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Ressenya

Sahagún Padilla, Miguel Angel

Abstract

Johnny SALDAÑA, The Coding Manual for Qualitative Researchers.

Full text

Quaderns de Psicologia | 2011, Vol. 13, No 1, 121-126 ISNN: 0211-3481  http://www.quadernsdepsicologia.cat/article/view/904 Reseña de Saldaña (2009) The Coding Manual for Qualitative Researchers Review of Sardaña (2009) The Coding Manual for Qualitative Researchers Miguel Angel Sahagún Padilla Universitat Autònoma de Barcelona Enseñar lo que sólo se aprende haciendo Cualquiera que haya tenido alguna experiencia, por mínima que sea, en el desarrollo de un análisis de tipo cualitativo, tendrá muy presente la codificación. Independientemente del soporte con el que se trabaje (tarjetas con recortes de fotocopias, tablas en procesadores de texto, archivos en paquetes de software para análisis cualitativo), la codificación es uno de los aspectos más complejos en análisis cualitativo. Y, sin embargo, suele tratarse como algo sencillo o evidente: ahí están los datos a analizar (¿qué tipo de datos?, ¿qué estatus tienen para mi proyecto?); hay que seleccionar los trozos que sean verdaderamente relevantes o interesantes (¿de qué tamaño?, ¿cuál es su unidad mínima?, ¿hay más de un tipo?, ¿qué los hace interesantes?); hay que asignarles una etiqueta que permita reducir la información (¿al menos una?, ¿sólo una?, ¿de dónde 'sacar' los nombres de las etiquetas?, ¿y cómo tiene que ser la reducción?, ¿qué forma o estructura tiene que tener?) y dar cuenta de su significado (¿qué tipo de significados interesan?, ¿qué rol juega la teoría empleada?, ¿qué hacer cuando lo que se busca es precisamente construir teoría?). Esas aparentes obviedades, con todas las interrogantes que silencian, suelen ser motivo de incertidumbre y falta de claridad cuando se inicia el análisis. Y entonces nos topamos, en nuestro propio trabajo o en proyectos que tutorizamos, con cantidades ingentes de esfuerzo derrochado: cientos de códigos y miles de citas, la mayoría de los cuales tienen una conexión laxa o nula con el planteamiento y los objetivos del estudio. Inevitablemente, hay que retroceder para redirigir el proceso de análisis, no desde cero, pero casi. Poco a poco, el análisis cobra dirección; poco a poco, emergen pautas claras y formas de proceder que responden a los propósitos del estudio. La pregunta a formular en este punto sería: ¿es este camino necesario para aprender las poco obvias exigencias de la codificación en análisis cualitativo? El libro que comentaré a continuación, The coding manual for qualitative researchers, es un recurso elaborado desde el principio de que el camino para aprender a codificar no tiene por qué estar tan plagado de extravíos. Se trata de un manual de codificación para investigación cualitativa. Y su título es claro: es un manual, no un handbook. Sin mayores Sahagún Padilla, Miguel Angel http://quadernsdepsicologia.cat 122 rodeos, el autor se pone manos a la obra en lo que, en sus palabras, constituye una aproximación eminentemente pragmática que no se adscribe a ningún marco u orientación específicos, aunque, todo sea dicho, la Grounded Theory constituye un marco de referencia importante. Johnny Saldaña parte de su experiencia en investigación cualitativa sobre el teatro como herramienta de transformación psicosocial para ofrecer un marco eminentemente práctico o, si se prefiere, usable, que ayuda al lector a desarrollar sus propios procesos de codificación y a hacerlos inteligibles a sus audiencias. Es innegable que existe toda una serie de manuales, verdaderos clásicos en el mundo de la investigación cualitativa, como Qualitative Research and Evaluation Methods, de Michael Q. Patton (2002), o Doing Qualitative Research. A Practical Handbook, de David Silverman (2010), ambos ya en su tercera edición. Manuales como los anteriores ofrecen caminos estructurados para adentrarse en los métodos cualitativos clarificando cuestiones esenciales: en qué se distinguen de los métodos cuantitativos y en qué no; cuáles son sus marcos epistemológicos; qué papel juega la teoría en el diseño y desarrollo de un estudio empírico; cómo se diseña y conduce un proyecto de investigación cualitativa y, por supuesto, cuáles son las principales modalidades, tradiciones, técnicas y demás variantes frente a las cuáles el investigador novel ha de tomar decisiones informadas. Textos de este tipo ofrecen al lector un