Los Benedictinos y la historia de la edición crítica de la Vulgata
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LOS BENEDICTINOS Y LA HISTORIA DE LA EDICION CRITICA DE LA VULGATA e OMO es bien sabido, en la historia de los textos se da el nombre de Vulgata a la versión o forma más extendida, por contraponerla muchas veces a la forma más pura, aunque con el tiempo y según los lugares puede variar su popularidad. S. Jerónimo designaba con el nombre de Vulgata, bien el tex to griego vulgar de la Biblia, en oposición a la edición crítica de Orígenes, bilen el texto latino corrompido, corriente en el siglo IV. Sólo en la Edad Media su propio texto recibió el nom bre de Vulgata. Cuando los Padres del concilio de Trento con firmaron la autenticidad de la Vulgata, no tenian una idea demasiado clara de la clase de texto que merecía su aproba -ción ; se trataba, ·en pocas palabras, del texto que se leía en la biblia latina impresa. Se le recomendaba, no por la autoridad del traductor, sino por la de la Iglesia que lo había adoptado. Desde entonces el nombre va unido al texto oficial de la Igle sia, representado por el de la Vulgata Sixto-Clementina l. De todos modos, ese texto ha sido por espacio de un mile nio la única forma de dlvulgación de la Biblia ·en Occidente. En el lenguaje y formas de estilo utilizados por la Vulgata, en 1 GRIBOMONT, J.: Vulgata, en Enciclopedia de la Biblia, 6, Ed. Garriga, Barcelona, 1965, p. 1253.
M.0 ENCARNACIÓN VARELA MORENO que el latín rústico de los primeros siglos cristianos se mezclR con el latín lleno de hebraísmos de S. Jerónimo, han tenido origen la mayor parte de las lenguas romances 2• La Vulgata, como libro por excelencia de toda la Edad Me dia, ha sido repetidamente copiado, y a veces con tanto lujo, arte y detalles que su historia llega a confundirse con la de Ia paleografía, constituyendo a su vez uno de los capítulos más importantes de la historia del arte cristiano. Ningún otro tex to -excepción hecha de la biblia griega-- cuenta con un mi llar de manuscritos presentes en nuestras bibliotecas. Esta ri queza de materiales es un valioso instrumento para la crítica textual y un arsenal riquísimo de conocimientos. Pero su estudio plantea una serie de problemas, algunos de ellos bastante complejos. Cada versículo, nos atreveríamos a decir, debe de ser estudiado siguiendo un método diferente. ya que en cada pasaje son distintas las razones que han influí do en las alterac�ones que sufrió ,el texto primitivo. A propósito de la Biblia, dice Bergier 3, se podría escribir todo un tratado, De enmendorum causis. El origen de muchos de estos errores está con frecuencia en la abundancia de versiones de un mis mo texto, particularmente de versiones antiguas, a las que la Iglesia no podía renunciar sin dificultad; muchos de estos erro res se han perpetuado en la misma liturgia. La memoria, mu cho más ejercitada en otros tiempos en que los manuscritos eran raros, contribuyó también poderosamente al confusionis mo entre textos paralelos como son los de los evangelios. La misma dogmática ha jugado un papel decisivo en las alteracio nes del texto bíblico latino. No son raros en la Vulgata estos errores que afectan unas veces al dogma de la Trinidad, otras a la divinidad de Cristo con detrimento de su humanidad 4• En este trabajo me propongo historiar los esfuerzos que, una orden, en concreto los benedictinos, han llevado a cabo a través de los siglos por corregir el texto sagrado, y el estado actual de la cuestión. Como se puede comprobar no es obra 2 BERGIER, S.: Histoire de la Vulgate, Garnier, París 1893, VII. 3 Id. 4 Id., VIII.
[3] HISTORIA DE LA EDICIÓN CRÍTICA DE LA VULGATA 39 ésta de nuestros días con la abadía creada por Pío XI en 1933 ·en Roma con esta finalidad, sino que tiene orígenes mucho más r·emotos. 1. La Congregación benedictina-camaldulense de Murano Si bien es verdad que todos los monasterios benedictinos importantes tenían su "scriptorium" en los que se copió reite radamente la Biblia, legando a la posteridad verdaderas obras maestras de arte 5, hemos de ·esperar a la segunda mitad del siglo XV para hallar algl1n monasterio que consagre sus traba jos con miras a una edición crítica del texto de la Vulgata. La orden camaldulense, que como rama de la orden bene dictina había fundado S. Romualdo a principios del siglo XI en Camaldoli, diócesis de Arezo, no se hallaba perfectamente organizada ni centralizada en los primeros días del siglo XV; algunas iniciativas de transformación y confederación parten de los monasterios situados en territorio de la república vene ciana. Desde 1407, el antiguo priorato de S. Miguel de Murano, debido en gran parte a la importancia y riqueza conquistadas, gozaba de gran independencia. Erigido en abadía, los monjes que componían la comunidad tenían pleno derecho a la elec ción de su superior s�n la .confirmación del prior general de Camaldoli. En 1409 el abad de S. Miguel, por mandato expreso del Papa, hacía una visita regular a todos los monasterios de Venecia, y, aunque esta misión que nevaba Paulo Venerio -tal era el nombre del abad de S. Miguel1e enemistó con el prior general de Camaldoli, esta tentativa, aparentemente fracasa da, será un eslabón para la unión efectuada en 1446, tras el capítulo general que tuvo lugar ese mismo año. Nueve fueron los monasterios confederados en torno a S. Miguel, sin embar go este ensayo no dio el resultado apetecido, y en 1462 Pío II realiza un nuevo intento. Por fin en 1474 establecen una unión los tres monasterios v¡enecianos que, bajo lel pontificado de Sixto IV, se erigió en Congregación denominada San Miguel 5 Id. pp. 8-137.
