Deporte y calidad de vida : motivos y actitudes en una muestra de jóvenes valencianos
Abstract
El presente trabajo estudia, en una muestra representativa de la población juvenil escolarizada de ambos sexos y con edades comprendidas entre los 12 y 14 años, los motivos y actitudes referidos a los estilos y hábitos de salud, incluyendo aspectos de la práctica deportiva. Por otra parte, la investigación se plantea como objetivo conocer la viabilidad de desarrollar valores, tanto personales como sociales, a través dicha práctica. Tras el análisis de los resultados, el trabajo concluye con la propuesta de la necesaria "mediación psicológica" en los programas de actividad física para convertir a estos en auténticos factores del cambio de actitudes y hábitos de salud.
Full text
DOSSIER DEPORTE Y CALIDAD DE VIDA: MOTIVOS Y ACTITUDES EN UNA MUESTRA DE JOVENES VALENCIANOS E. Cantón Chirivela* y Mª C. Sánchez Gombau* RESUMEN: El presente trabajo estudia, en una muestra representativa de la población juvenil escolarizada de ambos sexos y con edades comprendidas entre los 12 y 14 años, los motivos y actitudes referidos a los estilos y hábitos de salud, incluyendo aspectos de la práctica deportiva. Por otra parte, la investigación se plantea como objetivo conocer la viabilidad de desarrollar valores, tanto personales como sociales, a través dicha práctica. Tras el análisis de los resultados, el trabajo concluye con la propuesta de la necesaria “mediación psicológica” en los programas de actividad física para convertir a estos en auténticos factores del cambio de actitudes y hábitos de salud. ABSTRACT: This study examines, in a representative adolescent scholar sample, 12-14 years old, the motivation and attitudes about health, style and habits life, including sport practice. In other place, the investigation has a prior objective in relation with the posibility of developing personal and social values, mediating this practice. After the analysis of the results, the work finish with the proposal of a “psychological *Departamento de Psicología Básica. Universidad de Valencia. Avda. Blasco Ibañez, 21. 46010 REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE Cantón, E., et alter (1997) Deporte y calidad de vida: motivos y CANTON 01/04/03 19:16 Página 119
DOSSIER: DEPORTE YCALIDAD DE VIDA: MOTIVOS YACTITUDES... / E. CANTON, ETALTER Introducción La prevención de conductas de riesgo, el cuidado y promoción de la salud y, en suma, la calidad de vida, están inexorablemente ligados a los estilos de vida social, a la asunción de riesgos, a los hábitos diarios y en conjunto, al entorno social en el que se desarrolla la persona. Por ello, en los países más avanzados económica y socialmente, se ejerce la responsabilidad social decretando el valor de la salud y buscando formas de favorecer una cultura orientada hacia ella. Esto tiene su reflejo en las distintas intervenciones para la mejora de las condiciones de vida y del nivel de bienestar, asi como en la prevención de conductas de riesgo psicosocial mediante actividades integradas y planificadas. Para ello es necesario poner los medios que posibiliten a la persona adquirir las actitudes y los hábitos básicos que faciliten la defensa de su salud y calidad de vida. Es por esto, por lo que la educación para la salud comienza en la infancia y tiene un lugar específico en el currículum escolar, uno de los centros de socialización más destacados. Es muy importante dotar al menor de las habilidades necesarias y fomentar actitudes, hábitos y conductas lo más sanas posibles, ya que conseguir que una persona mantenga actitudes favorables hacia la salud -en su sentido más genéricoes una condición básica para evitar conductas de riesgo psico-social (utilización de sustancias adictivas, comportamientos de riesgo sexual, conductas antisociales...). Desde esta perspectiva preventiva, no podemos olvidar el hecho de que todas las personas adquirimos nuestro estilo de vida a través de las influencias que nos llegan de los distintos agentes socializadores, como la familia, la escuela, los medios de comunicación social y, asimismo, el grupo en el que se práctica deporte. Uno de los hábitos que cada vez se encuentran más integrado en la dinámica social de amplios grupos de población es la actividad físico-deportiva. En ella, las personas valoramos como incentivos motivadores la diversión, la búsqueda de nuevas sensaciones o la mejora de nuestra forma física