marco comprensivo y general que le facilita el comenzar a tomar parte en las conversaciones sobre el tema y, sobre todo, le ofrecen puntos de partida y directrices para la práctica. Lo que ocurre después es que aquello que se tenía tan claro en la lectura de un procedimiento o guía, o incluso en la redacción de la sección metodológica de un proyecto, termina por escurrirse entre los dedos las primeras veces que nos enfrentamos a los datos con la intención de analizarlos. La cuestión es que hablar de códigos sólo tiene sentido cuando los dos planos que los definen están claramente articulados. Por un lado, tenemos el plano operativo, genérico, en donde el código funciona como marca, como tag, que identifica unidades, secciones o puntos dentro de un conjunto, cuerpo o plano y que, simultáneamente, establece semejanzas y diferencias, diciendo algo sobre ellas. Este plano operativo señala la lógica funcional de los códigos en general, pero no dice más. Dicho de otro modo, si escribiéramos un artículo o informe dando cuenta de un estudio de tipo cualitativo y explicáramos el proceso de codificación en ese plano genérico, en realidad no estaríamos diciendo gran cosa; simplemente estaríamos diciendo de forma más detallada lo que ya dijimos cuando usamos la expresión 'codificación'. Por otro lado, el plano sustantivo, específico, es el que establece el marco y la lógica que orienta la selección y clasificación de elementos– unidades, secciones o puntos–relevantes para el estudio, el que define el sistema de distinciones y las formas de emplearlo analíticamente en un estudio particular. Cuando se escribe sobre el proceso de codificación de modo que lo escrito sea informativo, se hace énfasis en este segundo plano, pero se señala también cómo se ha concretado en el primero. En síntesis, los dos planos se integran; el plano operativo genérico se particulariza y es dotado de sentido en el marco que define al estudio en el que se utiliza o, si se quiere, el plano sustantivo y específico se operativiza, se transforma en una serie de tareas que, a modo de instructivo, dejan claro qué hay que hacer –o qué se ha hecho– y cómo hacerlo –o cómo se ha hecho– al tratar con los datos. Es lo que entendemos como traducción operativa del método analítico (Muñoz y Sahagún, 2010). La temática que aborda el manual de Saldaña se centra precisamente en las formas de elaborar esta articulación. Es esto lo que hace de The Coding Manual un recurso interesante y útil. El libro está organizado en cinco secciones. La primera sección incluye una breve introducción a la codificación en investigación cualitativa. La segunda está dedicada a la escritura de anotaciones, sus variantes y su papel fundamental en todo proceso de análisis. La tercera y cuarta secciones detallan diversos métodos de codificación primaria y secundaria, respectivamente. Finalmente, la última sección ofrece una serie de pautas para preparar la escritura de textos en los que se dé cuenta de los resultados del análisis. La organización del texto favorece su uso como andamiaje para el aprendizaje mediante un tratamiento equilibrado de explicaciones y ejemplos. Concernido con la práctica del análisis, el autor limita las disquisiciones epistemológicas, on- Reseña de Saldaña (2009) The Coding Manual for Qualitative Researchers Quaderns de Psicología | 2011, Vol. 13, No 1, 121-126 123 tológicas y teóricas al mínimo, centrando la atención del lector en los cómos y los para qués de la codificación. En la primera parte, Saldaña desarrolla un planteamiento general sobre la codificación y lo hace abordando buena parte de las preguntas que ya son lugar común para aquellos que hayan impartido formación sobre análisis cualitativo como, por ejemplo, cuál es la relación entre codificar y categorizar, qué es lo que se codifica, cuántos códigos hay que utilizar y qué diferencias existen entre codificar solo o codificar en equipo. El autor define a los códigos como palabras o frase cortas que, simbólicamente, asignan un atributo sintético, saliente, definitorio o evocativo a una porción de datos textuales o visuales. Mediante el trabajo de codificación, el analista busca identificar patrones que, puestos en relación, le permitan construir sistemas de categorías y, eventualmente, sistemas de conceptos, con el fin de desplazarse de lo concreto a lo abstracto en un movimiento necesariamente cíclico –no es usual realizar una codificación completa, pertinente