La hipnosis en psicología del deporte
Abstract
En este trabajo efectuamos un encuadre de la intervención hipnosugestiva en el ámbito de la psicología del deporte, a través de una revisión crítica de trabajos representativos en distintas facetas de la disciplina. Se hace énfasis en la necesidad de consensuar algunas premisas teóricas que permitan un entendimiento y una aplicación de la hipnosis al deporte de manera justa y objetiva. Finalmente, partiendo de una propuesta conceptual sobre la hipnosis, se apuntan algunas ideas básicas sobre el manejo de la sugestión en el entrenamiento de las principales variables psicológicas relevantes para la ejecución deportiva
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LA HIPNOSIS EN PSICOLOGIA DEL DEPORTE Pedro Jara Vera* y Enrique Javier Garcés de Los Fayos Ruiz** PALABRAS CLAVE: Hipnosis, Psicología del Deporte, Intervención Hipnosugestiva. RESUMEN: En este trabajo efectuamos un encuadre de la intervención hipnosugestiva en el ámbito de la psicología del deporte, a través de una revisión crítica de trabajos representativos en distintas facetas de la disciplina. Se hace énfasis en la necesidad de consensuar algunas premisas teóricas que permitan un entendimiento y una aplicación de la hipnosis al deporte de manera justa y objetiva. Finalmente, partiendo de una propuesta conceptual sobre la hipnosis, se apuntan algunas ideas básicas sobre el manejo de la sugestión en el entrenamiento de las principales variables psicológicas relevantes para la ejecución deportiva. KEY WORDS: Hypnosis, Sports Psychology, Hypnosuggestive Intervention. ABSTRACT: In this work, hypnosuggestive intervention will be delt with within the frame of sports psychology. A critical revision of some representative works in the different aspects of this discipline will be used to achieve this goal. We will emphasize the need for a consensus in some thoretical premises that could lead us to a better understanding of hypnosis in sports and allow us to use it in a fair and objective way. Finally, from a conceptual proposal about hypnosis, some new basic ideas about how to use suggestion in the training of the most important psychological variables which are relevant to sports performance will be put forward. REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE Jara, P. y Garcés, Enrique J.. (1995) La hipnosis en psicología del deporte 7-8, 73-85 *Correspondencia: Pedro Jara Vera. Fax: 364115. Universidad de Murcia. Facultad de Psicología, Edificio Luis Vives. Departamento de Psicología Básica y Metodología. Campus de Espinardo, s/n. Apartado 4021. 30080-Murcia. 5 -jara+ Garcés 02/04/03 16:09 Página 73
LAHIPNOSIS EN PSICOLOGIA DEL DEPORTE / JARA, P. YGARCÉS, ENRIQUE J. 74 Introducción La intervención psicológica en el ámbito del deporte está representada por un conjunto de técnicas que, aunque en su mayoría proceden de la psicología clínica, deben ser estudiadas y aplicadas bajo una concepción propia de la psicología del deporte, que las acerca a un modelo sin duda más educativo que clínico (Martens, 1987). Las técnicas que enfatizan el manejo de la sugestión, de las cuales el prototipo es la intervención hipnótica, no pueden escapar a este criterio básico; sin embargo, y como será más discutido en lo que sigue, quizás la hipnosis es uno de los procedimientos heredados de la clínica que en el ámbito del deporte más ha seguido siendo aplicada por clínicos, desde un enfoque más paliativo en casos problemáticos (y por tanto fácilmente espectacular y dramático en sus efectos) que de entrenamiento psicológico. Aunque progresivamente la hipnosis se ha ido utilizando de una forma más variada y con unos objetivos más diversificados en el conjunto de la psicología del deporte, muchos de sus practicantes han seguido y siguen creando una imagen sensacionalista y milagrera que denota no sólo una tristemente errónea conceptualización del fenómeno hipnótico, sino también una contraproducente estrategia de «marketing». La justa manipulación e incardinación de las técnicas hipnosugestivas en el conjunto de la psicología del deporte está siendo más dificultada (al igual que ocurre en el ámbito clínico) por sus más apasionados defensores que por sus detractores. En realidad, los unos no existirían sin los otros. Una valoración más madura e inteligente, basada simplemente en el conocimiento objetivo que hoy es posible tener sobre la técnica y el fenómeno de la hipnosis, debe llevarnos a abandonar las posturas de los que ignorantemente «todo» lo solucionan con la hipnosis y las de aquellos que se sonríen con cierta acritud cuando