M.a ENCARNACIÓN VARELA MORENO [4] de Muran o; de ella formaron parte a finales del siglo la ma yor parte de los monasterios italianos. De S. Miguel de Murano era prior en 1495 Fray Bernardi no Gadolo; en su monasterio habia cr·eado toda una escuela de ·estudios escriturísticos, y él mismo había dedicado sus es fuerzos a �a reforma del calendario de la orden. Comenzó una edición de S. Jerónimo y dio a la publicidad un tratado de Sa grada Escritura, De libris Bibliae canonicis et non canonicis, inserto en el Liber vitae, id est, Biblia cum glossis 6• En 1495 dirigía una carta al cardenal Francisco Piecolomini, que llega ría a ser papa con el nombre de Pío III; este documento, de gran valor e interés para la h�toria de la crítica, encabeza la introducc-ión que el monje camaldulense puso a su edición so bre la Glosa ordinaria, de Nicolás de Lyra. En él explicaba Ga dolo cómo no pudiendo persuadir a su amigo el impr·esor Pa ganino de Paganinis de poner al día una edición glosada de la BilJlia, ideó hacer un cotejo del ejemplar a reproducir con otras ediciones, mas cinco manuscritos: "Juzgué, pues, de no poca utilidad para mis fines -nos dicetodos los libros anteriormente impresos de la Sa grada Escritura y cinco manuscritos. Examinando los libros que había de tomar por modelo, adv·ertí ciertas erratas y frases dudosas. Estudié con escrupulosidad ca da uno de los códices y cada una de las varían tes y erro res, y los fui anotando con todo cuidado. Pero confieso, y Dios es testigo de ello, nada de mi parte he añadido o modificado que no me lo haya aconsejado antes <f'. cotejo de los antiguos códices. Pero en general he pr-e ferido dejar intactas muchas adiciones. o corr·ecciones que me parecían justas pero que no estaban avaladas por el cotejo de algún antiguo manuscrito. Excepción hecha, es natural, de los prólogos de S. Jerónimo, en los que he descubierto las huellas de los impresores, añadiendo a su arbitrio unas veces y modificando y qui tando otras. En estos casos, después de la consulta a 6 Cfr. A. DES MAzrs: Camaldules (Ordre des), en Dict. d'hist. et de géo graph. ecclés, ll, 1949, ce. 518-534.
{5] HISTORIA DE LA EDICIÓN CRÍTICA DE LA VULGATA. 41 los códices antiguos, he tratado de devolverles a los textos su primitiva pureza, como podrá comprobarlo quien :estudie o examine los manuscritos" 7• Estos principios y bases de crítica, por desgracia, no ha bían de ejercer excesiva influencia ·en las biblias glosadas de su tiempo; pero es importante poner de relieve este concepto claro de .crítica textual ya en 1495. 2. La Congregación Casinense Entre las diversas congregaciones monásticas italianas de la época del Renacimiento, la de creación más reciente y al mismo tiempo más sólidamente establecida era, sin duda al guna, la Casinense. Desde la anexión de Montecasino en 1504, pierde su antiguo título de Santa Justina y recobra ese otro, mucho más antiguo y de carácter nacional e italiano. En la ·crisis general del Renac-imiento, la Congregación Casinense se nos presenta como el baluarte y la más autorizada r·epresenta ción del mejor espíritu monástico y benedictino. Una prueba del prestigio de que gozaba a finales del siglo XV son las fre cuentes demandas de fundación en las diversas diócesis italia7 QuENTIN, H.: Mémoire sur l'établissement du texte de la Vulgate, Roma, 1924, pp. 95-96. (Collectanea Bíblica Latina). He aquí el texto latino: "Conqui sivi itaque mihi haud parvo certe labore omnes iam antea impressos sacre scrip ture libros et manuscriptos ad quinque numero; et percurrens codicem quo erant pro archetypo usuri: ubicumque aliquid vel errati vel dubii apparebat: diligentissime singulos codices inspectavi: et que ex his in eo codice errata inveni (inveni autem quamplurima) accuratissime sustulit: in quibus illud deotes tante profiteor: me nihil penitus addisse aut immutasse: quod non ex aliquo antiquo codice aut addendurn: aut mutandum oblitterandumve manifeste visum fuerit: voluique potius aliqua que mihi aliter scribi debere videbantur intacta relinquere quam proprio nitens sensu sine auctore corrigere: exceptis Hieronymi prologis in quos inveni impressorles carnificinam exercuisse: atque in eis multa addita: multa dempta: haud panca vero immutata: quos tum ex antiquis codi dbus: tum ex allis aius auctoris operibus: tum etiam evidentissimis ratio nibus pristine (ut puto) restituí integritati que ita esse quicumque codices con tulerit facile perspiciet". (Cfr. P. VERCELLONE: Sulle edizioni della Bibbia fatte in Italia nel secolo XV), en Dissertazioni accademiche, Roma, 1864, pp. 97-114).
