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Amores a la intemperie : entremés cómico-lírico en un acto / letra de Manuel Moreno Gonzalez... ; música de Manuel Rodríguez Murciano

Fernández y González, Manuel, 1821-1888

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ColeceSan áe ob ras esco gidas REPRESENTADAS EN LOS TEATROS DEL REINO Precio: 4 r¿ 'M M l á í D í l Z a m o r a , e d ito r ¡12 m 96 " _ .... REPERTORIO R DE D. JO S E M A R ÍA ZAMOMtA, l K-a*i-e Catálogo de las ol>ras d ra n A D A . TITULOS. Amor y miedo......................(c. v.) Aqui paz y despues gloria, (c. v.) Cosas de locos......................(c. p.) Al amanecer..........................(z. v.) Semifusa y corchea. . . . (c. p.) Casada, viuda y doncella . (c. v.) Ricardo III ............................ (d. v.) Los bandos de Castilla.. . (d. v.) Es inocente ............................ (d. v.) Azares del coquetismo . . (c. v.) Azares del coquetismo. 2.“ parte. Don Esteban lllan ............... (d. y.) El maestre de Santiago. . (d. v.) La virtud y la traición.. . (d. v.) Iñigo Arista...........................(d. v.j Pelayo el niño......................(d. v. Ceder amor y fortuna. . . (d. v. El valor recompensado. . (d. v.) Número 99. . . Antón Perulero. Por el baile. . . Otras capas. . . Quien á quien?. El Padrino . . . Con poeta y sin contrata.. Un duelo á tiempo .... Samson, tragedia bíblica. . Dios es el Rey de los Reyes. D Juan de Austria. . . . Un amor sin esperanza. . Una actriz por amor. . . . Uu doble sacrificio .... z. v c. p c (c. p (z. v (c. V (c. p • (v (c.v (d. v (c. v (c. V (d. v D. ü. Sre D. D. Sre (c. v.) ) D. ) (c. V.) ) D. ) D. )Sta 4* — en E > o 12 o<x> CD o Ti o* -•4 - ~8 54 54 co 54 44 38 vo 58 17 8 78 ©-t “ 58 =58 78 .58 48 E58 ro-—E 58 --E 28 co-—E 56 __E 4 4 i2 4 S54 —2 6 ~44 <jí ~ E 3 4 E54 E ; 4 4 G¡ —E ; 38 E ¡ 84 20 8 *«vi- - E 58 — ! 3 4 — j 46 co —E —— ¡ f 9 '■ # 9? AMORES E m m a c o u tc o -u u c o sh m a c ts, LETRA DE © . olbúcim et o fb o te ito Cjowzcctez. (El Calan-Duende.) MUSICA DE (D . ello nciiu.eE gRóc) z v e j u e z * u t c i O L i i ó . — — - ¡Viím. ■«£. GRANADA. IMPRENTA Y LIBRERIA DE D. JOSE MARIA ZAMORA, etlilor. 1851. - V J L 12 FEBR. 96 REPERTORIO DRAMATICO DE D. JO S E U .Siei.t Z A M O R A , E D 1 T O K , EiX G K A X A D A . Catálogo de las obras dram áticas de que consta. TITULOS. Amor y miedo......................(c. y.) Aqui paz y despues gloria, fe. v.) Cosas de locos......................(c. p.) Al amanecer ..........................(z. v.) Semifusa y corchea. . . . (c. p.) Casada, viuda y doncella . (c. v.) Ricardo III............................(d. v.) Los bandos de Castilla.. . (d. v.) Es inocente............................(d. v.) Azares del coquetisino . . (c. v.) Azares del coquetismo. 2.a parte. Don Esteban Ulan ............... (d. v.) El maestre de Santiago. . id. v.) La virtud y la traición.. . (d. v.) Iñigo Arista...........................(d. v.) Pelayo el niño ......................(d. v.) Ceder amor y fortuna. . . (d. v.) El valor recompensado. . (d. v.) Número 99............................(z. v.) Antón Perulero .................... fe. p.) Por el baile ............................(c. v.) Otras capas ............................ (c. v.) Quien á quien? .................... (c. p.) El P adrino ............................ (z. v.) Con poeta y sin contrata., (c. v.) Un duelo á tiempo .... (c. p.) Samson, tragedia bíblica. . . (v.) Dios es el Rey de los Reyes, (c. v.) D. Juan de Austria. . . . (d. v.) Un amor sin esperanza. . (c. v.) Una actriz por amor. . . . fe. v.) Uu doble sacriticio . . . . fd. v.) AUTORES. >■ o > O Ef. n > o ocs> 2. o cnen aí w o' D. Mariano Pina. . . 3 O1~8 a a i l 34 a « 1i34 a a i 3 34 « « i144 a a 3238 ü. Antonio Mendoza. 4 258 a « 3 3 17 8 a a 4278 a « 4 3 5 8 « « 4358 Sres. Mallí v García.. 3 1 7 8 « a 4 2 58 D. Antonio Mallí. . . 4248 « (í 3208 a « 3i 5 8 D. José Vivancos. . . 3 2 2 8 Sres. Gimenez-Serrano y Almendros.. 2 2 5 6 D. José J. Soler.. . . 1 2 4 4 a « 12 2 4 a a 1254 a «2 3 2 6 a a 1 4 4 D. M. Angel ................ 1234 D. M. F. González. . 1 3 3 4 a a 12 4 4 a « 32 3 8 Sta. D." E. Lozano. . 12 8 4 a «4 1 20 8 « «3158 o a 12rr 04 a a 2346 AMOSSCS LETRA DE © . oifW muef, c lb ó tc tto (¡joiizcclcz. (El Calan-Duende.) MUSICA DE ( £ ) . cilioúcuiteE S \,ó ( ) ‘c u ^ iie z , cJllls»h'cciolvló. GRANADA. IMPRENTA Y LIBRERIA DE D. JOSE MARIA ZAMORA, etliíor. 1354. 4 ¿VJL ¡12 FEBR. 96 ^ /•JERSOIVAS. CAROLINA. CURRA. ENRIQUE. MANOLO. JUAN. UN CELADOR. UN SARGENTO. Mosicos 1.°, 2.°, 5.° y 4.° MAJOS, MUSICOS, MUNICIPALES, SOLDADOS, LADRONES, VENDEDORES, MUCHACHOS Y GENTE DEL PUEBLO. La escena en M adrid, en una calle del barrio de Lavapiés. Epoca actual. Esta obra pertenece al REPERTORIO DRAMATICO, propiedad de D. José Maria Zamora, quien perseguirá, con arreglo a las leyes ingentes, al que sin su permiso la reimprima ó represente en algún teatro del reino, liceo, o cualquiera otra sociedad formada por ac ciones, suscriciones, ú otra contribución pecuniaria, sea cualquiera sti denominación. 3lc t a ú n t e # . Calle larga con casas d ambos lados. Es m edia noche. ESCENA PRIMERA. Enriqde jun to a la puerta de una de las casas de la izquierda del T - T con frecuencia d Un corrode müsicos la in ir Z y (i ut al U n ta r s e el telón tocan y cantan v T r Z Z t0n t la ° n ra, N orm 'dGarolina «o«w al balcón y aicen después de acabado el canto. Enr. (4 los m úsicos.) Bravo, señores, muy bien! Descansad por un momento, que voy á hablar á mi amada y despues proseguiremos. Carolina? ^ ARAdiós, Enrique. Enr. No diras que no te quiero, cuando vengo tan rendido á dedicarte este obsequio. Car. Mil gracias. E n rTe va gustando? Car. Aunque ningún instrumento Car. Enr. En r . Car. Mus. I .1 Mus. 2.' Mus. 3.' Mus. 4.' Car. Enr. Car. Enr. Mus. 1.' Mus. 2.' Mus. 1.' Mus. 2.' Mus. 5.‘ Mus. a: Mus. 1.' Car. Enr. Car. Enr. Car. Exr. Car. toco, sabes la afición que á la música profeso. Por eso yo he prevenido esta noche tus deseos. Y qué es eso que han cantado, Enrique? No lo recuerdo; parece la sinfonía de la ópera del Barbero. Pues á mí me han parecido mejor los Toros del Puerto. ° [A los suyos.) Qué barbaridad! 