escuchan hablar de los usos hipnóticos. Aún es problemático un tercer grupo de profesionales que, teniendo una disposición complaciente, encuentran la hipnosis muy difícil y alejada de sus posibilidades o conveniencias y la dejan, de entrada, para otros colegas. Queremos, a partir de un planteamiento objetivo del tema, destacar y clarificar el interés que la aplicación de la hipnosis como técnica, al margen de ciertos planteamientos filosóficos otrora asignados y siempre improcedentes, puede tener en el ámbito del trabajo psicológico realizado con los deportistas en sentido amplio. Una breve revisión crítica Efectuando una breve revisión crítica cabe decir que la hipnosis ha sido utilizada en el área de la psicología del deporte, con ánimo investigador, en un esfuerzo por dilucidar los mecanismos subyacentes al rendimiento físico a través de la manipulación de variables independientes. Así, estudios como los 5 -jara+ Garcés 02/04/03 16:09 Página 74
REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE - 7-8 75 de Massey, Johnson y Kramer (1961) y Smith y Bozynowski (1965), con resultados contradictorios, han puesto a prueba el valor e impacto sobre el rendimiento de las «actitudes hacia el calentamiento», valiéndose de la amnesia hipnótica sugerida para separar el efecto puramente físico del calentamiento de su influencia psicológica. Otra vía en que la hipnosis ha sido bastante más explotada se refiere al intento por conocer los verdaderos límites del rendimiento humano. Trabajos como los de Weitzenhoffer (1953), Gorton (1959), Johnson (1961a), Barber (1966), Morgan (1972, 1980), Morgan y Brown (1983) o Jacobs y Salzberg (1987) han ofrecido resultados inconsistentes sobre la capacidad de la sugestión hipnótica para aumentar el rendimiento físico. Cabe decir que, en general, este tipo de estudios de laboratorio han adolecido de importantes problemas metodológicos que cuestionan, entre otras cosas, la validez ecológica de los resultados. También, con escasas excepciones, se ha cometido el importante error de no separar adecuadamente los efectos debidos a la sugestión, hipnótica o no, de los de la hipnosis neutral o de otras intervenciones no basadas en la sugestión. Los argumentos han oscilado desde quien defiende la capacidad de la sugestión hipnótica para movilizar reservas infrautilizadas por una serie de mecanismos inhibitorios, con el consiguiente aumento del rendimiento muscular y, por tanto, según un mecanismos nada artificial ni peligroso del tipo «doping» (Gorton, 1959), hasta quien no encuentra apoyo a la creencia de que la sugestión hipnótica puede aumentar el rendimiento muscular (Weitzenhoffer, 1953), y pasando por quienes, creemos, oportunamente subrayan el valor de la sugestión (hipnótica o no) frente a lo que se ha dado en llamar «estado hipnótico» en sí, para mejorar el rendimiento muscular a través de mecanismos desinhibitorios (Barber, 1966; Morgan, 1981), con lo que tales efectos no serían privativos de la intervención hipnótica. La discusión ya no se centra en si ésta es necesaria, sino en si es conveniente. Estimamos pertinente el planteamiento de Johnson (1961a), quien en su revisión ha sugerido que la eficacia de la hipnosis en el facilitamiento del rendimiento muscular está en relación con las diferencias individuales en diversas variables psicológicas y fisiológicas (entre ellas, la propia sugestionabilidad), con el contexto en que la hipnosis es usada y con los efectos interactivos entre el individuo y la situación. Además de suscribir este último planteamiento y la no privaticidad de la hipnosis para favorecer el aumento del rendimiento físico habitual, en tanto que no actúa por mecanismos cualitativamente diferentes a los de otras técnicas psicológicas (y por tanto tampoco es ni más ni menos peligrosa que éstas), queremos llamar la atención sobre el hecho de que las sugestiones hipnóticas directas para aumentar el rendimiento no son probablemente exitosas, pero sí hay otra variedad de caminos en que las técnicas hipnosugestivas pueden ser empleadas de una manera efectiva en 5 -jara+ Garcés 02/04/03 16:09 Página 75
