Las clásicas y la enseñanza virtual : algunas experiencias
Abstract
La irrupción de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTIC) ha popularizado expresiones como enseñanza virtual, teleeducación, enseñanza interactiva o el anglicismo e-learning. Todos ellos vienen a referirse al empleo de las NTIC, en particular Internet (y las redes de comunicación en general), como soporte para el proceso de enseñanza-aprendizaje, que posibilita que éste sea a distancia, abierto, flexible e interactivo.
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1 LAS CLÁSICAS Y LA ENSEÑANZA VIRTUAL: ALGUNAS EXPERIENCIAS* Abstract The use of Internet technologies allows educational community to implement a broad array of pedagogical approaches that enhance knowledge and improve the whole teaching and learning process. This paper analyses several experiences using Internet as a tool for learning, for instance the transmission of courses on the Web, which have been developed in the last years in the field of classical studies. 1. LA ENSEÑANZA VIRTUAL Y SUS IMPLICACIONES EN EL PROCESO FORMATIVO 1.1. Concepto de enseñanza virtual1 La irrupción de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTIC) ha popularizado expresiones como enseñanza virtual, teleeducación, enseñanza interactiva o el anglicismo e-learning. Todos ellos vienen a referirse al empleo de las NTIC, en particular Internet (y las redes de comunicación en general), como soporte para el proceso de enseñanza-aprendizaje, que posibilita que éste sea a distancia, abierto, flexible e interactivo2. Las redes de comunicación admiten múltiples aplicaciones didácticas, por lo que podríamos imaginar distintos escenarios formativos diferenciados sólo por su grado de virtualidad3. * Todas las direcciones de Internet incluidas en este trabajo fueron revisadas por última vez el 1 de marzo de 2005. 1 Es amplísima la bibliografía existente sobre la educación virtual o e-learning. Sirva de botón de muestra la que aparece en los siguientes sitios web: http://www.ciberaula.com/empresas/bibliografia/, con bibliografía en español e inglés; http://www.aiuti.com/materiali/Bibliografia_e-l.html, con un buen número de artículos on-line; http://www.formatori.it/risorse/bibliografia.html, con una bibliografía básica a cargo de Brunella Longo; http://www.horizonteweb.com/biblio/, de la revista Horizonte web, con una bibliografía recomendada sobre tecnología y educación, incluyendo la ficha técnica de los libros recomendados; y, en fin, la bibliografía básica sobre educación y nuevas tecnologías que ofrece la Dirección de Innovación Educativa y Enseñanza Virtual (IEEV) de la Universidad de Málaga en la dirección http://www.ieev.uma.es/ieev/biblos.htm. 2 En el “Informe sobre el estado de la teleeducación en España”, elaborado por el Departamento de Tecnologías de las Comunicaciones de la Universidad Carlos III de Madrid, en enero de 2001, disponible en http://banners.noticiasdot.com/termometro/boletines/docs/consultoras/aui/2001/aui_Informe_ teleeducacion_CarlosIII_2001.pdf, se define en su p. 4 la Teleeducación como “el desarrollo del proceso de formación a distancia (reglada o no reglada), basado en el uso de las tecnologías de la información y las telecomunicaciones, que posibilitan un aprendizaje interactivo, flexible y accesible a cualquier receptor potencial”. Por su parte, Marc J. Rosenberg, en su obra E-Learning: Strategies for Delivering Knowledge in the Digital Area, Nueva York, 2001, pp. 28-29, dice que el E-learning “refers to the use of Internet Technologies to deliver a broad array of solutions that enhance knowledge and performance”. Añade que este sistema de enseñanza se basa en tres criterios fundamentales: a) El e-learning se fundamenta en el uso de una red de comunicaciones (de modo que el empleo del CD-ROM como soporte de enseñanza no sería e-learning); b) los contenidos llegan al usuario final a través del ordenador y de la tecnología estándar de Internet; c) se caracteriza por una visión del aprendizaje que va más allá de los paradigmas de instrucción tradicionales. 3 Cf. M. Cebrián (coord.), Enseñanza Virtual para la Innovación Universitaria, Madrid, 2003, p. 69: “el concepto de virtual puede tener distinto grado, en función de la proporción del proceso de comunicación, enseñanza y aprendizaje presencial que se realice a través de Internet. De esta forma podemos encontrarnos con cursos semipresenciales o totalmente virtuales a través de Internet”. No obstante, en la mayoría de las ocasiones, cuando se habla de cursos virtuales o enseñanza virtual se da por sentado que la mayor parte del proceso formativo tendrá lugar en un ámbito no presencial y a distancia.