y salud. Actualmente, niños y jóvenes dedican una parte importante de su tiempo libre a la práctica deportiva, valorándola en gran medida como una de las actividades más importantes de su vida, que afecta a sus relaciones con los compañeros, a su autoestima y a su autoconcepto. Pero, por contra, encontramos también cómo el deporte mal enfocado afecta negativamente a algunos potenciales valores educativos positivos de la práctica deportiva, como son la colaboración con los demás miembros del grupo, la persistencia en el esfuerzo, el respeto a las reglas y al adversario, y el saber ganar o perder. La posibilidad de un mal o ineficaz uso del deporte como actividad socializadora puede verse agravado por el hecho, que apuntan algunos investigadores, de que en la mayoría de los países, muchos de los profesionales de la Educación Física se retirán del deporte infantil, quedando al margen de las escuelas, y dejando a estas en CANTON 01/04/03 19:16 Página 120
manos de entrenadores aficionados sin ningún tipo de preparación psicopedagógica (Cruz, 1997). Esto no es lo más adecuado, pues la práctica deportiva continúa siendo un instrumento formativo válido en manos de un buen educador, aunque actualmente no podríamos afirmar sin margen de error que el deporte, por sí mismo, sea un instrumento educativo que facilite el desarrollo de valores prosociales y altruistas y unos habitos de salud adecuados (Sánchez Gombau y Cantón, 1997). El papel de las actitudes en el proceso socializador Las investigaciones actuales en el ámbito de las Ciencias Sociales señalan con bastante claridad el papel central que tienen las actitudes y valores en la motivación humana: como objeto-meta de autorealización personal, como ideales que regulan los comportamientos individuales o colectivos, como marco de conocimiento desde los que percibimos y evaluamos a nosotros mismos y a los demás, o como factor de análisis de las situaciones en las que vivimos y sobre las que tomamos decisiones para la realización de un tipo de acción u otro (Ortega, Minguez y Gil, 1992). Según la clásica definición de Allport (1970), podemos considerar las actitudes como disposiciones de la persona, relativamente estables, a comportarse de una determinada manera y en determinadas situaciones, referentes a personas, objetos y acontecimientos. Son, en cierto modo, predictoras de la conducta. De alguna forma, las actitudes se derivan de los motivos y dinamizan la conducta dándole tensión y fuerza, así como dirección y sentido. Por otra parte, sabemos que una de las características más destacadas de la adolescencia es el proceso de adquisición de una nueva autonomía de la familia y la necesidad de emancipación. El adolescente establece lazos más estrechos con el grupo de compañeros, considera el criterio de sus adultos significativos en materias que atañen al futuro, pero sigue más a sus compañeros en opciones sobre el presente, en la realización de sus deseos y necesidades actuales. En esta etapa se consolidan los motivos para iniciar y mantener una actividad y se perfecciona la adquisición de habilidades y actitudes. Igualmente, se define la orientación básica que la persona mantendrá probablemente durante el resto de su vida respecto a sus motivaciones, metas, fines y proyectos. Precisamente en estas etapas evolutivas, uno de los determinantes más importantes en la formación de las actitudes es el grupo de pertenencia, ya que este controla ciertas clases de refuerzos para la persona, y ejerce una cierta presión, bien sobre la adquisición, bien sobre el cambio o mantenimiento de actitudes, siendo más efectiva cuantas más y mayores sean las necesidades que ayudan a satisfacer a la persona. Si el medio en el que se mueve la persona refuerza la ejecución de conductas desviadas de la norma, es muy probable que se comporte así si quiere ser aceptado. Por ello, un programa de prevención de conductas de riesgo sobre la salud psico-social, o de reforzamiento de actitudes y valores saludables y prosociales, será más efectivo si tiene como objetivo la adquisición de habilidades adaptativas básicas, de conductas alternativas a las antisociales, de estrategias de resolución de problemas interpersonales, etc. REVISTA DE PSICOLOGIA DEL DEPORTE - 12 CANTON 01/04/03 19:16 Página 121