LAHIPNOSIS EN PSICOLOGIA DEL DEPORTE / JARA, P. YGARCÉS, ENRIQUE J. 76 la psicología del deporte (Morgan, 1993). Dar sugestiones posthipnóticas directas para la mejora del rendimiento físico en una tarea de ejecución inmediata, y concluir de la nulidad del resultado que la hipnosis no puede aumentar el rendimiento es, cuando menos una afirmación generalizada y desproporcionada, puesto que a ninguna otra técnica psicológica se le ha exigido nunca tanto para obtener un beneplácito. Existe una amplia literatura sobre material de casos para ilustrar las aplicaciones clínicas de la hipnosis en psicología del deporte. La hipnosis ha sido utilizada en un intento por resolver varios problemas asociados con el rendimiento deportivo desde un enfoque psicoterapeútico, pero hay aún muy poca evidencia de investigación sistemática sobre la aplicación de los procedimientos hipnóticos en la actividad física y deportiva. En esta línea de aplicaciones clínicas con deportistas, actuando sobre diversos problemas afectivos que limitaban las posibilidades atléticas de los sujetos, hay relatados varios casos en donde prima un enfoque hipnodinámico encaminado a la comprensión y elaboración de problemas o conflictos específicos que el deportista pareció incapaz de llevar a cabo a niveles no hipnóticos; tal es el caso reportado por Johnson (1961b) sobre un jugador de béisbol que experimentó en poco tiempo una importante merma del rendimiento y recuperó su mejor nivel tras un breve hipnoanálisis. El mismo autor (Johnson, 1961a) ha revisado otros casos de aproximación psicodinámica en los que fue determinante la regresión de edad para acceder al material reprimido y proceder a la interpretación analítica y las subsiguientes sugestiones posthipnóticas recondicionantes. Cabe decir que estos casos problemáticos surgen generalmente a partir de eventos traumáticos como lesiones o fracasos impactantes en la ejecución que dan lugar a ciertos estados fóbicos o socavan de manera importante la autoconfianza del deportista. Morgan (1993) ilustra este tipo de acercamiento hipnoanalítico, basado en el insight y las sugestiones reeducativas o recondicionantes, con los casos de un corredor de larga distancia y un jugador de béisbol. Otros autores han hecho también referencias similares, aunque quizás con enfoques terapéuticos más eclécticos, acercándose a la intervención cognitivo-conductual de tipo paliativo. Dos importantes autores de orientación clínica, especialistas en hipnosis (Kroger, 1963; Granone, 1973), hacen referencia en sus tratados generales sobre hipnosis a algunos casos de deportistas tratados con excelentes resultados de sus problemas de confianza, concentración, tensión muscular o ansiedad competitiva. Antonelli y Salvini (1982) recogen otros casos en la misma línea, y en su manual de psicología del deporte hacen referencia también a una hipnosis de tipo más bien psicoterapéutica, o bien dirigida a la mejora de aspectos muy concretos de la ejecución físicotécnica. Independientemente del hecho de que los tratamientos no exitosos no 5 -jara+ Garcés 02/04/03 16:09 Página 76
REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE - 7-8 77 suelen ser divulgados, queremos subrayar la idea de que las intervenciones clínicas con deportistas, hipnóticas o no, especialmente cuando se dan ciertos tipos patológicos, si bien resultan obviamente necesarias no son principalmente definitorias de la psicología del deporte, y de hecho puede resultar conveniente una derivación a especialistas en terapia cuando aparece este tipo de situación. El psicólogo del deporte, como cualquier otro especialista, debe mantenerse en los límites de actuación de sus conocimientos y de su competencia profesional, y en cada caso concreto debe valorar la capacidad y la pertinencia o no de asumir este tipo de intervenciones. Otra área específica del deporte en que se han observado usos hipnóticos es la que se refiere a la recuperación y rehabilitación de lesiones. Por un lado, y en relación con los primeros momentos de la lesión y la fase de recuperación física, la eficacia de la hipnosis en el manejo del dolor está ampliamente documentada y asumida. Aunque otros métodos de influencia psíquica, como el mismo placebo, han mostrado también su eficacia en el control del dolor, el acercamiento hipnosugestivo resulta especialmente interesante para un buen número de sujetos y puede ofrecer estrategias de autocontrol rápidas, potentes y fáciles de aplicar. Si bien se cuestiona la efectividad de la sugestión hipnótica sobre otras técnicas psicológicas en el alivio del dolor, esta crítica surge a partir de los resultados comparados de grupos de intervención, y dejan de tener sentido cuando se busca la adecuación de la técnica al individuo a la que estamos obligados, pues existe gran variabilidad en este terreno en función de criterios importantes como el grado de hipnotizabilidad (Hilgard y Hilgard, 1983). Sobre este aspecto de la intervención resulta interesante el trabajo de Ryde (1964), que usó la hipnosis exitosamente en el tratamiento de 35 casos individuales referidos a