2 En esta hipotética escala, el nivel más bajo correspondería al empleo ocasional de la WWW como apoyo para la enseñanza presencial, por ejemplo, para buscar información sobre un tema o cuestión, o para trabajar con una aplicación (on-line o descargándola en el disco duro del ordenador) que permita comprobar a los alumnos el dominio que tienen de la flexión verbal griega o latina, por poner un caso. Ascendiendo en esta particular escala, en un segundo nivel (dentro aún de la formación presencial), se podría crear una web con materiales teóricos y prácticos, que no sean mero “clon” de los que se utilizan en el aula, que permitan desarrollar experiencias de teletutoría, resolviendo dudas de los alumnos a través del correo electrónico (o de algún programa de mensajería instantánea) o devolviéndoles corregidas por este mismo medio actividades colgadas de la página y que nos habrán hecho llegar a nuestra dirección de e-mail. En un contexto de enseñanza a distancia, el empleo de las Nuevas Tecnologías permite, por ejemplo, mejorar la orientación y tutorización de los alumnos, así como la naturaleza y calidad de los materiales didácticos creando manuales virtuales y actividades on-line o distribuyendo materiales multimedia tanto en la Red como en otros soportes como el CD-ROM o el DVD. Además, las herramientas de comunicación hacen posible un contacto más fluido no sólo con el tutor, sino sobre todo con otros compañeros, con lo que se acaba con la tradicional “soledad” del estudiante en este tipo de entornos. En fin, en la cima de la virtualidad, últimamente se han desarrollado auténticos “campus virtuales” en el contexto de la enseñanza universitaria, donde la mayoría de las tareas están automatizadas y el papel fundamental del profesor como operador humano consiste en guiar el proceso de aprendizaje del alumno, actuando como tutor4. Pero sea cual sea la modalidad elegida, la enseñanza virtual supone una oportunidad única, una invitación a la renovación completa de los papeles del profesor y el alumno y del propio proceso de enseñanza-aprendizaje, para aprovechar las posibilidades técnicas de los nuevos medios. Así, el profesor deja de ser la única fuente de información “autorizada” para pasar a convertirse ante todo en dinamizador y catalizador de todo el proceso formativo. El alumno, por su parte, abandona su papel de receptor pasivo para convertirse en agente y protagonista de su propio aprendizaje. Y ahora la meta, el objetivo final, de la formación ya no es tanto adquirir unos determinados conocimientos, como aprender a construirlos, recurriendo a fuentes de información diversas que hay que trabajar de modo crítico5. Planteadas así las cosas, adquieren un valor nuevo los aspectos procedimentales del currículo, que en la enseñanza tradicional quedaban relegados a un papel absolutamente secundario. En este contexto, el papel del profesor adquiere una importancia particular, pues ha de enfrentarse al reto de renovar rutinas adquiridas por años de docencia para adaptarlas al nuevo escenario tecnológico. Pero ello no significa que deba reciclarse para convertirse en un experto en tecnología educativa ni en un informático. De él lo que se reclama básicamente es una serie de competencias y destrezas, entre ellas la de conocer las distintas formas de trabajar la tecnología en su área específica; la de ser capaz de 4 Más o menos sinónima de la expresión “Campus Virtual” es la de Virtual Learning Environment, o Entorno de Enseñanza Virtual (VLE), que, según los autores, se refiere tanto al espacio virtual donde se desarrolla el aprendizaje como a la secuencia de actividades de aprendizaje que se desarrolla en él. En todo caso, lo importante en que en este tipo de entorno se conjuga la tecnología con la renovación de los métodos pedagógicos. Sobre esta cuestión, cf. M. Cebrián (coord.), op. cit., pp. 119 ss. 5 Cf. M. Cebrián (coord.), op. cit., pp. 32 ss.: “El poder en el aula ya no está en el control de la información, sino, más bien, en la capacidad de construir el conocimiento o en la capacidad de permitir crear un verdadero autoaprendizaje tutorizado en nuestros estudiantes: la información ya no es conocimiento”.