La socialización en la actividad físico-deportiva Tradicionalmente el proceso de socialización en relación con el deporte se ha asociado con tres elementos diferenciados: socialización “dentro” del deporte, referido a las influencias sociales y psicológicas que configuran la motivación inicial relacionada con la práctica deportiva, y que incluyen los valores y actitudes prevalentes relacionadas tanto con la familia como con los pares; la socialización “a través de” del deporte, que hace referencia a la adquisición de actitudes, valores y conocimiento como consecuencia de la dinámica social que se produce en el contexto deportivo y; socialización “fuera” del deporte, que incluye las diversas influencias que contribuyen a la adherencia a la práctica deportiva (Gutiérrez, 1995). La consideración positiva del deporte como agente psicosocial se ha apoyado en diferentes investigaciones. En una de ellas, Page y Tucker (1994), encontraron que los adolescentes que practicaban deporte tenían menos problemas de soledad, timidez y desesperanza, especialmente si lo practicaban en grupo. También se han comprobado algunos de los beneficios psicosociales que la práctica deportiva conlleva, como la promoción de la autonomía y la autodefinición, oportunidades para mejorar la sociabilidad y la competencia, asi como el desarrollo de habilidades (Zarbatany y cols., 1990). Otros estudios han encontrado asociaciones positivas entre la participación deportiva y altos niveles de autoestima, mejores cualificaciones y altas aspiraciones vocacionales y de éxito (Blythe, 1982; Snyder, 1972). Los adolescentes que realizan actividad deportiva tienen mayores posibilidades de ser valorados por sus pares como competentes y populares (Kane, 1988) y piensan que las actividades deportivas tienen una importante contribución al estatus social (Thirer y Wright, 1985). Por otra parte, algunas formas de comportamiento antisocial, que conllevan riesgo, novedad e implican una variedad de situaciones, pueden significar una via para satisfacer las necesidades de estimulación que muestran los adolescentes. De modo alternativo, la actividad fisico-deportiva provee de una forma prosocial de búsqueda de estimulación, especialmente a través de los deportes clasificados de “riesgo”. Por ello, es importante conocer si los nuevos deportes de riesgo, dado que son menos aceptados y reforzados socialmente por parte de los adultos significativos para el adolescente, juegan un papel significativo como agente socializador. Browne y Francis (1993) encontraron que las características positivas de la práctica deportiva (alta autoestima y popularidad entre los pares), podían acompañar a la participación en deportes de riesgo, aunque no fuesen actividades valoradas por los adultos. Parece que la participación en este tipo de actividades con poco apoyo por parte de los adultos, les permite describirse como más adultos y autónomos, reforzando las percepciones de competencia, por lo que su práctica se convertira en una actividad adecuada para reforzar los beneficios psicosociales de cualquier otro tipo de actividad deportiva. DOSSIER: DEPORTE YCALIDAD DE VIDA: MOTIVOS YACTITUDES... / E. CANTON, ETALTER CANTON 01/04/03 19:16 Página 122
Las actitudes y los valores en el curriculum de la educación física Un tercer elemento a tener en cuenta, junto con el papel socializador del deporte, y las actitudes como factor motivacional, es la incorporación de los valores como metas educativas, constituyendo una de las novedades más importantes en el currículo actual de la educación obligatoria. Esto responde, entre otras razones a que la abundante bibliografía científica ha puesto de manifiesto que las actitudes y, singularmente, los valores, actúan como ejes directivos del comportamiento humano considerándose como una especie de “fuerza motivacional” propia de la conducta (Eiser y Van der Pligt, 1988). Tanto las actitudes como los valores o motivos desempeñan un papel primordial en la realización de la conducta; sirven para evaluar preferencias, examinar ventajas e inconvenientes y estimar las futuras consecuencias de las decisiones que se toman. Todos estos componentes determinarán cómo se enfrenta la persona a las diversas situaciones y, por lo tanto, necesitas plantearse como metas educativas. En el pasado, los objetivos sociales se utilizaban como objetivos de proceso para crear ambientes adecuado en la enseñanza del deporte, sin embargo los niveles actuales de violencia en barrios y escuelas y la proliferación de conductas antisociales ha hecho que los profesores perciban los objetivos y metas sociales