problemas como inflamación crónica del tendón de Aquiles, contusiones de talón, esguinces, codo de tenista, etc. Queda claro que el uso de cualquier estrategia psicológica en el tratamiento de problemas médicos asociados con agresiones y accidentes deportivos debe pasar por la colaboración con el fisioterapeuta o traumatólogo. Esto es válido no solamente para la intervención sobre el síntoma doloroso sino también cuando se trabaja, por ejemplo, a nivel de autoinstrucciones y de condicionamiento encubierto (Palmi, 1987; Weis y Troxell, 1986) para facilitar la restitución física y emocional del deportista a lo largo de todo el proceso de recuperación y rehabilitación posterior. Es preciso observar que aunque la hipnosis es claramente prescindible en este tipo de prácticas, el aditivo de la situación hipnótica puede resultar muy conveniente en bastantes ocasiones debido a un efecto catalizador sobre las estrategias primarias de intervención, como es el caso de la práctica imaginada, que puede llegar a ser ciertamente llamativo (Kroger y Fezler, 1976). Una línea de trabajo más en concordancia con lo que debe ser parte habitual del programa de 5 -jara+ Garcés 02/04/03 16:09 Página 77
LAHIPNOSIS EN PSICOLOGIA DEL DEPORTE / JARA, P. YGARCÉS, ENRIQUE J. 78 entrenamiento psicológico ha sido también trazada por varios autores en relación con los usos hipnóticos. Así, una de las mejores discusiones sobre cómo la hipnosis puede ser empleada con los deportistas en la etapa previa a la competición fue presentada por Naruse (1965), quien se refirió básicamente al manejo de la ansiedad precompetitiva y competitiva a través de sugestiones hipnóticas directas, autohipnosis producida por sugestiones posthipnóticas, y autohipnosis en conjunción con entrenamiento autógeno y relajación progresiva para abordar los estados de ansiedad de los deportistas. También Garver (1977) intentó mejorar el rendimiento de los atletas usando el control hipnótico de los niveles de arousal y, basándose en la idea de Vanek (1970) de que resulta fundamental la individualización de la intervención para encontrar y producir los niveles óptimos de activación en cada sujeto, trabajó con una escala de arousal autopercibido y modulado durante el estado hipnótico hasta encontrar el grado óptimo, el cual sería replicado después en la competición mediante su toma de conciencia y programación posthipnótica. Más recientemente, Woscikiewick y Orlik (1987) estudiaron los efectos positivos de las sugestiones posthipnóticas para el control de la ansiedad y la consiguiente mejora del rendimiento durante las competiciones de esgrima. Aunque bastantes profesionales simplifican y confunden la hipnosis con una técnica más de relajación, y se llega a poner a la altura del entrenamiento autógeno o la relajación progresiva, se ha utilizado también su metodología para el entrenamiento de otras variables psicológicas como la autoconfianza, la concentración o la motivación. Palmi (1989) ha dado cuenta de numerosas referencias bibliográficas sobre diferentes usos de la hipnosis en una amplia revisión bibliográfica sobre las técnicas de intervención en psicología del deporte. Tres trabajos más (Pearson, 1983; Taylor, Horevitz y Balagué, 1993; Morgan, 1993) efectúan revisiones de contenido sobre diferentes intervenciones hipnosugestivas aplicadas en el ámbito del deporte, aunque el trabajo de Morgan se centra básicamente en los usos clínicos, a los que ya nos hemos referido. Dentro de este enfoque de la hipnosis como parte integral, habitual y normalizada del entrenamiento psicológico resulta especialmente destacable la experiencia y la propuesta de Unestahl (Unestahl, 1979, 1981, 1982 y 1991), que en su Programa de Entrenamiento Mental Interno enfatiza el recurso continuado al estado hipnótico como base para la aplicación de las distintas técnicas primarias en relación con el control del nivel adecuado de activación, concentración, fijación de metas motivacionales, reestructuración cognitiva y entrenamiento actitudinal, solución de problemas, preparación específica previa a la competición, rehabilitación de lesiones, etc. Todo el conjunto de estrategias propuestas por Unestahl están básicamente secuenciadas y programadas como un entrenamiento total a medio y largo plazo, el cual debe permitir al deportista un elevado autocontrol, aprender a acudir a sus propios 5 -jara+ Garcés 02/04/03 16:09 Página 78
REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE - 7-8 79 recursos y a regularlos, maximizando el propio potencial a través de conocimientos y estrategias que en último término no le hagan depender de nadie más. El sentido de la inclusión de la hipnosis durante todo el programa de entrenamiento sistemático propuesto por Unesthal es aumentar y acelerar los efectos de las diferentes técnicas utilizadas, y su grado de interés estará en lógica dependencia con el nivel de responsividad hipnótica de cada deportista. Un aspecto central en la visión de Unestahl es la consideración de que existe un estado mental óptimo que junto al nivel físico y técnico adecuados permitirá la vivencia de estados de ejecución ideales. Las modificaciones psicológicas que parecen definir este estado ideal son homologadas en buena medida con el estado hipnótico, por lo cual éste se considera una vía privilegiada para acceder a aquel de manera autorregulada. El hecho de que los estados de máximo rendimiento, ejecución ideal o momentos «eureka» se acompañen a menudo de una cierta amnesia posterior, debido a los altos niveles de absorción y disociación alcanzados, aconsejaría también el recurso a un tipo de hipnosis regresiva orientada a la recuperación y entrenamiento para la réplica voluntaria y automatizada de estos estados. Debemos señalar nuestro apoyo al planteamiento básico de Unestahl en lo que al manejo práctico de la hipnosis dentro de un programa integral se refiere, siempre primando la flexibilidad que requiere la individualización de cualquier programa. Sin embargo, discrepamos en la conceptualización de la hipnosis sobre la que se apoya el autor, como un estado alternativo de conciencia con cualidades sustantivas e idiosincráticas que lo asimilan a los estados de máxima inspiración. La experiencia hipnótica puede llegar a ser radicalmente diferente en dos individuos y en un mismo individuo en momentos distintos, según la forma concreta de manejar la sugestión —auténtica esencia del concepto de hipnosi— y los objetivos propuestos. No es momento para la fundamentación de este enfoque, que requeriría una muy amplia referencia a la bibliografía específica sobre hipnosis de mayor rigor crítico, pero es importante señalar que no implica grandes diferencias en cuanto a la ejecución práctica de la técnica se refiere. En relación con lo anterior, nos interesa traer aquí la reflexión de Harris y Harris (1992) sobre el hecho de que «nadie ha sido capaz de explicar la diferencia entre autohipnosis y la adquisición de conocimientos autorreguladores que permitan maximizar nuestra actuación. La hipnosis puede acelerar el proceso; sin embargo, cualquiera es capaz de desarrollar su propio potencial y descubrir las reservas y los recursos internos para actuar a dicho nivel con el debido adiestramiento» (pp. 145146). Lo anterior es sin duda cierto, pero el valor catalizador de la metodología propia de la hipnosis no debe ser despreciado ni minimizado. Tampoco parece trivial preguntarnos si, como afirma Unestahl, el estado de ejecución ideal se parece al estado 5 -jara+ Garcés 02/04/03 16:09 Página 79
LAHIPNOSIS EN PSICOLOGIA DEL DEPORTE / JARA, P. YGARCÉS, ENRIQUE J. 80 hipnótico, o más bien creamos mediante la técnica sugestiva adecuada un estado catalogado como hipnótico que pretende reunir sensaciones óptimas. La cuestión fundamental es si las estrategias que enfatizan el manejo creativo de la sugestión verbal pueden ser especialmente pertinentes para tal fin. Finalizaremos este apartado llamando la atención sobre el hecho de que aún es posible encontrar en la literatura científica algunas afirmaciones como que «la hipnosis es un recurso peligroso y delicado» (Ribeiro, 1975, p. 97), o conclusiones como la de Weineck (1988), según el cual «no es posible orientar conscientemente el pensamiento y la concentración hacia la competición, ya que la hipnosis se caracteriza por abolir el autocontrol» (p. 369), por lo que su puesta en práctica es «técnicamente difícil y, sobre todo, incómoda de prácticar en el marco de una preparación para la competición. Su aplicación en el deporte es muy limitada» (p. 371). Proponemos al lector una reflexión sobre el carácter prejuicioso de estos planteamientos y una evaluación directa de la amplia documentación existente acerca de las características, criterios y aplicaciones de la hipnosis. Una base conceptual para la hipnosis Como ha señalado Palmi (1991), «en ocasiones resulta difícil diferenciar los mismos procedimientos con etiquetas de intervención diferentes o procedimientos no exactamente iguales bajo el mismo nombre» (p. 174), de manera que hay técnicas comunes en la mayoría si no en todos los programas de entrenamiento psicológico, aunque con denominaciones distintas. Lo que resulta absurdo es que con tanta