3 desarrollar la metodología adecuada para integrar los nuevos medios en su labor docente habitual; y la de tener la habilidad suficiente para seleccionar el material disponible en la Red o en el mercado y adaptarlo a sus necesidades específicas6. Lo que se impone, en definitiva, es una racionalización en el uso didáctico de las tecnologías. Primero hemos de reflexionar sobre los problemas y limitaciones del proceso de enseñanza-aprendizaje que se desarrolla en nuestro ámbito y luego plantearnos en qué medida la tecnología existente puede ayudarnos a resolverlos. Es decir, que el reto de la tecnología es más pedagógico que técnico. Sobre las ventajas e inconvenientes de los sistemas de enseñanza virtual, no podemos detenernos mucho aquí por razones obvias de espacio. De entre las ventajas7, citemos sobre todo que con ella se puede afrontar una enseñanza más personalizada, que acaba con las limitaciones geográficas y temporales a las que se ven sometidos los sistemas de enseñanza presencial y que permite integrar herramientas de trabajo e información en distintos formatos (texto escrito, imágenes fijas, archivos de vídeo y audio, reconstrucciones en realidad virtual), gracias a las características multimedia de la Red8, además de permitir el desarrollo de nuevos modelos de enseñanza, como el centrado en el estudiante y el modelo colaborativo9. Entre los inconvenientes, se citan la supuesta falta de contacto humano entre profesor y alumno algo falso, pues en estos proyectos el alumno suele disponer de muchas herramientas de comunicación (correo electrónico, chat o la mensajería instantánea) para contactar con el profesor o, si lo desea, con sus propios compañeros, por lo que no tendría por qué quedar abandonado a su suerte; la inadecuación de muchos de los materiales empleados en la formación virtual, pues a menudo son una mera prolongación de los utilizados en el aula presencial10; la falta de formación del profesorado tanto en el empleo del hardware como del software disponible para su asignatura algo que sólo puede resolverse mediante programas intensivos de formación promovidos por las instituciones educativas; y, en fin, ciertos problemas de tipo técnico como la obsolescencia de los equipos informáticos y del software, la escasez de ancho de banda o el coste de la conexión, por poner algunos ejemplos. 1.2. Claves para el diseño de sistemas de enseñanza virtuales La propia flexibilidad del concepto ‘virtual’ aplicado a la enseñanza condiciona mucho el diseño de una web con finalidad didáctica. No es lo mismo plantearse la creación de un curso totalmente virtual, donde todos los materiales necesarios se 6 Cf. M. Cebrián (coord..), op. cit., p. 35. Por supuesto, se trata de competencias y habilidades que tendrían que adquirir todos los profesores que decidieran emplear los nuevos medios, independientemente del nivel educativo en el que desarrollen su labor. 7 Cf. “Informe sobre el estado de la teleeducación en España”, pp. 5 ss. 8 El ejemplo más granado en los estudios clásicos es el proyecto Perseus (http://www.perseus.tufts.edu) donde en el mismo website tenemos a nuestra disposición textos griegos y latinos en lengua original y con traducción inglesa, acceso a distintas herramientas de análisis léxico, comentarios, imágenes, etc. 9 Sobre los distintos modelos de enseñanza adaptados a los nuevos entornos, cf. M. Cebrián (coord.), op. cit., p. 42 y A. R. Bartolomé Pina, “Algunos modelos de enseñanza para los nuevos canales”, en http://www.ull.es/departamentos/didinv/tecnologiaeducativa/doc-bartolome2.htm#capitol3.1. 10 En efecto, sigue siendo habitual encontrar páginas web cuyo fin, a veces único, es dar cabida al material teórico que antes se daba por apuntes o en fotocopias. Evidentemente, esta práctica poco tiene que ver con la auténtica enseñanza virtual, la cual supone, como se ha dicho, un nuevo enfoque del proceso formativo y el diseño de materiales específicos adaptados a las potencialidades técnicas de la Red (hipertextualidad, interactividad, posibilidades multimedia y multiplataforma, etc.).
4 encuentran en la Red y el papel de profesor se limita al de mero tutor, que utilizar la Red como complemento para la clase presencial. No obstante, los estudios al respecto coinciden en que el diseño de un curso virtual debe basarse en el empleo de elementos modulares, los cuales significan tanto un espacio concreto en la web, como una función o una herramienta técnica del sistema, entre los cuales cabe citar11: a) Módulo de administración: será el que contenga toda la información del curso, así como los requerimientos necesarios para la matriculación. En él podría incluirse un programa del curso con todos sus elementos (objetivos, contenidos, conocimientos previos, modelo de evaluación, etc.). Esta información debería estar bien visible y accesible a todo el público. b) Módulo guía: que ayudará al alumno a saber qué aprender y cómo hacerlo de manera adecuada. Entre otras cosas, aquí se podría incluir un mapa de navegación, que oriente al alumno y le ayude a moverse dentro de la estructura del sistema; un calendario interactivo, donde aparezcan, por ejemplo, las fechas de entrega de ejercicios o de evaluación; una sección de enlaces, con información sobre sitios web que pueden ser interesantes para un óptimo aprovechamiento del curso, etc. c) Módulo de contenidos: donde se desarrollarán los contenidos y las actividades del curso. Lo ideal sería que éstos incluyeran una estructura hipertextual y que la información no se presentara en un único soporte (texto escrito), sino que combinara varios de ellos (imágenes fijas, archivos de audio y vídeo, presentaciones en Powerpoint), etc. Las actividades pueden diseñarse tanto para que sean realizadas y corregidas sin la intervención del profesor, como para que le sean remitidas a éste vía correo electrónico y devueltas al alumno por el mismo medio. d) Módulo de ayuda: está pensado para solucionar cualquier problema relacionado con la navegación (por ejemplo, la resolución de pantalla recomendada, cómo descargar e instalar una fuente griega, etc.). e) Módulo de comunicación: se trata de incluir en el web del curso un espacio para la comunicación entre el profesor y los alumnos y entre los propios alumnos. Éste puede consistir en la implementación de varias herramientas como una dirección de correo para cada alumno, una lista de distribución y un foro de discusión. f) Módulo del tutor virtual: se trata de planificar de qué manera el profesor va a ejercer su labor tutorial, esencial en un contexto como éste en donde se supone que es el alumno el que debe tomar la iniciativa en el proceso de formación. La labor tutorial se puede ejercer tanto resolviendo dudas puntuales a través de las herramientas de comunicación previstas como corrigiendo y orientando al alumno en las actividades que éste habrá hecho on-line previamente. g) Sistema de seguridad: se recomienda que, salvo el módulo de administración y quizás el módulo guía, el acceso al resto esté reservado exclusivamente a los alumnos matriculados en el curso, a no ser que se plantee como de acceso libre. Para ello, al comienzo del mismo, los alumnos dispondrán de un identificador y una contraseña, y el proceso de autentificación de los usuarios lo haría el sistema automáticamente. h) Módulo de evaluación: para comprobar el grado de cumplimiento por parte de los alumnos de los objetivos establecidos, podemos optar por plantear actividades que éstos realizarían on-line y que el profesor recibiría en su correo electrónico para corregirlas, o bien actividades que serían corregidas por el propio sistema, sin la intervención de ningún operador humano (Web-based assesment). Entre las diversas modalidades de evaluación, la más recomendada es la formativa, con la inclusión de actividades al 11 Manuel Cebrián (coord.), op. cit., pp. 76 ss.
