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Ectoparasitosis por ácaro de la cosecha

Lobo Alonso, J. M.; Molinari de Quinto, M.; Piqueras Rodríguez-Novás, M.; Scott, L. A.

Abstract

Se describe la parasitación en perro por Neotrombícula autumnalú (ácaro de la cosecha) en cuatro casos clínicos.

Full text

CLINICA VETERlNARIA DE PEQUEÑOS ANIMALES Volumen 13 Número 1 Enero/Marzo 1993 Artículos originales. 12 ].M. lobo Alonso* M. Molinari de Quinto** M. Piqueras Rodríguez-Novás** L.A. Scott* Ectoparasitosis por ácaro de la cosecha. • Clínica Veterinaria Lobo-Score. - Aranda de Duero . •• Clínica Veterinaria La Castellana. - Burgos. RESUMEN ABSTRACT Se describe la parasitación en perro por Neotrombícula autumnalú (ácaro de la cosecha) en cuatro casos clínicos. We describe four clinical cases of p arasitic dúease in dogs caused by Neotrombicula autumnalú (Harvest Chigger). PALABRAS CLAVE KEY WORDS Neotrombícula autumnalú; Perro; larva hexápoda. Neotrombícula autumnalú; Dog; Hexapode larvae. 18 CLINICA VETERINARIA DE PEQUEÑOS ANIMALES Volumen 13 Número 1 Enero/Marzo 1993 INTRODUCCIÓN Neotrombícula autumnalis es un ácaro que afecta de manera pasajera a gatos, perros, roedores, aves, artrópodos e incluso al hornbrev4,5,7,8, t i, 12,13).Probablemente es su importancia como parásiro humano lo que explica la amplia bibliografía que lo trata. La fase adulta de N. autumnalis se encuentra en el s~strato vegetal y bajo la corteza de los árboles'" 4. 5. 6). Las hembras sobreviven en el suelo durante el invierno. Entre finales de verano y oroño ponen huevos de 100 a 200 ¡;.. de diámetro. Entre tres y siete días de la puesta se liberan larvas hexápodas que trepan por los pastos y atacan a su huésped de manera similar a la de la.. S garrapatas (Figs. 4 y 10). Estas larvas miden entre 200-500 ¡;.. Y son parásitas durante aproximadamente una semana tras la cual caen al suelo y en tres a cuatro semanas se transforman en ninfas saprófitas de ocho patas. Las larvas de N. autumnalis no se incrustan en la piel; permanecen en su superficie sosteniéndose por medio de los tres ganchos de cada una de sus patas y probablemente por medio del «dedo y pulgar» de su pedipalpo'< ID) (Fig. 5). Tienen un tubo alimenticio o stylostoma (Fig. 6) yen el lugar de fijación, inyectan secreciones salivares que lisan las células del estrato espinoso y germinativa de la piel, ingiriéndolas por succión. A diferencia de las garrapatas, no son hematófagas'ê 10, 11,12)(Figs. 7, 8, 9). Los lugares principalmente invadidos por los parásitos son zonas de piel delgada tales como espacios interdigitales, áreas perioculares, labios, dorso de la nariz, pabellón auricular, y, en los gatos, la punta de la cola'" 4, 6, 9.13)(Fig. 11). La enfermedad empieza con prurito y enrojecimiento de la piel. Más tarde, se forman pústulas y ronchas, y cuando la invasión es masiva, puede haber síntomas similares a los de la sarna: insomnio, fiebre, ulceraciones, si afecta oído, otitis grave, e incluso sintomatología nerviosa incluyendo paresia y postración tras la infestación masiva(12). En algunos casos las lesiones secundarias pueden enmascarar la enfermedad primaria llevando a un error de diagnóstico'": 9). A menudo, las larvas se unen en agrupaciones dando un marcado color anaranjado a la zona afectada'": 8. 