'Qué insulto! Oh Bellini! * Oh sacrilegio! Y es la orquesta numerosa. De Madrid lo mas-selecto. Te habrá costado^cien reales? No, Carolina, trescientos.',^ Cómo miente el muy bellaco! Qué dice? Que quince pesos le cuesta la serenata. Ah badulaque! Ah mostrenco! Y nos da cincuenta reales. Pues me gusta el caballero. Este es un pollo, que tiene el hambre por alimento. Mucho sacrificio es ese para tí. Oh! ya lo creo. No te puedes figurar, Carolina, dulce dueño, qué de afanes he sufrido para reunir el dinero. Pero no estás empleado? De escribiente en los Concejos. Pues tú dijiste que eras oficial del Ministerio. Entonces... No, no desmayes, yo lo seré con el tiempo. Oficial? s — 4— Car. Enr. En r. Car. Enr. Car. Enr. Man. Y Director. No llegan otros á serlo? Pues entonces... Ojalá yo te viera en alto puesto. Ah! Si logro ser ministro, que es mi mas dorado sueño, sabes que liaré, Carolina? Recargar el presupuesto de hacienda, con diez millones, en favor del noble cuerpo de escribientes, auxiliares y meritorios del reino, para que puedan vivir con decoro y lucimiento. Qué serenata he de darte entonces, pimpollo tierno! La orquesta del teatro Real*. has de ver aqui lo menos. Ya verás tú. Enrique mió, y entonces... nos casaremos? Si, prenda amada, al instante. Pues júralo. Lo prometo. — 5— ESCENA Ií. Dichos, Manolo por la derecha. Mas que el mar tié de arenas y peces en él Dios cria, po está Curra mardecia estoy sufriendo de penas. Válgame Dios! lo que cuesta el amor de una mujer! Pero, qué le hemos de hacer si ya mi suerte ha sio esta? Y qué suerte! jüi! me jundo! Sin haberlo ido á buscar — 12— Enr. Una ronda. Car. Y prohíben que se cante? Enr. Cómo habían de prohibir..! Mus, i.° (A Enrique.) Con que vamos á seguir? Enr. Si, señores, adelante. (Canto concertado.) Juan. Ay! Currilla sandunguera, asómate á esa ventana que tu Manolo te espera. Niña salerosa, niña resala, eres mas hermosa, que la tnesma rosa que hay en el rosal. Si el mundo una perla fuera, como prenda de cariño en tu pecho la pusiera. Niña salerosa, niña resala, etc. Con tu cara de azucena, solamente tu Manolo calmará toda su pena. Niña salerosa, niña resalá, etc. Con tus ojos, vida mia, tan ardientes como el fuego haces tu la noche dia. Niña salerosa, niña resalá, etc. No tendrás, Curra, una flor, aunque ya esté muy marchita, para el pobre cantaor? Niíia salerosa, niña resalá. etc. Una voz (de la orquesta.) Oh riel! oh ciel! Coro. Perche smarrito? parla... parla... quale ecceso qual misfattohaitucommesso. Yoz. II mió core, io ravviso. Se me non vuoi spergiuro se á soffrir mi vuoi capace, non parlarmi del futuro, non oíTrirmi un ben fallace... Quanto son sventurato il suo core appien lo sá... La memoria del passato sol con me morir potrá. Coro. E prometti il suo perdón. Voz. Lo prometto. Coro. Ebben verrá. (Cesa la m úsica. E m . Mos. 1 Juan. Man. Juan. Man. Mus. 1. Enr. Mus. 1 Señores, perfectamente. Concluyó nuestro trabajo. Con que, Manolo, ya es tarde, y vamos á echar un trago. Tú te quedas? Sí, me quedo, pues Curra no se ha asomao. Caballeros... agraesío... Pues adiós. Hasta otro rato. Cuando acabe, á la taberna iré yo mismo á buscaros. (Vanse los majos por la derecha.) — 15— ESCENA VI. Dichos, menos Juan y los majos. ° (Contando el dinero que le habrá dado Enrique.) Cuarenta y diez.... son.... cincuenta. Que usted viva muchos años. Lo mismo digo, señores; agur.... Beso á usted la mano. (Vanse los m úsicos, y Enrique sigue hablan do con Carolina. Curra aparece en la re ja adonde esid Manolo.) ESCENA VII. Carolina, E nrique, Manolo, Curra. Cür. Manolo