5 finalizar cada uno de los bloques de contenido en que se haya dividido el curso, de modo que podamos comprobar en cada momento el progreso real del alumno. Las dificultades para implementar este tipo de módulos (como asegurarse de que el que realiza la actividad de evaluación es realmente el alumno) explican que en los sistemas de enseñanza a distancia que emplean los nuevos medios las pruebas de evaluación final sean aún presenciales. La inclusión de todos o sólo una parte de estos módulos dependerá del grado de “virtualidad” de nuestro proyecto. En un curso completamente virtual habría que desarrollar todos los módulos antes descritos; si se emplea Internet como mero complemento de las clases presenciales bastaría con un módulo de contenidos, uno de comunicaciones y otro para practicar la teletutoría. Aunque para implementar un curso virtual disponemos de un buen número de programas de autor y plataformas12, que permiten diseñar todos y cada uno de los elementos del curso, en realidad basta con tener un buen dominio de un editor de HTML para diseñar nuestra página web, de un programa de FTP para transferir los archivos a nuestro servidor y de algunas herramientas para generar actividades (como Hot Potatoes y Clic, por citar sólo algunos de los programas más populares13) para obtener resultados más que aceptables. 2. EL DESARROLLO DE EXPERIENCIAS VIRTUALES EN LA ENSEÑANZA DE LAS CLÁSICAS 2.1. Experiencias en el ámbito de la enseñanza presencial Según lo dicho más arriba, el modo más simple de aplicar la enseñanza virtual en un entorno presencial sería empleando Internet como herramienta de búsqueda de información o para trabajar con algún tipo de aplicación, bien on-line o descargándola en el disco duro del ordenador. En ambos casos, se trata de una experiencia que puede resultar muy enriquecedora y donde actuamos como meros usuarios de recursos diseñados por otros. Supone asimismo una buena forma de integrar Internet en el currículo de nuestras materias14. 12 Son muchas las herramientas disponibles para crear y distribuir cursos a través de Internet, entre ellas: COSE (Creation of Study Environments), http://www.staffs.ac.uk/COSE/; ILIAS, http://www.ilias.unikoeln.de/ios/index-e.html; AulaNet, http://www.aulanet.uniovi.es/portal/; E-thalent, http://www.ethalent.com; LearningSpace, http://www.lotus.com/lotus/offering3.nsf/wdocs/learningspacehome; Mentorware, http://www.mentorware.com/; WebCT, http://www.webct.com/; Toolbook, http://www. sumtotalsystems.com/toolbook/index.html; etc. A veces, para crear estos entornos virtuales de enseñanza se prefiere recurrir a múltiples componentes. Es lo que se ha hecho en el Campus Virtual de la Universidad de Málaga, donde la arquitectura del sistema está centrada en los servicios proporcionados por el servidor web Apache y a su alrededor se han desarrollado módulos que proporcionan los diferentes servicios, como la autentificación (servidor OpenLDAP), la base de datos (PostgreSQL), servidor FTP (ProFTPd), etc. Sobre esto, cf. M. Cebrián (coord.), op. cit., pp. 146-147. 13 Ambos son programas gratuitos y muy fáciles de usar. Hot Potatoes, que va ya por su versión 6.0, se puede descargar de la URL http://web.uvic.ca/hrd/halfbaked/#downloads. Una vez instalado, para poder registrarse y que sea plenamente operativo, hay que entrar en http://142.104.133.52/admin/register.htm. Por su parte, para descargar el programa Clic, que va ya por su versión 3.0, hay que dirigirse a la ZonaClic http://clic.xtec.net/es/clic3/download.htm. En la web de Cyberteacher, http://www. cyberteacher.it/risorse.htm, hay una sección con guías, recursos y tutoriales de Hot Potatoes. Por su parte, en la Biblioteca de Actividades de la ZonaClic, http://clic.xtec.net/es/act/index.htm, se accede a más de mil aplicaciones con más de cien mil actividades, clasificadas por idiomas, área temáticas y niveles educativos. Para Clásicas hay algunas dentro de las áreas de Ciencias Sociales y Lenguas. 14 Es más, antes de profundizar en el desarrollo de experiencias virtuales, como la creación de un web con materiales didácticos propios, es recomendable pasar por esta primera etapa de iniciación.
