha llan vastado, para que las susodichas, inmediatamente se hallan prestado, las unas á reunirse á las asociaciones ó cofradías que hemos inventado, las otras á asistir, á cuan tas platicas ó conferencias les hemos propuesto; otras no solo á costear; sino que hasta trabajar personalmente, en cuantos recados ó adornos, les hemos exigido, bien hayan sido 6 para las imágenes de nuestros templos, ó para el uso y servicio de nuestras reverendas personas; pudiendo por último, asegurar á Vuesas paternidades, que todas, ab solutamente todas ellas, han escedido á nuestras esperan zas, en la frecuente esplendidez de sus donativos. V.° de San Martino. Señores, Teniendo concedida lapalabra en cuarto lugar, empezare á usarle, manifestando-
os. que fun lado yo, en las mismas ocuparse de las Señoras ricas, y á [ ' ¿ (1("la diócesis, lia es-mosto ini durno predecesor en el uv* *»'. a i vi libra be aplicado, en aleonas Señoras acaudalada.,, de h .hrá snbvu-'ade á una docena da cotorronas, y la de la I ú birla :í un doble número, pero sobresaliendo on esta * S% iS d S J Í u c t u o s o , Llenando el q u e j a r on ,wf, ,i„ in n.ilabra, claro es queridos concolegas, qn '' 1T n t n n a-otada, esta fecundísima materia, por mST&8«»s^ * m i * v ^ r r m' ™ S t r n ná ..ero de ellas, tales, como ser visionarias, o fituos ó men'e'atas. ó lunáticas, o monomaniacos, hi> rK s d uervb.ías. >- oolicas y literatas, ó favorecedoL s de la brden 2.* en lln aprovechándome de todos los medios, liahr* logrado reunir, en toda mi cotí adía, la breve, para ni molestar mucho vuestra va el l!lleip m o íi v íírT a s í brfreconoen tr arto, to los mis dejen, muchos sutVaj.os, o mandas pia l...a k ■21
.instituyaa por alhrtceás; é.o nt adores <v partidores, yea.untas Voces hrt podido'••conseguir un triunfo completo, en pl c 'razón <!é la devota, le líohecho tostar, nombrando11)0, ya solo, di.ion ecn.tu panado; por h ‘rodero fideicomi sario; Reasitmien lo diré, que el resultado de.mis tralia.j -s .estadísticamente considerados, han sido más de |,-n con cesiones: unas doscientas. hehas por las viudas, y las 400 restantes por las s >ltér■ ñas. Un Popé agregado de Parruqia. Señores, llenando el 7." turno en el n«-* do la palabra; tanto p umi, como en nombro de mis < i ruos con i pañeros, .v con su autorización especial, debióle iros: que nos 'tres los ausiliares y su balternos de los grandes Popes, no hemos perdido, ni ja oo; s:on, ni el tiémpo. tanto en el desempeño do las delieadáscomisiones que se nos hanhedWj porser nuestros res pectivos superiores, como por iniciativa propia, pudiendo asegurár, que es incalen laido, el número de contribuyeli tes, de.todas clases, de quien hemos sacado, un ostra ordinarió é inmenso partido, tanto en los sufragios, por sus abiias, como en las'mandas',-en los testamentos de .confi anza; ó por lo menos, en los albe.’.eazgos; paos vasto de cir, qjie yo soló', lie intervenido como .al,hacen, 6 con otro cualquier carácter, en 25 testamentarias. Presidente. N'o habiendo ningún otro Señor Pope,que ten ga pedida la palabra, queda terminada la-secsi ••a. asejruraud os, al tener el gusto-de despediros, que lie quedado altamente satjs'félilío, riel brillante resultado-de vuestros trabajos: acOnsejandnós qáe llevados' del mejor espíritu de ciase, muy lejos de hablar mal, y criticaros los unos á los otros, filiados'rio ese-otro espirita fraternal que debe mos.tenernos, 'habléis por el contrario, muy bien los unos de sus otr s.c.enip'añ'éroft; creándoos así una adsmosfera, sana y provechosa para toda nuestra distinguida clase: por último, quiero queno ignoréis, que debido á los cons tantes esfuerzos, de varios Pop s, de los constituidos cu las .más altas categorías,'do nuestra carrera, s.e ha con seguido ya, el qlíe la aristócrata viuda de un magistrado, la iié un renombrado banquero, y .la de un Archiduque, tengan ya destina las y aplicadas sus hicioúdás y Pala-
dos, pora lo fundación «lo tros ó cuatro fraudes oirás venéficas, que serán dirigidas. co¿ el consiguiente manejo de sus bienes, por nosotros mismos: concluyó te niendo el "listo de invitaros, á que paséis á las habitacio nes interiores, en las que os tengo preparado, un peque ño refrigerio: después del cuál, todo cuanto seáis aficiona dos á la musirá, haciéndoos cargo que hemos concluido el mes de las animas, ¡vira entrar en el de adviento, po déis refocilaros, cantando un s vilJahoilos. al compás de una música concilaidora de ambas situaciones. Cinco cam panadas pausadas, después de cualquier repique,, será la señal, de la primer reunión. Sálense todos á ! is habitaciones inmediatas; después de haber comido en ellas, vuelven entonando la siguiente canción. Zor. Quien quiera pasar noche buena. Con gran ta lento, y con tinoj Debff comer, mucho paño, Con sendos tragos de vino. Oros Aun cuando, los tiempos nuestros Son neores que los de otras veces. Ni nos faltarán besugos, y botellas, Ni castañas, ni batatas, ni las nueces. Pairen t: Cou las vigilias y ayunos, Se llenan los cuerpos de flato, y por eso procuraremos No separarnos del plato. Coro. Aun cuan lo 1'qs tiempos nuestros écct.. Petrel. Ni quiero honra , ui honores, Ni que me cuenten lia/,añas, S<)lo quiero de hora en hora, . Tin gran plato de castañas; Aun cuando los tiempos nuestros ecct. Ua. Nunca envidié, á sabio alguno, Aunque fuese un Salomón, Pero siempre tuve gran envidia, Del que come salchichón. Coro. Aun c-uaudo los tiempos nuestros ecet4 F.’ Futre [tanloros y flautas,
y Chicharras, y almireces, ningún ruiilo tanto me gusta. Cono el cascar fio las nuo'’os. (>r >. Ann rt'u.iiifb 1 s tiempos nuestros eect. M. Los pay~s do Navida 1, C.on jamones y tomates,1 Alegran á las boatos, Y cur ia á 1><s Orates. Ovr¿. Aun canudo los tiempos nuestro® eoot. Mr. N > hay cosa más « iniortuble, Ni más llena ib' ilusión. Une co ner en indio Imana.- Cien quintales da turrón. Coro. Aun cuándo los tiempos nuestros ecct. EXCENA S.* Después de haber salido todo los Pepes de la Loria, tros de ellos se paran á hablar en la calle. Pope 1." Compañeros, pie tal les ha pared lo la reu nión do esta n .che. Pope 2.' En o n danza, y bajo la necesaria reserva. :í mi mo 1 > deben, n > pueden darse oxeo ñas más repugnantes, ni diseñes *s más contnsi >s a! "l.j do le a mstra n »!>!e mi sión, ni unas ideas que puedan estar en más disc •rdancia, y en más completo desacuerdo con nuestra sagrada doctrina. Que desgarrador y que desvergonzado era aquello, de la comunidad de bienes, que hnvo en tiempo de los primitivos cristianos, puesto en boca del Presiden te, para deducir de ello, por consecuencia, que nosotros debemos constantemente trabajar; para conseguir ¡dentro fin, pero en provecho ésclusivamente de nuestra clase. En fin tanto me ha repugnado aquello, y tan lastimada he sacado mi conciencia, que me he propuesto renunciar á seguir perteneciendo á tal logia, haden lome en cam bio socio pasivo del elitd del Uaiversis, por > practican lo* si así me fuese, posible, las acciones del Re ve ron lo Re ndís, y de los que como él siguen la con luda evangélica, que tanto anatemotiza el Presidente de la logia, y en opo-