mió! Man. Currilla! CuR. Man. Cur. Man. Cur. Man. Cur. Man. Cur. Man. Cur. — 14— Gracias á Dios que has bajao. Estás ya de mal humor? No que estaré muy ufano, despues de estar una hora á tu salero cantando, mientras tienes tú la casa como un palacio encantao. Manolo, y si yo te digo, que por poquito no bajo? Quizás. Lo que estás oyendo. Currilla, pues qué ha pasao? Una pequeflez! ascucha, y veras que no te engaño. Tú sabes que toas las noches, acostumbran ir los amos á la comedia. Lo sé. Pues volvieron del teatro cerca de las doce, y yo cuando á cenar se sentaron, reparé que el señorito estaba muy cabizbajo, con un hocico de á vara sin querer probar bocao, en tanto que la señora engullia sin descanso, sin mirar á su marido un plato tras otro plato. Ya me estoy riendo. Aspera, que queda los mas salao. De pronto, Manolo mió, lo mismísimo que un rayo alza el amo la cabeza, la señora hace otro tanto, y uno y otro de hito en hito se quedan asi mirando. — Qué quieres, esposo mió? le dice ella con agrado. — Miro, responde, perjura, el insolente descaro, con que de mi buena fe has hecho burla y escarnio esta noche.— No le entiendo. — i 5— Man. Cur. Man. Cur. Man. Cur. Man. —Vas ahora á disimularlo? — Pero esplicate.— Te he visto toda la noche guiñando al capitan, y el bribón haciéndote señas.... Vamos! No sé como en la luneta un insulto no me ha dado. —Tú ves visiones, marido... — Que veo visiones? Dios santo! Querrás negarme también que en el segundo entreacto, te fuistes á pasear con ese infame del brazo, sin duda por esas calles á consumar el escándalo? Te he de poner, fementida, el cuerpo como 1111 san Lázaro.— Asi me gusta; prosigue, que el lance me va gustando. Hasta aqui llegan las chanzas; — Si tú me pones las manos encima, dijo la señora, al punto nos divorciamos, y al amor del capitan me entrego, pues he jurado quererle, aunque por el suelo lleve la barba arrastrando.— A provocacion tamaña todo marido ultrajado asi responde.— Ay Manolo! le sacudió tal platazo el señorito á mi ama encimita de los cascos, que arcidentá se cayó al suelo con un desmayo. Pero no la herío...? Toma! Pues si tiene un cbifarrazo también hecho, que quizás el cuerno de un toro bravo mejor no lo hubiera abierto. Aónde tiene el pitonazo? Le llega, Manolo mió, desde la frente á los labios. No es cosa. Cur. Con tal jaleo, ya puedes hacerte cargo el humor que habré tenio; pero ha poco se acostaron, y ya me tienes aquí como siempre, á tu mandato. Man. Pues señor, sabes qué digo? que mientras mas elevaos son los señores de hoy día, mas mal ejemplo están dando en el mundo. Cur. Y paese broma, pero tú lo has acertao. Man. La poquísima honraez que hoy en dia conservamos, de aquellos tiempos remotos que por nuestro mal pasaron, si abunda en alguna parte es entre los artesanos. Cur. Por eso, Manolo mió, á tu querer me consagro; pues sé que aunque no me traigas ni riquezas ni arrumacos, tienes honra, y para mi eso es mas que un mayorazgo. Man. Bien haya, amen, esa sal, y tu sandunga y tu garbo, y esa boca y esos ojos, que me matan con sus rayos. — 1G— (Canto.) Manolo. No me mires, Currilla, de esa manera, que se me pone mala toa la mollera. Sí, Curra mía, parece que va á darme la alferecía. Enrique. Ay! Carolina amada, si tú me vieras como tengo los ojos, son dos