42 M." ENCARNACIÓN VARELA MORENO [6} nas, y los altos puestos que muchos de sus miembros ocupan dentro de la jerarquía eclesiástica 8• Entre las abadías que por entonces componían la Congre gación se había conquistado merecida fama Santa María de Florencia; ésta va a ser la sede de otra iniciativa .orientada a un estudio crítico de la Vulgata. El ideal humanístico renacentista del retorno a la anti güedad y el deseo espiritual de una renovatio, que pusiera a la humanidad en contacto con las auténticas fuentes de la fe, despertaron el interés por la Sagrada Escritura 9• Los centros benedictinos unidos a este movimiento estuvieron representa dos por la abadía casinense de Santa María de Florencia, que, precursora de los votos del Concilio de Trento, colacionó la bi blia de Gryphius (Lyon 1550) 10, según se desprende del ejem plar existente en la Biblioteca Vaticana 11• En sus márgenes ha llamos numerosas notas manuscritas; el título dice así: "Fue colacionado por el monasterio de Florencia con doce ejemplares antiguos y manuscritos, algunos de ellos bastante deteriorados. A cada uno de los ejemplares he mos asignado estas letras: a.b.c.d.e.f.g.h.j .l.m.n. Hemos de advertir, sin embargo, que en el texto hebreo se ha llan innumerables variantes muy diferentes en expre sión y en sentido. Pero como la labor que a esta congre gación se le ha asignado no es la de corregir, obrar de otro modo s-ería contra venir lo preceptuado" 12• Los benedictinos de Florencia hicieron la colación de do8 PENCO, G.: Storia del monachesimo in Italia nell'epoca moderna, Collana universale storica Tempi e figura; Roma, 1968, p. 42. 9 Id. p. 294. lo QuENTIN, H.: ob. cit. p. 148. 11 Cod. Vat. Lat. 9510-12. 12 "Ex Monasterio Abbatiae Florentiae, collatus fuit cum duodecim exem plaribus veteribus et manuscriptis, sed repertus est valde castigatus. Obsignavi mus exemplaria his letteris a.b.c.d.e.f.g.h.j.l,m,n, Notandum praeterea quod in textu hebreo innumera, quae aliter omnino se habent varia... et sensum simul et verba; ve1•um cum ea provincia ut corrigerentur non mandaretur nobis im par ... videbatur praesumpsissemus quod iussi non fueramus sed ... " (Biblioteca Vaticana cod. 9510-12; QUENTIN: Mémoire ... p. 148).
[7] HISTORIA DE LA EDICIÓN CRÍTICA DE LA VULGATA ce manuscritos y con un texto defectuoso -valde castigatus-. Otra nota de los archivos vaticanos añade algo más: "Llevamos a cabo la obra con doce ejemplares, dos de •l,os cuales pertenecen a nuestra abadía de Florencia .. Tienen la signatura A-B. Siete prooeden de la cartuja de Florencia, que llevan la signatura C.D.E.F.G.H.I. Fi nalmente son del convento de San Marcos los designa dos con las letras L.M.N. Consideramos de excepcional importancia haber añadi do estas obras, y como conoc·emos el hebreo ,nos ha parecido también oportuno utilizar también el texto he breo en el que se registran bastantes variantes que se apartan de nuestros códices y afectan incluso al senti do en el que se diferencian de nuestros manuscritos. Sucede con frecuencia hallar en nuestros códices el tex to corrompido y un tanto adulterado. Pues mientras en el hebreo el texto aparece nítido, en los textos latinos se nos presenta oscuro. Habida cuenta de esto, no hP· mos osado corregir ni un solo texto, ya que no era ésta la misión que se nos había encomendado. Solamente nos hemos permitido completar aquellas notas impre sas en los márgenes. Y lo hemos juzgado útil hacerlo así por el valor y la autoridad del texto griego, corrobo rada por la de los manuscritos consultados. Hemos omi tido todo lo demás. No obstante, tras madura reflexión, decidimos imprimirlo tal cual en los márgenes con el fin de favorecer mejor la comprensión del texto" 13• 13 "Contulimus cum duodecim exemplaribus ex quibus duo erant Abbatiae nostrae Florentiae, quae signantur A.B. Cartusiae vero Florentinae erant septem et signavimus C.D.E.F.G.H.I., conventus S. Marci Florentiae tria quae signavi mus L.M.N. Et haec quoque addere operae pretium existimavimus: quod cum hebraica rum litterarum facultatem haberemus, placuit no bis etiam hebraeo texto u ti: in quo innumera prefecto inveniuntur nostris codicibus omnio disimilia: qu� etiam sensus varios penitus reddunt, nostrisque per omnia dissimiles. Apparetque in nostris libris litteram esse corruptam: cum multoties in hebraeo sensus faci lissimus reddatur, in latinis vero obvolvatur tenebris. Et cum haec ita se habeant, nos tamen ausi non sumus vel unum saltem ex illis corrigere. cum ea cura no bis non mandaretur. Solummodo vero ea tetigimus quae in marginibus impressa·
M.a ENCARNACIÓN VARELA MORENO (8J La obra llevada a cabo por los benedictinos florentinos consistió, pues, en la adición de algunas notas marginales a la edición de Gryphius. De hecho, si consultamos el Códice Vaticano 9510, podemos observar que se trata ante todo de no tas redactadas teniendo a la vista el texto hebreo o griego. Las .. siglas a.b.c. etc., se refieren a los manuscritos latinos y tienen por finalidad explicar los márg·enes. Aunque se trata de un avance en el campo de la crítica, todavía dista mucho de ser completo y satisfactorio, dados los límites propuestos por quie nes les encomendaron el trabajo. La entonces pujante abadía de Montecasino -contaba con más de un centenar de monjesse encontraba con fuerzas para emprender otro estudio de la Vulgata de características muy distintas al de los benedictinos de Florencia. Esta obra lleva un prólogo que dice así: "Al cristiano y piadoso lector: Aquí tienes cristiano y piadoso lector todo cuanto en las sagradas biblias, de ambos testamentos, se halla escri to. Todo ello debido al diligente y constante trabajo de los observantísimos monjes benedictinos casinenses en cargados para llevar a cabo este cometido por los R·eve rendísimos Padres Abades de la Congregación. Aquí tie nes este Ka-carpwp� (catálogo) de acotaciones de varian tes de palabras cuya explicación incluimos en una es pecie de tablas colocadas en sus respectivos lugares y explicadas con toda claridad. Las biblias antiguas ma nuscritas, de muy variados caracteres, ocupan la parte central de la obra. De entre ellas hemos seleccionado veinticuatro. La primera lleva una ( + ), mientras que las restantes van enumeradas por orden alfabético. Es tas letras o contexto han sido colacionados y cotejahabebantur. Quod necessarium esse censuimus : ut qua ratione ,vel qua auctori tate, tum ex exemplaribus manuscriptis impressa fuerint, perspique intueremini. Reliqua omnia omnino omissimus. Verumtamen si ex solerti studio reperire pri mum, tum deinde imprimere in marginibus simili modo curaretis : daretis sane facultatem eximiam hominibus nostris facilius et clarius intelligendi". (Arch. Vat., ms. 48, arm. 62; QUENTIN: Mémoir.e ... pp. 148-149).