frecuencia se confunda la realidad con la etiqueta que cada uno le ha asignado, y podamos llegar así a enzarzarnos en disputas que no se centran en lo real sino en lo aparente. Entendemos que en el terreno de la hipnosis es uno de los que menos se ha sabido trascender al símbolo, y que ésa es una de las fuentes principales de conflicto. Es también cierto que tal circunstancia no resulta en absoluto ajena al conjunto del lenguaje psicológico ni al conjunto del conocimiento humano como categorización de una realidad compleja y no compartimentalizada. Tal valoración es importante para subrayar la práctica imposibilidad de acordar los límites teóricos y prácticos de lo que conocemos como hipnosis, pero será fundamental tener en mente que la hipnosis no siempre hace algo distinto a otras técnicas de uso generalizado (relajación, visualización, autoinstrucciones...) ni habitualmente se reduce a éstas. La primera diferencia básica radica en la misma utilización explícita de la etiqueta «hipnosis», lo cual no es asunto baladí ni carente de impacto (González Ordi y Miguel-Tobal, 1993); pero resulta aún más trascendente su especial énfasis en la sugestión verbal como forma de condicionamiento simbólico, su atención explícita a las diferentes variables sugestivas y su evocación 5 -jara+ Garcés 02/04/03 16:09 Página 80
REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE - 7-8 81 manifiesta de automatismos motores, sensoriales y cognitivos, todo ello dentro de un sistema metodológico variable y muy flexible pero bien fundamentado que ha experimentado una clara evolución histórica de la que muchos profesionales aún no han intentado percatarse. No es éste el lugar adecuado para extendernos en estas reflexiones, pero sí creemos recomendable transcribir una anécdota histórica divertida que John Locke plasmó en su Ensayo sobre el entendimiento humano y que hemos recogido de Watzlawick (1987): «En una reunión de médicos ingleses muy eruditos se discutió durante largo tiempo, si en el sistema nervioso fluye un liquor. Las opiniones divergían, se propusieron los argumentos más diversos y parecía imposible llegar a un acuerdo. Entonces Locke pidió la palabra y preguntó simplemente, si todos sabían con exactitud lo que entendían por la palabra liquor. La primera impresión fue de sorpresa: ninguno de los asistentes creía no saber en detalle lo que decía y tomaron la pregunta de Locke casi por frívola. Pero luego se aceptó su propuesta, se ocuparon en fijar la definición del término, y pronto se descubrió que el debate se basaba en el significado de la palabra. Un partido entendía por liquor un líquido real (como agua o sangre) y por esto negaba que en los nervios fluyera algo así. El otro partido interpretaba la palabra en un sentido de fluido (una energía como, por ejemplo, la electricidad) y en consecuencia estaba convencido de que por los nervios fluye un liquor. Después de haber explicado las dos definiciones y de haberse puesto de acuerdo en elegir la segunda, en breve tiempo finalizó el debate con un sí unánime» (pp. 95-96). Como en esta historia de Locke, muchos pueden llevar hasta el máximo absurdo discusiones altamente científicas. En el caso de la hipnosis aún no se ha pasado de unas definiciones de tipo descriptivo sumamente incompletas y que poco o nada aclaran sobre la naturaleza propia del fenómeno. Nos parece crucial arriesgar una definición más explicativa que descriptiva para la que entendemos que los conocimientos actuales ya aportan suficiente sustento, y sería importante una reflexión seria sobre la que ahora nos disponemos a proponer y que, sin posibilidad de ser plenamente exhaustiva y precisa, ni de ser desarrollada en este lugar, pretende entrar en el núcleo del concepto y ser un punto de partida para el consenso y para una aplicación más consciente en nuestro ámbito de trabajo: «La hipnosis es una herramienta y un contexto para el aprendizaje a través de la experiencia simbólica del lenguaje que facilita en diverso grado tanto la adquisición como la ejecución de destrezas. La especificidad del aprendizaje y la ejecución hipnóticas reside en la manipulación de las expectativas de respuesta y en el recurso a estrategias de imaginación por parte del sujeto, factores ambos que complementariamente conforman lo que conocemos como sugestionabilidad, o capacidad para crear una realidad subjetiva al punto de verificarse o actualizarse mediante procesos automáticos y parcialmente inconscientes» (Jara Vera, 1995). Hipnosis y entrenamiento de variables psicológicas Cuando conceptualizamos la 5 -jara+ Garcés 02/04/03 16:09 Página 81