como elementos valiosos y necesarios también en el curriculum de la educación física (Ennis, 1994; Ennis, Ross y Chen, 1992). Tradicionalmente se ha defendido la hipótesis de que el deporte proporciona un punto de encuentro para el desarrollo social y de las características positivas del carácter. A menudo se menciona que de la participación en juegos y deportes surgen cualidades como la lealtad, la cooperación, el valor, la resolución, la fuerza de voluntad, el dominio de sí mismo, la resistencia, la perseverancia y la determinación, cualidades que no están limitadas ni son propias del contexto deportivo (Arnold, 1991). Por otro lado, existen pocas situaciones en la vida cotidiana que proporcionen el número de oportunidades que susciten las cualidades deseables como lo hace la actividad físico-deportiva, aunque esto no signifique que tales cualidades sean susceptibles de alcanzarse únicamente a través de la misma, ni que vayan a trasladarse inmediatamente a otras situaciones de la vida cotidiana. Uno de los dilemas planteados es si es el mismo el proceso de razonamiento cuando se les pide a los niños que resuelvan dilemas morales en situaciones deportivas que cuando lo hacen frente a situaciones de la vida cotidiana, ya que aunque los juegos y el deporte son contextos socializadores importantes, se han descrito frecuentemente como conceptual y emocionalmente distintos de los acontecimientos de la vida diaria. En esta línea, Bredemeier y Shields (1984) han ofrecido apoyo tanto teórico como empírico, al razonamiento sobre que el desarrollo moral en el contexto deportivo se organiza de forma más egocéntrica que en el contexto de la vida diaria. Esto podría explicarse porque las tendencias de las personas a la acción tambien cambian cuando entran en el contexto deportivo. Por ejemplo, la agresividad puede valorarse por algunos deportistas o entrenadores en el REVISTA DE PSICOLOGIA DEL DEPORTE - 12 CANTON 01/04/03 19:16 Página 123
DOSSIER: DEPORTE YCALIDAD DE VIDA: MOTIVOS YACTITUDES... / E. CANTON, ETALTER campo de juego, pero rechazarla fuera. Sin embargo, en otra de sus investigaciones encontró correlaciones positivas que apoyan la hipótesis de que las puntuaciones en razonamiento moral predecerían las tendencias de acción asertivas y agresivas, tanto en contextos deportivos como de la vida diaria: los niños con mayor nivel de elaboración y complejidad de razonamiento moral se describen como más asertivos y menos agresivos en su respuesta a situaciones conflictivas que aquellos niños que exhibían niveles más bajos de razonamiento (Bredemeier, 1994; Bredemeier et al. 1984, 1986). También se ha llevado a cabo alguna investigación que ha intentado potenciar el desarrollo moral de las personas que practican actividad físico-deportiva. Romance y cols. (1986) realizaron un estudio de campo con alumnos de educación física a los que dividió en dos grupos. Ambos participaron en los mismos juegos, aunque al grupo experimental se les expuso también a estrategias de razonamiento moral relacionadas con juegos específicos. Los niños del grupo experimental pusieron de manifiesto logros de razonamiento moral significativamente mayores, tanto en situaciones deportivas como en las de la vida cotidiana. Estos resultados nos indican que cuando se utilizan estrategias bien diseñadas, el razonamiento moral puede enseñarse a través de la participacion en actividades físicas, pero el hecho de que estos cambios no se produjeran en el grupo control sugiere que dicha participación por sí sola no potencia el razonamiento moral. Objetivos de la investigación Este trabajo aborda mediante una metodología de campo, los motivos y actitudes en una muestra de la población escolar valenciana, referido a los estilos y hábitos de salud, incluyendo aspectos de la práctica deportiva, con el objetivo de determinar empíricamente los factores predominantes y las relaciones entre sí. Además, nos planteamos unos objetivos más ambiciosos, centrados en la necesidad, esencial, desde nuestro punto de vista, de que la producción científica revierta en el contexto social de forma útil. Así, planteamos que si queremos intervenir adecuadamente en la iniciación deportiva para evitar que se produzcan abandonos y una buena socialización, debemos conocer las pautas motivacionales que llevan a los niños/as a participar en programas deportivos. Si sus objetivos son educativamente apropiados (mejorar sus destrezas, estar