y útil en la primera fase de codificación–. La búsqueda de patrones no tiene por qué responder de forma exclusiva a las similitudes aparentes entre los segmentos seleccionados; hay elementos no tan obvios (frecuencias, diferencias, secuencias, correspondencias, causas aparentes) que pueden servir de base para identificación de patrones. El movimiento de lo concreto a lo abstracto se desplazaría de códigos y subcódigos directamente vinculados al material empírico hacia temas y conceptos, pasando por la construcción de categorías y subcategorías que agrupen a los códigos en función de su significado. El acto de codificar es presentado como un acto interpretativo en donde las teorías implícitas o explícitas y la propia subjetividad del investigador funcionan a modo de filtro. Hay algo artesanal en la codificación que, según Saldaña, requiere del analista una buena dosis de tolerancia a la ambigüedad y de flexibilidad, así como la necesidad de que alguien asuma un rol de coordinación cuando se traba en equipo. En la misma línea, el autor señala también el carácter imprescindible del codebook o libro de codificación y discute los usos y ventajas del software para análisis cualitativo, que nunca sustituyen la exigencia de reflexión analítica por parte del investigador. Como puede verse, se trata de un punto de partida que ayuda a desmitificar la codificación y que, simultáneamente, ataja muchas de las cuestiones que generan confusión en investigadores noveles o que no suelen ser explicitadas por los más experimentados. La segunda parte está dedicada a la escritura de anotaciones–las famosas memos–, una tarea central e indispensable en el desarrollo de cualquier proceso de análisis cualitativo. El autor explica el papel que juegan las anotaciones a lo largo del análisis y detalla sus diferentes modalidades, ilustrándolas con una muestra de casos extraídos de su propio trabajo. Según Saldaña, las anotaciones recogen el producto no necesariamente acabado de las reflexiones en torno al proceso de codificación, incluyendo las decisiones tomadas al respecto, los patrones, categorías, conceptos y temas emergentes, las preguntas surgidas, las dificultades enfrentadas y un largo etcétera. Abordar lo referente a escritura de anotaciones antes de tratar a fondo las distintas modalidades de codificación es importante; nos recuerda que se trata de una tarea básica que hay que realizar a lo largo de todo el proceso de análisis. Es una forma de prevenir ese hábito tan pernicioso como arraigado de codificar primero y comentar después. La codificación y el desarrollo de anotaciones son procesos inextricables y recíprocos. El autor hace una recomendación fundamental: “whenever anything related to and significant about the coding or analysis of the datacomes to mind, stop whatever you’re doing and write a memo about it immediatly” (Saldaña, 2009, p. 33). Dedicar tiempo suficiente al desarrollo de anotaciones no sólo permite al investigador o equipo de investigadores contar con un registro detallado de las preguntas, decisiones, hallazgos e insights surgidos durante el análisis, con el valor heurístico que dicho registro comporta; también facilita en buena medida la posterior redacción de informes sobre el estudio realizado. En cuanto a las secciones tres y cuatro, dedicadas a los métodos de codificación, Saldaña parte de una distinción entre métodos de codificación de primer y segundo ciclo. Como es de suponerse, los de primer ciclo se realizan durante las primeras etapas de codificación de los datos y están agrupados en siete categorías. (1) Los métodos gramaticales –que no tienen una finalidad ligada a intereses en el ámbito de la lingüística– sirven para organizar el conjunto de datos a analizar. Estos méto- Sahagún Padilla, Miguel Angel http://quadernsdepsicologia.cat 124 dos son: codificación de atributos, codificación de magnitudes y codificación simultánea. (2) Los métodos elementales de codificación (codificación estructural, codificación descriptiva, codificación In Vivo, codificación de procesos y codificación inicial) constituyen un filtro inicial en la revisión del corpus y sus resultados son la base para posteriores ciclos de codificación. (3) Los métodos afectivos (codificación de emociones, codificación de valores, codificación de oposiciones y codificación de evaluaciones) tienen por objetivo identificar y nombrar aspectos subjetivos de la experiencia humana que aparezcan