6 Todos conocemos las potencialidades (y los peligros) de la Red como fuente de información casi inagotable. Dentro de este contexto se ha desarrollado un tipo de actividad, denominada Webquest, que consiste en realizar una investigación, por lo general en grupo, en la que la información procede en su mayor parte de Internet15. A este respecto, hemos encontrado la descripción pormenorizada de una de estas experiencias en la web de Educared, en la sección de Experiencias Educativas, denominada “Viaje a la antigua Roma”, cuyo autor es Juan Miguel Muñoz, que aunque diseñada para la asignatura de Ciencias Sociales de la ESO, podríamos aplicar perfectamente, por ejemplo, dentro de Cultura Clásica. La dirección completa es http://www.educared.net/aprende/experiencias/web2/archivos_nov/experiencia_wq.htm 16. El objetivo fundamental de la actividad es que los alumnos conozcan, reflexionen y valoren la importancia de la presencia romana en la comunidad catalana, y por extensión en el resto del Estado. Otros objetivos son: • Que los alumnos conozcan la división provincial de la Península Ibérica y sus ciudades principales mediante el estudio y dibujo de mapas. • Completar una línea del tiempo (timeline) con la presencia de los romanos en la Península. • Estudiar y valorar personajes relevantes de la cultura romana originarios de la Península. • Distinguir las distintas formas de gobierno que se sucedieron en Roma. • Conocer y valorar la influencia del cristianismo en la historia romana, etc. Para llevar a cabo la actividad se ha aplicado el método de proyectos, con un enfoque constructivista, y la metodología de WebQuest, la cual debe constar de las siguientes partes: a) Una introducción que prepare el escenario y facilite algunas informaciones de fondo. Se trataba de que los alumnos imaginaran que se iban a convertir en guías turísticos en un viaje virtual a la antigua Roma. b) Plasmar la información recopilada en uno o en varios de estos tres formatos: un mural o mapa conceptual, una presentación con Powerpoint o una dramatización. c) Proponer una serie de fuentes de información accesibles, consistente en libros, CD-ROM, vídeos y, fundamentalmente, páginas web, donde podían encontrar los materiales necesarios para llevar a cabo el trabajo. Se trataba de evitar que se perdieran buscando en el marasmo que supone la Red. Además, una parte importante de esta información, en particular los enlaces a páginas web, se recogían en un documento preparado para la ocasión. d) Describir de modo detallado todo el proceso que los alumnos debían seguir para hacer el trabajo. Como ayuda auxiliar se les enseñaba a hacer un esquema, un mapa conceptual y una línea de tiempo. En la descripción del proyecto, el autor pormenoriza todo el trabajo previo que el equipo de profesores debió llevar a cabo: familiarizarse con los recursos disponibles, seleccionar y organizar todo el material que habían encontrado en la Red, integrarlo en el diseño curricular, etc. La actividad se planteó como trabajo de grupo, formando equipos de 5 y de 3 componentes. En cada equipo se procuró que hubiese alumnos más capacitados, junto a 15 Hay todo un portal dedicado a recopilar información sobre este tipo de actividad, WebQuest Portal, http://webquest.org, donde podemos encontrar propuestas concretas por materias y por edades. Ninguna de ellas pertenece al área de Clásicas. 16 Una descripción más completa de esta experiencia la podemos encontrar también en la web personal de su autor en http://cv.uoc.es/~jmunozmi/webqr/.