en forma, divertirse) podemos recomendar a los entrenadores o monitores que estructuren los entrenamientos y posteriormente las competiciones de forma que canalicen las necesidades de los niños y jóvenes. Si los motivos son inapropiados (ganar a toda costa, recurrir a la agresión o al consumo de sustancias prohibidas...) el asesoramiento se dirigiría a la utilización de estrategias psicológicas para cambiar dichas actitudes. Establecer la relación entre las distintas actitudes y sus vías de influencia puede representar un camino útil para abordar de manera preventiva las disposiciones motivacionales que, en suma, van a estar en el origen de la puesta en marcha de unos comportamientos y hábitos de salud u otros. CANTON 01/04/03 19:16 Página 124
Por otra parte, la investigación se plantea como objetivo conocer la viabilidad de desarrollar valores, tanto personales como sociales, a través de la práctica de la actividad físico-deportiva. Para ello, nos basamos en el enfoque estructural del desarrollo, que fija su atención en el modo en que los cambios en el desarrollo y el crecimiento psicológicos en el niño interactuan con las experiencias ambientales para moldear el razonamiento moral (Weiss y Bredemeier, 1991). La decisión que toma una persona al enfrentarse a una situación vendrá determinada por el nivel de desarrollo de aquella, aunque el paso de un estadio a otro puede modificarse por la aplicación de experiencias de aprendizaje estructurado en un contexto determinado, como puede ser el deportivo. Hipótesis de la investigación Después del análisis de la literatura científica relevante en el área, se procedió a plantear una serie de hipótesis que han guiado, tanto el conjunto del diseño de investigación, como la elaboración de los instrumentos de evaluación. La primera hipótesis formulada parte de considerar que en la actualidad sigue produciéndose un proceso de socialización diferente para hombres y mujeres, lo cual se reflejará en la existencia de diferencias en cuanto a la variable sexo respecto a la actividad deportiva, los motivos de inicio y mantenimiento de la misma, y en las actitudes frente a los hábitos de salud estudiados. En segundo lugar, se considera que la situación socioeconómica es una variable relevante a la hora de configurar el sistema de hábitos, actitudes y valores, por lo cual se espera que la población con menor poder adquisitivo y extracción social más baja, mantendrá unas actitudes menos orientadas hacia hábitos saludables y más hacia conductas de riesgo psicosocial. En este sentido, planteamos que los niños asistentes al Centro de mayor nivel socioeconómico (Centro A) practicarán más actividad físicodeportiva y le darán a ésta mayor importancia, que los niños de los otros centros. También hipotetizamos que las personas con hábitos no saludables, estarán orientadas consecuentemente de forma significativa hacia actitudes favorables relacionadas con éstos. Es decir que se encontrará consistencia entre actitudes favorables a los hábitos nocivos y su realización. Se espera también encontrar relaciones consistentes entre los motivos de inicio y de continuidad de la práctica deportiva, así como entre estos y la demás variables, especiamente referidas a práctica en si misma y a los habitos de salud. Por último, esperamos encontrar diferencias significativas entre aquellos que practiquen deporte extraescolar y los que no, en cuanto que los primeros tendrían unas actitudes y hábitos más saludables. Metodo REVISTA DE PSICOLOGIA DEL DEPORTE - 12 CANTON 01/04/03 19:16 Página 125
Sujetos Participaron en este estudio 212 sujetos, pertenecientes a tres centros escolares de la ciudad de Valencia. Los centros se escogieron intentando reflejar distintos niveles socioeconómicos. Para ello, se optó por un centro privado “A” (84 sujetos), con adolescentes de un nivel socioeconómico medio-alto y alto; otro centro concertado público “B” (85 sujetos), con un nivel socioeconómico medio y medio alto; y por último un colegio público “C” de una zona urbana marginal (43 sujetos), con adolescentes de un nivel socioeconómico bajo. Los datos descriptivos obtenidos de las respuestas de los sujetos ratificaron la clasificación realizada a priori por el equipo de investigación, comprobando que los colegios reflejan el nivel socioecónomico de sus alumnos a través del perfil sociolaboral de sus progenitores. En cada uno de los tres centros se escogieron dos clases, una de