[g] HISTORIA DE LA EDICIÓN CRÍTICA DE LA VULGATA 45 dos palabra por palabra con el de la Vulgata de Sebas tián Grifino, impresa en Londres en 1555, con el fin de procurar ser ·entendidos, utilizamos algunos signos: (*) (especialmente en aquellos manuscritos en los que falta la N. de G.), el obelo (>) en los que abunda y la eruz ( +) en los que disiente. Las restantes indicacio nes son claras, después de una breve consulta a las ta blas. Entre tanto, piadosísimo lector, acog·e con benevo lencia las primicias de un trabajo provechoso y nece sario" 14• La realización de este trabajo duró desde 1550 hasta 1569 ; supuso una inmensa tarea este minucioso "excursus" a través de toda la Sagrada Escritura 15• Las variantes investigadas por 14 "Pío ac Christiano lectori. En habes, Pie ac Christiane lector, cuneta, quae in sacris Utriusque Testa mentí Bibliis animadversa, atque notata sunt exquisita observatione per quos dam observantissimos Monachos Casinenses a Reverendis eiusdem Congregatio nis Patribus ad hoc opus delectos. En (inquam) tibi Kcn:arpa<p� animadversio num, varietatumque verborum, et quibusdam quasi tabulis facta descriptio, suis que singula locis apposita, et explicata dilucide. Bibliae namque antiquae multi plicibus variisque caracteribus manuscriptae, et in medium propositae, et com mendatae, ac inter caeteras selectae sunt viginti quatuor numero. Nempe prima per ( +) crucem notatur, reliquae vero PElr Alphabeti litteras obsignatae signifi cantur. Quarum litera seu contextus contextui Vulgatae Editionis Sebastiani Gry phii Lugduni excussae anno a Christo nato mili. quingo quing0 ad verbum com paratus, collatusque est diligentissime. Nam quidquid notatum, observatumque fuerit his commonstratur signis. Asteriscum (*) nimirum in quibus Vulgata Gry phii Editio a manuscripts deficit; obelo <>) in quibus abundaat; cruce ( +) in quibus dissidet. Quod restitit animadvertendum in tabulis facile percipitur; Hac tenus; Piisime Lector, has qualescumque illorum laboris primitias aequi, bonique consule: Vale 1foelix". (Arch. Vat., Arm. 64, t. 10. QuENTIN: Mémoire ... , p. 149). Este texto había sido reproducido ya por el cardenal Mercati en Due sup poste spogliazioni della biblioteca di Montecassino, en Miscellanea di Studi in onore di Attilio Hortis, Trieste, 1910, pp. 967-980). 15 Con poco fundamento, pues, podía escribir Arias Montano de esta obra cuando todavía estaba en gestación, en carta a Felipe II : "De lo que en Roma se hace en corrección de la traducción de la Vulgata, me han enviado la parte que estaba hecha, para que la ponga en el aparato que se añade a esta de V.Md.; empero es casi nada todo, aunque lo enviasen acabado, en comparación de la mucha diligencia que acá (en Amberes) ponemos en esto y otras cosas; y en un
M.a ENCARNACIÓN VARELA MORENc) [r6J de crítica interna allí donde parece defectuoso hasta restablecerle conjeturalmente en harmonía con el ori ginal de San Jerónimo. Porque el solo resultado positivo de la crítica textual es llegar a restablecer el texto de un arquetipo único de la Vulgata, con sus cualidades y sus defectos. Si no me equivoco, afirma Dom Quentin, la crítica y la edición de los textos podrán en muchos casos renovarse completamente siguiendo este méto do" 33. No es necesario decir que los teoremas de geometría y las demostraciones del sabio benedictino no podían comprenderse sin el concurso de las tablas y las fotos que ilustraban su en sayo, y no se puede perder de vista el hecho histórico de que el original de San Jerónimo y las primeras copias del original desaparecieron para siempre. El cardenal Gasquet ordenó la impresión del M émoire sur l'etablissement du texte de la Vulgate (Roma-París, 1922) con el fin de conocer la opinión de los especialistas ; si la aproba ción no fue del todo unánime 34, por las deficiencias anejas a toda obra humana, el ensayo fue aprobado por el Papa Pío XI, que, como Prefecto de la Biblioteca Vaticana, había seguido muy de cerca los trabajos de Dom Quentin y del Presidente de la Comisión, los cuales mandaron que se aplicase inmedia tamente ese método a la revisión del "Octateuco". La aparición de los dos primeros volúmenes relativos al Liber Genesis y Liber Exodi et Levitici tenía lugar entre 1926 y 1929, y eran bien recibidos por la crítica. Una prestigiosa pu· blicación pudo decir : "El cardenal Gasquet y Dom Quentin, sin olvidar los numerosos colaboradores anónimos, pueden fe licitarse de haber ofrecido a la Iglesia, si no el texto mismo de San Jerónimo, al menos el más cercano a él" 35• Unos meses antes de aparecer ·el segundo volumen una cri· 33 Essais de critique textuelle. París, 1926, passim, y Mémoire ... , pp. 209-518, 34 Véanse las críticas que le hicieron Bruyne, en "Bénédictine", 19; y M. Barkitt en Journal of Theological Studies", octubre, 1923. A ellos respondió él en La critique de la Vulgate, en "Revue bénédictine" 36, 1924, pp. 137-164. 35 P. D.: Vulgate, en "Revue biblique", 39, 1930, pp. 299-300.