en los datos. (4) Los métodos literarios y lingüísticos de codificación (codificación dramatúrgica, codificación de motivos, codificación narrativa y codificación de intercambios verbales) beben de diversas tradiciones literarias o de análisis conversacional para construir marcos de codificación con el objetivo de explorar constructos sociopsicológicos subyacentes. (5) Los métodos exploratorios (codificación holística, codificación provisional y codificación orientada por hipótesis) son ensayos de codificación, aproximaciones tentativas y preliminares que, necesariamente, tendrán que pasar por refinaciones posteriores. (6) Los métodos procedimentales son sistemas prescritivos y prestablecidos de codificación con procedimientos específicos de análisis. Estos métodos son: codificación OCM (visión general de materiales culturales), codificación protocolarizada (de acuerdo a un esquema estandarizado) y codificación de dominios y taxonómica. (7) La última categoría se podría traducir como tematización de los datos. La codificación temática, aunque no recomendada por el autor durante los primeros ciclos, consistiría en el etiquetado de los datos en grandes bloques vinculados a ideas o conceptos claves en el estudio. Los métodos de codificación de segundo ciclo, siguiendo el esquema del autor, dependen en gran parte de la codificación inicial anterior con cualquiera de los métodos de primer ciclo. Se trata de métodos que consisten en formas de reorganizar y reanalizar los datos codificados en el primer ciclo para el desarrollo de una síntesis coherente del corpus que sea significativa en el plano temático, conceptual o teórico. Por ello, estos métodos requieren un trabajo previo de apropiación de los datos por parte del analista. Las habilidades requeridas en los métodos de segundo ciclo son más complejas: clasificar, establecer un orden de prioridad, abstraer, integrar, sintetizar, etc. La construcción de categorías y su eventual articulación en grandes conceptos o temas constituye el eje de la labor a realizar; una labor que normalmente comporta la recodificación de los datos (el refinamiento del ciclo inicial). Saldaña incluye seis métodos en este grupo. (1) La codificación de patrones consiste en el desarrollo de categorías que identifican y dan significado a datos codificados de forma similar. (2) La codificación focal organiza los datos codificados en función de sus proximidades temáticas o conceptuales. (3) La codificación axial especifica y desarrolla las propiedades y dimensiones de las categorías elaboradas. (4) La codificación teórica busca delimitar y dar forma a la categoría que da cuenta del tema de la investigación. (5) La codificación de elaboración parte de los códigos, categorías y temas elaborados en estudios anteriores para corroborar o modificar los hallazgos de tales estudios. (6) La codificación longitudinal –el último de los métodos de segundo ciclo– parte de la comparación de datos recogidos en diferentes momentos para organizarlos en categorías temporales que den cuenta de procesos de cambio. El detalle con que se tratan las diferentes modalidades de codificación es quizá el aspecto más útil del texto. Para cada método de codificación, el autor señala las fuentes de las que partió para delimitarlo, ofrece una descripción de sus funciones, señala sus posibles aplicaciones, ilustra con ejemplos la forma de emplearlo y, en algunos casos, señala las tareas analíticas a realizar después de la codificación. Aunque en términos 'manuales' la labor es prácticamente la misma en todos los casos, las distintas modalidades ayudan al lector a pensar en ese segundo plano al que ya he hecho referencia y en el que los códigos y su uso cobran sentido en el marco específico del estudio. Elegir el método o métodos de codificación adecuados es una decisión que tendría que tomarse en función del marco y los objetivos de cada estudio, teniendo presente que dicha decisión puede revisarse durante el propio proceso de codificación. Los métodos de codificación apropiados para, por ejemplo, un estudio que pretende cuantificar cierto tipo de contenidos diferirán de aquellos a utilizar en un estudio que pretende desarrollar teoría sobre cierto fenómeno. Saldaña incluye una serie de pautas y Reseña de Saldaña (2009) The Coding Manual for Qualitative Researchers Quaderns de Psicología | 2011, Vol. 13, No 1, 121-126 125 aspectos a tomar en cuenta al decidir qué métodos de