primer curso de E.S.O. (Educación Secundaria Obligatoria) y otra de segundo curso de E.S.O., con adolescentes de edades comprendidas entre los 12 y 14 años. Respetamos la cantidad de alumnos que había en cada clase, aunque en el centro público “C”, la asistencia a clase es menor, razón por la cual la muestra fue inferior al resto de los colegios. Instrumento y variables Para la obtención de datos, utilizamos un cuestionario elaborado por el equipo de investigación que recoge diversos aspectos: variables sociodemográficas, hábitos de salud, motivos de inicio y continuidad del deporte, y actitudes hacia hábitos de salud. Se trata de un cuestionario amplio, formada por 123 ítems con puntuaciones de tipo Likert, y de los que seleccionamos algunos de ellos para este trabajo. En este caso, los criterios de selección de los items fueron varios, fundamentalmente su capacidad de discriminación entre grupos de sujetos, y su adecuación con los objetivos parciales incluidos en esta fase del proyecto de investigación. Las variables que se seleccionaron para los fines de este trabajo fueron las siguientes: sexo del sujeto, centro escolar y nivel socioeconómico de procedencia; hábitos de consumo de tabaco y alcohol; practica de actividad deportiva competitiva y no competitiva; motivos para el inicio y la continuidad de la actividad deportiva; y actitudes referidas al consumo de alcohol, tabaco y otras drogas. Resultados Tras la recogida de datos en los distintos centros, se llevaron a cabo los análisis estadísticos. Por una parte, se han realizado análisis correlacionales (Correlación de Pearson) con las variables ya referidas de hábitos de salud, variables sociológicas y actitudes. Seguidamente se realizaron análisis de varianza (ANOVA), estableciendo sus respectivos niveles de significación. Como puede observarse en la matriz de correlaciones de las variables del estudio (Tabla1 y Tabla 2), tenemos los siguientes resultados: DOSSIER: DEPORTE YCALIDAD DE VIDA: MOTIVOS YACTITUDES... / E. CANTON, ETALTER CANTON 01/04/03 19:16 Página 126
— La variable sexo muestra correlaciones significativas con la práctica deportiva extraescolar; con competir; con alegar como motivos para empezar a practicar deporte: el mejorar las habilidades físicas y técnicas, estar con amigos, agradar a padres y profesores, y competir con otros deportistas; y con el motivo para continuar practicando mejorar la salud y la forma físicas. — La variable centro muestra correlaciones significativas negativas con la motivación inicial y actual de agradar a los padres y profesores; y con la creencia de que aunque tomara drogas estas no le perjudicarían. Es decir, que los sujetos de los centros de menor nivel socioeconómico están menos motivados por agradar a padres y profesores y tienen una opinión más favorable sobre la posible inocuidad del consumo de drogas. — La conducta de fumar muestra correlaciones significativas con el consumo de alcohol y con la creencia de que consumirlo es una forma de sentirse bien. — La conducta de consumir alcohol, además de con el consumo de tabaco, muestra también correlaciones significativas positivas con competir y con la creencia de que consumir alcohol le hace sentir bien; y correlaciones significativas negativas con la creencia de que no es bueno que se consuma alcohol ni siquiera en las comidas. — El practicar actividad física extraescolar además de con la variable sexo (hacen esta actividad proporcionalmente más hombres que mujeres), muestra correlaciones significativas positivas con competir; con alegar como motivaciones para empezar y continuar practicando deporte, el mejorar las habilidades físicas y técnicas, mejorar su salud y forma física, estar con amigos, agradar a padres y profesores y competir con otros deportistas; y como motivación para continuar practicando deporte el buscar nuevas sensaciones y experiencias. — La variable competir, junto a las variables sexo, consumo de alcohol y práctica de deporte extraescolar mencionadas, muestra correlaciones significativas positivas con alegar como motivos para empezar y continuar practicando deporte: el mejorar las habilidades físicas y técnicas, mejorar su salud y forma física, estar con amigos, competir con otros deportistas, y buscar nuevas sensaciones y experiencias; y como motivo añadido para practicar en la actualidad, el agradar a padres y profesores. — El motivo para iniciar la actividad deportiva referido a mejorar las