( I 7) HISTORIA DE LA EDICIÓN CRÍTICA DE LA VULGATA 53 sis se apodera del grupo de comisionados btmedictinos: el fa llecimiento del cardenal Gasquet. El vacío que dejó la muerte del Presidente de la Comisión repercutió en el equipo e hizo más pesado un trabajo de suyo ingrato y penoso. Algunos de los miembros, más habituados a la investigación personal e independiente que al trabajo en grupo, sobrellevaban con di ficultad las restricciones que exige una colaboración asidua y oscura en una obra comunitaria; pero la crisis será superada gracias a la intervención personal del mismo Pío XI. 4. La Abadía Pontificia de San Jerónimo de Roma A principios de octubre de 1929, una carta llegada al en tonces abad de San Mauro y San Mauricio de Clervaux, en el ducado de Luxemburgo, Dom José Odón Alarde, le anunciaba que el Papa requería su presencia en Roma. Después de una breve estancia en el monasterio de Ligugé, donde tomó parte en la consagración de la nueva iglesia, el 17 llegaba a la Ciu dad Eterna Dom Alardo, y el 19 era recibido en audiencia por el Papa Pío XI. Se trataba de un proyecto de monasterio des tinado a promover el trabajo de la Vulgata o cualquier otra rama de la erudición o de la historia eclesiástica que la Santa Sede tuviera a bien encomendarles. El monasterio -el Papa se hacía en esto eco de una sugerencia de Dom Quentin, de encargar ese trabajo a una sola comunidad homogénea que cuidase del r·eclutamientosustituiría a San Calixto, que pasa ría a ser ocupado por una de las Congregaciones romanas. La propuesta fue aceptada; el abad de Clervaux llegó a su monasterio el 31 de octubre, y para enero de 1930 ya se habían adquirido unos terrenos entre la Villa Carpegna y la nueva ca sa del Instituto de Ciegos, no lejos de Nuestra Señora del Re poso y de la Vía Aurelia. El 31 de julio L'Osservatore Romano lanzaba la noticia, que fue bien pronto difundida por la pren sa. No tardó en estar dispuesto un monasterio que comprendía una iglesia con doce altares, una sillería para cuarenta y cin co monjes, un claustro, todas las estancias regulares, cuarenta celdas y una biblioteca con capacidad para doscientos mil vo-
54 M.a ENCARNACIÓN VARELA MO'{E';O lúmenes ; una amplia sala reservada para "scriptorium" o tra bajo de la Vulgata. Cuando las obras daban ya a su fin y hasta treinta y dos monjes habían ido llegando de Clervaux, el Papa Pío XI ben dice el monasterio y lo erige en abadía por la Constitución Apostólica Inter praecipuas 3" del 15 de Junio de 1933. Según la bula fundacional, la nueva abadía, que llevará el título de San Jerónimo de Roma, queda sometida inmediatamente a la San ta Sede, sin pertenecer a ninguna de las Congregaciones be nedictinas existentes ; se compondrá ésta de ordinario de mon jes profeso¡:.¡ de la abadía de Clervaux, la cual cuidará del re clutamiento, y por esta razón permanecerá siempre unida a la abadía luxemburgense como filial. Estas disposiciones te nían por finalidad el salvaguardar más fácilmente el carácter de instituto científico que ya poseía la Comisión a quien la abadía de San Jerónimo venía a sustituir 37• El nuevo monasterio, no obstante, no podía limitarse a sustituir a la Comisión; por largo que fuese el trabajo de la Vulgata, algún día tendría que terminarse, no podía ser una abadía "ad tempus". La Santa Sede, a tenor del documento, podrá encomendarles otras obras de investigación al servicio de la Iglesia. El trabajo de la nueva abadía debía de llevarse a cabo en el marco de una observancia regular y la celebración solemne del Oficio Divino 38• Dom Quentin, nombrado primer abad de San Jerónimo el doce de marzo de 1934, apenas tuvo tiempo para iniciar a sus nuevos colaboradores ; muere el 4 de febrero del año siguiente, 36 Véase la bula en el apéndice documental. 37 Cfr. Abbaye de Saint ]érome in Urbe. Chronique, pp. 1 y ss., octubre de 1929-diciembre de 1945. Un volumen en folio de 226 páginas escritas sólo por un lado. 3B Para completar la historia de la abadía pueden consultarse también, ade más del archivo con todos los documentos originales de la fundación : WEBER, "R.: Un' opera benedettina : la revisione della Volgata, en "Benedictina", 4, 1950, pp. 157-159; Revisión of the Vulgate, en "Rome", 7, diciembre 1912, p. 274; La Co mission preparatoire pour la révision de la Vulgate, en "Les nouvelles religieuses", 15 de febrero de 1918, p. 98 ; Le monastere bénédictin de S. ]érome et la réviszon de la Vulgate, en "Rome", 8, febrero de 1934, p. 404; La benedizione del nuovo Abate di S. Girolamo in Urbe, en "Il sacro speco di S. Benedetto", enero, 1936, etc.