lumbreras. Y es que la llama del amor mas ardiente, mi pecho inflama. Curra. (¡arolína. Si mirarte no debo De tu amoroso fuego por esa causa, _ me gusta el brío; en nuestras relaciones no sé para que sirve hagamos pausa. un hombre frió. Sí, sí, Manolo, Los dos juntitos que al morirte de amores del mismo fuego estamos no mueres solo. abrasaditos. Los CUATRO. Para que pronto acabe tanta amargura tan solo ya nos falta que venga el cura. Que venga luego; que el pecho nos abrasa de amor el fuego. Enr. Qué dichosa, Carolina, es la vida para mí! Car. Ah! mi pecho, caro Enrique, solo vive para tí. Los CUATRO. A tus plantas feliz fuera si muriera de amor, si. Pues te adoro, vida mía, desde el día en que te vi. (Cesa el canto.) Enr. Carolina? Car. Enrique mió? Enr. No es cierto, mi bien amado, que es sin disputa la noche lo mas delicioso y grato, para gozar dos amantes asi juntitos? Car. Es claro. —17— 2 — 10— Oh! La soledad es sola para placeres y encantos. Carolina... ti-enes frió? Yo frió...? todo al contrario; tengo un citollé magnífico hecho de varios retazos de un levita que papá desechó el año pasado, y me abriga.>.! tú no sabes, como un pollo estoy sudando. Y tú tienes frió, Enrique? Qué blasfemia has pronunciado! Toda la nieve que coge el Guadarrama en un año, es poca para enfriarme cuando estoy enamorado. Quisiera solo por gusto que me tocaras las manos; ardiendo están... Ya se vé.... está este balcón tan alto... Esa no es dificultad. Tú quieres? Yo...? Qué diablos! Techo al agua, Carolina; ya sabes que hay un adagio que dice...Qué es lo que dice? «No hay atajo sin trabajo.» Ademas, yo la gimnasia la entiendo bien, y educado en el trapecio... soy fuerte... Yamos, no seas temerario. Pero por qué?No conoces que puedes hacerte daño? Y si yo tuviera un medio de ejecutar este salto sin grave peligro mió, tu qué harías?Yo...? aprobarlo... Pues fortuna lo depara por nuestro bien. Si? Yeamos. Enr. Espera solo nn momento. Car. Enrique, no seas incauto. Adonde vas? Enr. Nada temas; vuelvo al instante, volando. —19— ESCENA VIII. Dichos, menos Enrique. Car. (Qué tronera! Dios permita no le suceda un fracaso.) Cur. Con que, Manolo, tal gresca habéis tenio? Man. Mal rayo! Si no llega el celaor tan presto, de un navajaso lo troncho! Cur. Pero, Manolo, Por qué tú le has de hacer caso, si sabes..? Man. Pues eso es; que ese hombre se ha empeñao en tener bromas con conmigo, y se va á llevar un chasco de los buenos... ESCENA IX. Dichos, Enrique. En r. Carolina? Aqui estoy ya preparado. Car. Pero qué es eso que traes? Enr. Un juguete de muchacho. — 20— Car. Enr. Car. Enr. Car. Enr. Car. Enr. Car. Enr. Car. Enr. Car. Enr. Car. Enr. Car. Enr. Car. Enr. Man. Y cómo se llama? Es una escala... Estás soñando7 Muy bonita. Tero cómo, Enrique..? Ha sido un hallazgo que he tenido. No lo creo. Al atravesar el prado esta noche; pero yo por no estar aqui cargado > con ella, me la dejé oculta tras el andamio de esa obra... De qué obra? De ese derribo inmediato. (Por su ingénua sencillez es preciso perdonarlo.) Con que no perdamos tiempo. Qué quieres? Echame un cabo. (Aunque mi amor es muy grande con repunancia lo hago.) Voy ábuscar... Sí, no tardes. [Carolina se retira y vuelve á poco.) El corazon alterado siento ya dentro del pecho, de pensar