9,13). Ectoparasirosis por ácaro de la cosecha. Según Neumann, la nocividad de la Trombidiasis se debe a la inoculación de un veneno o de 13 una toxina especial. El hecho de que el prurito persista tras el corto período de alimentación de la larva sugiere una reacción de hipersensibilidad al ácaro o a sus secreciones, no una simple irritación mecánica. CASOS CLÍNICOS Se presentó a consulta en Burgos en septiembre de 1989, un perro cruce de Yorkshire Terrier, macho, de tres años de edad y procedente de los Alpes Suizos, con un cuadro de prurito intenso generalizado. A la inspección se encontraron zonas del manto en que la base de los pelos parecía manchada por pintura de minio o anaranjada. La observación visual muy detenida reveló ligero eritema de la piel adyacente a estos pelos. Estas lesiones se localizaron en la inserción de ambas orejas, zona inguinal y axilar (Fig. 1). Se tomaron algunos de los pelos afectados (Fig. 2) Y se colocaron sobre un portaobjetos sin ningún tipo de preparación para observarlos bajo microscopio apreciándose acúmulos de ácaros que se dispersaron rápidamente. No fue necesario raspado de la piel. Al incluir la muestra en un tubo de ensayo, se apreciaba el rápido movimiento de los ácaros a simple vista. El diagnóstico fue de Neotrombícula autumnalis (ácaro de la cosechajê 10) (Fig. 9). Este diagnóstico se confirmó en la Cátedra de Parasitología de la Facultad de Veterinaria de León, donde se analizó la muestra bajo lupa estereomicroscópica y con microsopía previa inclusión en potasa al la % Y tinción con lactofenol-azul de algodón alO,OOl %. El diagnóstico fue de larvas hexápodas de Neotrombicula autumnalis. Un segundo caso fue diagnosticado en septiembre de 1990 en un Westhighland White Terrier de tres años de edad y un tercer caso en un pastor alemán de cuatro meses del mismo propietario en septiembre de 1992. Estos dos perros viven en un jardín adyacente a una peletería. El Westhighland tuvo acúmulos de ácaros..en la cara y en las inserciones de las orejas donde se observó ligero eritema en ausencia de otras alteraciones dermatológicas primarias. El pastor alemán presentó la típica coloración amarillo-anaranjada muy intensa en la cara craneal de las articulaciones del codo. Este 19 14 Fig. l. Aspecto »racroscopico de la leJión (YorkJhire Terner}, Fig.2. Pe/o.\" eXlrdíduJ COI/ tlClíllll//O de /J.lr,íJilu.I" di! cu/orcd'''lclerhlit.:o. Fig.3. Detalle de la leJión en la comiJura del ojo en un PaJtoralemán. 20 Ecroparasitosis por ácaro de la cosecha. Fig. 4. En el cic/o biológico del parásito, la larva hexápoda es un estado intermedio entre la prelarva y protoninfa. Fig. 5. Detalle de la pata posterior de la larva, en la que se aprecian los dos garfios laterales y el empodium central más fino y largo. Fig. 6. Gnazosoma con palpos y quelas móvdes. CLINICA VETERINARIA DE PEQUEÑOS ANIMAlES Volumen 13 Número 1 Enero/Marzo 1993 Fig. 7. E.r/./(lo.1" taruarios injê.r/<lll/e.r: ¡an", .)1 ItlT/hl engurdadd. Fig. 8. Detalle del idiasoma en el que se aprecúm /aJ ji/aJ de Jedaj·. ." Fig, 9. Aspecto típico de /a larva no engordada. animal tuvo marcado enrojecimiento e inflamación de la piel secundarios al prurito. Ectoparasirosis por ácaro de la cosecha. 15 L F1 -· g-. -10-.-C-,-d-o-b-io-ló-g-iC-o-d.-el-a-'ca-r-o.