7 otros más creativos, otros más inquietos y otros menos motivados. Era fundamental que al menos dos componentes tuvieran un buen dominio de las NTIC. En esta actividad el profesor se convirtió en orientador, coordinador y mediador en el proceso de aprendizaje, que era llevado a cabo casi en su totalidad por los alumnos. Según su autor, el resultado fue plenamente satisfactorio. Los alumnos aprendieron sin darse cuenta, se sintieron motivados y disfrutaron con la experiencia, y al final optaron por los trabajos mixtos: presentación / dramatización, mural / dramatización o presentación / mural. Asimismo, es bien sabido que en la Red tenemos a nuestra disposición un buen número de actividades, aplicaciones y programas, muchos de ellos gratuitos, que podemos utilizar on-line o descargarnos en el disco duro de nuestro ordenador y que constituyen un magnífico auxiliar para la clase presencial. Es además un capítulo en el que ya hemos insistido en otros trabajos, por lo que no nos detendremos mucho en él17. Empecemos mencionando la aplicación Collatinus, creada por Yves Ouvrard, que se puede descargar de la página http://www.collatinus.org/collatinus/, y que se encuentra ya en su versión 7.5. Con ella se puede generar a partir de un texto latino en formato TXT el análisis morfológico y el léxico de todos los términos del texto18. El producto resultante se puede imprimir o salvar como archivo con formato HTML para incluirlo luego en una página web. Aunque el programa original trabaja a partir de un módulo de léxico latín-francés, hay disponible traducción española en la página http://alerce.pntic.mec.es/~rmarti41/program/lesp-col.zip. Además, desde el propio programa se pueden añadir nuevas entradas o modificar las ya existentes. En el ámbito del Griego es muy conocido el programa Kalós, de Mariana Esplugas y Gonzalo Díaz, que permite conjugar todo tipo de verbos griegos y traducirlos al inglés, al castellano y al francés. El programa es gratuito y podemos descargarlo de la web http://www.conjugator.net, aunque previamente hay que abrir una cuenta, dando 17 Cf. C. Macías Villalobos, “Internet y la didáctica del latín”, RELat, 1 (2001) 203-236; “El latín, lengua de uso en Internet”, Minerva, 15 (2001) 329-344; “El papel de Internet en el currículo de Clásicas”, Minerva, 17 (2004) 203-226. Asimismo, entre la bibliografía más reciente, recomendamos la consulta de estos otros trabajos: J. J. Caerols, «Latin on Internet», Atti del convegno internazionale “L’insegnamento del latino nei paesi dell’Europa Orientale: attualità e prospettive”, ed. Fr. Girond, París, Unión Latina, 2001, pp.143-177; J. D. Castro de Castro, “Insegnamento e diffusione del latino in Spagna: prospettive e nuove strategie”, Convegno di Treviso, 14-15 novembre 2002, “Strategia europea e valorizzazione dell’insegnamento del latino”, Unión Latina, París, 2003, pp. 111-122; A. Cristofori, “Storia Antica e Computer: un approccio”, http://www.rassegna.unibo.it/appr.html; C. García Román, «La informática en la enseñanza e investigación de las lenguas clásicas: posibilidades teóricas y realidades concretas», en J. Bartolomé et al (eds.), Historia y métodos en la enseñanza de las lenguas clásicas, Vitoria, 1996, págs. 161-187; J. Gómez Pallarès, “Les ciències de l’antiguitat a la xarxa: algunes possibilitats”, Digit HVM 1 (2000), http://www.uoc.es/humfil/digithum/digithum1/gomez/ gomez.htm; M. Lana, “Strumenti informatici per le lingue classiche”, Arachnion, 2 (1995), http://www.cisi.unito.it/arachne/num1/lana. html; C. Morón Arroyo, Las humanidades en la era tecnológica, Oviedo, 1998; J. O’Donnell, “New Tools for Teaching”, http://ccat.sas.upenn.edu/jod/teachdemo/teachdemo.html; P. Pietquin, “Quelques suggestions pour l’utilisation pédagogique des ressources d’Internet dans les cours de langues anciennes”, http://pot-pourri.fltr.ucl.ac.be/itinera/latinter/Pietquin_Latinter1_2000.htm; D. Riaño Rufilanchas, Aplicaciones de Macintosh a la Filología Clásica, Madrid, 1998. En fin, para una bibliografía más amplia sobre las NTIC y las Clásicas, cf. nuestro trabajo “Bibliografía sobre la aplicación de las Nuevas Tecnologías a la Filología Clásica”, en AnMal Electrónica nº 13, http://www.anmal.uma.es/numero13/ NTIC_Clasica1.htm. 18 Sobre el funcionamiento de Collatinus, cf. C. Viloria de la Torre, “Collatinus: un software de análisis y traducción latina”, Estudios Clásicos, 126 (2004) 97-103. De otro lado, Y. Ouvrard es, además, autor de un buen número de aplicaciones útiles para las clases de latín que podemos encontrar en http://www.collatinus.org/programmes.htm.