codificación emplear, recordando al lector que los métodos presentados se traslapan entre sí y que, por tanto, es necesario asumir una postura flexible y recurrir, cuando sea necesario, a combinaciones de los métodos presentados o configurar nuevos métodos en función de las necesidades de su investigación. De hecho, el autor incluye algunas páginas con apartados vacíos al final de las secciones tres y cuatro para que el lector añada métodos de codificación no contemplados en el manual. La última sección del texto ofrece una serie de pautas para dar forma a una especie de reporte genérico con el procedimiento y los resultados del análisis que facilite la posterior elaboración de artículos, reportes u otros géneros narrativos para difundir el trabajo realizado. Saldaña ofrece lineamientos para seleccionar los hallazgos o resultados más significativos, para delinear sus implicaciones conceptuales y para ordenar su presentación de tal modo que sean comunicables. Además, en consonancia con las preocupaciones prácticas del autor, los apéndices del manual incluyen: (a) ejercicios para el desarrollo de habilidades de codificación; (b) muestras de notas de campo, transcripciones de entrevistas y extractos de documentos que pueden usarse para practicas diferentes estrategias de codificación; (c) el ejemplo de un diagrama, que ilustra el valor del trabajo con elementos visuales durante el proceso de análisis y (d) un glosario de términos clave. Si hay alguna objeción o crítica que poner a este manual de codificación, ésta estaría relacionada con los posibles efectos no deseados de su uso. Si bien Saldaña presenta un marco sencillo, detallado, de fácil comprensión y orientado a la práctica, lo cierto es que existe el riesgo de que sus sistemas de distinciones y definiciones –su forma específica de ordenar didácticamente la labor que supone codificar–, lleguen a ser considerados como sistema acabado e inmodificable. Uno de los aspectos más proclives a ello es quizá la forma en que plantea la distinción entre códigos, categorías, temas y conceptos. Sin embargo, el riesgo es mínimo si se compara con lo que el texto ofrece: un conjunto de aproximaciones a la codificación cuya lectura resulta altamente estimulante y permite al lector, analista novel o experimentado, plantearse o replantearse preguntas de cuyas respuestas depende la claridad, pertinencia y viabilidad de las formas de codificar un cuerpo de datos. Referencias Muñoz Justicia, Juan y Sahagún, Miguel (2010). Análisis cualitativo asistido por ordenador con ATLAS.ti. En Conrad Izquierdo y Adolfo Perinat (Coords.), Investigar en psicología de la comunicación. Nuevas perspectivas conceptuales y metodológicas (pp. 299-363). Barcelona: Amentia. Patton, Michael Q. (2002). Qualitative Research and Evaluation Methods (3ª ed.). Thousand Oaks, CA: Sage. Saldaña, Johnny (2009). The Coding Manual for Qualitative Researchers. London: Sage. Silverman, David (2010). Doing Qualitative Research. A Practical Handbook (3ª ed.). London: Sage. MIGUEL ANGEL SAHAGÚN PADILLA Miguel A. Sahagún (Aguascalientes, México, 1977) es Licenciado en Psicología (2002) por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Máster en Gestión de Recursos Humanos (2003) por la Universitat Autònoma de Barcelona y Doctor en Psicología Social (2009) por la misma universidad. Desde 2004 es profesor en el Departamento de Psicología Social de la Universitat Autònoma de Barcelona, realizando docencia e investigación en el área de psicología de las organizaciones. Miguel Sahagún es miembro del grupo PeTrO, de la Unidad de Investigación del Management y del Grupo IDES Moodle UAB. Ha participado en proyectos de innovación docente centrados en el uso de casos en entornos virtuales, en la identificación y desarrollo de perfiles de competencias y en procesos de evaluación de competencias mediante assessment centers. Sus intereses de investigación se relacionan con los aspectos de poder en las organizaciones, la participación, los métodos cualitativos, la gestión de la diversidad y la gestión por competencias. Sahagún Padilla, Miguel Angel http://quadernsdepsicologia.cat 126 DIRECCIÓN DE CONTACTO [email protected] FORMATO DE CITACIÓN Sahagún Padilla, Miguel Angel (2011). Reseña de Saldaña (2009) The Coding Manual for Qualitative Researchers. Quaderns de Psicologia, 13(1), 121-126. Extraido el [día] de [mes] del [año], de http://www.quadernsdepsicologia.cat/article/view/904