[19) HISTORIA DE LA EDICIÓN CRÍTICA DE LA VULGATA SS y le sucede Dom Pierre Salman, entonces prior de Clervaux, hoy obispo titular de Jucundiana. Los trabajos interrumpidos por los miembros de la Comisión fueron reanudados por la nueva comunidad, y los volúmenes se sucedieron con ritmo bastante uniforme. A los dos volúmenes preparados por la Co misión establecida en San Calixto, que comprendían el Géne sis, Exodo y Levítico (1926-1929) '", siguen el tercer volumen, Numeri, Deuteronomium ( 1936) •o y el cuarto, Josue, Judi'cum, Ruth (1939) 41• La guerra interrumpió esta magnífica obra con la forzosa partida .de todos los monjes de nacionalidad france sa, que regresaron de nuevo entre finales de 1942 y comienzos de 1943, y la serie de volúmenes continuó: el quinto, Samuhel (1944) 42; volumen sexto, Malachim (1945) 4' ; volumen séptimo Verba dierum ( 1948) 44• El octavo, que comprende los libros de Esdras, Tobías y Judith, salió en 1950 45• Este puso fin a la pri mera mitad del Antiguo Testamento. De haberse podido man tener el ritmo de publicación de un volumen cada dos años, una treintena hubieran sido suficientes para la edición de toda la Biblia ; pero el ritmo no podía acelerarse. El trabajo sobre algunos libros en particular exigía un examen más detenido además, las calamidades de la guerra habían mermado consi derablemente el número de monjes de Clervaux, y no siempre podían atender las demandas de San Jerónimo de nuevos ope- "9 Su título completo es : Biblia Sacra iuxta latinam vulgatam versionem ad codicum fidem, iuxta Pii PP. XI, cura et studio monachorum S. Benedicti Commis sionis Pontificiae a Pío PP. X institutae sodalium, praeside Aidano Gasquet S.R.E. Cardinale edita. Libru Genesis ex interpretatione S. Hieronymi cum prologis variis que capitulorum seriebus, adjectis prolegomenis, recensuit D. Henricus Quentin, monachus solesmensis. Romae, Typis Polyglottis Vaticanis, 1926, in 4.0, XLVIII, 427 pp. Este mismo formato y características acompañarán al r'esto de los vo lúmenes. Sobre este primer tomo se puede consultar el comentario de U. MA NNuccr : Dall'operositiz benedettina : il primo volume dell'edizione geronimiana della Volgata, en "Rivista Storica Benedettina", 17, 1926, pp. 348-357. El segundo tomo tiene 487 páginas. 40 528 pp. 41 490 pp. -12 377 pp. 13 354 pp. H 323 pp. 45 280 pp.
M." ENCARNACIÓN VARELA M;RENQ [ 20] rarios. Por otra parte, el libro de los Salmos, por ejemplo, exi gía un estudio muy pormenorizado ; aparte del salterio galica no de San Jerónimo, que tendría su puesto en la edición de la Vulgata, las otras dos traducciones del Santo Doctor, el salte rio "iuxta hebreos" 46 y el salterio romano, verían la luz públi ·ca en los Collectanea Bíblica Latina. El último iba seguido de todas las variantes que ofrecen los salterios latinos, lo que ha ce que sea un instrumento de trabajo de gran utilidad para el estudio de las antiguas traducciones de los salmos 47• En esa misma Collectanea tienen cabida también los trabajos comple mentarios a la obra general de Les "tituli psalmorum" des ma n uscrits latins 48, Il salterio di Rutina 49, Le lectionnaire de Lu xeuil 50 y Les anciennes versions latines du deuxic�me Zivre des Paralipomenes ;'. La colección de la Vulgata, en la que trabaj a ya una co munidad internacional, pero dentro de la Congregación de San Pedro de Solesmes -lo que ha obligado a la modificación de algunos de sus estatutos primitivos-, se ha continuado : volu men número nueve, Libri Ester et Job (1951) 52; diez, Líber Psal morum (1953) 53; once, Libri Salümonis (1957) 54; doce, Sapien tia Salomonis, Líber Hieusu, filii Sirach ( 1964) 55; trece, Líber Isaiae ( 1969) 56; catorce, Liber Hieremiae et Lamentationes (1972) 57• En la actualidad la edición crítica de la Vulgata está fina46 HENRI DE SAINTE MARIE : Sancti Hieronymi psalterium iuxta hebraeos, 1954 XI-225 pp. 47 WEBER, R. : Le psautier romain et les autres anciens psautiers latins, publicado en 1953, con 410 pp. Posteriormente ha publicado Psalterii secundum Vulgatam bibliorum versionem nova recensio, Clervaux, 1961. 189 pp. 48 Vol. XIII, 1959, 187 pp., del abad Pierre Salmon. 49 Vol. XIV, 1972, XI-207 pp., de F. Meslo y J. Gribomont, O.S.B. 5o Dos volúmenes, 1944-1953, CXXIII-230 pp. el primero ; el segundo 94, con gran cantidad de fotografías. Obra del citado abad Pierre Salmon. 51 Vol. VII, 1951, 94 pp., de Dom Roberto Weber. 52 207 pp. 53 298 pp. 54 202 pp. 55 375 pp. 56 290 pp. 57 378 pp.