8 para ello nuestra dirección de correo electrónico e introduciendo luego la password que nos habrán enviado a nuestro e-mail. Muy interesante, sobre todo, para las materias de Cultura Clásica y Latín es la página Culturaclasica.net, http://www.culturaclasica.net. Aunque como coordinador del proyecto aparece Enrique Martínez, el número de participantes es muy alto, procedentes de centros de Secundaria del País Valenciano. Lo más interesante de este sitio web es el gran número de actividades autoevaluables que incluye y que permiten al alumno trabajar de modo autónomo. Éstas abarcan temas tan diversos como mitología, una ciudad romana, la cocina romana, lengua latina, etc., junto a un curso de Cultura Clásica con ejercicios interactivos. Para Latín es muy aconsejable la página Latin pour grands débutants, http://perso.wanadoo.fr/prima.elementa/index.html, de Gérard Jeanneau, que incluye una colección de textos latinos para principiantes, algunos anotados y otros también traducidos, junto con una gramática esencial del latín y, lo más notable, un magnífico léxico latín-francés con más de 48.000 entradas, basado en algunos de los mejores diccionarios latinos (Gaffiot, Quicherat, Sommer, Lewis & Short, etc.), que se puede consultar on-line o descargar en nuestro disco duro. En el ámbito hispánico, el profesor Pedro Luis Cano Alonso, coordina el proyecto Aula de Latín, http://antalya.uab.es/pcano/aulatin/index.htm, dirigido sobre todo a profesores y alumnos de Secundaria y de los primeros cursos de Universidad, que incluye un manual interactivo de Latín, actividades, una sección de cine de tema clásico e incluso una revista electrónica de didáctica del latín, denominada Methodos. Asimismo, en la página Latin Web, http://mimosa.pntic.mec.es/~jalvar50/, el profesor Jesús Álvarez Cabello, ha incluido un buen número de actividades para los cursos de Latín I y II de Bachillerato, consistentes en el análisis y traducción de frases y pequeños textos. Tras obtener un ID, las actividades se pueden enviar a dicho profesor para su corrección. Se plantea como instrumento para la enseñanza a distancia del Latín, aunque por su diseño y al faltarle material teórico podemos utilizarlo como complemento de la enseñanza presencial. Muy interesante y auténticamente ejemplar es el proyecto denominado Palladium, http://iris.cnice.mecd.es/latingriego/Palladium/_comun/eshome.php, coordinado por los profesores Luis Miguel Orbaneja19 y Jesús Mª Quílez, del que forman parte un buen número de colaboradores, la mayoría profesores de ESO y Bachillerato, que han ido acumulando con los años experiencias y materiales que luego han volcado en este site, promovido por el CNICE (Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa) del Ministerio de Educación y Ciencia. Entre los objetivos fundamentales del proyecto se encuentran el desarrollo de contenidos de acuerdo con el currículo de Cultura Clásica, Latín y Griego en un formato que posibilite su uso ya local, ya en red; proporcionar ejercicios autoevaluables que se puedan usar bajo la supervisión del profesor o directamente por el alumno; y desarrollar herramientas que permitan al profesorado crear sus propios ejercicios. De acuerdo con esto, hemos considerado la página como un ejemplo de enseñanza virtual concebido como apoyo o complemento de la clase presencial, aunque perfectamente se podría utilizar para una enseñanza no presencial, aun cuando le falte el módulo de comunicación y el de tutoría. Lo mejor del proyecto es que la oferta de contenidos y materiales se estructura de acuerdo con el perfil del usuario potencial. De este modo se han establecido tres perfiles 19 El profesor Orbaneja es, asimismo, el autor de La Web de la Grecia Clásica, http://roble.pntic.mec.es/~lorbanej/, que incluye una buena gramática de griego y una colección de enlaces a Griego y a Clásicas en general en la sección Gramática Griega.
9 básicos: alumnado, profesorado y público. Desde el perfil alumnado se accede a un buen número de aplicaciones, a una sección denominada paulo minora (con curiosidades sobre el mundo clásico), a otra de cómic y al currículo de nuestras materias en la ESO y el Bachillerato. Desde el perfil profesorado, lo más interesante es la sección de diseño curricular, con información y sugerencias pedagógicas sobre los temas desarrollados. Desde el perfil público se accede a los temas del currículo más atractivos para los que no han cursado nuestras materias, ciertos aspectos de la herencia cultural clásica y visitas guiadas a museos, sitios arqueológicos, etc. Desde el punto de vista técnico, la web está diseñada para ejecutarse con navegadores con soporte para Javascript y Java, y está habilitado con una resolución de 800 x 600. Para visualizar correctamente los textos griegos hay que tener instalada alguna fuente Unicode. En fin, queremos cerrar esta relación de recursos con la mención a un proyecto muy prometedor que ha iniciado ahora su segundo año de andadura y que, aunque está pensado como complemento para la enseñanza presencial, su estructura y diseño permitirían utilizarlo en un curso completamente virtual. Se trata del proyecto CILCr (Curso de Introducción a la Lengua y Cultura romanas), desarrollado en el ámbito del grupo de investigación “Grupo de Innovación en Didáctica de Lenguas Clásicas”, cuyo responsable es el profesor José Joaquín Caerols Pérez, de la Universidad Complutense. El objetivo del curso es proporcionar a alumnos sin conocimientos previos una información básica sobre la lengua, el vocabulario, la literatura, la historia y la cultura de la Roma antigua, y su puesta en marcha responde a un deseo de superar ciertas dificultades específicas de algunas asignaturas, como la gran heterogeneidad del alumnado (con niveles muy dispares al