sicion á la cual lia fundado el llama la disidencia. . Pone 3." Compañeros, en vista de la Satanice contusión en que tanto el Presidente, cora o los principalesindivi duos de la logia, sin hacer la debida distinción de líem eos de lugares, de caracteres, de leyes y de costumbres; prescindiendo do todo lo bueno, honrado y justo, alha jando únicamente nuestras concupiscencias, han queri do hacer de nosotros, uu miserable instrumento de sus bastardas pasiones, y de egoístas y tenebrosos fines, yo, confundiendo la miseria de mi vida, en aras del cumpli miento de mis deberes, aunque miserable ó indigno, me decido por dedicarme al. veneficio de la humanidad, imi tando la conducta de Benots, y de todos 1 >s dignos predi cadores v propagandistas de la verdadera doctrina, prorae Lo.solemnemente sépararmo para siempre de la uisidencía Pope 1." Conforme en un todo con vuestras .mani festaciones v doctrinas, desde boy renuncio á Sabinas, y profesado en el Cbul del Universo, prometo dedicarme al servicio de los menesterosos, al cuidado de los entermos, y á la preservación de las prostitutas, procurando corre gir su pasada vida. EXCENA 0. La excena aparecerá como formando un teatro, en que habrá muchas hileras de butacas colocadas de diez en B' v situadas á ambos lados del callejón central: a los dos estreñios de cada hilera, p >r el lado de los cal ojones, la terales, habrá una butaca bastante más elevada que las otra s, vuue será destinada á los de curiónos. Enelfrente del Escenario, habrá una mesa con cinco sillones, torrados de tela verde, para el Presidente, y los cuatro Secretarios delclud. Dos tribunas, una para cada costado del Escena rio En punto de las ocho de la noche, ocuparau sus asientos el Presidente, y los Secretarios o irán, en trando, y ocunaud'j sus asientos, cada uno de los sociqs, v cuando va esté casi lleno el salón, sonará la campanilla el Presidente, y á seguida dirá: queda levantada la sesión. En seguida se levantará uno de los Señores Secreta rios-, y tomara!:> un cuaderno de la mesa, dara lectura a lo
2f¡ siguiente. Secretario. En el día de la fecha, y de común acuerdo de todos los señores Decuriones, han sido admitidos; á for mar parte de esta sociedad, el contramaestre de la mari na mercante, ciudadano Raciónale, y los otros dos ciuda danos, estudiantes de la facultad de derecho, en el último año de dicha carrera, llamados Prospero y Tempestad. Presidente. La mesa acatando, el acuerdo de los ciu dadanos de curiones, admite á formar parte de esta patrió tica sociedad, á los ciudadanos ya nombrados, los cuales, ya pueden pasár á prestar el deludo juramento. Dicho esto por el Señor Presidente, los tres nuevos so cios, pasarán desde sus respectivos sitios, al rededor de la mesa de la Presidencia, y allí permanecerán hasta qne levantándose el Praesi lente,yl os señores Secretarios, por el primero, se tocará la campanilla por ‘res veces segui das, á cuya señal, se pondrán también de pie lodos los so cios, y entonces el Presidente, dirigiéndose á cada cual de los recien admitidos, les dirá: Presidente Jarais por Dios, y por vuestro honor defender siempre, los tres grandes principios, de uuestr > ere lo p ditico, o sean !a Libertad, l a igualdad, y La fraternidad: Raciónele Prosp. y Temp. Con entusiasmo y energía, Siju.ro. Presidente Pues pasad á formar en las filas de vuestros dignos compañeros. Los otros socios antiguos, conforme van pasando por su lado, los recien admitidos, los van abrazando y dándo les la enhorabuena. El número 4 de la fila 20 pedirá la palabra; y con un sig no afirmativo del Presidente, dirá: Hermanos, cumplien do con ano do nuestros más humanitarios deberes, he he cho una minuciosa recopilad n, de los varios informes que se me han suministrado, per medio de varios amigos y correligionarios, que viven en varias calles de la Pa rroquia de San Eru'tu >so, y de dios resulta, lo qne con sorpresa sabréis, tan luego rom • hayan usado de la pa labra, los que do auto mano la ti n m pedida. Niimerodos.de la fila 1 * Ciudadano, por milésima vez, voy ¡i llamaros vuestra atención, «obre los inmensos grá vamenos que sobre nosotros pesan, teniendo que comer,
27 cada pan ó cada libra de aceito, ó cualquiera de los de más artículos de primera necesidad, con tres ó cuatro cuartos, más, de recargos, que lo que se debia-pagar, y todo para satisfacer á nuestra costa, unos servicios pú blicos, que ni nosotros hemos pedido, ni para nada nece sitamos, tales como dembodedo de los rios, las iluminacio nes de gas para los paseos, las tuberías de hierro para conducir las aguas, para el riego de los jardines, el escesivo número de municipales, el costo do los faginesde los Ediles, y otros muchos análogos, que solo debieran ser pagados, por los mismos que los establecen, ó los que los aprovechan y esplotan: por lo tanto, acordemos el dia, en que estos gastos, conque nos tienen agoviados,. desapa rezcan de una vez. El número ocho de la fila 16. Her manos, en estos últimos dias, han sido embargados mis bienes y los de otros muchos industriales, porqne con los j malos tiempos que atravesamos, no hemos podido pagar nuestras contribuciones, siendo asi, que con tanta despie dad se nos trata, para dar sus panas corrientes, á miles de juvilados, y cesantes, y reemplacistas, que estando en ac titud de poder trabajar, y hacer mucho, no hacen nada; puedo citar de ejemplo, un alto magistrado, que ha esta do cesante más de 20 años, cobrando de ce santía 20000, rs. al año, de modo, que por el mérito de no hacer nada, se ha ganado en los 20 años, 20000 duros; miles de casos pudieran citarse, de otros magistrados, ofi ciales generales, altos empleadosdehacienda, administra ción ecc.t. asi es, que ya no puede sufrirse esto, y por lo tanto pedimos órdenes inmediatas, para ver la manera más breve, de librarnos de todos estos males. Número 4." de la fila 17. Hermános, ningunos de cuan tos, siquiera hemos leído, la historia de nuestra madre patria, de nuestra amantísi na Grecia, ignora, lo mucho que aventajó á las otras naciones, sus rivales, por sugran deza y su saber, fundan lo para la propagación de este, cuantas academias, escuelas, ateneos, fueran necesarios, pero sin exigirse jamás en ellos, ninguna clase de ecsaceiones ni retribuciones, porque coartan la concurrencia de las clases pobres á las cátedras, pues bien, hoy, en la J