en el abrazo que voy á darla. Oh delicia1 He aqui todos los obstáculos en un momento vencidos, con una escala allanados. Enrique? Qué? El cabo. Venga. Con él hecho un fuerte lazo á la escala... tú la subes, y en la balaustrada el garfio colocas bien... (Ejecutan lo que indica el diálogo.) Pero... Curra, Cur. Man. Cur. Man. Cur. Man. Cur. Man. Cur. Man. Cur. Man. Cur. Man. Cur. Man. qué artilugio están armando allí enfrente? no reparas? A verlo bien yo no alcanzo. Aguarda, voy á enterarme... (Se adelanta un poco y vuelve.) Currilla? Qué? Imaginarlo no fué capaz el demonio; una escalera le ha echao la novia por el balcón... y el padre estará roncando mientras la hija... Qué infamia! Eso es preciso estorbarlo, Manolo. Déjalos, Curra, que vestios y calzaos se los lleve Satanás. Ese hombre es un villano! Ves ahí lo que te decia; los caballeros de ogaño llevan de charol las botas, pero el corazou de fango. Currilla? Qué? Quieres ver, alejarse de este barrio en menos de un sancliamen á es pollo encorcelao? Licencia te doy, Manolo, aunque sea pa desollarlo; que el hombre que asi se porta 110 se merece otro pago. Pues vete, Curra, á dormir, que ya esta noche acabamos de hablar. Cuanta díferiencia hay, Manolo, en nuestro trato, en comparación de aquel. Si se queda entre mis manos 110 digo mas. Adiós, Curra. Adiós, Manolo salao. (Se retira cerrando la ventana.) Vayasté rosando el creo, — 21 — Car. i'-NIt. Car. Enr. Car. Enr. Car. Enr. Car. Enr. Car. de los primeros albores; y saldrá el café caliente, y los chicos retozones, y el carro de la limpieza, y las brujas maritornes, y al ver mi figura y traje con sus destempladas voces me atronarán los oidos.... mal haya, amen, mis amores, y cuando yo venir pude á esle barrio de hotentotes! i-avapiés y basta....! — 20— ESC ENA XÍV. Enrique, Carolina, al balcón. Enrique? Quién me llama? San Onofre! es mi Carolina amada: qué bochorno! no sé donde esconderme.... Enrique mió, que es eso, no me respondes? Sí, hija mia.... Cómo, Enrique, tanto ha nevado esta noche, que estás todo blanco? Sí, hija mia, hasta el cogote. Pero por qué no te has ido? Por piedad no me interrogues, y échame pronto una manta ó dos ó tres cobertores. Enrique, tú tienes algo de nuevo. No te sofoques, que no tengo nada. No, en la voz te se conoce. — 29— Enr. Car . Enr. Car. Enn. CvR. Enr. Car. Enr. Car. Enr. Car. Enr. Car. Enr. Car. Enr. Ay, Carolina! Bien mió, qué te sucede! no ahogues, en tu corazon la pena; Vamos, habla. Unos ladrones... Ladrones? Sí, me han dejado cual ves, en paños menores. Y quién resiste este frió? Aunque fuera uno de bronce. Ah, qué horror! Caballerito, si yo pude á sus amores corresponder generosa, fué solamente en la hipótesis de que no se dejaría despojar de los calzones nunca, jamás! Carolina, por Dios que no me abochornes. Si yo te adoro... Acabaron todas nuestras relaciones. Carolina! Basta! Escucha. No. Piedad! Usted no es hombre. Cómo que no? Al fin criado con caldo de caracoles. (Se retira cerrando el balcón. ) Y usted lo estará quizás con esencia de alcornoque! Anda con Dios, hija mía. Treinta mil duros de dote he perdido en un momento por hallarme sin calzones. Oh noche horrorosa, infausta! tremenda y terrible noche! Qué te resta ya que darme? La cuerda con que me