-------------.J '1 ~ ,---------------- 41AtlOftQ 'Aèum,r VEtlli Fig. 11. Patrón de distn"buciónde lesionesen los casosclínicosdescn·tos. El mismo mes de septiembre de 1992, se volvió a diagnosticar la trornbidiasis en un perro mestizo de seis años de edad con parásitos y eritema próximo a la axila. El hábitat de este animal era también un jardín. El mes de octubre de ese mismo año se trató 21 de nuevo al pastor alemán que se había reinfesta16 do (Fig. 3). Es importante destacar que todos los casos se han visto entre finales de verano y principios de otoño. Evidentemente la Trombidiasis es una enfermedad limitada en el tiempo, pues, como hemos indicado, la larva hexápoda es el único estadio parasitario y dura sólo una semana antes de caer al suelo para proseguir su ciclo biológico (Fig. 1). Sin embargo, el intenso prurito justifica su tratamiento para evitar autolesiones. Nosotros hemos empleado hexaclorociclohexano (Lindane) en emulsión con óptimo resultado. También hemos empleado propuxur en polvo. Se aconseja además realizar un tratamiento sintomático, estando indicado el uso de corticoides sitêrnicosv". Los collares antiparasitarios pueden ser útiles para evitar la reinfestación. DISCUSIÓN A pesar de que la mayor parte de los autores aseguran que puedan verse afectadas diversas especies de animales, incluido el hombrev 5, 7, B, 11. 12, 13), algunas referencias bibliográficas de uso habitual en la clínica de pequeños animales prestan especial atención a la parasitación del gato(B, 13), cuando en nuestra práctica hemos encontrado el parásito exclusivamente en perros. También es interesante resaltar que aunque según Neumann es más frecuente esta parasitación Ecroparasitosis por ácaro de la cosecha. en razas de caza por estar éstas más en contacto con el campo, nuestros casos han sido en animales de viviendas ajardinadas. Hemos observado que es un parásito de gran resistencia al medio arnbieritev" ya que hemos visto una reinfestación tras el período de un mes y dos casos en animales distintos del mismo propietario y del mismo hábitat (un caso dos años después del otro). Como el primer caso fue en un animal que había venido directamente de Suiza y otros fueron animales relacionados con una industria de importación, sospechamos que podría tratarse de una enfermedad importada. Por este motivo buscamos el parásito entre la hojarasca y corteza de árboles del jardín en el que se encuentran dos de los animales afectados y encontramos formas larvarias (Hexápodas) vivas. Aunque hasta ahora se ha considerado un parásito poco común en España, teniendo en cuenta su resistencia y su localización cada vez más urbana, cabría esperar la aparición de la trombidiasis con más frecuencia en la clínica de pequeños animales. AGRADECIMIENTOS Nuestro agradecimiento a la Doctora Maria Natividad Díez Baños de la Cátedra de Parasitología Facultad de Veterinaria de León, BIBLIOGRAFÍA 1. Bach,]. Krankheiren des ]agdbaren Wildes. 216-217, 1988 2. Bach,]., Supperer, R. Parasitología en Medicina Veterinaria. Ed. Hemisferio Sur S.A. Argentina. 319-321, 1982. 3. Cordero del Campillo, M. y col. Índice-Catálogo de Zooparásitos Ibéricos. Servicio de publicaciones del Ministerio de Sanidad y Seguridad Social. 480-481, 1980. 4. Greene, R.T., Scheidt, V.]., Moncol, D.]. TrombicuJiosis in a Car. [ournai ofthe American Medica! Association. Vol. 188: 1054-1055, 1986. 5, Krantz , G,W. A Manual of Acarology. Oregon SrareUniversiry Book Stores Inc. Covalles. 276-354, 1978. 6. Lapage, G. Parasitología Veterinaria. Ed. Continental S.A. 523524, 1968, 7. Marrinez , M, Dommanget, ].L. L'autar: un ennemi saisonnier de I'bornme er des animaux domestiques. Phytoma. 380: 13-15, 1986. 22 8. Muller, G.H., Kirk , R.W., SCOtt,D.W. 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