34 N." de la fila !.“ Viva el reverendo Pr. Be-nots. Todos los socios poniéndose de j>io. Viva. Viva. ^Tempestad. Pues bien ciudadanos,sin necesidad de ésterminar á na die,como pretenden algunos,cuando nosotros podamos ser gobierno, fácilmente nos podemos librar de sus malos manejos, con solo prohivir, que ningún testador, pueda en testamento, nombrar para nada, á ningún Pope, ni de jar para sufragios de su alma, ni otras atenciones Ecle siásticas, más que un medio por ciento de todo su caudal, y para que á esto se le conceda validez, será además ne cesario, (pie el testamento en que esto se disponga, esté con un año de anticipación á la muerte del testador. A imi tación do las leyes desvinculadoras, deberemos dár va rias leyes, en unas uniforn ando los aranceles Eclesiásti cos, en todas las Diócesis del Revno,yen otras, prohibien do absolutamente, que las mujeres puedan ser institui das por herederos, ni recibir en dote, ni por otro concep to alguno, ninguna clase de bienes inmuebles.sustituyén doles todos sus actuales derechos, con el establecimiento de pensiones perpetuas ó vitalicias, que en ningún caso, ni bajo concepto alguno, deberá esceder de la cantidad de 20 reales diarios: Cantidad suficiente, para que no los fallo su preciso alimento,ysn decente vestir. Los grandes beneficios de esta medida, se tocarían inmediatamente, en útilísimos 'resultados.El primero de ellos seria, el cor tar de raíz los escesós que se vienen denunciando, pues acabada esta mina, concluiría la utilidad de sus explotado res. Concluirían en absoluto, los casamientos por interes, pues asi, casi todas las mujeres vendrían á ser iguales: y el hombre ya» entonces, no buscaría para el matrimo nio.» como ahora, otra cosa que el interes, sino que buscaria el amor. La riqueza pública, también acrecería en sns producen nos, pues sabido es de todos, el poco fruto que vienen dando, los muchísimos millones que hoy dia están poseídos y manejados por mujeres; se estinguiria también gran parte del actual lujo, pues las mujeres por sí, no tendrían para costearlo, y pocos serian los hom bres que se prestasen á costearlo de su bolsillo. Además, todas las leyes queseoeupandelos derechos inherentes á ese
sexo, se armonizarían entre sí, pues hasta ahora, os, si no escandaloso, por lo menos absurdo, que se conceda la dirección y el manejo, á veces, de cuantiosos vienes, á nnas nuijeros, á quienes, por razón de su sexo, se reputan in capaces, hasta para pxler egercer e] derecho electoral. Por último, poco habrían de perder las mujeres, particu larmente las nacidas en los climas meridionales, en que se les privara de esa clase de derechos, pues de descartár seles, de esos cargos, y andados, indudablemente, se les libertaba, de las vesan:as, ó de los padecimientos nerviososóde las jaquecas, deque frecuentemente están afectadas las que tienen que dedicarse á tales tareas. Presidente. Señores, queda concluida estasecsion, pa ra la inmediata series citados por medio de la música ita liana, que saldrá tocando por las calles, marchas patrió ticas. Vanse saliendo todos. EXCENA í.'1 Una vez fuera del Clud, El Presidente, el Marino, Pros pero y Tempestad, entablan el siguiente dialogo. Presidente. Mucho me han gustado esta noche las di ferentes soluciones, que han propuesto Uds. á los distin tos niales denunciados por otros compañeros pues coa lo que Uds. esta noche les han dicho, ya principiarán ellos á comprender: que asi como todos los padecimientos físicos, tienen sus correspondientes remedios; lo mismo, necesa riamente sucede, con los males políticos y sociales, y por lo tanto, con las medicinas que Udsles propusieron, ya no me vendrán todas las noches, pidiendo que dé inmedia tamente, órdenes terminantes, para que en una noche da da, se administre, á la sociedad entera, su empírico re medio, susanalo todo, que como Uds. ya saben, (pues lo han oido esta noche,) solo consiste, en el esterminio de los Popes, y de los gobernantes y curiales, Pero dejando ya aparte esto; según las últimao noticias, que he recibido de la Capital, si el Gobierno, en uno de estos dias, sale ven cido en la cuestión de Hacienda, inmediaiamente será lla mado al poder un ministerio de nuestras ideas, pero Ínte rin este momento llega, cuento con Uds. para cuantos in35
::r> C¡ I -'' 11 H p.10 hlü O '.IUTÍi-. ProsperoCelebro mucho este va tan procsiuia, la si tuación que todos anhelamos, y por mi parte, cuento V. c >n mi cooperación, para todo cuanto pueda ocurrir, an te-;. ó después, de ese faunesto aconte oimiento. Tempestad. Igualmente, para todo conmigo, pero, mu cho más desearé que sea para formar barricadas, y tirar tiros, que no para disparar cohetes y repicar campanas. Presidente. Sea para lo que fuese, cuento con mis bue nos amigos, y en cuanto oigan sonar las arpas aqui les espero. Pause cada cual por su lado. EXCENA IIP Despacho á la entrada de uno de los senadores del Pa lacio de casa del Pope Zorrantis, en los dos costados de la habitación habrá dos estantes grandes llenos de libros, él estará sentado ante una mesa bien llena de papeles, y en su comedio, habrá una botella grande, llena de aguar diente, y por delante de ella, una fuente llena de batatas asadas, dé las que él estará comiendo una bien gorda, y ochándose sendos tragos del aguardiente con una copa. Un criado ya anciano asomándose á la puerta dirá. Se ñor. aqui. una mujer, busca á Vucsa Reverencia Zorrantis. Hazle entrar inmediatamente, y retírate. Esclavitud. El Señor sea en esta sania casa. Zorrantis. Vaya, siéntese, mi. buena Señora, aqir, á mi lado, y como quiera que llega en tan buena ocasión, quítese el frió, pues bastante hace esta mañana, comién dose un par de batatitas, y haciendo boca, con un buen trago. Esclavitud. Más vale llegar á tiempo, (fue rondar un año. Coge la copa, y se la bebe de un solo trago, princi piando á seguida á comer batatas y á seguir bebiendo. Zorrantis. Vaya mi buena amiga, dígame, ? que acon tecimiento estraordinario lia ocurrido, para hacerla venir tan temprano ¿ ?y que estratagema, habéis empleado para poderos venir? Esclavitud. Para venir, be dicho á la Señora que iba á confesar; y mi visita tiene por obgeto comunicarle las
chiquilla, cuando se cau- ‘f o S m ^ Y Í ^ O visitas ayer, ni ningún incident0EsSSüu-l. S:, fueron dos ó tres Popes, poro con-,o no A^íuí-0 In Sonora, tubieron que marcharse sin veilc.. SmMou vino el sobrino del Archiduque con un oficial l t S K . \ » a (M de foraBler* eomeO tú eres ¿ f e s . na, ta segada ba enamorado de e.la, } pa • i . ■ , vcedMo Cmé 2 p S f í 3 5 , ^ S ^ 11 'ColeVl" 48 1 2 b ella y él, « i é t ^ g n g a . ^ ¡ S & n s S S * " ' I p g t ltabiendose apa ™pa. Paca a ■ Ja de vW».