ahorque? Qué trance, Dios soberano! Pero aquí se acerca un hombre, yo voy á pedirle auxilio... Hola, amigo..! no me oye. — 30— Enr. Max. ESCENA XV. Dicho, Manolo, embozado. Amiguito..? (A la otra puerta: ejecutaron mis órdenes en regla; con este chasco me figuro que le sobre. (Fase.) ESCENA XVI. Enrique. Cómo! se va! Dios eterno! y yo dando tiritones..! me voy á quedar helado. Cáspita, no estoy conforme que es ridículo morir sin decir oste ni moste. Y que no lo sabrán bien comentar los escritores públicos! ellos que son en la burla tan atroces! De fijo, seré mañana el escarnio de la corte. Nada! yo debo vivir; soy todavía muy joven, y me ha dicho mi mamá que tengo disposiciones muy felices, para hacer mucho ruido por el orbe. Pero, ay Dios! qué es lo que veo? las puertas y los balcones están abriendo, y las calles inundan los vendedores. — 51— Señor, señor, no hay remedio; mi vaticinio cumplióse. (Van entrando m ultitud de vendedores de am bos sexos, muchachos y gente del pue blo.) De amor la segunda serie no probaré por san Blas, pues juro no tener mas am ores d la intemperie. ESCENA ULTIMA. Enrique, Coros. (Ctmto.) Cono. Señorito del pió pió, muerto de hambre y helado de frió! Enr. (Favoréceme, Dios mió! de lo contrario me zampo en el rio.) Quién me presta unos calzones que estoy dando tiritores? Coro. Tiritones? Enr. Tiritones! Coro. Está dando tiritones. Enr. Por piedad, no ser guasones, y prestadme unos calzones. Coro. Oh! calzones? Enr. Si, calzones! Coro. Señorito no hay calzones. Enr. (Todos son unos bribones! no me quieren dar calzones.) Ilay calzones? Coro. No hay calzones? Enr. No hay calzones? Coro. . No hay calzones! Enr. Que estoy dando tiritones! Coro. Tiritones? Enr. Tiritones? Coro. Y está dando tiritones. Enr. Hay calzones? Coro. No hay calzones. Señorito, no hay calzones! Enr. Ah bribones! Coro. Tiritones! Enr. Ah bribones! ah bribones! Coro. No hay calzones! no hay calzones! Coro. Para los pollos muy ateridos recien salidos del cascaron, solo hay un medio de reanimarlos y es el llevarlos, que les dé el sol. Enr. Cuando debia mas claramente, hacer patente su ilust.ación, es una infamia que asi se porte toda una corte! Oh! que baldón! Coro. Sacude, pollo, tu cascaron, te llevaremos que te dé el sol. Enr. Esto, señores, juro, por Dios, que es una afrenta para mi honor. Coro. Quieres volarte, pollo, bribón? Vamos andando al sol, al sol! Enr. (Oh! qué tremenda sofocacion! El pobre Enrrique tronó! tronó!! ( Colocan á Envigue dentro de una gran espuerta y se lo llevan arrastrando. Cae el telón.) FIN. Los dos verdugos. D. Angel Povedano.. « « D. Enrique Zuniel. . . . (d. p.) Pablo el Flamenco. . . . (c. p.) Enrique de Lorena. . . . (d. v.) Enrique de Lorena. . .2.” parte. Una deuda y una venganza, (d. v. Guillermo Shakespeare. . (d. v.) Un Caliente y un buen mozo. . . La maldición .................. ... El marido es un tirano . . (c. v.) La venta de Quiñones. . . (c. v.) Contra amor no hay resistencia.. Una esposa para un rey. . (d. v.) De una injusticia cien favores. . Ojos y oidos engañan. . . (c. v.) La bruja del Albaicin. . . (z. v.) Las letras que van entre paréntesis á continuación del titulo de las obras, significan (e) coinedia; (d) drama; (x) zarzuela; (v) en verso; (p) prosa. D. G. Fernandez. . . D. Diego