{21 l HISTORIA DE LA EDICIÓN CRÍTICA DE LA VULGATA 57 lizada en su mayor parte. Próximamente se va a editar el libro de Ezequiel; ya está reunido todo el material de la edición crí tica de los principales capítulos. El trabajo se ciñe ahora a los libros proféticos restantes, esto es, Daniel y los doce profetas menores ; posteriormente se emprenderá el estudio de los Ma cabeos, y con ellos se dará término a la parte más importante de la obra. Por lo que respecta al Nuevo Testamento, los benedictinos de San Jerónimo han recibido la invitación de otros dos insti tutos que cuidan de la edición de libros bíblicos : Beuron y Münster. Unidos a ellos y bajo su dirección preparan una nue va obra de investigación general sobre los manuscritos y las versiones: "sirviéndonos de los medios técnicos hoy a nuestra disposición, auguramos la preparación con sólida base cientí fica de una obra que devuelva al venerable texto su primigenio sabor .Y frescura" 58• La edición del Nuevo Testamento, no obstante, con el cri terio de los volúmenes anteriores y como obra personal de los monjes de San Jerónimo, no es segura ; falta fotografiar los manuscritos dispersos y la anuencia de la Santa Sede. La huella de San Jerónimo en esta segunda parte es mí nima, y requiere un examen y reflexión antes de emprendér dicho trabajo. La Santa Sede, por otra parte, puede encomen dar a los benedictinos otra tar·ea que juzgue de mayor actua lidad y provecho. Los monjes de San Jerónimo, ayudados por sus hermanos de Clervaux y Beuron, han prestado su concurso a lo que po dríamos llamar la continuación de su obra, o su obra acabada y acomodada a un sector de gentes más amplio: la "editio mi nar" de la Vulgata. Bajo una dirección interconfesional se han editado recientemente dos volúmenes que llevan por título Bi· blia Sacra iuxta Vulgatam VersiOnem 59, y es un intento de me58 Archivo de S. Jerónimo de Roma. Relación de la visita canónica cur sada el 17 de mayo de 1974 por el R. P. Jorge R. Castellano, salesiano, caja 3. 59 Adiuvantibus Bonifatio FISCHER OSB., Johanne GRIBOMONT OSB., H. F. D. SP ARKS, W. THIELE. Recensuit et brevi apparato instruxit Robertus WEBER OSB. Tomus I: Genesis-Psalmi; tomus II : Proverbia-Apocalypsis, Ap pendix. Stuttgart, Wurttenbergische Bibelanstatl, 1969, XXXI-955, 996-1980 pp.
58 M." m;CARNACIÓN VARELA MORENO jorar el texto de las ediciones críticas a la luz de las experien· cias adquiridas, así como de completar lo referente a los de más libros. Con ello disponemos ya de una edición manual científica del texto latino, el oficial desde el siglo V en la Igle sia occidental. Esta obra viene a enriquecer la serie de edicio nes como la de Kittel, para el texto hebreo, la de A. Rahlfs, para el texto de los LXX y la de E. Nestle o A. Merk para el texto griego del Nuevo Testamento 5. La Neo-Vulgata de Pablo VI El 30 de noviembre de 1965, Pablo VI creó la denominada Commissio pro Nova Vulgata BibUOrum editione 60, que fue pre sidida por el cardenal Agustín Bea, y tenía por finalidad espe cífica la corrección de los libros sagrados jeronimianos. En es ta comisión, compuesta de trece miembros 6\ no podía faltar la representación benedictina que durante tantos años ha de dicado gran parte de su actividad a la obra escriturística de San Jerónimo. Dom Jean Gribomont, actual director de la edi ción crítica de la Vulgata que se lleva a cabo en la abadía ro mana pontificia, es uno de sus más activos miembros que ha impulsado la publicación de varios tomos, entre ellos uno de dicado al salterio 62, y ha recogido así un voto del Concilio Va ticano II, que, al tratar del oficio divino en la Constitución De Sacra liturgia, decía : "El trabajo de revisión del salterio, feliz mente emprendida, llévese a término cuanto antes, teniendo en cuenta el latín cristiano, el uso litúrgico, incluido el canto, y toda la tradición de la Iglesia latina" 6�. 6° Cfr. "L'Ossevatore romano", 1-diciembre-1965. 61 Véase la lista en Annuario pontificio per anno 1965, Citta del Vatica no, 1966, p. 1006; Commisio ad emendationem versionis Vulgatae, en "Bibli ca" 47, 1966. p. 157. 62 Commissio pro nova Vulgata bibliorum editione : Líber Psalmorum, Typ. Poi. Vat., 1969., XII, 171 pp. 63 Constitución sobre Sagrada Liturgia del Concilio Vaticano II. n.0 91. BAC minor, Madrid 1969, p. 164.