Más já, já, já, ahora caigo, muy hien p >drá ose ser. un caballero que el otro dia, en ía Iglesia de San Fructuoso, miraba tan constantemente, y tan embelesado á la Seño ra, que parecía que quería tragársela con la vista. Xorrantis con desesperación. ? 3.11a que luzoj. Esclavitud. Estuvo al parecer indiferente, procurando que él no se apercibiera de que ella también le liabia re conocido, pues solo de cuando en cuando se volvía para mirarlo. Xorrantis. Amiga mia, puede ya marcharse, para que no le eche á Y. de menos, y procure V. á toda costa observár, las acciones de ese Caballero y las de la Señora, cuando vea V. que se encuentran. Esclavitud. El Señor, quede con Vuesa Reverencia, y hasta la vista. Vase. EXCENA 12.a Comedor casa de la Archiduquesa y ella sentada á la mesa. Xorrantis. Entrando dice: Juan. Lucas, Marcos, Mateo, Nos libren de todo mal. Hasta llegar al recreo, l)e la Patria celestial. Leo. Zorrammtis, viene V. hoy cargado de malas nue vas, como hace dias, que suele V. venir. Xorrantis. En estos tiempos que alcanzamos no pue.de haber tranquilidad perfecta en el espíritu, pues á cada ins tante parece que llama la revolución á nuestras puertas. Leonora. Veo que ya empieza Y. por lo de siempre, y así puede V. referirme, lo que ahora ocurre, mientras tanto toma su refigerio, y dirigiéndose á Esclavitud que estará alli presente, dirá, Esclavitud, sirve el chocolate al Reverendo Xorrantis. Al irse Esclavitud después de servir el chocolate al Po pe, se bambolea y se cae, empezando á seguida A vomitar. Leonora, con ira. Vaya Esclavitud, que boy estás inca paz, pues me has roto, ya lo menos, dos docenas de platos, y varios -vasos.
Zorrantis. Pues Señora, dicese ahora, que anoche, li nos cuantos estudiantes, de los del clud t'niversis estuhieron de música toda la noche, .cantando patrióticas y otras muchas canciones libianas, escandalizando toda la ciu dad, coincidiendo, con esta especie de antusiasta y bulli ciosa manifestación, el haber sido presentados en la úl tima sección de dicho Clud, para su ingreso en el mismo, varios alumnos de la facultad de derecho, y un oficial ma rino de los que tienen las ideas más ecsaltadas, y de los que más se distinguen por la aversión que profesan á todas las personas de nuestras respectivas clases. ( callandito) pero ya se ha dado el canto á la policía. Leonora. Levantándose muy disgustada. No parece, sino qne el miedo, desde algún tiempo á esta parte, en las cosas más triviales, les hace ver, tanto á V. como á to dos los suyos, las más negras visiones, pues en realidad, la música de anoche, no tuyo ningún carácter poli tico, pues solo se redujo á una simple serenata, qne unos po cos estudiantes quisieron dar á sus amadas, sin tener es to nada que ver con ese marino, que siempre ha sabido cumplir con sus deberes, y del que nadie tiene nada que decir. ADios Zorrantis, pues ahora mismo voy á ver al Gobernador, para que le dé mejor ocupación á su policía, para que no se dedique, á seguir á cuatro j Ivones estu diantes, y un inofensivo marino, por quienes yo vivamen te me intereso. Vaso precipitadamente. Zorrantis. ADios Señora. Con espresion sareastica ó iracunda EXCENA 13.* Leonora, acabando de arreglar su tocador, frente á un grande espejo en una bavitaoíon inmediata á la del comedor. Leonora. Ya tanto, ese hombre, como los demás egoístas d | su clase, han ahusado de mis cre encias, religiosas y de mis vondades (que Diqg me per done) pero su trato cada dia se me va haciendo más imposi ble, y la verdad es, que tienen razón Gustava y Leticia, en íoqueesta mañana medigeron llorando tanto; pues efec tivamente, tanto la reputación de ollas como la mia, na da venimos ganando con el (recuente trató de osa gente,
40 vaste decir, que hasta los estudiantinos ya se ocupan c-'n ellos de nosotras; y por otro concepto, 1que habra dicho el marino, al verme tan rodeada y ased-ada por esa gen te i éi que tampoco le '.rustan los Popes, pues que al ver me el otro día con Zorrantis, se le pusieran los ojos tan lle nos de ira que parecían dos ascuas, y tal lúe la mirada de odio que á él le dirigió, que me dejo a nu amedranta da. No sea que esos malvados, tanto á él com éalos es to liantes, les preparen alguna emboscada vamos a salvar los. Marchase, y á poco se oye á lo lejos el ruido del coche. EXCENA. 1-4. Sala principal en la Gelia del departamento. Ordenanza. Abriendo la puerta do una sala, dice Seño ra, la Archiduquesa Leonora. Leonora-entrando. ADios Maravilla, desean sustos ya del baile: has vuelto a tener carta de tu hijo, el colegiaíiío. Maravilla. Si Leonora, algo lie descansado ya; respec to á mi colegial, estoy disgustada, pues no tuvimos ayer; carta? suya¿ y tu, que te haces ahora j que ya llevas varias noches de no ir al teatro. Leonora. Efectivamente hace dias, que no voy; pero no ha sido, por ocupaciones, ni por otra causa desagrada ble; no he querido ir porque llevo ya d'-as de estar poseí da de un osplin, que me hace, que todo me aburra, y que todo me fastidie. , Maravilla. Oye Leonora mal síntoma es ? bera por ventura, que te vayas poniendo ahora enamorada de al guno pero dege ni os esta conversación registrada, para otra ocasión, pues ahora, se acerca, mi Fermín. Fermín entrando, se dirige á la Archiduquesa y le da la mano, y la dice. ADios interesantísima Leonora, que bue na estrella, os hatraido á nuestro lado. Leonora. La buena estrella, no es otra que Maravilla; y como objeto secundario, el recomendar á la misma, el que os recuerde, deis las órdenes convenientes, para dar pron to, una poquita á los asilados; personal de los Hospitales; y á las nodrizas de la casa cuna. Fermín. Si no teneis Leonora otra ecsigencia, lo que es