comienzo de sus estudios) o la imposibilidad de responder de modo adecuado a cuestiones y dudas planteadas por los alumnos (por coincidir las tutorías con las clases o por las dificultades de desplazamiento). La web del curso es http://dictator.filol.ucm.es/cgi-bin/cilcr.exe. Para entrar se requiere ID de usuario y contraseña. Se compone de ocho Lecciones, subdivididas en niveles. Sólo podremos pasar de un nivel a otro tras superar una prueba de nivel previa. El material teórico, integrado por apuntes de gramática, cuadros con los paradigmas fundamentales, mapas, cronologías, un diccionario, una pequeña enciclopedia e imágenes, se completa con dos tipos de actividades: Textos, que los alumnos corregirán con el profesor en clase, y Ejercicios, actividades de autoevaluación que permiten al alumno comprobar su grado de asimilación de los contenidos estudiados. Finalmente, el profesor tiene en todo momento información puntual y actualizada de los accesos de cada alumno. Y en caso de duda, se ha incluido un módulo de “Consultas” para ponerse en contacto con los responsables del Proyecto20. 20 Más brevemente queremos mencionar otras páginas de recursos y aplicaciones didácticas. http://www.quia.com/dir/latin/, página en inglés con un buen número de actividades de Latín on-line, donde, además de hacer las aquí incluidas, podemos crear otras propias y añadirlas a las que hay; Gratumstudium, http://www.gratumstudium.com/menugeneral.asp, web con multitud de ejercicios para repasar los conceptos básicos en latín y francés; VRoma, http://www.vroma.org, página en inglés concebida como una comunidad para la enseñanza y aprendizaje del latín, con un buen volumen de recursos de todo tipo; Latin Teaching Materials, http://www.slu.edu/colleges/AS/languages/classical/ latin/tchmat/tchmat.html, página en inglés, de la Universidad de San Luis (EEUU), rica en materiales didácticos para nuestra asignatura, entre ellos el método GRASP para la lectura comprensiva de textos latinos; TextKit, http://www.textkit.com, en inglés, que reúne un conjunto de herramientas para el aprendizaje del griego y del latín, muchas de ellas gramáticas y obras de autores griegos y latinos en PDF, para acceder a los cuales hay que suscribirse; Let’s Review Greek, http://www.cornellcollege.edu/classical_studies/reviewgreek/greekgrammar.shtml, con revisión de gramática griega y ejercicios a partir de los textos de Perseus Project; Hadrianeum, http://roble.pntic.mec.es/~jquilez/hadrianus/eshd40.htm, página de Jesús Quílez Bielsa, con un buen
16 3. CONCLUSIONES Según lo que acabamos de decir, el hecho de que la enseñanza virtual se base en el empleo de Internet permite múltiples aproximaciones: desde el recurso a la Red como fuente de información sobre un tema concreto (el WebQuest), hasta la utilización de aplicaciones que se pueden trabajar on-line o bien descargar gratuitamente en el ordenador; desde el diseño de webs didácticas como complemento de la clase presencial hasta la implementación de auténticos campus virtuales. Sin duda, las dos primeras aproximaciones son las que hay que seguir para iniciar un proyecto de integración de Internet en la docencia de nuestras materias. Esto nos permitirá familiarizarnos con el medio, conocer sus ventajas e inconvenientes. En una segunda fase, el profesor se convertiría en proveedor de contenidos y elaboraría sus propias webs didácticas, con sus propios materiales (o adaptando materiales de otros), lo cual le obligaría a aprender el manejo, siquiera sea a nivel usuario, de algunos programas informáticos como editores de HTML, programas de FTP y aplicaciones para el diseño de actividades autoevaluables, entre otras cosas. Por supuesto, a este nivel, hay que estar muy convencido de la viabilidad y provecho del proyecto, pues los retos técnicos que hay que superar son notables, si nuestro conocimiento de la herramienta informática es pobre. No obstante las dificultades, cada vez son más los profesores que se deciden a dar el paso, siendo en Secundaria donde se están dando algunas de las experiencias más innovadoras y duraderas en el tiempo. En fin, embarcarse en un proyecto de virtualización completa del proceso de formación requiere no sólo el diseño de buenos materiales didácticos, sino, sobre todo, el respaldo tecnológico de una sólida plataforma que sólo algunas instituciones, como las universidades, pueden proporcionar. Esto explica el escaso número de proyectos de esta índole en el ámbito de las Clásicas a nivel mundial y que, por lo general, duren poco en el tiempo, como ha sucedido con el proyecto del CVEC, dirigido por Jorge Piqué, en Brasil, ejemplo paradigmático a pesar de todo. Por supuesto, las iniciativas de virtualización de la enseñanza no deben emprenderse por pensar que es la única forma posible de mejorar la práctica docente o que es el futuro, aunque es verdad que las posibilidades que nos ofrece Internet son difíciles de encontrar en los soportes tradicionales en papel e incluso electrónicos (CDROM, DVD). Se trata de recursos de todo tipo, gratuitos en la mayoría de los casos y a los que podemos acceder en cualquier momento. Como ya hemos dicho más arriba y en otras circunstancias y escenarios, el empleo de los nuevos medios en la enseñanza debe ser el resultado de una reflexión pedagógica larga y profunda que, tras conocer las características y posibilidades del medio electrónico y los recursos disponibles, establezca de un modo claro qué objetivos se pretenden conseguir, qué metodología se va a emplear y cuál va a ser el alcance del proyecto. Esto es lo más importante. Las dificultades técnicas irán en proporción al grado de complejidad del proyecto que se desee poner en marcha. Y éstas, siempre habrá formas de vencerlas. CRISTÓBAL MACÍAS Universidad de Málaga