Yulnes. . . D. José F. Gimenez.. a cc D. Lorenzo Campano. D. Rafael Milán. . . D. M. Moreno. Gonz. 539 8 336 8 5212 8 5212 8 3228 4413 8 1264 134 3348 1244 1234 5238 537 8 3358 2268 $9 rebaja al que eom prc toda la coleceion el o í) por 100 SE HABLAN DE VENTA EN LOS PUNTOS SIGUIENTES. En Granada en la im prenta y librería de D. José M. Zamora. En Madrid en las librerías de Ríos y Villaverde, calle de Carretas; en la de Cuesta, calle Mayor. EN PROVINCIAS. Adra. . . Albacete. Alcalá.. . . Alcoy. . . . Algeciras. . Alicante.. Almadén. ~ Almería.. . Andújár. . Aranjuez. . Avila. . . . Avilés.. . . Badajoz.. . fineza.. . Bailen. . Barcelona.. Benavente.. Berja. . . Bilbao.. . Burgos. . Cdceres.. Cádiz. . . Calatayud. Carmona. Cartaqena. Castellón. Cliielana.. Ciudad-Beal Ciudad - Rodrigo. . . Córdoba.. . Coruña. . . Cuenca. . . Ecija. . . . Cerona. . . (iuadalajara Habana. . . Huelva. . . Huesca. . . IIaro. . . . Igualada. . Jaén.. . . , Jdtiva.. . . Jerez d e la Frentera. . León ............... Lérida. . . . D. Francisco Barr. Medina. Nicolás Herrero y Pedron. Félix Moreno. 'José Murti y Roig. , Vicente Casiano y Monet. Pedro Ibarra. Félix Quiroga. Mariano Alvarez. ítímingta Carácuel.. Gabriel Sainz. Julián Corrales. Ignacio Garcia. Sra. Viuda de Carrillo. Manuel Alliambra. Manuel de Heredia. José Piferrer Depans. Pedro Fidalgo Blanco. Nicolás del Mora!. Sres. Delmas é Hijo. Sergio Yillanucva. José Valiente. Revista Médica. Bernardino Azpeitia, José Moreno. Vicente Benedicto. Remigio Moles. Manuel Alvarez Sibello. Antonio Mexía. Salomé Perez. Juan Manté. Celestino Alvarez. Pedro Mariana. Ciríaco Jiménez. Antonio Fígaro. Miguel Perez. Antonio Charlaín. José V. Osorio é hijo. Bartolomé Martínez. Pascual Carranza. Joaquín Abadal. Sres. Sigrista y compañía. Blas Bellver. ■ José Bueno. Manuel González Redondo. José Sol. Lorca. . . Logroño. Laja.. . . Lucena. . Lugo. . . Málaga. . Matará. . Motril. . Murcia. . Orense. . . Oviedo. . . Patencia. . Palma.. . . Pamplona.. Plasencia. . Pontevedra. Priego. . . Puerto de sta Maria.. . Bequetia. . Bcus .... Ronda.. . . Salamanca . S. Fernando, Santa Cruz d Tenerife. SanSebastian Santander.. Santiago.. . Segovia. . . Sevilla.. . . Idem. . . Soria. . . . Talayera. . Tarragona. Teruel. . . Toledo. . . . Toro ............ Tuy ............. Valencia.. . Vatladolid. Yelez Málagc Vigo.. . . Vitoria.. . Zamora. . Zaragoza. D. Francisco Delga ño. Ciríaco Verdejo. : Juan Cano. José Ginienez. Manuel Pujol y Masía. Francisco de. Moya. Isidro Martínez. José Joaquín Batlle. Antonio Molina. José Rainon Perez. Bernardo Longoría. Gerónimo Carnazón. Juan Guasp. Teodoro de Ocboa. Isidro Pis. Juan Verea y Varela. Gerónimo Caracuel. José Valderrama. Toríbío Mulata. Juan Bautista Vidal. Rafael Gutiérrez. Telesforo Oliva. José Tellez de Monesca Pedro M. Ramírez. Pió Baroja. Clemente Maria Riesgo. Sres. Sánchez y Rúa. Eugenio Alejandro. José Gcofrin. Juan Antonio Fe. Francisco Perez Ríoja. Angel Sánchez de Castro. Antonio Puigrubí y Canals. Vicente Castillo. José Hernández. Alejandro Rodríguez Tejedor. Francisco Martínez Gonzale*. Francisco Mateu y Garin. José M. Lezcano y Roldan. Antonio Maria Cebrian. José Maria Chao. Fernando de Echevarría. José García Pimentel. Joaquín Yagüe.