íi ñor ésa. ya estáis complacida; pnes ahora mismo, daré las ordeñes oportunas, para qne se hagan esos pagos. Leonora. Decidme Fermín, como andamos do n u eda des políticas, pues he ci lo decir, que se conspira muelo ' Uper;uiaU'soñora, la verdad, es, que por ahora no hay cuidado, pues se les sigue de cerca la pista a los e n t radores, v si bien os cierto, que estos días, se notan i cho v que son muy numerosos, y que están mu y bienorgani/ados, no ha/( como antes dige) por ahora pfg.ro alguno de que se altere el orden publico. Leonora.? Y que clase de organización tiene esa Oontea Fermín. Hasta ahora» déla de magogia Manca,^ solo hav una logia, que hace pocos días celebro secsion, en que principalmente se ocuparon los Popes, en varios v reprobarlos medios, que habían empleado/ seguí an usando, para esplotar los bolsillos do las piucas t^ras. , icas las unao viudas, y las otras solteronas á quien;muíbien nombraron. Desisten otros tres tdud. bl del Lmveisis. que es de tendencias, que podemos llamar io i ,s tas y está compuesto de personas un tanto cientüR.a.s, c el enjambre, es republicano, y se compone de. dignos JO s a f a f a « • 'sfs obreros de varias clases. Y por ultimo, ha,\ otio, que , 1 itula» El Remedio» Este és socialista,/ se compone como ,q anterior; de muchos .jornaleros de distintas o ases, peio más generalmeut, de Caleseros, posaderos, bodegoneros, v algunos taberneros. , . ‘ Leonora. ? Y quien dirige esas muchedumbi es a Fermín General nenié los presidentes de les Clud, a e~ ritacisn de los Cu fes de los distintos partidos políticos, irasTor medio .le delegados que al efecto mandan,como parecer: pues sega na denuncia, que se inedia echo por varios Popes, no hace mu/m tieuip, han venido un intimo magistrado, y, un marino, con ol.j. ■> d lc o tiT in k ra c c iñ n o s d los Presidentes de las asoi-• F.ei-niUi «o « d o
ñas do reírme, ce lo que le lian informado acerca del ma rino y del magistrado, pues ambos me son muy cono cidos^ y puedo asegurares que los han calumniado, al su ponerles hombres revolucionarios; y respecto al U ni versis os estimare, que antes de que tornéis alguna medida contra el personal de que se compone, precisamente me lo aviséis Fermín. Sereis servida Leonora. Leonora. Levantándose y vesando á Maravilla. Leonora. ADios Maravilla, y dejamos registrada aque lla comversacion. Volviéndose á Fermín, y dándolela mano. ADies Fermín y no os olvidéis de mi encargo, Fer mín y Maravilla despidiéndole hasta la puerta. ADios Leonora. EXGENA. 15.“ Habitación de rocibo del Palacio de la Archiduquesa, y ella paseando. Leonora. Hoy ha empezado el dia, puede decirse, casi revolucionariamente; pues concluyámosle del mismo mo do. A la ecscena de Zorrantis, le ha sucedido la visita al Gobernador, á esta, la visita del Escribano, para la anu lación de mi testamento, y ahora,, solo me falta, _ sepa rar de mi servicio, á cuantos traidores tengo á mi lado. Toca al timbre. Gustaba. Entrando Mande Usia. Leonora. Di á Limosners, que venga, yen cuanto este, halla venido, llamarás á Esclavitud, y le dices, que en tre aqui, y de paso que bajes, le dioes al mulero, que in, mediatamente se vaya con los mulos al Cortijo, y le diga al Ccpatáz, que le destine á cualquier trabajo que alli sea preciso hacer. Gustava. Al momento voy Señora, (aparte)^? Que sera esto ¿ Limosners, entrando, Mande Vuesa Señoría. Leonora. Toma estos ocho duros, y llévalos casa del Eocribano, y le dices, que tome esa cantidad, por la anu lación del testamento que hice, y qne tú fuistes uno de los testigos, Limosners. Voy al momento. Aparte. ¿Que habra pa sado? ¿mal talante que hoy tiene la Señora? A-ase.
Esclavitud, entrandd Para que me quiere su Seüoria. Leonora. He sabido que la otra mañana, con el pretes to de ir á confesar, me engañas tes, y te fuistes casa de tu recomendado el Pope Zorrantis, para decirle, cuanto yo en mi casa hacia, ó rne daba gana de hacer; y para que puedas enterarle mejor, he dispuesto, te marches ahora mismo, de mi lado ,y te bayas del todo á su casa, y si no tequiere, que él te busque otra colocación, donde te puedas servir de espia. Esclavitud Pero Señora, considere Usía. Leonora. Uayase, vayase, que con tan buen protector, allí lo pasará mejor. Uase muy contristada. Gustava. entrando he dado vuestras órdenes al mule ro. el cual me ha dicho, que no puede irse ahora al Cor tijo, hasta ver al Señor Zorrantis, que le tiene manda do, antes que Osia, que vaya con la yunta de mulos á otra prrte. Leonora. Pues ve ahora mismo, y dije de mi parte, que en el acto se vaya de mi casa, y que si el Señor Zorrantis, para algo lo necesita, pue lo acomodr á su ser vicio. Gustava saliendo. Bien Señora, voy á cumplir su man dato. . Leonora sentándose á la mesa y escribiendo dirá alto. Señor Zorrantis. Todo lo sé, y en verdad que no esperaba tan estraña correspondencia, á las grandes confianzas que con Uuesa Reverencia tuve. No solo me había tenido largo tiempo espiada por Limosniers, por Esclavitud, y el mulero, sino que el resul tado, de todo cuanto por ellos y vos mismo, de mi habéis averiguado, lo habéis hecho saber en la última reunión de la'Logia de los Popes, Ultimamente, habéis querido cometer ía torpe hazaña, de querer perder por medio^ de una denuncia falsa á los dos jóvenes del Clud del Iniversis, y al honrado marino, por el solo hecho, de saber A'os, que me son en todo adiptos. Guardad vuestras hazañas, y vuestro trato para otras personas, que no hayan tenido el mal gusto, de co, 43
50 tes, y prostitutas, que unos llevan, banderas rojas, y picos otros, muchos váa tirando, ó de correas, ó de largas so gas de las que vuienen atados unos serones nue vos, dentro de los cuales, van con distintas actitudes, pe ro muy ensangrentados, magullados y desfigurados, va rios cadáveres de Popes, ó de curiales, sobre los cuales, van cebándose en darle palos o navajazos, muchos y mu chos de aquellos canivaleS y fieras. Al llegar frente al Pa lacio de la Archiduquesa, todos aquellos monstruos, como si obedeciesen á una consigna, se pararon, echando ho rribles maldiciones, espantosos mueras contra los malos Popes y sus protectores, y en tales términos se iban aglo merando ayí las turbas, que sino hubieran acudido de á aquel sitio uu par de centonares de jóvenes bien ar mados, y llevando en sus blusas y estandartes, las insig nias del Clud del Universis, y hubuicra dicho acercán dose á los asesinos, que aligeraran porque ya teuiau preparadas en la calle inmediata, grandes cuvas de vi no, para apagar su sed y celebrár el triunfo del pueblo, no so sabe lo que ayí hubiera podido suceder con aquella te rrible preusa humana, qne en pocos momentos, dej i ayí asficiad'as y echando sangre por la boca, á dos ó tres de aquellos tigres; pero tan luego como aquellos desarmados y borrachos llegaron á entender, que ayí cerca les espe raba un mar de vino que poder hartarse, les faltó tiempo para interrumpir aquel descanso,y apresuraron el pasó en términos que casi, casi, echaron á correr. Una vez aleja das de ayí, aquellas turbas, á poco rato, volvió Prospe ro con 100 hombres de los de su Clud, y después de haber hablado un rato, con un sujeto no muy bien puesto, pero que vestia de Marino, se dirigió con sus miradas á los balcones, y viendo á Gustava, le hizo seña para que le habriesen. Una vez vista la seña, al momento bajó Gustava, y abriéndole la puerta le hizo entrar á 61 y sus amigos, y y le dijo, subiese inmediatamente arriba, pues la Seño ra quería hablarle Gustava. Dirigiéndose áProspero. Sube, pues la Seño ra quiere saber por ti, todo cuanto ha sucedido; mientras tanto pueden estos Señores, tomár aquí, unos dulces y u-