habilidades físicas y técnicas, correlaciona positivamente con el resto de motivos, tanto de inicio como de mantenimiento, con excepción del motivo de competir como factor motivacional actual. Correlaciona de forma significativa igualmente con las variables: sexo, práctica de deporte extraescolar y competición. — El motivo inicial de mejorar la salud i/o el aspecto físico, muestra correlaciones significativas positivas con la variable sexo; practicar deporte extraescolar; competir; así como con otros motivos de inicio, como el estar con amigos, competir con otros deportistas, y buscar nuevas sensaciones y experiencias. También correlaciona significativamente con motivos para practicar actualmente deporte: el mejorar las habilidades físicas y técnicas, mejorar su salud y forma física, estar con amigos y competir con otros deportistas. REVISTA DE PSICOLOGIA DEL DEPORTE - 12 CANTON 01/04/03 19:16 Página 127
DOSSIER: DEPORTE YCALIDAD DE VIDA: MOTIVOS YACTITUDES... / E. CANTON, ETALTER ABREVIATURAS: P1: fumar; P3A: consumir alcohol; P5: práctica de deporte extraescolar; P9: competir; P12A: empezar por mejorar cualidades físicas y técnicas; P12B: empezar por mejorar salud y aspecto físico; P12C: empezar por estar con amigos; P12D: empezar por agradar a padres o profesores; P12E: empezar por competir con otros; P12F: empezar por buscar sensaciones; P13A: continuar por mejorar cualidades físicas y técnicas; P13B: continuar por mejorar salud y aspecto físico; P13C: continuar por estar con amigos; P13D: continuar por agradar a padres o profesores; P13E: continuar por competir con otros; P13F: continuar por buscar sensaciones; V2: consumir alcohol ayuda a tener amigos; V6: el alcohol hacer que me sienta bien; V7: no es bueno tomar alcohol ni en las comidas; V15: el consumo innecesario de CANTON 01/04/03 19:16 Página 134
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medicamentos. Epígrafe “La preocupación teórica y práctica en torno a los valores es uno de los hechos más hondamente reales del tiempo nuevo. Quien ignore el sentido e importancia de esa preocupación se halla a cien leguas de sospechar lo que hoy está aconteciendo en los profundos senos de la realidad contemporánea y más lejos aún de entrever el mañana que hacia nosotros rápido avanza”. Ortega y Gasset (1973, pp. 315). Referencias Allport, G.W. (1970). Psicología de la personalidad. Buenos Aires: Paidos. Arnold, P.J. (1991). Educación física, movimiento y curriculum. Madrid: Morata. Blythe, D. (1982). The impact of puberty on adolescents: a longitudinal study. Rockville, MD: National Institutes of Mental Health. Bredemeier, B.J. (1994). Children’s moral reasoning and their assertive, aggresive and submissive tendencies in sport and daily life. Journal of Sport and Exercise Psychology, 16, 1, 1-14. Bredemeier B.J. y Shields D.L. (1984). Divergence in moral reasoning about sport and every-day life. Sociology of Sport Journal, 1, 348-357. Bredemeier B.J., Weiss, H.R., Shields, D.L. y Shewchuk, R.M. (1986). Promoting moral growth in a summer sport camp: The implementation of theoretically grounded instructional strategies. Journal of Moral Education, 15, 212-220. Browne, B.A. y Francis, S.K. (1993). Participants in school-sponsored and independence sports: perceptions of self and family. Adolescence, 28, 110, 383-391. Cantón, E. y Sánchez, M.C. (1997). Actitudes y valores en el contexto deportivo de una muestra de jovenes valencianos. II Jornadas de Psicología de la Actividad Física y el Deporte. Castellón, 24-25 de Noviembre. Cruz, J. (ed) (1997). Psicología del Deporte. Madrid: Síntesis. Ennis, C.D. (1994). Urban secondary teachers’ value orientations delineating curricular goals for social responsability. Journal of Teaching and Physical Education, 13, 163-179. Ennis, C.D., Ross, J. y Chen, A. (1992). The role of value orientations in curricular decision making: A rationale for teacher’ goals and expectations. Research Quarterly for Exercise and Sport, 63, 38-47. Gutiérrez, M. (1995). Valores sociales y deporte. Madrid: Gymnos. Kane, M.J. (1988). The female athletic role as a status determinant within the social systems of high school adolescents. Adolescence, 23, 253-264. Ortega Y Gasset, J. (1973). Obras Completas. Volumen VI. Madrid: Revista de DOSSIER: DEPORTE YCALIDAD DE VIDA: MOTIVOS YACTITUDES... / E. CANTON, ETALTER CANTON 01/04/03 19:16 Página 136
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