HISTORIA DE LA EDICIÓN CRÍTICA DE LA VULGATA Conclusión Desde el siglo XV la orden benedictina viene aportando una estimable colaboración al estudio crítico de la Vulgata, que se incrementó con la fundación, por Pío XI, de la abadía ro mana de San Jerónimo. Me atrevería a decir que el trabajo que hoy se lleva a cabo en el monasterio pontificio, por su cri terio y método estrictamente científico, puede parangonarse con las mejores ediciones modernas de los Padres y de los clá sicos antiguos. Es notable a este respecto el gran número de manuscritos utilizados ; mi·entras las obras clásicas y patrísti cas nos han sido transmitidas a través de algunos pocos ma nuscritos y hasta incluso de uno solo, para esta obra se cuenta con un extraordinario número de ellos. Sólo para el "Octateu co" y limitándose a los conocidos hasta el siglo XI, -existen millaresDom Quentin ha llegado a enumerar hasta 700 ; la presente obra agrupa al menos treinta en el aparato crítico en cada uno de los volúmenes. Otra característica que da valor a la obra es el haber sido transmitida por una tradición viva. Innumerables transcrip ciones han adulterado naturalmente el texto primitivo ; varias revisiones, más o menos sistemáticas, han tratado de acercar nos a la pureza del texto original, así se han ido formando tra diciones y recensiones diversas. Estamos en presencia de un texto vivo, lo que hace difícil poder apreciar el valor de los distintos manuscritos y establecer su cronología. Para resolver este problema elaboró Dom Quentin un método de clasificación, método que dejó plasmado en su Mémoire. La edición, considerada en su conjunto, es crítica e histó rica. El aparato crítico que acompaña al texto no sólo ofrece la lectura de los mejores y más antiguos manuscritos, sino además un conjunto ··de variantes donde se hallan representa das todas las más importantes recensiones que han ido suce· diéndose a través de los siglos como, por ejemplo, las edicio nes publicadas con anterioridad a la Clementina de 1592. Esto nos permite con frecuencia seguir de cerca toda la historia de la Vulgata de San Jerónimo casi hasta el fin del siglo XVI, y también muchos aspectos de la vida de la Iglesia.
M.a ENCARNACIÓN VARELA MORENO Finalmente, resumiendo en una frase los resultados de es· ta gran iniciativa, podemos decir que la nueva edición ofrece en conjunto un texto más seguro y mejor que el de la Clemen tina, por estar basada en la tradición de los manuscritos más antiguos y haberse empleado en ella los métodos más moder nos de la crítica. M.a Encarnación Varela Moreno I CARTA DE S. S. PIO X AL ABAD GASQUET ENCOMENDANDO A LA ORDEN BENEDICTINA LOS TRABAJOS DE REVISION DE LA VULGATA Roma 3 de diciembre, 1907 Dilecto Filio Aidano Gasquet, Abbati, congregationis Anglo-Be· nedictinae Praestdi PlUS PP. X. Dilecte Fili, salutem et Apostolicam Benedictionem Delatum Sodalibus Benedictinis munus peli.v:estigationum studiorumque apparandorum, quibus nova innitatur editio Con versionis Latinae Scripturarum, quae Vulgatae nomen invenit, adeo equidem arbitramur nobile ut gratulari vehementer non tibi modo, sed sodalibus universis tuis, iis maxime qui adiutores clari operis erunt, debeamus. Operosum et arduum habetis pro positum facinus, in quo sollerter, memoria patrum, celebres eruditione viri, ipsoque e Pontificum numero aliquot, felici haud plane conatu, elaboraverunt. Adjungentibus vobis rei illustri animum, non est dubitationi locus, finem vos concrediti numeris fore assecuturos, qui finis restitutione continetur primiformis textus Hieronymianae Bibliorum Conversionis, consequentium saeculorum vitio non paullum depravati. Explorata, qua Bene-
[ zsj HISTORIA DE LA EDICIÓN CRÍTICA DE LA VULGATA Ól' dictini Sodales pollent, palaeographiae historicarumque disci plinarum scientia, eorumque compertissima in pervestigando ·Constantia, certo securoque animo doctos esse jubent perfecta vos investigatione antiquos Codices universos Latinae Scriptu rarum Interpretationis, quotquot adservari in Europae Biblio thecis ad haec tempora oonstat, esse examinaturos ; idque prae terea habituros curae, Codices ubique conquirere in lucemque proferre, qui usque adhuc incomperti lateant. Has vero conqui sitiones valde est exoptandum ut, quo minore fieri negotio pos sit, persequi cuique vestrum fas sit; ideoque praefectis tabula riorum bibliothecarumque studia vestra impensa commenda mus, nihil ambigentes, quin pro sua in doctrinas Librosque sa cros voluntate, omnem vobis ab Ecclesia expectatio ; ingenium item horum temporum, quibus illud certe dandum est laudi, pervestigationes istlus modi ita perficere, ut nulla ex parte re prehendendae videantur ; talia haec profecto sunt, ut aperte inde appareat, oportere id opus ad absolutionem plane ac per fectionem afferri, ductuque confici normarum, quae plurimi apud disciplinas id genus aestimentur. Equiden intelligimus Ion go vobis opus esse temporis spatio, ut munus exitu fausto con cludatis: talis namque agitur res quam animis aggredi et per ficere necesse est curarum et festinationis expertibus. Neque vero perspicuum minus Nobis est, quam multa pecuniae vi tam amplo exequendo consilio sit opus : ob eamque rem spem libet amplecti non defuturos immortali operi qui de suis fortunis adjutores velint se dare, bene de Sacris Litteris ac de Christia na Religione merituri. Eos Nos, perinde atque vos, initio egregii facinoris, hortatione prosequimur, v!elint Nobiscum adiumen tum operi afferre ; quandoquidem qui bona impendunt studia, liberalibus debent manibus fulciri. Auspicem luminum grat1a rumque coelestium, indicemque praecipuae dilectionis Nostrae Apostolicam Benedictionem tibi iisque universis ac singulis, qui studium opemve praestantissimo facinori contulerint, peraman ter in Domino impertimus. Datum Romae apud S. Petrum die III Decembris anno MCMVII, Pontificatus Nostri quinto. PIUS PP. X. (Archivo de S. Jerónimo, Documentos Oficiales, L K, II, 2).