51 dSAU : TT'’ pnes d?spues de tanto trabajar por la pat, ,a, ja ten lian necesidad de recobrar sus fiU-zas ¿s 1 an sias d?d,!íUStaVa’ apar1cen do?3 criados con gran d“ r estinlianUis.0°1,aS’ ** ^ qtte * * * * » d n EXCENA 2.' ProSeío eSÍ-and° /,n la. Cavitación de la Señora. : 1 °&-po i o. ,.,euora a las ordenes de U. Leonora. Yntrepido joven, doy á V. las más esnresi- ^as gracias, por el inmenso servicio que liace pocos mo mentos me ha prestado, preservándonos del espectáculo ' horroroso, que teníamos á la vista, y librandem Sfte ™ «leí peligro que nos amagaba. ?Y como p íd f y . &ente para venir tan oportunamente á salvarnos ? ' r m c T f f0Sien0,!'a' no bien habíamos batido á la tropa que nos acosaba de sus posiciones, y cuando va casi los t s s r t**y "* «™* S i \ pasa' ° C(í-a nosotros’ recibieron orden de retirada rcn!?d°Se inmediatamente, y del modo que mejor pudieí on de la población^ pues parece que se recibid un parte lnW ^abtarÍdo %^ituido elGobierno supremo.No bionque había sucedido esto,cuando so nos presentó un marino cor religionario nuestro, y nos dijo, á Tempestad v á mí eme con unos mentó, o doscientos hombres de nuestra con’flínfa;-acudfieffin\os aípII> P’ies corria inmenso peligro el Paacio, y todo el personal que dentro babia. En cuanto esto SíS 8 Sj cmnmmo,snTempestad y yo, en que yo me vi niese pi íniero pon 100 hombres, y que el rem iria cuanta mas gente pudiese, y que caso de" peligro, se venaría con su fuerza. Cuando llegábamos á la cilio'inmedlatá? nos salió a! encuentro otro marino, sin duda compañero, ó de pendiente del primero, y dijo á su Gefe y á mi, que ya haá ací f ! R ia c h o que iba á la caboza, que se fuesen a la gran taberna que bav en la otra calle y que digesen al tabernero, que pusiese á su disposición en la casa, } ílIe yo le lo ™ í ™ , y ffllf en caso> que el tabernero se resistiese, que a la fuerza le sacasen todas las votas á la calle, y que allí -as conservasen, hasta que llegaran los que venían tiran-
do do los cadáveres, y pudiesen ayi descansar un poco, y totnfir un trago. Lo demás del caso ya lo lian visto uste des. Leonora. Y uno de esos marinos, será ese que ahora poco hablaba con V. Prospero. No Señora, que el último, que ahora me hablaba, y venia c/minigo, es al parecer el (Jefe de los otros dos, el cual, me acaba de dar las gracias en nom bre de la humanidad, por el bien, que decía que yo alúa hecho, y me ha ofrecido, que algún dia, habré de obstener el premio de este servicio. A seguida me ha aconse jado, que viniera á tranquilizar á ustedes, y se quedó hai en la calle, hablando familiar y cariñosamente con los dos marinos. Leonor-:. Pues vuelvo á repetir á V. la espresion de mi agradecimiento, y desearía de Y., que tubiese V. la arnavilidad, de invitar á ese generoso marino, á que se sir viese entrar aquí un rato, para poderle yo manifestarle también mi gratitud, por sus favores. ProsperoCon muchísimo gusto Señora, pues desdo que le vi, merece todas mis simpatías. Se sale á la calle, y lo llama en nombre de la Señora. El marino entrando y dirigiéndose á Leonora. Leonora, ante todo, debo mani festaros, cuanto siento, lo que en estos pasados momen tos habréis sufrido. Dios y V. safen, que en otras más felices circunstancias, que no en estas presentes, hubiera yo deseado, se me hubieran franqueado las puertas de vuestra casa, y de vuestro trato; ! pero que hacer; el que todo lo puede, ha qnerido poner en conjunción» nuestras respectivas estrellas, en estos tiempos tan tempestuosos, y que tanta relación guardan con todos los accidentes ue mi vida. Leonora. Teneis razón, amigo Razónale » el que todo lo puede, » asi lo tuvo dispuesto, y de aquí, que nue úros destinos, que hasta ahora, siempre debieron haber mar chado unidos, hayan permanecido tan separados, pero to davía, creo, que me lia de quedar algún tiempo, para po der reparar mis faltas, i Que croéis que debo hacer en es tos momeníos¿
r*a Razónalo. Dejad ahora mismo vuestro Palacio, entre gado á vuestro mayordomo; el que á su vez recomenda reis á vuestras virtuosas protegidas. Gustava y Leticia, cojed vuestras joyas y demás cosas que juzguéis necesarias, y no tardéis en veniros con mi go, y una criada de vuestra confianza, primero, á una ca sa de campo, adonde á seguida os conduciré, y después, saldremos para el pueblo de mi habitual residencia, en donde, dueña absoluta de mi casa, podréis ser, durante vues tea estancia en ella, un ángel de ventura, para todos los desvalidos de aquella comarca. Leonora. Es tanto el cariño, que ahora, en recompen sa del vuestro os tengo, que ya sea bajo el nombre que rido do hermana ó con el atrctivo de amiga, ó con el^ de esposa, y compañera, como querrais, estoy decidida á acompañaros siempre, no separándome do vuestro lado, y siendo en todo vuestra, hasta el último suspiro de mi vida, asi pues, disponed de mi. Razónale. En cambio de vuestro cariño y desprendimiento, procurar '' siempre ha cerme digno de vuestras distinciones, pero, ante todo, ni tardéis en dár al momento las órdenes que os acabo de aconsejar. Leonora. Llamando á Gustava y Leticia. Amadas mías, decid al Mayordomo de mi parte, que desde este momen to, se haga cargo de mi casa, y sirviéndoles vosotras de protectoras "y guias (basta que. yo pueda daros nuevas instrucciones) inducidle á que procure, que todo siga, en el mismo ser y estado, que ahora se encuentra. Interin vo me voy, á compartir con mi nuevo protector y amigo, los bienes ó males, que Dios me tenga preparados, procu rad acordaros mucho de mi, y haced todas lar cosas tal como sabéis que á mi me gustan, y para ello, las tengo ordenadas. Después salo acompañada do las dos, y hacien do dos ó rres pequeños bultos, se los entrega á la criada, que le acompañará. Leonora, llorando le dará muchos vesos á Gustava y Leticia, y á seguida les dirá. A Dios A Dios y que os acordéis do mi. dirigiéndose á seguida ¡i Próspero' le dará la mano, y le dirá. Cuidado que no aban done Y. la custo lia 'le mi casa, vdespídame do Tempestad. 14
oí Razónalos. Dando la ¡nano ;í Gusta va, .v después á Le ticia, y Prospero. A Dios, y hasta mejores dias, Va use Leonora y el marino agarrados del brazo por la puerta del Postigo, detras á respetable distancia la criada, y los dos marinos. EXCENA 5.‘ La Excena representa el mismo teatro, donde se cele bra la anterior sección del Olud del Universis. La mesado la Presidencia, con el Presidente y los 4 Secretarios. Los asientos casi todos ocupados Presidente. Ciudadanos, ya habéis visto el triunfo tan completo, que hemos obstruido, á favor de los grandes intereses del pue blo, y sin haber ocurrido, la mitad de los escesos y des gracias, que todos creimos iban á tener lugar, pues si-bien lian ocurrido algunos lances lamentables, tales, como los asesinatos, de unos pocos popes y curiales, y el saqueo de un grau número de casas, de los funcionarios de ambas clases, y de algunos usureros, esto por más deplorable y digno de critica que sea, más bien, casi todos creen que ha sido, un efecto de venganzas personales, enconsecuen cia de agravios personalmente antes recibidos, que no ac cidentes" que tengan ningún enlace con la cuestión pTtca; ¡le aqui es, que va siendo ya, un echo público y noto rio, que han matado á los Popes, los que, siu los manejos empleados por ellos, hubierau sido los herederos ó posee dores de los bienes que los mismos Popes adquirieran, y lo mismo que se dice de los Popes, viene diciéndose de los curiales muertos, pues algunos de ellos, se les atribu ye, el pecado, de haber arruinado, á más de cuatro ó se is, deudores ó acreedores, que habían caido por subanda, y á otros, el que después, de hasta haber dejado arruina dos y encueros, á algunos procesados, cuyas causas ma nejaban, no han parado, hasta llegar ¡i prostituir á sus mujeres ó hijas, haciéndoles concebir promesas de liber tad', ó rebajas de condena, que después no tenían lugar. ! Inantas infelices viudas,ydesgraciadas huérfanas,no lie mos visto todos nosotros, venir á la miseria, por los malos manejos, de algunas, de esos des venturado s¡ Pues si es respecto de
los saqueos de las casas de algunos prestamistas, y usu reros, que podre yo decir, que todos vosotros no sepáis. Á cuantos de ellos, antes de haber sido ellos saqueados, la voz pública, no les acusaba de que bajo las más hipócri tas Cormas, iban aumentando sus caudales, con la ruina y el saqueo, que venían haciendo, de los caudales de mu chos infelices. Así lo más conveniente, para los hombres que cual nosotros, hemos tomado parte en la revolución, es, que hagamos caso omiso, de esos hechos de suyo, ine vitables, sin que tampoco nos metamos á ser muy duros, ni en su calificación ni castigo, pues si en si, cuando se consultan los móviles que los producen, muchas veces, hay que modificar la opinión. Ciudadanos, ya triunfantes nuestros principios, y vic toriosas nuestras ideas, en el terreno de la práctica, to dos, debemos ayudar y obedecer á la digna junta provi sional de gobierno, que liemos elegido, pues ya sabéis, que sin distinción do partidos piliticos, se compone, de los hombres más honrados de entre los Popes, de los ju ristas más populares, de los más antiguos militares, y por último, de lo más notable de las otras clases de la so ciedad, los que, una v;z aceptado su cargo, todos espera mos, que lo habrán de desempeñar bien y lealmente. Réstame por último suplicaros, que en atención á la im portancia, de las cosas de que he tenido que ocuparme, rae dispenséis por el largo rato que lie tenido que ocupar vuestra consideración No puedo tampoco por menos, de concluir, dándoos las gracias á nombre de todala gente hon rada de la ciudad, por el digno y patriótico comportamien to que habéis observado, en todas estas criticas circuns tancias porque hemos pasado. El Señor Secretario prime ro, se servirá leer el acuerdo que ha tenido la junta de salvación pública. Secretario I.° Esta junta en uso de sus superiores atribuciones, se lia servido ordenar, que en el día de mañana, se celebren solemnes exequias en la San ta Iglesia Catedral, por las almas de todos los desgracia dos, que de uno y otro bando, hayan sucumbido en estos dias. y que vayan, todas las corporaciones, tanto civiles como'militares, acompañando hasta el cementerio, á todos
50 - . i cuantos cadáveres haya habido. Secundo. El día de pasado mañana, se cantar:! un sdeinna Tc-deum en la Tgl< s'a Metropolitana., y á segadla prin cipiaran los festejos públicos par espacio de tres dias. Si se quiere se hará el entierro, y luego una manifestación patriótica. EXORNA (SO Comedor casa de la Archiduquesa. Prospero y Gustava, y Tempestad y Leticia, sentados en los dos centros de la mesa que estará cubierta de manjares, en uno de los dos estreñios estarán sentados Raznale y el Presidente del Universis, y en el otro los Presidentes de otros dos Clud. Razónale Joornes esposes, he tenido el mayor placer, en haber contribuido, cuan tu ha estado de mi parte, en acortar los términos de vuetra unión, seguro, deque en ellos, os habría de plano los horizontes de la felicidad, una vez ya llenado mis deseos, solo me queda hacer, in cesantes votos, porque os llevéis bien, en vuestro nuevo estado, recomendándoos, se dirigirá a Prospero y Tempes tad, que procuréis hacer todo eliden que podáis, a favor de los pueblos que os lleguen á distinguir con sus sufragios á lin que les representéis en o! congreso de los Diputados, y ahora, mientras ese feliz momento llega, cumpliendo con el encargo especial que, me ha hecho Leonora, ten go e.l honor brindarles, á sil nombré, que acepten cada uno, una plaza de oficial, en la oficina de la administra ción de sus bienes, con el sueldo anual de 10,000 rs. y á seguida tomando dos copas y alargando cads una de ollas á Gustava y Leticia, mientras ellas beben les dirá, tam bién es gusto de Leonora, que como prueba de su cariño, reciban Ustedes estos recuerdos de su aprecio. Les alar gará á cada cual de ellas, unas cogitas, llenas de billetes y de joyas. Leticia y Gustava. Sírvase V., dár á nuestro nombre, á nuestra buena madre, las más expresivas gra cias por sus recuerdos y vondades, asegurándola, que cuente siempre con nosotras, para todo cnanto seleofrzca. Tempestad. Decidle a la noble Archiduquesa, que acep to su fino ofrecimiento, quedándome como empleado dé su casa, para todo cnanto necesite; respecto á mi actitud
'•íi política, procuraré ante todo, llenar sus paternales in dicaciones, lo primero, porqueánada aspiro tanto por hoy, como es á complacerle siguiendo sus sabios consejos, y lo segundo porque es un sistema preferible en buena políti ca, ir realizan lo todas las mejoras de que es suscetible el pa ís, pensadamente y por medio de leyes bien meditadas y discutidas, que no por leyes, de las que solo consiste su validez en la fuerza de las mayorías, ó las llamadas auto maciones, por lo cual, lo primero que haré, para perfec cionar la conducta de los Popes, catedráticos, y profeso res de instrucción primaria, será entre otras cosas, que se establezca su movilidad, para que frecuentemente sean trasladados de unos puntos á otros, pues una desgraciada experiencia, á todos nos ha hecho con -cer, que los refe ridos funcionarios, se descuidan mucho en el buen desempeuo de sus cargos, cuando, como vulgarmente se dice, «toman la tierra» que no, cuando tienen que contentar á todos, á fin de no ser pronto removidas. Prospero. Yo también doy las más espresivas gra ias á la Sonora, por cuantos favores nos dispensa, y acepto la colocación, con que tan generosamente me favorece; en cuanto á la política se refiere, solo trabajare constan temente, porque desaparezca la actual organización del poder judicial, por creerla, fecundo y asqueroso manan tial, y verdadero origen de todos nuestros males sociales, debieudo volver, á ser sustituida su antigua organización, en lo civil, sometiendo todas las cuestiones entre partes, á la decisión de arbit'-adores ó amigables componedores, y en criminal, al jurado popular, pero sin mezcla de jue ces letrados. Presidente del Universis, Señores, yo creo, que en políti ca, ante todo, lo que debemos, es hacer por remediar Insum ios de la Hacienda, asi, opino, que lo mejor, para evitar la odiosa desigualdad que hoy ecsisten la repartición de los impuestos, seria, el que se admitiese, que en todos los pueblos, las listas de los amillaramientos, y las cuotas de cada contribuyente estubiesen constantemente ospuestas á ia vista del público, para que todo el que quisiese, [lu diera ecsamiuarlo, v una v«z dada queja por cualquier r>
p-*<Inon > eontrihuvonte, si resultaba cierta, qua le perdo nase lo que ;i él le córresp india, Haciéndolo pagar con el recargo do otro tanto, do los bienes del rico ocultador. Presidente del Glud del Enjambre. Señores, nosotros, á unís de aceptar en poli tica, todas las pr «vedi isas reformas (pie habéis citado, quisiéramos como forma de Gobiern > la Republicana, pues c m ella, padiamos conseguir el que los obreras siempre tubierarnos derecha al trabaj >, que os lo que más a s interesa. Presidente del C’u 1 del Remedio. Señores á los socios que c niqion •mas el Clu 1 que tengo el honor de dirigir, se nos atribuyen uni dlas cosas, que en realidad no son: En primer lugir se stip me que no queremos n'nguna religión, 1.» cuales falsi, pues profesamos la cristiana-, por ser en realidad la más humanitaria y la que por lo tanto, mas so adapta á nuestra doctrina y á nuestros prin cipios. pero por lo mismo, que mucho la queremos, y la profesamos, no queremrs que de ella se pueda abusar por sus-ministros: En según lo lugar, se nos supone, corno par tidarios de la repartición de bienes, sien lo todo lo contra rio, [mes cabalmente, basta nos repugna, que hoy el Es tado sea un verdadero socialista, rnetien loso por medio, del derecho fie Imrenda, á tomar una parte de la propie dad que otro ganó, y que al que, la adquiera, legítima mente corresponde: lo que si hay entre nosotros, es, que emuo en nuestra sociedad, hay muchas instituciones é in dividuos, cuyas propiedades han sido mal adquiridas, que ro m 's que se las quite de sus manos, y se las restituya ¡i qiren leg'timamente corresp uilá: también queremos, que por el es:alo, n > so les prive ;í los pobres obreros, el que pue lan buscarse la subsistencia por si, en el laboreo de minas, istEdecien lo leyes y tributos, que los alejan de la adq rs'cion do esa clase de propíeda 1: ta nbisn aspiramos, .« que so les. quite todas las trabas, y gabelas, qué hoy se les tienen irnpii 'Stas. á nuestra marina mercante: que remos que á todos los que cobren sueldos del Estado, bien sean en concepto de empleados activ is 6 pas'vos, se les te ti mi reunidos siempre, ó en oficinas generales, ó es peciales, por ogomplo, la Estadística, t •abajan lo, por lo
menos, de 8 á 10 horas al tila, paos hay varios emplea dos públicos, tales, como los Catedráticos, que solo tienen hora y media de Cátedra, dedicando lo demás del tiémp > Lien en distraerse, y disfrutar ó bien, en el Periodismo, <3 en los comités políticos, para lueg > medrar; como á es tos pueden citarse los médicos de los Hospitales, y á otros, pues solo trabajan el rato, que hace la visitita a los en fermos. Por último, queremos, que, á todos_esos ricos terratenientes, que no obstante, la ley de desvin-3.ulacon.es y de desamortización, se han empeñado en c'nservar en su poder, esa imuensidadde fincas rusticas que poseen, en casi todas las Provuv-ias del Reyno, el que, por me dio de una ley, se les intime, á que desamorticen y ven dan, cuantas tierras posean, en toda la comarca de esta nación, dentro de un breve plazo, que podrá ser por ego im plo, de 5 anos, conminándoles, á que sino lo hiciesen por si, pasado dicho plazo, se hará por cu°nta del Estado, pe ro previoien toles, que ya esto se realíce, de otro modo, siempre se Íes reservará el derecho, de poder conservár para si, con tal que sea en un solo punto, todas cuantas fin-as sean de la cíese que sean, les pertenezcan en el luisa o. Esta medida ni os nueva, ni tiene nada de per judicial, para el Eatado, ni para los mismos interesados. \'o es nueva, puesto que ya los rocíanos, fijaron cier ta tasa, en la cantidad de terreno que cada ciudadano, jiudiera poseer. Aun en nuestros dias, exsisten naciones, cuyos legisladores, prohibiéronla reunión en una sola per sona dedos mayorazgos, de gran importan-ia territorial. Lejos de perder nada el Estado con la adopción do esta medida, mucho ganaría, pues á más de abrirse una ancha va.se, al fomento de la riqueza pública, no habría ya lugar,á esasi•:onstruósasocultaciones,queboy tanto vejanálos pe queños contribuyentes, pues es cosa muy sabida, que con ]o que ahorran por medio de la ocurtacion, sobornan, á los agentes de la Hacienda. Tampoco habría de perjudi car á los mismos interesados, pues esos inmensos capita les. que hoy no les ganan casi nada,dedicándolos á la eonstrucion de pantanos, canales, ferro — carriles, Fabricas, montes píos, ceta, les ganarían muellísimo, y asi se eos50